Ana María Marín Núñez 2º Bachillerato 23/24
Lengua Castellana y Literatura Bloque IV
TEMA 8: El teatro desde 1939 a la
actualidad.
0. Introducción.
Durante la Guerra Civil, el teatro fue un instrumento utilizado en uno y otro bando como
arma de agitación política
En los años cuarenta,en España se mantuvo la censura hasta 1977 y el aislamiento impidió
que entrasen las innovaciones del teatro europeo. Por ello, solo se representaban obras a gusto
del público, entre las que destacan el drama burgués y el teatro de humor.
Los años cincuenta se inician con la irrupción de un grupo de jóvenes dramaturgos que
intentan cambiar el panorama teatral de nuestro país, haciendo un teatro distinto, que reflejara
los problemas del momento como una clara crítica a la situación por la que atravesaba
España, un teatro comprometido que removiera conciencias: un teatro realista y social.
La tímida relajación de la censura y el comienzo del aperturismo provocaron la entrada en los
años sesenta de un movimiento de renovación caracterizado por un acercamiento al teatro
extranjero y por la posibilidad de introducir un teatro vanguardista que apenas pudo ver la luz
hasta casi el final de la dictadura, por lo que seguiremos hablando de un teatro soterrado.
Muchos de los grupos vanguardistas creados en los sesenta se afianzan y establecen en los
setenta como grupos estables que, asentados sobre las premisas de la improvisación, la
creación colectiva y la ruptura de las convenciones escénicas, cambiaron de un modo radical
y duradero el teatro en nuestro país.
El fin de la dictadura trajo consigo una serie de expectativas para el teatro que, poco a poco,
fueron decayendo. Devuelta la libertad al creador, es el público, sin embargo, el que desecha
los montajes más innovadores. Se tiende, por un lado, al teatro institucional subvencionado,
con grandes presupuestos y personal profesional. Surgen redes de festivales y ciclos de teatro,
una oferta muy variada, pero poco novedosa en técnicas o renovación del género.
1. El teatro en los años 40: teatro del humor y drama burgués.
La Guerra Civil dejó un panorama teatral desolador: Valle-Inclán y García Lorca murieron en
1936 y muchos escritores y técnicos teatrales emigraron a lo largo de la contienda. Solo tres
dramaturgos de generaciones anteriores a la guerra continúan estrenando después: Jacinto
Benavente, quien se ve obligado a estrenar durante años sin que su nombre, censurado,
aparezca en los carteles; Enrique Jardiel Poncela, que continúa su teatro de humor como antes
de la guerra; y José María Pemán, que lleva a escena dramas históricos llenos de heroísmo
imperial y dejes modernistas, muy del gusto del régimen. A esta situación de vacío se añaden
dos factores: la precariedad económica y la censura oficial y eclesiástica, muy estricta con las
artes escénicas, que usaba el teatro como poderosa herramienta de propaganda del
nacionalcatolicismo.
Nos encontramos, pues, con un teatro muy poco interesante.
● Teatro cómico, heredero del sainete y del astracán.
● Teatro folclórico-musical, con muy poco de teatro, asfixiado por la música.
● Teatro histórico-político, de evasión, que permitía olvidar la realidad inmediata.
● El drama burgués, continuador de la comedia benaventina, José María Pemán, Edgar
Neville o Joaquín Calvo Sotelo.
El teatro de humor, más interesante, que intenta renovar el teatro español por la vía del
humor y de lo inverosímil con:
-Enrique Jardiel Poncela con Eloisa está debajo de un almendro, en la que mezcla
la locura, el amor y la extravagancia con lo detectivesco.
-Miguel Mihura con Tres sombreros de copa, en ella emplea situaciones
irracionales para satirizar las costumbres absurdas de la burguesía.Mihura renuncia a su
teatro de humor cercano al absurdo y se refugia en un teatro cómico más acorde con los
gustos de la burguesía (Maribel y la extraña familia, Ninette y un señor de Murcia).
