GUERRA ENTRE BOLIVIA Y PARAGUAY: 1928-1935 Autora: Licenciada Ana María MUSICÓ ASCHIERO.
Resumen El presente artículo trata sobre el conflicto armado entre las Repúblicas de Bolivia y Paraguay por
la posesión de una zona de 600.000 Km2 de tierra denominada Chaco Boreal. Se desarrollan los intereses
extranjeros que estuvieron presentes en la cuestión, los combates que tuvieron lugar durante el conflicto
con sus respectivos resultados, los intentos diplomáticos que se sucedieron para lograr su solución, y su
finalización con la firma de un protocolo en 1935 con la intervención de un grupo mediador presidido por el
Canciller Argentino Carlos Saavedra Lamas. Con ese protocolo, Paraguay obtuvo el 75% de la zona en litigio
y Bolivia el resto, logrando el acceso al río Paraguay y la localidad de Puerto Casado. Palabras clave Conflicto
- posesión - Chaco boreal - intereses extranjeros - combates - tratativas de paz - mediación - intervención -
canciller argentino - protocolo. Desarrollo Territorios en disputa Antecedentes La región central de
Sudamérica conocida como Gran Chaco se divide de norte a sur en tres regiones: Chaco Boreal (al norte del
río Pilcomayo), Chaco Central (entre el río antes citado y el río Bermejo) y Chaco Austral. El Chaco Boreal
posee una extensión de aproximadamente 600.000 km² y hasta fines de la década de 1920 estuvo casi
despoblada y sin explorar. Sus límites son: al sur el río Pilcomayo y la Argentina; al este el río Paraguay y la
región oriental del Paraguay; al noroeste la pre-cordillera boliviana y al noreste las regiones selváticas de
Brasil y Bolivia. En el siglo XX esta zona fue objeto de disputa entre Bolivia y Paraguay, lo que motivó la
última gran guerra entre naciones latinoamericanas. Si bien una visión simplista podría suponer que el
origen de la contienda se relaciona únicamente con problemas derivados del trazado de límites entre Bolivia
y Paraguay cuando ambas naciones surgieron a principios del siglo XIX, razones mucho más profundas
intervinieron en el conflicto, ya que tuvo como telón de fondo la lucha internacional por la posesión de
elementos de alto valor económico, como el petróleo, el estaño y el antinomio. Poderosos intereses
financieros fuera del ámbito latinoamericano estuvieron presentes en la cuestión, en su mayoría alemanes,
estadounidenses y británicos. 1 Cuando la industria alemana buscó mercados en Sudamérica, Bolivia le abrió
sus puertas, principalmente a través de un tratado firmado en 1908. En el Ejército se reemplazó la antigua
misión francesa por una alemana, encabezada por el Coronel Hans Kundt y el Capitán Ernst Roehm, quienes
inculcaron sentimientos prusianos en la oficialidad boliviana y tomaron parte en la formación de varias
logias militares. En 1920 la compañía norteamericana ”Standard Oil” obtuvo una concesión petrolera e inició
una política expansiva para controlar la región platense, enfrentándose a la inglesa “Royal Dutch Shell”, que
dominaba la boca del río de la Plata. Presionó entonces sobre el gobierno boliviano para convencerlo de que
la posesión del Chaco podría proporcionarle su salida al mar a través de los ríos Pilcomayo y Paraguay, lo
que lo compensaría de la pérdida de su litoral sobre el Pacífico. Tanto Bolivia como Paraguay (este último
para defender más de la mitad de su territorio, donde se encontraban las fuentes principales de su
economía) habían construido diversos fuertes en el Chaco boreal, hacia donde enviaban guarniciones poco
disciplinadas. Comienzo de las hostilidades Los hechos de armas se iniciaron el 5 de diciembre de 1928,
cuando fuerzas bolivianas atacaron los fortines Boquerón y Mariscal Lopez. Una comisión de neutrales,
reunida en Washington para estudiar un pacto de no agresión entre ambos países, logró la firma de un
protocolo de conciliación el 3 de enero de 1929, el que evitó momentáneamente el comienzo de la guerra,
pero no impidió que continuara la penetración boliviana en la región chaquense. El 15 de junio de 1932,
