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Las Ciencias Políticas y Sociales Ante Contingencias de Amplio Impacto

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Las ciencias políticas y sociales

ante contingencias
de amplio impacto.
Incógnitas y propuestas

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Las ciencias políticas y sociales ante
contingencias de amplio impacto.
Incógnitas y propuestas

Roberto Moreno Espinosa | Coordinador


Consejo Científico
Bernardo Kliksberg Donald E. Klingner María P. Aristigueta
        
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Alejandro Romero Gudiño Rubén Garrido Yserte
Luis F. Aguilar Villanueva     
  
Juan de Dios Pineda Carles Ramió Matas
Leonardo Morlino       
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Ricardo Uvalle Berrones Rafael Bañón i Martínez
Nuria Cunill Grau    
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  Ricardo Varela Juárez José Manuel Canales Aliende
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  
Manuel Villoria Mendieta Guillermo Escobar Roca
    Gianfranco Pasquino   
  
Diego Valadés Ríos María del Carmen Rubio Armendariz
  Enrique Cabrero Mendóza    
     
   Judit Bokser Misses-Liwerant
Roberto Moreno Espinosa  
  Fred Lazin   
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   Adriana Plasencia Díaz
Ricardo Carneiro  
   Juan Fernando Galván Reula   
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Mario Martín Bris


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Consejo Directivo
Roberto Moreno Espinosa Rogelio Rodríguez Rodríguez
     

Oscar Mauricio Covarrubias Moreno José Morales Ramírez


    

Elena Jeannetti Dávila Juan Miguel Morales y Gómez


        

César Nicandro Cruz Rubio Miguel Moreno Plata


          

Adriana Plasencia Díaz María de los Ángeles Maya Martínez


     

Rodolfo Ortiz Ortiz Jorge Enrique Pérez Lara,


    D  I   

José Antonio Rosique Cañas


   
Las ciencias políticas y sociales La Academia Internacional de Ciencias Político Admi-
ante contingencias de amplio impacto. nistrativas y Estudios de Futuro,  () o Inter-
Incógnitas y propuestas national Academy of Political & Administrative Sciences
: ---- and Future Studies (-) -por su denominación y
siglas en inglés- es una iniciativa impulsada por una red
Autor: Moreno Espinosa, Roberto de investigadores a nivel internacional, para contribuir
(coordinador) al debate y la generación de nuevo conocimiento en las
ciencias político administrativas y escenarios de futuro
Edición/correción de estilo: en favor del desarrollo.
María Concepción Beltrán López
www.iapas.mx
Editorial: Academia Internacional de Ciencias Email: [email protected]
Político-Administrativas y Estudios de Futuro Twitter: @iapasfs
Facebook.com/IAPASF
Materia: Ciencia política
(Política y gobierno) Documento editado y preparado por:
Roberto Moreno Espinosa
Publicado: --
Nº Edición: 1 Antiguo Camino a San Pedro Mártir No. ,
Casa , Colonia Villa Tlalpan, Alcaldía Tlalpan.
Idioma: Español Ciudad de México, , México

Hecho en México / Made in Mexico


Cada uno de los capítulos que integran este volumen fueron Registro : 
sometidos a dictamen a través del sistema de doble ciego o de
pares, a fin de lograr una mayor consistencia y rigor científico.

Licencia Creative Commons License 3.0 Reconocimiento-No Comercial-Sin Obras Derivadas. Usted es libre de copiar,
distribuir y comunicar públicamente la obra bajo las condiciones siguientes: Reconocimiento - Debe reconocer los
créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciador (pero no de una manera que sugiera que tiene
su apoyo o apoyan el uso que hace de su obra). No comercial - No puede utilizar esta obra para fines comerciales. Sin
obras derivadas - No se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de esta obra.
Más información en http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/
PRIMERA PARTE
La pandemia y el papel de las Ciencias Sociales

. Lecciones cortas comparadas por pandemia 


Gianfranco Pasquino
. La tarea de las Ciencias Sociales ante las rutas 
no lineales del COVID-
Ricardo Uvalle Berrones
. Reflexiones sobre la experiencia, así como los efectos y los desafíos 
del Covid-
José Manuel Canales Aliende
. Pandemia, crisis y solidaridad 
Arturo Ordaz Álvarez
. COVID- ante la crisis de los estados 
Carles Ramió Matas
. La llegada de un futuro incierto 
Alfonso Carlos Merino González
. Incógnitas y propuestas frente al COVID- 
Una perspectiva económica del sistema de salud
Leopoldo Garduño Villarreal
. Las Ciencias Sociales ante el reto de la pandemia del Coronavirus 
Rina Marissa Aguilera Hintelholher
. Mexico, la nueva realidad contextual tras la pandemia de COVID- 
Ricardo Chávez Peña
. La inter sectorialidad mundial y los retos frente de la salud 
en escenarios prospectivos
Francisco Martínez Martínez, David Padilla Macayo
y Ricardo López Torres
. La hora de la Unión Europea: el virus que puede acabar con ella 
Rubén Garrido Yserte
SEGUNDA PARTE
Las administraciones públicas en la encrucijada. Su futuro a debate

. La Administración Pública como disciplina y praxis de la contingencia 


y la construcción social del gobierno abierto
Miguel Ángel Sánchez-Ramos
. Las administraciones públicas en tiempos de COVID- 
Adriana Plasencia Díaz
. Presupuesto y rendición de cuentas de los derechos humanos 
y su protección durante la pandemia
Alejandro Romero Gudiño
. COVID-: una mirada a través de las finanzas públicas 
Marcela Astudillo Moya
. Del Programa Nacional de Simplificación Administrativa 
de la Administración Pública Federal -
al Programa para un Gobierno Cercano y Moderno  – 
José Morales Ramírez y Jaqueline Arteaga Fernández
. La innovación pública, los medios digitales y los desafíos 
de los gobiernos subnacionales ante el COVID-
Leticia Contreras Orozco
. Repercusiones de la Austeridad Republicana en la crisis 
sanitaria en la pandemia COVID- en México
Yanella Martínez Espinoza y José Juan Sánchez González
TERCERA PARTE
Nueva generación de políticas públicas

. Acciones de política pública en México ante la pandemia 


de COVID-: derechos humanos y centralidad del Estado
Miriam Fonseca López
. Cambio de época y las implicaciones de la cuarta transformación 
en México
Mariano Velasco Torres, Humberto Cantellano Rodríguez
y Edmundo Perroni Rocha
. Las oportunidades de políticas públicas durante la crisis sanitaria 
José Alfredo Zavaleta Betancourt
. Centroamérica unida, una respuesta acertada frente al COVID- 
Andrea Rodríguez Pedraza
. Una crisis evidenciada: Elementos para la formulación 
de un verdadero Estado de Bienestar en México
Jorge Enrique Pérez Lara y Elsa Azucena Alfaro González
. Diferencias entre el servicio de salud mexicano y norteamericano 
en tiempos de contingencia sanitaria
David Padilla Macayo, Francisco Martínez Martínez
y Ricardo López Torres
. La gobernabilidad democrática y la desigualdad en los tiempos 
del COVID-
Eduardo López Farías
. La inclusión laboral importa ahora más que nunca 
Alejandra Lucero Moreno Maya
. El sector empresarial, un reto gubernamental ante el COVID- 
en Puebla, México
Alfredo Pérez Paredes, José Aurelio Cruz de los Ángeles
y Giovanni Brian Garrido Maldonado
. Burocracia y contingencia: incógnitas y propuestas 
Jaime Espejel Mena
CUARTA PARTE
Derecho, legislación e institucionalismo

. As respostas e os rumos do Direito Administrativo diante dos 


desafios advindos pela COVID-
Luciana Moraes Raso Sardinha Pinto, Ana Luiza Gomes de Araujo
y Maria Isabel Araújo Rodrigues
. Impartición de justicia: actividad esencial que no debe suspenderse 
Ricardo Sodi Cuellar
. Experiencias de legislar en épocas de pandemia: el Congreso mexicano 
y el COVID-
Juan Pablo Aguirre Quezada
. Cambio institucional y resiliencia en tiempos de COVID- 
Hilda Teresa Ramírez Alcántara y Alfonso Tonatiuh Torres Sánchez
. La escuela en la era Pos-COVID-. El caso (del bachillerato) de la  
Angélica Pérez Ordaz
. La prospectiva educativa en el nivel superior enfocada a los programas 
de estudio. Caso: complejo regional mixteca,
Gabriel Pérez Galmiche y David Espinosa González
INTRODUCCIÓN
Un contexto sobrecogedor, inquietante y quizá promisorio.
Los retos de la renovación y el renacer social
Roberto Moreno Espinosa

Si tomamos como punto de referencia el descubrimiento de América que trajo consigo


un redimensionamiento del mundo conocido hasta entonces, y a escasos años del viaje
de circunnavegación que se puede considerar el punto de arranque de la mundializa-
ción, la humanidad entera vive uno de los momentos más determinantes de los últimos
siglos. De entonces a la fecha se ha atravesado por un sinfín de calamidades, crisis,
pandemias, plagas, guerras, pero ninguna con las dimensiones y características de la
actual en cuanto a cobertura geográfica, así como a los impactos e implicaciones en los
ámbitos económico, político, social y tecnológico.

La pandemia que hoy se extiende a lo largo y ancho del planeta constituye un fenó-
meno hipercomplejo, toda vez que sólo alguna de las dimensiones o ámbitos que se
ven cimbrados por la misma, precisa de análisis cuantitativos y cualitativos, de en-
foques inter, multi y transdisciplinarios para brindar una explicación satisfactoria y
convincente de la cual se puedan desprender respuestas, alternativas, cursos de acción
orientados a disminuir y atenuar la amplia incertidumbre que se encuentra alojada en
lo más recóndito de las conciencias de sectores mayoritarios de la sociedad mundial y
que se ve agravada por la noticia y el conocimiento que se ha difundido en torno a su
duración que se afirma se prolongará, al menos, hasta , a lo que se suma el hecho
de que aún no se cuenta con una vacuna efectiva para lograr preservarse de una in-
fección, por lo que cualquier ciudadano, más allá de nacionalidad, color, clase social,
credo religioso, etcétera, puede ser presa del COVID-.

Se puede afirmar que estamos frente a un contexto inédito, ante el cual los gobiernos
de naciones desarrolladas y subdesarrolladas han tomado diferentes decisiones para
enfrentar la pandemia, si bien instituciones como la Organización Mundial de la Sa-
lud () ha efectuado y planteado, lo que no podría ser de otra manera, una serie
de recomendaciones orientadas, al menos a contener y paliar hasta donde es posible
los impactos devastadores de la pandemia, ello representa en los hechos un factor
importante a considerar por los gobiernos nacionales, junto a otros que dependen, en
gran medida, de la orientación, estilo, vocación democrática, autoritaria, e inclusive
del momento político que se vive, lo que se traduce en imponer medidas drásticas,
verticales y hasta policiacas para controlar a la población, o bien medidas llamémoslas
más flexibles, considerando la vulnerabilidad de la población que se desenvuelve en el
marco de la pobreza y la pobreza extrema, evidencia categórica de las desigualdades
en las que nos desenvolvemos.

La pandemia de las peculiaridades y cobertura del COVID– también constituye


un acontecimiento que ha propiciado la realización de un balance histórico, de una
ponderación de múltiples factores presentes y, desde luego, de un ejercicio prospec-
tivo de las condiciones en que se retornará a una nueva normalidad, a un conjunto
de escenarios poco imaginados previo al estallamiento de la pandemia, así se analiza
el camino andado, los excesos en los cuales se incurrió en diferentes coordenadas
espacio–temporales, omisiones, errores, aciertos, desaciertos, que son, sin duda, las
premisas sobre las cuales se levanta la pandemia de impacto mundial. Se antoja un
ejercicio demasiado concreto, sencillo y hasta irresponsable culpar o estimar el origen
del fenómeno en un error de laboratorio o resultado de una mente perversa que de-
liberadamente provocó aquél, sin medir las consecuencias de su error, o bien señalar
que un hábito alimentario de consumir animales exóticos o que vampiros y murciéla-
gos que bajo determinadas condiciones provocaron la generación de un virus para el
cual no hay defensa, hasta el momento, de parte de la especie humana.

Y qué pasa, qué papel han jugado las enormes desigualdades que se han desarrollado y
prevalecen en diferentes regiones del planeta desde hace décadas o siglos, resultado del
régimen económico–político dominante, lo que nos permite reflexionar en torno a los
extremos en los cuales se desenvuelve la especie humana, que van desde la abundancia
en exceso, hasta el otro extremo de marginación y exclusión, y cómo se expresan en el
diario vivir de pequeños grupos que disponen de lo que prácticamente se les antoja,


hasta quienes tienen que emigrar de su lugar de origen con todo y sus raíces y memoria
histórica y emprender viajes en condiciones infrahumanas, dando forma a corrientes
migratorias cuyo destino no sólo es incierto, peligroso y de altísimo riesgo, o de resul-
tados conocidos, de sangre, vejaciones, violaciones y muerte; de núcleos mayoritarios
de población que se desenvuelve en condiciones de apenas sobrevivencia o de países en
donde varios cientos de millones carecen de lo más indispensable.

En este contexto se desprende un cúmulo de interrogantes a las cuales hay que inten-
tar responder haciendo acopio de recursos, a fin de conjuntar elementos que permitan
la construcción de escenarios prospectivos factibles y viables hacia los cuales arribar,
conjuntando una serie de planteamientos, enfoques, perspectivas y análisis que nos ha-
gan posible guiar nuestros pasos con mayores elementos y por una senda más segura y
prometedora. Es objetivo del presente texto poner a la consideración de públicos am-
plios una serie de reflexiones para lo cual se ha conjuntado un equipo de especialistas
de carácter internacional, provenientes de países como Italia, Brasil, España y desde
luego del nuestro, quienes han realizado aportaciones extraordinarias que, seguro estoy,
nos permitirán realimentar y alimentar el debate en torno a las múltiples implicaciones
que trae consigo el COVID–, incluyendo escenarios promisorios que, sin duda, serán
difíciles de construir; sin embargo, la oportunidad, la responsabilidad y la obligación,
están a la vista y no se pueden desperdiciar a riesgo de fomentar una o varias recaídas
de consecuencias insospechadas.

La presente está estructurada a partir de un planteamiento en torno al papel de las


ciencias sociales que hoy están convocadas a jugar y que, con todo su bagaje, tendrán
que asumir nuevos objetos de estudio y de investigación que den cuenta de la labor
de una comunidad científica más comprometida, imaginativa, creativa y propositiva; a
continuación, se desarrolla un panorama de las implicaciones económicas que ha traído
consigo la pandemia, las cuales han agravado las condiciones de este corte, que ya de por
sí eran catastróficas antes del arribo de aquéllas a tal grado que estaba a punto de esta-
llar una crisis, también de dimensiones mundiales, la que ahora se agrava y permitirá,
esperamos corregir la plana de manera profunda.

  
Aspecto fundamental a abordar lo constituye una ponderación analítica de las con-
diciones sociales pre y pos pandemia, mismas que se han complicado de manera pre-
ocupante, lo que arroja un panorama inquietante y sobrecogedor por la afectación que
están sufriendo cientos de millones de habitantes del planeta y que es precisamente
en estos rubros en donde deberá ponerse el acento al momento y durante el proceso
de reconstrucción y renacimiento social, de otra manera parecerá y será contundente
que no se ha aprendido la lección, lo que sería genuinamente lamentable desde di-
versos ángulos. Sobre el particular cito a continuación palabras de la chilena Isabel
Allende que actualmente vive en los Estados Unidos y cuenta con  años de edad,
quien destaca con toda claridad:
“¿Qué crees que la pandemia nos enseña a todos? Nos está enseñando prioridades
y nos está mostrando una realidad. La realidad de la desigualdad. De cómo unas
personas pasan la pandemia en un yate en el Caribe, y otra gente está pasando
hambre… También nos ha enseñado que somos una sola familia. Lo que le pasa
a un ser humano en Wuhan, le pasa al planeta, nos pasa a todos. No hay esta
idea tribal de que estamos separados del grupo y que podemos defender al grupo
mientras el resto de la gente se friega. No hay murallas, no hay paredes que pue-
dan separar a la gente” (Allende, Isabel, entrevista, ).

En México, pareciera que nos estamos acostumbrando a vivir y darnos cuenta que más
del  de la población vive en condiciones de pobreza, de lo cual somos responsables
la mayoría de nosotros en mayor o menor medida. Desde luego, es importante y hasta
fundamental deslindar responsabilidades de cómo fue posible que llegásemos a estas
condiciones. La misma escritora añade una interesante reflexión:
“Los creadores, los artistas, los científicos, todos los jóvenes, muchísimas
mujeres, se están planteando una nueva normalidad. No quieren volver a lo
que era normal. Se están planteando qué mundo queremos. Esa es la pregun-
ta más importante de este momento. Ese sueño de un mundo diferente: para
allá tenemos que ir” (Ibíd.)

  
Qué mundo construir, de qué seremos capaces, hasta dónde nos está moviendo la pan-
demia universal en curso, apuntaremos hacia nuevos modelos más justos, sustentables,
dignos de vivir, lo real es que no hay recetas que nos garanticen que transitaremos a un
nuevo mundo, a un mundo soñado, a la concreción de la utopía, a una nueva normalidad
que nos está brindando la naturaleza y que nos estaremos dando como humanidad en
busca y en construcción de su propio destino, uno promisorio y deseable.

Un elemento fundamental a tener en cuenta se desprende de varios supuestos, uno


directamente vinculado con la sociedad fundamentada en el individualismo, condi-
ción que se acentuó en las últimas tres décadas o quizá un poco más, correspondiente
al periodo conocido casi mundialmente como el neoliberalismo que elevó a la quin-
taesencia aquélla que fue aparejada con una fase del capitalismo de corte recalcitrante
que trajo consigo una hiperconcentración de la riqueza social y en contrapartida, la
elevación a la n de la pobreza en la que se encuentra sumida la mayoría de la pobla-
ción mundial. Es ahora fundamental generar sinergias en múltiples ámbitos de la vida
económica, social, política que se signifique por la solidaridad, la cooperación y la
redistribución con justicia social de la riqueza.

También es esencial efectuar un conjunto de apuntamientos y consideraciones en tor-


no a lo que se ha dado en llamar el retorno a la nueva normalidad, lo que tiene de suyo
múltiples aspectos a tener en cuenta, en virtud de que todo apunta a que tiene tintes
inéditos, no fáciles de asumir, en especial para los sectores mayoritarios de la población;
sin embargo, es indispensable que se sienten las bases para lograr arribar a dicha nueva
normalidad en las condiciones más adecuadas y satisfactorias para hacerla viable, y que
evidencie que vamos hacia la construcción de una nueva sociedad, hacia una renovación
de la humanidad, ni más ni menos.

Las ciencias sociales a debate


Las ciencias políticas y sociales han desempeñado un papel relevante a lo largo de los
siglos. En un breve ejercicio cabría destacar la fundación de la Ciencia Política moderna
derivada de la obra del florentino Nicolás Maquiavelo de manera específica a partir de

  
inicios del siglo , cuando se empieza a difundir en forma masiva; el objeto de estudio
de aquella queda cifrado en la necesidad de la construcción del Estado moderno y del
poder político que le es inherente para hacerlo viable, requisito sine qua non para liderar
la conformación de las formas de dominación racional, en términos weberianos. Se asis-
tía a la delineación de una de las ciencias madre fundamentales para entender el mundo
moderno; de factura en el mismo siglo, la corriente de pensamiento de carácter explica-
tivo acerca del fortalecimiento paulatino, irrefrenable e inminente del poder temporal
conocida como la Razón de Estado, que descolló también en la península italiana para
brindar un genuino fortalecimiento a la filosofía política.

En el ámbito de las ciencias publi–administrativas podemos distinguir claramente el


surgimiento de la primera ciencia administrativa en el marco de las aportaciones del
movimiento cameralista, cuyos integrantes, con una concepción fundamentalmente
administrativa, contribuyeron a labrar el estado absolutista austro-alemán, además de
sentar bases esenciales en el desarrollo de las ciencias sociales, tal como le destacó, en
su momento Albión Small, al afirmar que, “El cameralismo es el capítulo perdido de la
historia de las ciencias sociales”, no cabe duda, los cultivadores de la economía, de la po-
lítica, de la administración pública y de las finanzas públicas y muchas más, encuentran
ricas vetas para realimentar las bases y premisas de su fundación y desarrollo primario;
el italiano Pierangelo Schiera afirma tajante en torno al cameralismo: “Se trata…de la
tendencia a descubrir los orígenes de la ciencia de la administración en las primeras
recomendaciones acerca del aparato burocrático hechas a los príncipes territoriales ale-
manes por parte de expertos, más teóricos que prácticos, a partir del final del siglo  y
durante los siglos  y ” (Schiera, ,). Lo fundamental que quiero destacar
es cómo desde la ciencia se desprenden pensamientos, enseñanzas, métodos, metodo-
logías y procedimientos para la resolución de problemas más allá de sus dimensiones,
tales como la tarea o empresa de construcción de las dimensiones del Estado moderno
y de las tecnologías administrativas necesarias para su fundamentación y despliegue,
toda una empresa, no cabe duda.

  
Finalmente, mediada la Revolución Francesa y el consecuente advenimiento del Estado
de Derecho, trajo consigo la fundación de la moderna Ciencia de la Administración
Pública, en la pluma del francés Carlos Juan Bautista Bonnin en su ya clásica obra: Com-
pendio de Principios de Administración Pública, de donde se desprende el papel fun-
damental que tiene la administración pública en el mantenimiento de la sociabilidad
natural del ser humano, o bien como responsable de que el tejido social no se atomice y
se tienda a la autodestrucción de la sociedad misma. Hoy, como lo destaca puntualmen-
te en este mismo libro Miguel Ángel Sánchez:
En este contexto sanitario la administración pública tiene un papel trascenden-
te para cumplir el principio de preservar la vida en comunidad (Bonnin, ),
de la vida misma. Es ahí donde la administración necesita de la ciencia, no sólo
de su propia disciplina, sino de una serie de conocimientos que son necesarios
para la vida pública, para la acción gubernamental, para la hechura de políticas.
(Sánchez, Miguel, )

Por su parte la ciencia económica tuvo como fundador a Adam Smith, como es sabido,
su obra: La riqueza de las naciones () le valió ser reconocido como el padre de la eco-
nomía moderna, si bien los mercantilistas y fisiócratas aportaron elementos fundamen-
tales, recuérdese las desarrolladas por los franceses François Quesnay y Anne Roberto
Jacobo Turgot y, desde luego, procesos históricos como la revolución industrial iniciada
años antes de la obra smithiana que catalizaron la instalación de un nuevo modo de pro-
ducción y las bases del capitalismo moderno hasta hoy prevaleciente. Había ya materia
para ocuparse de un análisis económico acerca de las bases de la generación de la rique-
za, de su distribución o, más bien de su concentración. Hoy la humanidad entera estará
pendiente de las reflexiones y propuestas de los economistas contemporáneos orienta-
das a desmarañar la madeja que permita desencadenar riqueza en las condiciones que
dejará la pandemia; sin embargo, no bastará su creación, lo fundamental ahora radicará
en su redistribución a escala mundial y con justicia social, hasta donde sea posible.

La Sociología encontró su lugar en el concierto de las ciencias sociales hasta ya


avanzada la nueva sociedad que se fue labrando, resultado de las revoluciones indus-

  
trial y francesa, revoluciones económico–política que sentaron las bases de una so-
ciedad fundamentada en el individuo, en nuevas relaciones económicas y sociales. El
despuntar del siglo  anunciaba ya una sociedad de nuevo cuño que, a diferencia
de las que le precedieron, proyectaba una de corte individualista. Los derechos del
hombre y del ciudadano apuntaban en esa dirección –igualdad, libertad, propiedad
y seguridad–, no hacían más que preparar al individuo y a la propiedad privada en
esta dirección; el papel del Estado asumía las labores de seguridad, de garante de las
bases jurídico–políticas y sociales del novísimo estatus de la sociedad moderna y
también, las de la igualdad formal y desigualdad material, lo que se iría evidencian-
do día a día hasta nuestro tiempo.

Los objetos de estudio de la nueva ciencia social: las relaciones sociales y sus contra-
dicciones, los grupos, las formas de organización social, las culturas humanas, las
clases sociales y hasta el suicidio, entre otros. La sociedad capitalista asiste a su de-
sarrollo y consolidación; la ciencia social busca explicar una nueva realidad, nuevas
formas de dominación, de organización, de liderazgo, de conducción y control en un
marco de contradicciones.

Hoy el concierto de las ciencias sociales y las humanidades tienen ante sí nuevos retos y
desafíos, los trabajos y reflexiones de grupos, foros, congresos, fundaciones, academias,
instituciones de educación superior, asociaciones científicas y otras formas de organi-
zación científico–tecnológicas y de innovación están obligadas a explorar y construir
nuevos objetos de estudio e investigación, a trabajar de manera cooperativa, a intensi-
ficar el intercambio, a visualizar los fenómenos, hechos y procesos de manera holística,
como una totalidad, tal como se planteaba desde el siglo pasado, así como a fortalecer
la relación dialógica del nuevo y útil conocimiento científico, a comunicarlo a públicos
mayores de manera didáctica y accesible, de tal suerte que sea fácilmente asimilable y
aplicativo a problemas de todas dimensiones.

Recuérdese las aportaciones de la Fundación Calouste Gulbenkian del pasado siglo,


cuando se refirieron a la necesidad de abrir las Ciencias Sociales y claramente se

  
hizo alusión a la imperiosa necesidad de promover las convergencias disciplinarias,
dejando atrás las parcelaciones, los compartimentos, ya era indispensable lograr una
mayor intersección entre aquéllas, a riesgo de mantener un statu quo que a nadie be-
neficiaba, hoy aquellos planteamientos son una premisa de lo que está por avanzar,
por hacerse una realidad: las convergencias, inter, multi y transdisciplinarias, resul-
tan ya algo imperioso e impostergable.

Son múltiples las tareas por asumir por parte de las ciencias sociales y la comunidad
científica de cultivadores de las mismas. Sobre el particular quiero destacar el plantea-
miento de Rina Marissa Aguilera en donde señala:
Se requiere revisar tipos de estructura, organización, así como sistemas de opera-
ción para que las ciencias sociales, con el auxilio del análisis de las organizaciones,
hagan propuestas para tener mejores capacidades de respuesta. En este sentido,
las ciencias sociales tienen ante sí la realización de más trabajo multidisciplinario
necesario para abonar en favor de un mejor conocimiento que se traduzca en
análisis normativo y positivo, dado que son caminos para llevar a cabo la com-
prensión de las relaciones causales que se enlazan a través de conductas, costos,
interacción y formas de colaboración, y que originan relaciones de cooperación,
la naturaleza de los conflictos, sus modos de tratamiento, así como la decisión de
utilizar los recursos escasos. (Aguilera Hintelholeher, )

Las ciencias sociales están llamadas a cubrir un papel relevante en la actualidad y para
los próximos años, toda vez que han observado un recorrido histórico dilatado, en don-
de han tenido múltiples oportunidades de avanzar, realizar ajustes y correcciones de
sus respectivos objetos de estudio, de incrementar su capacidad explicativa y aplicativa.
Un factor que me parece de fundamental relevancia, consiste en detenerse a reflexionar
en torno a la capacidad predictiva de las ciencias sociales, de lo que se desprenden va-
rias interrogantes: ¿El futuro es predictible?; ¿Está entre las responsabilidades de estas
ciencias anticiparse al futuro?; en este sentido, deben apuntar sus baterías a refrescar
sus objetos de conocimiento e investigación y, además, añadir una dosis de prospectiva,
quizá de lo que si estamos seguros es de que lo viable es la construcción de futuros.

  
Estamos obligados a definir, formular, diseñar y elaborar más y mejores herramientas,
procedimientos, estrategias y políticas públicas que nos permitan la construcción de
futuros promisorios de corto, mediano y largo plazos.

Sobre las consideraciones anteriores contamos con un recurso fundamental: dispone-


mos de acceso a bases de datos y bancos de información inmensos que, constituyen las
premisas fundamentales sobre las que se edificará un presente más consistente y un
futuro al que valga la pena arribar, en donde la innovación y la creatividad tengan un
lugar de privilegio para que de manera conjunta construyamos ese futuro que todos
deseamos y que actualmente forma parte de nuestros sueños, de las utopías que es
factible de hacer una alcanzable realidad. Aludiendo a la complejidad de la causalidad
y añadiríamos del contexto que hoy enfrentamos donde la pandemia impele a la cien-
cia sociales y sus cultivadores a plantearse nuevos objetos de estudio, metodologías de
análisis, etcétera, las consideraciones de Ricardo Uvalle son más que explícitas, donde
la prospectiva ocupa también un lugar esencial.

La nueva complejidad de la causalidad es el vértice a considerar en los desarrollos


futuros de las ciencias sociales. La nueva complejidad de la causalidad da cuenta de
la nueva dinámica de las relaciones de interacción, interrelación e interdependencia
presentes en la funcionalidad de la sociedad y el Estado. Se requieren en este caso,
nuevos paradigmas que contribuyan a pensar la complejidad a partir de la pandemia
y en particular, de la etapa de la post-pandemia. Éste será el ejercicio de mayor enver-
gadura, pero también de mayor contribución de las ciencias sociales para aclarar con
método lo que acontece y lo que acontecerá. (Uvalle, )

Estamos frente a múltiples retos y desafíos a los cuales no les podemos sacar la vuelta,
es menester enfrentarlos con las herramientas, recursos, metodologías, paradigmas y
estrategias a nuestro alcance; también está y estará en juego la creatividad, la imagi-
nación, las alianzas, las sinergias y, además, somos herederos del conocimiento uni-
versal; de igual manera se cuenta con recursos tecnológicos a nuestro alcance que se
traducen en apoyos fundamentales para la recuperación, procesamiento y validación de

  
información, análisis y argumentación que deberá generar nuevo conocimiento, el cual
deberá demostrar su utilidad para allanar nuevos caminos por los qué transitar en un
mundo que nos ofrece oportunidades y al cual requerimos preservar y fortalecer.

Es fundamental destacar que la invitación que hicimos por parte de la Academia


Internacional de Ciencias Político-Administrativas y Estudios de Futuro, A.C. a inte-
grantes de nuestro Consejo Científico, Asociados y especialistas en asuntos vincula-
dos a la pandemia que hoy se vive y se padece, tuvo una profusa respuesta, tanto en
un plano nacional como internacional, lo que añadió una mayor riqueza, consisten-
cia y contenido a la obra, además de complejidad y valor propositivo, con lo cual se
cumplen de manera altamente satisfactoria los objetivos que nos propusimos con su
promoción. El resultado final es el que ahora ponemos a la consideración, consulta
y posible utilidad al público interesado; cabe destacar que cada uno de los capítulos
fueron sometidos a dictamen a través del sistema de doble ciego o de pares, a fin de
lograr una mayor consistencia y rigor científico.

Con el objeto de lograr una secuencia y abordaje adecuado del libro, la estructura está
organizada en cuatro partes, la primera de ellas relativa a “La pandemia mundial y el
papel de las Ciencias Sociales” integrada por  capítulos en los cuales contamos con
cuatro autores extranjeros y el resto nacionales. Gianfranco Pasquino reconocido poli-
tólogo de fama mundial, investigador de la Universidad de Bologna realiza un análisis
de la forma en que los sistemas políticos abordan la pandemia, qué cabe esperar que
cambie en los regímenes políticos y más genéricamente en la política y, de manera fun-
damental, qué perspectivas se anuncian en torno al desempeño y transformaciones de
la política. Su visión politológica brinda a todo ello un claro y categórico análisis que
despertará, no tengo la menor duda, un gran interés en el público lector.

Ricardo Uvalle Berrones, destacado publiadministrativista, científico social e integran-


te del Sistema Nacional de Investigadores (), nivel , plantea un conjunto de retos
para las ciencias sociales que, ante las causas y consecuencias que ha traído consigo la
pandemia, tienen que asumir nuevos objetos de estudio, metodologías, compromisos,

  
lograr una mayor y más efectiva interdisciplina y multidisciplina, a fin de brindar nue-
vas interpretaciones y contundencia explicativa de los fenómenos económicos, políticos,
sociales y culturales ante las condiciones cambiantes de los procesos de vida de la socie-
dad del mercado y del Estado.

El hispano José Manuel Canales Aliende, profesor de la Universidad de Alicante, par-


tiendo de lo que denomina las crisis estructurales, entre las que cabe destacar la sobre-
población, el cambio climático, la pésima distribución de los alimentos y el agua, la des-
igualdad prevaleciente, las amenazas de una guerra nuclear y la obsolescencia del modelo
westfaliano del Estado y de la democracia representativa, entre otros, plantea una serie de
desafíos a que nos enfrenta el COVID-. Sus reflexiones apuntan a enriquecer el debate
que aporte elementos que contribuyan a encaminarnos por una senda más promisoria.

Arturo Ordaz Álvarez, presidente del Capítulo  del estado de Sonora y académico
de carrera del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad
de Sonora, está orientado a ponderar los efectos y consecuencias en los planos econó-
mico-social; argumenta la necesidad de hacer un llamado a la solidaridad, a la sinergia
social, a fin de lograr una equifinalidad global en la provisión de bienes y servicios fun-
damentales de carácter global orientados a perfilar una mejor sociedad.

Por su parte Carles Ramió Matas, catedrático de Ciencia Política y de la Administración


de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, España, destaca con nitidez y contun-
dencia, cómo la mayoría de los países se han empeñado en debilitar sus instituciones
públicas con las consecuencias que de ello se han derivado y que, ahora el COVID- ha
puesto de manifiesto. Pasa revista a aspectos de relevancia como son la descapitaliza-
ción de las administraciones públicas, la ausencia de un buen liderazgo, la incapacidad
de la política y los partidos políticos para dar una respuesta satisfactoria en torno a los
problemas económicos y sociales más agudos, a lo que se suman los procesos de priva-
tización de servicios de interés general, todo lo cual ha derivado en la erosión paulatina
y hasta el momento, al parecer irreversible del Estado, así, no es de sorprender que la
pandemia esté haciendo mella en buena parte de los países del globo.

  
Alfonso Carlos Merino González, profesor de la Facultad de Contaduría y Administra-
ción de la , ex funcionario de varias dependencias y entidades del gobierno federal,
en su sugestivo capítulo nos plantea la “llegada de un futuro incierto”, sostiene una tesis
en la cual la fusión de horizontes prevaleciente o con el diálogo político, evidencia los
alcances y limitaciones de las concepciones hasta cierto punto consensualistas que se
dan en la política actualmente enlazada a la contingencia y la incertidumbre; reflexiona
en torno a cómo es que la llegada del COVID- sorprende al mundo, cuando existen
evidencias de que ello era prácticamente inevitable.

Leopoldo Garduño Villarreal, titular del Órgano Interno de Control de la Secretaría


de la Función Pública del  aporta un capítulo en el que analiza funda-
mentalmente las repercusiones económico-sociales producto de la pandemia, consi-
derando como fundamento la prevalencia de la vida y el desarrollo con una visión más
integral; realiza un conjunto de propuestas para la reactivación económica, viables
una vez superadas las difíciles condiciones a que nos enfrentamos.

Rina Marissa Aguilera Hintelholer, profesora e investigadora de carrera de la y


de la , reconocida como investigadora nacional por el , desarrolla
un capítulo cuyo objeto consiste en analizar los retos que enfrentan las ciencias so-
ciales como resultado de la pandemia, pondera que los acontecimientos, procesos
y problemas que se viven, reclaman el empleo de nuevos métodos de investigación,
toda vez que se ha ingresado de manera conjunta a una etapa más en su desarrollo
secular. Se trata de una reflexión profunda en torno al papel que deben cumplir las
ciencias sociales en una época de grandes transformaciones resultado de la citada
pandemia.

El profesor Ricardo Chávez Peña, quien se desempeña en el Centro Universitario -


Mex, campus Texcoco, así como en la Unidad Académica de Chimalhuacán en el Estado
de México, lleva a cabo una serie de planteamientos en torno a los presagios que apun-
tan al desencadenamiento de la pandemia, explora el legado, de Jack London sobre el
particular; invita a la reflexión en torno a las verdades ocultas que se esconden tras este

  
proceso que afecta a la sociedad mundial; centra su aportación en un análisis del nuevo
contexto que tiene que enfrentar el país.

Francisco Martínez Martínez, David Padilla Macayo y Ricardo López Torres, destaca-
dos académicos del Centro Universitario Mex, campus Amecameca, unen sus es-
fuerzos que dan como resultado sendos capítulos, que tienen como objeto, en el primer
caso, plantear el cruce entre diversos sectores en un plano mundial, teniendo como eje
la salud a lo cual imprimen un sello prospectivo; en su segunda aportación realizan un
análisis comparado en el cual destacan las diferencias fundamentales en los sistemas de
salud de la Unión Americana y de México, lo que es esencial de tener en cuenta ante los
impactos que ha provocado la pandemia en ambos países.

Rubén Garrido Yserte, Director del Instituto Universitario de Análisis Económico y


Social de la Universidad de Alcalá, realiza un análisis breve, pero contundente acerca
del trascendental momento que vive la Unión Europea () que la está sometiendo a
pruebas que ponen en el centro del debate la existencia misma del mayor y más radical
modelo a escala universal de una asociación de países.

En la Segunda Parte del libro, Las administraciones públicas en la encrucijada. Su


futuro a debate, hemos agrupado siete capítulos en los cuales se exploran aspectos
fundamentales que van desde un análisis de la naturaleza y carácter de la disciplina
como ejercicio necesario que ponga de manifiesto, una vez más, los cometidos funda-
mentales de la administración pública que la legitiman y justifican; pasando por un
estudio detallado de las finanzas públicas en tiempos de pandemia, hasta los efectos
de la austeridad republicana que se ha puesto en juego.

Miguel Ángel Sánchez Ramos, profesor e investigador de carrera de la Mex, cam-


pus Amecameca, integrante del , nivel , desarrolla un capítulo muy esclarecedor
respecto al papel quizá más importante y trascendente de la administración pública del
Estado moderno desde su fundación en la primera década del siglo  por el ya citado
Carlos Juan Bautista Bonnin dicho papel consiste en mantener las condiciones de la

  
vida misma y de la sociabilidad natural del ser humano y, de manera específica: “diser-
tar sobre las áreas de oportunidad que tiene la administración pública en la gestión de
las crisis cuando camina de conformidad a los cánones de la Administración Pública y
mediando la construcción social del gobierno abierto” (Sánchez Ramos, ).

Adriana Plasencia Díaz, integrante del Consejo Científico de la  y consultora espe-
cializada, problematiza en torno a los retos que debe asumir la administración pública
en tiempos de pandemia, que van desde atender los servicios públicos fundamentales,
hasta las decisiones de política del más alto nivel, así la complejidad que enfrentan los
gobiernos de finales de la segunda década e inicios de la tercera del presente siglo, con-
forman el objeto de análisis de nuestra autora.

Alejandro Romero Gudiño, también integrante del Consejo Científico de la  y ac-
tual titular del Órgano Interno de Control de la Secretaría de Hacienda y Crédito Públi-
co, nos aporta un capítulo relevante, al efectuar un análisis de los aspectos presupuesta-
rios que es fundamental preservar, a fin de proteger debidamente los derechos humanos
durante la pandemia que nos afecta. Como factor esencial en tal proceso, la rendición
de cuentas es elemento básico de considerar.

Por su parte Marcela Astudillo Moya, investigadora del Instituto de Investigaciones


Económicas de la  e integrante del , desde su especialidad participa con un
capítulo de amplia originalidad al analizar la pandemia en curso desde las finanzas
públicas, lo que nos permite acceder a los intríngulis de los procesos e impactos finan-
cieros en el contexto actual.

La profesora e investigadora de la y de la Mex campus Toluca, Leticia Contreras


Orozco, realiza una aportación relevante para los gobiernos locales, consistente en un
análisis en el que pasa revista a los retos y desafíos que enfrentan los gobiernos locales
ante la pandemia en curso; expone algunas de las acciones que éstos han emprendido
que buscan dar respuestas oportunas a la ciudadanía; destaca en particular el papel y
empleo de las  como herramientas de gran utilidad en la gestión e innovación.

  
José Morales Ramírez y Jacqueline Arteaga Fernández, realizan un recorrido, por de-
más interesante, de los programas que han impulsado los gobiernos federales desde el
encabezado por Miguel de la Madrid Hurtado, hasta el actual encabezado por Andrés
Manuel López Obrador, su aportación esencial consiste en enfatizar los esfuerzos reali-
zados orientados a la mejora de la gestión pública.

Yanella Martínez Espinoza, doctora en Ciencias Políticas y Sociales con oritenación en


Administración Pública y José Juan Sánchez, profesor de carrera de la Mex, cam-
pus Zumpango e integrante del , nivel , analizan un estudio original en torno a los
impactos e implicaciones de la denominada austeridad republicana que ha impulsado el
gobierno de la llamada Cuarta Transformación (T) ante la crisis sanitaria que se vive.

La Tercera Parte de nuestro libro la integra un conjunto de capítulos que tienen como
objeto de análisis lo que podemos calificar de manera categórica como la necesidad
de dar lugar y cultivar una nueva generación de políticas públicas ante los retos a que
nos está enfrentando la pandemia en un plano que impacta a los diversos estados que
integran la geografía política del planeta, los cuales están obligados a formular, funda-
mentar interdisciplinaria y trans disciplinariamente políticas públicas que muestren su
efectividad en la fase de implementación, así como en la evaluación ex post.

Miriam Fonseca López, profesora e investigadora del Instituto de Ciencias de Gobierno


y Desarrollo Estratégico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (),
México, realiza un análisis puntual, explícito y categórico en torno a las estrategias y po-
líticas públicas que el gobierno mexicano ha puesto en práctica para promover el dere-
cho a la salud, enfrentar y contener la pandemia, teniendo en cuenta la preservación de
los derechos humanos, sin perder de vista las recomendaciones que sobre el particular
han emitido diversos organismos internacionales. En todo ello la centralidad del Estado
debe prevalecer como factor esencial e imprescindible.

Mariano Velasco Torres, Humberto Cantellano Rodríguez y Edmundo Perroni Rocha,


destacados profesores e investigadores de la Facultad de Administración de la  de-

  
sarrollan una aportación centrada en los cambios y transformaciones a las que apunta y
está llevando a cabo el régimen encabezado por Andrés Manuel López Obrador que se
concreta en la T, en donde sostienen que se trata genuinamente de un cambio de época,
sin duda un conjunto de planteamientos que alientan y realimentan el debate acerca de
los cambios que se viven en la vida pública de México.

El sociólogo José Alfredo Zavaleta Betancourt, investigador del Instituto de Investiga-


ciones Histórico Sociales de la Universidad Veracruzana, Co-coordinador del Grupo
de Trabajo: Violencias, Políticas de Seguridad y Resistencias del Consejo Latinoame-
ricano de Ciencias Sociales, () nos plantea las tipologías de reacción ante el
riesgo de parte de los individuos y de los grupos ante las políticas gubernamentales
orientadas a la mitigación de la crisis, trátese de públicos afines al gobierno u oposito-
res; se destaca que las reacciones aludidas, están más vinculadas a la desigualdad que
a las políticas gubernamentales.

Andrea Rodríguez Pedraza, especialista internacional en asuntos centroamericanos y


funcionaria de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, aporta un capítulo
que reviste originalidad al abordar el estudio de las estrategias que como bloque han
adoptado los países de Centro América para enfrentar la pandemia, a quienes se añade
República Dominicana; cabe destacar que la pronta reacción en el caso particular tiene
como antecedente el papel que ha jugado desde hace varios años el Parlamento Cen-
troamericano (); de acuerdo con los planteamientos de la doctora Rodríguez
Pedraza, se aprecian las sinergias que están logrando dichos países, más allá de las con-
diciones socioeconómicas y políticas que les caracterizan.

Un conjunto de planteamientos, reflexiones y análisis en torno a la oportunidad que se


presenta al régimen político a partir de la crisis desencadenada por la pandemia, a fin
de construir un genuino Estado de Bienestar, constituye la aportación de Jorge Enrique
Pérez Lara, director de Planeación e Investigación en la Universidad del Desarrollo Em-
presarial y Pedagógico y Director de Investigación de la , en conjunción con la pro-
fesora en ramas de ciencias de la salud y metodología de la investigación Elsa Azucena

  
Alfaro González; es importante resaltar que enfatizan aspectos de carácter económico,
laboral, sobre el sistema de salud y de pensiones que de conjunto generen políticas pú-
blicas orientadas al fortalecimiento del Estado de bienestar.

Eduardo López Farías, doctor en Administración Pública, actualmente secretario téc-


nico en la Subsecretaría de Gobierno del Gobierno de la Ciudad de México, realiza una
serie de análisis y planteamientos en torno a algunas de las carencias que afectan la
gobernabilidad democrática en México, como la desigualdad y la pobreza y los retos que
se derivan de ello, lo que se acentúa en el contexto de la pandemia que hoy se vive.

La inclusión laboral es el eje de análisis de la aportación de Alejandra Moreno Maya,


candidata al grado de doctora en Ciencias de la Administración por el Programa de
Doctorado del mismo nombre de la , quien nos aporta elementos para reflexionar
en torno a la relevancia de fomentar una cultura de la inclusión a título individual, social
y fundamentalmente de corte empresarial, factor esencial para lograr una mejor recu-
peración, así como para la construcción de un futuro más equitativo e inclusivo.

Jaime Espejel Mena, profesor e investigador de la Mex, campus Zumpango, inte-


grante del  nivel I, recrea el estudio de la burocracia en su intersección con la con-
tingencia a la que nos arroja la pandemia, de donde deriva una serie de incógnitas y
propuestas orientadas a la construcción de un futuro más promisorio.

Las políticas que se han definido e implementado para resistir la crisis derivada de la
contingencia que plantea el COVID- y el ambiente que enfrenta el sector empresarial
en un caso específico, el de Puebla, representa el objeto de análisis de Alfredo Pérez
Paredes, José Aurelio Cruz de los Ángeles, profesores de carrera de la Facultad de Ad-
ministración de la , a quienes se suma Giovanni Brian Garrido Maldonado; cabe
destacar que realizan un estudio detallado de la percepción de los pequeños y microem-
presarios respecto de las políticas implementadas por el gobierno en dicha dirección.

  
Finalmente, la cuarta parte la dedicamos al análisis de la función que está llamado a
cubrir el Derecho Administrativo, al estilo de le legislación que se desarrolla y adopta en
tiempos de pandemia por parte del H. Congreso de la Unión de México; asimismo se da
cabida al análisis institucional y al cambio en la materia ante los desafíos que están en
cursos resultado de la pandemia, al igual que a las estrategias definidas por instituciones
de educación media superior y superior para mantener e inclusive desarrollar condicio-
nes científico-tecnológicas que permitan llevar a cabo la labor educativa sin demérito
de calidad y efectividad.

Luciana Moraes Raso Sardinha Pinto, Doctora en Derecho Administrativo por la Uni-
versidad Federal de Minas Gerais (); ex Directora General de la Escuela de Gobier-
no Paulo Neves de Carvalho () de la Universidad Federal de Minas Gerais Ana
Luiza Gomes de Araujo, Coordinadora del Colegio de Especialización de la  de
la Fundaçión João Pinheiro (), Especialista en Políticas Públicas y Gestión Guberna-
mental, Maria Isabel Araújo Rodrigues, Directora General de la  de la , Espe-
cialista en Políticas Públicas y Gestión Gubernamental, desarrollan un capítulo de gran
interés en torno al contexto brasileño, en el cual el factor disciplinario es fundamental,
toda vez que desde el papel del Derecho Administrativo, analizan si se están atendiendo
de manera satisfactoria los retos que presenta la pandemia, por tanto si, con base en la
legislación, parten y se despliega la reglamentación necesaria y oportuna que se traduz-
ca en condicionantes para el comportamiento social que tenga efectos positivos ante la
situación en curso; y cuestiones, tales como las relativas a las contrataciones públicas,
la licitación, la simplificación de procedimientos, así como el principio de publicidad
respecto a las amenazas y consecuencias del control social, entre otras.

Ricardo Sodi Cuellar, presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la
Judicatura del Gobierno del Estado de México, Doctor en Derecho y ex director de la
Facultad de Derecho de la Universidad Anáhuac México Campus Norte, desarrolla un
capítulo en torno a la impartición de justicia, en el cual destaca que se trata de una fun-
ción esencial que no debe suspenderse durante la pandemia, explica así el conjunto de
actividades que se han estado llevando a cabo y los acuerdos tomados que sintetizan las

  
acciones específicas en el caso del Estado de México, a fin de mantener casi la totalidad
de los servicios a través del Tribunal Electrónico, otras que es fundamental mencionar,
son al menos, las siguientes: a) la creación de un Comité para la Prevención de Riesgos
Sanitarios del Poder Judicial, b) el reconocimiento de la contingencia sanitaria y suspen-
sión de actividades presenciales, c) la promoción del empleo del Tribunal Electrónico y
la capacitación correspondiente para tales efectos d) la implantación de mecanismos
para mantener y ampliar los servicios a distancia y bases para la reanudación gradual de
labores en órganos jurisdiccionales y unidades administrativas, y como parte esencial,
la evaluación de los resultados del Tribunal Electrónico durante la Pandemia, de esta
manera ha sido posible mantener los servicios de impartición de justicia en una de las
entidades más complejas de la República.

Juan Pablo Aguirre, investigador del Instituto Belisario Domínguez adscrito al Senado
de la República, realiza una aportación orientada a presentarnos los intríngulis de la
legislación en las cámaras de Senadores y Diputados del H. Congreso de la Unión en el
marco de la pandemia, destacando cuatro aspectos fundamentales: Actividades de éste
antes de la Jornada Nacional de sana distancia; la labor legislativa ante una emergencia
nacional e internacional; la toma de decisiones, a fin de legislar a distancia; y lo relativo
a la comunicación oficial ante la pandemia.

Hilda Teresa Ramírez Alcántara, profesora e investigadora de carrera de la Universidad


Autónoma Metropolitana () y Asociada de Número de la , y Alfonso Tonatiuh
Torres Sánchez, Licenciado en Administración, llevan a cabo un análisis de las medidas
tomadas por el régimen político mexicano orientadas a lograr una resilencia más efecti-
va y satisfactoria; destacan que “México requiere de un proceso de cambio institucional
fruto de la interacción entre instituciones, organizaciones e individuos y, sobre todo, de
pautas interiorizadas de comportamiento de los individuos en su proceso de adaptación
al orden social, ya que son ellos los pilares del cambio para superar los efectos de la pan-
demia” (Ramírez Alcántara H. y Torres Sánchez, T, ).

  
Angélica Pérez Ordaz, profesora de carrera del Colegio de Ciencias y Humanidades
() de la , doctora en Ciencias Políticas y Sociales c presenta un capítulo que
constituye un análisis de caso de la máxima casa de estudios, la  en el nivel medio
superior, donde realiza un conjunto de planteamientos de los impactos e implicaciones
de la pandemia en lo general y específicamente de las medidas que se han impulsado en
el , tanto en el ámbito académico como en el presupuestal; además del acopio de re-
cursos digitales para atender a una población escolar en plena formación, lo cual resulta
loable y esclarecedor ante la pandemia que hoy se vive.

Gabriel Pérez Galmiche, profesor e investigador de la Benemérita Universidad Autó-


noma de Puebla (), integrante del , nivel I y actualmente Director del Com-
plejo Regional Mixteca de esta Universidad, y David Espinosa González, profesor e
investigador de la  desarrollan un capítulo monográfico dedicado al conjunto de
medidas que se han promovido e implantado en el Complejo Regional Mixteca de la
 en donde las tecnologías de la información y la comunicación ocupan un lugar
destacado, nos brindan un panorama en un plano regional, fundamentado en una re-
flexión en torno al papel que juega la función educacional y como es atendida esta de
manera integral en medio de la pandemia desencadenada por el SARS-CoV-.

En suma, la experiencia que nos deja la conjunción de aportaciones de especialista en


diversas áreas, dan como resultado un texto esclarecedor que nos invita a la reflexión,
que aporta elementos para realimentar la labor académica, así como la de los tomado-
res de decisiones que buscan y pretender promover las mejores condiciones para logar
resolver o atenuar con éxito y, de manera conjunta labrar un escenario prospectivo
alentador y constructivo.

  
PRIMERA PARTE
La pandemia y el papel de las Ciencias Sociales
Lecciones cortas comparadas por pandemia
Gianfranco Pasquino*

“Todo estará bien”, “Volveremos como antes”, fueron dos frases que se repitieron muy
a menudo en el transcurso de la trágica experiencia de COVID- en los primeros
meses del año . Pretendían ser mensajes tranquilizadores. Querían distraerse de
los miedos y las preocupaciones. Ciertamente son frases justificables en situaciones
de ansiedad generalizada, evitando ese objetivo de calmarse, pero no sirven para ex-
plicar el pasado, lo que sucedió, ni para comprender el presente, qué hacer día a día,
lo más rápido posible, ni a preparar el futuro, qué hacer para remediar fallas graves
y mejorar la política y la vida.

En este artículo pretendo abordar algunos temas amplios y complejos. Primero, quiero
analizar cómo los diferentes sistemas políticos han abordado la pandemia. En segundo
lugar, trataré de identificar qué cambios ocurrirán en esos regímenes y, más amplia-
mente, en política. Para todos los sistemas políticos democráticos, el tiempo para los
presupuestos vendrá con consultas electorales. Luego, hasta cierto punto, será posible
evaluar cuánto contará la forma en que los gobernantes tratan con COVID- en las
motivaciones de voto de los ciudadanos. En conclusión, sugeriré con qué perspectivas
tratar de poner orden en lo que podemos esperar con respecto al desempeño y las trans-
formaciones de la política. Lo haré con alguna referencia a la necesidad de comprender
qué orden político internacional se puede (re) construir. Por supuesto, mientras escribo
mientras ocurren los eventos no podré hacer juicios definitivos. Mi objetivo básico es
básicamente proporcionar claves de lectura para entender más.
* Profesor emérito de ciencias políticas en la Universidad de Bolonia y miembro de la Accademia dei Lincei. En 2018, la
Academia Internacional de Ciencias Políticas-Administrativas y Estudios del Futuro, AC, le otorgó el título de Doctor
Honoris Causa

  
Observaciones preliminares, dispersas, pero necesarias. Mi punto de partida es que
es muy erróneo e incluso cínico argumentar que “todo estará bien” frente a la impre-
sionante cantidad de muertes (ver Figura  cuyos datos muestran la situación el  de
junio) que continúa creciendo día tras día. día y tabla  con datos relacionados con la
caída del Producto Nacional Bruto de todos los países involucrados, obviamente con
diferencias específicas.

Fuente: CESPI, boletín periódico. Roma

  
  
Tab.2 Pronóstico sobre el rendimiento del producto interno bruto al final.

También creo que, entendiéndose que es necesario especificar qué significa “regresar
como antes”, a un período definido como “normal”, incluso aquellos que realmente no
quisieron regresar como antes podrán hacerlo. Sin embargo, hay muchos, probable-
mente mayorías, aquellos que no desean volver al pasado. Por supuesto, también hay
muchos que afirman que nada volverá como antes. Por el momento, los cambios que
se consideran irreversibles o casi parecen afectar casi esencialmente a los métodos
de trabajo. El teletrabajo en casa en su forma de trabajo inteligente, en la versión de
oficina en casa, que involucraba porcentajes importantes de personas, podría haberse
convertido en una adquisición permanente, quizás incluso irreversible. No discutiré
el trabajo inteligente ya que los datos que tenemos son inevitablemente provisionales

  
y están destinados a cambiar. En cambio, intentaré comprender cuánta tecnología
puede cambiar el funcionamiento de los regímenes políticos.

La política surgirá cambiada de la pandemia. Una vez que se elimine el virus, ya nada
será como antes. Estas son dos declaraciones muy frecuentes, prácticamente nunca
acompañadas de ideas relacionadas con qué tipos de cambios, tales como, dónde, por
cuánto tiempo, irreversiblemente, para siempre. Paradójicamente, aquellos que dicen
que todo cambiará menos necesitan producir evidencia, para ofrecer alguna evidencia
que respalde su afirmación. Sin embargo, “todo” encaja tanto en la política en general,
y luego debemos imaginar una política que sea totalmente diferente de la actual, en
cuanto al régimen (democracia, autoritarismo, totalitarismo, teocracia, sultanismas) es
esencial especificar qué regímenes se verán obligados a cambiar para convertirse en
otro régimen, drásticamente diferente.

Todas las pistas sugieren que la pandemia comenzó en un régimen político totalitario,
China, que ha reprimido culpablemente la información. Luego golpeó a algunos regí-
menes autoritarios, Singapur y Rusia, y no escatimó en una gran cantidad de regímenes
democráticos que eran muy diferentes entre sí. Hasta el momento en que escribo, no
hemos sido testigos de ningún evento de cambio de régimen. China y Singapur han
mantenido el control sobre sus ciudadanos. En lo que respecta a China, ninguno de los
líderes del Partido Comunista ha sido llamado a responder por sus acciones y omisiones.
Es posible hipotetizar que lo que se considera apropiado en las democracias también se
aplica a los regímenes no democráticos: no cambie el liderazgo durante la emergencia.
Por supuesto, los líderes de los regímenes no democráticos tienen muchos recursos para
mantenerse en el poder. Con referencia a la afirmación a menudo pronunciada de una
superioridad en la toma de decisiones de los regímenes no democráticos sobre los demo-
cráticos, este no parece haber sido el caso. Al permanecer en Asia y luego analizar casos
relativamente similares, la China no democrática y Singapur no reaccionaron mejor a la
pandemia que los regímenes democráticos de Corea del Sur y Taiwán. De hecho, Corea
del Sur celebró elecciones presidenciales en medio de la pandemia, el  de abril de ,
ganada por el Presidente en ejercicio. Hablando de elecciones, a pesar del hecho de que

  
las democracias votan muy a menudo, las únicas otras elecciones que pudieron haber
tenido lugar, las elecciones presidenciales en Polonia, programadas para el  de mayo,
se han pospuesto hasta el  de junio (primera vuelta) y el  de julio (votación).

Alguna reflexión comparativa. Se ha argumentado durante mucho tiempo que el ma-


yor mérito de las repúblicas presidenciales radica en la estabilidad del ejecutivo y su
líder, mientras que el defecto más grave de las democracias parlamentarias radica
precisamente en la inestabilidad de sus gobiernos, principalmente gobiernos de coa-
liciones multipartidistas. Las democracias presidenciales podrían tomar decisiones
no negociadas e implementarlas rápidamente. Las democracias parlamentarias ten-
drían mayores dificultades para tomar decisiones y una implementación más lenta.
En emergencias, por lo tanto, los primeros deberían poder responder de manera mu-
cho más efectiva. Al evaluar el trabajo del presidente de los Estados Unidos, Donald
Trump y el brasileño, Jair Bolsonaro, no parece que fuera así. Otros factores han en-
trado en juego. Antes de ver qué factores, es importante recordar que, gracias a Juan
Linz (Democracia presidencial o parlamentaria: ¿hace la diferencia?, en J. Linz y A.
Valenzuela, editado por, The Failure of Presidential Democracy, Baltimore and Lon-
don, The Johns Hopkins University Press, págs. -, pero véase también JA, Cheibub,
Presidentialism, Parlamentarism, and Democracy, Cambridge, Cambridge University
Press, ) sabemos mucho más. Durante casi veinte años ha sido posible argumen-
tar que tanto los métodos de selección y elección del Presidente Presidencial como el
hecho de que, una vez en el cargo, no pueden ser reemplazados excepto en circuns-
tancias extraordinarias, hacen que las Repúblicas Presidenciales sean susceptibles a
serios problemas operativos. Por un lado, Trump, por otro, Bolsonaro ha confirmado
descaradamente cuán irresponsables e incontrolables pueden ser los comportamien-
tos de los presidentes presidenciales. Muchos de sus importantes colaboradores los
han abandonado o se han visto obligados a renunciar, lo que indica que incluso las
repúblicas presidenciales pueden tener problemas de inestabilidad.

También con referencia a estos dos casos dramáticos, Francis Fukuyama (La pandemia
y el orden político). Toma un estado, en “Asuntos exteriores”, julio / agosto de ),

  
argumentó que los principales factores a tener en cuenta son tres: un aparato Estado
competente, un gobierno en el que los ciudadanos confían y escuchan, liderazgo efecti-
vo. Estos tres factores interactúan entre sí, fortaleciéndose y debilitándose, pero cuando
el liderazgo no es efectivo, todo el circuito entra en crisis. Como prueba, podemos men-
cionar la renuncia más o menos forzada de numerosos exponentes de la Administración
Trump, los resúmenes críticos repetidos para científicos y expertos en salud, los en-
frentamientos con autoridades locales, gobernadores estatales y alcaldes, los constantes
ataques a los medios de comunicación. y a periodistas. Quizás todo esto también sirva
para explicar, al menos en parte, por qué, al momento de escribir este artículo,  y
Brasil son los dos países con el mayor número de muertes por COVID-.

Del lado de las democracias parlamentarias, europeas y de la diáspora anglosajona


(Australia, Canadá, Nueva Zelanda), los datos son absolutamente sorprendentes. Es-
tos últimos han soportado la pandemia de una manera extraordinariamente efectiva.
En general, en ninguna democracia occidental (y oriental) ha habido una crisis guber-
namental; no hubo reorganización ni reemplazo significativo de ministros. La compa-
ración con los numerosos cambios en los equipos de Trump y Bolsonaro claramente
beneficia a las democracias parlamentarias.

En el pasado, en situaciones de emergencia grave, crisis económicas y especialmente


guerras, las democracias parlamentarias a menudo han reaccionado formando gobier-
nos de unidad nacional. Nuevamente, incluso si, por ejemplo, en Italia, pero brevemente
y sin demasiada convicción, la oposición solicitó la formación de un gobierno de unidad
nacional, en ninguna democracia parlamentaria se ha hecho esto. Los gobiernos en el
cargo han mantenido la carga de tomar decisiones sobre sus hombros y, por supuesto,
podrán aprovechar el honor del éxito si sus decisiones han logrado los objetivos. Sin
embargo, el circuito de responsabilidad seguirá siendo claro. Los votantes evaluarán lo
que sus gobiernos hicieron, no hicieron, hicieron mal sin ninguna mezcla y confusión
que pudiera resultar de una asociación con las oposiciones. La dialéctica democrática
no ha fallado. Ciertamente fue difícil, por razones de salud y seguridad personal, con-
vocar a asambleas parlamentarias, un lugar clásico donde los gobiernos y sus ministros

  
se enfrentan a las oposiciones y sus representantes. Sin embargo, todos los datos dis-
ponibles indican que, en la medida de lo posible, los Parlamentos desde Italia a Suecia,
Gran Bretaña a Alemania y España han continuado operando a un ritmo ligeramente
reducido sin ningún problema y, sobre todo, sin que el gobierno intente operar. liberado
de cualquier regla y costumbre. En resumen, la democracia no se ha suspendido y la
confrontación, a veces choque, política ha continuado.

Por supuesto, algunas medidas tomadas por los gobiernos han sido criticadas, en par-
ticular las relacionadas con el encierro y el distanciamiento social, y, en este momento,
parece ser solo una hipótesis, la aplicación de tecnología para la trazabilidad. de movi-
mientos personales. Sin embargo, es importante reflexionar sobre cuáles son las limi-
taciones de las libertades personales. Por lo general, el punto de partida de cualquier
reflexión sobre el asunto es la famosa distinción formulada por Immanuel Kant y luego
hecha famosa por el filósofo político Isaiah Berlin entre “dos conceptos de libertad”. Por
un lado, quizás principalmente, hay libertad de; por el otro, la libertad de. El primero
significa que no hay impedimentos externos a mi voluntad y la posibilidad de actuar. El
segundo es que estoy en condiciones de hacer lo que quiero. Los dos conceptos de Ber-
lín dan forma a la libertad de cada individuo en el mundo ideal del liberalismo. En mi
opinión, la pandemia indica que existe un problema fundamental que afecta la libertad
de las personas en un mundo en el que el virus provoca contagio. Es un problema que, al
menos en parte, sabíamos, pero que el virus ha destacado de manera sorprendente.

Las libertades personales, por ejemplo, la libertad de movimiento, cumplen un límite


en las libertades de los demás. Por lo tanto, pueden limitarse si conducen, por ejemplo,
al contagio de otros y, por supuesto, viceversa. Quién y cómo pone límites a las liber-
tades personales es un problema político que debe resolverse con referencia, en pri-
mer lugar, a la Constitución. En este sentido, se aplican los criterios establecidos por
Fukuyama. Un liderazgo legítimo y creíble puede establecer límites temporales a las
libertades de los ciudadanos. Esos ciudadanos aceptarán esos límites de manera más
fácil y más consciente si existe una situación de confianza social generalizada, pero
sobre todo de confianza en los líderes, partidos, instituciones, el poder judicial y la

  
burocracia, en todos aquellos que emitirán las reglas correctas y las harán cumplir sin
privilegios para cualquiera. La pandemia nos empuja a reflexionar sobre las libertades
y en torno a ellas en un mundo globalizado, no a volver a los cierres generalizados de
fronteras, que en cualquier caso difícilmente bloquearán la circulación de virus, sino
a redefinir los espacios y métodos para ejercer las libertades. Es un replanteamiento
imperativo para todos aquellos que creen que la solución totalitaria china, el control
generalizado ejercido, sobre todo, sin reglas, sin límites de tiempo y espacio, no solo
es inaceptable, sino también, en esencia, ineficaz.

Discutir las consecuencias sobre las democracias. Las libertades y los derechos perso-
nales son la base de las democracias y, en un sentido muy claro, las democracias son los
regímenes que mejor protegen y promueven la libertad y los derechos. Sin un trabajo
que, en algunas constituciones, por ejemplo, el italiano, se considera un derecho, los
hombres y las mujeres enfrentarían muchas dificultades para ejercer sus derechos po-
líticos. La pandemia afectó mucho a todo el sector laboral, especialmente a la parte del
trabajo relacionada con el mercado. La recuperación será muy complicada y probable-
mente también muy lenta. Se ha intentado limitar en cierta medida el daño resultante
de la incapacidad de viajar a lugares de trabajo tradicionales recurriendo, en la medida
de lo posible, con grandes diferencias de país a país, dentro de los países y entre los
sectores de producción, a El llamado trabajo inteligente, formas telemáticas de trabajar
desde casa. Ciertamente, en Silicon Valley, esta forma de trabajar no debe haber creado
problemas particulares y dificultades de adaptación y rendimiento. Sin embargo, no es
el aspecto técnico del trabajo inteligente lo que atrae nuestro interés cuando discutimos
el impacto político de la pandemia. El trabajo inteligente debería causar mucha preocu-
pación (ciertamente lo hace en el escritor) no por sus consecuencias económicas, sino
por las consecuencias sociales y, en un sentido amplio, políticas.

Trabajar solo, en casa, con un considerable dominio de los propios tiempos y ritmos,
puede traer beneficios para los trabajadores individuales. Sin embargo, es probable que
estas nuevas formas de trabajo tengan consecuencias negativas para la vida social y
política en general y, por supuesto, también para los propios trabajadores. Por un lado,

  
sabemos que desde hace algún tiempo la disposición a asociarse (en partidos, sindicatos,
organizaciones profesionales, culturales, de ocio) de ciudadanos de las democracias ha
disminuido de manera muy significativa. Hace veinte años, Robert D. Putnam se hizo
muy famoso por haber revelado el fenómeno en un libro llamado Bowling Alone. El co-
lapso y el renacimiento de la comunidad estadounidense (Nueva York, Simon y Schus-
ter, ). ¿Cuál es el problema de ir al boliche solo, con su propia camiseta y cuencos,
y no con un equipo de amigos y compañeros habituales? Putnam documentó que “jugar
solo a los bolos” era la señal poderosa de una disminución en la disposición de los esta-
dounidenses a unirse. Casi en el mismo período, el sociólogo polaco Zygmunt Baumann
acuñó la definición exitosa de “sociedad líquida” en la que las clases sociales se disolvie-
ron y el individualismo se hizo cargo con malas consecuencias para la democracia.

Por otro lado, desde Tocqueville en adelante, creíamos que el crecimiento civil de una
sociedad depende de la capacidad de los ciudadanos de asociarse libremente “siempre
que haya un problema”. Desde entonces, sabemos que el pluralismo competitivo es una
de las piedras angulares de la democracia y que la democracia lo protege y gracias a su
existencia próspera. El trabajo inteligente, aislar a las personas, no hacer que se reúnan
físicamente, limitar sus conversaciones, probablemente tenga un impacto fuerte y qui-
zás incluso duradero en el pluralismo asociativo, por ejemplo, en los sindicatos y en
su capacidad para representar intereses colectivos, con consecuencias que son difíciles
Sentirse positivo por la democracia.

Durante algunos años, la moda, no solo la ciencia política, ha consistido en usar la ropa
oscura de estudiosos preocupados y afligidos de las democracias que aparecieron al lado
de las democracias occidentales, declarando que sufren enfermedades graves, incluso
incurables. Recientemente, un gran éxito editorial, un signo de los tiempos, ha recibido
el libro de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, How Die Democracracies Die. Qué revela la
historia sobre nuestro futuro (Nueva York, Penguin Random House ). Además, nin-
guna de sus predicciones se ha hecho realidad hasta ahora. Aun así, la pandemia parece
tener características que dan un golpe fatal a algunas democracias. Tengo la impresión
de que para saber realmente cómo mueren las democracias, el volumen editado por Juan

  
Linz y Alfred Stepan, The Breakdown of Democratic Regimes (Baltimore and London
The Johns Hopkins University Press, ) sigue siendo fundamental, lo que nos permite
identificar acciones y omisiones de las autoridades que abren el camino a los enemigos
de las democracias y que, por lo tanto, ofrece el marco teórico indispensable para al-
canzar generalizaciones fructíferas sobre las condiciones que debilitan y hacen colapsar
a las democracias. Sin embargo, en los últimos veinte años, algunas democracias han
tenido serios problemas de funcionamiento, pero ninguna de las democracias se ha de-
rrumbado, excepto, quizás, Venezuela, que merece un análisis específico y profundo.

La transformación de las democracias puede tener lugar incluso sin un colapso real,
pero con un deterioro progresivo. Fareed Zakaria encontró esto de una manera original
y profética en su artículo The Rise of Illiberal Democracy (en Foreign Affairs, noviembre
/ diciembre de ), quejándose del vaciamiento interno de algunas democracias por
parte de los funcionarios electos. No estoy seguro de que el jefe del gobierno húngaro,
Viktor Orbàn, haya leído el artículo de Zakaria. Por supuesto, Vladimir Putin no lo hizo.
Ambos son declarados enemigos de las democracias liberales. En una larga entrevista
con el Financial Times a fines de junio de , Putin dijo que la democracia liberal ha
agotado su tarea, la de garantizar todas las libertades personales y que hoy ha llegado el
momento de las democracias iliberales que se están dando reglas más rígidas sobre las
necesidades de los pueblos y las naciones. Putin se sienta valientemente en su régimen
autoritario. En lo que respecta a Orbàn, la compresión lenta y gradual de la democracia
húngara que comenzó unos años antes y continuó con las intervenciones de los libros de
texto no puede atribuirse a la necesidad de combatir la pandemia. La pandemia fue un
factor facilitador en un proceso ya en curso que, sin embargo, aún puede ser arrestado.
Mi tesis básica es que la pandemia no ha cambiado, al menos hasta ahora, la política
de ningún estado y, repito, no ha producido ningún cambio de régimen. Sin embargo,
la pandemia de alguna manera hizo una radiografía de cada sistema político o, una
metáfora ligeramente diferente, actuó como una prueba de fuego (papel de tornasol)
haciendo defectos y vicios visibles que habían existido durante algún tiempo. Me alegró
leer que Michael Pollan (The Sickness of our Food Supply, en The New York Review of
Books,  de junio de , págs. -) también usa una metáfora: “Solo cuando baja la

  
marea, descubramos quién ha estado nadando desnudo. Para nuestras sociedades, la
pandemia de COVID- representa el flujo y reflujo de las dimensiones históricas de
la marea que deja al descubierto las vulnerabilidades y desigualdades que han perma-
necido ocultas en tiempos normales “. Todos, ciudadanos y autoridades, comentaris-
tas y analistas políticos, podemos ver mejor cómo están estructurados los sistemas
políticos, cuáles son sus fortalezas y debilidades, qué deben hacer, qué pueden y qué
podrán cambiar. Procediendo de esta manera podremos evaluar mejor las respuestas
ya dadas y formular hipótesis probabilísticas sobre el futuro. Por ejemplo, si un estado
tiene una burocracia lenta y sospechosa, reclutado al menos en parte de manera patro-
cinadora, incapaz de gastar los fondos que están / estarán disponibles, la recuperación
económica y social será difícil y tardía. Esta es la condición inicial de Italia que, por
lo tanto, corre el riesgo de no utilizar los fondos europeos en el momento adecuado y
de manera efectiva. Esto significaría que la pandemia no produjo esos cambios en el
funcionamiento del sistema político, sus instituciones representativas y, sobre todo, el
gobierno (incluida la burocracia), por lo que muchos argumentan que una crisis grave
conduce a abrir importantes ventanas de oportunidad.

El regreso del estado.


Es mi opinión, pero este punto merece y requeriría muchas ideas en una perspectiva
comparativa, de que la pandemia ha llevado a una reevaluación del papel del Estado a
expensas del del mercado. El regreso del estado ha sido solicitado por todos los grupos
sociales, asociaciones profesionales y culturales. La sociedad civil se ha dado cuenta de
que necesita absolutamente al estado. A su vez, la pandemia requirió que las decisiones
más importantes, políticas e incluso de salud, fueran tomadas por los organismos esta-
tales. Es igualmente evidente que la asignación de recursos no podía ser realizada por el
mercado, sino que debía ser decidida por gobiernos capaces de seleccionar sobre la base
de una pluralidad de criterios. Finalmente, solo los gobiernos podrían tener una visión
general y actuar en consecuencia. Al menos en esta situación tan delicada, la mano
visible del estado ha demostrado su superioridad sobre la mano invisible del mercado.
El hecho de que el estado mantenga un papel extendido también a la gestión de la eco-
nomía a través de la presencia en muchas empresas es justamente el tema de discusión

  
pública que no puede privilegiar automáticamente ni a uno (estado) ni al otro (mercado),
como lo hace a priori a favor del mercado, Angelo Panebianco (La nueva ola estatista, en
Corriere della Sera,  de junio de , p.  y p. ). Cito este artículo principalmente por
una razón. Es la izquierda reformista en Italia la que cree que es apropiado reevaluar el
estado y usar su poder para guiar los cambios necesarios y posibles en la economía y la
sociedad, para hacer reformas. En cambio, el mercado es alabado, a menudo mucho más
allá de sus méritos, por la burguesía industrial, por los conservadores y por la Liga, sobre
todo, por oponerse a la izquierda.

Es difícil decir si estamos enfrentando una derrota sin el atractivo del liberalismo. El
consenso de Washington ya había sido sacudido y parcialmente reducido. Sin embar-
go, me parece cierto que el liberalismo ha sufrido un revés importante. Estamos al co-
mienzo de la reversión de una tendencia que condujo al desmantelamiento del estado
en muchos sectores, incluido el sector de la salud (en particular, en Italia, el sistema
de salud de la región de Lombardía en el que los particulares tienen un gran espacio).
Probablemente, una de las consecuencias de la pandemia y su gestión también será un
replanteamiento y un retorno del estado del bienestar con otras prioridades, también de
otras maneras. Profundizo en estos dos aspectos muy importantes.

En las democracias europeas, los dos logros más importantes de la posguerra con-
sistieron en el uso de los preceptos fundamentales del keynesianismo (véanse los
capítulos del volumen editado por John Goldthorpe, Order and Conflict in Con-
temporary Capitalism, Oxford, Oxford University Press, ) como política eco-
nómica. , y en la construcción del estado del bienestar (véanse, como testigos de
la época, los capítulos del volumen editado por Salvador Giner y Sebastiàn Sarasa,
Buen gobierno y política social, Barcelona, Ariel, ), como un conjunto complejo
de políticas sociales. Tanto el keynesianismo como el estado de bienestar nacie-
ron y se desarrollaron dentro de los estados nacionales. Funcionaron mejor donde
esos estados, en Escandinavia, pero también en Gran Bretaña y Alemania, pudie-
ron guiarlos con flexibilidad y reformarlos. Comenzaron a mostrar dificultades y
problemas cuando el viento de la globalización golpeó a cada economía nacional.

  
Finalmente, el keynesianismo se hizo imposible de aplicar en cada estado indivi-
dual y se abandonó por completo a nivel de la Unión Europea en el que la ideología
y la práctica del Ordoliberalismo prevalecieron en su rígida interpretación e imple-
mentación alemana apoyada por muchos estados de Europa. norte central. Esta es
una historia larga y controvertida en la que ahora vemos la pandemia.

De hecho, después de no pocas resistencias nacionales / esteras e intentos de seguir sus


propios caminos específicos e individuales, incluso en los países escandinavos muy ci-
vilizados, las democracias europeas han tenido que aprender rápidamente que no puede
haber respuestas cerradas dentro de las fronteras nacionales a los problemas de salud
en un mundo globalizado. En términos más generales, los sistemas económicos de los
estados miembros de la Unión Europea están estrechamente conectados entre sí. Por lo
tanto, es esencial que no solo las políticas monetarias, sino también las políticas fiscales
estén mejor coordinadas y que, en consecuencia, será necesario avanzar hacia políticas
comunes también en los sectores laborales. La pandemia enseñó una importante lec-
ción que podemos resumir con las palabras de un poeta inglés, John Donne (-):
“ningún hombre es una isla”. Ningún estado, en particular, dentro de la Unión Europea,
puede actuar sin tener en cuenta a los demás estados. Todos los estados miembros de la
Unión Europea han agrupado parte de su soberanía en las instituciones europeas (Par-
lamento, Comisión, Banco Central, Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas).
Por lo tanto, les interesa actuar de tal manera que las distintas instituciones ejerzan
mejor la soberanía compartida. La pandemia dio un nuevo impulso al reparto suprana-
cional de la soberanía. La cuestión científica y política es si este impulso continuará, ex-
tenderá y profundizará las conexiones hasta esa unificación política que fue el objetivo a
largo plazo de los fundadores de Europa: el francés Robert Schumann y Jean Monnet, el
alemán Konrad Adenauer, el Los italianos Alcide De Gasperi y Altiero Spinelli, el belga
Paul-Henri Spaak.

Sus fundadores pensaron que la Unión Europea era sobre todo una construcción ca-
paz de poner fin a las desastrosas guerras originadas por las ambiciones e intereses
en conflicto de Francia y Alemania. El objetivo principal era la paz. Indudablemente,

  
la  ha logrado este éxito, también reconocido por el Premio Nobel de  por
haber “contribuido a la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos
en Europa”. Sin embargo, con algunas excepciones admirables, por ejemplo, Andrew
Moravcsik, profesor de Princeton, la mayoría de los académicos y políticos dicen con
certeza que existe un gran déficit democrático en la Unión Europea. Es una tesis
errónea que identifica la democracia con los procedimientos electorales y que no
tiene en cuenta correctamente la representación de los ciudadanos en el Parlamento
Europeo o la presencia en el Consejo Europeo de jefes de gobierno y su poder con el
apoyo de la mayoría de los ciudadanos en sus respectivos Estados miembros. Quien
argumenta la tesis del déficit democrático de la Unión Europea, habría tenido mu-
chas (malas) razones para esperar que la pandemia interrumpiera la construcción
europea, también porque ya estaba debilitada por los populistas y socavada por los
soberanos, o, en cualquier caso, casi inmovilizó sus instituciones, haciéndolas in-
capaces de cualquier respuesta operacional. En cambio, tanto la Comisión Europea
como el Banco Central han movilizado sus recursos de experiencia y fondos y están
haciendo enormes esfuerzos para salvar a los Estados miembros y revivir no solo sus
respectivas economías, sino también la cooperación y la solidaridad. Es un proceso
continuo cuyo resultado positivo está lejos de ser predestinado, pero ciertamente
posible. También es un caso de emergencia de un libro de texto que, después de los
retiros nacionales iniciales, se convierte en una oportunidad.

Si ningún estado puede hacerlo solo y todos deben tratar de mantenerse a flote en el
tormentoso mar de la globalización, entonces, para mantenerse en la metáfora, las re-
glas de navegación cuentan mucho, es decir, qué orden se afirma en el sistema político
internacional. Los académicos coinciden en que, desde hace un tiempo, el orden inter-
nacional liberal que Estados Unidos había promovido y mantenido con la ayuda de otros
regímenes democráticos desde  ha dejado de existir. Las primeras tensiones en ese
orden internacional liberal, algunos encargados de la formulación de políticas estado-
unidenses y académicos de relaciones internacionales llegaron a definir a los Estados
Unidos como la “nación indispensable”. Con sus críticas y sus ataques a algunas organi-
zaciones internacionales, en particular, en lo que respecta al Comercio () y la Salud

  
(Organización Mundial de la Salud), con su política inspirada en el lema “América prime-
ro” que significa concretamente proteccionismo y unilateralismo, Trump ha hundido
y casi enterrado el orden liberal internacional justo cuando la pandemia nos empuja a
creer que solo una acción internacional vigorosa tiene alguna posibilidad de superar la
dramática crisis y crear las condiciones para prevenir o mitigar las posteriores.

En Europa, la pandemia golpeó fuertemente a los soberanistas, quienes propagaron so-


luciones nacionales que resultaron inadecuadas o, más simplemente, impracticables. En
Brasil, la pandemia puede haber hundido el experimento populista de Bolsonaro. En
los , Las elecciones del  de noviembre de  dirán si la lección de la pandemia
y su mala gestión por parte de Trump ha convencido a los votantes de que es esencial
cambiar completamente el camino.

Conclusión no concluyente. Concluyo con dos consideraciones generales. Ambos de-


ben convertirse en objeto de investigación comparativa. La primera consideración se
refiere a las características personales y sociales de aquellos que han sido afectados
por COVID-. La segunda consideración es más general. En el pasado, apoyó a un
importante estudioso de la historia, Walter Scheidel, en su voluminosa investigación:
El gran nivelador: la violencia y la historia de la desigualdad desde la Edad de Piedra
hasta el siglo  (Princeton, Princeton University Press, ), Las grandes crisis:
guerras, hambrunas, epidemias han llevado a una reducción significativa de las des-
igualdades. Ya podemos decir (y el propio Scheidel lo ha señalado en numerosos artí-
culos), que esta vez no será así en absoluto.

En cuanto a la primera consideración, en ausencia de estudios sistemáticos, que


necesitan tiempo, pero ciertamente vendrán, podemos confiar en los datos dis-
ponibles actualmente que ofrecen algunas indicaciones básicas. Los hombres han
estado más expuestos que las mujeres a la infección por Covid  y tienen muchas
más víctimas en una proporción de aproximadamente dos de cada tres víctimas.
Los hombres mayores de setenta tenían la tasa de mortalidad más alta. En los Esta-
dos Unidos, la tasa de mortalidad más alta se refiere a las minorías, especialmente

  
aa los
los negros.
negros. En
En cuanto
cuanto aa las las clases
clases sociales,
sociales, loslos más
más desfavorecidos
desfavorecidos económica
económica yy
socialmente
socialmentehan hansido
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embargo,esta estacifra
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más fundamental:
fundamental: por por un
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al sistema
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fícil, tanto en los Estados Unidos como en Brasil, para las personas
fícil, tanto en los Estados Unidos como en Brasil, para las personas más desfavore- más desfavore-
cidas,
cidas,por
porelelotro,
otro,dedenuevo,
nuevo,sin sinembargo,
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preocupante de esto. Las clases media alta y alta tendrán los recursos para influir
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

avanzar hacia una mejor política a través de la colaboración y la coordinación. No, en
general, el mundo no volverá como antes, pero de ninguna manera se dice que será
mejor de lo que era antes de la pandemia.

A la vuelta de la esquina hay muchos conflictos potenciales y no hay rastros e indicacio-


nes de ningún nuevo orden internacional liberal. Este es un punto muy relevante. Bá-
sicamente, Estados Unidos está perdiendo la autoridad necesaria para intentar recons-
truir un orden internacional relativamente similar al que existió desde  hasta 
(considero el exitoso ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el  de septiembre de
 y la expansión de la reacción estadounidense la señal de que esa orden realmente
había terminado). Todos sabemos que el retador es China, que, sin embargo, a pesar de
sus considerables esfuerzos diplomáticos y económicos, no parece en absoluto capaz de
superar la dificultad que su régimen totalitario plantea en casi todas partes. Suponien-
do, como planteó Vittorio Emanuele Parsi (Vulnerables. Cómo la pandemia cambiará
el mundo, Milán, Piemme, ) en uno de los escenarios descritos por él para el futuro,
que un nuevo Renacimiento basado en el “triángulo liberal” se enfrenta al mundo: mer-
cado abierto, soberanía estatal, preferencia por la democracia (Vulnerable, básicamente
China no tiene ninguno y no respeta ninguno de ellos. Día tras día sus reclamos sobre
Taiwán y su fuerte interferencia en la política de Hong Kong dicen que, primero, no Será
muy fácil para China imponer y mantener cualquier orden internacional y, en segundo
lugar, ese orden ciertamente no será liberal ni democrático. Todo lo que tenemos que
hacer es utopía, o pensar que el próximo orden internacional será el producto más difícil
y complejo. El fortalecimiento y el buen funcionamiento de las organizaciones interna-
cionales supranacionales a partir de las Naciones Unidas, el tema es tan importante y
delicado para lo cual debe ser el tema de otro artículo, todo enfocado precisamente en
cómo construir el próximo, si alguno, orden político internacional. Por el momento, nos
vemos obligados a vivir, pensar y actuar en un mundo desordenado.

  
La tarea de las ciencias sociales
ante las rutas no lineales del COVID-
Ricardo Uvalle Berrones

Introducción
En la actualidad, las ciencias sociales tienen ante sí, un panorama que conjuga la pan-
demia del COVID- con la modificación de fondo en las condiciones y los procesos
de vida tanto en la sociedad y la economía de mercado como en el Estado de derecho
contemporáneo. Esa pandemia es la causante de que la vida social y productiva propi-
cie cambios significativos en los patrones diversos de vida, dado que se desenvuelven
en ambientes que dan cuenta de cómo las sociedades, los países, las regiones y las
zonas han ajustado su sistema de vida. Las ciencias sociales, en consecuencia, deben
valorarse como ciencias en el devenir de la sociedad y las instituciones públicas y
en este sentido, deben ingresar al terreno de nuevos problemas, nuevas preguntas,
nuevas hipótesis y nuevos horizontes que configuran los desafíos a encarar en nuevas
realidades espaciales y temporales.

El mundo contemporáneo incursiona por zonas de inestabilidad y en alguna medida


por territorios del caos, debido a que la normalidad tenida hasta finales del , fecha
en que se identifica en la Ciudad de Wuhan, Hubei, en la República Popular China, ha
sido alterada con los impactos del COVID-, el cuales se han expandido de manera
acelerada desde enero de . La normalidad posmoderna intensificada desde , se
modifica con los procesos y las consecuencias del COVID-, a partir de identificar el
Síndrome Respiratorio Agudo (SARS-CoVID-).

  
Por tanto, la posmodernidad ha sido estremecida en diversos órdenes de la vida, so-
cial, productiva, política, laboral y cultural. Ha obligado a que las instituciones públi-
cas, privadas y sociales, así como las personas y los grupos, aprendan a vivir en medio
de restricciones que imponen las reglas sanitarias. En este caso, las ciencias sociales
tienen el imperativo, como ciencias del devenir, incursionar en el estudio, análisis,
interpretación y validación del conocimiento que se genera con los efectos letales de
la pandemia que hoy afectan las condiciones y los patrones de vida. La inestabilidad
y el caos son objeto de estudio que debe focalizarse aún más, porque son parte de la
identidad del mundo actual que hoy es motivo de acciones y reacciones que tienen
consecuencias de fondo en la escala en que se suceden.

Inestabilidad y caos son categorías que indican que la normalidad tenida ha sido al-
terada en tiempo rápido y que los problemas derivados de la pandemia, abren otros
horizontes que indican que el estado de cosas con la regularidad que se tenía, no será
restituido a la manera de una réplica en el tiempo presente y futuro. Es importante
que las ciencias sociales establezcan la pauta para pensar en términos novedosos los
problemas que se derivan con la pandemia del COVID-, entendida como problema y
conductas inéditas. No hay tiempo para reduccionismos ni planteamientos lineales en
lo social, lo económico, lo administrativo, lo político, lo laboral y lo cultural.

Tampoco para la existencia de Estados omnipresentes y solitarios que incurren en fallas


de gestión pública, ni para sistemas sociales con pretensión autárquica. Menos para ejer-
cicios analíticos omniscientes que tienen como pretensión homogenizar las realidades
presentes y futuras. Categorías como libertades civiles y políticas, autonomía, restric-
ciones, sanciones, confinamiento, cooperación y corresponsabilidad, deben analizarse
en la lógica de nuevas ópticas de estudio porque forman parte de las políticas públicas,
entendidas como respuestas consensuadas de la autoridad ante problemas específicos.

El orden institucional de los países también debe valorarse para evitar que las per-
sonas y los ciudadanos no incurran en descrédito hacia él, en condiciones de crisis y
preocupación extendida. Las estrategias de gobierno no sólo deben reformularse, sino

  
dar paso a nuevas políticas, porque la crisis del COVID- es novedosa por su daño
estructural, la rapidez, la letalidad y el declive que desencadena en la economía de
mercado, hasta empujarla hacia la recesión. La tarea de las ciencias sociales en este
sentido, no tiene punto de reposo. Tienen por delante compromisos relevantes para
producir y deliberar sobre el nuevo conocimiento a producir, con la finalidad de abrir
horizontes, así como perspectivas de análisis y propuestas que respondan a los desa-
fíos del mundo actual. Por tanto, pensarlas y repensarlas es binomio ineludible para
dar paso a nuevos sistemas de conocimiento con base en la formulación de nuevas
preguntas, nuevos problemas nuevas hipótesis causales y nuevos modos para argu-
mentar las soluciones públicas bajo un esquema de inteligencia colectiva que permita
continuar con la apertura creativa de las ciencias sociales.

La nueva complejidad de la causalidad es el vértice a considerar en los desarrollos


futuros de las ciencias sociales. La nueva complejidad de la causalidad da cuenta de
la nueva dinámica de las relaciones de interacción, interrelación e interdependencia
presentes en la funcionalidad de la sociedad y el Estado. Se requieren en este caso,
nuevos paradigmas que contribuyan a pensar la complejidad a partir de la pandemia
y en particular, de la etapa de la post-pandemia. Éste será el ejercicio de mayor enver-
gadura, pero también de mayor contribución de las ciencias sociales para aclarar con
método lo que acontece y lo que acontecerá.

En los nuevos capítulos a elaborar sobre las ciencias sociales, no hay que soslayar la impor-
tancia que corresponde a la calidad directiva de los gobiernos, a fin que los Estados de de-
recho tengan sistemas de gestión pública más inteligentes, preventivos versátiles y eficaces,
sustentados en el conocimiento científico y tecnológico. De nada sirven planes y políticas
con sentido de novedad, si los medios y procesos de administración e implementación son
erráticos, rezagados y lentos. Es tarea clave de la calidad directiva, dotar a los Estados de las
políticas y los procesos de implementación que respondan a las exigencias de un mundo en
el cual se ha violentado su regularidad y que debe estructurarse en un ejercicio novedoso de
acción pública para transitar hacia la nueva normalidad en la cual ha de prevalecer la coope-
ración y Co-creación de la sociedad y el Estado en materia de políticas públicas.

  
El trabajo que se presenta es de carácter exploratorio. En ese sentido, apunta por el
lado de reflexionar qué deben hacer las ciencias sociales en momentos complejos, in-
ciertos y caóticos como los actuales, así de cara al futuro. Apunta por el trazo de ideas
que no son concluyentes, sino que tienen más un perfil de aproximación, consideran-
do que la crisis del COVID- sigue en curso y que aún falta por ingresar de lleno a la
etapa de esa post-pandemia.

El objetivo del presente trabajo consiste en analizar y explicar los nuevos perfiles
que las ciencias sociales han de considerar a raíz de la pandemia del COVID-,
dado que la misma ha generado problemas públicos, privados y sociales que da-
ñan las estructuras y los procesos de la vida comunitaria, situación que obliga a la
búsqueda de nuevos paradigmas que deben trabajarse y adoptarse como referen-
tes indispensables para analizar, interpretar, comprender y trasformar un mundo
alterado con impactos que también distribuyen costos, restricciones y que abre la
posibilidad de aprovechar otros desarrollos, a partir de diseñar nuevos sistemas
gestión pública, entendidos como la suma de capacidades directivas y de operación
que dan vida a las políticas públicas y que es urgente producir, tomando en cuenta
el carácter inédito de la crisis sanitaria, social, económica, política, laboral y cul-
tural que se vive, la cual obliga a que la sociedad y el Estado estén a la búsqueda de
nuevas opciones de desarrollo.

Para fines de exposición, el trabajo se organiza con las secciones siguientes; ) Contexo;
) Nuevos horizontes; ) Desafíos para las ciencias sociales; ) Mejoramiento de la capa-
cidad directiva y ) Balance analítico.

Contexto
Las ciencias sociales son campos de estudio referidos al análisis y el desempeño de
la conducta colectiva, la cual es objeto de comprensión y argumentación como obje-
to de conocimiento y que acreditan sustentabilidad laica, secular y progresiva para
convertirse es suma de disciplinas, saberes y sistemas heurísticos para definir pro-
blemas con base en la explicación causal. Los problemas no surgen en si mismo, sino

  
que se trabajan como hechos, luego en condiciones críticas que provocan daño, hasta
configurar las soluciones que permiten superar las condiciones adversas de vida.

Son ciencias que ahondan en la compresión de la vida asociada, plural y diferencia-


da que da origen a la diversidad de ámbitos de desarrollo que se interconectan con
regularidad. Son creaturas que se gestan y desarrollan en los marcos de la sociedad
moderna formada en el siglo , la cual alcanza estadios de progreso con efecto
multiplicador, debido al uso de los conceptos, el método, la ciencia, la metodología y
el trabajo experimental desde el siglo  a lo que va del siglo . Su importancia en
la vida productiva es significativa. Los recursos analíticos se utilizan para trabajar con
objetos de estudio y métodos de investigación, alusivos a las relaciones administrati-
vas, económicas, jurídicas, institucionales, históricas y políticas que son parte de la
identidad de las ciencias sociales. Han alcanzado un desarrollo indiscutible en la me-
dida que su base de conocimiento se alimenta con el trabajo empírico, a fin de elabo-
rar las evidencias que convalidan el alcance universal del conocimiento científico. Las
ciencias sociales son producto del mundo moderno” La ciencia social es una empresa
del mundo moderno; sus raíces se encuentran en el intento, plenamente desarrollado
desde el siglo  y que es parte inseparable de la construcción de nuestro mundo
moderno, por desarrollar un conocimiento secular sistemático sobre la realidad que
tenga algún tipo de validación empírica. Esto fue lo adoptó el nombre de scientia, que
significaba simplemente conocimiento” (Wallerstein,:).

Son ciencias que rebasan el lenguaje retórico y formalista para ocuparse de las condicio-
nes de vida que exigen mejores políticas públicas con objeto de avanzar en la consolida-
ción de su estatuto epistemológico y metodológico, alimentado con los métodos cuanti-
tativos. Son, además, forjadoras de instituciones y programas que se han transformado
en opciones de política pública, con lo cual la sociedad tiene mejores oportunidades
para avanzar en la superación de los escollos que enfrenta.

De este modo, las ciencias sociales son aportación intelectual de primer nivel y a la
vez, sistemas de conocimiento que se producen, reproducen y amplían en la medida

  
que sus comunidades académicas y profesionales se encargan de elaborar, debatir y
comprobar tanto el conocimiento normativo como fáctico que necesitan para su re-
conocimiento universal.

Las ciencias sociales cumplen un rol de importancia indiscutible que permite a las so-
ciedades y las instituciones del Estado tener como referentes, paradigmas no sólo diver-
sos, sino necesarios para orientar el análisis y solución de los problemas que estudia. Su
contribución a la vida moderna y contemporánea ha favorecido que las relaciones entre
las personas y grupos sea más productiva. Esto significa que sus sistemas de pensamien-
tos no son sólo explicativos, sino que también se orientan a la solución de los problemas
cotidianos. Éste perfil de las ciencias sociales implica que tienen carácter aplicado, ade-
más de ser materia también, para la discusión teórica.

Lo teórico y lo aplicado son binomio para que las ciencias sociales tengan recursos heurís-
ticos aplicables a la realidad comprendida como un conjunto de problemas, a efecto de
que sea trabajada de modo analítico y comprensivo para generar soluciones factibles.
Las ciencias sociales en el siglo , han tenido un desarrollo influido por la existencia de
dos bloques de poder: capitalismo y socialismo. Ésta situación las envolvió en esquemas
ideológicos como si fuesen sistemas geométricos irreductibles. La lucha por el poder
generó el ambiente de la Guerra Fría, la cual divide al mundo en posiciones ideológicas
que nublan la comprensión de la realidad, al ceñirla a la lógica de amigos y enemigos
“Los conceptos de amigo, enemigo y lucha adquieren su sentido real por el hecho de que
están y se mantienen en conexión con la posibilidad real de matar físicamente. La guerra
procede de la enemistad, ya que ésta es una negación óntica de un ser distinto. La guerra
no es sino la realidad extrema de la enemistad” (Scmitt,). En el tiempo actual y con
el desarrollo de globalidad, el mundo se abre, intercambia y desarrolla con la fuerza de la
innovación tecnológica, hasta configurar redes de comunicación, información y nuevas
formas de colaboración a lo largo y ancho del planeta.

Las ciencias sociales en la vida contemporánea tienen derroteros que estructuran acon-
tecimientos, hechos, problemas y soluciones que exigen de la aportación tanto de la

  
interdisciplina y la transdisciplina para su mejor tratamiento y categorización vía el
análisis y la interpretación. En la medida que las ciencias sociales avanzan en la socie-
dad del conocimiento y la información, sus aportaciones con el uso de lo empírico y
la interpretación, son importantes para nutrir los campos diversos de estudio que las
integran como sistemas abiertos de discernimiento, método y teoría considerando que
“...tienen que lidiar con la circunstancia de que sus investigaciones abordan un mundo
social constituido por hechos cargados de sentido, cuestión que sitúa al investigador en
un escenario que da espacio a la interpretación” (Gómez,:).

El carácter disciplinario no es suficiente para focalizar los problemas y las soluciones


que demandan inventiva para que, a partir, de opciones de política pública, la sociedad
tenga condiciones más favorables para su desarrollo. Es necesario, debido a la existencia
de problemas con origen multifactorial, dar paso a propuestas y soluciones que de ma-
nera transversal atraviesen a las ciencias sociales. Es difícil en la actualidad, calificar los
problemas colectivos en una lógica reduccionista, es decir, que sólo tengan un ángulo
de identidad y complejidad, cuando en la realidad entendida como problema, tienen
caracteres que provocan el interactuar de las ciencias sociales de modo más creativo y
efectivo. En este caso, es importante destacar que las ciencias sociales también deben
entenderse en el curso de la historia, conjugando la importancia de la sociedad y el len-
guaje, sea para describir, narrar, experimentar e interpretar “Sin formaciones sociales y
sus conceptos, mediante los cuales las primeras-reflexiva o auto-reflexivamente-definen
e intentan solucionar los desafíos a los que enfrentan, no hay ninguna historia, no puede
experimentarse ni interpretarse, no puede describirse o narrarse. En este sentido, la so-
ciedad y el lenguaje forman parte de los requisitos metahitóricos sin los cuales ninguna
ciencia (Geschichte) y ninguna historia (Historie) son concebibles” (Koselleck,:).

El carácter multifactorial de los problemas colectivos implica que no hay soluciones


únicas para su tratamiento. Son susceptibles de definirse en forma diferente, lo cual
significa que hay elementos de valor, juicio, opiniones y posturas que concurren en su
visión, sustentación y sentido de solución. En este caso, las ciencias sociales disponen de
recursos diversos para que, en la definición de los problemas y soluciones de sus campos

  
de estudio, puedan dialogar, intercambiar y hacer propuestas multidimensionales y cau-
sales para analizar y explicar el comportamiento disímbolo de la realidad, considerando
la dinámica de los opuestos. Esta cualidad de las ciencias sociales se estimula más en
los ambientes de pluralidad y deliberación, dado que son consustanciales al desempeño
creativo de la vida democrática.

Desde  las ciencias sociales ingresan al mundo del siglo . Como hijas de la vida
moderna, avanzan en la posmodernidad, la cual articula acontecimientos, fenómenos
y problemas con escala de mayor globalidad, en ambientes de incertidumbre e innova-
ción. El mundo de las fronteras abiertas, de la unión de los Estados, los espacios inter-
estatales, las monedas comunes, las agendas de política pública compartidas en materia
de migración, trabajo y circulación por los territorios diversos, generan otra forma de
concebir los problemas y las soluciones colectivos. Las ciencias sociales han ingresado a
otra etapa de su desarrollo, tomando en cuenta no sólo la globalidad, sino la gobernanza
digital que propicia para los Estados, sociedades y ciudadanos, nuevos marcos de refe-
rencia que se atienden, por ejemplo, con el uso del internet, no como martillo, es decir,
no como un instrumento, sino como la formación de un nuevo orden social, económico
y político que destaca cómo el mundo es más comunicado e interactuante, lo cual da
paso a patrones de conducta individual y social que exigen enfoques más innovadores de
política pública en cuanto al modo de enfocar realidades, problemas y soluciones cada
vez más interdependientes.

Las ciencias sociales producto de la sociedad industrial están inmersas ahora en el


mundo de sociedades más abiertas, competitivas, informadas, comunicadas, con-
testatarias y organizadas que ganan lugar en los espacios públicos y en el reclamo
por las libertades civiles y políticas. La electrónica acelera la innovación digital,
hasta llegar a la etapa de la inteligencia artificial, los robots y el uso intenso de los
algoritmos que transforman la vida productiva de manera significativa. En este
caso, Instagram, Facebook y Twitter son redes digitales y sociales que permiten ra-
cionalizar procesos de comunicación intensos para opinar, informar, intercambiar
y posicionar formas de concebir el mundo. Son un medio para enlazar personas

  
y organizaciones con interés para intercambiar datos, información, mensajes no-
ticias y visiones del mundo en lo que se denomina la carretera de la información,
base de la realidad virtual.

Lo virtual tiene impacto en el mundo real. Lo virtual modifica patrones de conduc-


ta. Lo virtual elabora la realidad misma con lenguajes, pensamiento, símbolos. Todo
esto influye en las relaciones sociales, económicas y políticas, lo cual implica que el
mundo contemporáneo tiene otras facetas de desarrollo que dan paso al imperativo
digital, como Amazon, Ebay, Mercado Libre, cuya finalidad es agilizar el intercambio
económico, con base en la disminución del tiempo y los costos para mejorar así, las
estrategias de logística a favor de las empresas y los consumidores. De este modo, los
mercados no tienen sólo carácter geográfico, institucional y físico, sino que pueden
ser virtuales para intercambiar bienes, servicios y capitales entre personas, corporati-
vos, empresas y organizaciones sociales. Las operaciones mercantiles que se efectúan
a la distancia se traducen en tipos de intercambio para producir y distribuir bienes,
servicios, mercancías y capital.

La realidad espacial y temporal de la globalidad se convierte en regiones que dan cuenta


de cómo la economía de mercado es el centro de operaciones diversificadas que se llevan
a cabo en tiempo real, sin importar distancia, sitios y territorios. Hoy el Estado debe
regular relaciones económicas que consideren sus ámbitos domésticos y también el con-
texto internacional. La sociedad contemporánea con los mercados en operación, rebasa
los espacios nacionales para incursionar por la senda de la mundialización y la globali-
dad. En este caso, las ciencias sociales sin perder su identidad disciplinaria, interactúan
unas con otras para comprender y transformar la realidad con sus desafíos y oportuni-
dades. Hoy los problemas colectivos no tienen punto de reposo. Tampoco la inventiva de
las soluciones se detiene. Pensar y repensar las ciencias sociales es impostergable para
evitar que los sistemas de conocimiento que las sustentan se rezaguen.

  
Nuevos horizontes
Desde  el mundo contemporáneo ha ingresado a la modificación de sus patrones
en forma drástica. En efecto, las acciones violentas que derribaron las Torres Gemelas
en Nueva York en septiembre en el año mencionado, dan lugar a la inseguridad, el pá-
nico y la zozobra. La preocupación por los sistemas de seguridad se convierte en temas
de agenda nacional e internacional. Los gobiernos se aplican para mejorar los sistemas
de inteligencia y desde entonces, las medidas para proteger a las personas y las insta-
laciones son cada vez más estrictas. En  y , la quiebra del sistema bancario
internacional a raíz de las fallas del sistema financiero, provocan la caída de los países y
economías que inciden en menores tasas de crecimiento económico y mayor endeuda-
miento debido a “la crisis de las hipotecas sub-prime que… han tenido un impacto sig-
nificativo, no sólo en términos económicos y sociales, sino también en el plano político
“(Barcenas,:). En  la pandemia de la influenza daña a la población, castiga la
actividad productiva y aumenta las alarmas para valorar la importancia de la salud pú-
blica. Entre - inicia la expansión de la Pandemia del Ebola, cuyo origen se ubica
en diciembre de  y la Organización Mundial de la Salud la reconoce por su contagio
extendido el  de marzo de , afectando a países como Estados Unidos, España,
Guinea, Liberia, Sierra Leona, Nigeria, Reino Unido y Senegal entre otros.

En diciembre de , la pandemia del Coronavirus da paso a condiciones de alto


con riesgo, debido a su efecto letal hacia las personas al presentarse como Síndro-
me Respiratorio Agudo (SARS-CoVid-). Inicia la pandemia en la Ciudad de Wuhan,
Hubei, en la República Popular de China en China y en  acelera con velocidad
inusitada el contagio por todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud la
reconoce como contagio global el  de marzo del año en curso. Ésta pandemia está
provocando cambios de vida a fondo en la sociedad, la vida de las personas la econo-
mía y en el desenvolvimiento de los Estados. Por primera vez, en mucho tiempo, una
pandemia sacude de manera intensa, dramática y letal el modo de vida en el plane-
ta. Ha modificado el modo de vida que se tenía, caracterizado por ser un conjunto
de regularidades y continuidades no distante de problemas, pero sin llegar a tomar
decisiones públicas que hoy inciden de modo severo en los ámbitos de las familias,

  
las personas, las economías, los centros laborales y el conjunto de la vida social, eco-
nómica y política con el establecimiento de la sana distancia entre las personas y el
cuidado irrestricto de las reglas sanitarias.

Estamos en presencia de un virus que no tiene visibilidad. Que no hay vacuna para
aminorar su daño hacia las personas. Que provoca daño como la muerte de los seres
humanos. Que se reproduce con velocidad inusitada. Que afecta sobre todo a la po-
blación de la tercera edad. Que satura los sistemas de salud pública. Que consume
cantidades significativas de recursos públicos. Que provoca la muerte del personal
sanitario. Que ha contagiado de manera aproximada a  países. Que no se detiene
ante condiciones de vida, creencias, género, ideología y posición política. Que ha to-
mado por sorpresa a los Estados en cuanto a sus agendas sobre las vacunas que hace
falta para frenarlo, dado no habían investigado el cuadro de pandemias letales entre
la que destaca el COVID- y se carece, por tanto, de respuesta alguna para contener-
lo “No tengo respuesta. Los virus no dialogan. Los grandes conocedores virólogos,
epidemiólogos, matemáticos, desconocen cuándo finalizará la pandemia… En el caso
de la epidemia que ahora mata a diestra y siniestra, que persigue a europeos, chinos,
mexicanos, estadunidenses y al mundo casi en su totalidad, el conocimiento académi-
co debe salir del papel y aplicarse a la realidad” (Kraus, ).

Aún más, los errores por falta de previsión gubernamental tienen al mundo en con-
diciones críticas y con daño letal. Las fallas de gestión pública han provocado costos
mayúsculos en materia sanitaria, económica, social y productiva. Además, en el mun-
do de las libertades y la democracia hay restricciones que, por motivos de salud, han
tenido y tienen a la población en zona de confinamiento. Las libertades civiles han
sido restringidas por motivos de salud pública. Los periodos de confinamiento aplica-
dos en el mundo indican que los espacios públicos han vivido y continúan viviendo el
retiro de las personas de todo aquello que refiere a convivencia entre los grupos socia-
les, situación que implica las libertades políticas también son objeto de restricción al
no ocupar con plenitud los espacios de convivencia.

  
Los espacios públicos se han vaciado con medidas de política pública aplicadas para
salvar y proteger a las personas y las empresas. Lo público, sin más restricción que la
libertad y los derechos de otras personas para convivir con respeto y tolerancia, vive
desde inicios del año en curso, la falta de convivencia integral, debido a los periodos res-
trictivos aplicados en los países y en promedio han tenido duración de  días al menos,
a fin de protegerse del virus del COVID-. No convivir en lo público sin restricciones
sanitarias- bibliotecas, calles, cafés, centros de recreación, estadios deportivos, museos,
parques, plazas, restaurantes, teatros- da lugar al confinamiento masivo, motivo por
el cual, las libertades civiles y políticas son objeto de restricciones institucionales para
evitar la reproducción devastadora de la pandemia.

Se trata de un hecho inédito por motivos de reglas sanitarias los confinamientos son
situaciones incómodas pero necesarias para proteger la vida de las personas y las uni-
dades productivas. No obstante, han generado encierro, irritación, depresión, violen-
cia familiar, incluso desesperación, lo cual da lugar a conductas que se exasperan
debido al recogimiento obligado. De este modo ha surgido tensión entre lo privado y
lo público, en la medida que el primero está supeditado a las normas de observancia
general propias de lo público. Lo privado implica que las personas carecen de autori-
zación plena para estar en el espacio público y así diluir la reproducción de los conta-
gios. Lo público se ha vaciado de la vitalidad de las personas como espacio de energía
colectiva. En tiempo real y presencial, han disminuido los conversatorios, los diálogos
y las deliberaciones. Ahora se desarrollan en lo virtual como otra opción para que lo
público recupere terreno desde los espacios de la privacidad y los hogares a través de
relaciones interactivas sustentadas en la dinámica de las redes digitales. El espacio
público virtual fincado en el uso intensivo de las redes digitales es el medio para llevar
a cabo la convivencia, la conversación y el intercambio de ideas, en momentos que el
espacio factual de lo público, ha disminuido las actividades cotidianas en lo social, lo
cultural, lo económico y lo político.

La sociedad y el Estado ajustan sus relaciones de manera significativa, dando lugar a la


observancia de medidas compulsivas para que, cuando sean infringidas, se apliquen

  
los mandatos que obligan a las personas a retornar a sus hogares provenientes de la
calle, dado que la autoridad valora que no es correcto estar en los sitios de la misma,
debido que la salud se encuentra en riesgo.

La observancia estricta de las medidas sanitarias, aunque de modo transitorio, afecta el


mundo de las libertades civil y política en condiciones, dado que antes no se aplicaron
en la convivencia pacífica y civilizada que la democracia proclama como sistema de
vida en favor de la movilidad, la inventiva y la capacidad emprendedora. Es paradójico
que las políticas públicas se apliquen para que las personas salven su vida adoptando
medidas de confinamiento, al limitar la movilidad de las personas y los grupos.

Lo público de las políticas públicas se aplica de manera imperativa para evitar daños
a la salud de las personas. Lo público de las políticas públicas ha disminuido en la
medida que, por razones del cuidado por la vida, se han tenido que adoptar reglas que
limitan la movilidad holgada de las personas. Otra faceta del coronavirus son las me-
didas de higiene que se han adoptado y multiplicado con mayor frecuencia. El lavado
de manos es más frecuente, la limpieza constante de áreas externas es otra faceta a
destacar, la sana distancia entre las personas es necesaria como mecanismos sociales,
la adopción estricta de medidas en actividades esenciales, es ahora ineludible, el uso
del cubre-bocas obligatoria en la mayor parte de las sociedades y el cuidado para evi-
tar el estornudo sin protección, es ahora y hacia el futuro, parte vital de los patrones
tanto en la vida privada como pública. Desestimular reuniones con presencia masiva,
es lo que, por largo tiempo habrá de caracterizar a la vida pública, misma se nutre con
los diálogos, debates y acciones colectivas que se suceden fluidamente.

Las medidas regulatorias para retornar al espacio público no implican el disfrute


ilimitado de la libertad para elegir y llevar a cabo acciones sin restricciones, me-
nos que se vuelve a la situación que había antes del coronavirus. La libertad de las
personas está sujeta a medidas sanitarias de observancia pública y en ese sentido,
hay que acatar las reglas que autorizan al poder público para prevenir daños ma-
yores cuando hay situaciones de crisis, pandemias o riesgos mayores. El retorno al

  
espacio público se efectuará con preocupación sistematizada y constante. La con-
vivencia de las personas se llevará a cabo observando reglas sanitarias que, por su
carácter público, tienen que desembocar en el cuidado y seguridad de las personas.
La seguridad en todos los aspectos sanitarios es el nuevo sistema de restricciones
a cumplir para que los espacios públicos sean ámbitos de salud, movilidad, recrea-
ción e intercambio.

La seguridad con medidas sanitarias comunes es la nueva faceta de una vida pública
que tendrá como nuevo patrón de vida la protección extrema de las personas y los
bienes públicos. Las fronteras entre la sociedad y el Estado tendrán que manejarse
con equilibrios finos para evitar fricciones y tensiones en cuanto a la aplicación de las
normas del derecho positivo. Las restricciones son, desde ahora, son factor necesario
para evitar contagios, fallecimientos y la reproducción de las pandemias del corona-
virus. Las restricciones que las normas imponen en materia sanitaria, son ahora más
estrictas, dado que la vida humana está en riesgo y por ese motivo, hay que evitar ma-
yor daño a la vida privada y pública, al descuidar o relajar las normas de la convivencia
plural y diferenciada.

Por otra parte, las tareas de gobierno tienen que ser más de inventiva, no tanto de ru-
tinas acendradas para que el espacio de lo público continué como un sistema de con-
vivencia plural con rendimientos productivos, en el cual las medidas sanitarias no es
posible relajarlas, considerando que nada ha pasado y que lo cotidiano sigue el curso
de siempre. Ejemplo de ésta nueva situación es que el trabajo académico, empresarial y
profesional se desarrolla desde los hogares con la aplicación de la tecnología en forma
de redes digitales y sociales, lo cual testimonia que los gobiernos, las empresas, los
mercados y las instituciones de educativas dan paso a una nueva etapa de desarrollo
que puede, en lo sucesivo, puede convertirse en una tendencia para el nuevo desarrollo
de la sociedad y la economía de mercado.

Desde el ángulo de la institucionalidad, un desafío para los Estado de derecho es que


no se erijan en leviatanes que provoquen riesgo y temor paralizante en la sociedad y

  
contra los ciudadanos al utilizar los poderes compulsivos de que disponen. Además,
el riesgo de los regímenes populistas que impulsan políticas avasalladoras aumenta
en la medida que no hay pesos y contrapesos para frenar los abusos e ilegalidades que
ocasionan con el uso los sistemas de coerción que aplican. Esos regímenes se convier-
ten en poderes amenazantes para las personas y las colectividades. Las democracias
tienen mejores sistemas de control que van desde las voces de la opinión pública hasta
los pesos y contrapesos que dan cuenta de cómo el poder estatal es factible sujetarlo a
frenos constitucionales.

El levitan sin regulaciones democráticas es una “máquina” que, una vez desbordada,
es difícil contenerla para evitar que ocasione daño a las libertades civiles y políti-
cas. Los arreglos institucionales entre la sociedad y el Estado deben ser la constante
en momentos que las condiciones de vida ingresan a situaciones de contingencia y
riesgo. Ello implica que los poderes del Estado de derecho deben ceñirse en todo mo-
mento a la normas constitucionales y legales para que sea confiable y legítimo. En el
futuro habrán de sobrevenir otras crisis y pandemias y con ello los Estados como or-
ganización política de la sociedad, no deben tener carta sin restricciones para llevar
a cabo el ejercicio del gobierno.

Desafío para las ciencias sociales


El  es el inicio de otra etapa en el desarrollo de la sociedad y la economía de merca-
do. El siglo  se caracteriza por el desenvolvimiento de acontecimientos y problemas
que han modificado de manera significativa los patrones de vida de las personas, los go-
biernos, las empresas y las organizaciones de la sociedad. Esto implica para las ciencias
sociales otras condiciones, procesos y tendencias que deberán trabajar como objetos
de estudio con el auxilio de los métodos de investigación y con hipótesis causales “Mi
argumento es que todas las explicaciones son causales. Explicar un fenómeno (expla-
nandum) es citar un fenómeno anterior (el explanans) qu lo ha causado. Al abogar por
la explicación causal, no pretendo excluir la posibilidad de una explicación intencional
del comportamiento” (Elster,:).

  
Aunque la nueva realidad que las ciencias sociales habrán de abordar y explicar se sitúa
en su fase de inicio, la suma de acontecimientos, conductas, interacciones, interdepen-
dencias, así como los nuevos desarrollos en la vida productiva y social, darán la pauta
para trabajar desde ahora en fase de análisis exploratorio con elementos factuales que se
forman a partir de conductas, costos, nuevos desarrollos, oportunidades, procesos, res-
tricciones y sobre todo, en nuevas condiciones de vida producto de las interacciones de
los actores sociales, económicos y políticos, para luego ser construidos en problemas de
estudio “La principal tarea de las ciencias sociales es explicar los fenómenos sociales. No
es la única sino las más importante, la tarea a la cual las demás están subordinadas o de
la cual dependen. El tipo básico de explanandum es un suceso. Explicarlo es dar razón
de por qué sucedió, mencionando como causa un suceso anterior” (Elster, :).

En este sentido, las ciencias sociales habrán de estimular además de los análisis del
presente, los trabajos de prospectiva para identificar con mayores recursos heurísti-
cos, cómo el futuro es parte del presente, no tanto el sitio a donde se debe llegar. En
este caso, la producción de las ideas para formar sistemas cognoscitivos, disciplinarios
y normativos en razón de las nuevas realidades, es la clave para configurar un ambien-
te que permita con preguntas de investigación e hipótesis más causales y heurísticas,
abonar en el tratamiento de una realidad que, como la pandemia del coronavirus,
tiene carácter novedoso, a partir de los mecanismos que lo han generado como pan-
demia letal “A grandes rasgos, los mecanismos son patrones causales de aparición
frecuentes y fáciles de reconocer que se ponen en funcionamiento en condiciones gene-
ralmente desconocidas o con consecuencias indeterminadas. Nos permiten explicar,
pero no predecir” (Elster, :).

Por primera vez en la historia contemporánea, los sistemas políticos y económicos es-
tructuran condiciones de vida a partir de una pandemia, así como los impactos nega-
tivos que tienen con el desarrollo de la economía de mercado. La suspensión casi en
su totalidad de las actividades sociales, productivas y económicas, establece un hito
en el modo en que la sociedad y la economía de mercado resienten los efectos dañinos
del coronavirus. Un problema sanitario que provoca daños estructurales, exige que los

  
gobiernos y las sociedades adopten medidas restrictivas con efecto desfavorable para la
vida privada, social y pública, dando lugar una recesión mundial que provoca la pérdida
de riqueza, ya que la formación y expansión del capital se encuentren en situación de de-
clive. Además, desde el ángulo social, los patrones de vida que se han adoptado tampoco
son convencionales, sino inéditos por conjugar, sobre todo, el ejercicio de la libertad civil
con sistemas de normas que establecen restricciones para la movilidad de las personas,
invocando requisitos médicos a cumplir. Vivir con restricciones a la libertad para pro-
teger la vida y salud de las personas, implica restringir la movilidad individual y social,
asumir la sana distancia social, utilizar las redes tecnológicas para desarrollar activida-
des laborales desde el hogar, disminuir el número de personas en actos públicos en los
centros comerciales, de diversión y recreación, cumplir horarios de trabajo desde la vida
doméstica, rotar al personal para asegurar guardias en los centros de trabajo, adoptar
medidas para que el abasto de alimentos no sea masivo en los centros comerciales, apli-
car medidas de seguridad sanitaria en los lugares de trabajo, abrir de modo gradual la
vuelta a las actividades productivas, utilizar medidas sanitarias en el transporte público
aéreo, marítimo y terrestre, aplicar medidas sanitarias en bares, gimnasios, estadios,
peluquerías, restaurantes, teatros entre otros, da cuenta que es necesario controlar el
acceso numeroso de las personas a esos lugares para evitar mayores contagios.

El confort de la sociedad contemporánea se ha modificado sustancialmente en cuan-


to a expectativas, conductas, decisiones y acciones. La vida individual y social tiene
más normas restrictivas y de ese modo habrá que investigar la relación causal de las
nuevas conductas y las restricciones públicas “Las restricciones fijan los derechos, las
retribuciones y también las prohibiciones y sanciones prescritas en la ley y en las con-
venciones” (Ayala,;). Las restricciones son ajustes no son ajustes menores en la
vida cotidiana, sino que forman parte de patrones de conducta que tiene una nueva
faceta en cuanto a beneficios y costos. El confort tenido hasta diciembre de  en
el mundo social y productivo, es ahora un ambiente de contagio y riesgos letales que
habrán de gobernarse para restituir de modo gradual la productividad en la economía
de mercado y así contribuir a que ésta, restituya su mejor desempeño. La vida hu-
mana es el valor más importe a preservar en las nuevas condiciones que la sociedad

  
enfrenta. Todo ello obliga a pensar en términos de política pública entendida como
una forma de intervención de la autoridad en la vida comunitaria para erradicar ries-
gos y vulnerabilidades letales. Implica a la vez, que las ciencias sociales tendrán que
ser más abiertas e interactivas ante condiciones de vida inéditas, provocadas por un
enemigo letal como el COVID-, dado que no es visible y estremece al mundo me-
diante costos e impactos onerosos y destructivos.

Es importante tener en cuenta que el COVID- es un virus que tiene las implicaciones
siguientes que da oportunidad para puntualizar cómo de su hábitat natural ha transmu-
tado a la vida humana, a través de costumbres seguidas por parte de la conducta huma-
na y que es importante considerar para fines de las reglas sanitarias que, como política
pública, tendrán que aplicarse para evitar mayor daño mediante contagios provocados
por decisiones humanas, fincadas en hábitos y costumbres. En este caso, el COVID-
“Es un virus que no dialoga. Es sordo. Cumple lo que es: un virus. Su trabajo no es matar
seres humanos. Convivía en paz en las entrañas de los murciélagos y pargolines. De ahí
saltaron a nuestra especio no por mutuo propio. Abandonaron su hábitat natural por
ciertas actividades humanas, muchas de ellas costumbres milenarias: comer carne de
pargolin y usar sus escamas como fuente medicinal es costumbre asiática. Las costum-
bres forman parte del modus vivendi” (Kraus, ).

Sin duda, la conducta humana debe analizarse no sólo con base en las reglas formales
de convivencia, sino en el análisis de preferencias individuales que dan entrada al surgi-
miento de pandemias que, como el COVID-, son producto de sistemas de vida basa-
dos en costumbres que rompen el habita natural de los virus y propician que los conta-
gios lleguen prácticamente, en este caso, a todo el mundo. Ante esta nueva condición de
vida, las ciencias sociales deben unir capacidades, inteligencia y saberes para interactuar
con mayor frecuencia, explorando opciones de política pública no convencionales, sino
que, con investigaciones novedosas, diseñen programas gubernamentales que no sean
únicamente reactivos, sino preventivos en el corto, mediano y largo plazo. El desarro-
llo de nuevas políticas públicas tiene como exigencia realidades inéditas, patrones de
conducta restrictivos, el desarrollo del trabajo con el uso intensivo de la tecnología. Se

  
requiere para ello, nuevas normas regulatorias, más políticas distributivas y mejores
capacidades de gestión pública para cumplirlas. La categorización de problemas nove-
dosos implica (“…su no cronicidad o su no reiteración), o la urgencia del problema (que
habitualmente facilita la apertura de una “ventana de oportunidad”) se han considerado
extremadamente relevantes a la hora de evaluar las probabilidades de que un tema o
conflicto social pudiera acabar incorporándose a la agenda pública y acabará desenca-
denando una política pública” (Subirats, :).

Las ciencias sociales, desde la caída del Muro de Berlín en , viven una sacudida de
fondo, dado que los sistemas de pensamiento que habían producido y estructurado en
escala de productividad y escala, pertenecían al tiempo y espacio de la sociedad mo-
derna. La post-modernidad ha obligado ingresar al trabajo continuo de pensarlas y re-
pensarlas por parte de la comunidades académicas y profesionales. Hoy, ante un factor
negativo que tiene su origen en las ciencias médicas, es urgente que las ciencias sociales
construyan puentes de comunicación y colaboración para diseñar de manera conjunta,
agendas de trabajo tanto interdisciplinarias como transdisciplinarias para acceder al
tratamiento de la complejidad, con base en un mejor equipamiento conceptual, meto-
dológico y empírico “La complejidad está estrechamente ligada a la interdisciplinarie-
dad y la transdisciplinariedad” (Ander-Egg,:). Una lección de la crisis sanitaria
actual, consiste en destacar que las políticas públicas tienen dos facetas importantes:
una, son “Las ciencias de políticas de la democracia” por qué “Es bastante factible con-
siderar que el enfoque de políticas logre incorporar una serie de ciencias “especiales”
al campo general de las ciencias sociales, de la misma manera que el deseo de curar
sirvió para desarrollar una ciencia de la medicina distinta, aunque vinculada a la bio-
logía” (Lasswell, -:). Otra visión más contemporánea, es que son ciencias de
la vida productiva y social encaminadas a lograr que la sociedad tenga las capacidades
propias que, combinadas con las del gobierno, contribuyan a superar los contratiempos
y vulnerabilidades que emergen en la vida colectiva. Bajo éste planteamiento de valor
a considerar por parte de la sociedad y la autoridad pública, es fundamental que sean
el campo de estudio para lograr una convergencia con mayor intensidad y rigor de
las ciencias sociales para encontrar respuestas más audaces y eficaces que permitan

  
encarar el desafío de los problemas públicos, diseñando soluciones creativas y estra-
tégicas con sentido de policasualidad, porque “Difícilmente existe (por no decir que
es imposible) un problema social que podemos explicar por una sola causa” (Ader-
Egg,:).

Las ciencias sociales aportan conocimiento básico y aplicado en favor de la vida so-
cial y los sistemas políticos, a efecto de que su calidad institucional en las democra-
cias sea más eficiente. En una óptica de política pública con trabajo fino, coherente
y riguroso, han de contribuir a gobernar las crisis de la sociedad con aportaciones
novedosas que permitan que las estrategias colectivas sean más eficaces para en-
carar realidades inéditas. Disponen de sistemas de conocimiento para averiguar,
incursionar, explorar y problematizar nuevos desarrollos a partir de construir los
esquemas, las formulaciones y las cosmovisiones que demandan la realidad pre-
sente y futura. En este caso, las ciencias sociales deben centrar su fortaleza cog-
noscitiva en una nueva epistemología social “El objetivo de la epistemología so-
cial es explorar una noción de conocimiento que, a diferencia de la epistemología
tradicional centrada en el sujeto individual, concibe la dimensión social como la
fuente de mediación de sujetos que producen conocimiento. Para cualquier cien-
tífico social está afirmación resulta una obviedad. No obstante, la epistemología
social busca erigirse como proyecto que evalúa la producción de conocimiento que
acontece bajo circunstancias sociales y, en ese sentido, su proyecto se distingue de
las descripciones empíricas que abordan la generación colectiva de conocimiento”
(Gómez, :).

Las ciencias sociales al categorizar las crisis como el final de etapas de vida, con la
caída irreversible de sistemas productivos que no dan más, así como su inviabilidad
para retornar a la condición de vida que se tenían antes de su declive insalvable y al
mismo tiempo visualizar los nuevos procesos de cambio sustentados en las energías
que impulsarán la innovación y transformación tanto en la sociedad como la eco-
nomía de mercado, tienen que hacer aportaciones novedosas para dar tratamiento a
problemas que desafían la vida en asociación.

  
Las ciencias sociales no son estatuas de sal. Son campos de estudio abiertos a la inteli-
gencia colectiva. Al debate, la deliberación, el análisis y la construcción de argumentos
para no sólo interpretar problemas, sino para incidir en la transformación productiva de
la sociedad, el Estado, el mercado y la vida comunitaria. Tienen la ventaja institucional
para interactuar más con la sociedad y la vida productiva. Ello significa que trascien-
den el conocimiento retórico para hacer propuestas específicas de política pública. Son
campos de estudio que deben incorporar los temas de protección a las personas en los
diversos los órdenes de la vida asociada.

Lo que concierne a la salud pública, las reglas sanitarias, los programas de vacunación,
la investigación de frontera para descubrir nuevas vacunas, la agenda de compromisos
entre lo privado, lo público y lo social, la calidad de vida, las tecnologías sociales, las
redes digitales, la participación colaborativa, el rediseño de los sistemas de salud pú-
blica, el impacto de las asociaciones público-privadas en la vida social y productiva, el
mercado de las medicinas, el rol de las farmacéuticas, los laboratorios, la invención de
vacunas, el control de las pandemias, la articulación de programas de investigación, la
coproducción de políticas públicas, la profesionalización de los cuerpos de salud pública
y la enseñanza en las aulas de temas relacionados con las epidemias y las pandemias,
dan oportunidad para que las ciencias sociales amplíen su horizonte de con la produc-
ción y sistematización del conocimiento novedoso.

Al respecto, es importante formar programas de investigación “El programa consiste


en reglas metodológicas: algunas nos dicen las rutas e la investigación que deben ser evi-
tadas (heurística negativa), y otras, los caminos que deben seguirse” (Lakatos,:)
para articular las áreas de economía, derecho, gobierno, sociedad y salud pública desde
un enfoque de política pública, y así abrir la oportunidad para que la sociedad y el Esta-
do tengan referentes científicos, teóricos, metodológico y empíricos que permitan pro-
ducir el conocimiento que habrá de llenar los vacíos actuales que limitan la efectividad
de los programas gubernamentales. También desde esta perspectiva, los programas gu-
bernamentales estarían orientados a influir en lo sucesivo en que concierne a los planes
y programas de estudio desde la licenciatura hasta el posgrado.

  
En otro orden de ideas, el conocimiento especializado y coherente es indispensable para
que las ciencias sociales contribuyan significativamente a multiplicar y especificar los
objetos de estudio que necesitan tratamiento interdisciplinario y transdisciplinario. La
crisis del COVID- obliga a revisar lo que hace falta para que los sistemas de salud
pública no vuelvan a incurrir en fallas de previsión que han dificultado las respuestas
oportunas desde las áreas de la decisión gubernamental. La crisis del COVID- obliga
a pensar que las pandemias no sólo tienen aspectos médicos y sanitarios, sino que im-
plican realidades sociales, económicas, políticas y culturales en dimensiones complejas.
De facto, la sociedad y el Estado han sido afectados por la crisis médica y sanitaria,
motivo por el cual, hay que ampliar la focalización de las consecuencias que lastiman
la vida de las personas y las agrupaciones de la sociedad, hasta llegar a los rendimientos
decrecientes en términos de productividad y movilidad que no se han logrado frenar.

Las ciencias sociales ante un panorama caracterizado por la crisis de los sistemas socia-
les, económicos y políticos deben contribuir a rehabilitar la gobernabilidad y la gober-
nanza de éstos, con aportaciones sustanciales en temas de investigación inédita. De este
modo, se daría paso al conocimiento novedoso que es urgente generar para tener más
opciones de respuesta y así las políticas públicas sean más eficaces.

Mejoramiento de la capacidad directiva


No menos importante en el itinerario de las ciencias sociales es destacar que los go-
biernos deben tener mejores capacidades directivas para nutrir mejor las decisiones del
Estado de derecho, entendido del modo siguiente: “El Estado de derecho consiste en la
sujeción de la actividad estatal a la Constitución y a las normas aprobadas conforme a
los procedimientos que ella establezca, que garantizan el funcionamiento responsable y
controlado del poder; el ejercicio de la autoridad conforme a disposiciones conocidas y
no retroactivas en términos perjudiciales, y la observancia de los derechos individuales,
sociales, culturales y políticos” (Valadés,:-).

Con la crisis del COVID- los Estados han desplegado actividades múltiples para
enfrentar y desactivar la pandemia. Han invertido recursos cuantiosos para salvar la

  
vida de las personas. Han reconvertido hospitales fuera de las instalaciones médicas.
Han coordinado la atención del personal médico en largas y estresantes horas de
trabajo. Han adquirido toneladas de insumos médicos. Han multiplicado las jornadas
de trabajo para no ser rebasados por la demanda de pacientes. Han monitoreado la
recuperación de las personas que logran salvar la vida. Han respondido con lo dispo-
nible a la pandemia.

Una lección de la crisis del COVID- consiste en que los sistemas de capacidad pu-
blica deben ser objeto de procesos de reforma institucional y organizacional para que
respondan con mejores capacidades de gestión pública tanto en ésta como otras pan-
demias que la sociedad habrá de afrontar. Es urgente que los sistemas de salud pública
sean diagnosticados para llevar a cabo los cambios que requieren en temas como la
centralidad de las decisiones, los procesos de descentralización, la valoración de los
costos administrativos, la cuantía de los costos de transacción, la mejora regulatoria,
la simplificación administrativa, las líneas de mando, los tramos de control, los siste-
mas de información, la calidad en el diseño e implementación de las políticas públicas,
el trabajo de gabinete, los procesos institucionales de las políticas públicas y las de-
cisiones, las decisiones sobre contingencias, crisis, devastación y reconstrucción, las
áreas de investigación, la pericia de los cuadros de operación, la profesionalización del
personal administrativo, la formación del personal médico, los sistemas de logística
que se utilizan, la disponibilidad de los recursos financieros, así como el modo de
cumplir los objetivos y metas de política pública.

En este sentido, un tema de importancia central en los procesos de la salud pública


refiere a la capacidad directiva. Ésta desempeña un rol creciente y relevante en lo que
corresponde a la conducción, coordinación, implementación y evaluación de las polí-
ticas públicas. La conducción de las instituciones públicas es factor determinante para
cumplir los objetivos y metas de política pública con base en agendas, calendarios y
compromisos. En los procesos de conducción descansan las rutas, los caminos a seguir
y los puntos de llegada, conjugando capital humano y recursos disponibles, conecta-
dos con el deber ser de las cosas incluido en planes, políticas y programas, así como

  
el logro de propósitos en el mundo de lo fáctico. La conducción de las instituciones se
encarga de coordinar e incentivar los equipos y grupos de trabajo. Diseña también, las
relaciones interinstitucionales que permiten la interacción de los órganos, los ámbitos
de decisión, así como la responsabilidad para cumplir los objetivos autorizados. Dise-
ña a la vez, las relaciones interorganizacionales que facilitan el cumplimiento de las
relaciones intergubernamentales.

Lo relacionado con la funcionalidad de las instituciones es tarea de los responsables de


los centros de dirección. Descansa en ellos la tarea del trabajo cooperativo, coordinado
y articulado. Descansa en ellos, el trabajo de pensar estrategias, planes de largo plazo,
la identificación de obstáculos, la elección de respuestas, la propuesta de estudios sobre
prospectiva, monitorear la implementación de las políticas públicas, tomar decisiones
continuas, asumir el costo de las mismas, hacer trabajo de consulta, presidir reuniones
de coordinación, asignar tiempos y recursos para las políticas públicas. En tiempos de
incertidumbre y turbulencia creciente, la capacidad directiva tiene el compromiso de
ser más eficaz. Por tanto, es importante cuidar los aspectos medulares que la integran
a favor de las instituciones y optar porque los responsables sean objeto de sistemas de
monitoreo y evaluación ordinarios para medir la calidad del desempeño.

El cuidado por las habilidades y pericias directivas es consustancial a su grado de efi-


cacia. Es tema de primer orden para el desarrollo eficaz de las instituciones públicas,
porque refieren a las capacidades que deben acreditarse en los niveles de previsión y
contingencia. Implica que la racionalidad que logran tiene aristas que incluyen lo proce-
dimental, lo estratégico, lo visionario y lo operacional.

Lo procedimental es relativo al dominio de las rutinas que caracterizan el funciona-


miento de las organizaciones para que sean eficientes y estables.

Lo estratégico alude a que el trabajo directivo implica más que la rutina y se sitúa en
la elaboración de escenarios posibles y factibles que pueden presentarse en la ruta de
las instituciones.

  
Lo visionario se relaciona con el diseño del futuro a partir de tendencias del presente y
así preparar las respuestas idóneas ante los desafíos por venir.

Lo operacional consiste en identificar los detalles de las actividades y operaciones que


hacen posible la funcionalidad de las políticas públicas a la manera de mecanismos se-
cuenciados para generar los resultados esperados.

De este modo, la capacidad directiva tiene que valorarse como punto toral del quehacer
de las instituciones y no entenderla únicamente como un puesto de cúpula que coordina
esfuerzos, movilizando recursos “La actividad de Dirección consiste, en primer lugar, en
establecer y preservar los valores y principios de la organización, definir su sentido de
dirección, intencionalidad, finalidad, su misión y visión y, en consecuencia, los objetivos,
metas y futuros preferidos que materializan la misión e intencionalidad de la organiza-
ción en un tiempo específico y en situaciones específicas, otorgan significado tanto a la
organización en su conjunto como a los miembros que trabajan en ella y motivan las
acciones de los gerentes y operadores” (Aguilar, :).

La capacidad directiva debe generar trabajo de calidad, así como propuestas realistas y
pragmáticas aun en medio de problemas inesperados. Saber manipular situaciones y pro-
blemas es tarea central de la capacidad directiva, dado que exige inventiva y ubicación
nítida para acomodar y utilizar “las tuercas y los tornillos” que apoyan el funcionamiento
de las propias instituciones. La capacidad directiva en una idea de metáfora consiste en “ti-
monear” las instituciones con base en el diseño que las fabrica “El verbo timonear significa
poseer sofisticados sensores para detectar información crítica e instrumental y profesiona-
les para sistematizar la información” (Ramió,: ). Esto implica que se debe privilegiar
que el diseño institucional y los procesos de implementación de las políticas públicas sean
coherentes, consecuentes y eficaces a partir de datos abiertos y sistemas de información
que permitan dotarlas de mejores recursos con la intervención de la calidad directiva de
los gobiernos. Si las instituciones son la combinación de funcionalidad, equilibrio, estabili-
dad, desarrollo y longevidad, con base en ésta lógica deben ser conducidas para cumplir la
orientación que las justifica con apego a las normas que formalizan su existencia.

  
La capacidad directiva, por ese motivo, debe redoblar su importancia en el quehacer
institucional para que la conducción y eficacia la comprometen con la obtención de re-
sultados públicos. La capacidad directiva es un activo a cuidar y multiplicar dado que
implica que también desarrolla tareas de gobierno vinculadas a las tareas de conduc-
ción, coordinación, control y evaluación de políticas públicas. La capacidad directiva
implica, además, le logro de la excelencia en el trabajo técnico y acreditar habilidades
para convertir los conflictos en sistemas de cooperación para lograr el desarrollo ba-
lanceado en la vida institucional, social y productiva. Se requiere para ello compren-
der que “Los actores de la entidad son las unidades operativas diferentes (direcciones,
departamentos, áreas) con funciones diferentes y son personal con diferentes roles,
posiciones y competencias. Las unidades de la entidad pueden trabajar en forma ali-
neada y coherente con los objetivos marcados, coordinar sus acciones, coordinarse y
cooperar entre sí” (Aguilar, :).

En otra faceta de la calidad directiva, se debe focalizar que el manejo del conflicto
es latente en las instituciones, motivo por el cual, la alerta para captarlo y procesarlo
representa para la capacidad directiva, una condición a cumplir con sentido estraté-
gico lograr que el desempeño a conseguir sea más fructífero. El manejo del conflicto
se caracteriza por la existencia de discrepancias irresolubles, tensiones sin respuesta,
falta de cooperación debido a fricciones y por la disputa de posiciones para acomodar
intereses y expectativas en el orden institucional. En este caso, el manejo del conflicto
requiere por parte de la capacidad directiva, trato eficaz para gobernarlo-disciplinarlo
con soluciones que permitan hacer a un lado los escollos que frenan la vida de las
instituciones, utilizando medidas de contención y arreglo que permitan dejar atrás
los contratiempos que se generan con el mismo. Si el curso de los conflictos no recibe
atención y respuesta efectiva para remover escollos, no será factible que las institucio-
nes consigan salir adelante.

La capacidad directiva, como activo medular en la vida institucional, tiene que ser
adaptativa, innovadora, versátil y eficaz para que el gobierno del orden establecido
cumpla los objetivos y metas de política pública con apego al diseño que la justifica.

  
Esto significa que si la capacidad directiva no logra tener éxito a pesar de las crisis y
altibajos que encuentre en el camino, su desempeño será limitado y en consecuencia,
no estará a la altura de los desafíos que debe encarar, propiciando con ello, pérdida de
prestigio y legitimidad.

Es fundamental precisar que en los tiempos actuales y de cara al futuro en la vida de los
Estados de derecho contemporáneos, el lugar relevante que ocupa la capacidad directiva
“La cuestión no se centra hoy en la indiscutible superioridad axiológica y política del ré-
gimen democrático liberal sobre los demás regímenes, sino en la capacidad (financiera,
informativa, cognoscitiva, técnica) de los gobiernos democráticos para dirigir a la socie-
dad. La cuestión se ha desplazado de la legitimidad política del gobierno hacia la eficacia
directiva del gobierno legítimo” (Aguilar, ).

La capacidad directiva es el núcleo en el cual descansa el desempeño de las instituciones,


así como el rumbo que toma para cumplir los fines que tienen asignados. Es el núcleo
del cual depende el rumbo de las instituciones con base en la formación técnica, el tra-
bajo analítico, los ejercicios de medición, la utilización de herramientas que producen
resultados e impactos, el análisis y la interpretación de los datos, el aprovechamiento
de la información, la elaboración de opciones de política pública, el aprovechamiento
inteligente de los recursos escasos, la orientación de los procesos de implementación de
políticas y programas, la elaboración de escenarios, la fundamentación de la toma de las
decisiones, asegurar que el trabajo en equipo se consolide, abrir espacios para deliberar
y sustentar mejor las decisiones, estudiar las oportunidades y restricciones para obrar
en consecuencia, coordinar equipos de trabajo, conducir las relaciones de trabajo con
otras áreas e instituciones, definir la agenda de compromisos, negociar acuerdos, recur-
sos y formas de hacer las cosas, conjugar autoridad con relaciones formales e informales,
identificar que las instituciones son espacios para producir soluciones a cada momento,
orientar el establecimiento de sistemas de medición y evaluación del desempeño, inte-
grar equipos de trabajo para elaborar opciones no convencionales de trabajo, mejorar
los canales de comunicación tanto verticales como horizontales, hacer trabajo estraté-
gico para consolidar la razón de ser de las instituciones.

  
La capacidad directiva debe ser foco de atención manera específica por parte de la
ciencia de la administración pública. Ésta, sin caer en pretensiones de autarquía cog-
noscitiva, debe auxiliarse de campos de estudio que refieren al análisis de las institu-
ciones, las organizaciones, la relación principal-agente, la gestión del conocimiento
y el análisis costo-beneficio para elegir las políticas públicas sobre la base de la justi-
ficación y la factibilidad para aprovechar los sistemas de conocimiento causal que las
sustentan y así configurar propuestas innovadoras para que el tema de la capacidad
directiva sea cultivado de modo sistemático.

Lo relacionado con el diseño de las políticas públicas y las estrategias de la acción


gubernamental debe tener apoyo en la ciencia de la administración pública con un en-
foque que enfatice el abordaje y tratamiento de las crisis, las contingencias, el caos las
turbulencias, las rupturas y la reconstrucción de los sistemas sociales y productivos.
Éstas categorías deberán trabajarse más con un enfoque renovador e innovador en la
ciencia de la administración pública para que tenga una interacción más constructiva
con las demás ciencias sociales.

Se requiere en este sentido, que la ciencia de la administración pública inmersa en el


mundo de la globalidad, realice más trabajo empírico, que intensifique la aplicación
de técnicas y tecnologías para hacer pruebas y así elaborar las evidencias que conva-
liden las hipótesis casuales, que trabaje con más datos duros, a fin de que lo fáctico
sea punto cardinal para avanzar más allá del conocimiento normativo y prescriptivo.
Si la ciencia de la administración pública llegase a conjugar con mayor eficacia las
formulaciones teóricas, analíticas, cuantitativas y comprensivas con el conocimiento
fáctico, tendrá mejores recursos heurísticos para trabajar en favor de la calidad direc-
tiva de las instituciones gubernamentales. El tema de la capacidad directiva en los go-
biernos contemporáneos es insoslayable para generar mejores condiciones de vida en
los Estados, potenciando sustancialmente que la sociedad contemporánea logre unir
el progreso con el bienestar individual y social. En tiempos de la gobernanza públi-
ca, las instituciones de gobierno tienen condiciones más interactivas para vislumbrar
su funcionamiento y que dan cuenta de cómo las sociedades abiertas, informadas,

  
críticas y propositivas tienen interés por hacer efectiva la participación colaborati-
va. Esto significa que la capacidad directiva no debe entenderse en la visión de los
“gobiernos grandes” ni los “Estados omnipotentes”, sino de gobiernos coordinadores,
reguladores y coproductores de política pública. Respecto al Estado, no deber ser so-
bredimensionado, ni con sobrecarga de compromisos que conlleven al quebranto de
las finanzas públicas, sino que disponga de una mejor capacidad directiva para que
tenga la visión de aprovechar estratégicamente la inteligencia colectiva de la sociedad,
los mercados y los ciudadanos en la solución de los problemas públicos.

Respecto a la administración pública como institución del Estado de derecho, es


fundamental dotarla de mejores capacidades de respuesta sobre la base de la inno-
vación, la utilización de redes tecnológicas y la mayor interacción con el público
ciudadano. De igual modo que se re-estructuren con sentido estratégico la necesaria
centralidad con los procesos de descentralización. Que la mejora regulatoria sea
más ágil y efectiva para evitar el desinterés por invertir cuando los agentes produc-
tivos advierten que las normas son diques y nudos que frenan la utilización fluida
del capital en las actividades productivas.

Que se elimine de su ser organizacional la práctica bizantina de los trámites que pro-
vocan el aumento de los costos de transacción porque con ello se rompe el atractivo
de invertir ante el encarecimiento que ocasionan los procesos lentos del quehacer ad-
ministrativo. Que enfatice más en la profesionalización del personal público, a fin de
que sea experto no sólo en rutinas, sino en los procesos de innovación. Que incursione
más por el trabajo de prospectiva para dilucidar cómo se avecina el futuro a partir de
las tendencias del presente. Que mejore los sistemas de prevención para evitar res-
puestas lentas y rezagadas ante las contingencias.

Que la administración pública contemporánea disponga de sistemas de dirección


pública dotados con los medios más efectivos para que cumplan exitosamente sus
tareas. Que se revisen en sus estructuras y órganos, los tramos de control para evitar
la jerarquía excesiva y que se desactiven los procesos que combinan formalismo con

  
lentitud. Que se incentive al personal de operación para que sea más comprometido
con el cumplimiento de las políticas públicas y así evitar que las asuma como parte
de un quehacer más ceñido a las rutinas por cumplir, descuidando la formación del
valor público. Que multiplique la atención en los sistemas destinados a la imple-
mentación de política pública, y de ese modo romper el sofisma que “afirma” que su
diseño implica per se es la solución más adecuada para responder a las aristas más
desafiantes de los problemas públicos, como si fuesen mecánicos los procesos orien-
tados a convertir las decisiones en acciones.

Que la formación de directivos públicos en la administración pública tenga el rango de


mayor importancia para ordenar y mejorar los sistemas de gestión pública sobre la base
de su operación, la toma de las decisiones, la mejor sustentación de las decisiones, privi-
legiar la preparación técnica, disponer de mejores bases de datos para el estudio, análisis
e interpretación de los problemas, acentuar la preparación de los servidores públicos no
sólo para ambientes de certidumbre, sino también de incertidumbre.

Balance analítico
Las ciencias sociales se desarrollan en los marcos de crisis y cambios recurrentes que exi-
gen que los sistemas de conocimiento sean pensados, repensados y revisados a la luz de
los acontecimientos susceptibles de trabajar como problemas y soluciones. La realidad,
entendida como la suma de problemas que se elaboran hasta encontrar las soluciones
apropiadas para superar restricciones y contratiempos, da cuenta de la complejidad que
distingue la vida asociada a partir de las interacciones recurrentes. En este caso, la crisis
provocada por el COVID- cimbra las instituciones, los gabinetes para tomar decisio-
nes públicas, los consejos de administración de las empresas; impacta a las personas, las
familias, los grupos civiles, las asociaciones, las corporaciones, los colegios, los centros
de enseñanza, los centros de investigación, en suma, a todas las organizaciones de la so-
ciedad y el Estado, debido a que altera su modo de vida habitual, al tener que adaptarse
a otro que se caracteriza por salir de manera transitoria de la vida para ceñirse más a la
vida privada. Se trata de una crisis sin antecedentes desastrosos y letales que exige trata-
miento novedoso para salir avante de los impactos y consecuencias que ha ocasionado.

  
Es una crisis que, desde las ciencias sociales, es necesario reflexionar a fondo para iden-
tificar las relaciones causales que la provocaron y con la evidencia correspondiente, de-
finir estrategias de actuación que sumen la vida privada, pública y social a la manera
de sistemas de cooperación en escala creciente. Ningún sector de la comunidad civil y
política puede por sí sólo superarla. En este sentido, las ciencias sociales deben aportar
opciones epistemológicas, conceptuales, metodológicas y empíricas no convencionales
para incursionar por la nueva etapa de vida que el mundo encara. Indagar con enfoques
interindisciplinarios y transindisciplinarios innovadores las causas, procesos y tenden-
cias del COVID-, es desafío para enfrentar con herramienta analítica que permita
identificar porqué una crisis de esa magnitud, ha modificado los patrones de la vida
individual, familiar y colectiva y al mismo tiempo provoca que la economía de mercado
resienta de modo estructural la disminución de sus actividades, operaciones e intercam-
bios que llevan a las empresas y los negocios al borde de la quiebra.

No menos impactante ha sido la crisis en la vida de los Estados al comprometerlos a ero-


gar gastos no previstos para contenerla, cargando sobre las finanzas públicas los com-
promisos para salvar la salud de las personas y las unidades empresariales. La crisis del
COVID- no admite tratamiento ordinario en lo sanitario ni en lo económico. Menos
para la vida social y política. Están en juego puntos clave como las libertades civiles y
políticas para vivir, por ejemplo, con restricciones por mandato de las políticas públicas
encaminadas a salvar la vida de las personas.

La distancia razonable y social entre las personas es otra faceta a estudiar y cate-
gorizar como problema de estudio. No generar aglomeraciones en las actividades
que corresponden al espacio público, es otra veta para el análisis. Cómo volver
gradualmente a la vida productiva, es objeto de estudio a considerar porque im-
plica el diseño de planes y políticas que deben conjugar oportunidades, seguridad,
protección y restricciones. Cómo debe ser y cómo será las nuevas relaciones de la
sociedad con el Estado en la etapa de la post-pandemia, es punto toral para fines de
legislación, regulación y adopción de nuevas políticas públicas. Todos estos puntos,
más otros que vayan surgiendo en el tránsito de la crisis a la nueva normalidad en

  
medio de restricciones, son temas y problemas a indagar para que las ciencias so-
ciales registren en sus agendas de trabajo.

Las ciencias sociales tienen ante sí, una nueva realidad con facetas que combinan ele-
mentos no convencionales que deben analizarse, debido a los costos, oportunidades,
ventajas y restricciones a valorar para focalizar los patrones de vida en la etapa del
post-Covid. Después de una crisis no es factible que las personas y grupos retornen
a la situación anterior que vivían como si fuesen ciclos de vida que susceptibles de
restituir bajo la “influencia” del voluntarismo. En un sentido progresivo, las crisis son
liberación de energías y procesos para incursionar por nuevos derroteros que recla-
man decisiones de la autoridad, cooperación social, sistemas de gestión pública más
inteligentes y eficaces, nuevas políticas públicas; en suma, nuevas reglas del juego para
estructurar y moldear la convivencia de cara al futuro.

El orden jurídico, político, social, económico, laboral y tecnológico no puede quedar


impávido, sino que debe ser objeto de innovación y reformas para que sea funcional
y eficaz. No es algo insignificante una crisis, tampoco las consecuencias que desen-
cadena. Implica tomar conciencia de lo que significa alterar modos de vida que se
caracterizan por su regularidad y estabilidad, para ingresar a zona de incertidumbre
y cambio que se deben racionalizar con instrumentos de gobierno. De los costos que
provoca y las oportunidades que se tienen para obrar en consecuencia, depende en
buena medida la racionalización de las crisis. El modo en que es comprendida con las
herramientas conceptuales y metodológicas, definirá el tipo de soluciones que habrán
de diseñarse para dejar atrás los contratiempos que provoca la pandemia del CO-
VID-. Por tanto, las ciencias sociales deben orientarse a formar más y mejores gru-
pos interdisciplinarios y transdisciplinarios para que trabajen en la etapa de la post-
pandemia con agendas que incluyan los nuevos patrones de la vida social, económica,
política, laboral, tecnológica y cultural. Sin duda, uno de los campos a trabajar con
más detalles es el referente a las instituciones, entendidas como sistemas normativos
que moldean las vidas de las personas y las colectividades.

  
Las reglas constitucionales, legales y reglamentarias tienen que adaptarse a la nueva evo-
lución de las sociedades. Deben convertirse en reglas del juego efectivas para la etapa de
la post-pandemia. Nuevos hechos, problemas y soluciones son la pauta para configurar
las reformas que necesitan la sociedad, los mercados y los Estado de derecho en favor de
los ciudadanos. En este caso, lo universal de la crisis del COVID- debe especificarse a
las sociedades y los gobiernos con base en sus condiciones, coyunturas y oportunidades
de vida. No hay un patrón universal inexorable a seguir para solucionar los estragos de la
crisis. En todo caso, lo específico de las realidades geopolíticas de cada país, son la pista
para configurar los medios y recursos para procesar los desafíos de la post-pandemia.

Un capítulo necesario en el cultivo de las ciencias sociales, con particular atención por
parte de la ciencia de la administración pública para que sea más efectiva y productiva,
alude a la calidad directiva que los gobiernos deben institucionalizar para fortalecer
la eficacia de los Estados, a partir de aprovechar la ciencia y la tecnología y dar paso
así, a nuevas epistemologías aplicadas, productivas y eficaces que es urgente cultivar
para mejorar los medios de la dirección estatal y administrativa. La calidad directiva
es piedra angular para que las sociedades, mediante incentivos, capacidades y apoyos
puedan desarrollarse con la eficacia del poder público y lograr así, restituir procesos y
condiciones de vida que habrán de sucederse en la etapa de la post-pandemia. Esto sig-
nifica que los nuevos rumbos de la sociedad y el Estado es un asunto de la hoja de ruta
a seguir y cumplir en un ambiente de secuelas no previstas con detalle y de creciente
escasez con los recursos públicos. La calidad directiva, es para este fin, elemento de
primer orden para que los Estados, en combinación con la sociedad, establezcan en un
ejercicio de gobernanza pública, los valores, principios, objetivos y metas de política
pública que se necesitan para mejorar la funcionalidad del orden establecido y encarar
así, los desafíos que impone la vida contemporánea.

La calidad directiva es asunto estratégico para fijar la ruta de la sociedad y el Estado


de derecho en la post-pandemia, la cual será cuesta arriba, dado que no se vislumbran
aún, las sendas que deberán recorrerse con menos incertidumbre y por tanto, con ma-
yor certeza. Lo relacionado con la eficacia de las Administraciones públicas es tema de

  
Estado para disponer de sistemas de gestión pública adaptivos, ágiles, transversales,
multifuncionales e innovadores con capacidad para responder tanto en la regularidad
de lo cotidiano, pero también en las condiciones imprevistas, caóticas, inestables, así
como en situaciones de contingencia, cada vez más recurrentes. La tarea más difícil,
una vez superada la etapa crítica y devastadora de la pandemia del COVID-, consis-
tirá en reconstruir el tejido social, lograr que las economías vuelvan a ser prósperas,
aprender a vivir con restricciones, cumplir con ejemplar obediencia ciudadana las
reglas sanitarias, obedecer los nuevos códigos de la convivencia social y productiva
e incursionar por nuevos patrones de vida que se configuran desde ahora. Todo ello
reclama calidad y eficacia directiva, dado que se refiere al modo de conducir, convo-
car, coordinar e incentivar a las personas y colectividades para que acepten las nuevas
reglas del juego-instituciones- y así garantizar una convivencia armónica que tendrá
desde luego, restricciones ineludibles.

En este sentido, la calidad directiva del Estado de derecho debe sustentarse en: )
El diseño de una nueva generación de políticas públicas para responder con mayor
eficacia a la etapa de la post-pandemia; ) El uso más intensivo de las redes digitales
para fines de alerta y colaboración social; ) Aprovechar las tecnologías para con-
figurar nuevos puestos de trabajo y la realización del mismo fuera de las oficinas
tradicionales; ) Explorar más a fondo las ventajas de aplicar tanto la inteligencia
artificial como la robótica para mejorar la productividad social y aplicar en conse-
cuencia, las medidas preventivas en materia sanitaria; ) Intensificar la aplicación
de algoritmos en la vida productiva para diseñar y utilizar los robots a favor de una
mejor vida sanitaria, social y productiva; ) Elaborar bases de big data que mejoren
la toma de las decisiones públicas, así como la calidad de las políticas públicas; )
Intensificar la solución de problemas públicos con mayor intervención y aprove-
chamiento de la inteligencia colectiva; ) Intensificar el trabajo de exploración para
el manejo de las crisis y turbulencias; ) Reforzar los ejercicios de prospectiva para
descubrir cómo el futuro se entreverá con el presente y ) Cuidar las formación de
cuadros de gobierno y administración pública con base en los procesos de innova-
ción social, productiva y tecnológica.

  
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  
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en Humanidades.

  
Reflexiones sobre la experiencia, así como los efectos
y los desafíos del COVID-
José Manuel Canales Aliende*

I) Introducción
En primer lugar y, ante todo, debo expresar mi agradecimiento a mi buen amigo y co-
lega Roberto Moreno Espinosa, presidente de la  de México, su oferta para poder
colaborar en esta publicación colectiva, que aborda una temática muy interesante y
actual, a la que sin duda hay que dar respuestas.

En segundo término, mi aportación como su título antecedente señala, son un conjun-


to de reflexiones y consideraciones personales, sin pretensión obvia de acotar el tema,
sino de contribuir de forma sincera y modesta a un debate y una reflexión relevante,
y de implicaciones y de efectos múltiples y graves a su vez. Es pues este capítulo, más
bien un ensayo, que un estudio conforme a los cánones y usos tradicionales académi-
cos. No se habla de ningún país concreto, si no de generalidades aplicables indistinta
y diferentemente a situaciones diversas en el mundo.

En tercer lugar, este carácter ensayístico de mi aportación no implica en absoluto


un planteamiento simplista y superfluo del problema, sino que se enmarca plena y
conscientemente detrás de un marco teórico y científico cuál es el de la Filosofía
Política, el Derecho Público y la Ciencia Política.

*Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Alicante, España

  
En cuarto y último lugar, la metodología utilizada para la exposición es descriptiva
y normativa, sin comparaciones, ni menciones de datos y estadísticas que corrobo-
ren las reflexiones e ideas expuestas.

“…Tendremos que plantear la siguiente pregunta: ¿qué ha fallado en nuestro siste-


ma para que la catástrofe nos haya cogido completamente desprevenidos a pesar
de las advertencias de los científicos…” (Slavoj Zizek. : ).

“… No habrá ningún regreso a la normalidad, la nueva “normalidad” tendrá que


construirse sobre las ruinas de nuestras antiguas vidas, o nos encontraremos en
una nueva barbarie cuyos signos ya se pueden distinguir…” (Slavoj Zizek. ).

“… El desconcierto ante la crisis pone de manifiesto que no estamos suficiente-


mente preparados para gestionar problemas complejos…” “Podríamos decir que
nuestros instrumentos de gobierno están diseñados para gestionar epidemias, y
no pandemias, en tanto que son instituciones locales y globales…” “… En este
sentido, la crisis del coronavirus sería un acontecimiento pandemocrático, como
todos los riesgos globales…) (Daniel Innerarity. :  y ).

“… Dentro de un proceso de estas características, con su complejidad y en


medio de desarrollos que acaban de iniciarse, sacar conclusiones es especial-
mente prematuro. Me atrevo, no obstante, a aventurar que esta crisis, lejos
de frenarla, fortalecerá la tendencia hacia un mundo de bienes comunes, por
tanto, hacia un mundo más integrado en términos de regulación e institucio-
nalmente. Pese a los retrocesos y reticencias, es la hora de lo común…” “…
Cada vez estamos menos en un mundo de estados soberanos yuxtapuestos y
más de espacios superpuestos, conectados e interdependientes…” “… Se está
modificando la idea que teníamos de los bienes públicos, vinculados hasta
ahora con una soberanía estatal que se encargaría de garantizarlos…” (Daniel
Innerarity. :  y ).

  
II) El Covid-
Estamos asistiendo en la actualidad a una pandemia de carácter global y de distinta
intensidad en las distintas partes del mundo, de carácter desconocido e impredecible
hasta el momento. En el pasado, las crisis de  y  respectivamente, lo fueron sólo
de carácter económico-financiero.

El mundo y los países han sufrido a lo largo de la historia distintas experiencias de epi-
demias y de pandemias, pero ésta es diferente de las demás, por su extensión mundial y
sus efectos; y por el impacto que está dejando de muertos e infectados, y a sus familias.
Esta pandemia es ante todo y sobre todo sanitaria, que sin duda por su presencia impa-
rable ha puesto en cuestión la capacidad de respuesta, diferente en cada país del mundo,
de los distintos modelos y sistemas sanitarios.

El contenido y los efectos de esta pandemia, son múltiples y en especial los siguientes: a)
psicológico-emocional; b) político; c) social; d) económico; e) ecológico; y f) cultural.
Ahora bien, ésta pandemia y lo que de crisis global implica, no ha aparecido al margen
de otras crisis estructurales y de ámbito mundial hoy existentes, sumándose todas ellas
y provocando una situación de caos, crisis, desolación mundial de características y efec-
tos insospechados en parte a día de hoy.

Las crisis estructurales y sustanciales que hoy afectan a la humanidad serían éstas fun-
damentalmente: a) la sobrepoblación; los movimientos migratorios; y el proceso de ur-
banización imparable, sobre todo hacia las megaciudades; b) el cambio climático y el
desastre ecológico; c) la mala distribución y asignación de alimentos y de recursos del
agua potable; d) la desigualdad y la exclusión social que avanza imparable, en un mundo
y sociedad más dual e injusta; e) las amenazas de la guerra nuclear, el terrorismo y el
cibercrimen organizado; f) la ausencia de un nuevo orden y autoridad mundial o cosmo-
polita que regule y coordine la actuación de todos los Estados y países; g) el incremento
progresivo de los populismos y de los nacionalismos xenófobos e identitarios y egoístas
; h) la pérdida de relevancia e influencia del “espacio público”; i) la desconfianza y el ale-
jamiento de la ciudadanía de las instituciones democráticas; j) la debilidad institucional

  
y de respuesta de los gobiernos e instituciones públicas; k) la insuficiencia y la obsoles-
cencia del modelo westfaliano del Estado y de la democracia representativa liberal.

Estamos ciertamente ante una crisis de manifestaciones, aspectos y efectos múltiples.


Ahora bien, crisis no quiere decir la muerte o el final, si no que a esta se puede dar
respuestas adecuadas, y como que se debe, además, para resolverlas. Cómo señala
acertadamente la Real Academia Española de la Lengua, crisis puede definirse como:
“situación o momento decisivo, ya sea para agravarse o mejorar. Frente a ella hay que
reaccionar y responder a los retos.”

Este es un momento crucial, determinante del presente y del futuro, y ante el cual se
debe reaccionar de forma rápida, adecuada y eficaz. Estamos decidiendo y determi-
nando nuestro futuro.

No estamos, en mi opinión, en un momento del “fin de la historia” (en palabras de Fran-


cis Fukuyama) ni tampoco del “fin de las ideologías” (en criterio de Daniel Bell); sino que
estamos ante un “desafío de la historia” en el que las ideologías, las utopías, los princi-
pios y los valores públicos de solidaridad interpersonal-, interterritorial, intercultural,
intergeneracional son más necesarios que nunca.

La situación además es de ámbito mundial con problemas mundiales, lo que requiere sin
duda respuestas mundiales y no aisladas y nacionales sólo, y otra cuestión diferente es la
capacidad de respuesta adecuada a nivel mundial.

Parece que el mundo y nuestras vidas cambiarán bastante fruto de esta pandemia, pero
no sabemos cuándo ni cómo, y por eso la exigencia y la necesidad de respuestas valien-
tes, eficaces, rápidas y adecuadas.

Lo crucial y crítico, ha sido así definido por Antonio Gramsci, diciendo que: “en tiempos de
crisis son tiempos donde lo viejo no termina de marcharse y lo nuevo no termina de llegar.”