2. El teatro realista de protesta y denuncia de los años 50.
La década de los cincuenta se abre con tres estrenos importantes: Historia de una escalera
de Antonio Buero Vallejo, Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre, y Tres sombreros de
copa de Miguel Mihura. Estos autores parten de posiciones existencialistas para derivar
después a preocupaciones sociales.
Un grupo de jóvenes universitarios en 1945 al publicar el manifiesto fundacional del grupo
Arte nuevo. En él, autores como Alfonso Sastre declaraban su rechazo al teatro burgués,
totalmente ajeno a la realidad social, pues querían devolver al teatro su capacidad para
remover conciencias, aunque fueron ignorados por los teatros profesionales.
2.1. Otros autores del teatro social de los 50.
-Lauro Olmo. Autor de un teatro reivindicativo, con obras como La camisa.José María
Rodríguez Méndez.
-José Martín Recuerda. Autor de un teatro rebelde, con éxitos como Las salvajes en Puente
San Gil y Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca, obras que evidencian la
hipocresía de las clases dominantes durante la Dictadura.
2.2. Alfonso Sastre.
En sus obras es evidente siempre su compromiso con la historia. Escuadra hacia la muerte,
alegato antimilitarista prohibido tras tres representaciones. La mordaza, tragedia que hablaba
de la tiranía ejercida por un padre sobre su familia, metáfora del franquismo.
2.3. Antonio Buero Vallejo.
Toda la producción dramática de Buero está marcada por el compromiso ante los temas
humanos, por lo que su teatro tiene un alcance tanto existencial como social. En cuanto a las
técnicas teatrales, son importantes sus acotaciones para describir el espacio escénico. El
diálogo ocupa un papel primordial, con un lenguaje preciso y a veces coloquial, de réplicas
breves. Una técnica peculiar en Buero son los efectos de inmersión (como oscurecer la
escena cuando quienes se encuentran en ella son ciegos); de este modo, el espectador pasa
a ser un actor más en esa escena.
La obra de Buero Vallejo puede clasificarse en tres grupos:
● Dramas de indagación en el ser humano, Historia de una escalera, Hoy es fiesta , El
tragaluz.
● Dramas de personajes con taras físicas (ciegos, sobre todo) que simbolizan taras
morales: En la ardiente oscuridad.
● Dramas históricos, con argumentos alejados en el tiempo que pueden aplicarse a la
España actual: Un soñador para un pueblo , sobre Esquilache; Las Meninas.
3. El teatro vanguardista de los años 60.
La censura comenzó a relajarse a mediados de los años sesenta, lo que permitió la aparición
de un tímido movimiento de renovación, que se caracterizaba por un acercamiento al teatro
extranjero, sobre todo francés (teatro existencialista y del absurdo).
Surgen los grupos de teatro independiente, junto a autores individuales, que deberán
enfrentarse a más obstáculos aún que los autores del teatro social; en primer lugar, porque
siguen siendo fuertemente críticos con la situación que se vive en el país; en segundo lugar,
porque incorporan a su teatro novedades escénicas que no fueron comprendidas ni aceptadas
en general por el público de su época. Por ello, hemos de seguir hablando de un teatro
soterrado o marginado, que apenas llega a representarse.
3.1. Francisco Nieva.
En su producción destaca el teatro furioso, dedicado a denunciar la represión moral sobre el
individuo a través de la provocación (Pelo de tormenta, 1972-1976), teatro de farsa y
calamidad, con personajes simbólicos y acción novelesca y teatro de crónica y estampa, con
personajes históricos.
3.2. Fernando Arrabal.
Su teatro pánico recoge elementos de las vanguardias y del teatro del absurdo. Entre sus
obras destacan El cementerio de automóviles o Pic-nic.
3.3. Otros autores del teatro de la década de los 60.
-José Ruibal El hombre y la mosca.
-Luis Riaza con El desván de los machos.