tropas bolivianas comandadas por el Mayor Moscoso se apoderaron del fortín paraguayo Carlos Antonio
López a orillas del lago Pitiantuta. Un mes más tarde fuerzas paraguayas al mando del Capitán Abdón
Palacios recuperaron la posición. En represalia, entre el 27 y el 31 de julio, tropas bolivianas ocuparon los
fortines Boquerón, Corrales y Toledo. En julio de 1932 los bolivianos contaban en el Chaco con el 1er
Cuerpo del Ejército en la parte sudoeste y dos divisiones en el noroeste, los que totalizaban 6000 soldados, a
los que durante el mes de agosto se les sumaron alrededor de otros 6000. En Paraguay, el presidente
Eusebio Ayala decretó la movilización general y encargó la conducción militar al Teniente Coronel José Félix
Estigarribia. En agosto se concentraron 8; 1500 soldados en Nanawa, 3000 en el Alto río Paraguay y 8000 en
la Isla Poí, a los que se añadieron 3000 refuerzos a fines de mes. Allí se construyó una pista de aterrizaje y se
trasladó toda la fuerza aérea. Se requisaron camiones y barcos privados, los primeros para el transporte de
tropas y recursos en el Chaco y los segundos para reforzar la logística que por el río Paraguay se hacía desde
Asunción hasta puerto Casado. La vieja guardia del Ejército, apoyada por militares extranjeros, propugnó la
defensa a orillas del río Paraguay. Estigarribia se opuso y sostuvo la necesidad de la guerra ofensiva. Propuso
atacar las posiciones bolivianas antes de que se concentraran sus fuerzas, con el objetivo de destruir las
unidades aclimatadas en el Chaco que contaban con jefes y oficiales experimentados en la región y
conocedores del terreno. 2 El 8 de septiembre, aviones de combate bolivianos detectaron la aproximación
del Regimiento de Infantería Nro 2 paraguayo en el camino hacia Boquerón y bombardearon y ametrallaron
la columna. Se produjo entonces la primera ofensiva paraguaya, que tuvo como objetivo inicial apoderarse
de un importante punto estratégico: el fortín Boquerón. Entre el 9 y el 22 de septiembre de 1932, los
paraguayos atacaron reiteradamente esa fortificada posición. La aviación boliviana trató de neutralizar, sin
poder ubicarlos, a los modernos morteros StokesBrandt empleados por los paraguayos. El 22 la guarnición
de Boquerón se rindió, originándose retroceso general boliviano. En esas acciones Bolivia perdió, entre
muertos y prisioneros, a los oficiales y soldados con más experiencia en el teatro de operaciones chaqueño.
Después de la captura de Boquerón, el ejército paraguayo con 15.000 hombres continuó su avance hacia el
fortín Arce, base de la ocupación boliviana El ataque se produjo el 22 de octubre, logrando los paraguayos
rodear las líneas bolivianas y salir a su retaguardia. Cuatro regimientos bolivianos abandonaron el lugar. Con
la captura de Arce, los paraguayos ocuparon posiciones ubicadas sobre el río Verde, hecho de significativa
importancia ya que la posesión de las fuentes de agua constituía un objetivo estratégico fundamental en una
guerra librada en pleno desierto. Bolivia llamó entonces para comandar a sus tropas al general alemán Hans
Kundt, héroe de la primera guerra mundial, quien en 1921 se había nacionalizado boliviano asumiendo la
jefatura del Estado Mayor hasta 1926. Kundt realizó numerosas ofensivas en las que gastó gran parte de sus
efectivos sin conseguir romper el frente paraguayo. En enero de 1933 efectuó el primer ataque al fortín
Nanawa, defendido por el Coronel Luis Irrazábal, con el objetivo de alcanzar posteriormente Isla Poí, centro
de operaciones paraguayo, pero Irrazábal contraatacó para debilitar la ofensiva. Mientras esto sucedía en el
campo de batalla, hubo intentos diplomáticos para lograr la paz. Una: comisión de neutrales reunida en
Washington adoptó una actitud favorable a Bolivia, proponiendo el abandono del Chaco por las tropas
paraguayas y que las bolivianas quedasen en posesión de la mitad del territorio. Paraguay rechazó la
fórmula y dicha comisión quedó disuelta. Las negociaciones se radicaron entonces en el Río de la Plata,