  
Es pues éste un momento de transición hacia el futuro, pero hay que diseñar y planificar
ese futuro para evitar improvisaciones y cortoplacismos.

III) el contexto actual y los efectos principales de la pandemia


El contexto o ámbito de la sociedad actual en la que se ha manifestado y desarrollado
esta pandemia se ha caracterizado y sintetizado básicamente con el acrónimo 
(volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad), y ésta a su vez está influen-
ciada por unas tendencias esenciales, entre las que destacaría las siguientes: a) la hi-
perpoblación; b) la digitalización y la robotización y la inteligencia artificial; y c) las
nuevas tecnologías.

Ahora bien, hay que evitar la fácil identificación y conclusión de globalización con occi-
dentalización, ya que ésta tiene múltiples manifestaciones y tendencias. La geopolítica
mundial ha cambiado notablemente y se ha desplazado hacia Asia y el Océano Pacífico.
Pero además de este cambio geográfico y por ende oceánico y sociopolítico, hay también
una tendencia imparable geopolítica hacia lo que se denomina el Nuevo Norte o Arco del
Norte constituido por  países (, Canadá, Islandia, Groenlandia, Noruega, Suecia,
Finlandia y Rusia). Si el Pacífico, y China en particular son relevantes hoy, emerge tam-
bién el Ártico como una zona añadida geográfica, económica y política que determinará
más el destino y el rumbo mundial.

Por otro lado, la globalización tiene una doble dimensión de tiempo y espacio.

En mi opinión ésta pandemia ha puesto además de relieve una serie de hechos y efectos,
entre los que destacaría los siguientes:
Dada su aparición inesperada, ha habido a veces respuestas tardías, inadecuadas
descoordinadas e ineficaces de políticas públicas de los distintos gobiernos.
Dada su intensidad y su extensión, el desbordamiento y una insuficiencia de los
sistemas sanitarios nacionales, y en ocasiones con tratamientos selectivos injus-
tos respecto de los mayores y excluidos sociales.
Una falta de colaboración, coordinación y cooperación intergubernamental.

  
Una falta de respuesta y de liderazgo efectivo de los organismos internacionales
y en especial de la  y de la .
Una sensación de ansiedad, inseguridad y de incertidumbre en la ciudadanía. No
puede desdeñarse la importancia y la incidencia en la salud mental de esta crisis.
Una tentación propagandística y falta de suficiente transparencia de las autori-
dades e instituciones públicas. La información ha sido en ocasiones incompleta,
tardía, y contradictoria.
Una praxis fácil y cómoda de los gobiernos a regular y prevenir la situación utili-
zando una legislación de excepción, limitadora de los derechos y libertades de los
ciudadanos.
La intensificación del Decreto-Ley como fórmula normativa, el lugar de la ley
como expresión de la soberanía nacional y de la potestad parlamentaria. Recuér-
dese como precedente la crisis nazi de suspensión de la Constitución de Weimar y
del Reichstag por Hitler. El hiperpresidencialismo se ha intensificado
Una infrautilización o una mala gestión de los recursos e instalaciones sanitarias;
olvidando y minusvalorando a veces las opiniones de los profesionales sanitarios.
Una falta de colaboración y coordinación de la sanidad pública con la privada y el
tercer sector. (Hay que destacar en esta crisis el papel coadyuvante, complemen-
tario y sustitutorio de entidades como Cáritas, Bancos de alimentos, Médicos sin
fronteras, etc.).
Una mayor pobreza y exclusión social; y un aumento del paro y de la precariedad la-
boral. Las clases medias han sufrido notablemente esta crisis, y han tenido no obs-
tante un papel destacado en su financiación a través de una mayor presión fiscal.
Una crisis empresarial en todos los ámbitos y sectores, con quiebras, suspensio-
nes de pagos y falta de liquidez.
Una actuación a veces poco objetiva y tranquilizadora de los medios de comuni-
cación, ocultando y minusvalorando la realidad de lo acontecido. A éste hecho se
ha unido las inexactitudes y falsedades de las noticias de las redes sociales.
Una necesidad de mayor digitalización y cambio de los sistemas de productividad
y comercialización empresarial.
Una situación crítica sanitaria, social y emocional de la tercera edad.

  
Una suspensión de espectáculos y actividades públicas; con cierres de estableci-
mientos, teatros, cines, museos y centros educativos y culturales.
Una disminución de la presencia y protagonismo de los movimientos sociales y de
la sociedad civil en el debate público.
Una paralización y disminución, según circunstancias, de todos los transportes y
circulación de vehículos.
Un tránsito, a veces muy precipitado e inadecuado de la enseñanza a todos los ni-
veles, desde el modelo presencial al digital, con notables disfunciones tanto para
el alumnado como para el profesorado.
La Informática y las nuevas tecnologías, son sin duda un gran instrumento de
apoyo a la educación, pero nunca podrán ni deberán ser un sustitutivo del saber
y de la inteligencia. El ser humano es el único que con la razón puede decidir res-
ponsablemente su presente y su futuro.

Todo lo antes señalado, además muestra de forma clara e inequívoca la correlación y la


interdependencia existente entre Salud, Economía, Ecología y Sociedad.

Estos hechos, efectos y disfunciones son tendencias comunes, pero con distinta inten-
sidad y características en cada país; y deberían ser además un revulsivo y tenerse en
cuenta cara a planificar de forma prospectiva y estratégica el futuro.

Hay que dar respuestas sin duda al presente inmediato, pero sin olvidar el futuro.
Como ya señaló el poeta clásico Virgilio, en uno de sus poemas habló de “recuperar la
memoria” (Meminisce iuvabit).

IV) Los desafíos y las respuestas posibles


Estamos ante un problema y un reto mundial que requiere respuestas mundiales como
antes ya he mencionado, pero no existe una fórmula de validez y aplicación general unifor-
me; si bien éstas tendencias y problemas comunes, no implica fórmulas idénticas de res-
puesta para realidades y problemas distintos, y para idiosincrasias de países diferentes.

  
La actuación gubernamental a su vez de forma rápida o no, dependerá básicamente
de cuatro aspectos o factores; a saber: a) la incertidumbre de los posibles resultados y
efectos; b) la capacidad de respuesta institucional; c) la volatibilidad o no del comporta-
miento electoral; d) la influencia de la opinión pública.

Estas respuestas a nivel nacional, serán fundamentalmente proactivas o reactivas, y pla-


nificadas y coordinadas estratégicamente o no.

No obstante, lo anterior, se podrían señalar algunas “ideas-fuerza” u orientaciones esen-


ciales en las decisiones públicas a llevar a cabo, y que serían en mi opinión las siguientes:
Ante la ausencia de una autoridad mundial habría que reformar el papel director,
regulador y coordinador de Naciones Unidas, y de la Organización Mundial de la
Salud; y la búsqueda de un nuevo orden jurídico internacional. Cuando se habla
de cosmopolitismo se olvida a menudo y fácilmente, que éste tiene su origen en
la tradición filosófica occidental, y que el origen de esta palabra griega significa
ciudadanía del mundo. Es un hecho notable la falta de control existente sobre la
actuación de las organizaciones y de los grupos de presión internacionales.
La necesidad de una coordinación, colaboración, y coordinación de los Estados
entre sí a nivel internacional, y a nivel interno también, impulsando políticas en
ese sentido. La planificación estratégica y la prospectiva serán instrumentos fun-
damentales de su éxito.
La búsqueda de un capitalismo mundial y nacional de rostro más humano y soli-
dario; superando la visión neoliberal, neodarwinista, eficientista, individualista y
mercantilista. La economía de mercado no debe llevar a una sociedad también de
mercado. La economía circular, y “de los comunes” es un modelo alternativo y com-
plementario. Por otro lado, el capitalismo de subvención clientelar y no competitivo,
no debería fomentarse, sino limitarse a los límites legales y de igualdad adecuados.
La democracia debe avanzar y complementarse con una democracia también
participativa, reflexiva, y deliberativa, siendo el Estado de Derecho y la di-
visión estricta de poderes es su “brújula inequívoca”. Los partidos políticos,
clásicos instrumentos de representación y participación política, deben ser

  
más democráticos y siguen siendo necesarios, pero no suficientes. Hay que
buscar nuevas formas complementarias de estos.
La eficacia y la garantía de todos los derechos y libertades de la ciudadanía, a tra-
vés de todas las vías, instituciones y medios posibles. La democracia sin derechos
humanos es una democracia vacía y formal. El recurso constitucional de amparo
debe facilitarse y fortalecerse.
Siguen siendo válidas y actuales, la Declaración de Derechos y Libertades del Ciu-
dadano (no del súbdito) de la Revolución Francesa, y la Declaración Universal de
Derechos Humanos de Naciones Unidas, entre otros textos internacionales.
Un modelo pleno de “Gobernanza democrática” en el que la sociedad civil, los
movimientos sociales y ciudadanos tengan cada vez mayor protagonismo y parti-
cipación en las decisiones públicas y en su control.
Un incremento y garantía de la transparencia y de la información pública, al
servicio de la ciudadanía, y no como instrumentos de propaganda política del
poder ejecutivo.
Un nuevo liderazgo a todos los niveles (universal, nacional, regional y municipal)
y con características necesarias al mundo de hoy (carácter integrador, democrá-
tico, emprendedor y eficaz). Los conocimientos, las habilidades, y las destrezas de
la capacidad de gobernar del liderazgo político, deben actualizarse y adecuarse al
contexto actual del siglo , sobre todo en tiempos de crisis.
Un uso adecuado y controlado de las nuevas tecnologías y robótica, que respeten
a las personas y no sean un fin sino ayudas importantes de éstas.
Una estratificación social justa y en lo posible nada dual. No hay que olvidar el im-
portante papel de cohesión, estabilidad, y de movilidad social de las clases medias.
Unas nuevas élites políticas y administrativas. Se ha dicho por muchos autores
que éstas tienen un papel fundamental en la democracia y en el desarrollo in-
tegral; frente al posible egoísmo, desinterés, y “traición” de las mismas, como
ha expresado en particular Chistopher Lasch, en su conocida obra La rebelión
de las élites. Hacen falta élites que apuesten por el cambio, y que además de las
élites tradicionales coadyuven en ésta tarea las élites intelectuales y las de la
innovación (“élites cognitivas”).

  
Un Estado de Bienestar renovado y actualizado, que asegure los servicios y bienes
públicos esenciales a toda la población, sin distinción alguna y con igualdad.
La implantación de una filosofía y de un sistema de evaluación pública que permita
conocer y juzgar la actuación pública y sus resultados, y que sea un instrumento para
la rendición de cuentas y de la posible exigencia de responsabilidades posterior.
Añadir y complementar el desarrollo económico y social, no el mero crecimien-
to, con el ecológico. La Agenda  de las Naciones Unidas es una meta e ideal
a lograr. Como es sabido en , Ernest Hackel utilizó por primera vez el tér-
mino de ecología tomando este término del griego oikos. La ecología es pues la
ciencia de la casa, del buen gobierno del hogar, y hoy nuestra casa y lugar común
es el planeta, y de ahí la importancia y prioridad de cuidar nuestra casa común
en la que habitamos.
Un servicio civil de carrera profesional, y meritocrático frente a la politización,
clientelización, y patrimonialización del empleo público.
Unas instituciones públicas estables, sólidas y capaces de dar respuestas eficaces
y rápidas a las demandas de la ciudadanía.
Una gestión pública diferente y novedosa, caracterizada por la estrategia, la efica-
cia y la responsabilidad, con la adecuada y leal colaboración pública-privada y con
el tercer sector.
La libertad, la igualdad, la dignidad, la justicia y la ética como principios y valores
a garantizar y fortalecer. La sociedad no puede olvidarse que está compuesta por
personas, y que estas determinarán el rumbo y características de ésta.
La consideración de la educación a todos los niveles y de la cultura, como un ser-
vicio público básico esencial de todo Estado.
Un nuevo orden económico mundial, que sustituya los acuerdos obsoletos ac-
tualmente de Bretton Woods de julio de  así como del fracasado llamado
Consenso de Washington.

  
V) Epílogo
La democracia y la gobernanza democrática no sólo implican el voto, que las convierte
puramente en una mera democracia electoral, sino también unos principios, valores,
cultura, procesos y actitudes. Como dijo sintéticamente Thomas Jefferson “gobernar no
es otra cosa que el arte de ser honesto”.

La democracia representativa actual se ha dicho que está enferma, débil, o que se


ha convertido en “democracia delegativa” en terminología de Guillermo O’Donnell;
y necesita fortalecerse, ampliarse, regenerarse o ser de calidad, sin trivializar ni
olvidar el futuro; frente a lo que H. arendt denominó la “desarticulación del espa-
cio público”. En este marco referencial y de repolitización de la vida pública y de
globalización y de cosmopolitismo, se debe actuar por parte de los gobiernos y de
las Administraciones Públicas.

El proceso de respuesta y de cambio no es previsible que sea siempre lineal y progresivo,


sino por el contrario desigual con posibles avances y retrocesos; y el fin debe ser “la felici-
dad de los ciudadanos” conforme a la Revolución Francesa, al “Buen Vivir” (Sumak Kaw-
say) del neocostitucionalismo iberoamericano, o el de la “Buena Vida” de Aristoteles.

La utopía del actuar público, debería en mi opinión basarse unos fundamentos o ejes
sustanciales: a) el espíritu actualizado de la Ilustración; b) el republicanismo cívico; c)
una visión y praxis política comunitaria, y no individualista; d) el humanismo; y e) una
“ética de convicción” en el sentido weberiano del término y de alcance mundial. En pa-
labras de Jürgen Habernas, esto sería una “utopía realista”.

Pienso que además de esos valores y principios de la cultura y de la civilización occi-


dental podrían sin duda ampliarse y enriquecerse con los del pensamiento y la tradición
oriental del confucionismo, el cual es bastante desconocido en nuestra cultura.

Para lo anterior sin duda siguiendo al poeta Horacio es importante saper aude (“atrever-
se a saber”), por lo que saber es imprescindible, y el saber implica la razón ilustrada.

  
En una sociedad muy individualista, egoísta y mercantilista; además del cambio a valo-
res públicos; la formación humanística, y en especial la filosofía, fundamenta sin duda
la reflexión y el análisis; y sobre todo ayuda mucho frente a la ambigüedad y la incerti-
dumbre de los hechos sociales como los que estamos viviendo.

Por último y para concluir se podría resaltar que quien no hace nada ni arriesga nada
temiendo poderse equivocar, conduce a la parálisis y al desastre. Hay que reaccionar y
dar respuestas adecuadas, frente a las demandas ciudadanas, actuando con honestidad
y con prudencia, pero con eficacia. Quizás parece que no hay una solución definitiva y
un mundo perfecto, pero en todo caso y a pesar de ello se debe avanzar en una tarea
que permita equilibrar el dilema entre la libertad con la seguridad, como ha señalado
recientemente Javier Cercas (El País Semanal, nº , Domingo  de mayo de ), y
como dijo el poeta Antonio Machado “se hace camino al andar”.

Referencias Bibliográficas
Innerarity, D. (). Una teoría de la democracia compleja. Gobernar en el siglo . Barcelona:
Galaxia Gutenberg S.L.
Innerarity, D. (). Pandemocracia. Una filosofía de la crisis del coronavirus. Barcelona:
Galaxia Gutenberg S.L
Kung, H., (). Proyecto de una ética mundial. Madrid: Trotta.
Sen, A. (). Sobre ética y economía. Madrid: Alianza Editorial.
Zizek, S. (). Pandemia. La covid- estremece al mundo. Barcelona: Editorial Anagrama S.A.

  
Pandemia, crisis y solidaridad
Arturo Ordaz Álvarez

Presentación
La epidemia global provocada por el virus COVID- ha trastocado la vida del ser
humano en todo el planeta.

La enfermedad por coronavirus fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud


() como una pandemia global el  de marzo de . Hasta el  de julio de , se
cuentan más de  millones de casos de la enfermedad en  países, territorios y áreas en
el mundo. Las defunciones ascienden a cerca de  mil casos en todos los continentes.

La pandemia ha golpeado más a los países no desarrollados. La crisis sanitaria se ha tra-


ducido en una crisis económica grave, y sus consecuencias sociales plantean el deterioro
del empleo, el incremento de la pobreza y de la desigualdad.

El objetivo de este trabajo es dimensionar los efectos de la pandemia y reflexionar acerca


de sus consecuencias en el plano económico y social. En esta dirección, se reconoce que
el deterioro económico provocado por la pandemia viene a agudizar las condiciones de
la recesión mundial del actual ciclo económico.

En el mismo sentido, se considera que la crisis sanitaria ocurre en un contexto en el que,


para el caso de México, por un lado, se conjugan las condiciones materiales de vida de
la mayoría de su población, así como la debilidad institucional, material y operativa de
su sector salud; en otro plano, los problemas de salud derivados de los altos índices de

  
obesidad en la población en general, y de los niños en particular, presentan un entorno
propicio para la agudización de los efectos generados por la pandemia.

De esta manera, se plantea que estamos viviendo una crisis sistémica, de consecuencias
dolorosas para todo el mundo y en todos los espacios de la vida y desarrollo del ser huma-
no. Ante estas circunstancias, se apela a la solidaridad, al impulso de la vida pública, a la
sinergia social con una perspectiva de equifinalidad global, asumiendo el compromiso de
la generación, provisión y preservación de bienes y servicios públicos de carácter global.

La pandemia en México. Crisis del sector salud y comorbilidades


En este primer apartado se analiza el contexto de vulnerabilidad en el que se presenta
la pandemia en México. Por una parte, se hace referencia a que la infraestructura y
los servicios del sector salud acarrean de tiempo atrás una debilidad en cuanto a su
capacidad institucional para hacer frente a esta crisis sanitaria. Además, se reconoce
que en los últimos años los mexicanos se han visto inmersos en una crisis de salud
provocada por los altos índices de obesidad que padece un amplio segmento de la po-
blación, la cual se traduce en enfermedades crónicas que representan un mayor riesgo
en tiempos de pandemia.

En cuanto al primer elemento de análisis, se identifica que el Plan Nacional de Desa-


rrollo -, se estructuró a partir de tres ejes generales: Justicia y Estado de De-
recho, Bienestar y, Desarrollo Económico. En el cuarto objetivo del eje de Bienestar se
propuso “Promover y garantizar el acceso efectivo, universal y gratuito de la población
a los servicios de salud, la asistencia social y los medicamentos, bajo los principios de
participación social, competencia técnica, calidad médica, pertinencia cultural y trato
no discriminatorio.” (Plan Nacional de Desarrollo -, : -)

En este documento, la actual administración manifestó su preocupación por el estado


en que se recibió el sistema de salud pública. Sin dejar de reconocer los avances de los
últimos años en la cobertura de servicios de salud, sin embargo, también advierte de los
problemas de eficiencia, cobertura y calidad de los servicios públicos de salud.

  
De esta suerte, se considera que es necesario replantear la política pública de salud, así
como la organización y operación institucional del sector, procurando que, “…con igual-
dad, progresividad y no discriminación, ofrezca disponibilidad efectiva de servicios, in-
fraestructura y recursos financieros, materiales y humanos en materia de salud.” (Plan
Nacional de Desarrollo -, : )

En el mismo sentido, señala el Programa Sectorial de Salud (), los servicios de sa-
lud que se prestan a la población están lejos de constituirse en un sistema capaz, opor-
tuno y eficiente que den cumplimiento a la protección de la salud de los mexicanos y a
lo dispuesto en el artículo  constitucional.

Los servicios estatales de salud del país, quienes en la práctica son los responsables
de la operación de tales servicios, según las evaluaciones realizadas en  y , “…
revelan la carencia de medicamentos e insumos, la falta de personal, la sobrecarga de
servicios y las malas condiciones en las que frecuentemente se encuentran estas unida-
des médicas.” (Secretaría de Salud -: : )

Como parte del diagnóstico presentado en dicho documento, se señala que existe un
rezago palpable en la calidad de estos servicios, así como en la cobertura de derechoha-
bientes. Se puntualiza que alrededor de  millones de mexicanos carecen de cobertura
en materia de salud. Así también, se plantea que el Sistema de Protección Social en
Salud, conocido como Seguro Popular, después de quince años de vigencia no ha dado
una respuesta cabal a esta problemática, además de que los servicios que brinda solo
representan el  de aquellos que reciben los derechohabientes de los institutos de se-
guridad social, lo que lleva a los afiliados al Seguro Popular a disponer parte del ingreso
familiar a los servicios que éste seguro no cubre.

Se advierte que las instituciones públicas orientadas a los servicios de salud “...no han
incrementado su infraestructura física, mucho menos han recibido mantenimiento y
tampoco han contratado los recursos humanos necesarios a pesar del crecimiento de
la población.” (Programa Sectorial de Salud -: : ) Aunado a problemas

  
relativos al financiamiento y administración del presupuesto destinado a los servicios
de salud, todos estos aspectos han producido efectos negativos que afectan al sistema de
salud, reflejándose en el deterioro de la calidad de los servicios prestados y, por conse-
cuencia, en la salud de la sociedad mexicana.

Por otra parte, en cuanto al crítico problema de obesidad que padecen los mexicanos,
con el fin de aportar algunos datos de esta situación, se ha recuperado el estudio pu-
blicado en  denominado La obesidad en México. Estado de la política pública y
recomendaciones para su prevención y control, auspiciado por el Instituto Nacional de
Salud Pública. Este trabajo interdisciplinario replica el esfuerzo que seis años antes se
había hecho con la publicación del trabajo Obesidad en México: recomendaciones para
una política de Estado ().

El propósito de ambos estudios se centra en el análisis de la obesidad en México, la que,


en los últimos  años, según los autores, se considera “…una epidemia que afecta a
uno de cada tres adolescentes y niños y a siete de cada diez adultos en nuestro país. [Y
se considera que] Combatir y prevenir este fenómeno es un reto urgente en materia de
salud pública porque la obesidad impacta negativamente la calidad de vida de quienes la
padecen y, además, representa una carga muy significativa para el sector salud.” (Rives
Dommarco, Colchero, et al., : ). A partir de ese punto, se planteó que también sería
necesario revisar las políticas implementadas por el gobierno federal tras las recomen-
daciones del estudio de , y proceder a diseñar mejoras en el diseño e implementa-
ción de políticas públicas con mayor impacto en la solución de este problema sanitario.

Se apunta que la obesidad tiene un origen multifactorial, asociado a “…prácticas y


factores de riesgo que pueden ser de carácter inmediato (a nivel individual), interme-
dio (en el entorno de los individuos) y básicos o estructurales (a nivel macro), y que
ocurren en diferentes etapas a lo largo del curso de vida.” (Rives Dommarco, Colchero,
et al., : ) Con un . de adultos mayores con sobrepeso y obesidad en , se
estima que el país ha visto incrementar este problema entre mujeres en edad repro-
ductiva y en las áreas rurales.

  
Es preciso destacar que la obesidad se asocia al riesgo de sufrir otras enfermedades
de carácter crónico. La obesidad afecta la calidad de vida de quienes la padecen, en
cuanto a su propensión a padecer hipertensión, diabetes mellitus, enfermedades del
corazón y cerebrovasculares, dislipidemias (colesterol y triglicéridos), e, incluso, cán-
cer, entre otros (ver Figura ).

Según se informa en este estudio, los costos médicos producidos por la obesidad se
estimaban en cerca de  mil millones de pesos en , equivalente al  del gasto
público en salud y un . del Producto Interno Bruto () anual.

  
La evaluación que se hace de la política de combate a la obesidad en el país arroja que
la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la
Diabetes ha sido insuficiente. De esta suerte, se plantean tres áreas de oportunidad para
reforzar la estrategia y mejorar las políticas de prevención y control de la obesidad: “) que
las intervenciones del eje de regulación sanitaria deben modificarse o fortalecerse; ) que
las medidas fiscales, las cuales han mostrado efectos positivos, deben mantenerse y los
montos de los impuestos aumentarse, y ) que las acciones del eje de atención médica y de
salud pública deben evaluarse a la brevedad para conocer su efectividad y rediseñarse en
caso necesario.” (Rives Dommarco, Colchero, et al., : ) Con lo cual, se considera la
necesidad de mayores esfuerzos del Estado mexicano en la materia, y la concurrencia de
los demás sectores en el diseño e implementación de una estrategia integral que incluya
compromisos comunes para fomentar una vida de calidad para la población.

Con este propósito, se recomienda que el diseño e implementación de las políticas públi-
cas que integren estas estrategias consideren el entramado que se expone en la Figura ,

  
en el que se describen las diez áreas de política pública para prevenir y controlar la obe-
sidad en cada ámbito de acción, las instituciones involucradas en este proceso, así como
las funciones transversales que se requieren poner en práctica.

  
Pero, ¿cómo se refleja esta problemática asociada a la obesidad con la actual pandemia
por COVID-? Veamos primero algunos datos de los efectos sanitarios de la pandemia.
Posteriormente se presenta información de los pacientes fallecidos por la pandemia que
padecían alguna comorbilidad.

La crisis sanitaria con origen en Wuhan China en diciembre de  se ha propagado a


todo el mundo. El número de contagios asciende, al  de julio de , a ,, ca-
sos confirmados, en tanto que las defunciones suman ,, involucrando  países,
territorios y áreas en el mundo. Los países con el mayor número de casos confirmados
de coronavirus, al  de julio, se presentan en el Gráfico , en el cual aparecen Estados
Unidos, Brasil, India, Rusia y Perú como los países con el mayor número de incidencias;
México es el sexto país. En el Gráfico  se presentan los países con el mayor número de
defunciones, los primeros cinco son: Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, México e Ita-
lia. Con fecha del  de mayo de , en el Cuadro  se pueden ver los países con mayor
número de defunciones y su respectiva tasa de mortalidad por cien mil habitantes.

  
En el caso de México, donde se ha entrado a la Fase de Nueva Normalidad, según el
semáforo de riesgo epidemiológico, los contagios confirmados suman , casos y
, defunciones por COVID- al  de julio de  (ver Cuadro ). La Ciudad de
México es la entidad con los indicadores más elevados, sumando el . de los casos
confirmados; junto con el Estado de México, Tabasco, Puebla y Veracruz concentran el
. de los casos del país.

  
El cuadro presenta los datos de casos confirmados de contagio y el número de defuncio-
nes en cada fase de la pandemia. Como se ha divulgado ampliamente, la Organización
Mundial de la Salud () identifica tres fases de propagación de la pandemia: la fase
 de importación de casos, la fase  de contagios comunitarios y la fase  de contagio
epidémico; además, reconoce otros escenarios posibles, como la fase  o segunda ola de
contagios y la fase  correspondiente al fin de la pandemia. El  de mayo se anunció
que el primero de junio se entraría a la fase de nueva normalidad, con el fin de empe-
zar a reactivar paulatinamente la economía del país, asumiendo que las actividades de
seguridad sanitaria seguirían vigentes; en esa fecha todas las entidades federativas, con
excepción de Zacatecas, se encontraban en el color rojo del semáforo epidemiológico.
Desde fecha muy temprana, las autoridades de salud del país advirtieron del alto riesgo
que corría la población con la propagación de la pandemia, considerando que México
ocupa el segundo lugar de obesidad en el mundo, y con estadísticas preocupantes de
casos de hipertensión, diabetes y otras comorbilidades.

Con información recuperada del proyecto COVID- Comorbilidades de las defuncio-


nes de la Universidad Nacional Autónoma de México (), se elaboró el Cuadro  en
el que se presenta la relación de la pandemia con las comorbilidades. Esta información
que se actualiza diariamente, se presenta al  de julio de .

  
De los pacientes que sucumbieron al virus del Coronavirus, se observa que el  de ellos
presentaban alguna comorbilidad. En orden del impacto que tienen estas enfermedades
crónicas, el  de los fallecimientos por COVID- padecían de hipertensión; el 
presentaban diabetes; el  sufría obesidad; el  tabaquismo; el  padecía simultá-
neamente obesidad, diabetes e hipertensión: el  enfermedades cardiovasculares; y, el
 inmunosupresión, es decir una reducción o nula respuesta inmunológica del organis-
mo por tratamiento médico. Sólo el  de los casos no sufrían de alguna comorbilidad.

Recientemente el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la  dio


a conocer el estudio Mortalidad por COVID- en México. Notas preliminares para un
perfil sociodemográfico, en el cual se realiza un esbozo de los grupos sociales afectados
por la pandemia en el país. En este sentido, se identificó que el  de los fallecidos son
hombres, mayoritariamente entre los  y  años (ver Cuadro ).

  
En materia de escolaridad, el . de la población sólo contaban con educación básica
(ver Gráfico ). Los empleos que desempeñaban las personas fallecidas, se identificaron
que el . no contaban con una actividad económica remunerada, en este caso perso-
nas que buscan trabajo, estudiantes y amas de casa; en este rubro, el  eran jubilados
y el . eran empleados del sector público (ver Gráfico ). Además, el estudio indica
que el grueso de las defunciones ocurrió en hospitales de la Secretaría de Salud con un
., y del Instituto Mexicano del Seguro Social con ., mientras que, en el otro
extremo, en los hospitales privados, sólo se registró un reducido .; el resto de los
fallecimientos sucedió en otros hospitales de organismos públicos y en el hogar.

  
  
El estudio muestra la desigualdad social del país; señala que los grupos más vulnerables
del país son los más afectados por la pandemia. El autor de la investigación concluye que
“Aun cuando los resultados presentados son de carácter preliminar, apuntan ya una ten-
dencia en términos del perfil demográfico y social de los mexicanos que sufren y habrán
de sufrir la consecuencia extrema de este padecimiento.” (Hernández Bringas, : )

  
Crisis sistémica y efectos económicos de la pandemia
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (), en su Balance Pre-
liminar de las Economías de América Latina y el Caribe , destacaba que después
de dos años de contracción de la actividad económica en la región, el Producto Interno
Bruto fue positivo en , con un incremento del ..

A partir del análisis realizado, la  estimaba una perspectiva favorable para el desa-
rrollo de la región en el siguiente año. En buena medida, la explicación de esta tendencia
respondía al dinamismo esperado de la economía mundial, el cual, se esperaba, crecería
al mismo ritmo de . Sin embargo, en ese contexto, se prevenía sobre los riesgos para
el crecimiento global a mediano plazo, considerando las condiciones financieras de los
países desarrollados, y el proteccionismo emergente en Reino Unido y Estados Unidos.
A estos desafíos se suma el lento crecimiento del ingreso, que, según la institución, tiene
implicaciones negativas para la demanda y el consumo privado.

En el caso particular de México, el crecimiento económico de  se estimó en un


monto inferior al del año anterior, pasando de . al .. Según el Balance Preliminar
de las Economías de América Latina y el Caribe . México, si bien el sector externo
del país siguió creciendo, así como otros rubros de la economía, su dinámica fue afecta-
da por el decremento de la inversión pública, el aumento de la inflación en tres puntos
respecto al , así como los desastres naturales que afectaron al país.

En el siguiente Balance Preliminar, la  planteó que los países de la región “…en-
frentan un escenario económico mundial complejo en los próximos años, en el cual se
espera una reducción de la dinámica del crecimiento, tanto de los países desarrollados
como de las economías emergentes, acompañada por un aumento en la volatilidad de los
mercados financieros internacionales.” (, a: ) Las proyecciones preveían que
estos decrementos se extenderían hasta el año .

Se estimó que la región de América Latina y el Caribe produjo un crecimiento eco-


nómico de ., lo cual representó una desaceleración con respecto a , cuando se

  
generó un crecimiento del .. La demanda interna, debida a la recuperación de la
inversión y el consumo privado, fueron el soporte de este crecimiento. Por su parte, el
consumo y la inversión pública decreció como resultado de los ajustes fiscales instru-
mentados por los gobiernos de la región.

Las previsiones para el año  expresaron la preocupación por la desaceleración de las
economías desarrolladas, por los ajustes monetarios y de las tasas de interés en los Esta-
dos Unidos, la volatilidad financiera, así como la reducción del financiamiento externo
canalizado a los países de la región. En el mismo sentido, se sumaba la incertidumbre
por los posibles resultados que arrojaría el brexit, impulsado por el Reino Unido, en ma-
teria de comercio con la Unión Europea y el resto del mundo, así como las diferencias
entre China y Estados Unidos en materia de comercio.

Respecto a la economía mexicana, se estimó un leve crecimiento de . respecto al


. del año anterior; esto derivado del incremento del comercio con Estados Unidos,
además de presentar una leve mejoría en la tasa de empleo y un ligero superávit prima-
rio del sector público. Si bien, se calculó una inflación superior a la prevista por el banco
central y un aumento del déficit fiscal del sector público.

Siendo un año electoral, tras el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en la contien-
da por la Presidencia de la República, se multiplicaron las especulaciones por el derrote-
ro que seguiría la economía del país bajo la conducción del nuevo gobierno con una vi-
sión política contrastante con la de todas las anteriores administraciones. Sin embargo,
la  consideró que el Producto Interno Bruto () podría crecer . en , como
resultado del incremento de la inversión pública y privada, y del aumento en el consumo
derivado del mejoramiento de los salarios reales. Estas previsiones no descartaron, por
otro lado, la posibilidad de la desaceleración de la economía del país como resultado de
las políticas del nuevo gobierno y la respuesta de la iniciativa privada; las expectativas
para ambos escenarios se contextualizaron en los beneficios que pudiera generar la im-
plementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (-).

  
En su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe , la 
advierte de la situación extremadamente compleja que viven los países de la región en lo
económico y lo social. Señala que “América Latina presenta una desaceleración econó-
mica generalizada y sincronizada a nivel de los países y de los distintos sectores”, (,
b: ) lo que, de proseguir así, definiría al periodo - como el de menor cre-
cimiento regional en los últimos  años.

Esta situación se vuelve más preocupante si a ella se suman las condiciones de bajo
dinamismo de la economía global –se estima un crecimiento de la economía mundial
de .-, las tensiones comerciales entre los países desarrollados y con los productores
de petróleo, así como los problemas del mercado financiero internacional asociados al
manejo de las tasas de interés y a la gestión de una creciente deuda; con todo ello, se
propicia un creciente vulnerabilidad de las economías de América Latina y del Caribe.

La actividad económica se estancó en el primer semestre del año; el  tuvo un cre-
cimiento nulo. De las  economías de la región, sólo Colombia y Guatemala conti-
nuaron creciendo.

Para México, la  estimó que no habría crecimiento en . Se consideró que la
presencia de un contexto externo complejo, así como los ajustes internos y la desace-
leración de la actividad económica del país no lo permitirían. Debido al buen manejo
de la política monetaria, se estimó que el nivel de inflación se mantendría en los rangos
definidos por la banca central. De igual manera, se calculó que el déficit fiscal del sector
público disminuiría, respecto a , al . del , Sin embargo, se preveía la disminu-
ción de exportaciones e importaciones petroleras, el incremento de la tasa de desempleo
y el del déficit de cuenta corriente en la balanza de pagos.

Las previsiones para el año  calculaban un incremento del  en alrededor de
., considerando un leve aumento de la inversión pública y el aumento del consumo
interno como resultado del alza en los niveles de salarios reales. Los desafíos para ese
año consistían, de nuevo, en la reducción del crecimiento de la economía mundial, en la

  
incertidumbre de los mercados financieros internacionales, así como la disminución de
los ingresos públicos.

En el Cuadro No.  se presenta la evolución en los últimos años de los principales in-
dicadores económicos del país. Se observa que la tendencia de desaceleración ha sido
sostenida en el periodo analizado.

El comportamiento que se advierte en estos indicadores, responde a la tendencia cíclica


de la economía mundial y, específicamente, del país. Para Samuelson y Nordhaus (),
si bien la economía de todo país persigue la eficiencia económica, existen diversas razo-
nes por las cuales las economías pueden incurrir en el uso ineficiente de recursos, como
ocurre en la fase de estancamiento del ciclo económico. Siguiendo a estos autores, se

  
puede sostener que los temas clave del análisis macroeconómico resultan de interés al
estudio y atención de los ciclos: “. ¿Por qué bajan algunas veces la producción y el em-
pleo, y cómo se puede reducir el desempleo? […]; . ¿Cuáles son las fuentes de la inflación
de precios, y cómo pueden mantenerse bajo control? […]; y, . ¿Cómo puede un país in-
crementar la tasa de crecimiento económico?” (Samuelson y Nordhaus, : -)

Como es conocido (Elizalde, ), los ciclos económicos presentan una tendencia a de-
terminado plazo en el que se presentan cuatro fases: la de recuperación o expansión, la
fase de auge o cima, la de recesión y la fase de depresión o fondo. De acuerdo al análisis
de la  presentado líneas arriba, la recesión de la economía mundial, de América
Latina y de México queda de manifiesto en el periodo revisado. A partir de los efectos
de la pandemia por Coronavirus-, se puede decir que estamos en un momento de
transición hacia la fase de depresión.

En un reciente estudio, los profesores Erquizio, García y Ramírez () señalan que, en
su momento, el primer autor sostuvo que “…el gobierno de Andrés Manuel López Obra-
dor tenía dos retos. Uno de corto plazo, es decir desde la óptica del ciclo económico:
sostener la expansión del ciclo en curso: -. Otro de largo plazo, es decir desde la
perspectiva del crecimiento económico: derrotar el estancamiento estabilizador exclu-
yente y empobrecedor, que es el saldo de cuatro décadas de políticas económicas neoli-
berales.” (Erquizio, García y Ramírez, : ) De allí que, con la pandemia, se suma el
reto de salir de ella y luchar contra un estancamiento de largo plazo.

Para los autores, los indicios de una recesión en el país se presentaron desde la segunda
mitad del año ; en  la economía del país presentaba todos los síntomas de una
recesión. La fase de expansión vivida en el periodo - y la recesión de , se pre-
senta en el Cuadro , en el que se puede observar que la incidencia del ciclo económico
ocurre con diferente intensidad en el nivel nacional, en las regiones y entidades del país.

  
Con fecha del  de abril de , la  presentó su segundo Informe Especial
COVID- en el que se analizan los efectos económicos para América Latina deri-
vados de la pandemia. La Dra. Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la institución,
destacó la importancia de dimensionar la crisis sanitaria, económica y social en el
corto y mediano plazo, a fin de que, a partir de allí, se precisen las políticas ma-
croeconómicas necesarias para impulsar las medidas que permitan atender las gra-
ves consecuencias económicas para la región y reactivar la dinámica económica.

Según las estimaciones realizadas por la institución, se considera que el  de


la región caerá en un .. Las proyecciones para los países de América Latina
y el Caribe se enlistan en la Cuadro . El decaimiento de la actividad económica
para México se estimó en -. del . De igual manera, en el mismo cuadro, se

  
presentan las proyecciones actualizadas con fecha  de julio de ; en este docu-
mento, la estimación del  regional se calculó en un descenso del ., mientras
que para México se espera una tasa del -..

  
  
Según la Dra. Bárcena, apunta en el Informe Especial, el comportamiento económico
del periodo -, coincide con lo que ya se señaló, es el de menor crecimiento des-
de los años cincuenta del siglo . En ese sentido, señala que la crisis económica y social
producida por la pandemia del COVID-, ahondará estos efectos negativos, tanto en la
actividad económica como en el empleo, la desigualdad y la pobreza. Conviene retomar
las conclusiones acerca del escenario que presenta dicho documento:
“La crisis que sufre la región en , con una caída del  del ,, será la peor en
toda su historia. Para encontrar una contracción de magnitud comparable hace fal-
ta retroceder hasta la Gran Depresión de  (-) o más aún hasta  (-,).

Los efectos de mediano plazo en materia de reorganización de la producción y del co-


mercio internacional en términos de localización y tecnológicos son importantes. Los
escenarios posibles que aún están abiertos son por lo menos tres: continuación de la
globalización, pero sobre la base de nuevos modelos de gobernanza más receptivos al
multilateralismo y la corrección de las desigualdades entre países; soluciones de alcance
exclusivamente nacional, o una acentuación de la regionalización.

Para la gran mayoría de los países de América Latina y el Caribe, las soluciones de al-
cance exclusivamente nacional no serían viables por razones de economías de escala,
tecnológicas y de aprendizaje.

Es posible que la mejor solución sea una nueva globalización con una gobernanza proclive
a la inclusión y la sostenibilidad, pero para participar activamente en esa nueva globali-
zación, América Latina y el Caribe debe integrarse productiva, comercial y socialmente.
Para ello, la coordinación de nuestros países en materia macroeconómica y productiva
es crucial para negociar las condiciones de la nueva normalidad, particularmente en una
dimensión urgente en la actual crisis y en el mediano plazo: la del financiamiento para un
nuevo estilo de desarrollo con igualdad y sostenibilidad ambiental.” (, a: )

En el documento donde se presentan las nuevas proyecciones económicas y socia-


les (, b), se advierte de la gravedad del descenso de la economía mundial,

  
considerando la desarticulación de los mercados financieros internacionales y la econo-
mía, la persistencia de los riesgos financieros para los países en desarrollo, así como la
peor contracción económica en la región de los últimos años, lo cual lleva a la pérdida
del  per cápita a niveles de hace una década.

Bienes públicos internacionales: desarrollo y cooperación internacional


El escenario es sombrío para el mundo post-pandemia, La emergencia sanitaria se cons-
tituye en una dura experiencia mundial que se tiene que reflexionar y, a partir de allí,
pautar estrategias globales para su atención. El deterioro de la actividad económica en
estos meses ahonda la crisis sistémica que ya se venía manifestando, y que presenta el
reto de su reactivación paulatina y segura, pero, al mismo tiempo, implementar políticas
anticíclicas que ayuden a las distintas economías a salir de la fase depresiva.

Los más afectados son los amplios segmentos de la población mundial que viven en si-
tuación de pobreza y extrema pobreza. De acuerdo con las proyecciones elaboradas por
la  (b), la caída del . del PIB de la región se traducirá en un incremento
del desempleo en ., lo que tendrá un impacto negativo en la vida de  millones de
personas desempleadas, y, por consecuencia, en su capacidad adquisitiva.

De esta manera, se estima que la tasa de pobreza se incrementará en . en , pa-
sando de . a ., lo que se traduce en un incremento de  millones de personas
en condición de pobreza, pasando de  a  millones de pobres, y de  millones en
pobreza extrema, considerando el crecimiento de este rubro del . al ..

En el caso de México, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo


Social (), presentó en el mes de mayo de  sus estimaciones sobre los
efectos que tendrá la coyuntura sanitaria sobre la pobreza por ingresos y en la de
carácter laboral. El estudio plantea el incremento de entre . y . de la pobreza
por ingresos, es decir, de aquellas personas cuyo ingreso no alcanza para adquirir una
canasta básica de bienes y servicios, mientras que se calcula un incremento entre .
a . millones de personas en pobreza extrema.

  
Por otra parte, se estima que la pobreza laboral, que da cuenta de las personas que no
pueden adquirir una canasta alimentaria con su ingreso laboral, presentará en el corto
plazo, un aumento de entre . y .; esto para el primer semestre del año. Ante
estas circunstancias, el  considera que la “…pandemia de COVID- nos en-
frenta a la urgente necesidad de promover: ) la construcción de un sistema de protec-
ción social resiliente a eventos críticos o de crisis, y ) el avance del cumplimiento de los
derechos sociales.” (, a: )

En otro documento elaborado por  (b), se reconoce que la crisis generada
por la pandemia ocurre en un contexto de vulnerabilidad. Considerando que es la po-
blación con menores ingresos en el país la que resultará más afectada. Se señala que los
efectos adversos de la crisis sanitaria, se agudizan si se consideran “…la alta prevalencia
de diabetes y enfermedades cardiovasculares, la precariedad laboral, problemas de acce-
so al agua y de hacinamiento que impiden la adopción generalizada de medidas preven-
tivas y múltiples brechas de acceso a derechos sociales: salud, alimentación, educación,
vivienda y seguridad social.” (, b: )

El estudio de  plantea dos posibles escenarios en relación con los efectos en la
pobreza como consecuencia de la crisis del COVID-. Por un lado, el primer escenario
implicaría la caída general del ingreso en un ; mientras que el segundo escenario,
podría ser de una caída promedio del ingreso del , sumando grandes afectaciones a la
población, considerando el ingreso y la incidencia de la población urbana (la que habita
en localidades con , habitantes o más).

En esta lógica, y tomando en cuenta la inflación estimada por el Banco de México al mes
de agosto del año en curso, se han calculado las expectativas de pobreza por ingreso
para cada uno de los escenarios, según se presenta en el siguiente cuadro.

  
Es indudable que los efectos perniciosos de la pandemia se reflejarán en los altos niveles
de desigualdad social, de pobreza y pobreza extrema y en la vulnerabilidad de grandes
segmentos de la población.

Hace apenas cinco años que se celebraban los avances logrados con la aplicación de
diferentes programas asociados a los Objetivos de Desarrollo del Milenio impulsados
desde la Organización de las Naciones Unidas (). Esta ambiciosa convocatoria
promovida en el año  logró el compromiso de  países para combatir y reducir
la pobreza en el mundo.

El balance hecho en  reconoció los significativos avances logrados en los ocho ob-
jetivos que se propusieron; si bien, no se desconoció la persistencia de desigualdades en
el progreso y bienestar de la población, así como la concentración de pobres y de extre-
madamente pobres en países en desarrollo ya identificados. Ban Ki-moon, Secretario
General de Naciones Unidas señaló en aquel tiempo que “A pesar de los notables logros,
estoy profundamente consciente de que las desigualdades persisten y que el progreso ha
sido desigual. La pobreza continúa concentrada predominantemente en algunas partes
del mundo. (Naciones Unidas, a: ) Los Objetivos del Milenio lograron que más de
mil millones de personas dejaran de vivir en pobreza extrema, propiciando su incorpo-
ración a programas educativos, de salud y acceso a servicios públicos básicos.

  
Pensando en mejorar las condiciones de vida de millones de personas aún en condicio-
nes de pobreza y extrema pobreza y construir un mundo más justo e incluyente, tras
valorar los logros alcanzados por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la Asamblea
General de la  aprobó en septiembre de  la Agenda  para el Desarrollo Sos-
tenible. El acuerdo fue suscrito por los  estados miembros del organismo. La Agenda
incorporó  Objetivos de Desarrollo Sostenible (ver Figura ).

  
  
Buscando apoyar la implementación y seguimiento de la Agenda  en los países de
América Latina y el Caribe, la  definió cuatro prioridades: fortalecer la arquitec-
tura institucional regional, potenciar el análisis de los medios de implementación de la
agenda en la región, apoyar la integración de los  objetivos a los planes y presupuestos
de los países de la región, y promover la integración de los procesos de medición de la
estrategia de desarrollo estadístico en cada país. (, : -)

La presencia de la contingencia sanitaria ha venido a trastocar la vida de la población


mundial. Sus efectos en la economía se traducen ya en nocivas consecuencias para el
bienestar de la población, en particular de la más vulnerable. El anuncio de la crisis eco-
nómica y del incremento de la pobreza en el mundo hace evidente el riesgo que corren
los programas y proyectos asociados a la Agenda .

Los desafíos para la comunidad internacional se recrudecen en el sentido de la nece-


sidad de diseñar e impulsar una nueva estrategia mundial para alcanzar las metas de
la Agenda  en un contexto de profunda crisis. En el caso América Latina y el Ca-
ribe considerada la región con mayor desigualdad social en el mundo y con amplias
brechas estructurales que limitan su potencial para cumplir con los Objetivos ,
es necesario fomentar la solidaridad y cooperación internacional, dando un sentido
público y mundial a la provisión de los bienes y servicios que se requieren generar
para tales cometidos.

Con la redefinición del Desarrollo en términos de considerar, además del avance eco-
nómico, el bienestar de la población y el mejoramiento de las condiciones ambientales
del planeta, desde hace años, se ha insistido en que estas preocupaciones de interés
mundial, como son los Objetivos del Milenio y los orientados al Desarrollo Sostenible,
se asuman como bienes públicos regionales y/o mundiales.

El concepto de bien público global, internacional, mundial o trasnacional, como se le


conoce, hace referencia a un bien que brinda utilidad o beneficio a toda la población
del mundo. O como lo presenta Brenes Torres, se refiere a “…todo aquel bien que

  
brinda beneficios a todas las personas y regiones del planeta. (Brenes Torres, :
) Por extensión, se define el bien púbico regional, cuando éste corresponde a una de
las regiones del mundo.
Es decir, como lo apunta Velásquez, se refiere a aquellos bienes cuyos beneficios “…de-
ben ser universales, en términos de países […,] deben extenderse, preferiblemente a to-
dos los grupos de la población [… y] deben satisfacer las necesidades de las generaciones
presentes, sin impedir las opciones de desarrollo de las generaciones futuras.” (Velás-
quez González, : ) Por su parte, Morrisey, te Velde y Hewitt () plantean que
al definirlos se debe tener en cuenta que posean dos características: que sus beneficios
nos sean excluibles, sino que todas las personas puedan aprovechar sus beneficios, y que
no se genere rivalidad en el sentido de que el beneficio que alcance una persona no sea
en detrimento del que pueda gozar otra.

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo considera que los


bienes públicos globales y regionales representan objetivos y oportunidades que benefi-
cian a la comunidad internacional, y que, además requieren de una gestión que rebasa el
ámbito local y nacional. De esta manera, sus programas y acciones impactan a los bienes
públicos globales, comprendidos en las siguientes líneas de acción: desarrollo sostenible
y medio ambiente; paz y seguridad; estabilidad económica y financiera internacional,
salud global; y, diversidad de las expresiones culturales. (Portal: Cooperación Española:
https://www.cooperacionespanola.es/es/provision-de-bienes-publicos-globales.)

Con el propósito de configurar una tipología, Meza () recupera la idea pionera de
Joseph Stiglitz en relación a los bienes públicos internacionales, identificando cinco ti-
pos fundamentales: la estabilidad económica, la seguridad internacional, la protección
del medio ambiente, el desarrollo y transmisión del conocimiento, y la conformación de
organizaciones supranacionales humanitarias. Vistos en un contexto globalizado, estos
bienes representan un interés de los Estados nacionales integrados como comunidad
internacional, por lo cual se concibe la construcción de estrategias, redes y alianzas
internacionales para definir políticas públicas a ese nivel, con el compromiso e impulso
de todos los países participantes.

  
Es decir, estas acciones tendrán que avanzar dentro de una dinámica de gobernanza
global. En el análisis hecho por Granell () acerca de la evolución de los organismos
económicos internacionales, una gobernanza mundial debe incidir cooperativamente
y con propósitos y estrategias comunes en los bienes públicos globales, que, según el
autor, son: la paz y la seguridad, las finanzas internacionales y el ambiente económico,
el comercio internacional, el cambio climático y el desarrollo humano plasmado, en ese
tiempo, en los objetivos de Desarrollo del Milenio.

En el contexto de crisis sistémica que se vive, la estrategia de una gobernanza interna-


cional, conlleva, de forma imprescindible, la cooperación internacional. Con el fin de
buscar soluciones a los problemas globales, Kaul y Blondin () argumentaron, en
otro momento, que se requiere la implementación de una gobernanza a ese nivel que
permita proveer de bienes públicos globales y regionales, mediante la formulación e
implementación de políticas sujetas a la cooperación internacional. Su concepción de la
gobernanza hace referencia a “…los procesos y arreglos institucionales establecidos, así
como a las medidas adoptadas en procura de un resultado político deseado. Por tratarse
de herramientas, los arreglos de gobernanza deben ajustarse a un objetivo específico.
Dicho de otra manera, deben tomar en cuenta la naturaleza de los problemas a tratar
y las formas más convenientes y factibles de resolverlos en las circunstancias en que se
presentan.” (Kaul y Blondin, : )

Se asume que, en el mundo contemporáneo, la mayoría de los desafíos que se pre-


sentan a esa escala cuentan con las propiedades que caracterizan a los bienes pú-
blicos globales o internacionales. Por consecuencia, la atención de estos problemas
debe considerar que, tanto a nivel local, como nacional e internacional, las solucio-
nes instrumentadas tendrán diversos efectos, es decir, generarán externalidades. Los
acuerdos y estrategias comunes, por lo tanto, habrán de evitar y eliminar cualquier
externalidad negativa. En esta tarea, la cooperación y solidaridad de los participantes
en cada nivel de intervención resulta fundamental.

  
Con el fin de promover la coordinación de esfuerzos, y cuidando el respeto a la sobera-
nía de los Estados involucrados en estas estrategias internacionales, se considera que la
Organización de Naciones Unidas pudiera brindar el espacio para llegar a acuerdos, así
como actuar como el organismo capaz de coordinar los esfuerzos y ser el gestor de los
programas, derechos y obligaciones que resulten de la cooperación internacional para la
provisión de los bienes públicos globales.

De esta suerte, su papel se enfocaría, según los autores (Kaul y Blondin, : -), a
las siguientes funciones: evitar el riesgo de fallo de los actores estatales y no estatales;
promover la justicia mundial; facilitar la gestión de temas globales; y, promover un do-
minio público mundial equilibrado y coherente. En esta propuesta, se considera que la
gobernanza internacional para la provisión de bienes públicos globales, se sustenta en
un liderazgo y supervisión efectivos (ver la Figura ). Requiere, además de un consenso
acerca de la manera que se institucionalizará la compatibilidad de soberanía nacional y
la cooperación internacional, así como precisar e incorporar la gestión de la interdepen-
dencia al papel que asuma la misma Organización de Naciones Unidas.

  
Como bien lo prescribieron en su momento Ferroni y Mody (), los bienes públi-
cos internacionales pueden ayudar a reducir la pobreza. Con información del Banco
Mundial, al mejorar las diferentes dimensiones del desarrollo: Prestando servicios de
salud de calidad a toda la población y erradicando enfermedades infecciosas; cuidando
el medio ambiente, buscando eliminar los efectos negativos del calentamiento global;
impulsando la generación de conocimiento y desarrollo tecnológico; creando condicio-
nes para un escenario mundial en paz y seguro; y cuidar la estabilidad económica y
financiera mediante la gestión de los ciclos económicos.

Comentarios finales
La pandemia del Coronavirus- ha replanteado la vida del ser humano. Se ha infiltrado tan-
to en sus aspectos considerados trascendentales como en aquellos de menor consideración.

El confinamiento al que se ha visto sometido, ha tenido implicaciones en sus relaciones


interpersonales en el ámbito familiar y social. Las relaciones económicas se han someti-
do a presiones. Las de tipo político se han exacerbado. La degradación de las condiciones
de vida y la exclusión social se han profundizado.

Se han incorporado al vocabulario cotidiano nuevos términos y se han recuperado otros


para caracterizar lo que está viviendo el mundo. Otros han sido revalorados y han co-
brado la relevancia que no tenían.

Así, ralentizar la acción humana se vuelve necesaria al imprimir menor rapidez a los
procesos sociales, de tal manera que el término es fundamental para volver más lento
el contagio epidémico con el fin de hacer un uso más eficiente de los recursos de salud
necesarios para su atención.

De igual forma, la resiliencia ha venido a constituirse en una capacidad funda-


mental de los individuos y de los grupos sociales para poder enfrentar situaciones
adversas como la pandemia; la incertidumbre y compleja problemática asociadas al

  
fenómeno que vive el mundo, reclama que todos estén dispuestos y comprometidos
para responder positivamente a tales circunstancias.

Como fenómeno sistémico, global, la pandemia del Coronavirus- se ha definido


como un hecho social total. De esta manera se recupera el concepto acuñado por
Émile Durkheim () referente a los comportamientos o ideas presentes en un
grupo social, mediante su conocimiento, valoración, el compartirlos, y su puesta en
práctica. El sentido de totalidad hace referencia al conjunto de relaciones sociales
involucradas, asumiendo en este caso el nivel global en el que ocurren, siguiendo las
reflexiones de Marcel Mauss ().

La pandemia trajo consigo una nueva realidad que involucra a toda la humanidad. De
esta suerte, se ha constituido una nueva normalidad, la cual demanda nuevos compor-
tamientos, acuerdos sociales y fórmulas para la convivencia social. La nueva normalidad
se caracteriza por la incertidumbre y el riesgo, pero también plantea la necesidad del
compromiso común, así como la visión y atención integral de los asuntos globales.

La crisis económica sistémica, agravada por los efectos de meses de paralización de


actividades, vio emerger la polarización entre gobiernos y el sector empresarial, entre
lo que es el interés público y el privado. Las diferencias en la percepción de la crisis
sanitaria y la estrategia a seguir durante la pandemia y en la fase de reactivación de la
actividad económica hacen necesario un replanteamiento en el comportamiento de
los actores políticos y económicos.

Se requiere revalorar el papel del mercado, así como del Estado y el de la sociedad. Por
un lado, es importante subrayar la importancia que tienen tanto el crecimiento eco-
nómico como la justicia social y la inclusión en la convivencia social. Como lo expresó
Amartya Sen, (), el comportamiento económico debe conciliar los intereses parti-
culares de los individuos y grupos con un comportamiento que tome en consideración
la cuestión social, la cooperación y el sentido de identidad.

  
Después de todo, la economía tiene otros intereses además de la ganancia. Durante
la actividad económica, siguiendo a Galtung (), la presencia de externalidades
e internalidades, positivas y negativas a distintos niveles, definen la necesidad de la
interconexión entre sectores económicos y de los agentes económicos. Además, se
tiene que considerar que el crecimiento económico debe ir de la mano con el desa-
rrollo del ser humano.

Por otra parte, resulta conveniente reflexionar sobre la experiencia de la Unión Europea
en el impulso de una verdadera gobernanza democrática, cuya aplicación práctica “…
sugiere que los problemas se resuelven de modo colectivo en una estructura donde la
autoridad política está fragmentada o diluida. [Lo que requiere de una] gobernanza a
varios niveles (multi-level governance). La idea central de dicho enfoque es que la pro-
fundización del proceso integrador lleva a una situación en donde la autoridad y el de-
sarrollo de las políticas públicas son compartidos entre numerosos niveles de gobierno.”
(Bosoni, Galati y Madrid, : )

Esta orientación brinda la oportunidad de replantear la coordinación intergubernamen-


tal, la relación entre gobierno, sector privado y grupos sociales, así como la manera en
que es necesario que operen los gobiernos: mediante el diseño, implementación y eva-
luación de políticas públicas, caracterizadas por la racionalidad y un verdadero sentido
público; la puesta en práctica de una eficiente, eficaz y efectiva gestión pública com-
prometida con la responsabilidad de las instancias de gobierno, el impulso de la vida
democrática, el respeto al Estado de Derecho, y el compromiso con la sociedad; así como
el impulso de la gestión social mediante el desarrollo de programas sociales, públicos
y privados, que atiendan, de la forma más conveniente, los problemas que aquejan al
desarrollo y bienestar de la sociedad.

El mundo está ante la oportunidad de avanzar hacia una globalización más democrá-
tica, cooperativa y solidaria. La interdependencia que de manera natural surge en un
mundo globalizado debe encontrar un sentido común, al que todos apuesten para su
concreción. Recordando las palabras de Luis Villoro, es imprescindible asumir que “La

  
voluntad ética no se cumple con sólo elegir los valores objetivos, requiere su realización
en bienes sociales concretos.” (Villoro, : ). El desarrollo humano se torna así en
un derecho de todos al bienestar económico y social, a la justicia y equidad, a la convi-
vencia en paz y con respeto, y en armonía con el entorno ambiental.

Referencias
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governance en el marco de la Unión Europea”. En Ana María Chiani y Juan B. Scartascini del Río
(Coord.). La cooperación internacional: herramienta clave para el desarrollo de nuestra región.
Buenos Aires: Asociación Civil. Estudios Populares y Konrad-Adenauer-Stiftung. Pp. -.
Brenes Torres, Alonso. (). Me pregunto ¿Qué son los Bienes Públicos Globales?
Colección de Fichas Informativas “Me pregunto qué es”. Ficha No . Burgos: 
y Junta de Castilla y León.
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Sostenible. Una oportunidad para América Latina y el Caribe. Santiago de Chile: Organización
de las Naciones Unidas.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (a). Balance Preliminar de las Economías
de América Latina y el Caribe . Santiago de Chile: Naciones Unidas.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (a). Balance Preliminar de las Economías
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de América Latina y el Caribe . México. Santiago de Chile: Naciones Unidas.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (c). Balance Preliminar de las Economías
de América Latina y el Caribe . México. Santiago de Chile: Naciones Unidas.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (d). Balance Preliminar de las Economías
de América Latina y el Caribe . México. Santiago de Chile: Naciones Unidas.

  
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (a). Dimensionar los efectos del COVID-
para pensar en la reactivación. Informe Especial COVID- No. . Santiago: Naciones Unidas.
.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (). (b). Enfrentar los efectos cada
vez mayores del COVID- para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones.
Santiago: Naciones Unidas. .
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (). (a).
La crisis sanitaria generada por la COVID- y sus consecuencias económicas ponen en riesgo
avances en desarrollo social y puede afectar en mayor medida a grupos vulnerables.
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  
COVID- ante la crisis de los estados
Carles Ramió*

El Estado en la encrucijada
La gran mayoría de los países del mundo llevan varias décadas debilitando de forma
consciente e inconsciente sus instituciones públicas. Los mecanismos para ello com-
prenden un amplio espectro de estrategias. Destacamos aquí las que son más relevan-
tes: Primero, la descapitalización de las administraciones públicas mediante lógicas de
neoclientelismo de carácter político y la inhibición política ante la necesidad de renovar
sus arquitecturas organizativas y sus modelos de gestión de recursos humanos. El resul-
tado es que cada vez hay menos alicientes para los expertos en distintas materias y para
los buenos gestores prestar sus servicios en la Administración. El talento ya no tiene
interés en trabajar en las instituciones públicas y en el caso marginal de aquellos que
optan por acceder a ellas, gracias a sus elevados valores públicos, quedan arrinconados
y anestesiados por una deficiente cultura política excesivamente intrusiva y por unas
lógicas administrativas caóticas y caducas que adormecen al más entusiasta.

Segundo, la falta de un buen liderazgo político de las instituciones públicas que fomen-
tan un mal o pésimo gobierno frente a la necesidad de un buen gobierno. Hay una des-
comunal falta de incentivos para que las personas bien formadas y con una elevada
ética comunitaria accedan a la política. Hace unas décadas el límite a la calidad de los
líderes políticos de las instituciones residía en los sistemas autocráticos de los partidos
políticos, que priorizaba el servilismo en detrimento de la excelencia, en sus procesos de
selección de élites institucionales. A pesar de todo algunos perfiles de personas sólidas
*Catedrático de Ciencia Política y la Administración en la Universitat Pompeu Fabra

  
profesionalmente y con valores públicos lograban saltar esta barrera. Ahora es sencilla-
mente imposible. Una parte de los medios de comunicación y, en especial, las redes so-
ciales presionan de tal modo a la política con una lógica demagógica que espantan a los
potenciales buenos candidatos a líderes políticos institucionales. Un buen profesional
posee como gran patrimonio su prestigio social y sabe que si accede a un cargo político
este prestigio se va a ir a pique con independencia que acredite una gran gestión política.
Por tanto, solo los que no poseen credenciales profesionales y sociales se atreven a dar el
salto a la política institucional ya que son los únicos que arriesgan poco.

Tercero, la política y los partidos políticos tradicionales, encorsetados por los elementos
de los dos puntos anteriores, han sido incapaces de dar respuesta a los retos sociales y
económicos más acuciantes. Los ciudadanos cansados de este desierto en propuestas
innovadoras y en la buena gestión política se han lanzado a los brazos de nuevos parti-
dos y líderes de naturaleza populista. Si la política tradicional, preñada de mediocridad,
iba minando las capacidades institucionales de las administraciones públicas, la política
populista es totalmente tóxica a nivel institucional y las vehicula hacia su colapso.

Cuarto, los procesos de privatización de los denominados servicios universales de


interés general (energía, telecomunicaciones, transportes, pensiones en muchos paí-
ses, gestión del agua potable, etc.) han sido un fracaso en buena parte de los casos.
La contrapartida pública a este proceso debería haber sido una solvente regulación
pública de estos servicios, ingrediente que solo se ha alcanzado a nivel formal pero no
a nivel material. Quinto, el mercado cada vez está más presente en la gestión del bien
común y del interés general. Ha ganado protagonismo por el espacio que han dejado
las instituciones públicas cada vez más impotentes y desvencijadas y han ganado
impulso por las revoluciones tecnológicas que han liderado (. y, a partir de ahora,
. de la mano de la inteligencia artificial y la robótica). Pero el mercado, obvio, es
el mercado y por más regulación que se auto exija y por más valores comunitaristas
que introduzca (mercado amable) es conceptualmente incapaz de salvaguardar el
bien común y el interés general. Sexto, la grave crisis económica de  ha acentua-
do esté proceso de debilidad de las instituciones públicas, de un liderazgo político

  
tradicional impotente, de abrir las puertas al populismo y de incrementar la presen-
cia del mercado en los asuntos netamente públicos.

El resultado de todos estos vectores, ha generado una gran erosión del Estado como
actor que es capaz de proveer bienestar a la ciudadanía y su resultado más llamativo es
el resurgimiento de una desigualdad social nunca vista, desde hace muchas décadas, en
los países más desarrollados.

Con todos estos precarios mimbres se ha tenido que afrontar la crisis del covid . Por
tanto, no tiene que sorprender el gran fracaso mundial, salvo contadas excepciones,
de los gobiernos y de las instituciones públicas para afrontar con un mínimo de efi-
cacia esta crisis sanitaria, económica, laboral y social. La sociedad, todavía aletargada
por la novedad de una situación distópica sobrevendida, va a despertar con una enor-
me rabia que puede poner en jaque tanto al Estado como a la propia democracia. Las
sociedades de los países más avanzados no van a descartar escenarios hasta hace poco
impensables: desde aceptar un Estado más autoritario para que garantice una mayor
eficacia (un modelo chino suavizado) pero sin poseer una Administración pública tan
potente como la china con . años de experiencia. Otro escenario podría ser ceder,
todavía más, la agenda pública a las grandes empresas que atesoran credenciales de
eficacia y eficiencia en la gestión e innovación. Dos escenarios totalmente indeseables.
La única salida posible a esta encrucijada es la que proponen Acemoglu y Robinson en
su último libro “El pasillo estrecho”: la recuperación de la fuerza del Estado (no más
Estado sino mejor Estado con administraciones más fluidas que atraigan el talento y
recuperen algunas pocas competencias estratégicas ahora en manos privadas), mayor
calidad del liderazgo político de las instituciones que es el reto más complejo. Y, por
último, ante este empoderamiento del Estado, mayor transparencia y capacidad de
control social y democrático de las instituciones. Hay que reinventar el Estado, y solo
excepcionalmente ampliarlo, para que sea mejor Estado.

  
El valor de la descentralización
Uno de los elementos clave de aprendizaje a nivel de gestión pública de la crisis del co-
ronavirus tiene un carácter conceptual: gestión centralizada versus gestión descentrali-
zada a nivel territorial.

Ya empiezan a plantearse algunos estudios que intentan analizar el éxito o fracaso de


los distintos países ante la crisis del covid vinculados a sus diseños políticos e institucio-
nales. Por ejemplo, no parece que exista una correlación clara entre sistemas políticos y
el tipo de reacciones institucionales ante la crisis. Por ejemplo, no ha sido determinante
que un país posea un sistema presidencialista (), parlamentario (Gran Bretaña) o
sempresidencialista (Francia). Todos los sistemas han cometido errores parecidos.

En cambio, sí parece que hay una correlación entre modelos centralizados y mode-
los descentralizados y la forma de atender la crisis del coronavirus. Ha llamado la
atención, por ejemplo, el relativo fracaso de un modelo centralizado como el francés
y el éxito del modelo federal cooperativo alemán. En el caso español, que operaba
en la práctica como un modelo federal, pero sin los ingredientes institucionales
imprescindibles (cooperación y lealtad entre los agentes institucionales, una cáma-
ra de representación autonómica, mecanismos de financiación, etc.) ha optado por
gestionar la crisis de manera centralizada. La tensión de la crisis nos ha hecho re-
cordar que por más descentralizado que sea nuestro país sigue formando parte de
los Estados unitarios. Seguramente no quedaba otro remedio en España que optar
por un mando único para afrontar la crisis debido al déficit de instrumentos institu-
cionales para operar de forma descentralizada pero cooperativa. Esta crisis ha sido
como un examen que nuestro modelo de Estado territorial ha suspendido. Después
de la crisis habría que explorar si se opta de nuevo por un sistema centralizado (sería
un inmenso error) o por apostar sin timideces por un modelo federal con todos sus
ingredientes institucionales. Pero habría que diseñar un modelo federal que no solo
fuera cooperativo entre Federación y Estados sino también cooperativo con el go-
bierno local aplicando y asumiendo de manera contundente el principio de subsidia-
riedad. Quizás una de las mejores noticias a nivel institucional durante esta crisis ha

  
sido como muchos municipios y diputaciones han mostrado un gran dinamismo en
la búsqueda de protección y confort a la ciudadanía (desde la obtención de material
sanitario en un mercado internacional muy complejo hasta múltiples iniciativas de
apoyo social y fomento económico).

Otro ejemplo del eje centralización versus descentralización procede del ámbito de la
salud, que representa el sector en gestión pública más moderno y más en la vanguardia
en el país. No me refiero específicamente a su actualización en tecnología y especializa-
ción médica sino a sus mecanismos modernos de gestión de carácter gerencial: contra-
tación y compras, gestión del personal (complejidad en la gestión de cuadrantes y refuer-
zos ante epidemias móviles como los periodos de gripe), modelo de gestión gerencial,
colaboración público-privada, etc. Es casi un mantra afirmar que España posee uno de
los mejores sistemas sanitarios del mundo. Los indicadores internacionales así lo confir-
man. Pero el problema más relevante es que España acredita un modelo de gran calidad
hospitalaria (su joya de la corona). Es, por tanto, un modelo “hospitalcéntrico” dejando
a la atención médica de proximidad (centros de asistencia primaria) en una situación
algo precaria y como los hermanos pobres del sistema de salud. Hermanos pobres tanto
en recursos como en elementos simbólicos dentro del escalafón médico. Un médico de
familia tiene mucho menos estatus que un cirujano o cualquier especialista hospitala-
rio. La crisis del coronavirus ha puesto en crisis un modelo excesivamente centrado en
los hospitales y, en especial, en los enormes y prestigiosos hospitales de las grandes ciu-
dades. Estos hospitales son totalmente adecuados y competitivos para tratar las enfer-
medades más graves como, por ejemplo: cáncer, crisis cardiacas o trasplantes. Pero, en
cambio, los hospitales no han demostrado su solvencia para hacer frente al coronavirus
ya que han sido uno de sus principales fuentes de contagio. Esto se va a comprobar to-
davía de manera más contundente durante el largo periodo que se avecina, denominado
como desescalada. Un buen ejemplo es comparar las dos distintas metodologías con las
que han afrontado la crisis del coronavirus las dos regiones italianas más afectadas por
el contagio: Lombardía (Milán, Bérgamo y Brescia) versus el Véneto (Venecia, Verona
y Padua). Lombardía posee grandes hospitales con un enorme prestigio y hospitalizó
al  por ciento de los diagnosticados. En cambio, el Véneto posee una buena red de

  
asistencia primaria y solo hospitalizó al  por ciento de los diagnosticados. En el Véneto
hay una sanidad más presente en el territorio y los focos de contagio se han tratado pre-
cozmente. Obvio que hay otros factores que explican la diferencia entre las muertes de
ambas regiones: Lombardía acumuló más casos en el inicio de la crisis y posee el doble
de la población que el Véneto y está mucho más concentrada a nivel urbano. Pero ambas
regiones son limítrofes y con una gran movilidad entre ellas. En términos relativos y
comparativos el volumen de muertos ocasionados por el coronavirus en Lombardía (el
Madrid de Italia) son muchos más que los del Véneto.

Este ejemplo sirve para apuntalar mejor la tesis sobre la idoneidad de los sistemas insti-
tucionales y de gestión descentralizados frente a los centralizados. El valor de la Admi-
nistración local o el valor de la atención primaria. Y, además, se rompe el mito de que la
descentralización puede ser más eficaz pero no más eficiente. Si se realizara un análisis
coste-beneficio de la Administración local y de los centros de asistencia primaria sería, sin
duda, positivo. Es el valor de lo pequeño sin desprenderse, pero si suavizar, lo grande.

El pasillo estrecho: las enseñanzas contemporáneas de los clásicos


La actual crisis sanitaria, social, económica, institucional y política auspiciada por el
covid  es un buen ejemplo de los retos contemporáneos a los que se enfrentan los
estados, sus entramados institucionales y los líderes políticos. La crisis del coronavirus
ha supuesto una prueba de estrés institucional a los gobiernos y a las administraciones
públicas de casi todo el planeta. Resaltamos tres vectores que guardan relación con las
enseñanzas de dos autores clásicos: Maquiavelo y de Hobbes.

El primer vector es que una crisis de salud pública solo puede resolverse políticamente
con solvencia si los líderes políticos buscan el consejo de los técnicos, de los especialis-
tas en la materia. El segundo vector es que los líderes políticos requieren para afrontar
esta crisis de los atributos que Maquiavelo considera como imprescindibles para un
Príncipe. Destacamos tres de ellos: a) Sinceridad: hay que reconocer en todo momento
que esta crisis es inédita y cambiante. Qué se está haciendo todo lo posible pero que
los cambios de criterio en este caso son inevitables. Jamás mentir ni ocultar datos. Al

  
contrario: si los datos son alarmantes o lo pueden llegar a ser hay que facilitarlos y
adelantarlos. La ciudadanía lo va a perdonar todo en esta crisis, pero jamás van a ab-
solver una mentira o que se les oculte información. Por otra parte, reconocer todas las
equivocaciones y demostrar que se va aprendiendo sobre la marcha. Que realmente se
está implementando una gestión del conocimiento. Se está gestionando con todas las
posibilidades que ofrece el conocimiento “Siempre ha habido gestión del conocimien-
to en el sector público con fundamento en los saberes de la época. La novedad ahora
consiste en que los conocimientos que se generan y emplean para la producción de
los bienes y servicios públicos son mediados tecnológicamente: se sustentan en datos
que se producen, acopian, reguardan, combinan y procesan mediante el empleo de
tecnologías digitales que constituyen la materia para elaborar prospecciones de pro-
blemas sociales que son más precisas y empíricamente fundadas. El objetivo último
de la gestión del conocimiento es contribuir a estrechar la brecha institucional entre
lo que el gobierno hace y logra empíricamente y lo que normativamente debería hacer
y lograr. Las decisiones públicas no pueden ser eficaces a menos que se sustenten en
el conocimiento”. (Aguilar, ). b) Valentía: las decisiones tienen que presentarse
sin dudas y si hace falta decisiones radicales hay que adoptarlas. Lo que no perdonará
la ciudadanía son decisiones timoratas o a medias. En este error ya hemos caído y no
hay que volver a reincidir. Sí hay que cerrar toda la actividad económica (salvo los ser-
vicios básicos) hay que hacerlo sin más dilaciones. Nada es peor para desprestigiar el
liderazgo político que ir improvisando decisiones que los ciudadanos ya anticipan. La
sociedad no va a castigar las equivocaciones en las decisiones políticas, sino que va a
censurar la falta de contundencia de las mismas y, en especial, la cobardía. Ser tachado
de líder cobarde es el peor escenario para un político en las actuales circunstancias.
c) Lealtad: lealtad política al país, a la sociedad y a las instituciones. En esta crisis no
tiene sentido practicar el politiqueo (totalmente legítimo en situaciones no extremas)
sino que hay que hacer política de alta intensidad. No hay que entrar en la lógica de
críticas cruzadas entre partidos políticos o entre niveles administrativos. Los errores
van a ser inevitables, pero ahora no es momento de la crítica, sino de aprendizaje, de
mirar siempre hacia adelante para acertar mejor con la siguiente decisión. Los líderes
políticos que aprovechen la ocasión para criticar a otros actores institucionales están

  
perdidos y no van a gozar de ninguna empatía social. Los que, en cambio, ejerzan la
autocrítica y vayan ganando consistencia en sus decisiones con el tiempo van a vindi-
carse como auténticos líderes políticos.

Finalmente, un tercer vector guarda relación con el Leviatán de Hobbes y el ené-


simo ejemplo de la renovación del delicado contrato social entre los ciudadanos y
el Estado. Los ciudadanos contemporáneos estábamos cada vez más emancipados
del control de unos Estados cada vez más respetuosos con la libertad individual. La
capacidad coercitiva del Estado solo era utilizada en situaciones extremas en las que
había bastante consenso social. La complejidad sanitaria de la crisis del coronavirus
ha hecho revivir un Estado omnipresente en la vida de los ciudadanos limitando de
una manera casi fundacional del Leviatán las libertades y derechos de los ciudadanos
y, además, gracias a la revolución tecnológica, al potencial sometimiento digital de la
sociedad a un control muy intenso por parte del Estado. Ha vuelto, transitoriamente,
el Estado hobberiano aparentemente aceptado socialmente por la gravedad y sorpre-
sa de una pandemia sobrevenida. Después de la fase aguda de esta crisis habrá un
intenso debate sobre sí va a ser necesario cambiar las reglas del juego entre el Estado
y los individuos. Los ciudadanos han vuelto a ser súbditos (confinados sin libertad
de movimientos para sus actividades sociales y económicas) durante unos meses en
una situación distópica inimaginable hasta hace poco tiempo. Veremos cómo se va a
renovar en el futuro inmediato el pacto social sobre el papel del Estado del mañana.
Recordemos que el pacto social consiste en que el pueblo renuncia parcialmente a su
autonomía y libertad a favor de la protección proporcionada por el Estado. Hay, en
este sentido, dos posibles escenarios: uno de Estado blando y otro de Estado duro.
Un viejo debate que se ha vuelto a poner de moda con la reciente aportación de los
economistas Acemoglu y Robinson en su obra El pasillo estrecho (). Un Leviatán
blando que puede ser ausente o de papel o un Leviatán duro que puede ser despótico.
La solución que apuntan los autores es un Leviatán encadenado que debe hacer com-
plejos equilibrios en un pasillo estrecho para no traspasar por exceso o por defecto
las dos cercanas paredes. El pacto social consiste en canjear libertad por seguridad.
¿Por cuál de los dos posibles escenarios nos vamos a decantar? ¿por un Estado blando

  
y o por un Estado duro? El pasillo estrecho de Acemoglu y Robinson se ha apretado
todavía más y, con ello, puesto en entredicho al Estado encadenado.

En definitiva, para enfrentarnos con solvencia a estas dinámicas de cambio hay que
desempolvar a los autores clásicos y fundacionales del poder y del Estado, como son
Maquiavelo y Hobbes. Los dos autores que han contribuido a diseñar el Estado mo-
derno y en sus obras atesoran, también, nuestras dudas y respuestas más urgentes y
contemporáneas.

Es el momento de repensar la ética pública


La crisis del coronavirus ha hecho evidente algo que me preocupa desde hace unos años:
la necesidad de reflexionar más y mejor sobre la ética pública ante los enormes cambios
a los que se expone nuestra sociedad por la irrupción de la biomedicina, el big data com-
binado con la inteligencia artificial, la globalización, la robótica y los nuevos paradigmas
económicos y laborales, por citar solo algunas de las transformaciones que pueden ser
más relevantes. Lo que más me ha impactado y generado todo tipo de inquietudes éticas,
vinculado con la crisis del coronavirus, es la atención médica a nuestros venerables an-
cianos que contraen este virus. Conocemos los protocolos médicos que, para optimizar
recursos de unos servicios de emergencias y de cuidados intensivos saturados, discrimi-
nan a unos enfermos de otros en función de los pronósticos médicos sobre su potencial
porcentaje de supervivencia. Si no tienes apenas posibilidades para sobrevivir no tienes
cabida en un hospital. Todavía me ha causado una mayor impresión la vía holandesa de
atención o los muy ancianos y/o muy enfermos. Que no se acerquen a ningún hospital y
que pacientemente esperen la llegada de la parca en sus domicilios. Si fuera en Estados
Unidos o en Gran Bretaña (que seguramente optarán por este protocolo) nos hubiéra-
mos escandalizado dada la apatía de las instituciones políticas con la sanidad pública,
una práctica neoliberal extrema y unos líderes políticos, como Trump o Johnson, con
muy poco apego al sentimentalismo. Pero resulta que estamos hablando de Holanda,
país referente del Estado del bienestar y con una cultura institucional y social de primer
nivel en referencia a los derechos humanos. Me ha resultado especialmente perturba-
dora la proclama de la jefa del departamento de geriatría de Gante “No traigan a los

  
pacientes débiles y a los ancianos al hospital”. No podemos hacer más por ellos que
brindarles los buenos cuidados paliativos que ya les estarán dando en un centro de ma-
yores o en sus domicilios. Llevarlos al hospital para morir allí es inhumano” Además,
ha añadido: “Los pacientes con problemas físicos o mentales como la demencia, que
se encuentran ya muy débiles, tienen más probabilidades de morir en los próximos 
meses. Menos, si contraen el coronavirus. Así que el tratamiento puede tener un efecto
que prolongue la vida, pero la posibilidad de una cura definitiva es muy pequeña”. Aquí
la ética pública parece que está vinculada a una ética social de carácter religioso, calvi-
nistas, ellos, frente a católicos, nosotros. Por tanto, ¿es ético que en España la mayoría de
enfermos graves de coronavirus mueran en la más absoluta soledad en nuestros hospita-
les? Incluso el personal médico y de enfermería, ataviados con una indumentaria propia
de astronautas, para asegurar la profilaxis, han tenido que pintarse caras con sonrisas
en sus aparatosas vestimentas. Sin duda son dilemas éticos que van a generar debate.
Ahora no hay tiempo para debates y es perentorio tomar decisiones éticas a la brava.
Pero una vez superada esta crisis considero que todos los empleados públicos debería-
mos dedicar un tiempo de nuestras jornadas laborales a hacer debates ordenados y pro-
ductivos sobre los retos de la ética pública, tanto a nivel de nuestras propias especiali-
dades como a un nivel más institucional. Definir nuevos estándares éticos a situaciones
totalmente nuevas no es una tarea fácil y las administraciones públicas deben fomentar
este proceso de manera rigurosa e innovadora. Nos van a hacer falta especialistas en
filosofía y en ética que canalicen este proceso que debe ser colectivo mediante la gestión
del conocimiento, la innovación y la inteligencia colectiva.

Otro gran dilema ético: El big data es ya es una realidad que nos sumerge en fuertes
controversias de carácter ético. El filósofo Byung-Chul Han, en un reciente artícu-
lo, nos narraba la gestión tecnológica del coronavirus en algunos países asiáticos.
Ha quedado demostrado que la vigilancia digital salva vidas. ¿Pero estaríamos dis-
puestos a aceptar en occidente que nuestra conducta social sea evaluada constante-
mente por las instituciones públicas? “En China hay  millones de cámaras de vi-
gilancia, muchas de ellas provistas de una técnica muy eficiente de reconocimiento
facial. No es posible escapar de la cámara de vigilancia. Estas cámaras dotadas

  
de inteligencia artificial pueden observar y evaluar a todo ciudadano en los espa-
cios públicos, en las tiendas, en las calles, en las estaciones y en los aeropuertos”.
Me parece que para nosotros esto sería inaceptable, pero en cambio, resulta que
“toda la infraestructura para la vigilancia digital ha resultado ser ahora sumamente
eficaz para contener la epidemia. Cuando alguien sale de la estación de Pekín es
captado automáticamente por una cámara que mide su temperatura corporal. Si
la temperatura es preocupante todas las personas que iban sentadas en el mismo
vagón reciben una notificación en sus teléfonos móviles. No en vano el sistema sabe
quién iba sentado dónde en el tren. Las redes sociales cuentan que incluso se están
usando drones para controlar las cuarentenas. Si uno rompe clandestinamente la
cuarentena un dron se dirige volando a él y le ordena regresar a su vivienda.” Claro
que China es una dictadura, pero Corea del Sur, país democrático, ha aplicado una
tecnología similar para combatir el coronavirus. Quien se aproxima en Corea a un
edificio en el que ha estado un infectado recibe a través de la Corona-app una señal
de alarma. Todos los lugares donde ha habido infectados están registrados en la
aplicación. “No se tiene muy en cuenta la protección de datos ni la esfera privada.
Se publican los movimientos de todos los infectados. Puede suceder que se desta-
pen amoríos secretos”. Los asiáticos tienen una cultura colectivista y se someten
voluntariamente a la intromisión de los poderes públicos. ¿Sería esto posible en
nuestra cultura individualista que sacraliza la privacidad? ¿Podemos quedarnos en
un camino intermedio y utilizar estas tecnologías en casos extremos como la ac-
tual crisis y luego no utilizarlas? ¿Confiaremos en unas administraciones públicas
que posean todo este potencial tecnológico? Todo un debate de ética social que no
es nada sencillo. La tecnología puede hacer revivir las leyendas más oscuras del Le-
viatán. ¿Cómo vamos a controlar a esta bestia? Pero si impedimos que los poderes
públicos utilicen y dominen esta tecnología, quizás sean las empresas privadas las
que se conviertan en temibles leviatanes y, en cambio, las instituciones públicas
sean tan inocentes y tan poco decisivas como unas ardillas, totalmente incapaces
de dominar a las bestias privadas.

  
Sabemos que la biomedicina va alargar la vida y que, por tanto, va a generar todo tipo
de transformaciones sociales, conflictos intergeneracionales y desigualdades sociales
ante radicales diferencias en expectativas de vida. Otro ejemplo que ilustra la necesi-
dad de renovar los estándares de la ética social y de la ética pública.

Los tres grandes errores de la crisis de la COVID- (el caso de España)


La crisis del coronavirus ha sido un duro examen para nuestros gobiernos y para nues-
tras instituciones públicas. Ahora es el momento de hacer un repaso crítico a como se
ha gestionado esta pandemia. Todos los españoles, sin apenas excepciones, son espe-
cialistas en fútbol y en política. Casi todo el mundo se atreve a opinar sobre estas dos
dimensiones. Ahora hay que añadir una tercera competencia y especialidad que ateso-
ramos los ciudadanos hispanos: todos somos especialistas en coronavirus. Por tanto, va
a arreciar todo tipo de críticas, mejor o peor argumentadas, sobre cómo ha afrontado el
gobierno o los gobiernos (estatal, autonómicos y locales) la pandemia. Pero no me pienso
sumar a las críticas duras e incluso corrosivas que, sin duda, se van a exponer. La crisis
de la covid  ha cogido por sorpresa a todos los actores, desde la comunidad científica
hasta los gobiernos, pasando por las empresas, las organizaciones sociales y las familias.
Si todo era tan obvio o evidente como algunos proclaman ¿cómo es posible que ninguna
empresa se anticipara en la adquisición de mascarillas, material de descontaminación o
respiradores? Si el sector privado no se anticipó para hacer negocio, ni la opinión pública
mostró signos, en su momento, de preocupación no es razonable exigir que los gobier-
nos y administraciones públicas tengan la obligación inexcusable de anticiparse.

Incluso la crítica más evidente de que el  de marzo tenían que haberse cancelado to-
das las manifestaciones y actos públicos me parece controvertida. Estoy seguro que el
gobierno y las autoridades sanitarias tenían indicios bastante sólidos del peligro para
la salud pública de estas concentraciones. Pero tener indicios no es atesorar certezas
absolutas. No tengo duda que sí el  de marzo no hubiera sido una fecha tan significa-
da socialmente el gobierno habría prohibido las concentraciones públicas. Pero en este
caso jugó la mala suerte. Durante los últimos años el  de marzo se ha convertido en una
fecha muy relevante a nivel social con una efervescencia enorme de concienciación ante

  
la innegable discriminación de las mujeres. Prohibir la conmemoración de esta fecha en
 era una decisión más que difícil, casi imposible. Y para ello no hay que apelar a las
simpatías del gobierno de turno al movimiento feminista. Si hubiera estado al frente un
gobierno con menos empatía a este movimiento hubiera sido totalmente imposible que
se hubiera atrevido a cancelar las conmemoraciones multitudinarias.

Pero hay tres elementos que sí deben ser objeto de escrutinio crítico y empezar desde
ahora mismo a buscar solución y revertir sus perversas dinámicas. El primer vector crí-
tico guarda relación con la sanidad. Tenemos una buena sanidad, excelente y de primer
nivel mundial en las especializaciones hospitalarias (tratamientos de cáncer, trasplante
de órganos, cirugías muy complejas, etc.) pero, en cambio, mostramos un sistema de
atención primaria no tan sólido y considerado en el mundo sanitario como el hermano
pobre del sistema. Ha quedado patente que en una pandemia la sanidad primaria, la sa-
nidad de proximidad es básica. La salud pública se atiende con la atención primaria. La
feliz circunstancia de que tengamos unos hospitales con una gran calidad no tiene que
ser un perverso aliciente para que buena parte de la ciudadanía los tenga que disfrutar.
La política sanitaria debe ser justo la contraria: intentar asegurar, mediante una buena
atención primaria, que los ciudadanos gocen de buena salud y puedan evitar el máximo
posible poner los pies en un hospital. No debemos olvidar que los hospitales son poco
atractivos por definición y, además, son muy costosos económicamente. Es imprescindi-
ble tener magníficos hospitales, pero la política pública debería concentrarse en invertir
en atención primaria para que solo entren los casos inevitables.

Un segundo tema, todavía más crítico que el anterior, son las residencias de an-
cianos. Muchos teníamos la intuición que estas residencias operaban de manera
precaria a pesar de ser muy costosas en el plano económico. La crisis del coronavi-
rus nos ha dado un indicador claro de la magnitud de esta precariedad. No es per-
misible que una parte de nuestros ancianos vivan en esta situación de desamparo.
Intolerable en el caso de las residencias públicas o semipúblicas e inadmisible en las
residencias privadas que deben ser reguladas y controladas por las administracio-
nes públicas. En este ámbito hay que definir una nueva política pública orientada

  
a intentar conseguir que muy pocos ancianos estén en una residencia. Incluso en
condiciones óptimas estar en una residencia es poco humano (no deja de ser un
aparcamiento para esperar la muerte) y carísimo para los bolsillos particulares y
para el erario público. La mayoría de los adultos mayores, salvo raras excepciones,
prefieren vivir en sus domicilios particulares. Como es evidente que los ancianos
con el tiempo van acusando un desgaste físico y cognitivo debemos organizar unos
servicios sociales de atención domiciliaria (aquí las nuevas tecnologías pueden ser
de una gran ayuda) y con unas redes de proximidad con centros de día que per-
mitan una gestión del envejecimiento más humana, de mayor calidad y sostenible
económicamente. Nos espera mucho trabajo y cambios en este sector.

Finalmente, el tercer déficit guarda relación con los sistemas de gestión de nuestras
administraciones públicas y su dificultad por manejar datos, por sistematizar infor-
mación y por gestionar con solvencia el big data. No deja de ser sorprendente que
unas administraciones tan obsesionadas por el control, por la burocracia y por los
expedientes tenga una atávica aversión a los datos y a su análisis. No podemos demo-
rarnos más en la zona de confort de convivir con miles de tablas Excel elaboradas con
criterios artesanales y que se gestionan con una lógica feudal. La crisis del coronavi-
rus ha exigido un elevado nivel de gestión de los datos, de aflorar datos con criterios
homogéneos y no aleatorios o creativos, de compartir y socializar la información y de
incrementar las capacidades de análisis de los datos para la toma de decisiones públi-
cas y para su control. El desbarajuste monumental que hemos vivido con los datos so-
bre fallecimientos, contagios, pruebas diagnósticas, de seguimiento de los infectados,
etc. ha sido muy grave y ha demostrado el déficit de las capacidades institucionales
para la gestión y el análisis de la información. Esta laguna hay que solucionarla lo más
rápidamente posible incorporando o formando a profesionales en gestión de datos
y en análisis sofisticado de la información, en recursos tecnológicos transversales y
colaborativos para introducir y gestionar los datos. Invertir en tecnología avanzada
para aprovechar las potencialidades del big data, etc. Si deseamos incorporar la inte-
ligencia artificial en nuestras administraciones públicas nos hacen falta datos e infor-
mación en formato digital y de calidad. Al fin y al cabo, la inteligencia artificial son

  
algoritmos (parecidos a protocolos y reglamentos) que hay que alimentar con infor-
mación extensa y solvente. Los algoritmos solo aprenden gracias a los datos sistemati-
zados y de calidad. Solo, entonces, los algoritmos son inteligentes.

Bibliografía
Acemoglu, D., Robinson, J.A. (): El pasillo estrecho: Estados, sociedades y cómo alcanzar la libertad,
Barcelona: Ediciones Deusto.
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Madrid: Alizanza Editorial.
Maquiavelo, N. (): Del Arte de la guerra, [], Madrid: Tecnos.

  
La llegada de un futuro incierto
Alfonso Carlos Merino González

A partir de abril del , la sociedad mexicana y el mundo en general, enfrentan un


cambio de ritmo y escala sin precedentes debido a la pandemia del COVID  y el avance
de la tecnología, aquí ofrezco una interpretación teórico-política de la fusión de horizon-
tes del mundo que nos ha tocado vivir. Donde argumento que el diálogo político, desde
un punto de vista hermenéutico, que debe entenderse como el proceso de cuestiona-
miento y disputa de los horizontes de sentido en donde descansan las prácticas sociales.
Asimismo, se sostiene que el diálogo instituye una pregunta-escenario-común que abre
el horizonte social de sentido hacia la contingencia e incertidumbre, así como que este
nunca busca un consenso procedimental o sustancial que subsane los conflictos y con-
cilie las diferentes perspectivas en un punto de vista homogéneo.

Empiezo por la via hermenéutica de la política. Reflexiones a partir del Cratilo


de Platón:
El examen del diálogo Cratilo desde una instancia dramática permite acceder
a una nueva comprensión del mismo. Según ésta, la pretensión fundamen-
tal de la tarea de intermediación que Sócrates establece entre Hermógenes y
Cratilo reside en superar una situación de injusticia que se ha creado entre
los dos interlocutores de Sócrates, en razón del abuso del lenguaje. Para ello,
Sócrates deberá propiciar que las relaciones de poder entre sus dos interlocu-
tores logren un cierto equilibrio en el medio del lenguaje. Esta tarea pedirá
del filósofo una fortaleza y una perseverancia propiamente heroicas, que sólo
podrán alcanzarse en un estado de inspiración divina. El recorrido por la

  
llamada “sección etimológica” se entiende, así como el despliegue de la acción
hermenéutica, sólo mediante la cual puede accederse a la reconstitución de
las relaciones de justicia tal como se reconocen en el lenguaje.

Buscamos develar el sentido de una concepción política del disenso hermenéutico como
un aporte del pensamiento de Gadamer para caracterizar el diálogo político. La tesis que
queremos sostener en este escrito es que el concepto de fusión de horizontes, aplicado
al diálogo político, permite observar los problemas y limitaciones de las concepciones
consensualistas de la política, además de trazar los rasgos ontológicos de una política
anudada a la contingencia, la incertidumbre y la apertura. Así, la política será entendida
como el proceso dialógico por medio del cual se instituye y se crea un asunto común que
tiene la forma de una pregunta que cuestiona e irrumpe en el acontecer cotidiano de los
horizontes sociales de sentido.

“Por el contrario, lo necesario y lo que resiste, como es contrario a la voluntad,


quizá sea lo relativo al error y a la ignorancia».

Existe una gran controversia, sobre el origen de este virus aparecido en Wuhan
(Hubei, China). Como no se ha identificado todavía al paciente cero, o sea el primer
contagio de animal a humano, varias especulaciones circulan. Por una parte, autori-
dades de Pekín acusaron al ejército estadounidense de haber fabricado el germen en
un laboratorio militar de Fort Detrick (Frederick, Maryland) como arma bacterioló-
gica para frenar el ascenso chino en el mundo, y de haberlo dispersado en China con
ocasión de los Juegos Militares Mundiales, una competición disputada en octubre de
 precisamente… en Wuhan. Por otra parte, en Estados Unidos, el propio presi-
dente Trump incriminó repetidas veces a Pekín, después de que el influyente senador
republicano de Arkansas, Tom Cotton, presentado a veces como el próximo director
de la Central Intelligence Agency (), culpara a científicos militares chinos de haber
producido el nuevo germen en un laboratorio «de virología y bioseguridad» localiza-
do también… en Wuhan.

  
Ampliamente difundidas por los adeptos conspiracionistas las ‘teorías del complot’ de
ambos bandos, estas versiones contradictorias, han circulado mucho por las redes so-
ciales. Tienen escaso fundamento. Estudios científicos solventes descartan que el nuevo
coronavirus sea un arma biológica de diseño liberada intencionadamente o por acci-
dente: «Nuestros análisis demuestran claramente que el SARS-CoV- no es una cons-
trucción de laboratorio ni un virus deliberadamente manipulado» afirmó tajantemente
el profesor de la Universidad de Sídney (Australia) Edward C. Holmes, considerado el
mejor experto mundial del nuevo patógeno.

Ignoramos aún muchas cosas de este agente infeccioso: no sabemos, por ejemplo, si ya
ha mutado o si va a mutar… Ni por qué infecta más a los hombres que a las mujeres. Ni
cuáles son los determinantes que hacen que dos personas de características semejantes
-jóvenes, sanas, sin patologías asociadas- desarrollan formas opuestas de la enferme-
dad, leve una, grave o mortal la otra. Ni por qué los niños casi nunca tienen formas
graves de la infección. Ni si los enfermos curados siguen transmitiendo la plaga, ni si
quedan realmente inmunizados…

Pero existe un amplio acuerdo entre los investigadores internacionales para reconocer
que este nuevo germen ha surgido del mismo modo que otros anteriormente : saltan-
do de un animal a los seres humanos… Murciélagos, pájaros y varios mamíferos (en par-
ticular los cerdos) albergan naturalmente múltiples coronavirus. En los humanos, hay
siete tipos de coronavirus conocidos que pueden infectarnos. Cuatro de ellos causan
diversas variedades del resfriado común. Y otros tres, de aparición reciente, producen
trastornos mucho más letales como el Síndrome respiratorio agudo y grave (), emer-
gido en  ; el síndrome respiratorio de Oriente Medio (), surgido en  ; y por
último esta nueva enfermedad, la COVID-, causada por el SARS-CoV-, cuyo primer
brote se detectó, en el mercado de mariscos de Wuhan en diciembre de . Este nuevo
germen tendría al murciélago como ‘huésped original’ y a otro animal aún no iden-
tificado -¿el pangolín?-, como ‘huésped intermedio’ desde el cual, después de volverse
particularmente peligroso, habría saltado a los humanos.

  
Lo que no se acaba de entender es ¿por qué, si ya convivimos con otros seis coronavirus
y los tenemos globalmente controlados, este nuevo patógeno ha provocado tal colosal
pandemia? ¿Qué tiene de particular este germen? ¿Por qué su rapidez de infección ha
desbordado las previsiones de las mejores autoridades sanitarias del mundo?

Sin duda, como se ha repetido mucho, condiciones ajenas al virus como la velocidad
actual de las comunicaciones, la hipermovilidad y la intensidad de los intercambios en
la era de la globalización han favorecido su propagación. Obvio. Pero entonces ¿por
qué el  en  o el  en , también causados por nuevos coronavirus, no
se ‘globalizaron’ de igual manera en todo el planeta?

Para responder a estas preguntas, lo primero que hay que recordar es que «los virus
son inquietantes porque no están vivos ni muertos. No están vivos porque no pueden
reproducirse por sí mismos. No están muertos porque pueden entrar en nuestras
células, secuestrar su maquinaria y replicarse. Y en eso son eficaces y sofisticados
porque llevan millones de años desarrollando nuevas maneras de burlar nuestro sis-
tema inmune» Pero lo que distingue específicamente al SARS-CoV- de otros virus
asesinos es precisamente su estrategia de irradiación silenciosa. O sea, su capacidad
de propagarse sin levantar sospechas, ni siquiera en su propia víctima. Por lo menos
durante los primeros días del contagio en los que la persona infectada no presen-
ta ningún síntoma de la enfermedad.

Ignoramos con certeza por qué el virus viaja tan rápidamente, pero lo que sabemos es
que, desde el momento en que penetra -por los ojos, la nariz o la boca- en el cuerpo
de su víctima ya comienza a replicarse de modo exponencial… Según la investigadora
Isabel Sola, del Centro Nacional de Biotecnología de España: «Una vez dentro de la
primera célula humana, cada coronavirus genera hasta . copias de sí mismo
en menos de  horas» Pero, además, otro rasgo singular y astuto de este patógeno
es que concentra su primer ataque, cuando aún es indetectable, en el tracto respira-
torio superior de la persona infectada, desde la nariz a la garganta, donde se replica
con frenética intensidad. Desde ese momento, ya esa persona -que no siente nada- se

  
convierte en una potente bomba bacteriológica y empieza a diseminar masivamente
en su entorno -simplemente al hablar o al respirar- el virus letal…
t-BDBQBDJEBEIVNBOBQBSBJNBHJOBS DSFBSFJOOPWBSFTVOBHVÓBFOFTF
panorama nuevo y desafiante, pero la gente debe ser educada para el mundo
moderno.
t-BTSFTQPOTBCJMJEBEFTEFVOTJTUFNBFEVDBUJWPTPOQFSTPOBMFT DVMUVSBMFT
y económicas.
t&MTVQVFTUPEFRVF EJTDJQMJOBTBDBEÏNJDBTUJFOFONÈTWBMPSFDPOØNJDP
que otras crea una jerarquía de materias en los sistemas escolares.
t-BEFDJTJØOQPMÓUJDBEFUSBUBSFMJOUFMFDUPZMBFNPDJØODPNPFOUJEBEFT
separadas influyó en el desarrollo de los sistemas educativos.
t-BTFNQSFTBTJOOPWBEPSBTTFDFOUSBOFOJNBHJOBDJØO DSFBUJWJEBE
e innovación.
t-BTOFVSPDJFODJBTNVFTUSBORVFMBJOUFMJHFODJBIVNBOBFTEJWFSTB EJOÈNJDB
y distinta.
t&MDPFmDJFOUFEFJOUFMJHFODJB ) es un artilugio moderno que considera
la inteligencia como cuantificable mediante pruebas.
t&OMBQSVFCBEFM no se toma en cuenta la capacidad de la inteligencia ç
crucial para fomentar la creatividad.
t$SFBUJWJEBETJHOJmDBJEFBSDPODFQUPTÞOJDPTRVFWBMFOMBQFOB

¿Qué debemos de aprender de esta situación que nos priva?:


) Cómo las circunstancias sin precedentes de cambios complejos afectan todos
los aspectos de nuestras vidas y
) Por qué la educación debe abarcar nuevos enfoques de la inteligencia
y la creatividad.

El cambio exige enfoques creativos para enfrentar desafíos complejos y únicos. Hoy
las empresas de todo tipo buscan personas que piensen creativamente, inventen solu-
ciones innovadoras y se adapten a un mundo cambiante que nos rige.

  
¿Nos preparamos para enfrentar los nuevos desafíos mundiales?
Abogar por la transformación a gran escala según la premisa de que la inteligen-
cia y el proceso creativo son diversos, dinámicos y distintos.

Resumen
“Todos nacemos con inmensos talentos naturales, pero (…) muy pocos descubrimos lo
que son y aún menos los desarrollamos adecuadamente”.

“La capacidad para la creatividad es esencialmente humana y encierra la promesa cons-


tante de formas alternativas de ver, pensar y actuar”.

Fomento de la cultura de creatividad Los sistemas de educación y capacitación obsole-


tos no nutren ni desarrollan las habilidades para triunfar hoy día. Las empresas com-
prenden que lidiar con la complejidad creciente del entorno mundial exige desarrollar
la cultura de creatividad; pero gran parte de la solución reside en el sistema educativo,
no en las empresas comerciales.

Los ejecutivos buscan gente creativa que comunique eficazmente, colabore en equipo
y sea lo suficientemente ágil para responder al cambio; pero los conceptos erróneos
sobre la creatividad pueden dificultar su agilidad. Mucha gente cree que todo indi-
viduo es creativo o no lo es. Eso no es cierto. Todos tenemos capacidad creativa que
florece con el desarrollo. Muchos creen que la creatividad solo existe entre la gente
dedicada a las artes, como la música o el cine; y a muchos los preocupa que la crea-
tividad invite al caos y la frivolidad. De hecho, la decisión de dominar la capacidad
creativa está al alcance de todos, pero exige mucho trabajo y disciplina. La aceleración
del cambio Los cambios más profundos del mundo tuvieron lugar en los últimos 
años y su tasa se acelera.

En la historia moderna, no obstante, las nuevas tecnologías generan nuevas posibi-


lidades para el trabajo creativo. Historiadores se han preguntado si México sería el
país que conocemos hoy sin el papel que jugaron estas dos enfermedades. En aquel

  
entonces, y en varias otras pandemias en la historia de la humanidad, los políticos
y grandes dirigentes se vieron impotentes para controlar la situación. Las enferme-
dades se atribuían a deidades y maldiciones hasta que con la ciencia y la tecnología
empezamos a descubrir la microbiología lo cual nos ayuda a entender las enferme-
dades y su comportamiento y así generar curas y planes de control de emergencia.

Si bien la tecnología no puede prever la aparición de una nueva enfermedad y menos


una pandemia, puede ayudarnos a reducir su esparcimiento e impacto. En el ,
cuando surgió la pandemia global, se logró compartir de forma pública la secuencia
genética del HN en tan solo  días para poder empezar a desarrollar pruebas de
diagnóstico y cura. Once años después, en enero del , nos tomó  días compartir
la secuencia de una enfermedad desconocida. y fue cuestión de semanas para que se
identificara qué era el Coronavirus (COVID-), sus síntomas y su probable trata-
miento. Todo esto se logró a través de esfuerzos internacionales y avances tecnológi-
cos notables, herramientas que no existían todavía en las pandemias previas.

Ante el COVID-, los países se han dado a la tarea de recolectar uno de los recursos
más valiosos: los datos. Cada vez son más los esfuerzos por recopilar bases masivas
para optimizar la toma de decisiones; datos para identificar casos nuevos, dar segui-
miento a los existentes y anticipar los casos futuros. En Israel, uno de los países más
destacados en materia de desarrollo de Inteligencia Artificial (), se generó un algorit-
mo que recopila información sobre síntomas y movilidad; gracias a que  mil israelíes
contestaron la encuesta, el gobierno previó pedir  mil kits de prueba de COVID
-. En México la  está desarrollando una encuesta nacional para que los inves-
tigadores del Centro de Ciencias y los de Salud elaboren modelos epidemiológicos que
ayuden a identificar medidas de respuesta ante la epidemia. La tecnología también nos
está ayudando a abastecernos de herramientas esenciales. En Italia, por ejemplo, la
empresa Calzedonia está ayudando a surtir los hospitales con impresoras D capaces
de imprimir  mil mascarillas al día. Mientras, en China, el cielo de las ciudades está
poblado de drones que han acelerado por  el reparto de medicamentos.

  
En conclusión, cada vez es más difícil imaginar el manejo de situaciones críticas
sin las herramientas de la . Por ello, C Minds está trabajando para promover el
uso ético de la , enfocado en tener un impacto social positivo en América Latina;
buscando que las tecnologías disruptivas nos ayuden a enfrentar los retos sociales y
ambientales del mundo. Quizás Tenochtitlan no pudo combatir a estos diminutos
ejércitos invisibles, pero México, con la gran cooperación ante las emergencias que lo
distingue, saldrá adelante.

James Watt mejoró la máquina de vapor a fines del siglo  y eso alimentó la era
industrial. La comunicación tuvo una aceleración similar: la imprenta en el siglo ,
el teléfono en , la radio en , la televisión en , la World Wide Web en ,
la banda ancha en el  y el teléfono inteligente –ahora omnipresente– y otros dis-
positivos digitales en el .

Y el floreciente campo de la nanotecnología anuncia una nueva ola de innovaciones


en campos que van desde la informática y la ingeniería a las neurociencias y la me-
dicina. La explosión demográfica mundial también impulsa el cambio. En  el
planeta tenía unos dos mil millones de personas; en el , la cifra alcanzó los ,
mil millones y la estimación de la población mundial para el  ronda los  mil
millones. Este aumento ejerce una intensa presión sobre los recursos del planeta,
genera riesgos como las epidemias

“En menos de una generación, la naturaleza del trabajo ha cambiado esencial-


mente para millones de personas y, con ello, la estructura de las economías del
mundo”.

“No importa dónde se encuentre o lo que haga, si vive en la Tierra, está atrapado
en una revolución mundial”.

  
“Cuanto más complejo se vuelve el mundo, más creativos debemos ser para en-
frentar sus desafíos”.

Una pandemia muy anunciada


Ante el alud de críticas por lo que la opinión pública percibió como una ‘mala gestión’
de la pandemia, algunos gobernantes argumentaron también que la celeridad del ata-
que pandémico les había pillado por sorpresa… Donald Trump, por ejemplo, no dudó
en afirmar repetidas veces -cuando se produjeron en su país las primeras muertes por
coronavirus, meses después de China o de Europa-, que « nadie sabía que habría una
pandemia o una epidemia de esta proporción », y que se trataba de un « problema im-
previsible », « algo que nadie esperaba », « surgido de ninguna parte »

Se pueden decir muchas cosas para explicar la escasa preparación de las autoridades
ante este brutal azote, pero el argumento de la sorpresa no es de recibo. Primero, porque
hay un proverbio famoso en salud pública: «Los brotes son inevitables, las epidemias no.»
Segundo, porque decenas de autores de ficción y de ciencia ficción -desde James Graham
Ballard a Stephen King pasando por Cormac McCarthy o el cineasta Steven Soderbergh
en su película Contagio ()- describieron en detalle la pesadilla sanitaria apocalíptica
que amenazaba al mundo. Tercero, porque personalidades visionarias - Rosa Luxem-
burg, Gandhi, Fidel Castro, Hans Jonas, Ivan Illich, Jürgen Habermas- avisaron, desde
hace tiempo, que el saqueo y el pillaje del medio ambiente podrían tener consecuencias
sanitarias nefastas. Cuarto, porque epidemias recientes como el  de , la gripe
aviar de , la gripe porcina de  y el  de  ya habían alcanzado niveles de
pandemia incontenible en algunos casos y habían causado miles de muertos en todo el
planeta. Quinto, porque cuando se produjo la primera muerte por el nuevo coronavirus
en Estados Unidos, el  de marzo de  en Nueva Jersey, hacía casi tres meses que
la epidemia había estallado en Wuhan y había desbordado rápidamente todo el sistema
sanitario tanto en China como en varias naciones europeas; o sea, hubo tiempo para
prepararse. Y sexto, porque decenas de prospectivistas y varios informes recientes ha-
bían lanzado advertencias muy serias sobre la inminencia del surgimiento de algún tipo
de nuevo virus que podría causar algo así como la madre de todas las epidemias.

  
El más importante quizás de estos análisis fue presentado, en noviembre de , por el
National Intelligence Council (), la oficina de anticipación geopolítica de la , que
publicó para la Casa Blanca un informe titulado «Global Trends : A Transformed
World». Este documento resultaba de la puesta en común -revisada por las agencias de
inteligencia de Estados Unidos- de estudios elaborados por unos dos mil quinientos ex-
pertos independientes de universidades de unos treinta y cinco países de Europa, China,
India, África, América Latina, mundo árabe-musulmán, etc.

Con insólito sentido de anticipación, el documento confidencial anunciaba, para antes


de , “la aparición de una enfermedad respiratoria humana nueva, altamente trans-
misible y virulenta para la cual no existen contramedidas adecuadas, y que se podría
convertir en una pandemia global.” El informe avisaba que “la aparición de una enfer-
medad pandémica depende de la mutación o del reordenamiento genético de cepas de
enfermedades que circulan actualmente, o de la aparición de un nuevo patógeno en el ser
humano que podría ser una cepa de influenza aviar altamente patógena como el HN,
u otros patógenos, como el  coronavirus, que también tienen este potencial.»

El texto advertía con impresionante antelación que «si surgiera una enfermedad pandé-
mica, probablemente ocurriría en un área marcada por una alta densidad de población
y una estrecha asociación entre humanos y animales, como muchas áreas del sur de
China y del sudeste de Asia, donde no están reguladas las prácticas de cría de animales
silvestres lo cual podría permitir que un virus mute y provoque una enfermedad zoonó-
tica potencialmente pandémica…»

Los autores también preveían el riesgo de una respuesta demasiado lenta de las au-
toridades: “Podrían pasar semanas antes de obtener resultados de laboratorio defini-
tivos que confirmen la existencia de una enfermedad nueva con potencial pandémi-
co. Mientras tanto, los enfermos empezarían a aparecer en las ciudades del sureste
asiático. A pesar de los límites impuestos a los viajes internacionales, los viajeros con
leves síntomas o personas asintomáticas podrían transmitir la enfermedad a otros
continentes.” De tal modo que “olas de nuevos casos ocurrirían en pocos meses. La

  
ausencia de una vacuna efectiva y la falta universal de inmunidad convertiría a las
poblaciones en vulnerables a la infección. En el peor de los casos, de decenas a cientos
de miles de estadounidenses dentro de los Estados Unidos enfermarían, y las muertes,
a escala mundial, se calcularían en millones».

Como si ese documento no fuera suficiente, otro informe más reciente, de enero de
, elaborado esta vez por el Pentágono y también destinado al presidente de Estados
Unidos (que ya era Donald Trump), alertó de nuevo claramente que “la amenaza más
probable y significativa para los ciudadanos estadounidenses es una nueva enfermedad
respiratoria” y que, en ese escenario, « todos los países industrializados, incluido Esta-
dos Unidos, carecerían de respiradores, medicamentos, camas hospitalarias, equipos de
protección y mascarillas para afrontar una posible pandemia ».

A pesar tan explícitas y repetidas advertencias, Donald Trump no dudó en deshacer-


se, un año después de este último informe (!), del comité encargado -en el seno del
Consejo de Seguridad Nacional- de la Protección de la Salud Global y la Biodefensa,
presidido por el almirante Timothy Ziemer, un reconocido experto en epidemiología.
Ese comité de técnicos era precisamente el que debía liderar la toma de decisiones en
caso de una nueva pandemia… «Pero –explica el periodista Lawrence Wright, que
entrevistó a Ziemer y a todos los miembros de ese Comité- Trump eliminó a quienes
más sabían sobre este asunto… Uno de tantos errores colosales del presidente de Esta-
dos Unidos. Los anales mostrarán que ha sido responsable de uno de los fallos de salud
pública más catastróficos de la historia de este país. Si hubiera escuchado, hace meses,
las advertencias de los servicios de inteligencia y de los expertos en salud pública sobre
la grave amenaza que suponía el brote de coronavirus en China, la actual explosión de
casos de COVID- podía haberse evitado. “

Hubiese bastado también que Trump y otros dirigentes mundiales escucharan los re-
petidos avisos de alerta difundidos por la propia . En particular el grito de alarma
que esta organización lanzó en septiembre de , o sea la víspera del primer ataque
del nuevo coronavirus en Wuhan. La  no dudaba en prevenir que la próxima plaga

  
podía ser apocalíptica: «Nos enfrentamos a la amenaza muy real de una pandemia
fulminante, sumamente mortífera, provocada por un patógeno respiratorio que podría
matar de  a  millones de personas y liquidar casi el  de la economía mundial. Una
pandemia mundial de esa escala sería una catástrofe y desencadenaría caos, inestabili-
dad e inseguridad generalizadas. El mundo no está preparado.»

Con mayor precisión aún si cabe, otro informe anterior ya había avisado sobre el peli-
gro específico de los nuevos coronavirus: «La presencia de un gran reservorio de virus
similares al SARS-CoV en los murciélagos de herradura, junto con la cultura de comer
mamíferos exóticos en el sur de China, es una bomba de relojería… La posibilidad del
surgimiento de otro  causado por nuevos coronavirus de animales, no debe ser des-
cartada. Por lo tanto, es una necesidad estar preparados. “

Entre  y , numerosos científicos no cesaron de hacer sonar la alarma a pro-
pósito de varios brotes infecciosos que, según ellos, anunciaban una mayor frecuen-
cia de aparición de plagas de propagación potencialmente rápida, cada vez más difí-
ciles de atajar…El propio expresidente Barack Obama, en diciembre de , señaló
que se debía invertir en infraestructuras sanitarias para poder enfrentar la posible
llegada de una epidemia de nuevo tipo. Incluso recordó que siempre se puede pre-
sentar un azote similar a la «gripe de Kansas» (mal llamada «española») de :
«Probablemente puede que llegue un momento en el que tengamos que enfrentar una
enfermedad mortal, y para poder lidiar con ella, necesitamos infraestructuras, no
sólo aquí en Estados Unidos sino también en todo el mundo para conseguir detectar-
la y aislarla rápidamente.»

Es bien conocido también que, en , Bill Gates, fundador de Microsoft, avisó que se
estaban reunidas todas las condiciones para la aparición de un nuevo azote infeccioso
fácilmente desperdigado por el mundo por los enfermos asintomáticos: «Puede que sur-
ja un virus -explicó- con el que las personas se sientan lo suficientemente bien, mientras
estén infectadas, para subirse a un avión o ir al supermercado… Y eso haría que el vi-
rus pudiera extenderse por todo el mundo de manera muy rápida… El Banco Mundial

  
calcula que una epidemia planetaria de ese tipo costaría no menos de tres billones de
dólares, con millones y millones de muertes…»

O sea, mal que le pese a Donald Trump y a aquellos dirigentes que hablaron de «sorpre-
sa» o de «estupor», la realidad es que se conocía, desde hacía años, el peligro inminente
de la irrupción de un nuevo coronavirus que podía saltar de animales a humanos, y
provocar una terrorífica pandemia… «La ciencia sabía que iba a ocurrir. Los Gobiernos
sabían que podía ocurrir, pero no se molestaron en prepararse. – explica el veterano
reportero y divulgador científico David Quammen quien, para escribir su libro Con-
tagio (Spillover. Animal infections and the next human pandemic), recorrió los cuatro
rincones del planeta persiguiendo a los virus zoonóticos, es decir los que saltan de los
animales a los humanos – Los avisos decían: podría ocurrir el año próximo, en tres años,
o en ocho. Los políticos se decían: no gastaré el dinero por algo que quizá no ocurra bajo
mi mandato. Este es el motivo por el que no se gastó dinero en más camas de hospital, en
unidades de cuidados intensivos, en respiradores, en máscaras, en guantes... La ciencia
y la tecnología adecuada para afrontar el virus existen. Pero no había voluntad política.
Tampoco hay voluntad para combatir el cambio climático. La diferencia entre esto y el
cambio climático es que esto está matando más rápido.»

“Por lo tanto, podemos afirmar que cuando los tiempos son difíciles, muchos dan por
sentado que las artes no son importantes para el duro negocio de ganarse la vida” y si se
desestabiliza la economía y el comercio. La naturaleza del trabajo seguirá evolucionan-
do. La gente dependerá de su capacidad para imaginar, crear e innovar para navegar por
el impredecible y desafiante mundo nuevo.

Esa capacidad comienza con la educación. La educación de las masas hace solo
unos decenios, dado que pocas personas tenían título universitario, la educación
superior era garantía de un buen trabajo; pero, a medida que más personas obtienen
grados más altos, el valor de mercado de la educación universitaria disminuye. La
expansión de la educación y el aumento de los estándares académicos ya no brin-
dan una solución. Los educadores precursores diseñaron sistemas de educación

  
en masa para preparar obreros calificados para el mercado industrial. En los años
 las empresas necesitaban más trabajadores con grado académico y aumentó el
número de personas que buscaban grados universitarios más altos. Un incremento
que continuó con la creciente demanda de la economía del conocimiento. En los
últimos  años, el número de graduados universitarios aumentó de uno de cada
cinco a uno de cada dos. Jerarquía de las disciplinas El supuesto vínculo entre lo
que el estudiante aprende en la escuela y los trabajos que realiza después crea una
jerarquía de disciplinas en la que los expertos consideran que las importantes en lo
económico están en primer plano.

En la mayoría de los sistemas escolares, por ejemplo, las matemáticas, la ciencia y la


tecnología son valiosas, mientras que la música, el teatro y el arte son secundarios. Los
padres y asesores aconsejan a los jóvenes que se alejen de las artes porque se preocupan
por sus malas perspectivas laborales. Ven las artes como un pasatiempo o un medio
para la expresión personal, no como la capacidad para ganarse la vida.

Los empleadores asocian las materias de lo alto de la jerarquía con la inteligencia y los
logros; sin embargo, la capacidad y los logros académicos no son las únicas expresiones
de la inteligencia. Un énfasis excesivo en lo académico deja a mucha gente inteligente y
talentosa al margen y no permite que desarrollen su capacidad.

La responsabilidad de la educación tiene tres responsabilidades de un sistema educativo


son personales, culturales y económicas.

Y, la función económica es desarrollar a los estudiantes para desempeñarse en el


mercado laboral. Los empleadores se quejan de que tienen problemas para encon-
trar trabajadores creativos que puedan comunicarse y colaborar; pero ni las univer-
sidades ni los empleadores desarrollan esas habilidades. En lugar de dar prioridad al
talento y ofrecer desarrollo profesional, las empresas ponen el énfasis en la contra-
tación, una estrategia de corto plazo.

  
Hoy en día , acelerar el cambio cultural es ampliar la brecha entre la gente con co-
nocimientos tecnológicos y la inepta en el campo digital. Todo está yendo muy rápido.
Ninguna pandemia fue nunca tan fulminante y de tal magnitud. Surgido hace apenas
cien días en una lejana ciudad desconocida, un virus ha recorrido ya todo el planeta y ha
obligado a encerrarse en sus hogares a miles de millones de personas. Algo sólo imagi-
nable en las ficciones pos apocalípticas…

A estas alturas, ya nadie ignora que la pandemia no es sólo una crisis sanitaria. Es lo
que las ciencias sociales califican de «hecho social total», en el sentido de que convulsa
el conjunto de las relaciones sociales, y conmociona a la totalidad de los actores, de las
instituciones y de los valores.

La humanidad está viviendo -con miedo, sufrimiento y perplejidad- una experiencia


inaugural. Verificando concretamente que aquella teoría del «fin de la historia» es una
falacia… Descubriendo que la historia es, en realidad, impredecible. Nos hallamos ante
una situación enigmática. Sin precedentes. Nadie sabe interpretar y clarificar este ex-
traño momento de tanta opacidad, cuando nuestras sociedades siguen temblando sobre
sus bases como frente a un cataclismo cósmico. Y no existen señales que nos ayuden a
orientarnos… Un mundo se derrumba. Cuando todo termine la vida ya no será igual.
Por eso como dice la canción ….Vámonos donde nadie nos juzgue…..

El sistema educativo debe abordar esa brecha cada vez mayor. El sistema educativo
actual es un vestigio de la era industrial. Los educadores deben revisar sus tres fun-
ciones básicas para desarrollar sistemas que cultiven el talento individual y la creati-
vidad del estudiante, expandan su comprensión del mundo y le den herramientas para
lograr un empleo bien remunerado.

El objetivo de la prueba del cociente intelectual () El puntaje del  es un artilugio


moderno producto de varios supuestos: que todos tienen un coeficiente intelectual fijo
mensurable mediante una serie de pruebas; presupone que el  numérico revela la inte-
ligencia global y predice el rendimiento de una persona en la escuela y en toda su vida.

  
El invento de la medición del  a principios del siglo  influyó en la estructura del
sistema educativo en todo el mundo. Durante su expansión en Inglaterra.

“Ser sensible consigo y con los demás es vital para el desarrollo de las cualidades
personales que ahora se necesitan con urgencia en los negocios, la comunidad y
la vida personal”.
“La educación no es una senda recta al futuro: también es cultivo del talento y la
sensibilidad con los que podemos vivir mejor en el presente”.
“Si no fomentamos un sentido cabal de la capacidad de las personas mediante
la educación y la capacitación, algunas, quizá la mayoría, nunca descubrirán su
capacidad real”.
“No podemos enfrentar los desafíos del siglo  con la ideología educativa del
siglo ”.

Después de la segunda guerra mundial, la afluencia masiva de estudiantes fue un


reto a la manera como las escuelas debían clasificarlos. Los administradores fija-
ron el  superior para las profesiones que requieren académicos más rigurosos,
como médicos y abogados, y el  restante para los estudiantes destinados al tra-
bajo de oficina. Llegaron a utilizar las pruebas del  como la manera rápida y fácil
de decidir dónde situar a cada niño.

Las pruebas como el  y la  (prueba de evaluación escolar de ) tienen el


apoyo del gobierno y la comunidad científica, por lo que son difíciles de refutar. Y la
presión del énfasis de hoy en las pruebas normalizadas es excesiva para los estudian-
tes; pero esas pruebas ignoran la gama de habilidades intelectuales individuales. La
inteligencia es mucho más variada y matizada que los factores que la prueba del 
mide. Valorar toda la amplitud de la inteligencia humana es crucial para comprender
y fomentar la creatividad. La inteligencia diversa desde fines del siglo , los neuro-
científicos han tenido una comprensión cada vez mayor del cerebro. La inteligencia
es diversa, dinámica y distinta. Su cerebro filtra lo que sus sentidos perciben e influye
en su percepción del mundo. Cada cual procesa la percepción de modo diferente.

  
Dos personas pueden presenciar el mismo suceso, pero sus impresiones pueden ser
diferentes. Las personas se expresan de modo diferente. Los artistas, escritores y
músicos usan símbolos esquemáticos, como pintura, ejecución y música, formas que
expresan pensamientos e ideas, pero no se ajustan a la estructura de las palabras.
Los académicos se comunican mediante el lenguaje y utilizan símbolos sistemáticos
–como palabras y números– que transmiten significados específicos. El cerebro es
un objeto orgánico y sus procesos son fluidos, dinámicos y únicos. La genética, las
experiencias, el entorno y los sentimientos crean una mezcla distintiva que moldea la
conciencia de cada cual. Todos tenemos capacidades y talentos innatos: una persona
puede sobresalir en matemáticas y otra, en expresión artística, pero ambas son inte-
ligentes. Estereotipar a la gente como inteligente o no según sus habilidades académi-
cas es limitante e injusto. Si los padres, la sociedad o el sistema educativo descuidan
las habilidades del niño, este nunca podrá descubrir su potencial.

El proceso creativo
La creatividad es el proceso generativo y evaluativo de tener ideas originales con
valor. La creatividad tiene muchos puntos de partida diferentes. La gente la usa de
muchas maneras, como probar límites o explorar nuevas opciones. Algunas ideas
surgen a medias, con varios componentes que compiten por la atención y el desa-
rrollo. A menudo la creatividad debe ajustarse a ciertas pautas y restricciones, como
el poema japonés de  sílabas y tres líneas, el haiku, que exige originalidad en una
estructura formal. Cada acto de creatividad implica actuar, no simplemente pensar
en ideas o imaginar.

La creatividad requiere evaluar y juzgar la validez y lo práctico de ideas y propuestas;


exige probar, afinar y desarrollar su trabajo. Una obra creativa rara vez surge completa;
el fracaso, la reflexión y la revisión llevan a buen término. Educación holística A media-
dos del siglo  los psicólogos empezaron a trazar la relación entre la mente, el cuerpo
y las emociones y, en los años , nació el movimiento del desarrollo personal. Más
recientemente, Daniel Goleman, líder en psicología positiva, sostuvo que el cociente
emocional es tan importante como el . Expresar y comprender los sentimientos, tener

  
empatía y ser sensible y comunicarse bien con las personas y las situaciones son habili-
dades “suaves” de gran valor en las relaciones y los negocios.

“Para que la innovación florezca, debe ser vista como un propósito integral de
toda la empresa y no como una función aparte”.
“La función de un líder creativo no es tener todas las ideas: es fomentar una cul-
tura donde todos puedan tener ideas nuevas”.
“Todos tenemos una enorme capacidad natural, pero en todos es diferente”.

  
Incógnitas y propuestas frente al COVID-. Una perspectiva
económica del sistema de salud

“Nada abona más a la corrupción y a la ilegalidad


que la impunidad.”
Leopoldo Garduño Villarreal

Introducción
La situación mundial surgida a partir de la propagación del nuevo coronavirus de la
familia SARS, denominado SARS-CoV- y nombrado por la Organización Mundial de
la Salud () como COVID-, evidencia la precaria preparación de los gobiernos para
enfrentar tal emergencia sanitaria, pese a que el mundo ha experimentado otras pande-
mias por virus en los últimos siglos.

A pocos meses de que las autoridades de la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei,


China, notificaron a la  el brote infeccioso ( de diciembre de ), la mayoría de
los países han reportado casos de letalidad por COVID-. Aunque las tasas de mor-
bilidad y mortalidad por este virus son menores que los registrados por otros virus
(como el SARS y el MERSCov), los efectos sociales y económicos son más profundos
cuanto más comunicado es el mundo.

Bajo la consideración de que las tasas de infección de COVID- dependen, en


gran medida, de la solidez del sector salud y de la efectividad de las medidas so-
ciales de contención, se ofrece un panorama general de la situación económica del
sector salud de México para identificar las fortalezas y áreas de oportunidad del

  
mismo, considerando al gobierno como el principal responsable del sistema de
salubridad.

Sin los recursos económicos para impulsar la investigación y desarrollo en el sector


salud y a los demás sectores afectados por la pandemia, las repercusiones sociales se-
rán más profundas. Los países han empleado mecanismos para la resiliencia; de forma
adicional, diversos organismos han realizado propuestas para aminorar los efectos de
la emergencia sanitaria.

Entre los principales desafíos están los siguientes: mejorar el desempeño del sector sa-
lud; desarrollar la infraestructura tecnológica para la educación a distancia y reactivar
la economía con el menor endeudamiento posible, entre otros. Para ello, se presentan las
principales medidas implementadas en México y las propuestas más relevantes.

I Panorama general del sector salud


Las fluctuaciones en el nivel del Producto Interno Bruto (), han sido una fuente
muy importante de estudio por sus efectos en desarrollo humano. Las contribu-
ciones actuales al estudio de los factores que propician la producción son variadas:
la fuerza de trabajo, la inversión, el nivel tecnológico, la geografía física y factores
climáticos, principalmente.

Respecto de estos dos últimos puntos, aunque no existe una opinión generalizada sobre
la relación entre los patrones geográficos y climáticos y sus repercusiones en el creci-
miento económico, es notable observar que los países de alto desarrollo se localizan en
zonas templadas, mientras que aquellas economías que se localizan en zonas tropicales,
suelen registrar bajo desarrollo, con unas escasas excepciones, como Singapur y Hong

1 Las Naciones Unidad, mediante el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), diseñó el Índice de Desarro-
llo Humano (IDH), como una herramienta auxiliar para la toma de decisiones gubernamentales y otros interesados en el
desarrollo. El IDH cuantifica el rendimiento promedio de tres dimensiones básicas: esperanza de vida al nacer, el PIB per
cápita y los años esperados de escolaridad. Con ello, clasifica a 188 países en 4 grupos de IDH (muy alto, alto, medio y
bajo). México es considerado dentro de los países con desarrollo humano alto, de acuerdo al IDH 2019.
Disponible en: http://hdr.undp.org/en/composite/IDH [Fecha de consulta: 20 de mayo, 2020]

  
Kong (Sachs-Larraín, : ). Cabe señalar que los países que han sufrido altas ta-
sas de enfermedades, como la malaria y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida
(), han padecido también un estancamiento económico crónico.

Una enfermedad puede afectar la vida económica actual y futura de una región nación
o al mundo entero en esta era de globalización. Esto es particularmente cierto en países
de África (de forma específica, los que están debajo del desierto del Sahara), quienes
presentan las mayores tasas de infección por ciertos virus y, por ende, menores niveles
de desarrollo económico. En el momento que España, Italia y Grecia erradicaron la ma-
laria, sus tasas del  aumentaron (Sachs-Larraín, : ), por lo que se requiere un
esfuerzo mundial para la erradicación de la malaria en África.

En la historia de la humanidad se pueden enumerar  pandemias: Tuberculosis, viruela,


peste bubónica, influenza y SIDA (Moreno-Sánchez, ). Nuevos avances en la ciencia
médica han aminorado los riesgos en la salud pública; no obstante, el surgimiento del
COVID- es un gran reto para la mayoría de los países (aquellos presentan estadísticas
de infección y decesos por el virus).

Adicional a las pérdidas de vidas, el cual es el aspecto más preocupante, la pandemia


del COVID- también trae consigo un grave problema económico difícil de cuantificar,
por el dinamismo de la propagación del virus. En el corto plazo no se aspira alcanzar
mayores índices de desarrollo sino, en el mejor de los casos, mantenerlo o evitar su
caída libre. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (,
, por sus siglas en inglés), el crecimiento mundial cerrará en - en , pero si la
contingencia por COVID- se extiende hasta  (por nuevos brotes del virus), podría
llegar a -. ¿Qué implicaciones tiene un crecimiento negativo en las personas? Con
un crecimiento económico de , se requieren  años en duplicar el ingreso de cada
persona (regla de /, Sachs-Larraín: : ).

2 Disponible en: https://www.elfinanciero.com.mx/economia/pandemia-causara-perdidas-mundiales-por-9-billones-


de-dolares-estima-el-fmi [Fecha de consulta: 14 de mayo, 2020]

  
Con el aumento de casos de infección, el mundo se encuentra en un círculo vicioso de
falta de recursos para atender la pandemia, porque ésta causó una caída en la produc-
ción, lo que genera, a su vez, falta de recursos para su tratamiento y para la reactiva-
ción de la economía.

Si bien los efectos por la pandemia y el desarrollo económico son desiguales entre paí-
ses, convergen en crear una resiliencia para afrontar la crisis. El  prevé que los países
avanzados tendrán las reducciones más pronunciadas del , los mercados emergentes,
contracciones de menor magnitud y sólo China e India contarán con valores positivos.

Entre más prolongada sea la pandemia, los efectos negativos en las vidas humanas y
la economía global serán más intensos. Por ello la relevancia de analizar la manera de
lograr la resiliencia por la vía económica. Las grandes incógnitas son las siguientes:
¿Qué relevancia tiene la salud en los derechos humanos? ¿Existe una previsión ade-
cuada de recursos públicos para atender a la creciente población? ¿Cuál es la situación
en México en el acceso a los servicios de salud y a la seguridad social? ¿Existen pro-
puestas de organismos económicos o financieros internacionales para la reactivación
de la economía mexicana?

En los apartados siguientes se ofrece un panorama general sobre la situación actual y


futura de los efectos de la pandemia desde un punto de vista económico, consideran-
do como fundamento la prevalencia de la vida y el desarrollo, así como las propuestas
para la reactivación. Es importante señalar que los datos duros que se presentan, son
previos a la pandemia por COVID- y constituyen un punto de partida como marco
referencial del sistema de salud.

I.. El derecho a la salud


Los avances de la ciencia médica para el tratamiento del COVID- son impres-
cindibles, ya que el derecho a la salud es uno de los principales derechos humanos.
3 En psicología, capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas como la muerte de un ser
querido, un accidente, etc.

  
Si bien la Declaración de los Derechos Humanos, emitida al concluir la revolución
francesa en , es un punto de referencia documental inicial de los derechos del
hombre, el escrito se centra principalmente en la garantía de las libertades de pro-
piedad, seguridad y resistencia a la opresión. Fue hasta la Primera Convención de
Ginebra, en , y en las subsecuentes, cuando se estipuló la obligación de proveer
atención medica sin discriminación a personal militar herido o enfermo y de res-
petar el transporte y el equipo del personal médico.

Al término de la primera guerra mundial se instituyó la Liga de las Naciones y, al con-


cluir la segunda guerra mundial, varios países se propusieron crear un organismo inter-
nacional para promover la paz, por lo cual, la Liga fue sucedida por la Organización de
las Naciones Unidas. En este contexto, se emitió en  la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, en el que se establece lo siguiente:
Artículo .
“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como
a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la
vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez
u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias inde-
pendientes de su voluntad.” […]

La Declaración Universal de los Derechos Humanos ha influenciado a las constitucio-


nes de varias naciones y organismos, entre ellas a la Organización Mundial de la Salud
(), la cual considera, entre sus principios constitucionales, los siguientes:
“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamen-
te la ausencia de afecciones o enfermedades.
El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos
fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología
política o condición económica o social.
4 Disponible en: https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/ [Fecha de consulta: 15 de mayo, 2020]
5 Disponible en: https://www.who.int/governance/eb/who_constitution_sp.pdf [Fecha de consulta: 15 de mayo, 2020]

  
La salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la
paz y la seguridad y depende de la más amplia cooperación de las personas y
de los Estados.”

La Constitución de la  promueve los derechos humanos bajo los principios de no


discriminación (por diversos factores, entre ellos la situación económica), la dispo-
nibilidad (infraestructura y programas) y accesibilidad a los sistemas de salud (para
la población más desfavorecida); sin embargo, de acuerdo con las Estadísticas de los
Sistemas de Salud , relativos a la densidad del personal sanitario (, : -
), se reporta que, en promedio en el mundo, en  se registró una densidad de .
médicos por cada , habitantes, mientras que el de enfermería y partería, ..

Los promedios calculados para  por la  consideran  países, de manera in-
dividual muestran que existen grandes diferencias entre las naciones: Cuba, Mónaco
y Georgia reportan el mayor número de personal sanitario (más de  médicos por
cada , habitantes), mientras que Tanzania, Somalia y Sierra Leona, los meno-
res. México reportó ., superior al promedio mundial. Respecto del personal de
enfermería y partería, Eritrea, Bélgica y Estonia reportaron una densidad mayor a
 personas especializadas en el área (por cada , habitantes); en contraparte,
Camerún, Yemen y Vietnam, la menor. México registró ., cifra también superior al
promedio global. Respecto del gasto en salud, como proporción de sus gastos totales,
la  (, : -) reportó que México gastó el . de sus recursos en salud,
mientras que el promedio mundial se situó en ..

Lo anterior refleja las prioridades que otorgó México en los sistemas de salud en años
previos; sin embargo, la situación de emergencia sanitaria por COVID-, ha presen-
tado nuevos desafíos para el gobierno actual. La  considera que el gobierno es
el principal responsable del desempeño del sistema de salud ya que, la equidad y su
solidez, son pilares para el combate a la pobreza. Es importante considerar que, con
un sistema de salud endeble, crecen las tasas de morbilidad y mortalidad, por ello la
importancia del mejoramiento del sistema.

  
Una alimentación deficiente es un factor de riesgo para la salud y para la calidad de
vida. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (, ,
por sus siglas en inglés) resalta al sobrepeso y la obesidad como factores perjudiciales
para la salud (ya que propicia diversas enfermedades, incluyendo la diabetes, enfer-
medades cardiovasculares y ciertos cánceres). La  advierte que, aunque existen
diferencias en la estimación de sobrepeso y obesidad en sus países miembros, las esta-
dísticas que presentan, ofrecen un panorama sobre este problema de salud pública. El
documento Health at a Glance  (Panorama de la Salud ) de la , indica
que el . de la población de los países miembros padece sobrepeso u obesidad.
México registró el ., lo que expresa que  de cada  habitantes de México pade-
cen esta enfermedad (, : -).

La esperanza de vida al nacer mide cuánto tiempo, en promedio, pueden vivir las per-
sonas, de acuerdo con un conjunto determinado de tasas de mortalidad específicas por
edad, la expectativa de vida ha aumentado en México, de . años en  a . años
en  (, : -). pese a ello, existe una diferencia de . años con respecto
del promedio de la  en  (. años).

I.. La asignación de recursos al sector salud: Proyecciones del gasto


De acuerdo con los datos de la  (: -) en  el gasto en salud, por
parte del gobierno, sólo cubrió al  de la población mexicana, el porcentaje más
bajo que presenta el grupo de países integrantes de la organización, ya que éstos, en
promedio, cubren al , siendo Noruega la nación con el mayor porcentaje de co-
bertura poblacional ().

La Organización mencionó que en general, el gasto en salud ha superado el crecimiento


económico en los países de la  durante los últimos años. Los mayores recursos al
sector han contribuido a mejoras en los resultados del mismo y constituyen una fuente
importante del crecimiento económico y el empleo; sin embargo, la sostenibilidad fi-
nanciera es una preocupación creciente ya que la mayoría de los países basan gran parte
de su financiamiento en recursos públicos ( : -).

  
Las proyecciones del crecimiento del gasto en salud pueden dar a los países un indica-
dor de qué tan rápido el gasto en salud podría aumentar, en comparación con el creci-
miento económico o con respecto a la población de un país. El modelo que emplea la
, para proyectar el gasto en salud, incluye varios determinantes específicos para
sus países y se basa en curvas de gasto sanitario por rango de edades, para el cálculo
del gasto sanitario total.

Los resultados de las proyecciones de la  (: ) prevén que, en el periodo -
, el gasto en salud per cápita crecerá más del  por año en Eslovaquia, Turquía y
Corea; en tanto que, para Bélgica, Alemania, Italia, Lituania, Japón y Portugal, un creci-
miento de menos del . En  de los  países de la , se prevé un crecimiento den-
tro de ±  punto porcentual de crecimiento en comparación con el periodo -.
Se prevé que México registrará . de crecimiento. La Organización mencionó que la
mayoría de los países experimentaron una desaceleración en el crecimiento del gasto en
salud como consecuencia de la crisis económica y financiera mundial de -.

Para el periodo - se prevé para México un gasto per cápita mayor que lo regis-
trado en -, con lo que se espera una tasa de . y un crecimiento de .,
cifra superior que el registrado por  de los países estudiados y sólo por debajo de Por-
tugal, Islandia, Grecia, Hungría e Italia.

6 Las proyecciones también consideran los cambios en la estructura piramidal de la población, tasas de mortalidad,
costos esperados asociados con las defunciones y la proporción de sobrevivientes y defunciones. Estos se ajustan al
crecimiento del PIB, la productividad y el crecimiento de los salarios, los efectos del tiempo, la participación individual
y colectiva del gasto y el cambio tecnológico. El modelo de la OCDE se aplica tanto al gasto público corriente total como
al público (excluyendo el gasto de capital). Las proyecciones también consideran diversos escenarios basados en pará-
metros considerados en la literatura y aplica un análisis de sensibilidad (regresión y supuestos poblacionales sobre el
envejecimiento saludable y defunciones).

  
FUENTE: OECD, 2019: 167. *Datos calculados OECD 36: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Chi-
le, República de Corea, Dinamarca, República Eslovaca, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia,
Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva
Zelanda, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía

  
Para el conjunto de países de la  se proyecta que el gasto en salud, como proporción
del , aumentará a . para , en comparación con el . de . Los únicos
países para los que se espera una ligera disminución en esta proporción son Letonia,
Hungría y Lituania. La  prevé que la mayoría de los países experimenten aumen-
tos moderados en el gasto en salud como proporción del  y de ellos destaca Estados
Unidos, con un crecimiento de más de . Se prevé que México registrará ., inferior
al promedio mundial (.).

Gasto en salud como porcentaje del , proyección para 

FUENTE: OECD, 2019: 167

II Pobreza y rezago social: El acceso a los servicios de salud de México


El Banco Mundial presenta el indicador Línea Nacional de Pobreza (definida como
el nivel de ingresos necesario para cubrir las necesidades básicas de un individuo).
La medición es un referente para estimar otros indicadores relativos a esta condi-
ción. Se establece un estándar de . dólares diarios (de  a Paridad del Poder
Adquisitivo) como la cantidad que requiere una persona para cubrir sus necesidades
diarias, por lo que se considera que aquellos que perciben menos de ese estándar,
están por debajo de dicha línea.

  
El Banco Mundial mencionó que Ucrania, China y Bielorrusia son los países con los me-
nores porcentajes poblacionales por debajo de la línea de pobreza; en cambio, Honduras,
México y Bolivia, los mayores. Lo anterior, es un referente de la situación económica de
la población, que muestra que  de cada  personas en México, vive con . dólares
diarios (o menos) para alimento, vestido y vivienda ¿Cómo cubren sus servicios de sa-
lud? ¿Qué alternativas de atención tienen ante la pandemia por COVID-?

FUENTE: World Bank (2020). Promedio calculado. n.s:No significativo

  
De acuerdo con los indicadores de inclusión social de la Secretaría de Salud, el porcen-
taje de la población en situación de pobreza que recibió subsidios de algún programa
social a nivel nacional en , fue de . que representa poco más de la mitad de la
población por debajo de la línea de pobreza calculada por el Banco mundial de  para
México (.). La población más beneficiada con subsidios fue aquella con edad de 
años y más (.).

FUENTE: Salud. Indicadores de inclusión social de salud. Disponible en: https://datos.gob.mx/busca/dataset/


indicadores-de-inclusion-social-de-salud/resource/b442012b-0f38-4bb9-bd12- 108ddc60e4ba?inner_span=True
[Fecha de consulta: 16 de mayo, 2020]

Datos para , emitidos por el Consejo Nacional de Evaluación () indican
que, entre los indicadores de carencia social, los de seguridad social ocupan el primer
lugar, con el . del total de la población (es decir,  de cada  habitantes de México
carece de seguridad social), con . millones de personas y, en quinto lugar, la carencia
por acceso a los servicios de salud (.); es decir, . millones de personas. Lo ante-
rior resalta la importancia de lograr una mejor asignación de recursos en el sector salud
ya que aún sin una emergencia sanitaria, la cobertura e infraestructura es insuficiente
para atender a la población.Referente a las carencias sociales por rezago educativo, es
importante considerar su relación directa con la economía y la ciencia médica. En el
mundo, las políticas de retraso de jubilación tienden a reducir las vacantes de trabajo
para los jóvenes. Esto causa que la transición de la escuela al trabajo sea más complica-
da. En este orden, el sector educativo requiere atención especial en sus planes de estu-
dio y en la formación docente en todos los sectores, en especial los relacionados con la
ciencia y tecnología.

  
FUENTE: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Medición de la Pobreza. Disponible en:
https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Paginas/Pobreza-2018.aspx [Fecha de consulta: 16 de mayo, 2020]

De acuerdo con la publicación de la  Education at a Glance  (Panorama de la


Educación ), en México existe una alta densidad de alumnos por docente en educa-
ción básica y más de la mitad de la población joven carece de educación media superior.
Aunado a lo anterior, la eliminación de exámenes de conocimientos al personal docente
dificulta mejorar los planes de estudio, lo que repercute los perfiles profesionales y en
los avances del sector salud y económico.

  
III. Resiliencia ante la crisis sanitaria: Las recomendaciones de organismos
internacionales
El principal elemento adverso al sistema de salud y sector económico son la prolon-
gación de la contingencia sanitaria, ya que ésta aumenta la pobreza y la desigualdad
social; sin embargo, es una medida necesaria para salvaguardar la vida. ¿Quién debe
asumir las pérdidas resultantes de la pandemia? Los gobiernos de Italia y Chile, por
ejemplo, han implementado apoyos económicos directos a la población y a las micro,
pequeñas y medianas empresas.

El  menciona que las actividades anunciadas el  de abril de  por el gobierno
mexicano para afrontar la emergencia sanitaria son los siguientes:
. Una carga anticipada de las pensiones sociales y los pagos por discapacidad.
. Agilizar los procesos de recaudación y devoluciones del Impuesto al Valor
Agregado.
. Otorgar préstamos a pequeñas y medianas empresas.
. Otorgamiento de créditos por parte de la banca de desarrollo.
. Préstamos para algunos trabajadores con cargo a su seguridad social.

El  mencionó que el Banco de México redujo las tasas de interés en  puntos
básicos desde la ruptura de la pandemia (de marzo a mayo de ); realizó varios
intercambios de bonos del gobierno para reducir el plazo de vencimiento, anun-
ció medidas adicionales para proporcionar liquidez en moneda local y extranjera
(dólares) al sistema bancario, activó la línea de intercambio con el banco central
estadounidense; realizó ajustes para el registro de la deuda, aumentó el financia-
miento a los bancos comerciales y de desarrollo ( mil millones de pesos), para
permitirles canalizar recursos a micro, pequeñas y medianas empresas y personas
afectadas por la pandemia de COVID-.

7 Disponible en: https://www.imf.org/en/Topics/imf-and-covid19/Policy-Responses-to-COVID-19#M


[Fecha de consulta: 17 de mayo, 2020]

  
Referente al tipo de cambio, el  menciona que éste es flexible, pero a la vez res-
palda la liquidez en dólares estadounidenses; además, la autoridad monetaria agre-
gó una nueva herramienta que le permite intervenir en los mercados de futuros no
entregables en el extranjero, en caso de que se justifique la intervención durante el
horario comercial europeo o asiático. Aunque cada gobierno realiza las políticas que
considera más apropiadas, la  ( Contributing: -) considera necesario que
los gobiernos realicen acciones homogéneas de otorgamiento de créditos fiscales, para
la inversión productiva sin aumentar la deuda, ya que la carga por empréstitos será
mayor para la próxima generación:
El impacto inicial del COVID es una baja en el PIB mundial, la baja se prevé entre
. y .  y la caída del consumo en .; sin embargo, la caída del  de-
penderá de la prolongación del cierre de la actividad económica (la  estimó
que con  mes de cierre de la actividad económica impactará hasta en  en el
crecimiento del PIB, pero si el cierre es de  meses, entre  y ).

Los sectores más afectados son: Servicios, tiendas al menudeo, construcción y en


forma parcial, la manufactura y transporte, que en conjunto representan el  o
 de la producción.

Con lo anterior, se prevé que el gasto en consumo (suponiendo un cierre total) puede
disminuir  y para ciertos gastos no esenciales, hasta .

Por lo anterior, la  ( Protecting: ) consideró que se requiere de la acción po-
lítica para el crecimiento inclusivo, que busque:
Proteger a las personas y sitios con rezago.
Apoyar a las pequeñas empresas y trabajadores vulnerables.
Gobernanza receptiva y coordinada.

  
Los puntos anteriores se enfocan en protección social, confinamiento, educación vía
remota, reforzar la seguridad pública, monitorear la emisión de contaminantes atmos-
féricos, garantizar la provisión de servicios públicos, apoyar al sector empresarial y a
los trabajadores vulnerables, otorgar asistencia sanitaria y garantizar la coordinación
gubernamental. Respecto de los dos últimos puntos, la  ( Protecting: -)
considera las acciones particulares siguientes:

Asistencia sanitaria: Implementar políticas focalizadas para apoyar a los sistemas


de atención médica y a los trabajadores; y proporcionar fondos adicionales para
la atención médica para ayudar a un rápido despliegue de recursos y una mayor
capacidad.
Coordinación gubernamental: Que los gobiernos inviertan en investigación in-
cluyendo en una vacuna; solicitar a las empresas, empresarios y la sociedad civil
que trabajen juntos para desarrollar nuevas tecnologías, métodos de producción.

IV. Un nuevo paradigma: Propuestas para superar la emergencia sanitaria


La recuperación en salud y económica es incierta, debido a la falta de un fármaco para
generar inmunidad y la posibilidad de nuevos contagios y rebrotes. De acuerdo con los
pronósticos de la , el escenario mundial presenta una parálisis de todos los sectores
económicos, lo que repercutirá en las proyecciones del  real. La  prevé que para
el cuarto trimestre de  México presentará una caída del  real de . al cierre de
 y, con un rebrote, en -.; porcentajes más bajos que los pronosticados para el
mundo (-. y -.), pero menos recesivos que para la Zona Euro (-. y -.).
F
UENTE: Elaborado con base en datos de la OCDE. Disponible en: https://data.oecd.org/gdp/real-gdp-forecast.htm
[Fecha de consulta: 22 de junio, 2020]
8 La OCDE estimó que, en 2017, el 45.4% de la población de México tenía computadora en sus hogares, el porcentaje más
bajo reportado por los países estudiados, mientras que Holanda, Islandia y Luxemburgo, más del 95%.
Referente al acceso a internet, el número de suscriptores por cada 100 habitantes en 2017 en México fue de 66.5, inferior en
35.9 con respecto del promedio de la OCDE (102.4). Disponible en: https://stats.oecd.org/Index.aspx?DataSetCode=ICT_
HH2 https://www.oecd.org/centrodemexico/medios/actualizaciondeestadisticasdebandaanchadelaocde.htm
[Fecha de consulta: 18 de mayo de 2020]
9 El PIB real es el valor monetario de los bienes y servicios producidos en un país en un tiempo determinado, excluyendo
los movimientos en los precios.

  
Un rebrote es factible en cualquier momento, pero aún sin él, las consecuencias ya son pro-
fundas. ¿Qué deben hacer México ante tal escenario? La situación actual requiere de un cam-

bio de modelo en el sector salud y laboral, principalmente. Esto nos remite a un cambio en la

forma de operar el modelo organizacional del sector salud y el económico. Algunos académi-
cos, al referirse a los cambios en los modelos lo denominan “paradigmas”.

La situación que prevalecerá, en el corto y mediano plazo, es una recesión de la activi-


dad económica, lo cual deja vulnerable a otros sectores, ya que todos requieren recursos
para operar. La caída en el  nacional requiere cambios en la política económica, que
impacten favorablemente en el sector salud.

La recuperación nacional depende de varios factores, entre ellos la velocidad de


propagación del virus, la duración de la contingencia y el tipo de medidas fisca-
les y monetarias. Aunque es habitual que exista cierto nivel de desempleo en las

  
economías (denominado en la literatura como “tasa natural de desempleo”); la ele-
vación del desempleo para trabajadores formales e informales hacen necesario que
el nuevo paradigma evite que el desempleo aumente o que impida una pérdida
permanente del empleo.

Todo paradigma requiere un diagnóstico de la situación desde un punto de vista in-


tegral. El sector salud es el más activo de la economía, en contraposición del sector
manufacturero y servicios, por ejemplo; además, en México y en varios países, exis-
ten tensiones para obtener recursos del mercado financiero (causados por la caída
en los precios de los valores gubernamentales, por una expectativa de aversión
al riesgo por parte de los inversionistas a comprar bonos públicos), por la depre-
ciación del valor del peso frente al dólar y por caída del precio de los energéticos,
principalmente.

Un análisis somero del sector salud en México indica que existe una crisis por causas
infecciosas y no infecciosas: las primeras por la ausencia de medidas efectivas para con-
tener la infección, la incertidumbre de la evolución de la pandemia, la propia salud del
personal médico, los recursos económicos y la capacidad de la atención médica; y las
segundas, por el escepticismo de la población respecto de las estadísticas de mortalidad
por COVID-, (mediciones imprecisas) molestia por el confinamiento prolongado, re-
ducción en los ingresos personales y cobro sin prórroga por servicios básicos. Entre las
medidas que pueden emplearse, se pueden citar las siguientes:
En el sector salud:
Elaborar diagnóstico de las capacidades de cada institución y unidad hospitalaria,
a fin de determinar áreas de oportunidad y mejorar su desempeño.
Realizar cambios flexibles en el sector salud: La situación de las entidades federa-
tivas cambiará debido a la propagación de brotes y rebrotes, siendo estos últimos
de menor impacto.
Efectuar campañas de salud para concientizar a la población sobre los riesgos del
sobrepeso y obesidad en la calidad de vida frente al COVID-.

  
Mejorar las pruebas en calidad y aplicación, así como hacer disponible el equipo
de protección personal.
En el ámbito económico:
Fortalecer los mercados financieros y emplear dichos recursos a incentivar la pro-
ducción de bienes y servicios. Este punto requiere de la vigilancia de instituciones
de competencia económica para evitar distorsiones del mercado.
Implementar el trabajo desde casa (home office) sólo al personal con mayor
riesgo de salud.
Apertura gradual de centros laborales y comerciales, con asistencia médica per-
manente.
Identificar empleos y empresas susceptibles de una transición de actividad tradi-
cional a la electrónica, así como otorgar apoyos fiscales para una posible recon-
tratación de personal y reducción de gastos operativos.
Fortalecer los sistemas informáticos y la seguridad cibernética, para reducir los
riesgos de fraude.
En el ámbito educativo:
Revisión periódica de programas educativos.
Orientar dichos planes para la vida laboral.
Elevar el promedio educativo nacional.

Conclusiones
La inversión en ciencia y tecnología ha permitido a algunos países (Estados Unidos,
China y Japón, entre otros) un crecimiento económico más alto y mayores niveles
de bienestar. México requiere mejorar el nivel educativo, tanto en calidad, como

10 Para el análisis de la investigación y el desarrollo, se sugiere al lector revisar las estadísticas sobre gasto interno bruto
en investigación y desarrollo en 2018 (donde México se situó en el lugar 21 de 35 países), así como el número de patentes
(México se posicionó en el lugar 37 de 57 países; y para el bienestar, el índice de mejor vida (que muestra que México
se encuentra entre por países con los peores resultados en: número de habitaciones por persona, ingresos personales,
tasa de empleo, comunidades, educación (nivel, competencias y años de estudio), medio ambiente, compromiso cívico,
seguridad y balance vida-trabajo).
Disponibles en:
https://data.oecd.org/rd/gross-domestic-spending-on-r-d.htm https://stats.oecd.org/Index.aspx?DataSetCode=PATS_
COOP http://www.oecdbetterlifeindex.org/es/#/11111111111 [Fecha de consulta: 16 de mayo, 2020]

  
en años de estudio, ya que la educación habilita al capital humano para el avance
científico y tecnológico.

Una deficiencia evidenciada por la pandemia en materia de educación en México, es la


relacionada con el perfil educativo, tanto de alumnos como de docentes, lo que puede
implicar un sistema arcaico en todos los niveles lo que, a su vez, imposibilita el ingreso
de los jóvenes al mercado laboral. Es necesario crear un nuevo paradigma que atienda
las necesidades del sector salud, de la economía y de la sociedad, crear estudios profe-
sionales ad hoc a la demanda de las empresas, así como realizar revisiones permanentes
a los programas de estudios profesionales.

Si en México no se implementan, de forma adecuada, las medidas de emergencia sanita-


ria, las desigualdades sociales serán más profundas. Se observa que, aunque en México
los recursos al sector salud representan el promedio mundial, la escasa cobertura del
servicio de salud, indica pobreza por carencia al acceso a los servicios sanitarios. Por lo
anterior, un área urgente de atención es la accesibilidad al servicio médico y los medica-
mentos. En la actual pandemia, ello puede implicar la pérdida adicional de vidas.

La población mexicana presenta un alto factor de riesgo por sobrepeso y obesidad (lo que
trae consigo otras afecciones), aunado a ello, la población sin seguridad social, por lo general,
también carece de recursos para una atención en instituciones privadas de salubridad.

En México se prevé la creación de un fondo de emergencia de salud, con lo que se pre-


tende solicitar recursos adicionales a la Cámara de Diputados; sin embargo, la caída
de los precios del petróleo, la baja de inversión en la economía y la disminución en el
consumo, ha causado una baja de los ingresos en el gobierno; ello aunado a la actual de-
preciación del peso, pueden ocasionar que la nación presente altas tasas inflacionarias y
una mayor afectación del poder adquisitivo, ello limita el acceso a la población a bienes
y servicios prioritarios.

  
La emergencia sanitaria no sólo ha traído consigo afectaciones marcadas en la econo-
mía del país, también ha sacado a la luz grandes carencias y atrasos en muchos rubros;
muestra el gran rezago que se tiene en investigación en la salud y al mismo tiempo
pone de manifiesto que los recursos orientados a la investigación, no están a la altura
de instituciones similares en otros países. Se debe hacer una eficiente distribución
de los recursos que se otorgan como apoyo a la investigación en áreas prioritarias y
evaluarse con periodicidad.

Se requiere implementar un nuevo paradigma o modelo económico, que permita recu-


perar inversiones, empleo, consumo e ingresos de gobierno con los que se apoyen áreas
estratégicas, que aceleren el crecimiento de la economía, condición sine qua non para
aspirar a un desarrollo de la sociedad.

Los recursos necesarios para activar la economía deben considerar también la educación
a distancia, la cual presenta un desafío nacional, ya que, de acuerdo con las estimaciones
de la , en  menos de la mitad de los hogares de México contó con computadora
(.), y de ellos, solo  de cada  (.) tuvo acceso a Internet.

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  
Las Ciencias Sociales ante el reto de la pandemia
del Coronavirus
Rina Marissa Aguilera Hintelholher

Introducción
Hoy en día se está viviendo el reto mundial más caótico que haya existido durante los úl-
timos años, es decir, la lucha contra el Coronavirus, ésta ha provocado más de  millones
de muertes a la fecha y por ese motivo, las ciencias sociales tienen el reto de dar respuesta
a este acontecimiento infortunado para los seres humanos. Algunas voces de científicos
sociales han señalado que la sociedad no estaba preparada para enfrentar la incertidum-
bre de la pandemia y que es necesario responder a problemas de esa magnitud.

Sin embargo, la realidad demuestra que los gobernantes han sido rebasados por la
pandemia, y que no estaban preparados para enfrentar los estragos del contagio letal
contra la humanidad. La sociedad se ha cimbrado y tampoco ha tenido respuestas
efectivas ante este problema público que afecta a todos. Se vive así, con uno que toma
al mundo desprevenido.

En esta medida la realidad debe ser comprendida como objeto de estudio que se modi-
fica por factores causales, se impone la tarea de analizar y explicarlos para determinar
cómo las condiciones, los procesos y las tendencias se desarrollan. De este modo, la cri-
sis social y económica que ha provocado el Coronavirus sacude la vida en colectividad,
sin distinguir el grado de desarrollo en las sociedades. Es un virus que se extiende sin
limitación de ningún tipo, no conoce fronteras, poder económico o militar y se incrusta
en los humanos ocasionando efectos letales. Si la población se contagia baja el número

  
de personas que puede trabajar y con ello el desempeño de la economía es insatisfac-
torio. Si la economía resiente el daño que las personas sufren con el contagio del virus,
bajan el empleo, la producción y el consumo.; aunado a esto, las autoridades tienen que
establecer reglas sanitarias que limitan la movilidad de las personas, se forma así un
círculo destructivo que afecta al conjunto de la sociedad.

En este sentido, los patrones de la vida en la sociedad son alterados, motivo por el cual,
las ciencias sociales deben analizar y tipificar las causas y los efectos relacionados con
daños a la salud y la economía que tiene al mundo en condiciones de inestabilidad y
declive. La tarea de las ciencias sociales desde ahora consiste en estudiar, analizar y
monitorear las facetas que inciden en la alteración de los patrones de vida que resultan
de una nueva realidad laboral, el uso intenso de la tecnología y la adopción de medidas
relacionadas con la adopción de restricciones.

Lo que se vive en el mundo de la globalidad y las fronteras abiertas, no tiene anteceden-


tes. Tampoco que una pandemia en la era moderna y posmoderna limiten sustancial-
mente la vida privada y la vida pública. Es la combinación del azoro y los nuevos pro-
blemas que habrán de trabajarse con el uso de métodos, elementos empíricos y nuevas
argumentaciones que permitan identificar las causas que han dado lugar a una pande-
mia que, como el Coronavirus, sin duda, modifica lo cotidiano de un mundo que parecía
vivir en la óptica del confort sin desconocer que tiene otros problemas y que de manera
inesperada modifica el confort mismo por pautas de conducta que no son las habituales
y que en cambio exigen otras reglas de convivencia, iniciando por la vigencia de reglas
sanitarias más estrictas. Las ciencias sociales en consecuencia, también ingresan a otra
etapa de su desarrollo correspondiente al siglo , esta circunstancia obliga a generar
conocimiento novedoso que abra horizontes para comprender, interpretar y trasformar
la realidad del tiempo contemporáneo con respuestas no convencionales, sino nove-
dosas ante un mundo convertido en un sistema de vulnerabilidades que es importante
reactivar con instrumentos conceptuales y metodológicos, a fin de contribuir a superar
con mayor eficacia los obstáculos que ahora enfrenta.

  
El trabajo tiene como finalidad analizar los compromisos de las ciencias sociales a
partir de la pandemia del coronavirus, valorando que se vive un conjunto de aconte-
cimientos, hechos, sucesos y problemas que reclaman el uso de los métodos de inves-
tigación desde las ciencias sociales con carácter innovador, dado que han ingresado
a una etapa más en su desarrollo secular, a partir de que la sociedad, la economía y
los Estados resienten los estragos de la pandemia y al mismo tiempo, es importante
vislumbrar los nuevos desarrollos que tendrán una vez que la pandemia sea superada.
Las ciencias sociales no carecen de compromiso, por ello su aportación ante situacio-
nes que no son rutinarias es aún mayor, porque implica que deben incursionar por la
ruta de problemas y soluciones causales y en ese sentido, tendrán que hacer nuevas
elaboraciones conceptuales y metodológicas para crear la sustentabilidad social, polí-
tica, jurídica, gubernamental y pública que necesita el sistema de normas institucio-
nales que relaciona a la sociedad con el Estado.

Para fines de exposición el trabajo se organiza de la manera siguiente: Fundamento,


Otras sendas para las ciencias sociales; Agenda de trabajo y Conclusión

Fundamento
La pandemia del COVID- se ha convertido en un flagelo que daña la vida humana en
el planeta. Es un virus que provoca daño en la salud de las personas de manera letal;
quebranta su resistencia, lesiona órganos como el corazón, los riñones, los pulmones y
el aparato circulatorio. Inicia de manera pública el  de diciembre de  en Wuhan,
República Popular de China y su efecto destructivo ha llegado casi a todo el mundo,
a una velocidad inusitada debido a la reproducción de los contagios que no frena ante
ninguna aduana, frontera o sistema de vigilancia.

Ese virus no reconoce nacionalidad, ideología, condición de vida, género, país ni so-
ciedad y se ha expandido de manera exponencial y recurrente desde el inicio de .
Daña a la población de los países desarrollados y los emergentes, asentada en diversos
sistemas políticos y económicos.

  
Ha puesto en crisis a los sistemas de salud y ha ocasionado que las debilidades de ges-
tión pública de éstos estén a la vista de todos, desde el momento en que el número de
contagiados y de fallecimientos aumenta todos los días. Se trata de una pandemia que
tiene como hipótesis que transita del medio ambiente natural al social, debido a que
las actividades conductuales de éste dan como resultado la existencia de costumbres
que influyen en los hábitos alimenticios de las personas y grupos sociales.

