Familias de Madres Lesbianas
Familias de Madres Lesbianas
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de la ~dad normal, para sufrir estreses psi- madre lesbiana (Rivers, 2010). fM
' Yposiblemente incluso experiencias físicas mides en los tribunales por testigos
~ o a de por vida». que representaba al padre (amen~ I.Jll
tiempo, 18 maternidad
· · estaba siendo tam-
lesbiana crecer en una familia de madre lesbtana
• condena en Estados Unidos. En Texas, a mediados les para el bienestar psicológico del niño; el
11m de 1970, una exprof:sora de escuela dominical bap- taba a la madre (por lo general psiquiatra •
etmer~, que tras divorciarse vivía con una compañera más importante para el bienestar psicológico ~
custodia de su hijo ª pesar de que los psicólogos la califi~ calidad de las relaciones familiares. En ausenaa
enadrc excelente y declararon la dudosa capacidad del cos sobre las verdaderas consecuencias que tenían _paÑ
~uan to pa~re. Una lesbiana divorciada perdió la cus- crecer en familias encabezadas por madres lesbianas,
"1 h!Jª de 11 ~os a favor del exmarido, que había asesi- concedían la custodia al padre heterosexual, que a menudo,
su primera muJer durante una demanda de separación y do la causa llegaba a los tribunales, tenía -~na nu<:"~ comp~ M
tarde ~cusada de in~entar abusar sexualmente de la hija q~e de ese modo ofrecía a los niños una familia tradicional, Sltw!CI, ~
fa temd~ en su primer matrimonio. Un documental so- que se prefería a una familia con una madre lesbiana.
.J~-~ caso realizado en 2012, UNFJT Ward vs. Warcl incluía un Había tres argumentos principales para denegarles a las madrea.
~ ~ t o ~e una entrevista televisiva_con_el padre, que declaraba: lesbianas la custodia de sus hijos. En primer lugar, se afirmaba qat
dispare tres ve~es en el hombro 1zqu1erdo. Me dijo que no la las madres lesbianas serían inadecuadas como madres porque eran
~••queme <lana el bebé y el divorcio. Le disparé tres veces a menos cariñosas que las mujeres heterosexuales, Y sus hijos desa-
aocajarro en el corazón ... volví a cargar y le metí seis tiros más». rrollarían en consecuencia problemas psicológicos. En segunc:la:t
De hecho, en la década de 1970 muy pocas lesbianas tenían hi- lugar, se preveía que los niños fuesen acosados y re~dos ~
jo, mediante i~seminación con semen de donante. La mayoría de sus iguales, lo cual derivaría igualmente en trastorno ~
~ madres lesbianas de aquella época habían dado a luz a sus hijos Y en tercer lugar, se creía que los niños mostrarían un desardJ
mientras estaban ~asada_s o mantenían una relación de pareja con atípico del género, de modo tal que los niños serían menos ~
un hombre, Y hab1an deJado después aquella relación para formar linos y las niñas menos femeninas en su identidad y conducta qllil
un hogar con una mujer o como madre lesbiana sin pareja. De los niños y las niñas criados en hogares heterosexuales. De esta
modo que en general sus hijos estaban en edad preescolar o escolar creencia derivaba la preocupación de que los niños acabasen sien-
cuando pa~aban a formar parte de una familia formada por una do gays o lesbianas, una consecuencia considerada altamente inde-
madre lesbiana, después de pasar sus primeros años viviendo con seable por los tribunales.
el padre. Los litigios por la custodia de los niños en los casos de ¿En qué medida eran justificables estas afirmaciones? Desde Ja
madres lesbianas eran particularmente dµros. En la década de perspectiva de la teoría psicológica, no podían hacerse predio iorlcl!:
191_0, en las _familias heterosexuales, se otorgaba casi siempre cus- claras acerca de las consecuencias probables que tendría el e~:.:=;;;;
todia exclusiva a la madre, a no ser que esta fuese mental o física- en familias formadas por madres lesbianas. Como se an•
-...me incapaz de cuidar a sus hijos. Puesto que las madres se c~n- capítulo 1, las teorías centradas en la influencia de la crimaa
__.,Jaban como principales figuras de apego de los niños, se creía el ajuste infantil resaltaban la importancia de factores como
que el mantenimiento de la relación de los niños con la madre pro- nura, la sensibilidad, la protección y el control adecuado
.ttaovfa un apego seguro y un ajuste psicológico positivo (Goldstein de los progenitores para el bienestar psicológico de los
~ y Solnit, 1973). En total contraste, en los casos de madre~ embargo, a pesar de la suposición comúnmente m •
Je.bianas casi siempre se le concedía la custodia al padre, basándo- las lesbianas no estaban preparadas para educar niños, •
le en que iba contra el interés de los niños el ser criados por una si las madres lesbianas presentaban una peor calidad en k
que las heterosexuales y, por consiguiente, si los hijos de madres femenino no tradicional , y serían en consecuencia menos femeni-
lesbianas tenían un riesgo mayor de desarrollar problemas psicoló- nas. Desde la perspectiva psicoanalítica, la adquisición de una con .
gicos que sus homólogos criados en hogares formados por hetero- ducta de rol de género no tradicional se consideraba un a conse-
sexuales . En lo referente a las relaciones con los iguales , se recono- cuencia negativa derivada de la resolución incorrecta del conílicto
cía que la hostilidad y el rechazo de los compañeros iban asociados edípico.
a dificultades psicológicas en los niños (Coie, C~ie, Lochman et al.. Los teóricos del aprendizaje social consideraban también qu i:
1992 ; DeRosier, Kupersmidt y Patterson , 1994; Ladd, 1990; Parke~ los progenitores influían en el desarrollo del género por pane de
y Asher, 1987, 1992). Lo que se desconocía era en qué medida los sus hijos . Los dos procesos que importaban , en su opinión . l'.ra11
hijos de madres lesbianas sufrían el acoso de sus iguales. que los niños tomaban como modelo al progenitor del mism o sexo
Asimismo, las teorías psicológicas más destacadas del momento y que ambos progenitores reforzaban de modo diferenciado la
no podían arrojar mucha luz sobre el probable impacto de la mater- conducta tipificada por el sexo de sus hijos e hijas . Se pensaba qu e
nidad lesbiana en la conducta tipificada por el sexo de los niños, los hijos varones de madres lesbianas podrían ser menos m,isculi -
porque cada teoría conducía a una predicción distinta sobre las nos, debido a la falta de padre que ejerciese de modelo de rol del
consecuencias de ser educado en una familia formada por una ma- mismo sexo y a las posibles diferencias de reforzamiento de la con -
dre lesbiana para el desarrollo del género por parte de los niños . Se ducta masculina por parte de las madres lesbianas. De mod o si mi-
presentaron diversas teorías para explicar los procesos relacionados lar, se pensaba que las niñas podrían ser menos femeninas , debido
con el desarrollo del género, las más influyentes de las cuales fueron a la presencia de modelos de rol femenino no tradicionales. a~í
la psicoanalítica (Freud, 1933, 1953 , 1955) , la del aprendizaje social como a las posibles diferencias en el refuerzo de la conducta fem-: -
(Bandura , 1977 ; Mischel, 1966, 1970) , la del desarrollo cognitivo nina. En especial , se consideraba que los hijos e hijas de ma<lr1::-
(Kohlberg, 1966; Martín, 1993) y la biológica (Money y Ehrhardt, lesbianas podrían tener menos probabilidades de ser disuaJ idos
1972) . La opinión de estos teóricos acerca de la medida en la que de asumir una conducta de rol de género no conve ncion,d y tam -
los progenitores podían influir en el desarrollo del género por parte bién, debido a los roles parentales atípicos de sus madres . podnan
de sus hijos variaba, y con ella la medida en la que la conducta tipi- sostener estereotipos menos rígidos respecto a qu é constituye un a
ficada por el sexo de los niños podía verse influida por la orienta- conducta masculina y femenina aceptable , y de ese modo c1sumi r
ción sexual de sus madres. En general se creía, sin embargo, que el ellos mismos conductas de rol de género menos convenc!onalcs.
hecho de no adaptarse a las conductas de rol sexual tradicionales No obstante, los teóricos del aprendizaje social creía n que no solo
los progenitores sino también otros adultos constituían importan -
era una consecuencia negativa para el desarrollo.
Los teóricos psicoanalíticos resaltaban la importancia de tener tes modelos de rol y reforzadores de la conducta tipificada por el
sexo en niños y niñas . En consecuencia , estos teóricos cons ider,1-
dos progenitores heterosexuales para resolver de manera adecuada
ban a los progenitores menos influyentes en el desarrollo del géne-
el conflicto edípico, algo que se consideraba ~und~men~~l para la
ro por parte de los niños que los teóricos psicoanal íticos .
'd tt'ficación de los niños con el padre y la 1dent1ficac10n de las
1 en ·d 'd d Los teóricos del desarrollo cognitivo daban ,1C111 menos impor-
niñas con la madre, y para la adquisición de una 1 ent1 . ~ Y un_a
tancia a la influencia de los progenitores en el desarrollo del género
conducta masculinas o femeninas. Se predecía que los nmos ~ _111- por parte de los niños, argumemando que estos integran la infor-
ñas criados por madres lesbianas mostrarían urt desarrollo -~t1p1co mación sobre la conducta tipificada por el sexo que obtienen de su
del género por carecer de una figura paterna y ~o_r la adopc1on p~r entorno social más amplio. Las ex plicaciones que los teóricos del
n rol femenino no trad1c1onal. Se sostenta
parte d e 1a ma d re de U , 1 desarrollo cognitivo daban sobre el desarrollo del género resalta-
específicamente que los niños no se identificanan con unf ro mascu- ban que los niños interpretan activamente qué significa ser hombre
, l' os en lo re erente a su
lino y por lo tanto senan menos mascu ~n . , l o ser mujer a partir del mundo sexuado que los rodea y adoptan
ide~tidad y conducta , y que las niñas se idenuficanan con un ro
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conduct , ·
. as Y c_arac_tenstrcas que les parecen congruentes con su diferencias detectadas entre los niños criados _en ambos :ipos de
propio sexo. Consideraban los estereotipos de género, no los pro- . podi'an confundirse con la presencia o ausencia de un
fam il ia ·no . . d'f .
