Capítulo I. ¿De qué hablamos cuando hablamos de educación?
La educación: un fenómeno de toda la humanidad. Todos nos educamos, dentro y fuera de la
escuela por lo que todos sabemos de educación (porque vivimos la educación).
¿Por qué educamos? La necesidad social de la educación
Todo lo que hacemos o estudiamos posee un origen, una genealogía: es el producto de múltiples
procesos, por lo general, desconocidos por nosotros. Por ejemplo, si tal artista no hubiera existido
entonces hoy en día careceríamos de algunos descubrimientos o ideas que hacen nuestra vida más
confortable o interesante.
La educación es un el fenómeno necesario e inherente a toda sociedad humana para la
supervivencia de todo orden social.
El lenguaje, que es el reconocimiento verbal de los objetos culturales, es una construcción
histórico-social. Es histórico porque se hace, se mejora, se perfecciona y cambia a lo largo del
tiempo. Es social porque sólo se construye en el contacto con otras personas.
Por lo tanto, es posible afirmar que la educación es un fenómeno necesario y posibilita tanto el
crecimiento individual, como la reproducción social y cultural.
Lo que caracteriza a la especie humana se basa en su aprendizaje social, y no en la transmisión
genética, la que sí ocupa un lugar destacado en el mundo animal.
¿Pará qué educamos? La educación entre la producción y al reproducción social
Una sociedad y sus miembros, para su supervivencia, necesitan tres tipos de reproducción:
1) Reproducción biológica
2) Reproducción económica
3) Reproducción del orden social o cultural
Cuando las prácticas educacionales tienden a conservar un orden social establecido (statu quo),
estamos ante fenómenos educativos que favorecen la reproducción.
No hay en el hombre una posibilidad de una reproducción pura, total o completa. En primera lugar,
porque las condiciones de vida cambian constantemente y exigen nuevas habilidades de
adaptación; con lo cual las personas se adaptan y actúan de distintas maneras. En segundo lugar, la
comunicación social es en esencia inestable; hay ciertas formas de conducta que serán diferentes
porque habrán variado algunas condiciones histórico-sociales.
Cuando las prácticas educacionales tienden a transformar el orden establecido y a crear un nuevo
orden, estamos ante prácticas educativas productivas. Por ejemplo, en una familia se refleja
cuando favorecen (voluntariamente o no) que los hijos actúen de una manera autónoma, sin
repetir las conductas de los padres.
Una relación conflictiva: educación y poder
La educación es un fenómeno socialmente significativo que posibilitan la producción y la
reproducción social. Además, también implica un problema de poder. El poder es la capacidad de
incidir en la conducta del otro para modelar la. Entonces, la educar es incidir en los pensamientos y
en las conductas, de distintos modos. Es posible educar privilegiando la violencia o haciendo
prevalecer el con censo, de modos más democráticos, o en cambio, mediante formas más
autoritarias. Pero en la educación, el poder siempre ejerce.
Hablamos de poder, discutimos acerca de cómo debe ser este en la escuela, consideramos si tiene
que ser democrático, es decir, si tiene que estar repartido entre todos o si solo deben ejercerlo una
minoría de profesores y directivos.
El saber no es sólo información, pues él incluye el saber actuar de una manera eficaz, por lo tanto,
el saber es también una conducta. Cuando las instituciones educativas promueven, a partir de su
ejercicio, formas de gobierno democráticas, están poniendo en práctica y enseñando a ejercer el
poder de una determinada manera.
Asumir esta definición del poder implica considerar que los dispositivos institucionales intervienen
en el modelado de las conductas, de las formas en que nos acercamos a conocer, comprender y
actuar en el mundo.
Hacia una definición de educación
La educación es el conjunto de fenómenos a través de los cuales una determinada sociedad
produce y distribuye saberes, de los que se apropian sus miembros, y que permiten la producción y
la reproducción de esa sociedad.
En este sentido, la educación consiste en una práctica social de reproducción de los Estados
culturales conseguidos por una sociedad en un momento determinado y, a la vez, supone un
proceso de producción e innovación cultural, tanto desde el plano individual como desde el social.
La educación es:
- Una práctica, porque es algo que las personas efectivamente hacen
- Una acción, que tiene una direccionalidad y un significado histórico
- Es social, en tanto posee ciertas características entre ellas, es que la educación es un
fenómeno necesario para los seres humanos
- Es un fenómeno universal, pues no existe ninguna sociedad o cultura que no desarrolle
prácticas educativas
- Se encarga de la transmisión de saberes, éstos incluyen las formas de comportamiento
social, hábitos y valores
- También implica relaciones de poder
- Esta generalmente pautada o tiene algún grado de institucionalización
- Es una práctica histórica, en la medida en que las formas que la educación adopta varían a
lo largo del tiempo.
Los jóvenes y el saber: los límites de concebir la educación como un fenómeno entre
generaciones
Según Durkheim “la educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que
todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño
cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en
su conjunto y el medio especial al que está particularmente destinado”.
La definición de educación que nosotros presentamos no se reduce a quién enseña a quién. Lejos
de considerar este aspecto como definitorio de la educativo, lo concebimos como un aspecto
complementario que varía histórica y culturalmente.
Una vieja polémica: las posibilidades y los límites de la educación
El término educación tiene una doble etimología:
1) El verbo en latín educere significa “hacer salir, extraer, dar luz, conducir desde dentro hacia
afuera”. Desde esta perspectiva, la educación implica el proceso educativo de convertir en
acto lo que existe sólo en potencia. Es decir, a través de mecanismos específicos, desarrolla
las potencialidades humanas para que la persona se desenvuelva en toda su plenitud.