Es el medio social el que altera las condiciones de vida del medio natural y de ahí se
desencadenan efectos perniciosos que impactan en la salud humana. El COVID- ha
sacudido al mundo, ha provocado la suspensión más relevante de las actividades econó-
micas y provocado, además, que las condiciones de trabajo sean a distancia virtual.

El siglo  registra la pandemia actual como la más devastadora que la humanidad ha
tenido. Rebasa las previsiones que sobre otras se tengan en la memoria de la vida actual.
Su cobertura es prácticamente en todos los continentes del planeta. En ese sentido, las
autoridades de los países son puestas a prueba y después de largos confinamientos han
tenido que enfrentarlas con los recursos que tienen a su alcance.

La pandemia se ha expandido de manera rápida por las sociedades y los países. Más de
 de estos la padecen, lo cual da cuenta de un sistema de daño que debe ser atajado por
parte de las autoridades políticas y sanitarias de los gobiernos. Desde el inicio de 
había señales de que el Coronavirus se desarrollaba más allá de las fronteras nacionales.
Ha seguido una ruta expansiva que enlaza a los países en círculos de daño y destrucción
que se reproducen de manera incesante.

No necesita de visas, pasaportes o permisos espaciales para entrar y salir de los países.
Ingresa de manera sorpresiva y de modo impredecible, inicia el contagio que no frena
hasta después de varios días de tratamiento. Ha desafiado los controles que existen, así
como las medidas sanitarias establecidas de manera compulsiva por los gobiernos.

  
De facto, se convirtió en un agente patológico que, siguiendo las rutas de la globali-
zación, ingresa a hogares, centros de trabajo, empresas, fábricas, oficinas de gobierno,
organizaciones de la sociedad civil; en suma, ingresa a la vida privada y la vida pública
sin credenciales de presentación y ocasionando efectos destructivos desde el momen-
to que se provoca el contagio.

Es un virus que se adquiere por contagio, el cual se apoya en prácticas sociales que
faltan a las reglas sanitarias y que, al menor descuido, se incrusta en los alveolos pul-
monares, provocando problemas de respiración, debido al endurecimiento de los pul-
mones. La vida social ha resultado afectada en escala mayúscula.

También la vida económica se ha visto perjudicada, al grado de frenar inversiones,


sufrir caída del empleo, falta de consumo regular, falta de ingreso, mayor endeuda-
miento de las personas y los negocios y en particular, la caída del Producto Interno
Bruto. La vida económica resiente el cierre de actividades industriales, comerciales y
de servicios, lo cual provoca que se estanque la producción de la riqueza material y
con ello se dificulta la generación de capital que permite los flujos de inversión en el
corto, mediano y largo plazo.

En cuanto a patrones de la vida social, el mundo ha ingresado a etapas de confina-


miento que son nuevas formas de coexistencia. Los espacios de la vida familiar y pri-
vada han tenido que generar formas de convivencia que no se conocían, sobre todo
por los periodos largos que ahora se viven.

Más tiempo en el hogar, más tiempo en interacción familiar, más tiempo en activida-
des en espacios reducidos, es ahora una tendencia que ha marcado los estilos de vida
de manera recurrente. Todo ello genera reacciones distintas que se relacionan con as-
pectos sociales, emocionales, familiares e individuales que conforman hoy un sistema
de convivencia con todas las alertas y alarmas puestas para evitar el daño letal de la
pandemia. Por ejemplo, situaciones de estrés, fastidio, desánimo y hasta depresión.

  
Hoy en día el espacio del hogar necesario para la vida diaria tiene una doble faceta: el
cuidado, la convivencia y las precauciones para evitar el contagio. De manera súbita,
las familias ingresan a periodos de larga convivencia que sólo tenían vigencia en los
días de asueto, porque las distancias, el apego al trabajo y las jornadas de trabajo más
de lo normal, evitaban que fuese más frecuente y cotidiana. Esto implica un apren-
dizaje en el sentido de lo que significa estar en un mismo espacio físico personas y
grupos que antes no lo estaban.

De igual manera, la privación de las actividades deportivas, sociales, recreativas y cí-


vicas genera ambientes de desconcierto en la medida que no hay trato social, sino la
obligada sana distancia entre las personas para evitar la reproducción del contagio.
Se han modificado los estilos de vida tanto en lo individual como en lo colectivo,
disminuyendo las actividades que se desarrollaban y las agendas de trabajo futuras.
Las tendencias más conspicuas son las restricciones como forma de vida que frenan
la movilidad de las personas y grupos a la manera de un sistema de vida que debe
aprenderse porque se han institucionalizado a la manera de un patrón diferente de
convivencia al que se tenía antes de la pandemia.

Las personas han tenido que modificar su estilo de vida y en ese sentido, la vida social
tiene menos movilidad en las áreas de los negocios y la recreación que en otros mo-
mentos no tenían limitaciones extraordinarias. La vida contemporánea ha disminui-
do la movilidad de las personas, los mercados y los centros de abasto para ingresar a
zonas de mayor contagio.

En este sentido ha disminuido la eficacia de los sistemas de seguridad sanitaria que


se tenían antes de la pandemia, los cuales permitían actividades ilimitadas tanto de
día como de noche, así como en días laborales y días de descanso. Los cuidados frente
a la pandemia se multiplican en todos los frentes de la vida familiar y colectiva. Las
restricciones aumentan en todo sentido para evitar que la movilidad se convierta en
fuente de contagios que podrían expandirse de manera imprevista.

  
La movilidad, tenida como uno de los atributos de la vida urbana posmoderna, debe
ser regulada con medidas de gobierno cada vez más restrictivas y proteger así la vida
de las personas. Entre la movilidad amplia y la restringida hay brechas que se han
convertido en sistemas de vida disímbolos que obligan a las personas a ajustar sus ex-
pectativas, motivaciones y necesidades para generar actividades productivas. Debido a
la pandemia, las autoridades de los gobiernos han ajustado el sistema de instituciones
y han establecido nuevas pautas para ocupar un lugar en el espacio público.

El espacio público no tendrá en largo tiempo convivencias masivas, sin provocar el re-
brote de la pandemia, por el contrario, la autoridad tendrá que invocar motivos de segu-
ridad sanitaria para evitar muchedumbres. Lo público, “como lo que es de interés o de
utilidad común a todos, lo que atañe al colectivo, lo que concierne a la comunidad y, por
ende, la autoridad de allí emanada, en contraposición a lo privado entendido como aque-
llo que se refiere a la utilidad y el interés individual.” (Rabotnikof, : ). Es decir, la
salud pública como un lugar abierto y visible a todos es ahora motivo de limitaciones en
su movilidad y el número de personas que deben ocupar los sitios que lo configuran.

Otras sendas para las ciencias sociales


A consecuencia de la crisis de COVID- las ciencias sociales tienen ahora un panora-
ma lleno de retos. Se ha ingresado a nueva etapa de vida al combinarse por vez primera
una crisis sanitaria con el declive de las economías modernas. Este hecho indica que
por primera vez la economía global tiene problemas de desempeño, no por la aplicación
de políticas gubernamentales para reordenar la vía crecimiento, recesión o auge, sino
a partir de los estragos de una pandemia que obliga a tomar decisiones como la confi-
nación de la población en sus hogares, realizar trabajo a distancia con el auxilio de las
1 “´Salud pública` refiriéndonos a una dimensión común y general (la salud de todos y los aspectos generales de la salud
y de la seguridad, más allá de mis problemas específicos y particulares de salud o mi particular exposición al riesgo).”
(Rabotnikof, 2005:28)
2 En las ciencias sociales hacen falta medios heurísticos que posibiliten el diseño y funcionamiento de los sistemas
regulatorios que necesitan los espacios asociados para que operen con principios, valores y referentes consensuados.
Hace falta también que superen el historicismo, la linealidad, el análisis predecible, el análisis reversible y la visión to-
talizadora de la sociedad para abrir camino por el lado de la indeterminación, y no la previsión rigurosa de los hechos
y los problemas. (Uvalle, 2011:46)

  
tecnologías digitales y disminuir el ritmo de las actividades productivas y de servicios
para salvar vidas humanas en riesgo por el contagio de la propia pandemia. Hay un
antes, un ahora y habrá un después, es decir son tres tiempos que indican momentos
diferentes en cuanto a costos y daños que viven las sociedades, los habitantes, así
como las organizaciones civiles que las integran.

A lo anterior, hay que sumar que a estos costos no escapan los gobiernos debido a
la baja de los ingresos fiscales por falta de producción y trabajo en serie y al mismo
tiempo deben aplicar estímulos a los negocios para que no quiebren y, de esa manera,
salven las fuentes de empleo. En esa medida, las ciencias sociales una vez más deben
de abrir sus horizontes de estudio para investigar y aprender de los tiempos que se
viven e identificar hacia dónde se dirigen las tendencias de la sociedad contemporánea
en el mundo de la globalidad, la mundialización y la incertidumbre.

La realidad de la pandemia del Coronavirus obliga a que las ciencias sociales sean
innovadoras y propositivas en cuanto al resultado de las investigaciones que lleven a
cabo y de la producción de conocimiento atractivo y genuino que debe incursionar por
latitudes de novedad para esclarecer con evidencia los comportamientos diversos oca-
sionados por la pandemia. Han de ir más allá de los saberes convencionales vigentes
antes de la crisis, dado que los sistemas sociales han sido afectados en su estructura y
operación, motivo por el cual no hay respuestas convincentes que sean eficaces para
esclarecer lo acontecido de manera confiable.

La sociedad vive en otra etapa de su desarrollo que debe ser analizada, categorizada
y explicada con nuevos referentes. En efecto, el contagio de la pandemia es social,
su origen es el hábitat natural, pero las personas con sus relaciones y falta de reglas

3 “La innovación consiste en la aplicación de conceptos e instrumentos que se orientan a mejorar las prácticas de
la administración pública de acuerdo con la complejidad de los tiempos contemporáneos. Junto a los conceptos de
autoridad, formalidad, interés público, servicio público, función pública y eficiencia, deben incorporarse otros como es-
trategia, calidad de los resultados, participación ciudadana, corresponsabilidad pública, meritocracia y profesionaliza-
ción, así como desempeño institucional para armonizar el sentido de las estructuras con los procesos que se dirigen al
aumento de la legitimidad de la propia administración pública en su relación con los ciudadanos.” (Aguilera, 2018:100)

  
sanitarias, son quienes provocan el contagio de ésta. La cercanía de las personas y
los grupos provoca que el Coronavirus sea adquirido por descuido de las reglas sani-
tarias. En esto influyen costumbres, hábitos, creencias y conductas tenidas durante
largo tiempo que se arraigan como patrones de convivencia y dan vida a los sistemas
sociales y culturales de los países.

Estos elementos se deben analizar con detalle por parte de las ciencias sociales porque
responden a voluntades decididas respecto a las conductas a seguir. La pandemia no lle-
ga por sí misma, ha sido adquirida en medio de los flujos migratorios, el transporte por
vía marítima, aérea y terrestre. Había noticias sobre la misma y no se tomaron a tiempo
las medidas sanitarias que hubiesen evitado daños mayores que ahora se traducen en
pérdida de vidas humanas y activos empresariales.

Hubo respuesta lenta por parte de las autoridades en momentos que exigían rapidez y
eficacia para obrar como gobiernos alertas. En la mayoría de los países la pandemia fue
visualizada con escalas diferentes de valor que dan como resultado la falta de previsión
para enfrentarla. La pandemia se veía lejana, distante, como un hecho que no llegaría,
tomando en cuenta las distancias geográficas. Todos estos elementos revelan fallas de
gobierno que han tenido costos que se traducen en contagios y muerte de personas casi
en todos los países del mundo.

Lo anterior revela que la conducta humana no estuvo lúcida a tiempo para tomar medi-
das preventivas y evitar así, el drama humano de los contagios y las personas fallecidas.
Las noticias iban de un lado a otro. No se actuó para protegerse mejor, sino de manera
reactiva, inclusive tardía. Incluso se llega afirmar que la primavera y el verano con su
calor intensos podían eliminar el virus. Nada más inexacto sólo deseos y declaracio-
nes sin evidencia empírica, como las de algunos gobernantes como los presidentes de
Brasil Jair Bolsonaro y Donald Trump de los Estados Unidos de Norteamérica quienes

4 El diseño, el mantenimiento, la vigilancia y el cumplimiento de las instituciones también generan costos de transac-
ción muy elevados, por ejemplo, cuando la información es incompletas, imperfecta y costosa; las estrategias elegidas
no garantizan que el resultado alcanzado sea exactamente igual al previsto. (Ayala,1999:90)

  
consideraban que se trataba de una “gripita” o un “catarrito” y hoy las sociedades que
dirigen están contagiadas de manera preocupante y además encabezan las noticias no
favorables en cuanto a la reproducción y el crecimiento de la pandemia.

Las ciencias sociales han de llevar a cabo trabajo de análisis y campo para focalizar el
porqué de esas conductas de líderes políticos en condición de autoridades de su país,
dado que, ante los riesgos del Coronavirus, no responden con medidas de protección y
provocan en este caso, que en las sociedades que dirigen se tengan puntos críticos, al
crecer el número de pobladores que se infectan e incluso mueren diariamente.

No menos importante son también las conductas de la sociedad a través de sus inte-
grantes. Asumir la responsabilidad sobre la pandemia no fue un hecho generalizado,
unas personas fueron más responsables que otras. Esto también debe ser motivo de
análisis ante una pandemia que no se conocía provocaba daños letales a los individuos.
Lo anterior destaca que la condición humana es compleja, más aún en el terreno de los
hábitos y la conciencia cívica que son fruto de sistemas culturales seculares y que se
reproducen generación con generación.

Los infortunios no se procesan de igual manera. Hay diversos mecanismos sociales


para valorarlos y darles lectura. De este modo la forma de captarlos revela estilos,
creencias y conductas heterogéneas. Todo ello da como resultado que el sistema de
vida sea contradictorio y contrastante. Las conductas humanas y sociales tienen fa-
cetas que explican patrones de vida diferenciada en condiciones de la pandemia. Son
facetas que aluden a modos de creer y actuar, con lo cual los sistemas sociales y pro-
ductivos dan pauta a los resultados que generan cuando se alude a rendimientos y des-
empeño de la vida económica. Refiere a la vez, al modo de pensar y decidir sobre cómo
enfrentar la pandemia tomando en cuenta decisiones y acciones que se manifiestan en
la vida privada, pública y social.

Hay un mosaico de conductas colectivas que se suceden en modo de convivencia e in-


teracción, las cuales explican los valores y las preferencias que necesitan regulación con

  
la aplicación de políticas públicas. Las ciencias sociales tienen como escenario crítico el
tiempo de la pandemia, de las economías con baja productividad y con daños en el tejido
social. El contagio, que origina confinamiento, suspensión de actividades sociales, limi-
taciones a la conducta de las personas para frenar el contagio letal, así como aprendizaje
de las personas para vivir con el uso intenso de la tecnología, es otra etapa de vida llena
de significados a considerar y valorar debido al impacto de los problemas sociales y los
problemas públicos que se suceden con regularidad importante.

El curso de la pandemia, así como lo qué seguirá en la etapa post-pandemia, será un


conjunto de expectativas, proyecciones, decisiones y acciones públicas a saber:

La acción púbica –como cualquier otra acción colectiva– no se hace en abstracto, sino
con personas de carne y hueso que actúan en circunstancias definidas, mediante proce-
sos deliberativos matizados, a su vez, por la dotación de poder, información y situación
entre los actores que la encarnan; deliberación que incluye la intención explícita de in-
fluir en la definición de los problemas públicos que habrán de ser seleccionados por los
aparatos del Estado. Así, la acción pública supone una visión, a un tiempo más compleja
y más precisa sobre los procesos que llevan a definir problemas públicos y a dirigir, en
consecuencia, el curso de las políticas públicas. Y supone también la coherencia entre
esas definiciones previas y las formas específicas que habría de adoptar la intervención
de los aparatos burocráticos, en cada caso. (Merino, :)

En este sentido, habrán de organizarse para hacer frente a los retos tanto en la sociedad
como en la vida de los gobiernos. Los Estados por su parte, también han tenido formas
de actuación que no siempre han conjugado eficacia y protección de la vida.

En esta perspectiva, es importante destacar qué lleva a las autoridades públicas en lo


general a actuar de modo tardío. Qué provocó que los sistemas de salud colapsaran en el
corto y mediano plazo. Qué provocó que la pandemia rebasara las estimaciones elabo-
radas por los responsables de la salud pública. Todo ello se relaciona con decisiones y ac-
ciones que las autoridades adoptaron para cuidar a la población y en sentido contrario,

  
no lograron en la mayoría de los casos evitar que la población se infectara, causando así,
cifras mayores, que documentan la muerte de seres humanos, para dar paso a resultados
contrastantes que las autoridades consiguen obtener.

El número de contagios y fallecimientos da cuenta de los gobiernos que actuaron


con rapidez y cuáles no. La rapidez o la tardanza es señal de cómo monitorean los
procesos sociales y cómo responden para evitar que se salgan de cauce. Los regis-
tros de salud que los gobiernos han utilizado quedan en entredicho cuando se ad-
vierte el daño ocasionado por la pandemia. En este caso, las ciencias sociales tienen
que focalizar los estragos de la pandemia valorando los procesos institucionales de
las políticas públicas, que, aplicados por los sistemas sociales, económicos, jurídi-
cos, políticos, gubernamentales, así como por los sistemas de gestión pública, para
descubrir y atender las relaciones causa-efecto que dan lugar a la adopción de las
decisiones públicas a cargo de la autoridad.

Hay material que puede trabajarse como evidencia a partir de pruebas de campo y con la
elaboración de datos para hacer cuantificaciones, por ejemplo, de los daños causados en
la sociedad, la población y la economía. Hay material para hacer estudios, diagnósticos,
proyecciones y ejercicios de prospectiva que son necesarios para construir los nuevos sis-
temas conceptuales y metodológicos que exige la realidad en curso y la realidad futura.

En los tiempos de la pandemia, está claro que se rompen las rutinas administrati-
vas y sociales, debido a que emergen medidas extraordinarias tanto para salvar la
vida como para llevar a cabo las actividades productivas sociales y, de ese modo, se

5 “Los sistemas sociales en los que está recursivamente implícita una estructura, por el contrario, incluyen las activi-
dades situadas de agentes humanos, reproducidas por un tiempo y un espacio. Analizar la estructuración de sistemas
sociales significa estudiar los modos en que esos sistemas, fundados en las actividades inteligentes de actores situados
que aplican reglas y recursos en la diversidad de contextos de acción, son producidos y reproducidos en una interac-
ción.” (Giddens,2011:61)
6 “Los individuos aplican las mismas soluciones a los problemas rutinarios que enfrentan y el tiempo para resolverlos
es pequeño; en contraste los problemas nuevos y más complejos obligan a los individuos a buscar nuevas soluciones y
ello exige más tiempo. El tamaño de la brecha entre dificultad del problema y competencia para resolverlo aumenta o
disminuye la flexibilidad para elegir cursos de acción o para tomar decisiones.” (Ayala,1999:120)

  
estructura un sistema de convivencia fincado en medidas sanitarias más estrictas y
políticas de gobierno que permitan levantar la economía para dejar atrás su estanca-
miento. Lo que había sido motivo de regularidad se altera, desacomoda y modifica,
hasta llegar a una zona de incertidumbre que debe estabilizarse con medidas dife-
rentes para frenar los costos ocasionados a la población. Se rompen de este modo,
referentes clave como acatar las instrucciones de la autoridad y se da el caso de que no
todo es obediencia civil para ponerse a salvo. Las conductas, los procesos, las decisio-
nes, y las elecciones también son impactadas.

Agenda de trabajo
Los impactos de la pandemia del Coronavirus modifican de fondo los medios para ana-
lizar los problemas de la sociedad y la economía. La regularidad que se vivía ha sido
alterada de modo drástico y en tiempo corto Las medidas de gobiernos son apenas pa-
liativos para evitar la reproducción de los contagios de la pandemia. Han enfrentado
con capacidades públicas insuficientes los efectos negativos tanto de la pandemia como
de la economía en zonas de bajo rendimiento. Ello obliga a revisar qué deben hacer las
ciencias sociales, entendidas como ciencias que analizan la conducta de las personas y
grupos que se desenvuelven en ámbitos complejos que aluden a la economía, la políti-
ca, el derecho, la política, el gobierno, la administración pública y la historia, elementos
todos de los cuales es posible hacer trabajo de análisis, así como inferir conclusiones que
permitan avanzar hacia derroteros que permitan esclarecer lo que ha sucedido.

Las ciencias sociales tienen ante sí retos que las obligan a revisar su carácter multidis-
ciplinario para establecer criterios, agendas, normas y reglas de trabajo que permitan
ahondar en labores cooperativas. Hoy la sociedad es un todo el cual es importante cono-
cer en sus partes. Cada parte es un sistema de complejidades que se deben abordar para
7 “El conocimiento pertinente debe afrontar la complejidad. Complexus significa lo que está tejido junto; en efecto,
hay complejidad cuando son inseparables los distintos elementos que constituyen un todo (como el económico, el
político, el sociológico, el psicológico, el afectivo o el mitológico) y existe un tejido interdependiente, interactivo e
inter-retroactivo entre el objeto de conocimiento y su contexto, las partes y el todo, el todo y las partes o las partes
entre sí. Por eso, la complejidad es la unión entre la unidad y la multiplicidad. El progreso característico de nuestra era
planetaria nos enfrenta cada vez más a menudo, y de manera cada vez más ineluctable, a los retos de la complejidad.”
(Morín,2011:51-52)

  
conocer los detalles de funcionamiento de cada sistema. Estilos de vida, de intercambio,
consumo, recreación, diversión y trabajo, dan cuenta de que la sociedad en su visión ac-
tual es la suma de partes embonadas que sintetizan conductas y relaciones que permiten
calificar como interacciones lo que se lleva a cabo.

A raíz de la pandemia, la vida doméstica y la pública se han modificado de manera


importante. Las calles se vaciaron con las medidas de confinamiento, los puestos de
trabajo en buena medida ingresaron a la aplicación de procesos digitales a distancia, se
interrumpió el trato social y se ha instaurado la distancia entre las personas para evitar
los contagios. Ha bajado la convivencia en lugares públicos como cines, restaurantes,
teatros y plazas. Es importante que las ciencias sociales enfoquen todo este significado
causal para esclarecer lo sucedido y valorar cómo son y serán las tendencias en la socie-
dad y el sistema de instituciones que la configuran.

La vida de las personas y grupos ha sido modificada, se ha ingresado a un mundo de


mayor incertidumbre a saber:
La incertidumbre deviene viático: la duda sobre la duda da a la duda una nueva
dimensión, la de la reflexividad; la duda por la cual el sujeto se interroga sobre las
condiciones de emergencia y de existencia de su propio pensamiento constitu-
ye desde ahora un pensamiento potencialmente relativista, relacionista y auto–
cognoscente. En fin, la aceptación de la confusión puede convertirse en un medio
para resistir a la simplificación mutiladora. Ciertamente, el método nos falta en
el comienzo; al menos podemos disponer de un anti-método en que ignorancia,
incertidumbre, confusión se convierten en virtudes. (Morin, :)

8 “En el mundo de las instituciones se generan y localizan los órganos de gobierno y administración encargados de
producir y recrear la gobernabilidad. Esta implica capacidad para dirigir; aplicar incentivos positivos y negativos; asig-
nar recursos escasos; tomar decisiones; elaborar e implementar políticas públicas; hacer efectivos los castigos y las
sanciones cuando se incurre en situaciones de ilegalidad; coordinar a los agentes productivos, a los grupos sociales,
políticos y civiles que ocupan sitios en la vida colectiva; cuidar la observancia y eficacia de las normas jurídicas; esta-
blecer relaciones con los contextos internacionales; atemperar los conflictos; diseñar soluciones; elegir recursos; hacer
trabajo de planeación, programación y evaluación; apegarse a la transparencia y la rendición de cuentas; evitar que los
conflictos, demandas y problemas colectivos rompan los imperativos del orden jurídico y político, tanto en el Estado
como en la sociedad civil.” (Uvalle, 2019: 29).

  
En este sentido en la medida que no es posible disminuir el Coronavirus, debido a la
falta de una vacuna, el riego de vivir con ausencia de la misma genera que el estilo de
vida tenga que ser más precautorio que de desarrollo, es decir, que sea más de sobre-
vivencia y menos de productividad efectiva ya que las normas sanitarias tienen que
adoptarse con mayor rigor.

En este caso, si los seres humanos son seres de hábitos, se presenta el problema de que no
todas las personas las adoptarán. Descubrir las causas y efectos de esta situación, obliga
a las ciencias sociales a re–estudiar y re–analizar la conducta humana en situaciones de
riesgo alto para la sociedad. Las medidas de confinamiento no han desaparecido, están
latentes en los países debido a la probabilidad de que el contagio de la pandemia aumen-
te. Esto tiene significados diversos para las personas en el sentido de que su conducta
aún tiene limitaciones a cumplir, aunque las economías se abran y los espacios públicos
vuelvan a llenarse con mayor grado de convivencia.

Sin embargo, la vida no será igual porque ahora ingresa a la etapa de la post-crisis. Ésta
implica que la sociedad y los gobiernos habrán de recorrer otros caminos después de
daños y costos que obligan a modificar estilos de vida y medidas imperativas. En este
caso, las ciencias sociales deben hacer más trabajo conjunto que permita la propuesta de
programas de gobierno no sólo para salvar vidas, sino también para establecer directri-
ces con el fin de que la sociedad y los gobiernos tengan elementos de certidumbre.

El aprendizaje de nuevas formas de vida es todo un tema de estudio a destacar para que
las ciencias sociales sean más propositivas, así mismo, el aprendizaje de nuevas formas
de convivencia en lugares públicos es otra veta de análisis, y la tendencia sobre el trabajo
virtual es otro ángulo para destacar las relaciones sociales en el mundo.

El papel de la autoridad al definir nuevas normas y reglamentos para cuidar, proteger y


desarrollar la vida en conjunto exige que las oficinas de gobierno desarrollen más traba-
jo de innovación y calidad tecnológica para evitar que la sociedad y la economía vuelvan
a tener periodos largos de confinamiento. La inversión en la innovación de los sistemas

  
de salud pública obliga a reinventar procesos, dinámicas y medios de operación de las
oficinas administrativas para que sean más creativas y preventivas, no tan rutinarias
cuando emergen situaciones de emergencia como la pandemia del COVID–.

La profesionalización del personal de salud pública debe revitalizarse para no quedar


atrás de los problemas de administración y gestión, lo cual provocó que sus acciones
llegaron tarde cuando la pandemia traía su propia velocidad y ritmo de expansión que
se condensa en mayor contagio y mayor número de personas fallecidas.

Se requiere revisar tipos de estructura, organización, así como sistemas de operación


para que las ciencias sociales, con el auxilio del análisis de las organizaciones, hagan
propuestas para tener mejores capacidades de respuesta. En este sentido, las ciencias
sociales tiene ante sí la realización de más trabajo multidisciplinario necesario para
abonar en favor de un mejor conocimiento que se traduzca en análisis normativo y posi-
tivo, dado que son caminos para llevar a cabo la comprensión de las relaciones causales
que se enlazan a través de conductas, costos, interacción y formas de colaboración, y
que originan relaciones de cooperación, la naturaleza de los conflictos, sus modos de
tratamiento, así como la decisión de utilizar los recursos escasos.

Por su misión, las ciencias sociales deben estar alertas para observar, analizar, inter-
pretar y mejorar la realidad de vida que corresponde a la sociedad y los gobiernos. Hay
que recordar también que las ciencias sociales generan conocimiento aplicado, es de-
cir, orientado a solucionar problemas de la vida diaria, teniendo como base el análisis
comprensivo y la explicación causal de los problemas y las soluciones. Sin embargo, este
ejercicio debe ser no sólo metódico, sino efectivo, es decir, que transforme el estado de
aquellas cuestiones desfavorables que existan en la sociedad y logre que la calidad de
vida se restituya con herramientas más efectivas, vinculadas a una mejor comprensión
e interpretación de la vida social y productiva.

De este modo, las ciencias sociales han de ser ciencias de propuesta y vanguardia
para generar conocimiento de frontera, es decir, conocimiento producido de manera

  
estratégica para enfrentar adversidades y declives con recursos mejor elaborados en ma-
teria de políticas gubernamentales. No deben privilegiar únicamente el conocimiento
prescriptivo, sino el factual, es decir, de la realidad que tiene comportamiento en tiempo
real, analizando conductas, procesos, intercambios, deliberación y propuestas que per-
mitan reducir la incertidumbre que aquejan a la sociedad y la economía.

La tarea de las ciencias sociales es de relevancia indiscutible para despejar la incerti-


dumbre que ahora se ciñe sobre la vida de las sociedades actuales. Han de responder con
métodos y metodologías que permitan producir elementos conceptuales y operaciones
que contribuyan a la apertura de problemas de estudio que sean propios de la etapa de
la post-pandemia. Si la sociedad no está en punto de reposo, las ciencias sociales han
de estar en reflexión constante para que, con sus recursos teóricos y aplicados, generen
respuestas puntuales a problemas entendidos en la lógica de la causalidad.

La agenda de las ciencias sociales tiene que incluir de cara al futuro más y mejores
hipótesis causales, planteamiento novedoso de los problemas objeto de estudio, es-
trategias metodológicas más efectivas, con énfasis en las soluciones institucionales,
trabajar más los escenarios de corto, mediano y largo plazos con mayor rigor, para
incursionar por el lado de vincular más de cerca actores, contextos, problemas, proce-
sos y soluciones factibles en condiciones en las cuales las sociedades y las economías
habrán de tener recursos cada vez más escasos.

Para esta tarea se requiere, definir con mayor nitidez problemas estructurales y pro-
blemas coyunturales, a fin de que la realidad no sea uniformada con análisis exhausti-
vos ni modelos demostrativos que impidan ingresar a los detalles de los procesos que
dan vida a los sistemas de convivencia social. Esto significa que las ciencias sociales
deben multiplicar la aplicación de los enfoques micro-sociales para analizar y detallar
con mejor comprensión las dinámicas y mecánicas de las formas de convivencia, dan-
do paso a formas de argumentación más estructuradas y consolidadas que permitan
la sustentabilidad de novedades teóricas y empíricas.

  
La etapa de la post-pandemia será más compleja, es decir:
La complejidad se presenta en primer lugar como regresión, pérdida, confusión,
dificultad … Aporta pérdida de la certidumbre ilusoria, oscurecimiento de las
evidencias, de confusión de las ideas hasta entonces claras distintas…” En tanto
que “La vida no tiene por meta desarrollar la complejidad: es el desarrollo de la
complejidad el que, en condiciones que comportan siempre la dimensión aleato-
ria, desarrolla la vida, es decir … la complejidad no es un fin, sino el medio nece-
sario para concebir lo fundamental, lo emergente, lo ambiguo, el individuo, el ser,
la intervención … (Morín, :)

En este sentido la parte médica, social y económica, deberán considerar qué costos
se destacarán, así como el imperativo de explorar otras vías de desarrollo para que
la sociedad y la economía recuperen la productividad que necesitan, abonado en
la eficacia de que las instituciones sociales, púbicas y privadas deben tener como
epicentro, la existencia de gobiernos más flexibles en cuanto a su tamaño y estruc-
turas, así como paquetes de políticas públicas más efectivos para desactivar crisis,
pandemias y turbulencias que alteran la estabilidad que necesitan la sociedad y la
economía. Las ciencias sociales post-pandemia tienen que centrar en el presente
y el futuro agendas de trabajo visionarias, se es decir, incidir más en los estudios
del futuro para evitar que los problemas tomen desprevenidos a los gobiernos y las
sociedades, como ha ocurrido con la pandemia del Coronavirus.

De esta manera, las ciencias sociales han de intensificar el estudio de la sociedad,


la salud y la economía para evitar que sean analizadas por separado, con el cual el
conocimiento se fragmenta y es, por tanto, menos efectivo. Las ciencias sociales
tienen el compromiso de crear más elementos conceptuales, metodológicos y em-
píricos para que los problemas estudiados, así como las soluciones que reclaman
tengan mayor relación de correspondencia.

  
Después de las etapas de crisis, es fundamental que los sistemas sociales ingresen con
mayor certidumbre a los procesos de cambio que indican las nuevas rutas a seguir.
Crisis y cambios son conceptos básicos en las ciencias sociales y en esa medida, habrán
de ocupar un lugar cada vez más destacado en la agenda de las ciencias sociales, dado
que explican el antes y después que hay en la vida de los sistemas de convivencia social.

En este caso, las ciencias sociales tienen que ser más abiertas y receptivas para que los
procesos futuros de la sociedad tengan respuestas analíticas y soluciones más efectivas
que permitan remontar condiciones adversas de vida en el mundo cambiante de la glo-
balidad y la mundialización.

Conclusión
Las ciencias sociales se encuentran en etapa de retos a encarar con lo mejor de sus
repertorios vinculados con los sistemas de conceptos, las estrategias metodológicas
y el trabajo de campo a realizar. Todo ello situado en las condiciones que el Coro-
navirus exige como pandemia, la cual ha trastocado el mundo de la sociedad y la
economía, provocando impactos en la gestión pública de los gobiernos. La realidad
espacial y temporal de la sociedad continúa en modificación. La pandemia sigue en
curso, pero las tendencias que apunta deben ser analizadas por las ciencias sociales
con óptica más puntual y específica. Se trata de una pandemia que provoca altera-
ciones sustanciales en la vida social y estatal, lo cual implica que hay un antes y un
después de su formación y desarrollo.

9 Saber pensar desde la complejidad refiere Ander-Egg es “Abandonar las certidumbres, o lo que es lo mismo, saber
pensar desde la incertidumbre y la perplejidad nos conduce y nos invita a una interpelación permanente. Admitiendo
la rápida biodegradabilidad y obsolescencia de los conocimientos, se excluye toda instalación en verdades adquiridas y
toda forma de parasitismo mental. Toda ciencia, toda técnica, todo pensamiento siempre ha de ser corregido y reajus-
tado, reformulado y reelaborado; nunca terminado” (Ezequiel, 2001:91).
10 “La globalización, en esta primera perspectiva, es un fenómeno concreto o un conjunto de fenómenos concretos,
económicos sí, pero también culturales e incluso ecológicos. El producto de cambios con fechas precisas y de im-
portantes debates sobre la naturaleza y la intensidad de esos cambios, así como sobre la periodización que permite
situarlos en el tiempo. Por otra parte, el vocablo tiene un uso conceptual. Sirve para analizar los problemas del mundo
contemporáneo, para pensar los procesos nuevos o renovados, la forma en que se organiza o desorganiza la vida co-
lectiva. La globalización es, entonces, un concepto, un instrumento para abordar las realidades de nuestros tiempos.”
Wieviorka, 2009:59)

  
La sociedad deberá adoptar patrones de vida a partir de asumir que las normas sanitarias
son, de cara al futuro, factor a cumplir de modo irrestricto. Esto indica que las propias
normas sanitarias tendrán observancia rigurosa porque se relacionan con situaciones
de salud o contagio. Un patrón de vida como el propuesto tiene que analizarse de mane-
ra cuidadosa para dar lugar a enfoques de política pública con visión del siglo , no del
siglo . El curso de la vida diaria tendrá como tendencia también que las condiciones
laborales serán cada vez más por vía digital a distancia, lo cual modifica que los espacios
de trabajos no deben saturarse de nueva cuenta. En este caso, las ciencias sociales han
de aportar nuevos paradigmas que esclarezcan por qué la vida diaria no puede ser como
antes, es decir, antes de la pandemia. Las crisis dan paso a otras circunstancias de vida y
en esa medida, lo que ya da de sí, no puede reinstalarse a la manera del isomorfismo, es
decir, con la adopción acrítica de modelos de vida que se tenían y se desea restaurar. No
será posible valorar la pandemia actual en el simplismo de que ya “todo pasará” y que
no hay elementos a evaluar. Las ciencias sociales no pueden incurrir en el mecanicismo
de que nada ha cambiado, cuando el mundo factual demuestra que sí hay cambios que
ya modifican los patrones de conducta.

Las ciencias sociales, como áreas de conocimiento abiertas a la reflexión, al debate, a


la deliberación, así como a la búsqueda de otros paradigmas, están en el umbral de ca-
tegorizar con nuevos referentes empíricos cómo el mundo social, productivo, político,
cultural y público tiene ahora caminos nuevos para organizarse y encarar los retos de
otras perspectivas y medios de acción.

La conducta humana y social presenta ahora otras facetas relacionadas, por ejemplo,
restricciones a la libertad de las personas por motivos de la pandemia. Esto es un hecho
insólito que tiene, ha tenido y tendrá repercusiones en la vida social., más aún, en los
regímenes de la democracia política que valoran a las personas como el eje de las mis-
mas libertades. El poder público tiene que generar marcos legales para que sea posible la
convivencia con las menos tensiones posibles en este sentido.

  
De este modo las ciencias sociales tienen ante sí y para sí, escenarios interesantes a
valorar como objetos de estudio, a fin de dar luz sobre las conductas colectivas que se
generan en los espacios públicos. Su compromiso con el tratamiento de los problemas
colectivos y la necesidad de elaborar conocimiento relevante son ahora vías para que
las ciencias sociales ingresen a una etapa más de su desarrollo a partir de relacionar las
nuevas interacciones de la sociedad con el Estado.

Fuentes de consulta
Aguilera, R. () La trascendencia del Estado y la administración pública en la esfera social y pública.
Instituto de Administración Pública Puebla. México.
Ander-Egg, E. () Métodos y técnicas de Investigación social. Acerca del conocimiento
y del pensar científico. Editorial Lumen.
Ayala, J. () Instituciones y Economía. Una introducción al neoinstitucionalismo económico.
Editorial Fondo de Cultura Económica. México.
Giddens, A. () La constitución de la Sociedad. Bases para la teoría de la estructuración.
Amorrortu editores. Buenos Aires.
Morin, E. () El método I. La naturaleza de la naturaleza. Ediciones Cátedra, Madrid.
Morin, E. () Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Editorial Paidós. Madrid.
Rabotnikof, N. () En busca de un lugar común. El espacio público en la teoría política
contemporánea. Instituto de Investigaciones Filosóficas-. México.
Uvalle, R. () “Las ciencias sociales y las políticas públicas en el fortalecimiento del arte de gobernar”
en Revista convergencia. Núm. . Universidad Autónoma del Estado de México. México.
Uvalle, R. () “Instituciones, rendición de cuentas y prácticas de corrupción en el gobierno
de Quintana Roo: el ejercicio de los fondos federales” en Revista de estudios Políticos No. 
Septiembre-Diciembre. -. México.
Wieviorka, M. () “Pensar globalmente” en Pensar la globalización, la democracia y la diversidad
(Coordinadores) Judit Bokser Liwerant, Juan Felipe Pozo Block, Gilda Waldman Mitnick.
Universidad Nacional Autónoma de México. México.

  
México, la nueva realidad contextual tras la pandemia
de COVID-
Ricardo Chávez Peña

Remembranza de La peste escarlata y su relación con el COVID-


El escritor norteamericano Jack London (-) describió en su relato corto La
peste escarlata, lo que tarde o temprano podría llegar a suceder a la humanidad, es
decir, ser exterminada casi en su totalidad a causa de un virus.

El visionario autor -que abandonara la escuela a los catorce años, y que antes de
ser famoso y reconocido en el mundo de la literatura a nivel mundial se enfrascara
en varias aventuras personales, que lo llevarían a recorrer las inhóspitas tierras del
norte del continente americano como Canadá y Alaska-; terminaría por ubicar su
historia en el año , fecha que no se indica con literalidad en su narración, pero
que de manera deductiva es posible establecer.

En la historia de London, el personaje del Dr. James Howard Smith, -antiguo catedrático
de literatura inglesa en la Universidad de California-, cuenta a sus nietos nacidos en un

1 Licenciado en Derecho por la Unidad Académica Profesional Texcoco (UAEM); Maestro en Ciencias Penales y Criminalís-
tica por la Facultad de Derecho de la Barra Nacional de Abogados AC (FDBNA); Doctor en Derecho Penal por el Centro de
Estudios Superiores en Ciencias Penales y Criminológicas AC (CESCIJUC); Maestro en Gobierno y Asuntos Públicos por el
Centro Universitario UAEM Texcoco; Doctor en Derecho por la Facultad de Derecho de la Barra Nacional de Abogados AC
(FDBNA); Posdoctorado en Gobernabilidad y Gobernanza en Democracias Avanzadas por el consorcio institucional de la
Academia Internacional en Ciencias Político-Administrativas y Estudios de Futuro AC (IAPAS); la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP) y la University of Colorado, Colorado Springs (UCCS). Actualmente se desempeña como profe-
sor de asignatura en la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán (UAEM) y en el Centro Universitario UAEM Texcoco.

  
estado salvaje, que en el año  un extraño virus comenzó a atacar a la humanidad de
forma irremediablemente letal.

Además de la sorprendente cercanía con la que el autor, sin mayor referencia que su
propia imaginación, atina a ubicar su relato en dicho año; -y que sabemos que la pande-
mia que da pie a esta serie de capítulos tomó lugar en el año -, encontramos otras
similitudes, como el hecho de que London ubica la aparición de la peste escarlata un año
después de la elección de un tal Morgan V como presidente de los Estados Unidos de
América, por parte de un Consejo de Magnates.

Lo anterior permite suponer que, dentro del universo de ficción del escritor, las eleccio-
nes populares como hoy las conocemos ya no existían, y que dicho consejo plutocrático
era el que decidía tal designación.

Sobra recordar que en el año del COVID-, Donald John Trump continúa siendo el pre-
sidente de los Estados Unidos de América, prototipo perfecto del magnate posmoderno
a la cabeza de un país igualmente relevante.

-- chilló, al fin, de un modo grotesco-. Este es el año en que Morgan V fue nom-
brado presidente de Estados Unidos por el Consejo de Magnates. Debió ser una de
las últimas monedas que se acuñaron, porque la Peste Escarlata ocurrió en .
¡Señor! ¡Señor! ¡Quién lo pensara! ¡Sólo hace sesenta años, y ser yo el único supervi-
viente de aquellos tiempos! ¿Dónde la encontraste, Edwin? (London, :)

Tal vez algún día, en los años por venir, se recordará a la pandemia del COVID- con
anécdotas parecidas a las de esta visionaria narración.

Pero la historia de London no se quedaría allí solamente, pues a lo largo de la misma,


continuamos encontrando más y más situaciones, que ahora nos son tan familiares
tras la mencionada crisis.

  
-¡Sólo de pensarlo! He visto este mar, en un domingo delicioso, animado con la
presencia de hombres, mujeres y niños. Y entonces no había osos que pudieran
atacarles. Precisamente en estas rocas había un gran restaurante, donde servían
cuanto pudiera desearse. San Francisco tenía cuatro millones de habitantes y aho-
ra apenas si hay cuatrocientos en toda la región. En el mar se veían barcos y más
barcos saliendo o entrando por la Puerta de Oro. Y en el aire, aeronaves, dirigibles
y máquinas volantes… (London, :)

Con la pandemia del COVID-, por primera vez en la historia de la humanidad se pu-
dieron contemplar a través de los medios de información, lugares públicos de grandes
dimensiones y de emblemática popularidad, como la plaza de San Marcos en Venecia o
la Ciudad del Vaticano en Roma, completamente vacías, al tiempo que las alarmantes
cifras de gente enferma o fallecida por el virus se incrementaban en los países primera-
mente afectados, según la información difundida por radio, televisión e internet.

Una nueva forma de vida iba a comenzar a establecerse en el mundo.


De manera similar, la solicitud por parte de los gobiernos, primero para invitar y luego
exigir a sus ciudadanos no viajar a los países más afectados, diezmó económicamente a
las aerolíneas y demás prestadores de servicios de transporte terrestre y marítimo.

-La aviación se desvaneció como la espuma-murmuró, al reanudar su relato-. Eso


es…, espuma y aviación. Toda la obra del hombre sobre el planeta era igualmente
espuma. Había domesticado a los animales útiles, destruido los dañinos y lim-
piado la tierra de la vegetación silvestre. Después desapareció esto, y el torrente
de vida primitiva volvió a invadirlo todo, borrando su obra…La selva y las malas
hierbas inundaron sus campos, las fieras rodearon sus rebaños, y ahora hay lobos
en la playa de Cliff-House -le aterró su propio pensamiento-… (London, :)

Incluso para el mundo académico todo fue caos, especialmente para muchos que, como
yo, se negaron a cambiar violentamente los métodos tradicionales de enseñanza pre-
senciales, por el uso de tecnologías virtuales para la educación (), que, aunque útiles

  
y maravillosamente avanzadas para estos tiempos, resultaran tremendamente imperti-
nentes, al menos, claro, para los que defendemos las metodologías clásicas.

Las clases universitarias alrededor del mundo se vieron afectadas en la calidad inapre-
ciable del elemento libertad de cátedra.

-¿Para qué servían entonces las casas de piedra?-preguntó Hare-Lipe.


-¿Os acordáis de cuando vuestro padre os enseñó a nadar?- El muchacho asin-
tió-. Bueno; en la Universidad de California (éste es el nombre que dábamos a
aquellas casas) nosotros enseñábamos a los jóvenes a pensar, lo mismo que aho-
ra os he enseñado yo, con arena, guijarros y conchas, a saber la gente que vivía
en aquel tiempo. Había mucho que enseñar. Los jóvenes a quienes enseñábamos,
se llamaban estudiantes. Nos reuníamos en grandes salones. Yo hablaba a cua-
renta o cincuenta de aquellos jóvenes como os estoy hablando a vosotros. Les
hablaba de los libros que otros hombres habían escrito en otras épocas y, hasta
algunas veces, en su propia época.
-¿Esto es todo lo que hacías? ¿Hablar, hablar y hablar? -preguntó Hoo-hoo-.
¿Quién cazaba, entonces carne para ti y ordeñaba las cabras y pescaba?
(London, : y )

En definitiva, una crisis pandémica como la del COVID- llega a poner en jaque a cual-
quier sistema establecido y a todo posible ámbito imaginable.

Esto, hasta donde se sabe, ha pasado siempre a lo largo de la historia de la humanidad,


pero no en esta escala; aunque sí impactando a las sociedades de distinta manera de
acuerdo a sus propios contextos.

La enfermedad y la propia mortandad en los seres humanos ha sido un adversario cons-


tante, en contra del derecho más preciado que tiene una persona, es decir, la dignidad.

  
La lucha en contra de las bacterias; virus; hongos y demás microorganismos que pue-
den representar riesgo importante para la salud humana nunca ha terminado, pero
ahora, esta clase de peligros se ha sofisticado de manera particular.

…A los gérmenes les llamábamos microorganismos. Cuando había varios millones


o un billón en la sangre de un hombre, ésta enfermaba. Había de muchas clases,
más que granos de arena hay en el mar. El bacillus anthracis; el micrococcus; el
Bacterium lactis (este es el que hace agriar la leche de las cabras, aún hoy en día,
Hare-Lip); y había Schizomycetes sin fin. Y otros muchos… (London, :)

Hoy más que nunca, nos enfrentamos a amenazas cada vez más difíciles, como es el caso
de los enemigos invisibles que la tecnología ha traído consigo, así como la supervivencia
en contra de la droga; la contaminación en todas sus formas; y la respectiva lucha contra
los microorganismos perniciosos devenidos de la naturaleza; o manipulados y creados
por el genio del ser humano.

Con la llegada del COVID- diversas medidas médico-sanitarias fueron adoptadas por
los organismos internacionales y nacionales especializados en la materia, como la Orga-
nización Mundial de la Salud () y la Secretaría de Salud mexicana (), para tratar
de enfrentar la amenaza; por ejemplo, con la llamada “sana distancia” entre personas, lo
que significó en principio, conservar espacio mínimo de uno y medio metros en filas y la
calle en general; así como dentro de las casas y de todo tipo de inmuebles y espacios.

…Mucho tiempo antes, cuando había aún pocos hombres en el mundo, había tam-
bién pocas enfermedades. Pero según aumentaban aquéllos y vivían aglomerados
en grandes ciudades y civilizaciones, surgían nuevas enfermedades y penetraban
en sus cuerpos nuevas clases de gérmenes. Así morían infinidad de millones de
seres humanos, y cuanto más aglomerados vivían, más terribles eran las nuevas
enfermedades. En la Edad Media, mucho antes de venir yo al mundo, diezmó a
Europa la Peste Negra muchas veces. En los grandes núcleos de población se exten-
día después la tuberculosis. Cien años antes de nacer yo existía la peste bubónica

  
y en África (sic) la enfermedad del sueño. Los bacteriólogos luchaban con todas
estas epidemias y las destruían lo mismo que vosotros lucháis con los lobos para
defender vuestras cabras, o aplastáis a los mosquitos que se posan sobre vosotros.
Los bacteriólogos… (London, :)

Además de la adopción de la llamada sana distancia, la utilización de cubrebocas para


casi cualquier actividad que se realizara, terminó por ser una verdadera transformación
de vida para las personas, durante y después de meses de crisis epidemiológica.

Lo mismo sucedería con la recomendación de lavarse o desinfectarse las manos con


frecuencia y con la práctica de distintas maneras de saludar a otros, evitando el contacto
físico y el intercambio de fluidos como técnicas sanitarias para contener la contamina-
ción que producen los estornudos.

…Como iba diciendo, los bacteriólogos luchaban con los gérmenes y los destruían…
a veces. Había la lepra, una enfermedad horrible. Mucho antes de nacer yo, los
bacteriólogos descubrieron su germen; no ignoraban nada de él y lo mostraban en
películas, pero nunca encontraban la manera de matarlo. En  hubo la pes-
te exterminadora, una enfermedad que empezó en un país llamado Brasil y que
mató a millones de seres humanos. Los bacteriólogos encontraron su germen, así
como la manera de destruirlo, y la peste exterminadora ya no progresó. Hicieron lo
que ellos llamaban un suero que se introducía en el cuerpo del hombre y mataba
a los gérmenes, sin matar al hombre. En  hubo la pelagra y la lombriz gan-
chuda. Los bacteriólogos acabaron con ellas fácilmente. Pero en  surgió una
nueva enfermedad, jamás vista hasta entonces. Hacía presa en los niños menores
de diez meses y les incapacitaba para mover las manos y los pies, para comer o lo
que fuera, y los bacteriólogos tardaron once años en descubrir la manera de matar
a tan extraño germen y salvar a los niños. (London, : y )

Jack London fue un autodidacta por excelencia, un hombre cuyo enorme conocimiento
y cultura general, se debía concretamente a sus lecturas de juventud (pues muere antes

  
de cumplir cuarenta años), y al también ingente cúmulo de experiencias que coleccionó
a lo largo de su -relativamente- breve vida.

No obstante, esto, siempre existe sorpresa y en ocasiones incluso duda, de la ori-


ginalidad e inalterabilidad de algunas de las obras escritas por los grandes visio-
narios -Jules Verne (-); Herbert George Wells (-); Isaac Asimov
(-); etcétera-, pues el acercamiento y a veces exactitud de sus aseveraciones
literarias, rayan en lo irracional.

London muere en , por lo que las fechas y acontecimientos que escribió en La peste
escarlata posteriores a este año, tuvieron que ser imaginados o al menos vislumbrados
prospectivamente, con base en sus conocimientos científicos; lo que para el ojo de la
historia llegue a parecerse literariamente a la realidad, nunca dejará de fascinar a los
interesados en dichas similitudes.

…¿Cuál será su utilidad entonces? Lo mismo que pasó la antigua civilización, pa-
sará también la futura. Tardará cincuenta mil años en surgir, pero pasará irre-
misiblemente. Todo pasa. Lo único que perdura es la fuerza cósmica y la materia,
siempre en estado de fusión, siempre accionando y reaccionando y produciendo
eternamente las mismas figuras: el sacerdote, el soldado y el rey. De la boca de los
niños sale la sabiduría de todas las edades. Unos combatirán, otros dominarán y
otros orarán; los demás trabajarán y sufrirán, y sobre sus cuerpos ensangrentados
volverá a levantarse, una y otra vez, infinitamente, la asombrosa belleza, la in-
comparable maravilla de la civilización… (London, : y )

2 1 Aludiendo a la cita anterior de la obra de Jack London, las características que describe de tal enfermedad incapaci-
tante en los niños, coincide con la “poliomielitis” que, por cierto, en México se presentó severamente en la misma época
referida por el escritor, de hecho al consultarle a mi padre (Ing. José Chávez Munguía) acerca de dicho acontecimiento
y de esa época, me dijo que precisamente en 1947 la poliomielitis atacó con dureza en el entonces Distrito Federal (hoy
CDMX), y que a los escolares de esos días se les exigió llevar dentro de sus bolsillos pequeñas “esferas de naftalina” para
poder ingresar a clases en las escuelas públicas de la capital. La única discrepancia entre lo sucedido históricamente y lo
novelado, es que el Dr. Jonas E. Salk desarrolló la vacuna para la poliomielitis en 1954, siete años después de aparecida
la enfermedad, a diferencia de los once años descritos por London.

  
El COVID- y su breve análisis contextual y constitucional mexicano
No es la intención de este capítulo mostrar un dramatismo excesivo, acerca de lo que
puede llegar a ocurrir al enfrentar una futura crisis epidemiológica a gran escala, pero
sí es necesario tratar el tema y la posibilidad con absoluta seriedad, tal y como ocurrió
tras el surgimiento de la Guerra Fría.

Desde entonces, la conciencia mundial acerca de la posibilidad de ser destruida en su


totalidad se convirtió en verídica.

Además, se debe tomar en cuenta, que si se llegara a descubrir que el COVID- fue di-
señado científica y militarmente con propósitos de exterminio selectivo, la teoría cons-
pirativa acerca de que la humanidad puede ser aniquilada con armas químicas creadas
con dicho fin, resultaría cierta.

De ahí que continúe siendo pertinente para cualquiera que opine o se atreva a escribir al
respecto, no afirme saber posibles causas y nombres con exactitud, pues la vida misma
se pone en juego al enfrentar a esta clase de complots, aun de manera meramente inte-
lectual, tal y como muestran las películas y novelas de alto espionaje internacional.

Parte del truco empleado por los manipuladores de este tipo de operaciones de alto nivel
conspirativo, es exigir pruebas concretas a quienes logran deducir, conocer o descubrir
las verdades ocultas, pues casi nunca los perpetradores de las mismas llegan a dejar
cabos sueltos, o bien, tienen el poder y la capacidad suficiente para hacerlas desaparecer
una vez recabadas, junto con quienes tuvieron la sagacidad y el talento para obtenerlas;
en este sentido, el problema es aún mayor.

En el mejor y más pacífico de los casos, los entes responsables del complot tachan so-
lamente de charlatanes o de desequilibrados mentales a quienes por una u otra razón
-quizás por pura imprudencia- se atreven a ventilar o poner en entre dicho aquellas
“verdades” universalmente difundidas y actuadas con tenaz teatralidad.

  
Es importante considerar que el mundo actual se encuentra más vulnerable que nunca
respecto al efecto que pueden llegar a causar las denominadas fake news o noticias fal-
sas, pues con ayuda de las tecnologías de la información y comunicación, es mucho más
efectiva su generación y difusión.

Además, no sería la primera ni última vez que “leyendas urbanas” alusivas al supuesto
diseño y difusión de virus o gérmenes creados por “algunos” con propósitos diversos,
terminen por ser difundidas en todo el mundo.

Las razones podrían ser variadas, tales como vender más medicamentos de cierto tipo;
aterrorizar o desestabilizar a sociedades o a Estados enemigos, ya sea política, social y
económicamente hablando; exigir el pago de deudas financieras o comerciales adquiri-
das en el pasado; alardear con amenazas destructivas reales al bloque geopolítico con-
trario; o bien, por haber cometido la sencilla torpeza de dejar escapar al hipotético virus
de algún laboratorio estatal o privado, probablemente secreto.

La intelectualidad y la cientificidad también contemplan la aceptación y/o existencia de


lo que no puede ser probado en algún tiempo o circunstancia específica, pero no por ello
las especulaciones tienen porqué ser consideradas como irresponsables o poco serias.

Analicemos, ahora, los preceptos constitucionales de México en materia de salud públi-


ca, antes de hacer lo conducente en relación a lo establecido por órganos internacionales
como la  y por la Ley General de Salud () mexicana.

En primer lugar es menester reflexionar que el bien jurídico tutelado, así como el dere-
cho humano que específicamente se vio vulnerado por tal pandemia, no es otro que el
de la vida misma, que para poder encuadrarla de manera legal dentro del sistema jurídi-
co mexicano, es necesario remitirnos a su fuente primigenia, es decir, a la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos () que en su artículo °, párrafo segun-
do a la letra dice: “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable
e informada sobre el número y espaciamiento de sus hijos.” (, :). Es decir,

  
que la vida como la conocemos inicia legalmente a partir del derecho reproductivo que
tienen las personas (mexicanas, ciudadanas o no), para poder procrear, más allá de los
requisitos posteriores que la legislación civil familiar solicita para determinar que un
ser humano sea declarado jurídicamente “vivo”.

Tras presentarse los primeros casos de COVID-, oficialmente confirmados en México, lo


que procedió constitucionalmente fue el párrafo cuarto del mismo artículo antes señalado,
el cual dicta que: “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La Ley definirá las
bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de
la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que
dispone la fracción  del artículo  de esta Constitución.” (, :)

Lo anterior se suma a los ejemplos y a las disposiciones adoptadas y exigidas por los órganos
internacionales que lograron, con cierta facilidad, que México acatara tales disposiciones,
con base automática de estos preceptos constitucionales en materia de salud y salubridad
pública, lo que saca a relucir, además, lo que puede ser considerado como un poder oculto
de la Constitución General, es decir: “el poder del sistema de salud pública”.

Para ser más precisos y continuando con los mandatos del párrafo constitucional citado,
ahora se reproducen los párrafos segundo, tercero y cuarto de la fracción  del artícu-
lo ° de la , que a su vez representan, la ª, ª y ª de las cuatro medidas alusivas a
las cuestiones sanitarias que el Congreso de la Unión ostenta como parte de sus faculta-
des, y que son específicas en relación a una pandemia como la del COVID-:

3 2 En el sistema jurídico mexicano, en la rama civil, específicamente, en su especialidad familiar, los distintos códigos
civiles vigentes y positivos contienen en sus respectivos artículos alusivos al tema, que aunque el óvulo fecundado ya
es sujeto de derechos (por ejemplo, en materia testamentaria), el producto del embarazo no podrá ser declarado “vivo”,
ni siquiera una vez que haya nacido como tal, sino a partir de alguna de las dos hipótesis siguientes: 1) que el infante
sobreviva cronológicamente hablando, un mínimo de 24 horas; o 2) que el mismo sea registrado ante juez u oficial del
Registro Civil, antes de ese lapso.
En materia penal, este principio podría ser engañosamente interpretado, porque de ser estrictamente aplicado, nadie
que lastimara o asesinara a un ser humano no declarado legalmente aún como “vivo”, podría ser acusado como autor
de algún tipo penal, como las lesiones o el homicidio.
4 3 Término original del autor.

  
ª El consejo de Salubridad General dependerá directamente del Presidente de la
República, sin intervención de ninguna Secretaría de Estado, y sus disposiciones
generales serán obligatorias en el país.
ª En caso de epidemias de carácter grave o peligro de invasión de enfermedades
exóticas en el país, la Secretaría de Salud tendrá obligación de dictar inmediata-
mente las medidas preventivas indispensables, a reserva de ser después sanciona-
das por el Presidente de la República.
ª La autoridad sanitaria será ejecutiva y sus disposiciones serán obedecidas por
las autoridades administrativas del País. (, :)

La única circunstancia por la cual el poder del sistema de salud pública, o bien, el Conse-
jo de Salubridad General, -como se expresa en el segundo párrafo de la fracción  del
artículo ° de la -, no es un poder independiente como tal, es el hecho, de que se
encuentra sujeto directamente al ejecutivo federal, tanto para su generación como para
su posterior operación, sin embargo, no deja de ser en esencia, además de una extensión
del poder presidencial, una fuerza que dada su esfera de especialización y competencia,
podría llegar a ser, bajo ciertas circunstancias específicas, un poder autónomo.

Esta idea se refuerza por el claro planteamiento que ofrecen las tres medidas referi-
das, ya que aunque el Consejo de Salubridad General implementado responda al mando
directo del representante del poder ejecutivo federal mexicano, la Secretaría de Salud
federal tendrá potestades específicas en el caso de “epidemias” y/o “enfermedades exóti-
cas”, como la de establecer medidas especiales para enfrentar tales crisis.

Por último, la tercera disposición señala el carácter ejecutivo del sistema de salud ins-
taurado para enfrentar tales acontecimientos, así como su mando sobre las demás ins-
tituciones administrativas del país dentro de esta temática.

Por otra parte, el ser humano debe estar consciente de que, sin la preservación de un
medio ambiente sano, la lucha en contra de cualquier clase de enfermedad, tanto aislada
como epidémica o pandémica, no es posible; de ahí la congruencia del párrafo quinto

  
del artículo ° de la , el cual afirma que: “Toda persona tiene derecho a un medio
ambiente sano, para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este
derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque
en términos de lo dispuesto por la ley.” (, :)

De aquí se desprende el hecho de que el tema medioambiental y su sustentabilidad se


engarzan con la cuestión sanitaria, tal y como el principio de interdependencia indica en
materia esencial de derechos humanos.

Con relación a los derechos humanos de segunda generación, es decir, la referente a


los derechos sociales, tenemos que el artículo °, apartado B, párrafo segundo, fracción
 de la , vincula el derecho indígena de salud a nivel nacional: “. Asegurar
el acceso efectivo a los servicios de salud mediante la ampliación de la cobertura del
sistema nacional, aprovechando debidamente la medicina tradicional, así como apoyar
la nutrición de los indígenas mediante programas de alimentación, en especial para la
población infantil.” (, :)

Además de los inconvenientes sociales que la pandemia del COVID- trajo consigo,
como la inmovilización de buena parte de la vida institucional de muchos países del
mundo, o del bloqueo de varias de las actividades de la vida común de la ciudadanía, la
vida misma de la sociedad se vio trastocada por completo.

El enclaustramiento de millones de personas dentro de sus domicilios y el cierre de


la actividad de miles de comercios alrededor del mundo, puso en jaque al sistema
económico en general.

El sistema de justicia laboral en varias partes del mundo, incluido México, se encontró
presionado por la serie de medidas que a su vez ha tenido que adoptar, en razón de la ola
de posibles “despidos injustificados” que podían llegar a su arbitrio.

  
Aunque no sería sencillo recabar información estadística pormenorizada acerca de los
datos numéricos y de los balances específicos, de los ingresos y pérdidas potenciales de
cada uno de los comercios; restaurantes; hoteles; prestadores de servicios alimenticios,
etcétera, que tuvieron que cerrar, o por lo menos disminuir sus horarios de trabajo du-
rante la contingencia, será necesario e igualmente interesante llegar a tenerlas.

Además, es complicado pensar que los dueños de esos negocios, se hubieran tomado la
molestia investigativa de realizar los mencionados cálculos; sin embargo, siempre puede
resultar pertinente recabar datos de análisis en medio de las crisis.

Otro problema se presentó cuando las declaraciones que los voceros de Secretarías de
Estado; como las de Salud; de Economía o de Bienestar Social, aportaban datos discursi-
vos sin fondo, cuyas cifras obedecían más a una intención retórica previamente planea-
da, que al legítimo apego a la verdad.

No obstante, es posible intuir con lógica casera y observación ciudadana, que la baja de
generación de utilidades fue importante a lo largo de la pandemia; provocando entre
otras cosas la necesidad -por parte de patrones- de reducir sus listas de nómina, o bien,
de disminuir el salario de los elementos que se mantuvieron vinculados al trabajo.

Las consecuencias de conciliación y arbitraje y de procedimientos laborales interpuestos


ante la autoridad judicial competente, solo podían llegar a conocerse satisfactoriamente
en cifras, tras, por lo menos, un año posterior al cese de la crisis a través de la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social (); la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje; de la
Secretaría de Economía (); y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (),
por medio de un rastreo oficial realizado por el Sistema de Administración Tributaria
() para el caso de la economía formal.

Con relación al comercio informal y a los casos específicos de ciudadanos que tuvieron
la necesidad del autoempleo, podemos decir que fungen como un factor importante
dentro del fenómeno del COVID-, cuya consecuencia esencial fue la generación del

  
factor “incertidumbre” dentro de diversos aspectos de la vida social y económica de
México, así como de distintas partes del mundo.

En el sector público la cuestión de pago de salarios en medio de la crisis sanitaria no


tuvo mayores problemas de resolución, pues los mismos, salvo circunstancias de retraso
de nómina, continuaron pagándose en tiempo y forma, mientras los trabajadores res-
pectivos acataban las medidas de mantenerse, tanto sus familias como ellos mismos,
dentro de sus domicilios, desde donde podían continuar trabajando con horarios pre-
establecidos a través de equipo de cómputo y conexión a internet, si las características
de los trabajos lo ameritaban; no siendo así, la pandemia fue una buena oportunidad de
reencuentro personal y/o familiar, -además de un grato periodo de descanso no oficial-,
para millones de trabajadores mexicanos asalariados por dicho sector.

Hay que agradecer la responsabilidad que tuvo el Estado en este sentido, pues los que tu-
vieron una estabilidad salarial en medio de la paralización laboral y social del país, se vie-
ron beneficiados por la congruencia de una administración pública de primer mundo.

Pienso que los mexicanos tenemos que comenzar por gozar de tales beneficios en tiem-
pos de crisis, o en casi cualquier otra circunstancia menos grave, sin caer en el error de
dejarnos influenciar perniciosamente por la publicidad privada y estatal, que continua-
mente insistía a través de un eslogan que más o menos expresaba: que la paralización o
contingencia sanitaria, no debía ser considerada como periodo vacacional, como si éste
constituyera motivo de indebida complacencia moral, para quienes tuvieron la fortuna
de poderla disfrutar, también de esta manera.

Los que tuvimos la buena suerte de poder gozar de descanso “extra” por esta situación,
pudimos aprovecharla en muchos otros sentidos.

Además de haber sido una especie de compensación sana de vida que las mafias pluto-
cráticas y políticas del pasado nos fueron quitando desde hace poco más de dos décadas,
fue un periodo en el que se pudieron hacer diversas y positivas cosas.

  
Las mencionadas mafias también fueron reduciendo la duración de los periodos vaca-
cionales oficiales -al menos para el sector académico público-; al tiempo que aumenta-
ban la duración de las jornadas laborales y reducían los salarios.

Lamentablemente, esto es algo que se recuerda cada vez menos, pues los que alcanza-
mos a vivir esos aspectos privilegiados de años pasados nos vamos yendo, mientras que
las generaciones presentes nacen en medio de la cultura impuesta por los actuales amos
del mundo y su nuevo orden.

Para quienes fueron menos afortunados en medio de esta pandemia, es menester que se
revisen detalladamente dichas situaciones para establecer lo antes posible las medidas
necesarias para el justo resarcimiento de los daños; y para evitar que se vuelvan a expe-
rimentar innecesarias adversidades.

Algunos comentarios acerca de la situación laboral en México, con relación


a la pandemia
Aunque el tema relativo a las responsabilidades y derechos laborales es sumamente am-
plio y especializado, es necesario realizar algunos comentarios alusivos con respecto a
la crisis aquí comentada.

Reconociendo las situaciones mencionadas y comprendiendo las dificultades financieras por


las que los empleadores tuvieron que atravesar -en especial en los pequeños y medianos ne-
gocios-, no hay que olvidar los principios básicos que se debían tener en consideración, con
relación al derecho laboral mexicano, en cuanto a los posibles despidos de sus trabajadores:
 (sic --). Los trabajadores sólo podrán ser suspendidos o cesados por
causa justificada, en los términos que fije la ley.
En caso de separación injustificada tendrá derecho a optar por la reinstalación en
su trabajo o por la indemnización correspondiente, previo el procedimiento legal.
En los casos de suspensión de plazas, los trabajadores afectados tendrán derecho
a que se les otorgue otro equivalente a la suprimida o a la indemnización de ley;
(, :)

  
La anterior cita corresponde a la fracción  del apartado B, del artículo ° de la ,
que se refiere al principio general que impele a los patrones a no ejecutar despidos injus-
tificados, cuya figura jurídica, es materia de posible litigio ante la Junta de Conciliación
y Arbitraje respectiva; en relación a la palabra “ley” incluida al final de cada párrafo de
esta fracción, se deberá entender y consultar para su profundización la respectiva Ley
Federal del Trabajo ().

De igual manera, es importante que los empleados hayan tomado en cuenta las siguien-
tes fracciones provenientes del mismo artículo y apartado:
. Los salarios serán fijados en los presupuestos respectivos sin que su cuantía
pueda ser disminuida durante la vigencia de éstos, sujetándose a lo dispuesto en
el artículo  de esta Constitución y en la ley.
En ningún caso los salarios podrán ser inferiores al mínimo para los trabajadores
en general en las entidades federativas…
…. Sólo podrán hacerse retenciones, descuentos, deducciones o embargos al
salario, en los casos previstos en las leyes; …
……
…b) En caso de accidente o enfermedad, se conservará el derecho al trabajo por el
tiempo que determine la ley… (, :)

Como se puede observar en estas fracciones constitucionales referentes al derecho la-


boral mexicano -y que tendrán que encontrar respaldo y mayor interpretación en la Ley
Federal del Trabajo, la Ley General de Salud y la Ley del Instituto Mexicano Seguro So-
cial ()-, es apropiado conocerlas de manera general para eslabonarlas a los casos
mayormente presentados durante y después de la pandemia del COVID-.

El tema laboral en México tiende a continuar siendo complicado, dependiendo del lado
y del sentimiento en que se esté o que se tenga al respecto; pues si se es o se comparte

5 4 Cfr. Ley Federal del Trabajo, (2019) http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/125_020719.pdf (20/06/2020)


6 5 Cfr. Ley General de Salud, (2020) http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/142_240120.pdf (20/06/2020)
7 6 Cfr. Ley del Seguro Social , (2019) http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/pdf/leyes/LSS.pdf (20/06/2020)

  
la afinidad por los trabajadores, dichas medidas parecen ser sumamente congruentes y
justas, dignas de un Estado protector de sus clases sociales y económicamente menos
encumbradas; sin embargo, desde el punto de vista empresarial las normas jurídicas
laborales continúan siendo en la literalidad de su texto, profundamente inequitativas
y tendientes a sobrecargar la responsabilidad económica y financiera a los emplea-
dores, más aún, si se toman en cuenta las circunstancias particulares presentadas en
medio de una crisis paralizadora de la actividad comercial.

En este sentido, las autoridades laborales mexicanas tuvieron un papel preponderante


en la forma en que encontraron las mejores soluciones de contención de daños durante
la crisis; los resultados y las percepciones de cada participante dentro del fenómeno co-
mentado se irán revelando poco a poco, con el transcurrir del tiempo y de la progresión
de las anécdotas humanas.

Quizá se deba agradecer la oportunidad que proporcionó la pandemia del CO-


VID- para que el Estado, a través de las autoridades pertinentes; la sociedad civil
trabajadora; las representaciones de empresarios e industriales; y de los pequeños y
medianos emprendedores en general, lleguen a encontrar la mejor forma de diser-
tar; concertar y determinar nuevas maneras y mecanismos de afrontar este tipo de
crisis en materia laboral.

Definitivamente el derecho laboral mexicano tiene una gran necesidad de mejora,


tanto para fortalecer y hacer más reales los derechos con que cuentan los traba-
jadores, como para descargar las responsabilidades que actualmente tienen los
empleadores.

Se debe responsabilizar a las autoridades para que no continúen actuando sólo


como mediadores, conciliadores y juzgadores, sino que retomen las responsabilida-
des de carácter laboral y de seguridad social que les corresponden, reestructurando
a instituciones como ; ; ; Infonavit; etcétera, para que no sean
órganos a los que se necesite demandar judicialmente, y que por sí solos, otorguen

  
las prestaciones técnicas y monetarias que están obligados a dar a los derechoha-
bientes nacionales, así como extranjeros, cuando este sea el caso.

Los programas sociales han sido una manera de tratar de contener la caída eco-
nómica de pequeños y medianos negocios, así, como la conservación de otra clase
de apoyos que con anterioridad habían sido implementados, como fue el caso del
programa federal “ y más”, distribuido a las personas mayores de setenta años,
a través de oficinas controladas por la Secretaría de Bienestar, que a su vez, se en-
cuentra al mando del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores.

Programas sociales durante la crisis sanitaria


Aunque casi cualquier apoyo económico es bienvenido por toda persona que lo recibe,
en tiempos de paralización económica-comercial y laboral como la sucedida por la con-
tingencia sanitaria en México, todavía hay mucho por hacer para fortalecer la seguridad
social y la estabilidad laboral y financiera en todo el país.

Si se toma en cuenta que buena parte de las personas que reciben este tipo de apoyo
depende esencialmente del mismo para su supervivencia, entonces algo continúa sin
funcionar debidamente en el Plan Nacional de Desarrollo, por lo que se debe continuar
la búsqueda de mejores condiciones generales de vida para la sociedad civil.

Otra cuestión sumamente lacerante para la sociedad mexicana es la manera en que el


sistema de repartición de estos apoyos continúa actuando, en especial, por parte de un
alto porcentaje de los operadores humanos que lo manejan.

La ausencia de los mínimos modales, de la más simple de las empatías fingidas, o de la


vocación de servicio a los más necesitados, carece de significado para muchos de estos
burócratas de oficio o del personal emergente contratado por compadrazgo; nepotismo
regional o por deuda electorera.

  
El pagador de nómina público o el poseedor momentáneo de recursos –que, por su-
puesto no son suyos, pero que debe entregar–, tiende a padecer algún tipo de síndrome
de ensoberbecimiento agudo que lo lleva a tratar al derechohabiente o asalariado como
despótico acreedor de la dignidad de quién, por desgracia, tiene que padecerlos.

Lo anterior, aunado a la burla que significa dotar de falsa esperanza y de mantener en la


incertidumbre a los más necesitados, –comunicándoles sin amabilidad fechas y horarios
falsos o cambiantes para estar al pendiente de recibir lo que por derecho les correspon-
de–, hace de todo esto un círculo vicioso.

Tampoco faltan los execrables delincuentes que tras el “poder” que les otorga sentarse
detrás de un abollado y viejo escritorio, para atender a la fila correspondiente de per-
sonas, exigen la firma de recibido del respectivo monto, para luego entregar fajos de
billetes previamente saqueados y de inmediato apurar a la víctima para no continuar
“estorbando” al siguiente derechohabiente.

Tener esperando “horas” a personas adultas mayores presas generalmente de diversos


padecimientos médicos o con debilidad en las piernas, -por la misma caterva de emplea-
dos antes descritos-, es otro mal cotidiano.

No, lo anterior no es producto de la imaginación ni una intención velada a través


de un artículo académico, de querer denostar a un grupo político diverso al propio,
sino la cruda experiencia de haber padecido tal iniquidad, a través de un familiar
cercano.

Es triste cuando ocurren esta clase de cosas en un sistema nacional que debería
brindar orgullo y no vergüenza a sus operadores; además de seguir reflejado fiel-
mente el nivel de bajeza con el que todavía una enorme parte del país continúa
conduciéndose.

  
Las crisis como la de la pandemia del COVID- es utilizada por incontables personas
para aumentar el precio de los productos de la canasta básica y de medicamentos de pri-
mera necesidad; para lucrar indebidamente con el costo del transporte privado, o bien,
para buscar nuevas formas de extorsión telefónica y de cualquier otro tipo de delito.

Lo mismo llega a pasar respecto al reparto de despensas que son otorgadas por algún
gobierno estatal a un grupo vulnerable específico de la sociedad o de acuerdo al tipo de
convocatoria para poder solicitarla.

Incluso a lo largo de la contingencia sanitaria, no faltó la ocasión para que algún grupo
perteneciente al narcotráfico quisiera aprovechar la oportunidad de mejorar su imagen
ante la sociedad civil repartiendo despensas a la población, tal como parece que sucedió
en algún municipio del Estado de Michoacán.

Además, el gobierno federal presentó la intención de poner en marcha distintos planes


de ayuda financiera para pequeños comerciantes representados por la Alianza Nacio-
nal de Pequeños Comerciantes, quienes podían solicitar apoyos a través del Instituto
Mexicano del Seguro Social (): “De los  millones de microcréditos que el gobierno
federal ha ofrecido, sólo han sido solicitados , a través del  y  mil han sido
otorgados por la Secretaría del Bienestar” (Diario La Prensa, :)

Revolución académica tras el COVID-


Con respecto al tema educativo, el COVID- trajo consigo una serie de interesantes
circunstancias a analizar, por ejemplo, el caos suscitado por el cierre de escuelas y uni-
versidades en todo el país, medida tomada, principalmente, por el tema de proximidad
corporal inevitable en este tipo de instituciones, y el temor a la posibilidad de contagios
masivos en dichos centros.

Esto llevó a atrasos importantes para la continuidad de los programas de estudios y para
el asentamiento oficial de las calificaciones generadas en las respectivas evaluaciones,
por lo que prácticamente todos los centros de educación, tanto públicos como privados,

  
instauraron el seguimiento de las actividades pendientes de sus alumnos por parte del
profesorado, a través de la utilización de tecnologías para la educación a distancia.

De hecho, en varios casos, en el sector privado, los dueños de las escuelas obligaron a los
académicos a hacer uso de dichas plataformas virtuales con tal de continuar justifican-
do el cobro de colegiaturas.

Aunque, efectivamente, parecía ser una buena oportunidad para exigir una actualiza-
ción inmediata de los académicos en el uso de estas tecnologías, -cosa que no es necesa-
riamente sencilla por varias razones- en realidad, con este tipo de presión y la amenaza
sutil pero siempre presente de llegar a ser reprendidos o hasta despedidos, los académi-
cos que presentaron algún tipo de resistencia para el acatamiento de estas medidas, o
que responsablemente se negaran a evaluar a través de este abrupto cambio de sistema,
sufrieron a nivel universitario, una grave y total violación al principio constitucional y
humano de la libre cátedra y del libre examen, tal y como se puede leer en la siguiente
fracción constitucional:
. Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que
la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse
a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de
acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e
investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes
y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su per-
sonal académico; y administrarán su patrimonio. Las relaciones laborales, tanto
del personal académico como del administrativo, se normarán por el apartado A
del artículo  de esta Constitución, en los términos y con las modalidades que
establezca la Ley Federal del Trabajo conforme a las características propias de un
trabajo especial, de manera que concuerden con la autonomía, la libertad de cá-
tedra e investigación y los fines de las instituciones a que esta fracción se refiere;
(, : y )

  
No obstante, que se tratara de un estado de emergencia y que efectivamente es conve-
niente prepararse constante e innovadoramente en la práctica tecnológica, no debió
ser una medida coercitiva para el catedrático que es positiva y sabiamente sabedor de
lo irremplazable de la educación tradicional y de la transmisión personal y cercana del
conocimiento frente a los pupilos; en especial, dentro de ciertas áreas del conocimiento
como: las ciencias sociales; las humanidades o las artes.

En realidad no se ha sabido comprender de manera fehaciente cuándo las presiones por


“modernizarse” a través de las tecnologías son realmente legítimas, y cuándo respon-
den a la manipulación de las masas para favorecer, a través de la mercadotecnia, el alto
consumo de las mismas, que aunque atractivas y en varios aspectos útiles, no logran
reemplazar las verdaderas virtudes de las formas y de las técnicas clásicas de enseñanza,
así como la deshumanización que paulatinamente está causando este tipo de domina-
ción tecnológica a nivel mundial, enriqueciendo incalculablemente a sus inventores y
dueños, y sumiendo en una imbecilidad operante al grueso de la colectividad.

Encontrarse a sí mismo y el arte de la administración del tiempo libre


en medio del COVID-
Al principio, la invitación por parte de algunos mensajes radiofónicos -utilizando a
psicólogos o coaches de vida- para enseñar a aprovechar el tiempo de encierro domi-
ciliario parecía, un ardid publicitario más, cuyo propósito consistía en captar la aten-
ción de las personas; sin embargo, al final resultó una necesaria terapia ocupacional,
pues mientras el sistema de contención de la crisis epidemiológica continuaba imple-
mentándose, el tiempo de reclusión domiciliaria resultó demasiado prolongado.

Sin embargo, poco a poco, con el transcurrir del tiempo los días, semanas y meses
de incertidumbre fueron aumentando, así como la multiplicidad de distintas fechas
oficiales para regresar a las actividades normales de los mexicanos; la necesidad de
no perder el tiempo encerrado en casa y de disfrutar con sabiduría el mismo, se fue
convirtiendo en un imperativo categórico.

  
Entonces la frase “encontrarse a sí mismo” cobró un nuevo y positivo significado que
pocos nos habíamos detenido a reflexionar.

Aunque cada individuo cuenta con una personalidad distinta, actividades diferentes,
perfiles laborales y profesionales diversos, también es cierto que la oportunidad de
acrecentar nuestras habilidades en varias materias, así como incrementar nuestro co-
nocimiento y cultura general, siempre es posible; igual que cambiar hábitos tóxicos
-como la alimentación deficiente- o de comenzar rutinas de ejercicio físico.

En realidad, el encierro sí puede aportar posibilidades prácticamente inimaginables


para quien esté dispuesto a aplicar su voluntad en realizarlas en pro del crecimiento
y la superación personal. Lo primero que se debe tomar en cuenta para lograrlo es: la
voluntad; la organización y la disciplina; no necesariamente en ese orden, pero sí, sin la
ausencia de ninguno de dichos elementos.

La tarea del autorefinamiento, de la mejora constante y del desarrollo humano está


abierta para todos, pero en realidad, son pocos los que están dispuestos a aprovechar-
la. Realmente la administración del tiempo libre es un arte, que como tal, requiere
de mucho esfuerzo e inteligencia para hacerlo posible y así poder llegar a obtener del
mismo los mejores resultados.

Con la resolución suficiente y atendiendo -insisto- al perfil y metas de cada persona,


las posibilidades de crecimiento individual son altas en medio del encierro físico, pero
no de la mente, ni tampoco del espíritu.

Para el de tendencia intelectual no existe mejor condición para su crecimiento -excep-


tuando tal vez, la acción de viajar-, que el del encierro, pues en este y en la tolerancia a
la soledad, es que los límites del conocimiento, de la reflexión, de la investigación y del
repaso, se pueden extender insospechadamente.

  
La progresión de variadas lecturas, o bien, de la terminación de las ya comenzadas,
puede continuarse con la férrea intención de lograrlo, situación que se complica con la
actividad laboral, académica y personal de supervivencia, pero que con la sana justifica-
ción de la contingencia en análisis fue posible.

Con el tiempo sobrado no hay excusa para sentarse o acostarse a leer un libro tras otro,
del ámbito o la especialidad que se quiera fortalecer; o para ampliar la experiencia y la
cultura elevada, que a través de la literatura universal y de la filosofía es posible alcan-
zar. Dependerá en buena medida de los hábitos de lectura que se tengan, o de la volun-
tad y de la disciplina con que se emprenda dicho camino.

Ya que el que aquí escribe dedica buena parte de su vida a la docencia, le es necesario
comentar, que a sus tesistas no pudo dejar de abrumarlos con el hecho de recordarles
reiteradamente que no existía mejor oportunidad para terminar sus respectivos tra-
bajos de investigación, que estos tiempos; y que para escribir sólo había que sentarse
durante horas, a lo largo de días, semanas y meses, para encumbrarse intelectualmente
con la terminación de sus obras académicas.

El estudio de algún idioma se encuentra implícito en este punto, pues ya están lejos los
días en que se pensaba que la educación autodidacta es deficiente o que es imposible
aprender otro idioma -además del propio-, sin interacción de un maestro presencial;
otra vez se trata de pura voluntad aplicada a través de una férrea disciplina.

Lo mismo sucede respecto al estudio y práctica de algún instrumento musical.

¿Y qué decir del arte cinematográfico? si se es provechosamente fanático del mismo y


por fortuna o por esfuerzo enfocado, la oportunidad que ofrece el encierro casero como
tal, para buscar y contemplar los miles de filmes que ha dejado y continúa produciendo
la historia, puede no tener fin.

  
Si se es entendido en el séptimo arte y se tiene la perspicacia suficiente para en-
tender y utilizar el conocimiento y la experiencia intelectual, sensible y artística,
adquirida a través del mismo, entonces está de sobra repetir las virtudes que se
adquieren al conocerlo con mayor profundidad, no sólo como una vulgar e inútil
forma de diversión, –que, aunque sana en ese sentido, no aportaría mayor esencia–,
sino como algo extraordinario.

Si no se es consciente cinéfilo, cabe la posibilidad de adquirir mayor cultura y gusto


por este excelso arte a través de la autoimposición por conocer los grandes clásicos del
cine, o bien, de convertirse en especialista de un género que en particular agrade.

En este mismo tenor se encuentran los documentales, o incluso, las buenas series de televi-
sión que ahora son tan populares, gracias a las diversas plataformas digitales que existen.

Para que este tipo de material se sublime en conocimiento superior es necesario ser
selectivo, aplicar criterio intelectualizado y apoyar dichas experiencias vividas en
la lectura de obras elevadas, tal como un escritor estándar hace para alimentar sus
cualidades creativas.

El valor de esta clase de conocimiento dependerá del adquiriente; de la seriedad y la


disciplina con que lo haga suyo y el posterior buen y profesional uso que le dé, de lo
contrario, se puede considerar como simple banalidad que carece de total aprovecha-
miento perspectivo.

A través del video también es posible adquirir cultura de tipo elevado, es decir, alta
cultura como la ópera, el teatro, el ballet y la música culta e incluso, exponentes pop
que sean del personal agrado.

El sabedor realmente culto comprende el valor y las herramientas que este conoci-
miento y que la contemplación y aprendizaje de dichos espectáculos ofrece, por ejem-
plo, al escritor de obras académicas, científicas y/o tesis de diversos niveles.

  
En realidad, si se reflexiona con sinceridad, es extraordinariamente sorprendente el
tiempo que casi cualquier ser humano termina desperdiciando a lo largo de su vida,
pasando sus días sin ton ni son, aletargado en la normalidad de sus jornadas, haciendo
lo que cree que es lo “socialmente aceptable” o incluso, sin reflexionar en ello.

Hacer honor al apotegma de: “nacer, crecer, reproducirse y morir” parece ser el ob-
jetivo común de la mayoría de seres humanos; mientras que las proezas que admi-
ramos de los más notables obedecen casi siempre a una vida de sacrificio constante
y de aprovechamiento del tiempo, basada en objetivos superiores de intelectualidad,
servicio al prójimo, deporte, cultura o arte o en alguna otra área en la que se puedan
acumular logros más o menos concretos.

Si se analiza la vida de grandes personajes de la historia, quizá se encuentren del tipo


de aquellos que lo fueron pese a haber tenido vidas breves; mientras que otros sin dicha
trascendencia, que solamente vegetamos por el mundo y que amenazamos con tener vi-
das longevas, no realizaremos los mínimos logros, siendo este hecho, uno de los grandes
misterios e ironías de la vida.

Imaginemos pues, que a lo largo de los meses de duración de la contingencia sanitaria


en cuestión, alguien se haya propuesto leer acerca de la vida y obra de grandes pintores,
o bien, acerca de los maestros de la música culta –aunque algunos prefieran otro térmi-
no para referirse a este género melódico–, prácticamente –me atrevo a aseverar–, que
dicha persona en esencia habrá podido adquirir casi sin pensarlo, el conocimiento equi-
valente a una maestría o a un doctorado en historia del arte y/o en musicología como tal,
y lo mismo se puede decir del cinéfilo cultivado.

¿Qué tal si en medio de la soledad y el tiempo de sobra, algunos otros descubrieron


o incluso fomentaron al pintor, músico, escritor, poeta, atleta, cantante, etcétera, que
llevaban dentro?

  
La cultura gastronómica también puede haberse desarrollado en buena medida, gra-
cias a dejar a un lado por varios meses la posiblemente cara y deficiente comida calle-
jera de todos los días, y haber regresado a la intimidad de las cocinas hogareñas para
practicar nuevos niveles de consumo culinario.

En fin, insistamos en la idea de lo ilimitado de las oportunidades en tiempos de este


tipo de crisis.

La única diferencia entre la posibilidad y el hecho mismo radica en hacer o no hacer,


así de simple; luchar contra la desidia y la mediocridad es el mayor reto para el ser
humano; levantarse cada día para continuar la meta impuesta es lo que, desafortuna-
damente, no cualquiera logra.

Tal y como se presume que Albert Einstein (-) dijo una vez: “hay una fuerza
motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.

El deporte y el acondicionamiento físico en general pueden realizarse, incluso, sin nece-


sidad de equipo tecnológico sofisticado, previo conocimiento de las maneras correctas
de realizarlo y con rutinas progresivas que no impliquen lesiones innecesarias o resul-
tados insuficientes; al final de cuentas, todo depende de cada tipo de persona y del nivel
de agrado que se tenga al respecto.

Sin embargo, a manera de terapia ocupacional, manutención del peso idóneo en cada
persona y como sana y provechosa actividad, la dieta correcta y un poco de ejercicio
rutinario nunca estarán de más para casi nadie.

Actividades artísticas y culturales tales como la pintura, la danza o el dibujo, así como
el bordado o la confección, pueden ser maneras fabulosas de impedir el aturdimiento
mental y la fatiga por aislamiento.

  
Para aquellas personas que se encuentran realizando estudios de posgrado, por ejemplo,
como ya se expresó líneas atrás, el tiempo de confinamiento deja sin excusas al tesista
para realizar avances fundamentales en su investigación, sea recopilando, clasificando,
depurando, o bien, disertando información alusiva a su tema de estudio.

La escritura de trabajos en ese nivel requiere de un alto compromiso consigo mismo


para disciplinarse a escribir determinado avance diario, o bien, para releer el trabajo las
veces que sea necesario para su corrección y perfeccionamiento.

Así es como se logran las metas en la vida, trabajando arduamente y con constancia, siendo
capaz de aislarse y de trabajar con ahínco, terminando dichos logros tarde o temprano.
Incluso las personas que son proclives al uso de tecnologías computacionales desarro-
llaron ideas para crear programas o cursos por internet, con lo que seguramente logra-
rán nuevas perspectivas de ingreso económico.

Una vez más, el ingenio de los mexicanos rindió frutos en las iniciativas que las perso-
nas tuvieron para industrializar dentro de sus hogares diversos alimentos, o realizar el
ensamblaje de despensas para repartir, fuese con el objeto de comercializarlas, o bien,
como actos de solidaridad y de altruismo ciudadano.

La sociedad civil mexicana una vez más al rescate de la situación y las tareas
pendientes
Parte de las consecuencias positivas que trajo consigo esta contingencia sanitaria, fue la
de hacer nacer, hasta cierto punto, el sentimiento de fraternidad en distintas comunida-
des o áreas vecinales; ante la crisis generalizada se desarrolló un sentimiento de temor e
incertidumbre, que pudo canalizarse a través de la sociedad civil, para que la misma se
organizara de tal forma, que los ciudadanos aprendieran a cuidarse unos a otros; ante la
delincuencia que tendía a aprovecharse de las circunstancias, o bien, para apoyarse en
cualquier otra situación.

  
Aunque esto no exentó de responsabilidad a las autoridades, en especial a las policíacas,
sí fue una forma de ayudar a despresurizar la exigencia sobre las mismas, así como para
involucrar, debida y responsablemente a la sociedad civil, la cual pudo adquirir nuevos
y positivos roles.

En una columna escrita por Luis Wertman Zaslav, se narra un ejemplo contado por un
taxista de la , acerca de lo anteriormente comentado:
…Respetando su identidad, me narró la manera en que ha asistido a toda una
unidad habitacional, la misma en la que vive, para repartir comestibles, llevar a
adultas y adultos mayores a sus consultas, entregar documentos y hasta a hacer
depósitos y retiros bancarios, bajo las más estrictas medidas de seguridad sanita-
ria que han implicado modificaciones en su automóvil.
Aunque no es el único, me cuenta, han logrado establecer un chat para que varios
vecinos se unan a una red no solo de transporte, sino de asistencia  horas para
enfrentar cualquier emergencia. En estas semanas, las y los vecinos se conocen
como nunca antes, a partir de compartir sus necesidades, tareas, trabajos y con-
tactos, aún en medio de la contingencia…
…La idea en muchas familias, comunidades vecinales y al parecer, edificios com-
pletos, es asumir tareas y roles que puedan ayudar a la mayoría, y no solo a unos
cuantos, es decir, preocuparnos por la colectividad… (Diario La Prensa, :)

Otra de las cosas sumamente favorables que trajo consigo la contingencia sanitaria,
fue la serie de adiestramientos colectivos, -ordenadas por la  y replicadas por las
diversas autoridades sanitarias del país-, que se implementaron para hacer partícipes a
la mayoría de los ciudadanos.

Por ejemplo, una realidad vergonzosa es que buena parte de la población nacional mexi-
cana, no se caracteriza, ciertamente, por sus hábitos de pulcritud, ni mucho menos, por
una sana convivencia en cuestión de buenos modales personales ni sociales.

  
Ejemplos de los primeros casos se pueden observar casi en todas partes: personas
de todas clases que tiran papeles o envoltorios en la calle o desde sus automóviles y
transportes públicos, cuyos rostros bovinos simplemente no parecen reflejar el más
mínimo asomo de vergüenza, enseñando a sus hijos estas mismas actitudes.

Miles de automovilistas que además de quebrantar los reglamentos de tránsito ha-


blando por teléfono celular, se hurgan la nariz por diversas y antihigiénicas razo-
nes, y/o escarban el cerumen de los oídos mientras conducen; personas escatológi-
cas que gustan soltar gases en medio de los transportes públicos atascados de per-
sonas, como el metro o autobuses de cualquier tipo, y el deporte nacional preferido
de millones en este país, lanzar asquerosos escupitajos a diestra y siniestra en casi
cualquier lugar público.

Ejemplos de los segundos lo constituyen actitudes tales como: no ceder el paso “uno y
uno” entre automovilistas, -procederes altamente característicos del pueblo norteame-
ricano en general- la todavía primitiva -más bien salvaje- manera de conducir del mexi-
cano promedio; la saña de no respetar el turno o de meterse a la fila, que aún es común
en varios lugares y circunstancias en el país; la falta de civilidad en las calles y banquetas
por parte de los viandantes y en general, la vulgaridad de comportamiento por parte de
las masas, tanto en las calles como en los transportes públicos que padecen sobrecupo.

Curiosamente, la adopción de medidas tales como la utilización de cubrebocas, en


especial para poder ingresar a supermercados, centros de cómputo, hospitales y tien-
das de conveniencia, etcétera, así como la recomendación de utilizarlos también en el
trasporte público, domicilios o en la calle, logró de alguna forma que las personas “se
refinaran” en muchos sentidos; quizás incluso se llegaron a sentir orgullosos de utili-
zarlos, como un signo de importancia o de status social elevado; independientemente
de la responsabilidad sanitaria en cuestión.

Dicho fenómeno psicológico-colectivo se pudo observar y percibir en el transcurso de


la contingencia; por ende, ya casi no se escupió en las calles quizás incluso, por temor

  
a llegar a ser agredidos por los demás ciudadanos, o simplemente por el hecho de que
el bombardeo publicitario sí dio resultado -indirectamente- sobre estos puntos. De
igual manera, la difusión acerca de las formas de estornudar también refinó y volvió
mucho más limpias a las masas.

Respecto a la sana distancia, su implementación educó debidamente al mexicano para no


molestar a los demás ciudadanos pegándose cuerpo a cuerpo en las filas, tanto de los super-
mercados como en los bancos y en los comercios en general, más allá de la cuestión sanitaria;
en realidad la educación cívica y el debido trato entre personas mejoró, gracias a la disciplina
y manejo de la publicidad enfocada, aparentemente, sólo a la situación epidemiológica.

Otra circunstancia positiva que se dio por primera vez en el país, al menos, de manera
repetida y consciente, fueron las acciones de desinfección de las instalaciones del metro
en la ; centrales de autobuses; aeropuertos y plazas, así como de parques públicos
de todo el país; hábitos que en definitiva, no se acostumbraba realizar en México.

Hasta la fecha, el referido no es un país que se caracterice por su limpieza, ni urbana


ni regional, salvo en algunos casos o Estados en particular; pues México, al menos en
lugares como la , aún es el país donde las placas de los monumentos históricos y
culturales son robados y no se reemplazan, y en donde el “árbol de la noche triste” es
un tronco viejo y quemado, que ahora sirve de basurero; o donde las riquezas arqueo-
lógicas han sido saqueadas por siglos, o abandonados por las autoridades y gobiernos
en algún momento.

Espero con ansias el día en que cada rincón de la hermosa , sea lavado todas las
madrugadas por personal altamente capacitado, y en donde se pueda caminar a cual-
quier hora con enorme seguridad, tal y como se puede experimentar en varias calles de
la capital española.

  
La política del “miedo”, más allá de la contingencia sanitaria y la veracidad
del COVID-
Ahora bien, disertativamente hablando, aunque se agradecen los buenos resultados ob-
tenidos, gracias a la ordenanza de estas medidas sanitarias que se han venido acatando
hasta el momento, es una lástima que hayan tenido que ser impuestas, a través del hos-
tigamiento difusivo y mercadológico y, en especial, utilizando la consabida herramienta
publicitaria del elemento “miedo”.

Aunque casi toda medida es válida para preservar la vida humana, tampoco se justifica
la impartición de campañas publicitarias por parte de las autoridades correspondientes,
ni de ninguna otra fuerza de organización, con el propósito mezquino, de conservar
poderes de ordenanza y de empoderar todavía más a un sector profesional determinado
que, de por sí, tiende a caracterizarse por su manifiesta soberbia desde que se encuentra
en formación universitaria.

Por supuesto que generalizar casi siempre resulta en error, y que los buenos elementos
existentes en cada profesión siempre deben ser dignos de reconocimiento y respeto,
pero hay que tomar en cuenta las verdades incómodas con el propósito de mejorarlas,
en un ejercicio de sana ética, de axiología y deontología profesional.

También resultaron penosos los ataques nosofóbicos que llegaron a recibir algunos mé-
dicos, al estilo medieval de alejar a los leprosos de las comunidades, y otras tantas ac-
titudes de rechazo a sus asistentes más cercanos, es decir, las enfermeras y enfermeros
que en algunos lugares -como en San Luis Potosí- , no se les permitió subir al transpor-
te público, por temor a ser portadores de COVID-.

El papel de la Secretaría de Salud en el caso mexicano


Para establecer las propuestas suficientes que puedan llegar a implementarse a favor de la lu-
cha y la contención de futuras crisis pandémicas, es necesario conocer la naturaleza jurídica
e institucional y sobre todo administrativa, de la Secretaría de Salud federal mexicana.
8 7 Cfr. Diario La Prensa, Año XCII, Núm. 33,483, (24/05/20), p. 24.

  
En este sentido, es la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal () la que
a través de su artículo ° da vida y fundamento jurídico y administrativo-operativo, a
dicha Secretaría de Estado.

Aunque las funciones de la Secretaría de Salud son múltiples e igualmente importantes,


dependiendo la ocasión y la especialidad de cada una de sus facultades, en este momen-
to se resaltan las más importantes para explicar grosso modo, las que específicamente
fueron aplicadas a lo largo de la pandemia del COVID-:
…I.- Elaborar y conducir la política nacional en materia de asistencia social, servi-
cios médicos y salubridad general, con excepción de lo relativo al saneamiento del
ambiente; y coordinar los programas de servicios a la salud de la Administración
Pública Federal, así como los agrupamientos por funciones y programas afines
que, en su caso, se determinen…
….- Planear, normar, coordinar y evaluar el Sistema Nacional de Salud y proveer
la adecuada participación de las dependencias y entidades públicas que presten
servicios de salud, a fin de asegurar el cumplimiento del derecho a la protección
de la salud…
….- Dictar las normas técnicas a que quedará sujeta la prestación de servicios de
salud en las materias de Salubridad General, incluyendo de Asistencia Social, por
parte de los Sectores Público, Social y Privado, y verificar su cumplimiento; …
….- Estudiar, adoptar y poner en vigor las medidas necesarias para luchar
contra las enfermedades transmisibles, contra las plagas sociales que afecten la
salud, contra el alcoholismo y las toxicomanías y otros vicios sociales, y contra la
mendicidad; …
….- Prestar los servicios de su competencia, directamente o en coordinación
con los gobiernos de los Estados y del Distrito Federal (sic); …
….- Actuar como autoridad sanitaria, ejercer las facultades en materia de sa-
lubridad general que las leyes le confieren al Ejecutivo Federal, vigilar el cumpli-
miento de la Ley General de Salud, sus reglamentos y demás disposiciones aplica-
bles y ejercer la acción extraordinaria en materia de Salubridad General; (,
: y )

  
La discusión bioética sobre este tema es primordial para que, sumada a la actividad
propia que las distintas instituciones encargadas de enfrentar este tipo de crisis –como
la Secretaría de Salud-, logren enfocar de mejor y más conveniente manera los esfuerzos
ulteriores a desarrollar en pro de estar mejor preparados.

Controversia internacional suscitada por el COVID-


Dadas las polémicas internacionales acaecidas al principio de la oficialización de la pan-
demia del COVID-, grandes potencias como los Estados Unidos de América y la Repú-
blica Popular de China, estuvieron enfrascadas durante meses en dimes y diretes entre
algunos de sus líderes, respecto al posible origen del ahora tan célebre virus.

Las especulaciones iban y venían, primero, acerca de quién había introducido y a dónde
exactamente, la mortal enfermedad, para después rodearse de otras alusivas a la hipoté-
tica creación científica del mismo.

Como siempre y conociendo que desde hace décadas la guerra bacteriológica ha existi-
do, quizás, desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, es que tales razona-
mientos -aunque difícilmente verificables- tampoco son descartables.

De aquí el llamado a científicos, magnates propietarios de laboratorios de toda clase y


especialidades, a los ministerios armados más poderosos del mundo, al club Bilderberg
y demás fuerzas que se encuentren al mando de los designios de la humanidad, con
planes de continuar fabricando nuevas y mejores armas bacteriológicas y virus que jus-
tifiquen la venta de medicamentos más caros o la probable intención de eliminar -sin
consecuencia legal- a ciertos sectores de la población y personas incómodas a los inte-
reses globales, para que adopten mayor cuidado y perspectiva de lo que se está haciendo
en este sentido, pues como la genial obra de Mary W. Shelley Frankenstein nos enseñó
oportunamente desde el siglo , tarde o temprano, el genial hombre obsesionado con
la inmortalidad biológica, terminó siendo presa de su propia creación.

9 Cfr. W. Shelley, Mary (1972). Frankenstein, Editorial Bruguera, S.A., México.

  
Tal vez el afán prometeico de desafiar a los dioses mediante la creación de la que es
capaz la inteligencia humana, no se encuentre sólo en la hechura, sino en la sabiduría
oportuna de saber, cuándo hay que parar.

Propuestas para el fortalecimiento del sistema de prevención y contención


epidemiológica en México
Con la idea anterior y con la comprensión general de las atribuciones correspondientes a
las instituciones de salud, es pertinente colaborar con algunas medidas que en el futuro
puedan implementarse con el objeto de enfrentar lo consecuente en una nueva crisis
epidemiológica como la que vino al caso:

Se debe hacer científica memoria de lo más relevante ocurrido en esta contingen-


cia pues, además de ser la primera en su clase, dadas las dimensiones internacio-
nales que alcanzó y el tiempo de “cuarentena extendida” que finalmente tomó,
dejó un cúmulo importante de enseñanza en varios sentidos, incluso más allá del
tema principal que la provocó.

A partir de ahora, los acontecimientos suscitados en el corazón del sistema de salud,


tanto pública como privada, exigirán a tales instituciones y organismos hacer uso
futuro de las experiencias y del conocimiento recabado tras la crisis; así como respon-
sabilizarse para la estructuración de los departamentos, tanto administrativos como
operativos, que serán necesarios para confrontar nuevas amenazas de este tipo.

El gobierno federal, con relación a sus instancias de salud, así como la iniciativa
privada y la sociedad civil en general, deberán tener mayor conciencia en cuanto
al respeto y a la necesidad que significa contar y continuar desarrollando un sis-
tema permanente de investigación científica debidamente auditado, que busque
los máximos estándares de calidad y que cuente con el personal calificado para
dedicarse a prevenir y encontrar soluciones farmacéuticas y científicas con qué
solventar las emergencias.

  
Un sistema de investigación como tal, tendrá que blindarse de la forma más confiable
posible, para evitar convertirse en cómplice de la iniciativa privada, en temas tales como
la filtración de descubrimientos importantes y la cesión respectiva de patentes.

Instituciones de seguridad pública de defensa nacional interna y externa, como es el


caso de las policías y de las fuerzas armadas en conjunto, deben aumentar dos respon-
sabilidades más a sus potestades: la primera tiene que ver directamente con las nuevas
funciones que deben tener en cuenta para ensayar técnica y profesionalmente, desem-
peñando su respectivo rol en crisis epidemiológicas futuras.

La segunda se refiere a las propias funciones de seguridad en tiempo de crisis, pues se


deben redoblar esfuerzos en contra de la delincuencia común y organizada que en estos
tiempos tiende a acrecentarse y a idear nuevas formas de extorsión.

Evitar las perniciosas maneras de comunicación que pueden aterrorizar a la población


con amarillismos innecesarios, a lo largo de las respectivas contingencias sanitarias,
pues el pánico y la demagogia no sirven sino para acrecentar ilegítimamente el estrés y
la confusión en una población cautiva, que incluso, pueda estar engañada por situacio-
nes inexistentes que responden a otra clase de intereses no revelados.

Considerar un sistema específico de fondos para fortalecer ciertas políticas de reacción,


de corto, mediano y largo plazo, de crisis epidemiológicas coordinado y planificado por
instituciones como el Banco de México, la Secretarías de Hacienda y Crédito Público, de
Economía, de Bienestar, de Salud, así como la banca privada en general.

Incluir y/o fortalecer, según sea el caso, los programas educativos referentes a las
medidas de higiene y sanidad encabezados por la Secretaría de Educación Pública
(), tanto dentro como fuera de las crisis epidemiológicas, para que, en todo el sis-
tema educativo de los Estados Unidos Mexicanos público y privado, se tenga especial
atención a estos temas.

  
De igual manera, desarrollar e implementar las políticas y medidas consecuentes por
parte de la , para que todo el entramado laboral las adopte dentro de sus reglamen-
tos internos y se fortalezca la profesionalización de las comisiones mixtas de seguridad
e higiene tanto en el sector público como en el privado.

Desobediencia civil
Durante la contingencia surgió un fenómeno imperante: la actitud adoptada por algu-
nas personas, cuya agudeza mental y lógica les hizo dudar de la credibilidad de algunos
aspectos de la llamada pandemia del COVID-.

Lo anterior, aunado a una deficiente comunicación informativa por parte de las auto-
ridades, así como la permanente incongruencia respecto a lo que se decía que suce-
día, y a lo que muchos jamás vimos que pasó, hicieron de este fenómeno uno de tipo
bastante controversial.

De hecho, otros tantos miles, no supieron ni atestiguaron algún proceso de cre-


mación en decenas de kilómetros a la redonda, incluso menos de lo normal, quizás
porque con las medidas adoptadas en la contingencia y el ritmo social adquirido con
la crisis, se hicieron menos propensas las muertes causadas por accidentes.

La incongruencia no cesó de darse, por una parte, la alarma era inminente y la amenaza
permanente, pero las redes sociales no coincidían y las propias declaraciones oficiales
tampoco; diversas aseveraciones parecieron ser meras invenciones.

De aquí que una prudente y no exagerada “desobediencia civil” surgió en muchos


de nosotros, que tratando de no retar a las posibilidades, ni mucho menos, de faltar
al respeto a quienes aceptaron creer todo lo que se decía, continuamos observan-
do el fenómeno filtrado por los medios de información, mientras reflexionábamos
acerca del maravilloso ensayo que el harvariano y entrañable escritor norteameri-
cano Henry David Thoreau (-) escribió en , Civil Disobedience, donde
de manera profundamente poética e idealista, justifica el no acatamiento de las

  
leyes u órdenes del gobierno, cuando éstas son incongruentes o injustas, basadas
en la mentira o en el oprobio.

Bibliografía
London, J. (). La Peste Escarlata, Editorial Bruguera, , México.
Shelley, M. (). Frankenstein, Editorial Bruguera,, México.

Hemerografía
Diario La Prensa, Año , Núm. ,, (//)

Legislación
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (comentada por Miguel Carbonell) (),
ª edición, Editorial tirand lo blanche, México.
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, ()
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/_.pdf (//)
Ley General de Salud, ()
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/_.pdf (//)
Ley Federal del Trabajo, ()
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/_.pdf (//)
Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social, ()
http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/pdf/leyes/LSS.pdf (//)

  
La inter sectorialidad mundial y los retos frente de la salud
en escenarios prospectivos.
Francisco Martínez Martínez, David Padilla Macayo y Ricardo López Torres

Introducción.
Discutir en términos de emergencias sanitarias conlleva incluir una serie de eventos
múltiples entre sí, que pueden consistir en catástrofes ocasionadas por el hombre, como
el accidente nuclear de Chernobyl de , también puede incluir fenómenos natura-
les, como el tsunami de  del océano Índico, el terremoto de Haití de  —que a
su vez detonó una crisis sanitaria—, e inclusive la aparición de pandemias como la de
, ocasionada por el virus de la influenza AHN, no omitiendo la actual pandemia;
así la idea central de este trabajo es precisar lo común no a las emergencias diversas,
las detonadas por cuestiones de epidemias-pandemias y la afectación a la salud de la
población mundial, lo que se puede traducir, en la efectividad de los Reglamentos Sani-
tarios Internacionales que atienda la proliferación o propagación de enfermedades. En
tal caso, el apoyo conceptual parte de la idea de la “mundialización” o “universalización
humana”, que no es sinónimo de la globalización, como lo utilizan ciertos autores, sino
que se remite al proceso del desarrollo de la Humanidad, a la capacidad que tenemos los
hombres de cualquier país, raza o credo de agenciarnos productos culturales y produc-
tos materiales, generados mediante el trabajo humano, y hacerlos nuestros, en este caso
referido a la salubridad y la salud pública global. Lo anterior integrando un instrumento
organizacional como lo es la inter sectorialidad como eje central de las nuevas políticas
sociales, como apoyo a la gestión pública para acometer objetivos de transformación
social, ello para iniciar un aporte al marco analítico que facilite la comprensión de la
acción conjunta entre diversos sectores gubernamentales en inicio, y que permita a un

  
gobierno, no solo cooperar hacia dentro, sino hacia fuera, con otros gobiernos del mun-
do en la atención a problemas como las pandemias.

En la actualidad, por la coyuntura sanitaria que se vive en el mundo, el tema de la salud


ha pasado a ser uno de los ejes más transcendentales dentro de las políticas públicas.
México no es la excepción, las agendas en materia de la salud pública son muy complejas
y hasta cierto punto representan un reto mayúsculo en las administraciones federales,
porque además de las diversas problemáticas de salud que vienen acumulando reflejan-
do altas tasas de mortalidad por la deteriorada educación en salud que prevalece en cier-
tos sectores sociales (obesidad, cáncer, diabetes, enfermedades isquémicas del corazón)
solo por mencionar algunas. Por lo anterior consideramos necesario para el desarrollo
del presente proyecto, sumar la parte conceptual de acuerdo a diferentes organismos
internacionales de salud, considerando el enfoque nacional del Concejo Nacional para
la Ciencia y Tecnología de México por sus siglas .

Pandemias y epidemias y la afectación a la salud en la población mundial.


Conceptualizaciones de salud en el contexto internacional considerando lo que la Orga-
nización Mundial de Salud (), suscribe sobre la materia de estudio y, que al respecto
anota sobre la idea de pandemia: la propagación mundial de una nueva enfermedad, se
presenta cuando un virus se extiende por varios países o continentes y afecta a un gran
número de personas. Se refiere a enfermedades infecciosas, aunque a veces se hace refe-
rencia a enfermedades no transmisibles. Por ejemplo, el tabaquismo es considerado una
pandemia porque lo sufren muchas personas, aunque no se contagia. A partir de esta
definición, surge una interrogante, ¿Cuáles son las circunstancias que se deben de dar
para que una pandemia sea considerada como tal?, en este sentido. La  señala que
para que pueda surgir una pandemia se deben dar por lo menos los siguientes casos:
Que aparezca un virus nuevo, que no haya circulado previamente y, por lo tanto,
no exista población inmune a él.
Que el virus sea capaz de producir casos graves de enfermedad.
Que el virus tenga la capacidad de transmitirse de persona a persona de forma
eficaz.

  
Por otra parte, el  define pandemia como: un brote epidémico que afecta
a todo el mundo. En este sentido, para que una enfermedad adopte la denomina-
ción de Pandemia, ésta debe tener un alto grado de infectabilidad y un fácil tras-
lado de un sector geográfico a otro. Y no tiene nada que ver con la mortalidad o la
letalidad de la enfermedad en cuestión. Entonces, como derivación de lo anterior,
reflexionamos que es fundamental obtener y homologar una definición de pande-
mia para conocer cuándo se ha alcanzado esta categoría.

Así mismo es menester diferenciar una pandemia de una epidemia, una epidemia se
da cuando una enfermedad se extiende durante un determinado tiempo en una zona
afectando a un gran número de personas. También se utiliza el término brote. Afecta a
un gran número de personas y en ocasiones puede causar muerte. Hay dos diferencias
importantes entre una pandemia y una epidemia que tienen que ver con la expansión
geográfica de la enfermedad y el aumento de los casos de personas contagiadas. En
una pandemia ambos aspectos tienen mayores proporciones que en una epidemia.
Por ejemplo, las epidemias de gripe se transforman en pandemia cuando el virus toma
características epidemiológicas. El análisis anterior pone de manifiesto que la Orga-
nización Mundial de la Salud () ha clasificado la situación actual del COVID-
como pandemia tras multiplicarse el número de casos en varios países. Sin embargo,
la declaración de pandemia, hace referencia a la propagación mundial de una nueva
enfermedad. Para llegar a esta situación se tienen que cumplir una serie de criterios
y superar la fase epidémica, todo ello a partir del planteamiento de estrategias cientí-
ficas y posteriormente políticas que pongan de manifiesto el interés de los gobiernos
por implementar políticas públicas en los diferentes niveles de gobierno para la aten-
ción y cooperación de los problemas de salud.

Globalización y mundialización: discusión frente a la salud humana.


La mundialización” o “universalización humana”, no es sinónimo de globalización. Las
condiciones de voz que ocupa su explicitación, o más bien diferenciación debe partir
de un hecho, la primera está referida a un orden estructural que, sin embargo habrá de
distinguir hasta el momento en que se equipara a la idea de operaciones de totalidad

  
que encierra la globalización (Bueno : ), en tal línea se advierte que tienen una
estructura de operar igual pero se diferencia en razón de dos campos o fases históricas;
visto así: la mundialización designaría a los procesos de totalización (social, comercial,
política) que tuvieron lugar en la era de los descubrimientos modernos (América, por
ejemplo), ello en la era de las tecnologías paleo-técnicas a decir de Mumford (Martín
and Mumford : ), aunque tuvieran precedentes; mientras que la globalización se
utilizaría de hecho para designar a los procesos de totalización vinculados a las neo
tecnologías, principalmente a las que implican la energía eléctrica (telégrafo, teléfono,
automóvil, avión, televisión, Internet, entre otras). (Bueno : )

Mundialización y globalización son procesos de similar estructura, pero aplicada a


campos categoriales diferentes. Por ejemplo, el término globalización se aplicaría a la
categoría económica («globalización» designaría al proceso de totalización económica
e instrumental, llevado a cabo sobre todo a raíz del hundimiento de la Unión Soviética
y, con ella, la política bilateral de bloques de la «guerra fría» y la consolidación de un
mercado mundial continuo, descolocación de las empresas multinacionales, abarata-
miento de costos, etc.); otros dirán sencillamente que la globalización no es otra cosa
sino la extensión planetaria del modo de producción capitalista. Esta extensión alcanza
a la antigua  y a China. En cambio, el término mundialización, tendría que ver con
categorías no estrictamente económicas, sino por ejemplo, políticas, religiosas, tecnoló-
gicas; mundialización equivaldría a «cosmopolitismo», si tenemos en cuenta que «mun-
do» traduce ya en los clásicos el termino griego «cosmos». (Bueno : ).

Se puede esperar que la globalización, como modelo llega a su fin no ahora sino desde
hacer un tiempo atrás, quizá  años, es a partir de la balcanización del orden mundial
entendida como el ordenamiento de varios polos de influencia y no solo uno, Alfre-
do Jalife establece una fecha que es a partir del  de septiembre, fecha del evento de
la destrucción de las torres gemelas en Nueva York en  (Jalife-Rahme : ).
Así, en sentido académico se habla de un mero modelo de interdependencia econó-
mico y comercial, pero desde la realidad de la geopolítica se advierte desde los hechos
históricos, Eric Hobsbawn establece que la dinámica del mundo es el movimiento del

  
capitalismo y su asociación con la globalización (Hobsbawn : -), es más, el
mismo autor establece una primera globalización con la China antigua y la ruta de la
seda desde Xhingian, hasta medio oriente, Samarcanda, Bujará, ahora provincias de
Irán y la apenas perceptible Europa, así para Hobsbawn, el tema de la globalización
moderno aparece en el siglo , a partir de la forma en que se forma el capitalismo, en
particular el financiero no el económico, y que en todo el siglo  se forja a partir de la
especulación financiera de por ejemplo Wall Street, y las deudas que conlleva ese tipo
de movimiento financiero, entonces, se advierte que es la preeminencia de los dueños
del capital financiero (bancos, organismos crediticios), que financian artificiosamente
la emisión de billetes que pagan los mercados emergentes, frente a un Estado que se
precisa disminuido en tanto su poca o nula intervención ante la especulación, ingreso o
salida de capital muy volátil, pero que debe pagar las deudas contraídas, es así lo que se
definen la globalización (Hobsbawn : -).

Por tal, la idea de la aldea global no es un referente muy certero dada la gran dispari-
dad de condiciones en el mundo, ya que cuando Marshall MacLuhan publica Global
Village, no se trataba de lo financiero ni siquiera de lo económico, sino de las comu-
nicaciones, adelantándose particularmente a ese mundo en tanto la globalización ci-
bernética (McLuhan, Marshall. y Powers : -) y que después en la década de
 se asocia a la idea de Brzezinski, de la Technectronic Era, y se habla de la manera
en que se puede englobar al mundo desde una visión geoestratégica, a partir del trila-
teralismo (, Alemania y Japón) para contrarrestar al comunismo de la ex , e
imponer una visión tecnología en “beneficio” de la comunidad global (Brzezinski :
). Entonces, la idea central de la globalización (Trilateralismo) es un proceso que ini-
cia y entra en crisis en  y Europa (occidente) primero en  con la caída del muro
Berlín, la salida de las tropas de la  de Afganistán. Se cuestiona el trilateralismo
como estrategia de la globalización y aparecen después otras condiciones como la
irrupción de China y su acercamiento con Rusia, asimismo se entrelazan hechos como
la guerra en Yugoeslavia y su balcanización, con lo cual la ideología de la globalización
se ve desprovista de asidero para su expansión.

  
También en la línea de la globalización se habla de nacionalismos económicos, por ejem-
plo, Trump en  y la irrupción de China como factor geoeconómico con la apropiación
casi global de la manufactura, del software por la India, que hace que la idea de la globa-
lización tenga dos direcciones, la financiera asumida por  y la económica sustentada
por China. La financiera basada en la promesa de “progreso” no funciona como lógica del
movimiento del capital, ello en virtud de que el ingreso per cápita no se ha reevaluado en
los países financiados para su desarrollo y si ha aumentado su deuda externa. Ello indica
la soledad de  como promotor de la globalización financiera y sus esquemas de “Con-
sensos” con los países por ejemplo latinoamericanos, tiene tres características:
Disminución de costos. Outsourcing (maquila barata)
Downsizing. Recortar al máximo los recursos humanos, a partir de la automa-
tización y/o robotización de la producción disminuir el costo que implica pagar
salarios y tener trabajadores.
El manejo bursátil de la capitalización. Agentes de la bolsa que valoran lo anterior
como base de aumento de ganancias en acciones.

La idea de “globalización financiera”, ha pauperizado al trabajador que es despedido


de su trabajo de manera “racional” y que si mantiene su trabajo carecen de jubilación,
derechos sociales y libertades laborales y, como se anota arriba, indica un aumento de
los costos que emergen después de los eventos del  de septiembre de  en ; ya
por el necesario control y expansión de un modelo financiero que no se ha posicionado
y, si se descoloca con las deudas enormes de muchos países a los que se ha “financiado”,
esto es: ¿Quién va a pagar esas deudas?, y sus derivados financieros. En el caso de la
globalización económica liderado por China con la ampliación del comercio global y su
confrontación con  desde  y el desligamiento chino con las quiebras de Lehman
Brothers en  y otras corredurías que indican que no asumirán el costo de enfrentar
el manejo de deuda mundial, entonces se maneja un fin de una idea globalizadora de la
vida tanto económica como financiera.

Qué relación se da con el coronavirus o Covid el anterior resumen de la globaliza-


ción, específicamente es que se habla de des-globalización donde la mundialización se

  
traslada a un plano de pandemia viral mundial, donde se habla de un modelo riesgoso,
ello en virtud de la cadena de suministros que se requieren para atender la enfermedad,
la distribución de esos suministros se vuelva más letal que la propia pandemia, nos
explicamos: de no resolverse el tema financiero ni económico se puede contraer una
descoordinación mundial al momento de atender la pandemia del Covid por efecto
de la ausencia de financiación y mercado que sea útil, de ganancias presentes y futuras
y posibilite la readecuación del capitalismo en su evolución y atención a la enfermedad.
Entonces la globalización como idea está encerrada en sus propias contradicciones e
implica la propuesta de un modelo alterno o nuevo.

En ninguno de estos casos sería formalmente correcto acusar al capitalismo per se por
el desarrollo y persistencia de esas preferencias culturales medioambientalmente per-
versas, aunque hay que decir que un capitalismo igualmente perverso está totalmente
dispuesto a colmar, comercializar y en algunos casos promover intensamente tales pre-
ferencias culturales (como la de las casitas con parcela y el consumo desproporcionado
de carne), siempre y cuando con ello se pueda hacer negocio (…) el aumento de po-
blación y los límites naturales tenía que dar lugar (y de hecho ya lo estaba haciendo) a
hambrunas, pobreza, epidemias y guerras, fuera cual fuera la política que se aplicara (…)
distribución geográfica o social sea muy desigual. Además, los negocios realizados apro-
vechando los desastres humanos inducidos por los sucesos naturales constituyen un
rasgo demasiado recurrente del· capitalismo como para tomárselo a la ligera. Aunque
la acción humana ha eliminado con éxito la peste bubónica y la viruela, ahora tiene que
afrontar nuevos agentes patógenos y enfermedades como el sida, la neumonía atípica, el
virus del oeste del Nilo, el Ébola y la gripe aviar, por no hablar de la posibilidad de una
nueva pandemia de gripe del tipo de la que mató a millones de personas en , (pero),
los efectos inducidos indiscutiblemente por los humanos están sujetos a la regla de la
tasa de crecimiento compuesto, lo que debería causar cierta preocupación y exigir como
mínimo una seria investigación y una acción reguladora preventiva internacional (del
tipo del protocolo de Montreal de  que limitó el uso de clorofluorocarbonos). Pero,
incluso así, quienquiera que piense que puede predecir los cambios climáticos futuros
con cierta seguridad se engaña a sí mismo (Harvey : -).

  
Ante lo expuesto se perfila un proceso del desarrollo de la Humanidad o universaliza-
ción humana, La mundialización es, según esto, un proceso literalmente opuesto al de la
globalización. Y el único criterio de distinción relativa será éste: el globo es cerrado en sí
mismo, mientras que el mundo desborda toda globalización. Por ello, si la globalización
se aplica a las categorías económicas y financieras, la mundialización desbordará estas
categorías y acogerá a otras diferentes, de carácter social, político, religioso, cultura. De
lo que precede deducimos que, así como para hablar de mundialización estricta no es
preciso dar parámetros, porque sólo existe una mundialización, y no dos o tres modelos
de globalización. Jalife-Rahme, parafraseando a Popper indica que, aun este ferviente
pensador del mundo global, repentinamente perdió su optimismo previo y llega hasta
suponer que la “civilización [sic]” se encuentra en peligro de muerte. Se refiere a la “ci-
vilización’ si así se le pudiera denominar, hipermaterialista que gestó la globalización
financiera carente de humanismo. Pero así como antes existieron otras civilizaciones
fulgurantes en la historia del género humano desde hace  años, “la nueva civiliza-
ción del siglo  tendrá necesariamente que ser menos materialista y más espiritual
para reequilibrar el tiempo perdido y la armonía extraviada” (Jalife-Rahme : ).
Se tiene que pensar no como individuos habitando el mundo, sino como seres humanos
con más dignidad que una piedra a decir de Aristóteles el insigne pensador griego, ello
indica descolocar la idea de que hay ciudadanos del mundo vistos más como consumi-
dores y con derechos y protección en y durante el consumo que con su propia calidad de
personas que aún mantienen viva la idea de que lo más valioso de su existir es precisa-
mente su derecho a vivir (Ost : ).

Por tanto, agenciarnos de los productos culturales y productos materiales, generados


mediante el trabajo humano es un camino hacia la requerida contención a problemas,
es pues con la mejor apropiación del Gasto Social en los Estados con lo que se debe
tasar esta reversión, ya que el gasto público es el principal indicador por medio del
cual se observa la participación del Estado en la distribución de los servicios sociales
y por tanto en qué medida estos propenden a garantizar los derechos de segunda ge-
neración. Se pueden observar grandes disparidades en la prioridad que le otorgan los
países al gasto social (salud y educación en este caso) (Ayala : ). En específico,

  
nos referimos a la salubridad y la salud pública global, es el elemento más presente y
lo que animan estas líneas. Por tanto, Obtener una definición estándar de “pandemia”
es una cuestión toral, en la medida en que servirá de rasero para saber cuándo una
enfermedad ha alcanzado esta categoría y, por ende, cuándo se justifica “encender”
la alerta que actualmente prevé la Organización Mundial de la Salud a través de sus
distintas fases (Ruíz : ). Lo que significa que deberemos transitar a un orden
en materia de salud respeto de un acuerdo para retomar en principio el Reglamento
Sanitario Internacional respecto de las emergencias de salud pública de Importancia
Internacional. Lo anterior en razón de que la composición de «pandemia» (del grie-
go pan que significa «todo» y demos que significa «personas»)” y limita al caso de la
influenza, pues parte del hecho de que las pandemias oficialmente declaradas como
tales durante el siglo  fueron ocasionadas todas por distintos subtipos del virus de
la influenza. “Por otro lado, definiciones previas de pandemia contenidas en las direc-
trices de la Organización Mundial de la Salud hacían alusión a grados de severidad.
Esto también significaba un riesgo, puesto que la severidad no podría evaluarse sino
hasta que ha avanzado el proceso de contagio entre la población” (Ruíz : ).

El tema estriba en que en la etapa de la mundialización prevalezca el enfoque de dere-


chos humanos, particularmente desde la perspectiva de que las pandemias esencial-
mente son una cuestión de seguridad mundial (Mcinnes : ), lo que compromete
a cada Estado; así empleada la visión, se debe dar al Estado la centralidad en la atención
a la solución del problema, “dado que se enfatiza la presencia de un interés nacional que
rige las operaciones de las autoridades sanitarias” (Ruíz : -). Se dice esto, en vir-
tud de que se asume que los gobiernos respectivos tienden a proteger estratégicamente
a sus países de amenazas importantes, tales como enfermedades epidémicas agudas y
el bioterrorismo a través de la vigilancia epidemiológica (sistema de aviso oportuno),
un mayor control fronterizo del movimiento de las personas y la preparación interna
(por ejemplo, almacenamiento de medicinas y medidas de respuesta rápida). Además
de construir una fuerte capacidad de comunicación entre sectores públicos y privados,
ello con la disponibilidad durante las pandemias, ya que debe existir disponibilidad de
trabajadores, electricidad, agua, transporte, y múltiples productos de consumo básico,

  
en caso contrario podría acarrear la parálisis de muchos aspectos vitales en un país, lo
cual ciertamente ocurre con las pandemias (Osterholm : ). “Sin embargo, de lo
que se trata es de reconciliar este enfoque de seguridad nacional con el diverso de los
derechos humanos, toda vez que se estima que adoptar una visión orientada hacia un
solo aspecto del problema contribuirá aún más al carácter ya de por sí fragmentado de
los actuales acuerdos institucionales” (Ruíz : ). Reencaminar la atención mundial
a una salud, desprovista de la idea globalización -como inserción en marcos o financie-
ros o económicos de “apoyo” a las pandemias-, se encuentra en lo que se conoce como el
concepto de “seguridad humana”. Esta perspectiva de seguridad pretende incluir a todos
los actores, públicos o privados, de manera que haya un concurso entre toda la gama de
la población para que contribuyan, en formas diversas, a combatir los efectos de una
pandemia, es la idea de nueva sectorización y esfuerzo de construir una que parta de
cada Estado hacia una real cooperación humana y en la solución a mejorar la perspecti-
va de continuidad del ser humano, eso es lo que sigue.

La inter sectorialidad y su posibilidad como estrategia para el futuro.


La pretensión del ensayo no es introducirnos a la gobernanza, es un tema muy polisé-
mico, sin embargo hacemos una lectura de la línea del problema en la idea de la gober-
nanza mundial que aparece en el contexto de la llamada mundialización descrito arriba,
y ante la aceleración de las interdependencias – a escala mundial – entre las sociedades
humanas y también entre la humanidad y la biosfera, la “gobernanza mundial” sirve
para definir la elaboración de reglas en esta escala como la sectorialidad mundial.

Una forma de destacar el uso de la inter sectorialidad es cuando damos cuenta de su vi-
gencia por lo menos desde la década de , impulsado originalmente por el sector de la
salud, que para ese entonces, la toma de conciencia de que hay determinantes sociales de
la salud que, a su vez, mantienen complejas interacciones entre sí, conduce a plantear la
necesidad de un liderazgo y de una acción del sector salud que traspase el dominio de los
programas de salud gubernamentales de la Organización Mundial de la Salud y su Comi-
sión de Determinantes Sociales de la Salud. Actualmente, el discurso al respecto gira en
torno a la “salud en todas las políticas”, de hecho, el sector salud es el más sensible a este

  
tipo de demandas (Cunill-Grau : ). También desde el sector de la educación existe
preocupación por el trabajo intersectorial y la salud integral ( : )

El punto para desarrollar e integrar la salud a un sistema intersectorial se da desde la


comprensión conceptual, en este sentido nos apoyamos en la idea de que la inter secto-
rialidad tiene que partir de un enfoque sistémico de la salud, en la que esta se justifica
y se explica. “Los problemas de salud, por su alta complejidad, generados de formas
diversas y variables en los sistemas económicos y sociales, determinan que el concepto
de sector resulte pobre para enfrentarlos, por eso difícilmente puedan ser resueltos por
acciones exclusivas del sector salud” (Castell Florit : ). La salud, por ende, perte-
nece al grupo de los denominados sistemas altamente complejos, entendiendo como tal
la presencia de elementos, relaciones, propiedades, jerarquías y fronteras que tienen nu-
merosas formas de combinarse y recombinarse y que están sometidos a una dinámica
muy elevada, donde las categorías como causalidad, casualidad y posibilidad tienen una
presencia significativa (Castell Florit : -).

La acción intersectorial es un tema recurrente en la gestión de la salud pública. Sin


embargo, hay muy poca documentación y sistematización acerca de la forma en que se
practica, sobre todo en el campo de la salud. Tampoco existe una teoría explícita sobre
la manera de construir un marco desde el ámbito de la salud para el análisis de los tipos
de acciones intersectoriales factibles en diferentes escenarios, ni acerca del tipo de ac-
ción intersectorial que se necesita para abordar los determinantes sociales de la salud y
reducir las inequidades en salud (Castell Florit : -).

La Organización Mundial de la Salud () definió la inter sectorialidad como “el


proceso mediante el cual los objetivos, estrategias, actividades y recursos de cada sec-
tor tienen en cuenta su implicación e impacto en los objetivos, estrategias, actividades
y recursos de otros sectores” También se ha expresado como “los esfuerzos comunes
de diferentes sectores tanto gubernamentales como no gubernamentales para produ-
cir políticas comprehensivas e integradas que den respuesta a las necesidades genera-
les” (Aldasoro : -)

  
Entonces, no solo es el gobierno, la idea de la gobernanza es una sincronización de
todos los integrantes de una organización política y económica lo público y lo priva-
do, lo regional y lo mundial, la percepción de unipolaridad, esta pasa por la estrategia
de seguridad nacional de la posguerra, el tratamiento de la doctrina de los Derechos
Humanos y las implicaciones que los actos terroristas ocurridos en Nueva York y
Washington en septiembre de , pero particularmente a la regionalización de los
problemas (Sanchez Mugica : ), en tal sentido, podemos usar la sentencia abajo
escrita de que “el escenario es complejo y no está exento de conflictos, pero, al menos,
no pesa sobre él una amenaza de absoluta destrucción como ocurría durante la guerra
fría.” (Sanchez Mugica : ).

Significa que se percibe como UNO y no dos el espacio habitable, el mundo es uno,
la idea de dominio sobre el mismo conlleva la destrucción de éste, por ello, a título
personal se incluye la problemática de la atención a la salud, particularmente la que
se declara con la pandemia del Covid, ya que las limitaciones de la aproximación
biomédica a los problemas del sufrimiento humano fueron puestas de manifiesto hace
más de  años por autores como Mc. Keown, Cochrane e Illich, a partir de sus traba-
jos surge la noción de intersectorialidad como un intento de incrementar las ganan-
cias en salud de las intervenciones, desde actuaciones formalmente coordinadas del
sector sanitario con otros sectores (Álvarez-Dardet : -). Sin embargo, “la idea
del trabajo intersectorial con una connotación mundial tomó carta de naturaleza en
la estrategia de Salud para todos a finales de los años , donde aparece como llamada
intuitiva y global, y desde entonces ha sido masivamente aceptada como meta de las
intervenciones de Salud Pública” en diversos lugares del mundo, pero la opinión gene-
ralizada es que no existe correspondencia plena entre el discurso y la acción, lo cual,
por otra parte, es necesario demostrar (Ibíd.) En esta línea de acción se establece la
necesidad de la regionalización, así tendríamos:

  
Gráfico . El cambio en el mundo.

Fuente: (Valencia 2008: 27)

Así, la regionalización se significa, por ejemplo, en América Latina, actualmente la


acción intersectorial se asocia con una clara tendencia a la reconceptualización de
los asuntos sociales, en términos de que su abordaje debe ser multidimensional y
con un enfoque de derechos. Así, la perspectiva de la integralidad se constituye en
la base de la inter sectorialidad, asumiendo que una comprensión ampliada del fe-
nómeno de la pobreza y de la vulnerabilidad social exige algo más que una simple
conexión o agregación de sectores gubernamentales entre sí y de éstos con otros sec-
tores (Cunill-Grau : ). Por ejemplo, en Brasil, hay en un espacio extenso y sus
experiencias estatales y municipales en las que la intersectorialidad orientaba una
nueva manera de planear, ejecutar y controlar las políticas públicas, abarcando toda la
estructura gubernamental. Teniendo, como “principal móvil producir más eficiencia
(reducción de gastos) en el desempeño gubernamental….estimuladas por organismos

  
internacionales” (Vida : ). Asimismo, este hecho se debe sumar a las acciones
que se han llevado a cabo por varios países en América Latina, nuevas políticas so-
ciales centradas en derechos, que adoptan la inter sectorialidad como uno de sus ejes
principales. Esta tendencia tiene tras de sí una diversidad de causas, entre ellas los
limitados efectos de los intentos previos de enfrentamiento de la pobreza y, ello no
ha sido suficiente para superar el gran rezago productivo, la brecha estructural y la
gran desigualdad que aun recorre a nuestra región (Aravena et al. : ). También
es cierto que la tendencia no es uniforme, dada la incidencia de diferentes contextos
institucionales, orientaciones ideológicas de los gobiernos y grados de influencia de
los organismos internacionales (Acuña y Repetto : )

Pero no es intención ahondar en las causas, sino exponer cómo se está moldeando
actualmente el asunto de la inter sectorialidad a partir de esta nueva tendencia en
la región, determinando que son intervenciones de tipo poblacional, colectivas e
individuales promovidas desde lo intersectorial, con apropiación de los temas por
parte de la comunidad, que favorezcan la vida saludable en la ciudad y sus diferen-
tes entornos, así por ejemplo la ciudad y sus entornos esta condición es sintomática
de nuestro continente, excluyendo a  y Canadá y, sin embargo dentro de la idea
de la regionalización, manifiesta la idea concéntrica de la atención a Pandemias, el
resguardo de la periferia como sustento del centro. La  (Cousiño y Foxley
: ), al referirse a las políticas y programas de la primera infancia, distin-
gue entre la coordinación intersectorial y la integración intersectorial (Cousiño y
Foxley  -). En el campo de la salud, encontramos que se diferencia la inter
sectorialidad de la cooperación entre sectores gubernamentales (Cunill-Grau :
). Así las políticas públicas y la gobernanza regional y mundial son formas de
atender el asunto de Pandemias futuras.

A partir del , pudiéramos estar frente a una “etapa nueva”: en un fenómeno sin
precedentes, sistemas de integración subregionales han comenzado, por un lado, a
flexibilizar sus objetivos y plazos para dar cabida a la participación e incorporación
de nuevos Estados-nación pero, por otro lado, están acercándose a otros sistemas de

  
integración subregionales fortaleciendo sus vínculos entre sí, con miras a una posible
fusión (Valencia : )

Esa situación nos dirige a la impronta premisa que asigna un fundamento expresamen-
te político a la inter sectorialidad y se traduce en el supuesto de que todas las políticas
públicas que persiguen abordajes integrales a problemas sociales tienen que ser plani-
ficadas o ejecutadas “intersectorialmente”, es una orientación histórica del desarrollo
humano en sociedad y entre Estados. Esa es la lógica que se prefigura desde principio del
milenio y se desarrolla en la primera parte de este escrito (Véase figura ).

Figura . Línea del tiempo de los sistemas e integración regional en el mundo.

Fuente: adaptado de (Valencia 2008: 28)

Ahora la pregunta es ¿Es posible la regionalización en la Américas y su tratamiento


intersectorial en temas como la atención a pandemias como el Covid? Es probable
una respuesta positiva, pero debemos salvar algunos temas. Los principales se obser-
van en la figura , que indica solventar en la región e integrar y avanzar en los temas de
una consolidación interna de un adecuado funcionamiento interno en las relaciones
entre gobiernos sub nacionales, regionales y nacionales, ordenada y coherentemente,
esto quiere decir desde la representatividad hasta la legitimidad de cada órgano ad-
ministrativo en sus responsabilidades, integrados, comunicándose y sobre todo inte-
ractuando constantemente y lógicamente. Ese denominado inter gubernamentalismo

  
antecede al nuevo regionalismo que es y significa la lógica de políticas públicas nacio-
nales primero y regionales después.

No abordamos las ideas planteadas en el párrafo anterior, salvo la idea de políticas pú-
blicas, en el sentido que sugieren la reducción de las inequidades de salud, cuando ha
existido como objetivo, han tendido a formar parte de muy diversos tipos de políticas
públicas, Nuria Cunill plantea que ya hay experiencias de trabajo intersectorial en el
campo de las políticas sociales en América Latina, particularmente en Argentina, Bo-
livia, Brasil, Chile y México, sugiere que el papel que ha jugado la salud en el desarrollo
de acciones intersectoriales en pos de la equidad ha sido marginal pero que, a la vez, hay
una variedad de ventanas de oportunidad para la ampliación y profundización de esta
estrategia (Caicedo : ). El objetivo central la salud, el bienestar, las condiciones
y la calidad de vida de la población, para lo cual debe contar con una red de servicios de
protección, recuperación y rehabilitación de la salud, de formación de recursos humanos
y de investigación. Es parte central de esta concepción la integración con la organiza-
ción económico-social, sus sectores y la propia población. En tal sentido, la dirección en
salud tiene que asumir también roles participativos dentro de un gran sujeto de direc-
ción, que es toda la sociedad a cuyos planes y programas se subordina. El sustento es:
“(…) cómo el campo de la medicina se une con el campo de la economía, con el
campo de la agricultura y con el campo de la industria; cómo la medicina preventi-
va se vincula con la técnica agrícola de producción, cómo el índice de las enferme-
dades se reduce parejamente no sólo al número de médicos, sino a la cantidad de
proteínas, de minerales y de vitaminas que cada ciudadano ingiera diariamente y
de las condiciones en que se produzcan; y cómo la reducción de las enfermedades
va paralela a la elevación de las condiciones de higiene de las ciudades, del número
de acueductos, del número de viviendas decorosas, del número de medios con que
se cuente para rodear a cada ser humano de las mejores condiciones materiales
de vida; cómo marcha paralela la medicina preventiva con la educación general,
con la cultura general, con la enseñanza en todos los niveles; cómo, incluso, esa
medicina preventiva es tarea no sólo de los médicos, no sólo del Ministerio de
Salud Pública, cómo es tarea también del Ministerio de Educación, cómo es tarea

  
de las organizaciones de masas, cómo hay que preparar a los niños, cómo hay que
enseñarlos, cómo hay que educarlos, qué hábitos hay que crearles, qué desarrollo
hay que promover, qué conocimientos de higiene hay que inculcarles, cómo hay
que enseñarlos, incluso, a alimentarse” (Castro : ).

Complementando lo anterior, casi la mayoría de los Estados nacionales se encuentran


inmersos en procesos de integración regional por todo el mundo, ello es una tónica, y
dejar atrás esa idea de las limitaciones de los Estado y sus estructuras sistémicas que en
el reacomodo de fuerzas a nivel mundial ocurren, a pesar de ser un subcontinente con
avances en lo económico y logros en la estabilidad política desde modelos democráticos,
hoy en día, la característica más relevante y novedosa de la región es que presenta más
diversidad que antes, no solamente en la esfera nacional de su cultura y política, y su
gran polarización económica, sino también en sus relaciones internacionales, regionales
y globales, así como en sus opciones de integración, pero por la vinculación tan estrecha
con la hegemonía de Estados Unidos, América Latina se ve más afectada por los cambios
del sistema internacional –tal como el declive hegemónico, como ocurrió, por ejemplo,
con la crisis de –, en comparación con otras regiones, como África (Piñón, ). A
decir de Cunnill y Caicedo se parte de:
Un nuevo criterio de planificación y dirección macro política.
Un nuevo formato de organización del gobierno o de los servicios públicos.
Un nuevo abordaje de las políticas transversales (Caicedo )

De hecho, tanto de la revisión de la literatura como de la exploración empírica, queda


fuertemente insinuado que la inter sectorialidad es un concepto que se materializa a
través de formas estructurales. Así asentado se parte de la hipótesis que indica la ins-
titucionalidad requerida por la sectorización regional y, depende de la alineación y su
aplicabilidad intersectorial de cada país, pero esta mejora cuando se alinean los temas
que afectan a todo el espacio continental. Los anterior depende de los hechos y circuns-
tancias que la recurrencia de nuevas pandemias se necesita de atención. Por tal, se debe
gestionar en un sistema regional y alineado a un esquema de inter sectorialidad:

  
Las fases de la gestión: la inter sectorialidad puede abarcar la institucionalidad
encargada de los procesos de formulación e implementación de las políticas; o
sólo de los primeros.
La cobertura de las políticas: la inter sectorialidad puede tratar de cubrir la tota-
lidad de las políticas públicas; sólo las políticas sociales; y respecto de éstas, todas
o algunas (como las de Pandemias) (Caicedo : ).

La atención en tales ámbitos y sus combinaciones ayuda a delimitar los ambientes en


que se mueve la inter sectorialidad y sus grados de complejidad, pero que no olvide que
hay países con sistemas de salud diferenciada, por ejemplo:

Fuente: (OPS- OMS, 2018)

  
Entonces la idea es reconocer que hay diferencias en la intersectorialidad de cada país,
por tanto, iniciar una comparativa para saber de qué manera se ubicaría la atención es
el primer paso, así se usa la siguiente estructura:

Cuadro . Intensidad de la acción intersectorial según grados de integración


de los mecanismos de gestión y ejecución y de las estructuras administrativas.

Fuente: (Cunill-Grau 2014: 21)

Resulta obvio que a pesar de que se insinúa mayor interacción entre organismos pú-
blicos, también es claro que la acción intersectorial está ligada a una autoridad central
y, en suma, la mayor parte de los sistemas de protección social en cada país. Pero lo

  
que planteamos es ver la posibilidad de coordinar acciones de atención a pandemias,
se transite a una lógica coordinada regional o continental, no tocando el grado de con-
trol sobre el resto de los sectores gubernamentales, ello en razón de que la intersecto-
rialidad en sí misma es un modelo de gestión que, si aspiramos a analizar sus diseños
o intervenir en ellos, cabe tenerlos en cuenta.

Conclusiones.
Se entiende que el movimiento del orden político y económico cambia, naturalmente
la idea de unipolaridad actual está asentada en la idea de regionalización, no se trata de
ir contra hechos de construcciones de movimiento de los ejes hegemónicos mundiales,
sino de ajustar en la región correspondiente los sistemas administrativos y orgánicos
integrados a un sistema social complejo, seguramente requieran acuerdos de gober-
nanza que incluyan varios niveles, así como varias partes interesadas.

Los escenarios derivados de la transformación social y su impacto en el entorno de la


tierra indica que será más recurrente enfrentar panoramas de Pandemias, el efecto
no es sino afección a aquellas regiones con menor grado de desarrollo político y ad-
ministrativo, por ello la necesidad de entender con más precisión la efectividad con-
dicional de las estructuras de gobernanza y sus derivaciones en la intersectorialidad
regional y mundial.

Asimismo, el estudio de la intersectorialidad habrá de ser sólido, para abordar los


retos metodológicos que surgen de esta compleja agenda de investigación y evalua-
ción sobre regionalismos y alineación de objetivos de salud. Estos retos metodológicos
requieren la colaboración de equipos de investigación multidisciplinares, incluidos
expertos en ciencias políticas, ciencia de las políticas, sociología y salud pública, e
incluyendo derecho, economía y psicología, entre otros más.

Dicho análisis de investigación y conocimiento refleja el carácter distintivo del siste-


ma revisado e invita a la búsqueda de la evidencia, como sugerencia en los tres puntos
anteriores y de ser abordadas mediante el diálogo político actual con los productores y

  
usuarios de conocimientos en materia de gobernanza intersectorial para construir
políticas públicas totales en materia de salud regional.

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Escritório Regional da Organização Mundial da Saúde. http://www.dominiopublico.gov.br
/download/texto/op.pdf.

  
La hora de la Unión Europea: el virus que puede acabar con ella
Rubén Garrido Yserte

Puede sonar excesivo, pero lo que no consiguió la gran recesión de  podría con-
seguirlo un microorganismo que está siendo letal para Europa. La propagación del
SARS-CoV- y su especial virulencia en nuestro continente parecen síntomas no solo
de una alteración epidemiológica, sino de una enfermedad previa que llevase años
incubando en la Unión Europea.

César Molinas y Fernando Ramírez Mazarredo ya lo indicaban en su libro, La Crisis


Existencial de Europa (Ediciones Deusto, ):
“La última gran crisis financiera estuvo a punto de romper la Unión Europea, su-
mió a sus ciudadanos en un pesimismo profundo y alentó los populismos”.

Los autores cerraban su obra abogando por cultivar un verdadero sentimiento de perte-
nencia a Europa. Ahora, en la gestión europea del COVID-, no encontramos ningún
sentimiento de pertenencia, ni para bien, ni para mal.

La Unión Europea necesita desde hace años un nuevo proyecto que supere una institución
ya caduca y que no le deja encarar los problemas globales de su ciudadanía: la del estado
nación. Sin embargo, la respuesta al COVID- está siendo más nación y menos Europa.

No hay acciones coordinadas para atajar los problemas


La Comisión Europea se ha limitado a dejar que sus estados miembros actúen como
consideren conveniente, apelando a la excepcionalidad para suspender el Acuerdo de

  
Schengen o dejando para luego los compromisos de estabilidad macroeconómica y equi-
librio de cuentas públicas, especialmente significativos para los países del euro. Se ha
limitado a dejar hacer y no ha hecho nada más.

No es casual que el virus se haya concentrado en la vieja Europa. La globalización de


finales del siglo  y principios del  lo trajo desde la gran fábrica del mundo y aquí
empezó a expandirse, afectando gravemente a los ciudadanos de mayor edad.

Este virus nos enfrenta no solo a una Europa envejecida y que sufre, sino a una Europa
(a una Unión Europea) que está perdiendo la carrera por el liderazgo tecnológico en un
mundo cada vez más digital.

Porque si algo nos ha enseñado la gestión asiática de la pandemia es la importancia


de las nuevas tecnologías. La revolución digital no es sólo una fuente de progreso
y competitividad liderada por China y Estados Unidos, sino que se ha mostrado
como fundamental a la hora de controlar al virus y dar instrucciones a la población.
El móvil ha sido casi más útil que las mascarillas. Pero ni una cosa ni la otra están
en la Unión Europea.

¿Podremos hacerlo mejor en la gestión de la crisis?


Todo parece indicar que, como en otras ocasiones, se está jugando a ganar tiempo. Es
cierto que de otras crisis hemos aprendido, que las medidas de austeridad se han relaja-
do y que el Banco Central Europeo ha anunciado medidas sin precedentes. Pero no solo
hay que hablar de política monetaria.

Las previsiones sobre el indicador de la actividad productiva () presentadas este 


de marzo por analistas financieros muestra tres cosas:
El COVID- ha generado la caída más grande de este índice desde que hay regis-
tros, Mucho mayor que la que experimentó con la crisis de . En marzo, toma
un valor de ,, según el Flash del Índice ® Compuesto de la Actividad Total
de la Zona Euro de  Markit frente al , registrado en febrero. Es la mayor

  
caída mensual de la actividad empresarial desde que se comenzaron a recopilar
datos comparables en julio de .

Este índice de expectativas no sólo muestra la caída en este mes sino el deterioro sobre
la evolución futura, indicando que la contracción puede durar más tiempo que el shock
inicial si los agentes económicos no ven respuestas de política económica adecuadas.
Hay un impacto fuertemente asimétrico entre los países europeos, en un patrón de cen-
tro-periferia muy claro.

La Europa de los tres trilemas


Ante estos resultados, renace la pregunta de siempre: ¿cómo va a manejar la Unión Mo-
netaria un shock tan intenso y además de naturaleza asimétrica? Hasta ahora no se ha
hablado de política fiscal europea, pero es absolutamente necesario empezar a hacerlo.
En Papeles de Economía Española, n. , José M. González-Páramo y María José ÁL-
varez Gil hacían un análisis de la estabilidad macroeconómica, la integración y la deuda
en el área del euro, definiendo tres trilemas.

El primero, el trilema macroeconómico que ya puso sobre la mesa Dani Rodrick


en La paradoja de la Globalización (Antoni Bosch Editor, ., ) y que plantea
el escaso margen de los Estados nación para llevar a cabo políticas independientes
en un mundo global.

El segundo trilema es el financiero y expone la incompatibilidad de mantener políticas


nacionales de regulación y supervisión financieras, con la unión monetaria y las normas
de estabilidad financiera de la zona euro. Mientras esto se mantenga, seguirá existiendo
una conexión muy fuerte entre el deterioro de la capacidad de endeudamiento de un
país y la situación de su propio sistema financiero.

Relacionado con el punto anterior, aparece el tercer trilema, el político: no se pueden


mantener políticas nacionales presupuestarias y fiscales si una unión monetaria y ban-
caria genuina aspira a tener legitimidad democrática. Y es aquí donde estamos ahora.

  
Por un lado, los agentes económicos (los mercados) esperan de las autoridades (tam-
bién de las de la Unión Europea) respuestas claras y contundentes y con cierta antici-
pación a los hechos. Sin embargo, cuando los gobiernos se reúnen en las cumbres de
la , hablan, pero no actúan.

Las preguntas que Europa no quiere responder


Cuando se empiecen a conocer datos sobre los desequilibrios fiscales derivados del gas-
to directo provocado por la gestión de la pandemia, o cuando la caída de la actividad
productiva deteriore las cuentas públicas, ¿cuál será la respuesta de la Unión Europea?
¿Los mercados estarán tranquilos cuando aumenten las necesidades de financiación de
países ya muy endeudados e intenten colocar más deuda? ¿Volverá la prima de riesgo a
sobresaltar nuestros mercados?

Sólo hay respuestas nacionales a un problema global. Y lo que Europa necesita son res-
puestas comunitarias en todos los terrenos, también en el macroeconómico.

La Unión Europea ha relajado los mecanismos de supervisión macroeconómica pero to-


davía no quiere ni hablar de los sistemas de “mutualización de riesgos”: emisión de deu-
da conjunta, mecanismos de cobertura europeos… Y es necesario saber cómo se van a
pagar las facturas.

Los ciudadanos europeos se merecen una Unión Europea que proteja y no un zombi au-
sente. El populismo y los nacionalismos euroescépticos acechan y hoy más que nunca se
necesita una Unión Europa más fuerte, y más rápida y certera en sus decisiones. Porque
tan malo es llegar tarde como no llegar.

  
TERCERA PARTE
Nueva generación de políticas públicas

  
La Administración Pública como disciplina y praxis
de la contingencia y la construcción social del gobierno abierto
Miguel Ángel Sánchez-Ramos

Preliminar
La Administración Pública como disciplina social, singular de las Ciencias Polí-
ticas, estudia el fenómeno del poder desde su interés peculiar de la distribución
del mismo, por lo tanto, centra su mira en la acción gubernamental como brazo
ejecutor del Estado. Mientras que la Ciencia Política enfoca su estudio al poder en
sus manifestaciones de acceso, mantenimiento y manera de ejercerlo, la Adminis-
tración Pública se preocupa por el uso de los recursos, la distribución del poder, la
traducción de la voluntad general en acciones muy específicas que materializan ese
espíritu del bien común.

La Administración Pública tiene como objeto de estudio a la administración pública,


de ahí que en entornos de estudio se presta a la confusión dado que el nombre de la
disciplina es el mismo que la materia. El estudio del objeto se denomina igual que el
objeto de estudio. Para diferenciarlo, algunos nos referimos al primero con mayúscu-
las y al segundo con minúsculas, como lo ha propuesto Omar Guerrero ().

El propósito de este capítulo no es centrar la discusión sobre la finalidad de la Admi-


nistración Pública y los alcances de la administración pública, por el contrario; lo que
se propone como objetivo del mismo capítulo es disertar sobre las áreas de oportuni-
dad que tiene la administración pública en la gestión de las crisis cuando camina de
conformidad a los cánones de la Administración Pública y mediando la construcción

  
social del gobierno abierto, como una estrategia que facilita la inserción pública en la
complejidad.

El entorno que convoca a esta reflexión se ciñe en la pandemia que el COVID- ha


desarrollado en el año  del siglo , evidenciando la volatilidad de todas las estruc-
turas habidas y por haber del hombre milenario, inteligente, social, público, político,
científico, técnico, profesional, amateur, gobernante, ciudadano, letrado, y demás mani-
festaciones humanas. El avance tecnológico y científico en materia de salud no es tal que
asegure la dominación de un virus, por el contrario, ha quedado de manifiesto que un
virus como el corona virus de tipo , causante del síndrome respiratorio agudo severo
(SARS-CoV-), que es mejor conocido por la enfermedad del COVID- ha sometido a
la población mundial en una crisis sanitaria que ha traído más de  millones de infec-
tados con más de medio millón de defunciones en el mundo, con corte a principios del
mes de julio del año . Sin lugar a dudas nos ha cambiado la forma de ver la vida y el
mantenimiento de las interacciones en sociedad.

En este contexto sanitario la administración pública tiene un papel trascendente para


cumplir el principio de preservar la vida en comunidad (Bonnin, ), de la vida mis-
ma. Es ahí donde la administración necesita de la ciencia, no sólo de su propia discipli-
na, sino de una serie de conocimientos que son necesarios para la vida pública, para la
acción gubernamental, para la hechura de políticas.

La acción del gobierno no sólo se le quiere ver en momentos de crisis como la citada
emergencia que ocasiona la pandemia, sino en la contingencia de la misma y en la etapa
previa, cuando había normalidad. Es más importante en ese momento de normalidad
para poder actuar en los momentos de crisis.

La diferencia entre una acción gubernamental de una nación o incluso de una subnación
a otra, estriba en la competencia con la que cuentan sus autoridades y funcionarios. La
información es importante, pero el conocimiento basado en la experiencia es funda-
mental para la comprensión y la acción asertiva y acertada. El ejercicio del gobierno y,

  
por ende, de la administración requiere de conocimiento que en su mayoría proviene de
la sabiduría acumulada por diversas ciencias. La administración pública no se basta con
el conocimiento de la Administración Pública, requiere de diversas disciplinas tanto
como ámbitos de acción tiene.

Para poder cumplir el objetivo del capítulo es menester proceder a una exposición que
lo facilite, por lo que se ha convenido dividirla en cuatro momentos, primero se aborda
el contexto normal de la administración pública; en el segundo se plantea la acción de la
administración en épocas de crisis; en un tercer momento se analiza la acción y aporta-
ción científica para la administración, y por último, la construcción del gobierno abierto
como estrategia para la atención y funcionamiento de la gobernanza.

Contexto normal de la administración pública


Los tiempos actuales, previos a la pandemia del COVID-, se caracterizan por tratarse
de olas complejas de interacción pública, de sociedades con una serie de manifestacio-
nes económicas, sociales, culturales y políticas diversas, acrecentadas a una velocidad
sin precedente, acompañadas de una sociedad de la información que produce una ca-
dena de datos a velocidad inimaginable, que permite una serie de interacciones y tran-
sacciones que rebasan la capacidad de su enumeración y enunciación. Un fenómeno que
complejiza aún más es la globalización y lo glocal expresiones de diversas interacciones
que se comparten y buscan nuevos signos de entendimiento y convivencia.

La vida en sociedad, por lo tanto, es compleja, busca el equilibrio entre las diversas
expresiones en las que el ser humano tiene presencia. A su vez, se tiene la sensación
de que la vida en Estado es insuficiente y no garantiza ese equilibrio, que ese Estado
caracterizado por el monopolio del poder, de la diplomacia y de las contribuciones ha
1 Glocal es un constructo que hace referencia a lo global a la vez que lo local. Es el reconocimiento de que en una reali-
dad están presentes estas dos manifestaciones. Es la síntesis dialéctica entre la unión y lucha de contrarios. El término
resume la interacción de un yo que observa lo que hay del otro lado del mundo, a la vez que el mismo yo reconoce lo
que está de este lado y asume la pretensión de establecer nuevos signos de convivencia que equilibren y den salida
a lo paradójico y complejo de su realidad. Glocal es la respuesta a la tendencia homogeneizadora que trae consigo la
globalización y la idea de defender lo local como resistencia a la vez que exigencia de ser incorporado a la aldea global,
reclamando ser respetado en sus peculiaridades.

  
dejado de existir. Actualmente el monopolio de la fuerza no es exclusivo del Estado y
mucho lo pueden sostener con comunidades que han sido sometidas por organizaciones
marginadas del Estado de Derecho, violentas o delictivas, mismas que le retan la fuerza
al Estado y el monopolio de las contribuciones, pues estas mismas organizaciones recla-
man para sí el “pago de piso” por parte de los pobladores como cuota para asegurar su
sobrevivencia, o el mantenimiento de su actividad económica. Es vigente el debate del
Estado fallido en la lógica de un Estado weberiano.

Desde el Estado Social y Democrático de Derecho han aumentado los ámbitos de interés
e intervención de la administración pública, adoptando estructuras grandes, complejas,
y de altos costos a la vez que prometedoras de bienestar social y protectoras de los di-
versos grupos sociales que integran a la comunidad. El Estado Social de Derecho se pro-
pone incorporar en el marco jurídico los derechos sociales fundamentales a la par de los
civiles y políticos (Villar, ). Como consecuencia de ese reconocimiento incorporado
en el orden jurídico el Estado asume la prestación de diversos servicios para garantizar
esos derechos y por tanto, la administración pública ve acrecentados sus ámbitos en
educación, salud, bienestar, vivienda, empleo, seguridad social, asistencia médica, de-
portes, ecología, agua, desechos sólidos, y cada vez más.

La administración pública, por antonomasia liberal, al asumir la atención de los diver-


sos servicios que garanticen bienestar produce estructuras e interacciones de alta com-
plejidad. La intervención de un ente administrativo en la atención de un asunto público
provoca la generación de diversos procesos y procedimientos, y la convergencia de otras
dependencias de la administración por lo que los costos de aprendizaje y financieros son
altos y de impactos de dimensiones igualmente altos.

La administración pública, al surgir de un seno liberal, se ocupa por la libertad y bienes-


tar del individuo y en consecuencia trabaja para tal objeto. Así la administración pública
es “la potencia que arregla, corrige y mejora todo cuanto existe, y da una dirección más
conveniente a los seres organizados y las cosas” (Bonnin, : ), se propone atender
las necesidades colectivas y relacionarse con la sociedad, es el Estado en la sociedad

  
(Guerrero, ). La administración pública ejerce una mediación entre el interés estatal
y la realización ciudadana por el interés colectivo.

Diversos son los ámbitos que atiende la administración pública, los asuntos interiores se
han ido desglosando en amplios sectores y ministerios, integrantes de la administración
pública, la procuración de la justicia, la hacienda, ecología, turismo, economía, educación,
salud, energía, agricultura, ganadería, pesca, vivienda, desarrollo social, bienestar, desa-
rrollo económico, comunicaciones, transportes, vialidad, seguridad pública, seguridad
social, defensa, guerra, marina, derechos humanos, cultura, deporte, equidad e igualdad
de género, y una vasta relación de áreas de interés que ha desarrollado y atendido.

Con la función del Estado Social, ha enfrentado retos y limitación, que lo han hecho
pasar de un gobierno director a un gobierno coordinador, donde la gobernanza juega
un papel de suma importancia en la conducción de esfuerzos de los diversos actores
con el propósito de alcanzar los objetivos de desarrollo.

Entonces, la administración en un estadio normal se le ve presente en una infinidad de


acciones cotidianas que incluso pueden pasar por desapercibidas por ser tan ordinarias
en la vida humana, pero fundamentales para la misma, como el servicio de agua, de luz,
de seguridad, de servicios urbanos y públicos básicos. Lo ordinario de la administración
tiene una serie compleja de interacciones dado que una acción, un proyecto, de un ám-
bito genera la inclusión de diversas áreas de la administración, donde el presupuesto es
un elemento muy recurrente al igual que el humano.

La administración pública al ser el ente que traduce la voluntad general en el referente


material que da vida al bien público general, cuenta con una serie amplia y compleja de
elementos y recursos de toda índole para su ejercicio. La previsión y la planeación son
procesos que son connaturales a su expresión. Una administración pública capaz es
aquella que se anticipa a los fenómenos y hechos, actuando de manera proactiva y así
logra equilibrio entre las diversas fuerzas sociales que existen en la comunidad.

  
La administración pública mejora lo existente, por eso desarrolla capacidades de inno-
vación, no solo en los conceptos sino también procedimientos, productos, servicios y
en la gobernanza misma. La función social de la administración pública como gobierno
en acción busca el bien público temporal; para cumplir esta función requiere de una
armonía a su interior, de capacidades que le permitan armarse de recursos, elementos,
procedimientos y estructuras ágiles y sólidas para atender la función social.

En consecuencia, la administración pública atiende funciones sustantivas y funciones


adjetivas. Las primeras aluden a las tareas fundamentales que son la razón pública o
naturaleza propia de la administración pública, como pueden ser la gobernación, educa-
ción, salud, seguridad, comunicaciones, vialidad, medio ambiente, ecología, economía,
desarrollo económico, desarrollo social, entre otras. Las funciones adjetivas son aquellas
que contribuyen al desempeño de la entidad, que estriban en la gestión de los recursos
organizacionales, financieros, tecnológicos, humanos y procedimentales.

En razón de las funciones que atiende es como se complejiza la administración pública en


su estructura y organización al dar lugar a las diferentes dependencias que atenderán es-
tas funciones; a la vez cada dependencia tiene para sí funciones sustantivas y adjetivas.

Uno de los ámbitos de la administración pública es la salud, función sustantiva, misma


que implica una serie muy amplia y compleja de tareas, desde la prevención hasta la
atención de enfermedades de alto riesgo. La pandemia vino a develar que es un área al-
tamente álgida, que sus fronteras son muy delgadas e insuficientes para la prevención y
para la atención de emergencias. A este ámbito compete la sanidad entendida como una
serie de servicios a cargo del gobierno estructurados de tal manera que estén dirigidos
para cuidar o preservar la salud pública de una comunidad. Puede ser aceptado como
sinónimo de salubridad. La salud de la comunidad a su vez conlleva al despliegue de
diversos órdenes y niveles de la estructura gubernamental, por eso la salud es una fun-
ción que desarrollan de manera concurrente el gobierno nacional, el estatal y el local.
En México compete a la federación la elaboración y conducción de directriz sanitaria y
la atención médica preventiva y correctiva, mientras que a los estados colaboración en

  
la atención médica clínica y hospitalaria; a los municipios la operación en sanidad. Estos
últimos son los más limitados en todos los sentidos para poder aplicar esta facultad y los
resultados fueron y son evidentes en tiempos de pandemia.