por el contrario podían atnbuirse a I erenc1as en
genitores , como la principal fuente de información relacionada pa d re smo que, ' · h b'
c?n el gé ner_o . Des¿e esta perspectiva, no era de esperar que los · · , sexual materna · Como las madres lesbianas a ian
1a onentac1on , d
~I JOS Je lesbianas J1firiesen en su conducta de rol sexual de los ni- · entado divorcio O separación -algo que se hab1a emostra-
expenm · l' · 1
nos cnados en familias heterosexuales. do ue contribuía al desarrollo de problemas p~1_co og1~os en os
De moJ_o similar, desde una perspectiva biológica, en la que la hijo~- era importante que el grupo de comparac1~n hubiese P~_sa~
conducta t1p1ficada por el sexo estaba determinada antes de na- d bién por un divorcio para controlar los erectos potenc1_a_l
cer. se pensaba que_la conducta de los progenitores influía poco en m:~;:negativos del conflicto conyugal y la disolución de la fan~ha
el des_arrollo del genero por parte de los niños . Por el contrario .- De lo contrario las diferencias halladas entre am os
en 1os mnos. ' . • d 1
las_diterencias hormonales durante el embarazo , en especial losan~ ti os de familia podrían haber derivado d~l d1vorc10 '. y no , e a
Jrogenos prenatales, a las que estuviese sometido el embrión en de- ~ " n sexual de la madre Otro estudio se centro especifi.ca -
onentacio · 1 1
sarrollo eran fundamentales para la posterior conducta tipificada mente en el desarrollo de la conducta tipificada por e sexo en os
por el sexo en los niños. niños (Hoeffer, 1981). b•
Como no existía información sistemática acerca de las conse- Green y sus colaboradores compararon 50 mad_res les ianas Y
cuencias psicológicas que podría tener para los niños el crecer en sus 56 hijos con un grupo demográfi.cam~~te equ1p~rable de 40
una familia lesbiana -y poco podía determinarse de las teorías psi- madres heterosexuales sin pareja y sus 48 hi¡os. Apro~miadam~~te
cológicas- en la década de 1970 se iniciaron los primeros estudios la mitad de las madres lesbianas convivía con otra mu¡er._Los ~i_nos
empíricos. tenían entre 3 y 11 años, y todos llevaban al menos dos anos vivien-
do sin un varón adulto en la familia (Green , Mand~~ , Hotvedt et
al., 1986) . Las madres fueron ent~evista~as y t~1:"1b1en rellena ro~
FAM ILIAS FORMADAS POR MADRES LESBIANAS cuestionarios sobre su actitud hacia la vida familiar, su persona_h-
DESPUÉS DEL DIVORCIO dad y el desarrollo del género de sus hijos , y a los niñ~s se les ~1C1e-
ron entrevistas y se les realizaron pruebas para medir el coCiente
Los primeros estudios se centraron en familias formadas por la intelectual, el desarrollo del género, la popularidad en su grupo ~e
madre tras separarse o divorciarse del padre de sus hijos, y aborda- iguales y las relaciones familiares. Aunque los sen~imie~tos hacia
ban las dudas planteadas en los litigios por custodia infantil res- otras mujeres habían contribuido al divorcio de casi la mitad de las
pecto a la calidad de la crianza aportada por las madres lesbianas y madres lesbianas, las otras razones del divorcio eran similares en
al desarrollo psicológico de sus hijos. En Estados Unidos se efec- los dos grupos de madres e incluían insatisfacción sexual o infide-
tuaron dos estudios , uno en la costa este (Green, Mandel, Hotvedt lidad, así como el alcoholismo , la adicción al juego o el maltrato
et al. , 1986) y otro en el oeste del país (Kirkpatrick, Smith y Roy, físico por parte del marido . Las madres lesbianas y heterosexuales
1981 ), y en Reino Unido se efectuó también un estudio (Golom- mostraban actitudes similares hacia el divorcio , los roles de sexo , la
bok, Spencer y Rutter, 198.3 ). Estas investigaciones adoptaron un educación sexual de los niños y la disciplina con la que tratar a los
diseño similar, que comparaba niños criados por una madre lesbia- niños. Sin embargo , las madres lesbianas se mostraban más seguras
na con ni110s criados en familias encabezadas por una madre hete- de sí mismas que las heterosexuales. No se observaron diferencias
rosexual sin pareja. La razón para comparar estos dos grupos era en los niños de ambos tipos de familias en cuanto a cociente inte-
qu e e n .rn1bos los niños estaban siendo criados por mujeres , sin un lectual y a popularidad entre sus iguales.
padre presente en el hogar familiar, siendo la principal diferencia El desarrollo del género se examina habitualmente teniendo en
cncre ellos la orientación sexual de la madre. En consecuencia, las cuenta tres componentes: la identidad de género , que es la percep-
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~ I
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k l'l'll(ld t'll lI CO I j. 1 1 1
.. 1I11 · ll u<. Li t t · ro scx I w cnt rl' los tipos de familia , las madres lesbianas por una mezcla igual de juguetes femeninos Y
1
ll\ ' "( 1. ¡,u , Lis i,u drcs Y p(lr ills propios ni11os . Los hijos varones masculinos para sus hijos no influía mucho en los juguetes y en las
l l' lll.lt 1l'l' ' k·,h1 ,111 1, Jl() · • . . [ .
_ - • • M .: inost I a )an lllc11os masculinos en sus inte- actividades escogidos por estos. __
t L·:-i.:s \' en :-u n1111 ¡.1t1rt.11niento, y las hijas no eran menos femeninas Se sabe menos acerca de los adolescentes que sobre _los nmos
'¡¡11t· lt >:-. li1¡()s y l.1:-. h1¡ as de Lis nudres hete rosexuales. La mayoría d~ más pequeño:; en las familias formada_s por madres le~~ianas des -
tl \l) Jll() , l'l' lll l· 1 ., · pués del divorcio . Sin embargo , Huggms (1989) estudto la autoes -
. • i t ni.1:--1:11..'.'_JllVcncs para electuar una evaluación sig-
11d1~.1t1\ a dt· ~u oncntau o n sex ual. tima de 18 adolescentes de edades comprendidas_entre los 13 Y los
l:n u11. 1 i11\·1..·s11gación sobre la conducta de rol sexual de los ni - 19 años pertenecientes a familias de madr~s lesbianas ~ _18 adoles -
rnis Hnl"fkr ( 198 1) · - 1 · del mismo grupo de edad pertenecientes a familias de ma -
1 • · _ _ ' co mparo os intereses J e juego y actividad de ~ tes b. .•
_()
, tllnus, ~- n 111.1_s. en tre 6 ,v .9 '·1ños
. • , h,·,·os de n1 a d res Jes b ianas,
' dres heterosexuales. 10 de las 16 madres les ianas convivtan con
~:upo 11
Jen~ogr: l <.>1 mc He similar de 20 nii1os de la misma edad que
1
e t.ih. : ~ 1.: 1..! rnados P~~ madres heterosexuales sin pareja. Cada
1 1 1 11 0
y un
una mu,
·er y 4 de las 16 madres heterosexuales se habían vuelto a
d 'f
casar O convivían con un hombre. No se observaron 1 _erenci~s e
· d
tipn J: tamdia tcn1:. 10 nmos y 10 niñas. Las madres estaban en su autoestima entre los adolescentes hijos de madres lesbiana~ div~r-
nuyon a S\paradas o divorciadas del padn: de sus hijos (83 por 100), ciadas y los adolescentes hijos de madres heter~sexuales d:_vorcta -
' l. i::, dcrn.is erar~ madres solte ras . Usando como medida las prefe- das . Aunque el tamaño de la muestra era demasiado pe~ueno par_a
rcnc1,1s de lo s '.1:no~por juguetes típicamente masculinos (por ejem - un análisis estadístico, los resultados aportan sugerencias tentati -
plo ._ tn.:n . _cam 1o n , ¡ue_go de herramientas) , femeninos (por ejemplo, vas sobre factores que pueden asociarse con baja autoestima en las
rnu i~eca , Ju egos d e_te , collares) y neutros (por ejemplo, circuitos, hijas de mujeres lesbianas. Entre ellas se incluye el sentimiento ne-
t<.inch a!> 111.irmas, lapices de colores) , se eva luó la conducta de rol gativo respecto a la identidad lesbiana de la madre, el h:ber d~scu -
"L' \ tial de ;1c1 1 _crdo co n la medida en la que los niños preferían los bierto la orientación sexual de la madre a una edad mas tardta , el
Jli¡.;uctes asoc iados con su propio sexo. Asimismo , se medía el fo . ten er un padre que no acepta la orientación sexual de la madre Y
mciHo po r p arte de las m adres Je una conducta de rol sexual pi - ser hija de una madre sin pareja .
d;c11Lk: ks 4ue clasificasen los juguetes de acuerdo con aquellos qu e A los niños que participaron en el estudio de Reino Unido se les
de algun m o do p refería n más y menos para sus hijos. Las madres efecruó un seguimiento en los primeros años de la edad adulta ,
contes taron tamb ién en trevistas relacionadas con el m odo en el que para evaluar la crítica roanifestada en los tribunales acerca de que
lnmcnt,l~J;in el Juego con los ocho juguetes y actividades favoritos en las familias encabezadas por madres lesbianas podrían estar ac-
dt: su s h i¡os ; p~i: ejemplo, sugiriendo jugar con los juguetes, mos - tuando «efectos dormidos» tales que las consecuencias negativas
rranJ_o aprobac,o n o desaprobación hacia los juguetes y enseñando de la maternidad lesbiana no se manifestasen hasta que los hijos
a 111d1z¡1rJos. Nos~ obse rvaron diferencias en la preferencia de ju - alcanzasen la edad adulta. Se alegaba que los niños criados por
~ueres e1:rre los hi¡os varones y las hijas de madres lesbianas y los madres lesbianas experimentarían problemas psicológicos y difi-
pencneci_e rncs al g rupo de madres heterosexuales. Sin embargo, la cultades para establecer relaciones íntimas en la edad adulta . Asi-
orn.:nuic1o n sex ual J e las madres sí suponía una diferencia en los mismo, como ya se ha analizado , se creía que ellos mismos serían
J_ug_uetes y ue las madres preferían para sus hijos. Las lesbianas pre- lesbianas o gays, lo cual a menudo constituía la base para conceder
/enan un a mezcla más ig ual d e juguetes masculinos y femeninos la custodia al padre heterosexual, y no a la madre lesbiana. Se vol -
yu c Lis heterosex uales , y pa recía n más dispuestas a fomentar -o al vió a contactar con los niños del estudio cuando tenían entre 23 y
meno ~ no tan dispues tas a disuadir- el uso por parte de sus hijos de 24 años , y se evaluaron las relaciones familiares , las relaciones con
j11_g11ctcs es1cn: o ripa J.1mentc asoci ados con el otro sexo . No obstan - iguales , el ajuste psicológico y la orientación sexual de estos adul-
rc , s11<; hijos mos rr<16an preferencias por juguetes y actividades muy tos jóvenes mediante entrevistas y cuestionarios estandarizados
1nJ/1c1dos por el .~exo, lo c ual s ugiere que la mayo r preferencia de (Tasker y Golombok, 1995, 1997). Fue posible localizar 25 adultos
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jóvenes de las familias lesbianas y 21 adultos jóvé:nes criados por jóvenes, y las puntuaciones de las medidas estand ari zad as se sitt1,1-
madres heterosexuales sin pareja, que, juntos, representaban en tor- ban en el rango de la normalidad .