3.4. El teatro televisado.
Es la adaptación de obras teatrales para su representación y transmisión a través de la
televisión. Esta forma de expresión artística combina elementos del teatro tradicional con las
técnicas de producción audiovisual propias del medio televisivo, permitiendo llevar las obras
teatrales a un público más amplio y diverso. Muchas veces, estas adaptaciones han sido
realizadas en directo, agregando un elemento de emoción y autenticidad a las producciones.
4. El teatro de los años 70 y la Democracia.
Los años setenta siguen con el teatro experimental de los sesenta dejan en un segundo plano
el origen literario del espectáculo teatral y dar más valor al trabajo grupal de los componentes
de la compañía. El texto, cuando existe (a veces se trabaja a partir de improvisaciones), es
solo un punto de partida sobre el que los actores, una creación colectiva.
Estas compañías cambiaron de modo radical el panorama teatral en nuestro país, muchas
continúan aún hoy en activo, destacan Los Goliardos, Els Comediants y Teatro Experimental
Independiente.
4.1. Otras compañías de teatro independiente.
Tábano, La Cuadra de Sevilla y Els Joglars: fundada por Albert Boadella, ha hecho desde sus
inicios un teatro, destaca Ubú president.
-Antonio Gala se vale de registros muy diversos desde el lirismo al teatro musical, la
tragedia, la farsa o el drama. Las mujeres suelen protagonizar sus obras, destacan Los verdes
campos del Edén, Anillos para una dama y El Hotelito.
La llegada de la democracia y la desaparición de la censura trajo para el teatro unas
expectativas enormes de libertad de creación y de renovación; sin embargo, este hecho no se
produce del todo: el público no asimila los cambios y rechaza los montajes más
experimentales e innovadores.
Se siguen fundando grupos de teatro independiente como La fura dels Baus, pero muchos se
profesionalizan y se convierten en teatros estables.
Con la democracia llego también el teatro institucional (Centro Dramático Nacional,
Compañía Nacional de Teatro Clásico, Centro Andaluz de Teatro), que se ha impuesto como
modelo.
Por último, gracias al apoyo institucional y privado, se convocan diversos premios teatrales,
becas y ayudas.
Como autores destacados en este momento señalamos a:
-Ana Diosdado con Los ochenta son nuestros.
-Fermín Cabal con Esta noche gran velada.
-Fernando Fernán Gómez con una obra de tono realista ambientada en la guerra civil Las
bicicletas para el verano.
4.2. Otros autores de los años 80.
-José Luis Alonso de Santos con La estanquera de Vallecas o Bajarse al moro.
-José Sanchís Sinisterra autor comprometido con obras como ¡Ay, Carmela! ambientada en la
guerra civil.
5. El teatro actual.
El teatro del fin del siglo XX y de inicios del XXI es ecléctico y en él conviven el teatro de la
palabra con los nuevos códigos audiovisuales, con lo que se suavizan las relaciones entre el
teatro de vanguardia y el comercial. Del mismo modo, hay una efervescencia del teatro
musical, de puro entretenimiento y gran espectacularidad.
Entre los temas más habituales del teatro actual destacan la defensa de la libertad individual,
la violencia social contra los más débiles, la denuncia de la sociedad de consumo, así como el
desconcierto ante el discurso posmoderno y global.
Cabe destacar otros jóvenes dramaturgos que empiezan a abrirse paso en la escena
contemporánea:
-Juan Mayorga: sus diálogos afilados le permiten hablar de temas epinosos como la
corrupción urbanístia, la contaminación, el terrorismo o la memoria del nazismo. Destacan
Cartas de amor a Stalin, El chico de la última fila o Reikiavik.
5.1. Autores andaluces actuales.
-Gracía Morales poeta granadina con Como si fuera esta noche.
-Paco Bezerra con El pequeño poni.
-Alberto Conejero dramaturgo jiennense y los derechos de la comunidad LGTBI con La
piedra oscura.