donde el canciller argentino Carlos Saavedra Lamas buscó contactos con su par chileno Miguel Cruchaga
Tocomal para intentar nuevas tratativas. El plan propuesto por ambos cancilleres reunidos en Mendoza fue
aceptado por Paraguay, pero rechazado por Bolivia. Inicio de la guerra El 10 de mayo de 1933, Paraguay
realizó la declaración formal de guerra a Bolivia. 3 Los informes de inteligencia indicaban al Coronel
Estigarribia que una gran concentración de medios se estaba realizando frente al fortín Nanawa. Su
preocupación estratégica fue saber si Kundt decidiría tomarlo por asalto o seguir de largo, dejando una
pequeña unidad de control alrededor de él, y mediante un amplio rodeo por el sur, salir en la punta del riel
de Casado, en la retaguardia del ejército paraguayo. Cuando Kundt inició un ataque frontal, el mayor
realizado en toda la guerra, Estigarribia comprendió el error de su adversario y ordenó al Teniente Coronel
Irrazábal que resistiera hasta el último hombre. Aunque los bolivianos utilizaron la fuerza aérea y tanques
como apoyo cercano y contaban, además, con una enorme superioridad en artillería, los ataques frontales
no pudieron tener el éxito de los que realizara Kundt durante la Gran Guerra, ya que para ello se requería
una coordinación muy precisa entre aviones, artillería, tanques e infantería, capacidad técnica de la que
carecían los bisoños oficiales y soldados bolivianos. Así fue como lograron penetrar en varios sectores del
sistema defensivo pero, agotados y diezmados por el esfuerzo realizado, fueron rechazados por el
contraataque de las reservas paraguayas. La ofensiva boliviana se dirigió entonces a las localidades de
Gondra, Fernández, Herrera, Rancho Ocho y Pirizal, donde no obtuvo apreciables resultados, debiendo
colocarse a la defensiva. Estigarribia planeó una vasta operación con la finalidad de destruir al ejército
boliviano, y el 15 de septiembre sus tropas cercaron y lograron la rendición de los bolivianos en Campo
Grande y Pozo Favorito. El presidente Ayala viajó al campo de batalla para ascender a Estigarribia al grado
de General, y aprobó su futuro plan de operaciones. Poco después el presidente boliviano Salamanca
también acudió al escenario de la guerra, pero el 27 de noviembre fue derrocado en la base de Villa Montes
por militares de su país. En La Paz se nombró un gobierno provisional, mientras proseguía el avance
paraguayo. El 3 de diciembre el fortín Alihuatá fue evacuado por los bolivianos, quienes en su retirada
llegaron a Campo Via. Allí la Primera División paraguaya al mando del Coronel Franco terminó rodeando a
dos divisiones bolivianas, el grueso de su Ejército en el Chaco, las que debieron rendirse el 11 de dicho mes.
Esta fue la primera gran derrota del ejército boliviano en el Chaco, que tuvo 2600 bajas y aproximadamente
7500 prisioneros. La rendición boliviana proporcionó al Paraguay 8000 fusiles, 536 ametralladoras, 25
morteros, 20 piezas de artillería, muchos camiones y una gran cantidad de municiones. Kundt fue destituído
y reemplazado por el general Enrique Peñaranda. Bajo los auspicios de la VII Conferencia Interamericana,
reunida en Montevideo, el gobierno paraguayo ofreció un breve armisticio de 20 días, durante el cual el
ejército boliviano reorganizó su estructura y volvió a tener dos cuerpos formados por dos divisiones, cada
una compuesta por tres regimientos, un grupo de artillería y uno de morteros, pero los soldados carecían de
buena preparación y de experiencia en combate, y su moral y su motivación eran muy bajas. 4 Por otra
parte el cuadro de oficiales estaba tan raleado que tuvo que entregarse el comando de la mayoría de los
regimientos a capitanes y mayores con poca experiencia, o contratar personal extranjero, principalmente
chileno. Las tratativas de paz nuevamente fracasaron y el 7 de enero de 1934 el ejército paraguayo retomó
la ofensiva. El 27 de marzo tuvo lugar la batalla de Cañada Tarija, donde un regimiento boliviano fue
rodeado y debió rendirse. Se le capturó todo el parque del regimiento, y perdió más de 1000 hombres entre