no al 60 por 100 de la muestra inicial que había participado 14 años Se evaluó la orientación sexual en referencia a Li atracción ha ci:1
antes. Aunque el tamaño de la muestra era pequeño, la ventaja del personas del mismo sexo en la adolescencia , las relac io nes con per-
estudio era que se había contactado con los niños antes de conocer sonas del mismo sexo desde la adolescencia y la ori entaci ó n se xu:il
su orientación sexual; de ese modo se reducía el potencial de sesgo en el momento del estudio (Golombok y Tasker. 1996 ). Aunque no
en la selección asociado con su identidad sexual. se observaron entre los adultos jóvenes de ambos tipos d e familias
Durante la adolescencia de los hijos, todas excepto una de las diferencias en las calificaciones de atracción por el mi smo s~xo . los
madres heterosexuales habían tenido al menos ún compañero , y pertenecientes a familias lesbianas tenían más probabiliJacles d e
todas excepto una de las madres lesbianas originales había tenido haber probado las relaciones con persona s del mi smo sexo . Con
al menos una compañera , y casi todos esos compañeros nuevos respecto a la orientación sexual , los adultos jóvenes se con side ra -
habían compartido casa con la familia . No se observó diferencia ban mayoritariamente heterose x uales , y solo dos mujeres di..: !'a-
entre los adultos jóvenes pertenecientes a ambos tipos de familia milias lesbianas se consideraban lesbianas. Otros estudios sd, re
en cuanto a calidad de la relación con la madre o con el padre orientación sexual han alcanzado resultados similares. En el es tu -
cuando rondaban los 25 años. Sin embargo, los adultos jóvenes dio de hijos adolescentes de madres lesbianas y hete rnse:-rn alc ~
criados en familias de lesbianas mostraban una actitud más positi- efectuado por Huggins (1989) , ya mencionado , solo una chic¡¡ -con
va acerca de la relación con la compañera de su madre que los de madre heterosexual- se declaraba lesbian a. G o ttm an ( 1990) se
las familias heterosexuales respecto al compañero de la madre. La centró en las hijas adultas de madres lesbian as y h eterosexua k : - y
razón parece radicar en el patrón de las relaciones familiares más concluyó que alrededor del 16 por 100 de las jóvenes man ifestaban
en general. Los adultos jóvenes pertenecientes a familias formadas tener fantasías sexuales con parejas del mismo sexo y el 8 por 100
por madres lesbianas mantenían por lo general relación con lama- manifestaba preferencia por un objeto sexual femenino. sin di fe -
dre, el padre y la compañera de la madre, que se consideraba como rencias entre el tipo de familia . Sin embargo , no se evaluó L1 co n -
una progenitora adicional; en contraste, en las familias hetero- ducta sexual de hecho.
sexuales, era más probable que se hubiese perdido el contacto con
el padre y que el compañero de la madre se contemplase como un
progenitor sustituto menos preferido. Aunque los adultos jóvenes FAMILIAS FORMADAS POR MADRES LESl31,\ N ;\ S
con madres lesbianas no tenían más probabilídades de manifestar DE MANERA PLANIFICADA
haber sido objeto de burlas o acoso en la adolescencia, el foco de
los ataques difería dependiendo del tipo de familia . Los hijos de fa- El aumento de las técnicas de reproducció n as isrid;1 en b s déc.1
milias lesbianas tenían más probabilidad de haber "sido objeto de das de 1980 y 1990 hicieron más accesible la mate rnidad a muj eres
burlas o acoso debido a su propia orientación sexual o a la orienta- lesbianas mediante inseminación con semen de do nante. P or p ri-
ción sexual de la madre que los homólogos pertenecientes a fami - mera vez, en lugar de luchar por la custodia de sus hijos des pu és d e
lias heterosexuales. Es imposible determinar, a partir de las decla- un agrio divorcio, las parejas lesbianas empezaban a planear una
raciones retrospectivas, si fue de hecho así o si los jóvenes con familia juntas después de declarar su situaci ó n. Tambi én se crenron
madres lesbianas tenían más probabilidades de recordar dicho familias planificadas por madres lesbianas mediante ,1dopció n , me-
acoso en la adolescencia porque eran más sensibles a él. Parece diante relación sexual con un hombre que no sería p~1dre del niño
probable, sin embargo, que la respuesta se sitúe ~n un lugar inter- Ymediante un acuerdo de coparenralidad , en el qu e la madre tenía
medio entre estas dos posibilidades. No se detectaron diferencias un hijo con un hombre que no er,1 su pareja pew participaba en L.1
en la experiencia de ansiedad o depresión entre los dos grupos de crianza. El rápido aumento de las mujeres abiertamente lesbianas
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prueba de cociente intelectual , y se evaluó su ajuste psicológico
4ue ten ían hijos acabó con . , d mediante un cuestionario estandarizado que respondieron las ma -
lPatterson , 1995) . ocien ose como el «baby boom lésbico»
dres biológicas y los profesores. No se encontraron diferencias
Desde una perspectiva psicoló . 1 .. entre las parejas lesbianas y las homosexuales con respecto a la
madres lesbianas ten1' . 1~1ca, as familias planificadas por
. an especia mt , calidad de la relación . Asimismo , las puntuaciones de las parejas
mvestiga<lores aborda . eres, porgue permitían a los
re ferentes a la impor-
. · r cuest10n , · lesbianas no difirieron de las normas para las parejas heterosexua -
tanCta del padre pa 1d es teoncas
1·fe renc1as
. entre losrae·- esarrollo
d . . .de 1os nmos. ·- s·l no se hallaban les casadas en esta medida. Aunque las madres lesbianas mostra-
d. nmos e tam1has l .fi d ban mayores destrezas de conciencia parental que los progenitores
1anas y los criados en f . . d. . P am ca as por madres les-
b ami1ias tra 1c1onal ., heterosexuales , esto parece haber estado relacionado con el sexo
no es un elemento ese . 1 O , es , sugerma que el padre
ncia • tra razon p t d. de los progenitores, más que con su orientación sexual, ya que tan-
era 4ue la investi~ac · , n b d ara eS u iar estas familias
. b 10 so re ma res 1 b . to las madres lesbianas como las heterosexuales mostraban mayor
ctadas había sido critic d 1 es ianas separadas y divor-
, a a con e aroume t d l . concienciación respecto a las destrezas parentales que los padres
a ian educado con el d b . n o e gue os mños se
h .d6 pa re en sus pnm - A , heterosexuales. No se observaron diferencias ni en el funciona -
1 a en la gue la exper1·en . eros anos. s1 , en la me-
J . cia tempran 10 · f1 1 miento cognitivo ni en el ajuste psicológico de los hijos de ambos
tenor, no era posible ge . d ª uye en e desarrollo pos-
. nera 1izar e t ·- tipos de familias , y ambos grupos de niños obtuvieron puntuacio-
en tamilias formadas por m d 1 b~s os nmos a aquellos criados
·' a res es ianas l l nes favorables en comparación con los intervalos de normalidad en
b a ausente desde el nacimiento. en as gue e padre esta-
r
Se efectuaron diversos estudio b .. la población.
En Bélgica y Holanda , se compararon 30 familias de madres
bianas planificadas todas 11 s so__re familias de madres les-
. , e as con nmos - E lesbianas con ·un hijo o hija concebidos mediante inseminación con
umdos , Chan ' Raboy Y p atterson ( 1998) · pequenos. ·
n Estados
semen de donante y 38 familias heterosexuales con un hijo o un a
f orrnadas por madres lesbianas 2 f . _mvest1garon 55 familias hija concebidos mediante inseminación con semen de donante y 3 O
rosexuales , algunas encabezada{ ;r am1l~as de progenitores bete-
les. Todas habían conceb1·d oasusPh 1¡osmed·
.. pare¡as y otras familias heterosexuales con un hijo o una hija concebidos de modo
· monoparenta-
. ., natural. Los niños tenían edades comprendidas entre 4 y 8 años
onante y la edad medi d l .- iante msemmac1on con
d .e a e os nmos era de 7 - N (Brewaeys , Ponjaert, Van Hall et al. , 1997) . La inclusión de estos
ro n d Herencias entre las f il' h anos. o se observa-
lo referente al bienestar pam tasl etelrosexuales y las lesbianas en dos grupos de familias heterosexuales permitía examinar el impac-
arenta eva uado d'd to de la orientación sexual con independencia de la concepción
es tand arizadas en r e·fe rencta• a ¡a 'enanza
. l d con me . , 1 as
l de estrés
ma y, en las familias con dos . , ª1 epres1on, a autoesti- mediante inseminación de esperma de donante . Todas las parejas
. progemtores a calid d d l l ., de lesbianas que habían tenido un hijo o una hija medi,mte insemi-
J e pareJa. Tampoco se hall aron d 1'ferenc1as '. d ·ª e a· re ac10n ,
entre los niños de ambos tipos d f il' ~ a¡uste ps1cologico nación con donante en un importante centro de fertilidad durante
rores y profesores y se concluyo' e aml ias:_cahficado por progeni- un periodo de 6 años participaron en el estudio; de ese modo la
. ' gue os mnos mo t b b mu~stra era representativa de las madres lesbianas que habían con -
ªJuste
r, en relación con la , no rma 11.d ad en la pobl · s, ra an un uen
cebido a sus hijos mediante inseminación con semen de donante
Iambién en Estados Unidos Fl k . ac1on.
seph ( 1995) cornpar,1ron 15 , . a Is , bF_1cher, Masterpasgua y Jo- en una clínica. Tanto en las familias de lesbian,\s como en las de
, pare¡as es ianas h .. d
comprendidas entre los 3 y 1os 9 anos
- que h abran ~on .di¡os e edades heterosexuales se había usado esperma de <lonante anónimo . La
. b. calid~d de la relació~ ,de _p_areja se evaluó mediante cuestionario , y
me J iante inseminación con d onante y un orupo d s1 o conce 'fi idos
comparabl e de 15 pareJ·as h e terosexua1esº con h..emogra la calidad de la relaoon fihoparental se evaluó mediante entrevista
d l camente.
e ad . Padres y madres contest aron una entrev1st· . 110s e a misma estandarizada a los progenitores. As imismo , padres y madres com -
d l pletaron cu_~stionarios para medir el ai_uste y el des,u-rollo del géne-
J- estrezas
1·d d d
ele consciencia parent· 1
a y un cuesttonano gu
. a ~ara eva uar sus
d' 1 ro en los 111nos. No se observaron diferencias en la calidad de las
ca J a e su relación de pare¡a, ·, . A 1os mnos .- se les efectuóe me Iaunaa
59
58
relacion es d e pareja y en la calidad de la interacción de las madres competentes en el aspecto físico y cognitivo. Cuando se reali zó el
biológicas con los niños entre las familias de madres lesbianas y seguimiento, al comienzo de la adolescencia , a los 12 aíios , los niñ os
cualqui era de los grupos de progenitores heterosexuales . Sin em- de familias encabezadas por mujeres conservaban una mayor inte -
bargo , se observó que las madres no biológicas de las familias les- racción con la madre y mantenían con ella disputas más graves que
bianas interactu aban más con sus hijos que los padres de las fami- sus iguales de hogares con el padre presente (MacCallum y Golo m -
lias heterosexuales . Los niños de familias de madres lesbianas no bok, 2004). También percibían a sus madres como m ás disponibles
diferían eri cuanto a ajuste psicológico de los niños de los grupos y fiables, pero no experimentaban mayor afectuosidad materna . En
d e comparación con progenitores heterosexuales, y su ajuste era los primeros años de la adolescencia , los niños de madres lesbianas
bueno en comparación con las normas de la población. En lo refe- no diferían en cuanto a desarrollo social o emocional de los de ma -
rente a desarrollo del género , ni los niños ni las niñas criados por dres heterosexuales sin pareja o de aquellos que convivían con am -
madres lesbianas diferían de los niños criados en hogares hetero- bos progenitores heterosexuales . En lo referente al desarrollo del
sexuales en cuanto a conducta tipificada por el sexo. género, los niños de familias con padre ausente mostraban más ca -
Como ocurrió en respuesta a la investigación sobre familias for- racterísticas femeninas -aunque no menos características masculi -
madas por madres lesbianas tras el divorcio, se plantearon cuestio- nas- en su conducta de rol sexual , en el aspecto de ser más sensibles
nes acerca de las consecuencias psicológicas que tendría para los y atentos. Cuando los adolescentes alcanzaban los 18 años , las fami -
niños al alcanzar la adolescencia el hecho de haber crecido en una lias encabezadas por mujeres eran similares a las encabezadas por
familia de lesbianas . Estudios longitudinales efectuados en Europa dos progenitores heterosexuales en una gama de medidas relativas
y en Estados Unidos abordaron este tema. En Reino Unido, se com- a la calidad de la crianza y al ajuste psicológico de los adultos jóve-
para ron en primer lugar 30 familias de madres lesbianas con 42 fa - nes, con puntuaciones en estas medidas que reflejaban relacion es
milias encabezadas por madres heterosexuales sin pareja y 41 fami - familiares positivas y un elevado nivel de bienestar psicológico (Go-
lias biparentales heterosexuales cuando los niños tenían 6 años lombok y Badger, 2010). En aquellos casos en los que se hallaron
(Golombok, Tasker y Murray, 1997). La inclusión de un grupo de diferencias , estas apuntaban a relaciones familiares m ás positivas y
comparación formado por madres heterosexua!es sin pareja ade- mayor bienestar psicológico entre los criados en hogares encabeza -
más del grupo de comparación con dos progenitores heterosexua- dos por mujeres . Aunque las madres lesbianas y las madres hetero -
les permitía distinguir los efectos provocados por la ausencia de sexuales sin pareja seguían mostrando patrones de crianza muy simi -
padre en la casa de los efectos causados por la orientación sexual lares, las lesbianas experimentaban mayor conflicto con sus hijos
de la madre. Se descubrió que las madres de familias encabezadas adultos jóvenes , aspecto en el cual se asemejaban ,l las familias con
por una mujer, con independencia de su orientación sexual, mostra- dos progenitores heterosexuales.