El objetivo del gobierno a través de la administración pública es alcanzar la salud públi-


ca y la salud en el sentido más amplio de todos los habitantes.

La administración pública al mejorar cuanto existe necesita de la voluntad de los diversos


sectores, que cuando intervienen y se comprometen dan mayor legitimidad a las acciones
y resultados, pero si por el contrario se muestran ajenos, entonces la acción administrativa
enfrenta crisis de legitimidad y de confianza, trayendo en consecuencia etapas de crisis.

Acción de la administración pública en épocas de crisis


El gobierno y la administración pública atienden la gestión de acciones dinámicas cons-
tantes y previsibles, e incluso se enfrenta a crisis provenientes de fenómenos naturales,
biológicos, políticos y sociales, donde su capacidad de respuesta, adaptabilidad y sensibili-
dad es propia para enfrentarla, administrarla y conducirla al equilibrio. Como coyuntura
una crisis es imprevisible en el día que aparecerá; sin embargo, no debe ser sorpresiva para
la administración capaz que la tiene estimada en sus escenarios y, por lo tanto, contem-
plada en sus protocolos.

La administración pública por su dimensión y función enfrenta diferentes crisis, algu-


nas de corta duración y otras no tanto, profundas o superficiales, políticas o naturales,
de estrategia o táctica, comunicación o acción, legitimación o confianza,

La capacidad de administración y superación de la crisis radica en su conocimiento que


tenga del interior y del exterior de la misma vista como entidad, organización e institu-
ción. La introspección es una etapa vital para enfrentar una crisis. Etkin () apunta
que las crisis son actividades recurrentes cuando hay contradicciones en la estructura
de la organización o cuando hay grupos que presionan en caminos y fuerzas opuestas
ejerciendo poder que lacera la organización.

  
Entonces, una crisis, es una coyuntura, contingencia, que perturba el funcionamiento
normal y exige intervención pronta para superarla. Es un suceso que no se desea, que
surge y a veces muy frecuente. Las crisis pueden ser estimadas cuando se conoce el
entorno y se ha identificado un riesgo latente, incluso la alta jerarquía la conoce antes
de ser pública.

La crisis no es una ni única, hay varias y muy diversas, afectan el desarrollo ordinario,
afecta en los recursos y planes. Un alto liderazgo es capaz de administrarla de manera
adecuada y superarla. Ese alto liderazgo implica capacidad de introspección y de generar
alternativas de canalización a través de sinergias construidas. Esta construcción es fun-
damentalmente lograda a través del diálogo y de procesos sólidos de comunicación. La
interacción intersubejtiva es condición sine qua non de la interacción institucional que
supera las crisis organizacionales.

¿Cuáles son los factores que causan la crisis en la administración pública? Son varios y de
diverso orden, muchos de ellos centrados en la ausencia del valor respectivo a los capitales
intangibles de la misma organización, como son el capital humano y el social. El prime-
ro no es armónico en toda la administración, hay desequilibrios debidos a la selección y
promoción no basados en el mérito sino en otros modos no propios de sistemas democrá-
ticos; en consecuencia, esa desarmonía trae un conocimiento no sólido del ámbito y de la
administración en general. En algunos momentos ese conocimiento se ve subordinado a
la política, a consecuencia de la manera de la selección mencionada, y abona más a la leal-
tad a la persona que a la institución. Es decir que, aunque el servidor público llega a tener
conocimiento vasto del asunto no expone de forma libre, abierta y crítica sus argumentos
por no ver afectada su permanencia. En otros casos, estriba el problema en que el servidor
es neófito y su aprendizaje lento y costoso para la administración. Otro fenómeno que se
presenta en el capital humano es la existencia de movilidad alta del personal, dejando ir a
buenos perfiles y contratando los más baratos, o los leales al jefe.

El tema del capital social es también delicado y se ubica su limitación tanto al interior
como al exterior de la organización. En el primer caso, al no haber confianza entre los

  
servidores, no se produce el trabajo colaborativo, dando resultados poco nutridos, con
corto alcance, incompletos, o en su caso, repetidos, generando duplicidad de funciones.
La desconfianza impacta en el entorno exterior produciendo deslegitimación al gobierno
y a la administración, nula colaboración por la falta de credibilidad, y en consecuencia,
políticas no consensuadas ni reconocidas por el público. Este proceso de pérdida de legi-
timidad avecina que la recuperación de las demandas no sea exacta ni refleje con certeza
la verdadera preocupación de la población, dado que ésta no participa porque la organi-
zación gubernamental no le da confianza ni garantía de respeto de esos procesos.

La crisis de confianza se emparenta con la falta de transparencia, y en consecuencia, existe


caldo de cultivo para el ejercicio y gestión de recursos de forma no honestas. De esa ma-
nera se produce y reproduce un círculo nada virtuoso que atormenta el desempeño de la
administración, que por cierto se rehúsa éste a ser evaluado por obvias razones. La evalua-
ción del desempeño en unión con un control de la gestión es garantía de equilibrio y ase-
guramiento del cumplimiento de las estrategias contempladas en una planeación seria.

Otros factores de importancia en las crisis se ubican en el tamaño y complejidad de la


organización, muy propio de la administración pública y de estados nación tan extensos
como el caso del mexicano, donde hay una inercia de dependencia del centro o gobierno
nacional. La presencia de burocracias tradicionales que se resisten a adaptarse a nuevas
formas de expresión social es otro factor de la crisis. La comunicación inadecuada es un
factor de gran peso en la generación y profundidad de las crisis.

La comunicación tiene como principal objetivo lograr la confianza de los públicos y


lograr la generación de sinergias ante una situación específica. La comunicación, enton-
ces, es una estrategia organizacional que cuando se ve fallida lleva a procesos de crisis
y empantana la organización, opaca la institucionalidad de los procesos y convierte al
sistema endémico. La interacción intersubjetiva a falta de comunicación obstaculiza su
propósito ontológico y las construcciones sociales producidas son endebles, no repre-
sentativas, no legitimadas, pero pueden ser acumuladas y heredadas, finalmente son
procesos de legitimación social aun con sus defectos.

  
Las fases de la crisis (Crespo y Garrido, ) son tres: a) latencia: simulaciones, prepara-
ción, previsión de la crisis; b) eclosión o emergencia de la crisis; y c) explosión, desarrollo
o perversión del problema. La primera fase juega un papel fundamental para la adminis-
tración de la crisis. Al tomar en cuenta dos dimensiones como son la previsibilidad y de la
influencia, se pueden hallar cuatro tipos de crisis: a) convencional que tiene grado fácil de
previsibilidad y de influencia, y responde a casos de esquemas muy tecnificados o de con-
troladores para ciertas simulaciones; b) crisis inesperadas que cuentan con grado difícil
de previsibilidad y fácil influencia, donde se encuentran las ocasionadas por eventos natu-
rales como los terremotos; c) crisis intratables, que se caracterizan por fácil previsibilidad
e influencia difícil, donde están las epidemias; y d) crisis fundamental que es de difícil
previsibilidad e influencia como el caso de los atentados (Crespo y Garrido, ).

La emergencia sanitaria decretada en México tuvo una etapa previa, en los hechos, de
contingencia, que permitió planear, preparar material y difusión, organizar las estruc-
turas, equipos y materiales para la atención de la emergencia. Coordinar la prevención
y la posible acción en la coyuntura, necesarios al existir diversas organizaciones guber-
namentales que concurren en la facultad sanitaria: gobierno federal, estatal y municipal.
Sin embargo, lo que falló fue la comunicación, la capacidad de coordinación. La pande-
mia vista desde la administración pública mereció mejor administración, más comuni-
cación, asertividad y coordinación de las autoridades, empatía pública y colaboración
participativa que redundara en la mitigación y éxito social y público, con menos decesos
que los habido y no sólo registrados.

La pandemia del COVID- trajo consigo varias crisis, en primer lugar la sanitaria, es
un virus violento, altamente contagioso y letal, amenaza para el equilibrio de la salud,
en segundo lugar por ser de tan rápido contagio y rápida evolución demanda atención
médica urgente, lo que lleva a contar con un amplia estructura hospitalaria, la que nos
hemos dado cuenta que no tenemos, y que por lo tanto, era necesario que los contagios
fueran dándose en menores cantidades para poder atender las urgencias en los hospi-
tales. En tercer lugar, está la crisis de coordinación y comunicación entre las autorida-
des sanitarias y políticas de los diversos órdenes de gobierno, produciendo confusión

  
mediática, discrepancia en los datos, aplicación de criterios heterogéneos, mandando
la imagen pública de que no se podía confiar en cifras, en datos, en la situación misma.
Finalmente, se observa otra crisis, más del orden estructural y de acumulación histórica
y social, la desigualdad socio económica en la población se vuelve más aguda y se con-
vierte también en una cuestión que incrementa la vulnerabilidad sanitaria.

Las medidas de distanciamiento en México se aplicaron de manera muy diversa, según


la entidad federativa y el municipio, dependió en mucho de las capacidades de los go-
biernos estatales y municipales. No hubo una norma homogénea. Las acciones se iban
aplicando por isomorfismo que por plan racional y con certeza de escenarios. Fue no-
toria una administración pública anquilosada, poco innovadora, incapaz de prever y de
actuar ante una pandemia de esta dimensión.

Esta crisis en México empieza por la comunicación asertiva de la pandemia, y no es


referencia a la posición de la subsecretaría de prevención y promoción de la salud, cuyo
titular desarrolló un honroso papel en cuanto a la información a los medios con un des-
empeño más decoroso que el mismo titular de la secretaría de Salud, sino la referencia
es en la coordinación del asunto, la toma de decisiones que corresponde al Consejo Ge-
neral de Salud, la operación de las medidas. La falta de coordinación entre las autorida-
des federales, estatales y locales. Claro está que la administración de la pandemia en una
sociedad tan heterogénea como la mexicana, con alta desigualdad socio económica no
permite medidas radicales de inmovilización ciudadana, pero entonces, ¿cuál es el papel
de la autoridad cuando de preservar la vida de su comunidad se trata? ¿Qué alternativas
se generan en la capacidad intelectual de la administración pública para enfrentar y
modelar la crisis por la pandemia? ¿Qué puede hacer la administración pública ante una
emergencia de este calado para asegurar la salud, comida y el sustento de los poblado-
res? ¿Cómo puede la administración pública generar la reactivación económica después
de la pandemia? Estas y muchas más preguntas giran en torno del papel dialógico que
asume la construcción social como método de abordaje de las coyunturas y de las coti-
dianidades, que apreciado ese papel desde la ciencia puede apuntalar la trascendencia
de la administración pública.

  
Aportación científica para la administración pública
La ciencia tiene como propósito el conocimiento, explicación, comprensión y transfor-
mación de la realidad y la atención de las necesidades sociales. Por lo tanto, tiene una
función social a través de la cual su intervención es pertinente y relevante. No se puede
concebir una ciencia y una tecnología que vaya en contra de la humanidad, por el con-
trario, logran su reconocimiento por el aporte que a ella imprimen, redundando en la
calidad y condiciones de vida. La razón de la ciencia natural, social y humana estriba
exactamente en ese principio de servicio.

El hombre (como expresión de humanidad y no de género) es el ente que construye y echa


mano de la sabiduría acumulada histórica y socialmente para lograr condiciones de vida acor-
des y mejores. Por ende, su inserción en la ciencia es resultado a la vez de esas construcciones
sociales que logra a través de las diversas interacciones intersubjetivas y deliberativas.

Como una actividad del hombre se encuentra la organización política de lo social,


constituyendo el poder, personificándolo con el gobierno y dando lugar a la admi-
nistración pública; en este sentido, dicha actividad bien está asistida por la ciencia.
Empero, la acción de gobierno y de la administración es compleja, como ha quedado
anotado en líneas supra, por lo tanto, la asistencia científica no sólo proviene de un
campo del saber, sino que es necesaria la aplicación multidisciplinar para trascender
en la lógica de esa complejidad y asistir con claridad en la construcción social de la
mejoría de las condiciones de vida.

El gobierno y la administración pública son objeto de estudio de diversas ciencias, don-


de se encuentra la política, la ciencia de la administración (Administración Pública),
derecho, policy, sociología política, psicología política, entre otras, pero muchas más
en la definición de su estudio estas dimensiones son de su interés, además de que con-
tribuyen para la construcción estatal, como es el caso de la economía, historia, arqueo-
logía, salud pública, teoría de la organización, ecología, educación, seguridad públi-
ca, demografía, geografía política, y la lista puede ser tan amplia como ámbitos de la
administración imaginemos.

  
Una característica muy peculiar de la polycy es exactamente la multidisciplinariedad,
reconocida como sustancial para dar respuesta a la problemática pública, porque ésta es
compleja y necesita una consulta de la misma dimensión.

El gobierno, y en específico el gobernante, entonces requiere de una amplia gama de


conocimientos, que seguramente en la calidad humana se vuelve imposible de acu-
mular y dominar, pero para subsanar esta limitación se ha construido socialmente la
pertinencia de un gabinete integrado por colaboradores que son expertos en política y
en la disciplina propia del ámbito de la administración que se les encarga. Es menester
precisar que el político centra su dominio propiamente en la política, no es exigido
que sea una persona con grandes dotes de conocimiento amplio y diverso, dado que
un político para gobernar lo que necesita es ganar votos, no hacer gala de su sapiencia
(Sánchez y Jaimes, ).

Ahora bien, el funcionario directivo, el burócrata, el que depende en la estructura je-


rárquica del político si está investido de conocimiento especializado, su inserción en el
cargo es a través del mérito, donde su conocimiento y competencia es la base de su es-
tancia y desarrollo. Por eso, el servicio profesional de carrera centra su mayor énfasis en
estos cargos que integran la función pública, que potencian y acumulan el conocimiento
social, histórico, público, político de la comunidad, sostenido con la competencia de
saberes, habilidades y actitudes personales.

La ciencia, por ende, llega al seno del gobierno y de la administración a través de la fun-
ción pública y de los políticos. Por lo tanto, la calidad de la acción público administrativa
depende de la propiedad en la selección de estos cargos. Francia se distingue por tener
una administración pública que ha demostrado seguir operando incluso sin gobierno,
como puede ser el caso de la comuna francesa, y a los casos históricos de inestabilidad
política, por su alta pluralidad partidista, pero la función pública ha sostenido e im-
pulsado a Francia al nivel de ser reconocida como una potencia mundial, cuenta con
liderazgo en la Unión Europea y otras medallas más que se le atribuyen, que vienen de
su solidez en la administración pública. (Chandler, ). Ser funcionario en Francia es

  
un reconocimiento social y merece el respeto de la comunidad porque se otorga la razón
que son capaces, que tienen calidad y mérito para ejercer y estar ahí (Heady, ).

La ciencia está en la administración pública a partir de las competencias que ejercen en


su saber los funcionarios públicos, mismos que no provienen de una sola formación uni-
versitaria; la congregación de diversas disciplinas le confiere el enfoque multidisciplina-
rio que el gobierno requiere. Una manera de fortalecer el conocimiento científico en la
administración, y muy en singular de la elaboración de las políticas públicas, es a través
de los think tanks, característicos de sociedades que creen y confían en el conocimiento
especializado y otorgan la proyección de políticas y programas a entes de consulta espe-
cializados, como es el caso de Estados Unidos.

A consecuencia de esto se sostiene que la profesionalización es la solución, pero no debe


tomarse como panacea. La profesionalización es continua y tiene efectos a largo plazo,
no es una política que impacte de forma inmediata. Tampoco es recomendable en todos
los niveles y órdenes de gobierno, la mesura es una estrategia que combina con el interés
de la profesionalización. Estrategias que acompañan una política de profesionalización,
entre otras, son la de mantener un constante acercamiento con instituciones acadé-
micas, científicas, gremios de profesionistas y asociaciones de expertos que favorezca
la interacción y la construcción de los problemas sociales a la vez que son capaces, en
consecuencia, de construir las soluciones.

El trabajo con organismos de expertos y especialistas trae costos de aprendizaje reduci-


dos, y la acumulación de aprendizaje público. Es necesario para ello cápsulas de confian-
za mutua que coadyuven en las construcciones sociales. Incluso los saberes tradiciona-
les son elementos que favorecen el cúmulo de experiencias para la construcción social.
En un diagnóstico realizado por el autor del capítulo en  municipios del Estado de
México se obtuvo que sólo en tres contaban con un comité científico para atender la
pandemia COVID-, el resto no. Otros tres municipios (solo uno cumplió las dos cosas)
cuentan con una dependencia de salud, los demás es un ámbito que no atienden. Luego,
entonces, con estas limitaciones es comprensible el tamaño del problema que se vive

  
con la pandemia. Esto muestra evidencia que no es adecuado para la administración
pública no contar con la ciencia a través de los especialistas del área, así las decisiones
son políticas y sin sustento poniendo en alto riesgo a la población e incluso el mismo
proyecto político. A la inversa, cuando se cuenta con apoyo, asesoría, acompañamiento
de los científicos, de los expertos del área, entonces las decisiones son certeras, se diri-
gen al meollo del problema y se resuelven con menos riesgos los pendientes, se recupera
credibilidad, y se afianza un proyecto político.

La salud pública, como tema de interés del presente libro en medio de la emergencia
sanitaria por el COVID-, es una de las disciplinas que son acogidas de manera funda-
mental por la administración pública. La calidad de vida de la población tiene una alta
relación con la adecuada aplicación de los principios de la salud pública.

La salud como un estado de bienestar en diferentes esferas del ser humano se logra con
acciones preventivas y correctivas. Las primeras son de gran alcance, impacto y de menor
costo. Las segundas tienen un alto costo público y no en todos los casos logran su efecti-
vidad. Cuando la administración pública aplica los principios de la salud pública y trabaja
en el ámbito sanitario, logra comunidades sensibles y preparadas para vivir la salud y
poder enfrentar una contingencia con inteligencia y vivir la emergencia con atino.

El área de salud no amerita poner a votación temas trascendentales, como lo puede ha-
ber en los diversos campos del conocimiento, es decir, lo profundo del área pertenece
a los científicos, a los doctos del campo. La ordenación de las prioridades públicas es
arena del debate, como procesos de construcción social. Es aquí donde el conocimien-
to proveniente de los especialistas y expertos, puede dar la ventaja en la construcción
social, a través del diálogo, del debate, la discusión y argumentación. No se puede
confundir la ubicación del origen del debate. A los especialistas corresponde, dada su
sapiencia temática, la primacía de elementos constitutivos de la construcción social,
son ellos quienes colocan sobre la palestra de la discusión los elementos que en la in-
teracción social son constitutivos de considerar para erigir el problema público. Claro
está que en el debate se puede enfrentar el saber científico a los saberes tradicionales,

  
no son excluyentes, al contrario, la legitimidad de un problema público estriba en la
inclusión de los diferentes ángulos vistos y sentidos, la inclusión y reconocimientos de
las diversas interacciones intersubjetivas.

El gobierno y la administración pública son garantes del debate público en pro de la


construcción social. Cuando esto no se promueve, las decisiones gubernamentales, que
no públicas, encuentran el rechazo, la antipatía de la población. Esto es muy costoso
cuando de salud y salud pública se refiere, dado que la desconfianza y deslegitimación
que se causa trae convivencias no sanas, infecciones evitables a causa de desinforma-
ción, epidemias convertidas en pandemias, decesos por falta de atención sanitaria, entre
otras manifestaciones de las que actualmente somos testigos.

La salud pública como disciplina se enfoca al estudio de las medidas para procurar
la salud de la población. Es multidisciplinaria. Refiere su estudio con la organización
y aplicación del funcionamiento de servicios de salud, prevención de enfermedades,
protección, promoción y restauración de la salud y condiciones de vida. Por lo tanto, la
salud pública implica una amplia gama de gestión, supervisión y procuración de me-
joría. En este sentido, la salud pública corresponde a diversos órganos y organismos,
no sólo es función del gobierno y la forma de darle vida es a través de la participación
colaborativa de los diversos.

Una estrategia ad hoc para lograr estos escenarios de debate lo ofrece el gobierno abier-
to, que a la vez contribuye a la gobernanza.

Construcción social del gobierno abierto en la complejidad


El gobierno democrático promueve el desarrollo y gana la satisfacción ciudadana, si-
tuación posible con un enfoque constructivista, con la mediación de la gobernanza
y teniendo como estrategia el gobierno abierto. El diálogo es el arma efectiva del go-
bierno democrático que le trae a éste consenso, legitimación y la vida en sociedad
recupera su equilibrio armónico.

  
La complejidad, incluida la crisis de la administración pública puede ser enfrentada con
su reconocimiento y trabajada a través de interacciones que logren su mejoría. Esto lo
facilita el enfoque constructivista, que fundamenta el postulado básico consistente en
que toda interacción que usa signos produce la construcción social ceñida a su contexto
y bagaje de herencias lingüísticas legitimadas.

El gobierno democrático actual no puede dirigir solo, su intervención única en la vida


pública se ve limitada por el cúmulo de asuntos y complejidades acumuladas social-
mente y por la escasez de recursos sobre todo financieros, hoy la salida estratégica es
la coordinación de los esfuerzos de los diversos actores. No es que se diseñe menos go-
bierno, es más gobierno coordinador, con más accountability societal, que sea abierto,
transparente, que promueva la participación colaborativa.

Estas características son propias de la gobernanza entendida como una capacidad para
gobernar incluyendo la gestión política y administrativa entre los diversos actores que
logre de manera conjunta impulsar el desarrollo. ¿Cuáles son esos actores? La gober-
nanza tiene la respuesta para esta pregunta, los identifica y agrupa en cuatro esferas
(Sánchez y Beltrán, ):
Esfera de gobierno, que está integrada por las organizaciones que ejercen el po-
der político, como son las autoridades, los representantes políticos, los funcio-
narios públicos, partidos políticos, miembros de los poderes tanto en el orden
nacional como local.
Esfera del mercado está compuesta por las organizaciones e instituciones que
priorizan la producción y el intercambio, como es el caso de empresarios, cá-
maras de comercio, de accionistas, productores, sindicatos, bancos, pequeños,
medianos y micros negocios, trasnacionales, entre otras manifestaciones del co-
mercio y del mercado.
Esfera de la sociedad civil distinguida por las organizaciones sociales, iglesias,
think tanks, líderes sociales, escuelas, agrupaciones que influyen en la vida social
y política pero que no están dominadas o ligadas a cualquier otra de las menciona-
das en las esferas anteriores, de ser el caso pierde su identidad de sociedad civil.

  
Esfera de grupos marginados, donde se ubican aquellas minorías que no están
incluidas en las esferas anteriores por estar considerados como grupos étnicos,
población marginada, no organizada, población en pauperismo. También en esta
esfera están los grupos que actúan al margen de la ley que fungen como organiza-
ciones estructuradas y que logran inestabilidad social y política en donde ejercen.
No se pueden obviar estos grupos si se desea que las políticas sean reales y con-
templen todas las características de la sociedad.

El gobierno y la administración pública con el acercamiento y concertación con los actores


de estas esferas logran acuerdos consensuados, duraderos, legítimos, recuperan confianza
y la participación colaborativa para la mejor producción de bienes y servicios públicos.

La administración pública con gobernanza trabaja bajo los principios del intercambio,
la coordinación, el control, la interacción y la toma de decisiones a través del diálogo. La
conversación en estos tiempos puede facilitarse con la mediación de las tecnologías de
la información y la comunicación, en específico la web . y las redes sociales. La gober-
nanza en la administración pública imprime acciones más económicas y logran obtener
productos sólidos para el desarrollo donde se incluyen saberes diversos respetando y
reconociendo el derecho de los diversos actores (Sánchez, ).

Los propósitos de la gobernanza son: a) integrar a los diversos actores; b) innovar las
formas de relacionarse; c) abrir la información, transparentar; d) impulsar la colabo-
ración; e) disponer de open data; f) promover la participación; y g) buscar y generar
consensos (Sánchez y Beltrán, ).

Si la conversación o diálogo se puede realizar a través de la red internacional y la go-


bernanza tiene los propósitos descritos, existe una coincidencia alta con los objetivos
del gobierno abierto que es “la conversación como base de operación, la colaboración,
el consenso, la generación de políticas públicas que aseguren gobernanza y legitimi-
dad” (Sánchez y Beltrán, : ) aplicando sus principios que son la transparencia,
participación y colaboración.

  
La interacción, relación y convivencia entre gobierno y ciudadanos logra ser más es-
trecha con el uso de las tecnologías, privilegiando la conversación, básica para los
acuerdos y la construcción de las realidades sociales. “El gobierno abierto viene a im-
pulsar la innovación gubernamental, a reconocer los derechos ciudadanos, a facilitar
la integración de los diversos actores en la producción de políticas más públicas. Por
eso el gobierno abierto puede verse como una alternativa estratégica para la recomen-
dada y exigida governance” (Sánchez, : )

La gobernanza y el gobierno abierto son posibles bajo el enfoque del constructivismo


social (Berger y Luckman, ) en donde la comunicación y el lenguaje juegan un papel
fundamental en la construcción social de la realidad, de los problemas públicos, de la
agenda, de las alternativas en las políticas para resolverlos.

El gobierno abierto exige capacidades de expertise, de accountability, de deliberación y


resolución de problemas. Sus principios de transparencia, participación y colaboración
garantizan que sea realidad un gobierno abierto gracias a la web .. La participación
colaborativa favorece las construcciones sociales con el compromiso ciudadano.

Reflexiones finales
La Administración Pública, o ciencia de la administración, es una ciencia transdiscipli-
naria por no contar con fronteras del conocimiento rígidas, atraviesa disciplinas y está
más allá de ellas, busca relaciones que superan la individualidad de un saber, y potencia
la integración de diversas aristas, dando un cauce holístico a lo estudiado, logrando
comprender la complejidad en la que se manifiesta. Busca integrar el conocimiento, por
eso su presencia es transversal con las demás disciplinas. Un científico de ella es, por
lo tanto, transdiciplinar, transespecializado, conoce de diferentes materias porque son
varios los ámbitos de la administración pública.

La acción de la administración pública es evidencia de la transversalidad y de la ne-


cesidad holística para la comprensión de su complejidad. El ejercicio de la adminis-
tración pública exige la presencia de conocimiento no único en especialización, sino

  
de una gama amplia de ellos, pero que a la vez no celen para sí el conocimiento como
único, sino que cooperen en la integración del mismo para dar sentido a la realidad y
a sus expresiones.

Muy en específico, la emergencia sanitaria impuesta por el COVID- es una muestra


de que se requiere de una serie amplia de saberes para la administración de la crisis
que esa emergencia produjo. Por supuesto que en primer lugar están los especialistas
del área de la salud, pero ahí mismo hay varias especialidades, como el caso de los
epidemiólogos, los patólogos, de la salud pública y demás. Pero también se requiere de
psicólogos por el impacto de las emociones ante la amenaza que trae consigo el virus,
y los efectos que puede causar ante la enfermedad o la muerte. Los economistas, los
abogados, son incluidos para comprender los sustentos de movilización y limitacio-
nes que puede ocasionar una pandemia de las dimensiones de la que se vive con el
COVID-. La lista de científicos pertinentes y necesarios puede ser amplia, no es la
intención terminarla ni esbozarla, el propósito es provocar la reflexión de la necesidad
del acompañamiento transdisciplinar para comprender los fenómenos y hechos, de
esa manera poder construir socialmente los problemas, entendidos estos como argu-
mentaciones, explicaciones y lógicas que se tienen de los hechos.

Los problemas públicos se construyen a partir de la argumentación que de los hechos


se sostiene a través, principalmente, del lenguaje como símbolo de interacción inter-
subjetiva. La aparición de un problema surge cuando los actores reconocen el hecho,
su existencia, en esa razón se movilizan para mostrarlo y ofrecen sus definiciones a
otros, hasta llegar a públicos más amplios, la aceptación por parte de estos a través de
la interacción intersubjetiva es lo que ocasiona la génesis de los problemas sociales.

Este capítulo es un ejemplo de la promoción de un problema potencial, en conjunto


todo el libro lo es, y deseamos hacerlo notar a diversos segmentos de la sociedad, para
que sea internalizado, aceptado, para que su comprensión lo convierta en un problema
público y de esa manera también, a través de la deliberación se produzcan caminos
para su atención: la alianza entre la ciencia y la acción gubernamental.

  
El escenario más propicio para la deliberación es la estrategia de gobierno abierto, mis-
mo que permite con el auxilio de las tecnologías de la información y la comunicación,
que se establezca la conversación entre los diversos actores, hacer de la red internacional
(internet) el escenario del ágora de la actualidad. Ese diálogo permite participación y
colaboración constructivas de políticas ante los hechos. Así el gobierno abierto, no solo
es transparencia, es participación y colaboración.

¿Para qué se desea un gobierno abierto? Para incluir a los ciudadanos, a los sectores
social y privado en unidad con el público, en el quehacer de la política, en la defini-
ción de lo público y sus prioridades, en la elaboración de las políticas. Auxilia en la
interpretación de los hechos y de la manera en cómo tratarlos. Construye socialmen-
te los problemas públicos.

¿Le produce costos altos a la administración la innovación de un gobierno abierto?


No son de impacto sus gastos, es una inversión, cuyos destinatarios que son los ciu-
dadanos ya cuentan con móviles y la tecnología para establecer la comunicación. Por
lo tanto, el gobierno debe invertir en desarrollar, aprovechar la tecnología y establecer
contacto con un público amplio, diverso, exigente y divergente. Necesita personal ca-
pacitado no improvisado, requiere un proyecto que de cauce institucional a la iniciati-
va de gobierno abierto y no lo deje como cuestión personal del gobernante. El gobierno
abierto implica sensibilidad por parte del gobernante, por eso, en la construcción de
los problemas, el primer paso es reconocer el hecho o la necesidad, si no hay internali-
zación, no es posible dar el siguiente paso. El reconocimiento de las potencialidades y
debilidades es lo primordial para proyectar algo. También el gobierno abierto supone
sensibilidad en el ciudadano, si esté no la tiene, el gobernante, su administración, son
los que deben movilizarse para acercar a los ciudadanos las razones, argumentaciones
y evidencias de que el gobierno abierto es útil para logros compartidos a partir de la
participación colaborativa. La sensibilidad ciudadana corresponde promoverla al go-
bierno y a la administración pública. Eso se espera de un gobierno proactivo.

  
El gobierno abierto, su idea y su estructura, hubiera sido un gran aliado en la admi-
nistración de la crisis por la pandemia del COVID-, se desperdició la tecnología, se
ignora el alcance que esta tiene para la comunicación, para la generación de credibili-
dad y la atención y seguimiento de recomendaciones.

Referencias
Berger, P., y Luckmann, T. (). La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu.
Bonnin, C.-J. (). Principios de administración pública. México: Fondo de Cultura Económica.
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Leído el  de junio de ]
Chandler, J. A. () Comparative public administration. London and New York: Routledge; Edition.
Etkin, J. () Formas de gestión: del management a la gobernabilidad. La visión socio-política
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México: , ex., Universidad Autónoma de Tlaxcala.
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  
Las administraciones públicas en tiempos de COVID-
Adriana Plasencia Díaz

El mundo está ante una situación inédita enfrentando un reto importante que no se
presentaba desde hace varias generaciones. La mayoría de los gobiernos tienen poca o
nula experiencia para combatir la pandemia provocada por el coronavirus, al carecer
de un fenómeno precedente de la magnitud y fuerza del COVID-, a pesar de que
hace menos de diez años, muchos países sufrieron la pandemia de la gripe A (HN) de
la influenza, que afectó principalmente a niños y a jóvenes; fue controlada con mayor
rapidez que este nuevo virus.

Profesionales en medicina y enfermería


Según la Organización Mundial de la Salud, estamos ante una enfermedad infecto-
contagiosa causada por un coronavirus desconocido hasta diciembre de , antes
del primer brote ocurrido en la provincia de Wuhan, China (, ). Desde enton-
ces a la fecha, la imagen mundial es devastadora, hospitales abarrotados de personas
con insuficiencias respiratorias, profesionales en medicina y enfermería obligados a
tratar pacientes en sistemas de salud colapsados, en algunos casos por el número de
personas infectadas que llegan en periodos cortos de tiempo, solicitando servicios de
emergencia; en otros casos, pues los limitados y endebles servicios de salud pre exis-
tentes carecen de las condiciones para atender este tipo de enfermedad, que requiere
cuidados preventivos para el personal de salud y paliativos para quienes la padecen
por su alto nivel de infecto-contagiosidad, o bien, de comoborbilidad.

  
Los gobiernos parecen rebasados por un tsunami incontrolable, inmanejable, inatendi-
ble, a pesar de los diferentes grados de efectividad de sus administraciones públicas. La
definición de sus estrategias y la oportunidad para aplicarlas han sido distintas, en tanto
cada país tiene capacidades administrativas e institucionales distintas, que se reflejan
en sus servicios de salud, algunos muy sólidos y otros no tanto. Además, la enfermedad
ha impactado en grados diversos en cada nación, provincia, estado o localidad y la ac-
tuación de la sociedad también ha marcado una disimilitud.

Un elemento a considerar es el momento en el que los gobiernos decidieron poner en


marcha a sus administraciones públicas para enfrentar la pandemia en sus fronteras,
sometiendo a los servicios gubernamentales a un nivel de tensión sin precedente. Otro
factor importante ha sido el manejo de la información por parte de los gobiernos y sus
administraciones públicas, así como de otros actores importantes en las sociedades,
como los medios de comunicación en la difusión de información o desinformación.

Los gobiernos, a través de sus administraciones públicas, buscan guiar, liderar, asumir
las responsabilidades que les corresponden para proteger la vida humana, o por lo me-
nos, ese debería ser el objetivo primordial. Lo hacen al establecer, definir e implementar
estrategias para mitigar y coadyuvar a atender y paliar la crisis. Noten que los verbos
que uso llevan a una acción de respuesta, reacción, más no de resolución. Por décadas
los gobiernos se han orientado a perfeccionar sistemas que permitan administrar pro-
blemas complicados, pero ahora nos enfrentamos a problemas complejos (, ).

Recordemos que el epicentro de la pandemia, la provincia de Wuhan en China es un


centro ferroviario de gran importancia, por el que atraviesan decenas de miles de per-
sonas y mercancías, cuyos destinos son el resto del mundo. El desplazamiento humano
es un fenómeno presente en la historia de la humanidad, con riesgos significativos en
la salud. Se cree que, durante el siglo , Egipto y la antigua Bizancio sufrieron un alto
índice de mortalidad debido a la aparición de la peste bubónica traída por los merca-
deres europeos y durante las Cruzadas ésta misma enfermedad afectó prácticamente
toda Europa y buena parte de Oriente medio. La expansión de las rutas comerciales

  
diseminó lo que algunos historiadores consideran la primera pandemia en el mundo,
una guerra bacteriológica que implicó pérdidas humanas y económicas sin preceden-
tes, sin soluciones viables en el corto plazo ante la mezcla de posiciones religiosas y
científicas que se confrontaban para identificar soluciones prácticas e inmediatas que
frenaran la devastación.

Florencia, centro comercial por excelencia en el medioevo presenció escenas devastado-


ras, recogidas en el Decameron de Bocaccio en ; al igual que muchas otras ciudades
importantes de Francia, España, Alemania e Inglaterra. La peste bubónica perfiló la for-
ma de vida desde el siglo  hasta el ; como estrategia de guerra en las fronteras del
sur de Rusia, los tártaros dejaban cadáveres para contagiar a otros ejércitos y ciudades
enteras (García Luaces, ). El pintor holandés Pieter Gruehel dejó plasmado en su
obra El triunfo de la muerte, los impactos de la peste bubónica y sus horrores, que hoy
se exhiben en las salas del Museo del Prado en Madrid.

Múltiples historiadores coinciden en que la viruela y el sarampión fueron decisivos


en la conquista del imperio español en lo que ahora es América Latina y su transmi-
sión trajo como consecuencia una guerra bacteriológica que, sumada a la conquista
militar y religiosa, culminó en el establecimiento de una nueva estructura social,
política y económica en el mundo (Muñoz Sanz, ; García, ; Gerhard, ).
Existe una amplia literatura que da cuenta de los impactos de los virus en el México
precolombino que afectaron decidida y significativamente en la población, por lo que
los gobiernos de la Nueva España crearon un sistema de salud, a través de la cons-
trucción de hospitales cuyos inmuebles son emblemáticos de la capital del país hasta
nuestros días, como el Hospital de la Purísima Concepción y Jesús de Nazareno, para
atender estas enfermedades.

Entonces, como ahora, los gobiernos enfrentaban complicaciones para atender con los
recursos disponibles circunstancias que ahora se tornan altamente complejas por la
rapidez e intensidad de los fenómenos.

  
La importancia de un Estado efectivo, que a través de su Administración Pública cons-
truye respuestas, realiza acciones y logra resultados es evidente. Estas respuestas son
producto de la interacción de millones de servidores públicos en el mundo, a través
de agencias especializadas de sus gobiernos; mientras otros tantos servidores públicos
continúan con el trabajo cotidiano de prestar servicios públicos que demandan las per-
sonas. Los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado, educación, salud y seguri-
dad pública son demandados cotidianamente; el retraso en el suministro y la prestación
de éstos servicios es impensable, por lo que los servidores públicos deben hacer frente
a ellos además de lidiar con circunstancias novedosas, de alta complejidad y volatili-
dad de manera inmediata, y quiénes ante esta nueva situación deben crear, además de
reestructurar las condiciones institucionales y organizacionales para cumplir con sus
encomiendas, asegurando la continuidad en los servicios de primer nivel, así como las
decisiones de política al más alto nivel.

Crisis de las administraciones públicas


La pandemia evidencia lo que ya sabíamos. Se requieren administraciones públicas,
ágiles, sólidas, coordinadas que sepan trabajar en contextos de alta vulnerabilidad,
extraordinaria volatilidad, complejidad e incertidumbre. El enfoque procedimental
de políticas públicas parece rebasado en términos de contar con diagnósticos bien
estructurados, suficiente información para diseñar planes y programas que puedan
ser implementados con indicadores, metas y objetivos que sean evaluados, durante o
después de la implementación. Para responder de manera efectiva se requieren geren-
tes públicos que atiendan lo prioritario: la protección de la vida humana. ¿Qué es un
gerente público? Un practicante profesional capaz de resolver, actuar con diligencia y
presteza, habilidad y rapidez; son aquellos profesionales, cuya formación disciplinar
puede ser cualquiera, medicina, ingeniería, informática, ciencias sociales, física, ma-
temática, psicología, con un denominador común, un alto compromiso a la resolución
de problemas (Barzelay, ; Moore, ).

Se trata de resolver para crear valor público, lo cual supone plantearnos una serie de
cuestionamientos legítimos y sencillos: ¿Cómo lograrlo? ¿Cuál es la mejor manera de

  
enfrentar una situación en medio de la complejidad y la complicación -dos conceptos
distintos- de manera urgente, inmediata, frente a la escasez de un recurso fundamen-
tal: tiempo? ¿Cómo cambiar la dinámica de una administración pública tradicional,
robusta, pesada, sobreregulada en momentos de pandemia?

Las administraciones públicas y quienes las dirigen requieren:


Una nueva mentalidad, la mentalidad del gerente público: resolver problemas
creando valor público.
Trabajar en la incertidumbre.
Construir enfoques proactivos más que reactivos.
Reconocer que no hay una sola administración pública, lo que existen son ad-
ministraciones públicas en plural, aún en un mismo contexto nacional, que po-
dríamos clasificar de acuerdo a su capacidad institucional y administrativa, pero
particularmente a su capacidad de ejecución.
Crear redes de interacción entre esas administraciones públicas.
Contar con un marco legal para el manejo de crisis, que oriente y fundamente la
toma de decisiones, ya sea con leyes pre-existentes o nuevas normas, que agilicen
los procesos administrativos (como sucedió en el caso de Bélgica, Italia, Francia,
Estados Unidos de Norteamérica).
Coordinación transversal entre ministerios o dependencias gubernamentales.
Orientar recursos para atender la emergencia.
Formar comités especializados y fuerzas de tarea que combinan el conocimiento
teórico-práctico de especialistas nacionales e internacionales, en materias espe-
cíficas. (Consejos Generales de Salud, tal es el caso de Croacia, España y la Repú-
blica Checa).
Recuperar el capital intelectual de las administraciones públicas y de los servido-
res públicos, reconocerlo como un activo, un valor económico al interior de las
administraciones públicas.
Impulsar el uso de la tecnología y la ciencia.
Fomentar la transparencia y rendición de cuentas para fortalecer la confianza
y el valor público.

  
Impulsar la comunicación abierta, directa, oportuna y particularmente veraz.
Definir una relación distinta entre el legislativo y el ejecutivo, tanto en los sistemas
parlamentarios como los presidenciales, para propiciar la colaboración más que la
obstrucción. Se requiere publicar leyes y decretos de manera ágil y oportuna.
Evitar el menoscabo de los derechos humanos.

Estos planteamientos recuperan las respuestas de las administraciones públicas en las


crisis o eventos del pasado reciente en investigaciones realizadas en diferentes países
del mundo, con lecciones que debemos conocer para atender una pandemia como la ac-
tual. La mayoría de estas investigaciones están centradas en desastres naturales, como
huracanes, terremotos, incendios (Zhang, Welch, Maio, ) y en la figura del Incident
Command System-  (Moynihan´s, ), o Sistema de Comando de Incidentes, que
significa contar con una cabeza o líder de la coordinación transversal a nivel de depen-
dencias o ministerios federales, así como de gobiernos estatales o subnacionales.

Las relaciones inter organizacionales suelen ser altamente efectivas pues cada depen-
dencia o gobierno estatal o subnacionales aporta información y experiencia, capital
intelectual, para identificar e implementar las acciones pertinentes para la atención
de la crisis. Se trata de una suma en la que todos aportan desde sus propias circuns-
tancias para mitigar una situación que afecta a los actores gubernamentales legal y
legítimamente involucrados.

Un segundo grupo de investigaciones orienta sus líneas hacia un fenómeno importan-


te, que he venido analizando desde la perspectiva de la transparencia y la rendición de
cuentas: la confianza (Botsman, ). La confianza de los ciudadanos en sus admi-
nistraciones públicas como figuras responsables de prestar servicios de calidad y en
cantidad suficiente, así como de ofrecer información veraz, oportuna, sencilla, clara,
precisa, evitando las contradicciones y contraindicaciones. El vínculo entre confianza
e información (Alon-Barkat´s, ; Robinson et. al., ) es un elemento diferen-
ciador en el tratamiento de las crisis y de las emergencias, sean estas sanitarias o de
cualquier otra índole.

  
Ante el cúmulo de información-desinformación, verdad-posverdad, realidad e inter-
pretación sobre el COVID- es importante para las administraciones públicas diseñar
esquemas de comunicación e interacción entre gobierno y sociedad, entre gobierno na-
cional y su administración pública central y entre gobiernos subnacionales y adminis-
traciones públicas locales, trascendiendo paradigmas de antaño al reconocer que las
múltiples narrativas que inundan las redes sociales, los medios de información tradicio-
nales, deben ser incorporados y reconocidos, así como desmentidos con oportunidad a
través de un discurso abierto, claro y franco en el que los ciudadanos y los miembros de
una sociedad puedan tener un asidero de lo que se conoce como información oficial, que
proviene de las instancias gubernamentales.

Muchos estudios sobre confianza y desconfianza (Dahl,; Putnam, ; Catterberg,


Moreno, ; Chanley, ; Chanley et al, ) en el gobierno, a nivel mundial, de-
muestran que desde hace décadas hay un continuo decrecimiento de la confianza de las
personas en las administraciones públicas, los gobiernos y sus gobernantes. Sin embar-
go, existen algunas organizaciones o actores gubernamentales, servidores públicos que
siguen siendo objeto de la confianza de sus ciudadanos y de los miembros de la sociedad
en general. Hay elementos o denominadores comunes, líneas que atraviesan fronteras
para coincidir que en prácticamente todos los países los peor evaluados en términos de
confianza de las personas, son los representantes populares, sean diputados o senadores,
mientras que los mejor evaluados son las fuerzas armadas, o bien, algunas dependencias
o ministerios específicos (, ; , , , ; Edelman, ).

La confianza está en el corazón de las relaciones personales, tanto entre las relacio-
nes de los individuos de una sociedad y sus gobiernos, como en sus administracio-
nes públicas, ya que en éstas se delegan aspectos fundamentales de nuestras vidas,
tales como salud, educación, protección y seguridad. De este modo que la disminución
de la confianza implica la distensión del tejido social y la imposibilidad de establecer
una relación de colaboración, cooperación y respeto en el ámbito de las obligaciones
y responsabilidades de los individuos por un lado y de las administraciones públicas
por otro. La confianza es un predictor de la credibilidad, por ello, se debe actuar con

  
transparencia y establecer parámetros para la rendición de cuentas, aún en tiempos
de pandemia; particularmente, en épocas de crisis. La confianza entonces deriva de la
combinación de una triada: capacidad, competencia y consistencia por parte de los ser-
vidores públicos y de las administraciones públicas. La transparencia es indispensable
pero insuficiente, solo a través de la rendición de cuentas se podrá tener un impacto en
la confianza de la sociedad hacia sus administraciones públicas.

Caso Mexicano
El gobierno federal mexicano enfrenta una crisis severa en materia sanitaria, combinada
con una crisis económica y una crisis aguda de seguridad pública. La pandemia ocasio-
nada por el virus SARS-CoV-, mejor conocido como COVID- llega al país tres meses
después del brote en Wuhan, China, y toma a las administraciones públicas nacionales
desprevenidas, a pesar de conocer de su existencia desde diciembre del año pasado.

La estrategia del gobierno federal mexicano, la atención de la pandemia se ha caracte-


rizado por una fuerte centralización de las decisiones, con limitada o nula intervención
o interacción de los gobiernos estatales o municipales. Se optó por un Sistema de Co-
mando de Incidentes, liderado por la Secretaría de Salud, a través de la Subsecretaría
de Prevención y Promoción de la Salud, que parecería altamente efectivo al centralizar
las decisiones, estableciendo parámetros de acción para los diversos actores, niveles de
gobierno, dependencias federales, estatales y municipales; sin embargo, esta estrategia
se traduce en una conducción errática para mitigar la pandemia.

El control de la narrativa desde el titular del Poder Ejecutivo se ha confrontado desde


el inicio de la pandemia, constantemente con los responsables de la Secretaría de Salud
al contradecir en las acciones generales que debía seguir la población, uso de barbijo o
máscaras, aislamiento social e identificación de síntomas, al expresar abiertamente la
posibilidad de salir a restaurantes, abrazarse. (López Obrador, ).

Las condiciones del sistema de salud a nivel nacional reflejan la falta de profesionales
en medicina y enfermería, la escasez de insumos para atender a pacientes Covid, ante

  
altos niveles infecto-contagiosos. Parecería que las lecciones aprendidas durante la pan-
demia de la influenza AHN fueron olvidadas por completo, al postergar el cierre de
escuelas, empresas y espacios públicos; al igual que negar desde el gobierno federal la
importancia de las revisiones epidemiológicas, junto con la integración de un sistema de
información confiable, oportuno y veraz.

La estrategia de comunicación a través de propaganda oficial en la que se pide a la pobla-


ción: lavarse frecuentemente las manos, evitar el contacto social y monitorear la salud
no ha impedido que el número de contagios, muertes y sospechosos vaya en aumento
y México ocupe el noveno lugar entre los diez países con mayor número de contagios
acumulados nuevos (, ). Para mediados de junio, el país registraba  mil 
casos confirmados y  mil  decesos y para finales de ese mismo mes, los casos con-
firmados acumulados suman  mil ; sospechosos acumulados  mil , negati-
vos acumulados  mil ; confirmados activos,  mil ; defunciones  mil ;
con un total de  mil  personas estudiadas, es decir, a quienes se les han hecho
pruebas de Covid. (Secretaría de Salud, ). Por lo que nuestro país está entre los
diez países con más casos nuevos de COVID- registrados por día y entre los cinco pri-
meros por registros nuevos de fallecimientos por jornada (, ), con una tasa de
incidencia por millón de habitantes de . por ciento, mientras que países de la región
tienen una incidencia mucho mayor:

Fuente: elaboración propia con datos de la OMS.

  
Según datos de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, nuestro país ocupa
actualmente el número seis a nivel mundial en términos de incidencia diaria de casos
de coronavirus. La Secretaría de Salud reporta que la mayor incidencia de casos acu-
mulados se ubica en la Ciudad de México, Tabasco, Sinaloa, Quintana Roo, Estado de
México (Secretaría de Salud, ). Todo ello en medio de los planes para reanudar
actividades e impulsar la economía.

La  considera que las políticas de atención de la crisis en el mundo han sido he-
terogéneas, con un alto componente de territorialidad e interacción entre los diversos
niveles de gobierno. En el caso mexicano, esta característica ha sido limitada pues los
gobiernos estatales han definido políticas de actuación pertinentes para sus condicio-
nes, haciendo valer su autonomía y soberanía en el marco del federalismo, de forma in-
dependiente y anticipada al plan de atención de la pandemia generada por el COVID-
(Diario Oficial de la Federación, --) promulgado por parte del gobierno federal
mexicano, emitiendo diversos Acuerdos para establecer las medidas preventivas que
los sectores público, privado y social deberán poner en práctica, entre otras, suspender
temporalmente las actividades que involucren la concentración física, tránsito o des-
plazamiento de personas a partir de la entrada en vigor del propio Acuerdo (Diario Ofi-
cial de la Federación, --) y hasta el  de abril del , con la salvedad de que
las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y las organizaciones
de los sectores social y privado instrumenten planes que garanticen la continuidad
de operaciones para el cumplimiento de sus funciones esenciales relacionadas con la
mitigación y control de los riesgos para la salud que implica la enfermedad por el virus
SARS-CoV y garantizar los derechos humanos de las personas trabajadoras.

En términos generales, las acciones emprendidas por el gobierno federal mexicano


contrastan con las acciones identificadas por la  en tres dimensiones princi-
pales: el impacto social, de salud e higiene en la población; el impacto económico
y el impacto fiscal (, ). Propone diez acciones principales que podrían
apoyar a los países que las emprendan a salir delante de la crisis actual de manera
más resiliente. Las recomendaciones son:

  
Introducir, reorientar o activar, cuerpos de coordinación gubernamental multi-
nivel con representantes del gobierno nacional y gobiernos subnacionales para
limitar los riesgos de respuestas fragmentadas.
Fomentar el apoyo a las municipalidades y regiones, minimizando respuestas di-
sociadas y evitar la competencia por los recursos presupuestales.
Considerar las estrategias de mitigación de la pandemia como aplicación de prue-
bas, distanciamiento social, identificación de síntomas.
Fortalecer la recolección de datos e información, mediante estrategias de digitali-
zación y aplicación de técnicas y tecnologías estadísticas probadas.
Identificar el impacto de la crisis en las finanzas de los gobiernos estatales y
municipales.
Apoyar a la población vulnerable en todos los niveles de gobierno, promoviendo
su inclusión.
Flexibilizar procedimientos administrativos.
Explorar e introducir medidas temporales o permanentes de carácter fiscal, para
establecer acuerdos en el pago de impuestos, acceso directo a créditos de bajo
costo e instrumentar medidas de apoyo financiero innovadoras.
Apoyar a la pequeña y mediana empresa, así como a la población en desempleo.
Contribuir a la recuperación a través del financiamiento público.

La visión territorial hacia el interior que propone la  debe acompañarse de una
estrategia hacia el exterior, es decir, así como es impostergable la vinculación inter-
gubernamental entre los distintos niveles de gobierno en México, nuestro país podría
diseñar estrategias de cooperación multilateral a nivel supranacional para responder
a la crisis de salud en el marco de un esfuerzo global, compartido con naciones cuyo
desarrollo científico y tecnológico permitirá la identificación de una vacuna antiCO-
VID- o un tratamiento efectivo, así como con otros países cuyas capacidades admi-
nistrativas e institucionales y con niveles de desarrollo científico y tecnológico sean
por demás limitadas. La cooperación internacional del conocimiento es una acción
vital para enfrentar la pandemia.

  
Algunos países han salido de su aislamiento social desde mayo, muchos siguen los
consejos de los especialistas y científicos para continuar usando cubrebocas o bar-
bijos, evitar concentraciones de personas, lavarse frecuentemente las manos, iden-
tificar el rastro de los contagiados, aplicar pruebas masivas, mientras que otros,
como Estados Unidos, se rehusan a seguir aplicando éstas medidas, por lo que
algunos estados, Florida, Texas, California, están padeciendo rebrotes. Estas son
lecciones que debemos tomar en cuenta para el retorno a las actividades en México
e insistir en que mientras la inexistencia de una vacuna o tratamiento efectivo,
es indispensable propiciar la aplicación de pruebas. Debemos evitar mensajes en-
contrados y reconocer que en el país se cuenta con especialistas en salud pública e
instituciones académicas, como la Universidad Nacional Autónoma de México y el
Instituto Politécnico Nacional, que pueden apoyar al gobierno federal en la aten-
ción de la pandemia,

Crisis de seguridad pública


La pandemia es tan solo uno de los verdugos de los mexicanos, que somos además, vícti-
mas cotidianas de la inseguridad y la violencia en el país. Según cifras oficiales del Secre-
tariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en su Informe de Inciden-
cia Delictiva del pasado mes de mayo, señala que los homicidios dolosos van en aumen-
to, concentrándose en los estados de Colima, Baja California, Chihuahua, Guanajuato y
Zacatecas. Siendo marzo el mes con mayor número de incidencia en homicidios dolosos
, y en el periodo de enero a mayo de este año suman un total de ,.

La Estrategia Nacional de Seguridad Pública Federal está sustentada en erradicar la


corrupción y reactivar la procuración de justicia; garantizar el empleo, la educación y
la salud; pleno respeto y promoción de los derechos humanos; regeneración ética de la
sociedad y reformular el combate a las drogas; emprender la construcción de la paz;
recuperación y dignificación de los Centros de Rehabilitación Penitenciarios; crear la
Guardia Nacional; un nuevo modelo policial y fortalecimiento y creación de las Unida-
des de Inteligencia Financiera (, ).

  
Sin embargo, los índices delictivos continúan creciendo, la violencia contra las muje-
res va en ascenso y parecería que se requieren recursos presupuestales ilimitados para
lograr contener esta otra epidemia nacional. Pero ni se cuenta con recursos suficien-
tes, pues la orientación del gasto público está destinado a los programas prioritarios
de infraestructura del gobierno -construcción de refinería, Aeropuerto Internacional
y Tren Maya-, ni tampoco con la estructura operativa suficiente para contener lo que
podríamos denominar un fenómeno “hechizado”, denominación que deriva de la teoría
de sistemas, considerando que un problema público determinado debe resolverse de
manera transversal, transdisciplinaria, bajo la teoría de la complejidad, alejándose de
soluciones aisladas o de mecánicas secuenciales e interpretaciones simplistas: la pobre-
za obliga a vincularse al crimen organizado. Los problemas hechizados son complejos
por naturaleza y por lo tanto es poco probable entenderlos, atenderlos y definirlos de
forma definitiva, única. Tampoco existen soluciones óptimas, son altamente imprede-
cibles y se desarrollan en contextos de alta incertidumbre y volatilidad, al igual que una
pandemia provocada por el COVID- (, , p.).

La combinación de la crisis de salud junto con la de seguridad pública parecerían letales


e irresolubles. Hasta ahora lo han sido. Se requieren medidas diferentes y aproximacio-
nes distintas para trascender a una estrategia de seguridad pública y protección ciuda-
dana más efectiva. Las estructuras de las administraciones públicas deben reforzarse,
profesionalizando a sus servidores públicos y contando con los recursos tanto presu-
puestales como materiales suficientes para hacer frente a un problema “hechizado”.

Crisis económica
Las economías a nivel mundial y a nivel de la región latinoamericana están enfrentan-
do una severa crisis. El Banco Mundial señala que la economía mundial se reducirá
en un . por ciento, esperando un repunte de . por ciento para , que sería más
bien estadístico (World Bank, ).

En México se vive una crisis sanitaria junto con una crisis económica, previa a la pan-
demia. El COVID- solo vino a agudizar y acelerar nuestra situación económica, que

  
para nosotros representará una caída en la economía de . por ciento, una pérdida de
. millones de empleos (INEGI, ) y una caída del  por ciento de las remesas
(World Bank, ).

En estos momentos tenemos pocos datos para saber si la pérdida de empleos será tran-
sitoria o permanente, lo que si sabemos es que esto producirá un incremento en la in-
formalidad y por supuesto, en el desempleo. Lo económico ha impactado a la admi-
nistración pública mexicana a nivel federal, y la encuentra con una disminución de los
salarios de los servidores públicos, una propuesta de reducir en  el gasto operativo,
que afortunadamente en algunos casos se dio marcha atrás, para evitar la chatarriza-
ción de la misma, o bien, un austericidio; lo cierto es que hay una radicalización de la
austeridad y recortes al gasto público que pueden implicar una parálisis, o por lo menos,
estrechar los márgenes de maniobra ante la compresión del gasto público, la capacidad
de la administración pública se restringe y se astringe, debilitándola significativamente.
¿Qué podemos hacer? Ante una recesión como la que estamos viviendo, con una caída
importante del producto interno bruto, es urgente tomar medidas de política económi-
ca que protejan al empleo formal para evitar:
Cierre o quiebras masivas de empresas.
Aumento de carteras vencidas.
Mayor número de trabajadores desempleados.
Incertidumbre a la inversión privada.

Ante un panorama crítico, de falta de recursos, creciente pobreza, fragilidad económica


de las familias y el deterioro del mercado laboral, la respuesta debe orientarse a recurrir
al endeudamiento responsable, racional, a través de las líneas de contingencia de crédi-
to, que ya tenemos contratadas desde hace más de una década y que podemos hacer uso
de esos recursos. Aunado a lo anterior, otros países (, ) han propuesto paque-
tes de recuperación económica que incluyen:
Elevar la carga fiscal, ampliar la recaudación.
Proteger el empleo formal.
Proteger a las empresas y la inversión privada.

  
Bajo las actuales circunstancias, postergar proyectos de infraestructura del gobierno
federal, en el caso mexicano, como la construcción de la Refinería de Dos Bocas, el Ae-
ropuerto Internacional en Santa Lucía y el Tren Maya y darle certeza al empresariado
nacional, que lo ha venido planteando a través de sus organismos gremiales en diferen-
tes foros y ante la autoridad presidencial (, ), son acciones que contribuirán a
una mayor y más rápida recuperación económica a nivel nacional. Las transferencias
presupuestales directas del gobierno federal hacia la población en condiciones de vul-
nerabilidad son importantes pero insuficientes para impulsar el crecimiento económi-
co o como instrumento de política social pues la evidencia histórica (, )
-este gobierno no es el primero en hacerlo-, apunta a la necesidad de conjugarla con
otros factores para reducir la pobreza en la población beneficiaria.

Desde una perspectiva personal, es urgente la construcción de una agenda de amplia


de desarrollo nacional, se fortalezca a las administraciones públicas, en particular a
la federal, para que cumplan con su papel y se orienten a confeccionar un Estado de
bienestar. Es decir, debemos rediseñar al gobierno con una administración pública
eficaz, ágil, expedita que sea el fundamento para el rediseño de un nuevo arreglo
institucional, en el que logremos impactar la acción publico- administrativa a través
del uso generalizado de las tecnologías de la información. Hemos visto como las dife-
rentes oficinas de gobierno se han volcado al uso de estas tecnologías y a la reorgani-
zación del trabajo en línea de manera remota, por lo que podemos contar con pautas
para normalizar nuevas y diferentes formas de trabajo burocrático.

Evitar la polarización, alimentar acuerdos y rehuir confrontaciones permitirá avanzar


en la recuperación económica y sanitaria. La figura de un pacto, de un gran acuerdo
nacional que mitigue la crisis, evite su profundidad y proteja al empleo está presente
en la discusión. Todos estamos juntos en esto, queremos y debemos contribuir: tra-
bajadores, empresarios, pequeños y medianos empresarios, organizaciones sociales,
científicos, sociales y tecnológicos, académicos, hombres, mujeres, se trata de identi-
ficar un punto de encuentro.

  
Las administraciones públicas deben fortalecerse. Hoy por hoy, pueden jugar un papel
determinante, si las decisiones que importan se toman con oportunidad.

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  
Presupuesto y rendición de cuentas de los derechos humanos y
su protección durante la pandemia
Alejandro Romero Gudiño

Introducción
México está comprometido moral y legalmente con la promoción de los derechos hu-
manos. La Suprema Corte de Justicia de la Nación () validó la jurisdicción de la
Corte interamericana de Derechos Humanos () y el Congreso de la Unión aprobó la
reforma al artículo º. Constitucional reforzando las obligaciones del Estado mexicano
para garantizar se respeten los derechos humanos.

Destaca el expediente Varios /, en el que se asientan las discusiones registradas


por la  sobre la sentencia dictada por la  sobre el Caso Radilla Pacheco vs.
Estados Unidos Mexicanos, el  de noviembre de , de la cual se desprenden las
siguientes conclusiones:
t-BTFOUFODJBEJDUBEBQPSMB$PSUF*OUFSBNFSJDBOBFTPCMJHBUPSJBQBSB.ÏYJDPMB
jurisprudencia de la Corte Interamericana contenida dentro de la sentencia con-
denatoria, es vinculante para los jueces y la jurisprudencia derivada de sentencias
en que México no sea parte, será orientadora; todos los jueces tienen la obligación
de ejercer un control de convencionalidad ex oficio;
t&MGVFSPNJMJUBSOPPQFSBGSFOUFBTJUVBDJPOFTRVFWVMOFSFOEFSFDIPTIVNBOPT
de civiles por parte de militares;
t&MQPEFSKVEJDJBMEFCFSÈJNQBSUJSDBQBDJUBDJØOFONBUFSJBEFEFSFDIPTIVNB-
nos, sistema interamericano de protección de derechos y desaparición forzada
de personas.

  
Reforma constitucional en materia de derechos humanos
En medio de dicha determinación, se aprobaron importantes reformas a la Consti-
tución Política de los Estados Unidos Mexicanos (); el  de junio de , se
publicó en el Diario Oficial de la Federación, una reforma al artículo ° de la ,
la cual establece:
“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos hu-
manos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los
que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección,
cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las
condiciones que esta Constitución establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad
con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favorecien-
do en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación
de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de con-
formidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibili-
dad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar,
sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos
que establezca la ley…”

La reforma constitucional al incorporar como mandato el cumplimiento de las obli-


gaciones en materia de Derechos Humanos, sentó las bases para la modificación del
marco normativo, institucional y presupuestal del ejercicio de gobierno.

Con respecto a lo anterior, es importante conocer la definición de derechos humanos,


los cuales se definen como el “conjunto de facultades prerrogativas, libertades y preten-
siones de carácter civil, político, económico, social y cultural, incluidos los recursos y
mecanismos de garantías de todas ellas, que se reconocen al ser humano, considerado

1 Artículo 1°, CPEUM.


2 Documentos sobre presupuesto público y derechos humanos, Comisión Nacional de los Derechos Humanos, México,
CNDH, 2018, pág. 28.

  
individual y colectivamente.”. De acuerdo a Jesús Rodríguez, los derechos humanos se
clasifican en  generaciones:

3 Rodríguez, Jesús, Diccionario jurídico mexicano, 14ª ed., México, IIJ-UNAM, 2000, pág. 1063.

  
México es reconocido por establecer, desde la Constitución de , los derechos socia-
les; educación, salud trabajo, como parte de las garantías individuales. La reforma de
 amplió la protección de estos derechos al incluir la adhesión y ratificación a los
principales tratados en la materia, y la obligación de las autoridades públicas de promo-
ver, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

Por ello, a nivel de política pública, se han implementado diversos programas que, bus-
can combatir la discriminación y atender a sectores específicos de población, como el
indígena, periodistas, migrantes, personas con discapacidad, niños, niñas, adolescentes,
y mujeres (derechos de tercera generación).

El cumplimiento de estos programas, requiere de la asignación de recursos, por parte


del Estado, en diferentes grados. Si bien algunos derechos humanos como los sociales se
cumplen a través de las dependencias creadas para tal fin. El Estado requiere movilizar
recursos, necesarios para cumplir la amplia variedad de derechos humanos.

Presupuesto de Egresos de la Federación


El Plan Nacional de Desarrollo () y el Presupuesto de Egresos de la Federación ()
son elementos fundamentales para el cumplimiento de las obligaciones del gobierno
mexicano Gobierno, por lo cual, se requiere de la adecuada vinculación entre el Plan y
los programas de mediano plazo, a través del presupuesto público.

El presupuesto público, es un documento financiero que refleja el plan de acción de un


gobierno con una periodicidad anual.

Etapas del Presupuesto de Egresos de la Federación


De acuerdo al artículo  de la , el proceso de discusión y aprobación del , co-
mienza cuando el Poder Ejecutivo Federal, a través de la , envía el Proyecto de  a
4 Haciendo realidad los Derechos Humanos a través de los presupuestos gubernamentales, Naciones Unidas, Derechos
Humanos, 2017. pág. 20.
5 Díaz, Manuel, El proceso presupuestario en México, Revista Universo Contábil, 2011, vol. 7, núm. 1, enero-marzo, de
2011, pp. 146.

  
la Cámara de Diputados; el cual se deberá hacer llegar a la Cámara de Diputados, a más
tardar el día  del mes de septiembre, debiendo comparecer el secretario de despacho
correspondiente, a dar cuenta de los mismos. La Cámara de Diputados debe aprobar
el  el  de noviembre de cada año; una vez aprobado, corresponde a los ejecutores
del gasto ejercer los recursos asignados conforme al calendario determinado para ello
durante el ejercicio fiscal.

Figura 1 Etapas del PEF.


Fuente: Presupuestos públicos con perspectiva de género, Instituto Nacional de las Mujeres, México, http://puntogene-
ro.inmujeres.gob.mx/presupuestos/pre_t2_pan01_pag01.html.

Clasificación del gasto Público


Con la finalidad de dar un seguimiento más puntual e implementar mecanismos de eva-
luación que impulsen el ejercicio del gasto público siguiendo los principios de eficiencia,
eficacia, transparencia y rendición se clasifica desde un inicio, con claves que permiten
conocer ¿quién los gasta? Y ¿para qué se gastan?, lo cual permite conocer a los respon-
sables directos de ejercer el gasto. Para ello se estableció la clasificación administrativa,
la cual se divide en ramos presupuestales, y se desagrega por las Unidades Responsables
() que los conforman, como se señala a continuación:
Ramos Autónomos: Poder Legislativo, Poder Judicial, Instituto Nacional
Electoral, Comisión Nacional de Derechos Humanos, Comisión Federal de

  
Competencia Económica, Instituto Federal de Telecomunicaciones, Instituto
Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos
Personales, y Fiscalía General de la República.
Ramos administrativos: Integra los recursos de la Administración Pública Cen-
tralizada entre ellos: Oficina de la Presidencia de la República, las Secretarías
de Estado, la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal y el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología.
Empresas Productivas del Estado: Petróleos Mexicanos () y Comisión Fe-
deral de Electricidad ().
Ramos generales: Conjunto de recursos destinados a cumplir propósitos específi-
cos, cuya previsión y asignación se encuentra en el Presupuesto de Egresos de la Fe-
deración, aunque no corresponda al gasto directo de las dependencias. El ejercicio
de estos recursos en algunos casos está a cargo de ellas y en otros a los gobiernos
de las entidades federativas, municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad
de México. Por ejemplo: Aportaciones a Seguridad Social, Provisiones Salariales y
Económicas y, Participaciones a Entidades Federativas y Municipios, entre otros, y,
Entidades paraestatales de control presupuestario directo: , , y por úl-
timo el  y Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

Con la finalidad de saber ¿Para qué gasta?, el Consejo Nacional de Armonización


Contable () establece la clasificación Funcional y Programática que permite
la generación de información financiera homogénea, a través de la clasificación
funcional del gasto, la cual a grandes rasgos, consta de tres dígitos que se asignan
de acuerdo con tres niveles de desagregación: Finalidad, Función y Subfunción.
Finalidad: Permite identificar la naturaleza de los servicios gubernamentales ya
sean propios de: Gobernación, desarrollo social, desarrollo económico y otros, no
considerados en los tres primeros.
Función: Permite identificar las acciones que realiza las Unidades Responsables
para cumplir con el cometido que les imponen los ordenamientos legales, (se
clasifica en ).
6 Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020.

  
Subfunción: Es el desglose de la función que identifica en forma más precisa
las actividades que realizan las dependencias y entidades, (se clasifican en 
subfunciones).

Por su parte, la clasificación programática, hace referencia a los Programas presupues-


tarios (Pp), es decir aquellos que establecen las dependencias y entidades para el cum-
plimiento de objetivos institucionales.

La Estructura Programática facilita la vinculación entre las metas de la dependencia o


entidad y sus indicadores de desempeño, diferenciando los indicadores y metas de aque-
llos pertenecientes a sus unidades responsables.

Los indicadores, en este contexto, deben corresponder a un índice, medida, cociente o


fórmula, que permita establecer un parámetro de medición de lo que se pretende lograr
en un año. Expresado en términos de cobertura, eficiencia, impacto económico y social,
calidad y equidad. Además, estos constituyen la base para el funcionamiento del Siste-
ma de Evaluación del Desempeño ().

En torno a ello, y con el objeto de conocer el comportamiento presupuestal y de resulta-


dos de las políticas y programas públicos, orientados a los Derechos Humanos tenemos
que estos gastos se clasifican:
Finalidad . Gobierno. Comprende las acciones propias de la gestión guberna-
mental, tales como la administración de asuntos de carácter legislativo, procura-
ción e impartición de justicia, asuntos militares y seguridad nacional, asuntos con
el exterior, asuntos hacendarios, política interior, organización de los procesos
electorales, regulación y normatividad aplicable a los particulares y al propio sec-
tor público y la administración interna del sector público.
Función .. Justicia. Comprende la administración de la procuración e imparti-
ción de la justicia, como las acciones de las fases de investigación, acopio de prue-
bas e indicios, hasta la imposición, ejecución y cumplimiento de resoluciones de
7 Acuerdo por el que se emite la Clasificación Funcional del Gasto. DOF: 27/12/2010

  
carácter penal, civil, familiar, administrativo, laboral, electoral; del conocimiento
y calificación de las infracciones e imposición de sanciones en contra de quienes
presuntamente han violado la Ley o disputen un derecho, exijan su reconocimien-
to o en su caso impongan obligaciones. Así como las acciones orientadas a la per-
secución oficiosa o a petición de parte ofendida, de las conductas que transgreden
las disposiciones legales, las acciones de representación de los intereses sociales
en juicios y procedimientos que se realizan ante las instancias de justicia corres-
pondientes. Incluye la administración de los centros de reclusión y readaptación
social. Así como los programas, actividades y proyectos relacionados con los de-
rechos humanos, entre otros.
Subfunción ... Derechos Humanos. Comprende las actividades relacionadas
con la protección, observancia, promoción, estudio y divulgación de los derechos
humanos en los ámbitos estatal, nacional e internacional. Incluye acciones orien-
tadas a la organización del poder público que permita asegurar jurídicamente el
pleno goce de los derechos humanos, así como al impulso del respeto y garantía
de los mismos.

En este esquema se localizó las dependencias y organismos que registran la Subfunción


.., Derechos Humanos, los cuales son:
Dependencias:
Secretaría de Gobernación ();
Secretaría de la Defensa Nacional (),
Procuraduría General de la República (ahora Fiscalía General de la República), y
Entidades no Sectorizadas. (Ramo ),
Instituto Nacional de las Mujeres ()
Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas ()
Organismos autónomos:
Comisión Nacional de los Derechos Humanos () y
Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección
de Datos Personales (),
8 Nota: El INAI registra sus programas orientados al derecho a la información en la Finalidad; 1. Gobierno, Función, 1.8

  
Para el análisis, no se consideran aquellos que las instituciones del gobierno federal
atienden como son los derechos a la seguridad social a la remuneración justa, a una
vivienda, educación, salud, etc., que son registrados en el ramo correspondiente, y en la
clasificación Funcional y Programática, que corresponda.

El presente trabajo, se divide en  apartados, en el primer apartado se detallará el  de


los ejercicios fiscales ,  y  en los rubros referentes a derechos humanos.

Por su parte, en el segundo apartado, se describe la fiscalización de cuentas públicas,


derivado de los resultados de las auditorías realizadas por la Auditoría Superior de la
Federación () y los ´s respectivos.
En el tercer apartado, se presenta una revisión del control interno y para finalizar, se
presentan las conclusiones.

I.Presupuesto de egresos de la federación


En el curso de la última década se han promovido y aprobado dos reformas en materia
hacendaria; una en junio de  titulada: Reforma Hacendaria por los que menos tie-
nen y otra, en septiembre de , donde el Ejecutivo Federal presentó una Iniciativa
de Reforma Social y Hacendaria. En ambos casos la justificación de las reformas fue
la atención a lo social. Como se puede apreciar, entre una y otra se realizó la reforma
constitucional en materia de Derechos Humanos () siendo el denominador común,
el argumento de fortalecer los ingresos públicos para atender lo social.

La reforma hacendaria de , se propuso en condiciones en las que el tema de enfoque


a derechos no estaba incorporado en la lógica gubernamental. La reforma de  se
presentó en un contexto delimitado por un  caracterizado por su intento de incor-
porar el enfoque de derechos en el ejercicio de gobierno, como por un conjunto de re-
formas que modificaron el quehacer institucional del país. El  – de manera

Otros servicios generales, Subfunción, 1.8.4 Acceso a la Información Pública Gubernamental.


9 Documentos sobre presupuesto público y derechos humanos, Comisión Nacional de los Derechos Humanos, México,
2018, pág. 35.

  
explícita propone “hacer de México una sociedad de derechos”; esto es, construir un país
en el que “todos tengan acceso efectivo a los derechos que otorga la Constitución”.

La clasificación Funcional y Programática del gasto permite determinar los objetivos


generales de las políticas públicas y los recursos financieros que se asignan para alcan-
zar cada uno de ellos.

Con base en esta clasificación, se localizaron  programas del gobierno y entes autóno-
mos que observan como destino el cumplimiento de los derechos humanos, tanto por
función, como por programa. Esta clasificación funcional permite conocer los progra-
mas presupuestarios orientados a la atención de los Derechos Humanos, y observar las
tendencias del gasto público, en estos programas:
Los  Programas Presupuestarios detectados son los siguientes:

Figura I. Programas Presupuestarios

10 Idem.
11 Idem.

  
Fuente: Elaboración propia con base al Estado Analítico del Ejercicio del PEF, 2016. 2017 y 2018 Vs Documentos sobre
presupuesto y Derechos Humanos CNDH.

  
Como se puede observar en la figura I., no todas las asignaciones de presupuesto
a los programas presupuestarios seleccionados, están vinculadas para cumplir un
derecho en particular.

Fuente: Elaboración propia con base al Estado Analítico del Ejercicio del PEF, 2016. 2017 y 2018 Vs Documentos sobre
presupuesto y Derechos Humanos CNDH.

Del análisis a los programas presupuestarios, se observa que  son de prestación de ser-
vicios () y uno está sujeto a reglas de operación S Fortalecimiento a la Transversa-
lidad de la Perspectiva de Género, a cargo de . Uno corresponde a Subsidios
U Programa de Derechos Indígenas. Tres programas están orientados a la Planeación,
seguimiento y evaluación de las Políticas Públicas en materia de Derechos Humanos ();
dos se concentran en la ; Programa de Derechos Humanos y Promover la Protec-
ción de los Derechos Humanos y Prevenir la Discriminación, el tercero corresponde al
, Fortalecimiento de la Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres.

  
Figura I. Clasificación de los Programas Presupuestarios

Fuente: Elaboración propia con base al Estado Analítico del Ejercicio del PEF, 2016. 2017 y 2018 Vs Documentos sobre
presupuesto y Derechos Humanos CNDH.

Cabe señalar que hay Derechos Humanos que son atendidos por varios programas,
como se observa en la siguiente tabla:

Figura I. Vinculación de Derechos Humanos con Pp.

Fuente: Elaboración propia con base al Estado Analítico del Ejercicio del PEF, 2016. 2017 y 2018 Vs Documentos sobre
presupuesto y Derechos Humanos CNDH.

  
El presupuesto ejercido por las dependencias de Gobernación, Defensa Nacional, Procu-
raduría General de la República; las Entidades no Sectorizadas.  e , así
como, los organismos autónomos;  e , en el periodo -, fue de ,
mdp, de los cuales el  fue destinado a los  programas clasificados en el subprogra-
ma  Derechos Humanos.

Figura I. Presupuesto ejercido por las dependencias y entidades con programas
a derechos humanos

Fuente: Elaboración propia con datos del Estado Analítico del Ejercicio del PEF 2016. 2017 y 2018

Esta situación se debe a que se consideran los Ramos completos de Gobernación, De-
fensa y Procuraduría General de la República, que en promedio destinan el  de su
presupuesto a los Programas Presupuestarios a su cargo en materia de Derechos Hu-
manos, mientras que los ramos autónomos ejecutan el  de sus presupuestos a estos
programas; las Entidades no Sectorizadas (Ramo ), asignan el  del presupuesto a la
materia de derechos humanos.

  
Figura I. Distribución del presupuesto por entidad ejecutora.

Fuente: Elaboración propia con datos del Estado Analítico del Ejercicio del PEF 2016. 2017 y 2018

Respecto al presupuesto asignado a los  programas clasificados en el subprograma


 Derechos Humanos, presentó un aumento del , respecto al año base del presente
estudio, sin embargo, sólo se ejerció el  de lo presupuestado.

Figura I. Comportamiento del Presupuesto Asignado a los   vs. Ejercido

Fuente: Elaboración propia con datos del Estado Analítico del Ejercicio del PEF 2016. 2017 y 2018.

  
La entidad que ejerció más recursos a programas de Derechos Humanos, fueron los
Organismo no Sectorizados  e , que conjuntamente erogaron el  de
lo ejercido en el periodo, seguido por la  con el .

Figura I. programa presupuestario Concentrado de recursos ejercidos en 


por Entidad responsable.

Fuente: Elaboración Propia.

En  programas se concentró el  (, mdp) de los recursos;  de Entidades no Sec-


torizadas; con uno la , , Gobernación y la , el restante  se distribuye en
los  programas restantes con participaciones en el gasto de  al .

  
Figura I. Programas Presupuestarios con mayor presupuesto.

Fuente: Elaboración propia con datos del Estado Analítico del Ejercicio del pef 2016. 2017 y 2018

Por otra parte, el comportamiento del presupuesto por programa, se observa que en 
programas, hubo variaciones superiores al , entre su asignación y su ejercicio, como
se muestra en la figura I..

El programa E Operar el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, en el


ejercicio  se aprobaron recursos por  mdp, de los cuales se ejerció . mdp de más;
sin embargo, fueron autorizados para el ejercicio ,  mdp, y sólo se ejerció el 
( mdp), misma situación para el ejercicio , con una asignación de  mdp y un
ejercicio de  mdp el  de lo programado.

El programa E Promover el pleno ejercicio de los derechos de acceso a la infor-


mación pública y de protección de datos personales del , presenta variaciones

  
menores, del  (. mdp.) en lo ejercido y  ( mdp) en los años  y 
respecto a lo autorizado.

El caso del presupuesto asignado al subprograma  Derechos Humanos de la Secre-


taría de la Defensa, presenta un ejercicio superior en un  en promedio respecto a
lo asignado ( mdp. en promedio se asignó anualmente). Esto debido a que en los tres
ejercicios incorpora el programa K Otros proyectos de infraestructura social, que no
es contemplado en la aprobación del presupuesto, y representa el  del presupuesto
de su subprograma, (aumentó en promedio  mdp.; en  aumentó  mdp., en ,
aumentó  mdp, y en  hubo un aumento de  mdp.).

En el programa U Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas, presenta una


asignación inicial de  mdp., sólo ejerce  mdp.

  
Figura I. Programas Presupuestarios con variaciones mayores al ,
entre el presupuesto asignado y el ejercido.

Fuente: Elaboración propia con datos del Estado Analítico del Ejercicio del PEF 2016. 2017 y 2018.

Cabe señalar, que el  -, se elaboró, ya con la Reforma constitucional en


materia de Derechos Humanos (), y que su argumento fue el de fortalecer los in-
gresos públicos para atender lo social. Por lo que, se esperaría encontrar en el gasto

  
programable una tendencia en la asignación de los recursos financieros para la
atención de los programas presupuestarios destinados a derechos humanos, sin
embargo, sólo se encontraron  programas clasificados en la subfunción dere-
chos humanos en las dependencias de; Gobernación, Defensa Nacional, Procura-
duría General de la República; las Entidades no Sectorizadas.  e , así
como, los organismos autónomos;  e , las cuales, en el periodo -,
ejercieron la cantidad de , mdp que representa el . de los , mdp, que
ejercieron éstas entidades públicas.

De este monto,  programas consumieron el   para atender la reparación a víc-


timas por violación a derechos humanos, acceso a la información e igualdad entre
hombres y mujeres.

Fiscalización
Sobre la fiscalización efectuada a Gobernación, Defensa Nacional, Procuraduría General
de la República, las Entidades no Sectorizadas.  e , así como, los organismos
autónomos,  e , se realizó un análisis de las auditorias de los ejercicios , 
y , las cuales revisaron los ejercicios fiscales de ,  y  respectivamente.

La información se obtuvo de la Plataforma Nacional de Transparencia, relativa a las


auditorías realizadas por los Órganos Internos de Control () de los  organismos gu-
bernamentales, y las realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (), a los
programas presupuestarios correspondientes a derechos humanos.

Para los ejercicios fiscales ,  y  se realizaron en total  auditorías por par-
te de los OIC´s en las entidades seleccionadas; asimismo se llevaron a cabo  auditorías
por parte de la ASF, dando un total de . A continuación, se muestran las auditorías
realizadas por cada ejercicio fiscal, de ambos órganos fiscalizadores.

12 Plataforma Nacional de Transparencia, https://consultapublicamx.inai.org.mx/vut-web/faces/view/consultaPublica.


xhtml#inicio
13 Se consultó la página web de la ASF.

  
Figura II. Concentrado de auditorías realizadas a las Entidades Responsables
de los   en materia de Derechos Humanos.

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de la Plataforma Nacional de Transparencia y Pagina web de la Audi-
toría Superior de la Federación.

  
Es importante señalar que la Plataforma Nacional de Transparencia no contiene toda la
información de las auditorías, por lo cual se seleccionaron únicamente  auditorías de
las  que representan el   del total, y que presentan información relacionada con
los  programas presupuestales correspondientes a derechos humanos.

Las  auditorías, se distribuyen en  realizadas por el  en la  y  por parte de


la , que impactaron a  programas presupuestarios;  se auditó una vez por
el  y  veces por la  a su programa P; en la Procuraduría el programa dirigido
a los derechos humanos fue auditado tanto por su  y , una vez respectivamente
en el periodo; en la Secretaría de Gobernación que tiene tres programas orientados a los
derechos humanos fue auditado una vez por su  en el programa P.

Figura II. Total de Auditorías analizadas.

Fuente: Elaboración Propia

  
Comisión nacional de los derechos humanos
. Programa Presupuestario E: Atender al público en general en oficinas centrales,
así como, solucionar expedientes de presuntas violaciones a los Derechos Humanos.

Este programa representa el  del presupuesto asignado a la  y el  del total
ejercido en los  programas. A dicho programa en el periodo se le practicaron  audi-
torías por parte de su Órgano Fiscalizador, sin dejar observaciones.

. Programa presupuestario E: Atender asuntos relacionados con las personas


migrantes.

Este programa representó el  del presupuesto ejercido en el periodo por la , y el


. del total de recursos destinados a los  programas de Derechos Humanos.

En el periodo revisado se realizaron  actos de fiscalización, los hallazgos fueron los


siguientes:
La  determinó que las acciones de la  para prevenir la recurrencia de
violaciones a los derechos humanos de los migrantes por parte de las autorida-
des transgresoras, no se dieron con la capacitación adecuada a los servidores
públicos y la identificación de la necesidad de modificar las variables del indi-
cador “Porcentaje de atenciones personales, documentales y telefónicas propor-
cionadas al público en general por las oficinas foráneas con relación a las pro-
gramadas” para que reflejen el desempeño de las Oficinas Foráneas de la 
en la atención a migrantes.

El  determinó diferencias en cifras reportadas en los indicadores de resul-


tados de la  y su documentación soporte; criterios inadecuados para el lle-
nado de formatos; y actualización y formalización del marco jurídico, así como
la validación de los objetivos y funciones de las áreas que integran la Quinta
Visitaduría General.

  
. Programa presupuestario E: Atender asuntos relacionados con la operación del
Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros tratos o Penas Crueles, inhu-
manos o Degradantes.

Este programa presentó variación del  en , entre el Presupuesto Aprobado de 
mdp y el ejercido  mdp. En  la diferencia fue del  al tener un presupuesto de 
mdp y erogar  mdp. Este programa representaba el  del presupuesto para Derechos
Humanos de la .
Los hallazgos de las  auditorías realizadas por su , fueron los siguientes: actuali-
zación de manual de Procedimientos; falta de homologación de criterios para la con-
tabilización de las cifras, desfase en el reintegro de los recursos no devengados en las
comisiones oficiales, así como de la presentación de la comprobación de los recursos,
ante la Dirección General de Finanzas.

. Programa presupuestario E: Promover, divulgar, dar seguimiento, evaluar y moni-


torear la política nacional en materia de Igualdad entre mujeres y hombres, y atender
Asuntos de la mujer.

Del presupuesto aprobado a la , se asignó el ,  mdp., al programa.

En relación a los actos de fiscalización, los hallazgos fueron los siguientes: No se acre-
ditó la aplicación de la administración por resultados al no definir objetivos, metas e
indicadores para el programa, así mismo, no se establecieron estos para el Programa
de Capacitación de , ni para, el Programa Anual de Distribución de Material. Se
observó que el Sistema de Información para la Observancia de la Política Nacional en
Materia de Igualdad entre Mujeres y Hombres (bservancia), es deficiente.

. Programa Presupuestario E: Promover, difundir y proteger los Derechos Hu-


manos de los integrantes de pueblos y comunidades indígenas y atender asuntos de
indígenas en reclusión.

  
Este programa representa el  del Presupuesto ejercido por la  durante el periodo

Como resultado de los actos de fiscalización se tiene lo siguiente: Inadecuado llenado


de formatos e inobservancia de las políticas de operación establecidas en el Manual de
Procedimientos; inadecuada integración de las cifras que se reportan en los indicadores
de propósito y componente.

. Programa presupuestario E; Realizar visitas de supervisión para cumplir con la


integración del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria, así como, realizar
pronunciamientos en materia de Derechos Humanos con el Sistema Penitenciario.

Del presupuesto ejercido por la , se asignó el  al programa E.

En cuanto a la fiscalización del programa los resultados fueron los siguientes: falta de un
sistema único que le permita obtener información para la formulación del diagnóstico
de necesidades de capacitación; y de un programa para la distribución de los trípticos
de los derechos de las personas privadas de su libertad, así mismo, criterios para deter-
minar la cobertura, por centro penitenciario, de la población a la que van dirigidos los
trípticos y falta de uniformidad de criterios para la contabilización de las cifras reporta-
das, por último, actualización del manual de procedimientos.

. Programa presupuestario E: Atender asuntos relacionados con los Derechos


Humanos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales.

Del presupuesto ejercido por la , se asignó el  al programa E.

En cuanto a la fiscalización al programa E, en el periodo analizado, se realizaron 


auditorías por parte del  en la .

Los hallazgos fueron los siguientes: Inconsistencias en el diseño de la Matriz de Indi-


cadores para Resultados; carencia de Manual de Procedimientos y Actualización del

  
Manual de Organización en las actividades de Promoción y Difusión de la Sexta Visita-
duría General; incongruencias en los sistemas de control, registro y seguimiento de las
metas programadas y resultados alcanzados; omisión en el establecimiento de criterios
específicos para la planeación y programación en materia de derechos económicos, so-
ciales, culturales y ambientales (); falta de criterios específicos de planeación para
la distribución de materiales de promoción de los (), así como para la determina-
ción de vinculaciones que deberían realizarse.

Instituto Nacional de las Mujeres ()


. Programa presupuestario P Fortalecimiento de la Igualdad Sustantiva entre Mu-
jeres y Hombres.

Del presupuesto ejercido en Derechos Humanos por las entidades no sectorizadas el 
de su presupuesto se asignó a este programa.

En cuanto a la fiscalización, se realizaron una auditoría por parte de la  y otra del .

Los hallazgos fueron los siguientes: Implementar un mecanismo de control que asegure
el Seguimiento de los acuerdos del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y
Hombres; así como, los mecanismos necesarios, a efecto de que el instituto genere infor-
mación de calidad respecto del monitoreo realizado en materia penal, civil y familiar.

Secretaria de Gobernación ()


. Programa presupuestario P: Programa de Derechos Humanos.

En cuanto a su fiscalización, en el periodo analizado, se realizó una auditoría por par-


te del , el resultado fue el siguiente: Pago indebido de actualizaciones y recargos al
- por diferencias de cálculo del salario base de cotización.

Es poca la información con la que se cuenta ya que no se incorporan los resultados de


las auditorías realizadas por los órganos fiscalizadores adscritos a las dependencias y

  
entidades en la Plataforma Nacional de Transparencia, de las que existe se relaciona a
la fiscalización de las tareas adjetivas, compras, finanzas, recursos humanos, muebles e
inmuebles, pero pocas con resultados orientadas a los programas presupuestarios que
se tienen registrados, solo el .

Control Interno
El  es el eje rector de las políticas públicas en nuestro país, las cuales buscan generar
condiciones de bienestar social.
Será responsabilidad de las instituciones públicas y su personal, ejecutar una adecuada
programación, seguimiento y control de los recursos que impulsen el cumplimiento del
mandato, la misión, visión y sus objetivos del quehacer gubernamental.

En este sentido, la implementación de un Sistema de Control Interno efectivo represen-


ta una herramienta fundamental que aporta elementos que, promueven la consecución
de los objetivos institucionales; minimizan los riesgos; reducen la probabilidad de ocu-
rrencia de actos de corrupción y fraudes, y consideran la integración de las tecnologías
de información a los procesos institucionales; asimismo respaldan la integridad y el
comportamiento ético de los servidores públicos, y consolidan los procesos de rendición
de cuentas y de transparencia gubernamentales.

El control interno conforma un sistema integral y continuo aplicable al entorno opera-


tivo de una institución que, llevado a cabo por su personal, provee a la institución, una
seguridad razonable sobre la consecución de los objetivos institucionales y la salvaguar-
da de los recursos públicos, así como para prevenir la corrupción. Puede ser clasificado
en las siguientes categorías que están relacionadas entre sí:
Operación: Se refiere a la eficacia, eficiencia y economía de las operaciones.
Información: Consiste en la confiabilidad de los informes internos y externos.
Cumplimiento Se relaciona con el apego a las disposiciones jurídicas
y normativas.

14 Marco Integrado de Control Interno, Auditoría Especial de Tecnologías de Información, comunicaciones y control, ASF.
2014, https://www.asf.gob.mx/uploads/176_Marco_Integrado_de_Control/Marco_Integrado_ de_Cont_Int_leyen.pdf

  
Marco integrado de control interno
La  y la  realizan actos de fiscalización conforme a lo establecido por el Sistema
Nacional de Fiscalización (), que tiene por objetivo establecer un sistema de con-
trol interno, para que sea aplicable a los entes públicos y asegurar su evaluación por
las instancias fiscalizadoras.

Cabe señalar, que en la quinta reunión plenaria del  celebrada en , se publicó el
Marco Integrado de Control Interno para el Sector Público (), basado en el Marco
 , como un modelo general de control interno, para ser adoptado y adaptado
por las instituciones públicas en su respectivo ámbito.

El , busca el establecimiento de un Sistema de Control Interno efectivo que pro-


mueva la consecución de las metas y objetivos, a través de las cinco normas de control:

Figura III. Normas de Control.

Elaboración: propia.
15 El Committee of sponsoring organizations – COSO – es un documento que contiene las principales directivas para la
implementación, gestión y control de un sistema de control interno.
16 ACUERDO por el que se emiten las Disposiciones y el Manual Administrativo de Aplicación General en Materia de Con-
trol Interno, DOF. 3-11-2016.

  
Las observaciones determinadas por las instancias fiscalizadoras a los programas pre-
supuestarios relacionados con la atención a los derechos humanos, buscan mejorar el
control interno de éstos.

En la primera norma, ambiente de control, se encontraron deficiencias en la alineación


de los objetivos y metas institucionales y el manual de organización y procedimientos,
así como la falta de actualización de las políticas, criterios y lineamientos que en cada
ámbito de competencia y nivel jerárquico operan.

En la Administración de Riesgos, los resultados concluyen la falta actividades que atien-


dan y mitiguen los riesgos identificados, que afectan el logro de metas y objetivos.

Se desprende también que se operar con deficiencias en la medición de los avances


y resultados en el cumplimiento de los objetivos y metas, sin contar con estándares
de calidad en la ejecución de los procesos, así como la falta de seguimiento a las
recomendaciones y acuerdos de relacionados con cada proceso, en la norma tres,
actividades de control.

Sobre la Información y Comunicación, se observan deficiencias en la generación de la


información, de la operación de los procesos, y sobre el estado de la situación contable y
programático-presupuestal del proceso.

De lo anterior y sobre el universo revisado, se aprecia que existe una deficiencia en la


supervisión para determinar las acciones correctivas y preventivas necesarias en cada
programa.

  
Figura III. Resultados de las auditorías conforme al Marco Integrado de Control.

Fuente: Elaboración Propia con base a los Resultado de las Auditorias analizadas.

  
En conclusión, se cuenta con muy poca información sobre los resultados de las audi-
torías practicadas a los programas presupuestarios, pero de lo obtenido se percibe que
éstos, buscan atender los derechos de igualdad entre mujeres y hombres, los asuntos
de la mujer, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, así como, los
derechos de las personas recluidas en el sistema penitenciario y de pueblos y comuni-
dades indígenas.

Los programas presupuestarios funcionan de manera aislada, sin considerar otros


programas dirigidos al mismo objeto, ni los resultados de programas paralelos en
materia de derechos humanos.

Los modelos de capacitación no han tomado en cuenta las percepciones, requerimientos


y capacidades instaladas de los servidores públicos internos, así como, de las áreas res-
ponsables de atender algún derecho humano.

Asimismo, se concluye, que no existe una difusión pertinente de los programas para la
atención de algún derecho humano, por lo que, la población objeto no sabe que puede
recurrir a estos.

No establecen mecanismos de monitoreo formal y evaluación integral, de los progra-


mas, lo que produce no contar con información de los impactos que generan los progra-
mas en materia de derechos humanos, que permitan valorar su eficacia.

Los derechos humanos protegidos en México durante la pandemia de COVID-


A lo largo de este trabajo, se abordaron las reformas realizadas a la , en materia
de derechos humanos, de las cuales resalta la reforma al artículo , el cual contempla
la protección a los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte; asimismo la reforma establece
que: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de
promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los
principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.”

  
El contexto mundial actual exige implementar diversas acciones extraordinarias debido
a la Pandemia de SARS-COV (también denominado COVID-), el cual apareció en
la ciudad de Wuhan, China, a finales de . En México, se presentaron los primeros
casos confirmados, a partir del  de febrero de . El primer fallecimiento por esta
enfermedad en el país ocurrió el  de marzo de .

Tomando en cuenta el contexto actual de la pandemia, el Estado mexicano ha puesto en


marcha diversas acciones para proteger los derechos humanos, de los y las mexicanas,
como son los siguientes:
El  de marzo de , se publicó en el Diario Oficial de la Federación (), el
Acuerdo por el que el Consejo de Salubridad General en México reconoce la epi-
demia de enfermedad por el virus SARS-CoV (COVID-) en México, como una
enfermedad grave de atención prioritaria.
El  de marzo se decretó la fase  que comprende primordialmente la suspensión
de ciertas actividades económicas, la restricción de congregaciones masivas y la
recomendación de resguardo domiciliario a la población en general.
El  de marzo de , la Secretaría de Salud publicó en el , el Acuerdo por
el que se establecen acciones extraordinarias para atender la emergencia sanitaria
generada por el virus SARS-CoV, ordenando en su artículo Primero, fracción I,
la suspensión inmediata, del  de marzo al  de abril de , de las actividades
no esenciales, con la finalidad de mitigar la dispersión y transmisión del virus
SARS-CoV en la comunidad.
El  de abril, se declaró la fase , lo cual dio lugar a la ejecución de acciones
adicionales para la prevención y control de la epidemia, por lo cual se publicó
el Acuerdo por el que se modifica el similar por el que se establecen acciones
extraordinarias para atender la emergencia sanitaria generada por el virus SARS-
CoV, en el que derivado del análisis técnico realizado por el Grupo Científico
Asesor para responder a la emergencia por la epidemia de enfermedad generada

17 Acuerdo por el que se modifica el similar por el que se señalan días inhábiles para efectos de la realización de trá-
mites administrativos a cargo del Consejo de Salubridad General, publicado el 21 de abril de 2020. http://dof.gob.mx/
nota_detalle.php?codigo=5592713&fecha=30/04/2020

  
por el virus SARS-CoV (COVID-) en México, se determinó necesario man-
tener y extender la Jornada Nacional de Sana Distancia, por lo que se amplió el
periodo de suspensión de actividades hasta el  de mayo de .

Asimismo, la , estableció para las autoridades federales, estatales y municipales


una Guía de medidas para que se apliquen con un enfoque de derechos humanos, des-
tacando que todas las autoridades de todos los niveles de gobierno tienen el deber de
garantizar las condiciones para proteger la salud pública. Las medidas recomendadas
son las siguientes:
Garantizar el acceso universal a la atención médica a todas las personas sin im-
portar si tienen seguro médico o recursos económicos. Proteger los derechos so-
ciales y velar por disminuir sus efectos adversos, por lo que se deberán proteger
los derechos laborales, el salario y la estabilidad y permanencia en el empleo; ga-
rantizar el derecho a la alimentación implementando medidas para mantener la
producción y el abasto de alimentos.

Las acciones públicas deben atender los impactos diferenciados de la pandemia en los
diversos grupos, como son:
- Personas con factores de riesgo, como las personas de  años o más, mujeres
embarazadas, personas con obesidad, que viven con  o tienen una enfermedad
crónica como hipertensión, diabetes, cáncer, enfermedad cardiaca o pulmonar
crónica, o en estado de inmunosupresión crónica debido a alguna enfermedad.
- Personas excluidas e históricamente discriminadas: Personas en situación de
pobreza y desplazadas; personas privadas de su libertad, en situación de calle, con
discapacidad y de la diversidad sexual; trabajadoras sexuales, personas indígenas
y trabajadoras del hogar.

Poblaciones protegidas: Personas refugiadas y solicitantes de asilo, personas migrantes,


víctimas y personas defensoras de derechos humanos y periodistas amenazadas.

  
Los gobiernos deben tomar acciones para proteger de la discriminación y la violen-
cia a las poblaciones en riesgo de sufrirla, poniendo especial énfasis en: Personas
que tienen o tuvieron COVID-, médicos y enfermeras, y personas de la diversidad
sexual. Además, los tres niveles deben implementar medidas para atender y pro-
teger a niñas, niños y mujeres, violentados por sus familiares. Todas las unidades
de atención, para Mujeres, deberán considerarse servicios esenciales y mantenerse
abiertos durante la contingencia..

Además, el Gobierno Federal estableció un programa económico emergente, el cual


contempla las siguientes acciones: No ejercerá el  del presupuesto disponible de las
partidas de servicios generales y materiales y suministros.

No despedirá a ningún trabajador y posponen las acciones y el gasto del gobierno, con
excepción de algunos programas prioritarios, tales como: Pensión para el Bienestar de
las Personas Adultas Mayores; Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapa-
cidad; Programa de apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Tra-
bajadoras; Jóvenes Construyendo el Futuro; Atención médica y medicamentos gratuitos;
Defensa de los derechos humanos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público () dispondrá de los recursos necesa-


rios para cumplir cabalmente con la entrega de participaciones federales a los estados, el
pago de nómina, de pensiones y la amortización y servicio de la deuda pública. Tendrán
trato excepcional la Secretaría de Salud, la Guardia Nacional, y las Secretarías de Ma-
rina y de la Defensa Nacional..

Por lo tanto, se concluye que el Gobierno de México ha implementado diversas


medidas entre las cuales destacan: La suspensión de actividades no esenciales,
suspensión de plazos y términos para diversos trámites; la extensión del período

18 ttps://www.gob.mx/segob/prensa/da-a-conocer-subsecretaria-de-derechos-humanos-poblacion-y-migracion-
guia-para-las-medidas-por-el-coronavirus-COVID-19, SEGOB, 12-04-2020.
19 Decreto por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias y entidades de
la Administración Pública Federal bajo los criterios que en el mismo se indican. DOF. 23-04-2020

  
vacacional estudiantil; la Jornada Nacional de Sana Distancia y el Plan --,
con el propósito de evitar congregaciones o movilidad de personas y con ello miti-
gar la propagación del COVID-.

Conclusión
Con la reforma constitucional , en materia de derechos humanos, que incluyó
la adhesión y ratificación a los principales tratados internacionales en la materia,
así como, la obligación de las autoridades públicas de promover, respetar, proteger
y garantizarlos. Se implementaron diversos programas para combatir la discrimi-
nación y atender a sectores específicos de población, como el indígena, periodistas,
migrantes, personas con discapacidad, niños, niñas, adolescentes, y mujeres (dere-
chos de tercera generación).

El  -, se elaboró, ya con la Reforma constitucional en materia de De-


rechos Humanos, y su argumento fue el de fortalecer los ingresos públicos para
atender lo social.

Por lo que, se esperaba encontrar en el gasto programable una tendencia en la asigna-


ción de los recursos para la atención de los programas presupuestarios destinados a
derechos humanos, sin embargo, solo se encontraron  programas clasificados en la
subfunción derechos humanos en las dependencias de; Gobernación, Defensa Nacional,
Procuraduría General de la República; las Entidades no Sectorizadas.  e ,
así como, los organismos autónomos;  e , y la cantidad ejercida , mdp, en
el periodo -, representa apenas el . de los , mdp, que ejercieron estas
entidades públicas. Dicho presupuesto presentó un aumento del , respecto al año
base , sin embargo, sólo se ejerció el  de lo presupuestado.

Cabe hacer mención, que en la Secretaría de la Defensa en los tres ejercicios revisados
se incorporó el programa K “Otros proyectos de infraestructura social”, en esta cla-
sificación, que no fue contemplado en la aprobación del presupuesto, y representó el
 del presupuesto de su subprograma Derechos Humanos, y por otra parte, el 

  
registro sus programas orientados al derecho a la información en la Finalidad . Go-
bierno, Función . Otros servicios generales, Subfunción, .. Acceso a la Información
Pública Gubernamental.

Por lo que es necesario que en la clasificación original las dependencias y entidades


clasifiquen correctamente la finalidad y función de sus programas.

Sobre la fiscalización de estos programas, es poca la información con la que se cuenta


ya que no se incorporan los resultados de las auditorías realizadas por los órganos
fiscalizadores adscritos a las dependencias y entidades en la Plataforma Nacional de
Transparencia, de la que existe se relaciona a las tareas adjetivas, compras, finanzas,
recursos humanos, muebles e inmuebles, pero pocas con resultados orientadas a los
programas presupuestarios que se tienen registrados.

Asimismo, los programas funcionan de manera aislada, sin modelos de capacitación


para los servidores públicos internos, así como, de las áreas responsables de atender
algún derecho humano; es importante señalar que no existe la difusión pertinente de
estos programas, por lo que, la población objeto no sabe que puede recurrir a estos.

Los programas, no establecen mecanismos de monitoreo formal y evaluación integral;


por lo que se recomienda que el trabajo de fiscalización se oriente a la operación e in-
formación de los programas presupuestarios en materia de derechos humanos.

Para la protección de los Derechos Humanos en México durante la pandemia de CO-


VID-, el Gobierno Federal, ha implementado entre otras lo siguiente: la Jornada
Nacional de Sana Distancia, se suspenden actividades no esenciales, con lo cual se
busca proteger a la población en general, pero sobre todo se pone mayor énfasis a las
personas con factores de riesgo, como las de  años o más, mujeres embarazadas, o
las tengan alguna enfermedad crónica; esto con el propósito de evitar congregaciones
o movilidad de personas y con ello mitigar la propagación del COVID-.

  
Fuentes
Acuerdo por el que se emite la Clasificación Funcional del Gasto. Secretaría de Gobernación,
publicado el //.
Acuerdo por el que se emiten las Disposiciones y el Manual Administrativo de Aplicación General en
Materia de Control Interno, . --.
Acuerdo por el que se modifica el similar por el que se señalan días inhábiles para efectos de la
realización de trámites administrativos a cargo del Consejo de Salubridad General, publicado
el  de abril de . http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=&fecha=//.
Auditoría Superior de la Federación, pagina web https://www.asf.gob.mx/Default/Index
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Cámara de Diputados del H. Congreso
de la Unión, publicada en el Diario Oficial de la Federación el  de febrero de ,
última reforma marzo de .
Comisión Nacional de los Derechos Humanos Documentos sobre presupuesto público y derechos
humanos, México, , .
Decreto por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias
y entidades de la Administración Pública Federal bajo los criterios que en el mismo se indican.
. --
Díaz, Manuel, El proceso presupuestario en México, Revista Universo Contábil, , vol. , núm.
, enero-marzo, de .
El Committee of sponsoring organizations –– es un documento que contiene las principales
directivas para la implementación, gestión y control de un sistema de control interno.
https://www.gob.mx/segob/prensa/da-a-conocer-subsecretaria-de-derechos-humanos-
poblacion-y-migracion-guia-para-las-medidas-por-el-coronavirus-COVID-, , --.
Marco Integrado de Control Interno, Auditoría Especial de Tecnologías de Información,
comunicaciones y control, ASF. , https://www.asf.gob.mx/uploads/_Marco_Integrado
_de_Control/Marco_Integrado_de_Cont_Int_leyen.pdf.
Naciones Unidas, Derechos Humanos, Haciendo realidad los Derechos Humanos a través de los presu-
puestos gubernamentales, .

Nota: El INAI registra sus programas orientados al derecho a la información en la Finalidad; 1. Gobierno, Función, 1.8 Otros
servicios generales, Subfunción, 1.8.4 Acceso a la Información Pública Gubernamental.

  
Plataforma Nacional de Transparencia, https://consultapublicamx.inai.org.mx/vut-web/faces/
view/consultaPublica.xhtmlinicio
Presupuesto de Egresos de la Federación, Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 
Rodríguez, J., Diccionario Jurídico Mexicano, ª ed., México, IIJ-, , pág. .
Romero, A., El Control Parlamentario de la Fiscalización Superior y Agenda para la Política de Combate
a la Corrupción, Cámara de Diputados y otros nueve coeditores, México, .
Vázquez, L., Corrupción y Derechos Humanos ¿Por dónde comenzar la estrategia anticorrupción?,
editorial Peter Lang, .

  
Covid-: una mirada a través de las finanzas públicas
Marcela Astudillo Moya

Introducción
La pandemia de COVID- ha evidenciado a nivel mundial la pésima situación en que
se encuentra la salud pública, resultado de una política social de recortes en gastos de
salud, educación, bienestar social, que viene desde la década de los ochentas, incapa-
citando al Estado para responder a las emergencias sanitarias. Como señala Stiglitz
() el COVID- hizo patente que la economía mundial funciona sin red de segu-
ridad y la falta de seguro sanitario para muchas personas. Las economías carecen de
camas de hospital adicionales. La población en situación de pobreza estará peor, por
lo que deben ser protegidos.

Para Dani Rodrik () premio Princesa de Asturias de ciencias sociales en entrevista
para el País, esta crisis enseña que hay un error en cuanto a las prioridades en las econo-
mías, la pandemia ha amplificado los problemas económicos ya existentes y ha eviden-
ciado la necesidad de que un gobierno suministre los bienes públicos que los mercados
no abastecen. La pandemia enseña lo poco que se ha invertido para la sanidad pública,
lo cual se hace patente por la poca importancia que se le ha dado a la Organización
Mundial de la Salud en comparación con la Organización para la Cooperación y el De-
sarrollo Económico () o al Fondo Monetario Internacional ().

1Investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

  
Por su característica de muy alto contagio y de dispersión en casi todo el mundo, la
respuesta hasta ahora ha sido el distanciamiento social que imposibilita a las personas a
interactuar en el trabajo, escuela, compras, recreación y vida social (, ).  paí-
ses implantaron medidas de confinamiento para controlar el virus y evitar que los sis-
temas de salud fueran colapsados (, ). Obviamente que dichas medidas tienen
un alto costo en desarrollo humano. Los impactos se presentan en el ámbito económico
y social, así como a nivel local y regional (, )

Así, las políticas adoptadas tienen efectos devastadores en prácticamente todas las eco-
nomías del mundo: interrupción abrupta de la actividad productiva y confinamiento
de la población. Indudablemente, la actual pandemia impacta de manera directa en los
sistemas de salud pues daña la salud física y mental de la población; pero además tiene
efectos indirectos en su bienestar socioeconómico debido a la contracción del empleo.
Tal como lo señala Bárcena () la suspensión de actividades productivas a nivel in-
terno como externo afecta al comercio, turismo, transporte, manufactura, agricultura.
Como consecuencia del cierre de las economías y del confinamiento de las personas se
presenta un incremento en el desempleo y con ello menos ingresos de las personas que
a su vez demandarán menos bienes y servicios. Todo lo anterior causará a nivel mundial
recesión económica, pobreza y con ello, contracción de la demanda; que a su vez dará
lugar al cierre de empresas, caída de la inversión privada y deterioro de las capacidades
productivas, lo cual se convierte en un círculo vicioso.

Como puede observarse en el cuadro , según proyecciones de la  en  en pro-


medio la contracción a nivel mundial será -,, la Eurozona caerá -,.

  
Cuadro . Regiones y países seleccionados: tasa de crecimiento del PIB -
y proyecciones  (en porcentajes)

Fuente: Tomado de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALa, 2020), sobre la base de Instituto
de Finanzas Internacionales (IIF), Capital Flows Report: Sudden Stop in Emerging Markets, 9 de abril de 2020; y datos de
Bloomberg.

Según la proyección económica de organismos como el Banco Mundial (, )


se advierte una depresión económica, siempre que la pandemia no se prolongue y que
no haya una segunda ola de contagios. Situación que podría complicarse con una crisis
financiera, no muy lejana por las vulnerabilidades del sistema bancario. Es importante
subrayar que la deuda pública de los países del G ha alcanzado un nivel del  de
 en  y se espera que en  alcance el , lo que significa que el margen para
estimular la economía mediante deuda es muy estrecho (, ).

En términos generales para (, ) a consecuencia del COVID- se perciben


riesgos de caída de las economías, una prolongada recesión global, quiebras de
diversas industrias, ruptura de las cadenas de suministro, el incremento de los
ciberataques y fraudes. Por otro lado, también se ve como una oportunidad para
construir un mundo mejor con mayor igualdad y un desarrollo sostenible para ace-
lerar el progreso hacia .

Según la b () hay altas probabilidades de que la crisis del COVID- se
transforme en una crisis alimentaria. Para (Gropello, ) además está en proceso
una crisis en educación pues la educación remota no es fácil y sobre todo para los
hogares que no cuentan con luz eléctrica, computadora o una buena conectividad,

  
situaciones que imposibilitan la enseñanza remota o no la pueden implementar de
manera efectiva. Por otro lado, los países exportadores de petróleo en  enfren-
tan una crisis petrolera (Esquivel, ) además de la crisis económica y sanitaria.

Este documento se enfoca a la crisis económica sin olvidar que la crisis sanitaria la
ha profundizado. El objetivo es analizar el posible efecto de esta pandemia en las
finanzas públicas, para sustentar propuestas de política económica que permitan
aminorar sus consecuencias negativas. Para ello, en un primer apartado se revisa
la situación de las finanzas públicas antes de la pandemia, así como lo planteado
en los Criterios Generales de Política Económica para . En la segunda parte se
estudia la problemática de la política fiscal que se presenta después de la pandemia.
Finalmente se exponen algunas propuestas de política fiscal que ayuden a atenuar
la crisis económica.

Antes de la pandemia
Antecedentes
En México se ha registrado un bajo crecimiento económico desde hace varias déca-
das, pues de  a  el incremento del  per cápita no superó, en términos reales
el  (Tello, ) y desde luego, no ha generado los suficientes empleos formales que
demanda la población.

Desde el punto de vista de la política macroeconómica destaca una política fiscal procí-
clica orientada al equilibrio presupuestal y la inversión pública no tiene como objetivo
impulsar el crecimiento económico, sino que es la variable que se recorta para conse-
guir el balance presupuestario (Casar, ).

Así, en  se planteó un superávit primario de  del  y disminución de la inver-


sión pública, y no incremento de la deuda pública. El crecimiento de la economía se
basaba en eliminar la corrupción, austeridad y finanzas públicas sanas.

  
Antes de la pandemia la economía mexicana enfrentó la caída en el crecimiento econó-
mico en . respecto a  de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (). Además, tenía un espacio muy limitado de política fiscal.

La cuestión a analizar es ¿cómo afectan dichos antecedentes a la política fiscal aplicada


para enfrentar la crisis sanitaria?

. La situación de las finanzas públicas en 


Para que la política fiscal sea exitosa se requiere que la economía crezca, si no hay creci-
miento no se podrá lograr un desarrollo sostenible y equitativo. Desde el punto de vista
de los ingresos, si esto no sucede, el decrecimiento de la economía provocará menor
recaudación impositiva, pues si no hay producción tampoco habrá empleo y desde luego
disminuirá la recaudación de impuestos a los ingresos como el impuesto sobre la renta
() y al consumo (). La Organización Internacional del Trabajo () estimaba que,
con el menor crecimiento de la economía registrada en , la tasa de desocupación en
México, que en  fue de . de la Población Económicamente Activa () se incre-
mentaría a . en . Además, hay una elevada informalidad, según datos del 
más de la mitad de la población trabajadora, el , está ocupada en el sector informal,
por lo que no paga impuestos.

Por otra parte, la alta volatilidad en el precio de las materias primas, como es el caso del
petróleo afectó negativamente a los ingresos públicos. Por todo lo anterior, desde antes
de la pandemia se visualizaba muy difícil alcanzar la meta de ingresos para el .

Desde el punto de vista del gasto público y la deuda pública, hay serias restricciones. Por
un lado, el . del gasto presupuestado es no programable por lo que se disminuye la
posibilidad de modificar su destino. Además, las finanzas públicas están sujetas a la regla
fiscal aprobada en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria ()
de  y su respectivo Reglamento, dicha regla fija un límite al déficit presupuestario
de hasta  del , con la condición de que la inversión sea mayor a este déficit; igual-
mente establece una meta anual de los Requerimientos Financieros del Sector Público

  
() en función de la capacidad de financiamiento del sector público federal. También
establece el Límite Máximo del Gasto Corriente Estructural () que de acuerdo
con la  de  es igual al “gasto neto total, menos los gastos por concepto de costo
financiero, participaciones a las entidades federativas, a los municipios y demarcaciones
territoriales del Distrito Federal, adeudos de ejercicios fiscales anteriores, combustibles
utilizados para la generación de electricidad, pago de pensiones y jubilaciones del sector
público y la inversión física y financiera directa de la Administración Pública Federal”.
Para  se propuso un superávit primario marginalmente menor al de .

Ahora bien, ¿cuál es el propósito de la política fiscal en el actual régimen? En los “linea-
mientos de la política económica” señalados en el Plan Nacional de Desarrollo -
 (PND) se establece que la prioridad de este régimen es el bienestar de la población.
Con este objetivo, el gasto destinado al desarrollo social representa el . del gasto
neto total del gobierno federal. Como se constata en la Gráfica , en el periodo -
 se presenta cierta reingeniería del gasto público, tal como se menciona en el PND
-, reorientando los recursos hacia los programas que generen bienestar.

2 Las dos gráficas aquí presentadas se emplearon en un documento sobre bienestar en prensa.

  
Gráfica . Gasto del Gobierno Federal. Tasa media de crecimiento anual

Fuente: Elaborado con datos de la SHCP. Presupuesto de egresos de la Federación. Varios años. Obtenido de:
https://www.ppef.hacienda.gob.mx/es/PPEF2020/tomo I

Otros gastos incluyen: , Programas de apoyo a deudores de la banca y costo fi-
nanciero de empresas productivas del Estado

La tasa media de crecimiento anual del gasto neto total presenta un incremento re-
ducido, durante el periodo - fue de . y de . de  a . Por lo
que corresponde al gasto federal en desarrollo social, durante el periodo - se
incrementó a una tasa media anual de .; mientras que de  a  registró un
incremento en .; de esta manera, pasó de representar . del total del gasto en

  
 a . en . Otro rubro que también muestra incrementos durante el periodo
- es el gasto en desarrollo económico; en este caso, durante - presentó
cifras negativas, un decrecimiento a tasa media anual de .; por el contrario, de 
a  se incrementa en ..

Por lo contrario, se registran variaciones a la baja en el periodo - en los rubros


de deuda pública, participaciones a entidades y municipios y otros gastos, este último
concepto incluye Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores (); Programa de Apo-
yo a Deudores de la Banca y costo financiero de empresas productivas del Estado.

En la Gráfica  se observa la participación porcentual en el total del gasto público federal


de los siguientes cuatro rubros: desarrollo social, desarrollo económico, participaciones
a entidades y municipios y deuda pública.

Gráfica . Participación porcentual en el total del gasto público federal

Fuente: Elaborado con datos de la SHCP. Presupuesto de egresos de la Federación. Varios años. Obtenido de:
https://www.ppef.hacienda.gob.mx/es/PPEF2020/tomo I

  
Como se observa en la Gráfica , el actual sexenio inicia con un gasto en desarrollo
social y desarrollo económico con tendencia a la baja desde años anteriores. Así, la
participación del gasto en desarrollo económico en el total del gasto del gobierno fe-
deral representó en  el ., en  fue solamente ., el incremento que se
proyecta para  aun no permite alcanzar el nivel que se tenía en . Este rubro
es importante porque se requieren recursos para la construcción de las obras de in-
fraestructura planteadas en el actual sexenio, etapa en la que darán empleo y su uso
beneficiará a un sector de la población.

Al respecto, es importante mencionar que en el Programa Nacional de Infraestructura


para el Bienestar - se proyecta que la inversión tanto pública como privada
en infraestructura coadyuvará a que el crecimiento promedio anual del  alcance el
 durante el sexenio. En términos comparativos con el Programa del sexenio anterior,
destacan dos elementos: por un lado, en cuanto al monto el actual programa es .
inferior; por otro lado, se propone que la inversión privada sea del  del total, a dife-
rencia del periodo anterior que fue del  del total. Lo que significa que en el régimen
actual la reactivación de la economía depende en mayor medida de la inversión privada.
Lo que refleja la carencia de recursos públicos desde el inicio del sexenio actual.

. Previsiones para 


Para analizar desde el punto de vista de las finanzas públicas la problemática derivada
de la pandemia del COVID- se requiere en primer término conocer el panorama eco-
nómico del país previsto para el presente año. Para ello, se toman como referencia Los
Criterios Generales de Política Económica  ().

Por lo que se refiere al entorno macroeconómico se destaca la incertidumbre en los


mercados internacionales. Grandes fluctuaciones en el monto de las exportaciones, así
como en el precio de las materias primas que exportamos; como es el caso del petróleo,
que en la Ley de Ingresos se calculó en  dólares el barril, precio que en junio pareciera
aún inalcanzable pues en el primer semestre de este año ha llegado a presentar precios
negativos. Circunstancias que afectan negativamente a los ingresos públicos.

  
En cuanto al ámbito interno los indicadores que causan una disminución en los ingresos
públicos al no cumplirse las estimaciones para  es el tipo de cambio nominal que se
había previsto en  pesos por dólar, en el primer semestre del año se ha cotizado hasta
en ., lo cual provoca, entre otras situaciones un encarecimiento de la deuda pública
externa así como de las importaciones. Todo lo anterior redunda en perjuicio de los
ingresos público porque su incremento respecto a  se había planeado basado en ma-
yores ingresos petroleros, impuestos y deuda. De tal manera que del total de los ingresos
públicos los impuestos representaban .; los ingresos por venta de bienes y servicios
. e ingresos derivados de financiamiento (deuda) .; los tres rubros mencionados
significaban en total . de los ingresos públicos que se habían previsto para .

Los impuestos con mayor capacidad recaudatoria son el Impuesto sobre la Renta (), el
Impuesto al Valor Agregado () y los Impuestos Especiales a la Producción y Servicios
(). De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público () en
abril presentaron una disminución del ..

El otro rubro que conforma las finanzas públicas es el gasto, según cifras del Presupues-
to de Egresos de la Federación , se propone un incremento moderado con respecto
al año anterior de ., representando el . del . Es conveniente destacar que se
tenía prevista una reasignación del gasto, lo cual se observa en la clasificación adminis-
trativa. Se reduce en términos absolutos los recursos destinados a la Presidencia de la
República, a las secretarías de turismo y economía, así también disminuyen el ritmo de
crecimiento de la deuda y el Programa de Apoyo a Deudores de la Banca, entre otros.
Las Secretarías que tendrán un incremento en sus presupuestos son las de Bienestar,
Educación y Energía.

Desde el punto de vista de la clasificación funcional del gasto, es importante su-


brayar que el gasto destinado al desarrollo social significaba el . del gasto neto
total del gobierno federal.

  
. Después de la pandemia
Problemática a nivel nacional
Como se observa en la sección anterior, la pandemia del COVID- llega al país en un
momento crítico, pues en  la economía se contrajo; la recaudación de ingresos a
la baja debido a la menor actividad económica, la evasión fiscal, la caída de los precios
internacionales de las materias primas, la reducción de aranceles por la apertura comer-
cial, reducción de impuestos en las zonas fronterizas (a, ). Además, se pre-
sentan fuertes recortes al gasto público y un manejo de la deuda muy cauteloso En fin
con serias limitaciones presupuestarias y una capacidad muy limitada de política fiscal.
Por lo que corresponde específicamente al sector salud, Lomelí (Lomelí, ) lo carac-
teriza de la siguiente manera:
t'BMUBEFBSUJDVMBDJØOFOUSFJOTUJUVDJPOFTZQSPHSBNBT
t%FGJDJFOUFZEFTJHVBMDPCFSUVSB
t3FDVSTPTQSFTVQVFTUBMFTFYJHVPT
t1SFTVQVFTUPTEFTFRVJMJCSBEPTFOUSFMPTTVCTJTUFNBT
t6UJMJ[BDJØOEFGJDJFOUFEFMBJOGSBFTUSVDUVSBIPTQJUBMBSJB
t"OJWFMOBDJPOBMVOBEJTUSJCVDJØOEFTJHVBMEFMBJOGSBFTUSVDUVSBEFTBMVE

Como consecuencia de la pandemia de COVID- la situación empeora. La contrac-


ción de la economía muy probablemente se profundizará. Se pronostica que este será
el choque externo más profundo que haya tenido la economía mundial desde la Gran
Depresión del siglo pasado. En el caso de México, las proyecciones de contracción de la
actividad económica son inciertas y varían mucho, según la  será de -. a,
(), según el Banco Mundial la contracción será de -. (, ). En la proyec-
ción de junio del Fondo Monetario Internacional () la caída será de -.. Es conve-
niente tener en cuenta que la duración del fenómeno es incierta y por lo tanto los costos
sociales y económicos son también inciertos (), ).

El nivel de crecimiento de una economía es importante por su efecto directo en los


empleos. En la medida en que una economía no crezca, la pérdida de empleos será muy
grande, seguramente aumentará la tasa de informalidad, se incrementará el trabajo por

  
cuenta propia, el sistema de salud será afectado por la mayor demanda tanto de servicios
hospitalarios como por licencias por enfermedad. Esto se traduce en menores ingresos
de los hogares con impacto en el consumo, ahorro y acceso al crédito. (, ). Lo
anterior derivará en un incremento de la población en situación de pobreza.

Cuadro . Proyección de la población en situación de pobreza en ,


sin considerar el efecto de las medidas anunciadas para mitigar
el impacto del COVID-

Fuente: Tomado de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base del Banco de Datos de
Encuestas de Hogares (BADEHOG) (CEPALb, 2020).

Proyecciones preliminares basadas en supuestos de impacto sobre el empleo y los ingre-


sos laborales para los distintos sectores productivos. Los tres escenarios se diferencian
según la variación del ingreso medio de los hogares sea menor a la variación del 
(escenario bajo), igual (escenario medio) o mayor (escenario alto).

Como se observa en el cuadro  desde antes de la pandemia ya teníamos un nivel muy


alto de población en situación de pobreza. A consecuencia de la pandemia del COVID-

  
aumentará en todos los países; sin embargo, resalta la mayor vulnerabilidad de las tres
economías mayores de Latinoamérica: Brasil, México y Argentina. ¿Cuál es la situación
que afecta a la economía mexicana?

México: factores que influyen en la vulnerabilidad


Las causas de la vulnerabilidad de la economía mexicana son muy diversas, entre ellas
destacan (, ):
. Como se mencionó anteriormente, en  se registró una fuerte contracción
de la economía.
. La economía es muy abierta al comercio exterior. La caída tanto de las ex-
portaciones petroleras y en el precio del petróleo como de las exportaciones
no petroleras (el sector manufacturero está muy vinculado con el exterior, las
cadenas valor se han interrumpido desde febrero y en junio todavía no se han
restablecido). Más la caída del turismo internacional y de las remesas de los
mexicanos en el exterior.
. México no determina precios y tarifas internacionales de bienes y servicios.
Un precio del petróleo casi igual al costo de producirlo afecta a las finanzas
públicas.
. También es una economía muy abierta a los flujos de capital. En los últimos
tres meses se ha registrado una salida de dólares del mercado de deuda por ,
millones de dólares.
. En México el sector informal es muy numeroso, integrado por trabajadores y
pequeñas empresas, no aportan al fisco y no tienen acceso a los beneficios guber-
namentales, ni al sistema financiero, padecen servicios deficientes de salud públi-
ca, escasos recursos médicos y débiles redes de seguridad social. Estas vulnera-
bilidades han sido amplificadas por la crisis económica causada por el COVID-
cuyo impacto adverso en los hogares de bajos ingresos es particularmente agudo.
(WBG, ).
. Desconfianza de los inversionistas privados porque consideran que las medidas
de política económica implementadas hasta ahora les perjudicarán, disminuyen-
do la tasa de ganancias que solían obtener.

  
. La falta de inversión privada también se ve acrecentada por la alta proba-
bilidad de un recorte de la nota crediticia soberana por parte de las agencias
calificadoras.
. A nivel subnacional, según el Reporte de Estabilidad Financiera del Banco de
México, numerosas empresas sobre todo las de turismo, recreación, venta mino-
rista sin alimentos, entre otros, tienen serios problemas para pagar los créditos
bancarios. Por lo pronto las entidades federativas, que más podrían deteriorar la
cartera de crédito bancario empresarial son Quintana Roo, Morelos, Sinaloa, San
Luis Potosí, Guerrero, Tabasco, Nayarit y Oaxaca. Situación que tarde o temprano
tendrá afectaciones muy negativas a nivel nacional; las insolvencias son un riesgo
muy relevante.

Conclusiones y recomendaciones
Conclusiones
La pregunta aún no resuelta hasta ahora es ¿cuándo será seguro abrir la economía?
Pues si no hay las medidas de salud pública adecuadas, se corre un riesgo muy alto de
que se prolongue el confinamiento y la epidemia resurja. Debido a que la enfermedad
se ha expandido a casi todo el mundo, consecuentemente las reaperturas de las econo-
mías serán muy lentas, la reactivación será hasta que sus socios comerciales también
se hayan recuperado.

Para restaurar la economía es urgente que se controle la pandemia, en caso contrario,


su efecto económico para los países pobres y de ingresos medios será muy grave, lo cual
puede causar una crisis financiera, pues es muy alto el riesgo de que no puedan pagar su
deuda externa o de que se enfrenten a una desestabilización financiera. Así, a la crisis
de salud pública, se añadiría una crisis financiera, dando lugar a una profunda depresión
mundial. Como señala De Sousa () para los países pobres, la crisis significa indi-
gencia. Para los países ricos, significa dolor.

El impacto sin precedentes de la pandemia en México, desafortunadamente tendrá cos-


tes humanos, sociales y económicos muy altos. La crisis está afectando duramente en

  
todos los aspectos del desarrollo humano, debido a la contracción de la actividad econó-
mica y directamente a la salud, educación y el empleo (UN, ).

Sin duda el balance fiscal se deteriorará en  debido a una combinación de meno-
res ingresos públicos por la baja en las exportaciones y de la recaudación impositiva,
las mayores necesidades de gasto y mayores costos de endeudamiento, haciendo que el
nivel de deuda se incremente. Para paliar las consecuencias de la pandemia COVID-
se requiere una enorme cantidad de recursos que obviamente no están contemplados
en el Presupuesto de Egresos . Por lo que resulta de enorme importancia la política
macroeconómica que se aplique.

Lo deseable es transformar la crisis en oportunidad, probablemente es el momento de eli-


minar los obstáculos que han frenado al país, por lo menos durante los últimos  años.

Propuesta
En diversos países y desde diferentes sectores e instituciones se han generado una gran
cantidad de propuestas para afrontar una enfermedad cuyo origen y cura aún se desco-
nocen pero que está causando grandes estragos a nivel mundial (, ). Así, para
las Naciones Unidas la respuesta debe enfocarse a:
. Buscar la equidad para los países, comunidades y grupos cuyas capacidades han
sido más afectadas y así evitar un efecto negativo en el desarrollo humano
. Desarrollar las capacidades de largo plazo de las personas, que permitan en-
frentar con éxito futuros shocks.
. Dado que la crisis tiene muchas dimensiones interconectadas: salud, aspectos
económicos y sociales es conveniente abordar el problema de una manera mul-
tidimensional.
. Protección a los trabajadores y las empresas, para evitar la pérdida de empleos
y reducción de los ingresos.
. Los lugares de trabajo que sean seguros y se respeten los derechos de los grupos
vulnerables.
. Que la recuperación sea inclusiva, ecológica y sostenible.

  
Según (, ) a pesar de las perspectivas sombrías de la pandemia, puede dar lugar
a una revaluación del trabajo esencial y de los servicios públicos indispensables como la
salud, educación. Además, ofrece la posibilidad de crear sociedades más inclusivas. Des-
de el punto de vista ambiental es deseable la implementación de programas de estímulos
“verdes” con el objetivo de cambiar el modo en que operan la economía y las industrias,
especialmente porque el cambio del comportamiento social puede estimular un consu-
mo más sostenible y diferentes hábitos de movilidad. La oportunidad para las empresas
es acelerar una transformación hacia modelos más sostenibles y digitales.

En los países pobres una gran cantidad de la población económicamente activa trabaja
en la informalidad, no tienen prestaciones sociales ni pensión, razón por la cual son los
que más les afecta una recesión, resultando indispensable la intervención estatal. En
consecuencia, de acuerdo con (, ). Para el sector informal se requiere:
. Expandir la protección social y programas de asistencia social, ayuda ali-
menticia, transferencias. Diferimiento del pago de rentas o exención de fac-
turas de agua, luz;
. Utilizar plataformas flexibles para que las transferencias lleguen al sector
informal;
. Facilitar el acceso al sistema financiero a las empresas informales;
. Considerar programas no dirigidos e incondicionales
Por su parte, la a () es necesario apoyar a las poblaciones vulnerables,
puede ser por medio de transferencias directas en efectivo a los más pobres; pres-
taciones por desempleo, autoempleo; créditos sin intereses a las mipymes para el
pago de salarios; posponer el pago de hipotecas, alquileres, pagos de agua y de luz
a personas de bajos ingresos durante el tiempo que dure la pandemia.

En cuanto a política fiscal se necesita una revisión de las leyes de responsabilidad y


de las reglas fiscales que privilegian el equilibrio fiscal sobre las políticas anticíclicas
y además se requiere que las agencias calificadoras consideren que, si no toman en
cuenta en sus metodologías de evaluación que la situación actual es temporal, sus cali-
ficaciones negativas pueden profundizar aún más la crisis (La, ). Así mismo

  
para (, ) será necesario ampliar los programas de protección social para las
familias de bajos ingresos.

Para Piketti (Thomas, ) la crisis de la pandemia debe acelerar la adopción de un


modelo de desarrollo más equitativo y sustentable. Para ello el sector público debe ju-
gar un rol esencial en la restauración del crecimiento y el empleo. Se requiere inversión
en nuevos sectores (salud, innovación y medio ambiente) y reducir de manera gradual
y duradera las actividades generadoras de carbono. Lo anterior significa que se deben
crear empleos en hospitales, escuelas, universidades, construcción de edificios ecológi-
cos, servicios comunitarios. Este autor propone una economía verde y social.

El gasto en salud debe ser prioritario, la aparición del COVID- está dando lugar a nue-
vos padecimientos que demandan el fortalecimiento del sector salud, tanto en el ámbito
de la investigación como de la prevención y atención de los enfermos. (Lomelí, ).

Para autores como Esquivel () la respuesta óptima de política económica debería
ser evitar el cierre permanente de empresas para que haya suficiente producción de bie-
nes y servicios y además se evita el despido de trabajadores con lo que no se reducirían
sus ingresos y de este modo se restablecería el flujo económico de oferta y demanda.

Como se observa, hay muchas coincidencias en cuanto a ¿qué hacer? En este terreno las
propuestas son numerosas; sin embargo, poco se ha dicho respecto a ¿cómo financiar el
gasto? Cuestión clave sobre todo en la situación actual de bajos precios del petróleo, con-
tracción de la economía y de requerimientos de recursos muy grandes para garantizar
la atención médica y el suministro de medicinas. Sin duda habrá una gran presión a las
finanzas públicas que seguramente requerirá de la modificación del marco tributario,
ya que se ha demostrado que los recortes presupuestales y la política de austeridad no ha
sido suficiente para crecer al  como se proyectó en el , ni tampoco el combate a la
corrupción ni a las prácticas de evasión y elusión por parte de grandes empresas.

  
La respuesta está en una reforma tributaria progresiva. Para enfrentar la crisis actual
en diversos países se ha planteado la necesidad de recurrir a la política impositiva antes
que, al endeudamiento, pues en este caso se trata de recursos que tarde o temprano hay
que devolverlos en montos incrementados por los intereses. Los que están a favor de
esta medida proponen la creación de un impuesto cuyo nombre podría ser: Impuesto
solidario; impuesto de solidaridad de coronavirus; tasa de reconstrucción; tasa COVID
(en este caso sería un impuesto progresivo durante  y ); o bien, también se
propone la creación de un impuesto a la propiedad; impuesto al patrimonio; impuesto
a la fortuna. Todos estos casos se basan en el deseo de lograr un “reparto solidario del
costo de la crisis”. Quienes se oponen al incremento de impuestos aducen que dañan la
inversión, el empleo y que provocarían fuga de capitales.

Sin duda, a pesar de las dificultades que podrían presentarse la solución viable es crear
sistemas tributarios progresivos, que incrementen la recaudación del impuesto sobre
la renta, que graven al patrimonio personal y que cobren impuestos a sectores que
hasta ahora no contribuyen al gasto público como la economía digital y los que dañan
al medio ambiente.

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  
Del programa nacional de simplicación admnistrativa
de la administracion pública federal - al programa
nacional de combate a la corrupción y la impunidad,
y de mejora de la gestión pública -
José Morales Ramírez y Jaqueline Arteaga Fernández

Introducción
México no ha estado ajeno a la gran cantidad y diversidad de cambios que se han pre-
sentado en los últimos  años, en lo político, lo económico, lo tecnológico, lo social, lo
ambiental y la salud. Estos cambios nacen y se desarrollan a una velocidad inesperada,
sin embargo, requieren de un cierto tiempo para su maduración.

Al entrar a estas nuevas etapas de convivencia de las transformaciones que de fondo


se vienen dando en el mundo, nuestro país no ha sido la excepción. Al comprender
e identificar esta evolución nos damos cuenta que estas transformaciones siempre
están atadas a nuestros sistemas: jurídicos, económicos, administrativos, políticos,
sociales y culturales.

Las organizaciones públicas que conforman nuestra administración pública no han es-
tado ajenas a estos cambios y se han manifestado en forma paralela al desarrollo y evo-
lución del estado, y los entornos internacionales y nacionales que han sido incluyentes.
La evolución de estos cambios ha obligado a la función administrativa del Gobierno
Federal a acrecentar su capacidad de respuesta y a redefinir sus formas de intervención
en los diversos sistemas al moldear, adicionar o disminuir estructuras organizacionales
y procesos para atender y satisfacer los requerimientos de una sociedad cada vez más

  
exigente, responsabilidad que requiere de acciones sistemáticas, ordenadas y congruen-
tes. Conocer y comprender la evolución de las organizaciones que conforman la Admi-
nistración Pública Federal nos permite, al identificar los cambios y transformaciones
que se suscitan dentro de ellas a lo largo del tiempo, además de entender y conocer su
situación actual, prospectar los problemas y oportunidades que se puedan presentar.

Comprender el marco histórico de sus transformaciones administrativas y organiza-


cionales nos permite conocer y entender la evolución y cambios que se vienen mani-
festando en sus programas de modernización administrativa. (-)

Durante el periodo - al Administración Pública Federal y las organizacio-


nes que la integran inician su transformación a través de una serie de mecanismos
y decisiones políticas, económicas, jurídicas y administrativas que le vienen a dar
orden al estado.

Así en  las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal


planteadas en el sexenio anterior entran en vigor, la función de planeación de la
administración pública, mediante reformas y adiciones a los artículos , , 
 y  constitucionales, y la expedición de la Ley de Planeación que consolido el
Sistema Nacional de Planeación Democrática.

Derivado de estas modificaciones y adiciones nace el primer Plan Nacional de Desarrollo


en , una vez que se impusieron decretos de reformas al Artículo  de la Constitución
Política de los estados Unidos Mexicanos, que al texto dice que en cada Gobierno de la
Republica “habrá un Plan Nacional de Desarrollo al que se sujetaran obligatoriamente los
programas de la Administración Pública Federal” y también nace la Ley de Planeación,
que conjuntamente dejaron sentadas las bases para que el Ejecutivo Federal en turno ela-
bore su Plan Nacional de Desarrollo y los programas que de este se deriven.

La ley de Planeación en su artículo  señala “el Plan indicará los programas sectoria-
les, regionales, especiales e institucionales que deberán se elaborados conforme a este

  
capítulo sin perjuicio de aquellos cuya elaboración se encuentre prevista en las leyes o
que determine el presidente de la Republica posteriormente”

De este artículo se derivan los programas especiales sustentado en el artículo  de


esta Ley de Planeación que dice “los programas especiales se referirán a las priori-
dades del desarrollo integral del país, fijadas en el Plan o a las actividades relacio-
nadas con dos o más dependencias coordinadoras del sector. El Ejecutivo Federal
señalará la dependencia responsable de coordinar la elaboración y ejecución de
cada uno de estos programas”

De estos artículos se derivan los programas de modernización administrativa de los


gobiernos sexenales, los cuales buscan mejorar y transformar de raíz las estructuras
organizacionales, los procesos y acciones que se venían haciendo de manera tradicio-
nal, a fin de mejorar la eficiencia, eficacia y productividad de las organizaciones.

Estas organizaciones públicas son el instrumento más importante que tiene el gobierno
para alcanzar los objetivos de sus ordenamientos jurídicos y de sus políticas públicas e
incorporando nuevas formas de organización, tecnologías y fortaleciendo la capacita-
ción y el desarrollo de sus servidores públicos.

También durante este periodo se inician los procesos de modernización administrativa


en las organizaciones de nuestra administración pública impulsada por los organismos
internacionales, se centraron en la disminución del Estado y en la mejora administrativa
resaltando la eficiencia y eficacia de estas, así como su productividad.

Dentro de estos organismos internacionales que han sido determinantes en estas trans-
formaciones encontramos al Banco Mundial (), Banco Interamericano de Desarrollo
(), la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (), la Orga-
nización Mundial de Comercio () y el Centro Latinoamericano de Administración
para el Desarrollo ().

  
Los programas de Modernización Administrativa en la Administración Pública
Federal en el tiempo: - al -

En el siguiente cuadro llamado “La modernización administrativa en la  en el tiem-


po” se observa la infraestructura administrativa, partiendo de su nivel jerárquico, nom-
bre del programa, objetivos y estrategias

1 Objetivos del PND 1983-1988


1. Conservar y fortalecer las instituciones democráticas.
2. Vencer la crisis.
3. Recuperar la capacidad de crecimiento.
4. Iniciar los cambios cualitativos que requiere el país en sus estructuras económicas, políticas y sociales.

2 Vertientes del Programa de Simplificación Administrativa.


Los tramites que los ciudadanos o sus organizaciones efectúan ante el aparato administrativo público, deben
dar cumplimiento a sus derechos y obligaciones. Las relaciones entre las diversas dependencias y entidades
gubernamentales a que dan lugar la prestación de un servicio público deben estar coordinadas. Simplificar
estructuras y funcionamientos administrativos internos de las instituciones públicas, para eliminar instancias

  
y niveles innecesarios.

3 Objetivos del PND 1989-1994


1. La defensa de la soberanía y promoción de los intereses de México en el mundo.
2. La ampliación de la vida democrática.
3. La recuperación económica con estabilidad de precios.
4. El mejoramiento productivo del nivel de vida de la población.
4 Objetivos del Programa General de Simplificación Administrativa.
Fortalecer e impulsar la modernización económica del país.
Consolidar una cultura administrativa que propicie la eficiencia y productividad en la gestión de instituciones
gubernamentales.

  
Promover la elevación de la calidad y la transparencia en la prestación de los servicios públicos.
Apoyar las acciones de la administración para la prevención y combate a la corrupción.
Fomentar y ampliar el acercamiento a la sociedad, como un medio de acercamiento de la acción pública
y de fortalecimiento de la confianza entre gobierno y ciudadano.

5 Objetivos del PND 1995-2000


1. Fortalecer el ejercicio pleno de la soberanía nacional, como valor supremo de nuestra nacionalidad
y como responsabilidad primera del Estado Mexicano.
2. Consolidar un régimen de convivencia social regido plenamente por el derecho, donde la ley sea
aplicada a todos por igual y la justicia sea la vía para la solución de los conflictos.
3. Construir un pleno desarrollo democrático con el que se identifiquen todos los mexicanos y sea base
de certidumbre y confianza para una vida política pacífica y una intensa participación ciudadana.
4. Avanzar a un desarrollo social que propicie y extienda en todo el país, las oportunidades de superación
individual y comunitaria, bajo los principios de equidad y justicia.
5. Promover un crecimiento económico vigoroso, sostenido y sustentable en beneficio de los mexicanos.

  
6 Transformar a la Administración Pública Federal en una organización eficaz, eficiente y con una arraigada cultura
de servicio para coadyuvar a satisfacer cabalmente las legítimas necesidades de la sociedad.

7 Vertientes del Programa de Modernización de la Administración Pública Federal


1. Participación y Atención Ciudadana.

  
  
2. Descentralización y/o Desconcentración Administrativa.
3. Medición y Evaluación de la Gestión Pública.
4. Dignificación, Profesionalización y Ética del Servidor Público

8 Líneas de la Agenda de Buen Gobierno.


1 Un gobierno honesto y transparente.
2 Un gobierno profesional.
3 Un gobierno de calidad.
4 Un gobierno digital.
5 Un gobierno con mejora regulatoria.
6 Un gobierno que cueste menos.

9
1 Un gobierno honesto y transparente, que impulse la probidad de los servidores públicos, el combate decidido
y frontal a la corrupción y la transparencia de la gestión pública, para recuperar la confianza de la sociedad en su
gobierno.
2 Un gobierno profesional, que atraiga y retenga a las mujeres y hombres más capacitados en el servicio público,
y que se sustente en esquemas de desarrollo de recursos humanos plenamente desvinculados de posiciones
políticas para garantizar que la administración pública transite los cambios de administración con el mínimo tras-
torno y la máxima eficacia.
3 Un gobierno de calidad, que mejore día a día los productos y servicios que ofrece a la sociedad, de forma que
éstos satisfagan e incluso superen las expectativas de los ciudadanos.
4 Un gobierno digital, que, a través del uso óptimo de las nuevas tecnologías de la información y las telecomu-
nicaciones, agilice el acceso de la ciudadanía a los servicios gubernamentales con mayor oportunidad, calidad y
eficiencia, contribuya al combate a la corrupción y fomente la transparencia en la función pública.
5 Un gobierno con mejora regulatoria, que elimine los trámites excesivos, reduzca al mínimo los costos que impli-
ca para los particulares el cumplimiento de leyes, normas y disposiciones administrativas, y garantice a la ciuda-
danía seguridad y rapidez en los mismos, como factor de impulso a la competitividad general.
6 Un gobierno que cueste menos, que multiplique la cantidad y la calidad de los servicios que proporciona a la
ciudadanía a través de la reestructuración del gasto público, reduciendo las erogaciones que no aporten valor y
acrecentando la asignación de recursos a las áreas que ofrecen más y mejores beneficios a la población.

10
1. Objetivos del PND 2997-2012 Garantizar la seguridad nacional, salvaguardar la paz, la integridad,
la independencia y la soberanía del país, y asegurar la viabilidad del Estado y de la democracia.
2. Garantizar la vigencia plena del Estado de Derecho, fortalecer el marco institucional y afianzar una sólida
cultura de legalidad para que los mexicanos vean realmente protegida su integridad física, su familia y su
patrimonio en un marco de convivencia social armónica.
3. Alcanzar un crecimiento económico sostenido más acelerado y generar los empleos formales que permitan
a todos los mexicanos, especialmente a aquellos que viven en pobreza, tener un ingreso digno y mejorar su
calidad de vida.
4. Tener una economía competitiva que ofrezca bienes y servicios de calidad a precios accesibles, mediante el
aumento de la productividad, la competencia económica, la inversión en infraestructura, el fortalecimiento del
mercado interno y la creación de condiciones favorables para el desarrollo de las empresas, especialmente las
micro, pequeñas y medianas.
5. Reducir la pobreza extrema y asegurar la igualdad de oportunidades y la ampliación de capacidades para
que todos los mexicanos mejoren significativamente su calidad de vida y tengan garantizados alimentación,

  
salud, educación, vivienda digna y un medio ambiente adecuado para su desarrollo tal y como lo establece la
Constitución.
6. Reducir significativamente las brechas sociales, económicas y culturales persistentes en la sociedad, y que
esto se traduzca en que los mexicanos sean tratados con equidad y justicia en todas las esferas de su vida,
de tal manera que no exista forma alguna de discriminación.
7. Garantizar que los mexicanos cuenten con oportunidades efectivas para ejercer a plenitud sus derechos
ciudadanos y para participar activamente en la vida política, cultural, económica y social de sus comunidades
y del país.
8. Asegurar la sustentabilidad ambiental mediante la participación responsable de los mexicanos en el cuidado,
la protección, la preservación y el aprovechamiento racional de la riqueza natural del país, logrando así afianzar
el desarrollo económico y social sin comprometer el patrimonio natural y la calidad de vida de las generaciones
futuras. 9. Consolidar un régimen democrático, a través del acuerdo y el diálogo entre los Poderes de la Unión, los
órdenes de gobierno, los partidos políticos y los ciudadanos, que se traduzca en condiciones efectivas para que
los mexicanos puedan prosperar con su propio esfuerzo y esté fundamentado en valores como la libertad,
la legalidad, la pluralidad, la honestidad, la tolerancia y el ejercicio ético del poder.

10. Aprovechar los beneficios de un mundo globalizado para impulsar el desarrollo nacional y proyectar los intereses
de México en el exterior, con base en la fuerza de su identidad nacional y su cultura; y asumiendo su
responsabilidad como promotor del progreso y de la convivencia pacífica entre las naciones.

11 Objetivos del Programa de Mejora de la Gestión.


1 Maximizar la calidad de los bienes y servicios que presta la Administración Pública Federal.
2 Incrementar la efectividad de las instituciones. 3 Minimizar los costos de operación de las dependencias
y entidades.

12 Estrategias del Programa de Mejora de la Gestión Pública.


1.1 Mejorar la realización de trámites y la prestación de servicios en la APF, facilitando a la ciudadanía el acceso a
éstos en cualquier lugar y modalidad en que los soliciten, de manera oportuna y con calidad.
1.2 Mejorar la entrega de servicios públicos mediante el uso y aprovechamiento de las tecnologías de información
y comunicación (TIC).
2.1 Planificar la gestión institucional con enfoque a resultados, para facilitar la generación de valor a la sociedad
y disminuir la orientación al cumplimiento.
2.2 Fortalecer el desarrollo de los recursos humanos en la APF para facilitar el logro de los objetivos institucionales.
2.3 Simplificar la regulación que rige a las instituciones y su interacción con la sociedad.
2.4 Mejorar y simplificar los procesos administrativos y sustantivos de la institución para incrementar su eficiencia
y orientar la operación al logro de la misión y objetivos estratégicos.
2.5 Mejorar las políticas, normas y disposiciones de carácter general que emiten las instancias globalizadoras o
instituciones coordinadoras de sector.
3.1 Ejercer los recursos públicos con eficiencia, para reducir sustancialmente los gastos de operación y que los re
cursos impacten positivamente en el quehacer sustantivo de las instituciones. 3.2 Optimizar el uso y preservación
de los bienes nacionales.
3.3 Incrementar la eficiencia de las estructuras orgánicas y ocupacionales de las dependencias y entidades de la
APF, redimensionándolas y adecuándolas para el cumplimiento de sus funciones.

13
1. Impulsar un gobierno abierto que fomente la rendición de cuentas en la APF.
2: Fortalecer el presupuesto basado en resultados de la APF, incluyendo el gasto federalizado.

  
3: Optimizar el uso de los recursos en la APF.
4: Mejorar la gestión pública gubernamental en la APF.

14
1.1 Fomentar la participación ciudadana en las políticas públicas y en la prevención de la corrupción.
1.2 Promover una cultura de la legalidad que aumente la confianza de los mexicanos en el gobierno y prevenga
la corrupción.
1.3 Garantizar el acceso a la información y la protección de los datos personales en la APF.
1.4 Mejorar la transparencia de la información socialmente útil de la APF.
1.5 Fortalecer el uso de la información presupuestaria.
1.6 Fomentar la participación ciudadana a través de la innovación en el uso de las TIC y los datos abiertos.
1.7 Consolidar los sistemas institucionales de archivo y administración de documentos.
2.1 Impulsar una planeación nacional basada en resultados.
2.2 Vincular el SED con las asignaciones presupuestarias.
2.3 Fortalecer el proceso de seguimiento y evaluación al desempeño de la APF.
2.4 Mejorar la calidad del gasto federalizado con base en los preceptos del SED. Estrategia
2.5 Garantizar que los programas y proyectos de inversión registrados en la Cartera de Inversión, sean aquellos con
mayor rentabilidad social.
3.1 Orientar las estructuras orgánicas y ocupacionales hacia los objetivos estratégicos.
3.2 Fortalecer el uso eficiente de los recursos destinados a servicios personales y gasto de operación.
3.3 Promover la implementación de estrategias de contratación orientadas a la obtención del máximo valor
por la inversión.
3.4 Promover una administración moderna y transparente del patrimonio inmobiliario federal.
4.1 Transformar los procesos de las dependencias y entidades.
4.2 Fortalecer la profesionalización de los servidores públicos.
4.3 Obtener las mejores condiciones en la contratación de bienes, servicios y obras públicas de la APF.
4.4 Fortalecer la planeación y control de los recursos humanos, alineados a los objetivos y metas estratégicas
institucionales.
4.5 Simplificar la regulación que rige a las dependencias y entidades para garantizar la eficiente operación
del gobierno.
5.1 Propiciar la transformación Gubernamental mediante las tecnologías de información y comunicación.
5.2 Contribuir a la convergencia de los sistemas y a la portabilidad de coberturas en los servicios de salud del Siste-
ma Nacional de Salud mediante la utilización de TIC.
5.3 Propiciar la transformación del modelo educativo con herramientas tecnológicas.
5.4 Desarrollar la economía digital que impulse el mercado de TIC, el apoyo a actividades productivas y al capital
humano.
5.5 Fortalecer la seguridad ciudadana utilizando medios digitales.
5.6 Establecer y operar los habilitadores de TIC para la conectividad y asequibilidad, inclusión digital e interopera-
bilidad.
5.7 Establecer y operar el Marco Jurídico para las TIC.

15 Estrategias del Programa Nacional de Combate a la Corrupción y a la Impunidad, y de Mejora de la Gestión


Pública 2019-2024.
1.1.- Generar condiciones que articulen redes ciudadanas y espacios participativos para contribuir a la incidencia
formal y efectiva de la vigilancia ciudadana en la prevención y combate de la corrupción
1.2.- Mejorar el control interno para coadyuvar al cumplimiento de los objetivos y metas de las dependencias y
entidades de la APF

  
1.3.- Focalizar los actos de fiscalización en las áreas proclives a irregularidades administrativas e ilícitos en la
gestión pública
1.4.- Consolidar un modelo de rendición de cuentas en la APF en el que la actuación de las personas servidoras
públicas, así como los proyectos, políticas, programas y uso de recursos públicos, contribuyan en todo momento
al interés público
1.5.- Impulsar y operar un Sistema de Ciudadanos Alertadores Internos y Externos de la Corrupción para captar
actos graves de corrupción, así como los relacionados con hostigamiento, acoso sexual y violaciones a los
derechos humanos, garantizando la confidencialidad de la información que se proporciona, otorgando medidas
de protección frente a represalias y estableciendo acciones de seguimiento para el desahogo de la alerta
1.6.- Fomentar en las entidades y dependencias de la APF la adopción de prácticas y dinámicas orientadas a
una cultura de apertura gubernamental, a través de medidas de transparencia y de participación de las personas
en las actividades y decisiones gubernamentales, así como de mecanismos de innovación social y tecnológica,
desde un enfoque ciudadano 1.7.- Impulsar acciones sistemáticas y de coordinación entre las dependencias
y entidades de la APF y otros entes públicos e instancias anticorrupción a nivel nacional e internacional que
permitan la implementación de mecanismos efectivos de combate a la corrupción
2.1.- Fortalecer la capacidad gubernamental para la imposición de sanciones Administrativas
2.2.- Establecer nuevos mecanismos de inteligencia administrativa para mejorar los procesos de investigación
sobre presuntas conductas Irregulares, a fin de contar con elementos de prueba contundentes que permitan
sancionar a los servidores públicos involucrados en hechos de corrupción
2.3.- Identificar y mitigar, desde una perspectiva de la nueva ética pública, los conflictos de intereses, y promover
la sanción ante las instancias correspondientes de aquellas personas servidoras públicas que actúen en
este supuesto
2.4.- Sancionar a las personas físicas y morales que infrinjan las disposiciones en materia de contrataciones
públicas
3.1.- Establecer los mecanismos que promuevan el ejercicio de los recursos públicos con criterios de austeridad
y disciplina, y que aseguren la generación de ahorros presupuestarios, sin comprometer los objetivos contenidos
en el Plan Nacional de Desarrollo ni las metas institucionales
3.2.- Dar seguimiento puntual y revisar constantemente las acciones implementadas para consolidar
una administración pública austera y responsable
3.3.- Consolidar las adquisiciones, arrendamientos y/o contratación de servicios de uso generalizado que, por su
recurrencia, vigencia, volumen y/o nivel de gasto, son sujetos de dicho proceso, a fin de generar economías de
escala, eficiencia administrativa y mejores condiciones de precio y calidad, promoviendo la eliminación de
conductas irregulares de los servidores públicos que participan en este proceso
3.4.- Incrementar la calidad y eficiencia del gasto en la APF con base en los resultados de las acciones de
seguimiento, monitoreo, evaluación y fiscalización de los programas presupuestarios
3.5.- Fortalecer los mecanismos de identificación de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas
de los programas presupuestarios y fomentar el uso de estos hallazgos en el diseño, operación y medición
de resultados
3.6.- Potenciar la transformación de la Administración Pública Federal mediante el uso y aprovechamiento
de las TIC, en beneficio directo de la población
3.7.- Agilizar las funciones de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como
su coordinación y vinculación, mediante el uso de TIC
4.1.- Capacitar y sensibilizar a las personas servidoras públicas para orientar sus conductas y la toma de
decisiones en el desempeño de sus labores, a fin de reivindicar el verdadero significado del ejercicio de
la función pública
4.2.- Diseñar e implementar una política pública que promueva la profesionalización de los recursos humanos

  
mediante la objetividad de sus procesos para la captación, distribución, retención y desarrollo de talento
en el servicio público y el fortalecimiento de las capacidades y habilidades integrales de las personas servidoras
públicas, a fin de elevar las capacidades institucionales contribuyendo al cumplimiento eficiente de los
objetivos de gobierno
4.3.- Promover la mejora y simplificación de los procesos institucionales y el marco normativo interno que los
regula, con acciones que apoyen el uso adecuado de recursos, el cumplimiento de los objetivos y la eliminación
de márgenes de discrecionalidad
4.4.- Modernizar la estructura de la APF para contribuir a que el Gobierno Federal cuente con organizaciones
adecuadas para el logro de resultados institucionales, bajo criterios de eficiencia, transparencia y austeridad
4.5.- Actualizar la definición de funciones conforme a las necesidades derivadas de la operación, eliminar
duplicidad en áreas y evitar desviaciones en el desempeño de las funciones de los servidores públicos,
con la mayor eficacia y eficiencia
5.1.- Consolidar el marco normativo inmobiliario dirigido a lograr el óptimo aprovechamiento del patrimonio
inmobiliario federal y paraestatal, mediante una política armonizada que garantice atender los requerimientos
de las dependencias y entidades de la APF
5.2.- Impulsar las acciones de control, mejor uso y aprovechamiento, así como la valuación de los bienes
muebles e inmuebles dirigidos al desarrollo de las actividades del gobierno mexicano
5.3.- Facilitar a la APF de infraestructura, bienes muebles e inmuebles, adecuados y sustentables para el
aprovechamiento y beneficio del Estado
5.4.- Dar destino a bienes y a empresas improductivas, en el menor tiempo y con la mayor recuperación
posible, contribuyendo a los esfuerzos de austeridad y fortalecimiento del Estado de Derecho con las
mejores condiciones de atención y servicio a transferentes y compradores

16 Estrategias del PND.


1.1 Erradicar la corrupción, el dispendio y la frivolidad.
1.2 Recuperar el estado de derecho.
1.3 Separar el poder político del poder económico.
1.4 Cambio de paradigma en seguridad.
1.5 Hacia una democracia participativa.
1.6 Revocación del mandato.
1.7 Consulta popular.
1.8 Mandar obedeciendo.
1.9 Política exterior: recuperación de los principios.
1.10 Migración: soluciones de raíz.
1.11 Libertad e igualdad.
2.1 Construir un país con bienestar.
2.2 Desarrollo sostenible.
2.3 Programas.
2.4 Derecho a la educación.
2.5 Salud para toda la población.
2.6 Instituto Nacional de Salud para el Bienestar.
2.7 Cultura para la paz, para el bienestar y para todos.
3.1 Detonar el crecimiento.
3.2 Mantener finanzas sanas.
3.3 No más incrementos impositivos.
3.4 Respeto a los contratos existentes y aliento a la inversión privada.

  
3.5 Rescate del sector energético.
3.6 Impulsar la reactivación económica, el mercado interno y el empleo.
3.7 Creación del Banco del Bienestar.
3.8 Construcción de caminos rurales.
3.9 Cobertura de Internet para todo el país.
3.10 Proyectos regionales.
3.11 Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” en Santa Lucía.
3.12 Autosuficiencia alimentaria y rescate del campo.
3.13 Ciencia y tecnología.
3.14 El deporte es salud, cohesión social y orgullo nacional.

17 Estrategias de Seguridad del PND.


1.4.1 Erradicar la corrupción y reactivar la procuración de justicia.
1.4.2 Garantizar empleo, educación, salud y bienestar.
1.4.3 Pleno respeto a los derechos humanos.
1.4.4 Regeneración ética de las instituciones y de la sociedad. 1
.4.5 Reformular el combate a las drogas.
1.4.6 Emprender la construcción de la paz.
1.4.7 Recuperación y dignificación de las cárceles.
1.4.8 Articular la seguridad nacional, la seguridad pública y la paz.
1.4.9 Repensar la seguridad nacional y reorientar las Fuerzas Armadas.
1.4.10 Establecer la Guardia Nacional.
1.4.11 Coordinaciones nacionales, estatales y regionales.
1.4.12 Estrategias específicas.

18 Programas de la política social del PND.


2.3.1 El Programa para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.
2.3.2 Programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad.
2.3.3 Programa Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez.
2.3.4 Jóvenes Construyendo el Futuro.
2.3.5 Jóvenes escribiendo el futuro.
2.3.6 Sembrando vida.
2.3.7 Programa Nacional de Reconstrucción.
2.3.8 Desarrollo Urbano y Vivienda.
2.3.9 Tandas para el bienestar.

  
Como se observa en los últimos siete sexenios de gobierno ( - al 
-), estos programas han buscado impulsar la participación ciudadana, la cali-
dad de los servicios, el combate a la corrupción e impunidad, la transparencia, el
gobierno abierto, planeación y prospectiva, la orientación a resultados, la profesio-
nalización, la evaluación del desempeño institucional e individual, la digitalización
de las operaciones, de los trámites y de los servicios, así como la eficiencia, eficacia
y productividad de la gestión administrativa y presupuestal en la Administración
Pública Federal.

En términos generales se observa un alto grado de continuidad entre los objetivos de los
Planes Nacionales de Desarrollo y en lo que se refiere a los Programas de modernización
administrativa del aparato gubernamental durante el periodo de análisis.

Lo anterior se explica en gran medida por factores internacionales que influyen en


forma significativa en la gestión del gobierno, en donde destaca la inclusión de México
en la globalización mundial.

El presente gobierno en su Programa Nacional de Combate a la Corrupción y a la Im-


punidad, y de Mejora de la Gestión Pública -, muestra una continuidad signi-
ficativa con las estrategias observadas en las administraciones anteriores y que forman
parte del presente análisis.

La mejora de la administración de cada una de las organizaciones públicas ha cobrado


cada vez más relevancia dado que son las responsables de alcanzar los compromisos
contraídos en las políticas públicas.

Hay que recordar que estas organizaciones están conformadas por un conjunto de ser-
vidores públicos que han sido los responsables de planear, organizar, implementar, di-
reccionar, innovar y controlar los recursos asignados para cumplir con los compromisos
de esas políticas públicas, en fin, ellos son los que les dan movimiento a las organizacio-
nes y los que logran y consolidan el cambio.

  
En nuestro país, los esfuerzos de cada gobierno se ven reflejados en los programas
de modernización administrativa que vienen distinguiendo, a cada uno de ellos en
su estructura, objetivos, estrategias, líneas de acciones, enfoques, indicadores de
evaluación-medición (esenciales para el seguimiento puntual de los logros alcanzados),
tecnologías y metodologías empleadas.

Es importante reflexionar sobre algunas metodologías administrativas, tecnologías


de la información y nuevos enfoques de administración que han permitido darles con-
tinuidad a estos programas, dentro de las cuales tenemos: Calidad Total y mejora
continua, enfoque y atención ciudadana, mejoramiento de los servicios, lenguaje ciu-
dadano, enfoque a resultados, organizaciones eficientes, evaluación de las políticas
públicas, evaluación del desempeño organizacional, evaluación del desempeño de los
servidores públicos, enfoque abierto, planeación y prospectiva, clima organizacional
y códigos de conducta.

. Líneas de Continuidad


Sobre salen dentro de estas líneas por su continuidad en estos seis sexenios de análisis y
por el impacto social de su implementación, las siguientes:

.. Enfoque ciudadano


Surge un modelo de administración orientado al ciudadano que se convirtió en el foco
central, de tal manera que las instituciones públicas han diseñado y empujado sus es-
tructuras, políticas y procesos para brindar un buen servicio al ciudadano.

Así la administración del servicio se convierte en el enfoque central de las organizacio-


nes públicas y se orienta a una constante mejora en la calidad y a hacer de ésta su fuerza
motriz de gestión y transformación para darle al ciudadano el mejor servicio.

En estos programas de modernización los gobiernos han realizado esfuerzos cons-


tantes para darle continuidad a este enfoque construyendo estructuras administra-
tivas especializadas, como es el caso de las ventanillas únicas, metodologías también

  
especializadas como son los casos del enfoque ciudadano, lenguaje ciudadano para
una mayor claridad comunicativa con los ciudadanos diseño establecimiento y eva-
luación de estándares del servicio, metodologías para la evaluación del servicio, así
como la integración de las tecnologías de información entre otras.

La manera como los servidores públicos tomen en consideración al ciudadano y se vin-


culen más directamente con ellos ha representado un verdadero cambio de mentali-
dad y de actitud hacia la sociedad. Consultar al usuario sobre sus necesidades, otorgar
los servicios en línea de forma automatizada, informarse sobre sus reacciones frente al
servicio prestado y otras formas de su participación constituyen el eje central de estos
programas de modernización.

.. La profesionalización de los recursos humanos


Se considera al recurso humano como el recurso más importante dentro de las orga-
nizaciones públicas, para que den respuesta a la calidad de los servicios que se prestan
a la ciudadanía, y se constituyen en la base para que estas organizaciones sean más
eficientes, eficaces y productivas para dar cumplimiento a las políticas públicas que los
gobiernos han comprometido a la sociedad.