2) La segunda acepción etimológica vincula el verbo educar con el verbo latino educare que
significa “conducir, guiar, alimentar”. Dese esta perspectiva, la educación está abierta a
mayores posibilidades. Con una guía adecuada, las posibilidades del hombre serían casi
ilimitadas.
La intencionalidad y la conciencia de la definición del hecho educativo
Muchas definiciones antiguas y modernas hacen una división de la educación. La educación sería
un tipo particular de socialización que trata de transmitir al individuo ciertos saberes, de una
menta intencional y consciente; donde la escuela es un centro educativo por excelencia, pues si
intencionalidad es educar y tiene conciencia de este acto. Luego, la familia sería,
fundamentalmente, una institución de socialización, sólo en algunas casos educativa.
Los pedagogos ha señalado dos tipos de educación. (1) la educación en un sentido amplio
entiende que todo fenómeno social siempre es educativo y forma parte de la socialización. (2) la
educación en un sentido estricto considera que un fenómeno es educativo sólo cuando la
socialización es intencional y consciente.
Por lo tanto, la disyuntiva entre separar la educación en un sentido amplio o estricto, parece
preferible acercar el concepto de educación al de socialización, y utilizar el término educación
directamente en un sentido amplio. Así lo propone Durkheim:
“Hay una educación inconsciente que no cesa jamás. Con nuestro ejemplo, con las palabras que
pronunciamos, con los actos que realizamos, se moldea una manera continua el alma de nuestro
niños”.
Las diferencias entre socialización y educación se vinculan a las diferencias de mirada o
perspectivas teóricas.
Algunos términos clave para estudiar el fenómeno educativo
Socialización: es la internalización de las creencias, representaciones, formas de comprender y
actuar en el mundo.
Socialización primaria: se produce en la niñez, en este proceso el niño adquiere el lenguaje y
ciertos esquemas para comprender y actuar sobre la realidad. Internaliza el mundo de los otros y
tiene un componente emocional o afectivo muy intenso.
Socialización secundaria: se realiza en las instituciones, no implica un componente emocional
como en la socialización primaria, sino que se trata del aprendizaje de roles, es decir, de formas de
comportamiento h de conocimiento que se esperan para actuar en determinados lugares sociales.
Educación formal: se entiende como todos aquellos procesos educativos que tienen lugar en la
institución escolar.
Educación no formal: es residual, en tanto abarca y se ocupa de todos aquellos procesos
educacionales sistemáticos que no suceden en la escuela, engloba situaciones muy heterogéneas.
Las acciones de educación no formal se proponen resolver situaciones que el sistema formal de
educación no consigue solucionar.
Educación sistemática: se trata de una acción planificada, reglada y graduada.
Educación asistemática: se encuentran fenómenos como los aprendizajes resultantes de los juegos
infantiles. Estos fenómenos no se planifican como procesos educativos pero de ellos resultan
aprendizajes socialmente significativos.
Educación permanente: es una respuesta social a los continuos nuevos saberes que se producen y
a los profundos cambios que se viven día a día en relación con el mundo del trabajo.
Escolarización: se entiende el conjunto de los fenómenos de producción, distribución y
apropiación de saberes que lleva a cabo en la institución escolar. Los procesos de escolarización
son muy particulares, que se diferencia de los procesos educativos que acontecen fuera de la
escuela.
Cuando la educación es un problema: educación, Pedagogía y Ciencias de la Educación
Durkheim. Con la Pedagogía, las cosas pasan muy diversa ente. Ésta consiste, no en acciones, sino
en teorías. Éstas teorías son maneras de concebir la educación, no maneras de practicarla.
La Pedagogía a grandes rasgos, es el campo del saber que se ocupa del estudio de los fenómenos
educativos. Es el paso del hecho educativo al de la reflexión y al del saber. Su campo se conforma a
partir de los diversos modos de entender la educación; de hecho las reflexiones sobre el fenómeno
educativo ya son pedagógicas. Hace 300 años, estaba constituida por teorías que decían cómo
debía ser la educación general y la escuela en particular.
Por el contrario, el campos de las Ciencias de la Educación se fue construyendo con el objetivo de
convertir el estudio de la educación en un estudio científico y no meramente normativo. La
Psicología y la Sociología proveyeron a los estudios educativos, de instrumentos teóricos y
metodológicos del trabajo científico.
En el presente, se le reconoce a la Pedagogía una doble función. Por un lado, presenta evidencia
sobre el funcionamiento de la educación y por otro recupera la tarea normativa de la vieja
Pedagogía.
El pedagogo cuando prescribe, actúa como el médico clínico cuando receta. Ahora cuando el
pedagogo indica cambios o modificaciones para el sistema educativo en general o para el aula,
debe conducirse como el médico cuando receta un antibiótico: debe hacerlo a partir de un
diagnóstico basado en evidencias. Entonces, la Pedagogía científica o la Ciencia de la Educación
ocupan un lugar irreemplazable, pues son las responsables de ofrecer datos e informaciones y
también el diagnóstico para mejorar la educación.
La teoría y la práctica se constituyen en un proceso cantante de indagación, acción y reflexión. No
se oponen entre sí sino que se construyen juntas en la acción y en torno a ella.
Finalmente, el concepto de educación adquiere un particular sentido pues permite pensar en un
proceso a través del cual los sujetos pueden actuar, analizar y reflexionar en torno a su práctica y
producir transformaciones en ella.