ban mayor afecto hacia sus hijos , interactuaban más con ellos y te- En Estados Unidos se inició en 1986 un esrudio cualitativo lo n -
nían también enfrentamientos más graves con ellos , que las madres gitudinal , el Estudio Longitudinal Nacional sobre Fcmúlias L esbia-
de familias con el padre presente. No se hallaron diferencias en- nas [US National Longitudinal Leshian Fami~v Study], para obtener
tre las familias de madres lesbianas y las familias monoparentales datos en profundidad sobre familias lesbianas con hijos concebidos
encabezadas por madres heterosexuales. Esto sugiere que, con in- mediante inseminación con donante (véase la revisión efectuada
dependencia de la orientación sexual y el número de pr?genitores por Gartrell, Peyser y Bos, 2012) . Este estudio ha mantenido un
en la familia , las madres de familias encabezadas por 11;u¡eres man- ?ivel notablemente bajo de abandono de la muestra . Lo comenza -
tienen relaciones más afectuosas pero también más conflictivas con rán 84 familias durante el periodo de inseminació n o embarazo, 73
sus hijos . Los niños pertenecientes a familias encabezadas_por una encabezadas por una pareja y 11 por una madre sin pareja en el
mujer no mostraban mayores niveles de problemas emocionales o momento de nacer el niño. La posterior recopilación de datos se
de conducta . Sin embargo , se percibían a sí mismos como menos produjo cuando los niños tenían 2 , 5 , 10 y 17 años , momento en el
60 61
. , n por sus hi¡ºos que las hetera-
. l y preocupac10 , .
que el 93 por 100 Je las familias seguía participando en el estudio. miento emociona d d . de las madres no biolog1cas en
• pue e ec1rse L
D e ese modo, la muestra no se ha visto sesgada por el abandono de sexua1es. L0 m~~m 0 d d l familias heterosexua1es . as
., . los pa res e as d d
aquellos que no han funcionado bien. Aunque no incluye un grupo comparac1on con b b ' , menos aserción e po er
. l' · mostra an tam 1en d
Je comparación , las puntuaciones obtenidas por los niños en la madres no b 10 og1cas , bable que estos resulta os
• b rgo es mas pro .
medida es tandarizada del ajuste se han comparado con los rangos que los pad. res;dsm em a , d l
on el sexo e pro
genitor que con su onenta-
l ·-
de no rmalidad estadounidenses. A los 10 años (Gartrell, Deck, Ro- estén relaciona os e d' f cías de ajuste entre os nmos
das et al., 2005) y a los 17 (Gartrell y Bos , 2010) , los niños del es- ción sexual. No se dre~~~ron l ~~ntenían edades comprendidas
tudio presentaban menos problemas emocionales y de conducta de ambos tipos de ami ias Vcuand Boom et al. 2007) ni cuando
Balen an en ' --
q ue la población general de niños de la misma edad, y los de 17 entre 4 y 8 (B os, Van , V Bal 2008). Cuando los nmos
2 - s (Bos y an en ,
ai10s mostraban mayor competencia social, académica y general, y tenían entre 8 y 1 ~no ron los 11 años de media, fueron com -
menos problemas sociales y de conducta. Para evaluar el funciona- del estudio holandes alcanza . . el Estudio Nacional Lon-
•- e participaron en _
miento positivo -frente a los problemas psicológicos- se comparó parad_os con 1os nm?s qu sobre Familias Lesbianas a los ~O anos ,
la calidad de vida de los jóvenes de 17 años hijos de familias lesbia- gitudznal Estadounidense . 1 les en el funcionamiento de
. l · fluencias cu tura l
nas con la de un grupo equiparable de adolescentes con progenito- para examinar ~s 10 ·& d (Bos Gartrell , Van Balen et a .,
res heterosexuales reunido a partir de una muestra representativa las familias lesbiana~ plan_1fi ca ª:arablemente en cuanto a actitu -
(Van Gelderen , Bos , Gartrell et al. , 2012) . Ambos grupos de ado- 2008). Estos dos pa1se_s d1 eren te de las parejas homosexuales ,
lescentes mostraron un ajuste psicológico positivo y no difirieron des sociales hacia la enanza por par l d 2001 fue el
. d d tación en Ho an a que , en ,
con mayor acutu e acep b l matrimonio entre personas
en las calificaciones referentes a su calidad de vida.
En cuanto a la orientación sexual, los jóvenes de 17 años com-
pletaron un cuestionario online que incluía preguntas sobre su
. primer país del :un~o en , apr~ 1:: ;iños estadounidenses se mos-
del mismo sexo . . e o servos~~ i uales respecto a su familia lesbia-
conducta sexual , y se les pidió también que especificasen su iden- traban menos abiertos conh gf b ' También mostraban niveles
· b n más orno o ia .
tidad sexual en una escala de siete puntos que abarcaba desde ex- na_y e~~:r~:se~t: ;oblemas emocionales y con~uctua~es que _los
clusivamente heterosexual a exclusivamente homosexual (Gartrell, ~~s ehe l d s S'e demostró que esta diferencia de a¡uste ps1co-
Bos y Goldberg, 2011) . En el caso de los varones, el 2 ,7 por 100 se 01nos o an ese · 1 · ¿ l enos
. l . - de ambos países estaba re aC1ona a, a m
consideró bisexual y el 5 ,4 por 100 de predominante a exclusiva- lógico entre os mnos 1 ·-
en arte , con la mayor homofobia experime_ntada ?ºr os nmo~
ment e homosex ual. Ninguna de las chicas se calificó de predomi-
pd 'd s El estudio holandés examino tamb1en el desarro
nante a exclusivamente homosexual. Sin embargo, el 18,9 de las esta oum ense · . . l 11 años (Bos
chicas se calificó de bisexual. En comparación con los varones de llo del género en los niños exammados en_ t_orno a . os . de fa -
la mis ma edad p articip antes en el Estudio Nacional de Crecimien- Sandfort , 2010). Entre los niños de familias l~sb1an ~s y l~s
:ilias heterosexuales no se hallaron diferen cias de iden~~dadb de
to F amiliar, no se observó mayor probabilidad de que los hijos de
madres lesbianas manifestasen una conducta social homosexual. ge
' nero evaluada por el grado en el que los niños se cons1
' ' l s· b
.:rn
los mnos e
adn
Sin embargo, las hijas de madres lesbianas tenían más probabilida- típicos de su sexo y satisfechos con e • m em ~:go , l
familias lesbianas experimentaban menos pres1on parenta para
des Je mantener contactos sexuales con personas del mismo sexo
adaptarse a los estereotipos sexuales y estaban menos seguros res -
qu e las chicas d e la misma edad .
. 1· . , roma' ntica heterose xual en el futuro , una
En Holanda , se compararon 100 familias encabezadas por pa- pecto a su 1mp 1cac1on
rejas lesbianas con una muestra demográficamente similar de 100 medida indirecta de la orientación sexual en desa'.rollo .
Los estudios de niños criados por madres lesbiana_s_ se tan c~r
familias encabezadas por parejas heterosexuales , todas ellas con
hijos entre 4 y 8 años (Bos , Van Balen y Van den Boom, 2004 , 2007) .
trado casi exclusivamente en familias en las qu~ los mnos .f s1 do
criados por sus madres biológicas . Pocos estudios han cons1 era o
L as madres biológicas lesbianas manifestaban mayor involucra-
63
62
familias formadas mediante adopción. De hecho , los estudios exis- rías y muestras de conveniencia, potencialm ente sesgadas, se alego
tentes se han centrado en familias adoptivas de padres gays, inclu- que los resultados de las investigacio nes sob re familias con ma -
yendo las familias adoptivas de madres lesbianas como grupo de dres lesbianas no podían generalizarse a las fami lias de madre~
comparación. Por esta razón , la investigación sobre familias adop- lesbianas en su totalidad .
tivas Je madres lesbianas se analizará en el capítulo VII . En la década de 1990 surgieron las prim e ra s opo rtunida de~ d e
estudiar muestras representativas de famili as de madres lesbianas
obtenidas de la población en gene ral. Una de esas inves tigac io,w~
MU ESTRAS DE POBLACIÓN se efectuó en Reino Unido y la otra en Estados Unidos . En Rein~)
Unido, se efectuó un estudio con niños de 7 años criad os e n L1mi -
Un problema para efectuar investigaciones sobre familias de lias de madres lesbianas (Golombok , Perrv. Burston et al. 2003 ).
madres lesbianas es la dificultad de obtener muestras representa - en colaboración con el Estudio Longitudú1~l snhre Emba ra::.o v Ni-
ti vas . La investigació n inicial se basaba en voluntarias , reclutadas ñez en Avon [Avon Longitudinal Study o/ Prcgnancy anJ Child-
generalmente a través de grupos sociales de lesbianas y prensa hood], un estudio de población de gran tam año en el que partici -
lésbica. Debido al prejuicio y a la discriminación afrontados por paron 14 .000 madres con sus hijos , reclutadas d esde el emb arazo.
las mujeres lesbianas que crían niños , es probable que se produje- En Estados Unidos se efectuó un estudio de fami li ,1s de rn :1dres
sen sesgos en la muestra , aunque se desconocen la naturaleza y la lesbianas con hijos de 14 años (Wainright , Ru ssell y Pa tterson .
ex tensión de dichos sesgos. Es posible que las madres que corrie- 2004) en colaboración con el Estudio Longitudinal Nacwnal rnhrc
sen peligro de perder la custodia de sus hijos no se hubiesen sen- Salud Adolescente (National Longitudinal Study o/ lldo lcsccn t
tido inclinadas a participar en la investigación , por miedo a que Health [Add Health]) , en el que participó un a am plia muesrra na -
pudiera ser utilizada en su contra. Alternativamente , las madres cional de adolescentes reclutados en las escuelas .