En este proceso se observan, en los programas de modernización del periodo analizado


estrategias que han permitido contar con servidores públicos que acceden al servicio
público derivado de procesos meritocráticos y, por otro lado, se les da a los servidores
públicos certeza jurídica, seguridad y estabilidad laboral, igualdad de oportunidades en
su desarrollo, acceso permanente a la formación y capacitación, nuevos mecanismos de
estímulo y motivación en su trabajo, entre otros.

Es así como dentro de este contexto nace en abril del  la Ley del Servicio Profesional
de Carrera que busca darle también a la ciudadanía igualdad de oportunidades para
que, si así lo desea, acceda al servicio público.

  
El nacimiento e impulso del servicio profesional de carrera fue la base para darle, conti-
nuidad e impulso a los compromisos gubernamentales, dado que los servidores públicos
contarían con la seguridad en su puesto en términos del cumplimiento documentado de
su función, es decir, de conformidad con sus méritos alcanzados.

Poner en marcha el Servicio Profesional de Carrera () fue un proceso coordinado


por la Secretaría de la Función Pública con participación de las instituciones públicas
sujetas al , de la sociedad civil.

En este contexto emerge la Red del Servicio Profesional de Carrera conformada por
destacados académicos y servidores públicos, que organizaron conferencias, mesas re-
dondas, seminarios entre otros eventos, en organizaciones públicas, universidades e ins-
tituciones de educación superior públicas y privadas principalmente, tanto en la ciudad
de México, como en estados y municipios.

En este caso se establecieron metodologías para facilitar la valoración y selección de aspirantes


a ingresar al servicio público, evaluación, desarrollo y certificación de las capacidades de los
servidores públicos, capacitación y formación, así como para la evaluación del desempeño.

Vale destacar que, para la puesta en marcha del Servicio Profesional de Carrera, se con-
tó con el apoyo económico y con el apoyo e intercambio técnico de diversos países, así
como con la participación de organismos internacionales, tales como:  Agency for
International Development () de los Estados Unidos de Norte América, el British
Council de Inglaterra (Consejo Británico), la  (Agencia Española de Cooperación
Internacional) España, Canadá y Francia.

.. Evaluación Institucional


La medición y evaluación de las organizaciones públicas es una necesidad para la moderniza-
ción, pues se hizo indispensable un mejor uso de los recursos en base a sus resultados, trans-
parencia y al impacto final de su quehacer en función a las demandas de la sociedad.

  
En este sentido se han venido estableciendo las bases de una cultura de medición orien-
tada a resultados, así en principio se generó un modelo llamado convenios de desempe-
ño, que permitía a las organizaciones generar compromisos anuales en función de sus
objetivos y acceder a beneficios concertados, en términos de los resultados alcanzados
en la medición de su desempeño.

Esto permitió generar metodologías y mecanismos para la elaboración de indicadores


de desempeño de manera tal que permita evaluar a los programas y las organizaciones
públicas desde el punto de vista de la política, es decir se necesitaba medir el desempeño
de las políticas públicas.

La evaluación permanente de las políticas públicas y programas de las organizaciones,


así como la evaluación permanente de los servidores públicos en su desempeño fueron
acciones primordiales de este programa. Los cuales se constituyen en una innovación y
en un reto significativo.

Cabe mencionar que, en el caso de la evaluación de programas, se instituyó la tercería


como mecanismo de transparencia. Esto sin contar las continuas intervenciones de Au-
ditoría Superior de la Federación, aspecto que dotó de grandes y eficientes orientaciones
para la mejora sustantiva de los programas.

.. La Planeación Estratégica


Se impulsó el uso de la planeación estratégica a efecto de fortalecer la estrategia de las
organizaciones que conforman la administración pública y contribuir así a alcanzar los
objetivos y resultados trazados dentro de las políticas públicas.

La puesta en marcha de esta planeación requirió la elaboración y desarrollo de metodo-


logías de los componentes que le conforman, tal es el caso de los objetivos, los indicado-
res para medir sus resultados, la construcción de sus escenarios y alternativas, la toma
de decisiones, así como mecanismos de desdoblamiento y vinculación hacia el interior
de las organizaciones, entre otros.

  
En estos ejercicios de planeación estratégica las organizaciones mejoraron la vinculación
de sus objetivos y metas con en el ejercicio programática – presupuestal, con el quehacer
cotidiano de la operación, además se sentaron las bases de institucionalización en el uso
de la planeación estratégica en todas las dependencias y entidades de la administración
pública como un instrumento de visión que dio orden a las acciones de gobierno en el
diseño e implementación de sus políticas públicas.

.. Las Estructuras Orgánicas


En el periodo de análisis, se observan importantes esfuerzos por establecer una organi-
zación para la administración pública federal y para cada una de las organizaciones que
la conforman, mucho más eficientes y eficaces.

Así es que observamos en forma inicial una intención de reducción del tamaño del apa-
rato gubernamental, dicho redimensionamiento de la Administración Pública Federal
se consolida en los dos primeros sexenios expuestos en el presente análisis. Logrando
una reducción significativa en el número de instituciones que conformaban, en aquel
momento, a la administración pública federal.

Posteriormente, los esfuerzos gubernamentales se concentran en dotar a las organiza-


ciones de una mejor conformación de sus estructuras orgánicas y ocupacionales para el
logro de resultados y objetivos, atendiendo a las demandas ciudadanos con mayor opor-
tunidad y calidad, de tal manera que se desarrolló metodología que dio orientación a pro-
cesos y al cumplimiento de objetivos a las organizaciones de las instituciones públicas.

Finalmente, se inician acciones para modernizar en forma significativa las estructu-


ras orgánicas de las instituciones de la administración pública federal, reduciendo la
verticalidad de las mismas, así como, buscando una migración hacia organizaciones
más horizontales y orientadas a resultados, estableciendo modelos prospectivos que
permitirán a las organizaciones adaptarse con oportunidad a las necesidades de ges-
tión en términos de las demandas ciudadanas, que como todos sabemos, cada vez
son más exigentes. Estos esfuerzos surgen en forma explícita con la Ley del Servicio

  
Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal, que contempla como
acción específica y estrategia a ejecutar, el establecimiento de planeación prospectiva
en materia de organización y recursos humanos.

.. El Combate a la Corrupción


El combate a la corrupción ha sido una preocupación constante y los gobiernos sexe-
nales han sido receptivos a esta demanda social y han realizado acciones a efectos de
combatirla y se ven reflejados en sus objetivos, estrategias, estructuras organizacionales
específicas, en programas muy concretos y en presupuestos asignados.

Es importante reconocer la importancia de acciones sobre esta materia, el ciudadano


mexicano se ha preocupado y pronunciado para denunciar, combatir y erradicar la co-
rrupción por parte de los políticos, servidores públicos y sociedad, sean personas físicas
o bien personas morales.

Es importante destacar los códigos de conducta (ética) que juegan un papel relevante
en orientar y reforzar la conducta de los servidores públicos en torno al combate a la
corrupción.

La participación de los servidores públicos fue esencial en la construcción de los có-


digos de conducta de su organización, donde se creó además grupos a su interior para
su desarrollo.

De las acciones implementadas sobre sale también la participación de la sociedad a tra-


vés de las contralorías sociales, las contralorías internas y desde luego la Auditoria Su-
perior de la Federación.

. Otras líneas contribuyentes


Todas estas metodologías son contribuyentes para capacitar, formar y desarrollar a los
servidores públicos, a fin de que sean más profesionales, honestos, eficaces y transpa-
rentes, buscando siempre dar un mejor servicio a la sociedad, en pocas palabras, les

  
proporciona la capacidad requerida para el desarrollo de su profesionalismo, honestidad
en el trabajo, eficacia y transparencia gubernamental.

Estas nuevas metodologías de administración se adaptaron a las características de cada


una de las organizaciones que conforman el Poder Ejecutivo: secretarias de estado, ór-
ganos administrativos desconcentrados y entidades paraestatales.

Para poner en marcha estos programas se generó una infraestructura organizacional,


siendo, la que dirige esta transformación, la actual Secretaría de la Función Pública
(), otrora Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo () y la otro-
ra Secretaría de Contraloría General de la Federación (), en su rol de cabeza de
sector, siendo entonces la responsable de dirigir su puesta en marcha.

Hacia al interior de la secretaría se generó una infraestructura organizacional es-


pecializada en materia de estructuras organizacionales, mejora de procesos, re-
cursos humanos, medición y evaluación del desempeño individual e institucional,
así como evaluación de la modernización administrativa lograda en sus diversos
objetivos, encargándose de modificar, en caso de ser necesario la estrategia, sin
afectar el Programa correspondiente y buscando en todo momento, el logro de los
objetivos.

De manera similar se establecieron áreas especializadas en atención ciudadana, gobier-


no abierto, transparencia y combate a la corrupción, clima y cultura organizacional,
desarrollo y herramientas digitales. Estas áreas organizacionales, eran las responsables
de generar normas, políticas, procesos, elaborar nuevas metodologías administrativas o
bien su adaptación a las metodologías existentes, programas de difusión y capacitación,
así como sistemas automatizados de registro y control, buscando siempre a facilidad en
la operación de dichos procesos para los usuarios.

Antes de la difusión y capacitación se elaboraron materiales impresos y digitales para


la capacitación y difusión, buscando cuestiones simples, homogéneas y replicables en

  
los diferentes centros de capacitación del Gobierno Federal, bajo la coordinación y
dirección de la actual .

Para poner en marcha esta infraestructura normativa y administrativa se capacitó y for-


mó a los servidores públicos de las áreas de organización encargadas de estas funciones
de las dependencias y entidades de la .

La  organizó todo un programa de capacitación, el cual tenía dos vertientes: la pri-
mera de ellas era capacitar a los encargados de implantar y poner en marcha toda esta
infraestructura normativa y administrativa especializada en las dependencias y enti-
dades, y la segunda era formar instructores internos especializados a fin de multiplicar
estos conocimientos al interior de cada organización.

En este contexto, sobresale hasta el año  en nuestra Administración Pública Fe-
deral, la capacitación de formadores al interior de todas las Secretarías de Estado,
atendiendo a las instituciones en general que así lo solicitaran a través de su cabeza
de Sector y que contaran, en su oportunidad con los Centros de Capacitación en Ca-
lidad, denominados coloquialmente ´s, esta gran capacidad se limitó signifi-
cativamente al desaparecer los casi  ´s con que llegó a contar la Administra-
ción Pública Federal en el año referido.

Destaca que los ’s, contaban con instructores formados por la actual Secreta-
ría de la Función Pública, con cursos y metodologías impartidos a los instructores re-
plicadores del conocimiento en calidad, también, se aprovechó la infraestructura para
desarrollar el esfuerzo generalizado relacionado con la Valuación de Puestos, cursos im-
partidos en su totalidad por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y por la otrora
Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo en los años  al .

Lo anterior permitió contar con la descripción y valuación de los puestos de mando


del Gobierno federal en un tiempo récord, pero, sobre todo, bajo criterios de calidad
y certidumbre.

  
A la sociedad también se le capacitó, sobre todo en las materias de normatividad, pro-
cesos y procedimientos que deben observar para poder realizar sus trámites y servicios
requeridos y se buscó difundir los requisitos necesarios que deben de cumplir, al mismo
tiempo que se les capacitó para su cumplimiento.

En materia de capacitación, los sexenios siguientes continuaron con las áreas de capa-
citación con contenidos y metodologías diferentes, sin perder de vista a los servidores
público y a la sociedad.

En la elaboración de estos instrumentos administrativos que delineaban los requisitos


para la realización de los trámites, se buscó siempre la sencillez, pero sobre todo un
lenguaje ciudadano sencillo y claro, que no hubiese dudas en su entendimiento e intro-
ducción a las oficinas gubernamentales para satisfacer sus necesidades.

Recuérdese que se vinieron dando pasos muy importantes a efecto de garantizar un


enfoque centrado en el ciudadano y la tarea esencial ha sido darle siempre un mejor
servicio, a través de un impulso a los valores éticos, una mejora regulatoria y simplifica-
ción constante en los procesos y procedimientos de los trámites y servicios que realiza
la organización, siempre buscando una mejora constante en la calidad y transparencia
en la información que se le da y en la atención que se le brinda, inclusive se estimuló la
realización de los trámites en línea.

Los tramites en línea, permitieron darle mayor transparencia, mejorar la calidad, opor-
tunidad de los servicios y asegurar la distancia justa entre el usuario y el prestador del
servicio, que promueva y facilita la honestidad en su ejecución.

Se reforzaron las contralorías internas en función a estos nuevos enfoques de gestión, se


estableció y fortaleció la participación de las contralorías sociales en la construcción y
verificación de los cumplimientos de los objetivos y metas de los compromisos contraí-
dos por el gobierno en sus políticas públicas.

  
Estos avances permanentes de modernización administrativa sentaron las bases de una
cultura de mejoramiento continuo en los servidores públicos que conforman las organi-
zaciones del poder ejecutivo y estas fueron un reflejo e imitación para las organizaciones
que conforman a los poderes legislativo y judicial, destaca que lo mismos sucedió con
las organizaciones que conforman a los estados y municipios del Estado Mexicano, ellos
formaron y pusieran en marcha sus propios programas, en concordancia, cabe destacar
que no fueron pocos los estados y municipios que solicitaron la orientación del Gobier-
no Federal y que resultaron de utilidad.

Es necesario que las organizaciones continúen con estos esfuerzos de maduración y


cultura en la modernización administrativa, así como en la formación de los servidores
públicos y de su profesionalización con el fin último de darle a la ciudadanía un servicio
honesto, transparente y con resultados.

Recuérdese no hay políticas públicas sin administración y no hay administración sin


políticas públicas.

  
Estrategias del PND. 1.1 Erradicar la corrupción, el dispendio y la frivolidad. 1.2 Recuperar el estado de derecho. 1.3 Sepa-
rar el poder político del poder económico. 1.4 Cambio de paradigma en seguridad. 1.5 Hacia una democracia participati-
va. 1.6 Revocación del mandato. 1.7 Consulta popular. 1.8 Mandar obedeciendo. 1.9 Política exterior: recuperación de los
principios. 1.10 Migración: soluciones de raíz. 1.11 Libertad e igualdad. 2.1 Construir un país con bienestar. 2.2 Desarrollo
sostenible. 2.3 Programas. 2.4 Derecho a la educación. 2.5 Salud para toda la población. 2.6 Instituto Nacional de Salud
para el Bienestar. 2.7 Cultura para la paz, para el bienestar y para todos. 3.1 Detonar el crecimiento. 3.2 Mantener finan-

  
El mandato popular y social de la administración -, se autodenomina como
la Cuarta Transformación, porque consideran que les toca edificar lo que sigue tras la
bancarrota neoliberal.

La presente administración tiene ante el mundo la responsabilidad de construir una


propuesta posneoliberal y de convertirla en un modelo viable de desarrollo económico,
ordenamiento político y convivencia entre los sectores sociales.

Plan Nacional de Desarrollo - presenta en sus principios rectores un alto grado
de continuidad respecto de las administraciones anteriores en lo que se refiere a la co-
rrupción, el estado de derecho, la democracia, el crecimiento sostenido de la economía,
seguridad nacional, entre otros.

Los Desafíos que presentan las organizaciones de las Administraciones Publicas


a partir de la pandemia del COVID : la necesidad del cambio
Los sucesos mundiales recientes señalan nuevos factores que están dando significa-
do hoy en día a los estados nacionales y a sus organizaciones, que son consecuencia
de las condiciones de salud, económicas, políticas, sociales y culturales inherentes
al mundo contemporáneo, no olvidemos que estamos en un mundo globalizado del
cual no podemos sustraernos y que pertenecemos a agrupaciones de carácter mundial

zas sanas. 3.3 No más incrementos impositivos. 3.4 Respeto a los contratos existentes y aliento a la inversión privada.
3.5 Rescate del sector energético. 3.6 Impulsar la reactivación económica, el mercado interno y el empleo. 3.7 Creación
del Banco del Bienestar. 3.8 Construcción de caminos rurales. 3.9 Cobertura de Internet para todo el país. 3.10 Proyectos
regionales. 3.11 Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” en Santa Lucía. 3.12 Autosuficiencia alimentaria y rescate del
campo. 3.13 Ciencia y tecnología. 3.14 El deporte es salud, cohesión social y orgullo nacional.
Estrategias de Seguridad del PND. 1.4.1 Erradicar la corrupción y reactivar la procuración de justicia. 1.4.2 Garantizar
empleo, educación, salud y bienestar. 1.4.3 Pleno respeto a los derechos humanos. 1.4.4 Regeneración ética de las ins-
tituciones y de la sociedad. 1.4.5 Reformular el combate a las drogas. 1.4.6 Emprender la construcción de la paz. 1.4.7
Recuperación y dignificación de las cárceles. 1.4.8 Articular la seguridad nacional, la seguridad pública y la paz. 1.4.9
Repensar la seguridad nacional y reorientar las Fuerzas Armadas. 1.4.10 Establecer la Guardia Nacional. 1.4.11 Coordina-
ciones nacionales, estatales y regionales. 1.4.12 Estrategias específicas.
Programas de la política social del PND. 2.3.1 El Programa para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. 2.3.2 Pro-
grama Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad. 2.3.3 Programa Nacional de Becas para el Bienestar
Benito Juárez. 2.3.4 Jóvenes Construyendo el Futuro. 2.3.5 Jóvenes escribiendo el futuro. 2.3.6 Sembrando vida. 2.3.7
Programa Nacional de Reconstrucción. 2.3.8 Desarrollo Urbano y Vivienda. 2.3.9 Tandas para el bienestar.

  
que tienen esas líneas en las expectativas de los países asociados. Estos factores son
mensurables, existen independientemente de nuestros deseos y presionan a los países
en su desarrollo.

. Factores nacionales e internacionales


.. Factores internacionales
El acelerado crecimiento de la población mundial, principalmente la adulta mayor, que
se aprecia en cualquiera de las curvas de población del mundo, además se muestra una
caída significativa de la gente joven, tradicionalmente la gente en edad productiva, todas
estas predicciones son desarrolladas por entidades especializadas, tales como el Consejo
Nacional de Población, Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Centro de Inves-
tigación y Estudios Avanzados de la Población, entre otros.

También el acelerado crecimiento de las nuevas tecnologías como la robótica, las teleco-
municaciones y otras formas de alta tecnología están sustituyendo a los seres humanos,
los están desplazando porque se obtiene gran calidad y rapidez en la generación de bie-
nes y servicios.

La transformación digital en las economías y las organizaciones de los estados naciona-


les. El crecimiento acelerado del internet. El surgimiento del comercio electrónico (que
con la situación de salud que estamos viviendo, se está acelerando más rápido de lo es-
perado). La digitalización está transformando los sectores agropecuarios, económicos,
ciencia y tecnología, educativos, telecomunicaciones, la crisis energética, la contamina-
ción ambiental y atmosférica entre otros.

Por otro lado, se aprecia la desaceleración de las economías de las naciones, una activa
participación del mundo oriental en los procesos internacionales, un reagrupamiento
entre las naciones principalmente en Latinoamérica.

En ese contexto, destaca, la actual crisis en la salud pública ocasionada por el coronavi-
rus COVID-, la cual nos pone en una situación de crisis mundial, que no solo atenta

  
contra la vida de las personas que adquieren la enfermedad, sino que paraliza a la socie-
dad en su conjunto para realizar las actividades productivas que le permiten desarro-
llarse y salir adelante precisamente como sociedad y como país.

Esta crisis internacional ha acelerado una serie de factores existentes, así como el
nacimiento de nuevos, acentuando esta crisis por la que atravesamos, lo que nos está
llevando a acelerar una nueva forma de organizarnos como sociedad, como adminis-
tración y como país.

.. Factores nacionales


Dentro de estos factores sobresalen para nuestro país en forma particular, un creci-
miento demográfico acelerado de jóvenes, como de adultos mayores, una perdida ace-
lerada del empleo, una rápida desaceleración económica, una fuerte austeridad en las
organizaciones públicas, una desigualdad social, una polarización social más acentua-
da, cambios abruptos de políticas públicas, un recorte abrupto de servidores públicos de
carrera rompiendo aún más el sistema de profesionalización, así como los recortes a las
estructuras de las organizaciones públicas.

Aunado a esta situación hay que recordar que cada  años cuando se da un cambio de
gobierno emigran un gran número de servidores públicos, lo que desprofesionaliza a
las organizaciones públicas, descontinuando la aplicación y seguimiento de las políticas
públicas, así como las estructuras organizacionales, procesos y procedimientos, rein-
ventándolos nuevamente, no dejándolos madurar, imponiéndose los criterios políticos
sobre los administrativos, impidiendo la continuidad de estas, del conocimiento de es-
tos servidores y de su experiencia profesional.

Lo anterior deteriora el desarrollo, perjudica al avance que debiera de tener nuestro país,
recordemos que la razón por la que surge el servicio profesional de carrera, es justamente
para darle continuidad a las políticas públicas que cumplan con los objetivos plantados
y que estos sean consistentes con las diversas administraciones, pero si de algo estamos
seguros, todas las políticas buscan reducir la pobreza, mejorar la condición de vida de

  
los mexicanos, asegurarles servicios oportunos de calidad, eficientes, proporcionados
con transparencia y honestidad.

De lo contrario, se pierde el sentido de la profesionalización, lo que se busca es conci-


liar la administración con la política y darle prioridad, a las nuevas administraciones,
retomando lo que resulte de valor, es importante que los políticos entiendan el papel de
la administración, de sus administradores públicos, de sus servidores públicos, sin ellos
las políticas públicas no se aplican y los compromisos de la política ante los ciudadanos
no se cumplen.

Es importante tener claro la curva de aprendizaje, sobre todo en el servidor público de


nuevo ingreso, sobre el tiempo que se lleva aprender y aplicar sus conocimientos a su
nueva realidad y comience a dar resultados a las responsabilidades que le fueron asig-
nadas, se da una gran pérdida de tiempo, además de los errores naturales que realiza
cualquier persona al iniciar su gestión.

Por otro lado, los servidores públicos que tienen tiempo trabajando en la organización
operando sus responsabilidades asignadas, en el caso de que emerjan nuevas normas,
procesos y procedimientos es necesario que participen en su diseño, construcción e
implementación y así los tiempos para dar resultados serán más cortos.

Hay que darle su lugar a los que ponen en marcha las políticas públicas o sea a los ser-
vidores públicos, y los políticos que se dedique a lo que saben hacer mejor, la política,
dejando a los servidores públicos la responsabilidad de ponerlas en marcha.

Una crisis como la actual reclama que los compromisos del ejecutivo sean canalizados
eficiente y eficazmente, y para ello se requiere una serie de instrumentos metodológicos
jurídicos y de administración.

  
. Los desafíos
Para empezar, el primer paso a dar es contar con una planeación muy cuidadosa de los
programas plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo (), así como de los progra-
mas emergentes marcados por la crisis sanitaria.

Una planeación muy profesional, con objetivos claros y entendibles, metas alcanzables y
medibles e indicadores que midan el resultado esperado, sin perder de vista los procesos
y recursos que articulen los objetivos con las metas y su cumplimiento.

Recuerden que, para lograr una meta, es indispensable tener un proyecto que involucre
responsables, plazos y recursos para lograrlo, de otra forma, se constituye en una “buen
intención”, pero no hay nada que asegure lograrla. Debemos anticiparnos a los proble-
mas para resolverlos con oportunidad.

Los recursos humanos, deben estar integrados en una estructura organizacional sen-
cilla, no burocratizada, más horizontal y menos verticalizada, donde las funciones y
actividades de los puestos sean sencillas y entendibles, que, de libertad de acción a los
servidores públicos en el cumplimiento de sus responsabilidades, y que les de la versati-
lidad que el mundo moderno exige.

Una dirección orientada al trabajo en equipo, donde todos los servidores públicos ten-
gan la libertad de expresarse, opinar y recomendar en el ejercicio de las decisiones para
dar cumplimiento a los objetivos y metas.

Una dirección que capacite motive, reconozca y retroalimente a los servidores pú-
blicos por el desempeño de su trabajo, que los desarrolle y profesionalice durante su
propia gestión.

Una dirección que estimule la innovación en los servidores públicos para hacer más
eficiente y eficaz a las organizaciones públicas, la creatividad es una gran virtud que
debemos estimular, en forma dirigida, lo que nos dará excelentes resultados.

  
Una dirección que motive al servidor público, pero sobre todo que le de seguridad de
permanencia en su empleo, permanencia ante resultados objetivamente valorados.
Una dirección que genere procesos de retroalimentación en relación con el cumplimien-
to de los objetivos y metas comprometidas.

Una dirección que tenga como centro de su misión a los ciudadanos.


Una dirección que convoque a la sociedad para informarles, comunicarles y sobre todo
que participe en los programas de esta administración, que finalmente son para su be-
neficio.

El éxito está en el conocimiento, los objetivos y mecanismos, los debe conocer el ser-
vidor público y también la sociedad para que se dé sinergia y acompañamiento para
alcanzar más eficientemente los resultados.

A la sociedad que recibe estímulos directos, es necesario capacitarlo para que entienda
que no basta con hacerles llegar el recurso en forma directa, sino que es necesario que
ellos lo hagan productivo, por lo que el Gobierno debe informarles, comunicarles y ca-
pacitarles en el uso del recurso.

Además de darle seguimiento a la aplicación del recurso, para que sea utilizado para el
fin determinado previamente, no para algún otro tipo de gasto, por lo que es necesario
comunicarles el objetivo de ese estímulo, el mecanismo de seguimiento y forma de eva-
luación a la que se sujetarán, para que continúen recibiendo el apoyo económico directo
correspondiente.

Para lo cual es indispensable que las contralorías internas y las contralorías sociales se
involucren en estos procesos con objeto de verificar el cumplimiento de los objetivos y
metas de los compromisos contraídos por el gobierno en sus políticas públicas.

De no hacer esto, que resulta de suma importancia, estamos dando apoyos en forma
directa, sin conocer en forma objetiva el impacto del beneficio social, que haga crecer a

  
la sociedad en la que estamos y no ser un recurso económico gastado sin identificar los
resultados obteniendo y que se traduzca en un recurso perdido.

Finalmente, no podemos olvidar que la transparencia y rendición de cuentas, son nece-


sarias e indispensables para que la sociedad observe y evalúe los beneficios de los resul-
tados de los compromisos contraídos por sus gobernantes.

. Acciones implementadas derivadas del COVID-


La Secretaría de Salud emitió el  de marzo de , el  por el que se estable-
cen las medidas preventivas que se deberán implementar para la mitigación y control
de los riesgos para la salud que implica la enfermedad por el virus SARS-CoV (CO-
VID-).

En su artículo Segundo establece en forma específica las medidas preventivas que debe-
rán poner en práctica los sectores público, privado y social:
- Evitar la asistencia a centros de trabajo, espacios públicos y otros lugares concu-
rridos, a las personas con riesgo a desarrollar enfermedad grave y/o morir a causa
de ella, sin que ello significa la pérdida de su salario.
- Suspender temporalmente las actividades escolares en todos los niveles.
- Suspender temporalmente las actividades de los sectores público, social y privado
que involucren la concentración física, tránsito o desplazamiento de personas.
Las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y las orga-
nizaciones de los sectores social y privado, deberán instrumentar planes que ga-
ranticen la continuidad de operaciones para el cumplimiento de sus funciones
esenciales relacionadas con la mitigación y control de los riesgos para salud que
implica la enfermedad por el virus -CoV (COVID-) y garantizar los dere-
chos humanos de las personas trabajadoras y de los usuarios de sus servicios.
En el sector privado continuarán laborando las empresas, negocios, estableci-
mientos mercantiles y todos aquéllos que resulten necesarios para hacer frente a
la contingencia.

  
Las relaciones laborales se mantendrán y aplicarán conforme a los contratos in-
dividuales, colectivos, contratos ley o Condiciones Generales de Trabajo que co-
rrespondan.
Todo lo anterior, con estricto respeto a los derechos laborales de las y los trabaja-
dores, en los sectores público, social y privado.
- Suspender temporalmente y hasta nuevo aviso los eventos masivos y las reunio-
nes y congregaciones de más de  personas.
- Cumplir las medidas básicas de higiene.

Estas medidas instruidas por el Ejecutivo y adoptadas por los Sectores Público, Privado
y Social, motivaron el desarrollo de acciones que permitieran dar continuidad a las ac-
tividades educativas, productivas e incluso de salud, a través de las tecnologías de infor-
mación, para garantizar la sana distancia y reducir el riesgo de contagio, pero tratando
de reducir al máximo el impacto negativo de la contingencia.

Es así que identificamos aspectos tales como la educación por medios digitales, lo que
ha facilitado que los estudiantes no pierdan sus avances y continúen desde casa rea-
lizando sus actividades educativas. En materia de salud, los médicos que han podido
optar por dar consultas a distancia, también lo han hecho así.
Se observa también en el sector público, un incremento significativo en los servicios
prestados por medio digital, incluyendo el otorgamiento de citas para los servicios que
requieren la presencia física de los usuarios.

Otra acción que ha sido notoria es el informe diario que presenta la Secretaría de Salud
respecto al comportamiento de los principales indicadores de la Pandemia, lo cual exige
un alto grado de coordinación por parte de las instancias de salud involucradas en la
atención de los enfermos de este padecimiento.

  
La innovación ordenada en las organizaciones de la Administración Pública
Federal como un factor de transformación
Innovación es un cambio que introduce novedades, y que se refiere a modificar elemen-
tos ya existentes con el fin de mejorarlos, aunque también es posible en la implementa-
ción de elementos totalmente nuevos.

Hay una forma de innovación consistente en la mejora de la gestión gubernamental con


nuevos procedimientos, utilización de tecnología, automatización, mejorando la cali-
dad, definiendo nuevas formas de satisfacer al ciudadano, son solo algunas ideas de lo
que puede ser y conseguir la innovación y ayuda a la administración pública a ser más
competitiva y mejorar, su organización, su gestión y funcionamiento, así como los trá-
mites y servicios que presta.

Un factor de innovación fundamental es el que se deriva de la demanda, en este caso,


de la demanda ciudadana, la cual contiene un alto grado de influencia en los avances y
logros en materia de innovación gubernamental.

Los ciudadanos día a día requieren solución a sus problemas de manera rápida, veraz y
de resultados, las organizaciones públicas requieren de nuevos cambios en sus estruc-
turas, en sus procesos, de nuevas formas de actuar y de responder a las necesidades de
estos, es decir, requiere de innovaciones

Nuestras organizaciones y sus funcionarios no deben estar ajenos a los cambios de su


entorno, mucho menos a las necesidades de los ciudadanos, sobre todo hoy en día en
donde los problemas de salud son devastadores en lo económico, social, educativo, psi-
cológico y familiar.

En nuestro contexto vienen existiendo una serie de barreras estructurales que motivan
que los cambios no se den o que sean demasiado lentos y la ciudadanía no puede esperar,
requiere soluciones, dentro de estas, encontramos las siguientes:

  
Los cambios sexenales, con lleva nueva planeación, como consecuencia cambios
en lo político, jurídico y administrativo y un empezar de nuevo, como consecuen-
cia, no hay tiempo de maduración en los procesos.
Estructuras organizacionales muy pesadas, demasiados niveles jerárquicos, don-
de el ciudadano se pierde cuando requiere alguna información.
Procesos y procedimientos demasiado pesados, hoy en día pasamos de una buro-
cracia presencial, de papel a una burocracia digital, totalmente despersonalizada,
donde el ciudadano se pierde.
Las tecnologías digitales han venido acelerar los cambios hacia el interior de las
organizaciones.
El uso de lenguajes jurídicos y técnicos en los requisitos para que el ciudadano ad-
quiera un bien o un servicio son muy sofisticados, no hay un lenguaje ciudadano.

Cada día la sociedad demanda de sus gobernantes rendición de cuentas y transparencia


en el uso de los recursos y en los resultados de los compromisos contraídos en sus polí-
ticas públicas, la ciudadanía requiere sencillez, claridad y veracidad en la información.
El acceso a la información es un derecho y el ciudadano hoy en día lo demanda para
poder dar seguimiento y vigilar el cumplimiento de sus gobernantes, lo cual requiere
menos opacidad y más transparencia de la función pública.

Estos cambios encaminados a la innovación requieren de una mayor participación e


involucramiento ciudadano, para lo cual es necesario que los ciudadanos sean convo-
cados a reuniones de información y capacitación, donde el compromiso de Cada día la
sociedad demanda de sus gobernantes rendición de cuentas y transparencia en el uso de
los recursos y en los resultados de los compromisos contraídos en sus políticas públicas,
la ciudadanía requiere sencillez, claridad y veracidad en su información.

  
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Programa Nacional de Rendición de Cuentas, Transparencia y Combate a la Corrupción -,
Secretaría de la Función Pública -, enero , México 

  
Programa para un Gobierno Cercano y Moderno -, Secretaría de la Función Pública,
noviembre , México 
Programa Nacional de Combate a la Corrupción y a la Impunidad, y de Mejora de la Gestión Pública
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  
La innovación pública, los medios digitales y los desafíos
de los gobiernos subnacionales ante el COVID-
Leticia Contreras Orozco

Introducción
En las últimas décadas, con la incorporación de las Tecnologías de Información y Co-
municación () en diversas áreas de la actividad humana, tienen lugar importantes
cambios. Las  se han vuelto un instrumento indispensable para desarrollar diversas
tareas, han sido tema esencial en el desarrollo e instrumentación de cambios en la ges-
tión pública, de la modernización administrativa y de la innovación en los gobiernos.

En ese tenor, las  pueden generar importantes espacios para la participación de la
sociedad en los asuntos públicos y estrechar los vínculos entre gobierno y sociedad que,
hoy en día debe ser una prioridad en la agenda de los gobiernos, sin distingo de ideologías
políticas y partidistas, y como una de las palancas para detonar el desarrollo social.

Los retos que el siglo  impone a los gobiernos son muchos, pero sobre todo a los go-
biernos subnacionales, cuya cercanía con la sociedad implica identificar, entender y dar
respuesta oportuna a las diversas necesidades sociales. Así como, generar las oportuni-
dades de participación democrática, construir un gobierno eficiente, transparente y con
visión estratégica e innovadora.

1 Dra. en Ciencias Sociales. Profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Au-
tónoma del Estado de México. Líder del CA Estado, gestión y TIC en las Sociedades del Siglo XXI.

  
Ante el panorama de una pandemia como la que se vive desde hace algunos meses, el
ámbito gubernamental es un espacio en el que es visible no solo el impacto del uso de
la tecnología, sino la necesidad apremiante de nuevos usos y el diseño de nuevas estra-
tegias para atender necesidades sociales, sobre todo porque la búsqueda de moderniza-
ción e innovación en la gestión pública ha llevado a proponer la mejora en la prestación
de algunos de los servicios públicos, facilitar trámites, reducir costos y generar un nuevo
espacio para la participación y comunicación con los ciudadanos, lo que constituye no
sólo una gran oportunidad de cercanía entre gobierno y sociedad, sino aún más, puede
significar la construcción de un gobierno con mayor apertura y mayor sensibilidad.

El objetivo de este trabajo es exponer algunas de las acciones que han emprendido los
gobiernos subnacionales en México ante la urgencia por dar respuestas oportunas a
los ciudadanos, los avances logrados a partir del uso de las  en la gestión pública y
los retos que enfrentan en materia de innovación ante el panorama de la pandemia del
COVID-.

La innovación en la gestión pública y el uso de las 


La innovación es un concepto que puede referirse a diversos aspectos, en el ámbito de
las organizaciones gubernamentales el término puede ser aplicado a los cambios que in-
volucran los aspectos técnicos, administrativos, estructurales u organizacionales, desde
la perspectiva de Cabrero (), la innovación puede ser entendida como un proceso
detonador de una reconfiguración institucional, capaz de generar un conjunto de resul-
tados que mejoren las estructuras de gobernabilidad y calidad en la gestión.

Desde la perspectiva de Grandinetti () existen diversos tipos de innovación en la


administración pública:
Institucional, que se centra en la renovación de las instituciones existentes o en
crear nuevas instituciones.
Organizativa, se refiere a la introducción de nuevos procedimientos de trabajo o
técnicas de gestión.

  
De los procesos, se centra en la calidad y mejora en la prestación de los servicios
públicos.
Conceptual, tiene que ver con el avance de conceptos, por ejemplo: nuevas formas
de gobernanza que implica mayor horizontalidad y la búsqueda de participación
de la Sociedad.

Un proceso de innovación en la gestión pública necesariamente se vincula a un proceso


de cambio que puede traer como consecuencias nuevas y tal vez mejores prácticas. Mul-
gan y Albury (, p.-) subrayan que la innovación se refiere a la creación e implemen-
tación de nuevos procesos, productos y formas de prestación de servicios, los cuales traen
como resultado mejoras en términos de eficiencia, efectividad o calidad; asimismo, con-
sideran que los procesos de innovación en el sector público obedecen a razones como:
Desarrollar mejores formas de satisfacer las necesidades sociales y resolver pro-
blemas;
Contener costos e incrementar la eficiencia en los servicios públicos;
Mejorar resultados;
Utilizar tecnologías

En ese sentido, la incorporación de las  a los procesos de innovación en la gestión


pública, puede significar grandes beneficios, pero sobre todo optimizar tiempo y costos,
tanto para las administraciones públicas como para los ciudadanos.

Para Salvador () “la implantación de las tecnologías de la información y la comuni-


cación () están jugando un papel importante en los procesos de transformación de
los gobiernos y, especialmente en aquellos que tradicionalmente eran lo más cercanos al
ciudadano, los gobiernos locales” (p. )

Así, las nuevas tecnologías han transformado la forma de llevar a cabo la gestión pública
porque más allá de ser utilizadas como una forma de expresión, han cobrado importan-
cia como recursos intangibles ante los grandes retos y oportunidades de crecimiento y
están llevando la capacidad de innovación y adaptación a otro nivel.

  
Lo anterior significa que se rompe con el viejo esquema tradicional de los gobiernos
locales de llevar las cosas y solucionar los problemas de manera aislada, ahora se va
construyendo un nuevo modelo de gestión a través del uso de las .

Uno de los rasgos más característicos de los gobiernos y las administraciones públicas
en estos comienzos del siglo  es el de la utilización cada vez más masiva de las nuevas
tecnologías de información y comunicación para sus relaciones internas y con las diver-
sas redes de expresión de la ciudadanía existentes, de cara a la legitimación de su poder.
(Villoria y Ramírez, , p. )

Esto permite que se produzca un amplio rango de cambios conductuales, organizativos,


políticos y culturales que se encuentran cada vez con mayor frecuencia en las organiza-
ciones públicas, debido a la innovación a través del uso de las .

Los procesos de innovación en la gestión gubernamental que involucran a las , se


vinculan estrechamente con el concepto de gobierno electrónico, sin duda, el gobierno
electrónico involucra factores tecnológicos, institucionales y humanos, que van enca-
minados en la medida de lo posible a una mejora constante, una toma de decisiones
diferente o un trabajo en red más consolidado.

Para Pando y Fernández, “los gobiernos locales ya no se limitan a un reducido núcleo de


funciones básicas, son un espacio de proximidad, por lo tanto, un buen gobierno local
no es un artículo de lujo, sino un bien de primera necesidad” (, p.).

De esta manera, el gobierno electrónico es una nueva vía no sólo en los procesos de legi-
timación que implica el uso del internet para alcanzar un mejor gobierno, sino aún más,
se convierte en el factor fundamental en la construcción de nuevas formas de gobierno,
con mayor apertura, comunicación y acercamiento con la sociedad.

  
La innovación pública, la tecnología y los gobiernos subnacionales
Si bien una acción de innovación se liga a la idea de cambio, a nuevas ideas para trabajar
(Mulgan & Albury, ), es necesario recalcar que la innovación debe entenderse como
“un medio para un fin y no un fin en sí mismo” (Ramírez, , p. ).

Por ello, resulta útil retomar a Bason () al distinguir la innovación incremental -y
señalarla como una mejora a los productos o procesos ya existentes- de la innovación
radical que significaría procesos y productos enteramente nuevos. Sin embargo, privile-
gia la idea de que la innovación debe ser constante.

La pandemia que enfrenta el mundo entero ha puesto a los gobiernos en una difícil si-
tuación, en la que es prioritario dar respuestas rápidas, oportunas y certeras ante una
situación que reclama soluciones inmediatas.

Ante este panorama, los gobiernos nacionales tienen la responsabilidad de establecer


políticas generales en materia de salud; en el escenario de la pandemia y la incertidum-
bre, es prioritario prever y dar certezas a la sociedad, si esta condición no se cumple se
pone en evidencia la fragilidad de cualquier modelo de gestión.

Dadas las diferencias regionales en el país, los gobiernos subnacionales juegan un papel
fundamental, son más cercanos a la población y suponen en materia de salud pública
una visión más cierta sobre las necesidades sociales y los recursos disponibles, lo cual
implica que tales gobiernos deben fortalecerse como gobiernos descentralizados, mo-
dernos, eficientes, transparentes, participativos y éticos al servicio de la ciudadanía.

El uso de las  ha transformado las relaciones internas y externas de los gobiernos,
logra acercar a la administración pública y sus procesos a la ciudadanía y a diversas
organizaciones en general mediante la prestación de servicios de calidad, accesibles, se-
guros, transparentes y oportunos. “Es por ello, que el esfuerzo de comunicación a través
de medios digitales en el ámbito estatal es muy importante” (Castañeda, p. ).

  
Aspectos como el liderazgo, la gestión del capital humano, el diseño y cambio organi-
zativo, las relaciones interadministrativas e intergubernamentales, la comunicación y el
marketing de servicios, así como la transparencia no se pueden ni se deben entender de
la misma manera en un entorno en el que las administraciones públicas son usuarias
intensivas de tecnologías de información. (Criado & Gil-García, , p. )

La interacción entre el gobierno y la sociedad mediante el uso de las  en una situa-
ción de emergencia puede y debe generar una condición de mayor apertura, al modifi-
carse la forma de interacción tanto dentro y fuera de los gobiernos, también se modifi-
can los procesos administrativos y la prestación de los servicios, lo cual puede mejorar
el nivel de confianza de los ciudadanos e incluir su participación en diversos asuntos
(Álvarez & Islas, ).

Si bien el uso de las  es importante, la pandemia ha puesto en evidencia que el ma-
nejo de la información no es del todo transparente, que no hay datos precisos sobre la
infraestructura con la cual se enfrenta el problema de salud pública y tampoco se ha
contemplado al ciudadano como parte de la solución.

Los gobiernos subnacionales son el ámbito en el que puede generarse una gobernanza
distinta dada la particularidad de las necesidades de la población; el problema de salud
que se vive destaca la necesidad de replantear ¿qué es un problema público? Lo pú-
blico, afirma Subirats () es la capacidad colectiva, va más allá de lo institucional,
de ahí que el problema de cómo enfrentar la pandemia es un problema público y por
lo tanto requiere de la participación de diversos actores, es decir generar la capacidad
colectiva para hacerle frente.

Asimismo, los esfuerzos de innovación deben encaminarse a la innovación pública, en


otras palabras, a un tipo de innovación más abierta en donde las organizaciones guber-
namentales abran sus procesos de transformación a los flujos de conocimiento externo
que en combinación con el conocimiento interno añaden valor a sus productos o servi-
cios (Chesbrough, ; Villodre, ). Para fines de este trabajo se utiliza el término

  
de innovación pública por considerar que refuerza la idea de la capacidad colectiva,
aunque hay ideas coincidentes con la llamada innovación abierta.

Para Mergel (), la innovación abierta es un desafío para las organizaciones del sector
público debido a que los procesos de innovación tradicional están altamente regulados,
mientras que los procesos abiertos tienen pocas reglas, asimismo, señala que un ele-
mento importante en este tipo de innovación es el uso de la tecnología, específicamente
de las plataformas digitales.

En ese sentido, los gobiernos subnacionales que innovan de la mano de los avances tec-
nológicos, que han hecho uso de las redes sociales, que utilizan la web . y la . sus-
tentan un modelo de gestión acorde a nuevas realidades (Ramírez-Alujas, ).

Hoy en día, la pandemia del COVID- enfrenta a los tomadores de decisiones a un


panorama incierto, desconocido, que urge a la búsqueda de alternativas que permitan
organizar esfuerzos y estar preparados para enfrentar una situación de crisis en muchos
sentidos. La innovación pública puede convertirse en un nuevo paradigma de la innova-
ción organizacional (Chesbrough, ), en donde los gobiernos cercanos a la sociedad
consideran a los ciudadanos parte activa de la búsqueda de solución al problema.

Por todo lo anterior se puede señalar que la situación de pandemia requiere de proce-
sos de innovación incremental y permanente dado el aumento de los contagios de CO-
VID- entre la población.

En este contexto, el incremento del uso de la tecnología se convirtió en la solución


para atender un sinnúmero de situaciones ante la necesidad del confinamiento de la
ciudadanía, desde las actividades gubernamentales, económicas, educativas, recreati-
vas, sociales, etc. Drásticamente un cambio en la forma de vida que impulsa hacia una
necesaria innovación pública digital.
2 La innovación abierta se vincula estrechamente al gobierno abierto, sin embargo, no es el objetivo de este trabajo
abordarlo, por lo que se prefiere utilizar innovación pública.

  
En ese sentido, la movilidad tecnológica supone un canal alternativo e innovador de
provisión de servicios a la ciudadanía (Criado & Gil-García, ). Si se considera el
incremento en el uso de dispositivos móviles por parte de los ciudadanos, los gobiernos
tienen ante sí un entorno en donde a través de aplicaciones (Apps) pueden no sólo pres-
tar servicios, sino abrir las posibilidades de interacción y en donde los usuarios se con-
viertan en un agente activo de la detección y solución a los problemas; adicionalmente a
la interacción, los usuarios también pueden generar contenido en las Apps.

Con la movilidad tecnológica se pueden “obtener los mismos beneficios que se lograrían
por medio de la movilidad física, pero sin necesidad de desplazarse” (Ontiveros et al.,
, p.). Por lo tanto, la innovación pública digital es la suma del uso de las  más
la colaboración de la ciudadanía, lo que genera capacidad colectiva.

Los gobiernos subnacionales y su respuesta a la pandemia


El reto de enfrentar una pandemia pone en la mira el desempeño de los gobiernos sub-
nacionales como nunca antes, la necesidad de contar con información precisa y puntual
a través de medios digitales debe ser prioritario ya que los ciudadanos requieren estar
preparados para actuar en caso de emergencia.

El gobierno federal a través de la Secretaría de Salud ha dictado las pautas que debe
seguir la población desde el inicio de la pandemia, sin embargo, son los gobiernos
subnacionales quienes deben dar respuesta dentro del ámbito de su competencia a la
situación de contingencia, a través de la infraestructura con que cuentan en materia
de servicios de salud.

La complejidad de la situación de pandemia ha resaltado algunas de las debilidades de


los gobiernos como la falta de coordinación entre los distintos órdenes de gobierno; la
falta de previsión, dado que la gravedad de la pandemia (al iniciar en Asia) se conoció
con anterioridad a su llegada al país; información digitalizada escasa y poco confiable
ante el tamaño del problema a enfrentar, como afirma Sandoval () el atraso del
gobierno digital al carecer de sistemas de información de salud.

  
La situación de emergencia ha mostrado que la tecnología es una herramienta indis-
pensable en cualquier ámbito de la actividad humana; también ha puesto a prueba la
capacidad de respuesta de los gobiernos, por ello se expone el siguiente cuestionamien-
to, ¿los gobiernos deben actuar bajo la lógica de la gestión pública tradicional?, o ¿sería
preferible que se priorizaran los resultados por encima de los procedimientos?

El reto es mayor porque hay que dar solución a un problema desconocido con grandes
repercusiones, creando nuevos sistemas de trabajo, nuevos procedimientos de gestión,
aportar información de forma inmediata, tomar decisiones estratégicas. En este contex-
to, los gobiernos subnacionales constituyen un ámbito de mayor cercanía con la socie-
dad, en el que las respuestas pueden ser más eficaces a través de acciones innovadoras.

Desde hace algunos años los portales web de los gobiernos estatales han sido evaluados
bajo la metodología de Sandoval y Gil-García (), misma que es actualizada per-
manentemente, y los resultados muestran los avances o retrocesos que han tenido los
gobiernos en materia de e-gobierno.

Ante la situación de pandemia, Castañeda () realizó una evaluación en el mes de


abril de los sitios de las Secretarías o los servicios de salud estatales, dichos portales
electrónicos y el puntaje obtenido reflejan la posición que ocupa cada uno considerando
los siguientes indicadores:
Usabilidad, se refiere a que el sitio se navegue de forma amigable
Accesibilidad, la posibilidad de que el sitio se traduzca a otros idiomas o contenga
videos.
Transparencia, se refiere exclusivamente a la transparencia de información en
materia de salud.
Estadística y datos abiertos (en materia de salud)
Trámites y servicios
Atención ciudadana, se consideró qué canales se utilizan para atender a la población.
COVID-, información sobre el virus, formas de establecer contacto, autodiag-
nóstico, atención de emergencias.

  
La tabla  refiere los resultados totales obtenidos en la evaluación de estos indicadores,
de un puntaje total de , se muestra lo que cada entidad federativa obtuvo y el lugar
que ocupa en el contexto nacional.

Tabla  Resultados del Ranking de portales estatales de salud  ante


la contingencia del COVID- 

Fuente: (Castañeda, 2020, p. 31)

  
Como puede observarse, todos los gobiernos estatales cuentan con una página web de
la dependencia responsable de la salud; considerando los resultados de la evaluación, el
promedio obtenido es de ., lo que deja ver que solo  estados están por arriba del
promedio, los  restantes se encuentran por debajo y con grandes diferencias en los
últimos lugares. Asimismo, el puntaje máximo obtenido también marca una distancia
importante del total del puntaje a obtener que era .

Lo anterior indica que hay avances importantes, pero aún hay un largo camino por re-
correr en materia de digitalización, la tecnología por sí misma no resuelve problemas a
menos que sea el instrumento para diseñar y construir nuevas alternativas de gestión
cuyo objetivo sea acercar beneficios al ciudadano.

La tabla  muestra la primera y la última posición en el ranking por indicador, llama la


atención que el indicador  que se refiere a COVID- señala en último lugar a los go-
biernos de Tabasco, Jalisco y Campeche que en plena pandemia no cuentan con datos en
ese rubro, lo que evidencia la necesidad de acelerar la digitalización de información.

Castañeda () señala que  estados se encuentran por debajo de la media y un buen
número de sitios web remiten al sitio federal, es decir, no cuentan con información local.
Ante la situación de contingencia y confinamiento, los gobiernos subnacionales mues-
tran un importante rezago, el uso de la tecnología aún no se convierte en el eje del fun-
cionamiento gubernamental.

  
Tabla . Posiciones por indicador

Fuente: Elaboración propia con base en Castañeda (2020)

No obstante, también existen otros esfuerzos a resaltar sobre todo si se considera


que las entidades federativas tienen realidades distintas entre sí, desde las condicio-
nes geográficas hasta la visión de gobierno, por lo tanto, también tienen necesidades
distintas que requieren de una adecuada gestión acorde a la región. Por estas razones,
cada gobierno subnacional tiene ante sí la oportunidad de dar certezas y confianza a
los ciudadanos, de generar gobernanza.

La pandemia de COVID- exige a los tomadores de decisiones crear las condiciones para
un trabajo colaborativo, en donde cada día ante datos que reflejan un creciente número de
contagios hay que dar respuestas, definir estrategias, sumar conocimiento e información.

La tabla  refleja las acciones en materia de movilidad tecnológica que han adoptado
los gobiernos subnacionales; en el escenario de la pandemia,  gobiernos estatales
cuentan con alguna aplicación (App), como se describe enseguida. Es necesario subra-
yar que solo se consideran las Apps relacionadas al COVID-.

  
Tabla  Gobiernos que cuentan con App

  
  
  
  
Fuente: Elaboración propia

De la información anterior se desprende que  estados no cuentan con alguna App


específica de COVID-, lo que puede ser una limitante para tener información actua-
lizada y disponible sobre contagios, atención a pacientes y mapas de riesgo. El uso de
estas herramientas tiene algunas ventajas, por ejemplo: se instalan fácilmente en los
dispositivos móviles, se actualizan permanentemente y los usuarios por lo que se puede

  
observar en los gobiernos que cuentan con una App en el contexto de la contingencia,
tienen respuestas inmediatas de atención a la urgencia médica.

Adicionalmente, la información que proporcionan los usuarios en la App permite a los


gobiernos tener al alcance datos al momento sobre el comportamiento de los contagios,
en qué zonas y pone a prueba su capacidad de respuesta.

Ante la pandemia y desde la perspectiva de la innovación pública digital, algunos de los


desafíos que deben enfrentar los gobiernos subnacionales son:
Comprender que el uso de la tecnología va más allá de lo instrumental.
Crear o innovar bajo condiciones de colaboración.
Abrirse a las posibilidades de una nueva cultura organizacional que genere mayor
horizontalidad en lugar de la burocracia tradicional.
Ser autocríticos acerca del estado que guardan los servicios on-line que actual-
mente ofrecen.
Buscar mayor acercamiento con los ciudadanos mediante alternativas móviles.
Rediseñar modelos de gestión que al incorporar la tecnología consideren al ciuda-
dano (usuario) como el principal beneficiario.
Innovar a partir de las condiciones particulares, cada entidad federativa tiene
especificidades locales y condiciones comunitarias que deben considerarse para
que las medidas innovadoras den mejores resultados.

Reflexiones finales
Los gobiernos subnacionales enfrentan grandes retos en el contexto de la pandemia,
este desafío requiere de una nueva visión de gobierno, que considere la horizontalidad,
la colaboración y la digitalización como ejes fundamentales para la efectividad de un
gobierno, sin embargo, esto no solo les corresponde a las autoridades, sino también es
parte de la responsabilidad de la sociedad. En esta época en donde la comunicación
puede ser inmediata a través del uso de la tecnología, la posibilidad de vinculación entre
gobierno y sociedad debe ser mayor.

  
Es deseable impulsar un cambio y generar condiciones en las cuales la sociedad no que-
de al margen, sino sea partícipe de las transformaciones. En ese sentido, las estructuras
jerárquicas de los gobiernos, aun cuando seguirán existiendo deben contemplar nuevas
dimensiones de actuación.

La innovación basada en el uso de las  es una alternativa para dar respuestas opor-
tunas a los complejos problemas que ha traído consigo la pandemia, además de que
permitirá generar mayor confianza de la sociedad en sus gobiernos.

El ámbito de la salud pública ha evidenciado muchas carencias y la necesidad urgen-


te de innovar en la atención a los diferentes tipos de pacientes; la pandemia frenó y
dejó de lado la atención en hospitales públicos a los derechohabientes para privilegiar la
atención COVID-, sin duda una medida importante, pero acaso ¿otras enfermedades
perdieron importancia? ¿Por qué no contemplar la posibilidad de consultas a distancia?
¿Por qué no acercar los beneficios del uso de la tecnología a los pacientes en general?

La pandemia es un problema de salud pública, en tanto pública es un asunto de ca-


pacidad colectiva en donde la participación de diversos actores es fundamental para
hacerle frente, los gobiernos subnacionales en su ámbito de competencia deben ser ca-
paces de generar condiciones para que esa participación se transforme en propuestas
viables y mejores resultados.

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  
Repercusiones de la Austeridad Republicana en la crisis
sanitaria en la pandemia COVID- en México
Yanella Martínez Espinoza y José Juan Sánchez González

Introducción
La actual crisis sanitaria que enfrenta la humanidad derivada de la pandemia por CO-
VID-, es sin duda una fuerte lección global para los países del mundo, no sólo en
términos sanitarios sino también en términos económicos, políticos y sociales. Desafor-
tunadamente las condiciones para enfrentar la crisis no son las mismas para los países,
la brecha de desigualdad y de inequidad en la distribución de la riqueza, así como el
innegable poderío de las grandes potencias sobre los países en desarrollo, se han dejado
al descubierto como consecuencia de este capitalismo rapaz en su fase neoliberal, donde
los más pobres son los más vulnerables, y el más apto y más fuerte es el que sobrevivirá
en una especie de darwinismo social.

Se trata de un tema obligado de los Estados replantearse el funcionamiento del orden


mundial, su estructura económica, la desigualdad en la distribución de la riqueza, la
regionalización de los países, así como el tipo de gobierno y las políticas que éstos deben
impulsar no sólo para enfrentar la actual crisis sino también prevenir, en la medida de
lo posible, con mejores estrategias otras posibles crisis.

La crisis sanitaria de la pandemia por COVID- ha sido analizada desde diferentes


perspectivas. Desde una visión histórica (Viesca y Ramos, ), desde el derecho (Von
Aguilar, ), en términos de derechos humanos (Martínez, ), más particular-
mente analizando el equilibrio de derechos, intereses y valores desde la bioética y sus

  
implicaciones (Mendoza, ; Hernández, Martínez y Olivares, ), desde la vigilancia
epidemiológica (Ramírez y Guzmán: ), a partir de sus impactos económicos (Souza,
), o desde la biología molecular (Rivera, ), entre otros, no obstante las diversas
perspectivas, nos parece que hace falta empezar el análisis desde la administración públi-
ca. En este trabajo se hace un estudio del caso mexicano y el impacto de las políticas de la
Austeridad Republicana () antes y durante en la crisis sanitaria de COVID-.

Resulta evidente que aún no son claros los efectos y consecuencias que la pandemia
traerá consigo, lo que es seguro es que los gobiernos deberán cambiar sus esquemas
y romper paradigmas para administrar de mejor manera sus recursos y garantizar la
seguridad y bienestar de sus ciudadanos. Al mismo tiempo que deberán replantearse
cuestiones como ¿cuáles serán los principales retos que enfrentarán como sociedad y
gobierno derivado de la pandemia?, ¿qué políticas deberán impulsar los gobiernos para
generar un enfoque más social, solidario y humano que busque atender las necesidades
de una sociedad más sustentable y con menos desigualdades?, ¿cómo deben los gobier-
nos replantear y transformar su actual sistema de salud, que en su mayoría es un sector
privatizado y con muchas deficiencias, por un sistema universal e incluyente?

Derivado de estos planteamientos, y de la obligada y necesaria reflexión sobre un tema


actual y de interés común, el presente ensayo busca poner en el tintero para su análisis
y discusión los retos que deberá enfrentar el actual gobierno de México en materia de
salud derivados de la pandemia COVID-, sobre todo cuando uno de los ejes princi-
pales que rigen al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador () es la
Austeridad Republicana (). Se parte del supuesto de que las medidas implantadas por
la  como un conjunto de acciones de austeridad, supresión, eliminación o fusión de
áreas, están afectando a toda la administración pública federal, y de manera particular
al sector salud, que, con la crisis sanitaria de la pandemia, vino a evidenciar aún más sus
carencias y problemáticas.

El ensayo está estructurado de la siguiente manera. Primero, se explica y contextualiza


a qué se refiere el gobierno de con  en la administración pública. Después, se hace

  
un breve recorrido histórico sobre las principales crisis sanitarias derivadas de las
pandemias en México. Asimismo, se busca conocer cómo está estructurado el sistema
de salud en el país para después analizar cómo funciona, lo que permitirá entender en
qué condiciones México enfrenta esta crisis sanitaria por COVID-. Finalmente, una
vez descrito este breve diagnóstico sobre la situación del sector salud y conociendo la
estrategia de  que el gobierno de () impulsa, se enumeran algunas implicacio-
nes que trae consigo dicha estrategia y que afectaron la atención de la crisis sanitaria
frente a la pandemia COVID- en México.

I La Austeridad Republicana en la administración pública de Andrés Manuel


López Obrador
El triunfo electoral a la presidencia de  para el periodo de gobierno de -
con más de  millones de votos y con un amplio respaldo popular, marca un hito en
la vida democrática en México. La tesis de que no podía existir “gobierno rico y pueblo
pobre”, fue una de las razones principales para impulsar desde el inicio de su gestión la
llamada “austeridad republicana” () que puede concebirse como la estrategia adminis-
trativa para modificar, reformar, suprimir y eliminar gastos innecesarios y suntuosos en
la administración pública federal, tanto en el sector central como en el descentralizado.

El concepto de austeridad no cuenta con un estudio teórico que permita su definición


con elementos teóricos. Es un término usado en la jerga hacendaria y en las áreas de
finanzas públicas para evitar los gastos innecesarios, suprimir gastos suntuosos, dismi-
nuir gastos de nuevos servicios, recortar gastos en áreas no esenciales y en general, se
puede definir de manera general como una “administración de recortes”.

La  no puede conceptualizarse como una reforma administrativa, si definimos a la


reforma administrativa como un proceso deliberado y planeado para modificar ciertas
áreas específicas de la administración pública, pues la reforma es un proceso de elevado
consenso y acuerdos para alcanzar los fines que se propone (Sánchez, : ). Por su
parte, la  tiene como eje la reducción de los costos del gobierno, pero sin definir un
sector en particular; en realidad es una estrategia transversal y jerárquica porque ha

  
sido aplicada, tanto en el sector central como en el sector descentralizado, aunque en
menor medida. No tiene un plan definido como tal, salvo las  acciones de AR que son
medidas a realizar, además, este documento no propone una reforma administrativa,
sino un conjunto de acciones para lograr un “gobierno honesto y eficaz”.

La  no es una modernización administrativa. Tanto Huntington () como Guerrero


(), definen a la modernización como un proceso que permite identificar transforma-
ciones en diversos campos, en un periodo histórico de estudio determinado (Sánchez,
: -). Pardo () define a la modernización administrativa “como la adecuación
y ajuste de la gestión estatal para lograr que el flujo de acciones sociales predominan-
tes en una sociedad logre la coherencia y organización necesarias” (Pardo, : ). En
suma, “la modernización es una creación de capacidades administrativas que el Estado
requiere absorber para adaptarse al entorno cambiante” (Sánchez, : ).

Mientras que la  es un proceso administrativo para recortar, suprimir, eliminar y


desaparecer ciertos privilegios en el costo del gobierno, tanto en la burocracia como
en todos sus recursos financieros, materiales, informáticos y tecnológicos con el fin de
obtener recursos que puedan ser reorientados en los programas sociales del gobierno de
Andrés Manuel López Obrador. Luego entonces, la  no crea capacidades administra-
tivas en el Estado, solo las ajusta a un propósito mayor, que no tiene discusión, sino solo
es debatible en los medios que utiliza.

La  desde la administración pública puede ser concebida como un cambio adminis-


trativo que tiene claros los objetivos de disminución del gasto del gobierno, bajo la figura
de una presidencia excesivamente centralizada. ¿Es la  un proceso de mejoramiento
de la administración pública federal? La respuesta a esta pregunta todavía no puede
responderse de manera definitiva, pero en el caso de la crisis de la pandemia COVID-
los resultados parecen mostrarnos más un gobierno reactivo que uno proactivo, un go-
bierno que responde a las coyunturas económicas y políticas, en lugar de un gobierno
que prevé y planea con anticipación los problemas públicos.

  
En la historia de la administración pública, el presidente Benito Juárez empleó el tér-
mino de “Austeridad Republicana” en un contexto de finanzas públicas estrechas, con
un endeudamiento excesivo, un control de gastos públicos ineficiente, bajos ingresos
de la hacienda nacional y constantes déficits públicos, en parte debido a los constantes
enfrentamientos entre las facciones que se disputaban el poder y por la intervención
francesa, entre otras grandes razones.

En el gobierno de (), a la  se le concibe dentro de los documentos oficiales de for-


ma simple. La austeridad es una “expresión del derecho popular a un gobierno honrado
y eficaz”, el cual comprende:
Reducción del gasto público respecto a salarios y prestaciones de altos funcionarios.
Prohibición de regímenes privilegiados de jubilación o seguros de gastos médicos
privados.
Desarrollo de las funciones del Estado sin crear nuevas plazas.
Restricción de elementos de seguridad a altos funcionarios.
Limitar el uso de vehículos de propiedad del Estado.
Restringir el gasto de propaganda oficial.
Límites al número de viajes oficiales al extranjero.
Prohibición de pensiones a expresidentes.

A estas grandes acciones de la , se ha sumado una más que sería el recorte, elimi-
nación o supresión de gastos en todos los sectores de la administración pública federal
como son el educativo, el de salud, el económico y el social, con sus diferentes variantes,
no obstante, que todos estos sectores son estratégicos en la vida económica y social del
país. Las políticas de  han afectado áreas sustantivas y adjetivas en el aparato guber-
namental. Las primeras son relevantes para el funcionamiento normal de un gobierno,
mientras que las segundas pueden tener otro tratamiento ya que son coadyuvantes en la
operación y organización de la administración pública federal.

El presidente electo  presentó a la opinión pública el  de julio de , sus  li-
neamientos generales para el combate a la corrupción y la aplicación de una política de

  
austeridad republicana, para que se aplique lo que decía el Presidente Benito Juárez en
el sentido de que el funcionario público debe aprender a vivir en la justa medianía.

Las  acciones son un conjunto de lineamientos que aspiran a implementar la 


en la organización, funcionamiento, coordinación y desempeño de la administración
pública federal en su periodo de gobierno. La mayoría de los lineamientos incluyen
cambios legales (en la Constitución y leyes secundarias), cambios en las estructuras
institucionales, medidas propiamente de austeridad y reducción de gastos excesivos.
Algunas medidas son reformas de corto plazo debido a que solo podrán realizarse
una sola vez, ya que la austeridad no puede ser una política permanente por el hecho
de que el gobierno no puede disminuir y recortar gastos en un ejercicio presupuestal,
más de dos veces, lo cual sería dejar a la administración pública federal en condiciones
inoperables, con estructuras raquíticas y con salarios disminuidos. Además, tampoco
puede afirmarse que las  acciones pueden ser consideradas como una modernización
administrativa integral, ya que no existe una estrategia racional y dirigida de acciones
para mejorar el aparato gubernamental.

En el caso de las  acciones de la , un grupo de expertos juristas y administradores


públicos analizaron las implicaciones legales, laborales y administrativas de cinco me-
didas: ) lineamiento  sobre la reducción del  por ciento del personal de confianza;
) lineamiento ,  y  sobre salarios y plazas de servidores públicos de confianza; )
lineamiento  y  sobre seguros a servidores públicos de confianza; ) lineamiento
 sobre la jornada laboral; y ) consideraciones jurídicas, laborales y administrativas a
dichos lineamientos analizados. Concluyen afirmando que:
La austeridad es un medio, no un fin en sí mismo. Un medio para mejorar la
eficiencia del sector público y de la calidad de su actuación en beneficio de la
ciudadanía, sin afectar los derechos humanos y laborales de los servidores pú-
blicos. Por ello, el recorte de plazas y remuneraciones, así como el aumento de
la jornada laboral al personal de confianza debe hacerse sobre la base de datos
duros y con una visión integral, de largo alcance, sobre la gestión pública en su
conjunto; con el objetivo de mejorar la coordinación, la coherencia transversal

  
de la gestión, la maximización en el uso de los recursos públicos y, un tema
central, promoviendo la consolidación del servicio civil profesional como una
política de Estado (Documento Técnico, : ).

En forma expresa, en el Decreto por el que se expide la Ley Federal de Austeridad Re-
publicana; y se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Res-
ponsabilidades Administrativas y de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad
Hacendaria (publicado en el Diario Oficial de la Federación el  de noviembre de )
se afirma que la austeridad, es una expresión del derecho popular a un gobierno honra-
do y eficaz que comprende:
La reducción del gasto corriente respecto a los salarios y prestaciones de los
altos funcionarios públicos de los poderes, órganos autónomos y sus entes pú-
blicos. Al respecto, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
establece, en su artículo , el esquema de control salarial, mismo que será
desarrollado en una ley reglamentaria que establecerá las directrices enuncia-
das en esta ley.
La incorporación de todos los funcionarios a los sistemas públicos de seguridad
social y la consecuente prohibición de establecer regímenes privilegiados de ju-
bilación, pensión o haberes de retiro, así como a contratar a cargo de recursos
públicos, seguros privados de gastos médicos, de vida o separación, cualquiera
que sea su denominación.
Evitar el engrosamiento del aparato burocrático, desarrollando las funciones
del Estado sin crear nuevas plazas. De este modo, el Estado aprovechará cada
uno de los empleos que mantenga, que deberán estar plenamente justificados en
el ejercicio de una función que aporte valor a la economía.
Restringir a los casos estrictamente justificados por razón de necesidad en la
función desempeñada, el uso de escoltas, elementos de seguridad, secretarios
privados y asesores, los cuales no podrán ser encomendados o comisionados a
actividades privadas o ajenas a su función.
Limitar el uso de vehículos de propiedad del Estado al cumplimiento de fines de
utilidad pública y servicio directo de la población, sólo podrán destinarse a fines

  
diversos en los casos cuya necesidad se justifique por ser medio directo para el
cumplimiento de una función pública.
Restringir el gasto en propaganda oficial, disminuyendo al mínimo posible la
contratación de tiempos comerciales y concentrando en una sola dependencia su
difusión. Cabe señalar que la ley reglamentaria en esta materia, deberá establecer
las reglas relativas al contenido y fines de la propaganda oficial.
Establecer límites al número de viajes oficiales al extranjero de cada ente público,
prohibiendo la adquisición de traslados en servicio de primera clase o equivalente.
Además, se establecerán reglas para topar los gastos de hospedaje y alimentación
del servidor público comisionado.
Establecer límites para que no se excedan los montos erogados en el ejercicio
presupuestal inmediato anterior en los gastos por servicios de telefonía, fotoco-
piado y energía eléctrica, combustibles, arrendamientos, viáticos, honorarios,
alimentación, mobiliario, remodelación de oficinas, equipo de telecomunica-
ciones, bienes informáticos, una vez considerados los incrementos en precios y
tarifas oficiales o la inflación.
Se establece la prohibición expresa de pensiones de retiro de ex presidentes de
nuestro país.
Se establece que no se podrán constituir fideicomisos, ni fondos, mandato o
análogos públicos o privados, ni se permitirá que se hagan aportaciones de cual-
quier naturaleza que tengan por objeto alterar las reglas de disciplina y ejercicio
honesto del gasto.

La  tendría dos formas de apreciarse. Para los ciudadanos es comprensible y aceptable


el alto costo del gobierno, en particular, los altos funcionarios públicos que contaban con
prestaciones, prerrogativas y excesivos privilegios que eran con los recursos pagados por
los impuestos de los ciudadanos. Mientras que los servidores públicos que trabajan en
la administración pública se enfrentarán a menores salarios, pues solo contarán con las
prestaciones dispuestas en la ley y en los contratos colectivos para el personal de base.
Las tareas se incrementarían por el recorte de personal y de áreas de trabajo lo que im-
plicará que trabajarán más por el mismo salario. Y en algunas dependencias y entidades

  
gubernamentales las estructuras organizativas pueden haberse debilitado, es decir, lle-
gar a ser “estructuras raquíticas” para una multivariedad de funciones y actividades con
una estrechez de recursos.

En este ensayo sostenemos el supuesto a comprobar de que las medidas que la  im-
plementó, afectó a toda la administración pública federal, en particular, exacerbó la
situación precaria en la que se encontraba ya desde hace varias décadas el sector salud
federal, y que desde el año  con el conjunto de acciones de austeridad, supresión, eli-
minación o fusión de áreas, la crisis sanitaria de la pandemia COVID-, vino a mostrar
aún más las carencias del sector, por ello, desde el gobierno federal se trató de conte-
ner esta situación con un conjunto de medidas adecuadas en infraestructura, medica-
mentos, respiradores, hospitales especializados en COVID-, suministros médicos y de
protección, pero el desarrollo de estas acciones fueron tardías y dieron lugar a una polí-
tica reactiva al problema, y no proactiva para evitar todos los problemas que colocan a
México como uno de los países con mayores muertes por esta pandemia en el mundo.

II La crisis sanitaria derivada de las pandemias en México


A lo largo de décadas, México ha experimentado diversas crisis sanitarias, las cuales,
en teoría, debieron dejar experiencia y aprendizaje para combatirlas. Tenemos, por
ejemplo, que, en , llegó a México el cólera, esta pandemia provocó que las ciudades
fueran un espacio de asistencia médica. La peligrosa condición que padecieron las
clases desposeídas como blanco de epidemias y a la vez como puente de propagación,
abrieron las puertas a la higiene pública y a medidas sanitarias. En esa época se lleva-
ron a cabo acuerdos internacionales, cuyo fin era reducir, y en la medida de lo posible,
anular las cuarentenas con la idea de evitar los daños económicos que se derivan de
ellas. Por esta razón, se disminuyó el plazo a una semana en lugar de  días y, los
gobiernos de los diferentes países establecieron medidas como mantener aisladas a las
tripulaciones y pasajeros de los barcos provenientes de zonas endémicas, y se empren-
dieron campañas de saneamiento en los pantanos y aguas estancadas aledañas a los
puertos (Delaporte, , citado en Viesca y Ramos, :).

  
Otro padecimiento que ha contribuido al conocimiento y aplicación de medidas de con-
trol de las epidemias es la fiebre amarilla. El descubrimiento de que la enfermedad no
era de transmisión miasmática, sino a través de un vector, un huésped intermedio entre
el virus y el hombre (por la picadura de un mosquito), abrió los ojos a nuevas posibili-
dades (López, , citado en Viesca y Ramos, :). Este descubrimiento condujo al
fortalecimiento de los acuerdos multinacionales para establecer campañas y acciones
sanitarias, así como la aplicación de medidas de fumigación para combatir no sólo la
enfermedad o el germen causal, sino también los vectores que la transmiten. En México,
Eduardo Liceaga, quien encabezaba el Consejo Superior de Salubridad, había logrado
erradicar para , la fiebre amarilla de las costas del Golfo de México, aunque después
ésta regresara en  durante la invasión norteamericana por el puerto de Tampico
(Viesca y Ramos, :).

Durante la última década del siglo , Eduardo Liceaga fue el motor de una trans-
formación radical de la higiene pública y de su transición a la salubridad pública.
Lo anterior, se puede observar en las medidas establecidas en México mediante los
reglamentos sanitarios promulgados en  y la manera en que se abordó la epide-
mia de peste borbónica que afectó el puerto de Mazatlán en  (Viesca y Ramos,
:). Es de resaltar que, en , se presentó ante las cámaras el documento que
reglamentaba la Organización de los Servicios Sanitarios de la República Mexicana,
como puntos medulares de dicho documento se pueden resumir los siguientes (Vies-
ca y Ramos, :):
Se establece que los servicios sanitarios van a depender del Poder Ejecutivo, los
gobernadores de los Estados y sus autoridades y cuerpos administrativos, todos
ellos coordinados en un Consejo de Salubridad Nacional.
Se establecen juntas e inspectores de sanidad en puertos de mar y tierra, es decir,
en todas las fronteras del país.
Se estableció como función clave la vista de buques y su desinfección, así como
la revisión y, en su caso, desinfección de pasajeros, animales, mercancías y co-
rrespondencia.
La aplicación, en su caso, de cuarentenas.

  
El cuidado de la higiene pública y del funcionamiento de los lazaretos, mismos
que se establecen en todos los puertos.

Como se mencionó, un ejemplo de la efectividad de estas disposiciones fue el manejo


y control del brote de peste borbónica en . En este caso, se detectó que el origen
había sido el pasaje infectado de un barco que llegó al puerto, por lo que de inmediato
autoridades locales y federales, procedieron a internar a los sospechosos de portar la
enfermedad en el Hospital Civil, el cual estaba preparado especialmente para ello, se
aisló a los enfermos y se les llevó al lazareto situado en la isla de Belvedere, en donde
permanecieron hasta su curación. Asimismo, se dividió la ciudad en cuarteles y se
formaron cuerpos sanitarios para realizar visitas domiciliarias para la detección de
nuevos casos. Por otra parte, se declaró al puerto zona de emergencia y se prohibió
la entrada y salida de personas, estableciéndose un cerco sanitario estricto tanto por
mar como por tierra (Viesca y Ramos, :).

Muchas otras experiencias históricas sobre pandemias y crisis sanitarias que se vivie-
ron en el mundo a lo largo del tiempo como la influenza española en , la poliomie-
litis en la década de los cuarenta, y la influenza HN, ya en este siglo, fueron motivo
de acuerdos internacionales y medidas dictadas por organismos internacionales, con
base en las experiencias compartidas, para hacerles frente durante el curso del siglo
 y hasta la actualidad (Viesca y Ramos, :).

Sin embargo, estas experiencias, acuerdos y medidas no han sido suficientes en lo que
a lecciones sobre crisis sanitaria se refiere. A finales de  y en lo que va de ,
el mundo volvió a sufrir una pandemia por un tipo de coronavirus, denominado CO-
VID-. Este virus no sólo trajo consigo una crisis en términos de salud sino también
en términos económicos, políticos y sociales.

Contexto del sector salud en México


Como parte de varios procesos de cambio y con la implementación de reformas es-
tructurales en los países de todo el mundo, se han visto vulnerados y reducidos en los

  
aparatos estatales, las privatizaciones en el sector público han sido la tendencia desde la
década de los ochenta, las que no sólo han sido crecientes sino también han encontrado
formas novedosas de introducirse en los gobiernos para seguir ocupando espacios que
otrora correspondían exclusivamente a las funciones del Estado (Martínez, ).

Para el caso particular de México, los cambios más significativos se dan con la Re-
forma del Estado durante el gobierno de Salinas de Gortari (-), que entre
otras cosas trastocó la relación Estado-sociedad, a partir de la política definida como
neoliberal que buscaba redefinir los límites de lo público y lo privado (Sánchez, ).
En ese contexto de reformas de liberalización y privatización es que comienzan a dar-
se cambios institucionales importantes, principalmente a nivel federal para producir
bienes y servicios públicos.

Entre las reformas más significativas se encuentra la descentralización en los secto-


res de salud y de educación. Se puede decir que la estrategia que ha seguido el go-
bierno mexicano con sus reformas ha sido cumplir con las recomendaciones hechas
para los distintos sectores por distintos organismos internacionales como el Banco
Mundial (), el Banco Interamericano de Desarrollo (), la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (), entre otros. Tal es el caso del sector
salud, donde claramente se recomienda poner más énfasis en la calidad y eficiencia
de los servicios de salud versus la prestación del servicio para todos los ciudadanos
como la garantía de un derecho humano, lo cual ha sido uno de los mayores argu-
mentos para impulsar mecanismos como las asociaciones público privadas en aras
de cumplir con dichas recomendaciones, al mismo tiempo que se fue desmantelando
el sistema de salud público.

Para muestra un botón, basta ver cómo frente a la pandemia COVID- han colapsado
sistemas de salud, incluso en países denominados del primer mundo como Estados Uni-
dos, España, Italia, Alemania, y ni qué decir de países como los latinoamericanos o los
africanos que viven situaciones aún más precarias en todos los sentidos.

  
Desafortunadamente no todos los países se encuentran en las mismas condiciones
para enfrentar la crisis sanitaria, las grandes brechas de desigualdad se hacen cada
vez más visibles y dejan al descubierto las consecuencias que ha dejado a su paso este
capitalismo atroz en su fase neoliberal, siendo los más pobres son los más vulnera-
bles. Por esta razón, es tema obligado replantearse el funcionamiento del actual orden
mundial, su estructura económica, la gran desigualdad que existe en la distribución
de la riqueza, el papel del Estado con gobiernos débiles y subyugados a reglas impe-
rantes de mercado, la regionalización de los países, así como la sociedad que se espera
surja después de este parteaguas mundial (Martínez, ).

Análisis del sistema de salud


Para comprender mejor cómo es que el gobierno mexicano ha enfrentado la crisis sa-
nitaria por COVID- y cuáles son los principales retos de la sociedad y el gobierno a
partir de esta pandemia, particularmente, en el tema sanitario, es necesario conocer
la situación del sistema de salud con el que cuenta nuestro país, así como replantear-
nos cuál es el sistema que necesita México de aquí en adelante.

El sistema de salud en México se conforma principalmente por dos sectores, el público


en el que se encuentran instituciones como el , , , , ,
y otros como los Servicios Estatales de Salud, Programa -Oportunidades, ante-
riormente Seguro Popular de Salud, hoy Instituto de Salud para el Bienestar-
y, sector privado que comprende a las aseguradoras y los prestadores de servicio que
trabajan en consultorios, clínicas y hospitales privados, incluidos los prestadores de
servicios de medicina alternativa.

En el país hay tres distintos grupos de beneficiarios de las instituciones de salud: a) los
trabajadores del sector formal de la economía, activos y jubilados, quienes son benefi-
ciarios de las instituciones de seguridad social, b) los autoempelados, los trabajadores
del sector informal en la economía, los desempleados y las personas que se encuentran
1 El INSABI inicia funciones el primero de enero de 2020 como un órgano descentralizado de la Secretaría de Salud y los
servicios que ofrecerá serán bajo criterios de universalidad, igualdad e inclusión “,

  
fuera del mercado de trabajo, este sector de la población recurre a los servicios asis-
tenciales de salud, mismos que dan cobertura a todas aquellas personas excluidas de
seguridad social y que representan aproximadamente a más de la mitad de la población
del país, y c) población con capacidad de pago que hace uso de los servicios de salud del
sector privado, a través de planes privados de seguro o pagos de bolsillo.

La fuente de financiamiento de los servicios de salud es a través de las contribuciones del


empleador, del obrero o empleado y del gobierno, en el caso del ,  y Fuerzas
Armadas el empleador es el gobierno. La Secretaría de Salud (), los Sistemas Estatales
de Salud () y el Seguro Popular de Salud () son financiados en su mayoría con
recursos federales, estatales y pagos que los usuarios hacen al momento de recibir la aten-
ción médica. Los hogares de pocos recursos están exentos de estos pagos. El -, ahora
, también es financiado con recursos federales y lo opera el  (Gómez, ).

En México se destina . puntos porcentuales del  a salud, el gasto per cápita en
salud es aproximadamente de  dólares, de los más bajos dentro de los países que
conforman la . Para el Presupuesto de Egresos de la Federación () de , se
destinaron  mil millones de pesos al rubro de salud. El presupuesto propuesto para
las funciones de salud, por ramo, en proporción al   fue para el  de .;
 contó con .;  tuvo el .; , .; , . en tanto que
a  se asignó el . (, ).

Como parte de la infraestructura de los servicios de salud en México, con base en datos
del Sistema Nacional de Información en Salud, en  se contaba con , hospitales
públicos; , camas; el personal médico se componía de , médicos generales y
familiares, de los cuales , eran médicos especialistas, , enfermeras generales
y , enfermeras especialistas (, ). Por su parte, los hospitales privados con-
taban con , médicos, , de ellos en atención directa con el paciente y  en el
desarrollo de otras labores. Del total de médicos que atienden directamente a los pacien-
tes el . son médicos especialistas y . médicos generales (Dean, ).
2 En 2003, el Congreso aprobó una reforma a la Ley General de Salud que dio origen al Sistema de Protección Social en
Salud (SPSS) y su brazo operativo, el SPS.

  
La regulación del sistema de salud en México está a cargo del gobierno federal a través
de la SSA, su función principal es la rectoría del sistema, lo que incluye la planeación
estratégica del sector, la definición de prioridades, la coordinación intra e intersectorial,
las actividades de regulación de la atención a la salud y regulación sanitaria, y la evalua-
ción de servicios, programas, políticas, instituciones y sistemas. Cabe decir que algunas
de estas tareas, como la atención de la regulación a la salud, se desarrolla en colabora-
ción con diversos profesionales y organizaciones de la sociedad civil.

En México, se puede observar en relación con del sistema de salud, que a pesar de los
esfuerzos que el gobierno hace a través del sector salud para dar cobertura de los ser-
vicios médicos a la mayor parte de la población, sigue resultando insuficiente. Debido
a que tanto el financiamiento, la infraestructura, los recursos materiales y humanos se
siguen encontrando por debajo del promedio de lo que establecen organismos como la
Organización Mundial de la Salud (), y la , por ejemplo, en  el gasto total
en México representó el . de su PIB, porcentaje por debajo de los países de la 
.. A pesar del incremento de la participación pública en el financiamiento del cui-
dado de la salud en México y de la expansión en la cobertura de salud para los pobres
y los no asegurados, la tasa que mantiene el país es de las más bajas entre los países de
la , además, alrededor de la mitad de todo el gasto en salud en México es pagado
directamente por los pacientes (, ).

Frente a este panorama y en un contexto de pandemia como en la que nos encontra-


mos, es necesario que los gobiernos se replanteen qué tan pertinente ha sido la política
de privatización que han seguido, dejando en manos privadas una función estratégica
y fundamental como es el derecho a garantizar la salud de su población, y para el caso
particular de este gobierno, si su política de  es pertinente en este contexto, por lo
menos, en lo que al sector salud se refiere. Así cómo replantearse cuál es el sistema de
salud pública que el país necesita de aquí en adelante.

  
III Repercusiones de la austeridad republicana en la crisis de la pandemia
COVID- en México
Como se ha mencionado a lo largo de este ensayo, la crisis sanitaria que ha traído
consigo esta pandemia, ha sido motivo de que tanto los gobiernos como la sociedad se
replanteen una serie de interrogantes que vislumbren la antesala de una nueva nor-
malidad. Es necesario repensar una nueva relación entre Estado y sociedad, así como
una nueva forma de hacer gobierno, es decir, la manera en cómo los gobiernos deben
empezar a dirigir sus políticas con un sentido más social, más humano y más amiga-
ble con el medio ambiente.

En ese sentido, México no es la excepción y el actual gobierno tiene serios retos que
enfrentar, sobre todo cuando esta crisis llega en un momento complicado y de grandes
cambios en el país. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador denominado T
(Cuarta Transformación), ha buscado desde sus inicios impulsar cambios sustanciales
en su política de Estado, algunos son cuestionados tanto de forma como de fondo, es-
pecialmente por la manera centralista, y a veces autoritaria, en la que se llevan a cabo
estas iniciativas. Sin embargo, es importante reconocer que, aunque sean cuestiona-
bles estos cambios, lo cierto es que han tenido una línea muy clara, y es acabar con la
corrupción, la cual ha sido una constante de los gobiernos anteriores, así como hacer
un gobierno más austero y justo acorde a su sociedad. Es así como un eje rector de este
gobierno es la “austeridad republicana”, lo cual nos permite entender cómo es que el
actual gobierno hace frente a la pandemia por COVID-.

En este contexto, es importante entender cómo es que el gobierno de México dio una
respuesta a esta emergencia sanitaria, específicamente en términos de salud. De acuer-
do al Reglamento Sanitario Internacional (Ramírez, Herrera y Guzmán, : ), hay
cinco actividades fundamentales para la atención de estas emergencias:
Monitoreo de casos y riesgos para tomar decisiones sobre la información que se
debe dar a la población de manera permanente.
Alertamiento a la población mediante comunicados a los medios, avisos epide-
miológicos en el sector salud.

  
Preparación. En esta etapa se distinguen dos formas de enfrentar el brote:
Contención: se utiliza principalmente en eventos de lenta dispersión para con-
finar el problema y se aplican tamizajes masivos en los puntos de control (aero-
puertos, escuelas, entre otros), y la cuarentena estricta de individuos infectados y
enfermos.
Mitigación: pretende disminuir el número de casos y reducir la velocidad de
transmisión. Los enfermos son canalizados a los servicios médicos para reducir
daños; se enfoca en poblaciones vulnerables y en el estudio de contactos de los
individuos con diagnóstico confirmado. Esta es la forma en que México está en-
frentando la epidemia.

Respuesta. Aquí hay tres escenarios:


Casos importados: transmisión a familiares y parientes cercanos. Podrían ser
decenas de casos.
Dispersión comunitaria: hay brotes de tercera y cuarta generación con cientos de
casos.
Epidémico: cuando ya se produce la dispersión y las acciones serán de mitigación.
Recuperación. Se busca que los casos restablezcan su salud.

Estas acciones en conjunto se integran en el Sistema Nacional de Vigilancia Epide-


miológico (), mismo que desde los años de  funciona en todos los niveles
técnico-administrativos del Sistema Nacional de Salud: local, delegacional, zonal, juris-
diccional, estatal y federal. En la actual epidemia del Coronavirus, el , desde los
primeros días del mes de enero, emite el primer aviso preventivo sobre la presencia de
riesgo por COVID- (Ramírez, Herrera y Guzmán, :). A partir de ese momento,
se comunica diariamente sobre la situación de la pandemia, con las llamadas conferen-
cias de prensa de la Secretaría de Salud, precedidas por el Dr. Hugo López-Gatell. En ese
sentido, se puede decir que el gobierno mexicano está cumpliendo con las actividades
establecidas por el Reglamento Sanitario Internacional, aunque también es cierto que
ha dado lugar a controversias por las cifras que se han dado a conocer y por algunas
medidas de mitigación que han sido cuestionadas sobre todo por su falta de efectividad.

  
Respecto a esto último, es de considerar la situación precaria del actual sistema descrita
en los apartados anteriores.

Por otro lado, en términos económicos la pandemia del COVID- ha sido un parteaguas
en la percepción del riesgo, con un antes y un después de la declaración de su declara-
ción por parte de la Organización Mundial de la Salud () el  de marzo de .
Previamente a esa fecha, los estimados de la economía se enfocaron en el impacto que
provocaría el freno al crecimiento de China y sus implicaciones con el resto del mundo.
Posteriormente al comunicado de la , las bolsas de valores reaccionaron a la noticia y
se produjo una caída generalizada en las principales bolsas internacionales con cifras que
superaron en algunos casos el , como en Wall Street, suceso que fue calificado como
similar al histórico “lunes negro” de  (Ramírez, Herrera y Guzmán, : ).

Durante el mes de abril el pronóstico tanto a nivel mundial como en nuestro país es prin-
cipalmente de desconfianza. En el caso de México, los escenarios prevén una reducción
del  en un rango del  al ., por lo que los escenarios futuros continúan siendo
inciertos, pues cualquier recuperación económica depende del tiempo que se mantenga
el cerco sanitario. En ese sentido, se puede decir que el comportamiento de los mercados
resulta sensible a dos variables: la aparición de nuevos contagios, y la tasa de mortalidad
que de manera indirecta muestra la efectividad de las medidas de mitigación implemen-
tadas por las autoridades sanitarias (Ramírez, Herrera y Guzmán, : ).

Una vez descrito este breve contexto del sector salud en México y la austeridad republi-
cana, estrategia del gobierno de , se pueden describir algunas de sus implicaciones
en la atención de la crisis sanitaria, que consideramos se deben tomar en cuenta para el
análisis y fortalecimiento de una nueva estrategia que podría seguir el gobierno mexi-
cano en un futuro inmediato.

) La  repercutió de forma directa en la infraestructura del sector salud federal


El gobierno de () asumió la meta de dotar de servicios de salud a toda la po-
blación, enfrentándose con el viejo problema de la falta de recursos y la deficiente

  
infraestructura. En el Plan Nacional de Desarrollo a  se propuso crear el Instituto
Nacional de Salud para el Bienestar () con el fin de que el gobierno pueda cum-
plir la meta de una cobertura para cerca de  millones de personas que hoy no tienen
acceso a servicios de salud, sin embargo, no se debe olvidar que, para lograr la prometida
cobertura universal, el sistema de salud tiene que entrar al quirófano.

Pero el presupuesto y los tiempos no alcanzan. Hoy el gasto público en salud equivale en
México apenas al . del , muy por debajo del  que, estima la , se necesita
para proveer un sistema de salud óptimo (Mendoza, Forbes, ). De acuerdo con un
especialista del Centro de Investigación Económica Presupuestaria ():
En un contexto en el que se habla de austeridad, buscar hacer más con menos en
el sector salud es peligroso, hay medidas que se están tomando que son positivas,
como la compra consolidada de medicamentos y el aprovechamiento de infraes-
tructura, pero un plan de cobertura universal requiere de más presupuesto, las
cifras indican que los problemas del sector salud no pueden resolverse sólo con
eficiencia (Mendoza, Forbes: ).

Los hospitales del sistema nacional de salud con las condiciones para atender la crisis
sanitaria de COVID- fueron insuficientes para atender el pronóstico en la tendencia
de contagios previstos. Así, en plena crisis sanitaria, el gobierno de López Obrador tomó
la decisión de incorporar a la estrategia de reconversión de hospitales COVID-, a la
Secretaría de la Defensa Nacional y a la Secretaría de Marina.

Debido a la pandemia por COVID-, se hizo público que los sistemas de salud de al-
gunos países se hallaban débiles en infraestructura, equipo, abastecimiento y personal.
Las políticas neoliberales y de privatización los habían debilitado. “El  de mayo de 
el Secretario de Salud, Jorge Alcocer, documentó que México enfrenta un déficit de
 mil médicos, de los cuales  mil son generales y  mil son especialistas” (Leal,
3 Peor aún, la tendencia en el gasto camina en sentido contrario. En el sexenio de Enrique Peña Nieto el presupuesto
dedicado a salud bajó 2%, de 580,000 millones de pesos (mdp) en 2012 a 569,000 millones el año pasado, en términos
reales. En tanto, las necesidades aumentaron; los mexicanos beneficiarios de la salud pública aumentaron en 6.3 millo-
nes, según el Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP).

  
La Jornada, : ), situación que no fue tan distinta en , como se observó ante-
riormente a partir de cifras dadas a conocer por el  ().

Al respecto, la Fundación Mexicana para la Salud () indica que hay un dé-
ficit de  millones de consultas anuales, que se deberían de sumar a los  millones
de consultas actuales. Más aún, para hacer frente a las necesidades de salud, deberán
construirse , hospitales generales, adicionales a los existentes, y  de especiali-
dades (Mendoza, Forbes, ).

) La  afectó el suministro de medicamentos en el esquema del sector público


federal
Las políticas de  en el sistema nacional de salud afectaron de manera directa en la
compra oportuna y el suministro de medicamentos especializados para la pandemia.
Aunque resulta lógico que ningún país estaba preparado para esta crisis sanitaria, si no
se hubieran recortado y disminuido los recursos para el sector salud, como producto de
la aplicación de la , es probable que esta situación hubiera sido más manejable.

Por el COVID-, productos sanitarios básicos (mascarillas, guantes, gel antibacterial,


alcohol), así como especializados (respiradores, ventiladores, tanques de oxígeno) de in-
mediato se comercializaron a precios escandalosos (Diego, , ), el aumento en el
costo de los medicamentos y ante la falta de medicamentos para la crisis sanitaria, afec-
tó el suministro de dichos medicamentos sobre todo en el inicio de la crisis sanitaria.

Por la premura en las compras de material sanitario para abastecer los requerimientos
en la operación de los hospitales y sistemas de salud, comenzaron a realizarse com-
pras por adjudicaciones directas, omitiéndose ciertos controles administrativos. Por la
contingencia no hubo convocatorias abiertas o al menos invitación a cinco proveedo-
res, para tratar de evitar el favoritismo a determinadas empresas. La transparencia y la
4 La Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD) estima que, para cerrar el déficit de atención médica, en 2030 las con-
sultas médicas de enfermedades crónicas no transmisibles habrían de incrementarse 52% respecto de su nivel actual.
Hoy se ofrecen en el país 3.12 consultas por persona por año, cuando la evidencia de los países de la OCDE indica que una
persona requiere 4.7 asistencias.

  
rendición de cuentas se dejaron de lado dando paso a la opacidad y la corrupción, lo que
ha mostrado que “El sector salud es uno de los más vulnerables a la corrupción” (De la
Redacción, La Jornada, : ).

La compra de medicamentos en el extranjero para garantizar los tratamientos para las


personas que los necesitan, se ha convertido en una práctica cada vez más usada por la
actual administración encabezada por (). Al inicio de , personal del Instituto
de Salud para el Bienestar () y de la Comisión Federal para la Protección contra
Riesgos Sanitarios () recibieron el desembarco de medicamentos en el Aero-
puerto Internacional de la Ciudad de México. En tanto, el Ejecutivo federal aseguró que
va a haber medicinas para niños con cáncer, porque han ordenado comprar la medicina
que se requiera en cualquier país del mundo. Esta declaración tuvo lugar a raíz de que
padres de menores con cáncer realizaran varias protestas para exigir el suficiente medi-
camento para el tratamiento de sus hijos (Ortega, Expansión, ).

De acuerdo con un estudio del colectivo NoAlHuachicolDeMedicinas, la mayor fre-


cuencia de casos de falta de surtimiento de medicamentos se concentra en tratamientos
para enfermedades como diabetes (.), hipertensión (.), cáncer (.),  (.)
y, fallo renal (.). El diagnóstico señala que el . de los casos corresponde al ,
el . al , el . al Seguro Popular, ahora desaparecido, y el resto a otros siste-
mas de salud. El mayor número de reportes recibidos se presentaban en la Ciudad de
México, Estado de México, Veracruz y Chihuahua (Ortega, Expansión, ).

El informe –que abarca de mayo a septiembre de – plantea que las principales
causas del no surtimiento de medicamentos son fallas en la cadena de abasto; nuevas
reglas en la compra de medicamentos e insumos para la salud; casos relacionados con

5 El gobierno ha dicho que está dispuesto a acabar con la corrupción en el sector salud, por lo que se ha negado a “ceder
ante las presiones” y por eso ha adquirido los medicamentos en otros países. El Ejecutivo autorizó una inversión de 60
millones de pesos para los insumos de los medicamentos, principalmente, para niños con cáncer. El presidente López
Obrador ha insistido en que había muchísima corrupción en la compra de medicamentos y por eso han estado batallan-
do, porque tres o cuatro distribuidoras, ni siquiera laboratorios, vendían el 70% de todas las medicinas que compraba el
gobierno, lo que significaba alrededor de 70,000 millones de pesos (Ortega, Expansión, 2020).

  
posibles cadenas de corrupción; sugerencias por el personal de las farmacias para la
adquisición de los medicamentos fuera de los procedimientos oficiales; así como la
falta de estudios por cuenta propia o sustituciones terapéuticas extraordinarias.

) La transformación del Seguro Popular a  se dio en plena crisis sanitaria


Desde que se firmaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible en , el Banco Mun-
dial () realizó un estudio en torno a  países, entre ellos México, que buscaban
implementar coberturas de salud universales. Para que un sistema funcione, indica el
estudio, el país debe contar con una viabilidad fiscal y contemplar la curva demográ-
fica del país. El propósito del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar ()
consiste en crear un sólo sistema la atención médica gratuita, para lo cual integrará
bajo el mismo paraguas a los hospitales de salubridad estatales y al programa 
Bienestar (Mendoza, Forbes, ).

En ese sentido, la desaparición del Seguro Popular, programa federal que permaneció
durante diferentes administraciones federales, ha sido un proceso realizado de mane-
ra improvisada, sin reglas de operación y sin considerar todas las implicaciones que
tenía esta transformación en la salud, tanto en los costos como en la participación de
los ciudadanos. El Instituto de Salud para el Bienestar () fue creado en el ,
y su implementación ha dado lugar a dudas y preguntas entre los propios directivos,
los médicos, las enfermeras y sobre todo entre los ciudadanos que no sabían por qué
había desaparecido el Seguro Popular.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador asumió el poder con un
diagnóstico bastante claro sobre las deficiencias del Seguro Popular y decidió quitar-
lo; no obstante, ha incurrido en una mala implementación del . Cabe señalar,
que para su transformación de Seguro Popular a  tardó un año para preparar
los cambios administrativos, presupuestales, técnicos y de procedimientos médicos
para su implementación, así como explicar a los ciudadanos de los cambios que iban
a realizarse para la atención médica. No se puede decir si el Seguro Popular era o no
rescatable porque no se cuenta con la información para saberlo, pero podría sugerirse

  
que sí porque su financiamiento estaba establecido en la Ley General de Salud y era
un mecanismo bastante transparente.

Ahora, el , con la lógica del presupuesto centralizado que lo apuntala, puede
correr el riesgo de operar de manera bastante opaca. Por otra parte, destaca que la
descentralización de los servicios de salud generó bastante inequidad, pero la recentra-
lización tampoco asegura que ese fenómeno desaparezca, por lo que se puede decir que
“No hay bases, ni para negarlo, ni para afirmarlo” (Badillo, El Economista, : ).

En suma, el surgimiento del  nació en el peor momento como institución de


atención de la salud pública, aunque está dirigido a determinadas enfermedades y pa-
decimientos médicos, no necesariamente al COVID-, al distraer recursos, personal
médico y equipamiento, hace factible pensar que el Seguro Popular hubiera enfrentado
de mejor manera parte de la crisis sanitaria.

) La  impidió por costos la compra de pruebas para detectar el COVID-


A la mayoría de los gobernantes les tomó por sorpresa la pandemia del COVID-, reac-
cionando de forma similar a la de otras pandemias de la historia, esto es, recluyendo en
casa a los ciudadanos. Si bien esta fue una medida precautoria, no todos los gobernantes
actuaron de esta manera, algunos no se tomaron con seriedad proteger la vida de los
ciudadanos, aún con el riesgo que esto significó para la gente (Diego, , ).

El gobierno de López Obrador y la Secretaría de Salud desde el principio dejaron claro


que no habría como política, la compra de pruebas y su aplicación para detectar posibles
contagios del COVID-. Si por la  no se consideró la necesidad de realizar un gasto
en estas pruebas, tal vez, se pueda decir que se dio lugar a mayores contagios y muertes
por esta pandemia en México.

En una crisis sanitaria mundial como el COVID-, el criterio de la economía en gas-


tos por la compra de estas pruebas no es suficiente, ya que en casos graves como es
este, es posible hacer uso del financiamiento externo o de la deuda pública para la

  
adquisición de estas pruebas, pero en México se optó por una política federal de prue-
bas solo necesarias para confirmar casos ya contagiados. Aunque algunas entidades
han optado por comprar y aplicar pruebas para detectar el COVID- como en la Ciu-
dad de México, y los resultados parecen ser los adecuados para atender la prevención
y atención de pacientes con COVID-.

) La  ya había afectado en  al sector salud federal y en  la crisis


de COVID- demostró los estragos de esta estrategia
La  ya había afectado, durante el año de , la organización, operación, suministro
e infraestructura del sistema nacional de salud, sus hospitales, clínicas e instalaciones
de salud, así como los salarios y condiciones de los trabajadores de salud (médicos, en-
fermeras, camilleros, entre otros).

En este trabajo, se considera que el sistema nacional de salud se vio afectado por dos
grandes procesos. Primero, la aplicación de la  con todas sus políticas de recorte, su-
presión, eliminación y restricción de gastos en sectores que son estratégicos y que fueron
aplicados a “raja tabla” sin un rumbo fijo, ni estrategia planeada. Segundo, derivado de
la crisis sanitaria de COVID-, el sistema nacional de salud no estaba preparado para
la magnitud de la crisis, en términos de infraestructura, equipamiento, medicamentos,
insumos y requerimientos para la atención de los contagiados.

Se puede afirmar que, durante el manejo de la crisis sanitaria en México, derivada de la


pandemia por COVID-, la situación de austeridad en actividades esenciales como es la
salud, profundizó la crisis sanitaria, por las razones que han sido enumeradas. En el mo-
mento que se tengan los informes y reportes de organismos especializados después de
superar esta crisis sanitaria, se podrá conocer el tamaño del problema con datos duros y
se podrá analizar si las decisiones tomadas por el gobierno de  fueron las adecua-
das o no. Tal vez entonces se pueda empezar a repensar el sistema de salud pública que
necesita nuestro país después del parteaguas de la pandemia.

  
Conclusiones
En muchos países, como producto de procesos de cambio y de implementación de
reformas estructurales, sus aparatos estatales se han visto vulnerados y adelgazados,
las privatizaciones han sido una tendencia desde los años ochenta, que no sólo ha sido
creciente, sino que también ha encontrado formas novedosas de introducirse en los
gobiernos para seguir ocupando espacios que otrora correspondía exclusivamente a
las funciones del Estado. Es claro que esta tendencia de privatizaciones no ha sido la
más pertinente, sobre todo cuando se trata de enfrentar retos como el de una pande-
mia, que trastoca a la sociedad como uno de los elementos esenciales de un país.

Con la crisis sanitaria derivada de la pandemia COVID- se evidenciaron los estragos


de un sistema económico que ha generado una brecha de desigualdad en los países y
sus poblaciones, dejando como consecuencia enfrentar dicha crisis con serias des-
ventajas e inequidad. Como producto de las privatizaciones, los actuales sistemas
de salud de la mayoría de los países del mundo, han puesto en serios problemas a sus
gobiernos para hacer frente a esta crisis. Hemos sido testigos de cómo han colapsado
los sistemas de salud, incluso en países denominados del primer mundo y ni qué decir
de países como los latinoamericanos o los africanos que viven situaciones aún más
precarias en todos los aspectos.

Es necesario que los gobiernos se replanteen qué tan pertinente ha sido la política de
privatización que han seguido, dejando en manos privadas una función estratégica y
fundamental como es el derecho a garantizar la salud de su población. De igual ma-
nera, será fundamental que los Estados, las regiones y los bloques de países busquen
generar un nuevo orden mundial, que fortalezcan sus políticas con una perspectiva
más humana, en términos de mayor comunidad y solidaridad, ya que la crisis econó-
mica, política y social que enfrentarán los gobiernos y sus sociedades derivada de la
pandemia por COVID- traerá grandes retos por resolver.

En este capítulo se hizo énfasis en la austeridad republicana () como un conjunto


de políticas al interior de la administración pública federal impulsada por el gobierno

  
de Andrés Manuel López Obrador. Se ha sostenido que las  acciones de  afectan
a todas las secretarías y dependencias gubernamentales, de forma transversal y hori-
zontal, en particular en el sistema nacional de salud desde el año de , aún antes
del inicio de la crisis sanitaria de COVID-.

Durante la crisis sanitaria por el COVID- se identificaron cinco implicaciones que


trajo la : ) La  repercutió de forma directa en la infraestructura del sector salud
federal; ) la  afectó el suministro de medicamentos en el esquema del sector público
federal; ) la transformación del Seguro Popular al  se dio en plena crisis sanitaria;
) la  impidió, por su elevado costo, la compra de pruebas para detectar el COVID-;
y ) la  ya había afectado en  al sector salud federal y en  la crisis de CO-
VID- demostró los estragos de esta estrategia. Hay muchas más repercusiones, pero
se describieron las más evidentes en el sector salud del país.

En suma, se buscó contextualizar brevemente cuál ha sido la experiencia de México con


otras pandemias y qué lecciones se han aprendido de ellas. También se describió la ac-
tual estructura y funcionamiento del sector salud con la que cuenta el país y con la que
está haciendo frente a esta crisis sanitaria, lo que lleva a la necesidad de replantearnos
cuál es el sistema de salud pública que necesita México de aquí en adelante. Finalmente,
derivado de este breve análisis se sintetizan algunas repercusiones que se considera fue-
ron consecuencia de la estrategia que el actual gobierno siguió como parte de su política
de austeridad para enfrentar la pandemia, y que se deben tomar en cuenta para el análi-
sis y fortalecimiento de la estrategia que podría seguirse en un futuro inmediato.

  
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  
Acciones de política pública en México ante la pandemia de
COVID-: derechos humanos y centralidad del Estado
Miriam Fonseca López

Introducción
El  de marzo de , la Organización Mundial de la Salud () declaró que el brote
de la enfermedad COVID- provocada por el virus SARS-CoV-, identificado por pri-
mera vez en diciembre de  en Wuhan, China, se observaba ya como una enferme-
dad que tenía el nivel de pandemia mundial, por lo que instó a los gobiernos del mundo
a tomar de manera urgente, medidas para detener su propagación.

En el contexto de las medidas que los países, primero de Asía y Europa y luego de Amé-
rica y otras regiones del mundo, empezaron a implementar para contener la enfermedad
de COVID-, se han hecho patentes dos grandes problemas de corto plazo en relación
con el papel del Estado. Por un lado, ha sido evidente de manera generalizada que el
derecho a la salud debe ser garantizado por todos los Estados del mundo, en muchos de
los cuales los sistemas de salud han sufrido por décadas un deterioro constante debido
a la reducción de presupuestos adecuados, que dejaron de lado la universalización de
este derecho para dar paso a la focalización del servicio, a pesar de que los derechos
humanos que se han ido adoptando en todo el mundo como uno de los fenómenos de la
globalización, establecen el acceso a la salud como un derecho, obligando a los países a
brindar a sus ciudadanos la atención médica necesaria.

1 Profesora investigadora adscrita al Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico de la Benemérita Uni-
versidad Autónoma de Puebla, México.

  
Por otro lado, en el contexto de la pandemia de COVID-, se puso de manifiesto que
los derechos humanos también reconocen la necesidad de que algunos de ellos pue-
dan restringirse, en situaciones en las que existan graves amenazas a la salud pública,
aunque dichas restricciones sólo pueden justificarse cuando están fundamentadas en
la ley y sean estrictamente necesarias a partir de la evidencia científica, implementán-
dose sin arbitrariedad ni trato discriminatorio, con duración limitada, respetando la
dignidad humana, revisándose y ejecutándose proporcionalmente al objetivo que se
pretende lograr (Dimensiones de derechos humanos en la respuesta al COVID-, 
de marzo de ).

En otras palabras, la pandemia llamó la atención de manera poderosa sobre el papel


central que el Estado no debe dejar de tener, en tiempos en los que su achicamiento y
el reconocimiento de no contar con todos los recursos o conocimientos para resolver
los cada vez más amplios y complejos problemas de las sociedades actuales, ha hecho
posible formas de co-creación de gobierno con la sociedad civil y la empresa privada,
dando lugar a planteamientos teóricos que incluso pueden llegar a llamar a la sustitu-
ción del Estado por la sociedad civil.

En este capítulo se hace la descripción de las recomendaciones de protección de los


derechos humanos realizadas por organismos internacionales con la finalidad de
explorar, en las acciones de política pública instrumentadas por el gobierno federal
mexicano para contener la pandemia, la forma en la que se ha hecho frente al derecho
a la salud, así como la perspectiva desde la cual el Estado mexicano ha asumido esta
crisis para finalmente, con esta información reflexionar sobre la importancia de la
recuperación de la centralidad del Estado.

Los derechos humanos en el contexto de la pandemia de COVID-


y la democracia
La pandemia de COVID-, ha hecho ver que el Estado es un agente central no sólo por
la obligación que tiene de garantizar el derecho a la salud y contener la enfermedad, sino
también porque la característica de alto riesgo de contagio del virus SARS-CoV- ha

  
traído consigo acciones de política pública, que podrían lesionar los derechos humanos,
de tal manera que el Estado ha vuelto a ser objeto de atención como el garante de estos
derechos. En este sentido, a nivel internacional, diversas instancias como la Oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Uni-
das (), han hecho llamados y emitido documentos para su respeto.

En el documento Civic Space and COVID-: Guidance, publicado el  de mayo de este


año, la  a través del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha considerado
de gran importancia mantener activo y fortalecer el espacio público durante la pande-
mia de COVID-, argumentando tres aspectos sobre su importancia. En primer lugar,
porque el espacio público y la actividad de la sociedad civil constituyen instrumentos en
la construcción y mantenimiento de la confianza de los sistemas de salud. En segundo
lugar, se resalta que este espacio puede ser útil en la identificación de soluciones flexibles
e inteligentes para dar respuesta a las más urgentes necesidades de la población. Y, en
tercer lugar, se considera que la actividad de la sociedad civil asegura una retroalimen-
tación medible para ampliar las respuestas necesarias.

Por otro lado, esta Oficina también ha señalado los límites que deben tener las medidas
de los gobiernos en relación con el cierre temporal de los espacios públicos durante la
pandemia. Al respecto, ha planteado que la excepcionalidad de estas medidas de emer-
gencia basadas en la salud pública debe ser estrictamente necesarias y proporcionales a
su necesidad, y ser lo menos intrusivas para lograr el objetivo de salud pública. Además,
no ser discriminatorias; ser limitadas en su duración y, no infringir o derogar derechos,
incluido el derecho a la vida, la prohibición de la tortura u otro maltrato, así como el
derecho de las personas a no ser arbitrariamente detenidas.

El documento que se comenta, también hace recomendaciones puntuales para no de-


bilitar el espacio cívico, sino asumir que este espacio debe ser una estrategia para
proteger los derechos humanos. Así, llama a los Estados a incluir la participación ciu-
dadana en el diseño de las respuestas a esta crisis a partir del concepto de derecho,
por lo que se alienta a crear mecanismos de retroalimentación, especialmente entre

  
sectores vulnerables y excluidos como las mujeres, los adultos mayores o las personas
con discapacidad. Estos mecanismos de participación ciudadana deberán se adecua-
dos dada la contingencia sanitaria, de tal manera que se pide sean vía remota a través
de videoconferencias; y se posibilite la existencia de plataformas en línea de fácil ac-
ceso que favorezcan la organización social.

Otros aspectos señalados en este documento, son el acceso a la información, asegurar


la libre expresión de las ideas y hacer posible una comunicación accesible y efectiva.
Asegurar la relevancia y confiabilidad de la información en formatos y lenguajes ade-
cuados para todas las personas, considerando sus necesidades e incluyendo a quie-
nes tienen alguna discapacidad. Facilitar el acceso a internet tomando medidas para
expandir este servicio a sectores vulnerables de la sociedad como adultos mayores,
personas en condición de pobreza, mujeres y niñas, así como comunidades margina-
das. Coordinar esfuerzos para enfrentar la desinformación otorgando relevancia a la
información confiable, así como buscar que los medios de comunicación incrementen
la transparencia en el uso de la inteligencia artificial que se encuentre reemplazando
al personal, por efecto del confinamiento, asegurando su uso con pleno cumplimiento
de las normas internacionales.

Aunado a lo anterior, se considera que las decisiones de retirar la desinformación de


los medios no deben infringir el derecho a cuestionar las medidas adoptadas por los
gobiernos para combatir la diseminación del virus de la enfermedad de COVID-
y, otras medidas tomadas durante la pandemia. En este contexto, la Oficina del Alto
Comisionado para los Derechos Humanos, insta a respetar la libertad de expresión
incluyendo las posturas críticas, los debates de expertos, profesionales de la medicina
o periodistas. Por tal razón, no deben imponerse límites al acceso de datos relevan-
tes, ni provocar la autocensura, imponer restricciones o criminalizar la actividad
periodística. En su lugar, esta oficina internacional, insta a los Estados a impulsar
espacios de comunicación para especialistas médicos y científicos que promuevan de
manera gratuita y accesible, información para el público en general. De igual mane-
ra, se pide protección para quienes desarrollan la actividad de alertadores contra la

  
corrupción (whistleblowing) en el sector salud, para que puedan desempeñar su tra-
bajo sin temor o intimidaciones.

El texto de esta oficina, contiene también advertencias sobre la incompatibilidad de la


penalización de actividades de comunicación basadas en lo que considera son vagos
conceptos como el de fake news (noticias falsas), pues se plantea que pueden llevar al
establecimiento de mecanismos legales que penalicen la crítica o el disenso.

En el texto que se describe, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Hu-
manos llama a la protección de la sociedad civil, pidiendo a los Estados reconocer
la contribución del trabajo de las organizaciones nacionales de defensa de derechos
humanos y de los trabajadores de medios de comunicación, difundiendo las buenas
prácticas de estas organizaciones.

En relación con las restricciones a los derechos, en este documento, se exhorta a los Es-
tados a asegurarse de que sus restricciones a la libertad de tránsito y de reunión no sean
discriminatorias, a no asumirlas innecesariamente sobre personas defensoras de dere-
chos humanos, incluidos periodistas, de tal manera que estas restricciones no lleguen a
constituir causas para criminalizar sus actividades.

También llama la atención sobre la condición de riesgo de contagio de COVID- de las


personas en prisión detenidas, para que los Estados procuren las medidas de distancia-
miento que garanticen la integridad de su salud.

En relación con la libertad de reunión, se plantea que su restricción debe estar basada en
la ley, instrumentándose sólo en caso de ser necesario y tener un carácter proporcional
al objetivo que se persigue. Así mismo, se considera que los Estados deben garantizar el
derecho a la manifestación y únicamente restringirlo cuando estrictamente se pudiera
ver afectada la salud pública, pues se estima que este derecho se puede ejercer incorpo-
rando la práctica de la distancia entre personas.

  
Dado que la pandemia por COVID- requiere de la recolección de información sensi-
ble, su uso debe estar estrictamente limitado a las necesidades de salud pública, por ello,
este documento plantea hacer un seguimiento cercano de la forma en que se utilice,
incluyendo la incorporación de la protección de datos personales, la advertencia a las
personas sobre la utilidad que tendrá su información personal para el manejo de la pan-
demia; transparentar su uso y evitar que las diferentes instituciones de gobierno puedan
utilizarla a menos que se trate de situaciones absolutamente necesarias.

Finalmente, en este documento se considera que el empleo de medidas de vigilancia


deben ser proporcionales, lícitas y necesarias, procurando que sean lo menos intrusivas,
lo que significa que su uso únicamente se justifica por necesidades de salud pública, de
tal manera que el monitoreo sobre las personas que llegara a ser necesario para el con-
trol de los contagios de la enfermedad de COVID-, no debe estar bajo el dominio de
instancias de seguridad nacional o de inteligencia sino en instituciones independientes
y adecuadas para este propósito.

Desde la perspectiva de la sociedad civil, también se ha llamado la atención sobre la im-


portancia del Estado en relación con el respeto de los derechos humanos en el contexto
de la pandemia. En este sentido, la importante organización a nivel mundial defensora
de los derechos humanos, Human Rights Watch, se ha manifestado sobre el impacto
negativo que esta pandemia pudiera tener en estos derechos, por lo que han propuesto a
los países las siguientes medidas:
Proteger la libertad de expresión y garantizar el acceso a información relevante y
fidedigna sobre la pandemia.
Proteger a las personas que estén detenidas, nacionales o migrantes, así como
aquellas que se encuentren en instituciones de atención especial por su condición
de discapacidad o por ser adultos mayores.
Proteger a los trabajadores de la salud, garantizando su acceso a equipos de pro-
tección personal adecuados; desarrollar programas de protección social para las
familias de estos trabajadores que fallezcan o enfermen cumpliendo con su traba-
jo, así como monitorear e impedir ataques contra sus personas.

  
Asegurar el derecho a la educación durante el confinamiento, por medio del uso
de la tecnología junto con la adopción de medidas adicionales una vez que se re-
abran las escuelas.
Proteger la confidencialidad del paciente y eliminar la discriminación y estigma a
partir de esta condición.
Garantizar el acceso a la atención médica de las poblaciones marginadas.
Proteger y apoyar a las organizaciones comunitarias y de la sociedad civil.
Garantizar el derecho al agua y al saneamiento.
Asegurar que la ayuda humanitaria continúe en los lugares de países afectados
por otros conflictos, por impacto de cambio climático o eventos naturales.
Desarrollar políticas públicas de ayuda económica para trabajadores de bajos sa-
larios (Dimensiones de derechos humanos en la respuesta al COVID-,  de
marzo de ).

La afectación que los derechos de ciudadanía, los derechos humanos y por consiguien-
te la democracia, puedan tener por efectos de medidas de contención de la pandemia
de COVID-, también ha llamado poderosamente la atención estudiosos sociales y
académicos. Por ejemplo Ozlak (), alerta sobre el uso del avance tecnológico ma-
terializado en las Tecnologías de la Información y el Conocimiento (), el big data,
la inteligencia artificial o la robótica, durante la pandemia de COVID- para resolver
problemas logísticos, de salud, financieros y de seguridad. Estos usos que, por ejem-
plo, en China, han incluido el reconocimiento facial y cámaras térmicas para identifi-
car a personas infectadas, o la exigencia de registrar las huellas digitales en estaciones
de trenes para realizar la trazabilidad de los movimientos de las personas y de posibles
contagios, lo han llevado a considerar el riesgo de que los datos registrados puedan ser
utilizados masivamente para la vigilancia de los ciudadanos, poniendo en entredicho
la gobernabilidad democrática.

2 Conjuntos o combinaciones de datos de grandes volúmenes y velocidad de crecimiento gestionadas por tecnologías
altamente especializadas.

  
En el caso de América Latina, Oslak advierte sobre el uso mayoritario de gobiernos que
han optado por restringir los derechos ciudadanos, a partir de recuperar las observacio-
nes que al respecto han manifestado organismos de defensa de derechos humanos como
Human Rights Watch o Civic Space Guardian, según los cuales estas medidas limitan
libertades ciudadanas como el tránsito, reunión y manifestación, como consecuencia
del aislamiento obligatorio o el toque de queda. Este tipo de acciones de gobierno se han
observado, por ejemplo, en El Salvador donde las Fuerzas Armadas y la seguridad po-
licial han sido empleadas para hacer cumplir las disposiciones de confinamiento. Otro
ejemplo es Perú, país que aprobó una ley de protección policial penal para el personal
que, en cumplimiento de sus funciones, llegue a causar muertes o lesiones.

Oslak (), señala que los ejemplos anteriores, pueden alcanzar dimensiones expo-
nenciales si se agrega el uso de los datos y la información, pues se sumarían a los histó-
ricos mecanismos de dominación como lo han sido la coerción, el dinero o la ideología.
Por esta razón, plantea la necesidad de que el uso del desarrollo tecnológico, después de
la pandemia no alcance a deteriorar la calidad de la democracia.

Con cada una de las observaciones y recomendaciones realizadas por organismos de-
fensores de derechos humanos a nivel internacional, y las que se sumarán como pro-
blemática planteada por Ozlak en relación con la calidad de la de democracia, se ha em-
pezado a construir una agenda de investigación para dar seguimiento a las acciones de
política pública que los Estados de mundo están implementado y lo seguirán haciendo
en tanto, no se haya superado el peligro para la vida que hasta ahora representa el virus
de la enfermedad de COVID-.

Acciones de política pública en México para enfrentar el COVID-


En México, las acciones de política del gobierno federal para enfrentar la propagación
de la pandemia de COVID-, se han guiado por dos objetivos generales, por un lado, lo-
grar que ninguna persona quede fuera del derecho a la atención médica y, por otro lado,
diseñar las acciones de mitigación sobre la base del respeto de los derechos humanos,
objetivos que se han ejecutado en tres fases. La Fase  comprendió del  de febrero al 

  
de marzo de ; la Fase  se desarrolló entre el  de marzo y el  de abril y, la Fase
, se planteó en un primer momento abarcar del  de abril al  de mayo de este año,
aunque se ha extendido en tanto las autoridades sanitarias no reconozcan, para el caso
de cada entidad federativa, las condiciones necesarias para reiniciar paulatinamente to-
das las actividades económicas, sociales y educativas.

La Fase  se dio por iniciada, a partir de que la Secretaría de Salud detectó el primer
caso de COVID- en el país, y se caracterizó por ser el momento en el que los prime-
ros casos de la enfermedad eran importados a través de connacionales y extranjeros
que estuvieron en países afectados por la enfermedad y, al llegar a México presentaron
síntomas de COVID-.

En esta fase se implementó la comunicación oficial a nivel federal que diera cuenta a la
ciudadanía sobre la evolución de la pandemia, así como las medidas de política pública
adoptadas, a través de una conferencia diaria a cargo del subsecretario de Promoción
y Prevención de la Salud de la Secretaría de Salud. La primera de estas conferencias
tuvo lugar el  de febrero. Otros países también han establecido mecanismo de co-
municación oficial cotidiana con sus ciudadanos como por ejemplo Taiwán en donde
diariamente se emitió un comunicado; en Corea del Sur país que adoptó también este
mecanismo, pero con dos comunicados al día, o Italia que realizó conferencias de pren-
sa diarias para dar a conocer datos sobre la pandemia.

El  de marzo, un día después del primer fallecimiento por COVID- en México, el


Consejo de Salubridad catalogó a esta enfermedad como grave de atención prioritaria,
aprobándose medidas de preparación, prevención y control de la epidemia.

El  de marzo, la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud anun-


ció la estrategia denominada Susana Distancia con un personaje que promueve la sepa-
ración física de las personas para evitar contagios (Dos meses con epidemia: la ruta del
COVID- en México,  de abril de ).

  
El  de marzo, la Secretaría de Salud publicó en el Diario Oficial de la Federación
el acuerdo que estableció la suspensión inmediata de actividades no esenciales para
mitigar la transmisión del virus SARS-CoV, a partir del  de marzo y hasta el 
de abril. En este acuerdo se exhortó a la población residente en México y a la que
arribara al territorio nacional a cumplir un resguardo domiciliario, entendido como
la “limitación voluntaria de movilidad, permaneciendo en el domicilio particular (…)
el mayor tiempo posible” (Acuerdo por el que se establecen acciones extraordinarias
para atender la emergencia sanitaria generada por el virus SARS-CoV.  de marzo
de , párr. ). Este acuerdo suspendió temporalmente la aplicación de encuestas
y censos hasta nuevo aviso.

Sobre este acuerdo, es de destacarse que en su artículo  se dejó claro que todas
las medidas de contención de la pandemia deberían aplicarse con estricto apego a los
derechos humanos.

La Fase  de la pandemia en México, comenzó una vez que se constató la existencia de


transmisión comunitaria de la enfermedad de COVID-, es decir, como resultado de
contagios que tuvieron lugar en el territorio nacional. En esta fase se cancelaron even-
tos masivos, se decretó la suspensión de clases en una primera etapa que comprendió
del  de marzo al  de abril, y se instó a las empresas a optar por el trabajo de sus
empleados desde casa.

En términos de acciones de política pública específicas para garantizar el derecho a la


salud, el gobierno federal tomó las siguientes medidas:
Contratación del personal de salud.
Acciones para contar con infraestructura hospitalaria e insumos necesarios.
Asignación de recursos financieros.
Fortalecimiento de la estrategia de distanciamiento social.
Activación del plan de apoyo - de la Secretaría de la Defensa Nacional
() y del Plan Marina de la Armada de México (Comunicado de la Secreta-
ría de Salud.  de marzo de ).

  
Cabe resaltar, que para la atención de esta crisis sanitaria hasta el  de junio se habían
contratado un total de , profesionales de la salud a través de Instituto de Salud
para el Bienestar ().También es de señalarse que para logar la cobertura máxima
y garantizar el derecho de acceso a los servicios de salud por efectos de la enfermedad
de COVID-, se inició a finales de marzo, la primera de tres etapas de reconversión
hospitalaria, esto es, el reacondicionamiento de hospitales ya existentes del sector salud,
para dar atención a los casos graves de esta enfermedad.

En relación con la asignación de recursos, el  de marzo, se dio a conocer que el gobier-


no federal invertiría , millones de pesos, que se han usado para realizar diversas
compras de alrededor de  millones de insumos de equipo de diagnóstico, material
de higiene y medicamentos (Gobierno de  destinará , millones de pesos para
atención de coronavirus,  de marzo de , Expansión Política).

Por otro lado, también vale la pena destacar que la acción número cuatro, se imple-
mentó por medio de la Jornada Nacional de Sana Distancia, que en una primera etapa
tuvo lugar entre el  de marzo y  de abril, ampliándose posteriormente hasta el 
de mayo. El objetivo de esta jornada fue instar a la población al confinamiento volun-
tario; así, se diseñó la publicidad de esta jornada bajo el eslogan de “Seamos solidarios
quédate en casa”, apelando a la conciencia de los ciudadanos para solidarizarse con
quienes por motivos de trabajo, especialmente de quienes forman parte de la econo-
mía informal y no pueden atender este llamado no pueden llevar a cabo el autocon-
finamiento, como se ha reiterado en innumerables ocasiones durante la conferencia
diaria de la Secretaría de Salud.

La Fase  de lucha contra la pandemia se implementó a partir de  de abril y, se ha ca-


racterizado por el ascenso rápido del número de casos de la enfermedad de COVID-,
por lo que la acción de política más relevante ha sido el reforzamiento de la reconversión
hospitalaria en todo el país. Esta acción ha tenido tres objetivos: ) buscar que la pande-
mia fuera más larga, en lugar de que ocurriera en un breve lapso de tiempo para lograr
la reconversión hospitalaria; ) evitar altos números de casos de la enfermedad por día

  
para no saturar la ocupación hospitalaria; y ) continuar con el aumento de la capacidad
hospitalaria (Conferencia de prensa de la Secretaría de Salud,  de junio de ).

A la fecha del  de junio, había un total de  Hospitales  en todo el país, con
, camas de atención general para pacientes graves, y , camas con ventilador
para pacientes con un muy alto grado de complicación de la enfermedad. El uso de la
capacidad hospitalaria no ha rebasado el  por ciento para el caso de camas de atención
general y, de un  por ciento para las camas con ventilador para la de atención de pa-
cientes críticos en las entidades donde la pandemia ha tenido el mayor número de casos
que son Ciudad de México y Estado de México, pues la acción consiste en habilitar la
infraestructura hospitalaria necesaria para evitar la saturación (Conferencia de prensa
de la Secretaría de Salud,  de junio de ).

En esta Fase , el día  de mayo se agregaron tres actividades empresariales a las esencia-
les que fueron la construcción, minería y automotriz, que reanudarían actividades a partir
de  de junio, dando lugar al regreso escalonado de la actividad económica a partir de la
idea de que esta reapertura gradual se daría en el marco de la estrategia denominada Nue-
va Normalidad. Para reglamentar la reapertura de algunas actividades económicas que
en esencia fueron las agregadas el día  de mayo, el día  de ese mes se publicaron, en el
Diario Oficial de la Federación, los Lineamientos Técnicos para la Reapertura de la Ac-
tividades Económicas, elaborados de manera coordinada por la Secretaría de Economía,
la Secretaría de Salud, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Instituto Mexicano
del Seguro Social. Estos lineamientos tienen cuatro principios rectores:
Privilegiar la salud y la vida.
Solidaridad y no discriminación.
Economía moral y eficiencia productiva.
Responsabilidad compartida.

Sobre los principios anteriores, interesa comentar el último pues en éste, se hace alusión
de manera específica a la coordinación que debe haber en la participación de los secto-
res público, social y privado en la implementación de estos lineamientos.

  
La manera en la que se concibe esta coordinación queda planteada desde la presentación
del documento, donde se afirma que ante la enfermedad del COVID- “todos tenemos
que asumir las responsabilidades que nos tocan, cuidarnos entre todos (resaltado pro-
pio) y, de manera particular, a las compañeras y compañeros de trabajo en situación de
mayor riesgo. El éxito de la reapertura es responsabilidad de todos (resaltado propio)”
(Lineamientos Técnicos de Seguridad Sanitaria en el Entorno Laboral, p.).

Como parte de la Nueva Normalidad, el gobierno dio lugar a acciones para que
las empresas y negocios que pretendan reestablecer sus actividades, satisfagan los
requerimientos de los lineamientos emitidos para la reapertura económica, sobre
la base de la buena fe y la confianza que se ha hecho patente en el instrumento de-
nominado Autoevaluación del Protocolo de Seguridad Sanitaria, un cuestionario de
 preguntas en el que los dueños de las empresas, bajo juramento de decir verdad,
señalan las condiciones sanitarias con las que cuentan sus establecimientos para
poder reiniciar actividades.

El llamado a la acción solidaria de la sociedad ha permeado el discurso de la clase go-


bernante, empezando por el Presidente López Obrador quien afirmó que en el inicio
de la Nueva Normalidad, en las industrias privará el compromiso responsable de las
empresas para proteger la salud de los trabajadores, que tendrá que manifestarse en el
cumplimiento de los protocolos establecidos por las secretarías de Salud y Economía.
De esta forma, durante esta fase, el Presidente ha vuelto a manifestar su convicción
de que en esta nueva etapa era necesario el cuidado de unos a otros por convicción, a
partir del uso de la razón y el derecho, en lugar del uso de la fuerza.

Fue así, como el gobierno federal planteó que a partir del  de junio, la reapertura de la
actividad económica, social y escolar en los estados donde fuera posible, ocurriría te-
niéndose en cuenta que la pandemia no está superada y, que de la manera en la que las
empresas y las personas atendieran las recomendaciones sanitarias, dependería con-
siderar ciertos niveles de alerta para avanzar o detener la actividad socio-económica,

  
para lo cual, se estableció un Semáforo nacional que permitirá la vigilancia epidemio-
lógica de las entidades federativas.

En términos de garantizar los derechos humanos, las acciones de política pública adop-
tadas por el gobierno federal para mitigar la propagación de la enfermedad de COVID,
han sido claras al ejecutarse observando su respeto a pesar de las voces que han señala-
do la necesidad del uso de la fuerza para lograr un mayor impacto. Adicionalmente, la
estrategia de prolongar en el tiempo la curva epidémica, ha permitido la atención mé-
dica de quienes la han requerido, con lo cual se ha garantizado el acceso al derecho a la
salud. En este sentido, a través del gobierno federal, se ha mostrado una acción de Estado
que ha colocado a los derechos en el centro del diseño y ejecución de acciones de políti-
ca. No obstante, las precarias condiciones de las estructuras económicas y, en muchos
casos también, sociales existentes en este país, plantean que esta estrategia sanitaria
tenga lugar en medio de graves afectaciones económicas y sociales que dan cuenta, de la
precariedad y de la afectación que seguirán teniendo los derechos humanos en México.

Los derechos humanos en México en el contexto de la pandemia


A pesar de que las acciones de política del gobierno federal han tenido como centro el
respeto de los derechos humanos apelando a la solidaridad de los ciudadanos, el uso de
medidas coercitivas en los estados y municipios durante la pandemia han causado ya
graves violaciones a estos derechos.

Desde el mes de abril, durante la Fase  del plan de contención de la transmisión del
virus de la enfermedad COVID-, varios estados de la república decretaron el uso obli-
gatorio de mascarillas, comúnmente conocidas como cubrebocas, en el espacio público
como el transporte, las tiendas de autoservicio, los mercados, las vías públicas, etcétera.
Varios estados impusieron multas por no usarlo como fue el caso de Jalisco en el que se
incluyó también la detención por  horas y, la policía fue facultada para inquirir a los
ciudadanos sobre las razones por las que no estaban acatando el resguardo domiciliario.
Otros estados que adoptaron medidas similares fueron, Coahuila, Guanajuato, Tabasco,
Puebla, Morelos Tamaulipas, Nuevo León, Quintana Roo, Oaxaca, Durango, Yucatán.

  
En los estados de Aguascalientes, Estado de México, Sonora, Michoacán estas medidas
se impusieron con el cobro de multas. En Aguascalientes, además, se creó la “Guardia
Sanitaria” con inspectores que monitorean los espacios públicos. En Coahuila y Yucatán
las medidas incluyeron la creación de filtros policiacos para controlar que la entrada
y salida de vehículos fuera por razones estrictamente necesarias. A estas medidas se
sumó el Hoy no circula sanitario al uso de vehículos en entidades como Tabasco, Puebla
y Ciudad de México (Estados de México donde se aplicarán multas durante la Fase  de
COVID-.  de abril ).

El uso de mascarillas como medida preventiva durante la pandemia fue replicada en los
municipios de los estados, como en Naucalpan, Estado de México, en donde se anunció
la aplicación de multas a las personas que no lo utilizaran, que podrían llegan hasta
, pesos. De igual manera, en Toluca se anunciaron medidas administrativas acree-
doras a multas o arresto por  horas (Multan hasta con , pesos a quienes no usen
cubrebocas en el Edomex,  de abril de ; García, Adriana, Estas son las medidas
por no usar cubrebocas,  de abril ).

El  de abril se dio a conocer que, en Irapuato, Guanajuato, la policía había arrestado en


dos días a  personas por no usar mascarillas, quienes para lograr su libertad tuvieron
que pagar una multa de mil  pesos o estar detenidos por  horas. En ese mismo es-
tado, pero en el municipio de León, el alcalde anunció en esas fechas que se arrestaría a
las personas que no usaran mascarillas, y se aplicarían multas de hasta  mil  pesos
(García, Carlos y Henríquez, Elio,  de abril, ).

La aplicación de medidas que sancionan el no uso de mascarilla o el libre tránsito, ha


dado lugar a la activación de organizaciones sociales, como sucedió en el caso de Oaxaca
en donde un juez de distrito, determinó la suspensión provisional del decreto emitido
por el gobierno de esa entidad, por el que se pretendía sancionar con arresto de hasta 
horas a las personas que no utilizaran mascarilla en el espacio público, tras un amparo
promovido por el Comité de Defensa de Derechos Humanos Gobixha (Concede juez
amparo contra arresto por no usar cubrebocas en Oaxaca,  de mayo de ).

  
Sin embargo, uno de los casos más graves tuvo lugar el  de junio de , cuando se
reportó que en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco, el joven Giovanni López fue de-
tenido y golpeado por elementos de la policía ministerial, y después reportado como fa-
llecido, haciéndose patente el uso irracional de la fuerza pública y el abuso de autoridad.
Un caso similar había tenido lugar el  de febrero en Tijuana, Baja California, cuando la
policía municipal detuvo a una persona en situación de calle, a la que se reportó después
como fallecido estando bajo custodia de la policía municipal (Investigan muerte de Gio-
vanni López, el joven detenido en Jalisco por no usar cubreboca”,  de junio de ).

Frente a estos hechos, el gobierno federal, a través del Subsecretario de Derechos Huma-
nos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, condenó lo que consideró
la “presunta ejecución extrajudicial y clara violación de derechos humanos”, y llamó a
que todos los órdenes de gobierno garanticen la vigencia de los derechos humanos en
medio de las condiciones sanitarias para controlar la pandemia de COVID- (SEGOB
condena muerte de Giovanni López, detenido en Jalisco por no usar cubreboca,  de
junio de ).

Por su parte la Comisión Nacional de Derechos Humanos dio a conocer el  de junio


que había iniciado una investigación de oficio y ejercido su facultad de atracción, sobre
caso el caso de asesinato de Giovanni López (Partida,  de junio de ).

La respuesta de la sociedad no se ha dejado esperar y así como organizaciones defen-


soras de derechos humanos han realizado acciones para impedir su atropello, la ciuda-
danía ha llevado a cabo movilizaciones para repudiar el uso excesivo e ilegítimo de la
fuerza pública en relación con acciones como el uso de mascarillas, que llevó a la muerte
del joven de Jalisco. En la ciudad de Guadalajara, capital de ese estado, la manifestación
que ahí tuvo lugar para protestar por el asesinato de Giovanni López, fue duramente
reprimida por las fuerzas de seguridad pública. Una situación similar ocurrió durante la
manifestación que por este mismo hecho tuvo lugar en Ciudad de México, en donde las
fuerzas policiacas también reprimieron a los manifestantes.

  
Aunque ha sido loable que durante la pandemia el gobierno de México haya desarrollado
diversos acuerdos y protocolos de salud para el reinicio de actividades del medio laboral,
éstos faltan aún para las actividades sociales y educativas. A pesar de la importancia de
estos lineamientos y de las disposiciones que en los órdenes estatal y municipal se han
establecido para contener los contagios de la enfermedad de COVID-, su aplicación
ha ocasionado inadecuadas y erróneas interpretaciones entre las policías estatales y mu-
nicipales entre las que hace falta la creación de protocolos para el uso de la fuerza, que
sean proporcionales a las medidas que se pretende resguardar, además, de ser necesaria
la capacitación especial para la aplicación de estos protocolos o medidas sanitarias. Al
respecto, el ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón
Cossío, considera que los abusos en el uso de la fuerza como los que se han comentado,
se explican por las características del contexto mexicano en el que existen estructuras
jurídicas endebles y cuestionables, que se evidencian en momentos de crisis como el ac-
tual (Aristegui Noticias,  de junio de ). Pero la debilidad de estructuras jurídicas
no es la única, también la precariedad de otro tipo de estructuras como la económica
que no permite que alrededor del  por ciento de la población económicamente activa
que se encuentra en la informalidad, pueda seguir las recomendaciones de sanitarias, ni
pueda mostrar una cultura cívica solidaria de la mejor manera.

A la falta de trabajo formal existente, y el que se agregará como saldo de esta pandemia,
se deben sumar otros graves problemas que esta crisis sanitaria ha mostrado de manera
muy clara, como la falta de acceso universal y efectivo al derecho a la salud, la precarie-
dad de la infraestructura educativa, o la violencia doméstica, estos problemas responden
también a la debilidad de otras estructuras públicas y sociales, y requieren una atención
urgente del Estado.

La centralidad del Estado: a manera de reflexión final


En momentos como el actual, el planteamiento de T.H. Marshall sobre la necesidad de
un mínimo de bienestar para que los derechos de ciudadanía sean efectivos, es evidente,
por ello, no puede postergarse más la discusión sobre la importancia de la dimensión
social de la ciudadanía para hacer reales los derechos civiles y políticos. La necesidad de

  
un mínimo de bienestar material, como lo argumentó T.H. Marshall en su influyente
ensayo de  Ciudadanía y Clase Social, vuelve a cobrar sentido en momentos de la
crisis de salud por la pandemia de COVID- en la medida que el Estado neoliberal, que
desmanteló los sistemas de salud en muchos países del mundo, reclama la centralidad
del Estado para lograr el bienestar a partir de los derechos sociales como la salud, la
educación o el empleo y, en general para hacer realidad los derechos humanos.

Hoy día la idea de bienestar debe estar en el centro de la construcción de lo público; al


mismo tiempo es innegable que esta construcción ya no se concibe como producto ex-
clusivo del Estado porque la participación ciudadana, incluida la de la empresa privada,
es necesaria, dando lugar a la co-creación de gobierno o gobernanza, forma de gobierno
cuya adopción en mucho se ha debido al impulso que desde los años  le han dado los
organismos financieros internacionales como el  y el . Bajo el esquema de la co-
creación de gobierno, lo que no se debe olvidar es que el Estado es la única estructura
que puede imponerse por sobre los intereses particulares que conlleva en la práctica, la
participación ciudadana, además de que es el ente que, por sus características y función
en la sociedad, está llamado a cuentas.

Por estas razones, la participación ciudadana o el ejercicio de la ciudadanía sustantiva a


la que se convoca para enfrentar la pandemia y transitar hacia una Nueva Normalidad,
a partir de la solidaridad de unos con otros, debe estar asegurada por la centralidad del
Estado para dirigir los esfuerzos de la sociedad civil y de la ciudadanía, hacia la garantía
del respeto de los derechos humanos.

Las medidas sanitarias que es este momento se adopten en México, tendrán que lograr
el equilibrio entre la defensa del derecho a la participación como un derecho humano,
y recuperar aquellos enfoques de gobernanza que postulan la centralidad del Estado,
en lugar de los que han propugnado por su disminución, bajo el argumento de su inefi-
ciencia, falta de recursos, opacidad o distanciamiento de la realidad concreta. En este
sentido posturas como las que definen a la gobernanza como “…el proceso que propor-
ciona dirección a la economía y a la sociedad (…), que permite resolver los conflictos e

  
intereses (por medio de procesos colectivos), en los que se pueda devolver al gobierno
y al Estado una posición más central en la acción de gobernar”(Peters, , pág.),
alumbran la discusión del tipo de Estado y de acción de gobierno que están demandando
las sociedades actuales.

Durante la pandemia de COVID-, los Estados han asumido la responsabilidad de lle-


var a cabo estrategias y acciones de política para combatir y enfrentar la enfermedad, la
solidaridad social también se ha manifestado de manera muy importante, se han hecho
acuerdos o convenios de colaboración con la empresa privada, no obstante, las institu-
ciones internacionales como la  a través de la  y sus filiales regionales como la
Organización Panamericana de la Salud, se dirigen hacia los Estados para hacer lla-
mados y recomendaciones sobre salud pública. Por otro lado, la  por medio de su
Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, ha hecho de igual manera,
llamamientos y emitido alertas sobre la responsabilidad que los Estados tienen de aten-
der los efectos de la pandemia bajo la estricta observancia de los derechos humanos.
Esta pandemia ha mostrado que la centralidad del Estado no puede dejarse de lado.

Sobre la centralidad del Estado en momentos de adopción generalizada del enfoque


de gobernanza como efecto de la globalización, Peters () ha argumentado que se
debe tratar de una forma de gobernar en la que el Estado permita cierta libertad de
acción de los sectores social y privado, pero al mismo tiempo, retenga la capacidad
de poder retirarla si es necesario. Para este autor, la actividad del Estado consiste en
facultar a otros actores en la actividad de gobernar, pero reteniendo la capacidad de
ejercer sobre ellos un poder substancial.

Por otro lado, el autor señala que las instituciones del Estado están diseñadas para ga-
rantizar responsabilidad, así como para reestructurarse o mejorar su diseño para res-
ponder por sus actos y asumir la rendición de cuentas (accountability), en tanto que los
actores de la sociedad civil y la empresa privada, al tener sus propios objetivos y valores,
no siempre están interesados en responder a la demanda de la rendición de cuentas.

  
Durante la conferencia de prensa diaria que realiza la Secretaría de Salud del gobierno
federal de México, su titular el Dr. Jorge Alcocer Varela, citó, el  de mayo, la frase
de Dostoievski “todos somos solidarios de todos” para hacer un llamado a las empre-
sas y los trabajadores que reanudarían actividades el  de junio dando paso a la etapa
de la Nueva Normalidad. La frase no obstante se enfrenta a una realidad cuya lógica
ha descansado de manera exacerbada en la búsqueda de la libertad negativa, o sea, la
importancia que durante el achicamiento del Estado se ha dado a la demanda de que
nadie intervenga u obstaculice las acciones de las personas, impulsada concretamente
por el interés particular del mercado, que ha provocado que se dejen de lado la justicia
social y la solidaridad. A pesar de que en México, las acciones de política pública para
la atención de la pandemia han buscado dos objetivos fincados en los derechos, por un
lado, la atención universal de todas las personas con la enfermedad de COVID y, por
otro lado, diseñar las acciones de mitigación y atención de la pandemia sobre la base del
respeto de los derechos humanos, hoy para acceder a la justicia social y la solidaridad, es
claramente necesaria la actuación del Estado que, si bien ya no es el único productor de
lo público y requiere de la participación ciudadana, sigue siendo sin duda el único ente
capaz de imponerla por sobre los intereses particulares.

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por el virus SARS-CoV. ( de marzo de ). Diario Oficial de la Federación, , México.
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  
Cambio de época y las implicaciones
de la Cuarta Transformación en México
Mariano Velasco Torres, Humberto Cantellano Rodríguez, y Edmundo Perroni Rocha

Introducción
Históricamente la sociedad ha experimentado tres revoluciones industriales, en la pri-
mera (-), los procesos de producción fueron mecanizados mediante el uso del
vapor, en la segunda (fines del siglo  y principios del ), el combustible de la meca-
nización fue la electricidad y los combustoleos fósiles, en la tercera, inicia desde ,
conocida como la revolución digital o del ordenador, la industria se informatizó (uso
de servidores y la informática personal) y automatizó. El progreso tecnológico no ha
cesado, por el contrario, hay señales de una cuarta revolución industrial basada en la
hiperconectividad y los sistemas ciberfísicos (Oliván, ).

Adicional a la cuarta revolución industrial se ha experimentado inestabilidad en los


procesos ambientales, sociales, económicos, políticos e institucionales; desorganización
de los marcos de referencia que guiaban a los actores sociales; discontinuidad de las
prioridades que orientaban la inversión y el desarrollo, inseguridad en el futuro de los
1 Profesor de Carrera en la Facultad de Administración de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, tiene el
grado de Doctor en Ciencias para el Desarrollo Agrícola Regional y Maestro en Ciencias Económicas, trabaja la línea de
investigación de Istituciones y Estrategias para el desarrollo en el Cuerpo Académico Instituciones y Desarrollo.
2 Profesor-Investigador en la Facultad de Administración de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, es Doctor
en Administración y Maestro en Economía, trabaja la línea de investigación Instituciones y Estrategias para el desarrollo
y de manera particular trabaja con indicadores sociales para medir el impacto de la gestión pública en el Cuerpo Aca-
démico Instituciones y Desarrollo.
3 Profesor-Investigador en la Facultad de Administración de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, realiza
estudios doctorales en Administración Pública. Trabaja la línea de investigación de Administraciones Públicas Efectivas
en el Cuerpo Académico Instituciones y Desarrollo.

  
ciudadanos. En definitiva son los síntomas de un cambio de época, no de una época de
cambios (De Souza, : ).

La cuarta revolución industrial fue declarada, como tal, en el Foro Económico Mun-
dial en  y se caracteriza por la aplicación del internet en la industria, los servicios,
en la conectividad de máquinas, en la aplicación de dispositivos inteligentes y en las
redes en todo el mundo.

En cambio, varias revoluciones tecnocientíficas –informática, nanotecnología, inge-


niería genética, robótica, nuevos materiales, etcétera– están cambiando el paradigma
internacional de desarrollo, porque constituyen el nuevo sistema de técnicas para trans-
formar a la realidad de forma dominante (De Souza, ).

Una época se caracteriza por la existencia de un relativo grado de estabilidad y satis-


facción; hecho posible en gran parte por la correlación de fuerzas que prevalecen en un
determinado tiempo. El cambio de época lo podemos caracterizar a partir de cuatro
acontencimientos históricos a nivel mundial, el político, el económico, las tecnologías
de la información y comunicación y el tecnológico (uso de nuevos materiales en los pro-
cesos de producción).

Respecto a los cambios políticos, a raíz de la crisis del modelo neoliberal, se puede
observar el repunte de las fuerzas progresistas y de izquierda en América Latina
(), históricamente en países donde se observó mayor pobreza y desigualdad, las
elecciones de gobierno han favorecido a candidatos de la izquierda y centro izquierda
(Harnecker, ).

Los cambios políticos se pueden apreciar desde la retórica contra el neoliberalismo,


cambios sociales o consolidación de un Estado nacional, es decir, gobiernos populares
emanados de un partido de izquierda y caracterizados como progresistas, como Lula
() en Brasil, Evo Morales (, ) en Bolivia, Néstor Kirchner () y Cristi-
na Fernández () en Argentina, Hugo Chávez () en Venezuela, Tabaré Vázquez

  
() y José Mujica ( ) en Uruguay, Michelle Bachelet () en Chile, Rafael Co-
rrea ( y ) en Ecuador, Daniel Ortega () en Nicaragua, Alvaro Colón ()
en Guatemala, Fernando Lugo () en Paraguay, Mauricio Funes () en el Salva-
dor. Todos estos gobiernos han implementado políticas diferenciadas a las propuestas
iniciales del denominado Consenso de Washington.

De manera más reciente, los cambios políticos mas notorios han sido el triunfo del iz-
quierdista Andrés Manuel López Obrador () en México, el ultraderechista Bolsona-
ro () en Brasil y el centro-derechista Emmanuel Macron () en Francia y Donald
Trump () en Estados Unidos.

En estos países de , Estados Unidos y la Unión Europea se pueden caracterizar dos
modelos de liderazgo presidenciales, por un lado, aquellos que postulan políticas esta-
tistas y nacionalistas en contra de los intereses del sector privado en países como Boli-
via, Ecuador y Venezuela, por el otro, políticas conciliatoras acordes con los principios
del libre mercado implementadas en Brasil, Chile y Uruguay (Alegre, )

Con el presidente Lula en Brasil, se le otorgó espacios de poder político a la clase obrera,
también se realizaron cambios tributarios y de seguridad social.

Con Néstor en Argentina, después de una crisis económica que generó recesión y de-
valuación de su moneda local, se renegoció la deuda externa, hubo mejoramiento del
empleo, aunque las relaciones de poder no cambiaron significativamente (relación
público-privado), se implementaron reformas para la redistribución del ingreso, así
como atención a la demanda de una mayor calidad institucional y un diálogo político
(García ).

En Venezuela, en un ambiente de estancamiento de la inversión, el crecimiento, el sa-


lario y la disminución de la renta petrolera, el gobierno de Chávez instauró un régimen
antineoliberal y militar. Se observaron cambios en los mecanismos tradicionales del
clientelismo y sociales. El modelo económico se caracterizó por un desarrollo endógeno

  
y de integración en , aunque más tarde se convirtió en una dictadura. Se observó tam-
bién un cambio de élite, los cargos de gobierno fueron ocupados por militares y líderes
del sector popular y civil, que hasta ese momento no habían tenido acceso al poder po-
lítico y de toma de desciciones (Elías, ).

Para el año , la mayoría de los gobiernos de , con excepción de los gobiernos de
Colombia, Panamá, México y Perú, se consideraban como progresistas, es decir, ya se
habían implementado cambios políticos, discontinuos de manera histórica en algunos
casos y heterogeneos en otros, dado que no estan en línea directa con un cambio radical
o un movimiento internacional (Aceves, ).

Aunque los cambios implementados por los nuevos gobiernos de izquierda o progresis-
tas no son generalizados y sostenibles en estos países, los primeros en manifestarse son
los sociales, surgimiento de nuevos sujetos sociales y efectos como mejoras salariales,
redistribución del ingreso e impuestos progresivos, adicionalmente se pueden apreciar
los cambios en los procesos de gobernanza, es decir, un cambio en la relación entre go-
bierno y gobernados, como la democratización de las decisiones de gobierno, recupera-
ción de las funciones fundamentales del Estado y acciones de transparencia.

Los gobiernos pregresistas se han preocupado por un mayor crecimiento y desarrollo eco-
nómicos, el fortalecimiento del comercio internacional y la disminución de la deuda públi-
ca, aunque para un cambio de modelo se requiere de profundas reformas estructurales.

Se ha creado una nueva correlación de fuerzas que complica la consolidación del libe-
ralismo económico, se busca una nueva forma de hacer política económica con nuevos
actores sociales y con una agenda propia, independiente a la política neoliberal (política
económica dictada por los organismos financieros internacionales).

El gran reto es mantener la confianza ciudadana y la expectativa de sus representa-


dos, por ello, se requiere de una política centrada en el ciudadano, de transparencia
en las acciones de gobierno y que los resultados de las desiciones democráticas tengan

  
impacto, es decir, orientados a resultados. El reclamo ahora será una nueva manera de
hacer política, un proceso de adecuación y reestructuración de los institutos políticos,
en este proceso, debe existir oportunidad para nuevos liderazgos.

Se ha generado una masa de trabajadores que han perdido su identidad de clase debido
a las múltiples formas de contrato, los sindicatos ya no asumen su papel de intermedia-
dor, su objetivo está centrado en perpetuar su cuota de poder político. El salario de esta
clase social se ha generalizado y caracterizado por una pérdida de su poder adquisitivo
(Mateos y Sanz, ).

Ante la crisis de representación, debe fomentarse una democracia participativa en las


desiciones políticas, aquella que se basa en procedimientos institucionales, gestionada
desde arriba y que las formas de decisión debe ser complementada con aportaciones
desde abajo [revocación de mandato, rendición de cuentas, consultas populares, presu-
puestos participativos] (Mateos y Sanz, ).

En otro órden de ideas, el surgimiento de nuevas Tecnologías de la Información y Comu-


nicación () propone un nuevo tipo de responsabilidad estatal para la toma de deci-
siones democráticas y la creación de una nueva cultura ciudadana para su participación
en los procesos de decisiones políticas. Las mejoras tecnológicas cambian también las
relaciones de producción y aumenta la productividad.

Las  iniciadas a principios de siglo , implican una transformación de la huma-
nidad, están cambiando la forma de vivir, trabajar y relacionarnos. La posibilidad de
que millones de personas estén conectadas mediante dispositivos móviles da lugar al
procesamiento, almacenamiento y acceso al conocimiento sin precedentes con un costo
marginal y próximo a cero (Schwad, ).

Respecto a los cambios tecnológicos, de acuerdo con Schwad (:), se expresan de


diferentes formas, como el acceso al conocimiento, en los procesos industriales, la con-
ducta humana y en la salud, esta “confluencia de avances tecnológicos tienen diferentes

  
dimensiones, como la Inteligencia Artificial () [por ejemplo la búsqueda de contenidos
temáticos en Google], la robótica y la automatización, el Internet de las Cosas (IoT), los
vehículos autónomos, la impresión D, la nanotecnología, la biotecnología, la ciencia de
los materiales, el almacenamiento de la energía y la computación cuántica (almacena-
miento de información en chips).

De acuerdo con Ortega (), en materia de salud se están buscando soluciones me-
diante diagnóstico especializados (escaneos) y operaciones hospitalarias, en cibersegu-
ridad, la aplicación de la  es útil en la prevención de fraudes y seguridad de los endpo-
ints (teléfonos celulares y computadoras portátiles).

De acuerdo con García (), se señalan dos ejes de la aplicación de la  a la medicina,


el primero tiene que ver con el diagnóstico digital, es decir, diagnósticos por medio de
imágenes (radiografías, ultrasonido, resonancia magnética, tomografía etc.), el segun-
do, con la historia clínica, un software que registra y acopia un conjunto clasificado
de datos relacionados con el estado de salud de un paciente (tratamientos, consultas,
acciones preventivas, registro de enfermedades, recetas expedidas, resultados de los
tratamientos, operaciones, etc.).

De acuerdo con Ortega (), los robots colaborativos ayudarán a automatizar todo
tipo de procesos, en el caso de las empresas, permitirá reducir tiempos y recursos para
orientarse más a la atención de los clientes.

La  está presente en la autonomía de los vehículos, control de drones, asistentes vir-


tuales y software de traducción. Este tipo de innovaciones son los que cambian nuestra
conducta y forma de pensar, es decir, están presentes en nuestra vida diaria.

Por su parte, la empresa Uber adquirió la empresa  por  mdd, una empresa que
desarrolla tecnología para convertir los camiones de carga en vehículos autónomos.

  
Uber también anunció una alianza con Volvo para desarrollar el primer vehículo to-
talmente autónomo basado en la SUV CX para brindar viajes a partir de . Cabe
destacar que este servicio de viajes en automóviles completamente autónomo ya está
disponible en la ciudad de Pittsburgh.

El IoT se refiere a los dispositivos físicos conectadas a internet en todo el mundo, re-
copilando y compartiendo datos, facilitando la vida de sus usuarios (Lara, a). De
acuerdo con Lara (a), el término IoT está relacionado con todos los dispositivos
conectados a internet y que pueden comunicarse con la red independientemente de
una acción humana.

Se determinó que hay más de diez millones de gadgets del llamado IoT, más de la mitad
son productos de consumo como televisores y bocinas inteligentes, respecto a los em-
presariales, los más utilizados son los contadores electrónicos inteligentes y las cámaras
de seguridad comerciales (Lara, a).

Algunos ejemplos son los asistentes inteligentes del comercio en línea (Amazon, Google
y Apple), sistemas de seguridad inteligentes de los hogares y empresas, la autonomía en
el control de focos en espacios públicos y viviendas, etcétera.

El internet, entendida como una mega–entidad que representa la suma de nodos, servi-
dores, dominios, instituciones, etcétera, realmente representa un cambio de paradigma,
gracias a la disminución de su costo, el crecimiento de usuarios es impresionante (se
duplicó de - para registrar  millones de usuarios), además de su aplicación
en los negocios y en la conectividad (Serrano, ).

De acuerdo con Ortega (: s.p.), “el  por ciento de todos los minoristas planean
inversiones en computación cognitiva/aprendizaje automático para , con el obje-
tivo de brindarle a los clientes una mejor experiencia de compra mediante el uso de
chabots, para , aumentarán las tasas de rentabilidad en  por ciento en la indus-
tria mayorista y minorista”.

  
El IoT permite comprender mejor a los clientes y proporcionar una atención personali-
zada mediante imágenes, tamaños, color, forma, marca, etcétera, generando una sensa-
ción virtual idéntica a la compra física en las tiendas.

El pago mediante datos biométricos o reconocimiento de voz ya es una tendencia, los


algoritmos avanzados de reconocimiento facial de la  ahorran tiempo y son eco-
nómicos y admiten millones de transacciones por día para realizar pagos y servicios
financieros.

Las tecnologías digitales son cada vez más sofisticadas e integradas, están transforman-
do las sociedades y la economía mundial, sin embargo, para que la sociedad reciba los
beneficios de la revolución científico–tecnológica en el corto plazo, se requieren de lide-
razgos y la comprensión de los cambios en marcha, así como rediseñar nuestros siste-
mas económicos, sociales y políticos (Schwad, ).

La concreción de esta confluencia de tecnologías hace que los gobiernos y las institucio-
nes se reinventen, así como los diferentes sistemas, tanto de educación, salud, transpor-
te, etcétera (Schwad, ).

La postura social por inconformidad de una política económica, social o monetaria


queda de manifiesto en las redes sociales. En el orden internacional se han registrado
protestas convocadas por las redes sociales (metoo, yosoy, Brexit) que indican una
inconformidad global porque los derechos sociales se están vulnerando o porque el es-
tado de bienestar se ve reducido.

Las redes sociales como Twitter o Facebook han servido como instrumentos de
amplificación y dinamización de las protestas, de coordinación, comunicación y
capacidad auto–organizativa, así como el contagio de las emociones y del estado de
ánimo de un lugar a otro.

  
El papel de las  en la democracia participativa es fundamental, a nivel interna-
cional se han observado convocatorias mediante las redes sociales para denunciar y
convocar a movimientos sociales, tales como: yosoy , Metoo, entre otros.

El movimiento yosoy fue un movimiento de protesta organizado en redes sociales


en  contra el manejo parcial de los medios de comunicación y la falta de plurali-
dad. El origen fue la protesta de estudiantes con pancartas refiriéndose a la represión
de Peña Nieto como gobernador del Estado de México a la población de San Salvador
Atenco. Este hecho fue considerado por dirigentes del partido en el poder que los ma-
nifestantes no eran estudiantes, sino personas ajenas a la institución. La respuesta de
los estudiantes fue que se grabaran como parte del movimiento mostrando sus creden-
ciales en un video llamado  alumnos de la Ibero responden. La causa sumó adeptos
de otras escuelas y estados.

El movimiento yosoy se declaró apartidista y realizaron actos públicos, se mani-


festaron porque los medios informativos no estaban ayudando a que la ciudadanía no
tuviera un pensamiento crítico. El acto público más importante fué una marcha donde
participaron  mil personas en la capital del país.

El movimiento Metoo, inicio en el año  por la activista Tarana Burke en la red social
MySpace creando un movimiento para empoderar, a través de la empatía, a las mujeres
que han sufrido de violencia sexual. En el año  se volvió viral a raíz del escándalo que
enfrentó Havrey Weinstein por delitos sexuales en la industria del cine. El  de octubre
de , el hashtag fue compartido cerca de un millón de veces en  horas y en Facebook
hubo más de  millones de mensajes en  hrs (El tiempo,  de septiembre de ).

Las redes sociales tratan de contrarrestar la información hegemónica de los poderes


políticos o mediáticos, es una herramienta de empoderamiento social que generaliza
la información y el sentido común para generar un movimiento social, demandando
una mayor democracia y transparencia en las decisiones políticas de los gobiernos
(Mateos y Sanz, ).

  
Las redes sociales constituyen una herramienta que invita a los ciudadanos a partici-
par activamente en los asuntos públicos, a socializar los problemas actuales y exigir
soluciones inmediatas, quizá esto ayude a resolver la crisis de la democracia represen-
tativa y la distancia entre partidos y electores.

Estos acontecimientos son señales de producir cambios de régimen e ideologías por-


que contrastan discontinuidades en los modos de vida, en el orden económico y polí-
tico, estamos ante un cambio de época influenciada por el uso de las  aplicado a los
procesos industriales, distribución de bienes, pero fundamentalmente, en la comuni-
cación social y la difusión del conocimiento.

Finalmente, la gestión de los bienes comunes como el agua, ríos, mares, tierras, bos-
ques, manglares, playas, etc., debe ser visto como una extensión de la democracia
(Mateos y Sanz, ). La economía de libre mercado en México se ha caracterizado
por la desposesión de bienes comunes hacia intereses privados y por el consumismo
de una clase media y alta de bienes más globalizados (autos, informática, entreteni-
miento, productos procesados, etcétera), esta acción individualista ya acumuló di-
ferentes problemas ambientales (contaminación de suelo y agua) por la explotación
de minas, desechos industriales y de bienes de consumo, así como la producción de
bienes agrícolas.

Un cambio de época debe orientar a las sociedades hacia un uso sostenible de los recur-
sos comunes. Un recurso es un bien común, mientras la gente está vinculada a él para
hacer uso, de ahí el interés en su conservación y/o ampliación (Mateos y Sanz, ).

Además del uso sustentable en el uso de los recursos, el estado de bienestar no ha


cumplido con su objetivo de la intervención de los poderes políticos en la economía
para compensar los daños colaterales del libre mercado: desigualdad, polarización so-
cial, pobreza, desempleo, problemas de salud pública, inseguridad pública, corrupción
estructural y migraciones (Mateos y Sanz, ).

  
Lo anterior ya es irreversible, con el cambio de partido en el poder se espera que en
México se pueda consolidar el cambio de época, poner fin a las políticas neoliberales y
resolver las desigualdades sociales con el inicio de un Estado benefactor.

El objetivo de este artículo es caracterizar la prospectiva de la transformación política,


económica, social y ambiental en México a partir de cambio de partido en el poder y
los paradigmas que se observan a nivel mundial que definen un cambio de época para
comprender los grandes retos de la gobernanza en México ante la nueva Administra-
ción Pública Federal.

Metodología
Un cambio de época es un momento de la historia de la humanidad en que las caracte-
rísticas de la época histórica vigente están en deterioro irreversible y sus consecuencias
para el desarrollo están bajo cuestionamiento inexorable por parte de la mayoría de las
sociedades (De Souza, : ).

Un cambio de época significa un cambio en el comportamiento de los estados naciona-


les, cuya vigencia histórica es puesta en tela de juicio, pero continúan siendo sujetos y
actores principales de la política y la democracia.

La época o sistemas han cambiado por la incidencia de las innovaciones tecnológicas


e ideologías para un nuevo orden político e institucional. En el ámbito político están
surgiendo los estados nacionalistas con ideologías centradas tanto en la libertad como
en la igualdad (Tump en Estados Unidos, Macron en Francia, Bolsonaro en Brasil, Ló-
pez Obrador en México).