muertos, heridos, prisioneros y extraviados. Entre el 18 y el 25 de mayo se produjeron las acciones de
Cañada Strongest favorables a los bolivianos, pero entre junio y agosto se sucedieron intensos ataques y
contra-ataques, en los que las fuerzas bolivianas, llevaron la peor parte y fueron perseguidas a través del
desierto hasta noviembre. El 16 de noviembre de 1934 Estigarribia obtuvo la importante victoria de El
Carmen, a consecuencia de la cual el fortín Ballivián quedó en manos paraguayas. Los bolivianos
emprendieron una nueva retirada hacia Villa Montes, en los confines del Chaco. Mediante un gran esfuerzo,
Bolivia reunió un cuerpo de ejército en Picuiba, en el norte del Chaco para cortar la retaguardia paraguaya e
irrumpir sobre el río Paraguay. Estigarribia envió una pequeña columna al mando del coronel Eugenio Garay,
quien marchó a través del desierto y el 8 de diciembre se apoderó de los pozos de Yrendaque único depósito
de agua de que disponían los bolivianos quienes en esos momentos se alistaban para marchar sobre el río
Paraguay al mando del coronel David Toro. El desastre boliviano fue pavoroso. El ejército se dispersó en el
desierto y millares de hombres murieron de sed. El avance de las tropas paraguayas prosiguió, aunque los
bolivianos intentaron detenerlas fueron nuevamente derrotados en Ybybobo, el 30 de diciembre. El 16 de
enero de 1935 el ejército paraguayo llegó al río Parapití y alcanzó la cordillera de los chiriguanos donde
habitaban los indios guarayos, descendientes de antiguos emigrantes guaraníes de los tiempos de la
conquista. Prácticamente ocuparon todo el Chaco. La guerra se desarrollaba ahora en pleno territorio
boliviano. El 16 de abril cayó Charagua, primera ciudad boliviana que sufría los estragos bélicos. Para
detener el avance paraguayo que apuntaba a Camiri, Peñaranda tomó Boyuibé el 27 de abril. Amenazados
de quedar copados, los paraguayos repasaron el Parapiti, pero batieron a los bolivianos en Mandeyupecuá,
Cuervo e Huiripitindi. El 7 de junio de 1935 se libró la última gran batalla en Ingavi, donde fue destruída la
sexta división boliviana y tomados prisioneros su comandante y más de 1.000 combatientes. Durante todo el
conflicto se enfrentaron 200.000 bolivianos y 150.000 paraguayos. Finalización de la guerra 5 Las arduas
negociaciones del grupo mediador reunido en Buenos Aires y presidido por el canciller argentino Carlos
Saavedra Lamas, con representantes de Argentina. Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Estados Unidos, a la que se
incorporaron los cancilleres paraguayo y boliviano, concluyeron el 12 de junio de 1935 con la firma de un
protocolo ratificado en 1938, que dispuso el fin de las hostilidades sobre la base de las posiciones
alcanzadas. . Paraguay obtuvo el 75% de la zona en litigio, en tanto que Bolivia se quedó con el resto,
logrando el ansiado acceso al río Paraguay, así como la localidad de Puerto Casado. El 27 de abril de 2009, 74
años después de finalizado el enfrentamiento bélico, los presidentes Evo Morales de Bolivia y Fernando Lugo
de Paraguay firmaron en Buenos Aires el acuerdo definitivo de límites territoriales del Chaco Boreal, previa
aceptación por parte de sus respectivos cancilleres del “Acta de cumplimiento y ejecución” del tratado de
paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay de 1938.
1899 – GUERRA DEL ACRE
Categoría: Confrontaciones armadas
Descripción
1º de marzo de 1899, se reinicia el 2 de agosto de 1902 hasta el 21 de marzo de 1903
1. NOMBRE DE LA ACCIÓN
Guerra del Acre
2. FECHA Y LUGAR DE LA ACCIÓN
Se iniciaron las hostilidades el 1º de marzo de 1899 en la Cuenca Amazónica del noreste, en los territorios del
Acre. Se reiniciaron el 2 de agosto de 1902 hasta el 21 de marzo de 1903 que se pactó el Modus Vivendi
ominoso, que establecía la desmovilización de las tropas bolivianas y la suscripción de un nuevo tratado,
significando el preámbulo de la cesión del territorio del Acre al Brasil.