en es ta situación pudieron tener más probabilidades de percibir la El Estudio Longitudinal sobre Embarazo y Niiiez en A von in clu vó
necesidad de dicha investigación y por consiguiente de verse más a todas las mujeres embarazadas en un periodo de 21 meses a c·o -
inclinadas a presentarse voluntarias . También es concebible que mienzos de la década de 1990. Se seleccionaron muje res de un área
las madres cuyos hijos experimentaban problemas se viesen me- claramente definida de Inglaterra con un a pobbci ón de 1.000.000
nos inclinadas a participar en la investigación , lo cual habría pro- de personas que incluía una gran ciudad , puebl os de tamaño in -
vocado resultados artificialmente positivos acerca del bienestar termedio y áreas rurales . Las características d emográficas d e Lis
psicológico de los niños criados en familias encabezadas por ma- familias eran estrictamente comparables a las d e las familias b rir ,1 -
dres lesbianas. Las muestras de familias lesbianas con hijos conce- nicas en conjunto. Primero se detectó a las madres les b ia nas v des -
bidos mediante banco de semen o clínica de fertilidad eran en pués se utilizaron procedimientos de bola de nieve para nt~,1er a
general representativas de familias lesbianas plaqificad_as, ~on _hi- las familias de madres lesbian as que se habían rrnslaJado a la zo na
jos concebidos con semen de donan.te, porque r-ra pos1bl~ 1_nv1tar tras el nacimiento de sus hijos. porque estas familias no h:1b ria n
a todas las mujeres que asistían a un banco de semen o chmca es- sido detectadas mediante el método de reclutam ie nto inicial. Me -
pecíficos a participar en la investigación y ~alcular las tasas de par- • : diante este procedimiento se reunieron 39 Lirnili ,1s ele madres les-
ticipación , en general muy elevadas (por e¡emplo, Brewaeys , Pon- , bianas, que fueron comparadas con grupos cuidadosamente eq ui -
jaert, Van Hall et al, 1997 ; Chan , Raboy y Patterson , 1998) . No , ~arables de 74 familias heterosex uales con ambos progenito res y
. 60 familias de madres heterosex uales sin pareja . p,rn1 rcnc r en
obstante, estas familias solo representaban un~ sub1;1uestra de las
.:, cuenta la influencia del número y el sexo de los proge nitores en la
familias de madres lesbianas planificadas; no_ mc~~ian las forma -
familia además d e los efectos relacionad os co n Li orientación se -
das mediante relación sexual , mediante inse~n~nac1on con donante
xual de los mismos. La calidad d e las relaciones fi lioparent ales y el
privada O mediante adopción . Debido al uso ae muestras volunta-
6'5
64
los alumnos con progenitores heterosexuales . En lo referent~ a
desda~·rollo socioemocional y del género en los niños se evaluaron las relaciones con los iguales , los adolescentes con madres lesb1.1 -
rne tante entrevist·1
. es en pro 1:· un dºd
1 a d y cuestionarios
. contestados nas no diferían de aquellos con progenitores hete rosexuale s e n l_a
¡~or p~-o~erntores . niños y ?1_aestros. Los resultados reflejaron rela- calidad de sus relaciones con los iguales , e n e l núm e ro d e •\1111 -
c.io~e_s ~lioparentales posmvas en las familias lesbianas , y niños resencia de un mejor amigo y e n el apo yü d e amigo s
go s , en la P A · . · 1 ·
c~¡uilibr,~d?s que estaban desarrollando una conducta de rol de de ambos sexos (Wainright y Patterson , 2008 ). s1m_1~mo . o::-
ge~ · · (Golombok, Perry' Burston et al., 2003) . L a umca
d ºf: 1 ero t1p1c:1 , · informes proporcionados por igual es no mos tn1ba n J1 k re ncias
'. erencia '.mpor,tante halla_da entre los tipos de familia fue que los entre los niños de familias lesbianas y lo s J e ta111 il1..1s hetero -
¡.'~<lr~s teman mas :e~dencia a castigar físicamente a los niños que ~ . ale•s en cuanto a popularidad o a ce ntralidad dent ro d e sus
sexu, e · <l f T
/s m:d~es no biologtc,as: Un rasgo novedoso de esta investigación redes de amistades. Los adolescentes Je ,1mb os up os e ami 1c1_s
ue e__uso de relatos lud1cos de los niños para evaluar las relacio- presenrnban bajos niveles Je c'?nsun:o de alcoh o l. tab ~1c? Y_111 ,1n ·1
nes _h_lioparentales desde el punto de vista infantil. Los niños de hwina , y no se decccraron diterencias e ntre ell os t \'.Z. a mn ~h c ~
familias de madres lesbianas y los de familias heterosexuales eva- Patcerson , 2006).
L.H~ron_ a _la madre como igu_almente positivas, igualmente negati- Otra investigación efectuada en Reino U nido dee eccó 18 ado \1:. · ~
vc1s Y similares en cuanto a nivel de disciplina (Perry, Burston Ste- centes que vivían en familias biparenc,1les lesb ianas e n un escuJ10
vens et al. , 2004). ' escolar de gran tamaño en el que participaro n 2 .000 ..1dolcsccn t1.:s
_En Estados Unidos , el Add Health reclutó dos centros de en- entre 12 y 16 .años (Rivers , Poteat y Nore t , 2008 ). E s tos .1d o lc~ce1: ·
~~na_n za en cada una de 80 comunidades , estratificados para ga- tes fueron cori1parados con 18 adolesce nt e s pert e nec ie nt es a Lrn,1 -
1,~nttzar que fu_e se~ ,representativas en lo referente a la región , el lias biparentales heterosexuales equiparnbles e n c uan to a cenen, d..:
rnvel de, urba~,1zac1on , el tipo de centro , la etnia y el tamáño del enseñanza, curso escolar, edad , sexo . r.1za . nivel so ciocconómi co y
centro. Se p1~10 a los 90.000 adolescentes que asistieron a estos cen- orientación sexual. Los 14 centros participantes era n re presenta -
tros de e~senanza que completasen un cuestionario diseñado para tivos de los 47 colegios de la región con respe cto a n i,·cl so cioeco -
evaluar diferentes aspectos de su funcionamiento psicosocial. Asi- nómico , sexo , etnia y mezcla de població n urb ..1na o r ura l de lo s
mismo , _se entrevistó a una submuestra de 12 .000 adolescentes en estudiantes. Los niños criados en famili ,1s d e m ,H..lres k sbian ,1s no
su pr~prn casa. Se detectaron 44 adolescentes que vivían en fami- diferían de los criados en familias de pro~e nitores h e terose :,.; ualcs
lias b1parentale~ lesbianas , y se realizó una comparación con 44 en lo referente a declaraciones de habe r sufrid o agresio nes o a fun -
a~folcscentes cwdadosamente equiparables que vivían en familias cionamiento psicológico , que incluía síntomas d e ,m g ustia p s icol ó -
bq_J arcnt~les_ hete~osexuales. No se hallaron diferencias de ajuste gica tales como ansiedad y depresión . y preocup . 1cioncs refere ntes
ps1cosocrnl , rnclu1das an_s iedad , depresión y autoestima, entre los a la familia , los amigos , el trabajo escolar. el ,1coso . la ..1parie ncia y
ad_olescentes de ambos tipos de familias (Wainright , Russell y Pat- el consumo de drogas o alcohol. Aunque los hi jos de nrndres les -
ter son , 2004). Tampoco se observaron diferencias en los senti- bianas declararon diversas forma s d e a~resió n po r p,1rre de sus
~1ien~~s de afecto que !º~,adolescentes percibían en sus padres, la iguales , los de progenitores h e terosc :,.;uaks ckclar,1ro:1 e xperien -
,ltenci?~ que en su _opm1_o n les prestaban adultos y amigos, la in-
cias similares .
tegracion en su vecrndano , la autonomía que percibían en sí mis- Algunos estudios se han centrado e n el re ndimi e nto escol,1r. El
mos o las e_xperienc_ias de relaciones sexuales y amorosas. Aunque impacto del momento y el núme ro d e mms ic io ncs familiares (por
e n las medidas de a¡uste escolar -como rendimiento académic ejemplo , de una familia biparental a una m o noparental o de una
conflictividad - los adolescentes con madres lesbianas no difer~~ familia monoparental a una reconstituid,1 ) e n las puntuacion es d e
de aquello~ con progeni~ores heterosexuales, sí se determinó que los niños e n matenüticas fue el obj e to d e un estudio efectuado por
en e l colegio estaban mas conectados; se sentían más cercanos a Potte r (2012) , basado en el Estudio Longitudinal sobre la Primera
otros estudiantes , más seguros en el colegio y más satisfechos que
67
66
Infancia - _Cohorte de Kindergarten [Ea rly Childhood Longitudinal Se concluyó, de ese modo, que los niños con progenitores del mis-
Study - Kindergarten Cohort], una investigación efectuada en Esta- mo sexo progresan con normalidad en el colegio.
dos Unidos sobre 20.000 niños desde preescolar hasta octavo curso . Datos más negativos se obtuvieron en el ce,nso canadiense sobre
Aunque no se solicitaron directamente datos sobre la orientación tasas de finaliz ación de la educación secundaria (Allen, 2013 ). Una
sexual de los progenitores , se detectaron 158 familias hom oparen- ventaja de los datos canadienses es que podían determinarse direc-
tales a partir de la información aportada por los niños acerca del tamente las parejas homosexuales con sus hijos. Aunque los hijos
género y el estado civil de los adultos que residían en la vivienda. de madres lesbianas tenían solo el 60 por 100 de probabilidades de
Todas estas frupilias eran biparentales, y más del 90 por 100 esta- completar la secundaria en comparación con los hijos de familias
ban encabezadas por madres lesbianas. Aunque la:/ puntuaciones encabezadas por parejas heterosexuales casadas, el estudio no tuvo
obtenidas en matemáticas parecían ser más bajas entre los niños de en cuenta la posición socioeconómica ni el número de transiciones
familias homoparentales que las de niños que vivían en familias familiares, ambos datos asociados con el rendimiento esmler Al
de parejas heterosexuales casadas, esta diferencia desaparecía si se comparar familias lesbianas y heterosexuales es espec·
en cuenta el número de transiciones familiares experimenta- portante controlar el nivel socioeconómico, porque
niñ.os. Los niños que pasaban a formar parte de familias moparentales tienen rentas más bajas y el doble at
¡,ués del divorcio o la separación de sus proge- de situarse en niveles de renta ce~ca¡:iqs
te habían experimentado una transición fami- que sus homólogas heterosexual
s niños de familias biparentales heterosexuales
bilidades de haber experirnenfado dicha tran-
ápa preescolar y el octavo curso. LAS EXPERIENCIAS DE LOS NIÑOS
tigación sobre el rendimiento académico de
sentativa nacional de gran tamaño con niños Aunque los estudios cuantita
del mismo sexo en Estados Unidos fue la reali- tos permiten aprender mucho (l
d (2010), usando datos incluidos en el censo del infantil en las familias de m,<;l
n sobre el progreso escolar -es decir, el progreso experiencias cotidianas de los
repetición de curso- se com~~u:ó a hijos ~~ pare- ni de lo que piensan. ¿Cómo r
:b con niños criados en otros tipos de familias . La cho de tener dos madres? ¿C
.:1\)2 niños de familias homosexuales, de los cual:s la estigmatización? ¿Y qué
criados en familias con
madres lesbianas y 1.472 con padres gays,,,Y mas
Son solo algunas de las
de otros tipos de familia. Aun1ue l_os h1¡os de experiencia vivida por 1
.fes casadas mostraban tasas mas ba¡as de repe- Una cuestión que a
por l00) que los de madres lesbian_as (9,5 p~r
queños prefieren la·
s gays (9 ,7 Po r 100) • esta diferencia se debia. examinar esta cuesti
• el socioeconómico más elevad_o de 1as par~¡as
preferencias paren
desapareció una vez controlado el mvel
ning y Sauck, 20
a:~álisis estadísticos. De hecho, las tasas ?e
a su madre biol
casos de familias encabeza~!s por par~!as
miento y
.,. bajas que las halladas en nm·o s de famih~s
heterosexuales (11,7 por 100) y de famt-
~ban entre el 11,1 Y el 12,6 por lOO).