Por la inestabilidad que lo caracteriza, un cambio de época no es fácilmente iden-


tificado. Sin embargo, existen algunos elementos de referencia cuyo desempeño en
cualquier tiempo puede revelar si estamos en una época de cambios o un cambio de
época. Cuando son transformadas de forma cualitativa y simultánea las relaciones de
producción, las relaciones de poder, las formas de la experiencia humana y la cultura,

  
estos elementos de referencia acusan en su desempeño los efectos de estos procesos
transformacionales (De Souza, : ).

Una época histórica se caracteriza por un sistema de ideas para interpretar a la rea-
lidad, un sistema de técnicas para transformar esta realidad y un sistema de poder
—institucionalidad— para controlar dicha realidad, que prevalecen sobre otros siste-
mas de ideas, sistemas de técnicas y sistemas de poder, condicionando la naturaleza de
las relaciones de producción, las relaciones de poder, las formas de vivir la experiencia
humana y la cultura. Por eso, una época de cambios es aquella en que su identidad
está establecida y en la cual sus características son reconocidas sin ser cuestionadas
en sus consecuencias (De Souza, : ). Una época de cambios no se caracterizada
por cambios radicales en las relaciones de producción, las relaciones de poder, la ex-
periencia humana y la cultura.

Durante una determinada época, el desarrollo ocurre bajo la influencia de un paradig-


ma social —visión de mundo— y de un paradigma tecnológico asociados a un modo de
desarrollo dominante. Por ejemplo, una visión orgánica asociada al agrarismo (primera
revolución industrial), una visión mecánica asociada al industrialismo [segunda y terce-
ra revolución industrial] (De Souza, ).

Entre estos elementos orientadores del marco de desarrollo están: valores, principios,
conceptos, enfoques, modelos, paradigmas, premisas, promesas, etcétera, que sirven
como guías para los actores del desarrollo. Durante la vigencia de la época que los esta-
bleció, estos elementos son relativamente estables y confiables; no están bajo un cues-
tionamiento generalizado (De Souza, ).

Durante un cambio de época, las razones para empezar iniciativas de cambio es-
tán fuera (cambios cuantitativos) y no dentro de las organizaciones (cualitativos:
cambio de estructuras y formas de funcionamiento). Cambios profundos en las re-
laciones de producción, las relaciones de poder, las formas de la experiencia huma-
na y la cultura pasan a generar turbulencias de diferente naturaleza; provocando

  
inestabilidad, desorientación, discontinuidad, incertidumbre, fragmentación, inse-
guridad y vulnerabilidad generalizadas.

Al contrario, durante un cambio de época, la naturaleza, rumbo y consecuencias del


desarrollo estarán bajo cuestionamiento irreversible; por ello, los cambios a realizar
en las organizaciones y naciones estarán también más asociados a los fines que a los
medios. Esta es la razón por la que un cambio de época exige primero cambios trans-
formacionales. Todo estará bajo cuestionamiento: objetivos, enfoques, prioridades,
etcétera. (Nadler et al. ).

Por tanto, se utiliza el método deductivo, partiendo de una situación general para
analizar una particularidad, es decir, la transformación de la vida pública en México
y sus efectos económicos, sociales, políticos y ambientales. Al comprender las tenden-
cias políticas y económicas a nivel internacional se hace inferencia análitica respecto
a las transformaciones actuales en la sociedad mexicana. En la argumentación del
cambio de época en México, se identifican problemas económicos, sociales, políticos
y ambientales, con la finalidad de formularse una prospectiva incierta y justificar las
transformaciones que se requieren para un desarrollo sostenible, con igualdad de de-
rechos y decisiones democráticas.

Resultados
Los resultados de la política neoliberal aplicada en México desde la década de los
ochentas del siglo  han sido un fracaso en términos de desarrollo social, la brecha
de la desigualdad se amplió, el salario perdió poder adquisitivo y la seguridad social
no es funcional.

Con el modelo neoliberal, la reducción de la brecha de la desigualdad social siempre


ha estado pendiente, como se puede observar en la Tabla , para los años , 
y , medida como pobreza de patrimonio, la reducción en el porcentaje de la
población es mínima, al pasar de . en  a  en . Para los años  y
, medida como pobreza moderada y extrema, el porcentaje apenas se reduce en .

  
puntos porcentuales, es decir, pasó de . a ., para este último año, el porcen-
taje representó a . millones de personas. Los datos anteriores muestran que con la
política neoliberal no hay avances significativos en la reducción de las desigualdades
sociales, saldar esta deuda histórica demanda una profunda transformación política y
económica en el país.

En materia sanitaria, con el sistema de salud denominado Seguro Popular, el objetivo


de lograr la cobertura universal se cumplió de manera parcial al reducir la carencia
por acceso a los servicios de salud de . en el año  a . en el año . Lo
cuestionable para todos los sistemas de salud es la calidad de los servicios y la falta de
medicamentos.

La pobreza alimentaria también es un problema que ha prevalecido y no se observan


avances significativos, el indicador denominado pobreza alimentaria registra un au-
mento significativo, al pasar de . de la población con esta carencia en  a .
en el año , aunque con la crisis económica presentada en este periodo, el indicador
llegó a representar hasta el . en . Para el periodo -, el indicador pare-
ciera más estable y con tendencia a la baja, pero el porcentaje registrado en  es muy
semejante al de  con el ., es decir, prácticmente no hay avances en materia de
seguridad alimentaria (Tabla ).

En materia educativa el avance es muy lento, ya que en el año  el . de la pobla-
ción tenía rezago de este tipo, en el periodo - prácticamente no hay avances al
mantenerse el porcentaje en , y para  la disminución en el porcentaje fué de .,
es decir, el . de la población no ha alcanzado un nivel educativo básico.

  
Tabla . Indicadores de desigualdad social en México en el periodo -,
cifras en porcentajes.

1 Para los años 1994, 2000 y 2005 se le denomino pobreza alimentaria 2 Para los años 1994, 2000 y 2005 se le denomino
pobreza de patrimonio Fuente: CONEVAL, 2014.

En materia de generación de empleos, con el ritmo de crecimiento económico en


México apenas se ha tenido capacidad de generar entre  y  mil empleos al año,
cuando la demanda oferta real oscila entre . y . millones de empleos anuales. La
tasa de informalidad laboral al mes de enero de cada año ha disminuido de  en
 a . en .

El porcentaje de población con un nivel de ingreso laboral inferior a la línea de bienestar


mínimo se mantuvo próximo al  en el periodo -, un porcentaje mayor al
observado en  que fué de . Además de la carencia en los ingresos, los salarios se
han deteriorado al perder su poder adquisitivo de manera contínua (Ver Tabla ).

  
Tabla . Pobreza por línea de bienestar y poder adquisitivo del ingreso.

Fuente: CONEVAL, 2017.

Con el modelo neoliberal vigente en el periodo - se observó un estancamien-


to en la dinámica económica con un rango de crecimiento entre dos y tres por ciento
en el periodo -, en el último sexenio (-) el crecimiento fue de .
puntos porcentuales.

La producción agropecuaria se ha desarticulado con el terminó del reparto agrario, des-


de  al entrar en vigor la nueva Ley Agraria, se permite la individualización y priva-
tización de las tierras utilizadas en forma colectiva para el campo.

La privatización de los activos estatales sirvió para paliar el déficit presupuestario de


manera parcial del Gobierno Federal en algunos años (,  y ) y con la re-
forma energética de , se permitió la inversión privada en la extracción de petróleo
crudo y la generación de energía eléctrica. El otro recurso donde los municipios estan
perdiendo autonomia en su operación, es en el servicio es el agua potable, es decir, se
esta concesionando un servicio que, por Ley, el municipio le corresponde garantizar
el servicio a la ciudadania.

Como resultado de un foro realizado por diferentes instituciones de educación supe-


rior, se concluye que el federalismo en México está en crisis, es un sistema de gobierno

  
caótico y debe ser objeto de una transformación profunda. Se requiere refundar el Sis-
tema de Coordinación Fiscal con una visión federalista, cooperativa y corresponsable;
planear la tarea gubernamental desde el federalismo democrático; distribuir las tareas
de los tres ámbitos de gobierno con responsabilidad, claridad y eficiencia; fortalecer
el federalismo mexicano a través de una gestión coherente de la política social, segu-
ridad pública, justicia y derechos humanos; asi como consolidar el sistema nacional
electoral único (Ramón, ).

Sin duda, el traslado del gasto público en materia de salud y educación de la adminis-
tración central a las regiones fortaleció el federalismo, sin embargo, esta descentra-
lización no se acompañó de un fortalecimiento de las capacidades institucionales en
el espacio local. Las expresiones democráticas y el federalismo se ha visto vulneradas
y los resultados son excesivos endeudamientos de los estados, actos de corrupción y
desviación de recursos (Aziz, ).

Los poderes de contrapeso al ejecutivo estatal (congresos locales) han desviado sus
funciones o han sido secuestrados por intereses particulares. A nivel Federal, el
poder judicial goza de privilegios y los magistrados están vinculados a una red de
intereses políticos. De ahí que defiendan con acciones inconstitucionales la Ley de
Remuneraciones a los Servidores Públicos y actuan fuera de la legalidad para validar
elecciones locales.

Los procesos de alternancia en los gobiernos locales implicó el deterioro de las admi-
nistraciones de gobierno que han terminado con resultados negativos: endeudamiento,
corrupción, impunidad y violencia (Aziz, ).

De acuerdo con la Encuesta de Opinión Ciudadana , entre los años -, el
porcentaje de ciudadanos que han percibido un mayor nivel de corrupción aumentó de
 a , el incremento en el porcentaje ha sido continuo durante este periodo (Grupo
de Economistas Asociados [], ).

  
El sexenio de Peña Nieto ha dejado el mayor número de víctimas como resultado de
la guerra contra el narcotráfico, alcanzando una cifra de   homicidios dolo-
sos, aproximadamente , homicidios mas que del sexenio de Calderón Hinojosa.
Dada la situación económica en el país, la situación de inseguridad pública en el país
pareciera no resolverse en el corto plazo. (Ver Tabla ).

Tabla . Homicidios dolosos en México según sexenio.

t"DVNVMBEPBMNFTEFPDUVCSFEFĀþÿĆ'VFOUF4FDSFUBSJBEP&KFDVUJWPEFM4JTUFNB/BDJPOBMEF
Seguridad Pública, 2018.

El actual sistema político ha resuelto el problema de generar un sistema competitivo


pero con una representación defectuosa y un distanciamiento entre representantes y
representados. La desconfianza ciudadana hacia sus representantes está creciendo, se
ha generado un desencanto en el sistema democrático y se ha debilitado los vínculos
o lazos entre ciudadanos (Aziz, ).

La partidocracia representa cada vez menos a los ciudadanos y su dirigencia está se-
cuestrada por un grupo de personas con intereses políticos, situación que ha creado
divisiones al interior de cada instituto político.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional sobre Calidad Ciudadana 
publicado por  (), la confianza de los ciudadanos hacia sus instituciones son
muy bajos, los ciudadanos creen más en las iglesias, maestros y el ejército ( de los
encuestados manifestaron tener confianza), que el propio gobierno federal, estatal o
municipal (no superan el  de los encuestados). Prácticamente no existe confianza
en los diputados, partidos políticos, sindicatos, policías y jueces (el porcentaje de en-
cuestados no supera el ).

  
La desconfianza de los ciudadanos es una consecuencia natural de la impunidad que se
vive en el país, de acuerdo con Aziz (), existe una cifra terrible de que el  de los
delitos que se cometen nunca llegan a la justicia. Por otra parte, de acuerdo con el Índice
de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional (), México ocupaba
en el año  el lugar  de  países más corruptos, en  ocupó el lugar  de
, en  ocupó el lugar  de , para este último año, México se compara con los
países de Honduras, Guinea y Paraguay (Tabla ).

Tabla . Índice de percepción de corrupción en México a nivel internacional.

Fuente: Transparencia internacional, 2018.

De acuerdo con  (), la confianza entre personas es un bien escaso, de tal manera
que, en el año , solo  de personas encuestadas consideraban que podían confiar
en otras personas, mientras que, en la Encuesta sobre Calidad de la Ciudadanía en ,
el nivel de confianza interpersonal sigue siendo baja con apenas .

De acuerdo con el  (), el porcentaje de participación ciudadana para elegir pre-
sidente en el año  fue de ., en el año  fue de ., en el  de .
y el  de julio de  emitieron su voto para elegir presidente y renovar la cámara de
diputados  millones de mexicanos, que representó el . del padrón, para las
elecciones federales de julio de , la participación fue de . con un total de .
millones de votos (Ver Tabla ).

  
Tabla . Porcentaje de participación ciudadana en elecciones federales según años

Fuente: INE, 2018.

En las elecciones federales en México de , los votos obtenidos por Andrés Manuel
López Obrador () en la elección presidencial fue de , , que representa
el . de los votos, en las elecciones federales de julio de , Enrique Peña Nieto
obtuvo    votos que representó el . de los votos válidos ( millones 
mil votos más que López Obrador como candidato en esa elección) y en las eleccio-
nes federales de julio de , Felipe Calderón Hinojosa obtuvo ,, votos que
representó el . de los votos (, votos más que López Obrador, tambíen can-
didato en esa elección).

Como resultado de las elecciones federales de , el partido Movimiento de Regenera-


ción Nacional (), ganó la elección de Presidente de la República y  Diputados
de , el resto de Diputados fueron de  del Partido Acción Nacional () y  del
Partido Revolucionario Institucional (). Respecto a la Cámara de Senadores, el par-
tido de  ganó  escaños de ,  lugares fueron para el  y  del  (,
). Lo anterior representó una mayoría relativa para el partido de  en ambas
cámaras, contexto que le dá ventaja en los procesos legislativos en pro de la transforma-
ción del país.

Respecto a la composición de los congresos locales en las elecciones federales de ,


el partido de  también obtuvo mayoría relativa en  congresos estatales, contra
la coalición de ,  y Movimiento Ciudadano () que representarían la primera

  
fuerza en cinco entidades federativas y el  que obtuvo mayoría relativa en sólo tres
entidades federativas (, ).

El discurso de  en campaña siempre fue de una transformación del país equipara-
ble a los tres momentos de transición histórica de México (la independencia, la reforma
y la revolución), esta ideología, pretenciosa para algunos políticos, necesario para otros,
tiene el enorme reto de proponer una solución a los problemas económicos, políticos,
sociales, ambientales y de seguridad pública en el país.

Para la mayoría de ciudadanos, haciendo constraste con los resultados de la elección,


representa una esperanza de cambio en términos de derechos humanos, oportunidades
económicas (crecimiento económico y generación de empleos), cambios políticos (erra-
dicar la corrupción), garantizar la paz pública (reducir los niveles de inseguridad en el
país) y lograr un desarrollo sostenible.

En general, la prospectiva para México son cambios en el modelo de acumulación, en la


producción y se continue con la redistribución del ingreso vía gasto social. Se espera una
nueva forma de relación entre el Estado y la sociedad. Se requiere nuevas reglas de par-
ticipación en el escenario internacional. Se propone una nueva institucionalidad para el
ejercicio del poder político. Se estan implemento acciones para eliminar el cáncer de la
corrupción mediante mecanismos de transparencia. Se requiere de una nueva forma es-
tructural del Estado con carácter desarrollista, progresista, nacionalista y democrático.

Conclusiones
En países con gobiernos progresistas parece estar en agotamiento el modelo neoliberal,
hay un crisis de institucionalidad que no inspira confianza para lograr prosperidad,
adicional a esto, hay un debilitamiento de los sistemas democráticos en los países. En
aquellos donde ha prevalecido las reglas del libre mercado, se plantean políticas radica-
lizadas que promueven el individualismo, entre otros aspectos.

  
Los elementos disruptores del modelo neoliberal es la desconfianza en la élites, los
mediocres resultados en materia de crecimiento y desarrollo económico, la corrup-
ción en el sistema político, la ausencia del Estado en la distribución social de la ri-
queza y la crisis de institucionalidad para garantizar la igualdad de derechos de los
ciudadanos.

La crisis financiera de  es una muestra contundente que la desregulación de los


mercados no funciona, que los sistemas financieros no alcanzan equilibrios sostenibles,
que los Estados-Nacion son vulnerados por políticas financieras internacionales. Ade-
más, tenemos como amenaza el cambio climático y no existen consenso entre países
para aplicar medidas de mitigación porque hay intereses de por medio.

Se encuentran procesos abiertos que requieren una nueva concepción del Estado, nuevas
relaciones entre actores en los procesos de acumulación, producción y dustribución.
Si no estamos atentos a las señales de los acontecimientos políticos, económicos, socia-
les, culturales y tecnológicos que se presentan en los países, sino profundizamos en el
análisis y los debates académicos y políticos, no esperemos en el futuro nada a cambio,
ni paz, ni bienestar y tampoco certidumbre para las generaciones futuras.

En el ámbito político mexicano ya se inició la disrupción política, es momento de con-


solidar nuevos paradigmas que van más allá de un triunfo electoral, se trata de un nue-
vo ciclo histórico donde se definan nuevas reglas de convivencia social, convocar a un
nuevo pacto social, pasar de una democracia representativa a una participativa, nueva
institucionalidad para hacer valer la justicia social.

Los cambios que ya se observan es una política de austeridad, mayor gasto a programas
sociales, eliminar la corrupción y evitar un mayor endeudamiento.

El Estado-Nación debe transitar hacia una disociación entre poder económico y el poder
político, a la democratización de las decisiones económicas, a centrase en el ciudada-
no, lograr una mayor efectividad en sus resultados, regularización de las ganancias del

  
capital financiero especulativo, tanto local como a nivel internacional, porque las inver-
siones no tienen efectos en la economía real.

Estamos viviendo entonces un nuevo paradigma, un cambio de época, un cambio de


rumbo en lo político y que tempranamente debe acompañarse de reformas estructura-
les para que en lo económico, se recupere el crecimiento, la generación de empleos y la
productividad de las empresas. El cambio tambien debe acompañarse de una nueva cul-
tura centrada en la recuperación de los valores de solidaridad, respecto e identidad; de
una reforma educativa que mejore la calidad en los procesos de enseñanza-aprendizaje,
donde el conocimiento sea el sustento de los procesos de transformación en el país.

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  
Las oportunidades de políticas públicas durante la crisis
sanitaria
José Alfredo Zavaleta Betancourt

Cada quien debe “activarse” y prever su futuro


Denise Merklen

Resumen
El presente trabajo analiza cómo los individuos y grupos sociales orientan sus trayec-
torias sociales como “reacciones ante el riesgo” que toman en cuenta políticas guberna-
mentales de control o mitigación de crisis. En esta lógica, observa la singularidad de la
estrategia biopolítica de “mitigación” de la crisis sanitaria por COVID- del gobierno
federal, para después analizar las tipologías de disposiciones de la población al exhorto
de reducción de la movilidad, recomendaciones de autocuidado, protección y comuni-
cación acerca de sus capacidades hospitalarias.

Esta conceptuación de encuentros y desencuentros sociopolíticos, en torno de la pandemia,


permiten descartar el juicio de la institucionalización de un estado de excepción en Méxi-
co, tal como sostienen opositores y algunos medios de comunicación internacionales.

La observación de las principales líneas de la estrategia de mitigación sanitaria y las


estrategias de sobrevivencia, resistencia y confrontación de la población indica que,

1 Sociólogo, Investigador del Instituto de Investigaciones Histórico Sociales de la Universidad Veracruzana, Co-coordi-
nador del Grupo de Trabajo: “Violencias, Políticas de Seguridad y Resistencias del Consejo Latinoamericano de Ciencias
Sociales, (CLACSO).

  
incluidos opositores, las reacciones frente al riesgo están más ligadas a la desigualdad
que a la estrategia utilizada por el gobierno para mitigar la pandemia. Entre las intui-
ciones de la población, las demandas de organizaciones y movimientos y las críticas
opositoras hay una diferencia sustantiva que nos conduce a la observación de cómo la
dinámica de la estrategia, integra o es afectada por esas reacciones.

Introducción
I. La pandemia como oportunidad
Las crisis son declives de procesos que representan oportunidades para los actores
sociopolíticos. Las crisis sociales tanto como las enfermedades, abren oportunidades,
con frecuencia desaprovechadas, porque son observadas como el cierre de un ciclo y
no como los requisitos para la apertura de otro de mayor complejidad. Los procesos
biológicos y sociales experimentan crisis, inflexiones o situaciones críticas cuando su
reproducción se institucionaliza mediante políticas o programas insuficientes. ¿Qué
oportunidades abre a los individuos y la sociedad mexicana la crisis sanitaria y la mi-
tigación de la pandemia?

La crisis sanitaria, la curva epidémica y las capacidades institucionales de las oficinas


estatales representan retos para los individuos en la sociedad mexicana porque, en
entornos de violencia, desigualdad y multiculturalismo, el impacto de la pandemia y
de las políticas públicas es regionalmente diferenciado.

En las líneas que siguen entendemos a un individuo como “lo que no cesa de dividir-
se…una multiplicidad que varía por intensidad”, mientras que por individuación un
tipo de subjetividad construida. Dice Sauvagnargues (): “No hay más que relacio-
nes de subjetivación, de individuación, sin que les preexistan sujetos formados, indivi-
duos personales, órganos constituidos” (Sauvagnargues, :). En esta lógica de las
políticas del individuo o individuación es conveniente no olvidar las posibilidades que
abre la correlación de bajas capacidades institucionales y altas tasas de enfermedades.
La hipertensión, obesidad y diabetes representan un entorno complejo para cualquier
institución de salud pública e incluso privada, en cualquier sociedad, sobre todo en las

  
periféricas. A veces, las expectativas de las partes adquieren dimensiones no pondera-
das. De acuerdo a Sunstein:
“Los gobiernos tiran estocadas a la oscuridad. A menudo dedican recursos a pro-
blemas pequeños y no a los grandes. A veces reaccionan frente a protestas pú-
blicas de corta duración. En ocasiones no se percatan de los efectos colaterales
perjudiciales e involuntarios de lo que hacen” (Sunstein, :).

Las crisis son desestabilizaciones en la reproducción social que obligan a los indivi-
duos a decisiones inéditas o súbitas para reducir la complejidad de la enfermedad en
las desigualdades, tengan o no una idea elaborada de las dimensiones de ésta; además,
representan retos para las oficinas y decisores que obligan al abandono, actualización o
reconversión de programas de política pública. ¿Qué decisiones individuadas se utilizan
para reducir el miedo, a veces pánico, construido por los medios de comunicación, para
seleccionar decisiones según la posición en el espacio social? ¿Qué costos políticos y
sociales se incorporan a las decisiones de quienes desde las oficinas gubernamentales
implementan una política específica con base en ciertos supuestos o axiomas? Respecto
de este punto, veamos lo compartido por un informe de Argentina:
La información que aquí se presenta sobre [las dificultades para cumplir con las
medidas de aislamiento] y los problemas derivados del aislamiento reflejan estas
[carencias estructurales] sufridas por vastos sectores y regiones del país, básica-
mente referidas a la elevada marginalidad y precariedad ocupacional y a déficits
de hábitat y vivienda. No es el espíritu de esta comisión llamar la atención sobre
estos problemas, ya por todos conocidos, sino que puedan [ser localizados en el
territorio] estableciendo los principales desafíos que le imprimen a las políticas de
aislamiento (Kessler; : ).

En la individuación, los actores sociales y políticos interiorizan inconscientemente


ciertos hábitos y rechazan otros, según repertorios de disposiciones para confron-
tar desde la familia los efectos de la enfermedad de otros o, la propia; para asegurar
la sobrevivencia durante el mayor tiempo y número de individuos de grupos con
los cuales interactúan (Castel y otros, ; Lahire, ). Los grupos tienen, por el

  
contrario, una dinámica más constreñida por los ingresos, las redes de relaciones y la
capacidad de influencia en las políticas de comunicación o en las políticas sanitarias
federales o subnacionales. Dice Lahire:
Trátese de una preferencia alimenticia o indumentaria, deportiva o política, de
un comportamiento escolar o económico, sexual o cultural, profesional o fami-
liar, etc., las prácticas contempladas sólo se entenderán si se estudian, por una
parte, las restricciones contextuales que condicionan la acción (lo que el contexto
requiere o les solicita a los actores) y, por otra, las disposiciones socialmente cons-
tituidas desde las cuales los actores perciben y se representan la situación, y con
base en las cuales actúan en dicha situación (Lahire, : ).

Respecto de los contagios, sobre todo de los virales, los individuos experimentan, un
ciclo de negación, aceptación, duelo, que no es exactamente igual en dos individuos.
Esta situación que puede caracterizarse como “reacciones ante riesgos” en realidad es
una pluralidad de disposiciones e indisposiciones que se parecen, pero no son iguales
(Sunstein, : ). No hay dos disposiciones exactamente iguales hacia la pandemia,
aunque se comparten patrones socioculturales; sin embargo, las representaciones de
sus puntos de contacto, son funcionales para orientar prácticas de autocuidado, higie-
ne familiar, atención de los otros en el trabajo u otras acciones sociales.

Los grupos constriñen a los individuos a ajustar sus acciones a la experiencia com-
partida y la recepción reflexiva de la eficiencia de los encargados de la política de
mitigación y control de la pandemia. En este sentido, los mexicanos considerados
como individuos y grupos sociales, ajustan sus acciones durante la crisis sanita-
ria mediante estrategias de sobrevivencia o confrontación individuada, según las
dinámicas de los grupos de los cuales participan. Estos procesos de individuación
suponen trayectorias sociales específicas según edad, ingresos, escolaridad, con-
fianza en el gobierno y creencias religiosas, mientras que los grupos y las institu-
ciones gubernamentales construyen la legitimidad de sus decisiones sanitarias y de
control social durante la pandemia y controlan los efectos de ellas mediante una
política de comunicación.

  
De esa forma, el trazado de fronteras institucionales en la vida social de los indivi-
duos, producida por el confinamiento o cuarentena, obliga a la familia a confrontar
según sus recursos la complejidad que representa la reproducción mediante la adqui-
sición de alimentos, medicamentos, las actividades escolares que ahora se imparten
mediante videos, el trabajo considerado esencial por el gobierno, las tensiones de las
comunicaciones que mudan a las redes sociales y la gestión de los conflictos para
que no detonen en violencia intrafamiliar o social para los integrantes de ésta. Hay
un nuevo trazado de fronteras entre familia-barrio, familia-escuela, familia e insti-
tuciones estatales que difícilmente desaparecerán pronto aún se haya controlado la
primera fase del contagio. Asistimos a una nueva hibridación de lo real digital y lo
social, no al desplazamiento de lo uno por lo otro.

En la individuación, durante la pandemia, se tiene oportunidad de un inventario bio-


gráfico durante el confinamiento; la reparación de relaciones rotas o suspendidas;
la aceptación de disposiciones o indisposiciones de los otros; la violencia intrafami-
liar o en los medios y redes sociales o el rechazo de aquéllas mediante un proceso
de desintoxicación; abandono al azar del contagio, mediante acciones no reflexivas,
basadas en información acerca de la curva epidémica o la aceptación del riesgo me-
diante el autocuidado como preocupación de la vida propia o el acompañamiento de
los familiares y amigos.

Los resultados de estas individuaciones pueden ser el reconocimiento de la posición


social o la depresión por la constatación de una insatisfacción personal, la aceptación
de las disposiciones diferenciales, para integrarse o autoexcluirse; o el rechazo de
la pluralidad de las acciones de los otros; o su condena; la incorporación del peligro
como un factor de la reproducción biológica y social como predestinación o en su
caso, confirmación de la fortaleza imaginada de una raza o cultura, las disposiciones
a la solidaridad mediante la mediación de conflictos y la reparación de daños.
Ese conjunto de oportunidades puede sorprendernos cuando se observan en las
nuevas estructuras que han adquirido las instituciones de socialización primaria
como la escuela, el barrio y los espacios públicos. La diversidad de disposiciones y

  
alternativas son tan vastas que es difícil comprender al principio, sin una idea de
individuación, cómo se produce ese conjunto de trayectorias heterogéneas media-
das por las redes sociales y concentradas en la familia.

Ahora bien, en la localidad o en las colonias siempre hay, de forma simultánea redes
de organizaciones civiles, movimientos y oficinas gubernamentales que ofrecen
alternativas a tales individuaciones de la complejidad que la pandemia representa
para los individuos. La función de las organizaciones y movimientos es acercar en
la crisis sanitaria a las oficinas gubernamentales informes acerca de las demandas
de la población. Por supuesto esto siempre se hace de forma localizada o situada,
según las asimetrías de la pandemia, las disposiciones al confinamiento, los pro-
gramas gubernamentales focalizados y las negociaciones entre representantes de
éstos: representantes vecinales, líderes de colonias, gestores y activistas sociales
que toman como demanda pública, la seguridad alimentaria, la seguridad social y
la seguridad pública según sus posiciones en el campo social y capitales para con-
frontar la crisis/resiliencia y resistencias al confinamiento en las diferentes regio-
nes del territorio.

La individuación de los mexicanos inicia otro ciclo de trayectorias como respuesta a los
peligros de la pandemia y al grado de impacto que tienen en sus vidas personales las
decisiones gubernamentales que los alcanzan por medio de sus actores en la implemen-
tación. No puede hablarse, como es claro, de una sola disposición al confinamiento, sino
de disposiciones de clase para la movilidad comunitaria, el autocuidado, la mediación
en el sistema de relaciones interpersonales y la violencia que constriñe éstas, asimismo,
es de esperarse que la comunicación gubernamental no siempre esté acoplada a las dife-
rentes respuestas de las instituciones estatales a escala nacional o subnacional. Respecto
de este punto dice una analista de políticas públicas:

Citizens´ Relationships with government, and their experiences at the hand of go-
vernment policy, help determine their participation levels and, in turn, subsequent
policy outcomes (Luois Campbell, :).

  
II. La disputa por las instituciones estatales sanitarias y de seguridad
De esta forma, la individuación en la pandemia varía según disposiciones, asimis-
mo respecto de las decisiones gubernamentales para la gestión de la crisis sanitaria.
Las decisiones de “mitigar” o “controlar” la pandemia, -no omitamos la diferencia, en
sociedades centrales o periféricas-, son diferentes si se toma en cuenta la disciplina
social autoritaria propia, de las culturas asiáticas o, la mayor libertad social existente
en las culturas barrocas latinoamericanas.

En América Latina, la comparación de las disposiciones al aislamiento o confinamien-


to, -es poco sostenible el concepto de “encierro”, pueden remitirse a la disciplina so-
ciopolítica de aquellas sociedades que han experimentado dictaduras militares o no,
o bien, que, habiéndolas experimentado, multiplican resistencias a la crisis sanitaria
tal y como lo hacían antes respecto de las otras crisis económico-políticas. Desde esta
perspectiva, las disposiciones al confinamiento pueden variar si se ha experimentado
una dictadura militar o procesos de polarización sociopolítica límite que haya condu-
cido a la inestabilidad en las instituciones gubernamentales, si se gobierna mediante
programas neoliberales o progresistas.

Las políticas sanitarias “duras” para controlar la pandemia suponen el confinamiento


obligatorio y obliga a ciudadanos a aceptar excepcionalmente, en un régimen autoritario
o democrático, la reducción de las libertades en la desigualdad y los tipos de violencia
estructural o microviolencias que eso supone. Las mitigaciones “suaves” omiten el con-
trol sanitario y sociopolítico en la desigualdad por temor a la reproducción de las des-
igualdades si se confina obligatoriamente a la mayoría de la población que se encuentra
constreñida por la incredulidad de las dimensiones de la pandemia, o bien, no tiene otra
alternativa que continuar su disposición al trabajo informal precarizado, calculando los
riesgos de su abandono al azar del contagio. Las formas de control y mitigación suaves o
duras pueden combinarse a escala subnacional, como referiremos adelante.

¿Respecto de que tipo de estrategia de control sanitario varían las disposiciones se-
gún trayectorias individuadas y constreñidas por los grupos sociales? Para responder

  
a esta pregunta caracterizaremos primero la estrategia de mitigación del COVID en
México, antes de referirnos a la confianza en ésta, es decir, la individuación en este
tipo de legitimidad política.

La estrategia del gobierno federal en México es singular respecto de lo que se hizo


para el control/mitigación de la pandemia en otros países latinoamericanos, haya sido
hasta ahora bajo gobiernos neoliberales o progresistas. No es posible decir, dado que
se trata de circunstancias diferentes, que una estrategia es mejor que la otra, sino a
riesgo de olvidar la singularidad de cada caso. Esto puede observase si se comparan
las estrategias de control o mitigación, con todas las dificultades que implica la imple-
mentación del control sanitario en El Salvador, Colombia, Brasil, Chile o se compara,
más específicamente, nuestro caso con Argentina, debido a la existencia de gobiernos
que rechazan describirse como neoliberales.

El control sanitario del “estado mexicano” es singular porque establece la diferencia


entre control y mitigación, modelación estadística y encuesta, “exhorto voluntario”
y aislamiento obligatorio. En el diseño, independientemente de las disputas por la
implementación a escala nacional o subnacional, la estrategia no sólo ha implicado
una administración de la información acerca del contagio en sus diversas ciclos
(importación, comunitaria, epidémica), sino una forma de gobierno de la población
que supone la activación de un artículo transitorio respecto de la facultad del Pre-
sidente para usar la fuerza armada permanente para consolidar los esfuerzos de
construcción de la Guardia Nacional.

La referencia a esta última construcción institucional adquiere sentido a propósito de


la inadecuada conceptuación de lo que acontece como un estado de excepción. No hay
evidencia, en lo observable que indique que se trata de un estado de “excepción demo-
crática”. El gobierno federal no ha recurrido al Estado de Emergencia. En efecto, la estra-
tegia biopolítica del gobierno federal se basa en la mitigación, no en el control, pretende
el equilibrio entre capacidades institucionales y crecimiento del contagio. Respecto de
este punto Foucault advirtió acerca de la emergencia en las sociedades modernas de la

  
biopolítica: “una tecnología no disciplinaria del poder…que a diferencia de la disciplina
que penetra el cuerpo…se aplica a la vida de los hombres” (Foucault, : ).

En esas circunstancias, confrontada con la polarización en medios y redes sociales,


con viejos partidos y extensiones, denominadas nuevos partidos y, viejos empresarios,
incluidos los dueños de los medios de comunicación, el gobierno federal administró el
registro de la evolución de la curva epidémica, mediante el uso mediático de datos que
contradicen las interpretaciones politizadas de los opositores que han recurrido a com-
paraciones, poco sostenibles si se consideran las desigualdades, los regímenes políticos
y las brechas digitales en las sociedades centrales y periféricas. La gestión mediática
de los datos requirió de la centralización de las pruebas de contagio, la comunicación
oficial basada en el monitoreo de matemáticos de la  contra noticias falsas y el
aislamiento de las alianzas opositoras a escala subnacional.

La estrategia se basó en un pacto de gobernabilidad establecido entre gobernadores,


algunos de los cuales, una minoría, pero líderes de estados estratégicos para el país,
rompieron para oponerse a la estrategia del gobierno federal, a cambio de una estrategia
propia que en los hechos es la misma, pero gestionada electoralmente como un recurso
de realineamiento para las próximas elecciones intermedias en las que se disputarán las
diputaciones federales,  gubernaturas,  congresos locales y municipios de  estados
() así como la consulta para revocación de mandato del Presidente ().

La estrategia “suave” de administración de datos y mitigación del contagio -vía equi-


pamiento rápido de hospitales y espacios públicos como clínicas, o bien, mediante la
reconversión de los hospitales militares en unidades de atención temprana- se trans-
formó en una estrategia “dura” que en algunos casos implicó puntos de control de
acceso a comunidades, zonas metropolitanas, control policial de proximidad, perifo-
neo o cárcel para quienes en desacato no utilizaron el cubrebocas o no respetaron la
instrucción de confinamiento.

  
Esta disputa por la gestión electoral de la estrategia de mitigación federal o control
subnacional, no debe interpretarse como una debilidad del federalismo mexicano. Es
posible que la integración de un gabinete de emergencia sanitaria en otros países haya
supuesto la unidad de los gobernadores lo que es un logro político, sin duda, pero no
necesariamente implica un control mayor de la pandemia en los territorios en los cua-
les se multiplicó el contagio.

Para el caso mexicano, la disputa por el federalismo no sólo se expresó, lo que com-
prensible por la coyuntura económico política, en la disputa por la implementación de
la estrategia, sino que, incluso implicó una demanda de revisión del federalismo basada
en el viejo reclamo de que el gobierno federal devuelve menos recursos financieros a los
estados ricos que los que éstos envían o el reclamo directo de algunos gobernadores de
la reposición de lo gastado por cuenta propia en la implementación de su estrategia.

En esta polarización sociopolítica, montada en la desigualdad y la aún débil institu-


cionalización de un nuevo régimen político, el gobierno federal ha utilizado el recurso
del conocimiento epidemiológico y matemático para informar acerca de porque su
estrategia no puede ser la misma a la utilizada en las sociedades centrales, asiáticas,
europeas y americana.

El argumento del gobierno federal ha sido que si no hay una federalización efectiva de la
estrategia de mitigación se corre el riesgo de la multiplicación de los usos electorales de las
capacidades institucionales y se cometerían abusos policiales innecesarios en el control
social de la inmensa mayoría de la población pobre que no pudo dejar de vender, maquilar,
salir de casa, porque para ella la situación no iba a cambiar drásticamente ni antes ni des-
pués de la pandemia, salvo en los casos en los cuales el azar del contagio los atrapara.

Ahora bien, estas disputas integradas (la oposición presionó la reconversión hos-
pitalaria y aceleró la articulación de la estrategia gubernamental) han modelado el
impacto de las estrategias de mitigación nacional y control subnacional opositor de
la curva de contagio.

  
En estas circunstancias, las disposiciones a la información gubernamental y la miti-
gación de la pandemia son heterogéneas, pero pueden agruparse para efectos de com-
prensión en una tipología de: aceptación (A), rechazo (B) o, selección reflexiva de las
instrucciones biopolíticas gubernamentales (C). Estas disposiciones, como argumen-
tamos antes, dependen de ingresos, escolaridad, confianza en el gobierno y creencias
religiosas. Las tipologías no explican, ilustran.

En este supuesto puede sostenerse que las disposiciones a la información y exhorto al


confinamiento gubernamental no sustituyen una investigación más profunda acerca
de las relaciones institucionales del gobierno, estado, iglesia, comunidad científica,
medios, por supuesto objeto de otras discusiones, pero la indican. Las disposiciones
o indisposiciones hacia la estrategia biopolítica suponen alineamiento para el caso de
aceptación y ruptura diferenciada para los casos de rechazo o selección reflexiva de
aquella. Este es el caso de confrontación entre regímenes gubernamentales y pacien-
tes. Esta relación puede ilustrarse bien con base en la siguiente cita:
Esta configuración de poder/saber y las formas emergentes de subjetividad es-
tán influidas por el empoderamiento y politización de las organizaciones de
“pacientes”. Esta nueva configuración es compleja y está cruzada por tensiones,
incluyendo, por una parte, discursos y prácticas científicas como el discurso
médico, genético, de salud pública y políticas públicas y sus respectivos regíme-
nes de verdad y, por otra parte, los discursos políticos radicales y las prácticas
de las organizaciones de “pacientes” que proponen comprensiones nuevas de
identidad, ciudadanía y política que empoderan a las personas por medio de for-
mas de autogobierno y prácticas de libertad (Mayrhofer/Cuevas, :-).

La aceptación (A)
Es muy probable que los votantes no desencantados del gobierno federal manten-
gan su apoyo a pesar de las consecuencias trágicas de algunos familiares o amigos
porque su preferencia electoral no depende de las contingencias del contagio, sino
de su posición estructural respecto de la desigualdad, políticas sociales, consumo
de medios y creencias religiosas.

  
El lazo social que une a los grupos de población de clase baja no está sujeto a la evo-
lución de la curva epidémica, sino al reconocimiento de la delegación, que el gobierno
hizo de la mitigación de la pandemia a los matemáticos y epidemiólogos, igualando la
exposición mediática del subsecretario de Salud a la del Presidente, al grado de que,
gran parte de la confianza en el último se haya sostenido hasta ahora con las contri-
buciones que hizo el primero a la presentación “médica” de la estrategia de mitiga-
ción y exhorto “voluntario”. La imagen de seguridad y eficiencia del subsecretario de
salud es para muchos la certeza del control gubernamental de los efectos intrincados
de la curva epidémica.

El rechazo (B)
Los sectores de clase media y alta, con mayor ingreso, escolaridad, participación en
redes sociales, creyentes que se oponen en redes y medios a la estrategia del gobierno
federal, reproducida por los medios en abierta confrontación con el gobierno y los
gobernadores opositores, sólo reproducen durante la pandemia a escala mayor su re-
sistencia política en una coyuntura que antecede a las elecciones intermedias. De allí
su tarea cotidiana de falsación mediática de los datos gubernamentales y la institucio-
nalización de controles sanitarios y policiacos en sus estados.

La alianza de gobernadores opositores pretende capitalizar políticamente el des-


encanto de la clase media y los viejos empresarios al gobierno federal. Para ellos,
la disputa por el control de la pandemia sólo ha sido un nuevo capítulo de la pola-
rización que incentivan cotidianamente, intensificada por el contagio, como parte
de sus tareas políticas opositoras condensadas en la construcción imaginaria de un
gobierno de paja.

La selección reflexiva (C)


La selección reflexiva de las oportunidades que posibilita la estrategia “suave” de con-
trol biopolítico de la pandemia del gobierno federal no tiene una adscripción de clase
ni de aceptación o rechazo integral del gobierno, porque no está basada en un jui-
cio sumario acerca de los aciertos y errores del Consejo General de Salubridad. Esta

  
disposición transclasista alinea a grupos de clase baja y media cuyos municipios no
fueron afectados por la concentración del contagio, o porque no se registro en ellos
ningún contagio o muerte o porque la curva epidémica no se prolongó tanto como en
los casos determinados focos de alerta en la estrategia del gobierno federal.

Las salidas al trabajo, las reuniones virtuales, según acceso diferenciado a redes, las
reservas ante las noticias falsas acerca de proyecciones catastrofistas opositoras, la
interpretación politizada del dispositivo de inmunidad de grupo, el aprovechamiento
de las instrucciones encontradas acerca de la efectividad del uso de cubrebocas, de
quedarse en casa, han sido un ejercicio de la libertad social que posibilita que en el
país no se haya dispuesto el confinamiento obligatorio.

Es evidente que estas disposiciones mostradas por tipologías no implican la negación


de que en una sola trayectoria de individuación puedan adoptarse respuestas median-
te diferentes disposiciones del tipo A, B, C, según el ciclo de la curva de la pandemia
(importación, comunitaria, epidémica) o en los grupos sociales puedan coincidir to-
das éstas en los casos de seguimiento de la estrategia nacional o subnacional porque la
población. En todo caso, tales disposiciones sólo aumentan la aceptación o rechazo del
gobierno federal que ya anticipamos no depende sólo de la efectividad de la estrategia
sanitaria utilizada.

III. Las estrategias de sobrevivencia y resistencia al confinamiento durante la crisis


sanitaria y la crisis económica
Después de los días festivos del trabajo, madre y profesores en la primera quincena de
mayo, la sociedad mexicana expresa un alto grado de intolerancia al confinamiento
voluntario y coincide con el retorno a actividades presionado por las cadenas produc-
tivas que supone el - y las presiones de multinacionales, comerciantes, empre-
sarios y microempresarios quienes cerraron sus negocios o nunca lo hicieron durante
los puntos más altos de la curva epidémica. La mayoría de la población se ha abando-
nado, paulatinamente, al azar del contagio, la evolución diferenciada de la pandemia y
las respuestas sociales a la estrategia.

  
De acuerdo a monitoreos de Google para el gobierno federal, acerca de la movilidad
comunitaria, los desplazamientos de la población en itinerarios, casa-trabajo-clínica no
han dejado de aumentar antes de la denominada estrategia gubernamental de retorno a
la “nueva normalidad”. La agenda de retorno a actividades productivas y administrativas
o esenciales será formalmente gradual, con base en un “semáforo” de alerta sanitaria en
cada estado y municipio y según tipo de actividad.

Por supuesto, esta estrategia ha sido controvertida para la oposición que, al no haber
logrado que el gobierno federal recurriera hasta ahora a la deuda externa, -solicitada por
empresarios directamente al Banco Mundial, sin anuencia del Presidente, para crear un
fondo de rescate a empresarios o la reposición del gasto en salud por la contingencia en
aquellos estados que siguieron su propia estrategia-, reacciona mediante una agenda
electoral que debe diferenciarse de la indisposición al confinamiento del tipo A o C, o
de los movimientos sociales que en el contexto de la pandemia nos recuerdan los saldos
pendientes de la agenda social del gobierno federal respecto de las víctimas, los pueblos
indígenas o la violencia de género.

En efecto, el rechazo del exhorto no significa automáticamente para el caso de Méxi-


co un rechazo político. El rechazo viene de otros miedos relativos a la aceptación de
las consecuencias de la desigualdad. La indisposición de la inmensa mayoría de los
grupos vulnerables de clase baja, no asocian éxito o fracaso de la estrategia de mitiga-
ción y el exhorto voluntario a la eficiencia gubernamental, pero si nos hablan de que,
para estos grupos de población, la desigualdad representa un problema que se multi-
plica por las dificultades para acceder a los servicios médicos, por la inseguridad y el
desempeño de las oficinas estatales de legalidad y justicia.

Esta aceptación tácita de la estrategia gubernamental por la clase baja, contrasta con
los movimientos de género, víctimas y pueblos indígenas, cuya dinámica de protesta
fue detenida por el confinamiento. El movimiento feminista, activo en los meses pre-
vios a la pandemia, aunque no dejó de ser audible en redes sociales, fue desplazado del
debate público por la polarización en torno de lo correcto o posible de la estrategia de

  
mitigación. El movimiento por las víctimas reapareció de forma episódica para visibi-
lizar los peligros de la militarización “progresista” de la seguridad pública, para luego
desaparecer del escenario mediático, menos por si mismos, más por la débil cobertura
que recibe de los medios confrontados con el gobierno federal.

De forma aún mas frontal, las defensas comunitarias, los municipios “autónomos”
han aprovechado la coyuntura para mostrarse como ejemplos de control micropo-
lítico de la pandemia y la continuidad de procesos autogestionarios de sus comu-
nidades, aunque desafortunadamente son minoritarios dentro de las comunidades
indígenas y el conjunto de la población. En este escenario los neozapatistas, al igual
que en Cherán, instituyeron control sanitario de sus municipios y bases sociales, y
demandaron la solidaridad con las luchas antoglobalistas para recordar que la sali-
da a la pandemia no significa un nuevo tipo de convivencia a la que aún predomina
en el conjunto del país.

Estos tipos de acción colectiva recuerdan que toda estrategia implica resistencias
y que, más allá de los pendientes en el ejercicio de libertades políticas, perduran
enormes brechas de desigualdad económica y digital en el país que deberán asu-
mirse como retos del gobierno federal.

Es verdad que las demandas de los movimientos de género, víctimas e indígenas son
prioritarias para un régimen democrático, pero, asimismo, lo son las nuevas demandas
de seguridad alimentaria, salud física y mental que interpelan al gobierno, en el marco
de su proyecto de estado de bienestar a reinventar las políticas sociales, las políticas
educativas y las instituciones de salud. El repertorio de estrategias de sobrevivencia fa-
miliar, vecinal y comunitaria desplegadas con apoyo de las organizaciones civiles de
base (las denuncias, los albergues, apoyos a las mujeres/indígenas) representaran un
recordatorio de que el acceso a alimentos, medicinas y servicios públicos son un largo
pendiente del estado mexicano ante los grupos vulnerables de la sociedad mexicana. Por
sus similitudes gubernamentales en este periodo, de nuevo, el caso de Argentina es un
buen ejemplo para nosotros de solidaridad de grupos vulnerables. Veamos lo indicado

  
en un informe reciente acerca de las disposiciones de la población hacia el gobierno si se
consideran sus necesidades de alimentos, salud y seguridad:

Las necesidades de los grupos vulnerables

Fuente: Informe de la CCS-COVID-19 en Argentina

  
En efecto, el miedo durante la pandemia ha puesto de manifiesto cómo la crisis sanitaria
potencia la desigualdad y la violencia que supone una sociedad polarizada, pero también
permitido reconocer la fuente de solidaridad que existe en las nuevas familias extendi-
das, los lazos vecinales de emergencia, los barrios reactivados, los acompañamientos
para acceso a los programas y a la justicia en aquellos casos en los cuales se multiplicó la
violencia intrafamiliar, la inseguridad, la violencia organizada, justo cuando todo mun-
do había aceptado como natural o definitivo la fractura del tejido social como resultado
de la desigualdad y la violencia.

Esas tendencias ahora más perceptibles, propias de los tiempos de desastres naturales
indican que, en la proximidad de ciudadanos y gobiernos, sea cual sea la disposición
que los acerca o repele, se negocian las formas institucionales del estado mexicano y
advierten la necesidad de reactivación de los programas de prevención de la violencia
y la activación de mecanismos de justicia transicional. De la pandemia hemos recibido
la lección no sólo de cuan lejos llevamos la individuación neoliberal, sino además de las
reservas de solidaridad que la sociedad mexicana históricamente ofrece a las víctimas o
afectados por desastres y pandemias.

Después del ruido estridente acerca de los escenarios deseables del periodo después de
la pandemia, estamos ante un escenario más realista que combina control y cambio
social. Las fronteras institucionales entre familia, escuela, barrio y espacios públicos
será en los meses próximos un híbrido real-digital de lo que hemos vivido reciente-
mente de tal forma que la llamada “nueva normalidad”, lo que encierra este concepto
biopolítico, no representará automáticamente una ruptura estructural con las ten-
dencias de la desigualdad y la violencia pero si, una recomposición de las fuerzas que
están convencidas de una agenda social para un estado de bienestar que de respuesta
a las demandas de los grupos vulnerables y un estado de derecho que reconduzca a la
población al crecimiento con mejor distribución de la riqueza. Por supuesto, no hay
que olvidar la advertencia acerca de “los riesgos son parte de sistemas, por cierto,
complejos, y que un intento de controlar una parte…va a tener efectos también sobre
las otras partes” (Sunstein, . ).

  
Conclusiones
Las crisis de toda índole, sobre todo las sanitarias, ofrecen a la población y los gobier-
nos, oportunidades de comprensión e innovación en el uso de estrategias y políticas
públicas. Las crisis constriñen a individuos, grupos e instituciones a ajustar disposi-
ciones para encuentros para la negociación de aquellas soluciones públicas cuya le-
gitimidad depende de la eficiencia, pero también de las intuiciones que individuos y
los grupos movilizan para comprender las estrategias y políticas y sus efectos en el
control o mitigación de la crisis.

En sentido estricto no hay dos disposiciones iguales en la individuación de dos personas;


sin embargo, existen algunas similitudes con base en las cuales se imaginan patrones que
sirven para la orientación de cursos de acción. La reproducción de tales patrones durante
la crisis produce un nuevo trazado de fronteras entre las instituciones de socialización
que tienen efectos duraderos más allá de la misma crisis. Los encuentros y desencuentros
de la población y el gobierno, que pueden conceptuarse como “reacciones ante el riesgo”
rediseñan las funciones de la familia, escuela, barrio, espacio público sobre todo median-
te la centralidad que en la vida diaria adquiere la digitalización de las comunicaciones.

En estas circunstancias, las organizaciones civiles median tal relación activando reper-
torios de resistencia heterogéneos que permiten acercar las demandas de la población a
las oficinas gubernamentales. En la medida en que no hay dos disposiciones individuales
iguales tampoco hay dos tipos de respuestas institucionales similares. Este punto puede
confirmarse cuando se observa la singularidad de la estrategia biopolítica utilizada en
México para mitigar la pandemia. Esta estrategia se ha basado en la administración de
datos y en el exhorto voluntario que no suprime en lo nacional las libertades sociales o
política, hay quienes, desde la oposición, a pesar de la curva epidémica salieron a pro-
testar contra el gobierno.

Este acontecimiento, esa desesperación de un grupo minoritario de opositores, es in-


dicio de que en México no se instituyó ni un estado de excepción o un “estado de
excepción democrático” como la oposición sostiene.

  
Las estrategias de los individuos y los grupos para aceptar, rechazar o seleccionar re-
flexivamente las instrucciones gubernamentales pueden agruparse en tipologías que no
suponen el control militar de la población, por el contrario, si la reconversión de hospi-
tales militares y la vigilancia y administración militar de algunos hospitales civiles en
los cuales se han registrado algunos esporádicos incidentes contra el personal médico
que atiende contagios. Estas reacciones individuadas o grupales suponen más una res-
puesta a la desigualdad en el acceso a alimentos, salud, seguridad, que el rechazo infor-
mado acerca de las debilidades o trucos de la estrategia de mitigación de la pandemia.

Referencias
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Paidós, Buenos Aires.
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(). Genealogía del Racismo, La piqueta, Madrid.
Kessler, G., Coord. (). Comisión de Ciencias Sociales de la Unidad de Coronavirus COVID-,
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Relevamiento del impacto social de las medidas de aislamiento dispuestas por el  (-). ().
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y las organizaciones de pacientes” en Lamm, Vanessa (). Michel Foucault: neoliberalismo
y biopolítica, Universidad Diego Portales, Chile.
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  
Otras fuentes
Versiones estenográficas de Informes Diarios sobre Coronavirus COVID- en México
de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud ().

  
Centroamérica unida como bloque, una respuesta acertada
frente al COVID-
Andrea Rodríguez Pedraza

Proemio
El cambio de década nos ha traído un cambio de vida, en los comienzos del siglo ,
la tecnología le dio un giro a la humanidad y la evolución en las comunicaciones hizo
el éxito en la conectividad, se produjeron desastres, pandemias, guerras, pero esto solo
se presentaba en una región del planeta, siendo solo la noticia de lo ocurrido lo que nos
mantenía partícipes de los acontecimientos que por la información que viajaba a la ve-
locidad de la luz para todo el mundo nos mantenía al día.

Ahora en el mismo siglo, al comienzo de su tercera década, el cambió se vuelve a dar


con la variante de que ahora es para todos, ya no para un área específica, lo que ahora
vivimos es enfrentarnos a un enemigo en común, invisible pero existente, que ha evi-
denciado y agravado los problemas sanitarios y económicos de la mayoría de los países.
Es un momento crítico en el que podemos asumir los hechos como una tragedia o como
un factor de oportunidad para hacer los cambios estructurales necesarios en los países,
un cambio deseado e imprescindible en algunas de las administraciones públicas, ir de
la administración pública del pasado a la administración pública del futuro, volviéndola
un motor funcional de innovación, adaptándose a las transformaciones de la economía,
la política y la tecnología en beneficio de la sociedad.

Analizando la situación existente en el mundo, el bloque de países de Centroamérica


comenzó a planear lo que se requeriría en los países cuando llegara la pandemia,

  
permitiéndoles buscar cómo salir de la situación en un futuro no muy lejano, que ya
era un gran problema para China y Europa, siendo una de las regiones que reaccionó
más rápidamente en el mundo ante la llegada del Coronavirus.

Centroamérica decidió tomar el reto, y un día después de que la Organización Mun-


dial de la Salud (), declarara al COVID- como pandemia a nivel mundial, a pro-
puesta de la Presidencia Pro Tempore de Honduras y la Secretaría General del Sistema
de la Integración Centroamericana (), se reunieron los países centroamericanos y
República Dominicana a través de videoconferencia como bloque para tratar el asunto
que aquejaba en aquellos momentos a Europa y que se convertía en una amenaza para
la región central del Continente Americano, acordando una Declaración Centroamé-
rica Unida contra el Coronavirus, instruyendo se elaborara un Plan de Contingencia
Regional, intersectorial, sumándose en respaldo a la Declaración de los Presidentes, el
Parlamento Centroamericano (), el cual había aprobado una declaración de
medidas de salud, económicas y de seguridad pública, para la región.

El  de marzo de , los cancilleres dieron por aprobado el Plan de Contingen-


cia Regional, por un monto de  , millones de dólares, generándose puntos
coincidentes del Plan y de las medidas propuestas por el Parlamento en su Declara-
ción presentada el  de marzo.

Nadie desconoce las circunstancias económicas, políticas y sociales que existen


en Centroamérica, aun así, los presidentes decidieron asumir el reto pensando con
audacia que como región unida podrían lograr más que trabajando cada uno de los
países por separado.

El  tomó acciones inmediatamente, uniendo a la región, las autoridades y or-


ganismos de la integración, los cuales comenzaron a organizarse para tener la lista
de lo que sería necesario para la protección de la salud y llegado el momento no
interrumpir el suministro de alimentos a la región, trabajando a favor de los ciuda-
danos y de su salud.

  
Desde la primera reunión virtual de los presidentes de los países centroamericanos
y República Dominicana, y con el desarrollo de las actividades del  por vi-
deoconferencia como órgano de representación política y democrática de los países
de Centroamérica y República Dominicana, ejerciendo las funciones comunitarias del
, se logró concretar la unión de los países.

La junta directiva del Parlamento aprobó una resolución para poder trabajar digital-
mente, procedimiento cuya legalidad fue consultada con la Comisión de Asuntos Jurídi-
cos e Institucionalidad Regional, y cuando se valoró que el asunto de la Pandemia no se
resolvería en el corto tiempo, se redactó una iniciativa con un reglamento especial para
que en el tiempo de emergencia no se dejara de legislar.

Como parte del Sistema de la Integración Centroamericana, el , reaccionó


rápida y eficientemente frente a la pandemia. Aprobó más de  dictámenes, todos
relacionados con el COVID-, y los problemas que se presentaban en la región a con-
secuencia del virus.

El secretario general del Sistema de la Integración Centroamericana, Marco Vinicio


Cerezo Arévalo, expresó en el informe presentado el  de marzo ante el  en
Sesión virtual de Asamblea Plenaria: “Nadie se salva solo, pero en la región centroameri-
cana, juntos saldremos adelante”, teniendo en cuenta la responsabilidad correspondien-
te del sector público y privado, y trabajar en conjunto mediante el diseño de políticas
públicas que hagan frente a la crisis.

A diferencia de otros sistemas de integración y unión mundial de países, Centro-


américa es el único bloque de naciones que siguió el trabajo en conjunto a través
de sus instituciones de Integración, logrando así ser una región más unida para
afrontar al COVID-.

  
Antecedentes
La Integración Centroamericana es un proceso que se ha llevado a cabo lentamente,
pasando a través de guerras civiles y diferencias entre países. Después de mantenerse
en conflicto constante logró consolidarse como una región de paz, libertad, democracia
y desarrollo, siendo la creación del Parlamento Centroamericano la primera de las ins-
tancias del Sistema de la Integración Centroamericana. Hasta antes de la pandemia, el
, había comenzado a dar los frutos esperados con una Unión Aduanera funcional
entre tres países y avanzando hacia toda la región.

En Centroamérica se tuvo conocimiento de que los primeros casos de coronavirus


comenzaron a mediados de diciembre del  en Wuhan, China, extendiéndose en
toda aquella región rápidamente y saliendo de sus fronteras al mundo en el mes de
enero de .

Las autoridades de salud al ver reportadas un número considerable de personas falleci-


das inician investigaciones científicas para desarrollar una vacuna. En Centroamérica
tuvieron conocimiento el  de febrero del primer caso detectado en América Latina,
cuya procedencia era Brasil.

República Dominicana confirmó su primer caso de COVID- el º de marzo, en segui-


da, el día  fue Costa Rica, le siguió Panamá el  de marzo; el  de marzo fue Honduras,
y Guatemala el día ; Belice el  de marzo; El salvador y Nicaragua no habían confir-
mado ningún caso en marzo de este año, pero los gobiernos anunciaron medidas como
respuesta ante la amenaza.

Centroamérica reaccionó de forma inmediata ante el avance del virus en la región,


en menos de un mes, y así un día después de que el Dr. Tedros Adhanom Ghebreye-
sus, director general de la  anunciara que: “La nueva enfermedad por el corona-
virus  (COVID-) puede caracterizarse como una pandemia”. (Situation Report
, p.), se celebró una reunión virtual extraordinaria para garantizar la sostenibi-
lidad de las soluciones tomadas por los presidentes de los países centroamericanos

  
y República Dominicana, estando presentes: Belice, Honduras, Guatemala, Costa
Rica, Panamá, Nicaragua y República Dominicana, para impulsar medidas conjun-
tas contra la pandemia que aquejaba al mundo.

El  emitió el  de marzo la Declaración , -, Propuesta para Adop-


ción de Medidas Económicas, de Salud y Seguridad Pública, destinadas a enfrentar
las consecuencias de la pandemia del coronavirus, COVID-. Esta declaración tenía
como propósito el respaldo a las medidas adoptadas por los gobiernos de la región para
enfrentar la emergencia sanitaria y evitar el contagio del virus, haciendo un llamado
a la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y Repú-
blica Dominicana (-), para darle seguimiento a los acontecimientos a nivel
regional, a efecto de disponer de información oportuna y consolidada para poder poner
en práctica dichas medidas.

Los jefes de Estado y de gobierno del Sistema de Integración Centroamericana (), re-
cibieron la declaración del  y el respaldo que dió a las medidas adoptadas en la
reunión de Jefes de Estado y de Gobierno del , previo a la aprobación por los Cancilleres
del Plan de Contingencia Regional. Siendo aprobado el Plan el  de marzo, quedando así,
activados todos los mecanismos de la integración para proteger a la población de Centro-
américa y República Dominicana contra la pandemia recientemente declarada por la .

El  desde el comienzo de la emergencia sanitaria, como lo expresó el


diputado Claudio Marte, vicepresidente del : “Se aprobó una resolución
para trabajar digitalmente, y cuando se observó que no se resolvería en corto tiem-
po se aprobó un reglamento especial para tiempos de emergencia, que permite el
trabajo digital de las comisiones de trabajo y de la Asamblea en donde se han apro-
bado, hasta la emisión de este artículo,  resoluciones del tema COVID-, que van
desde la necesidad de establecer un registro centroamericano de medicamentos,
hasta la necesidad de declarar de carácter universal la vacuna que se obtenga para
el COVID-. “Diálogo virtual entre presidentes de los poderes legislativos de Lati-
noamérica”. (https://www.facebook.com/OEAoficial/videos//).

  
  
  
Fuente: Información oficial de los países miembros del SICA, datos recopilados por CEPREDENAC, grafica elaborada por S
G-SICA, variación calculada respecto a valores de la semana mayo-junio.

Acuerdos
Con la aprobación del Plan de Contingencia Regional, el secretario general del ,
Vinicio Cerezo, hizo un llamado a enfrentar la recién declarada pandemia de forma
conjunta, poniendo en común las acciones y buenas prácticas para contrarrestar la ex-
pansión del virus, evitar más contagios y muertes, y poder atender de forma estratégica
los impactos humanos y económicos.

A través de la articulación y la coordinación del trabajo entre la institucionalidad del


, los gobiernos de los países miembros, las instancias nacionales, regionales, inter-
nacionales y otros sectores, buscaron enfrentar la pandemia y tener una “Centroamérica
unida contra el coronavirus”.

El Plan de Contingencia Regional frente al coronavirus, fue instruido con más de mil
 millones de dólares, por la vinculación al Banco Centroamericano de Integración
Económica (), el cual posee una visión intersectorial, incluyendo los temas de salud,
comercio, finanzas, seguridad, migración y justicia, seguridad nutricional, género, edu-
cación, cultura y pueblos indígenas. Los cinco ejes del Plan aprobado fueron:

  
Salud y gestión de riesgo. Se activó un mecanismo de negociación conjunta de
medicamentos, con el apoyo técnico del Consejo de Ministros de Salud de Cen-
troamérica y República Dominicana (), y la activación del Mecanismo
Regional de Asistencia Humanitaria (-).
Comercio y finanzas. Se instruyó para que el comercio no se detenga y así man-
tener el flujo comercial en la región; se aprobaron los lineamientos de biosegu-
ridad para el transporte de carga, pese a las medidas sanitarias impuestas por
cada uno de los gobiernos; se aprobaron mil millones de dólares para el Fondo
Contingente de apoyo a Bancos Centrales;  millones de dólares para el Fondo
de Emergencia Fiscal; y  millones de dólares para el Programa de Liquidez de
la Banca Comercial en apoyo a , además de la adquisición de  mil kits
de prueba para COVID- para los ocho países del .
Seguridad, justicia y migración. Se ha priorizado en el resguardo del personal
policial y de la Fuerza Armada que brinda apoyo en las fronteras y en tareas de
seguridad pública, a fin de asegurar que sigan un estricto protocolo de protección
contra el virus, dado su nivel de exposición.
Comunicación estratégica. El programa de  al Aire, para la mayor vincula-
ción con la población y las iniciativas regionales que se ejecutan en el marco del
SICA, los webinarios como herramientas de conocimiento en el tema de turismo,
educación, cultura, , protección social, medio ambiente y seguridad ali-
mentaria.
Gestión de cooperación. La propuesta del Plan de Recuperación Económica,
Social y Ambiental de Centroamérica a través de la reactivación del sector de
aviación, de la Cooperación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea
(), programas de Seguridad Alimentaria y Nutricional (), y
con la participación de actores como el Movimiento  (Scalin Up Nutrition
Movement) y su vinculación con el sector privado por medio del Comité Consul-
tivo de la Integración Económica (). El actuar de los países centroamericanos
mediante medidas de prevención en los puntos transfronterizos, establecieron
protocolos de vigilancia sanitaria.

  
Los Lineamientos de bioseguridad ante el COVID-, para el transporte de carga terres-
tre centroamericano, son el instrumento que vino a complementar las medidas que cada
país ya estaba implementando para detener la propagación del virus.

Por el brote del coronavirus en la región, se restringió el movimiento migratorio para con-
trarrestar su expansión; no obstante, los gobiernos de los países miembros del Sistema de
la Integración Centroamericana () garantizaron que el flujo comercial intrarregional
no se congelara, permitiendo así los procesos de importación y tránsito de productos.

El Parlamento Centroamericano exhortó al Consejo de Ministros de la Integración (-


), al Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana
(), a culminar las acciones para la elaboración de un Código de Bioseguridad en
el transporte regional de carga.

Para la elaboración del Código de Bioseguridad, participó un grupo intersectorial inte-


grado por , , Secretaría de Integración Económica Centroamericana

  
(), la Secretaría General del , los ministros de economía de salud, así como las
autoridades migratorias y aduaneras de los países miembros del  quienes lo redac-
taron, siendo un hecho histórico al ser la primera resolución conjunta de  y
. (https://bit.ly/YLArX).

Las fronteras se encontraban cerradas, no así para el transporte de carga al que se le per-
mitía el ingreso de mercancías sin restricción de horario la circulación, estacionamiento,
carga y descarga en todos los países, para el debido transporte de productos higiénicos,
de salud, farmacéuticos, hospitalarios, alimenticios, combustibles, derivados y más.

Como parte de las acciones a realizar, Centroamérica lleva una relación con la Unión
Europea, en la cual ha estrechado los lazos de cooperación económica y de amistad,
fortaleciendo los programas que se han implementado.
En  se crea un Acuerdo de Asociación (), entre la Unión Europea y Centro-
américa, creando los pilares del diálogo político y cooperación, volviéndose en ,
observador del , teniendo así una mayor participación en la región. En  se
crea el Acuerdo de Dialogó Político y Cooperación (), generando acciones de de-
sarrollo en la región.

En  se crea el Programa Subregional para América Central -, este progra-
ma contó con una asignación de  millones de euros, para un periodo de siete años,
el cual está por finalizar, iniciándose una negociación para un nuevo programa, para el
periodo -.

Próximo Programa Indicativo Plurianual ( -)


Unión Europea-Centroamérica
En la actualidad se están celebrando reuniones informativas con la delegación de la
Unión Europea sobre las perspectivas de cooperación. Las delegaciones de Centro-
américa y la Unión Europea reiteran su compromiso para el fortalecimiento del diálo-
go político, la cooperación y más integración entre las partes, tema que ante la crisis
del COVID-, es de vital importancia para mitigar y enfrentar el impacto sanitario,

  
social y económico. En el mes de mayo se tuvo una reunión virtual de la  Comisión
Mixta entre la Unión Europea y Centroamérica, bajo el acuerdo de diálogo político y
cooperación, Centroamérica y la Unión Europea (), en donde el secretario gene-
ral del SICA hizo un llamado a la cooperación e integración como salidas globales a
la crisis pos-COVID-.

La Unión Europea lanzó un paquete denominado Team Europe, el cual consiste en


apoyar a los países que son socios más vulnerables en la lucha contra el COVID-,
como los Estados africanos, los vecinos de la Unión Europea, Asia, Pacífico, América
Latina y el Caribe, gracias a ello le fueron reasignados  millones de euros a la re-
gión centroamericana.

Se firma una declaración de los presidentes de los parlamentos de América Latina


El , precursor de la iniciativa, presentó para firma una declaración entre
parlamentos de América Latina, , , , buscando se
sumen a la iniciativa instituciones extra regionales como la ,  y la
, la declaración pide que la vacuna contra SARS-CoV (coronavirus COVID-),
sea accesible para el mundo en forma gratuita, además de ser considerada un bien
público, garantizando en primer lugar su disponibilidad y distribución a los grupos
poblacionales más vulnerables.

Situación económica de Centroamérica actual COVID-


La  prevé que la región Centroamérica se verá afectada a través de cinco canales:
comercio, turismo, cadenas globales de valor, precios internacionales e incertidum-
bre; dicha estimación de impacto económico en la región  se realizó mediante
un Modelo de Vectores Autoregresivos (), utilizado para una ventana temporal no
mayor a ocho trimestres; este modelo tiene la capacidad para realizar ejercicios de si-
mulación/propagación de shocks sobre variables macroeconómicas prioritarias, tales
como el crecimiento del  e inflación.

  
Los resultados del modelo de pronósticos apuntan a que el impacto de la pandemia
COVID- en Centroamérica será considerablemente mayor al observado durante la
crisis de -, y que la Proyección de Crecimiento Económico para Centroamérica
tendrá una variación anual del  () -.

Retos y desafíos
Como parte de los retos que se tienen en la región “Los escenarios no tratan de predecir
el futuro, sino proveer un instrumento para pensar acerca de alternativas, de resulta-
dos posibles ante condicionantes o circunstancias diferentes” (Hammond, ), en el
marco del , en la búsqueda de soluciones conjuntas, de la mano de los socios para
el desarrollo y la comunidad internacional, para enfrentar la crisis. El secretario general
del  y el secretario general de las Naciones Unidas (), Antonio Guterres, coinci-
dieron durante llamada telefónica en: “La necesidad de fortalecer el multilateralismo y
la integración regional, como respuestas globales para enfrentar los retos de la humani-
dad durante y después de la pandemia COVID-”. (Declaración de las Naciones Unidas:
https://bit.ly/XyFlZ, https://bit.ly/ZBVR).

Mejorar las deficiencias estratégicas, es uno de los temas por desarrollar, en el marco
de la lucha contra el bloqueo de capitales y la financiación del terrorismo, entre los que
se incluye a Panamá y Nicaragua, por ello los ministros de Relaciones Exteriores de los
países miembros del  emitieron una declaración conjunta relativa a la decisión de la
Comisión Europea de incorporar en la lista de terceros países que presentan deficiencia
estratégica en sus marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del
terrorismo. (https://bit.ly/AmniH).

La firma del convenio con el Centro de Investigación de Canadá para combatir el CO-
VID-, se vislumbra como un gran desafío, creándose el Comité Científico Técnico del
-COVID, entre  y el Consejo Superior Universitario Centroamerica-
no (), para apoyar la investigación desde las universidades y dar sustento científico
a problemáticas sociales y económicas en la región. (https://bit.ly/MxKb).

  
Analizar la propuesta, -, para la cooperación técnica con la Junta de Anda-
lucía y el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga () para la cesión gratuita
de la patente del respirador mecánico Andalucía respira, así como el procedimiento de
la cesión de la patente y la posibilidad de recibir un número determinado de aparatos
para su distribución en los países miembros del .

La Unión Europea expresó en la  Comisión Mixta Unión Europea - Centroamérica


su voluntad de reforzar aún más la cooperación con Centroamérica para mitigar las
consecuencias sociales de la pandemia y en particular, para apoyar la sostenibilidad y el
crecimiento económico de la región. (https://bit.ly/XZnBF).

Conclusión
La crisis del COVID- mostró el músculo de la región centroamericana, demostró que
pueden formar un grupo sólido, concertar acuerdos y trabajar en pro del beneficio equi-
librado de todos los países, si bien es cierto, en la región hay carencias, pobreza, falta de
empleo, migración, pero también es cierto que por parte de la autoridad existe la dispo-
nibilidad de solucionar en conjunto los problemas que más se presentan por la situación
que se está viviendo en la región, al igual que en todo el mundo.

A diferencia de la Unión Europea para la que el COVID- ha sido el mayor desafío que está
enfrentando desde su fundación, ni el Brexit mostró esa debilidad en el consenso de su blo-
que de países para hacer frente a la pandemia, ya que como se observó, cada gobierno euro-
peo ha tenido dificultades para proteger el trabajo, la salud, la economía de sus ciudadanos.

Podemos ver como los países ricos como Alemania no fueron capaces de destinar mu-
chos fondos para ayudar a Italia y España, que son países de menos ingresos. Recorde-
mos que Italia tuvo que pedir apoyo a China y a Rusia, generándose así una crisis por la
respuesta económica entre los países del norte y los del sur, con Italia, España y Portugal
a la cabeza; los Créditos de los Fondos de Rescate (-), con una capacidad de 
mil millones quedaron paralizados mientras dure la crisis COVID-, su solidaridad
comunitaria se desvaneció lentamente.

  
En el sur de América pasó algo similar, en algunos casos les llevó adaptarse a la nueva
forma virtual de trabajo algunos meses, el Parlamento Latinoamericano (),
reanuda sus sesiones por videoconferencia hasta el º de julio de , dado que cuando
comenzó la pandemia no se tomaron las acciones preventivas para seguir el trabajo a
distancia, y en el caso de los Organismos de Integración Latinoamericana, que son los
que reúnen a los ejecutivos, no estaban en funcionamiento activo, por lo que al inicio
de la pandemia no fue posible hacer un llamado a todos los países de la región del sur
de América para trabajar en conjunto, derivado de ello, las decisiones que se tomaron
fueron individuales en cada país sin prever las necesidades de la región como bloque.

A diferencia de otros sistemas de integración de países, la región centroamericana se ha


mantenido unida, trabajando continuamente y haciendo puentes de solución a través de
sus instituciones, todo esto utilizando las reuniones virtuales; su solidaridad comunita-
ria se ha mantenido unida, en comunicación y trabajando por encontrar acuerdos que
beneficien a todos los países de la región como bloque.

La crisis que hoy se tiene a partir del COVID- representa el mayor desafío en
la vida política de los países centroamericanos, es un desafío en la gestión de una
política sanitaria.

Para mantener activa la gestión, el Parlamento Centroamericano buscó mejorar la


manera de garantizar el proceso legislativo, fortaleciendo el contacto a través de las
tecnologías, garantizando la rápida y trasparente gestión pública y dando una nueva
dimensión a la política parlamentaria, decisiones tomadas por su presidenta actual la
diputada Nidia de León y avaladas por la Asamblea Plenaria, mostrando así la unidad y
la disposición para trabajar en beneficio de sus pueblos.

El Poder Ejecutivo no puede implementar políticas públicas sin las leyes que emita
el Legislativo, las cuales son necesarias para ponerse en práctica. Ante esta amena-
za existencial el Sistema de Integración Centroamericana y todos los mecanismos
institucionales con los que cuenta el  se unieron, fortaleciendo de esa manera

  
el vínculo político entre los poderes al acordar juntos las medidas para encontrar el
camino hacia la salida.

En la región centroamericana se vio la unidad, se manifestó la voluntad política del


Sistema de la Integración Centroamericana de funcionar para lo que fue creado, reafir-
mando así el papel vital del Poder Legislativo del , al trabajar con el brazo
del Ejecutivo que es el , garantizando así los elementos esenciales de la democracia
a través del diálogo y permitiendo asumir los retos y la toma de decisiones para dar
solución en conjunto como bloque regional. De igual manera se creó un instrumento
de trabajo en pro de la ciudadanía denominado Plan de Contingencia Regional ante el
COVID, el cual dio muy buenos resultados de cooperación, apoyo y operación, mediante
el trabajo conjunto de las instituciones del .

En conclusión, la importancia que brindaron los gobiernos de los Estados miembros


del  a la tutela y protección de la seguridad humana, la salud pública y el bien
común de la población en la región, principalmente ante la expansión del COVID-,
requirió adoptar medidas conjuntas y coordinadas entre todos los países. La visión de
los jefes de Estado dio un equilibrio a la salud, la economía, la seguridad y la justicia
para enfrentarlo en bloque; las recomendaciones del  fueron oportunas y
ayudaron a tener un mejor control y conocimiento de lo que acontecía en la región en
el tema de salud y transporte.

La región centroamericana tiene un reto de carácter global, el cual debe de solucionarse


bajo una visión conjunta, la población demanda una reactivación en la que el aislacio-
nismo y el enfado del nacionalismo pueden ser derrotados a través del multilateralismo
en un nuevo camino a la composición de la economía mediante la cooperación e inte-
gración centroamericana.

La propuesta para continuar la dinámica de solución en la región centroamericana en


esta pandemia, es continuar con los temas que se habían venido trabajando desde la
Agenda , para el desarrollo sostenible, adaptándolos a la nueva realidad con los

  
problemas que se están presentando en la región, como la desigualdad, la salud, la emer-
gencia sanitaria, la migración, entre otros.

Los países de Centroamérica mostraron su unidad, no es desconocido para nadie que


algunos de los problemas se han agravado en la región, la falta de trabajo, el deterioro en
la salud, la producción agrícola y de materia prima para la exportación, la violencia in-
trafamiliar, el aumento en la pobreza, el hambre, la migración, etc., pero es un fenómeno
que se está presentando en la mayoría de los países a nivel mundial, ésto marca un de-
safío mayor por enfrentar, tiempo extraordinariamente complejo por venir, y un trabajo
arduo por desarrollar. El  se fortalece al igual que el , avanzando hacia la
concreción de la integración, estando más unidos que al comienzo del COVID-.

Fuentes de información
Declaración de la  Situation Report -  Coronavirus, disease, COVID-, (), Data as received
by WHO from national authorities by : CEST,  June .
Declaración de Jefes de Estado y de Gobierno (): Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, Panamá y República Dominicana ante la Pandemia del COVID-, Centroamérica
Unida contra el coronavirus, Guatemala,  de marzo . https://www.sica.int/noticias/
presidentes-de-centroamerica-unidos-contra-el coronavirus__.html
Declaración  -, Propuesta para Adopción de Medidas Económicas, de Salud y Seguridad
Pública, destinadas a enfrentar las consecuencias de la Pandemia del Coronaviris COVID-,
Guatemala,  de marzo, . www.parlacen.org.int
Diario de Debates de la Sesión Ordinaria de la Asamblea Plenaria, PARLACEN AP/-,
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Hammond, A. () Which World? Scenarios for the st Century: Global Destinies, Regional Choices
(Island Press).
Informe de Vinicio Cerezo Arévalo, secretario general del Sistema de la Integración Centroamericana,
ante el pleno virtual del . https://www.facebook.com/parlacen/photos/
pcb./)

  
Informes diarios y tableros interactivos con las operaciones intrarregionales.
https://www.sieca.int/index.php/plataformaselectronicas/tablero-de-datos-sobre-duca/
La resolución  -, adoptada durante la Reunión Extraordinaria del Consejo
de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (COMISCA),
celebrada el  de marzo de , relativa a la situación de amenaza del COVID-. http://web-sieca.
s.amazonaws.com/direccion-juridica/Resoluciones/RESOLUCICN
COMIECO-COMISCANo.-.pdf
Declaración del Parlamento Centroamericano:  -, Respaldo a medidas adoptadas
en la Región, para enfrentar pandemia de COVID-,  de marzo . https://www.facebook.com/
parlacen/photos/a.//
Informe del Secretario General del Sistema de la Integración Centroamericana rendido ante
el Pleno del Parlamento Centroamericano el día  de mayo , por videoconferencia.
https://www.facebook.com/parlacen/photos/pcb.//
Plan de Contingencia Regional. https://www.sica.int/noticias/sica-pone-en-marcha-el-plan-
de-contingencia-regional-frente-al-coronavirus-por-mas-de-us---millones__.html
Proyecto de Acta y Diario de Debates de la Sesión del Parlamento Centroamericano, AP/- (
Sesión Ordinaria de Asamblea Plenaria del  de abril de ) www.parlacen.org.int
Primer Diálogo Virtual entre Presidentes de los Poderes Legislativos de Latinoamérica.
OEA acoge diálogo virtual de presidentes de poderes legislativos de las Américas sobre desafíos
de pandemia. https://www.facebook.com/OEAoficial/videos//
Reunión de Presidentes de Centroamerica. Presidentes de Centroamérica unidos contra el Coronavirus.
Coronavirus @JuanOrlandoH @CarlosAlvQ @DrGiammattei @NitoCortizo @DaniloMedina @
VinicioCerezo IntegraciónEnSaludInfo: https://bit.ly/Jrbqk

  
Una crisis y una oportunidad históricas: Elementos para el
fortalecimiento del Estado de Bienestar en México
Jorge Enrique Pérez Lara y Elsa Azucena Alfaro González

Introducción
Derivado de la Pandemia originada por el virus SARS-CoV-, más comúnmente conoci-
do como COVID-, han salido a relucir diversas deficiencias y limitaciones del Estado
mexicano, por un lado el sistema de salud fue rebasado, no sólo por la pandemia, sino
que se hicieron más visibles problemáticas preexistentes, como lo son la falta de su-
ministro de medicamentos para ciertas enfermedades, así como insuficiencia en la in-
fraestructura hospitalaria, así como de equipamiento para el personal médico, además
quedó evidenciada la notoria descoordinación existente y las diferencias significativas
entre los diversos sistemas de salud del país.
1 Cuenta con Estudios de Doctorado en Desarrollo de la Educación por la Universidad del Desarrollo Empresarial y
Pedagógico, cuenta con un Máster en Educación: Planificación, Innovación y Gestión de la Práctica Educativa por la
Universidad de Alcalá, es Maestro en Gobierno y Asuntos Públicos por la Universidad Autónoma del Estado de México
en donde se graduó con mención honorífica y es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la misma
casa de estudios. Se ha desempeñado como docente de nivel licenciatura y posgrado en instituciones de educación
superior públicas y privadas; participó como profesor invitado en la Universidad de la Laguna, en Tenerife, España,
es Apoderado Legal de la Academia Internacional de Ciencias Político-Administrativas y Estudios de Futuro, AC y ac-
tualmente se desempeña como Director de Planeación e Investigación en la Universidad del Desarrollo Empresarial y
Pedagógico.
2 Estudiante de la Maestría en Sociología de la Salud de la Universidad Autónoma del Estado de México, programa
inscrito en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad, del CONACYT, donde retoma la línea de investigación: género y
salud, cuenta con certificación en Entrenamiento de Fuerza y Entrenamiento Especializado en Mujeres por Sport City
University y Universidad La Salle, y es Licenciada en Nutrición por la Universidad Autónoma del Estado de México. Se ha
desempeñado como docente en nivel básico del 2013 a 2017 y en nivel medio superior en ramas de ciencias de la salud
y metodología de la investigación desde el 2019. Participa como comentarista titular en las conferencias semanales del
programa Pláticas insensatas en compañía de la doctora Elisa Bertha Velázquez Rodríguez, donde se retoman temas de
género y su relación e importancia con la vida cotidiana.

  
Por otro lado, durante los últimos meses se ha desarrollado un fenómeno económico
muy negativo, por un lado, el cerrar los comercios y las fábricas para evitar una mayor
propagación de la enfermedad, ha dejado de acuerdo con la última Encuesta Telefóni-
ca de Ocupación y Empleo del  (), a . millones de personas disponibles
para trabajar en mayo de , de las cuales . millones dejaron de trabajar debido
a la suspensión temporal de su trabajo sin recibir pago, es decir durante el mes de
mayo de  casi  millones de mexicanos no tuvieron un trabajo remunerado, es
un número abrumador, pues esto significa que millones de familias se quedaron sin
ingresos para sostenerse a sí mismos y a sus familias. Si bien las ayudas otorgadas por
el gobierno pueden atenuar esta situación en cierta medida, la realidad es que son in-
suficientes para la magnitud del problema.

Adicionalmente a esta situación, se pronostica un declive económico no visto en dé-


cadas, que acentuará aún más las problemáticas preexistentes como lo son la pobreza,
la inseguridad, la falta de empleo de calidad, la infraestructura deficiente, entre otras.
Por lo anterior es que el Estado mexicano se encuentra ante una disyuntiva histórica,
afrontar esta pandemia con una visión de Estado que transforme la crisis actual y la
traduzca en políticas públicas que atiendan las dificultades evidenciadas por el virus
SARS-CoV-, o ser un gobierno más que administre la crisis. Las expectativas del
actual presidente de pasar a la historia, sumado a que cuenta con mayoría legislativa
suficiente para modificar la constitución, además de tener un respaldo social mayo-
ritario, hace pensar que están dadas las condiciones políticas y sociales para que una
verdadera reforma del Estado de bienestar se lleve a cabo.

Las condiciones político-sociales están dadas para la articulación de una política de


bienestar con visión de Estado que parta desde una profunda reforma fiscal, para lo-
grar que se vuelva más equitativo el pago de contribuciones al gobierno, y que lo dote
de las capacidades administrativas, financieras y humanas para instaurar un autén-
tico Estado de bienestar. La constitución de un sistema universal de salud requerirá
cuantiosos recursos para la inversión en infraestructura así como para la contratación
de miles de profesionistas médicos, un seguro de desempleo resulta fundamental para

  
que las familias mexicanas no se queden sin ingresos en una situación de crisis econó-
mica como la actual, sin embargo también requiere de una inversión cuantiosa pues
el número de desempleados se cuenta por millones, la instauración de un sistema uni-
versal de pensiones que haga justicia a las generaciones de trabajadores que por causas
ajenas a su voluntad no pudieron laborar en el sector formal de la economía y que por
tanto no tendrán acceso a una pensión que les permita tener un nivel de vida digno.

Adicionalmente México cuenta con una infraestructura pública escasa y en malas con-
diciones, como lo son las carreteras, aeropuertos, puertos, infraestructura energética
entre otros, por ende el Estado mexicano requiere de un programa nacional de infra-
estructura que de verdad impulse el crecimiento económico, atienda todas las zonas
económicas del país, y que acorte las desigualdades existentes, pues como lo ha men-
cionado el Presidente Andrés Manuel López Obrador, si en México no hay crecimiento
económico, no habrá empleo, si no hay empleo no habrá bienestar y si no hay bienestar
no habrá paz. La articulación de una política de Estado con énfasis en el bienestar será
el elemento que siente las bases para el verdadero desarrollo social y sobre todo para
alcanzar la nueva transformación de la vida pública del país.

Por este motivo el presente capítulo se estructura en cinco apartados, el primero aborda
la conceptualización de las política públicas, pues como los teóricos de esta importante
disciplina lo han mencionado, el hecho de que los problemas públicos sean multifac-
toriales hace necesario que una adecuada formulación incorpore a los sectores invo-
lucrados, pero también a los expertos para poder elegir las mejores alternativas para
la atención de un asunto de interés colectivo, posteriormente se hace mención de la
importancia del presupuesto público en la implementación de las políticas públicas, así
como el destino del gasto en algunos puntos específicos para el caso de México, poste-
riormente se realiza una breve problematización sobre los elementos que vino a eviden-
ciar el -CoV-, específicamente en el tema económico, en el empleo, el sistema de
salud y de pensiones, para cerrar con un apartado sobre la propuesta general de políticas
públicas para fortalecer el Estado de bienestar a través de una reforma fiscal para que
el gobierno actual logre la ahora urgente, cuarta transformación de la vida pública. El

  
texto no busca ser descriptivo sino abrir el debate para la conformación de un Estado de
bienestar en el futuro.

Las políticas públicas


Las políticas públicas son actualmente una de las metodologías más usadas para el aná-
lisis de la acción gubernamental, y uno de los representantes más destacados en el de-
sarrollo teórico conceptual de las mismas ha sido Luis. F. Aguilar, quien al respecto
menciona lo siguiente:
Obviamente el análisis teórico-técnico de las políticas no pretende ser una pana-
cea ni una buena nueva social, aunque sí propuesta, exigencia y método de elabo-
ración de políticas racionales: inteligentes, eficientes y públicas. El estudio de las
políticas puede también, tal vez, reactivar a la ciencia política y a la teoría-práctica
de la administración pública. Nuestra ciencia política ha estudiado sistemática-
mente casi todo menos la manera como el gobierno construye y desarrolla sus
decisiones, federales y locales (Aguilar, : ).

Como el autor lo menciona, si bien no son una solución mágica para los diversos
problemas que aquejan a las sociedades actuales, si resultan ser una herramienta
muy útil para el diseño y formulación de políticas más apegadas a las necesidades
reales de la población, que por ende serán más eficientes y eficaces en la atención de
cada problemática. La ventaja de este propuesta metodológica es que al ser un ciclo,
las políticas entran en un entorno de mejora continua, para lo cual la evaluación de
las mismas es un factor de singular importancia, pues la evaluación se da desde el
diseño, posteriormente se realiza durante la implementación y finalmente después
de su implementación por lo que se garantiza que una política resultante de aplicar
la metodología de las políticas públicas tendrá más posibilidades de ser exitosa que
una acción implementada sin la rigurosidad que esta metodología implica. Abun-
dando en lo anterior Luis Aguilar menciona:
nadie, en sus cinco sentidos, se le ocurre pensar que la política o las políticas
puedan ser redentoras y resolutorias. Se trata sólo de una disciplina que pretende
contribuir a la elaboración de decisiones públicas más eficaces que, sin cuentos y

  
con sustancia, sean capaces de ir abordando oportuna y sistemáticamente desola-
dores problemas y defectos públicos (Aguilar, : ).

Como lo menciona Aguilar, no generarán políticas que resuelvan problemas de manera


definitiva, pues en su mayoría las cuestiones que buscan atender son de carácter trans-
versal por lo que su resolución es de una complejidad inconmensurable, tales son los ca-
sos de la educación, la pobreza, la contaminación, la seguridad, la saluda entre muchos
otros que son temas que además de que son complejos van evolucionando conforme las
sociedades van cambiando con el paso del tiempo. Abundando sobre el tema el autor
menciona que las políticas públicas tienen elementos que coadyuvan a tener un impacto
superior que la simple implementación de acciones gubernamentales:
El análisis y diseño de políticas públicas, justamente por su carácter público, abre
todo un abanico de estrategias de acción corresponsable entre gobierno y socie-
dad. No sólo privatizaciones y des(re)regulaciones, sino administraciones conjun-
tas que, según las características y la magnitud del problema, pueden englobar al
sector privado, a las organizaciones no gubernamentales, a organismos interna-
cionales, a las organizaciones sociales de los directamente interesados en encon-
trar una solución a su problema (Aguilar, : ).

La superioridad de las políticas públicas sobre la administración pública tradicional es la


incorporación de estrategias que implican el involucramiento de los diferentes actores
sociales en la formulación e implementación de las acciones públicas, lo que repercute
de manera directa en la eficiencia y eficacia.

En eficiencia, pues al tener el aparato gubernamental un sinfín de demandas y un


número limitado de recursos, el poder involucrar a diferentes organizaciones de
la sociedad civil, éstas le proveen de recursos materiales e incluso financieros que
puede incluirse en el accionar gubernamental por lo que hace más eficiente el uso
de los recursos públicos.

  
Además, resulta más eficaz, pues al incluir a los sectores involucrados, estos cono-
cen de primera mano la problemática y cuentan con propuestas de solución que, si
son implicados en la formulación, se sentirán corresponsables del éxito de la políti-
ca por lo que se disminuyen las resistencias al cambio y por el contrario se suman
para lograr el éxito de esta.

Retomando lo anterior, Aguilar menciona: “El análisis de políticas públicas puede ayu-
dar a desestatizar la sociedad y reconstruir el sentido público del estado” (: ). El
involucrar a amplios sectores en la toma de decisiones, así como en su implementación,
se logra un incremento de la legitimidad del poder político, pues las decisiones ya no son
de un gobernante aislado y desconectado de las demandas sociales, sino que son toma-
das de manera conjunta, lo cual genera respaldo del accionar público. En este sentido las
políticas públicas se pueden describir de la siguiente forma:
al hablar de políticas públicas queremos decir decisiones de gobierno que incor-
poran la opinión, la participación, la corresponsabilidad y el dinero de los priva-
dos, en su calidad de ciudadanos electores y contribuyentes. Concedamos que en
esta perspectiva disminuye el solitario protagonismo gubernamental y aumenta
el peso de los individuos y de sus organizaciones. Se sustancia ciudadanamente
al gobierno. Y se abren de par en par las puertas para nuevas formas de diseño y
gestión de las políticas: singulares, descentralizadas, subsidiarias y solidarias, co-
rresponsables, en las que gobierno y sociedad enfrentan variada y conjuntamente
los problemas colectivos (Aguilar, : )

Como se puede observar hablar de políticas públicas no se reduce a la simple ac-


ción gubernamental sino al conjunto de interacciones que permiten atender los
problemas públicos, mediante la conjunción de recursos humanos, materiales y
financieros, públicos y privados. Así la capacidad de respuesta se incrementa de
forma exponencial, al incluir a la sociedad en el amplio sentido de la palabra, como
actor fundamental en la resolución de las demandas más apremiantes de la pobla-
ción. Además de lo anterior se debe tener en cuenta que implementar las políticas
públicas implica una visión más tecnificada de la toma de decisiones para ponderar

  
donde se deben destinar los limitados recursos de que se disponen, pues como lo
menciona Aguilar:
Gobernar por políticas públicas va a significar el (re)descubrimiento del com-
ponente costos (de oportunidad y de operación) de la decisión pública y poner
fin a la ilusión fiscal de recursos públicos ilimitados, tan propia de la gene-
ración desarrollista o igualitarista. Por consiguiente, supondrá cuidadosísimos
cálculos de gasto público, estimaciones rigurosas de costo-beneficio (eficiencia
económica) en las decisiones, economía pública realista, evaluación pertinente
del componente económico de las decisiones y operaciones, búsqueda de las
políticas que maximizan beneficios y disminuyen costos a los ciudadanos con-
tribuyentes (Aguilar, : ).

Debido a que existen límites en las capacidades para atender los diferentes problemas
públicos, se debe de realizar un análisis minucioso que permita ponderar cual opción
de las diferentes posibilidades de acciones de política, impactará con un mayor benefi-
cio y a un menor costo, para poder lograr lo anterior la cuantificación de los factores y
los análisis estadísticos así como econométricos resultan fundamentales, y es así que la
administración pública se tecnifica aún más para mejorar la toma de decisiones.

En este sentido las políticas públicas son una metodología de operación que permite
incrementar la capacidad de respuesta de las administraciones públicas, si bien exis-
ten diversidad de factores que permiten ver los beneficios de las políticas públicas,
su implementación resulta compleja pues incorporar en el proceso a más actores que
seguramente también tendrán intereses particulares, redunda en que gobernantes y
tomadores de decisiones públicas que no tengan la capacidad de visualizar los benefi-
cios que pueden tener aplicando esta metodología, opten por lo más fácil que se redu-
ce a decidir desde los despachos sin escuchar a quienes están involucrados, lo que con
frecuencia tiene como resultado políticas y acciones gubernamentales desconectadas
de la realidad y resultan en un fracaso en la atención de la problemática que buscaban
resolver. En este sentido resulta importante evaluar el impacto para lo que es impor-
tante tomar en cuenta lo siguiente:

  
En los estudios de las causas de las políticas públicas, éstas son las variables de-
pendientes y el analista busca explicarlas con referencia a variables independien-
tes -fuerzas sociales, económicas, tecnológicas, políticas. Esta investigación puede
ser llamada investigación de la ‘determinación de la política’. En los estudios de las
consecuencias de las políticas públicas, éstas son las variables independientes y
las dependientes son las condiciones sociales, económicas o políticas que se supo-
nen serán afectadas por la política pública. Esta investigación puede ser llamada
investigación del ‘impacto de la política (Aguilar, : )

Cómo se puede observar ambos tipos de estudios son fundamentales para que la formu-
lación e implementación de las políticas públicas sea adecuada, por un lado los estudios
de la determinación de la política, son lo que se conoce comúnmente como diagnósticos
del problema, es decir el fundamento contextual que da origen al diseño de una política,
y por otro lado se tienen los estudios de impacto de la política, la cual constituye la eva-
luación del impacto que tuvo la implementación de una política pública en el problema
que buscaba atender.

Fundamentar el diseño y formulación de una política pública en estos dos tipos de


estudios resulta vital, pues los primeros brindarán un conocimiento más cercano al
contexto social, económico, tecnológico y político en el que se desarrolla el problema,
lo cual permitirá diseñar de mejor manera el conjunto de acciones que se implementa-
rán para atenderlo, y los segundos, permitirán visualizar si la política tuvo el impacto
esperado o si resulta necesario hacer adecuaciones para mejorar su desempeño. Ade-
más de lo anterior Lasswell menciona un elemento a tomar en cuenta cuando se trata
de conocer y analizar las políticas públicas:
Las ciencias de políticas necesitan tener presente la distinción entre lo que es
funcionalmente importante para el orden público y civil y lo que es meramente
convencional. Es experiencia común que las decisiones tomadas por los gobier-
nos generalmente contengan determinaciones tomadas por fuera del gobierno,
ya sea en el arzobispado, en el club de industriales o en las oficinas de un sindi-
cato. En general, en muchas áreas de la vida humana, las normas de conducta se

  
formulan y se vuelven vigentes al margen de la maquinaria legislativa, adminis-
trativa y judicial (Lasswell, : ).

Si bien es un factor de conocimiento popular, es poco común realizar un análisis


sobre cómo es que los factores de poder externos al gobierno influyen de manera
significativa en la toma de decisiones, lo cual no necesariamente es malo, pues son
actores sociales que buscan legítimamente velar por sus intereses, en este sentido lo
que debe buscar las políticas públicas es la apertura de estas negociaciones así como
la incorporación de más actores para que a través del debate público se puedan tomar
las mejores decisiones que beneficien a la menor cantidad de personas. Para poder
lograrlo, se debe impulsar la profesionalización de técnicos en las ciencias de políticas
pues como el mismo Lasswell menciona:
Es impensable, por ejemplo, que la República Popular China desarrolle capacidad
nuclear sin acceso al conocimiento y capacitación de físicos nucleares e ingenie-
ros; o que los bancos centrales de Europa occidental, Gran Bretaña y Estados Uni-
dos puedan controlar el problema de la estabilización monetaria sin la ayuda de
los economistas. Asimismo, es absurdo pensar que la Organización Mundial de la
Salud pueda diseñar un programa para erradicar la viruela, el cólera o cualquier
otra enfermedad infecciosa sin el apoyo de la investigación médica. El mismo ra-
zonamiento se aplica para los problemas que van más allá de la seguridad nacio-
nal, la estabilización económica o la salud pública. Siempre habrá problemas al
diseñar y evaluar programas de comunicación colectiva, educación, planificación
familiar, derechos humanos, prevención de conducta delictiva criminal, entre
otros. (Lasswell, : ).

Como el autor lo menciona, la complejidad de las problemáticas sociales, es de tal mag-


nitud que atenderlas sin el acompañamiento de científicos y técnicos especializados en
las ciencias de políticas, sería poco eficaz, es así que el autor nos hace reflexionar sobre
la importancia de la toma de decisiones gubernamentales, pues derivado de una mala
elección puede repercutir en la pérdida de vidas humanas, por lo que no se debe tomar
a la ligera o dejar en manos de personas que no tienen conocimiento especializado para

  
la atención de los asuntos públicos, pues resultado de un mal diseño, un mal diagnóstico
o una mala implementación, la política que podría haber tenido un fin loable, sería un
fracaso y repercutirá de manera negativa en el bienestar de la población. Reforzando lo
anterior tenemos que el diseño de política debe ser considerado una ciencia, en donde
el desarrollo de conocimiento empíricamente comprobable es fundamental como se
puede observar en la siguiente cita:
En esta etapa preliminar se debe prestar atención a la yuxtaposición entre la
política y la ciencia, que conlleva el término ciencias de políticas (policy scien-
ces). La palabra ciencia contiene muchas connotaciones, una de las cuales es
la búsqueda de conocimiento empíricamente comprobable. Obviamente, esta
connotación es de particular importancia para elevar el conocimiento de y den-
tro de las políticas (Lasswell, : ).

Cómo se puede observar, la importancia de la generación de conocimiento empírica-


mente comprobable, y la generación de metodologías para lograrlo, se vuelve parte esen-
cial del diseño de políticas públicas. Es esto último lo que las hace más eficaces, pues se
deja atrás la vieja práctica de gobernar por instinto o por ocurrencia, para convertirse
en una ciencia que a través del análisis de datos y del contexto permite tomar mejores
decisiones en beneficio del colectivo social. Adicionalmente y siguiendo esta línea de
ideas sobre la importancia de las ciencias de políticas es menester incorporar un nuevo
elemento de análisis sobre el tema, la multidisciplinariedad y la transdisciplinariedad de
estas, pues como lo menciona Lasswell:
Ruptura de las fronteras tradicionales entre las distintas ciencias sociales y las
disciplinas de decisión. Las ciencias de política deben integrar en una supradis-
ciplina -enfocada a la elaboración de las políticas públicas- el conocimiento de
una variedad de ramas cognoscitivas. En particular, las ciencias de política se
construyen sobre las ciencias de la conducta y sobre enfoques analíticos; se apo-
yan también en la teoría de decisiones, la teoría general de sistemas, las ciencias
administrativas, la teoría del conflicto, el análisis estratégico, la ingeniería de sis-
temas y similares áreas modernas de estudio. En la medida en que son relevantes,
se apoyan también en la física y en las ciencias de la vida (Dror, : ).

  
Para que las ciencias de políticas y por ende la formulación de políticas públicas funcio-
nen adecuadamente, requiere del involucramiento de especialistas de diversas discipli-
nas, tales como la ingeniería, la administración, la economía, las finanzas, sociólogos,
profesionistas en las ciencias de la salud y claro de la política entre otras, pues debido a
la complejidad de las problemáticas que atienden, es necesaria la aplicación del conoci-
miento especializado de diversas disciplinas. Pero no basta con la participación aislada
de cada área del conocimiento, sino que es mediante la articulación de estas que se logra
darles solidez a las ciencias de políticas.

Por otro lado, es importante enunciar algunos elementos importantes para el adecuado
análisis de políticas, pues son de gran relevancia como se muestra a continuación:
Mirar los problemas y alternativas en una forma amplia que trate de explicar las
variables relevantes y los resultados probables, esto es, adoptar una visión de “sis-
temas”. Buscar una solución “óptima” o al menos claramente preferible entre las
alternativas disponibles dentro de una estructura amplia de “beneficio-costo”, sin
limitarse a cambios incrementales (Dror, : ).

Uno de los primeros pasos para lograr un adecuado análisis es detectar la proble-
mática pues resultado de este diagnóstico es que se formularán las posibles alterna-
tivas de respuesta, derivado del análisis es que se identifican las diversas variables
que influyen en el problema. Este paso es fundamental, pues existen diversidad de
ejemplos en donde una errónea identificación del problema ha repercutido en la
consecuente toma de decisiones erradas para atenderlo.

En términos generales y con el objetivo de ir generando una definición operativa, se


tiene que para Arias “Las políticas públicas son el conjunto de objetivos, decisiones
y acciones que lleva a cabo un Gobierno para solucionar los problemas que en un
momento determinado los ciudadanos y el propio Gobierno consideran prioritarios”
(Tamayo, : ).

  
Si bien el enunciado anterior se apega mucho a lo que el presente documento enten-
derá como política pública, resulta necesario plasmar una definición operativa, que-
dando como sigue: Las políticas son la operacionalización de los objetivos, metas y
decisiones que se plantea un gobierno para atender de forma organizada las diversas
problemáticas que resultan prioritarias para la sociedad en un momento determinado,
y que además cuentan con la participación activa de los diferentes actores involucra-
dos, sean públicos o privados.

En este sentido una política pública que busque la conformación de un Estado de


bienestar debe contemplar las condiciones políticas, sociales y económica actuales,
que ha dejado al descubierto la urgente e imperiosa necesidad de constituir un an-
damiaje institucional que logre brindarle a la población las condiciones básicas de
bienestar y que sienten las bases del desarrollo futuro del país. Una política pública
de bienestar que puede considerarse integral deberá atender diversos factores, en el
actual documento se sostiene que se debe generar una mayor capacidad de interven-
ción en temas tales como el crecimiento económico, el empleo de calidad, el sistema
de salud, el sistema de pensiones y la profesionalización del servicio público. En el
pasado reciente, se han tratado de hacer modificaciones legales e institucionales de
forma aislada, con resultados poco alentadores, por lo que se debe tener una visión
integral que adopte medidas que de conjunto garanticen el bienestar social en el
corto, mediano y largo plazo.

El Presupuesto público
Uno de los elementos fundamentales para que el gobierno pueda existir y por ende ma-
terializar políticas que atiendan las necesidades de la población es a través del gasto pú-
blico, es por eso por lo que la definición de presupuesto público contempla la planeación
e instrumentación de todas las actividades del aparato administrativo:
El presupuesto público es el instrumento de planificación de carácter político,
económico y administrativo, formulado y sancionado en los términos estable-
cidos por la legislación aplicable, que contiene el plan financiero del gobierno
expresado en un programa anual de trabajo con la especificación de todas las

  
actividades que esta entraña, con la descripción de sus metas y objetivos, y con
la determinación de su costo (Chapoy, : ).

Por tanto el proceso presupuestario es el que permite la materialización de todas las


políticas públicas plasmadas en la agenda pública que en términos macros, se puede
visualizar en el Plan Nacional de Desarrollo, ya que es un documento normativo que
mediante la participación de la ciudadanía así como de expertos se identifican las prin-
cipales problemáticas nacionales y se articulan las posibles alternativas de solución,
para posteriormente ser implementadas a través de los programas presupuestarios. En
el mismo orden de ideas Chapoy menciona lo siguiente en relación con el vínculo exis-
tente entre la planeación nacional y el presupuesto:
La preparación de los proyectos de presupuesto y de ley de ingresos corresponde
al Poder Ejecutivo, porque a él incumbe la planeación del desarrollo nacional,
así como su coordinación y ejecución. Una vez recibidas del presidente de la
República ambas iniciativas, la Cámara de Diputados estudia la segunda y la re-
mite a la Cámara de Senadores —porque es el Congreso de la Unión el facultado
para imponer las contribuciones necesarias para cubrir el presupuesto—, ya que
se concentra en el análisis del proyecto de presupuesto, porque la potestad de
decidir sobre este es exclusiva de la Cámara de Diputados como representante
popular (Chapoy, : ).

Como lo menciona la autora, el ejecutivo envía la propuesta de presupuesto pues él


es el responsable de la planeación del desarrollo nacional, por lo que la planeación y
la presupuestación son elementos que van de la mano. Debido a la importancia de di-
cho proceso, se ha creado un andamiaje normativo que regula no sólo la formulación
del presupuesto sino su implementación, asimismo permite darle seguimiento a su
correcto ejercicio y por ende evaluarlo, en este sentido Chapoy menciona algunos de
estos lineamientos normativos:
La planeación y administración del gasto público federal está regulada básica-
mente por seis ordenamientos jurídicos: la Ley Orgánica de la Administración
Pública Federal; la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria; la Ley

  
General de Contabilidad Gubernamental; la Ley de Obras Públicas y Servicios
Relacionados con las Mismas; la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servi-
cios del Sector Público, y la Ley General de Deuda Pública; todas ellas sustentadas
en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Chapoy, : ).

Con la construcción de un andamiaje legal robusto se ha buscado acotar la discre-


cionalidad en el ejercicio del gasto, pues existen momentos históricos en que un in-
adecuado manejo presupuestal ocasionó crisis económicas por el desbordamiento de
la deuda pública. Por tal razón la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria
menciona lo siguiente:
Conforme a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, a
toda proposición de aumento o creación de gasto del proyecto de presupuesto
deberá agregarse la correspondiente iniciativa de ingreso distinta al finan-
ciamiento previsto, o compensarse con reducciones en otras previsiones de
gasto. (Chapoy, : ).

Para evitar desbalances fiscales la ley ha establecido candados que impiden el incremen-
to desmedido del gasto público, por tal motivo y como lo menciona la cita anterior, si el
ejecutivo o el legislativo determinan la creación de algún programa o acción que implica
erogaciones, ésta proposición debe ir acompañada de una iniciativa que implique un
ingreso similar a la propuesta de gasto adicional, con lo anterior se busca tener finanzas
públicas sanas, lo que significa que sean sostenibles en el mediano y largo plazo, en este
sentido la presente propuesta parte de esta base normativa, pues al plantear la creación
de un Estado de bienestar que implica cuantiosos recursos públicos, la misma debe ir
acompañada de una adecuación al marco fiscal, si bien no será tema de este documento
detallar los elementos de dicha reforma hacendaria, sí se realiza un acercamiento a las
necesidades de gasto que se estarían proponiendo, por lo que en la misma medida se
debería adecuar el actual sistema fiscal.

  
El presupuesto de Egresos de la Federación
El proceso presupuestal en México cuenta con siete pasos secuenciales que permiten
orientar y dar cumplimiento a los ejes planteados en el Plan Nacional de Desarrollo, las
fases del proceso mencionado son: planeación, programación, presupuestación, ejerci-
cio y control, seguimiento, evaluación y rendición de cuentas, el primero de ellos como
lo menciona la siguiente cita:
[…] tiene como propósito que cada peso sea asignado a lograr la visión de país
establecida en el Plan Nacional de Desarrollo -.

Por ello, la planeación orientada a resultados debe ser estratégica, operativa y participa-
tiva partiendo de una visión clara de los objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Para orientar el Gasto Público al logro de esta visión, el Presupuesto de Egresos de la


Federación otorga recursos a través de los programas presupuestarios. Para garantizar
que el Gasto Público se oriente al logro de las Metas Nacionales, resulta necesario vin-
cular los objetivos y metas de cada programa presupuestario con los instrumentos de
planeación nacional (, : )

Como se puede observar en la cita anterior, los objetivos de la planeación nacional se


aterrizan a través de los programas presupuestarios, que vinculan la planeación con la
presupuestación para alcanzar la visión de país plasmada en la planeación nacional.

El segundo paso se denomina la programación y consiste en términos generales en la


definición de “los programas presupuestarios que tendrán a cargo las dependencias y
entidades, así como los recursos necesarios para cumplir sus objetivos” (, : ).
Como se puede observar, cada fase del proceso presupuestal tiene ciertas similitudes
con el diseño de una política pública. Durante el presente apartado se buscará entender
el sentido que ha tenido la política presupuestal del gobierno mexicano en los últimos
años, para conocer cuáles han sido sus prioridades de gasto, así como sus limitaciones
en la materia. Para iniciar se presenta la gráfica número uno en donde se pueden ob-
servar las similitudes y diferencias en el nivel de ingresos públicos como porcentaje del

  
Producto Interno Bruto de cada país, lo anterior puede dar una idea sobre la dimensión
de la intervención pública en el desarrollo de cada país, pues dependiendo del nivel de
ingresos será la capacidad de gasto y por ende de atender las demandas sociales.

Se eligieron países diversos países de América Latina para que la comparación fuera
valida, pero se incluyen países europeos para poder visualizar las diferencias en la capa-
cidad de ingresos públicos entre los países en vías de desarrollo de nuestro continente,
así como de países más desarrollados.

Gráfica . Sobre los ingresos fiscales como proporción del PIB, países
seleccionados, -

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos del International Monetary Fund, World Economic Outlook Database,
April 2020.

3 Sumatoria del valor monetario de todos los bienes y servicios producidos dentro de un territorio en un lapso deter-
minados.

  
Como se puede observar en la gráfica anterior, los países europeos cuentan con un nivel
de ingresos como proporción de su , sensiblemente superior al de los países en vías
de desarrollo de América Latina, pues Francia, mantiene ingresos superiores al  de
su economía, con una tendencia clara hacia incrementar dicho nivel, en tanto que Ale-
mania si bien con ingresos menores mantiene niveles cercanos al  del , igualmen-
te con tendencia creciente y finalmente España con niveles por debajo del , pero que
aun así resulta casi en el doble de los ingresos relativos al caso de México o Chile.

Si comparamos los rangos anteriores con México encontramos que los ingresos como
proporción de su economía no llegan ni al , siendo de los países con los ingresos
presupuestarios más bajos de la gráfica, sólo similares a los registrados en Chile, país en
donde a finales de  se desataron protestas masivas precisamente por la escasa ca-
pacidad del estado chileno para atender las crecientes demandas sociales. Si bien el país
sudamericano, ha experimentado crecimiento económico sostenido durante las últimas
décadas, el bajo nivel de ingresos públicos ocasionó que se descuidará el desarrollo de
un Estado de bienestar adecuado a las necesidades de su población.
De no atender dichas problemáticas es previsible que México presente en no mu-
chos años inestabilidad política y económica pues las limitaciones presupuestarias
hacen imposible impulsar políticas de acceso a la seguridad social de millones de
personas, asimismo debilita áreas vitales para el crecimiento y desarrollo de la so-
ciedad como el sistema de salud, la infraestructura de comunicaciones, así como la
energética, entre otras.

Pero lo anterior no es suficiente, pues como se ha demostrado, con décadas de progra-


mas asistencialistas, son solamente paliativos en tanto que los problemas estructurales
persisten. La pobreza la origina la falta de oportunidades de desarrollo que brindan la
educación de calidad, empleo bien remunerado, así como servicios públicos de salud
de calidad que en su conjunto permita la movilidad social, todo lo anterior debe venir
acompañado de crecimiento económico pues de no tenerlo no se pueden generar los
empleos que demandan millones de ciudadanos.

  
Es importante mencionar que tratar de solucionar un problema complejo como lo es
la falta de oportunidades solamente con programas de transferencias monetarias, no
resuelve la falta de empleos, ni la falta de servicios de salud, ni las necesidades de edu-
cación y formación. Por ende el estado mexicano tiene dos grandes retos, el primero es
estructurar una política de desarrollo social que contemple todos los factores que la
ocasionan y no sólo limitarse a las transferencias, y segundo formular e implementar
una reforma fiscal que le permita al estado contar con recursos adicionales que pon-
gan en marcha un amplio programa de desarrollo económico que en el mediano plazo
genere empleos bien remunerados y que resuelva de manera estructural muchos de los
problemas que actualmente aquejan a México.

El diagnóstico que alguna vez presentó el actual presidente de México el Lic. Andrés
Manuel López Obrador es correcto, si no hay crecimiento económico, no habrá empleo,
si no hay empleo, no habrá desarrollo y si no hay desarrollo no habrá paz. La problemá-
tica de la pobreza no se debe atender solo con programas sociales sino con un programa
integral que incluya elementos para alcanzar el crecimiento económico sostenido, tam-
bién resulta necesario que el Estado dote a la población de factores de bienestar y apoyo
como los programas actuales pero repotenciados, además de la dotación de servicios
públicos suficientes y de calidad como puede ser la salud, la educación, seguridad social,
y seguridad pública que permita activar el círculo virtuoso del desarrollo.

Por lo anterior y desde el punto de vista de los autores, México requiere una reforma fis-
cal que dote al estado mexicano de los recursos suficientes para la configuración de un
estado de bienestar que siente las bases del desarrollo para las futuras generaciones, la
actual situación ocasionada por el COVID- ha puesto sobre la mesa las diversas limi-
taciones del gobierno en su conjunto, por lo que se debe aprovechar la oportunidad his-
tórica que se presenta, en donde la población es consciente de estas condiciones, además
el jefe del ejecutivo cuenta con el respaldo social necesario para liderar un esfuerzo de
esta magnitud y lo respalda además la mayoría calificada en la Cámara de Diputados así
como la de Senadores, y los congresos locales de cuando menos  entidades federativas,
lo cual le brinda las condiciones políticas y sociales para emprender las modificaciones

  
constitucionales necesarias que permitan modificar de fondo la estructura del Estado y
así alcanzar la tan anhelada, necesaria y ahora urgente cuarta transformación de la vida
pública de México.

Una crisis que evidencia las debilidades del Estado mexicano


Derivado de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-, se han evidenciado una se-
rie de carencias del Estado mexicano que han imposibilitado atender la situación de una
manera correcta, como se ha venido mencionando la debilidad fiscal ha impedido que el
gobierno pueda acompañar a la sociedad mexicana en su conjunto en estos tiempos de
crisis. Un primer elemento que permite dimensionar la magnitud de la crisis económica
que se avecina se puede observar en los pronósticos formulados por el Fondo Monetario
Internacional, y que se muestran a continuación:

Tabla . Sobre las perspectivas económicas de países seleccionados

Fuente: Elaboración propia con base en World Economic Outlook Update, June 2020, FMI.

  
En la tabla anterior se puede observar el crecimiento económico observado en los años
 y  así como las proyecciones para el  y el , realizando un breve análi-
sis se puede dar cuenta de que la crisis no será de carácter nacional sino mundial, pues
prácticamente la totalidad de las economías analizadas en el informe del , tendrán
decrecimientos importantes en el año  y empezarán una recuperación en el .

Para el caso de México, se vuelve especialmente más delicada la situación pues se alarga
una situación económica endeble que ya se vivía en el año  y se agudiza de manera
importante en el , a grado tal que se considera que la crisis será superior a cualquier
otra experimentada por el país en los últimos  años. Si bien iniciará una recupera-
ción económica en el año , será insuficiente para recuperar lo perdido y se puede
prever que el promedio sexenal de crecimiento del PIB será en el mejor de los casos
cercano a cero.

Por tanto, la necesidad de impulsar la inversión pública y acompañarla de certeza jurí-


dica y estabilidad que permitan incrementar la inversión privada será fundamental para
que el sexenio termine en el ámbito económico con un balance positivo. En el gráfico
siguiente se puede observar el nivel del reto que tendría el país para alcanzar niveles de
crecimiento a los alcanzados por Panamá, Bolivia o Perú en los últimos años, que han
logrado promedios cercanos al  o  por ciento anual.

  
Grafica . Sobre el Nivel de Inversión en Infraestructura por países seleccionados.

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos del Banco Interamericano de Desarrollo

El crecimiento económico promedio de Bolivia se ha mantenido por arriba del  anual,


lo cual se ve respaldado por un sólido nivel de inversión en infraestructura, como se
puede observar existe una relación directa entre la inversión y el crecimiento, pues la
construcción de carreteras, plantas de energía, puertos, aeropuertos, entre muchos otros
tipos, genera las condiciones para que los factores económicos se vuelvan más produc-
tivos y eficientes, lo que redunda en crecimiento.

México y Brasil, registran los niveles más bajos de inversión en infraestructura lo cual
está directamente relacionado con los bajos niveles de crecimiento económico de ambos
países, que al menos en la última década no han superado en promedio el , lo cual les
ha generado problemas sociales importantes, como niveles de desempleo y subempleo
muy elevados, lo cual aún con los programas sociales implementados, no han logrado
revertir los elevados niveles de pobreza.

  
La premisa del presente documento es que la principal política de combate a la pobre-
za debe estar sustentada en el crecimiento económico y la generación de empleo, pues
de lo contrario los programas sociales serán insuficientes para mejorar las condicio-
nes de vida de la población.

De no contar con una política nacional de inversión en materia de infraestructura,


cualquier promesa de crecimiento económico no tendrá sustento, en este sentido, uno
de los primeros elementos para el fortalecimiento del Estado de bienestar, se centra
en construir las bases para un desarrollo económico sostenido en el mediano y largo
plazo, el primer paso es igualar cuando menos los niveles de inversión en infraestruc-
tura presentados por Perú, que se han mantenido cerca del  del  anual. Por lo
que México deberá incrementar la inversión en el ramo en cuando menos dos puntos
del  adicionales. Lo anterior es prácticamente imposible sin partir de una profun-
da reforma fiscal que dote al Estado de los recursos adicionales para emprender un
esfuerzo monumental para modernizar la infraestructura del país, dicha inversión
deberá ser acompañada de un consejo técnico que analice y determine los proyectos
que se deben emprender, para que la inversión en la materia no termine dilapidándose
en ocurrencias u obras que no son fundamentales para el crecimiento del país.

Un segundo elemento que evidencia la magnitud de la crisis social que ha derivado


de la situación sanitaria, es el empleo, según la Encuesta Telefónica de Ocupación y
Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, las personas
ocupadas en el sector informal durante el mes de mayo de , disminuyeron en
. millones de hombres y en . millones de mujeres con respecto al mismo mes del
, (, ) y a eso se suman las pérdidas del sector formal de la economía, que
suman cerca de un millón de empleos perdidos como se puede observar en la siguien-
te gráfica donde se muestran los datos de empleo formal registrados en el Instituto
Mexicano del Seguro Social.

  
Gráfica . Sobre la variación de empleo formal registrado en el .

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de las bases de datos del IMSS.

La dimensión de la crisis económica se refleja a su vez en una afectación del empleo for-
mal e informal cercana a los  millones de personas que se adicionan a quienes antes de
la llegada del COVID- ya no contaban con empleo. Como se puede observar la crisis
es de una magnitud gigantesca, y lo más preocupante es que dicha población no cuenta
con un sistema de protección que les permita sostener a sus familias, como en los países
desarrollados en donde la existencia de un seguro de desempleo permitió a su población
pasar el aislamiento social en mejores condiciones que las que tuvieron que padecer
millones de mexicanos. La inexistencia de este elemento ha sido uno de los principales
factores que han orillado a la población a no respetar la cuarentena, pues debido a la
falta de ingresos para sostenerse, deben arriesgar su salud y.

En este sentido, la segunda propuesta para la formulación de un Estado de bienestar


consiste en la implementación urgente de un seguro de desempleo, lo cual daría a millo-
nes de familias un respiro económico. Dicha propuesta, suponiendo una población obje-
tivo de al menos  millones de personas, y un apoyo base de un salario mínimo tendría

  
un costo estimado cercano al . del . Si bien es un gasto muy importante, lo cierto
es que una vez implementada una política que permita una fuerte inversión pública en el
desarrollo de infraestructura, acompañada de un incremento de la inversión privada, el
costo total tendería a disminuir de manera sensible, pues el desarrollo económico soste-
nido generaría los empleos que la población demanda y por ende el seguro de desempleo
sería un sistema de salvamento para millones de familias en periodos de crisis agudas.
Derivado de lo anterior, resulta evidente la razón por la cual prácticamente la totalidad
de los países desarrollados cuentan con este mecanismo de apoyo.

Para poder implementar esta política, se requeriría igualmente de un importante monto


de gasto público que no podría lograrse de no implementarse una reforma fiscal profun-
da que siente las bases de la cuarta transformación, en este sentido es importante reto-
mar lo dicho por el ex secretario de hacienda el Dr. Carlos Urzua quien recientemente
mencionó lo siguiente:
La crisis económica y de salud causada por el COVID- hace impostergable una
reforma fiscal integral, no obstante, para lograrla se necesita un gran acuerdo
político en el cual el presidente Andrés Manuel López Obrador muestre su lado
estadista con una visión intergeneracional (El Financiero, ).

El presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene el respaldo político y social necesa-
rios para emprender la gran transformación de la vida pública de México, dicha trans-
formación no tendrá futuro si no parte de la reestructura fiscal del país, para emprender
de mejor manera los grandes retos actuales y sentar las bases del crecimiento econó-
mico de mediano y largo plazo. Los programas sociales implementados, así como el
redireccionamiento del gasto público tienen un límite, y ya se ha llegado a él, los excesos
en la austeridad están volviendo inoperantes diversas dependencias públicas y por ende
sus funciones están dejando de llevarse a cabo, de seguir por ese camino el futuro se
presenta poco optimista.

Un tercer elemento para la construcción de un Estado más solidario es la construcción


de un sistema de seguridad social universal que atienda a los mexicanos en dos sentidos,

  
el primero el de salud, en donde la crisis actual ha dejado ver las carencias que arrastra
el sector desde década pasadas y por otro el del sistema de pensiones, ambos elementos
configuran pilares indispensables que deben atenderse pero que requieren de cantida-
des importantes de recursos, el combate a la corrupción para volver más eficiente el
gasto público es un buen elemento pero insuficiente cuando las necesidades y atrasos
son tan profundos como en estos dos sectores.

En el sector público de salud es importante estar asegurado, proceso que se realiza por
la participación del individuo que va desde lo laboral hasta lo escolar con la posibilidad
de agregar al resto de su familia, sin embargo, quienes no tienen acceso a dicha opor-
tunidad, pueden acudir a los Servicios Estatales de Salud () o al programa -
Oportunidades en el que los ciudadanos que no cuentan con registro de salud público
pueden acceder a la atención mediante cuotas reducidas.

Con las modificaciones de la vida moderna ha surgido un nuevo concepto en el ámbito


de la epidemiología: enfermedades no transmisibles, pasando desde una percepción
de infección-tratamientos farmacológico a una serie de comorbilidades que surgen a
partir de un aumento en la grasa corporal y visceral de una persona debido a un es-
tilo de vida que además de una mala alimentación se incorporan aspectos de estrés,
sensación de inseguridad en su país y demás factores sociales, políticos, económicos
e incluso religiosos que culminan en sobrepeso maximizando su expresión con la
obesidad lo cual se verá reflejado en las causantes de muerte en el país: falla cardiaca,
diabetes, hipertensión y adicciones.

Por esta razón es que la situación de pandemia por COVID- se vuelve un problemas
mucho más complejo, es decir, no se puede pensar en tan solo una enfermedad infecciosa
altamente contagiosa que debe ser controlada y prevenida mediante vacunas, la simplici-
dad de este pensamiento da como origen un desinterés de la población ante las medidas
de prevención así como una incidencia en contagios y fallecimientos; esto quiere decir
que para la toma razonable de decisiones debe de mantenerse en mente lo siguiente:

  
El aumento de la esperanza de vida y la creciente exposición a los llamados riesgos
emergentes, relacionados en su mayoría con estilos de vida poco saludables, han
modificado el cuadro de las principales causas de muerte. México presenta una
transición epidemiológica que se caracteriza por el predominio cada vez mayor de
las enfermedades no transmisibles y las lesiones. (Gómez et ál., )

Esta es la complejidad de la situación de salud en nuestro país, el sistema de salud ya se


enfrentaba a las nuevas formas de enfermarse entre los mexicanos con resultados poco
favorables de tal forma que la aparición de un virus con estas características engrandece
las dificultades; para dejarlo más claro: estamos hablando de una población con graves
problemas generados por obesidad que deterioran su función fisiológica de manera que
enfrentar un virus potente sin vacuna previa claramente culmina en el deterioro de su
salud con altas probabilidades de un fatídico final.

La complejidad subjetiva como la mencionada anteriormente toma un tono alarmante si


se conjugan todos los elementos, relaciones, propiedades, enlaces y jerarquías que inte-
ractúan en el sistema de salud de México, se trata de distintas vertientes del Estado que
participan en el manejo de la salud del país lo cual se traduce en la tragedia del servicio:
la afiliación no está determinada por la necesidad, sino por el empleo de una persona
(Gómez, , p.) dejando en desamparo a una gran cantidad de pobladores que no
cuentan con ningún tipo de seguro, esto añade un punto al enredado sistema.

El avance previo a la pandemia intentaba responder a la dificultad organizativa y sub-


jetiva como lo es el del trato humano, cabe mencionar que la problemática desde una
visión humanista requiere de un análisis muy extenso por lo que en el presente texto no
será suficiente, pero si necesaria su mención. Algunos de los avances previos que deben
ser reconocidos se enlistan a continuación:
Incremento del índice de esperanza de vida y disminución de la tasa de moralidad
en el país.
Política de medicamentos para aumentar la competencia en el mercado de los
medicamentos genéricos.

  
Creación del Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud () así
como el Comité Nacional de guías de práctica clínica debido a que estas herra-
mientas han demostrado un mejor actuar de los responsables del cuidado y pro-
curación de la salud.
Expediente clínico electrónico, en respuesta al uso de la tecnología disponi-
ble con el fin de preservar y evitar riesgos que dañen la salud de los pacientes,
cabe mencionar que esta tecnología no ha podido ser utilizada en la total
extensión del país.
Enfoque en la prevención, actualmente se han retomado temas como adiccio-
nes, buenos hábitos de alimentación, salud reproductiva entre otras a manera
de diseñar campañas para lograr un impacto en la conciencia de los pobla-
dores y así disminuir índices que tengan como origen alguno -o algunos- de
estos comportamientos.

Estos avances fueron opacados gravemente con la aparición del COVID- demos-
trando que, a pesar de la mejora en la estructura interna, la sistematización guar-
da sesgos que ante este tipo de situaciones dejan en claro su debilidad mayor: la
ramificación extensa y compleja dentro del sistema de salud que permite actos de
corrupción e ineficiencias en general.

Cabe mencionar que el sistema de salud tiene la responsabilidad de brindar bienestar


social por lo tanto es considerado un recurso invaluable que es preciso desarrollar para
solucionar los problemas de salud del presente y prever lo que se espera en esta materia
en el futuro (Chertorivski, , p.) por lo que su mantenimiento y sostén deben es-
tar a la altura de las necesidades.

El trabajar con una ramificación compleja y extensa en el sistema de salud ha provocado


que sus fallas se hagan más intensas con la pandemia, ya no solo se habla de corrupción
dentro de la organización, sino que también debe considerarse la insuficiencia de equi-
po de trabajo y el limitado acceso a los servicios públicos de salud. México es uno de los
países con los mayores índices de población sin cobertura médica y que solo puede ser

  
garantizada mediante la obtención de un trabajo formal afiliado a las instituciones de
salud dejando desprotegidos al resto de sus pobladores.

Por lo tanto, la respuesta insuficiente ante la crisis ya era prevista, la gran variedad de
instituciones afiliadas ha sido utilizadas para poder responder al nuevo problema de
salud que de la mano con los problemas previos se intensifica aún más, el desorden
que no se había previsto recae en un torrente de quejas de los mexicanos que al no ser
portadores de COVID- pero si de algún otro problema de salud no pueden acceder
a un servicio.

Se da prioridad entonces a una respuesta inmediata no planeada adecuadamente


que se ve traducida en graves consecuencias que sin duda dejará un plano estadís-
tico profundamente afectado, con la salud de los mexicanos pendiendo de un hilo;
ya no solo se habla de la ineficiencia del sistema, sino que también de una tortuosa
respuesta inadecuada.

Puede percibirse a un sistema nacional de salud en un estado fragmentado y segmentado


donde la coordinación, competitividad, presupuesto y duplicación de servicios han de
reclamar una pronta respuesta a pesar de la situación crítica, puede considerarse como
un momento oportuno para tomar la mejor decisión en orden de mejorar y capacidad de
responder no solo a la pandemia actual, también a las consecuencias que en un futuro
deberán atenderse (Escandón, , p.).

La propuesta que se ofrece es la generación de un Sistema Universal de Salud unificado


para direccionar de forma específica las decisiones logrando una coordinación directa
entre Estado y salud; claramente la estructura económica tendría un solo fondo perfec-
tamente establecido, por lo tanto, hablamos de un control central e imparcial.

Dicha unificación tendría la capacidad de responder de manera objetiva a los incon-


venientes que hoy se distorsionan debido a la variabilidad de instituciones que tienen
como obligación la atención de salud, casos como la garantía de un subsidio económico

  
para los grupos poblacionales sin acceso ni recursos necesarios, así como el estable-
cimiento de cuotas de pago en caso de ser requerido, serán casos atendido de manera
directa sin el paso por eslabones que solamente entorpecen los procesos.

El sistema universal tendría la ventaja de tomar decisiones benéficas para el país, duran-
te la pandemia y después de ella, reduciendo incluso gastos y procesos con el único fin
de garantizar la salud y el bienestar de su población.
Por otro lado, las diferencias en cuanto a la inversión en el sistema de salud que realizan
los países desarrollados o en vías de desarrollo y México es abismal, como se puede
observar en la siguiente gráfica, en donde se incorporan los países con los mejores sis-
temas de salud del mundo, y algunos países latinoamericanos para tener un contexto de
comparación.

Gráfica . Sobre el Gasto en Salud por países seleccionados (-)

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de Expansión.

  
Los datos son contundentes, la falta de medicamentos, la falta de equipamiento en los
hospitales, así como la insuficiente infraestructura, no son casualidades sino el resultado
de décadas de escasa inversión en el sector salud. De no contar con un sistema público de
salud robusto para atender las demandas de más de ,, millones de habitantes
(, ) difícilmente se podrá aspirar a tener un verdadero Estado de Bienestar. En
este sentido las acciones llevadas a cabo de combate a la corrupción y compras consoli-
dadas para abaratar los costos de compra, son buenas iniciativas pero insuficientes, los
problemas estructurales del sistema de no podrán subsanarse con ahorros marginales,
se requiere de una política de Estado en la materia, para lo cual se requiere solucionar el
problema de fragmentación actual, en donde coexisten el Instituto Mexicano del Seguro
Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, 
sistemas estatales de salud, instituciones de salud de , del Ejercito, de la Marina,
incluso sistemas municipales en aquellas localidades más desarrolladas, cada uno bus-
cando atender poblaciones específicas, en donde no se aprovechan las sinergias, de los
diferentes sistemas de salud, en síntesis el sistema de salud no sólo recibe escaso finan-
ciamiento sino que a su vez padece de debilidades estructurales que impiden la construc-
ción de un sistema universal de salud que atienda a toda la población que lo necesita.

En síntesis, la construcción de un sistema de salud robusto pasa por dos elementos fun-
damentales, incrementar de manera significativa la inversión en la materia y la unifica-
ción de la diversidad de sistemas actuales para aprovechar las sinergias y volverlos más
eficientes. La gráfica número cuatro es contundente, México invierte mucho menos que
Bolivia, Chile y Brasil en el ramo y se requiere de un impulso importante en la materia,
que como se ha venido comentando no será viable sin una reforma fiscal. El objetivo en
el mediano plazo sería alcanzar los niveles observados por Bolivia y Brasil y en el largo
plazo a Chile, pero no será posible con simples reasignaciones presupuestales que han
demostrado tener un límite, es decir en una primera etapa se requiere incrementar el
gasto en la materia al menos en . del .

Por otro lado, se ha podido visualizar la necesidad de una reforma profunda al sistema
de pensiones, en donde se universalice el acceso a este beneficio, si bien el presidente

  
Andrés Manuel López Obrador, hizo un esfuerzo importante en la materia, lo logrado
dista mucho de resolver el problema, el apoyo actual de , pesos mensuales, es un
factor que ha mejorado en cierta proporción la calidad de vida de los adultos mayores,
sin embargo sobra decir que es insuficiente para que una persona pueda sostenerse, se
requiere igualmente que en el seguro de desempleo un sistema universal en donde todos
los ciudadanos tengan acceso a una pensión mínima de un salario mínimo y se comple-
mente con los sistemas de pensiones vinculados al trabajo formal como ,  o
cualquier sistema de seguridad social del país. Una política en este sentido le brindaría
una mejor calidad de vida a millones de ciudadanos que por razones estructurales de
la economía mexicana no pudieron acceder a una pensión por laborar en el sector in-
formal. Una política en este sentido requeriría recursos significativos equivalentes al
. del  adicionales a lo que actualmente el gobierno ya destina a este programa,
sin embargo, sentaría las bases para tener un país más justo y solidario con las personas
adultas mayores.

Elementos para el fortalecimiento del Estado de bienestar en México


Como se ha venido mencionando a lo largo del capítulo, el Estado mexicano se encuentra
ante una coyuntura muy compleja con diversos problemas estructurales, pero al mismo
tiempo las condiciones políticas y sociales se encuentran alineadas para convertir estas
debilidades en una oportunidad para la transformación profunda de la vida púbica del
país y sentar las bases de lo que será el desarrollo futuro. En este sentido cabe recordar la
composición mayoritaria de los partidos aliados al presidente en la Cámara de Diputa-
dos: : ; : ; : ; : ; es decir de los  diputados que la integran
 están alineados al proyecto que representa el Lic. Andrés Manuel López Obrador;
situación similar pasa en el Senado de la República en donde de los  miembros, los
partidos afines tienen la siguiente composición: : ; : ; : ; : . Adi-
cional a lo anterior los partidos antes mencionados tienen mayoría en cuando menos 
congresos locales, lo que facilitaría cualquier modificación constitucional.

Por otro lado, en cuanto a las condiciones sociales, se tiene que el presidente cuenta con
un respaldo mayoritario de la población en donde los promedios de aprobación de las

  
encuestas al mes de junio varían entre el  y el  de aceptación. Adicionalmente la
Pandemia ocasionada por el COVID- ha hecho evidente las diversas debilidades en
las capacidades actuales del Estado mexicano, por lo que un esfuerzo por reestructu-
rarlo para fortalecerlo de manera importante sería apoyado por la inmensa mayoría
de la ciudadanía. En términos concretos la propuesta de fortalecimiento del Estado
de bienestar se ha basado en cuatro ejes con estimaciones generales de gasto como se
muestra a continuación:

Tomando en cuenta el tamaño del gasto público actual es visible que los montos reque-
ridos para fortalecer el Estado de bienestar serían imposibles de cumplir con simples
movimientos presupuestarios, pues equivalen a la cuarta parte del monto total ejercido
en , con la suma del gasto público actual más estas adiciones se llegaría apenas al
 del PIB, acoplándonos a los niveles de países de desarrollo medio como Brasil y Ar-
gentina. Para lograr lo anterior, resulta fundamental la implementación de una reforma
fiscal profunda que podría partir de algunos elementos básicos, la eliminación de regí-
menes especiales y las exenciones de los impuestos actuales.

  
De realizarse una modificación a la estructura del Presupuesto de Gastos Fiscales
del Gobierno Federal, y quitar las exenciones y regímenes especiales del Impues-
to Sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado y de los Estímulos Fiscales,
se lograrían ingresos por casi el  del  (, ), adicionalmente se debe-
rá garantizar la autonomía del Servicio de Administración Tributaria, para evitar
que se presenten situaciones como las que han ocurrido en donde los empresarios
cercanos al régimen en turno reciben un trato preferencial, con lo que se podría
disminuir de manera sensible la evasión y la elusión fiscal que de acuerdo con el en-
tonces Secretario de Hacienda Carlos Urzua, “representa entre tres y cuatro puntos
del Producto Interno Bruto ()” (Forbes, ).

Es decir, quitando privilegios fiscales del  y el , además de un combate frontal
contra la evasión y la elusión fiscal, se lograrían ingresos adicionales muy importantes.
Sin embargo, se debe ser realista, y es muy posible que con las medidas antes menciona-
das no sea suficientes, por lo que resulten necesarios la implementación de una serie de
impuestos a los segmentos de población con mayores ingresos para redistribuirlos a tra-
vés del gasto social. Lo anterior traerá resistencias al cambio por parte de esos segmen-
tos minoritarios, pero si aspiramos en el mediano plazo un país más justo y próspero se
deberán afectar algunos intereses.

Conclusiones
A modo de conclusión se tiene que las condiciones políticas y sociales actuales resultan
un reto muy significativo para el aparato estatal, pero también representa una opor-
tunidad para la reconstrucción del Estado mexicano y formular una serie de políticas
públicas que permitan atender a millones de ciudadanos para mejorar su calidad de vida
actual y en el mediano plazo. Los cambios pasan desde fortalecer el papel del Estado en
su papel de promotor del desarrollo económico, así como la instauración de una serie de
derechos universales, el seguro de desempleo y la pensión universal que serían un ele-
mento importante de contención en situaciones sociales como las que padecieron millo-
nes de mexicanos, por la falta de capacidad financiera del gobierno, además se plantea
la necesidad de la unificación de los sistemas de salud para lograr la universalidad de

  
acceso a este derecho además de incrementar de manera significativa la inversión en la
materia para mejorar la prestación de los servicios.

Para lograr lo anterior se plantea la necesidad de una reforma fiscal profunda, que par-
ta de algunos principios básicos, la eliminación de exenciones y regímenes especiales,
así como del combate a la evasión y la elusión fiscal, además de la implementación de
impuestos a los segmentos de la población con mayores ingresos para fortalecer los
ingresos públicos y así poder fortalecer el Estado de bienestar en México. Alcanzar lo
anterior permitirá sentar las bases de un país más justo para millones de personas y
sobre todo le brindará oportunidades de desarrollo a amplios segmentos de la población
que actualmente se encuentran en el abandono.

Llevar a cabo la presente propuesta también garantiza un mejor actuar frente a la si-
tuación de pandemia que no es única en el país y que debe darse respuesta respetando
siempre la individualidad de cada Estado sin pretensión de replicar acciones de algún
otro gobierno por el simple hecho de que su contexto le permita llegar a ciertos alcances,
hay que concientizar el diagnóstico social, político y económico propio de México y así
accionar las ventajas que en la actualidad goza el mandatario para poder garantizar un
buen frente así como un futuro de bienestar.

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1 La estimación de 1.5% del PIB se basa en el peor momento de la crisis económica, donde apoyaría a cuando menos
10,000,000 de mexicanos, conforme la economía se estabilice y crezca el PIB, el gasto en este rubro disminuiría

  
La gobernabilidad democrática y la desigualdad en los tiempos
del COVID-
Eduardo López Farías

Para Ana Julieta,


gracias por permitirme acompañarte en este viaje.

Introducción
Quienes estudian el futuro con el objetivo de mejorar las condiciones de bienestar
de los que no han nacido, de los que aún no crecen, de los que no tienen voz, lo
hacen por medio del pensamiento prospectivo, aquel que plantea lo qué podemos
hacer para que el futuro sea mejor. No es una apuesta menor. La pandemia vino
a replantearnos a nivel global y local nuestros principales desafíos, pero también
a desenmascarar muchas de las hipótesis que sosteníamos como sociedad, como
país, en todas las materias, nos vino a develar nuestra necesidad de plantear y pla-
near el futuro, reconociendo que al menos en el corto plazo no será el mismo,
nuestra normalidad cambiará.

Esto ha obligado a realizar replanteamientos desde el ámbito público y privado, social,


económico, político y mercantil. Porque el confinamiento obligó a cambiar nos guste
o no, nos obligó a revisar, a revisarnos y a modificarnos.

Desde el ámbito de lo público generó interrogantes sobre la capacidad de gobierno para


atender la pandemia, desde el sistema de salud público hasta el nivel de recursos para
generar programas, esquemas o respuestas momentáneas por la pausa económica.

  
En lo privado nos obligó a regresar a casa, repensar nuestro concepto de familia, nuestra
relación con ella y con nosotros mismos.

El presente trabajo destaca a uno de los rubros públicos cuya revisión y debate está en
boga, incluso existen aquellos que hablan de su muerte, nos referimos a la democracia,
a su gobernabilidad y uno de sus pendientes como los altos grados de desigualdad y
de la pobreza para el caso mexicano. Por eso se revisan los fundamentos de la demo-
cracia en general y la democracia mexicana en lo particular, y uno de los principales
pendientes materializados en la pobreza.

Si la democracia es concebida como vehículo que permita expresar, alcanzar y trans-


formar las principales aspiraciones sociales, por la vía pacífica, a través de elementos
de igualdad, libertad, reconocimiento de derechos, legalidad, legitimidad, entre los más
relevantes, es necesario revisar si cumple con estos planteamientos. Pero el debate surge
cuando el sistema político más acabado y reconocido carga consigo elementales obje-
tivos aún pendientes de atender como lo es la enorme desigualad en la que nadan las
sociedades. México es un ejemplo persistente en esto.

Esta aportación tiene como objetivo exponer las principales carencias en la gobernabi-
lidad democrática mexicana, como la desigualdad (en lo general), y la pobreza en par-
ticular para el caso mexicano, y el reto que constituye y se acentúa en el marco de la
pandemia y sus ominosos saldos. Quien también vino a decirnos que es momento de la
reflexión conjunta y el debate público que permita revisar nuestras fortalezas y debilida-
des, la pandemia nos obligó a generar este debate y debemos evitar que sea estéril.

¿Democracia para qué?


El modelo político mexicano que conocemos como democracia, corresponde a un
debate abierto y permanente al ser un proceso inacabado. Cierto, también ha dado
pasos relevantes en el sentido correcto para el cual fue adoptado, debido a que cuenta
con instituciones, acceso al voto, reglas y todo un andamiaje que permite presentar a
México como un país de este corte. El acento está en el grado de madurez que hemos

  
alcanzado y de sus largos pendientes o de “su muerte inminente” como lo señala Le-
vitsky y Ziblatt, en su libro Cómo mueren las democracias.

Sin embargo, donde existe el consenso entre propios y extraños es que no hay siste-
ma político más acabado que permita (al menos en el papel) otorgarle legitimidad a la
capacidad ciudadana de elegir, de ser representada, de exigir cuentas y de remover a
quienes no cumplen las expectativas. W. Churchill definió a la democracia como un
“mal sistema, salvo en un sentido: todos los demás son peores”; José Woldemberg, Con-
sejero Presidente del entonces Instituto Federal Electoral (hoy ), nos recuerda que la
democracia es un régimen de gobierno que vive en “crisis permanente”, es una fórmula
de gobierno abierta al futuro y sin destino predeterminado, que desata, por su propia
naturaleza “expectativas y promesas” que no se pueden cumplir del todo. Pero con todo
y la amenaza a la democracia, existen instituciones que canalizan demandas, proveen
servicios, instrumentan políticas, así como normas, que reflejan la diversidad que pre-
cisamente refleja (debería) la democracia (Woldemberg, ).

Por lo que su revisión, incluyendo su actualización siempre es permanente, lo que im-


plica que debemos de ir más allá de la visión clásica de democracia, de “el gobierno de
las mayorías”, de su simple descripción procedimental (que no es menor) y ponerla en
medio de los nuevos bríos que demandan las realidades sociales.

Por ello medir, evaluar y someter al escrutinio público a la democracia, en el caso mexi-
cano, es reconocer que no es una democracia madura, que tiene pendientes y cuyo
debate debe continuar.

Esto es así porque las realidades cambian y con ellas la manera de gestionar y en-
frentar los problemas públicos, tal como vino a demostrarnos la pandemia del CO-
VID-, cuya proteína cubierta de grasa, invisible a simple vista, en la mayoría de
casos desveló gobiernos incapaces, con administraciones públicas no preparadas,
con sus sistemas de salud obsoletos; expuso también contrastes y matices en el
tratamiento gubernamental que se le dio a la crisis de salud; generó reflexiones

  
públicas y privadas, nuevas normalidades, con saldos dolorosos, heridas personales
y sociales que tardarán en sanar.

Este fenómeno impactó diversos estrados de nuestra vida pública, del que no podemos
omitir a nuestra democracia y su gobernabilidad, con sus muchas aristas, como su
capacidad para captar y atender todas las necesidades, entre ellas los ominosos niveles
de desigualdad, en particular la pobreza en la que seguimos sumergidos, que visto bajo
esta óptica constituye un déficit democrático. Es pertinente aclarar que, al referirnos
a la desigualdad en este trabajo, se hace especial énfasis en una de sus tantas aristas,
la pobreza, incluyendo en esta las diversas formas de definirlas, medirlas y atenderlas.
Tal como lo apunta la : “La desigualdad no se trata solo de la riqueza, el patri-
monio neto, o de los ingresos, el sueldo bruto. También puede abarcar la expectativa
de vida, la facilidad que tienen las personas para acceder a los servicios de salud, la
educación de calidad o los servicios públicos. Hay desigualdades entre los géneros y
entre los grupos sociales. Además, la desigualdad aumenta y persiste porque algunos
grupos tienen más influencia sobre el proceso legislativo, lo que impide a otros grupos
hacer que el sistema responda a sus necesidades. Esto lleva a distorsiones de políticas
y socava el proceso democrático” (Unidas, ).

Por eso se debe establecer con todas sus letras: la democracia mexicana y la gober-
nabilidad están lejos de alcanzar parámetros más hechos, han sido y siguen siendo
cuestionados, porque muchos de los temas para los cuales fue adoptada como modelo
político, no han sido atendidos, siguen siendo postergados. No basta solo con repre-
sentar voluntades de las mayorías, sino que estas constituyan auténticos vehículos
de atención de los principales problemas, es decir, donde el andamiaje democrático
permita representar las principales demandas de un país, pero sobre todo darles res-
puesta. Se requiere, en palabras de O’Donnell, pasar a la construcción de un “régimen
democrático institucionalizado”, en el cual la constelación de instituciones propias de
las democracias se “convirtieran en nudos de decisión importantes dentro del proceso
de circulación del poder político”, lo que permitirá una mejor atención a los profundos
problemas económicos y sociales (Woldemberg, ).

  
En un vistazo rápido a la historia, permite constatar que México proviene de una cos-
tumbre jerárquica donde las decisiones públicas giran alrededor de la una sola persona,
la figura central, incluso paternal, al gran Tlatoani, al Virrey, al Emperador, al dirigente,
al líder. De ahí nuestra tradición presidencialista.

Acostumbrados a la concentración del poder en una sola persona, está por ejemplo la
etapa revolucionaria que permite acercarnos un poco a la concepción que tenemos de
la democracia, porque ahí, la lucha por el poder se dirimía en el lenguaje de las armas,
de las traiciones y quedaba representado en el papel del caudillo. La figura del poder en
México pasa siempre sobre la figura central de un solo poder en una persona. Nuestra
entrada a la democracia se caracterizó por una falta de educación de esta, que no per-
mitió entender su construcción, sus beneficios, sus complejidades y no solo con el fin de
calmar revueltas e institucionalizar demandas.

Algunos personajes de la altura de Felipe Ángeles ya lo entendían, él mismo lo dejó claro


cuando lo plasmó antes de llegar a su última morada: “Mi muerte hará más bien a la cau-
sa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza
las buenas causas” (Gily, ). Nos faltó educación democrática, pero sí nos acomodó
el discurso del sueño revolucionario, de “los de abajo” a quienes proveería de justicia la
revolución. El traje que mejor nos quedó fue más el de un centralismo político y de sus
decisiones, más que el de un esquema democrático, más allá de la representación y que
culminara con la atención de los principales problemas.

Por ello, la complejidad que nos impone “la nueva normalidad” que deriva del coronas-
hock (Social, ), implica una demanda doble para nuestro sistema democrático, por-
que por un lado aún no termina por ser la maquinaria que produzca resultados acordes
a las demandas sociales, como la pobreza, y por otro, con la crisis de salud y económica
desatada, los niveles de problemas sociales se incrementarán aún más.

Por ejemplo, datos oficiales aseguran que como consecuencia de la crisis económica que
estamos padeciendo, tendrá como resultado que  millones de personas formarán parte

  
de las filas de la pobreza, lo que acentúa un problema público y más en el marco de las
elecciones que realizará nuestro país en  y en .

Diversas variables, pero en particular el profundo nivel de desigualdad actual y venide-


ro, los diferentes México, desde las personas pobres hasta las de “clase media”, hace que
se cuestione si el modelo democrático nos da las respuestas, si las “herramientas y ma-
teriales” con la que estamos construyendo esa obra llamada democracia y sus “entrega-
bles” son las correctas, pero a lo Popper, sin violencia. Para ello debemos hacer diversos
cuestionamientos, como lo propone Modesto Seara:
¿Una democracia para hacer qué? ¿para que cada quien diga y haga lo que le da
la gana?
¿Para que cada quien tenga una oportunidad de compartir y disfrutar el poder?
¿Dónde quedan las obligaciones, el sentido del deber, la solidaridad con los que
sufren, la vocación de servicio?
¿Dónde está un plan racional de ordenación de las relaciones sociales, basado
en la justicia y encuadrado en el marco de las posibilidades reales de realizarlo?
(Seara, ).

Puede existir democracia, pero sin resultados, pueden funcionar las “tuercas y tornillos”
pero sin productos tangibles y que satisfagan necesidades sociales, como la pobreza y
desigualdad, sin la existencia de oportunidades, a lo Amartya Sen. Para ello se necesita a
la gobernabilidad, es decir, a la posibilidad de garantizar un funcionamiento efectivo de
la sociedad, independientemente de cómo se garantice esa efectividad (Seara, ).

Por eso la sociedad se cuestiona ¿una democracia para qué? Y espera respuestas. Por-
que al revisar sus pendientes, se constata que la democracia logra ser instrumento de
canalización de diferencias, sí, pero no alcanza a reducir las desigualdades, los niveles
de pobreza, por lo tanto, existe un déficit en su gobernabilidad. Por ende, las tensiones
crecen y se pone en duda a este sistema político.

De ahí el desencanto.

  
Para darse cuenta de la complejidad “no se requiere ser especialista para apreciar los
diferentes “México” que conviven, basta salir a las calles, pasear por los caminos del
país, platicar con la gente, escucharlas constantemente…” (Woldemberg, ), verificar
cómo es su día a día, su quincena a quincena, su año con año, para saber qué es vivir en
el límite de la posibilidad y la esperanza.

“Un México pobre que vive enojado con su historia, con la clase política, con sus repre-
sentantes, un México de clase media que vive de forma permanente aspirando a mejorar
sus condiciones de vida, me refiero a estabilidad en el ingreso, seguridad en sus derechos
básicos, donde el privilegio no dependa de los actos de corrupción sino la justa medida
de un Estado que proporcione los elementos materiales básicos pero también genera las
oportunidades” (Woldemberg, ).

Y en caso de continuar así, el desánimo social se acentúa.

Porque, cualquier fórmula de gobierno es evaluada por los ciudadanos no solo


por la mayor o menor libertad que tengan, sino por el mejoramiento de sus con-
diciones de vida, desanimo que se acentúa con la actual crisis económica, que de
paso, es preciso aclarar no fue generada desde el sistema financiero, sino por un
choque entre oferta y demanda, pero que al final, entre la capacidad de respuesta
gubernamental y los saldos de desigualdad social y pobreza, redunda en el la insa-
tisfacción de la democracia que continúa acumulando demandas, polarizaciones
y resentimientos.

Gobernabilidad democrática
Para efectos de la presente colaboración gobernabilidad es entendida como la capa-
cidad que tiene un gobierno de ejercer la estabilidad y de orden social (Seara, ).
Pero gobernar no es un acto inmediato, mágico y sobre todo sencillo, no solo se
trata de definir presupuestos, cargos, actividades, políticas e implementarlas; no, se
requiere hacerlo entendiendo que la administración pública realiza su aportación
para el desarrollo de un país, es “ciencia de vida, actividad de Estado y un sistema

  
de capacidades públicas que se aplican para fortalecer el desempeño de la sociedad
con eficacia y responsabilidad” (Berrones, ).

Pero implica hacerlo bajo las permanentes diferencias, los disensos, distintas de-
mandas sociales. Hacer esto en un marco de democracia le da un matiz diferente,
porque si bien existen gobiernos legales, pero sin aceptación, provenientes de un
proceso democrático, pueden carecer de la capacidad para hacer de las demandas
más importantes agenda de gobierno.

De ahí que importe la democracia, pero importe también lo que se hace en esta, lo que
se resuelve o no, es decir, de la gobernabilidad en la democracia. Para esta vertiente de
pensamiento, hay quienes plantean que existen al menos tres factores cruciales en el
complejo proceso de la gobernabilidad democrática:
La relación legitimidad/eficacia política.
Las demandas sociales vinculadas al quehacer gubernamental.
La dinámica de la sociedad civil (Seara, ).

Respecto al primer principio, sabemos que legalidad no asegura legitimidad y esta


última se puede perder desde la primera decisión pública errónea que se tome, el
político, el gobernante lo sabe, de ahí su permanente fijación sobre medir la capa-
cidad de aceptación (encuestas) de su persona, que muchas veces confunden con su
capacidad de gobierno.

Lo segundo, materia de esta colaboración, es lo más fino y lo que constituye un dé-


ficit de la democracia para el caso mexicano, esto es, la capacidad gubernamental de
responder a las demandas de la población, además de la existencia (real) de canales de
participación. Ya se dijo que no todas pueden ser atendidas debido a las restricciones en
los recursos, pero el cuestionamiento se sostiene en el tiempo cuando no son atendidas
las más relevantes, de ahí que el modelo democrático pierda aceptación social. Lo que
algunos han llamado crisis del modelo democrático.

  
En cuanto al tercer aspecto, es indiscutible que, si la sociedad civil no tiene presencia,
participación y causes para hacerlo, el modelo democrático palidece.

Como señala Manjarrez “la gobernabilidad y la democracia se complementan prove-


chosamente para propiciar gobiernos a la vez que legítimos, eficientes y responsables,
con base en la participación colectiva, organizada, consciente y plural de la sociedad.
Tenemos entonces un atributo adecuado para la gobernabilidad a que puede aspirar
una sociedad como la nuestra: que sea democrática. La gobernabilidad, solo cuando es
democrática se convierte en una meta política, con sustento económico y social” (Seara,
). Es decir, se trata con la gobernabilidad democrática de evitar relaciones asimétri-
cas entre la sociedad, sus actores, sus regiones.

Los detractores de la democracia y sus resultados, sostienen que eso de deberse al pue-
blo “es una fantasía”, porque si no es acaso, de la manera más incidental, como una
“ficción reconfortante”, no es difícil detectar los signos del desafecto: en todo el mundo,
los ciudadanos comunes están comenzando a comprender que la confiada suposición de
que la democracia liberal traería consigo prosperidad, seguridad y cierta tranquilidad
existencial sea quizá un espejismo….la brecha de expectativas indica un punto vulnera-
ble de la política democrática liberal.

Mientras los líderes y ciudadanos de las democracias liberales han llegado a creer que su
sistema produce, de manera natural, mejores resultados que otras formas de organiza-
ción, sus teóricos más honestos mantienen desde hace tiempo que el logro central de la
democracia liberal es mucho más modesto: garantiza un proceso político que permite
a las personas tomar malas decisiones sin poner en riesgo el orden político entero. Pero
no garantiza buenos resultados políticos o económicos…” (Mounk, ).

Los mismos autores Meaney y Mounk, utilizan un pasaje narrado por Bertrand Russell
para ejemplificar y cuestionar las características actuales de la estabilidad democráti-
ca, se trata de “un pollo que un granjero alimenta todos los días. Otros animales de la
granja murmuran noticias sobre la muerte inminente del pollo, pero este apenas presta

  
atención, toda la evidencia le dice que el granjero quiere mantenerlo vivo”. Aun así, dice
Russell, “que el hombre que ha alimentado cada día al pollo, durante toda su vida, al fin
le tuerce el pescuezo, demostrando que una visión más refinada sobre la uniformidad
de la naturaleza le habría sido más útil al pollo”. La fábula pretende advertirnos contra
la formulación de predicciones complacientes. Pero también puede ayudarnos a refinar
nuestros supuestos del futuro. Lo que el pollo no era capaz de ver era que había ciertas
condiciones que guiaban el proceder del granjero: solo estaría interesado en alimentar
al pollo mientras este fuera demasiado enjuto para el mercado. Si queremos aventurar
una suposición sobre el futuro de la democracia debemos preguntarnos: ¿En qué medi-
da las pasadas estabilidad y sostenibilidad del proyecto democrático han dependido de
factores que ya no se mantienen?” (Mounk, ).

No obstante, los cuestionamientos, que pueden resultar razonables, tampoco nos expli-
can si existe otro modelo que resuelva de forma más menos razonable los desafíos de la
representación y de gobernar.

Por lo tanto, no deberíamos estar discutiendo la superioridad del régimen, sino el cómo
y porqué no logra alcanzar la eficacia de su gobernabilidad.

Es decir, discutir sus deudas, sus grandes déficits, sus retos. Esto se vuelve aún más
necesario por la complejidad impuesta por el COVID-. Sin embargo, no todo está
perdido, porque debido al proceso de democratización, “el poder es ahora más público
que en otros tiempos. Es más accesible a los ciudadanos y ha reconocido los procesos
que le dan un contenido más republicano. En este sentido, la forma de gobierno tiende
a ser más constitucional y en ello el modo de gobernar ha sido fundamental, pues es el
medio que abre los canales para ordenar e institucionalizar la participación ciudadana
con instrumentos más democráticos como las políticas públicas, la gestión pública y la
administración de lo público” (Berrones R. U., )

Por lo que se debe aprovechar la nueva “normalidad” que en lo público nos impuso
la pandemia, se debe revisar los fundamentos y resultados de nuestra democracia,

  
reconocer que tiene deudas, que al ser un proceso inacabado presentan déficits en varios
rubros, en particular en los niveles de desigualdad y pobreza, pero para eso necesita de
la gobernabilidad, de su eficacia, porque si no habremos desaprovechado la posibilidad
de hacer nuestras las lecciones de la pandemia y podrían venir más, en las que seguire-
mos arrastrando nuestras deudas de siempre, nuestros déficits permanentes.

El déficit democrático: la desigualdad


Medir el rendimiento democrático en términos políticos es una sola cara de mo-
neda, dedicarse solo a eso y pensar que es suficiente deja de lado el rendimiento
social. Ceñirnos a los conceptos de elecciones, ciudadanía, participación social,
normas, poderes y libertades, constituyen valores fundamentales en la creación y
sostenimiento de la democracia, pero como ya se apuntó, no son suficientes. Si esto
no redunda en prosperidad más allá de las alternancias de gobierno y de la oferta
de partidos, más allá de las personas, entonces nos quedamos en un solo lado del
modelo democrático, en su descripción.

Realizar y participar en elecciones parte de un derecho Constitucional que resulta in-


comprendido cuando la maquinaria institucional no redunda en mejores condiciones de
vida. El derecho a escoger una persona candidata u otra, radica principalmente en la lis-
ta de propuesta que hace (en el mejor de los mundos), pero parece que hemos centrado
nuestra atención en el proceso, no en el resultado, en la máquina no en el producto, en la
competencia política más que en el beneficio social, nos importa más el árbitro que los
jugadores y peor aún, dejamos de lado al “espectador”. De ahí que a ciertas generaciones
no nos sorprenden frases como “de qué me sirve votar” o la no muy lejana “para qué voto
si va a ganar el PRI”, o “todos los candidatos son iguales”, ideas que aún permanecen en
el imaginario colectivo que reflejan que crecimos y creímos que no existía (existe) otra
forma de acceder a la política, a la democracia, a los resultados.

Porque nuestro debate democrático ha sido más cuantitativo que cualitativo, nú-
mero de votantes, partidos, presupuestos, número de instituciones, porcentajes,
resultados, impugnaciones, estadísticas, para no discutir y pasar sobre la calidad de

  
nuestra democracia, de su gobernabilidad, de su capacidad de gobierno y atención
de demandas sociales.

Resumimos a nuestra democracia a un conjunto de procedimientos, no la planteamos


como un sistema que puede resolver el asunto del crecimiento económico y del desa-
rrollo general -un asunto crucial de la democracia de masas en países económicamente
rezagados- hubiera ayudado a entender porqué era insuficiente plantear y entender la
democratización como la mera alternancia en el gobierno (Woldemberg, ).

Por ello, la pandemia revive el debate acerca del porqué y para qué sirve la democracia
y su gobernabilidad, cuestionamiento que resulta puntual cuando se observa cómo
los actores políticos ponen por encima a la política, a las elecciones venideras ( y
) por encima del bien más preciado para los Estados y las administraciones pú-
blicas: la vida de las personas. Esto hace inestable a la democracia. Lo que genera falta
de consensos sobre lo más importante. Distraemos la mirada y las políticas. Lo que
aumenta el humor público.

Los datos que presentó el  tampoco abonan mucho a reducir el ánimo social.
En su estudio “La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-
(COVID-) en México”, señala, entre otras cosas que cuatro de cada diez personas en
México se encuentran en situación de pobreza (. por ciento de la población) (-
, ). El cálculo más conservador señala que la economía caerá en  entre el
 y un .. Tan solo en el mes de abril de , se reportó que el desempleo había
perdido en  mil plazas, todo esto estará redundando en aumentos de los niveles de
pobreza en nuestro país.

En el estudio citado el  estimó los efectos potenciales que la pandemia dejará
en nuestro país, con estimaciones a partir de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en
los Hogares () y la pobreza laboral en el corto plazo con la Encuesta Nacional de
Ocupación y Empleo ().

  
Para la  construyeron dos escenarios, en función de la distribución del impacto
entre diversos grupos de población. En el primero se simula una caída generalizada en
el ingreso equivalente a  por ciento; en el segundo, una reducción en el ingreso más
pronunciada para los hogares en pobreza urbana, en ambos se recalculó la pobreza por
ingresos con la metodología del , ajustando las líneas vigentes en marzo de
, con las expectativas de inflación del Banco de México a agosto del , presenta
los siguientes resultados:
En los dos casos el total de personas en situación de pobreza por ingresos se incre-
menta entre . y . millones de personas.
El número total de personas en situación de pobreza extrema por ingresos se in-
crementa entre . y . millones de personas.

La estimación del efecto en la pobreza laboral (población que no podría adquirir una
canasta alimentaria con su ingreso laboral) se basó en la tendencia observada en la cri-
sis de -. Se estima un aumento en la tasa de desempleo de . a . por ciento
y de . a . por ciento en la pobreza laboral en el segundo trimestre del . Este
aumento del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza () representaría la cifra más
alta de este indicador desde  (, ).

Lo que obligaría de manera casi automática a generar políticas, en al menos dos tiempos,
la parte reactiva y la que corresponde al problema estructural que reduzca las brechas
existentes, que redundan en el déficit de la democracia y su gobernabilidad.

La democracia y la desigualdad no deben ir juntas, porque la primera no deja de ser la


manera más acabada de aglutinar ideas, inquietudes, expresiones y deseos públicos. Es
el mejor vehículo para aminorar las tensiones sociales, para arribar a consensos, pero
no debería convivir y relacionársele con la segunda, porque entonces la democracia no
termina por ser el instrumento de distensión de conflictos sociales.

Dentro de la evolución de nuestro sistema democrático, nos hemos preocupado por la


“caja de herramientas”, por “las tuercas y tornillos” de nuestro entramado legal e

  
institucional en la conformación de nuestra democracia. No se está asegurando que
esto sea ocioso, al contrario, construir ese edificio ha implicado no menos esfuerzos,
no menos recursos, no menos batallas y muchas voces. Uno de los grandes objetivos de
los mecanismos democráticos consiste en asegurar elecciones justas, participación po-
lítica, instituciones y mecanismos electorales que permitan edificar una sociedad más
cohesionada, menos desigual, menos polarizada, que genere un equilibrio entre mayor y
mejor representatividad y mayor capacidad de gobierno, mayor gobernabilidad.

Por ello importa la democracia, importa como vehículo para canalizar las principales
demandas sociales, muchas de las cuales se convierten en agenda y en tarea de gobierno,
en gobernabilidad que pone en marcha mecanismos para el ejercicio del poder, pero pa-
ralelo a los intereses de los ciudadanos, al ejercicio de sus derechos al cumplimiento de
sus metas más básicas, lo anterior bajo un esquema de diferencias, consensos, disensos,
intereses diversos, tratando siempre de reducirlos a su mínima expresión, cuidando que
no sea la constante, para evitar lo que señala Roger Bartra, lugares donde “...predominan
el inmediatismo y las acciones precipitadas, y se vive una constante alternancia entre
momentos críticos y parálisis, entre la excitación y la inercia”. Porque de seguir así, el
déficit de la gobernabilidad democrática mexicana, entonces sí, se podría convertir en
una crisis del propio modelo.

Conclusión
El modelo democrático en general, y el caso mexicano en particular, se encuentra desde
hace algunos años sujetos a debate acerca de su sobrevivencia, de su viabilidad como el
mejor mecanismo para la canalización de intereses, atención de demandas, mecanis-
mos de representación. Se ha dicho que ya no da más, que únicamente permite “a las
personas tomar malas decisiones sin poner en riesgo el orden político entero. Pero no
garantiza buenos resultados políticos o económicos” (Mounk, ).

En una mirada rápida pero seria sobre la democracia mexicana, que trascienda su visión
procedimental, nos arroja varios frentes aún pendientes, como los altos niveles de des-
igualdad, en particular la pobreza. Déficit que se acentúa por los actuales e históricos

  
niveles que estamos cruzando en la realidad económica, que tendrá sus inevitables sal-
dos, pero como siempre, poniendo el énfasis en los sectores más vulnerables como las
personas en pobreza. Lo que prende las alarmas sociales.

Por ello, además de toda la lista de aprendizajes (sociales e individuales) que este virus
trajo como la modificación de patrones, entre ellas la dinámica social de cercanía y de
higiene, también no trajo la exigencia de más gobierno y menos política, de más resul-
tados y menos posicionamientos mediáticos, más respuestas públicas sólidas, no ocu-
rrencias que quieren hacer pasar por políticas. Porque esta pandemia también midió la
capacidad de liderazgo.

Por lo tanto, revisar, debatir y someter a una amplia revisión a nuestra democracia, su
gobernabilidad y por ende sus resultados, resulta obligado en el marco de los saldos de
la pandemia, no para deshacernos de ella como algunos proponen, sino para mejorarla,
para perfeccionarla, que permita poner en el centro del gobierno a la gente, el planeta,
la reducción de desigualdades, de la pobreza. Estas no son novedades, pero sorprende la
falta de seriedad en la atención, lo que refleja nuestros falsos dilemas. Cualquier discur-
so oficial que busque dividir tampoco abona a que la gobernabilidad democrática arribe
a mejor puerto, porque ponemos en riesgo a la democracia como vehículo social que
puede terminar en regímenes diferentes a los deseados, contrario al espíritu demócrata,
donde la polarización puede acabar con la democracia y con la razón principal de cual-
quier bien público superior: el bienestar de las personas.

  
Fuentes:
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social,
file:///C:/Users/Admin/Downloads/Politica_Social_COVID-().pdf, .
Gily, A. https://www.nexos.com.mx/?p=, revista  .
González Parás N., Labra Manjarrez, La Gobernabilidad en México,
Instituto Nacional de Administración Pública, .
Instituto Tricontinental de Investigación,
https://www.thetricontinental.org/es/dossier--coronavirus/, .
Levitsky y Ziblatt, Cómo mueren las democracias, México, editorial Ariel, .
 Noticias, https://news.un.org/es/story///, .
Meaney, T. y Mounk, Y., Qué era la democracia, revista Letras Libres, .
Woldenberg, J., En defensa de la democracia, México, editorial Cal y Arena, .

  
Diferencias entre el servicio de salud mexicano
y norteamericano en tiempos de contingencia sanitaria
David Padilla Macayo Francisco Martínez Martínez y Ricardo López Torres

Introducción
La relación entre México y  se reconoce por el comercial ambos países —en res-
puesta a la situación de salud global y regional en curso— requieren medidas parti-
culares, tanto para proteger el comercio bilateral como las economías la región en su
conjunto, así como garantizar la salud de los ciudadanos. La problemática radica en
que  no cuenta con un servició médico universal del Estado, sólo existen algunos
a nivel estatal, pero aun así se paga por los servicios médicos. Esto limita el acceso a
servicios de calidad para la gran parte de la población. México dispone de servicios
médicos federales para trabajadores y sus familiares como el Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado () y el Instituto Mexicano del
Seguro Social (), y hasta el  contaba con el Seguro Popular para la población
general) además, cada entidad cuenta con un servicio para su burocracia y para la
población en general. El objetivo de este capítulo es ensayar ideas sobres la univer-
salidad de los servicios de salud de Estados Unidos de Norteamérica y los de México
durante la pandemia. Así, partiendo de la premisa que los servicios médicos en Estado
Unidos son de calidad, pero con acceso limitado a la población, se diferencia del caso

1 Dr. en Ciencias Sociales y docente en la Universidad Autónoma del Estado de México CU Amecameca en la Licenciatura
en Ciencias Políticas y Administración Pública, [email protected]
2 Dr. en Administración Pública y docente en la Universidad Autónoma del Estado de México CU Amecameca en la Licen-
ciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública, [email protected]
3 Mtro. en Gobierno y Asuntos Públicos y docente en la Universidad Autónoma del Estado de México CU Amecameca en
la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública, [email protected]

  
mexicano que, cuenta con servicios médicos de menor calidad (en cuanto a la infraes-
tructura) pero de un amplio acceso para la población.

Cuando comenzó la Pandemia del COVID- los países de América Latina tenían la
ventaja de unos  a  días antes de que se presentaran casos; existía una idea de que
primero se presentaría en  y después el resto del continente, esto por la comunica-
ción comercial entre este país y China como con el resto de Asía y Europa. Existía un
supuesto de que la Unión Americana por ser potencia mundial saldría mejor librada
que el resto de los países pobres de América Latina, además, por sus extraordinarios
y modernos complejos hospitalarios –incluyendo las instalaciones médicas de las uni-
versidades privadas norteamericanas–, con lo cual casi era irrelevante la velocidad en
que llegara la pandemia, pero no fue así. Al momento se reportan un poco más del
millón y medio de norteamericanos contagiados y cerca de las ciento sesenta y tres
mil muertes, esto tomando en cuenta que su población supera los  millones. El pro-
blema radica en que Estados Unidos, aunque cuenta con un servicio médico universal
del Estado y existen algunos a nivel estatal, se paga por los servicios médicos y sólo
atiende padecimientos básicos. Las enfermedades de mayor complejidad sólo son tra-
tables si se cuenta con un seguro médico privado, que a su vez limita la atención, pues
son un negocio y carecen de una visión social. Esto limita el acceso a servicios médi-
cos para gran parte de la población y que sean estos de calidad para poder enfrentar
la enfermedad del COVID-. Otros países como México tienen servicios médicos
federales como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado (), el Instituto Mexicano de Seguro Social (), hasta el  se contaba
con el Seguro Popular a nivel federal, además, cada entidad de la federación cuenta con
un servicio para su burocracia y para la población en general, por ejemplo el Instituto
de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (y), servicio médico del
estado de México, la entidad con la mayor población del país. Aun con limitantes, son
servicios que han permitido atender a la población infectada.

  
El COVID- contra la globalización norteamericana
Ninguna pandemia (de las que tiene registro la humanidad en tiempos modernos) fue
tan fulminante y de tal magnitud como la del COVID-. Surgido en diciembre en
una lejana ciudad de China (Wuhan), con la referencia que en ésta ya había otro brote
epidemiológico se dio en , el Severe Acute Respiratory Syndrome (SARS) que no
se extendió al mundo. Pero esta COVID- ha crecido como el efecto mariposa, y el
virus ha recorrido ya todo el planeta y obligó a encerrarse en sus hogares a miles de
millones de personas en todo el mundo.

En este momento a nadie le queda duda que la pandemia–enfermedad es un hecho


social y político, su esencia de seguridad sanitaria pronto quedo atrás. La angustia
y el miedo hace que los ciudadanos del mundo vuelven sus ojos hacia la ciencia y los
científicos –como antes lo hacían con la religión– implorando el descubrimiento de
una vacuna y en busca refugio y protección en los servicios médicos del Estado, parti-
cularmente en los de acceso universal. Mientras tanto, los gobiernos están impotentes
al irrefrenable contagio por todos los continentes de esta nueva mutación de un co-
ronavirus, contra la cual no hay ni vacuna, ni medicamento aún, menos tratamiento
que elimine el virus del organismo (esto al momento de escribir estas líneas). Y esto
podría durar meses. Mientras el contagio siga presente en algún país, en un país o
comunidad, las reinfecciones serán inevitables y el riesgo de colapsar los servicios
médicos es latente.

Ante el avance, la incredulidad y la necedad de una buena parte de la población,


algunos gobiernos como el francés, español, italiano y ruso llegaron a multar a la
gente por salir de su casa a estirar las piernas, en busca de un lugar para tomar un
café o por pasear sus mascotas. Llegamos a aceptar la medida de que a través de
nuestros teléfonos celulares nos vigilen y nos denuncie a las autoridades por rom-
per la cuarentena o confinamiento, estos mismos países fueron ejemplo de confi-
namientos forzosos. Se llegó a proponer que, quien saliera a la calle sin su teléfono
fuera sancionado, la tecnología que se diseñó para el life style (Gutiérrez-Rubí, :
) pero fue la forma de control aceptada.

  
El largo autismo neoliberal es ampliamente criticado, en particular a causa de sus
políticas devastadoras de privatización de los sistemas públicos de salud que han re-
sultado en incapacidad de atención oportuna y pronta, dando otra prueba más de lo
equivocado de las políticas de privatización, promovidas desde una sala de juntas en
las oficinas de Fondo Monetario Internacional (), el mismo lugar en donde se ne-
gocian préstamos a gobiernos a condición de retiro de subsidios a la población. Los
gobiernos que ahorraron gastos en las dos primeras décadas del siglo  recortando
presupuestos a los servicios de salud o eliminado algunos de carácter nacional (el Se-
guro Popular en México, como un ejemplo), ahora gastan más a causa de la epidemia.
La agonía de los miles de enfermos y muertos de COVID- por no disponer de camas
en hospitales, clínicas o centros de atención médica son muestra de lo equivocados
que están los fanáticos de las privatizaciones, de los recortes presupuestales, de las
políticas de austeridad y del retiro de subsidios.

En Chile, como ejemplificación, existe un sistema dual entre lo privado y público, está
parcialmente privatizado, el fracaso de venta de la parte administrativa se manifestó den-
tro de uno de los temas de protestas en el país andino a finales de  (que en el fondo
se vio la sombra del ). Un sistema público en donde más de nueve mil personas han
muerto en listas de espera por una cirugía, que ya no están dentro de sistema básico pú-
blico con la venta a la iniciativa privada. El sistema dual que es defendido por Izkia Siches,
presidenta del Colegio de Médicos Chilenos, evidencia al momento de escribir, que Chile
se encontraba en crisis hospitalaria con la pandemia, colapsando antes que el nuestro.

Se habla ahora abiertamente de nacionalizar, de relocalizar, de reindustrializar, de


soberanía farmacéutica y sanitaria. La economía mundial se encuentra paralizada
por la primera cuarentena global de la historia. En el mundo entero hay crisis sani-
taria y económica, a la vez, de la demanda y de la oferta. Unos ciento setenta países
tendrán un crecimiento negativo en , algunos más –como México– con crisis
previas a la emergencia del COVID– que sólo la agudizará, es decir, alimentará
una peor tragedia económica que la Gran Recesión de  y que, con la emergencia
sanitaria actual queda muy lejos en cuanto sus afecciones.

  
En política internacional, la pavorosa gestión de esta crisis por el presidente norteame-
ricano Donald Trump, asesta un golpe muy duro al liderazgo mundial de los Estados
Unidos que no han sabido ayudarse ni ayudar a nadie, su limitado servicio médico uni-
versal de acceso a la población los puso en el centro de la pandemia de forma inmediata,
llegando a los dos millones de contagios y con más de cien mil muertos, con una tasa
inferior de recuperados, en comparación con otros países occidentales desarrollados.

En varias ciudades (Wuhan, Madrid, Nueva York), las autoridades, desbordadas, tuvie-
ron que echar mano de las fuerzas armadas o de voluntarios civiles para construir a
toda velocidad hospitales improvisados con miles de camas. De todos modos, la realidad
es que la potencia más poderosa y la tecnología más sofisticada ha resultado incapaz
de frenar la expansión del COVID– en su territorio; las calles, centros comerciales,
museos de Nueva York, Los Ángeles, Chicago y otras ciudades se deshabitaron, antes de
decretar sus cierres. En Los Ángeles y Nueva York, médicos y enfermeros, de hospitales
y clínicas privadas se vieron pronto totalmente sobrepasados (Brooks; a: ). Fal-
taron mascarillas, gel desinfectante, material de protección para el personal sanitario,
camas, respiradores artificiales, etcétera. (Brooks; b: )

Donald Trump, por ejemplo, no dudó en afirmar repetidas veces –cuando se produjeron
en su país las primeras muertes por coronavirus, meses después de China o de Europa–
que “nadie sabía que habría una pandemia o una epidemia de esta proporción, y que se
trataba de un problema imprevisible, algo que nadie esperaba, surgido de ninguna par-
te”, cuando se produjo la primera muerte por el nuevo coronavirus en Estados Unidos,
el  de marzo de  en Nueva Jersey (Brooks; c: )

Aún más, el gobierno de Donald Trump tuvo en su oficina un reporte que adelantaba
seis meses antes la pandemia, pero con todo y la advertencia, no dudó en deshacerse, de
este informe del comité encargado de la Protección de la Salud Global y la Biodefensa,
presidido por el almirante Timothy Ziemer, un reconocido experto en epidemiología.
Ese comité de técnicos era precisamente el que debía liderar la toma de decisiones en
caso de una nueva pandemia. Uno de tantos errores colosales del presidente de Estados

  
Unidos de Norteamérica. La historia lo mostrará como un gobernante irresponsable de
uno de los fallos de salud pública más catastróficos de la historia de este país. “Si hubiera
escuchado, hace meses, las advertencias de los servicios de inteligencia y de los expertos
en salud pública sobre la grave amenaza que suponía el brote de coronavirus en China,
la actual explosión de casos de COVID- podía haberse evitado” (Brooks; c: )

En Estados Unidos de Norteamérica se ignoraron todas estas advertencias, y cuando


llegó ‘la pandemia de las pandemias’, su Gobierno no habían tomado ninguna pre-
caución, no tenían preparada ninguna estrategia a seguir, ni medidas de actuación a
corto, medio y largo plazo. El propio expresidente Barack Obama (-), señaló
que se debía invertir en la infraestructura sanitaria pública, la del Estado, para poder
enfrentar la posible llegada de una epidemia de nuevo tipo. Incluso recordó que siem-
pre se puede presentar un azote similar a la Gripe española (de ). Probablemente
puede que llegue un momento en el que tengamos que enfrentar una enfermedad
mortal, y para poder lidiar con ella, necesitamos infraestructura, no sólo aquí en
Estados Unidos sino también en todo el mundo para conseguir detectarla y aislarla
rápidamente (diciembre del ). En otras palabras, esta pandemia es la catástrofe
más previsible en la historia del país. Obviamente mucho más que Pearl Harbor, el
asesinato de Kennedy o el  de septiembre.

Ampliando lo anterior, la principal superpotencia del planeta, Estados Unidos de Nor-


teamérica, ha renunciado, por primera vez en su historia, a encabezar la lucha sanita-
ria y a ayudar a los enfermos de su país y del mundo. Rompiendo con la Organización
Mundial de la Salud. En una nación de riqueza de los modernos hospitales privados, el
virus llegó a develar las excesivas desigualdades en materia sanitaria. Los habitantes
descubren una falta de insumos básicos, así como las deficiencias y limitado sistema
de salud pública. Hace tiempo que se viene reclamando que se considere el sistema de
salud amplio como un derecho fundamental del ser humano. Y muchas otras perso-
nalidades políticas, artísticas, sociales, etcétera, reclaman ese cambio.

  
Entre tanto, el COVID– está causando, en la Unión Americana, decenas de miles
de muertos. Y la situación se puede agravar porque unos veintisiete millones de
personas (, de la población) no poseen seguro médico y otros once millones son
trabajadores ilegales, sin documentos, que no se atreven a acudir a los hospitales
por miedo a una deportación o al rechazó ante la imposibilidad de pagar y, claro,
de no contar con un seguro médico.

En lo que es aún el epicentro mundial de la pandemia, los analistas observan una “exa-
cerbación de la disparidad de salud”. Algunas minorías étnicas (afro-estadounidenses,
hispanos) están teniendo, en efecto, un índice de letalidad frente al coronavirus muy
superior a su representatividad social. En Nueva York, por ejemplo, afroamericanos y
latinos sumaban el  de la población, pero acumulaban un  de los fallecimientos
por COVID–. En el estado de Michigan, los afro-estadounidenses constituyen el
 de la población, pero concentran el  de los infectados y el  de las muertes.
En Chicago, los afrodescendientes son el  de la población, pero representan el 
de los fallecimientos (Brooks; c: ).

A pesar del azote del COVID–, algunos empresarios norteamericanos han seguido
exigiendo que los trabajadores regresen a sus puestos para salvar la economía. Latinos y
afroamericanos tuvieron que seguir trabajando en las calles, realizando algunos de los
trabajos más duros, limpiando edificios, conduciendo autobuses, desinfectando hos-
pitales, atendiendo supermercados, manejando taxis, repartiendo paquetes, etcétera.
Al riesgo de infección que enfrentan en sus barrios marginados, se suman los peligros
que encaran en los transportes públicos y en sus empleos. En cuanto a los inmigrantes
ilegales e indocumentados, acosados por las autoridades desde hace tiempo, no van a
los servicios de salud, como ya se dijo, por miedo a que los deporten (Pérez, ).

En un país donde el test para saber si alguien es positivo al nuevo coronavirus cuesta
  dólares (Pérez, ), la salud es a menudo un reflejo de la inequidad social. Al ca-
pitalismo globalizante muestra lo que sabíamos, el dolor de los pobres no le preocupa. Si
latinos y afroamericanos son, en Estados Unidos, más vulnerables frente el coronavirus

  
por seguir en actividades laborares, es porque son víctimas de una serie de desventajas
sociales, que ni Obama pude reducir. También son las minorías que, por haber tenido,
históricamente, menos acceso a los servicios de salud, padecen con frecuencia una serie
de patologías graves. Estado Unidos de Norteamérica es el único país occidental con un
servicio de salud universal que se paga individualmente y con recursos propios, además
limitado; en contraste como lo tiene su vecino del norte, Canadá (a donde van por aten-
ción muchos norteamericanos), o como su aliado incondicional, Gran Bretaña, o como
Francia o países del tercer mundo como México o el “enemigo” del traspatio; Cuba.

Cada día de esta pandemia la gente se convence más que es el Estado, y no el mercado,
el que salva. Esta crisis –explica Noam Chomsky– es el enésimo ejemplo del fracaso
del mercado (Bauman, ). Y un ejemplo también de la realidad de la amenaza de
una catástrofe medioambiental. El asalto neoliberal ha dejado a los hospitales despro-
vistos de recursos. Las camas de los hospitales fueron suprimidas en nombre de la
eficiencia económica. El gobierno estadounidense y las multinacionales farmacéuticas
sabían, desde hace años, que existía una gran probabilidad de que se produjese una
pandemia. Pero, prepararse para ello no era bueno para los negocios y no se hizo nada.
Por su parte, el filósofo francés Edgar Morín constata: al fin y al cabo, el sacrificio
de los más frágiles –ancianos y enfermos– es funcional a una lógica de la selección
natural (Habermas, ). Como ocurre en el mundo del mercado, el que no aguanta
la competencia es destinado a perecer. Crear una sociedad auténticamente humana
significa oponerse a toda costa a ese darwinismo social.

La pandemia nos obligó también a interrogarnos sobre el modelo económico–comer-


cial dominante. Desde hace cuarenta años, la globalización neoliberal ha espoleado
los intercambios y desarrollado cadenas de suministro transnacionales. La crisis sani-
taria derivada del COVID– ha demostrado que las líneas logísticas de aprovisiona-
miento son demasiado largas y frágiles. Y que, en caso de emergencia como ahora, los
proveedores remotos son incapaces de responder a la urgencia. Todo ello ha demos-
trado que, en muchos casos, la soberanía de los Estados es muy relativa.

  
Sistema de salud en Estados Unidos
Como ya se mencionó Estados Unidos es el único país de occidente que cuenta con un
servicio de salud universal básico y de acceso controlado para su población. Este se de-
posita en el Estado y pasa a compañías de seguros, hospitales y clínicas privadas, es un
círculo que ha enriquecido a unos cuantos, y ha dejado a la deriva a millones, incluso
aquellos que trabajan y cuentan con un seguro médico. Y si, los servicios de salud son
uno de los sectores fundamentales de la sociedad la economía debería ser ampliar la
posibilidad de su cobertura. La Organización Internacional del Trabajo () refrenda
los principios fundamentales del derecho humano a la salud y a la protección social.
Proporcionar protección social de la salud con igualdad de acceso a una atención de
salud de calidad tiene efectos positivos en la salud individual y pública, además, de
potenciar el crecimiento económico y el desarrollo de un país. De hecho, el sector de
la salud también es un importante sector de empleo, con un gran potencial para la ge-
neración de empleos profesionales.

Sin embargo, la accesibilidad a la atención de salud constituye un desafío en la ma-


yoría de los países. La escasez de personal sanitario calificado y su distribución des-
igual a nivel mundial constituye un importante obstáculo a la hora de proporcionar
acceso universal a la atención de salud. Un sistema de salud es la suma de todas las
organizaciones, instituciones y recursos cuyo objetivo principal consiste en mejorar la
salud. Un sistema de salud necesita personal, financiación, información, suministros,
transportes y comunicaciones, así como una orientación y una dirección generales.
Además, tiene que proporcionar buenos tratamientos y servicios que respondan a las
necesidades de la población y sean justos desde el punto de vista financiero. El princi-
pal responsable por el desempeño global del sistema de salud de un país es el gobierno,
pero también resulta fundamental la buena rectoría de las regiones, los municipios y
cada una de las instituciones sanitarias.

El sistema de salud norteamericano (conocido como Accses) funciona a través de clíni-


cas en todo el país, es universal para toda la población, pero no es gratuito, aun cuando
cuenta con apoyo del Estado, existen valoraciones a la población que lo solicita, lo cual

  
implica que puede ser gratuito o el ciudadano pagará por la atención y medicamentos.
Otro problema es que tiene una cobertura limitada en tratamientos médicos, para en-
fermedades graves, el ciudadano tiene que acceder a una aseguradora para la extensión
en tratamientos, y que tampoco es un hecho sólido. Un trabajador podrá tener acceso
a tratamientos de enfermedades graves siempre y cuando los lineamientos de sus ase-
guradoras médicas lo permitan y este es el punto clave. Las aseguradoras junto con los
hospitales privados y las farmacéuticas constituyen el triángulo de un negocio limitan-
do el acceso a tratamientos.

Aun cuando un trabajador en la Unión Americana tiene un seguro de servicios médicos


que paga cada semana, paga por el médico primario en la atención y “es muy largo el
proceso de atención y cuando llegas a un servicio fuera del Acces, claro que te atienden
bien pero así pagas” (Vernice, ). Los habitantes de San Diego, California, prefieren
cruzar a Tijuana, México, a un servicio médico que pagan, pero aún más económico, lo
mismo los norteamericanos del norte que pueden cruzar a Canadá.

Otro problema es que Estados Unidos es el país que dedica mayor gasto privado en sa-
lud no pública. En “países europeos generalmente el porcentaje de financiación pública
en salud está entre el  y el , en los Estados Unidos no pasa del , situación
comparable con países como México” (Brooks, b: ). En la actualidad, el  de la
población de Estados Unidos cuenta con seguro médico, lo que significa que el  de
su población no lo tiene, situación atípica en relación con otros países como Inglaterra o
Francia, en donde prácticamente toda la población cuenta con seguro médico.

Las aseguradoras médicas junto con los hospitales privados y las farmacéuticas consti-
tuyes el triángulo de un negocio del sector salud en Estados Unidos de Norteamérica.
El origen se encuentra en  de febrero de  cuando Richard Nixon lanzó en  el
programa de salud Medicare y Medicaid que incorporaba a las aseguradoras médicas,
pero pronto mostró efectos negativos, la atención se fue haciendo lenta “podrías pasar
hasta  horas en una sala de espera para la atención y con enfermedades potencialmen-
te mortales quedas fuera” (Pérez, ).

  
Un intento de reforma fue cuando el presidente Bill Clinton creo en  una comisión
para una reforma sanitaria, la cual fue dirigida por su esposa, Hillary R. Clinton, la pro-
puesta fue: asistencia sanitaria accesible para todos los americanos, pero las principales
aseguradoras, hospitales privados y farmacéuticas argumentaban la intervención del
Estado y crecimiento de la burocracia. En contra se sumó la American Medical Associa-
tion () que llegó a calificar la propuesta de reforma como Sanidad socializada, una
retórica usual en la política norteamericana de finales de la guerra fría entre los Estados
Unidos de Norteamérica y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Durante  y  se realizaron intensos debates en la Unión Americana con respecto
al diseño del Sistema de Cuidados de la Salud, que condujeron a la propuesta de refor-
ma radical de , a las reformas focalizadas de  y  pero todo quedo en debates
y no se llegó a la reforma de hecho, en  el presidente George Walker Bush firmó una
contrarreforma. El tema se paró, se olvidó, incluso durante su campaña presidencial del
 Hillary R. Clinton no mencionó el tema. Así, sin una reforma al sistema de salud, y
con el dominio de las compañías de seguros médicos, los hospitales privados, farmacéu-
ticas y la  llegan la pandemia de COVID–.

Preciando antes de continuar, para la  se llama pandemia a la propagación mundial


de una nueva enfermedad, se presenta cuando un virus se extiende por varios países
o continentes y afecta a un gran número de personas y, se refiere a enfermedades in-
fecciosas, aunque a veces se hace referencia a enfermedades no transmisibles. Hay dos
diferencias importantes entre una pandemia y una epidemia que tienen que ver con
la expansión geográfica de la enfermedad y el aumento de los casos de personas con-
tagiadas. En una pandemia ambos aspectos tienen mayores proporciones que en una
epidemia. Por ejemplo, las epidemias de gripe se transforman en pandemia cuando el
virus toma características epidemiológicas globales. Por tanto y derivado de lo anterior,
asentamos que si, a inicios de abril la pandemia en la Unión Americana llegó a una cifra
de   muertos, de los cuales  fueron en Nueva York, al  de abril llegaron a los
 muertos en un día. El gobernador Andrew llegó a declarar el colapso del sistema
médico del estado, y fue hasta principios de junio cuando hubo dos días sin muertes.

  
Sistema de salud en México
En tanto en México existen dos sistemas federales de servicio de salud, el 
() y el  (). De acuerdo a datos del  la institución que concentró
el mayor porcentaje de pensionados en el país es el  con . en , le sigue
el  con .. A estos sistemas se suman  sistemas de salud estatales, con
la excepción de Ciudad de México (), que se suma al , sumando el ..
Así también a estos se añaden  sistemas de salud locales entre los que destaca el
y () que atiende a todos los trabajadores de sector público de la entidad
de la federación más poblada de país y con al menos dos de los diez municipios más
densamente poblados de México: Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl cercano a
los tres millones de habitantes en conjunto y, además colindantes territorialmente
entre ellos y con la .

Mientras en la Unión Americana el sistema médico universal está limitado, en México,


los sistemas médicos están abocados a la atención de los pacientes de COVID-, la si-
guiente información se retoma de la entrevista a Néstor Pérez Ortega, quién documen-
ta que “la atención se ha universalizado” y se atiende a cualquier persona que presente
los síntomas sin importar si tienen el derecho al servicio por su situación laboral. No
hay cobro desde su ingreso hasta llegar al tratamiento extremo y con el ventilador, de
acuerdo al riesgo o necesidad. En nuestro país, aun con precariedades, el sistema de
salud aún mantiene un carácter social, “en Estados Unidos la salud es un negocio, en su
capitalismo, curar es una ganancia para las aseguradoras” (Reyes, ).

La diferencia entre un sistema de salud norteamericano y el mexicano, en épocas de


pandemia está en “el acceso y la atención” (Reyes, ), un paciente que llega al hospi-
tal de especialidad en el municipio de Ixtapaluca del Sector Salud del Estado de Méxi-
co, tiene la opción de recibir la atención gratuita o bien si es trabajador, ser trasladado
a un hospital de su servicio médico o a un hospital privado; en la Unión Americana
“no hay oportunidad” (Reyes, ). No es cuestión de que lo nacional sea un mejor
servicio médico, es que aún acá aún no se considera un negocio rentable la salud.

  
No es una falla pensar que con las carencias históricas en estos servicios médicos radica
la salvación de la Pandemia, en comparación con la Unión Americana; pero una pronta
detección para un posterior tratamiento en casa, puede ser una clave. Nuestros dos ser-
vicios médico federales y el más grande de los estatales como el del Estado de México,
no están en mejores condiciones que los de Chile o Filipinas, donde también se dio una
privatización, pero hasta la escritura de estas líneas no se habían declarado colapsados
ni por el gobierno ni por medios de comunicación. Según la página COVID- del go-
bierno federal mexicano, el . de los infectados por el coronavirus (atendidos, dados
de alta o fallecidos) fueron atendidos en primera instancia en uno de los servicios fede-
rales, el . se atendió en uno servicios privado, el . decidió atenderse en casa con
asistencia de médicos locales o familiares y el porcentaje restante sólo se tiene reportada
la muerte, pero con su asistencia médica pública.

A las carencias y reformas permanentes a los servicios médicos federales y al del


Estado de México, se sumó la incredulidad y necedad de una población, que en teo-
ría debió ser disciplinada, pues existe el antecedente en México de  del virus
HN, pero resultó lo contrario. La crisis económica fue más devastadora que la
crisis sanitaria y el gobierno federal termina por renunciar a la lucha contra la pan-
demia y dejo el seguimiento a funcionarios secundarios que asisten, sin datos cier-
tos y públicos, a la población que debió saberlo y evitar que tuviera repercusiones
en la situación y afección de éste nuevo coronavirus de . La razón: la campaña
para elección de  requiere de un inicio adelantado.

Entre todo esto, los médicos con carencias de materiales y capacitación fueron de las
primera víctimas, las noticias de hospitales dónde se atendió de forma inmediata, cuan-
do comenzaron los primeros casos. El hospital de Reinosa, Tamaulipas, donde la impu-
dencia de un médico provocó un contagio de compañeros que no lograron sobrevivir y
otros hechos verificables por la propia información gubernamental y los medios de co-
municación. Por tal y, ante la incapacidad del gobierno y por los agotamientos de los fon-
dos, han comenzado campañas entre la población (seguramente algunas movidas por el
partido político en el gobierno ) para abastecer de insumos y material médico

  
a personal del , , y y otros, ahora constatamos que el nuevo Teletón
tiene sentido médico al aprovechar su infraestructura a nivel nacional para atender e
integrar a la maltrecha capacidad hospitalaria instalada del sector salud sus edificios y
camas de hospital para fortalecer el sistema sanitario ya inscrito anteriormente.

Cuando estas campañas comenzaban en la Unión Americana, quizá por el mismo tema
de agotamiento de fondos, llegaron las protestas por los derechos de las personas de
color que inundan las calles, ignorando las normas de la cuarentena, pero es un tema
integrado a lo sanitario ya que, si aprovechamos lo indagado y anotado aquí, lo humano
y sus derechos no se desligan, pero ese es un tema que habría que indagarse más profun-
damente, dejando asignatura pendiente.

Conclusiones
Las presiones antiglobalizadoras van a ser muy fuertes después de la pandemia. En mu-
chas capitales se cuestiona el principio de una economía basada en las importaciones.
Diversos sectores industriales serán sin duda repatriados, relocalizados.

Con el fracaso del liderazgo de Estados Unidos se abre un peligroso vacío de potencia. El
juego de tronos se relanza peligrosamente. La Unión Europea, como hemos visto, tam-
bién ha salido mal parada por su decepcionante falta de cohesión durante la pandemia.
China y Rusia en cambio han consolidado su rol internacional prestando asistencia a
muchos países desbordados por el colapso de su sistema sanitario.

Los sistemas de salud deberán ser públicos y universales. Haber gestionado los hospi-
tales como empresas ha conducido a tratar a los pacientes como mercancía. Resultado
en un desastre tanto humano como sanitario. En todo caso, hay unanimidad para
pedir que la vacuna contra el COVID-, cuando se descubra, sea considerada un ‘bien
público mundial’, y sea gratuita y accesible para toda la humanidad. El nuevo corona-
virus nos ha demostrado que, a la hora de la verdad, médicos, enfermeras y personal
sanitario son infinitamente más valiosos que los brokers o los especuladores finan-
cieros. Nos es una cuestión de alabar nuestros precarios sistemas de salud universal

  
contra una crítica del sistema norteamericano de primer mundo; la diferencia es la
socialización de la salud en México y la salud en la Unión Americana es un negocio
entre seguros, farmacéuticas y hospitales.

Fuentes de consulta
Bauman, Z, La posmodernidad y sus descontentos. Madrid, España, , Akal,  p.
Brooks, D., “Trabajadores esenciales, pero desechables, al rescate de ” en La Jornada,
 de mayo, a
Brooks, D., “Cuarentena en :  millonarios más ricos y  millones sin empleo” en La Jornada,
 de mayo, b
Brooks, D., “El COVID- afecta ya a  estados en  y Trump reitera: todo está bajo control”
La Jornada,  de marzo, c
Gutierrez-Rubi A., Tecno política. Madrid, , Antoni Gutiérrez-Rubí
Habermas, La posmodernidad. Barcelona, España, , Paidós,  p.
Pérez, Ortega N. entrevista vía Zoom, hecha por David Padilla Macayo primero de junio del 
(politólogo y ciudadano norteamericano)
Reyes, R., entrevista vía Zoom por David Padilla Macayo,  de junio del 
(jefe de enfermeros del Hospital de Alta Especialidad de Ixtapaluca, Estado de México y politólogo)
Vernice Orozco, B., entrevista vía Zoom hecha por Francisco Martínez Martínez, ,  de junio del 
(ciudadana de San Diego California)
Laín E. Antropología médica para clínicos. Barcelona: Salvat Editores S.A; .p. - . [ Links]
Monge-Cassinelli C. Ecology and health. Bull Pan Am Healt Organ ; (): -. [Links]
Murphy EA. En: Laín E. Antropología médica para clínicos. Barcelona: Salvat Editores S.A; .

  
La inclusión laboral importa ahora más que nunca
Alejandra L. Moreno Maya

Presentación
A principios de enero platicaba con una amiga, especialista en temas de futuros y co-
mentó — “¿Sabes lo que está pasando en China?, ¿Escuchaste del coronavirus?, le res-
pondí: — Sé lo que están viviendo en Wuhan. Ella me contestó, — Te sugiero que a
partir de hoy empieces a prepararte para vivir una de las pandemias y crisis económicas
más grandes que la humanidad haya vivido, en México la viviremos en un par de meses.
Me quedé muda ante tal comentario y pensé “¡Está exagerando!” y no le di mayor im-
portancia al comentario.

Mientras, el virus silencioso recorría diferentes países, llegó a Europa y meses después
ya había alcanzado al continente americano. El SARS-Cov no distinguió género, gene-
ración, nivel socioeconómico, religión, estado civil, ni otras características que forman
parte de la identidad de la gente, simplemente habitó el cuerpo de una persona para
multiplicarse en cuestión de segundos y dar lugar a la enfermedad, la COVID-.

Esta experiencia que se está viviendo a nivel global a causa del COVID- es inédita,
nadie la esperaba, pero está teniendo gran impacto a nivel social, económico y políti-
co, y deja ver lo vulnerable que se es ante situaciones que no son posibles de controlar,
pero sí está en las manos de cada persona y de cada país, la responsabilidad, primero
individual y después social para salir avante ante esta situación que significa todo un
reto para la humanidad.

  
En el mundo de los negocios, una situación de incertidumbre y de crisis provoca cambios
en la mentalidad de algunos líderes que servirán para dar respuestas ágiles, innovadoras
y disruptivas para seguir siendo competitivos, pues el tiempo para responder es corto.
Es necesario analizar de manera cuidadosa lo que, en la actualidad, por el COVID-, se
está viviendo y prever sus posibles repercusiones a futuro para tomar hoy las decisiones
correctas. Algunas compañías están en la búsqueda de soluciones creativas para man-
tenerse vivas y desarrollan estrategias al interior para sin olvidar a sus clientes, cuidar a
sus colaboradores durante esta etapa.

A su vez, la situación crítica impacta a las compañías de manera positiva o negativa, en


el primer caso, se pueden presentar oportunidades de negocio que durante el tiempo de
estabilidad no se percibieron, en el caso negativo, el resultado puede ser devastador para
su reputación o afectar a los stakeholders tanto externos como internos.

Las crisis se perciben como amenazas, pero son oportunidades para las compañías al
obligarlas a salir de su zona de confort que las hagan incrementar sus posibilidades de
sostenibilidad. La crisis es un buen momento para dar respuestas innovadoras, creati-
vas y diferentes y salir triunfantes de esta situación de desafío.

La mayoría de las organizaciones están sujetas a vivir momentos de crisis y cambios,


pero en ocasiones esos momentos no se reconocen o no se ven como amenazas para la
compañía. Pocas empresas tienen protocolos para prevenir o afrontar situaciones ame-
nazantes. Sin embargo, viven las crisis de manera inadvertida e inesperada. Tal es el caso
de lo que se está viviendo con la COVID-, nadie estaba preparado para vivir una pan-
demia global y uno de los retos que marcó a México y al mundo fue el trabajo remoto.

La mayoría de las compañías mexicanas no estaban preparadas para el trabajo a


distancia, una investigación de Mercer destacó que sólo tres de cada  empresas,
estaba preparada para el trabajo virtual y fue necesario transformar el paradigma.
Después de  días todas las personas que tenían la posibilidad de realizar un tra-
bajo remoto, lo están haciendo y se ha aprendido en el camino.

  
Fue imperativo rediseñar el trabajo y reconfigurarlo sin planeación, utilizar alternati-
vas de solución para adaptarse a la nueva realidad que, de un día para otro, cambió la
forma en la que se trabajaba. A su vez, los líderes aprendieron a ser flexibles y liderar
equipos virtuales.

Para lograr el éxito fue necesario regresar al concepto más básico de las relaciones inter-
personales, la confianza, la responsabilidad y el compromiso que cada colaborador tiene
para realizar sus objetivos, y que juega papel importante en el trabajo remoto.

Algunos ejemplos de compañías y experiencias de algunos líderes ante esta situación:


una empresa del sector financiero compró de un día para otro más de una centena de
computadoras portátiles para sus colaboradores; otra, se sumó a la realidad virtual a
través de plataformas para promover sus programas en línea. En el caso de los líderes,
encontraron diferentes formas para mantener integrados y productivos a los equipos
de trabajo, algunos tienen sesiones virtuales, uno a uno con sus colaboradores, para es-
tar cerca de su gente y conocer aquello que los retaba fuera del entorno laboral. Pero al
mismo tiempo, algunos tuvieron que transformar ciertos paradigmas sobre el trabajo
virtual que, pocos meses antes parecía imposible llevar a cabo.

Posiblemente, al inicio de esta crisis sanitaria las compañías no contemplaron algunos


aspectos que afectarían a las personas como: ) el estado emocional y la salud mental, )
la exclusión de algunos colaboradores al trabajar de manera remota, ) estrés laboral y
burnout (agotamiento laboral) por el exceso de trabajo remoto, ) las inequidades pre-
sentes en los roles asignados entre los hombres y las mujeres en la vida pública y privada,
) los sentimientos de aislamiento y exclusión como consecuencia del trabajo remoto, y
) la integración de la automatización en el lugar de trabajo como la inteligencia artifi-
cial y los sistemas cognitivos, lo que podría excluir a algunas personas de ciertos puestos
de trabajo como son los rutinarios, los mecánicos y otros.

La pandemia sanitaria, COVID-, deja ver que la gente está sufriendo y muriendo, pero
lo fuerte de esta experiencia es que el sufrimiento y la muerte no son iguales para todos.

  
En algunos países se vivieron situaciones en donde se tuvo que decidir a qué pa-
cientes atenderían y a quiénes dejarían a su suerte. Por ejemplo, en Italia se decidía
entre un joven y un adulto mayor, en Estados Unidos entre una persona blanca y
una de color o bien, entre un americano y un latino. En México se mostraron com-
portamientos discriminatorios hacia los médicos y las enfermeras y también hacia
las personas que se recuperaron del COVID, entre otros ejemplos, lo cual muestra
claramente que las inequidades sociales siguen presentes pero ocultas y se presen-
taban de manera sutil.

Las desigualdades sociales aumentan la incertidumbre y el temor entre los colaboradores


al estar sanos y mantener su trabajo. Recordar que el empleado aporta sus experiencias
pero al mismo tiempo lleva al trabajo sus preocupaciones personales. Estos son tiempos
de gran incertidumbre que provocan descontrol y desinformación, lo cual puede origi-
nar comportamientos excluyentes como la xenofobia en el caso de las personas asiáticas,
muestras acentuadas de racismo y otros. (Dillon y Bourke, ).

En momentos de incertidumbre y estrés, los sesgos aumentan ya que las personas,


para protegerse durante la crisis actúan de manera instintiva. De tal manera que, en
el trabajo, los colaboradores tienen la mente ocupada con otras cuestiones que no sólo
tienen que ver con la parte laboral. Es necesario estar atentos y ser cuidadosos para
evitar inequidades y comportamientos excluyentes provocados por sesgos y creencias.
(Dillon y Bourke, ).

Algunos sesgos que se pueden acentuar en los momentos de crisis son: ) mostrar ma-
yor afinidad con la gente que tiene características y experiencias en común, ) consi-
derar sólo la información de personas que tienen puntos de vista similares, y ) asumir
que el comportamiento de la persona define su personalidad sin tomar en cuenta las
experiencias que está viviendo. A modo de ejemplo, las personas viven y reaccionan
ante la crisis sanitaria de manera diferente. (Dillon y Bourke, ). Las compañías
pueden en estos momentos, apoyar y honrar a su gente revelándose como líderes in-
cluyentes que de manera genuina y humana acompañen a sus colaboradores.

  
El tiempo de la crisis sanitaria avanzó y se hicieron presentes estas situaciones, algunas
o muchas compañías empezaron con acciones de respuesta y contención hacia sus cola-
boradores. Sin embargo, las organizaciones que han dado mejor respuesta son aquellas
con culturas organizacionales sólidas, incluyentes, con enfoque centrado en la persona,
y valores en pro del bienestar de la gente pues reconocen que el éxito del negocio depen-
de del éxito de las personas.

Una organización con cultura incluyente y dirigida por líderes con comportamientos
que valoran a la persona como ser humano y reconocen su talento, identidad, experien-
cias y conocimientos entre otros, fortalece la forma en que se tomarán las decisiones y
dará las respuestas a una situación crítica.

A su vez, los líderes tienen el poder para construir ambientes seguros y confiables para
su gente. Lugares de trabajo donde los colaboradores “puedan ser ellos mismos” y no
necesitan esconder aspectos de su identidad, mismas que pueden estar sujetas a críticas,
o bien a comportamientos excluyentes. Por ejemplo, la orientación sexual, estado civil,
religión y otras características de las personas que culturalmente están asociadas a es-
tereotipos que dan lugar a prejuicios y, en consecuencia, son excluidos.

Lo anterior pareciera ser práctica común en las compañías, pero no es así, algunas no
logran visualizar los beneficios de la inclusión. En un estudio realizado por McKinsey,
se destaca que dos de cada diez colaboradores reconocen la relación que existe entre
inclusión y desempeño del negocio. (Bolio, Ibarra, Rentería y Garza, ).

Entonces, en tiempos de crisis la inclusión pareciera un tema poco importante y es-


tratégico para las compañías. McKinsey subrayó que tres de cada diez organizaciones
pusieron en pausa los esfuerzos de diversidad e inclusión a causa de la pandemia (Dolan,
Hunt, Prince y Sancier, ).

Lo anterior se puede deber a la existencia de retos adicionales que afrontan las com-
pañías como: el trabajo remoto, mantener la sostenibilidad de la organización y no

  
terminar en bancarrota y despidos masivos, entre otros. Algunas están tomando deci-
siones fuertes como: disminuir el salario del empleado entre  y , dependiendo de
las condiciones financieras de la compañía, control estricto del presupuesto, renegocia-
ciones con proveedores para disminuir las cotizaciones o bien mantenerlas en pausa o
alianzas estratégicas entre compañías para responder rápidamente a las necesidades
de los clientes. Dadas estas prioridades de negocio, pareciera que trabajar para ser una
compañía incluyente no es una relevante para algunos, sin embargo, ahora más que
nunca es necesario fortalecer el valor de la inclusión.

Aprovechar que el modelo de negocio cambio °, ya que algunas de las estrategias
planteadas para el inicio de la crisis sanitaria quedaron obsoletas debido a las nuevas
condiciones que va presentando el entorno y la inclusión puede fortalecer a los equipos
de trabajo para ofrecer mejores respuestas.

La forma en la que se relacionan los colaboradores, el acercamiento con los clientes,


la oferta de productos y servicios y los cuidados para vivir con la nueva normalidad,
entendida como aquellos hábitos que las personas adquieren como resultado del cui-
dado de la salud y evitar posibles contagios es el momento idóneo para reinventar y
reflexionar en la forma en que las compañías respondan ante una situación inédita
como la pandemia.

Para afrontar la coyuntura, se necesita construir nuevos paradigmas y al mismo tiempo


reaprender sobre los ya existentes, ello implica cambio de mentalidad sobre diversidad
e inclusión. Se necesita ir más allá y aprovechar lo aprendido durante la adversidad y
evitar regresar a los viejos hábitos (Barkin, ).

Finalmente, es un llamado a las compañías a que sigan creando y fortaleciendo cultu-


ras enfocadas en la inclusión, entendiéndola como elemento crítico para la recupera-
ción, pero también, para reimaginar un mundo laboral nuevo que permita navegar en la
próxima normalidad al construir un futuro más equitativo e inclusivo, donde disminu-
yan las divisiones sociales y prosperen las personas.

  
Una cultura incluyente: beneficios y desafíos
El primer paso para crear una cultura incluyente es “creer” genuinamente en el valor
de la inclusión, pero no es suficiente, es necesario actuar y decir en voz alta a qué te vas
a comprometer con la inclusión, qué acciones vas a realizar para promoverla en tu or-
ganización hasta lograr que sea una manera de , en pocas palabras, que se vuelva el
 de la compañía y se puedan reconocer los beneficios que la inclusión proporciona
al modelo de negocio.

La cultura de una organización se define como el resultado de las experiencias aprendi-


das, y crea las bases de identidad de la organización al promover creencias y sentimien-
tos compartidos (Chiristensen, ), además se integra de los usos y costumbres de los
líderes, quienes definen los valores que posteriormente darán lugar al comportamiento
de las personas y regirán las decisiones de la compañía.

Para algunas organizaciones la inclusión es uno de sus valores, siendo un mensaje con-
tundente para los colaboradores, estos tienen una referencia para integrarse a una cul-
tura enfocada en la inclusión. Una cultura incluyente promueve un ambiente de segu-
ridad psicológica para su gente, donde las personas pueden exponer con seguridad sus
ideas, proyectos, tomar decisiones, cometer errores sin temor a ser castigados por lo que
comparten, pero también es una cultura que busca que el colaborador muestre su iden-
tidad y sea libre de mostrarse como es. A su vez, las personas están inmersas en procesos
que promueven igualdad de oportunidades, que favorecen el talento, las experiencias y
fit con la cultura organizacional.

La inclusión se define como el sentimiento del colaborador al ser valorado por sus di-
ferencias y ser aceptado en un equipo de trabajo. (Pime y Salib, ; y Shore, Randel,
Chung, Dean, Ehrhart y Singh, ).

Investigaciones realizadas por Catalyst destacan algunos de los beneficios que trae
consigo la cultura incluyente en las organizaciones desde el punto de vista financiero,
comercial y de talento (Prime y Salib, ).

  
Las empresas que tienen diversidad en la alta dirección y en sus equipos ven reflejados
los beneficios a nivel financiero al aumentar la rentabilidad de las empresas e incremen-
tar las ventas al entender mejor al cliente. A nivel comercial incrementan la innovación
en los productos y servicios, enriquecen el conocimiento que se tiene del cliente y me-
joran el posicionamiento de la marca. Finalmente, atraen y retienen al mejor talento,
incrementan el compromiso y satisfacción de los trabajadores, disminuye la rotación y
mejoran la toma de decisiones.

De lo anterior se concluye que la inclusión es benéfica para las compañías, porque


aprovechan el talento, se construye reputación de la marca, se reducen costos e
incrementan los ingresos. Entonces, si la inclusión tiene beneficios para las orga-
nizaciones ¿Por qué algunas compañías en México se resisten a construir y vivir
en una cultura incluyente? Pocos líderes en las organizaciones la ven como ventaja
competitiva, sólo algunos la reconocen como parte de la agenda estratégica y crean
indicadores que miden su evolución e impacto en el negocio, solo un pequeño por-
centaje de ellas, asigna un presupuesto para trabajar en acciones que fortalezcan la
cultura de la inclusión en la compañía.

El  de una empresa del sector de financiero, me compartió lo siguiente: “la inclu-
sión es la apertura de todo y enfocarnos en sus beneficios abre las puertas para ser
competitivos, sin embargo ¿Qué compañías tienen en su estado de resultados el bene-
ficio que la inclusión tiene para la empresa y la sociedad?”.

La inclusión es un diferenciador y da ventaja competitiva a la organización, pero aún


no se sabe con certeza cómo construir una cultura incluyente y si realmente impactará
positivamente en la organización. Afortunadamente hoy en día, existen empresas que
han trabajado por décadas para ser incluyentes y continúan esforzándose para fortalecer
sus culturas en el camino hacia la inclusión. Empresas como American Express, ,
Scotiabank, Grupo Bimbo, entre otras, son algunos ejemplos que se pueden observar en
1 Entrevista realizada por Alejandra Moreno a CEO del sector financiero en enero del 2020. Se omite el nombre de la
empresa y del ejecutivo por temas de confidencialidad.

  
México y que poco a poco han avanzado para ser incluyentes, mostrando que la inclu-
sión es un tema de negocio, talento y responsabilidad social.

La inclusión debiera ser parte de la cultura organizacional, no es una “moda” de este


siglo, es necesario creer en ella, vivirla y modelarla. La inclusión se vive y se actúa en
primera persona. En la compañía, la diversidad sin inclusión hace fracasar a la per-
sona y solo su capacidad humana, su resiliencia le permite subsistir ante situaciones
adversas, o bien “abandonará el barco” o “remará en sentido contrario”, actitudes poco
o nada convenientes.

Construir una cultura enfocada en la inclusión requiere, tiempo, paciencia, do-


lor, esfuerzo y convencimiento, ya lo decía Indra Nooyi, ex  global de PepsiCo,
“crear una cultura de inclusión, nos tomó más de veinte años”. El camino es largo,
pero los resultados son sorprendentes cuando vives en una organización que tiene
una cultura incluyente.

En una situación de crisis, una cultura organizacional fortalecida ayudará a los líderes y
a sus colaboradores a continuar y permanecer, sin embargo, una cultura con cimientos
débiles caerá al no reconocer los valores ni la relevancia que tienen los colaboradores y
difícilmente perdurará en el tiempo. En momentos de crisis, las personas siguen a sus
líderes en busca de apoyo y solidaridad, además de reafirmar sus valores e identidad, por
lo que un líder con comportamientos incluyentes será pieza clave en el fortalecimiento
de la empresa al acompañar a su equipo en tiempos de incertidumbre.

Un líder con comportamientos incluyentes empodera a su gente y confía y cree


en ella, es valiente porque afronta retos y crisis de la mano de su equipo, es hu-
milde porque reconoce sus errores y se muestra vulnerable ante las situaciones,
finalmente responsabiliza y compromete a su equipo ante las diferentes misiones
que se les encomiendan, por lo que es necesario ser un líder con intención para ser
incluyente y mantener la integración de los equipos, situando en primer lugar las
conexiones con la persona. (Prime y Salib, )

  
Es necesario que los líderes aprendan a liderar a su equipo, pero también a ellos mismos,
en el primer caso se garantiza que los miembros del equipo sean tratados con justicia,
que tengan los recursos y herramientas para hacer bien su trabajo y prosperen, y en el
segundo, es necesario que el líder pueda liderarse a sí mismo, lo que implica una mirada
profunda sobre quién es el líder como persona y la capacidad que tiene para actuar con
valentía, humildad y curiosidad, (Travis, Shaffer y Thorpe, )

La adversidad es una oportunidad para que el líder muestre empatía y confianza en


las personas, estas son intenciones y esperanzas difíciles de manejar, pero al lograr-
lo, muestran el compromiso de la compañía hacia su gente, ya que el colaborador,
de la manera que sea tratado en un momento de adversidad, será su respuesta en
una situación de estabilidad, creándose un fuerte vínculo de compromiso entre el
colaborador y la organización.

En un ambiente de seguridad y confianza es válido que los colaboradores sientan y mues-


tren su enojo o pérdida, sin embargo, es necesario identificar la manera de salir de estos
sentimientos que podrían ser desfavorables para lograr el bienestar de la compañía, pero
sobre todo es tiempo para pensar de manera diferente. (Waguih y Williams, ).

El papel de los colaboradores en los momentos de crisis es fundamental para crear


alternativas y sobrevivir en la adversidad, deberá considerarse como una oportu-
nidad para pensar en las diferentes alternativas de solución, o bien, para navegar
a través de las tensiones que existen en la organización. Finalmente, la crisis hace
que los colaboradores regresen a su filosofía, reconozcan su identidad y los valo-
res que hicieron que la compañía se fortaleciera y fuera sostenible en el tiempo.
(Waguih y Williams, ).

Al experimentar una crisis en una organización, el impacto que se vive se da en doble


vía, por un lado, afecta a las personas y por otro, a la estructura de la compañía. En el
caso de las personas tiende a cambiar la forma en la que piensan, incluso en algunos
casos puede desafiar sus creencias y percepciones sobre su entorno, en la estructura

  
organizacional se generan adecuaciones en los procedimientos ya existentes con la
finalidad de hacer frente a la nueva realidad. (Wang, J. ().

En este sentido, una cultura incluyente será un facilitador para que la compañía siga sien-
do productiva, mejore la salud organizacional y proteja la identidad e integración entre
las personas. En el caso específico de la inclusión de género, existe correlación positiva
entre la diversidad de género y el comportamiento de los colaboradores, lo cual genera un
ambiente organizacional saludable, pudiendo inferirse el impacto que la inclusión produ-
ce en el desempeño y satisfacción de la gente. (Dolan, Hunt, Prince y Sancier, ).

Las compañías tendrán los recursos para adaptarse e innovar de manera fácil y ágil
si trabajan de manera consciente para crear una cultura incluyente. Un espacio en
donde las personas se sientan apoyadas, cómodas al hablar y participar en la toma de
decisiones. (Travis, Shaffer y Thorpe, ).

La inclusión como ventaja competitiva: factor de innovación y ciudadanía de equipo

“Los líderes tienen el poder y el compromiso para promover la inclusión en el lugar de


trabajo”. Catalyst, 

En un entorno de extrema incertidumbre y ambigüedad, el cambio es inminente para la


supervivencia de la organización y la forma en la que los líderes den una respuesta será cla-
ve para guiar a los equipos. En la medida que se avanza por el camino de la ambigüedad,
irán surgiendo las nuevas estrategias y misiones, las organizaciones se estarán reconstru-
yendo y será crucial su capacidad para implementar los cambios de manera efectiva.

Lo anterior se podrá llevar a cabo con líderes con mentalidad incluyente, quienes
puedan prever lo imprevisible, pero al mismo tiempo orienten a sus colaboradores con
una visión convincente y un propósito que motive a la gente para afrontar el camino
de la adversidad. (Ohm, Travis, Pasquarella, Sattari, Shaffer, Van y Foust, ).

  
Además, los líderes son quiénes tienen el poder y el compromiso para crear ambientes
incluyentes, primero con su equipo de trabajo y después con la organización completa.
Cómo líder, se tiene la responsabilidad de modelar constantemente comportamientos
incluyentes, ya que “liderar es incluir”. La inclusión inicia con las actitudes que cada per-
sona tiene, para ello se requiere valentía, reconocer las propias limitaciones y sentirse
incómodo con aquellas situaciones que se desconocen, pero sobre todo ver a la persona
como humano, la que merece apoyo y trato justo.

El líder es clave para que la compañía viva la inclusión, es un modelo a seguir, sus pa-
labras y acciones demuestran qué comportamientos y resultados se esperan de ellos.
Formar a los líderes para ser incluyentes es un reto que todas las compañías afrontan y
la inclusión inicia por quiénes las dirigen.

Una investigación de Catalyst con más de , ejecutivos de todo el mundo, destacó
que el comportamiento del líder impacta en forma directa en la experiencia de inclu-
sión que vive el colaborador, incluso cinco de cada diez personas mencionaron el valor
que en términos de inclusión tiene para ellos la conducta del líder, para realmente
experimentarla de manera individual y como parte de un equipo. (Travis, Shaffer y
Thorpe, ).

Un colaborador que experimenta inclusión en el lugar de trabajo percibe lo siguiente:


) es valorado y respetado por su talento y perspectivas, ) se siente confiado para
hacer contribuciones significativas e influir en la toma de decisiones, ) es auténtico
porque puede expresar aspectos de su identidad que pueden ser diferentes del resto de
sus compañeros, ) siente un ambiente de seguridad psicológica, porque tiene libertad
de tener puntos de vista diferentes y no tiene miedo de cometer errores y ser penalizado
por ello y ) muestra seguridad para afrontar retos y adversidades que se presenten en
la compañía. (Travis, Shaffer y Thorpe, ).

Al mismo tiempo, un colaborador que navega en una cultura incluyente es más inno-
vador y crea ciudadanía de equipo con sus compañeros. En una cultura de trabajo que

  
es segura, en donde los errores son vistos como oportunidades para el aprendizaje, se
pueden tomar riesgos, el colaborador tiene un ambiente idóneo para proponer ideas
nuevas y diferentes, lo que dará como resultado innovación, tanto de productos como
servicios. A su vez, se crea un ambiente donde los colaboradores experimentan ciuda-
danía de equipo, lo que significa que una persona está dispuesta a dar más e ir más allá
por la compañía y por su equipo.

Algunos beneficios que se presentan cuando el colaborador experimenta inclusión son:


resolución de problemas, mayor compromiso en el trabajo, innovación y retención. (Tra-
vis, Shaffer y Thorpe, ).

Sin embargo, la diversidad por sí sola no generará beneficios, es imposible esperar que
las personas colaboren de manera automática, conecten entre ellos, resuelvan los con-
flictos o generen ideas y propuestas innovadoras sin tener experiencias de inclusión,
para ser un equipo es necesario que “todos” se sientan parte del grupo y perciban que su
trabajo contribuye en el logro de los resultados de la compañía.

Para alcanzar resultados extraordinarios, los colaboradores necesitan trabajar en un


ambiente y cultura incluyente, donde tengan oportunidades de contribuir, prosperar
y pertenecer. Además de crear y sentirse parte de un equipo donde existe el apoyo,
confianza y respeto mutuo.

La innovación y la capacidad de recuperación son algunas de las cualidades que carac-


terizan a las compañías con culturas incluyentes y serán muy necesarias para la recupe-
ración ante una crisis. (Dolan, Hunt, Prince y Sancier, ).

Además, para dar respuestas ágiles y salir adelante en tiempos de adversidad e incluso
en momentos de calma, se necesitan equipos diversos que fortalezcan esa agilidad, ya
que se abren espacios para analizar, intercambiar y explorar ideas, así como diferentes
alternativas sobre las consecuencias que la crisis trae y traerá consigo.

  
Un equipo con una variedad de habilidades, experiencias de vida y perspectivas de pen-
samiento, aumentará las posibilidades para elegir la mejor estrategia que acompañará a
la organización en el logro de un cambio exitoso.

La gestión del cambio implicará preparar a los colaboradores ante una nueva realidad,
pero a su vez será necesario apoyarlos y contenerlos para conocer sus dudas, miedos y
estrés generados por la ambigüedad que se estará viviendo. La transparencia, equidad y
comunicación que se impregnen en las compañías durante el proceso de cambio, serán
clave para crear un ambiente incluyente y de confianza.

La transparencia sobre las acciones y decisiones que se tomarán durante el cambio es


esencial, porque se estarán viviendo momentos de ambigüedad, y es importante enviar
un mensaje adecuado a los colaboradores para evitar confusiones. Compartir e involu-
crar a la gente en la toma de decisiones, ayudará a fortalecer el compromiso y mejorará
los resultados que se esperan del cambio.

La equidad asegurará que tanto las experiencias como las diferentes perspectivas de los
colaboradores sean tomadas en cuenta. En momentos de incertidumbre, algunas per-
sonas se resistirán al cambio, sobre todo si se perciben injusticias durante este proceso.
Por lo que la participación de los líderes con comportamientos incluyentes será una
oportunidad para crear oportunidades donde el resto de la gente no las ve, pero también
puede crear vínculos más sólidos entre los equipos.

Finalmente, la comunicación es esencial en los momentos de incertidumbre, así como


tener claridad sobre los objetivos que se tendrán como compañía. A modo de ejemplo,
durante esta pandemia, algunas compañías fueron creativas para mantener comunica-
ción activa y conectarse con su gente. Las videollamadas aleatorias entre el líder y sus
colaboradores fueron clave para conocer el estado de ánimo de la gente y el diálogo y
acciones que mostraron apoyo y cercanía mejoraron la relación entre las personas.

  
Reimaginar el lugar de la inclusión en las organizaciones,
a título de reflexión final
La adversidad es un buen momento para retar a los líderes y a los colaboradores a
tener la fortaleza y la voluntad de reinventar a las organizaciones y a la sociedad.
Una de las cosas positivas que trajo consigo la COVID-, fue adelantar el futuro
del trabajo y dejar a un lado algunas creencias sobre la manera de trabajar. Por
ejemplo, el trabajo remoto fue una acción que se tomó para darle continuidad a
algunos negocios, sin embargo, será necesario reconocer los nuevos aprendizajes
para no volver a los viejos hábitos y dejar a un lado la idea de que el trabajo se limita
a un tiempo o lugares específicos.

La pandemia dejo ver la inequidad social que se vive en México, algunos mexi-
canos a diferencia de ciudadanos de los países europeos tuvieron que salir de sus
casas para seguir trabajando, de no hacerlo, dejarían de percibir ingresos para su
supervivencia. Destacando que seis de cada diez mexicanos considerados económi-
camente activos, pertenecen al sector económico informal.

Además, unos cuantos tuvieron el privilegio de trabajar desde casa, pero no todas las
personas tuvieron acceso a una computadora personal o una conexión a internet para
realizar su trabajo. También, la división de tareas entre mujeres y hombres marcó una
fuerte desigualdad, entre otras, algunas mujeres viven una doble agenda, entre el tra-
bajo público y privado, lo cual implicó al menos  horas más de trabajo que las horas
trabajadas de un hombre. (Debeljuh y Ordoñez, )

Sin embargo, algunas compañías se esforzaron para erradicar las desigualdades en


el lugar de trabajo y han promovido igualdad de oportunidades para sus colabora-
dores. Por ejemplo, el líder y el equipo de trabajo pueden mostrar empatía con los
compañeros que son padres o cuidan de algún adulto mayor o familiar enfermo,
posiblemente ofreciendo mayor apoyo, negociando los tiempos de entrega de los
proyectos, o bien, agradeciendo a la familia cuando algún integrante interrumpa
las videollamadas. (Tulshyan, ).

  
Preparar y formar a los colaboradores en nuevas competencias, porque el futuro que
se desea crear en torno a la inclusión y equidad necesita nuevas maneras de pensar
en las personas que se contratarán, en los colaboradores que se capacitarán en las di-
ferentes etapas de su trayectoria profesional y en la formación de los futuros líderes,
quiénes darán continuidad a la compañía. Por ejemplo, será necesario formar a los
colaboradores para ser digitales, capaces de trabajar con diferentes tecnologías.

Redefinir las acciones relacionadas con la inclusión en la compañía al fortalecer la


cultura de inclusión, al hacer transparentes y equitativos los procesos de gestión de
talento, involucrando más aliados para modelar comportamientos incluyentes y al
tomar acciones afirmativas para realmente generar un cambio. El cambio hacia una
cultura incluyente se logra actuando y no sólo pensando.

Tanto en la vida pública como en la privada continuar trabajando en los sesgos y creen-
cias previamente relacionadas con la asignación de roles entre mujeres y hombres, con
el propósito de transformar esas creencias y seguir fortaleciendo la inclusión de muje-
res en la organización, siempre en un entorno de igualdad de oportunidades.

Mostrar seguridad a los colaboradores para el regreso a la próxima normalidad, sobre


todo destacando que la salud es lo más importante y que el retorno a los lugares de
trabajo, se hará siempre y cuando las personas estén y se sientan seguras.

Algunas compañías en México están decidiendo el regreso hasta el , o bien, ya


no regresarán a las oficinas y la mejor opción será mudarse al entorno virtual. Otros
están tomando medidas tales como: incorporación escalonada, lo que significa que el
colaborador estará de manera presencial cuatro días y trabajará diez días desde casa,
o bien, están generando información sobre la situación de cada colaborador y las
medidas a tomar son: aquellas personas que viven con adultos mayores, que viajan en
transporte público, que tienen problema de obesidad, hipertensión o diabetes, o bien
son mayores de  años, no regresarán a la oficina hasta que la Secretaria de Salud
avale la disminución de contagios.

  
El  de una compañía del sector financiero comentó en una reunión virtual a sus co-
laboradores “En la compañía no regresaremos al trabajo presencial hasta tener la segu-
ridad de que todos nuestros colaboradores estarán bien y sanos, por lo que seguiremos
trabajando de manera virtual”.

La crisis es una oportunidad para evaluar lo que la compañía ha estado haciendo por
varios años y qué puede hacer mejor para adaptarse y dar mejor respuesta a los cola-
boradores, los clientes, los stakeholders y a la sociedad. Además, es una oportunidad
única de observar y actuar para ser más incluyentes, sobre todo con aquellas personas
que presentan mayores retos como: las mujeres, los jóvenes, personas con discapaci-
dad, o miembros de la comunidad + entre, otros.

Tener en mente que la crisis sanitaria pronto terminará y que la crisis económica que
se empieza a vivir, de alguna manera fortalecerá a las personas, por lo que el deseo es,
que lo aprendido para ser incluyentes, empáticos y solidarios con las personas, no se
quede sólo en momentos de crisis, sino también se viva en los momentos de calma.

La inclusión es un viaje lleno de éxitos, pero también tiene contratiempos que deben
trabajarse con valor, confianza, entusiasmo y compromiso. Se debe tener presente que
la inclusión no es un destino al que se debe llegar, son las acciones diarias y de todos,
las que llevarán a las compañías a ser incluyentes para mejorar la experiencia de sus
colaboradores y obtener lo mejor de las personas.

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  
El sector empresarial, un reto gubernamental ante el COVID-
en Puebla, México
Alfredo Pérez Paredes, José Aurelio Cruz de los Ángeles y Giovanni Brian Garrido Maldonado

Introducción
El tema de la pandemia de carácter mundial ha generado diversas problemáticas en los
diferentes órdenes de gobierno en México, sobre todo al tener que enfrentar el alto im-
pacto económico de la pandemia por el COVID-, y que sin duda dificultará una recu-
peración expedita de la economía, además se percibe un apoyo muy limitado del sector
público para mitigar el impacto negativo en el ámbito empresarial.

Por otra parte, en diversas instancias internacionales como la , , se advierte
que el Producto Interno Bruto () de México presentará este año una reducción del 
y una recuperación de . para  (Luna,). Otro tema complicado es la situación
de las micro y pequeñas empresas que como consecuencia de las diversas disposiciones
gubernamentales han tenido que cerrar y esto trae como resultado la perdida de em-
pleos y por ende una disminución de las actividades productivas que genera una crisis
financiera muy compleja de resolver.

Ante ello, es importante realizar la presente investigación para identificar cuál es


la percepción de los micro y pequeños empresarios ante las decisiones guberna-
mentales que se han tomado para combatir al COVID- y cómo le han afectado al
funcionamiento de sus organizaciones, con las respectivas consecuencias para sus
colaboradores que se quedaron sin empleo o tuvieron que aceptar la disminución
de sus salarios.

  
Adicionalmente se realiza este trabajo para identificar cuales son las acciones que
esperan recibir los empresarios por parte del gobierno, con el propósito de disminuir
el alto impacto económico que se ha generado y les permita reiniciar sus actividades,
generando nuevamente los ingresos suficientes para que la empresa funcione y ade-
más cubran sus necesidades personales y familiares.

Teoría del Cisne Negro


Sin duda alguna, los momentos tan complejos que viven actualmente todas las naciones
del mundo ante está crisis de salud y que se ha trasladado al ámbito económico, repre-
senta grandes retos para los diferentes órdenes de gobierno de las naciones por lo que es
importante contextualizar este tema y para ello se sugiere el siguiente marco teórico.
Este acontecimiento del COVID-, sin duda, nadie lo esperaba y se ha convertido en
un suceso que cumple con los criterios establecidos en la Teoría del Cisne Negro, misma
que fue planteada por Taleb Nassim y determina que estos sucesos se presentan con tres
características específicas, y la primera es considerarlos como eventos atípicos, debido
a que no existe un fenómeno igual en el pasado; en segundo lugar implican un alto im-
pacto y de dimensiones globales y por último, a pesar de ser algo inesperado, después de
que se presentan la naturaleza humana, genera los argumentos necesarios para explicar
su presencia y por lo tanto se deduce que se pudo predecir. (Navarro, )

Por lo antes expuesto, se puede observar que esta pandemia que se vive actualmente,
cumple con las tres características, primero se identifica que este nuevo virus forma
parte de la familia de los coronavirus que causan enfermedades tanto en animales como
en humanos, pero el COVID- era desconocido y por ello no se sabe cómo contrarres-
tarlo y está causando tanto daño a la humanidad. También se percibe un alto impacto
para los habitantes de todo el planeta, debido a que su propagación se ha presentado en
todas las naciones y por igual, causando los mismos estragos sin importar sin son países
denominados de “primer mundo” o de otra índole, afectando de forma más drástica a
los países con evidentes desigualdades y por último algunos científicos han manifestado
que este tema de la pandemia se pudo predecir, porque no es la primera que se presenta

  
y se argumenta que a pesar de los dolorosos momentos vividos anteriormente, no se
generaron las condiciones para enfrentarla correctamente.

Este fenómeno de la pandemia ha sido comparado con otros Cisnes Negros como lo son
el calentamiento global y el atentado de las torres gemelas que en su momento han cen-
trado la atención del mundo entero (Taleb, ). Pero adicionalmente Taleb considera
que este tipo de fenómenos pueden presentarse tanto en el ámbito político, económico
y social, debido a que son poco predecibles y generan un gran impacto en la sociedad y
explica cómo funciona la mente humana en relación a la historia y presenta el concepto
del Terceto de la Opacidad y afirma que el primer componente es la “ilusión de com-
prender” en donde las personas creen conocerlo todo y consideran por ello que pueden
predecir el futuro, pero la realidad es demasiado compleja para que ello ocurra, el se-
gundo aspecto es la “distorsión retrospectiva”, es decir, que considera que la humanidad
es incapaz de anticipar los hechos, y hasta que ocurren los puede evaluar y entender y el
último elemento es la “valoración exagerada de la información” ofrecida por los medios
de comunicación que la considera toxica (Bejarano B., ). Con base en lo anterior se
puede deducir que estos fenómenos denominados Cisnes Negros no se pueden predecir
debido a que la humanidad no cuenta con los elementos necesarios para hacerlo y por
ello se seguirán presentando.

Por otra parte, Taleb hace referencia a la incertidumbre como parte de la Teoría del Cis-
ne Negro y menciona dos jurisdicciones utópicas que denomina “Mediocristán” y “Ex-
tremistán” (Mira, ). En la primera se explica que los sucesos son predecibles y pone
de ejemplo a algunas profesiones en donde por más esfuerzos que las personas hagan,
los resultados siempre serán los mismos y solo se verán algunas mínimas mejoras a ma-
yor esfuerzo. En la segunda se explica que los sucesos no son predecibles y retomando
el ejemplo de las profesiones asegura que algunas personas con poco o ningún esfuerzo
pueden generar resultados extraordinarios, pero en este tipo de profesiones solo algunos
destacan y el resto se queda marginado. Por lo tanto, la percepción de la incertidumbre
ante un fenómeno de Cisne Negro, depende mucho de en qué posición se encuentren las
personas y obviamente este tipo de sucesos aparecen en el lado del Extremistán.

  
Indudablemente, se ha demostrado la veracidad de esta teoría, debido a que esta crisis
que se está viviendo, sobre todo en el ámbito empresarial, han cambiado la forma de
operar de las mismas organizaciones productivas y de toda la población a partir de la
pandemia que se vive y que nadie esperaba.

Las microempresas, un sector altamente vulnerable


Sin duda alguna, las empresas en cualquier sociedad representan el motor económico
que permite la generación de empleos, contribuye al PIB y además se convierte en un
mecanismo de generación de riqueza para los empresarios, como un reconocimiento a
la capacidad de crear y hacer crecer un negocio en el difícil mundo empresarial. Por lo
anterior, en México el gobierno a nivel federal le da un seguimiento puntual a este sector
tan importante, a través del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (), que
lo realiza a través del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (),
por lo tanto, en esta parte del trabajo se desglosará cómo se conforma el sector empre-
sarial a nivel federal, estatal y municipal.

El  es una herramienta estadística en línea emitida por el  ubicado en


(https://www.inegi.org.mx/app/mapa/denue/) que permite conocer el número de uni-
dades productivas en México, en la actualidad, existen ,, empresas divididas en
 actividades económicas y estos rubros a su vez se pueden clasificar por el tamaño
de establecimiento, pudiendo ser micro (de  a  colaboradores), pequeña (de  a 
colaboradores), mediana (de  a  colaboradores) y grande (de  colaboradores en
adelante) y adicionalmente se puede determinar un área geográfica de la nación, ya sea
a nivel de entidad federativa o a nivel municipal. (, )

Por otra parte la entidad federativa de Puebla representa el . del total a nivel na-
cional, de acuerdo a lo que presenta el , debido a que existen , empresas,
mismas que son un número importante y que se encuentran ubicadas en forma estraté-
gica, debido a su cercanía con la capital del país y de la gran infraestructura con la que
cuenta, además de tener dos plantas armadoras de automóviles más representativas a

  
nivel nacional como lo son Volkswagen y Audi, mismas que contribuyen enormemente
a la economía del estado y en la Tabla No.  se muestra la distribución por tamaño de las
empresas en el estado.

Tabla No.  Empresas en el estado de Puebla

Fuente: Elaboración propia con datos del DENUE

La actividad empresarial del estado de Puebla, al igual que en el resto de la república, se


caracteriza por contar con un porcentaje muy alto de las microempresas que en número
representan un total de , empresas que simbolizan el . del total, por lo tan-
to, esta cantidad tan importante de organizaciones productivas debieran ser el foco de
atención de los diferentes órdenes de gobierno.

A este tipo de empresas le siguen las de tamaño pequeño con , que tan solo
representa el . que, sin duda, a pesar de ser un poco más grande en número de
colaboradores, también enfrentan los mismos problemas de las micro, aunque tam-
bién suelen ser flexibles y eso permite innovar y crear nuevos procesos para ser más
productivos y competitivos.

Posteriormente siguen las empresas de tamaño mediano con el . y las grandes
empresas con tan solo el .. Lo anterior refleja que a pesar de que en teoría tienen
mejor estructura y capacidad de gestión son las menos.

  
Posteriormente, la actividad económica del municipio de Puebla, está conformada por
un total de , empresas, y no cambia el panorama que se vive a nivel de entidad
federativa, puesto que se observa que las microempresas toman un papel importante,
siendo un total de ,, el cual representa el ., por lo tanto, es importante que
las autoridades brinden atención inmediata a este sector.

Tabla No.  Empresas en el Municipio de Puebla

Fuente: Elaboración propia con datos del DENUE

Debido al gran número de microempresas en el municipio, las autoridades de la enti-


dad deben consignar futuras acciones que beneficien y sustenten la prevalencia de este
sector sobre todo en estos momentos de crisis que están viviendo por la pandemia,
dado que es posible que ciertas empresas consideradas no esenciales, desistan a sus
labores a causa de la imposibilidad de llevar a cabo las actividades que normalmente
desempeñan, contemplando que la mayoría de movimientos económicos se llevan a
cabo en la capital.

Prosiguiendo, las empresas pequeñas formales forman un total de ,, que represen-
tan un . dato aún más preocupante porque, refleja que son pocas las organizaciones
productivas que tienen posibilidades de crecer, aunque eso no disminuye las probabili-
dades de la mortalidad empresarial. Por otro lado, las empresas medianas representan
solo un ., y las grandes empresas un . lo cual refleja que hay que fundamentar
planes que contribuyan a que más empresas puedan ser medianas o grandes.

  
Como se observa, las micros y pequeñas empresas son las más representativas en el
ámbito nacional, estatal y municipal y en ocasiones se les estigmatiza como entes
económicos que se originan como un tema de autoempleo y las políticas públicas son
muy pobres para apoyarlas en su crecimiento. Adicionalmente, ante esta crisis que se
vive se han presentado diversas problemáticas que se presentan a continuación.

Contexto económico en México


Dentro del marco económico de Norteamérica, el gobierno de Canadá ha implemen-
tado un plan de respuesta económica para detener los daños colaterales de la pande-
mia, esto consta de una ayuda a las familias desempleadas, además de las medidas de
confinamiento obligatorio a todas las personas que vuelvan al país del extranjero, por
otra parte, se han implementado estrategias para disminuir los impuestos en curso
del año para postergarlos para finales del  (Govemment of Canada, ). In-
dudablemente Estados Unidos no se queda atrás, puesto que ha decidido asignar un
estímulo económico a más de  millones de personas al percibir cheques para apoyar
la economía y el desempleo que ha generado esta problemática, por ello, se han eje-
cutado medidas preventivas; la compra de comestibles, la invitación a la ciudadanía
a donar plasma y comunicar a las autoridades correspondientes sobre posibles casos
para su atención rápida a cuidados intensivos además del cierre de recintos de gran
tamaño y denunciar la venta ilegal de productos médicos a través de internet. (White
House, ). Actualmente estas naciones han puesto medidas que coadyuvan la so-
brevivencia de las personas ante el desempleo y el decreciente nivel del mercado que
determinará un freno esporádico de la vida habitual, sin embargo, dichos subsidios
han impulsado nuevas condiciones de reapertura económica.

Por otra parte, en Latinoamérica ha tomado un papel importante a lo largo de la expan-


sión, se estima que los efectos de esta pandemia será una gran recesión económica, la
Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, prevén
que para el año  habrá una contracción regional del ., la más alta que se ha pro-
nosticado desde la gran depresión, por ello, la tasa de desempleo desafortunadamente se

  
estimó en un ., siendo México y Brasil los países más afectados, al tener un alto va-
lor en las exportaciones especializadas en bienes primordiales, en consecuencia, es bas-
tante posible que su precio disminuya, además del impacto de la deserción económica
de Estados Unidos. No obstante, las coordinaciones internacionales han declarado que
es fundamental adecuar condiciones después de la etapa pandémica. En dicho contexto,
existen empresas que han acondicionado su funcionamiento bajo los requerimientos
sanitarios necesarios, tomando herramientas tecnológicas que reinventen actividades
internas. Mientras en Chile se dispara la fase cuatro de la pandemia del coronavirus, se
ha propuesto un “plan de hibernación” que se destaca por ser un periodo de cuarentena
más largo y estricto en donde funciona un mínimo número de empresas, tras haber
reportado cerca del  del total de las infecciones por dicha enfermedad. Dadas las
circunstancias, algunos países de Latinoamérica han tenido normativas que incentivan
el aislamiento social como medida de prevención, ya que desafortunadamente, el  de
cada país ha tenido efectos negativos, creando nuevas estrategias de mercado.

En el contexto mexicano, el Consejo Coordinador Empresarial () ha propuesto una


lista de soluciones para las pequeñas y medianas empresas, que destacan aumentar los
estímulos fiscales con el fin de solventar la liquidez empresarial y aumentar el gasto
público y la creación de un consejo fiscal y económico de emergencia, el cual estaría
conformado por los gobiernos locales, representantes del sector privado y académi-
cos con el propósito de formar un plan de emergencia. (Albarrán, ). La Organi-
zación Internacional del Trabajo () hace hincapié en el apoyo a los trabajadores y
emprendedores ante los riesgos laborales que conlleva la enfermedad, de manera que
debe existir una serie de condiciones en los lugares de trabajo y aumentar los esfuerzos
económicos para formar nuevas variantes del empleo y generar ingresos, promover la
economía local y evitar cambios riesgosos de la oferta y la demanda, por otra parte, se
recomienda una adecuada mejora en cuanto al suministro de equipos de protección
para el personal, fortalecer los procedimientos de higiene y los modelos de procedi-
miento de la organización y distribución del trabajo, fomentar el respeto y la no discri-
minación, la ampliación de derechos o bajas por enfermedad, con el fin de garantizar
los ingresos de las personas que enfrenten padecimientos a causa de la epidemia. Las

  
pequeñas y medianas empresas enfrentan un reto al ser protagonistas de su importan-
cia económica, para llegar a soluciones claras y objetivas, es necesario juntar esfuerzos
económicos, políticos y sociales que ayuden a la reactivación significativa, ya que otras
alternativas serán perjudiciales a largo plazo, al aumentar la deuda pública que abar-
cará el desempeño microeconómico, tal como menciona (Berrios, ), la inactividad
monetaria y social debe mantenerse mientras que la reactivación se difunda bajo el
control del virus, debido a esto, la duración de cada etapa es incierta y en consecuen-
cia, existe la posibilidad de la ayuda del Estado para toda empresa y sus colaboradores
mediante subsidios para ayudar a la estabilidad de salarios, la estancia de la producti-
vidad, el lanzamiento de nuevos productos y servicios al mercado para evitar desistir al
desempleo, en niveles microeconómicos, se debe hacer una evaluación del entorno de
las condiciones locales y establecer relaciones con el cliente y empresas, creando lazos
que obtengan nuevos y existentes mercados.

Metodología
Para el presente trabajo de investigación se realizó una búsqueda del marco teórico de
fuentes primarias para darle sustento académico, así mismo, se diseñó un instrumento
con  variables que son la problemática del Covid- y la Percepción del desempeño gu-
bernamental con un total de  ítems. Así mismo, se consideró una población total de
, micro y pequeñas empresas en el municipio de Puebla, de acuerdo a los datos del
 y se consideró un margen de error del  y un nivel de confianza del  por
lo que se generó una muestra de  encuestas. Cabe destacar que estos datos fueron
los que se consideraron, toda vez que no se tuvo algún tipo de apoyo y la dificultad que
representa aplicar las encuestas ante el actual confinamiento al que todos los sectores
de la sociedad deben de cumplir.

Resultados
A continuación, se muestran los resultados obtenidos en relación a la encuesta aplicada
a los empresarios en consideración a la percepción que se tiene sobre las políticas públi-
cas que implementa el gobierno ante la pandemia en el ámbito económico.

  
Datos Generales
Primero se presenta los datos generales de los empresarios encuestados.

Lo primero que se cuestionó, fue el género que tienen los empresarios en el municipio de
Puebla. Para este estudio en particular se observa, que existe un incremento de la activi-
dad empresarial femenina de ., por otra parte, el . corresponde al masculino,
lo que demuestra que la tendencia de la participación de la mujer se ha incrementado
considerablemente y que, por las nuevas condiciones sociales y económicas, esto seguirá
en crecimiento. Vea Gráfico No. .

Gráfico No. : Genero de los empresarios

Fuente: Elaboración propia, con los resultados obtenidos de la encuesta.

Por otra parte, se cuestionó el tamaño y giro de la empresa. Al igual que el parámetro
presentado por el , se evidencia un porcentaje muy alto de microempresas al
tener un . y que ratifica la importante participación que tienen estas empresas en
Puebla y México. Se puede observar, que este sector al ser el más amplio, también ha
sido el que más dificultades ha tenido, siendo este un punto de atención de las entida-
des correspondientes que permitan mejorar el panorama del crecimiento económico

  
local, prosiguiendo, el . corresponde a las pequeñas empresas y finalmente el .
forma parte de las medianas empresas.

Mencionado lo anterior, las empresas que predominan en el municipio de Puebla son


las comerciales . y de servicios ., tal se muestra según la clasificación del
 que en su mayoría son microempresas, el sector industrial solo representan el
.. Vea la Tabla No. .

Fuente: Elaboración propia, con los resultados obtenidos de la encuesta.

Por otra parte, se preguntó en relación a la emisión de comprobantes fiscales y se iden-


tificó que existe un gran número de empresas formales con el ., siendo un de-
tonador de oportunidades para el estado al recibir mayores impuestos y que además
contribuyen a la generación de empleos. Adicionalmente se encontró que el . no lo
hace y es un porcentaje muy alto.

  
Problemática del COVID-
En esta parte de la encuesta se identificó cómo impacta la problemática del COVID- al
sector empresarial y se muestran a continuación los Ítems de esta variable.

Gráfico : Variable Problemática del COVID-

Fuente: Elaboración propia, con los resultados obtenidos de la encuesta.

Prevención de la Problemática (P.P.)


Sin duda alguna esta problemática sanitaria ha puesto en jaque a la mayoría de empre-
sas, dadas las circunstancias, el . manifestó que no tenía previsto que ocurriera
esta problemática y por lo tanto no estaban preparados para ello, y solo el, el . consi-
dera que si estaba prevenido para esta pandemia.

Similar Problemática (S.P.)


Indudablemente la pandemia del COVID- ha generado una nueva forma de hacer las
cosas dentro de las organizaciones por el fuerte impacto que ha tenido, y esto se re-
fleja cuando se les cuestionó a los empresarios si anteriormente había enfrentado una

  
situación similar y el . contesto no estar de acuerdo, lo que refleja que en la mayo-
ría de las ocasiones los empresarios habían trabajado con normalidad.

Problemática Prevista por el Gobierno (P.P.G.)


Así mismo, cuando se cuestionó si consideraban que la problemática pudo predecirla el
gobierno, el  considera que si lo pudo haber hecho y el  considera que no era fácil
de hacer y en este tema algunos autores consideran que no se podía prevenir porque en
realidad nadie lo esperaba, pero si puso en evidencia las grandes problemáticas existen-
tes en cuanto a los sistemas de salud, sobre todo en naciones denominados como “países
en vías de desarrollo”.

Fuerte Impacto Empresarial (F.I.E.)


Por último, se observa que el . considera que esta crisis generada por la pandemia
ha tenido un fuerte impacto en el sector empresarial (F.I.E.), sobre todo porque las polí-
ticas adoptadas por los diferentes órdenes de gobierno, han contribuido en gran medida
al cierre de las empresas con el propósito de evitar los contagios, pero esta toma de
decisiones ha contribuido al freno de las actividades productivas que también con lleva
el despido de los colaboradores o en su defecto la disminución de salarios que sin duda
afecta la economía de las familias y un grave deterioro de la economía en general.

Percepción sobre las Medidas Gubernamentales


En esta parte de la encuesta se identificó cómo perciben los empresarios las medidas
gubernamentales que se establecieron ante la problemática del COVID- y se muestran
a continuación los Ítems de esta variable a través del Gráfico NO. .

  
Gráfico : Medidas gubernamentales

Fuente: Elaboración propia, con los resultados obtenidos de la encuesta.

Medidas Contribuyeron al Cierre (M.C.C.)


Primero se observa que el . de los empresarios considera que las medidas im-
plementadas por los diferentes órdenes de gobierno, contribuyeron al cierre de las em-
presas, lo que lamentablemente ha puesto en graves problemas a las empresas, ante la
ampliación de la “cuarentena” que ha representado pérdidas económicas importantes al
dejar de generar ingresos y tener que seguir cumpliendo con el pago de gastos fijos y de
la parte tributaria.

Medidas Sanitarias del Gobierno (M.S.G.)


Indudablemente existen divergencias ante las medidas que se han implementado a lo
largo de la pandemia, se puede observar que existe un descontento de los empresarios
ante las medidas tomadas para erradicar esta pandemia, el . considera que no está
de acuerdo con las mismas, que se basaron principalmente en la disposición del confi-
namiento que sin duda orilló al tema del cierre de las empresas.

  
Políticas para Combatir Contagios (P.C.C.)
Por otra parte, es observable que existe una diversificación de opiniones, al existir un
desconcierto ante las medidas implementadas para combatir los contagios, y el .
considera que las políticas implementadas por el gobierno no están contribuyendo a
detener la pandemia.

Conocimiento de Programas (C.P.)


Dentro del marco de la difusión de dichos programas, se puede observar que existe un
desconocimiento muy importante de los programas que el gobierno implementa con el
propósito de ayudar a las empresas, debido a que solo el . manifestó conocerlos,
lo que refleja que no existe una adecuada difusión de las acciones gubernamentales y
si a esa parte se le suma que los recursos financieros son limitados, todavía el tema se
vuelve más complejo, por ello es necesario sumar más canales de comunicación que se
encarguen de dicha tarea.

Desempeño Gobierno Federal (D.G.F.)


Por otra parte, se cuestionó como ha sido el desempeño gubernamental en los tres ór-
denes de gobierno ante el manejo de la pandemia y se encontró que los empresarios en
un . consideran que el orden federal no ha realizado, un manejo adecuado de la
crisis.

Desempeño Gobierno Estatal (D.G.E.)


En relación al orden estatal se determinó que el . no está de acuerdo y solo el
. consideró que el orden municipal no ha manejado correctamente la pandemia.
Como se observa la peor percepción de los empresarios la tiene el gobierno estatal, se-
guramente por que las medidas implementadas han tenido con la emisión de decretos
en donde no se permite la reapertura de las empresas, ante el incremento de los conta-
gios, además de otras disposiciones que fueron muy cuestionadas como por ejemplo el
programa Hoy no circula.

  
Desempeño Gobierno Estatal (D.G.M.)
Por lo anteriormente dicho, el desempeño del gobierno municipal ha tenido diferentes
panoramas, puesto que su desempeño muestra resultados positivos al implementar es-
trategias al disminuir el costo de pago de energía eléctrica, distribuir agua potable en
lugares demandados, dar apoyos a comerciantes, empresarios y artesanos, entre otros.

Apoyos gubernamentales
Por último, se cuestionó que esperarían los empresarios, por parte del gobierno, que les
permita reiniciar sus actividades y se destacó lo siguiente: la suspensión de pago de impues-
tos con el . y el pago de la energía eléctrica con ., que fueron los porcentajes más
altos y que de alguna manera son temas administrados por el gobierno federal, los demás
rubros son conceptos que tradicionalmente se han buscado por parte de los empresarios.
Al dejar de tener utilidades, los impuestos decaen, siendo el sustento primordial del go-
bierno, por lo que es necesario estimular el crecimiento de las empresas que residen en
el municipio de Puebla y esto permitirá beneficiar al mismo tiempo a la población todo
lo expuesto en esta parte se refleja en el Gráfico No..

Gráfico No. : Apoyos gubernamentales

Fuente: Elaboración propia, con los resultados obtenidos de la encuesta.

  
Como se observa el reto del gobierno ante esta crisis es muy grande, pero esto no es un
tema sencillo de resolver, toda vez que la emergencia médica está absorbiendo la mayo-
ría de los recursos financieros que tienen los diferentes órdenes de gobierno y que por lo
regular resultan ser escasos, lo que no permite destinarlos a un sector tan importante
como el empresarial.

Conclusiones
En este trabajo de investigación se plantea la grave problemática que está generando el
COVID-, no solo en el ámbito local, si no en el nacional y global, lo que no solo ha
provocado una emergencia médica, también generó una problemática en el ámbito em-
presarial que no ha tenido precedente y coadyuvo al cierre de empresas y una alta tasa
de desempleo, que a su vez provocó una enorme crisis económica.

Se ha identificado como esta pandemia no había sido contemplada como una situación
que se pudiera vivir a nivel global y obviamente a nivel local, por lo que este evento
inesperado ha provocado que las empresas que en este país en su mayoría son micro y
pequeñas empresas sufrieran los grades estragos que conlleva tener que dejar de ope-
rar, ante las disposiciones gubernamentales, que encontraron en el confinamiento, una
estrategia para disminuir os contagios y que pudiera poner en evidencia el ya tan lasti-
mado sistema de salud en la nación.

También se encontró que las empresas no han tomado con buenos ojos las políticas que
han establecidos los diferentes órdenes de gobierno, además de que no consideran que
las mismas hayan contribuido a disminuir los contagios y si han provocado el cierre de
las empresas con las diversas implicaciones económicas que conlleva, además no todos
conocen los programas que impulsan para el apoyo de las empresas. Por otra parte, se
encontró que la percepción de los empresarios hacia el actuar de los gobiernos no es
bueno, resultando el gobierno del estado de Puebla, con la mayor tasa de descontento.

Por último, se identificó que los empresarios esperan algún tipo de apoyo por parte del
gobierno para poder reiniciar operaciones y se encontró que esperan recibir beneficios

  
de tipo fiscal para poder hacer frente a la falta de ingresos, además del tema de la energía
eléctrica que de alguna manera son temas que conciernen al gobierno federal.

Sin duda, esta problemática de la pandemia es un gran reto gubernamental que sin duda
requerirá de la participación de todos los sectores de la sociedad para salir delante, pero
el gobierno debe jugar un papel fundamental para coordinar esta reactivación econó-
mica y social.

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  
Burocracia y contingencia: incógnitas y propuestas
Jaime Espejel Mena

Introducción
El ámbito de lo público es hoy también campo de acción de lo privado y los términos
de la relación entre gobierno y sociedad civil deben de cambiar, ya que la construcción
del Estado moderno exige la acción conjunta de ambos actores sociales. La democracia
representativa sola, condición indispensable de la convivencia social, ya no garantiza la
gobernabilidad. Las sociedades a principios de siglo se enfrentan a retos y problemas
antes no contemplados, que requieren de la mayor participación ordenada.

La administración pública es un medio de conservación social y como medida de con-


servación debe existir una administración que sea pública y que su fin último sea el
bienestar de los ciudadanos. Por consecuencia, todo cuanto interesa al orden social, la
seguridad de las personas y de las cosas que lo rodean; todo cuanto pertenece o tiende
a propiciar a los hombres la felicidad por el empleo de sus fuerzas y voluntades, por la
función en común de sus intereses y sentimientos y el empleo de las cosas es atribución
de la administración pública.

Dicho lo anterior, el Estado es el único agente con capacidad de institucionalizar y con


ello mitigar los conflictos que surgen en la sociedad. Conflictos que sólo podrá resolver
en un marco democrático, reorganizando sus instituciones, aplicando procesos admi-
nistrativos de calidad y estableciendo compromisos entre los diferentes sectores de la
sociedad, a los cuales debe someter la evaluación de su gestión para que con ello procure

  
su finalidad. La gestión pública es la única que permite mantener una vinculación del
gobierno con los ciudadanos. Para que el Estado desarrolle con eficacia sus funciones,
necesita un sector público moderno, desarrollado y profesional, que influya en la socie-
dad, también de un grupo de dirigentes con liderazgo y capacidad de gestión.

De esto nos ocuparemos, de los cambios que atañen directamente a la administración


pública, de aquellos que exigen un replanteamiento de su perfil, de su función y de su
objeto de estudio. Uno de los análisis más serios y debidamente fundados es el que se
refiere a la burocracia como un prospecto de reformulación para el uso actual y futuro
del proceso de gobierno.

El mundo actual representa un horizonte de desempeño para la administración públi-


ca, constituido como un conjunto de factores cuyo número al tiempo, que se ha incre-
mentado, se enlaza de manera múltiple bajo nuevas combinaciones. Este horizonte se
caracteriza por que se ha reducido el tiempo para prevenir acontecimientos, por lo que,
en cosa de momentos, el futuro se transforma en presente y éste de inmediato se con-
vierte en pasado. Las variaciones que existen en las decisiones del Estado o del gobierno
influyen en factores reales de poder, capaces de modificar el curso de la historia y el
comportamiento institucional de las organizaciones estatales.

Debido a ello, se advierte en nuestra sociedad, el inicio de un tipo de administración


más eficiente, capaz de enfrentar los retos que la democracia conlleva. Buscar una de-
mocracia no reducida a un evento electoral, central y sexenal, para construir una demo-
cracia activa con determinados rasgos de organización, como la transparencia absoluta
de la gestión pública y su control social, con mecanismos que garanticen plenamente
los derechos de los ciudadanos frente al aparato del Estado, y que al mismo tiempo les
permita intervenir en la actividad estatal a los ciudadanos. Para llegar a esta democra-
cia activa es preciso, primero, promover transformaciones radicales en las estructuras
actuales del aparato público, de tal manera que la gestión pública debe verse como una
herramienta que permita manejar y dirigir internamente las instituciones que confor-
man la administración pública a fin de mejorar su gestión.

  
El desarrollo del sector público en México requiere cada vez más una tecnificación y
especialización en sus procesos administrativos, entendido éste como: planeación, or-
ganización, dirección, control y evaluación. De ahí que necesite nuevas formas de hacer
política desde el gobierno, además de un desarrollo de las relaciones institucionales en-
tre el sector público y el privado. El Estado no es por definición eficiente y muchas veces
tiene instituciones ineficientes que conllevan a su ilegitimidad; por ello, en la medida
que la economía se vuelve más compleja, tanto el Estado como sus instituciones deben
de ser eficientes para un buen desempeño económico, es decir, que la modernización
de la administración pública y la del sector público es una condición necesaria, pero no
suficiente para lograr de manera eficiente las metas y objetivos del Estado y por ende de
la administración pública.

Para nosotros la eficiencia de la administración pública depende de: un marco institu-


cional que organice jurídica y políticamente los mecanismos estratégicos de las institu-
ciones del sector público, del grado de burocratización y del tipo de liderazgo burocrá-
tico, así como de la descentralización del sector público; de la calidad de la información
y diagnóstico en sus procesos administrativos, y del consenso político y la participación
de los ciudadanos en el mejoramiento de dichos procesos de las instituciones.

Por tal motivo, consideramos que la intervención que el Estado instrumente, requiere
de una administración pública basada en el principio de autoridad para que sus progra-
mas se apliquen de manera eficiente y racional, aunque esto no garantiza que se vayan
a cumplir plena y eficientemente dichos programas, ya que entre más basadas estén las
decisiones intervensionistas en la autoridad, se puede aparentar que se aplican y se cum-
plen, pero suele suceder que estas intervenciones crecientemente se vuelven ineficientes
económica, social y políticamente.

La reflexión se estructuro en cuatro apartados: la administración pública institución


del Estado, la administración pública en el Estado capitalista, la relacion entre el Estado
y el mercado y la función pública en el contexto de la democracia, concluyendo con los
comentarios finales y la bibliografía empleada.

  
La administración pública institución del Estado
Para Max Weber (), el concepto de aparato administrativo del Estado denota, pre-
ferentemente, a una institución formal. En su definición de Estado Weber sitúa el cua-
dro administrativo como un aparato que detenta y ejerce el monopolio de la violencia
física. Las concepciones organicistas del Estado, de forma frecuente no le dan un peso
organizativo a la administración pública; no obstante, como una organización, la ad-
ministración pública no es equívoca sólo que tiende a identificarse exclusivamente con
estructuras específicas. Por otra parte, en la caracterización instrumentalista también
es muy común y considera que: “La administración pública, en su acepción más simple,
es el instrumento que el gobierno moviliza para la ejecución práctica de sus programas”
(Rodrígez, : ).

Como acción instrumental, la administración pública también ha sido definida con fre-
cuencia. De acuerdo con esta concepción, la administración pública abarca todas las
operaciones que tienen como objeto llevar a cabo o hacer cumplir por la fuerza la polí-
tica del Estado (White, ).

En el modo de producción capitalista, el objeto de la administración pública sólo puede


identificarse si se superan las concepciones formales y encuentran sus raíces en la reali-
dad social. La administración pública no es simplemente un cuerpo formal que encarna
en la burocracia y ciegamente pone en acción el poder de un Estado formal, que existe
sólo en función de la realización de ese poder: la administración pública se explica por
su relación con las clases sociales, es decir, en la medida en la que el propio Estado se
justifica gracias a esta misma relación. En otras palabras, el Estado es la unidad de las
clases o fracciones dominantes.

La administración pública tiene que encontrarse consigo misma como fenómeno real,
histórico y concreto, ya que es un sujeto que existe en el tiempo y en el espacio, además
de que tuvo y tiene, una realidad específica dentro de los distintos modos de producción
que se han sucedido en la historia. La especificidad histórica de la administración pú-
blica la situamos exclusivamente en el capitalismo, pero sin desatender sus orígenes en

  
el modo de producción feudal, ya que su génesis histórica es la relación del Estado con
la sociedad. Dado que en cualquier Estado priva esta relación, la administración pública
siempre esta presente, aunque cabe decirlo, bajo diferentes modalidades, pero en esen-
cia cumple con la relación Estado-sociedad.

Los servicios públicos, bien sea a cargo de la administración pública del Estado o de las
empresas, suministran satisfactores elementales. Así, la administración pública, inmer-
sa en una relación de clases, aparece como un centro de poder estatal que debe ser estu-
diado desde estas mismas raíces sociales. La administración pública es una institución
del Estado, que como centro de poder, participa en la organización y en el ejercicio de
este. Como institución estatal, la administración pública contribuye a la unidad de la
sociedad. Finalmente, la privatización es una forma de gobernar.

La administración pública en el Estado capitalista


La administración pública en el capitalismo es la forma de relacionar al Estado con
la sociedad, una forma de vincular lo general con lo particular dentro de un terreno
donde las clases están presentes. La administración pública, como administración del
Estado, parte de la universalidad de su propio carácter político para concentrarse en las
particularidades de la sociedad civil. Precisamente aquí está la clave del estudio de la
administración pública: la acción gubernamental, como administración del Estado, se
caracteriza por individualizar su acción cuando entra en contacto con la sociedad.

La relación Estado-sociedad no existe sino con la relación sociedad-Estado; es decir,


con la vinculación que va de ésta a aquél. De la misma forma como la administración
pública relaciona al Estado con la sociedad, igualmente las clases sociales relacionan a la
sociedad con el Estado. En la división de la sociedad y el Estado, hecho fundamental en
el capitalismo, ocurren determinadas formas de relación: las clases sociales y la admi-
nistración pública, la división del Estado y la sociedad constituyen una característica del
capitalismo, lo mismo que las formas de mediación, de relación de clases y de adminis-
tración pública que se establecen entre ambos (Guerrero, ).

  
El fundamento social y político de la administración pública es la separación del Estado y
la sociedad; separación de la cual brota una necesaria intermediación de las clases y de la
administración pública. Ésta vive en el modo de producción capitalista por cuanto exis-
te, como condición histórica específica del divorcio entre el Estado y la sociedad; existen
también en cuanto tiene la función de mediar entre ambos. Omar Guerrero () señala
cuatro condiciones históricas de la administración pública: la primera es que la adminis-
tración pública es un ente real, ya que sus condiciones fundamentales se concretan a la
división del Estado y la sociedad. Si la administración pública es una mediación, como tal
no puede sino relacionar entes separados; de este modo la existencia real de la adminis-
tración pública capitalista supone el divorcio de la sociedad y el Estado.

La escisión de la sociedad y el Estado crea la división entre vida pública y vida privada.
Mientras la sociedad contiene al individuo egoísta, al individuo privado, el Estado supo-
ne al ser colectivo, al ciudadano, pero como ser abstracto formal. A su vez, el divorcio
entre vida privada y vida pública produce la distinción entre actividades privadas asumi-
das por individuos, por particulares, en su beneficio; lo mismo que funciones públicas
atribuidas al Estado.

La segunda condición histórica de la administración pública es la necesidad de relación


entre el Estado y la sociedad. La administración pública trasciende al Estado relacionán-
dolo con la sociedad, la administración privada engendrada en la sociedad civil perma-
nece en su interior.

Su tercera condición nos lleva a las formas de mediación entre la sociedad y el Estado.
El hecho primario es la existencia objetiva de la mediación y, el segundo las formas que
adopta. La administración pública tiene una característica peculiar en cada modo de
producción, ya sea antiguo, asiático, feudal o capitalista, según las bases de sus relacio-
nes de producción y la situación que guardan la sociedad y el Estado; es decir, conforme
se confundan o distingan ambos. En el capitalismo, Estado y sociedad son diferentes;
por tanto, la administración pública, debido a la necesidad objetiva de la mediación,
aparece como una relación entre los dos.

  
De ahí que la dualidad de la relación clases sociales y administración pública, sociedad
y Estado, sea una característica típica del modo de producción capitalista; por lo que de
ella se desprende la cuarta condición histórica de la administración pública: la organi-
zación de la relación.

Las cuatro condiciones históricas de la administración pública confluyen en la creación


de un conjunto institucional, en un aparato organizativo en el cual se conserva el efecto
de dualidad de la mediación.

De ahí que digamos que a cada modo de producción le corresponde una determinada
forma de administración: recordemos que el oriente antiguo conoció formas despóticas,
jerárquicas y centralizadas. Entre forma de gobierno y régimen administrativo se pre-
senta una relación directamente proporcional. De la misma forma como los modos de
producción se suceden en la historia, igualmente las formas de administración pública
en los Estados, que le son correspondientes tanto al modo de producción capitalista
como también al modo de producción socialista. La administración pública para que
pueda progresar al compás de la sociedad en que vive, debe funcionar hacia la sociedad
misma, recoger sus demandas y canalizarlas nuevamente a la sociedad.

La administración pública tiene en el capitalismo nuevas condiciones dinámicas que


brotan del crecimiento de las fuerzas productivas, a la vez que engendran nuevos fun-
damentos sobre los cuales edificar su desarrollo: el divorcio de la sociedad y el Estado;
así como la necesidad de la administración pública a manera de mediadora para que las
relaciones se mantengan.

En el periodo de entreguerra se verificó un cambio estructural en la economía y en la


sociedad, ya que el Estado amplió sus funciones. El surgimiento de nuevas formas de
organización y articulación de las relaciones entre el Estado, la economía y la sociedad,
se interiorizaron e institucionalizaron como el Estado de bienestar. El Estado de bien-
estar colocó el acento en una política de gasto orientada principalmente a estimular la
demanda y lograr el bienestar a través del intercambio del gasto social.

  
El Estado de bienestar fue una respuesta a la crisis económica de  y a las manifes-
taciones más agudas de la recesión. Esta condición fue, sin embargo, sólo el detonador
de lo que en el tiempo llegaría a constituirse en un modelo global de reestructuración
del tipo de desarrollo económico y del estilo de gobernar. El Estado del bienestar tiene
su inspiración en la teoría keynesiana. La política económica que aplicó tenía como
objetivo la ampliación del consumo privado a través del incremento del gasto público,
especialmente de su componente social. Ello permitiría impulsar el crecimiento eco-
nómico (Keynes, ).

Por lo tanto, el crecimiento del consumo privado fue posible gracias a que la política
de gasto permitió incrementar progresivamente los salarios reales. En especial fue sig-
nificativo el paulatino aumento de la parte social del salario (salario social), es decir, el
conjunto de prestaciones sociales, que evidentemente significaban un aumento de los
salarios directos contractuales, negociados bilateralmente entre sindicatos y empresas.
El incremento sostenido del gasto público permitió cumplir con las funciones estatales
tradicionales y nuevas, y así revertir las tendencias depresivas de la economía. El papel del
Estado de bienestar no se restringió sólo a fomentar la ampliación del consumo, también
intervino directamente en la producción y provisión de bienes públicos (Offe, ).

Por lo tanto, el modelo económico debería permitir dos objetivos. Primero, que en un
principio los trabajadores aceptaran que los salarios reales no crecieran para estimular
la inversión y elevar la productividad. A cambio, el Estado se comprometía a implantar
una política fiscal progresiva que paulatinamente garantizara mayor equidad y asegura-
ra servicios básicos a la población. Y segundo, que los empresarios asumieran las polí-
ticas de estímulo a la inversión productiva, a la productividad, y la innovación tecnoló-
gica. El sector privado fue apoyado a través de mecanismos financieros, y en general, de
la política económica. En una primera fase del modelo el mercado interno se convirtió
en el motor de la acumulación, y sólo posteriormente el sector externo de la economía
jugaría un papel importante.

  
El Estado atendió con mecanismos, principalmente fiscales, la gestión del bienestar,
y sólo marginal o coyunturalmente con acciones directas a través de las nacionaliza-
ciones y creación de empresas públicas para la producción. De este modo el Estado de
bienestar fue capaz de crear las bases para una especie de socialismo de la demanda
(Pimienta, ).

La posibilidad de implantar con éxito el modelo dependió, en última instancia, del con-
senso social que logró reunir alrededor de las nuevas instituciones, la política econó-
mica, y las reformas sociales que favorecieran el fortalecimiento de la demanda y la
inversión privada, en un contexto de estabilidad económica y pleno empleo.

El modelo del Estado de bienestar creó las condiciones sociales y económicas que permi-
tieron el establecimiento de un círculo virtuoso que combinó: crecimiento económico,
productividad y salarios reales, en el marco de una cada vez más equitativa distribución
del ingreso.

El Estado del bienestar se consolidó como una organización institucional multifuncio-


nal y polivalente, en el sentido de que fue capaz de servir simultáneamente a muchos
fines y estrategias. Este rasgo convirtió al modelo en un centro de atracción para las
alianzas y coaliciones sociales. Pero en el tiempo tendieron a aflorar las contradiccio-
nes de sus objetivos y las disyuntivas entre demandas y restricciones crecientes. En la
medida en que se agudizaron estas tendencias, las discrepancias de intereses entre los
grupos sociales y el Estado fueron crecientes y la efectividad de las políticas económicas
por el lado de la demanda también disminuyó.

Desde una perspectiva histórica, el Estado liberal del siglo  fue un Estado mínimo,
compuesto de un pequeño núcleo estratégico que ejercía apenas funciones típicas de
Estado, tales como: defensa nacional, recaudación y diplomacia, entre otras. En esta
configuración, el gasto público era muy pequeño con relación al producto económico
de cada país. El Estado de bienestar, que surgió en los siglos  y , amplió su campo
de acción al pasar a actuar directamente en el área social y a intervenir en el dominio

  
económico. Este Estado tuvo gastos crecientes hasta entrar en crisis en los años ,
cuando el gasto público alcanzó niveles muy superiores al  del producto económico
de algunos países.

La burocratización propició una crisis del Estado benefactor, manifestada a decir de


Blau y Meyer en los siguientes aspectos:
El modelo fue progresivamente generando excesivas presiones y demandas so-
bre el estado que, al conjugarse con la recesión, el renacimiento de la inflación
y el desempleo, dificultaron o hicieron imposible que el estado pudiera con sus
funciones.
El crecimiento excesivo del estado tendió a desplazar y desestimular a la inversión
privada, y la ampliación al acceso de las prestaciones sociales frenó los incentivos
al trabajo y al ahorro.
Impone onerosas o ineficientes regulaciones que, en conjunto, tienen un impacto
sustancial sobre el nivel de precios y productividad.
Invade áreas donde la actuación del sector privado es siempre más eficiente ya que
los programas establecidos por el estado, en áreas de un mayor beneficio social,
resultan frecuentemente contraproducentes.
Distorsiona los precios del mercado, lo que impide el aumento en la producción
coaccionando su distribución y haciéndola ineficiente.
Hace atractivo el desempleo y el ocio gravando a los que trabajan y subsidiando a
los que no lo hacen.
Impide el progreso tecnológico ya que mediante los subsidios obstaculiza una
mejor forma de producción.
Protege de la competencia extranjera a industrias ineficientes, lo que hace que se
eleven los precios internos.
Impide el progreso social puesto que los programas tendientes al beneficio social
son ineficientes (Blau & Meyer, : ).
La conclusión que se deriva de esas críticas nos hace evidente lo que se pretende:
desactivar al Estado de bienestar, disminuyendo sus funciones a un nivel compa-
tible con los nuevos requerimientos de la competencia internacional, inversión,

  
ahorro, productividad y eficiencia. Sería muy irresponsable decir que dicho diag-
nóstico es cierto, sin embargo, es simplista atribuir sólo al tamaño y a la ineficien-
cia del Estado la causa determinante de su crisis.

El surgimiento del Estado burocrático en la época moderna, concomitante a la emer-


gencia del Estado de bienestar, tiene como características la acción directa, la imper-
sonalidad y el modelo de control de procedimientos preestablecidos, en los marcos
de la dominación racional-legal conceptuada por Weber. Este hecho trajo también el
aparecimiento de muchos problemas relacionados al desempeño en la gestión pública
a medida que se amplió el papel del Estado en la producción de bienes y servicios para
la sociedad.

Predominó la contratación, de funcionarios directos, y no de empresas u organizacio-


nes, para la producción de bienes o ejecución de los servicios para la población. Esta ac-
ción directa del Estado exige un gran esfuerzo de gestión en el sector público, actividad
poco eficaz en el Estado burocrático que privilegia el control de procesos de trabajo en
vez del control de resultados.

En este contexto, aparecen nuevas relaciones entre capital y trabajo; y la tradicional


lucha de clases deja de ser el foco de las principales disputas. Patrones y empleados se
unen para competir juntos tratando de conquistar el mercado (Pimienta, : ).

En suma, el Estado benefactor tiende a politizar todos los aspectos de la vida social; es
decir, la sociedad se vuelve clienta, subordinada a él por medio del corporativismo, de
negociaciones directas entre el Estado y ciertos sectores sociales que buscan su apoyo
mediante la administración pública, pero negándole toda participación activa. En
esta etapa la sociedad está supeditada a un aparato estatal que tiende a burocratizar
el desarrollo social.

  
El riesgo entre el Estado y el mercado
Uno de los puntos de mayor debate a raíz del declive del estatismo omnipresente es, sin
duda, la relación entre el Estado y el mercado. En otros tiempos se consideraba que la
relación entre uno y otro era difusa, errática y accidentada, casi de mal necesario por
parte del Estado.

Ahora y después de la crisis más aguda de la sociedad moderna, manifiesta desde


los años setenta y que se intensifica en los ochenta, la cosmovisión de los merca-
dos y del Estado es otra. En efecto, considerados como tipos de organización que
cumplen roles distintos y como instituciones con una misión en la sociedad. Es a
partir de los principios de la sociedad moderna dados en lo fundamental por las
libertades civiles y públicas y por la tabla de valores de los derechos del hombre y
el ciudadano, que el mercado y el Estado configuran un sistema de capacidades y
respuestas institucionales inscritas en la etapa posindustrial, la cual corresponde
al mundo contemporáneo.

Como instituciones creadas a favor de la sociedad moderna, responden a un sistema


cultural donde la competencia, el cálculo, la racionalidad y las preferencias son la base
de su funcionamiento. En el caso del mercado, no es factible concebirlo únicamente
como un sitio para llevar a cabo intercambios de bienes y servicios. Por el contrario, es
una institución sujeta a objetivos, valores, reglas y normas para evitar el juego salvaje de
las transacciones económicas.

En este sentido, el mercado es una institución necesaria para asegurar la vida en asocia-
ción. Es necesario, porque los individuos y grupos tienen la posibilidad de satisfacer sus
deseos, necesidades y preferencias. La gran opción de la vida moderna es la posibilidad
para encontrar alternativas de realización individual y colectiva y el mercado es una
opción para conseguirlo.

Respecto al Estado, su relación con el mercado se ha replanteado puntualizado a la luz


de otras realidades. No hay duda de regular el mercado por parte de la autoridad estatal.

  
El Estado debe apoyar y vigilar lo que es y lo que se hace en el mercado. La idea de un
Estado pasivo, neutral, externo y mal llamado de policía es inexacta (Uvalle, ).

El Estado es un creador de condiciones para garantizar la eficiencia del mercado. Es el


responsable de dar certidumbre al modo en que los individuos han decidido atender sus
necesidades. El Estado es la organización encargada de generar las reglas y normas que
dan cuerpo al mercado como una institución social. Sin el Estado el mercado sería un
mero lugar de compradores y vendedores entendidos como sujetos abstractos.

Por eso, la intensidad o retracción económica incide directamente en los rendimientos


del mercado. El mercado no es una entelequia regida por la mano invisible. Es, ante
todo, un sistema de relaciones de intercambio que promueven los agentes privados, el
mismo Estado y las organizaciones sociales.

Con relación al mercado el Estado no puede estructuralmente dejar de regularlo ni


mantenerse a una distancia que sea equivalente a una posible abstención. El Estado
es parte del mercado y no puede, por tanto, desvincularse del mismo. Lo importante
para el Estado es que su actividad económica sea estratégica y de efecto multiplicador
para que los privados y las organizaciones públicas no sean suplantadas sino apoyadas y
estimuladas para producir la riqueza material.

Toca al Estado promover, alentar, coordinar e impulsar con acciones estratégicas lo que
la sociedad necesita, cuidando que sus organismos administrativos sean un medio del
progreso individual y del bienestar social (Hibou, ).

El Estado no puede ni debe renunciar a su compromiso de diseñar y ejecutar políticas


de bienestar social. Esto debe realizarlo no con más burocracia o estructuras adminis-
trativas, sino mediante organismos que justifiquen su legitimidad social y que acrediten
su capacidad para distribuir beneficios tangibles.

  
La tecnología permite la adaptación de los productos a las necesidades de compradores,
los mercados se están atomizando en nichos, los medios de comunicación no dejan de
multiplicarse y de informar a unas audiencias continuamente decrecientes, las organi-
zaciones que están surgiendo de la sociedad demandan al gobierno soluciones a proble-
mas específicos, e incluso la estructura y cultura familiares están evolucionando hacia
una creciente heterogeneidad (Ramió, ).

Pocas son las personas que parecen haber caído en la cuenta de que, si cambiamos la
estructura de las empresas y dejamos intacta la del gobierno, crearemos un espacio va-
cío, con el consiguiente desencaje organizativo, que perjudicaría a ambas estructuras.
Una economía como la que hemos descrito requiere una constante interacción entre
mercado y Estado. De ahí que la propuesta sería desarrollar un paradigma en donde
se pueda combinar Estado y mercado aprovechando las ventajas que cada uno ofrece.
La privatización es una palabra que se ha convertido en un cliché en el plano mundial
(Hibou, ).

Lo cual significa, que la privatización no es la panacea que los puristas del libre mercado
pretenden. Porque, con frecuencia, arrastra su propia y larga lista de inconvenientes
consigo. Sin embargo, en una época en la que todos los gobiernos se enfrentan a un
entorno mundial caleidoscópico y sorprendente, la privatización ayuda a los gobiernos
a centrarse en las prioridades, en lugar de disipar los recursos de los contribuyentes en
una barahúnda de actividades secundarias que sólo les sirven para distraerlos de sus
auténticos intereses sociales. Pero a nuestro parecer lo más significativo de la privati-
zación es que acorta los tiempos de respuesta por parte del gobierno: tanto de las activi-
dades enajenadas como de las conservadas. Y todo ello sirve para volver a sincronizar al
gobierno con el rápido ritmo vital de nuestros días.

Resulta evidente también que los gobiernos están reconsiderando sus decisiones de ha-
cer o comparar, y se preguntan si realmente deben seguir gestionando laboratorios y
miles de otras tareas que podrían pasarse a contratistas externos. Los gobiernos se
están moviendo hacia el principio de que su tarea es asegurar la existencia de servicios,

  
pero no la prestación de ellos. No obstante, se ha puesto en marcha una profunda re-
conceptualización de la reestructuración de los gobiernos, que de una forma u otra han
sido paralelas con los cambios introducidos por las organizaciones del mundo económi-
co o privado (Migdal, ).

Existe un creciente reconocimiento de que los factores institucionales, estructurales


y de organización afectan la calidad de respuesta y ajuste del sistema de provisión de
servicios sociales e influyen sobre la eficiencia de tales servicios.

El mejoramiento de la eficiencia, y en consecuencia el desempeño de los sistemas de


provisión de servicios sociales, es importante para movilizar y mantener el respaldo
público por parte de los contribuyentes y los votantes. Cuando los recursos se gastan en
forma inadecuada, o el desempeño no es satisfactorio, dicho respaldo se debilita. Inclu-
so en aquellos países que en la actualidad gastan poco, el mejoramiento de la eficiencia
no sólo aumentará la eficacia de los limitados recursos que se destinan a estos servicios,
sino que también puede construir una base para expandir en forma efectiva la acción
pública en el futuro (, ).

La provisión directa de los servicios esta cada vez más en manos de unidades u organis-
mos autónomos y responsables que mantienen altas reglas profesionales para su admi-
nistración junto con autoridad para contratar y remunerar a su personal en forma más
flexible, en los cuales la distinción entre propiedad pública y privada se vuelve cada vez
menos importante. En general, los contrastes entre los diversos países demuestran que
el mayor progreso probablemente provenga del aumento de la eficiencia en lugar de un
incremento en el gasto. Podrían obtenerse enormes beneficios si la región utilizara en
forma más adecuada los recursos que ahora destina a los servicios públicos. Los fraca-
sos en la prestación de servicios sociales se deben principalmente a las ineficiencias de
los propios sistemas (, ).

En consecuencia, los servicios sociales son demasiado importantes para fracasar, pero
en la actualidad son demasiado ineficientes para ser exitosos, y el principal instrumento

  
de política disponible para mejorar la eficiencia es el cambio en la forma en que se or-
ganizan los servicios que el Estado brinda a la ciudadanía. La variación en la eficiencia
constituye en sí misma una consecuencia de numerosos factores, vinculados a la orga-
nización de los sistemas, entre ellos, la forma en que los recursos se asignan a la combi-
nación más efectiva de insumos o a las intervenciones costo-efectivas, que el personal
esté adecuadamente motivado o se asigne prioridad a la innovación y a la adopción de
técnicas más eficaces (BID, ).

La función pública en el contexto de la democracia


El ascenso de los movimientos democráticos en la década de los años  también se
ha caracterizado por la llegada de la tercera ola democratizadora en el mundo. Efec-
tivamente, en América Latina se vivió un proceso de desmilitarización muchas veces
acompañado por el ascenso de regímenes democráticos. Es la hora de la democracia.
Los movimientos pro-democráticos tuvieron un notable impacto en las gestiones pú-
blicas de América Latina. Los funcionarios públicos aprendieron que cualquier políti-
ca pública hecha al margen de la ciudadanía está altamente condicionada a su fracaso
(Fukuyama, ).

Este hecho dificultó la formulación de las políticas públicas puesto que la participa-
ción de la ciudadanía en los procesos decisorios requiere de canales de comunicación
institucionales; lo que se logra sólo a través de estructuras ad doc, perfectamente
flexibles, adaptables y con un alto dinamismo participativo: en otras palabras, lo que
se requiere es innovación.

En el caso de México, también los procesos de democratización han puesto de mani-


fiesto una crisis de legitimidad en las estructuras administrativas. Con la participación
ciudadana, la función pública ha adquirido un carácter más plural, abierto y dinámico,
al menos en el sentido electoral; sin embargo, para la propia funcionalidad de la gestión
pública se requiere de un proceso de democratización más allá del sufragio. El perfil
de la administración pública necesariamente ha provocado una redefinición de su es-
tructura en cuanto a su funcionamiento, con el objeto de hacer frente a los retos que ya

  
mencionamos. El problema de la construcción de la democracia en un país como Méxi-
co, en realidad supone dos problemas: el del diseño de nuevas reglas, procedimientos e
instituciones que funcionen de acuerdo con los principios mínimos de cualquier orde-
namiento institucional democrático, y el de la destitución autoritaria; es decir, el proble-
ma de superar las inercias autoritarias del sistema. Si bien se trata de dos caras de una
misma moneda, todo hace indicar que el primer aspecto dificulta mayormente nuestro
transito a la democracia, ya que la administración pública mexicana aún se encuentra
muy lejos de haberse modernizado para los cambios venideros (BID, ).

Los gobiernos no son de ninguna manera los principales impulsores del cambio so-
cial; tampoco son capaces por sí solos de producir los adelantos deseados. No obstante,
cumplen un papel clave en la orientación y la macrogestión que demandan las trans-
formaciones sociales, incluyendo la movilización y supervisión de los múltiples actores
que hacen falta para lograrlas. Esto aún es más cierto en América Latina, donde privan
fuertes características socioculturales que impiden su transformación; por consiguien-
te, no basta con facilitar los actores del cambio: es esencial que el Estado asuma un papel
mucho más activo y responsable.

Esta tarea del Estado, hacer que ocurran las transformaciones sociales, es la que debería
constituir el centro de los esfuerzos de una verdadera reforma del Estado (Ayala, ).
Por el momento, no hay ningún modelo universal óptimo para el Estado, fuera del nivel
de valores como la democracia. Cierto que todos los Estados modernos cumplen algu-
nas funciones compartidas, tales como la provisión de servicios sociales y la gestión
macroeconómica; no obstante, los estados cumplen diversas tareas que requieren que
sus características se ajusten a las funciones y necesidades específicas.

Estas tareas transformadas de los gobiernos, dirigidas a conseguir lograr grandes ade-
lantos que van desde el estancamiento hasta un rápido ascenso, mientras se enfrentan
a un fracaso singular, se alejan mucho de lo que usualmente preocupa a las teologías
y a los esfuerzos tradicionales internacionales de reinventar el gobierno (Downs &
Larkey, ) en Europa y Estados Unidos.

  
Los requerimientos de grandes adelantos en México, como en América Latina, di-
fieren radicalmente de los esfuerzos para conseguir la eficiencia, la efectividad y la
reducción del gasto público. Para ello es necesario que las medidas que se adopten
se aparten de las rutas usuales de la reforma administrativa. Igualmente son muy
distintos de la mayoría de los esfuerzos, pasados y presentes, observados en la región
para modernizar el Estado.

Pensamos que estas medidas no son las únicas, ya que debe promulgarse y obligarse a
los políticos y servidores públicos que cumplan con un código de ética estricto; pero a
la vez contar con buenos sueldos y prestaciones para con ello compensarlos adecuada-
mente. Un organismo independiente debe supervisar el cumplimiento del código y sus
acusaciones tendrán que resolverse ante instancias jurídicas, con penas para aquellos
que, en altos cargos, resultaran culpables de corrupción.

Para eso es necesario tener una visión de largo plazo; los estudios que se han efectua-
do, y que están disponibles, sobre la administración del tiempo de los jefes de Estado,
indican que la mayoría de ellos gastan mucha energía y parte de su tiempo en microa-
suntos, que en un momento dado pueden ser muy importantes, pero seguramente no
tendrán ninguna repercusión en el futuro. Esto también se aplica a los principales
ministros y funcionarios de alto rango.

Como no consideramos el Estado como un organismo cuya gobernabilidad necesita am-


pliarse para que actúe más efectiva y eficientemente en beneficio de la sociedad, sabe-
mos que los problemas de gobernabilidad no ocurren por exceso de democracia o por
el peso excesivo de las demandas sociales: más bien por la falta de una administración
pública eficiente y eficaz que necesita ponerse a tono con la sociedad, pero no cómo una
moda o una ideología, sino como una demanda que hoy es una realidad.

La rápida transformación de la sociedad requiere una intervención selectiva entre los


principales impulsores del futuro, según el enfoque propuesto por Albert Hirschman
(), aunque en algunas medidas para reducir los efectos antagónicos. Para lograr la

  
transformación acelerada es necesario añadir, adicionalmente a las grandes estrategias
ya mencionadas, un alto grado de capacidad de seguimiento para identificar los princi-
pales cuellos de botella que necesariamente deben removerse.

Por consiguiente, debe establecerse una función de monitoreo y evaluación del proce-
so social, independientemente de las responsabilidades de formulación y ejecución de
políticas, los hallazgos y pronósticos de esa función tendrán que servir de insumo para
la toma de decisiones, complementados por arreglos que permitan presentarles resúme-
nes de información crítica a los principales responsables de la formulación de políticas.
Cuando hablamos de gestión no sólo nos referimos a la pública, dado que el crecimiento
de todas las actividades administrativas (públicas, semipúblicas y privadas) sobrecargan
de manera extraordinaria los recursos financieros y humanos, que ya no pueden ser ad-
ministrados con las herramientas tradicionales de la jerarquía administrativa. Debemos
adaptarnos a las nuevas circunstancias, donde la influencia no sólo es al interior de las
organizaciones, sino que su entorno también influye en ellas.

De forma similar, las mentes centrales de los gobiernos, en su conjunto, están sobre-
cargadas con tareas de gestión, regulación y provisión de servicios, por lo que queda
poco espacio para el pensamiento y acción estratégicos. Es indispensable reducir esas
sobrecargas transfiriendo lo que puede hacerse mucho mejor en otro sitio, y así pasando
por el camino hacia el desarrollo creativo de las grandes estrategias de transformación;
por consiguiente, y cuando nos referimos al cambio, debemos pensar que éste no sólo
afecta a la administración pública sino también a la industria y a las relaciones de poder,
por ello podemos decir que ahora nos vemos obligados a funcionar dentro de un nuevo
paradigma que podríamos llamar una nueva cultura de gestión pública.

Nuestro razonamiento tradicional, con la figura central del servidor público obediente
que ejecutaba las decisiones adoptadas mediante el debido proceso democrático, no co-
rresponde ya a la nueva realidad. El orden de capas burocráticas superpuestas resulta de-
masiado engorroso para aplicarlo a la complejidad del mundo moderno (Dreyfus, ).

  
Conclusiones
La administración pública burocrática se adoptó para sustituir a la administración pa-
trimonialista, que define las monarquías absolutas y en la que el patrimonio público
y privado se confundían. En ese tipo de administración el Estado se entendía como
propiedad del rey: el nepotismo y la creación de empleos, lo mismo que la corrupción,
eran la norma. Ese tipo de administración se revelará incompatible con el capitalismo
industrial y las democracias parlamentarias, surgidas en el siglo .

Para el capitalismo es esencial la clara separación entre el Estado y el mercado; la de-


mocracia sólo puede existir cuando la sociedad civil se distingue del Estado al mismo
tiempo que lo controla. Fue necesario entonces desarrollar un tipo de administración
que partiese no sólo de la clara diferencia entre lo público y lo privado, sino también de
la separación entre el político y el administrador público; de esta forma surge la admi-
nistración burocrática moderna: racial-legal.

Los patrones burocráticos han llegado a ser tan difíciles de manejar que no alcan-
zan a dominar la complejidad creciente de nuestras actividades colectivas. Los
arreglos legales negociados siempre habían existido; no obstante, después de que la
burocracia se vio en la necesidad de establecer cada vez más reglas, para controlar
la complejidad, el respeto por ellas mismas ha declinado y el sistema ha generado
confusión e irresponsabilidad.

Para conseguir la innovación con cierta rapidez, es preciso no sólo tener ideas brillantes
y nuevos conceptos, sino también toda una cadena de relaciones ágiles, no verticales,
por las cuales las personas puedan comunicarse con rapidez y franqueza, siempre sobre
la base de la reciprocidad (Blau & Meyer, ). La fragmentación y subordinación que
implica el modelo burocrático paraliza las comunicaciones y por ende restringe la inno-
vación; para que los servicios sean innovadores y eficientes, tienen que depender de una
comprensión cabal de los clientes potenciales y reales, algo que a su vez es impedido por
el sistema de mando de la burocracia.

  
Este hecho no era grave mientras prevalecía un Estado pequeño, ya que su única función
era garantizar la propiedad y los contratos; en el Estado liberal, sólo eran necesarios
cuatro ministerios: el de justicia, responsable de la policía; el de defensa, incluyendo al
ejército y marina; el de hacienda y el de relaciones exteriores. En ese tipo de Estado el
servicio público más importante era el de administrar la justicia que el poder judicial
realizaba: el problema de eficiencia no era, en realidad esencial.

Por otro lado, la expansión del Estado respondía no sólo a las presiones de la sociedad
sino también a las estrategias de crecimiento de la propia burocracia. Una administra-
ción pública gerencial fue, por lo tanto, necesaria no sólo para resolver los problemas de
crecimiento y diferencias de estructuras y complejidades cada vez mayores, sino tam-
bién por la legitimación de la burocracia frente a las demandas de la ciudadanía.

Después de la segunda guerra mundial hay una reafirmación de los valores burocráti-
cos, aunque al mismo tiempo la influencia de la administración de empresas empieza a
hacerse sentir en la administración pública. Las ideas de descentralización y flexibili-
zación administrativa ganan terreno en todos los gobiernos; en cambio la reforma de la
administración pública sólo cobrará fuerza a partir de los años , cuando surge la crisis
del Estado, que se continuará también hasta su burocracia. Como consecuencia, en 
se inicia una gran revolución en la administración pública de los países centrales: diri-
gida hacia una administración pública gerencial.

Los países en los que esa revolución se acentuó más fueron el Reino Unido, Nueva Ze-
landa y Australia (, ); en los Estados Unidos ocurrió sólo en el ámbito de los
municipios y condados. Revolución que el libro de Osborne y Gaebler (), describe
de forma muy expresiva. La administración pública gerencial está surgiendo, inspirada
en los avances de la administración de empresas.

Por todo ello la administración pública no sólo participa de este paradigma, sino que
queda profundamente afectada por él. Después de todo sus operaciones básicas son de
servicios que hay de ser prestados a una sociedad de servicios.

  
En el periodo actual esas dificultades se aúnan a la imposibilidad de disociar las
dos principales tendencias de nuestro tiempo: la complejidad de actividades y la
libertad del agente individual. Ambas tendencias operan juntas y pueden parecer
complementarias, pero en cuanto al gobierno y a la gestión se refieren, funcionan
en abierta oposición; no obstante, si estudiamos al gobierno y su gestión observa-
mos que también son difíciles de conciliar.

Hemos descrito y recalcado la necesidad de por qué la relación Estado-sociedad


debe ser parte fundamental del nuevo perfil del Estado moderno: porque se ha
perdido su razón de ser. Ciertamente se trata de una crisis de la relación Estado-so-
ciedad, por lo que precisamente el aparato de la administración pública es el puente
responsable de dicha relación. Eso explica la evolución hacia el criterio legitimador
del ente estatal, dado que es la propia elección estatal la que se cuestiona; en otras
palabras, es la administración pública.

Un aparato administrativo incapaz de responder eficazmente a las demandas de la so-


ciedad permitió el cuestionamiento del Estado como ente obeso, ineficaz e ineficiente.
Un aparato organizacional que se reproduce a sí mismo con su lógica interna y sus in-
tereses propios, a la vez que se desvincula de la sociedad, es el que sometió a una crisis
de legitimidad al Estado.

Como ya lo planteaba Alan Wolfe (), el Estado contemporáneo se caracteriza por


una manifiesta crisis de legitimidad. La sola presencia estatal, sus formas de actuación
y su racionalidad para percibir las demandas sociales, para procesarlas y para actuar hoy
por hoy es fuertemente cuestionada por amplios grupos del cuerpo social.

Se sugiere la prefiguración de un nuevo sistema de legitimidad, la legitimación del Esta-


do vendría dada ya no por los fines buscados, sino por los métodos del ejercicio del po-
der; es decir, por la racionalización de su gestión, la eficacia de su acción, la participación
de la ciudadanía y los usuarios de los servicios. La empresa pública, se podría pensar
que entra en un proceso de cuestionamiento prácticamente devastador, dado que el

  
sustento legitimador de su existencia es la capacidad del Estado para buscar fines lícitos
en bien del interés público. Justo esta imagen simbólica es la que se derrumba ante una
realidad de omnipotencia en casos no justificados (Ruiz, ; Villareal, ).

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  
CUARTA PARTE
Derecho, legislación e institucionalismo

  
As respostas e os rumos do Direito Administrativo diante
dos desafios advindos pela COVID-
Luciana Moraes Raso Sardinha Pinto, Ana Luiza Gomes de Araujo y
Maria Isabel Araújo Rodrigues

Contextualização
A pandemia de COVID-, reconhecida pela Organização Mundial da Saúde, por meio
da Portaria n. , de  de fevereiro de , tem trazido inúmeros desafios aos gestores
públicos, que precisam tomar decisões rápidas e acertadas de modo a conter a dissemi-
nação do vírus e assegurar a prestação do serviço de saúde à população. Essa situação
traz à tona duas importantes questões: o Direito Administrativo está pronto para aten-
der a esse cenário? Quais soluções o Direito Administrativo apresenta?

Com o intuito de criar formas de enfrentamento à pandemia, por meio de isolamento


social, resguardando-se os serviços públicos e as atividades essenciais, o Estado Brasi-
leiro editou a Lei ., de  de fevereiro de , a qual foi, posteriormente, modifi-
cada pelas Medidas Provisórias , de  de março de ,  nº , de  de março
de  e  nº  de  de abril de . Tem-se ainda a  nº  de  de maio de
 que autorizou pagamentos antecipados nas licitações e nos contratos, adequou os
limites de dispensa de licitação e ampliou o uso do Regime Diferenciado de Contrata-
ções Públicas -  durante o estado de calamidade pública reconhecido pelo Decreto
Legislativo nº , de  de março de .

As normas em questão trouxeram flexibilização às contratações públicas, seja pela am-


pliação dos casos de dispensa de licitação, enquanto perdurar a situação de emergência

  
de saúde pública, para aquisição de bens, serviços, inclusive de engenharia, e insumos
destinados ao enfrentamento do coronavírus, seja pela possibilidade de contratação de
empresas que estejam com a inidoneidade declarada, quando se tratar de única forne-
cedora de bem ou serviço a ser adquirido. Apresentaram ainda, determinações típicas
do “Direito Administrativo da força”, o qual ancorado em seu poder de império estipula
determinações tais como: medidas de isolamento, quarentena, realização compulsória
de exames, testes, vacinação, além de restrições excepcionais e temporárias à circula-
ção, entrada e saída do país, dentre outras.

Tais medidas fizeram acender a discussão a respeito de quais são os rumos do Direito
Administrativo diante da situação de pandemia, e ainda, como esse ramo do Direito tem
se estruturado para enfrentá-la. Nesse sentido, o desafio que se apresenta é o de como,
cumprindo a prevenção e a precaução, tomar as providências indispensáveis à proteção
da vida humana e tentar evitar o caos na atividade estatal e nas vidas dos cidadãos.

Enfrentamentos Pelo Direito Administrativo


O Direito Administrativo encontrou na situação de pandemia do coronavírus um gran-
de desafio a ser enfrentado, uma vez que deve assegurar a celeridade e a simplificação da
atuação pública, para assegurar o atendimento dos serviços de saúde, sem prescindir da
publicidade e transparência, de modo a permitir o controle. Nos próximos tópicos, serão
abordadas as principais medidas adotadas pelo Direito Administrativo.

Da requisição administrativa
Dentre as várias adequações jurídicas realizadas para o enfrentamento da pandemia,
destaca-se o reacender do instituto da requisição administrativa, a qual constitui forma
de intervenção do Estado na propriedade privada, que se caracteriza pela utilização de
bens ou serviços de particulares: pessoas físicas ou jurídicas, pela Administração Pú-
blica, para atender às necessidades coletivas em tempo de guerra ou em caso de perigo
público iminente, mediante pagamento de indenização a posteriori, conforme previsão
do artigo º,  da Constituição da República, que assim estabelece:

  
Art. º Todos são iguais perante a lei, sem distinção de qualquer natureza, garan-
tindo-se aos brasileiros e aos estrangeiros residentes no País a inviolabilidade do
direito à vida, à liberdade, à igualdade, à segurança e à propriedade, nos termos
seguintes:
(...)
 - no caso de iminente perigo público, a autoridade competente poderá
usar de propriedade particular, assegurada ao proprietário indenização ul-
terior, se houver dano. (Brasil, )

Segundo esclarece José dos Santos Carvalho Filho, o administrador público não é livre
para requisitar, estando condicionado à existência de perigo público iminente, “aque-
le perigo que não só coloque em risco a coletividade, mas também esteja prestes a se
consumar ou expandir-se de forma irremediável se alguma medida não for adotada”
(Carvalho Filho : )

Portanto, a requisição, prevista quer na Constituição da República, quer na Lei


./, por seu artigo º, é medida extrema, que denota a superioridade da Admi-
nistração em face do administrado, constituindo medida de força. Não se admite seu
uso quando possível atender ao interesse público pela via negocial.

O fundamento jurídico inspirador e autorizador da imposição desta medida é o


princípio da supremacia do interesse público. Em razão deste interesse público, a
Administração terá posição privilegiada em face dos administrados, além de prer-
rogativas e obrigações que não são extensíveis aos particulares (Marinela, ,
). Importa destacar, por oportuno, que o interesse público depende de reconhe-
cimento pelo ordenamento jurídico, não cabendo admitir sua busca e realização
além dos limites da juridicidade. Nesse sentido, a requisição é contemplada pelo
princípio da supremacia do interesse público, mas tem seus limites e não se con-
funde com arbitrariedade.

  
Em situações de emergência e gravidade extremas, como na situação atual de pandemia,
o interesse público — protegido pela Constituição, em dispositivos variados — permite
e determina o condicionamento de direitos individuais.

Sendo assim, do ponto de vista fático, o cenário de pandemia de coronavírus autoriza


o uso do instituto da requisição, para bens e serviços a serem utilizados no combate
à COVID . A requisição apresenta as seguintes características: unilateralidade e
autoexecutoriedade, uma vez que não depende da aquiescência do particular, sendo
adotada pela Administração sem a necessidade de prévia intervenção do Poder Judi-
ciário (Marinela , ).

Há que se atentar, todavia, para os impactos e repercussões econômicas do uso da re-


quisição, especialmente quando se tratar de bens e insumos produzidos ou fornecidos
pelo mercado, em situação de necessidade continuada, o que poderia gerar o deses-
tímulo à produção e abastecimento desses bens e mercadorias, já que sabidamente, a
indenização se dará posteriormente, e o Estado pode não pagar o mesmo valor que os
produtores conseguiriam no mercado. Isso poderia causar o desabastecimento de tais
bens de grande necessidade.

Trata-se, na linguagem da teoria dos jogos, de um jogo repetitivo, no qual a reação na-
tural do fornecedor à requisição administrativa será frear sua busca pelo fornecimento
do bem, já que a continuidade lhe traz os riscos de novas requisições, com pagamentos
apenas ulteriores e por preço que não será necessariamente o que ele conseguiria numa
venda de mercado. Como as ações de combate ao coronavírus devem perdurar alguns
meses, esse desestímulo pode prejudicar o próprio abastecimento dos bens e insumos,
afetando toda a sociedade (Charles, : )

Nesse sentido, aponta Charles (: ) que, sob uma perspectiva econômica, pode ser
mais eficiente criar estímulos à oferta, como o pagamento antecipado, credenciamento
de fornecedores com leilão reverso, redução da carga tributária e dos controles burocrá-
ticos sobre a produção desses bens, para fomentar a ampliação da oferta, o que ampliará

  
o abastecimento e ao mesmo tempo reduzirá o preço. Por outro lado, optar-se apenas
pela requisição administrativa pode gerar desestímulo à produção de certos bens e mer-
cadorias e, consequentemente, desabastecimento.

Ademais, o uso da requisição se coaduna ao “Direito Administrativo da força”, o


qual está centrado nos atos de império da Administração Pública, o que não parece
ser o mais adequado ao paradigma de Estado Democrático de Direito instaurado
pela Constituição da República de  que remete a uma Administração mais
participativa.

Das Compras Públicas


No âmbito das compras públicas, várias adequações se fizeram necessárias, seja na am-
pliação de hipóteses ou no procedimento referentes à dispensa de licitação, seja na pos-
sibilidade de contratação de empresas inidôneas.

Novas hipóteses e procedimentos para dispensa de licitação

Paralelamente à dispensa de licitação por situação de emergência ou calamidade pública


já constante do artigo ,  da Lei ./, que se aplica a fornecimento de produtos,
contratação de serviços e de obras, restrita ao prazo máximo de  dias, a Lei Federal
nº ./ trouxe a previsão de nova hipótese de dispensa por situação emergencial,
especificamente voltada aos problemas advindos da COVID-.

Assim, convivem atualmente duas hipóteses de dispensa por emergência, a saber: )


a hipótese geral, ordinária, prevista na Lei ./, e ) a especial trazida pela MP nº
/, nas alterações que fez à redação da Lei ./.

Todavia, cumpre ressaltar que para que se aplique a dispensa de licitação é neces-
sário se provar o nexo causal e a existência de risco a segurança de pessoas, obras,
prestação de serviços, equipamentos e outros bens, públicos ou particulares, isto é,
não se admite o uso da dispensa de licitação por emergência, seja a prevista na Lei

  
./, seja a especial - Lei Federal ./ -, para contratos que não guar-
dem pertinência com a emergência/calamidade enfrentada.

Além disso, a Lei nº ./, em especial o art. º, com os acréscimos de º - A até
º - , dispõe sobre importantes alterações em matéria licitatória, especialmente no que
se refere à dispensa de licitação, a qual é temporária, de modo a suprir as necessidades,
decorrentes da situação de pandemia. A norma se aplica ao país inteiro e exige cautela,
uma vez que a regra deve ser licitar, constituindo a dispensa, exceção.

A licitação por emergência e calamidade que está prevista na Lei nº ., de  de ju-
nho de , apresenta requisitos próprios de dispensa, previstos no art. , inciso IV, e
procedimento próprio, previsto no art. . Logo, para realizar a dispensa de uma licita-
ção pela lei convencional, a Lei nº ./, seria necessário atender aos requisitos e,
também, ao procedimento próprio estipulado. Desatendidos, o servidor e o contratado
incorreriam em crime.

Atento às peculiaridades da situação de emergência imposta pela COVID , foi editada
a Medida Provisória nº / que alterou a Lei nº ./, ampliando as hipóte-
ses de dispensa de licitação e flexibilizando alguns procedimentos.

Ainda se discute se é uma nova hipótese de dispensa de licitação, ou um detalhamento


da hipótese do art. , inciso , da Lei nº ./. A maioria da doutrina afirma não
haver dúvidas de que se trata de uma nova hipótese de dispensa de licitação, ainda que
guarde similaridade com a hipótese existente naquele dispositivo da Lei nº ./. É
nova, porque os procedimentos são novos e o tema foi regulado inteiramente.

Nesse sentido, o Tribunal de Contas do Estado do Paraná aponta que a dispensa de li-
citação prevista pela Lei ./ é sim uma nova forma de dispensa, que perdurará
apenas durante a situação de emergência pública. E faz a ressalva de que se a entidade
1 Nesse sentido Vanice Regina Lírio do Valle e Rafael Oliveira, Live MP 926 e as contratações por emergência e Jorge
Ulisses Jacoby Fernandes (2020).

  
já detiver contratos em vigor que possam atender às necessidades decorrentes do coro-
navírus, as requisições de itens e serviços deverão ser feitas ao fornecedor já contratado,
sob pena de, neste caso, a abertura do processo de dispensa resultar em burla à licitação
e contrato em vigor. Portanto, antes de promover uma contratação direta, cabe à enti-
dade avaliar se o item ou serviço necessário já não estão contemplados nos contratos
existentes. (Info- , )

Considerando a situação de extrema urgência e emergência, a lei procurou abarcar uma


hipótese de contratação direta, específica e temporária, que guarda inspiração em algu-
mas das disposições regulares das contratações emergenciais disciplinadas pela Lei n.
./.

Nesse sentido, as contratações diretas a serem enquadradas no âmbito da Lei n. ./


não se confundem em absoluto com as contratações emergenciais típicas, seja pelo proce-
dimento diferenciado tratado pela norma, seja pela aplicação direcionada e temporária.

Assim, ainda que haja eventualmente similaridades, as hipóteses de dispensa de licita-


ção são material e faticamente distintas, devendo ser tratadas de forma independente.
Nesse sentido, ressaltando as peculiaridades da situação de pandemia tratada pela Lei
federal ./, manifestou-se a Advocacia Geral da União:
Não nos afigura como razoável pressupor qualquer tipo de limitação à contra-
tação que não esteja expressa na legislação, ainda que com base em jurisprudência
trazida de casos anteriores porque, a rigor, potencialmente não há situações ante-
riores que se assemelham à presente. Em uma situação em que o colapso do siste-
ma é uma realidade, não se mostra razoável supor que a melhor opção seria que
cada procedimento de dispensa fosse provisório e necessariamente acompanhado
de uma licitação futura. (Parecer n. //CNMLC/CGU/AGU)

Cumpre destacar, ainda, que essa nova hipótese de dispensa de licitação não tem
limite de valor. Uma vez atendidos os demais requisitos, a nova dispensa aplica-se
a qualquer valor.

  
Nos termos do artigo º - , a aquisição de bens e a contratação de serviços a que se
refere o caput do art. º (o que inclui serviços de engenharia) não se restringe a equipa-
mentos novos, desde que o fornecedor se responsabilize pelas plenas condições de uso e
funcionamento do bem adquirido. Isso ocorre por que diante da situação de necessidade
de todos os entes federados por equipamentos a serem utilizados, no combate à pan-
demia, como respiradores, por exemplo, pode haver uma escassez desses produtos no
mercado. Sendo assim, a lei admite a aquisição de equipamentos usados conquanto haja
a responsabilização do fornecedor pelo adequado funcionamento dos bens.

Novamente, ressalta-se que segundo a redação do artigo º-, para fins de contrata-
ção via dispensa de licitação, presumem-se atendidas as condições de ocorrência de
emergência; necessidade de pronto atendimento da situação de emergência; existência
de risco à segurança de pessoas, obras e bens; e limitação de contratação à parcela
necessária para a situação de emergência.

O Tribunal de Contas do Paraná esclarece que as presunções supramencionadas têm


por principal objetivo auxiliar o poder público quando da tomada de decisões dentro
do período de exceção vivenciado pelo país haja vista que, ao se deparar com a neces-
sidade de realizar contratações em curto prazo para o enfrentamento da emergência,
o gestor se encontra impossibilitado de observar os requisitos legais usualmente exigi-
dos para contratações realizadas em período de normalidade. Por expressa disposição
legal, o gestor público está exonerado de comprovar dentro do procedimento adminis-
trativo de dispensa de licitação a presença das condições que autorizam a contratação
direta relacionada ao enfretamento da pandemia decorrente do coronavírus. Ocorre,
portanto, uma inversão do ônus da prova em benefício do agente público contratante.

No entanto, a presunção estabelecida no artigo º- deve ser compreendida como pre-
sunção de caráter relativo, de modo a não conferir imunidade absoluta ao gestor público
quanto a eventuais questionamentos ou impugnações que possam ser levantados acerca
da possível presença das condições fáticas que autorizaram a contratação direta.

  
Assim, em que pese seja presumida a presença das condições emergenciais, essa presun-
ção admite prova em contrário seja pelos órgãos de controle externo, pelo Poder Judici-
ário, pelo Ministério Público ou mesmo por qualquer cidadão no exercício do controle
social. (Info- , )

Salienta-se ainda que o inciso  do artigo º-B, conforme já mencionado, exige na fase
preliminar da contratação a demonstração do nexo de causalidade entre a aquisição/
contratação e o atendimento à situação de emergência que respalde a utilização do regi-
me diferenciado e excepcional previsto na Lei Federal nº. ./.

Assim, a despeito da presunção relativa de veracidade quanto às condições emergen-


ciais que autorizam a contratação direta, é imprescindível que o gestor público tome as
cautelas minimamente necessárias com vistas a se certificar de que a contratação direta
não será utilizada de forma desvirtuada ou desalinhada das condições fáticas previstas
na Lei nº ./. (Info- , )

O artigo º- , por sua vez, admite que nas contratações para aquisição de bens, ser-
viços e insumos utilize-se termo de referência simplificado ou projeto básico simpli-
ficado, apresentando os seguintes elementos: declaração do objeto (definição do ob-
jeto); fundamentação simplificada da contratação (justificativa); descrição resumida
da solução apresentada; requisitos da contratação; critérios de medição e pagamento;
estimativas dos preços e adequação orçamentária. Atente-se para o fato de que mes-
mo em situação de emergência, em razão da pandemia, tais instrumentos continuam
necessários, sendo prevista apenas a adoção de versões simplificadas, com o intuito de
se assegurar maior celeridade nas contratações.

E, por fim, o artigo º -  admite que na hipótese de haver restrição de fornecedores ou


prestadores de serviço, a autoridade competente, excepcionalmente e mediante justifi-
cativa, poderá dispensar a apresentação de documentação relativa à regularidade fiscal
e trabalhista ou, ainda, o cumprimento de um ou mais requisitos de habilitação, ressal-
vados a exigência de apresentação de prova de regularidade relativa à Seguridade Social

  
e o cumprimento do disposto no inciso  do caput do art. º da Constituição, o
qual se refere à proibição de trabalho noturno, perigoso ou insalubre aos menores de
dezoito anos e de qualquer trabalho aos menores de dezesseis anos, salvo na condição
de aprendiz, a partir de quatorze anos.

Charles, ao se manifestar a respeito deste dispositivo da lei, defende que:


os documentos de habilitação devem ser vistos como requisitos relativos, que pos-
suem uma função dada pelo constituinte, qual seja, serem indiciários de que o
licitante ou contratado é capaz de cumprir suas obrigações. Infelizmente, na prá-
tica das licitações, houve uma disfunção no uso das habilitações, o que apenas
prejudica a busca pela proposta mais vantajosa. A Lei avançou corretamente e, na
minha opinião, foi até tímida, pois não deveria conter a ressalva em relação à prova
de regularidade relativa à Seguridade Social. Ora, imaginemos que exista apenas
um fornecedor possível para a aquisição de respiradores, necessários para salvar
a vida de milhares de brasileiros: deixaremos de comprar esses aparelhos, porque
esse fornecedor está em débito com a Seguridade Social? (Charles: , )

Não apresentando regularidade fiscal, previdenciária ou trabalhista, o fiscal do contrato


deverá ficar atento às legislações editadas pelo Governo Federal, com orientações sobre
o tema. Nesse sentido, Domingues ,  destaca as seguintes:
Circular nº , de  de março de  – Dispõe sobre a suspensão da exigi-
bilidade do recolhimento do Fundo de Garantia do Tempo de Serviço () refe-
rente às competências março, abril e maio de , diferimento dos respectivos
valores sem incidência de multa e encargos, regularidade do empregador junto ao
 e dá outras providências.
Instrução Normativa nº ., de  de abril de  – Prorroga o prazo da
apresentação da Declaração de Débitos e Créditos Tributários Federais () e
da Escrituração Fiscal Digital da Contribuição para o PIS/Pasep, da Contribuição
para o Financiamento da Seguridade Social (Cofins) e da Contribuição Previden-
ciária sobre a Receita (-Contribuições).

  
Portaria Conjunta nº , de  de março de  – Dispõe sobre a prorro-
gação do prazo de validade das Certidões Negativas de Débitos relativos a Cré-
ditos Tributários Federais e à Dívida Ativa da União () e Certidões Positivas
com Efeitos de Negativas de Débitos relativos a Créditos Tributários Federais e
à Dívida Ativa da União (), em decorrência da pandemia relacionada ao
coronavírus (COVID-).

Ao fiscal de contrato cabe acompanhar as certidões emitidas e, posteriormente, ao final


da pandemia e com a consequente retomada das atividades, solicitar à empresa a de-
monstração da quitação das obrigações trabalhistas e previdenciárias para cada empre-
gado alocado na prestação de serviços (extrato da conta do  e do  de qualquer
empregado), sem o afastamento da realização de fiscalização por amostragem, discipli-
nado pela Instrução Normativa  nº /. (Domingues, , )

Portanto, esses cuidados deverão ser adotados pelo fiscal do contrato, uma vez que fina-
lizada a pandemia, caberá a ele verificar as demonstrações de quitações de obrigações
trabalhistas e previdenciárias.

A Lei federal ./ trouxe ainda a possibilidade de, mediante justificativa da


autoridade competente, dispensar-se excepcionalmente a estimativa de preços na
fase interna à contratação direta por licitação dispensável, com permissão expressa
de que os preços obtidos não impeçam a contratação pelo Poder Público por valo-
res superiores decorrentes de oscilações ocasionadas pela variação de preços, sendo
necessária justificativa nos autos (nova redação atribuída ao artigo º-E, §º e § º
da Lei Federal nº ./.

Note-se que, a lei não abandona os princípios da economicidade e da vantajosidade,


mas apenas os relativiza, uma vez que no §º, admite que, em caráter excepcional, “me-
diante justificativa da autoridade competente, será dispensada a estimativa de preços”
e no § º complementa a exceção informando que a aquisição de bens ou a contratação
de serviços por valores superiores ao estimado não maculam a contratação, uma vez

  
que as oscilações mercadológicas decorrentes da grande procura por insumos de saú-
de pode afetar, em poucas horas, os preços referenciais. Convém mencionar que, por
se tratar de exceção à regra da apresentação de justificativa dos preços, tal situação
deve ser obrigatoriamente justificada.

Desse modo, sempre que possível o termo de referência ou o projeto básico devem con-
ter o preço estimado da contratação, baseando-se num dos referenciais fornecidos pelo
legislador no art. º-E, § º, , cabendo, excepcionalmente, a justificativa da sua não-
apresentação, conforme o § º ou a sua extrapolação, de acordo com o § º, todos da Lei
./ (Manasfi ).

Outra alteração legislativa importante de mencionar refere-se à Medida Provisória nº


 de  de maio de  que adequou os limites de dispensa durante o estado de cala-
midade pública reconhecido pelo Decreto Legislativo nº , de  de março de .

Tal  foi além daquelas tratadas até o presente momento, posto que ampliou o limite
previsto no artigo , I e II, da lei nº ./ para R ., e R ., respec-
tivamente, independente da relação do objeto contratado ao enfrentamento da pande-
mia, contudo limitado ao período de calamidade pública em função da pandemia.

Conforme mencionado na Exposição de Motivos referente à  nº /, o aumento


do limite de valor para compra direta objetiva mitigar custos processuais e propiciar
agilidade na contratação e nos pagamentos, principalmente ao considerar-se a escassez
de recursos de pessoal, em face do estado de calamidade.

Contratação de Empresas Inidôneas


Outro dispositivo que chama a atenção no que se refere às consequências para o Direito
Administrativo é a nova redação dada ao artigo º, § º, da Lei Federal nº ./,
pela Medida Provisória nº /. Este dispositivo preceitua que excepcionalmente,
será possível a contratação de fornecedora de bens, serviços e insumos de empresas
que estejam com inidoneidade declarada ou com o direito de participar de licitação ou

  
contratar com o Poder Público suspenso, quando se tratar, comprovadamente, de única
fornecedora do bem ou serviço a ser adquirido.

Este ponto é preocupante, pois altera-se a Lei Federal nº ./ para admitir que o
Poder Público possa contratar diretamente, mediante dispensa de licitação, por preços
que podem ser excessivos, inclusive de empresas inidôneas.

Indagado a respeito desse novo dispositivo, Charles (: ), assim se manifestou:
Creio que foi uma medida interessante e adequada ao momento!

Já defendíamos, em nosso livro Leis de Licitações Públicas Comentadas e nas aulas,


a possibilidade de, excepcionalmente, afastamento cautelar, pela Administração,
dos efeitos restritivos das sanções administrativas que geram restrição ao direito
de ser contratado. Em uma situação de crise, mesmo diante de restrições ao direito
do particular de ser contratado, em função da aplicação de uma sanção administra-
tiva, a hipótese em que ele é o único fornecedor do bem ou serviço a ser adquirido,
necessário ao atendimento de relevante demanda administrativa, pode justificar o
afastamento desta restrição. Deve ser feita uma ponderação de interesses entre o
princípio da legalidade e os princípios da eficiência e da razoabilidade. Seria razo-
ável deixar a sociedade sem o atendimento de uma necessidade relevante, sensível,
prestigiando a restrição aplicada? A Lei nº ./ facilitou a solução desse
dilema, estabelecendo ela mesma essa possibilidade de afastamento dos efeitos res-
tritivos das sanções administrativas. (Charles, )

Todavia, a decisão de contratar de empresa inidônea deve ser devidamente motivada,


demonstrando-se se tratar da única empresa fornecedora do bem sendo adotada a
devida cautela e precaução.

É importante ressaltar que todas essas alterações empreendidas pela Lei federal
./ e pelas posteriores medidas provisórias visaram tornar o processo de con-
tratação mais célere com o intuito de adequá-lo à situação fática da pandemia. Contudo,

  
não prescinde o administrador da cuidadosa motivação e justificativa dos atos adotados
com fulcro na lei, uma vez que, posteriormente, essas contratações se sujeitarão aos de-
vidos controles, ocasião na qual deverá estar devidamente comprovada a ocorrência das
situações fáticas autorizadoras da adoção desse regime especial.

Repercussões da pandemia no Direito Administrativo


Feitas essas considerações acerca das principais alterações ocorridas no normativo
referente à contratação, há que se considerar que muito provavelmente, o momento
posterior à pandemia será de judicialização excessiva. Isso por que a pandemia gerou
inúmeras alterações contratuais que levam a impactos no equilíbrio econômico finan-
ceiro contratual. A título de exemplo, pode-se cogitar a redução de número de usuários
de serviços públicos executados em regime de concessão, como o transporte público.
Nesse sentido, Camarão e Linhares (, ) apontam a importância de se pensar na
adoção de medidas complementares de resolução de conflitos, já existentes no ordena-
mento jurídico brasileiro, para atenuar as consequências negativas e os prejuízos para
os órgãos públicos, empresas e sociedade, por meio da agilidade no equacionamento e
eficiência na gestão do impasse.

Segundo as autoras:
Certamente, o diálogo como centro da solução de conflitos no contexto da pandemia
e pós-pandemia pode ser a prevenção ou o remédio mais adequado para superar as
dificuldades, ultrapassar os problemas e caminhar para o novo trilho que as relações
privadas e entes públicos hão de trilhar. (Camarão e Linhares ,)

Nesse sentido, vale registrar que a Lei n. ./, estabelece em seu artigo , § º,
que os conflitos relativos ao equilíbrio econômico-financeiro em contratos celebrados
entre a Administração Pública e particulares podem ser resolvidos por meio de media-
ção, sendo o acordo reduzido a termo, constituindo título executivo extrajudicial.

Essa solução parece muito adequada e escapa aos institutos tradicionais de Direito Ad-
ministrativo, especialmente às visões mais clássicas da ideia da indisponibilidade do

  
interesse público, convidando à uma reflexão que ressignifique o interesse público e
busque soluções alternativas aos conflitos que envolvem a Administração Pública.

Cabe salientar, como destacado por Camarão e Linhares (, ) que o Projeto de Lei
nº ./ que se encontra no Senado e trata da nova lei de licitações e contratos, em
harmonia com a lei de mediação, prevê um capítulo específico dos meios alternativos de
prevenção e resolução de controvérsias, permitindo a utilização da conciliação, media-
ção, comitê de resolução de disputas e arbitragem. Do mesmo modo, o Projeto de Lei n.
/, da autoria do Senador Antônio Anastasia estabelece a possibilidade de adita-
mento dos contratos administrativos vigentes quando da publicação da lei, para prever
a adoção de meios alternativos de solução dos conflitos, especialmente a arbitragem e a
mediação para solucionar conflitos relacionados a direitos patrimoniais disponíveis.

Desse modo, percebe-se que a busca por formas alternativas de resolução de conflitos
será muito adequada ao momento posterior à pandemia, encontrando guarida no Direi-
to Administrativo de vanguarda, que busca uma Administração Pública mais partici-
pativa (Netto ).

A possibilidade de realização do pagamento antecipado


A Medida Provisória nº / foi editada com o intuito de (i) autorizar pagamentos
antecipados nas licitações e nos contratos; (ii) adequar os limites de dispensa de licita-
ção; e (iii) ampliar o uso do Regime Diferenciado a quaisquer obras, serviços, compras,
alienações e locações de contratações públicas durante o estado de calamidade pública
reconhecido pelo Decreto Legislativo nº /.

O artigo º, II, da MP / autoriza o pagamento antecipado nas licitações e nos con-
tratos pela Administração, desde que represente condição indispensável para obter o bem
ou assegurar a prestação do serviço; ou propicie significativa economia de recursos.

A ampliação das hipóteses para realização do Regime diferenciado de Contratações.