¡. . re untas paraban en cuanto Jo·s comp·1• -
de Brewaeys , Ponjaert , Van Hall et al. (1997) efectuó una prueba incómodos . Aunque . <IS P_, g f iliar volvían ,1 empezar cuando
proyectiva sobre cómo percibían los niños su relación con cada pro- ñeros entendían la s1tuac10n am d ' 1 . Como explicaba un
genitor, la prueba de Bene J\nthony sobre Reiaciones Familiares, en los niños cambiaban de clase o e co eg10 .
ni11os de 4 a 8 años . No se hallaron diferencias en el grado en el que niño de 8 años:
los niños atribuían sentimientos positivos a la madre biológica de le hs hmilias no tienen que explicarle .i
familias lesbianas y a la madre biológica en el grupo de compara- En la mayor parte c. , • 1 "'t1·0 t•·n,•ci que ha-
f l ·o yo en e p;.. ~ '"
ción compuesto por familias heterosexuales. Sin embargo, dentro todo el mundo toda su ami !,~, pe1 - l e tienes dos madres'
. , •que es eso e e qu . ,
cerio La uente d ice oye, (
Je las familias lesbianas, los niños parecían atribuir más sentimien- . º el y ,0 entonces tengo qu e explicar-
·
tos positivos a la madre biológica que a la no biológica. Dado que Solo se puede tener una ma re . } ,
ro los demás no tienen que hacerlo.
se trata de una prueba proyectiva, en la que se infieren los senti- lo
se1o toc , Pe
mientos hacia los progenitores a partir de una tarea lúdica con mu -
Un niño de 7 años tenía una experiencia similar :
ñecas, no deberían sacarse conclusiones firmes de estos resultados.
En el seguimiento realizado a los 10 años , la calidad de las relacio- '61 dos m·1mús Y dos pa -
nes de los niños con las madres no biológicas era similar a la que Bueno, me dice~ que es _i111pos1 _e ~e~:rhs cap,~cid~des hum;1 -
, [ ] «No es os1ble, esta por enc1m,1 . . ]
mantenían con las madres biológicas , de acuerdo con lo expresado pus . . . ] C . P_ , y yo les digo que obviamente es posible [ ...
tanto por los niños como por las madres (Vanfraussen, Ponjaert- mis» [ . . . . osas as 1. . ] [ ] v vo
, "61 llos me <l1cen [ ... que no . . . . .
Kristoffersen y Brewaeys , 2003 ). les digo que s1 es pos1 e, y e , , _, .
, [ ] ellos que no y yo «Que s1 , callatc , s1» .
Una cuestión clave para los niños una vez empiezan el colegio que s1 . . . Y
es la naturaleza y la medida de las agresiones que sufren como res- •- en lo, cole,,ios
puesta a su familia de madres lesbianas. Un estudio cualitativo en Otro asunto importante para estos nmos ~s- que . . . ,,~ ..
. a las ¡)ersonas o a las fomil1,1s lesb1;111 ;1s o ,..,.1~ s .
el que participaron 82 niños y jóvenes de familias homoparentales nunca se menciona •
de edades comprendidas entre los 4 y los 27 años en Reino Unido lo cual los hace sentirse invisibles :
detectó aspectos del entorno escolar que pueden causar angustia ¡ • l • · 1 ,obrl'. 1-t. . ,·ida ;Y
(Guasp , Statham y Jennings , 2010) . Aunque se observó que las ex- Los videos que nos mostra b an cn e co q!ll . .
periencias Je acoso eran bajas , los niños sentían que, cuando se todo eso , incluían la familia convencional con un a m.111'.:1 , un p:ir:1 :
producían , a menudo los profesores no respondían de modo tan los niños y el pi:rro . No h,16ía dos m:1111 ,Í:-- o d c,s pJp:1~ . ~1c mp1 L
estricto como lo harían en casos de acoso racista. Las dificultades una mamá y un papá.
afrontadas por los niños eran en general más sutiles que las burlas
o el acoso directos . Les molestaba que se utilizase la palabra «gay» La experiencia de este niño de 12 mios no cr:1 inusu,il :
como insulto. Una niña explicaba:
Todavía recuerdo que cuando en1 m.ís pequeño tlf\"l' lJLIL' d iht_1-
En el colegio es un poco difícil, en especial cuando los niños jar una medalla que decía «P,1pú c1mpcón» Dije que no ~¡uen;:
Jicen [ ... ] como un insulto «¡Uy, eso es muy gay !», de algo que no hacerla . y me contest,1ron .. . bueno. 1111 pn,ks()ra , cr:t un;i p1r,ft':,O
les gusta. Pongamos que han hecho un dibujo que no les gusta y ra sustituta , si hubiese sic.lo mi proks,,r.1 iwnn:1! l'IL"nso que n~e
dicen «¡Uf, es muy gay'», o que han hecho mal un ejercicio, «¡Uf, habría dicho que podí,1dibujarle un:1 ,1 mi m:1!ll;Í . pcr,~ db .L!_IJ~ !11:1s
qué gay 1». o menos ... «l-lazla , no ¡)rotestes» . i\le l'l'Stilt 6 rc,1lmcnr c d1h c1l.
Y también , a menudo tenían que responderles a los compañe- En los colegios poco receptivos , :ilµunos niños lle~,1ban ~1 _l~
ros preguntas sobre su familia , algo que les hacía sentirse raros e conclusión de que era mejor guard;1r sec re to respecto a su familia .
71
7()
Ojalá pudiera hablar abiertamente con los demás. Tengo de- amigos sobre la orientación sexual de sus
miedo, demasiado miedo de lo que podría ocurrir, de lo su vida a las madres. Sin embargo, lamitad
•e dirían, de qué pasaría si se lo dicen a alguien ... si yo se lo dije- mentado reacciones negativas a su familia
lle a alguien y ese alguien se lo contase a los c!,emás, y aunque a
mediante provocaciones, rechazo, exclusión o
ottos no les parezca demasiado importante, a mí sí.
las palabras «lesbiana» o «gay» (Van Gdderen,
Rooij et al., 2012).
Cuando se les pedía que sugiriesen de qué forma podrían los Se han efectuado también estudios sobre la
~ ser más incluyentes con los niños de familias homoparen- adultos jóvenes educados en familias de madres les ·
talcs, los pequeños recomendaban que los profesores hablasen de no Unido, el estudio longitudinal de familias formadeis efJJ!
~ t e s tipos de familias, sin dar por supuesto que todo el mun- dres lesbianas después del divorcio efectuado por -r._
tfo tiene un papá y una mamá, que incluyesen ejemplos de perso- lombok (1995) exploraba los factores asociados con
nas lesbianas y gays en sus clases, que frenas~r, el acoso homofóbi- positivas y negativas de los jóvenes hacia sus famili_9:5 en Ja
co, y esto les permitiría ser ellos mismos en el c'ólegio. cencia y los primeros años de la edad adulta. Los Jovena
La estigmatización asociada con crecer en una familia de ma- se mostraban en general positivos respecto a su familia lcíl l C
dres lesbianas ha sido analizada también en el estudio realizado Sin e"aibargo, algunos recordaban la adolescencia como 1:111• ~
en- Holanda por Henny Bos y sus colaboradores sobre familias más difícil. Los adultos jóvenes que recordaban el CStJgma iot
lesbianas planificadas. A los niños, que rondaban los 11 años, les parte del grupo de iguales -en especial si recordaban haber sici,
preguntaron sobre sus experiencias de estigmatización. Aunque objeto de burlas respecto a su propia identidad sexual- y aquelleí
manifestaron niveles bajos, en conjunto, los niños, más que las que consideraban que su madre había sido demasiado since,t res-
niñas, se sentían excluidos por sus compañeros por tener una fa- pecto a su identidad lesbiana, impidiéndoles controlar con qui&
milia lesbiana, mientras que las niñas manifestaban más a menu- hablaban y con quién no hablaban de su familia, expresaban sen-
do que otros niños cuchicheaban sobre su familia (Bos y Van Ba- timientos de hostilidad o vergüenza respecto a su familia lesbiana
len, 2008). en la adolescencia. Otros factores que parecían influir en los ado-
Los niños participantes en el Estudio Longitudinal Nacional:º· lescentes que experimentaban sentimientos negativos rcspcqo a
bre Familias Lesbianas de Estados Unidos contestaron a los 10 anos su familia incluían el hecho de que sus amigos no fuesen bien re-
una entrevista sobre su familia y sus experiencias con la homofobia cibidos en casa, el que las madres mostrasen desaprobación sobre
(Gartrell, Deck, Rodas et al., 2005). A esa edad, el 57 por 100 les sus novios o novias, o el que las madres mostrasen una acdrud
había dicho a todos sus compañeros que formaban parte de una negativa hacia los hombres. La aceptación de su familia duranll!lá
el~-
familia lesbiana, el 39 por 100 se lo había contado a algunos Y el 4 adolescencia estaba asociada con unas relaciones familiara ellcré-
por 100 ocultaba esta información a sus compañero~ .. Aunque se
chas y estables, con la ausencia de estigma por parte de los . .
mostraban unánimemente positivos respecto a su familia, _e~ 43 por
y con que la madre y su compañera proporcionasen una ayudil
100 había experimentado homofobia fuera del hogar familiar, Y_en
constructiva para superar el abismo entre el colegio y
su mayoría estos niños se habían sentido angustiac~os por estos in-
localización geográfica de la familia también parece haber ~ 1
cidentes. A los 17 años, se les preguntó a los ado1escentes por sus fo una diferencia, ya que los residentes en entornos ~ ,, ílf
experiencias vitales cotidianas (Gartr~l}, Bos, Peyse~ et al., 2012) . ciudades pequeñas experimentaban mayor estigmati--1r·
Los investigadores hallaron que estos Jove?es obte_m an bue?os re- los residentes en Londres y en el sur de Inglaterra. Al
sultados académicos, mantenían redes sociales activas, y am1sta~es dejar el hogar familiar, estas experiencias perdían ·
íntimas que habían durado muchos años. En su may?na, se senttan muchos adultos jóvenes empezaban a presumir de
cómodos ante la idea de llevar amigos a casa, ~e informar a sus eh·una familia lesbiana.
72
Col~berg (2007) examinó las experiencias de 46 adultos con y neaativas para los niños criados en familias encabezadas por ma -
progennores de tendencia sexual lesbiana, gay o bisexual en Esta- dretiesbianas y han determinado diversos factores cla\'e , los más
\10~ UniJos , el 80 por 100 de ellos con madres lesbianas, haciendo importantes de los cuales parecen ser el bienestar psicológic~ de
cntasis en _l~ percepción que tenían de cómo había influido en ellos las progenitoras , relación de pareja incluida , la calidad de la enan -
su educac1on. Muchos consideraban que eran más tolerantes hacia za experimentada por los niños y el grado de estigma al que se ven
otr~s grupos minoritarios por el hecho de haber crecido en una
expuestos. . .. . . _ .
~oc1e~~d que juzgaba y marginaba a sus familias y a ellos mismos. La función de los procesos familiares en el a¡uste pstcolog1co
fam61en se consideraban más sensibles a la homofobia, más mo- de los niños de familias de madres lesbianas ha sido el centro de
lest?s con ella, y experimentaban un sentimiento de protección buena parte del trabajo de Charlotte Patterson y s_us colabora~fo -
hacia sus progenitores y la comunidad gay. Algunos incluso hacían res . En un estudio sobre familias de madres lesbianas con h1¡0s
grandes e_sfuerzos para defender a sus progenitores ante sus igua- concebidos mediante inseminación con semen de donante , se
les, los miembros de la familia y la sociedad. Relacionado con esto concluyó que el estrés asociado con la crianza va as?cia_~o a ~ro-
estaba el sentimiento de presión de presentarse como adultos hon- blemas de conducta en los niños . Asimismo , en las tamilias btpa -
rc~~los Y eq~1ilibrados, para proteger a su familia de cualquier opi- rentales , los niños recibían mejor calificación en el ajuste cuando
n1on negativa. sus progenitores declaraban una mayor satisfacción , niveles__de
U na cuestión crucial para muchas familias de madres lesbianas amor más elevados y niveles de conflicto más bajos en su rel.1c1on .
es si la pareja tiene derecho a casarse. Goldberg y Kuvalanka (2012) con independencia de la orientación sexual de los_ proge~1tores.
entrevistó a adultos jóvenes de familias lesbianas , gays y bisexuales Los progenitores que experimentaban mayo_r_ estr:s re~ac1on,~do
µara examinar sus opiniones sobre el derecho al matrimonio de con la crianza y niveles de calidad de la relac10n mas baios teman
personas del mismo sexo. Tres cuartas partes daban un apoyo in- hijos con mayores problemas de conducta (Chao , Raboy Y Patter-
condicional a la igualdad en el derecho al matrimonio, y la cuarta son , 1998). De modo similar, en el estudio Add Health , los adoles-
parte restante se mostraba a favor, aunque criticando la institución centes que mantenían relaciones positivas con sus progemtores
del matrimonio en general. Además de las ventajas prácticas del tenían más probabilidades de obtener buenos resultados en el co -
matrimonio, incluida la igualdad en cuestiones económicas y la eli- legio (Wainright y Patterson , 2008 ; Wainright, Russell Y P_m cr-
minación de la necesidad de adopción como segundo progenitor· son, 2004). Con respecto al desarrollo del género, un estudio so-
por parte del progenitor no legal, se resaltaban las ventajas simbó- bre madres lesbianas y progenitores heterosexuales con . niñ os_: n
licas , como un mayor reconocimiento de la relación de los proge- edad preescolar mostró que, con independenci.1 de la onen~actnn
nitores , y la potencial disminución del estigma al que los niños sexual de los progenitores , los niños de parej ~1s que m:111te111:111 un
criados por parejas del mismo sexo se ven normalmente expuestos. reparto más igual del cuidado de los hijos y el trabaj o remun er:1 do
tenían aspiraciones ocupacionales menos tradicionales (Fulchcr,
Sutfin y Patterson , 2008). .
ÜIFERENUAS INDIVIDUALES Se ha observado también que la estigmatización :1sücw,b con
las familias de madres lesbianas influye neg,Hi,·ament c: en el ajust e
Aunque se han detectado pocas diferencias entre las familias psicolóaico de los niños criados en este ripo de fomilias . En una
formadas por progenitores heterosexuales y las formadas por ma- investia~1ción sobre familias formadas por maclrl's les bi ,mas des-
dres lesbianas al comparar grupos de niños de ambas familias, sí pués d;l divorcio, Gershon, Tschann y Jerncrin ( ~ 999) hallaron una
autoestima m:b baja en los adolescentes que hah1 :111 estado ex\)ues-
se ha hallado variación en lo referente al bienestar psicológico de
tos a ,11ciyor homofobia. Conw ya _se ~:1 ;111 ,ili za~!o, el estudio ~e
los niri os dentro de cada tipo familiar. Varios estudios han exami-
Hen:,y Bos y colaboradores sobre bmd1 :1s pb111hcad,1s de maches
nado factores asociados con consecuencias psicológicas positivas
75
74
lesbianas en Holanda concluyó que en general las madres declara- añaden peso a las peticiones de los ni11os arriba d esc ritas de que
ban niveles de es tigrnati zación bajos. Sin embargo, las que experi- los colegios se muestren más incluyentes con las familias homopa -
mentaban burlas , marginación o exclusión relacionadas con su fa- rentales. Es interesante que los efectos protectores de la participa -
milia tenían más probabilidades de declarar problemas emocionales ción de las madres en la comunidad lesbiana contrasten por com -
y de conducta en sus hijos de 4 a 8 años (Bos, Van Valen y Van den pleto con los resultados de los litigios por custodia en el caso d e
Boom , 2004). Cuando los niños tenían entre 10 y 12 años , los nive- niños pequeños, en los que a las madres solo se les concedía la
les de estigmatización más altos -manifestados por los propios ni- custodia o el derecho a visitar a sus hijos si no mantenían rebci ón
ños- iban asociados a mayores problemas de conducta en los niños con la comunidad lesbiana.
y a una autoestima más baja en las niñas (Bos y Van Balen , 2008).
De modo similar, los niños de 10 años incluidos en el Estudio Lon-
gitudinal Nacional de Familias Lesbianas que habían sido estigma- LIMITACIONES
tizados por pertenecer a familias de madres lesbianas mostraban
niveles más altos de conducta problemática (Bos, Gartre11 , Peyser Se ha criticado mucho el corpus de investigación sobre madres
et al, 2008). A los 17 años, los que habían experimentado estig- lesbianas y sus hijos . De hecho , esta área de investigación ha sopor-
matización declaraban mayores problemas anímicos, de ansiedad tado probablemente más escrutinio que cualquier otra en el campo
y de conducta (Bos y Gartrell , 2010 ; Bos , Gartrell y Van Gelde- de la psicología del desarrollo , con exámenes detallados sobre la
ren, 2013 ). veracidad metodológica de la investigación efectuados por el Tri-
Aunque el estigma experimentado por aquellos que se crían bunal Supremo estadounidense y organismos equivalentes en 0tros
con niadres lesbianas puede pasar factura al bienes,t ar psicológico países , en relación con temas tales como la adopción por p a rejas
de algunos niños , la ausencia de diferencias en general en cuanto del mismo sexo o la igualdad del matrimonio . Si bien algunas críti -
a problemas psicológicos entre los hijos de madres lesbianas y los cas son válidas y deberían tenerse en cuenta al considerar los estu -
hijos de progenitores heterosexuales sugiere que otros niíios son dios aquí descritos , se ha producido un inte nto concertado por
resistentes a los efectos de la estigmatización. Esto plantea la si - parte de las organizaciones antihomosexuales para socavar los re -
guiente cuestión: ¿qué factores protegen a los niíios contra los sultados obtenidos por esta investigación , en un a es trategia delibe -
efectos negativos de la estigmatización? En su estudio holandés, rada para reforzar el matrimonio heterosexual. ,
Bos y Van Balen (2008) descubrieron que a los niños entre 8 y 12 ¿Qué puede concluirse, entonces , respecto a b situación mcto -
afias les beneficiaba el contacto con otros nifios criados en fami - d?lógica de la investigación existente sobre familias de madres les -
lias h o moparentales . Asimismo, los resultados obtenidos de] Estu- bianas? Una limitación importante h ace refere nci a a las mu estras
dio Longitudinal Nacional sobre Familias Lesbianas mostraban que estudiadas, en_~enera] pequeñas . Como res ulta do , las comparacio -
las relaciones positivas con las madres y encajar bien en un grupo nes entre familias de madres lesbianas y familia s de prngeniwres
de iguales ayudaba a proteger a los adolescentes criados en estas heterosexuales pueden carecer de suficiente potencia es tadística
familias de los efectos negativos de la estigmatización homofóbica P_a ra detectar diferencias entre ellas , en la dirección de consecuen -
(Bos y Gartrell , 2010; Van Gelderen , Gartrell, Bos et al , 2012). La cias más negativas o más positivas para los hijos de m adres lesbia -
asistencia a un colegio que hablase a sus alumnos de estilos de nas. Un método utilizado para compensa r el tamaño reducido de
vida gays y 1ésbicos y la participación de las madres en la comuni- las ~~e~tras en otras áreas de la investigació n psicológica es el me-
dad lesbiana también iban asociados al ajuste positivo de estos ~aanal~s1s, _un procedimiento estadístico que combina resultados de
niños (Bos, Gartrell, Peyser et al., 2008 ; Bos , Gartrell, Van Balen mvest1gac1ones comparables sobre un te ma específico para aumen -
et al., 2008). Los efectos beneficiosos de un ambiente escolar com- tar su potencia estadística y de ese modo permitir la detección de
prensivo con el fenómeno gay y lésbico hallados en estos estudios efectos significativos , en caso de que ex istan . Un metaanálisis de 18
77
76
sobre prácticas de crianza, bienestar emocional y orienta Otras críticas planteadas
sexual de jóvenes educados en familias de madres lesbian ; 0 detectan diferencias entre la&
fW d dcctuado por Allen y Burrell (1996). No se observaron dife- bianas y las formadas por P .
rencias entre las familias de madres lesbianas y las de progenitoret- .guientes aspectos: las madres l _
beterosexualcs en cualquiera de estos constructos, analizados por' milia de la mejor mane~a posible ~
los padres, los profesores y los propios niños. Los autores condu-- .. sobre la calidad de su cru~~a Y el b":1'
yeron que el metaanálisis tenía suficiente potencia estadística para· ; ,medidas carentes de fiabilida~ Y valide2
detectar efectos grandes y medios, y que la probabilidad de qu~• ! de las muestras, tal que es posible ~e.las
existieran pequeños efectos no detectados era baja. ' tengan menos probabilidades_ de pa~apan:a
Un metaanálisis de 19 estudios en los que participaban un total las familias con un bue~ ~ncion~ento, p
de 564 familias homoparentales y 641 familias de progenitores he-' dos artificialmente posmvos. Relactonado ~
terosexuales, efectuado por Crowl, Ahn y Baker (2008) examinaba está el hecho de que en las muestras predomme.n
la identidad sexual, la conducta relacionada con el rol de género, la cas de clase media. No obstante, se han -~ectuatle_
orientación sexual, el funcionamiento cognitivo, el ajuste psicoló-
gico y la calidad de las relaciones con los progenitores. No se infor-
sobre niños de madres lesbianas q~e utilizan 1?'
rentes tipos de medidas con propieda~es p~lCOJ:nellllll
maba de la proporción de familias de madres lesbianas y familias orno entrevistas estandarizadas, cuesttonarios, ·-
de padres gays, aunque era probable que la gran mayoría fuese de ~iante observación y pruebas psicológicas ª.!os~;
familias formadas por madres lesbianas , dado el número mucho . formadores, incluidos madres, padres ~ nmos, &SI •
mayor de estudios efectuados sobre este tipo de familias. Aunque :s ue aporten una evaluación independiente; y e!
no se hallaron entre los niños diferencias relacionadas con el tipo de !uestras, incluidas las de muestras _v_olun~
de familia, sí se concluyó que la calidad de las relaciones de los consecutivas de tipos específicos de fa~as enea . •
progenitores con sus hijos era mejor en las familias encabezadas dre~ lesbianas (como las de niños conceb1~0s mediante
por personas del mismo sexo. Este hallazgo se basaba en datos ción con donante) Y muestras repr:sentanvas de la
aportados por los progenitores, pero no por los hijos. Fedewa, general. Claramente, algunos estudios soportan d
Black y Ahn (2014) incluyeron también familias homoparentales dológico mejor que otros, como ocurre en to_das las área.
en su metaanálisis de 33 estudios , pero de nuevo las familias esta- tigación psicológica. Sin embargo, lo_ llamanvo_cle eslU'
ban encabezadas en su mayoría por madres lesbianas. Se concluyó cienes, efectuadas en diferentes ~b1t~s geográficos a le
que la calidad de las relaciones filioparentales era más elevada, y que un periodo de 40 años, es la consistencia de los resultacfot;
los niños mostraban niveles más elevados de ajuste psicológico y diversidad de los métodos usados.
conducta de rol de género más tradicional en las familias homopa-
rentales que en las encabezadas por progenitores heterosexuales.