O Regime Diferenciado de Contratações Públicas -  foi introduzido no ordena-

  
mento jurídico brasileiro por meio da Lei nº ./, regulamentado pelo De-
creto nº ./, como um rito de contratação e licitação alternativo ao previsto
na Lei nº ./.

Pelos bons resultados alcançados, o  teve seu escopo ampliado pelas Leis nº
./, ./, ./ e ./, passando a ser utilizado para ações
do Programa de Aceleração do Crescimento (); obras e serviços de engenharia no
âmbito do ; obras e serviços de engenharia para construção, ampliação e reforma e
administração de estabelecimentos penais e unidades de atendimento socioeducativo;
ações no âmbito da segurança pública; obras e serviços de engenharia, relacionadas a
melhorias na mobilidade urbana ou ampliação de infraestrutura logística; contratos de
locação de bens móveis ou imóveis, nos quais o locador realiza prévia aquisição, cons-
trução ou reforma substancial, com ou sem aparelhamento de bens, por si mesmo ou
por terceiros, do bem especificado pela administração; e ações em órgãos e entidades
dedicados à ciência, à tecnologia e à inovação.

Na época, buscava-se a instituição de um procedimento de licitação e contratação mais


eficiente e flexível para obras, serviços e compras pertinentes aos Jogos Olímpicos e Parao-
límpicos de , a Copa das Confederações de  e a Copa do Mundo de , sem que
fosse necessário se ater aos excessivos formalismos demandados pela Lei nº ./.

No que atine especificamente à ampliação do , a exposição de motivos revela que


“um dos grandes impactos positivos da medida é evitar a paralisação das obras públi-
cas no País, tendo em vista a quarentena vivenciada para o enfrentamento da pande-
mia, em que parte dos servidores e colaboradores está em trabalho remoto e, portanto,
não pode realizar as licitações presenciais, o que pode comprometer a efetiva entrega
de políticas públicas à população - que, nesse momento, necessita da celeridade estatal
para, por exemplo, construções emergenciais de centros hospitalares.” Nesse senti-
do, é oportuna e apropriada “a ampliação do Regime Diferenciado de Contratações, a
única modalidade para a contratação de obras que atualmente pode ser realizada de
forma eletrônica.”

  
A  / incentiva que todos os Entes Federados – União, Estados, Municípios
e Distrito Federal – usem o RDC, dentro do Sistema de Compras do Governo Federal,
“de forma simples, rápida, e sem qualquer ônus (...), no formato eletrônico”, porque
essa modalidade é “bastante ágil, moderna, eficiente e transparente, em praticamente
todos seus processos de compras, já que não há limite de valor para sua utilização”
(Vieira et al )

De acordo com a exposição de motivos, os principais beneficiados serão Estados e


Municípios, “que poderão se valer dessa modalidade, seja no momento atual, para en-
frentamento da emergência de saúde pública decorrente do coronavírus, seja para dar
seguimento a processos que eventualmente se encontrem paralisados”.

Com isso, fica claro o propósito, a intenção, que motiva a edição da  : viabilizar
meios para que órgãos e entidades da União, dos Estados, dos Municípios e do Distrito
Federal, possam garantir rápida resposta para a premente necessidade de mobilização
de esforços para fomentar as atividades essenciais, sejam elas vinculadas diretamente
ao enfrentamento sanitário à pandemia da COVID-, sejam para estimular a economia
e gerar empregos, numa tentativa de combater os efeitos do coronavírus sobre o setor
produtivo e o mercado de trabalho, seja para impedir a paralisia nos certames públicos
de obras e serviços de engenharia que estavam com dificuldades de realização por não
gozarem de uma modalidade eletrônica (Vieira et al )

Princípio da Publicidade: Ameaças e consequências para o controle social


Dentro do paradigma de Estado Democrático de Direito, instaurado pela Constituição
da República de , tem grande destaque a concepção de uma Administração mais
participativa. E, sem dúvidas a participação dos cidadãos na gestão da coisa pública de-
pende necessariamente da concretização do princípio da publicidade.

Nesse sentido, surtiram preocupação as disposições da Medida Provisória n. , de


 de março de , que estabeleceu a suspensão dos prazos de resposta a pedidos
de acesso à informação nos órgãos ou nas entidades da administração pública, cujos

  
servidores estejam sujeitos a regime de quarentena, teletrabalho ou equivalentes e que,
necessariamente, dependam de acesso presencial de agentes públicos encarregados da
resposta; ou agente público ou setor prioritariamente envolvido com as medidas de en-
frentamento da situação de emergência de que trata esta Lei.

Tal norma foi impugnada por meio de Ação Direta de Inconstitucionalidade – ADI
, na qual o relator, Ministro Alexandre de Moraes deferiu medida liminar para de-
terminar a suspensão da eficácia do art. º-B da Lei ./, incluído pelo art. º da
Medida Provisória /.

Por ser uma questão sensível ao controle social a decisão merece ser analisada. Foram
ajuizadas três ações diretas de inconstitucionalidade – ADI ., . e . –, cujo
pedido foi a declaração de inconstitucionalidade do art. º-B da Lei ./, in-
cluído pelo art. º da Medida Provisória /, que dispõe sobre as medidas para
enfrentamento da emergência de saúde pública de importância internacional decor-
rente do coronavírus.

O dispositivo em questão preceituava que:


“Art. º-B. Serão atendidos prioritariamente os pedidos de acesso à informação,
de que trata a Lei nº ., de , relacionados com medidas de enfrentamento
da emergência de saúde pública de que trata esta Lei.
§ º Ficarão suspensos os prazos de resposta a pedidos de acesso à informação nos
órgãos ou nas entidades da administração pública cujos servidores estejam sujei-
tos a regime de quarentena, teletrabalho ou equivalentes e que, necessariamente,
dependam de:
I acesso presencial de agentes públicos encarregados da resposta; ou
II agente público ou setor prioritariamente envolvido com as medidas de enfren-
tamento da situação de emergência de que trata esta Lei.
§ º Os pedidos de acesso à informação pendentes de resposta com fundamento
no disposto no § º deverão ser reiterados no prazo de dez dias, contado da data
em que for encerrado o prazo de reconhecimento de calamidade pública a que se

  
refere o Decreto Legislativo nº , de  de março de .
§ º Não serão conhecidos os recursos interpostos contra negativa de resposta a
pedido de informação negados com fundamento no disposto no § º.
§ º Durante a vigência desta Lei, o meio legítimo de apresentação de pedido de
acesso a informações de que trata o art.  da Lei nº ., de , será exclusi-
vamente o sistema disponível na internet.
§ º Fica suspenso o atendimento presencial a requerentes relativos aos pedidos de
acesso à informação de que trata a Lei nº ., de . (Brasil, )
Resumidamente, os questionamentos apresentados nas mencionadas ações de in-
constitucionalidade propostas foram os que se seguem.

A  . foi proposta pela Rede Sustentabilidade sob o fundamento de que o disposi-
tivo citado violou os arts. º, XXXIII; , § º, II; e , § º, da Constituição Federal.

O Partido requerente alega que o dispositivo impugnado limita o direito à informação


do cidadão pelas seguintes razões: (a) suspender os prazos de resposta a pedidos de
acesso à informação, (b) impedir o conhecimento de recursos interpostos contra esta
negativa de resposta e (c) dificultar seu posterior acesso, por exigir a necessidade de
reiteração do pedido quando findo o estado de calamidade pública. Ademais, afirma
que o dispositivo mitiga o controle social às ações públicas por significar obstáculo
desproporcional e não razoável ao direito de acesso à informação.

Por sua vez, o Conselho Federal da Ordem dos Advogados do Brasil -  aduz,
na ADI . que o supracitado artigo º B viola os arts. º; º, XXXIII; , § º, II; ,
caput; e , § º, da Constituição Federal.

Sustenta, ainda, que tal dispositivo estaria eivado de: (a) inconstitucionalidade formal,
por afrontar a separação dos poderes e por não preencher os requisitos de relevância e
urgência necessários para a edição de Medida Provisória; e (b) inconstitucionalidade
material, pois limitaria o direito à informação, à transparência e à publicidade. Quanto
ao vício formal, aduz que a Lei de Acesso à Informação –  (Lei ./) já prevê,

  
em seu art. , § º, , disposição aplicável a um cenário de crise, o que rechaçaria o
atropelamento do processo legislativo e a consequente edição de Medida Provisória
sobre a matéria. Sustenta, ainda, carência da exposição de motivos em comprovar os
requisitos do art. , caput, da Lei Magna Federal.

No que se refere ao vício material, apresenta os seguintes argumentos: (a) suspende os


prazos de resposta a pedidos de acesso à informação, (b) viola o devido processo legal
ao impedir o conhecimento de recursos interpostos contra esta negativa de resposta, (c)
impõe ônus excessivo ao cidadão ao exigir a reiteração do pedido quando findo o estado
de calamidade pública, e (d) a existência de meio menos gravoso já previsto em Lei (art.
, § º, , da ), nesse sentido a Medida Provisória cercearia os direitos constitucio-
nais à informação, à transparência e à publicidade.Em sequência, o Ministro. Alexandre
de Moraes, do Supremo Tribunal Federal - , na  , suspendeu os efeitos do
art.º da MP /, que pretendia suspender os prazos de respostas de pedidos de
acessos à informação.

Argumentou o Ministro Alexandre de Moraes que: “a suspensão de prazos de respostas


de pedidos de acessos à informação, mesmo durante o estado de calamidade do CO-
VID-, pretende transformar a exceção – o sigilo das informações – em regra, afastan-
do a plena incidência dos princípios da publicidade e da transparência”.

Posteriormente, o Partido Socialista Brasileiro também ingressou com pedido de im-


pugnação ao art. º B da Medida Provisória, mediante  ., na qual requer-se a
declaração de inconstitucionalidade dos §§ º, º e º do art. º-B da Lei n. ./
por alegada violação aos arts. º, , ,  e , e , caput e § º, II, da Cons-
tituição da República.

Em suma, o  argumenta que o dispositivo busca impedir a aplicação da Lei de


Acesso à Informação a setores da Administração Pública empenhados no combate à
pandemia ao (a) blindar de forma desarrazoada o acesso à informação, (b) flexibilizar
a obrigação pública de acesso às informações e (c) suprimir possibilidade de recurso

  
contra atos administrativos que neguem resposta às solicitações apresentadas com
base da Lei de Acesso à Informação aos órgãos e agentes envolvidos com o enfrenta-
mento à pandemia de COVID-. Nesse sentido, o  sustenta que o referido dispo-
sitivo viola os princípios da legalidade, da motivação dos atos administração, da efici-
ência, do devido processo administrativo, do contraditório e ampla defesa e do direito
de petição. Ademais, requer medida liminar para suspensão imediata dos efeitos do
dispositivo impugnado.

Em Despacho de //, por se tratar de assuntos conexos, o Ministro Alexandre


de Moraes determinou o apensamento das s . e . à  . e requisitou,
em todos os autos, informações ao Presidente da República e ao Congresso Nacional.

A Presidência da República informou que a atual pandemia significa situação singular


e excepcional de emergência de saúde pública, que justifica e legitima as modifica-
ções legais realizadas. Nesse viés, afirma ser necessária a redução na força de trabalho
presencial, de modo que os princípios estampados no texto constitucional, ao invés
de vedar, na verdade autorizam as alterações que vêm sendo promovidas por meio de
medidas provisórias.

A Advocacia-Geral da União por sua vez apresentou informações pela improcedên-


cia da ação. Argumenta que “pretendeu-se com a nova norma atender à necessidade
de se preservar os servidores e os próprios cidadãos com a redução de deslocamen-
tos e exposições neste período. Em um momento em que a recomendação técni-
ca de saúde é para se evitar deslocamentos e exposição, revela-se perfeitamente
adequada uma norma temporária e extraordinária que suspende o atendimento
presencial aos pedidos feitos com base na  e que determina que a apresentação
desses pedidos deve ser feita por meio do sistema disponível na internet”. Também,
afirma que a medida harmoniza a relação entre a situação excepcional atual e o de-
ver de transparência e informação da Administração Pública, além de homenagear
os direitos à saúde e à vida.

  
O Senado Federal manifestou-se no sentido de que a análise da juridicidade e da con-
veniência e oportunidade da MP nº / seria de competência legislativa exclusiva
do Congresso Nacional, sendo situação absolutamente excepcional a intervenção, nesse
momento, do Poder Judiciário.

A Câmara dos Deputados, por sua vez, informou que as matérias constantes da referida
Medida Provisória encontram-se submetidas à apreciação do Congresso Nacional, que
formará seu juízo sobre a constitucionalidade da proposta nos termos regimentais.

Em sessão do pleno, realizada de forma virtual, no dia  de abril, o Ministro relator


Alexandre de Moraes apresentou seu voto o qual foi referendado pelos demais Minis-
tros. Em síntese, seguem, nos parágrafos seguintes, os principais argumentos destaca-
dos pelo Ministro.

A Constituição da República Federativa do Brasil, de  de outubro de , consagrou


expressamente o princípio da publicidade como um dos vetores imprescindíveis à Ad-
ministração Pública, conferindo-lhe absoluta prioridade na gestão administrativa e ga-
rantindo pleno acesso às informações a toda a sociedade. À consagração constitucional
de publicidade e transparência corresponde a obrigatoriedade do Estado em fornecer as
informações solicitadas, sob pena de responsabilização política, civil e criminal, salvo
nas hipóteses constitucionais de sigilo.

A participação política dos cidadãos em uma Democracia representativa somente se


fortalece em um ambiente de total visibilidade e possibilidade de exposição crítica das
diversas opiniões sobre as políticas públicas adotadas pelos governantes, além da neces-
sária fiscalização dos órgãos governamentais, que somente se torna efetivamente possí-
vel com a garantia de publicidade e transparência.

Arremata seu pensamento informando que o acesso às informações consubstancia-se


em verdadeira garantia instrumental ao pleno exercício do princípio democrático, que
abrange “debater assuntos públicos de forma irrestrita, robusta e aberta”.

  
Nesse sentido, esclarece que a publicidade específica de determinada informação so-
mente poderá ser excepcionada quando o interesse público assim determinar. Portan-
to, salvo em situações excepcionais, a Administração Pública tem o dever de absoluta
transparência na condução dos negócios públicos, sob pena de desrespeito aos artigos
, caput, e º, incisos  e .

Esclarece, por fim, que o art. º-B da Lei ./, incluído pelo art. º da Medida
Provisória /, não estabelece situações excepcionais e concretas impeditivas de
acesso à informação, pelo contrário, transforma a regra constitucional de publicidade
e transparência em exceção, invertendo a finalidade da proteção constitucional ao livre
acesso de informações a toda a Sociedade.

Desse modo, o Tribunal, por unanimidade, referendou a medida cautelar anteriormente


deferida para suspender a eficácia do art. º-B da Lei nº ./, incluído pelo art. º
da Medida Provisória nº /, nos termos do voto do Relator. (.. (Sessão
realizada inteiramente por videoconferência - Resolução //).

Parece acertada a decisão, na medida em que consagra os princípios da publicidade,


motivação e transparência tão caros ao ordenamento jurídico brasileiro, uma vez que
contribuem para a concretização de uma Administração Pública mais participativa e
para o exercício da cidadania e do controle social.

A respeito disso, já se manifestou o Tribunal de Contas do Estado do Paraná, ao res-


saltar que no intuito de reforçar a publicidade e permitir a avaliação concomitante por
parte do controle social e do controle externo, a redação do artigo º, § º, da Lei Federal
nº. ./ é clara ao definir que “todas as contratações ou aquisições realizadas com
fulcro nesta Lei serão imediatamente disponibilizadas em sítio oficial (...)”.

Apenas a título ilustrativo, como boas práticas, cita-se que a Controladoria-Geral da


União () criou uma página específica do Portal de Transparência para divulgar da-
dos das contratações emergenciais realizadas com fulcro na Lei ./, enquanto a

  
Controladoria Geral do Estado de Minas Gerais (-) consolidou, em uma página
do Portal da Transparência, os dados das referidas contratações emergenciais.

A Transparência Internacional também aponta condutas que devem ser adotadas pelo
gestor público com o intuito de se assegurar a transparência e dados abertos, a adequa-
da administração dos recursos, prestação de contas, garantia à concorrência econômica,
acompanhamento dos gastos públicos em situações emergenciais. Nesse sentido, sugere
que a designação e utilização dos recursos destinados à emergência devem ser informa-
das de maneira completa, contínua, oportuna, verdadeira, verificável e em linguagem de
fácil compreensão pelo cidadão, publicadas em formato de dados abertos, garantindo
acessibilidade a diferentes tipos de públicos. (Transparência Internacional )

Recomenda-se, portanto, que a administração pública disponibilize as informações


diretamente no Portal de Transparência que mantém, tratando-se de boa prática a
identificação específica das aquisições que se refiram ao enfrentamento da calamida-
de pública.

Conclusão
Muito rapidamente, o Direito Administrativo foi demandado a oferecer respostas aos
dilemas e desafios trazidos pela pandemia da COVID . Em um primeiro momento,
o Direito Administrativo se valeu de institutos tradicionais, muito relacionados ao
“Direito Administrativo da força”, consagradores dos atos de império, como a requi-
sição e medidas de isolamento, quarentena, realização compulsória de exames, testes,
vacinação, além de restrições excepcionais e temporárias à circulação, entrada e saída
do país, dentre outras.

Em um segundo momento, foram sendo buscadas soluções que trouxessem celeridade


e simplificassem as contratações públicas. Nesse sentido, foram editadas normas am-
pliando as hipóteses de dispensa de licitações, simplificando o procedimento adotado,
ampliando a possibilidade de aplicação do Regime Diferenciado de Contratação, sem
prescindir da motivação e publicidade.

  
Quais soluções o Direito Administrativo apresenta e estaria ele pronto para atender a
esse cenário? Essas questões se apresentam e sinalizam que uma nova forma de compo-
sição de conflitos, para além da atuação judicial, se mostra necessária para os conflitos
que envolvam a Administração Pública, uma vez que a pandemia gerará inúmeras lides
envolvendo repactuação de equilíbrio financeiro de contratos, responsabilidade civil e
administrativa, dentre outras.

O cenário ainda é de muitas incertezas e os danos ainda impossíveis de medição. De


qualquer sorte, não se pode imaginar outra solução para estes casos, senão o diálogo e o
entendimento de que situações extraordinárias e de repercussão geral devem ser trata-
das com bastante cautela, sem descurar dos princípios constitucionais estatuídos na Lei
Magna Federal, que sinaliza para uma Administração Pública menos unilateral e mais
participativa. Nesse desiderato, a mediação e a arbitragem parecem ser instrumentos
adequados e consagradores de uma concepção de Administração participativa.

Referências
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Brasil, Constituição da República Federativa do Brasil.
Disponível em <http://www.planalto.gov.br/ccivil_/constituicao/constituicao.htm>
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Complementar nº , de  de maio de , a ocorrência do estado de calamidade pública,
nos termos da solicitação do Presidente da República encaminhada por meio da Mensagem nº ,
de  de março de .
Disponível em < http://www.planalto.gov.br/ccivil_/portaria/DLG-.htm>
Acesso em  jun. .

  
Brasil, Lei ., de  de junho de . Regulamenta o art. , inciso , da Constituição Federal,
institui normas para licitações e contratos da Administração Pública e dá outras providências.
Disponível em <http://www.planalto.gov.br/ccivil_/leis/lcons.htm> Acesso em  mai de 
Brasil, Lei ., de  de fevereiro de , Dispõe sobre as medidas para enfrentamento da emergência
de saúde pública de importância internacional decorrente do coronavírus responsável pelo surto
de .
Disponível em <http://www.planalto.gov.br/ccivil_/_ato-//lei/L.htm>
acesso em  mai de 
Brasil, Medida Provisória , de  de março de , Altera a Lei nº ., de  de fevereiro de ,
para dispor sobre procedimentos para aquisição de bens, serviços e insumos destinados ao
enfrentamento da emergência de saúde pública de importância internacional decorrente
do coronavírus.
Disponível em <http://www.planalto.gov.br/ccivil_/_ato-//Mpv/mpv.htm>
Acesso em  mai 
Brasil, Medida Provisória nº , de  de março de . Altera a Lei nº ., de  de fevereiro
de , que dispõe sobre as medidas para enfrentamento da emergência de saúde pública
de importância internacional decorrente do coronavírus responsável pelo surto de , e revoga
o art.  da Medida Provisória nº , de  de março de .
Disponível em <http://www.planalto.gov.br/ccivil_/_ato-//Mpv/mpv.htm>
acesso em  mai 
Brasil, Medida Provisória nº , de  de abril de . Estabelece normas sobre compras
públicas, sanções em matéria de licitação e certificação digital e dá outras providências.
Disponível em < http://www.planalto.gov.br/ccivil_/_ato-//Mpv/mpv.
htm:~:text=MEDIDAPROVISCRIANCBACDE
DEABRILDE&text=Estabelecenormassobrecompras
pCBAblicas,digitaledCAoutrasprovidCAAncias.>
acesso em  jun 

  
Brasil, Medida Provisória nº , de  de maio de . Autoriza pagamentos antecipados nas
licitações e nos contratos, adequa os limites de dispensa de licitação e amplia o uso do Regime
Diferenciado de Contratações Públicas - RDC durante o estado de calamidade pública reconhecido
pelo Decreto Legislativo nº , de  de março de 
Disponível em < http://www.planalto.gov.br/ccivil_/_ato-//Mpv/mpv.htm>
acesso em  jun 
Brasil, Portaria , de  de fevereiro de . Declara Emergência em Saúde Pública de importância
Nacional () em decorrência da Infecção Humana pelo novo Coronavírus (-nCoV).
Disponível em < http://www.planalto.gov.br/CCIVIL_/Portaria/prt--ms.htm>
Acesso em  jun. 
Brasil, Projeto de Lei ., de  de novembro de . Altera a lei nº ., de  de junho de ,
que regulamenta o art. , inciso , da Constituição Federal, institui normas para licitações
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<https://www.camara.leg.br/proposicoesWeb/fichadetramitacao?idProposicao=>
Acesso em  jun. .
Brasil, Projeto de Lei ., de  de abril de .
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internacional decorrente do coronavírus (COVID-)>
Acesso em  de jun. 
Brasil. Supremo Tribunal Federal. Ação Direta de Inconstitucionalidade  (processos apensados
ADI  e ). O Tribunal, por unanimidade, referendou a medida cautelar anteriormente
deferida para suspender a eficácia do art. º-B da Lei nº ./, incluído pelo art. º da Medida
Provisória nº /, nos termos do voto do Relator. Falou, pelo requerente, o Dr. Marcus Vinicius
Furtado Coêlho. Ausente, justificadamente, o Ministro Celso de Mello. Presidência do Ministro Dias
Toffoli. Plenário, .. (Sessão realizada inteiramente por videoconferência - Resolução
//STF).
Disponível em < http://portal.stf.jus.br/processos/detalhe.asp?incidente=>
acesso em  mai
Camarão, T. e Linhares, C.. Os impactos da pandemia do COVID  nas contratações públicas: a hora
e a vez da mediação in Fórum de Contratação e Gestão Pública. Belo Horizonte, ano , n. ,
maio de .

  
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Acesso em  jun. 

  
Impartición de justicia: actividad esencial
que no debe suspenderse
Ricardo Sodi Cuellar

Introducción
La emergencia sanitaria que prevalece a nivel mundial, consecuencia del virus SARS-
CoV- y la pandemia generada por su enfermedad COVID-, ha provocado que en todo
el mundo se emitan medidas para evitar su propagación. En nuestro país, el Consejo
General de Salud emitió tres acuerdos. El primero, del  de marzo, a través del cual
reconoció la epidemia de enfermedad por el virus SARS-CoV (COVID-) en México,
como una enfermedad grave de atención prioritaria, así como se establecen las activida-
des de preparación y respuesta ante dicha epidemia.

En el segundo acuerdo, del  de marzo, señaló los días inhábiles del  de marzo al 
de abril para efectos de la realización de trámites administrativos; y en el tercer acuer-
do, de  de marzo declaró como emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, a la
epidemia de enfermedad generada por el citado virus.

Derivado de estos acuerdos, la Secretaría de Salud del Gobierno Federal emitió el Linea-
miento general para mitigación y prevención de COVID- en espacios públicos cerrados,
relativo a las medidas sociales establecidas para reducir la frecuencia de contacto entre
las personas para disminuir el riesgo de propagación. Además, en el país se adoptaron
diversas medidas de contención sanitaria, como privilegiar el trabajo a distancia y uso
de la tecnología, para mantener a las diferentes empresas, organizaciones y organismos
en funcionamiento.

  
A pesar de las medidas de distanciamiento social para evitar la propagación del virus,
en el propio acuerdo de  de marzo se destacaron las actividades esenciales que no se
pueden suspender; entre otras, la impartición de justicia.

En el Poder Judicial del Estado de México, se asumió el compromiso de preservar la salud


de los colaboradores y sus familiares. El Consejo de la Judicatura determinó priorizar la
estabilidad de sus servidores públicos; pero, también adoptó medidas que permitieron
cumplir con su obligación legal de impartición de justicia, que no puede detenerse por
ser una actividad esencial.

De esta forma, durante la mayor parte de tiempo transcurrido por la emergencia sani-
taria, mantuvo casi la totalidad de sus servicios a través del Tribunal Electrónico, y se
preparó para el regreso seguro a las actividades presenciales, en congruencia con el Plan
de Regreso Seguro a las actividades Económicas, Sociales, Gubernamentales y Educati-
vas con motivo de la enfermedad por el virus (COVID-), emitido por el Gobierno del
Estado de México.

Por ello, se relata, como se vivió la época pandémica y los resultados de un Poder Judicial
moderno y a la vanguardia, que desde hace varios años invirtió en tecnología; lo que
le ha permitido cumplir con su obligación constitucional y legal de impartir justicia,
a pesar de las condiciones de salud, para no suspender sus servicios en beneficio de la
sociedad mexiquense.

  
Cronología de la impartición de justicia durante la pandemia generada por
el COVID-

Creación del Comité para la Prevención de Riesgos Sanitarios del Poder Judicial

Antes de declararse el estado de emergencia por las autoridades de salud en el país, y


ante la inminente toma de decisiones que implicaría el manejo de la situación, el Poder
Judicial del Estado de México creó una unidad denominada Comité para la Prevención
de Riesgos Sanitarios, encargada de los temas siguientes:
Detección, manejo y seguimiento de trabajadores sospechosos, contactos, confir-
mados y su reincorporación laboral.
Contar y aplicar programa de capacitación para servidores públicos sobre medi-
das de seguridad sanitaria.
Utilizar un instrumento de registro y seguimiento para identificar síntomas y
contactos en el trabajo y en la comunidad de donde es originario el trabajador.
Vigilar que las personas que hayan tenido COVID- o hayan convivido con algún
familiar que lo padezca o lo haya padecido, no sea víctima de discriminación.
Observar que se cumplan las campañas de difusión sobre medidas de seguridad
sanitaria.
Promover cursos y talleres de apoyo emocional para enfrentar el duelo ante la
pandemia y sus consecuencias.
Dar seguimiento y supervisar la implementación y el cumplimiento de los proce-
sos de limpieza y desinfección de los inmuebles.
Aplicar y documentar acciones de supervisión o verificación del cumplimiento a
los lineamientos de distanciamiento (tecnológicos, visuales, documentales, etc.)
que deben seguir los servidores judiciales.

Además, se creó un micrositio en el que se informan los avances y condiciones en los


que se encuentra la situación relacionada con el Poder Judicial.

  
Se ordenó la sanitización de instalaciones del Poder Judicial, contando con una unidad
interna para aplicar de manera programada los procesos y de manera extraordinaria
cuando se presenten casos confirmados.

Reconocimiento de la contingencia sanitaria y suspensión de actividades presenciales

El Consejo de la Judicatura, mediante acuerdo del  de marzo de , comunicado


a través de la circular /, determinó suspender las actividades en órganos juris-
diccionales y unidades administrativas, como medida de prevención de riesgos ante la
contingencia sanitaria del coronavirus (COVID-), en pro de la salud y bienestar de
los usuarios de los servicios de administración de justicia y de los servidores públicos
judiciales.

Al momento de emitir esta determinación, el comportamiento de COVID- se encon-


traba en la Fase , de acuerdo a lo establecido por la Organización Mundial de la Salud,
y como medida de prevención ante el eventual paso a Fase  de transmisión regional co-
munitaria, en el país se estableció la Jornada Nacional de Sana Distancia, para la ralen-
tización de la transmisión de dicha enfermedad, considerando entre las medidas la sus-
pensión de actividades masivas, así como suspensión temporal de diversas actividades.

Razón por la cual, la suspensión de actividades de Órganos Jurisdiccionales; Centros


de Convivencia Familiar; del Centro Estatal de Mediación, Conciliación, y de Justicia
Restaurativa y de la Escuela Judicial, se decretó por el período comprendido del  de
marzo al  de abril, suspendiéndose, en consecuencia, audiencias, términos y plazos
jurisdiccionales y administrativos.

Sin embargo, conscientes de que en la actividad jurisdiccional se deben atender temas


que no admiten demora, se exceptuaron de la suspensión los casos siguientes:

Los Juzgados de Control; los Juzgados de Control Especializados en el Sistema Integral


de Justicia Penal para Adolescentes; el Juzgado Especializado en Cateos y Órdenes de

  
Aprehensión en Línea; así como el Magistrado en turno que sustancie el recurso de ape-
lación contra la negativa de órdenes de cateo en línea.

Esencialmente, los Jueces de Control en materia penal y los Especializados en el Sistema


Integran de Justicia Penal para Adolescentes, durante esta etapa atendieron diligencias
de control de detención y vinculación a proceso.

Se ordenó que los Jueces en materia Penal de Primera Instancia, los Jueces de Ejecución
de Sentencias del Sistema Tradicional Penal y los Juzgados de Ejecución de Sentencias
del Sistema Procesal Acusatorio, implementaran guardias para atender casos urgentes
o que no admitan demora, en un horario de : a : horas.

Se instruyó también para que, en materia familiar, los magistrados, los jueces y el encar-
gado de oficialías de partes común, de acuerdo a la demanda del servicio, implementa-
ran guardias en Salas, Juzgados y Oficialías de Partes Común, para el efecto de decretar
medidas provisionales relativas a pensiones alimenticias y violencia familiar, en un ho-
rario de : a : horas.

En materia administrativa, con la finalidad de no obstaculizar el avance de las activi-


dades, los titulares de las Direcciones y Coordinaciones Generales determinaron las
guardias correspondientes y asignaron los asuntos que se debían atender de manera
presencial o a distancia.

Ampliación de la suspensión de actividades presenciales


Mediante Acuerdo del Pleno del Consejo de la Judicatura del Estado de México, de  de
marzo de , se extendió el periodo de suspensión de las actividades en de los Órga-
nos Jurisdiccionales; Centros de Convivencia Familiar; del Centro Estatal de Mediación,
Conciliación y de Justicia Restaurativa y de la Escuela Judicial, hasta el  de abril

En congruencia con la determinación del Consejo de Salubridad General, que, según la


publicación en el Diario Oficial de la Federación del  de marzo, declaró emergencia

  
sanitaria por causa de fuerza mayor a la epidemia de enfermedad generada por el mul-
ticitado virus, entre las medidas de seguridad sanitaria acordadas ordenó la suspensión
al  de abril de las actividades en los sectores público, privado y social, con el fin de
contener la transmisión del virus mencionado.

El acuerdo del Consejo de la Judicatura dejó subsistente el anterior que mantenía en


funcionamiento las actividades esenciales; sin embargo, en ese primer acuerdo, se ex-
ceptuó de la suspensión, entre otros casos, en materia familiar, a las Oficialías de Partes
común; de las cuales se encontraban operando las  que existen en el Poder Judicial del
Estado de México, por lo que se requería que todo el personal adscrito a ellas acudiera
diariamente al desarrollo de sus actividades.

Por esa razón, se instrumentó que sólo nueve oficialías continuaran en operación, (se
redujo la operación únicamente a aquellas que funcionan como Oficialías de Partes Co-
mún), aunado a establecer un rol de guardias para la atención.

Las Oficialías en funcionamiento eran las siguientes:

  
Es importante resaltar que, mediante Acuerdo del Pleno del Consejo de la Judicatura,
del  de abril, para la materia familiar, se determinó la ampliación de las medidas provi-
sionales y de protección exceptuadas de suspensión, en los siguientes casos:

Para decretar la separación de personas como acto prejudicial o dentro de juicio; y


Para resolver cuestiones relativas a depósito de menores como acto prejudicial o dentro
de juicio.

Fomento al Tribunal Electrónico y capacitación para su uso


Mediante Acuerdo del Pleno del Consejo de la Judicatura del Estado de México, de  de
abril de , se determinó la implementación de acciones que permitieran la reactiva-
ción gradual de actividades jurisdiccionales en el período de suspensión.

La parte considerativa de este acuerdo señala que el Consejo de la Judicatura Mexiquen-


se, velando constantemente por una administración de justicia pronta, considera que
existen ciertas actividades que los órganos jurisdiccionales podrían realizar de manera
remota y con medidas de seguridad y sana distancia, que deben implementarse hasta en
tanto las condiciones de la emergencia decretada permitan reactivar la actividad juris-
diccional, regresando paulatinamente a la normalidad.

Por lo que se implementó el desarrollo de las acciones siguientes:


Fomentar como acción común a todas las materias el fortalecimiento del Tribunal
Electrónico, a través del uso de la firma electrónica (FeJEM) y correo electrónico
institucional para recibir notificaciones.
La página oficial del Poder Judicial del Estado de México contiene la herramien-
ta mediante la cual es posible obtener en línea la firma electrónica (FeJEM) y
correo electrónico institucional, encontrándose al servicio de los usuarios en la
plataforma YouTube el tutorial respectivo bajo la liga: https://www.youtube.com/
watch?v=wFtLvEPMxo
Brindar capacitación institucional y externa para el uso de las herramientas infor-
máticas con que cuenta el Poder Judicial.

  
Se establecieron cronogramas de capacitación, tanto para servidores públicos ju-
diciales, como abogados externos.

Derivado de este acuerdo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo
de la Judicatura sostuvo reuniones virtuales con asociaciones profesionales de aboga-
dos de carácter nacional, como la Barra Mexicana Colegio de Abogados, la Asociación
nacional de Abogados de Empresa, así como muchas de las registradas en el Estado
de México, para darles a conocer los alcances del Tribunal Electrónico y ofrecerles los
cursos de capacitación.

Además, sostuvo reuniones virtuales con titulares de diversas dependencias, como la


Fiscalía General de Justicia, el Instituto de la Defensoría Pública, entre otras.

A partir de este acuerdo, los integrantes del Consejo de la Judicatura comenzaron re-
uniones virtuales de evaluación, prácticamente diarias, para analizar los avances y to-
mar decisiones que permitieran mejorar las acciones implementadas para mantener ac-
tivo el servicio de impartición de justicia a través del Tribunal Electrónico.

Ampliación de los servicios de Tribunal Electrónico y Operación del Centro Estatal


de Mediación, Conciliación y de Justicia Restaurativa
El  de abril de , el Pleno del Consejo de la Judicatura determinó prorrogar la sus-
pensión de labores en órganos jurisdiccionales y unidades administrativas, pero, ade-
más amplió los servicios del Tribunal Electrónico y emitió los Lineamientos Generales
de Operación de los Servicios del Centro Estatal de Mediación, Conciliación y de Justicia
Restaurativa, dejando vigentes los acuerdos anteriores; por lo que, en materia penal y
familiar se continuaba con la atención de cuestiones urgentes que no admiten demora.

Para la ampliación de servicios a distancia, el Poder Judicial contaba con un robusto


equipamiento y desarrollo de sistemas, conformado como Tribunal Electrónico, no solo
de la más moderna tecnología, sino con controles de seguridad, que permitía seguir tra-
bajando en algunos procesos jurisdiccionales indispensables para la seguridad jurídica

  
de las personas; por lo que, se consideró viable ampliar los servicios de impartición de
justicia de forma remota.

Dada la relevancia del servicio que se presenta en la materia penal, el Consejo de la


Judicatura consideró que existen ciertas actividades que los órganos jurisdiccionales
podrían realizar a distancia y con medidas de seguridad y distanciamiento social, para
reactivar la función jurisdiccional, de forma gradual.

En materia familiar, civil y mercantil, también existen procedimientos de orden público


e interés social, que deben contar con tribunales que administren justicia para atender-
los conforme los principios constitucionales.

Así, en materia penal, además de las diligencias de control de detención y vinculación a


proceso, se implementaron:
Procedimientos abreviados
Procedimientos donde se solicite el sobreseimiento de la causa
Audiencias intermedias
Providencias precautorias para la restitución de derechos en favor de
las víctimas
Entre otros

Para prevenir las eventualidades que pudieran resultar en la materia penal, como es el
caso de los detenidos, testigos, peritos, etc., que puedan presentar síntomas de la enfer-
medad, para los casos urgentes o que no admitan demora se consideró adecuado que en
dichos casos se hiciera uso de la telepresencia.

Los Tribunales de Alzada en materia penal debían sesionar sus asuntos vía remota,
emitiendo resoluciones en aquellos tocas donde las partes no solicitaron celebración
de audiencia, y las resoluciones debían ser notificadas a través de las cuentas de correo
electrónico proporcionadas por el Poder Judicial, al tramitar la FeJEM.

  
En materia familiar, se instauraron los procedimientos de:
Divorcio por mutuo consentimiento
Identidad de persona
Dependencia económica
Acreditación de concubinato

Se reanudaron actividades del Juzgado Especializado en Procedimientos de Adopción,


Restitución Internacional de Menores y demás especiales, en casos de emergencia.

Se ordenó que podían ratificarse convenios o contratos, sólo en aquellos asuntos en


que no fuera necesario realizar citaciones y se estuviera en condiciones de ser resueltos,
como los juicios sucesorios de tramitación especial, de rectificación de acta de naci-
miento y de declaración de presunción de muerte.

En materia civil, se ordenó la reanudación de los procesos donde las partes se encon-
traran emplazadas a juicio y contaran con la FeJEM, por lo cual se podían reanudar los
términos para las actuaciones judiciales.

En el Juzgado Civil en Línea se reanudan asuntos como procedimientos judiciales no


contenciosos tales como:
Consumación de usucapión
Ratificación de contratos o convenios

En materia mercantil, se ordenó reanudar actividades en todo procedimiento conten-


cioso, en que ya estuviera fijada la litis y las partes manifestaran su interés en conciliar;
por lo que, podían presentar en forma electrónica el convenio correspondiente para que,
mediante el uso de la FeJEM, se señalara día y hora de audiencia, en que se determine lo
relativo a su ratificación y aprobación.

  
Además, en aquellos procedimientos del orden mercantil, donde las partes involucradas
se encontrarán debidamente emplazadas a juicio y contaran con la FeJEM, se podían
reanudar los términos para las actuaciones judiciales.

Para el desarrollo de las audiencias en las distintas materias, se privilegió el uso de la


telepresencia, y como antecedente que las partes contaran con la FeJEM.

Tratándose de convivencias familiares supervisadas, se ordenó su reactivación a partir


del  de mayo; ello, por considerar que mediante acuerdo previo se aprobó la reforma
al Reglamento de los Centros de Convivencia Familiar del Poder Judicial del Estado de
México, por el que se implementa como nueva modalidad la convivencia electrónica
mediante el uso de tecnología.

El Programa de Convivencia Electrónica además contempló campañas de acompaña-


miento y talleres psicoeducativos a través del micrositio del Centro de Convivencia Fa-
miliar en la página del Poder Judicial del Estado de México; por lo que, las convivencias
debían reactivarse con la finalidad de favorecer el proceso de separación, así como, con-
tinuar la labor de revalorar a la persona y la trascendencia de la familia en la historia de
vida de cada ser humano.

Se ampliaron los servicios del Centro Estatal de Mediación, Conciliación y de Justicia


Restaurativa del Poder Judicial del Estado de México, en términos de Lineamientos Ge-
nerales de Operación aprobados en el propio acuerdo; lo que permitió desarrollar sesio-
nes de mediación-conciliación de forma remota.

La estructura administrativa de la institución continuaría con actividades a distancia y


únicamente las presenciales necesarias para no obstaculizar el desarrollo de los proce-
sos que se encontraran vigentes o los urgentes.

Mecanismos para mantener y ampliar los servicios a distancia y bases para la reanuda-
ción gradual de labores en órganos jurisdiccionales y unidades administrativas

  
Mediante Acuerdo del Consejo de la Judicatura de  de mayo, se implementaron los
mecanismos que permitieron mantener y ampliar servicios a distancia a través del Tri-
bunal Electrónico y se establecieron las bases para la reanudación gradual de labores en
órganos jurisdiccionales y unidades administrativas.

Con este acuerdo, el Poder Judicial reanudó prácticamente todos los servicios de im-
partición de justicia a través del Tribunal Electrónico, únicamente se exceptuó el inicio
de los juicos ejecutivos civil o mercantil, cuyo primer acto requiere necesariamente la
presencia de un servidor público judicial en el domicilio de la parte demandada.

Una de las grandes novedades de este acuerdo lo constituyó la forma de dar continuidad
a los juicios que ya se hubieran iniciado y que sólo una de las partes contara o, en su
caso, obtuviera la FeJEM; así como en aquellos casos en que se intentara el emplaza-
miento de demandas en materia civil y mercantil.

Se podía dar publicidad de estas actuaciones a la parte demandada, a través de una ex-
hortación remitida mediante el Servicio Postal Mexicano o cualquier otro servicio de
mensajería, a costa del interesado. Dicha exhortación debía contener los datos básicos de
identificación del procedimiento, para que la parte demandada comparezca a imponerse
de la demanda vía Tribunal Electrónico y estar en posibilidad de plantear su defensa, si así
lo considera de su interés. Este aviso de publicidad o exhortación no sustituía al emplaza-
miento formal. Sin embargo, si el demandado optaba por comparecer a juicio a través del
Tribunal Electrónico, se le señalaba día y hora para que el notificador judicial practique el
emplazamiento. Una vez firmada, vía electrónica, la notificación correspondiente, el Tri-
bunal liberaba en el Expediente Electrónico el traslado correspondiente. De esta manera,
la parte demandada tenía acceso al escrito inicial de demanda y sus anexos digitalizados.

Respecto a la reanudación de actividades presenciales, el pronunciamiento del Conse-


jo de la Judicatura se sujetó a la determinación de la autoridad sanitaria. Pues no se
contaba con una fecha cierta que garantice el inicio de cada etapa considerada en el
semáforo de control epidemiológico. Se ordenó, entonces, que se publicaría en la página

  
electrónica del Poder Judicial, el estado de alerta para cada una de las regiones judiciales
y municipios que las conforman y, cuando hubiere un cambio en la situación sanitaria,
el propio Consejo de la Judicatura emitirá el acuerdo correspondiente.

En consecuencia, se prorrogó la suspensión de actividades presenciales en órganos ju-


risdiccionales y unidades administrativas, por el período del  al  de junio de dos
mil veinte. Lo anterior, sin perjuicio de que el semáforo sanitario permita anticipar las
actividades presenciales en determinadas regiones o distritos judiciales, o, en su caso,
municipios donde se ubiquen instalaciones del Poder Judicial, por encontrarse en Alto
riesgo (naranja), Riesgo Intermedio (amarillo) o en Bajo Riesgo (verde).

Reanudación parcial de labores presenciales de los órganos jurisdiccionales y uni-


dades administrativas del Poder Judicial del Estado de México y Protocolo Sanita-
rio Preventivo para el Regreso Seguro
Por acuerdo del Consejo de la Judicatura del Estado de México del  de junio de ,
se determinó la reanudación parcial de labores presenciales de los órganos jurisdiccio-
nales y unidades administrativas del Poder Judicial y se emitió el Protocolo Sanitario
Preventivo para el Regreso Seguro.

Este acuerdo se emitió en congruencia con el Plan de Regreso Seguro a las Actividades
Económicas, Sociales, Gubernamentales y Educativas con motivo de la enfermedad por
el virus (COVID-), emitido por el Gobierno del Estado de México, en donde se estable-
ció la matriz de reapertura por nivel de riesgo sanitario. En lo referente a la reapertura
de las distintas áreas del Gobierno Estatal, se estableció que sería de forma gradual, con-
forme a la evolución del Semáforo de Control Epidemiológico de cada región; indicando
que, en el máximo de alerta sanitaria, las actividades que de manera directa son necesa-
rias para atender la contingencia sanitaria son las involucradas en la seguridad pública,
la procuración e impartición de justicia, la atención a víctimas y búsqueda de personas.

  
Razón por la cual, se emitió el Protocolo Sanitario Preventivo para el Regreso Seguro que,
en concordancia con los semáforos establecidos en el Plan de Regreso Seguro, el retorno
a las actividades sería de la forma siguiente:

Para el caso del semáforo naranja, los titulares de los órganos jurisdiccionales o unida-
des administrativas son los encargados de determinar quiénes son los servidores públi-
cos que deberán acudir al desarrollo de sus actividades presenciales.

Ello no es condición para que las personas que no acudan a desarrollar actividades pre-
senciales dejen de estar a disposición en el horario oficial de las actividades que les sean
encomendadas por sus titulares y que deberán cumplir a distancia.

Por otra parte, se establecieron las condiciones en las cuales deberían acudir las perso-
nas, tanto servidores públicos judiciales, como personas externas, y que entre otras son:
Permitir tomar la temperatura
Acudir con cubreboca
No portar joyería
Se exceptúa la obligación de uso del uniforme a servidores públicos judiciales y
sin corbata para el caso de los hombres
Usar los tapetes sanitizantes colocados en los accesos
Retirarse en caso de presentar síntomas de la enfermedad

  
Declaratoria de reanudación de términos, plazos procesales e inicio de activida-
des presenciales
El  de julio de , la autoridad sanitaria en el Estado de México anunció que el Se-
máforo de Control Epidemiológico se encontraría en nivel “naranja” en toda la entidad,
a partir del  de julio de .

En congruencia con esta determinación y con el acuerdo anterior del Consejo de la Ju-
dicatura, este determinó la reanudación parcial de las actividades presenciales a partir
del  de julio.

En consecuencia, se ordenó la reanudación de términos, plazos procesales en los órganos


jurisdiccionales y unidades administrativas; además, se conminó a todos los servidores
públicos judiciales a observar estrictamente el Protocolo Sanitario Preventivo para el
Regreso Seguro a las Instalaciones del Poder Judicial y que el Comité para la Prevención
de Riesgos Sanitarios de la institución, en el ámbito de sus atribuciones, vigile la debida
observancia del protocolo.

Resultados del Tribunal Electrónico durante la Pandemia


El Poder Judicial del Estado de México, ha sabido capitalizar la situación de salud que se
presentó en el mundo, para que la impartición de justicia, como servicio esencial, no se
detenga. Aprovechó la infraestructura tecnológica en la que ha invertido desde hace va-
rios años para seguir brindando servicios de impartición de justicia de calidad, humana
y cercana a la sociedad.

Los números dan cuenta de ello, mientras otros Tribunales de los estados o incluso la
Federación, durante la etapa de contingencia iniciaron con el desarrollo de sus tribuna-
les electrónicos, el Poder Judicial mexiquense fortaleció sus servicios.

Durante esta nueva época, en materia penal, desarrolló en promedio  audiencias dia-
rias y emitió la primera sentencia condenatoria completamente en línea, el  de mayo,
por el delito de abuso sexual en contra de una menor.

  
A partir del  de mayo, implementó las convivencias virtuales supervisadas y el  de
junio llevó a cabo la primera adopción vía remota.

La estadística de todas las acciones se refleja en las imágenes siguientes:

  
Ha sido gracias a las acciones implementadas en el Poder Judicial, y a su Tribunal Elec-
trónico, que se ha mantenido un trabajo adecuado; reduciendo lo más posible el rezago
que se pudiera haber presentado, de no contar con la tecnología que se ha aplicado.

Por esa razón, al concluir el mes de junio, únicamente se contaba con un déficit de asun-
tos radicados del  y en asuntos concluidos del , en comparación con los números
reportados en el mismo período del año anterior. Mientras que en otros tribunales los
rezagos son mucho mayores en ambos rubros.

El virus que ha provocado la enfermedad del COVID- y, en consecuencia la pandemia


mundial, llegó para quedarse. Mientras no exista una vacuna que ermita regresar a nues-
tras actividades de manera normal, tenemos que asumir las acciones necesarias para que
muchas actividades esenciales no se detengan, como la impartición de justicia.

  
En el Poder Judicial del Estado de México hemos asumido este compromiso con res-
ponsabilidad profesional y ética, hemos puesto todo nuestro esfuerzo para cumplir con
la sociedad mexiquense. La cronología de los acuerdos tomados por el Consejo de la
Judicatura y las estadísticas dan cuenta de ello.

Hoy asumimos un cambio total de época, en la que los retos son cada vez mayores, nos
encontramos en vísperas de regresar a actividades presenciales bajo ciertas condiciones,
pero no dejaremos de promover el Tribunal Electrónico y sus beneficios. Es en beneficio
de la impartición de justicia y para servir a los ciudadanos mexiquenses.

Fuentes de información
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Consultada el  de julio de  en la liga: http://web.pjedomex.gob.mx/
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Consultada el  de julio de  en la liga: https://anteelcoronavirus.yoporlajusticia.gob.mx/
Plan de Regreso Seguro a las actividades Económicas, Sociales, Gubernamentales y Educativas
con motivo de la enfermedad por el virus (COVID-). Emitido por el Gobierno del Estado de México,
consultado el  de julio de  en la liga. https://drive.google.com/file/d/toZPgHKdGqAEP_
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Acuerdo por el que el Consejo de Salubridad General reconoce la epidemia de enfermedad por el virus
SARS-CoV (COVID-) en México, como una enfermedad grave de atención prioritaria, así como
se establecen las actividades de preparación y respuesta ante dicha epidemia. De fecha  de marzo
de , publicado en el Diario Oficial de la federación el  de marzo de , consultado el  de
julio de  en la liga:http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=&fecha=//
Acuerdo por el que el Consejo de Salubridad General señala los días inhábiles del  de marzo al  de
abril de , para efectos de la realización de trámites administrativos. De fecha  de marzo de
, publicado en el Diario Oficial de la federación el mismo día, consultado el  de julio de 
en la liga: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=&fecha=//

  
Acuerdo por el que se declara como emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, a la epidemia de
enfermedad generada por el virus SARS-CoV (COVID-). De fecha  de marzo de , publicado
en el Diario Oficial de la federación el mismo día, consultado el  de julio de  en la liga:
https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=&fecha=//
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga:http://gestion.pjedomex.gob.mx/
gestion/WebAvisos/-CIRCULAR-.pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga:http://gestion.pjedomex.gob.mx/
gestion/WebAvisos/-CIRCULARNO...pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga: http://gestion.pjedomex.gob.mx/
gestion/WebAvisos/-CIRCULAR_.pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga: http://gestion.pjedomex.gob.mx/
gestion/WebAvisos/-CIRCULAR-.pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga: http://gestion.pjedomex.gob.mx/
gestion/WebAvisos/-CircularNo.-.pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga: http://web.pjedomex.gob.mx/
images//documentos/circular_.pdf
Circular /, del Consejo de la Judicatura del Estado de México. Consultada en la página del Poder
Judicial del Estado de México el  de julio de  en la liga: http://web.pjedomex.gob.mx/
images//documentos/CIRCULAR.pdf

  
Experiencias de legislar en épocas de pandemia: el Congreso
mexicano y el COVID-.
Juan Pablo Aguirre Quezada

Reflexiones iniciales
El surgimiento y propagación del coronavirus (COVID-) a finales de  tomó
por sorpresa a las administraciones públicas en todo el mundo y a diferentes ni-
veles, tanto nacionales, subnacionales y los organismos internacionales. En el caso
de México, el Gobierno Federal implementó la Jornada Nacional de sana distancia
a partir del  de marzo de ; lo que generó la adopción de acciones públicas
destinadas a evitar posibles contagios, tanto en la iniciativa privada como en las
instituciones gubernamentales.

El presente estudio aborda la situación vivida en la Cámara de Diputados y el Senado de


la República ante la contingencia del COVID- mediante cuatro tópicos: Actividades
del Congreso Mexicano antes de la Jornada Nacional de sana distancia; Reflexiones de
legislar ante una emergencia nacional e internacional; Propuestas de legislar a distancia;
y Comunicación oficial ante la pandemia. La idea principal es reflexionar acerca de la
importancia de legislar ante una emergencia de tal magnitud, toda vez que la última
experiencia en la ausencia de actividades del Congreso Mexicano se remonta a  años,
desde las funciones de la honorable  Legislatura que fue abolida por ordenes del
1 Posdoctorado en Control Parlamentario por la Universidad de Alcalá de Henares y la Academia Internacional de
Ciencias Político Administrativas y Estudios de Futuro (LAPAS); y Posdoctorado en regímenes Políticos Comparados por la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Universidad de Colorado -LAPAS. Doctorado en Humanidades y Maestría
en Historia de México por la Universidad Latinoamericana, Maestría en Administración Pública por la Universidad del
Valle de México. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM

  
dictador Victoriano Huerta. Así, pese a situaciones de emergencia como guerras, te-
rremotos o huracanes, el trabajo legislativo continúo avanzando; por lo que el reto del
Congreso Mexicano frente a la amenaza del COVID- es continuar con su funciona-
miento, por lo que se deberán analizar las diferentes iniciativas para su operación con
las medidas de sana distancia.

Actividades del Congreso Mexicano antes de la Jornada Nacional


de sana distancia
El segundo periodo del segundo año de sesiones de la  Legislatura (-)
inició el  de febrero de ; no obstante, debido al día feriado en conmemoración
del aniversario de la promulgación de la Constitución Política de , la instalación
tanto de la Cámara de Diputados como del Senado de la República se celebró hasta el
martes  de febrero. Cabe destacar que en esa fecha, la pandemia del COVID- era ya
una emergencia en China; se había reportado el primer caso en Tailandia ( de enero),
lo que a la postre era el primero en otro país distinto al del origen; además de que la
Organización Mundial de la Salud () publicó el Plan Estratégico de Preparación y
Respuesta de la comunidad internacional para ayudar a los Estados con sistemas de
salud más frágiles a protegerse (, ), el  de febrero. Por lo que la contingencia
venía creciendo a escala internacional.

En el Poder Legislativo mexicano el trabajo de las y los legisladores se desarrolló de


forma ordinaria el mes de febrero y mediados de marzo, fecha en que se comenzó a
distribuir información oficial acerca de los riesgos del coronavirus, así como recomen-
daciones de higiene y sana distancia. En el Senado de la República el primer llamado
por parte de las y los representantes populares acerca del coronavirus se realizó por
parte de la Senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, quien ingresó un punto de
acuerdo para realizar un “exhorto al titular del Ejecutivo Federal, para que a través del
Sector Salud, se analicen y determinen medidas preventivas indispensables para evitar
el contagio del virus -nCoV o Coronavirus” (Senado, . a). Por su parte, en la
Cámara de Diputados, la primera comunicación oficial acerca de esta enfermedad la
realizó la Junta de Coordinación Política mediante un acuerdo aprobado por  votos

  
a favor, cero en contra y cero abstenciones, en el que se exhorta a las dependencias del
Sector Salud a fortalecer protocolos en aeropuertos y puertos por coronavirus, además
de “ hacer públicos los protocolos de actuación que han realizado para detectar los casos
de dicho virus y a emitir información clara y oportuna de los síntomas y posibles formas
de contagio para mantener alerta a la población” (Diputados,  a).

Los principales temas que estaban en la agenda de las fuerzas parlamentarias en el se-
gundo periodo del segundo año de la  Legislatura eran la regulación del uso de la
mariguana; los salarios de los servidores públicos, y la elección de cuatro consejeros del
Instituto Nacional Electoral (); entre otros. Si bien se tenían planeadas  sesiones
ordinarias y una de Congreso General, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el
acuerdo de la Jucopo por lo que se establecen las medidas adoptadas ante la pandemia
del coronavirus (COVID-) el  de marzo. En dicho documento se hacía citatorio para
que los integrantes de la Cámara Baja pudieran votar con las medidas de sanidad dife-
rentes dictámenes agendados. Entre lo acordado destacan los siguientes dos puntos:
“Como consecuencia de la situación sanitaria prevaleciente en el país derivada
por la presencia del coronavirus, y con el objeto de mitigar su propagación, como
medida preventiva y con fundamento en la última parte del artículo  constitu-
cional, se solicita a la Presidencia de la Mesa Directiva, requiera al Senado de la
República su consentimiento para que esta soberanía no celebre sesiones ordina-
rias por más de tres días a partir del  de marzo” (Diputados,  b).
“En caso de que la contingencia sanitaria impida reanudar actividades, en el mo-
mento conducente los órganos de gobierno podrán solicitar a la Presidencia de
la Mesa Directiva para que, con fundamento en el artículo  constitucional, en
comunicación con su homóloga en la colegisladora, analicen la posibilidad de de-
cretar antes del  de abril, la clausura del Segundo Periodo de Sesiones Ordina-
rias del Segundo Año de Ejercicio y, siendo el caso, se faculte a la Presidencia de la
Mesa Directiva a decretar la clausura respectiva” (Diputados,  b).

Por su parte, en la Cámara alta se presentó el Plan mínimo de operaciones del Senado
de la República el  de marzo de , con características como medidas preventivas

  
que se deberán implementar para el control de los riesgos para la salud que implica la
enfermedad por el virus SARS-CoV (COVID-) aplicables para todo el personal; dis-
tanciamiento social; trabajo a distancia; funcionamiento de las áreas; forma de comu-
nicaciones; entre otros (Senado, . b). Pese a las medidas, aún faltaba poco más de un
mes para el final del periodo ordinario de sesiones.

Además, el Senado de la República estableció un grupo plural de sus integrantes a fin


de dar seguimiento a los efectos de la emergencia ocasionada por el Covid–; la cual
está encargada de analizar “diversos puntos de acuerdo e iniciativas respecto a las
implicaciones de la pandemia en materia de salud, social, económica y financiera, por
lo que el Grupo Plural estará encargado de valorar y generar las propuestas corres-
pondientes” (Senado, . d). No obstante, el número de contagiados y decesos aún
estaba bajo, pero con el riesgo latente de crecimiento, lo cual dificultaría la continua-
ción de actividades presenciales, desde sesiones ordinarias hasta otros eventos que se
realizan en la sede como exposiciones, foros, programas de televisión, posicionamien-
tos, manifestaciones, entre otros.

El funcionamiento del Congreso mexicano durante el mes de abril enfrentó las va-
caciones escolares, además de continuar operando bajo las restricciones propias por
la contingencia del COVID-. Entre las medidas adoptadas destaca que no se cele-
braron las sesiones originalmente programadas, por lo que la última sesión ordinaria
programada se efectuó en la Cámara de Diputados el  de marzo, en la que se llevaron
actividades tales como “Aprueban reformas en materia de elección continua para le-
gisladores federales; certifican acuerdo interno de prevención ante pandemia de CO-
VID-; avalan reformas para diseñar programas de atención a víctimas de violencia
de género; posponen comparecencias de aspirantes a consejeras y consejeros del ;
establecen reglas del procedimiento de Juicio Político en contra de Rosario Robles”
(Canal del Congreso, ).

Ya con las medidas preventivas adoptadas, el  de abril el Senado de la República llevó


a cabo una sesión en que se reconoció la labor de las personas que se desempeñan en los

  
servicios médicos con un minuto de aplausos. Asimismo, se presentó y aprobó el Dicta-
men de la Ley de Amnistía, con el “fin de evitar los contagios por COVID- al interior
de los centros penitenciarios y reivindicar injusticias contra grupos vulnerables, el Pleno
aprobó la norma para perdonar a personas que hayan cometido delitos no graves, sin
violencia y por primera vez” (Senado, . c). Es de destacar que esa sesión fue breve,
las y los senadores tenían cubrebocas o mascarillas protectoras.

El  de abril se clausuró el periodo ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados y


el Senado de la República, tal como lo estipula el artículo  Constitucional, por lo que
entró en funciones la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, integrada por 
diputadas y diputados, así como  representantes de la Cámara Alta; esto, en una época
en que la pandemia generó en México una disminución de las diferentes actividades,
incluidas la labor legislativa. Debido a la falta de condiciones en materia de salubridad,
no se realizaron sesiones durante los primeros días del mes de mayo.

La Comisión Permanente del segundo periodo del segundo año de  Legislatura
realizó una convocatoria oficial para realizar una sesión virtual mediante la plataforma
webex para el miércoles  de mayo, la cual es histórica debido a que es la primera vez
en que se realiza una sesión a distancia, debido a los riesgos existentes para legislar en
alguno de los recintos legislativos. En dicha sesión se recibieron  iniciativas de di-
ferentes integrantes del Poder Legislativo, así como  exhortos; por lo que pese a la
pandemia, el trabajo de las Cámaras de Diputados y el Senado de la República continúo
mediante la participación de las y los legisladores integrantes de la Permanente (Co-
misión Permanente, ). Dicha sesión fue histórica debido a fue la primera vez en la
historia que se celebraba a distancia, aunque hubo diferentes puntos de vista acerca de
la conveniencia o no de continuar con este tipo de legislación.

Algunos legisladores de ambas Cámaras dieron a conocer que se sometieron a las prue-
bas del COVID- y tuvieron un resultado positivo; o bien, reconocieron haber convivi-
do con alguna persona con el padecimiento confirmado. Por lo que además de llevar el
tratamiento tuvieron que aislarse. Esta situación también influyó para que los órganos

  
de dirección del Poder Legislativo tomaran la decisión de reducir sus actividades, lo cual
suponía un nuevo reto para el servicio público a través de la labor realizada en el Senado
de la República y la Cámara de Diputados. Si bien en otras épocas de emergencia en que
no existía la posibilidad de sesionar en el recinto oficial se optó por utilizar un alterno
(como en el incendio de ); la situación actual dificultaba la realización física por los
riesgos de contagio.

Reflexiones de legislar ante una emergencia nacional e internacional


La pandemia del COVID- obligó a distintas administraciones públicas en diferentes
países a realizar su gestión a distancia; lo cual fue más evidente en los Congresos y Par-
lamentos. En ese sentido, en Argentina algunas voces sugieren que esta contingencia
“trajo aparejado la necesidad de acelerar los mecanismos de uso y acceso a la tecnologías
de la información y la comunicación (’s) en todos los órdenes sociales. El Poder Legis-
lativo, en todos sus niveles, no quedó exceptuado de este proceso que se llevó adelante
de forma acelerada y que representa además un desafío para la democracia y la partici-
pación ciudadana” (Cuba, ). Por lo que los adelantos científicos son una alternativa
para continuar con el ejercicio legislativo y del gobierno en acción.

Por su parte, la organización internacional ParlAmericas alertó sobre la importancia


de legislar en un contexto de pandemia por el COVID-, por lo que sugieren que “los
parlamentos pueden establecer un equipo de gestión de crisis compuesto por funcio-
narias/os de alto nivel parte de la administración parlamentaria. Este equipo podría
encargarse de monitorear de cerca la pandemia COVID-, que evoluciona rápida-
mente, para proteger la salud y la seguridad de las y los empleados del parlamento y
mitigar su impacto” (ParlAmericas, ). Esta medida fue adoptada en el caso mexi-
cano con la puesta en marcha del grupo plural en el Senado, que mide los impactos del
coronavirus ante la sociedad.

  
Otras medidas recomendadas por Parlamericas y que fueron puestas en marcha por
los países partes fueron:
Suspender las visitas públicas al parlamento (por ejemplo, el Parlamento de Tri-
nidad y Tobago).
Aumentar la frecuencia de la limpieza y la desinfección en las zonas de alto trá-
fico y las zonas que las personas tocan regularmente (por ejemplo, los puntos de
acceso para entrar y salir del edificio).
Instalar estaciones para desinfectar las manos en zonas de alto tráfico (por ejem-
plo, la Asamblea Nacional de El Salvador).
Restringir el uso de dispositivos y aparatos con pantalla táctil que son provistos o
han sido instalados para uso del público en general.}
Exigir a periodistas y otros visitantes que informen sobre cualquier viaje realiza-
do en los últimos  días y/o cualquier síntoma de enfermedad.
Tomar la temperatura de las personas que ingresan al parlamento (por ejemplo, la
Asamblea Nacional de Panamá) (ParlAmericas, ).

Si bien en la Cámara de Diputados y el Senado mexicanos se realizaron este tipo de


medidas, aún queda el pendiente de contar con normatividades más especificas para
legislar ante una emergencia como la contingencia por el COVID-. Sin embargo, este
es un desafío compartido con otros Congresos y Parlamentos de todo el mundo. Al res-
pecto, en el caso del Congreso de los Diputados en España suspendió actividades, y la
primera sesión en época de emergencia “será un Pleno Extraordinario para convalidar
los últimos decretos aprobados por el Gobierno. Como ha destacado Batet solo estarán
convocados presencialmente los diputados “que tengan que intervenir” para defender
su posición ante cada uno de los textos. Los demás parlamentarios harán uso del voto
telemático” (Gaceta Médica, ). Por lo que la estrategia seguida en la Cámara baja
española fue mixta, con las acciones propias de sanidad que permitan el desarrollo de la
acción parlamentaria.

El Senado de los Estados Unidos tuvo una importante participación en la toma de de-
cisiones relativas a las políticas públicas acerca del COVID- (US Senate, ). El

  
Comité sobre salud, educación, trabajo y pensiones realizó una audiencia acerca del regre-
so al trabajo y a la escuela de forma segura. Dicho comité está formado por  legisladores,
 del Partido Repúblicano y  del Democrata, con la participación de personalidades
como Mitt Romney, Susan Collins, Bernie Sanders, Elizabeth Warren, entre otros.

La Casa de Representantes de Estados Unidos suspendió actividades presenciales du-


rante el mes de abril e inicios de mayo. Sin embargo, durante el  periodo ordina-
rio de sesiones se aprobó la Ley COVID- de Pruebas, Alcance y Contacto con Todos
(), la cual tiene como objetivo “autorizar al Secretario de Salud y Servicios Hu-
manos a otorgar subvenciones a entidades elegibles para realizar pruebas de diagnóstico
para COVID- y actividades relacionadas, como la localización de contactos, a través
de unidades móviles de salud y, según sea necesario, en residencias individuales y para
otros fines” (Congress, ). Esta legislación fue el soporte de hacer una política pública
que pudiera dar certeza a una población que padeció el mayor número de infectados y
decesos por esta enfermedad a escala mundial.

En tanto, Guatemala no detuvo su trabajo legislativo pese a la pandemia, por lo que se


celebraron reuniones de comisiones con medidas sanitarias. Al respecto, la diputada
Sofía Hernández -Primera Vicepresidenta de Junta Directiva- resaltó que “las decisio-
nes legislativas quedan a cargo de una comisión permanente integrada por  diputados,
dirigida por el presidente legislativo de turno, los tres vice presidentes y tres secreta-
rios electos por sorteo, esto según lo establecido en el artículo  de la Ley Interna del
Congreso de la República” (Congreso de Guatemala, ). Por lo que, al término de su
periodo ordinario se organizó el mecanismo para continuar con las labores legislativas
pese a los riesgos por el COVID-.

En otro ejemplo, Italia también continúo con sus labores parlamentarias pese a ser una
nación muy afectada por el brote de coronavirus. No obstante, diferentes tribunos salie-
ron contagiados por dicho padecimiento, lo que originó discusiones acerca de las medi-
das de seguridad al interior de dicho recinto. Ejemplo de estas protestas fueron las ac-
ciones impulsadas por Matteo Salvini, quien con “la Liga han ‘ocupado’… la Cámara de

  
los diputados y el Senado italiano para protestar por la gestión del Gobierno de la crisis
sanitaria y económica provocada por el coronavirus” (El Confidencial, ). Por lo que
el Congreso en Italia fue testigo de la solicitud de respuestas ante la catástrofe vivida por
la población ante el COVID-.

En tanto, la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile () ha ofrecido información


acerca los impactos del Coronavirus en la sociedad a través de su página de internet.
Entre los datos que incluye están los casos localizados en las diferentes regiones, las ini-
ciativas y proyectos de Ley, noticias, publicaciones, entre otros (, ). No obstante,
diferentes actividades programadas tanto en el Senado como en la Cámara baja fueron
pospuestas, tal como el informe presidencial.

El Poder Legislativo de Brasil tomó importantes decisiones durante el azote de la pan-


demia del COVID-, en una región que cobró miles de vida. Quizás la más recordada
fue la aprobación por las y los diputados del país amazónico acerca del uso obligatorio
de cubrebocas o el presupuesto de emergencia para atender la emergencia. Al respec-
to, la medida fue aprobada utilizando el voto a distancia mediante las tecnologías de
la información, aunque con un alto costo social para la población brasileña “debido al
millonario paquete de ayudas económicas anunciado para enfrentar la COVID-, el
Gobierno brasileño aumentó ayer la previsión del déficit fiscal de , que represen-
tará la marca histórica del , por ciento del Producto Interno Bruto, es decir, .
millones de reales (unos . millones de dólares)” (Xinhua, ). Por lo que en las
representaciones de Brasilia si fue posible sesionar mediante videollamadas.

El Congreso de Perú también optó por la celebración de trabajo de manera virtual cla-
sificado en sus comisiones ante los riesgos que pudiesen presentarse por la epidemia de
coronavirus. Uno de los temas más importante a resolver en el contexto de contingencia
es la propuesta del uso de  del canon y regalías mineras para atender los gastos de los
sectores afectados como salud, educación y agricultura. El objetivo “de este dictamen
es implementar y repotenciar los sistemas de salud y educación en las regiones y locali-
dades del Perú, en un contexto emergencia provocada por el COVID-, ley que será de

  
carácter temporal hasta el  de diciembre del ” (Congreso Perú, ). Por lo que
el trabajo legislativo en Lima continúo mediante las tecnologías de la información.
Propuestas de legislar a distancia

En la  Legislatura de la Cámara de Diputados y el Senado de la República se han


presentado cinco iniciativas para validar las sesiones remotas como oficiales. Todas es-
tán pendientes de revisión en las comisiones de los plenos de origen (Tabla ).

  
Tabla . Características de las iniciativas presentadas para sesionar a distancia
en la  Legislatura. .

Fuente: Secretaría de Gobernación. Sistema de Información Legislativa (SIL). Disponible en: http://sil.gobernacion.gob.
mx (Fecha de consulta: 27 de mayo de 2020).

  
De estas cinco iniciativas, la presentada por el Sen. Juan Antonio Martín del Cam-
po () tiene el objetivo de que:
el Senado autorice que las sesiones se lleven a cabo a distancia a través de meca-
nismos de comunicación óptimos, cuando se presente alguna contingencia sani-
taria. Para ello propone: ) autorizar que las sesiones de pleno, comisión, subco-
misión, comité, plenarias de grupos parlamentarios y demás reuniones de trabajo
que estén relacionadas exclusivamente con la actividad parlamentaria, se lleven a
cabo a distancia; ) señalar que una vez recibida la solicitud por parte de un grupo
parlamentario a través de su coordinador, el Presidente o la Presidenta de la Mesa
en la siguiente sesión de Pleno debe incluir esta solicitud como primer punto del
orden día, discutirse y, en su caso, aprobarse con el voto de la mayoría de los sena-
dores presentes; ) indicar que la Mesa Directiva será la única que puede reunirse
presencialmente en el recinto para conducir las sesiones plenarias y asegurar el
debido desarrollo de los debates, discusiones y votaciones, las cuales deben ser
recabadas por la Secretaría de forma nominal (, ).

Un detalle en la iniciativa del Sen. Juan Antonio Martín del Campo es que se avoca sólo
a las actividades del Senado de la República, aunque de forma integral al conjuntar los
esfuerzos de coordinadores parlamentarios y funciones especificas para la Mesa Direc-
tiva como órgano de dirigencia institucional.

En tanto, la propuesta del Dip. Raúl Eduardo Bonifaz Moedano plantea como objeto:
reconocer la validez legal de las sesiones a distancia en el Congreso de la Unión,
sus cámaras ya la Comisión Permanente. Para ello propone establecer la posibi-
lidad de que las sesiones puedan desarrollarse de forma remota solo cuando, de
manera excepcional y por razones de protección civil o por alguna contingencia
sanitaria o cualquier otra situación que impida la presencia física de las y los le-
gisladores en sus respectivas sedes o recintos legislativos, previo acuerdo de sus
órganos de gobierno (, ).

  
En esta iniciativa se observa un planteamiento tanto para el Senado de la República
como para la Cámara de Diputados, debido a que se solicita una modificación a la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en sus artículos , , , ,
,  y .

La iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario del  en el Senado fue la primera
generada para realizar las labores legislativas desde el punto de vista cronológico en el
Congreso de la Unión. Tiene como objeto “poner en operación un sistema electrónico
de sesiones virtuales en el Senado de la República en casos de emergencia por razones de
salubridad, protección civil, seguridad pública, caso fortuito o fuerza mayor” (, ).
Si bien en este documento se incluyen características del sistema electrónico a distan-
cia, facultad de la Mesa Directiva para la instalación, así como la selección de temas a
discutir por emergencia, es exclusivo para la Cámara Alta.

Por su parte, la iniciativa del Dip. Rafael Hernández Villalpando tiene como ob-
jetivo “facultar a la Mesa Directiva y a las comisiones del Congreso de la Unión
para llevar a cabo sesiones de manera remota. Para ello propone determinar que en
el caso de dicha celebración el sistema electrónico a distancia será administrado
por la Secretaría de Servicios Parlamentarios en coordinación con la Secretaría
General con el Apoyo Dirección General de Tecnologías de la Información” (,
). Cabe destacar que esta propuesta es para ambas Cámaras, lo que generara
que fuesen los órganos de cada una descritos que pudiesen realizar las actividades
propuestas, en caso de que se reformen los artículos ,  y  de la Ley Orgánica
del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.

Finalmente, la iniciativa de la Dip. Laura Angélica Rojas Hernández plantea como


objetivo:
establecer las modalidades de las sesiones a distancia, el registro de asistencia y
la votación remota en casos excepcionales. Entre lo propuesto destaca: ) definir
las sesiones a distancia como aquellas que se celebren de manera excepcional por
razones de protección civil o contingencia sanitaria o cualquier otra situación

  
que impida la presencia física de las y los diputados para utilizar los recintos le-
gislativos; ) señalar que el Pleno podrá sesionar y en su caso discutir y votar de
manera remota, previo acuerdo de sus órganos de gobierno; ) establecer que po-
drán tratarse únicamente asuntos considerados urgentes que requieran votación
del Pleno, y deberán ser anunciados e incluidos en la convocatoria que para tal
efecto emita la Presidencia de la Mesa Directiva; ) citar a este tipo de sesiones
utilizando los medios electrónicos disponibles, servicios de difusión de la Cámara
y los medios de comunicación masiva que considere pertinentes, por lo menos
con veinticuatro horas de anticipación; y, ) precisar que la sesión podrá darse
por terminada cuando así lo acuerden la Mesa Directiva y la Jucopo, o cuando se
hayan agotado los asuntos registrados en la convocatoria respectiva (, ).

La iniciativa de la Dip. Rojas es de carácter de gobierno interior en la Cámara de Dipu-


tados, por lo que propone modificar los artículos , , , , , , , , , 
y  del Reglamento de este Pleno. Dicha propuesta es novedosa debido a que plantea
la posibilidad de sesionar y votar a distancia ante una emergencia los asuntos que se
consideren urgentes. Asimismo, únicamente se podrán llevar a cabo las actividades par-
lamentarias mediante este mecanismo con una convocatoria previa emitida por Mesa
Directiva  horas antes de su celebración, así como condiciones para su conclusión por
parte de los organismos rectores o en caso de agotar los temas.

Además de las propuestas y acciones llevaras por ambas Cámaras del Congreso Mexi-
cano, los Poderes Legislativos de las entidades federativas también debieron afrontar
la necesidad de realizar sus actividades durante la época de la pandemia. Ejemplo de
esto es el Congreso de la Ciudad de México, que optó a que la “Presidencia de la Mesa
Directiva extiende las suspensión de actividades por (COVID-) hasta el  de mayo de
” (, ). Debido a que la pandemia fue un problema de causa mayor inusitado
en la historia nacional, la gran parte de estos Plenos no tenían una experiencia previa de
legislar de forma remota.

  
Comunicación oficial ante la pandemia
La gestión de las políticas públicas, así como las decisiones que se toman en el Poder
Legislativo, se cumplen con certeza en la medida en que se realiza una comunicación
oficial eficiente, clara y contundente. En la experiencia generada durante la pandemia
mundial del COVID-, algunos organismos internacionales rectores recomendaron “la
consulta de la  y la , fuentes de información confiables, para que las y los par-
lamentarios puedan mantenerse informados sobre los nuevos acontecimientos relacio-
nados con la pandemia del COVID-” (ParlAmericas, ). Por lo que hubo ciertas
directrices ofrecidas a los gobiernos nacionales y subnacionales, a fin de eficientar las
acciones públicas en mejora de la situación para la población.

En el caso del Poder Legislativo en México la mayor parte de la comunicación oficial se


dio mediante oficios publicados en las páginas de internet de Cámara de Diputados y el
Senado de la República; además de continuar con la publicación de boletines oficiales
mediante esta vía. En la Cámara Baja los principales temas difundidos por este rubro
fue la Declaración formal de trabajos terminados en el segundo periodo ordinario de
sesiones del Segundo Año de Ejercicio de la  Legislatura ( de abril); aviso a las y
los trabajadores de cierre de instalaciones por situación de salubridad ( de abril), avisos
para pagos de jubilados y trabajadores, aplazamiento del concurso de servicio profesio-
nal de carrera ( de marzo), y convocatorias de parlamento abierto.

En las comunicaciones expedidas vía internet en el sitio del Senado de la República están
las Convocatorias a sesión de la Comisión Permanente (mayo –junio); reanudación de
actividades para las y los trabajadores de este organismo ( de mayo); acciones de pre-
vención sanitaria para el regreso de los empleados; reglas básicas de funcionamiento de
la Comisión Permanente; Acuerdo de la Contraloría para la presentación de declaracio-
nes patrimoniales; medidas de salud para evitar contagios ( de marzo); Plan Mínimo
de Operaciones ( de marzo); y diversas convocatorias.

En ambos cuerpos del Poder Legislativo mexicano se observa que a pesar de los efec-
tos del COVID- las comunicaciones trataron de ofrecer respuestas a las necesidades

  
de las y lo diferentes usuarios de ambas Cámaras, priorizando el cuidado de la salud
de sus trabajadores, así como garantizar el funcionamiento de la Comisión Permanen-
te una vez concluido el segundo período ordinario. También se destaca un número
moderado de estos avisos, lo que contribuye a evitar la saturación de información para
quienes deseen consultar las páginas de internet tanto de la Cámara de Diputados
como del Senado de la República.

Comunicar de forma eficiente para los organismos gubernamentales durante la pan-


demia de COVID- es una responsabilidad debido al efecto que puede ocasionar las
noticias a la población. Al respecto, es importante el uso de un lenguaje claro que facilite
el entendimiento del mensaje entre receptor y emisor ante una etapa de incertidumbre.
Además, la Organización Panamericana de la Salud ( por sus siglas en inglés)
recomienda que durante una contingencia de epidemia, “se tomarán en cuanta los si-
guientes criterios para la elaboración y difusión de los mensajes que se produzcan, de
manera que se garanticen no sólo la recepción oportuna y pertinente, sino la incidencia
en el desarrollo de comportamientos específicos a nivel individual, familiar y social”
(PAHO, ? s/f). Es decir, existe una gran responsabilidad por parte de los encargados
de la comunicación gubernamental, debido a que muchas decisiones familiares, perso-
nales y comunitarias dependerán de lo que se difunda.

Entre las recomendaciones brindadas resalta además de un mensaje entendible, así


como evitar: “riesgo de pánico o crisis por notificaciones extraoficiales; excesivos trá-
mites burocráticos para cada paso; incertidumbre y desconfianza en la efectividad real
de la gestión pública (¿, ? s/f). Una deficiente comunicación por parte de
las instituciones de la administración gubernamental puede originar crisis sociales e
incertidumbre, además de generar situaciones de vulnerabilidad en que se puede propa-
gar la enfermedad. Al respecto, los Poderes Legislativos de todo el mundo cuentan con
áreas responsables para dicha gestión, con profesionistas especializados que afrontarán
el reto de comunicar con eficiencia durante la pandemia.

  
Si bien los rumores y noticias falsas han sido históricamente nocivas para la sociedad
en época de crisis, la epidemia del COVID- ocurre en un momento de acceso masivo
de notas -algunas serias y otras sin sustento-, vía redes sociales, lo que aumenta el con-
sumo de esta información por parte de la población. En ese sentido, la Organización de
las Naciones Unidas () hace hincapié en la necesidad de que los medios separen los
hechos reales de la ciencia ficción, a fin de orientar los esfuerzos que lleven a una mejor
acción comunitaria. Este organismo alertó que “el principal antídoto contra la pande-
mia de desinformación sobre el coronavirus son las noticias y los análisis basados en los
hechos y fundamentados en la libertad e independencia de los medios de comunicación,
bajo el principio del “periodismo sin miedo ni favoritismo” (, ). Por lo cual, si
bien se debe garantizar el derecho humano de la libertad de prensa, para el manejo de
la información en una pandemia se requiere de una gran responsabilidad por parte de
los medios de comunicación en general, y los encargados de difusión en el gobierno en
particular, a fin de evitar mayores crisis o psicosis en la población.

El tema de transparencia y acceso a la información pública para la comunicación en una


crisis como la vivida por el COVID- es importante para generar datos públicos que
sean de utilidad para los diferentes tipos de usuarios, y así facilitar tomas de decisiones
desde lo personal hasta lo comunitario, pasando por lo familiar. Al respecto, en el Poder
Legislativo mexicano se ha difundido a través de sus páginas de internet y plataformas
de transparencia. Por lo que los ciudadanos pueden conocer al momento que iniciativas,
puntos de acuerdo o excitativas se han presentado, en qué estatus van, o conocer los
señalamientos de las y los representantes populares mediante boletines de prensa.

La gestión de la transparencia y el acceso a la información por parte de la administra-


ción pública durante la emergencia ocasionada por el COVID- es una responsabilidad
compartida por los tres órdenes de gobierno, así como en los tres Poderes. Al respecto,
a escala subnacional los datos abiertos además de diferentes documentos acerca de los
efectos del coronavirus están accesibles mediante las tecnologías de la información. En
ese sentido, tanto la Cámara de Diputados como el Senado de la República se han suma-
do a dicho esfuerzo mediante micrositios y enlaces en sus páginas de internet.

  
Al respecto, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección
de Datos Personales () ha coordinado diferentes acciones de transparencia proacti-
va “con un sentido de responsabilidad, oportunidad y en el marco de sus atribuciones,
pone a disposición de las autoridades y de la población en general información pública
de utilidad sobre la pandemia de COVID-” (INAI, ). Por lo que de forma puntual
en el tema de la contingencia del coronavirus ofrece a la ciudadanía en un mismo sitio
web datos abiertos acerca de los riesgos de la pandemia; el derecho de la reserva de la
información personal relacionada a la contingencia; estadísticas; páginas de internet
de organismos internacionales y dependencias de salud del gobierno federal y estatal;
entre otros. Este conjunto de documentos permiten profundizar en una administración
pública más transparente, elemento clave para el debate en los Congresos, mediante el
esquema de Parlamento Abierto.

Finalmente, la pandemia ocasionada por el COVID- genera un desafío en la comu-


nicación directa entre ciudadanos y legisladores. Si bien las redes sociales permiten un
contacto, existen ciertas limitantes. Quizás la más importante es que no todos las y los
mexicanos tienen acceso a internet, y menos a una cuenta de este tipo, por lo que esta
carencia merma a un importante sector de la población. Además, ejercicios de rendición
de cuentas como los informes anuales de las y los legisladores a los habitantes de sus dis-
tritos, o las gestiones ciudadanas en los módulos de atención tienen diferentes limitantes
que van desde eventos a puerta cerrada o la cancelación de los mismos, a fin de evitar la
propagación del COVID-, enfermedad aún desconocida en muchos aspectos, y que de
forma inesperada, afectó las labores de la administración pública de forma significativa,
quizás la más importante en los últimos cien años, para lo cual el Poder Legislativo en
México también tuvo un impacto, por lo que los representantes de la  Legislatura
buscaron opciones para desarrollar su trabajo, y así evitar una parálisis que afectará en
conjunto, el cumplimiento de la agenda política y social nacional.

Comentarios finales
La contingencia ocasionada por la pandemia del COVID- impactó de forma nega-
tiva el trabajo que se realizan en diferentes sectores laborales, incluido el gobierno

  
en general y el Poder Legislativo en particular. En ese sentido, el calendario de las
sesiones del segundo periodo ordinario del segundo año de la actual legislatura no se
pudo desarrollar de la forma programada ante el riesgo de congregar un determina-
do número de personas en espacios cerrados. Por lo que el Senado de la República y
la Cámara de Diputados tuvieron que reorganizarse mediante las actividades en las
comisiones y los órganos de gobierno mediante sesiones virtuales, antecedentes inme-
diatos a legislar a distancia.

Debido al calendario de los periodos legislativos, el inicio de la Comisión Permanente


contribuyó a continuar con las actividades institucionales. Asimismo, la contingencia
obligó a la innovación ante la imposibilidad de reuniones presenciales. Por medio de
plataformas digitales se pudieron llevar estas sesiones, lo que marcó un hito en la for-
ma de legislar, no sólo en México o en los Congresos de sus entidades federativas, sino
también en Parlamentos en todo el orbe.

Mención importante son los retos que afronta la administración pública en diferentes
niveles, en realizar la gestión de servicio a la sociedad en una situación de emergencia
mundial por el coronavirus. Si bien una de las soluciones que requiere más precisión
es la necesidad de comunicar con claridad, eficiencia, transparencia y acceso a la in-
formación pública. Tanto la Cámara de Diputados como el Senado de la República
de México han optado por el uso de sus portales de internet a fin de mantener los
vínculos de difusión con la sociedad en general, y de las y los legisladores y el personal
administrativo, en particular.

El desafío de legislar durante la pandemia continúa y es posible que surjan nuevas


iniciativas para normal el trabajo parlamentario de forma remota. La contingencia
del COVID- dejará lecciones ante próximos eventos que afecten el desarrollo de las
actividades gubernamentales ante un desastre nacional o internacional.

  
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  
Cambio institucional y resiliencia en tiempos de COVID-
Hilda Teresa Ramírez Alcántara y Alfonso Tonatiuh Torres Sánchez

Introducción
México y el mundo atraviesan por una grave crisis económica, social y sanitaria
ocasionada por la aparición de una nueva cepa de coronavirus, el SARS-COV,
que ocasiona la enfermedad llamada COVID- y que en diciembre de  emer-
gió en la ciudad de Wuhan, China. El virus se extiende con rapidez por todo el
mundo causando un gran número de muertes y contagios, lo que ha llevado a los
países afectados a tomar las medidas necesarias para reducir el impacto del virus
en las naciones. Por este motivo buscamos destacar el papel que han jugado los
actores: el gobierno, así como las organizaciones públicas, privadas y sociales des-
de el marco de las instituciones. Por ello, nuestro objetivo es analizar la respuesta
de los diferentes actores desde las dimensiones: económica, institucional y social,
además de los impactos de la pandemia COVID- con un enfoque de cambio ins-
titucional y resiliencia.

La problemática de la pandemia es la deficiente calidad de las instituciones, falta de


información oportuna y la descoordinación institucional en el manejo de la crisis
socioeconómica y sanitaria. La metodología para realizar este trabajo es cualitativa
de carácter descriptivo y analítico, enfocada a la recolección de información.

1 Profesora-Investigadora. Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco.


2 Licenciado en Administración. Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco.

  
Para la nueva economía institucional la calidad de las instituciones tiene un papel de-
terminante en el desarrollo y la pobreza y en la gobernabilidad con el fin de monitorear
las reglas del juego. Las instituciones económicas, políticas y jurídicas son incompletas
en cualquier sociedad y no alcanzan los niveles deseados de eficiencia y eficacia, por
ello, la coordinación de las instituciones es necesaria para generar expectativas en los
individuos y para que tomen la iniciativa y alcancen sus metas.

Ante esto consideramos que México requiere de un proceso de cambio institucional


fruto de la interacción entre instituciones, organizaciones e individuos y, sobre todo,
de pautas interiorizadas de comportamiento de los individuos en su proceso de adap-
tación al orden social, ya que son ellos los pilares del cambio para superar los efectos
de la pandemia.

Los actores involucrados tomaron la iniciativa de generar movimientos sociales, exi-


giendo y presionado al gobierno para que se construya una gobernanza que permita
nuevas formas de superar los problemas ocasionados por la pandemia del COVID-, es
decir, se necesita de un cambio institucional y de resiliencia social y comunitaria para
que los mexicanos absorban la adversidad impactante y puedan recuperar los daños.

Institucionalismo
Las instituciones y organizaciones son el esquema básico del análisis institucional,
son éstas las que tienen capacidades e intereses y optan por incentivos definidos insti-
tucionalmente que guían la percepción, las preferencias y las decisiones de los actores,
lo que destaca la legitimación social, en este proceso de legitimación es fundamental
la composición de los actores involucrados, dicho proceso puede tener lugar en poco
tiempo o en periodos largos, se puede presentar de forma abrupta, en episodios o en
forma incremental (Vargas, ).

Desde el enfoque del institucionalismo lo primero que se tiene que hacer es diferen-
ciar entre instituciones y organizaciones, ya que las primeras son abstractas e indepen-

  
dientes de quienes las componen, no tienen fines específicos y su función es facilitar a
los individuos y a las organizaciones la consecución de sus objetivos; por otro lado, las
organizaciones, son entes concretos, determinados por los individuos y creados para
fines específicos (Prats, ). Un concepto extenso explica que las instituciones son
las reglas del juego que determinan el comportamiento, el cual estará delimitado por
“un sistema de incentivos del comportamiento y desempeño de competencias manifiesto
en estructuras de poder, modelos mentales y valorativos determinantes de un ‘valor pú-
blico’” (Vargas, :). Existe una relación estrecha entre la institucionalización de las
normas y el comportamiento individual, es decir, las instituciones se legitiman cuando
incentivan a los individuos (Zucker, ).

March y Olsen (,) señalan que la transversalidad de las instituciones consiste


también en detectar la presencia de instancias económicas, políticas y sociales en cada
establecimiento concreto, y la manera en cómo el peso de estas instancias incide en
la tarea básica esperada; además, Meyer () afirma que el orden social instituido es
la conjunción de todos los niveles, y a la vez se manifiesta en todos ellos no siempre
de manera formal y visible, dado que en las organizaciones concretas –consideradas
la concreción de la institución– muchas relaciones y formas de operar exceden los có-
digos, leyes y reglas escritas. De la Garza (:) sintetiza de la mejor manera lo que
estos autores consideran en el análisis de las instituciones: “Las estructuras canalizan y
presionan, pero no determinan, ya que estas pasan necesariamente por los sujetos que
deciden y, en particular, por los que políticamente deciden, dan significado y accionan’’.
Porque más allá de las reglas formales que se definen a partir del Estado y que implican
un seguimiento y control a su cumplimiento, existen los usos y costumbres, las rutinas,
las relaciones y acciones que resultan de un proceso de aprendizaje social y que se han
legitimado en la comunidad con el tiempo, se trata de reglas del juego informales que
también forman parte de lo que definimos como institución.

En los análisis de la Nueva Economía Institucional, la calidad de las instituciones tiene


un papel determinante en el desarrollo y la pobreza. “La Nueva Economía Institucional
3 La calidad de las Instituciones es un término atribuido a los planteamientos de Oliver Williamson.

  
da origen al término gobernabilidad en referencia a las instituciones que la sociedad
debe poseer a fin de monitorear las reglas del juego. La Nueva Economía Institucional
deja en claro que las instituciones económicas, políticas y jurídicas son incompletas en
cualquier sociedad y, por lo tanto, los costos de transacción no alcanzan los niveles de-
seados en el paradigma de la eficiencia”. (Vargas, :), bajo este enfoque la coordina-
ción de las instituciones se vuelve necesaria para generar expectativas en los individuos
o para que tomen iniciativa propia y logren establecer y alcanzar sus propias metas con
éxito. Desde el enfoque del institucionalismo económico de North (), la institución
se define como el conjunto de reglas que marcan las pautas del juego, lo que se permite
hacer y lo que no se permite hacer a los agentes económicos cuando interactúan entre sí
y/o a determinar el establecimiento de incentivos o barreras a su actividad a partir de la
manera en que se construya, se gestione y se evalúe la política pública. Es decir “…Mien-
tras que las instituciones son las reglas del juego, las organizaciones son los jugadores…y
su interacción genera el cambio institucional” (North, ), y las redes que sirven para
enlazar y encauzar relaciones de intercambio económico, social y político.

El cambio institucional es fruto de la interacción entre instituciones, organizaciones e


individuos en entornos de incertidumbre, y se da de manera progresiva a medida que se
alinean a los incentivos que provienen de distintos niveles de instituciones. Williamson
() señala que sólo se logra un cambio institucional cuando el conjunto de institu-
ciones y organizaciones cambian a distintas velocidades.

En la discusión del COVID- los jugadores de las reglas, formales e informales son:
gobiernos, organismos internacionales, grupos sociales, grandes empresas y sectores
específicos de la sociedad, quienes establecen relaciones con falta de legitimidad de mu-
chas de las regulaciones y prácticas establecidas, ello deriva en instituciones frágiles que
impiden que cada jugador ocupe el lugar que le corresponde.

El caso que analizamos establece claramente una situación de debilidad y descoordina-


ción institucional que demanda un proceso de cambio institucional donde los actores
sociales han tomado la iniciativa en dos sentidos: a) Generar movimientos donde mani-

  
fiestan sus exigencias para presionar al gobierno; b) Construir una gobernanza que les
permita tomar rienda de sus propios recursos, desarrollar nuevas formas de gestión y
mejorar su calidad de vida. La discordancia entre el papel que ha jugado el Estado como
impulsor de las reglas formales y el papel de las comunidades que definen las reglas in-
formales a partir de su cultura y tradiciones, ha propiciado respuestas encontradas que
ponen en evidencia la dificultad de lograr un mayor bienestar para la población. Frente
a un “escenario de crisis sanitaria” los actores sociales desean del cambio institucional
ya sea como activistas o impulsando modelos alternativos de gobernanza.

Resiliencia
El concepto de resiliencia es un proceso complejo y dinámico de aprendizaje e interac-
ción de las personas con su entorno. En América Latina las primeras publicaciones sobre
el tema fueron en los años  del siglo . La resiliencia o capacidad para sobreponerse
a la diversidad surge de la necesidad de identificar los factores sociales y personales que
permiten sortear las dificultades y condiciones adversas de manera exitosa, porque una
situación adversa puede constituirse en un factor positivo o “de resiliencia” que contri-
buye al mejoramiento de las condiciones de la vida de una persona y de su entorno. La
resiliencia invita a la acción que depende de condiciones sociales, relaciones interperso-
nales, arreglos institucionales y factores personales. En el campo del desarrollo psicoso-
cial del ser humano la resiliencia es la capacidad para recuperarse de la adversidad, esta
definición habla de la combinación de factores que permiten al ser humano afrontar y
superar los problemas y adversidades de la vida. Actualmente la resiliencia se estudia a
partir de las potencialidades de la persona en relación con su entorno para enfrentar con
éxito las dificultades y romper con las expectativas de fracaso, es decir, incluye factores
personales y ambientales. La resiliencia no debe ser la negación de las difíciles expe-
riencias de la vida, dolores y cicatrices: es más bien, la habilidad para seguir adelante a
pesar de ello (Rutter; Wolin & Wolin, ). En el cuadro  se presentan conceptos de

  
resiliencia de diferentes autores.

Fuente: Elaboración propia con base en diversos autores

Cuadro . Conceptos de Resiliencia según diversos autores

La herida o el daño es un hecho real, pero a pesar de las heridas infringidas, para mu-
chos el trauma también ha sido instructivo y correctivo, sin embargo, también, el am-
biente presenta demandas, retos y oportunidades. Ante los problemas socioeconómicos

  
originados por la crisis sanitaria del COVID- en , la interacción eficiente entre
el gobierno, las organizaciones y la sociedad ayuda a construir los procesos de comuni-
cación eficientes desde las diferentes experiencias. Las condiciones sociales, relaciones
interpersonales y arreglos institucionales llevan inevitablemente carencias, problemas
en el funcionamiento de las políticas y normas del Estado y de las organizaciones.

Además, la resiliencia social y comunitaria es la capacidad de la comunidad de detectar


y prevenir adversidades, la capacidad de absorción de una adversidad impactante y la
capacidad para recuperarse tras un daño (Twigg, ). La resiliencia social es la capaci-
dad de los grupos sociales para sobreponerse a los resultados adversos, reconstruyendo
sus vínculos internos y analizarse desde las dimensiones económica, institucional y so-
cial para que se puedan disminuir los efectos psicosociales y económicos, por lo tanto,
para superar los inevitables problemas ocasionados por la pandemia del COVID- se
necesita de un cambio institucional eficaz, resiliencia social y comunitaria y que las per-
sonas tengan: autoconocimiento, autocontrol, autonomía, confianza, relación, optimis-
mo y humor. También, son las condiciones de los entornos que determinan el desarrollo
y bienestar de los individuos o grupos y, para que se puedan reducir los efectos de las
circunstancias desfavorables externas (familia, comunidad, etc.), e internas o propios de
la persona (autoestima, confianza en sí mismo, empatía, etc.).

Respuesta de los actores. Cambio institucional y resiliencia


Se analizan aquí las respuestas de los diferentes actores desde las dimensiones: econó-
mica, institucional y social, así como los impactos de la pandemia del COVID- con
un enfoque de cambio institucional y resiliencia. Destacamos la respuesta del Estado
en el establecimiento de estrategias y lineamientos prioritarios para superar la crisis
de la pandemia que han sido debatidos.

. Dimensión institucional


En el caso de México, ante el COVID- se han presentado severas complicaciones e im-
pactos por el papel que han jugado los diferentes actores, dada la diversidad de entornos,
regulaciones, normas y sanciones. En nuestro país, el  de marzo de  el gobierno, a

  
través de su Consejo de Salubridad General, decretó la emergencia sanitaria por causa de
fuerza mayor, la epidemia de enfermedad generada por el virus SARS-COV (COVID-).
Ante esta declaratoria de emergencia, el gobierno tomó medidas necesarias para evitar la
propagación e impacto del virus en todo el territorio nacional; y una de las acciones to-
madas por el gobierno fue la suspensión de actividades no esenciales desde el  de marzo
hasta el  de abril, periodo que se ha ido ampliando tras el incremento de contagios.

Las decisiones no han sido tomadas de manera arbitraria, dado que responden a la nece-
sidad de atender la crisis sanitaria, que como ya se dijo ha afectado a diversos países del
mundo, medidas que se dan bajo las recomendaciones de la Organización Mundial de la
Salud () en coordinación con la Secretaría de Salud de México ().
La  se constituye el  de junio de  por representantes de  Estados y entra en
vigor el  de abril de  con la finalidad de alcanzar para todos los pueblos el grado
más alto posible de salud. Para lograr estas finalidad se rige bajo una serie de principios
que se resumen en que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y so-
cial; es un derechos fundamental de cualquier ser humano; es una condición para lograr
la paz y la seguridad de los pueblos; la desigualdad es un peligro común para atender la
salud y controlar las enfermedades de los pueblos; y que los gobiernos tienen la respon-
sabilidad en la salud de sus pueblos, la cual debe ser atendida con medidas sanitarias y
sociales adecuadas, una opinión pública bien informada y una cooperación activa por
parte de la sociedad (, ).

Por otro lado, el sistema de salud mexicano nace en  bajo el gobierno de Manuel
Ávila Camacho (-); año en el que se crea la Secretaría de Salubridad y Asisten-
cia hoy conocida como Secretaría de Salud, junto, a ésta nacen una serie de hospitales
como el Hospital Infantil de México y el Instituto Mexicano del Seguro Social ();
con ello se buscó atender las demandas causadas por el desarrollo industrial mediante
el cuidado de la población obrera (, s.f).

Actualmente ambas instituciones se han coordinado de manera eficiente para atender


la crisis sanitaria que aqueja a nuestro país, prueba de ello son los reconocimientos

  
que ha dado la  a la Secretaría de Salud por el buen manejo de la crisis, llegando
incluso a confirmar que el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo
López-Gatell Ramírez formaría parte del grupo de expertos de la  durante los
próximos cuatro años.

Respetando a los principios de la Organización Mundial de la Salud y la Secretaría


de Salud, el gobierno mexicano presentó las nuevas reglas del juego mediante un do-
cumento llamado “La nueva política económica en los tiempos del coronavirus” emiti-
do por la Presidencia de la República (), asimismo reconoció una crisis económica
transitoria, señalando que el COVID- “no es la causa principal”, el virus solo precipitó
la caída del modelo neoliberal en el mundo y en nuestro país.
Por eso el gobierno actúa bajo la premisa de “desechar las recetas de siempre, propues-
tas por organismo financieros internacionales, supuestamente, orientadas a revertir
las crisis recurrentes pero, que en los hechos, provocan nuevos ciclos de concentración
de la riqueza, nuevas espirales de corrupción, crecimiento de la desigualdad, ensan-
chamiento de los abismos sociales entre las regiones y entre lo urbano y lo rural y, a
la postre, un agravamiento de los fenómenos de desigualdad, desintegración social,
migración, marginación y miseria” (Presidencia de la República, , pág. ). Ante
esto la nueva política económica propuesta por el gobierno Federal se diseñó bajo
cinco principios fundamentales:

Democracia. Hace referencia a que la gestión pública debe ser basada en el man-
dato del pueblo, mediante mecanismos de participación activa; mantener el prin-
cipio de separación de poderes y que la sociedad en general incida en la distribu-
ción del presupuesto público y el adelgazamiento del aparato gubernamental y la
eliminación de intermediarios en la entrega de apoyos sociales.
Justicia. Este principio busca la separación del poder político del económico eli-
minando la premisa neoliberal de que el sector privado es más eficaz que el Estado
mismo e impulsando la idea de que no puede haber trato igual entre desiguales.
Para ello la estrategia es la entrega de apoyos para el bienestar empezando por la
base de la pirámide social y de allí hacia su cúspide, bajo este modelo se atiende

  
al  de la población, es decir, a  millones de hogares mexicanos. Estas ac-
ciones han sido un factor determinante para reducir la movilidad y mantener el
confinamiento para mitigar los contagios de COVID-.
Honestidad. La crisis en México no solo se debe a la pandemia ni al fracaso del
modelo neoliberal, es resultado de la corrupción pública y privada del país; bajo
este sustento la nueva política económica no busca el influyentismo o conseguir
líneas de crédito para acrecentar la deuda; por el contario trata de eliminar la con-
donación de impuestos a grandes empresarios, reducir el robo de combustibles y
tipificar la corrupción como delito grave.
Austeridad. Como estrategia se aplican medidas de austeridad profundas y con-
tundentes, eliminado los lujos, dispendios y opulencia que caracterizaban al apa-
rato gubernamental durante años, con la finalidad de recuperar el gasto que se
hacía y distribuirlo a la población más vulnerable del país.
Bienestar. Este principio congrega los demás principios buscando de manera in-
tegral la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza para crear las condi-
ciones necesarias para conseguir un bienestar social y dejar de medir todo en
función del crecimiento.

La nueva política se presenta con base en los principios fundamentales (ver cuadro ).
Es decir, la nueva forma de hacer política ha dado un cambio, desechando el modelo
neoliberal que nos ha regido por muchos años, ahora las reglas del juego cambian para
beneficiar a los que menos tienen y no a los que ostentan la riqueza, como se hacía en

  
tiempos pasados.

Fuente: elaboración propia con base en Presidencia de la Republica, 2020.

  
Cuadro . Nueva Política de Andrés Manuel López Obrador ()
. Dimensión económica
Ante esto surgieron reacciones en los ámbitos económico, social e institucional. Si bien
el gobierno actual ha hecho un constante énfasis en un cambio a nivel nacional, con la
llegada de la crisis, lo ha querido acelerar, pero este cambio ha puesto en contra pique a
todos los actores involucrados.

Por un lado, en la dimensión económica del nuevo institucionalismo que busca el go-
bierno mexicano y ante la crisis sanitaria se han dado una serie de reglas y pautas de
cómo deben ser las relaciones entre los actores de la sociedad. Estas medidas son de
carácter económico y fueron establecidas por el presidente López Obrador y han oca-
sionado una respuesta por parte de aquellos que no pertenecen a este sector, es decir
los grandes empresarios debido a que la implementación de la nueva política económica
(cuadro ) tiene como finalidad la creación de empleos y el fortalecimiento del consumo
social. También busca que las elites empresariales renuncien a la vieja idea de que ellos
ostentan el poder en nuestro país, que ahora el bienestar social está por encima de los
intereses de las elites. Otra consecuencia de esta política es la declaración contundente
por parte del gobierno de que no habrá rescates ni subsidios para las grandes empresas,
aunque estas se escuden en la defensa de las y.

  
Fuente: elaboración propia con base en COVID-19, 2020.

  
Cuadro . Medidas económicas ante el COVID-
Ante esta situación empresarios como Ricardo Salinas Pliego presidente de Grupo
Salinas y de TV Azteca, empresario mexicano poderoso que se mostró abiertamente
en contra de la contingencia, ya que considera que este tipo de acciones (la suspensión
de actividades) “paralizan la economía y eso es más letal que el coronavirus” negán-
dose así a cerrar Elektra, una de las empresas más importantes de Grupo Salinas;
posteriormente durante la contingencia, a través de su cadena de televisión abierta
(TV Azteca) el presentador del noticiero nocturno hizo un llamado a la población a
“ya no hacer caso a Hugo López-Gatell” (subsecretario de Prevención y Promoción de
la Salud, en la Secretaría de Salud de México.) asegurando que ocultaban información
con relación al progreso del COVID-.

La empresa Elektra no es considerada esencial, por lo tanto, y atendiendo a la declara-


toria de emergencia debería cerrar. De acuerdo con una nota de la periodista Carmen
Aristegui () el empresario Salinas Pliego tenía una fortuna de , millones de
dólares en febrero de este año y tras la llegada del virus y otro factor (como la caída de
las bolsas del mundo) su fortuna descendió a , millones de dólares, por esto, el
empresario decidió cerrar una de sus empresas; afectando así su interés por expandir
la empresa Elektra e incursionar en una compañía satelital pionera en servicios de
conectividad de alta velocidad.

Por otro lado, los empresarios del Consejo Coordinador Empresarial presentaron un
documento con Recomendaciones para el Acuerdo Nacional en el que le solicitan al
gobierno mexicano atender el Bienestar Social reconociendo el interés por atender a la
población vulnerable; sin embargo, no estaban dispuestos a colaborar sin recibir algo
a cambio, ya que en las recomendaciones para la Estabilidad Económica y Fiscal se
propone que se protejan los sectores económicos más vulnerables mediante programas
que atiendan las necesidades de liquidez y demanda; acelerar la devolución de  para
aumentar los flujos de las empresas, compensación universal de impuesto o interme-
diarios que adquieran esos derechos; postergar obligaciones y modificaciones legales que
incrementen los costos para las empresas; incrementar la deuda, aprovechar las líneas

  
de crédito ante organismos multilaterales y la reorientación del gasto público. Lo que
buscan estas recomendaciones es abrir una puerta a la inversión privada para que los
empresarios del país no se responsabilicen de actuar de manera ética y moral ante la
pandemia del COVID-, ellos toman decisiones en defensa de sus intereses y dejan de
lado el bienestar social y los efectos de esas propuestas.

La Confederación Patronal de la República Mexicana () también ha hecho


propuestas al gobierno mexicano para atender la crisis sanitaria en México; la más emble-
mática es la aplicación de un salario solidario para evitar la pérdida de empleos, a lo cual
el gobierno de López Obrador no ha dado una respuesta, ocasionando que la 
lo califique de mantener una postura indiferente hacia las empresas y los trabajadores.
“Por ello, la cúpula empresarial exige al gobierno que cumpla con su misión de proteger
el ingreso de las familias mexicanas, a través de la aplicación del salario solidario, que
implicaría una aportación solidaria del gobierno y otra de las empresas” (Forbes, ).

. Dimensión social


Por último en la dimensión social, y como consecuencia del cambio institucional y eco-
nómico derivado de las nuevas políticas, durante esta crisis sanitaria en el mes de abril
surgió un movimiento social de nuestro país en contra del gobierno, el cual se denomina
Frente Nacional Ciudadano () que tiene por objetivo la destitución del pre-
sidente de México López Obrador, acusándolo abiertamente de comunista y golpista;
como estrategia  señala “que es el presidente el origen y causa raíz de cientos de
manifestaciones y golpes a la libertad, la democracia, la armonía, la paz, el bienestar, la
justicia y la verdad. Por tanto, LA YUGULAR es su presencia como mandatario nacio-
nal. La meta del movimiento es QUE DIMITA” (, ).

El Frente Nacional, en su página oficial, cuenta con un plan estratégico de tres etapas:
la primera busca que el presidente dimita de su cargo antes del  de noviembre del
, mediante herramientas jurídicas, mediáticas y presión social; la segunda etapa
consta de la preparación de un candidato para las nuevas elecciones unificado que sea
respaldado por todos los partidos políticos de oposición; y por último la etapa de la

  
reconstrucción nacional.
Este frente es impulsado por Gilberto Lozano; empresario originario de Monterrey, fue
director de , presidente del Club de Futbol de Monterrey y fundador del Congreso
Nacional Ciudadano. Él, a través de un video en YouTube, expuesto en la página oficial
de , declara que este movimiento ha reunido por primera vez a todos los mexi-
canos, asegura que su movimiento solo “margina a alrededor de , ciudadanos
que siguen de forma adictiva al señor Andrés López” lo cual es falso, ya que sólo reúne
a las clases privilegiadas de este país y esos no son todos los mexicanos. Califica al pre-
sidente como un “mandatario tan vengativo y que guarda rencores como lo vemos en la
factura del pan con cárcel de la señora Rosario Robles”; también asegura que 
congrega a los “mexicanos que hoy sufren los  meses de una gestión catastrófica que
ha llevado a México en su peor momento y con el peor empleado en el Palacio Nacional
a sufrir las consecuencias de una pandemia”. Finalmente, en los últimos minutos del
video, Lozano llama a los mexicanos y principalmente a los empresarios a no pagar
impuestos, recalcando que esto se puede hacer bajo el sustento legal del Código Fiscal
de la Federación, dice que no se paguen impuestos y que después se llegue a un acuerdo
con el gobierno para diferirlo; esto como estrategia clave para que el gobierno no tenga
ingresos durante la emergencia sanitaria.

 Reflexiones finales
La calidad de las instituciones que tienen un papel determinante en el desarrollo y la
pobreza y en el monitoreo de las reglas del juego ha sido muy deficiente, ya que por años
han permitido que las organizaciones sean las que establezcan las pautas, normas y
reglas para beneficio propio, lo cual durante este gobierno se ha dicho que cambiará ya
que el mismo presidente ha advertido que ningún grupo puede imponer su política, que
para eso existe el Estado, si bien hay una democracia y libertad de expresión, es impen-
sable que se gobierne bajo los intereses colectivos y no de los intereses económicos de la
cúpula empresarial.

Por otro lado, la falta de coordinación entre las instituciones y las empresas ha sido
eventualmente nula, ya que por parte del gobierno se busca una mayor equidad e

  
igualdad entre los que menos tienen y que su gobierno no sigue “los parámetros,
recomendaciones, recetas del neoliberalismo y por eso llevamos ventaja” asegurando que
de hacer caso a las recomendaciones emitidas por el  lo primero que se hacía era
“pedir dinero, pedir prestado, solicitar créditos para rescatar a los de arriba y se les daba
la espalda a los de abajo, al pueblo” y que si bien las cosas han cambiado, este gobierno
tiene la convicción de escuchar a todos, pero dar preferencia a los más humildes. En pa-
labras del presidente aseguró que no habrá un nuevo  y que “no vamos a ceder,
aunque se enojen, se van a quedar esperando”.

Para mejorar esta coordinación es urgente optimizar la comunicación entre empresa-


rios y gobierno con el fin de escuchar las necesidades del sector y ofrecer un plan de
ayuda económica sin reducir los presupuestos a programas sociales.

Ante la crisis podemos observar cómo los sectores más vulnerables y olvidados por los
gobiernos son los que tienen mayor capacidad de resiliencia, ya que han sabido aceptar
y afrontar la realidad. El presidente, a través de las conferencias matutinas ha hecho
un reconocimiento a las pequeños y medianos empresarios, debido a que han actuado
de manera adecuada ante la crisis sanitaria, manteniendo los empleos y salarios de sus
negocios, a diferencia de una minoría de grandes empresas que han reducido salarios y
despedido a su personal; hace un llamado a los empresarios a “no pensar solo en lo mate-
rial” y a no tener al dinero como un dios. Por otro lado, aseguró que aquellos que llaman
a no pagar impuestos se enfrentarán a la ley, asegura que la jugada de este colectivo que
llama a no pagar impuestos es impedir la recaudación y provocar que fallen las políticas
para atender la emergencia sanitaria.

Es de suma importancia generar un plan de desarrollo económico integral desde la pers-


pectiva de la gobernanza, con el fin de involucrar al sector privado, al gobierno y a las
organizaciones civiles en la reactivación económica, respetando ciertas pautas estable-
cidas por el gobierno federal y concientizar al sector empresarial y a los detractores que
no se les dará prioridad a las grandes empresas, sino a los pequeños emprendedores, de
tal modo que los grandes empresarios adopten la capacidad de resiliencia y fomenten la

  
cooperación integral para un beneficio colectivo.
Conclusión
Las políticas públicas de los gobiernos neoliberales contribuyeron a que no se alcan-
zaran los objetivos fijados y se agudizara la pobreza, desigualdad y exclusión de los
mexicanos más vulnerables, los cuales se han visto más afectados por los estragos de la
pandemia. Por el contrario, el gobierno de la T encabezado por Andrés Manuel López
Obrador ha puesto mucho esfuerzo y aplicado recursos en la recuperación económica
del país implementando una serie de programas y acciones sociales que permitan a los
más vulnerables afrontar la pandemia; hoy en día el gobierno de México ha luchado
por hacerle justicia social a las víctimas del neoliberalismo mediante sus programas de
bienestar, otorgando créditos a las MiPymes para evitar que quiebren, creación de nue-
vos empleos, pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad, becas para
estudiantes de todos los niveles académicos, creación de empleos para jóvenes que no
estudian ni trabajan, apoyo a pequeños productores mediante los programas Sembran-
do Vida y Producción para el Bienestar, el aseguramiento de precios bajos en la canasta
básica en tiendas de Liconsa, todo esto con el fin de que exista una inversión directa a
las familias mexicanas de clase muy baja a media-media, que representan el  de la
población, para acrecentar su capacidad de consumo en estos tiempos de pandemia.
Esto solo es posible con las estrategias del gobierno para recaudar fondos, dichas estra-
tegias se han reforzado con la llegada del COVID-, los fondos para la implementación
de los programas provienen de la reducción al  de los salarios de altos funcionarios,
el cobro de impuestos y las denuncias penales a las grandes empresas que se niegan a
pagarlos, así como la eliminación de la condonación de impuestos.

No sólo se ha ayudado a los más pobres en este gobierno, también al  restante de las
familias mexicanas con mayor y mejor ingreso, para ellos se han implementado estrate-
gias que ayuden a mantener su condición de privilegio, como la posibilidad de hacer ne-
gocios sin trabas y con transparencia, mantener un Estado de derecho, el no incremento
de impuestos y la más importante, el fortalecimiento de la capacidad de consumo de la
base social; además recientemente se abrió un campo de negocios bastante amplio con
la entrada en vigor del -.

  
Finalmente, las acciones impulsadas por el actual gobierno sirven para revertir los gran-
des contrastes económico-sociales y los privilegios adquiridos por las grandes empresas
nacionales e internacionales; en particular, este gobierno ha tenido éxito en la imple-
mentación de las medidas económicas, y también ha contribuido no sólo a cubrir las
necesidades de subsistencia de los estratos más pobres, sino también a crear empleos y
a fortalecer el consumo social.

La capacidad de resiliencia y de cambio institucional debe ser adoptada por la sociedad


en general, las organizaciones y el mismo gobierno, con la finalidad de caminar hacia el
mismo destino y superar los retos y desafíos para que una crisis sanitaria como la que
vivimos sea superada colectivamente y se logre un crecimiento y un desarrollo colecti-
vo, siempre desde una perspectiva de gobernanza, equidad e igualdad para todos.

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  
La escuela en la era Pos-COVID-.
El caso del bachillerato de la 
Angélica Pérez Ordaz

El contexto
El SARS-CoV- causante de la enfermedad COVID-, ha puesto a las sociedades y sus
gobiernos de todo el mundo, difíciles pruebas y complejos escenarios para la toma de
decisiones que han afectado la esfera pública en sus diversos ámbitos y dimensiones. De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (), es un hecho que la COVID-
llegó para quedarse y se convertirá en otro virus endémico en nuestras comunidades
hasta que no haya una vacuna eficiente y/o se cree la inmunidad de grupo (, ).
Los gobiernos se encuentran en el dilema de cómo reabrir a una nueva normalidad la
vida pública, frenando al mismo tiempo el virus.

1 Dra. en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), actualmente es Profesora
de Carrera en el CCH-Sur. Cuenta con estudios posdoctorales en Milán, Italia en el ámbito de la educación y en Regí-
menes Políticos Comparados por la Universidad de Colorado, en Colorado Springs (uccs), la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP) y la Academia Internacional de Ciencias Políticas y Administrativas y Estudios de Futuro AC
(IAPAS). La doctora Pérez Ordaz, ha obtenido importantes premios y distinciones dentro y fuera de la UNAM. Asimismo,
ha participado como asistente y/o ponente en múltiples cursos, diplomados, seminarios, coloquios, conferencias, con-
gresos. Es autora y coautora en diversas publicaciones nacionales e internacionales y de artículos de divulgación en
revistas académicas.
2 Por su alto nivel de contagio, al 26 de mayo de 2020 se habían diagnosticado 5.540.100 casos y 348.551 muertes en el
mundo. En México, 71,105 casos con 7,633 muertes (JHU, 2020).
3 La inmunidad de rebaño o de grupo, es un factor crítico en la vacunación. Si la población supera el 95% de inmuniza-
ción, los individuos no vacunados no tienen muchas posibilidades de infectarse, ya que el número de virus circulantes
será muy bajo y será muy raro que se encuentre con uno no vacunado. Pero si la inmunización disminuye hasta el nivel
crítico requerido para producir inmunidad de grupo, entonces el virus encontrará individuos no vacunados de forma
más frecuente y podrá causar una epidemia. La inmunidad de rebaño o de grupo, es un proceso natural que toma
alrededor de 2 años (NIH 2020).

  
El  de febrero de  China declara el cierre nacional de sus escuelas (lugar donde se
origina la enfermedad), en pocas semanas, la epidemia provocó el cierre de la mayoría
de las escuelas del mundo, con un pico en el periodo comprendido entre el  de marzo
y el  de abril, cuando más de  países obligaron a , millones de estudiantes a ir
a casa (. a nivel global). Hacía mediados de mayo, muchos de esos países abrieron
sus escuelas, pero las condiciones educativas cambiaron drásticamente. Poco se parecen
a las que exhibían antes de la pandemia (Fernández, ). En otros como México, los
estudiantes regresarán a la escuela entre agosto y septiembre de , solo sí las autori-
dades sanitarias lo permiten.

La pandemia de la COVID- ha provocado cambios importantes en diversos ámbitos


de la vida social como: la salud, la familia, el trabajo la vida económica, política e induda-
blemente dentro de la escuela en cualquier nivel académico. Ha obligado a los gobiernos
a priorizar la salud sobre el trabajo, el confinamiento sobre la libre circulación, la educa-
ción virtual y/o en línea, sobre la presencial.

El dilema de reabrir la escuela, a la nueva normalidad supone una decisión compleja y


desafiante por las repercusiones que trae consigo. El escenario es múltiple y está lleno
de preguntas, algunas que no siempre tienen respuesta como: ¿son las escuelas públicas
un, espacio idóneo para la propagación de la epidemia? ¿habrá nuevos infectados o un
rebrote? ¿cuántos de los infectados serán asintomáticos? ¿se sabe cuántos profesores
y estudiantes han sido infectados? ¿estarán dispuestos a regresar a la escuela? ¿podría
haber un contagio masivo? ¿se debe priorizar el derecho a la salud sobre el derecho a la
educación? ¿están aprendiendo los estudiantes en la modalidad a distancia?

El caso
Es un importante desafío que enfrenta el sistema educativo nacional en todos sus nive-
les (particularmente el nivel medio y superior como es el caso de la Universidad Nacio-
nal Autónoma de México () sus escuelas y facultades, en especial el bachillerato de
la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades (), no solo en el ámbito
sanitario y académico sino también presupuestal (sobre todo en las condiciones que se

  
encuentran sus instalaciones por la destrucción y saqueo, resultado de los paros realiza-
dos por los estudiantes, indudablemente con razón, pero sin justificación para entregar
o abandonar las escuelas o facultades, con grandes pérdidas materiales, no solo para
la Universidad Nacional sino para el país, principalmente en estos momentos de crisis
económica por la COVID-) ya que, los centros educativos deberán contar con condi-
ciones materiales (infraestructura y servicios) sustentados en planes y protocolos, claros
y certeros así como, personal capacitado para su reapertura, además de los docentes,
médicos, enfermeras y trabajadores.

En la  y particularmente en el Colegio de Ciencias y Humanidades () la CO-


VID- ha provocado que, en poco tiempo, se realice un importante esfuerzo de inno-
vación, actualización o perfeccionamiento, donde la educación a distancia se ha con-
vertido en el salvavidas para continuar los cursos académicos (después de que fueron
suspendidas de manera obligatoria las clases presenciales el  de marzo de ). Si
bien es cierto, que en esta casa de estudios existe la educación a distancia donde diver-
sas escuelas y facultades la imparten desde hace mucho tiempo como parte de su oferta
educativa, también es cierto que la COVID-, ha tomado desprevenidas a todas aque-
llas entidades donde las clases son presenciales, repentinamente apareció un nuevo es-
cenario para el que no estaban preparadas, donde se destacan deficiencias (tecnológicas
y de habilidades pedagógicas) entre la comunidad académica y estudiantil.

En la  y en el  se pusieron a disposición de la comunidad universitaria y de


la sociedad mexicana, diferentes tipos de herramientas digitales gestionadas por dife-
rentes entidades de la propia Universidad (Secretaría de Desarrollo Institucional, Di-
rección General de Cómputo y de Tecnologías de la Información y la Comunicación,
Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia) sin embargo, no toda
la comunidad por diversas razones pudo acceder a éstas. Entre dichas herramientas
se encuentran:
El Campus Virtual como un espacio integrador de servicios y recursos que
puede utilizar la comunidad universitaria, donde se pueden encontrar con-
tenidos educativos de acceso abierto; clases en línea a través de diversas

  
plataformas como: Google Classroom, Moodle, Edmodo; Video Clase en tiem-
po real como: Zoom, Blackboard Collaborate, Google Meet. Dentro de este
campus podemos encontrar:
Recursos educativos
Unidades de Apoyo Para el Aprendizaje () bachillerato
https://uapas.bunam.unam.mx/
Recursos Digitales Interactivos para el Bachillerato .
https://www.redi.codeic.unam.mx/
Unidades de Apoyo Para el Aprendizaje () licenciatura
https://uapa.cuaed.unam.mx/
Prometeo, proyectos y recursos para la enseñanza de las matemáticas
http://prometeo.matem.unam.mx/repositorio/welcomeunam.mx/
Retos , actividades de autoaprendizaje para el desarrollo de habilidades
digitales.
https://retos.educatic.unam.mx.
Media campus. Espacio para material educativo
http://mediacampus.cuaed.unam.mx/
Sugerencias para la planeación didáctica
https://www.codeic.unam.mx/ index.php/contingencia_cursos/.
Ciencia a domicilio. http://www.dgdc.unam.mx/ciencia-a-domicilio.

Repositorios
Repositorio institucional . Contenidos académicos que genera
y resguarda la Universidad.
https://www.repositorio.unam.mx/ UNAM RETo.
Recursos educativos para todos.
https://reto.cuaed.unam.mx/
Red Universitaria de Aprendizaje () con recursos educativos
catalogados conforme a los planes y programas de estudio de bachillerato
y licenciatura
https://rua.unam.mx

  
Repositorio de innovación educativa
http://www.innovacioneducativa.unam.mx:/jspui/.

Acervos
Biblioteca digital
https://bidi.unam.mx/
Libros de acceso abierto
http://www.librosoa.unam.mx/

Educación continua
Ambiente Virtual de Idiomas
https://avi.cuaed.unam.mx/
Aprendo+ Cursos de todo y para todos
https://aprendomas.cuaed.unam.mx
Grandes Maestros
https://grandesmaestros.unam.mx/

Cultura
Descarga cultura 
https://www.descargacultura.unam.mx/
Literatura 
http://www.literatura.unam.mx/
Cultura en directo
https://culturaendirecto.unam.mx/
Biblioteca digital
https://bidi.unam.mx/ Educación Continua

Asimismo, se instrumentaron cursos cortos, como diplomados y asesorías


en línea para profesores. (-Sur, ).

  
La pandemia de la COVID- propició una situación sin precedentes, que cambió repen-
tinamente el ámbito de la escuela, donde se instauró de manera abrupta el aprendizaje
a distancia. Si bien es cierto, que la  y sus escuelas cuentan con las herramientas
digitales necesarias para culminar el año y/o semestre escolar de manera virtual como
se señala anteriormente, estas nuevas condiciones de aislamiento físico resultado de la
propagación de dicha pandemia, han inducido por un lado, a situaciones virtuosas ya
que, una parte importante de la comunidad académica respondió positivamente para
involucrarse con estas herramientas bien, porque las conocía o porque aprendió a utili-
zarlas en corto tiempo y porque contaba con la infraestructura y los servicios necesarios
para utilizarlas. No obstante, por otro lado, también se ha vislumbrado una situación
adversa ya que, parte de la comunidad, no se ha apropiado de éstas debido, a que no tie-
ne acceso a la escuela digital (falta de infraestructura y equipo), no las maneja (falta de
habilidades digitales, pedagógicas y/o conocimientos en ) o bien, simplemente no le
interesa porque consideran que las clases presenciales no pueden ser sustituidas.

Las herramientas tecnológicas que utilizan principalmente los profesores de la 


son: el correo electrónico, Facebook y WhatsApp; para trabajo académico, Google Clas-
sroom, Moodle y Google Suite; y para trabajo sincrónico, Zoom, Google Hangouts y Sky-
pe. Un estudio realizado a  profesores de la  (a nivel posgrado, licenciatura y
bachillerato) en marzo de  muestra, que las principales problemáticas a las que se
enfrentan son logísticas (.), tecnológicas (.), pedagógicas (.) y socioafecti-
vas (.). Los profesores consideran la necesidad de formación docente en: pedagogía,
disponibilidad de recursos digitales, recursos informativos sobre uso de tecnologías en
educación, mejora de procesos institucionales, acompañamiento pedagógico, asesoría
técnica e información de los recursos institucionales (Sánchez, : ).

En otro estudio efectuado a  estudiantes de bachillerato y licenciatura de algunas


facultades y escuelas de la  (Facultad de Derecho, Escuela Nacional Preparato-
ria y Facultad de Estudios Superiores () Cuautitlán), se encontró que el . por
ciento de los estudiantes no han logrado adaptarse a las clases virtuales, . por
ciento reportaron conectividad deficiente a Internet y solo uno de cada diez respondió

  
que les imparten clases todos sus docentes. Consideran que las condiciones del apren-
dizaje y la enseñanza no son las adecuadas y sostuvieron que las clases en línea impro-
visadas no garantizan plenamente el derecho a la educación. Asimismo, estiman que
las medidas impulsadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones
de Educación Superior () para afrontar la crisis ocasionada por la COVID-,
entre las que se encuentran las autoridades de la , han sido inoportunas, insufi-
cientes, y antidemocráticas, ya que, hasta ahora ignoran la situación real en la que se
encuentran miles de estudiantes y profesores (Román, ).

De acuerdo con los resultados obtenidos para la generación  del Bachillerato de
la  ( planteles:  del Colegio de Ciencias y Humanidades y  de la Escuela
Nacional Preparatoria), de los , estudiantes que ingresaron, el  (,)
participó en la aplicación de un cuestionario de evaluación diagnóstica (realizado
del  al  de agosto de ) para contar con información sobre el nivel de habili-
dades en el uso de . De éstos el  manifestó tener acceso a Internet desde casa
mediante tres dispositivos: computadora de escritorio, laptop y celular con sistema
operativo Android. No obstante, solo el  de los estudiantes obtuvo una califica-
ción entre  y ., en el nivel de habilidad en el uso de las . Los rubros de mayor
dificultad para esta generación son los que abordan el procesamiento de la infor-
mación (hoja de cálculo, procesador de texto, presentador electrónico); el acceso a
la información (diseño de estrategias para la búsqueda y selección de información
confiable) y la seguridad (del equipo y la información (, : ). Problema que
se agudiza en casa, al no contar con el apoyo presencial de los asesores de la escuela
o de sus propios compañeros.

Para el caso del  los datos preliminares de la atención de los alumnos en línea, du-
rante el semestre -, dan cuenta de que se atendió a  por ciento de los jóvenes,
lo que indica que faltó por atender un  por ciento que equivaldría a , jóvenes,
de esta cifra corresponderían , por plantel (Azcapotzalco, Naucalpan, Oriente Sur
y Vallejo) (, : ). Situación sin precedentes, que puede provocar que los es-
tudiantes dejen de asistir a la escuela y es probable que nunca regresen, especialmente

  
aquéllos que provienen de familias de bajos ingresos o bien, que se rezaguen o fracasen
en sus estudios porque no aprobaron sus asignaturas durante dicho semestre.

Asimismo, estos datos son indicativos de las desigualdades estructurales, advirtiendo


sobre las vulnerabilidades de los grupos rezagados del desarrollo para enfrentar la
crisis y la extrema fragilidad de la población en general ante amenazas desconocidas,
particularmente los estudiantes. Las circunstancias del año  a lo largo y ancho
del planeta, a causa de la pandemia de la COVID-, son un claro ejemplo de la mate-
rialización de estas amenazas desconocidas, además de un duro aviso de que la reali-
dad ya rebasó los imaginarios sobre el futuro (, :).

Los días por venir


En esta perspectiva, es necesario que las autoridades educativas desarrollen herra-
mientas de aprendizaje a distancia fáciles de usar, que aseguren que las tecnologías
utilizadas no excluyan a los estudiantes pobres, discapacitados o marginados. Lo an-
terior, puede alentar a que en la escuela (pública o privada) tanto estudiantes como
profesores adquieran una formación integral en Tecnologías de la Información y la
Comunicación (), pero al mismo tiempo, se pueden generar situaciones perversas
de enseñanza-aprendizaje que, inmersas en la lógica de mercado, busquen abatir cos-
tos y gastos como un nuevo modelo de negocio más que como un modelo educativo
(sustituir al profesor o disminuir sus horas), habrá estudiantes de todos los niveles
educativos cada vez menos preparados para ejercer un futuro como profesionistas o
para seguir cursando sus estudios. Los estudiantes no están aprendiendo, quizás has-
ta estén olvidando lo ya aprendido (Sánchez, R., ). Sin duda, la educación virtual
no podrá sustituir a la educación presencial para siempre.

Por otro lado, el cierre de la escuela traerá consigo serios problemas en el corto, media-
no y largo plazo, que afectará el futuro del país y de nuestros estudiantes: la exclusión,
la pobre calidad de los aprendizajes, la reprobación, la deserción escolar (no se debe
olvidar que la reducción en el abandono escolar permite romper el ciclo de transmisión
intergeneracional de la pobreza y el rezago académico) que explica el incremento en la

  
violencia juvenil, sumado a la baja oportunidad para incorporarse a trabajos formales de
aquellos estudiantes que no concluyen sus estudios de bachillerato o licenciatura, dis-
minuirán las posibilidades de mejorar su calidad de vida, entrando en un círculo perver-
so de rezago académico-desigualdad-pobreza. Es en el bachillerato donde se registra la
mayor deserción o abandono escolar y es allí, donde los índices de rezago académico del
país reciben mayor impacto. Es en este nivel educativo, donde se presentan los mayores
desafíos para la sociedad y el Estado Mexicano. Quien logre el nivel de bachillerato tie-
ne una probabilidad tres veces mayor de romper el círculo de pobreza que aquéllos que
sólo terminaron la educación primaria o secundaria. El fortalecimiento de la educación
se constituye en una de las principales oportunidades de los gobiernos para mejorar el
bienestar de sus sociedades.

Es necesario, reconocer que la escuela está en tela de juicio ante altos índices de fra-
caso, de conflictividad y de riesgo de exclusión educativa. La escuela falla cuando
no da respuestas adecuadas a las necesidades de todos los estudiantes y no compen-
sa las limitaciones de origen familiar o social que afecta a estudiantes procedentes
de familias problemáticas y de medios desfavorecidos socioculturalmente (Uriarte,
) cuando no se les prepara adecuadamente para afrontar las etapas posteriores
a la escolaridad obligatoria, formación profesional, inserción laboral, participación y
convivencia social, etc.

Es una realidad que en la escuela pública existe hacinamiento en los salones de clase,
lo que ya de por sí provoca inseguridad y en las condiciones causadas por la COVID-
éstas se agudizan, lo que genera un peligro inminente en el ecosistema escolar. La
escuela más que cualquier otra actividad puede afectar el aumento de la curva epidé-
mica o propiciar un rebrote del virus, dadas las condiciones internas de infraestruc-
tura en espacios cerrados como las aulas, las oficinas administrativas, los sanitarios,
entradas y salidas, etc. y las externas a la escuela como la forma en que se transportan
los estudiantes, profesores y el personal para llegar a la escuela. Así también, el esta-
do de salud de la comunidad, enfermedades crónicas, edad de los profesores, etc. no
existe una experiencia previa para el manejo de este tipo de pandemias en todo caso,

  
es fundamental aprovechar la experiencia de las comunidades donde se inició y abrió
primero sus escuelas (Asía, Europa, etc.).

Dadas las condiciones de sobresaturación de los grupos en la , una solución inme-
diata sería su división donde, la mitad del grupo asistiera a clase de manera presencial
y la otra mitad, a distancia (con intercambios escalonados –modelo híbrido-). Aunque
este tipo de aprendizaje no debe sustituir la enseñanza-aprendizaje presencial. Lo que
implicaría que los profesores tendrían que impartir la clase en ambas modalidades y
contar con la infraestructura adecuada en Tecnología de la Información y la Comu-
nicación () (cámaras web, Internet de banda ancha, etc.). El Modelo Híbrido hace
referencia a la convergencia de la modalidad presencial con la modalidad a distancia,
con la finalidad de generar una propuesta de aprendizaje integrador (, :). Sin
embargo, no se debe olvidar que no todos los profesores y estudiantes cuentan con las
capacidades y habilidades para llevar a cabo el proceso educativo a distancia así tam-
bién, sí la escuela tiene la capacidad presupuestaria para implementar esta nueva nor-
malidad en el espacio educativo.

Parece más factible que la educación presencial pueda llegar a todos, disminuir y ate-
nuar las diferencias sociales y las dificultades logísticas y técnicas. A pesar del drama de
la COVID- es esencial un replanteamiento profundo de las prácticas de enseñanza-
aprendizaje, no solo mediante la virtualidad.

La poca aceptación de cualquier virtualidad en la educación no es un capricho, “es la


única manera de formar seres inteligentes y capaces de enfrentar el futuro “. En las últi-
mas décadas el aislamiento se ha propagado como la pólvora. Han desaparecido nume-
rosos lugares de reunión y estructuras sociales tradicionales, vacío crucial que ha sido
4 El gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de la CDMX y las autoridades de la Universidad Nacional
y toda la comunidad esperan que esta situación sea transitoria y que México, cuente con su propia vacuna contra el
COVID-19, por lo que en la UNAM ya se desarrolla. Se encuentra en la primera fase de evaluación en modelo animal y se
espera que para 2021 se inicien las pruebas clínicas en humanos. La lista de vacunas es larga y prometedora en el mun-
do, sin embargo, la mejor cura de una enfermedad es la prevención, es necesario hacer realidad los esfuerzos de abatir
el tráfico de especies y la destrucción de los ecosistemas, que es donde los microorganismos y la fauna coexisten de una
manera equilibrada sin causarnos daño (UNAM 2020).

  
llenado por los dispositivos tecnológicos. Todo esto ha llevado a una nueva y curiosa
realidad: el contacto humano se está volviendo un bien lujoso (Bowles, ).

En esta perspectiva, es esencial que la  y el  fortalezcan la formación digital


para su comunidad académica y estudiantil, con el propósito de que las  sean utili-
zadas oportuna y pertinentemente en el proceso educativo de otra manera, el camino
hacia una educación de excelencia, innovadora, diversa e inclusiva en beneficio de su
comunidad y del país, será más largo. Sin olvidar, que el profesor es insustituible, la
COVID- lo ha demostrado.

Es necesario que en el  se instrumente un proyecto donde se tome en cuenta: ins-


talaciones, mobiliario, equipo, personal de apoyo (médicos, psicólogos, psicopedagogos,
etc.) y la cantidad adecuada de alumnos y maestros por clase. Asimismo, reglas de se-
guridad claras y precisas que establezcan que en caso de un rebrote de la COVID-, la
escuela se cierra y se retoma el aprendizaje a distancia hasta que se resuelva el problema
de salud; la prestación de servicios de asistencia técnica en el uso de dispositivos y plata-
formas dedicados a enseñanza virtual tanto para profesores como estudiantes y de otros
mecanismos para retenerlos en la escuela. Como sabemos, el rezago académico cons-
tituye uno de los principales problemas que obstaculizan nuestras aspiraciones para
avanzar hacia la conformación de una sociedad justa, democrática y equitativa, lo que se
refleja en las condiciones de iniquidad y pobreza en que vive gran parte de la población
particularmente los jóvenes.

Además de los aspectos de riqueza e ingreso, la movilidad también se refleja en movili-


dad educativa, ocupacional y de salud, determinando la resiliencia de las personas ante
emergencias como la COVID-. Por ejemplo, la desigualdad en capacidades comienza
en la infancia y se refuerza a lo largo del ciclo de vida: las y los niños nacidos en familias
de ingreso bajo son más propensos a tener mala salud y alcanzar menores niveles de
estudios, los cuales, a su vez, se reflejan en salarios más bajos (, : ).

  
Sin duda, la educación es un elemento esencial para impulsar el desarrollo de los pue-
blos. El reto de los gobiernos es crear las condiciones para que todos sus ciudadanos
accedan a la educación, sin menoscabo de raza, sexo, religión, nivel económico, etc.
Existe una estrecha relación con el crecimiento económico, la desigualdad del ingreso
y la pobreza. La educación se convierte en un elemento sustantivo en el marco de una
economía globalizada donde, ciudadanos mejor formados podrán responder mejor a los
desafíos y oportunidades creados por la mayor integración económica a nivel mundial.
La educación como uno de los principales motores del desarrollo social y el crecimiento
económico, impulsa la productividad y la competitividad de cualquier región o país.
Proporciona los elementos indispensables para comprender y actuar en la sociedad, para
cambiar en la misma medida que lo hace el mundo, además de buscar una adaptación al
presente, permite una anticipación al porvenir. Facilita la participación activa de todos
los ciudadanos en la sociedad y permite la integración en el interior de cada país de los
excluidos a los beneficios del desarrollo. (Pérez, : ).

Las desigualdades se encuentran profundamente arraigadas en nuestras sociedades,


las economías y la esfera política, siendo que las oportunidades de desarrollo de las
personas siguen determinadas por el lugar de nacimiento, su género y etnicidad, y por
el nivel de ingresos de la familia en la que se nace. Estas desigualdades comienzan a
temprana edad y sus efectos son acumulables y transmisibles de una generación a otra
(, : ).

Indudablemente, el dilema de reabrir la escuela, a la nueva normalidad supone una de-


cisión compleja y desafiante por las repercusiones que trae consigo. La  tiene un
gran reto que debe combatir desde diversos frentes: infraestructura (como ayudar a la
comunidad universitaria a respetar las medidas de distanciamiento social y de higiene
personal), pedagogía (habilidades didácticas y de aprendizaje), brecha digital (acceso a
las  para todos), retención de los estudiantes en la escuela (evitar el fracaso escolar,
ausentismo, reprobación, deserción y abandono) en sus diversos niveles educativos.

  
Por otro lado, las políticas de confinamiento impuestas por la pandemia han acelerado
el proceso de automatización laboral que ha venido gestándose en la economía en los
últimos años. Esto representa por un lado aumentos en la productividad, pero también
un potencial desplazamiento de la fuerza laboral. Lo anterior, impone retos adicionales
para reajustar las habilidades y conocimientos de los estudiantes, necesarios para la
transición a nuevos sectores y oportunidades laborales, así como para asegurar la cali-
dad y cantidad de los empleos (, :).

¿Cómo serán las aulas en la  cuando el  de septiembre los estudiantes y profe-
sores regresen a la escuela? ¿se tomarán las precauciones higiénicas adecuadas (sana,
distancia, lavarse las manos con frecuencia, no tocarse ojos, nariz o boca, estornudo de
etiqueta, usar cubrebocas (SS, )? ¿reducirán los grupos y las aulas lucirán semiva-
cías? ¿los pasillos estarán señalizados?

La diversidad de situaciones en la  la llevarán a delinear alternativas diferentes.


La ‘normalidad’ que durante tanto tiempo estructuró al sistema educativo universitario
no será el escenario del regreso a las escuelas o facultades. La nueva ‘normalidad’ será la
constante adaptación al cambio (Fernández, ).

Se ha abierto una nueva brecha en el campo de la educación superior y el acceso a la


banda ancha, oportunidades que anteriormente se consideraban un lujo y que hoy en
día son cruciales para competir y hacerse un hueco en la sociedad. Sobre todo, en una
economía del conocimiento en la que cada vez son más los jóvenes con estudios, conec-
tados y sin opciones para ascender en la escala social (, ).

Si la educación logra que los estudiantes adquieran las habilidades y conocimientos fun-
damentales para un buen desempeño en la vida social y –sobre todo– que ello sea
5 Para lo cual también es preciso, aumentar las capacidades profesionales de los docentes, mejorar su formación inicial
y en servicio, dotarlos de más apoyo y recursos y abrirles nuevas oportunidades de desarrollo, así como, impulsar el
uso inteligente de las nuevas tecnologías que las convierte en poderosas herramientas para superar limitaciones de
nuestra educación. Castells (1999) plantea que, frente a la complejidad de los avances científicos y tecnológicos, es ne-
cesario distinguir entre las opciones que se presentan al aprendizaje: las elites aprenden creando, con lo que modifican

  
independiente de sus condiciones de vida, estará haciendo su aporte para la vida de esas
personas y comunidades y para romper las fuerzas reproductoras de la herencia social y
la desigualdad. De ahí la importancia que el esfuerzo de las políticas educacionales sea
orientado a garantizar la igualdad de oportunidades en la educación. Particularmente
en la era Pos-COVID-.

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de las limitaciones de los formatos de la tecnología.
6 La OCDE estima que en estos países existe una enorme brecha en el promedio de años de escolaridad entre la pobla-
ción de las zonas urbanas y rurales, entre los grupos de diferentes ingresos y con estudiantes de países desarrollados
(OCDE, 2015).

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  
La prospectiva educativa en el nivel superior enfocada
a los programas de estudio.
Caso: complejo regional mixteca.

Gabriel Pérez Galmiche y David Espinosa González

Introducción
La educación en México ha transitado por diversas adversidades, debido a que está ba-
sada en un modelo educativo en muchos casos rígido que impide atender de manera ágil
las contingencias como las que se han presentado, derivadas de la aparición del 
COVID-, y que vino a impactar de manera importante todos los sectores de la activi-
dad humana, incluida claro la educación. En este sentido resulta importante formular
una propuesta curricular que permita la adecuación y resiliencia educativa que resultan
características idóneas ante estas circunstancias.

El Complejo Regional Mixteca, perteneciente a la Benemérita Universidad Autónoma


de Puebla (), pretende estar a la vanguardia y presenta una estrategia educativa,
fundamentada en un marco teórico en materia educativa que sustenta un argumento y
postura para contribuir a la educación dentro del panorama formativo actual. Es impor-
tante iniciar el análisis comentando que existe una problemática que enfrenta el modelo
educativo tradicional presencial, como lo dice Barrón:

1 Profesor investigador titular de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Miembro del sistema nacional de
investigadores (SNI Nivel 1) y Evaluador del CONACYT de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Actualmente, se
desempeña como Director del Complejo Regional Mixteca.
2 Profesor investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

  
No se sabe si se va a lograr el aprendizaje de las y los estudiantes como si es-
tuviese de manera presencial, creo que apenas se está experimentando. Hay
muchas rupturas, y creo que se está manifestando, por un lado, tenemos una
educación muy tradicional que no avanzó en su momento hacia otras formas,
y por el otro lado como se mencionaba, no todos los niños y las niñas tienen
dispositivos en su casa, no tienen los recursos. Y lo que pone en manifiesto tam-
bién, la falta de conectividad, la brecha digital que existe en el país. Aun así, creo
que hay diversos intentos, y creo que nos estamos enfrentando a una situación
desconocida (Barrón, :-).

Como lo dice la Dra. Concepción Barrón, es una situación inédita que enfrentamos los
docentes, administrativos y estudiantes, sin embargo, si mediante una actuación inme-
diata, que permita proyectar soluciones, que adecuen las propuestas que han emitido
organismos internacionales y que tomen en cuenta las directrices institucionales de la
, se pudo generar una propuesta académica, implementada en el Complejo Regional
Mixteca, caso de estudio de la presente investigación (con algunos ejemplos de concre-
ción de las estrategias educativas a la realidad educativa regional).

Presentando diversos enfoques de análisis de la educación, se parte del conocimiento de


que es un derecho inherente de los jóvenes, que se ve vulnerado por el nivel socioeconó-
mico y acceso a la tecnología. Aunque la garantía debe ser adoptada por la autoridad en
sus diversas esferas, la investigación académica aporta soluciones para salir avante de
esta situación pandémica nacional e internacional. Tales como partir de los Programas
actuales presenciales con la consecuente adecuación del contenido en línea, capacita-
ción docente y considerar las directrices de los Organismos Internacionales con respec-
to a la maximización del empleo de  en la educación.

Más que conceptualización, una esencialidad: Currículo, Planes y programas


Las Instituciones Autónomas Estatales, como la , caso de estudio de la pre-
sente investigación, poseen la facultad de diseñar sus propios currículos, planes y
programas de estudio, con base en lo señalado en el artículo º Fracción  de la

  
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ():
Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la
ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse
a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de
acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e
investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes
y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su per-
sonal académico; y administrarán su patrimonio. Las relaciones laborales, tanto
del personal académico como del administrativo, se normarán por el apartado A
del artículo  de esta Constitución, en los términos y con las modalidades que
establezca la Ley Federal del Trabajo conforme a las características propias de
un trabajo especial, de manera que concuerden con la autonomía, la libertad de
cátedra e investigación y los fines de las instituciones a que esta fracción se refiere
(Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ).

Debemos de partir de que la enseñanza-aprendizaje no sólo es un acto mecánico, sino


que es un modelo educativo que se implanta en determinado contexto o zona geo-
gráfica determinada y que atiende a las necesidades democráticamente reconocidas
y registradas y que deben reflejarse en los índices de deserción, así como la eficiencia
terminal, entre algunos otros indicadores que permiten conocer el comportamiento
del sistema educativo.

Como se percibe, el éxito de la educación en México es el resultado del diseño de instru-


mentos escolares y educativos que sean sólidos y apegados a una realidad contextual, en
este sentido y para sustentar las propuestas de la presente investigación, se continúa con
el marco conceptual de: Currículo, plan y programa.

Al hablar sobre Currículo, es conveniente partir de la percepción del Dr. Díaz Ba-
rriga (: ):
el vocablo currículo adquiere una característica que lo asemeja a otros construidos en
la teoría educativa del siglo : evaluación y planificación, que sólo adquieren precisión

  
a través de adjetivos. Aprendizaje, docentes, investigadores, programas, instituciones y
sistema, en el caso de la evaluación, y planeación del curso, del trabajo institucional o del
sistema educativo. De igual forma se refieren a formas metodológicas con expresiones
adjetivas; evaluación sistémica, formativa, sumativa, o bien, planificación estratégica,
técnica, por objetivos. Todo ello también existe en el ámbito de lo curricular: la perspec-
tiva tradicionalista, la crítica integral.

El currículo es un término complejo integrado por un cúmulo de elementos que, como


menciona Osorio (: ), “es provisional, pues la misma naturaleza del currículo
conlleva un diálogo permanente con el contexto histórico-cultural-social que implica
cambios en las prácticas educativas”.

Por otro lado, el concepto de Plan de estudios, según el Dr. José Arnaz (), menciona
que es el plan que norma y conduce explícitamente un proceso concreto y determinante
de enseñanza aprendizaje que se desarrolla en una institución educativa.

Con respecto a su integración, existen diversas opiniones, empero, deben coincidir


en su enfoque. El currículo se integra y diseña, como lo menciona la obra Metodo-
logía de diseño curricular para educación superior (Díaz - Barriga, Lule, Saad, E.,
et. Al; ), en  niveles:
Fundamentación de la carrera profesional;
Elaboración del Perfil Profesional;
Organización y estructuración curricular, y
Evaluación continua del currículo.

La planeación del currículo es la etapa fundamental de la estructura instrumental de una


licenciatura, en esta etapa, se debe establecer una articulación con los planes y progra-
mas, sin embargo, como señala Díaz-Barriga (: ) La elaboración y ejecución de pla-
nes y programas de estudio constituye uno de los conflictos más actuales de las institu-
ciones educativas en general y muy especialmente en el ámbito de la educación superior.

  
Con respecto a Plan de estudios y como es citado por la Dra. Hortensia Murillo Pacheco,
Glazman e Ibarrola (:), “el plan de estudios es la síntesis instrumental mediante
la cual se seleccionan, organizan y ordenan, para fines de enseñanza, todos los aspectos
de una profesión que se considera social y culturalmente valiosos, y profesionalmente
eficientes.”

El siguiente instrumento, el programa de estudios o escolar “es un instrumento idóneo


para el trabajo docente. Es el lugar que posibilita una síntesis entre la perspectiva, las
necesidades y los presupuestos del proyecto institucional expresado en el campo del cu-
rrículum y de los propósitos, compromisos e intereses educativos y sociales que llevaron
al docente a dedicarse a esta profesión” (Díaz-Barriga, : ).

La importancia de cada uno de estos instrumentos es perceptible y para llegar a


organizar los contenidos programáticos en un plan de estudios, se deben tomar en
cuenta, fundamentalmente tres aspectos: ) La relación entre los ejes curriculares,
las líneas curriculares y los contenidos programáticos. ) La interrelación entre los
contenidos programáticos. ) La relación de la teoría con la práctica y con la reali-
dad nacional (Mora; : ).

También Casarini (:) menciona que “el plan de estudios y los programas son
documentos guías que prescriben las finalidades, contenidos y acciones que son
necesarios para llevar a cabo por parte del maestro y sus alumnos para desarrollar
un currículum”.

Como se ha venido comentando, no es posible considerar el diseño de instrumentos


escolares dentro de un contexto estático, sin cambio ni movimiento. Considerándose
escenarios que impactan los diseños de currículos, planes y programas, así como la
práctica docente y la adaptabilidad al aprendizaje del estudiante, y casos emergentes.

El bielorusso Lev Semiónovich Vygotski (- ), destacado psicólogo y afamado por
sus estudios sobre la psicología del desarrollo, expone pertinentemente que la influencia

  
de la sociedad y el aspecto cultural impacta al proceso cognoscitivo del estudiante: la
interrupción y las intervenciones.

Dentro de este brillante paradigma psicopedagógico, no sólo se queda en elementos bá-


sicos, sino que aborda cuatro ámbitos indispensables en los cuales aplicó su método:
“La concepción del desarrollo sería incompleto sin la distinción y articulación de los
cuatro ámbitos en que aplicó su método genético: filogenético (desarrollo de la especie
humana), Vygotsky se interesa por las razones que permiten la aparición de funciones
psicológicas exclusivamente humanas (funciones superiores); histórico sociocultural,
éste ámbito es el que engendra sistemas artificiales complejos y arbitrarios que regulan
la conducta social; ontogenético que representa el punto de encuentro de la evolución
biológica y sociocultural y microgenético (desarrollo de aspectos específicos del reper-
torio psicológico de los sujetos), que persigue una manera de estudiar in vivo la cons-
trucción de un proceso psicológico” (Carrera y Mazzarella; : ).

Ésta teoría vigotskiana, es retomada por diversas instituciones educativas a nivel


mundial y nacional, como el caso de la  con su Modelo Universitario Minerva
() (en adelante ), la cual, ha sido adoptada como práctica docente en ésta
institución, debido a que la adaptabilidad del aprendizaje ha evolucionado y la “vie-
ja escuela” de enseñanza ha ido perdiendo fuerza día a día ante las exigencias de
alumnos que requieren el desarrollo de sus habilidades y capacidades, y con mayor
importancia, las competencias educativas.

Ante éste panorama, el ámbito regional toma fuerza y consideran propuestas acadé-
micas, a fin de dar continuidad a los periodos académicos en el periodo de primavera y
otoño . El Complejo Regional Mixteca, caso de estudio que nos ocupa, innova ante
las siguientes aportaciones, consideradas en los siguientes apartados.

II.- Problemática contextual actual de la Educación en México y en la Región


La educación ha sido impactada de manera directa con la pandemia SARS COVID-,
debido a que, por motivos económicos y tecnológicos, los docentes, administrativos y

  
estudiantes del nivel superior, en este caso, se han tenido que adecuar con los recursos
existentes.

Las prestigiosas universidades americanas como Harvard (; //) y la Uni-


versidad de Boston (García; //), tomaron la decisión desde los primeros ins-
tantes de la pandemia en declarar que sus clases presenciales serían hasta enero del
año  y todas sus actividades serían en línea. En México, las indicaciones sanitarias
de la Autoridad Federal motivaron a tomar las mismas indicaciones suspendiendo ac-
tividades escolares a partir del  de marzo del presente año (). La problemática
concreta, ha sido la falta de estrategias para adecuar los contenidos y metodologías
académicas - educativas de la educación tradicional presencial de nivel superior a la
modalidad en línea.:
“No se sabe si se va a lograr el aprendizaje de las y los estudiantes como si es-
tuviese de manera presencial, creo que apenas se está experimentando. Hay
muchas rupturas, y creo que se está manifestando, por un lado, tenemos una
educación muy tradicional que no avanzó en su momento hacia otras formas, y
por el otro lado como se mencionaba, no todos los niños y las niñas tienen dis-
positivos en su casa, no tienen los recursos” (Barrón; : -).

Como caso de estudio, la  y el Complejo Regional Mixteca reconocen la problemá-


tica actual virulenta de SARS COVID-, y conoce el impacto generado en estudiantes,
docentes y administrativos.

Por lo cual, basados en la teoría de Lev Vigostky, y tomando en cuenta el perfil acadé-
mico, aprovechamiento del estudiante y la práctica docente; partiendo de los factores
geográficos culturales, potencialización del comercio regional, los elementos que inte-
ractúan en la instrucción y educación, el ingreso económico del alumno y su familia,
alimentación, situación prioritaria, la posibilidad de adquisición de bienes y servicios
(Trayectorias escolares), de igual forma y como se retoma en el ,

  
-Propone un nuevo modelo educativo y académico congruente con la función social
de una universidad pública que se orienta a la formación integral, humanística y cen-
trada en el aprender a aprender, modelo que está orientado en la teoría constructivista
social participativa, paradigma que ha dado respuesta a las necesidades educativas
actuales” (MUM; : ).

Dentro de lo que consideramos casos emergentes, se sitúa la presente pandemia viral


COVID -, los instrumentos escolares no estaban adecuados ni los docentes prepara-
dos para esta situación que implicó adaptarse a una realidad virtual.

Aún y cuando la , ha realizado un compromiso excepcional en el trabajo curri-


cular, considerando y coincidiendo con lo mencionado por Díaz-Barriga (): con-
ceptos como diagnóstico de necesidades (Taba, ) o fuentes y filtros para el diseño
curricular al establecer conceptos como marco de referencia de un plan de estudios,
análisis de la práctica profesional, objeto de transformación (Díaz-Barriga, ) y se
generaba una significativa experiencia en relación con el llamado sistema modular,
existen algunas situaciones que por la misma región impactan directamente al Com-
plejo Regional Mixteca.

Los aspectos socio -económico y tecnológico, han afectado a las instituciones educa-
tivas, con mayor impacto a los centros educativos regionales e instituciones que no
poseen instrumentos de Trayectorias escolares y estudios sobre la eficiencia terminal,
para lograr analizar los aciertos y errores, y oportunidades de mejora. Se presenta una
muestra de los resultados del Instrumento aplicado en el Complejo Regional Mixteca
(Trayectorias Escolares) para conocer las problemáticas reales de los estudiantes:

  
Fuente: Martínez; 2019: 190- 192.

  
La situación existente se enfatiza con la pandemia y las exigencias para lograr continuar
con el proceso de enseñanza-aprendizaje, enfocándonos a los “Elementos que tienen en
su hogar”, podemos vislumbrar que sólo el .  tiene una lap top, un . un celular
e internet un ., conociendo que la situación en la Región mixteca es compleja y limi-
tada, teniendo presente la postura de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (, por sus siglas en inglés) (//):
“El acceso a la tecnología y a los materiales necesarios para seguir estudiando
mientras las escuelas permanecen cerradas es notablemente desigual. Del mismo
modo, los niños que no disponen de ayuda suficiente para estudiar en casa apenas
tienen medios que faciliten su educación. Es fundamental proporcionar una diver-
sidad de herramientas educativas y ampliar el acceso a internet para cada escuela
y para cada niño” afirmó Robert Jenkins, Jefe de Educación de . ”Antes de la
COVID-, la educación ya estaba en crisis. Ahora nos encontramos ante una crisis
educativa cada vez más profunda y que puede crear aún más divisiones”.
III.- Propuestas educativas y docentes.
Partiendo de lo expuesto anteriormente y analizando diversas propuestas y estrategias
a nivel mundial de Organismos internacionales y nacionales, se pueden observar desde
las posturas europeas que buscan la migración los contenidos programáticos a la mo-
dalidad en línea, hasta la suspensión de actividades totales en Asia, como se presenta en
el siguiente cuadro:

  
Tabla .- Resumen de las estrategias de respuesta adoptada por los países

  
Se puede observar que las dos categorías más recurridas, son Introducción de enfoques
alternativos para los exámenes y la validación del aprendizaje con  países y Posterga-
ción/ reprogramación con un total de  países.

Retomando diversas estrategias y adecuándolas al contexto del caso de estudio del


Complejo Regional Mixteca, se parte de la idea de continuar ofreciendo y proveyendo
oportunidades para concluir satisfactoriamente el año escolar en nivel medio superior y
superior; enfocándose en este momento al nivel superior.

A continuación, se expone la estrategia emprendida por el Complejo Regional Mixte-


ca, caso de estudio para el presente trabajo de investigación. Se plantean estrategias a
corto, mediano y largo plazo.

En Corto Plazo (marzo, ); la primera tarea a implementar fue la capacitación a


los docentes mediante diversos cursos enfocados a Plataformas Educativas (Microsoft
Teams y Office online, Blackboard y Moodle). Solicitando poder ejercitar lo aprendido
en el periodo actual. Obteniendo resultados óptimos, los docentes a la par de impartir
sus clases, asesoraban en el empleo de la plataforma a los estudiantes. Como lo expresa
la  (): “Las tecnologías de la información y la comunicación () pueden
complementar, enriquecer y transformar la educación”.

Es por ello por lo que se plantean dos estrategias a mediano plazo para el periodo
otoño  en este Complejo Regional Mixteca perteneciente a la : Docente
y Estudiantil. La primera, intensificar la capacitación a los docentes para el domi-
nio de las Plataformas Educativas vinculadas con programas de videollamadas y
reuniones virtuales para lograr impartir oportunamente las clases y las asesorías
académicas, como lo expresa Llivina y Urrutia (s. f.: ): pertenecientes a :
“es fundamental contar con docentes no solamente comprometidos personalmente
con la educación para el desarrollo sostenible, sino también preparados pedagógi-
camente a nivel profesional para enfrentar los múltiples retos en el marco de las
cumbres realizadas por Naciones Unidas de la Tierra en Río (); Johannesburgo

  
() y la más actual: Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el De-
sarrollo Sostenible (-)”.

La segunda, retoma el proyecto institucional de migración de programas educati-


vos, se comienza con una estrategia para enfrentar contingencias similares en un
futuro, es decir, se adecuarán los programas de estudio implementando el uso de
plataformas educativas.

Con respecto a la propuesta enfocada al Programa académico, en el rubro de Orienta-


ción Didáctico-Pedagógica: Estrategias y Técnicas de aprendizaje-enseñanza, se incluirá
como requisito el empleo de una plataforma educativa por parte de los docentes, crean-
do una carpeta de evidencias; con la intención de fomentar un hábito entre la plantilla
docente. Pudiendo intercalar el empleo de esta plataforma con un software de video
llamadas. Solicitando mínimamente una actividad semanal, para que ante alguna con-
tingencia en un futuro, los estudiantes y docentes tengan las herramientas suficientes
para hacer frente a las exigencias del escenario a enfrentar: “desde el lugar del docente
tenemos la responsabilidad ...ahora obligados por la contingencia” de hacer una revisión
sobre cómo adecuar los contenidos programáticos a una clase virtual, porque nuestra
tarea como docentes es investigar y adecuar los contenidos a una clase en línea‹ (Redac-
ción Xalapa; //).

De igual forma, se establecerá un equipo de apoyo integrado por los mismos docentes
del Complejo Regional Mixteca en cada campus, para establecer un apoyo extraordi-
nario ante algunas problemáticas de empleo de la plataforma, es decir, se integrará
por un grupo de cinco docentes, quienes se consideren con mayor capacidad y empleo
de las plataformas; que, en casos emergentes, apoyarán ante alguna problemática para
generar un soporte constante.

Estos cinco docentes serán elegidos voluntariamente, manteniendo una reunión quin-
cenal, durante el proceso de impartición en línea, con el fin de mantener la estabilidad,
certeza y confianza en la institución.

  
Finalmente, a largo plazo, Periodo Otoño , se establecerá un centro de tecnología
de acceso para estudiantes y docentes, bajo los lineamientos sanitarios existentes para
los estudiantes que no pueden tener acceso a sus clases en línea.

Es importante mencionar que el Complejo Regional Mixteca se abre camino ante las
adversidades y se sitúa con opciones para continuar brindando el servicio educativo a
toda su comunidad.

Conclusiones
De lo anterior, se deprenden las siguientes conclusiones:
Primero. - La planeación curricular exige tener un vasto conocimiento sobre la
realidad que existe en el contexto estudiantil: su vida cotidiana, su labor, sus
alcances académicos y su familia, dichos factores ayudarán a que la planeación
curricular y los instrumentos, planes y programas de estudio, se logren diseñar
conforme a las necesidades y bajo objetivos reales.

Segunda. - La educación en territorio mexicano no está preparada ante contin-


gencias que exijan garantizar el aprendizaje del estudiante. Deben existir estra-
tegias enfocadas a casos emergentes para garantizar la impartición de educación
superior a los estudiantes, sin minimizar la obligación de la autoridad y las posi-
bles violaciones en materia de Derechos Humanos, como se menciona en el pre-
sente artículo.

Tercera. - La educación no comprende ritmos, cuarentenas o “normalidades” es-


peranzadoras. Es indispensable situarnos en el hoy y diseñar medios óptimos para
continuar ofreciendo una educación de calidad, brindando la mayoría de los re-
cursos como lo está haciendo el mismo Complejo Regional Mixteca de la ,
ofreciendo una estrategia a corto, mediano y largo plazo. A Corto plazo, en su
momento (marzo, ), se generó una estrategia conjunta institucional para ca-
pacitar a los docentes de diversas plataformas educativas y adaptar los programas
presenciales a la modalidad virtual.

  
A mediano plazo, en la actualidad (junio, ), se generan estrategias institu-
cionales () y por parte del Complejo Regional Mixteca, estableciendo las
directrices para adecuar los programas de estudio de facto e incluir dentro de
cada asignatura en curso presencial, actividades semanales en línea con el uso
de plataforma y softwares para videoconferencias. Buscando estar preparados
para contingencias futuras. Instaurando un equipo por campus, voluntaria-
mente se integrará por cinco docentes con mayor preparación en el tema de
Plataformas educativas para apoyar a los demás docentes. No se debe olvidar la
brecha tecnológica existente.

Cuarta. - La adaptación educativa es indispensable, se requiere de resiliencia Aca-


démica e institucional para enfrentar las exigencias y adaptarse a las necesidades
institucionales, docentes y del estudiante.

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Periódico Digital A News. . https://bit.ly/eSyleL

  
El libro Las ciencias políticas y sociales ante contingencias de amplio impacto.
Incógnitas y propuestas
se publicó en forma digital en la Ciudad de México
durante el mes de diciembre de .

En su diseño y formación se utilizaron fuentes de las familias


Myriad Pro y Warnock Pro en diferentes variables
de peso, posición y tamaño.

El diseño editorial corrió a cargo de Víctor M. Martínez


(vmartinez@hotmail.com /    )

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