Sin embargo, los tamaños del efecto eran muy pequeños, lo cual CONCLUSIONES
sugería que no había diferencias significativas entre ambos t_i~os de
familias. No se detectaron diferencias en el desarrollo cognltlvo, la En los años transcurridos desde q_u~ _las ma~
identidad de género o la orientación sexual de los niños. A juzgar pezaron a salir en los tit~ares y se ~~ig10 a ~os Juet..'Ct.
por lo concluido en estos metaanálisis, p_arece que el hec?o ~e _que las sentencias de custodia de los h1JOS en
los estudios individuales no hallasen mas problemas psic?logi~os posibles consecuencias de cre_cer ~ una. f:affl.t nnl
entre los niños criados por madres lesbianas no se ha debido s1m- una madre lesbiana en ausen~ia d_e mves~
plemenre a la falta de potencia es tadística. llevado a cabo muchas investtgaaones sobre
78
·111
dad con los hijos de madre _s 1es b ianas
' . ¿E s cierto
. ~_l. --~ •
~ •• e que estos niños
exp.er imentan, trastorno psicológico pr·oblen . 1es y _- :,::Aunque las comparaciones entre familias de madres les b i;m;is
.
el esarro 11 o at1p1co del oén . , 1as con sus 1oua Yfamilias de progenitores heterosexuales no han detccr ,ido dik -
, • •· _ , .
, .
1:' ~ro, como sugenan las principales teo-
º
rencias en general en cuanto a calidad de la crianza o aju ste ck lo~
nas ~sic~~ogicas Y tat: fervientemente predecían los medios de co-
~iños, sí hay variaciones entre hijos de madres lesbian as en cu;rn
rnun1cac1on , los protesionales de la salud mental 1a c1u · d ad arna
,
en general? .. .'/ to a la presencia y a la severidad de los problemas cm ocion ,ile:- ,.
,de conducta (como ocurre tambi én en las familia s hete rose., u;i·.
Con respecto al ajuste psicológico, ni uno solo .de los estudios ' ·· tes). ¿Por qué algunos niños de familias lesbi;mas ex perim ent an
ha, co_n cluiclo que los niños criados por madres lesbianas corran ' dificultades psicológicas y otros no? La respuest,1 a esta prcgunu
~nas nesg~ Je sufrir problemas emocionales o de conducta que sus és ; en cierta medida , la misma qu e para los nii'ios cri,1Jos en cual -
iguales criados en hogares heterosexuales. No solo no se han de- quier tipo de familia . Los estudios muestran que los niñ os rn ,:1
tectado diferencias al comparar directamente las familias formadas madre experimenta dificultades personales o de relación rien~n
P?r prog_enitores heterosexuales con las formada.s por madres les- en' sí mismos más probabilidades de padecer probl emas psicok, -
bianas , smo que también se ha demostrado que los niños criados gitos . Sin embargo , los hijos de madres lesbianas afrontan rew:;
en familias de madres lesbianas funcionan dentro del nuwo de nor- específicos que los ponen en riesgo de padecer clificulc,1dcs psico -
malidad; es decir, no tienen más probabilidades que la ;oblación lógicas , en especial la estigmatización que puedan sufrir las fa mi-
en general de experimentar trastornos psicológicos. Esta es la con- lias de madres lesbianas en la sociedad en general. El efecto .tLh-er-
clusión a la que han llegado estudios de familias lesbianas forma - s~ de la estigmatización en el bienestar ele los niñ os no signi fiec1
das tras el divorcio de los padres , de familias lesbianas planificadas que las madres lesbianas no proporcionen un ent o rno fam ikir
y de muestras de población en general. En conjunto, parece que positivo a sus hijos. La estigmatización que los niñ os expe ri men -
las madres lesbianas tienen hijos equilibrados . tan se debe a su familia lesbiana , pero no es un a consecu en ci,1
En el colegio, los niños criados por madres lesbianas no pare- necesaria de la misma . Aunque las madres no pueden aisLH ,1 su~
cen en general obtener resultados distintos a los de los niños cria- hijos de las actitudes y la conducta homofóbicas , sí pueden p ro -
dos por progenitores heterosexuales. Algunos muestran niveles • t~gerlos, en cierta medida , proporcion ándoles ayuda co nstru cri-
elevados de rendimiento académico , mientras que otros, no; pero - va para enfrentarse a la estigmatización y aportándoles un enwr-
el rendimiento académico de los niños no parece estar asociado ~- no de apoyo en el hogar.
con la orientación sexual de la madre . Los hallazgos respecto a las ,: •· 'Las investigaciones sobre el desarrollo del género ~e h:111 centr.1 -
relaciones con sus iguales no son tan obvios . Aunque la agresión '. . do en los distintos componentes de identidad de género , cond uc u
directa en forma de burlas , acoso y rechazo por parte de los iguales ... de rol de género y orientación sexual. Aunque hoy ['l' LlrLi p:iru:- n
parece menos generalizada de lo que antes se suponía y está deter- · é c'traño, cuando las madres lesbianas empezaron ,\ ;1tL1er la :1tcn-
minada , en cierta medida, por factores sociales tales como la loca- ción de la ciudadanía se pensaba qu e sus hi jos experim enL1ri.1n
lización oeográfica , la estigmatización de bajo nivel basada en acti- éonfusión respecto a su identidad de género: es decir, ~e d.1h:1 r ,,r
tudes ho~11ofóbicas sigue siendo un hecho en la vida de los niños supuesto que no estarían seguros res pecto ,1 su ferni n id;1J L' su rn -1 ~-
criados por madres lesbianas. Esta estigmatiza~ión puede _a doptar culinidad . Sin embargo , en los e~tuclios dcct u,1Jn~ h.1 ~u e! me,
. fo forma de uso de la palabra «gay» como térmmo peyorativo o de mento no se ha detectado nin gún niño con clisfo ri,1 de gt'ne!·0. Se
ha observado que las niñas se muestrnn se~ uras en ~u iJc11!1 tLi d
invisibilidad de las familias con progenitores del mismo sexo en el
femenina y los niños se identific,m c0n el género m:1scu \ino . .-\un -
entorno escolar. Asimismo, las quejas de haber sido agredidos pre-
que las teorías predominantes en la époc,1 fo menrab;m un:i ment e
sentadas por los niños representan una subestimación , porque
abierta acerca de la conducta de rol de ~0 ncrn , b im·c~t ig:1 c1 é,n
para evitar la angustia, algunos prefieren no revelar los detalles de
sobre este aspecto del desarrollo del género h:1 mc1strado qu e: Lis
su familia a los compañeros.
f,; \
80
niñas no son menos femeninas y los niños no son menos masculi-
con semen de donanc c. depenJ iendo tk l.1 p,1rt<.: Jd rnunJ() <.'ll h1
nos que los niños y las niñas criados en hogares heterosexuales. · f\tinntie ('~l" ~ e •1111b1t1s·. h.1111Jrfldw.:1dt 1 .1ct1tutk·s ~1..1,:1.1k~
que \11\'.ltl . -i _, ' ., . r . ..
Este hallazgo se produce a pesar de la mayor preferencia de las
de mayor aceptació n h;1cia Li s l:1mtl1;1s Jl' maJ r<."' lt:sb1.tnn) . n:- l
madres lesbianas por juguetes y actividades menos tipificados por
como políticas y legiil1ció n menos t~1scnm 111ll ton.1~ . Li m,·c~n)t~I
el sexo para sus hijas e hijos . Asimismo , la conducta de rol de gé- ción psicológica aquí J csc rita t.1mb1cn h.1 inHu1do. ni pvll1.:l u 1
nero no tradicional no se considera ya un atributo negativo . duda b creenci ;1 sosrcnicb en gcm:r;1l Je.: q ue cr1:cn t'~ i1n.1 L11111li .1
En lo referente a la orientación sexual , los niños criados en fa. lesbian;1 es psicológ ic.1mc11te pcr¡ ud1cl:ll p.1r.1 l<,., nm t . ,
milias de madres lesbianas se declaran en su gran mayoría hetero-
sexuales al llegar a la edad adulta . Así , la suposición mantenida por
lo común de que los niños criados por madres lesbianas acabarán
siendo lesbianas o gays no está respaldada por las pruebas. No
obstante, sí hay más jóvenes de familias lesbianas , en especial las
chicas, que exploran las relaciones homosexuales . Probablemente
esto se deba a que crecen en un entorno abierto que permite a aque-
llos atraídos por compañeros del mismo sexo mantener este tipo
de relaciones ; los jóvenes criados en familias de madres lesbianas
no afrontan en general la misma desaprobación experimentada
por sus iguales criados en hogares heterosexuales .
La investigación efectuada en la última parte del siglo XX con
la intención Je establecer si los niños criados por madres lesbia-
nus diferían de otros niños se basaba en la premisa de que cual-
quier diferencia detectada señalaría consecuencias más negativas
para los niños de familias lesbianas . Sin embargo , un emblemáti-
co artículo de Sracey y Biblarz (2001) sostenía que el hecho de
haberse centrado en los resultados negativos hacía que se hubie-
sen pasado por alto las diferencias positivas y ~as dife_rencias que
no eran negativas ni positivas , sino simples diferencias .. Este a~-
tículo cumplió la importante función de resaltar que la d1fer~nc1a
no implica necesariamente carencia , y supuso un punto de mfle-
xión en este campo. .
En el periodo de tiempo relativamente breve transcurndo entre
la década de 1970 -cuando empezaron a salir a _l~ luz las madres
.
1es b 1<mas- y la· actLiali· dad , la población de familias encabezadas
. .
por mujeres lesbianas ha crecido exponencialmente. _L as mvesu~a-
ciones iniciales, realizadas en un clima de ho1:1ofob1a, pretendian
· l z sobre suposiciones anteriormente mexploradas acerca
arru¡ar u . . . ·- H
Jt'. las consecuencias psicológicas per¡u~~cial~s para los nmos . _oy,
las lesbianas pueden casarse, adoptar i:mos ¡un~as y s~r pro_gern_t?·
ras legales conjuntas de los niños nacidos mediante msemmac1on
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