3. LOS HECHOS
El gobierno de Mariano Baptista organizó la Delegación Nacional del Noroeste con objeto de hacer
sentir la presencia del país en esas tierras, iniciando acciones exploratorias destinadas a establecer
pequeñas poblaciones agrícolas que defiendan la heredad nacional, como la Villa de Riberalta.
En las expediciones realizadas al noroeste se descubrió la inmensa riqueza de la goma cuya demanda
reportaría grandes ingresos a la economía del país. El descubrimiento de enormes bosques de goma
en la Cuenca Amazónica del noroeste de Bolivia y los precios cada vez más altos del caucho en el
mercado internacional, despertó la codicia de industriales, sobre todo brasileños que provocaron
levantamientos interesados.
La primera rebelión en el Acre fue efectuada por el aventurero español Luis Gálvez, con sus
colaboradores proclamaron territorio independiente y lo denominaron República del Acre,
movimiento separatista que fue apoyado por las autoridades de Manaos y Pará. Ante los
acontecimientos suscitados se dictó “estado de sitio” en el Territorio de Colonias.
Con motivo de efectuar posesión legal de los territorios limítrofes con el Brasil se destacó una
expedición boliviana, conjuntamente con Don José Paravicini, Delegado Nacional de los territorios
del Acre, se pudo fundar “Puerto Alonso” (hoy Acre), el 3 de enero de 1899; con el propósito de
incrementar los ingresos provenientes de la exportación de la goma.
El gobierno de Pando dispuso la marcha de 3 expediciones: la primera, comandada por Andrés
Muchos; la segunda, por el Vicepresidente Dr. Lucio Pérez Velasco y, la tercera, por el Ministro de
Guerra, Cnl. Ismael Montes.
Durante los combates se distinguió el Batallón Independencia al mando de Andrés S. Muchos, que
obtuvo una victoria sobre los revolucionarios en Riosinho el 12 de diciembre de 1900, quedando
sofocada la revolución separatista. En esta oportunidad se destacó el valor y patriotismo del centinela
Maximiliano Paredes que dio el disparo de alarma que permitió advertir la presencia del enemigo
recibiendo de inmediato una descarga dando fin con su vida.
Con la intención de mantener y defender estas zonas tan alejadas que imponía al país sacrificios
enormes por la inclemencia del clima, que diezmaba a las tropas, el gobierno suscribió un Contrato
de Arrendamiento del territorio del Acre con The Bolivian Sindicate, de carácter internacional,
organizado por Félix Avelino Aramayo, dicho convenio estipulaba una distribución del 60% para
Bolivia y 40% para la empresa anglo-americana, que llegó a ser después desastroso para el interés
nacional. El gobierno del Brasil no tardó en oponerse a este arrendamiento, amenazando intervenir
en una segunda revolución, arrogándose derecho territorial.
El 6 de agosto de 1902, se produjo una nueva sublevación dirigida por Placido Castro, quien se
aprovisiono de armas, víveres y dinero de las autoridades de Manaos, produciéndose las Batallas en
“Vuelta Empresa”, “Puerto Acre” y “Bahía” (hoy Cobija), siendo derrotado por el Cnl. R. Rojas el
18 de septiembre de 1902; sin embargo, repentinamente fue cercado en “Vuelta Empresa” por tropas
de refuerzo de Placido Castro, defendiéndose con heroísmo por espacio de 12 días; capitulando
finalmente por la superioridad de armas y la tropa del enemigo.
Los invasores continuaron su marcha hasta sitiar “Puerto Acre”, donde un grupo de valientes
dirigidos por Lino Romero defendieron con heroísmo, concluyendo la lucha con la rendición ante un
ejército de más de 2.000 soldados el 24 de enero de 1903.
Es digno de mencionar las acciones realizadas en “Bahía”, donde la columna “Porvenir” organizada
por Don Nicolás Suarez, Delegado Nacional, entabla una lucha con las fuerzas brasileñas y después
del feroz combate, estos últimos fueron derrotados, destacándose la participación de Gonzalo Suarez
y Federico Román (este último volvió a sostener una lucha defendiendo heroicamente la dignidad
nacional en Costa Rica); por su parte, Don Nicolás Suarez defendió denodadamente Puerto de Bahía,
manteniendo a sus 200 defensores con sus propios recursos. En todas estas acciones en la defensa del
territorio del noroeste, la columna “Porvenir” tuvo brillante actuación conteniendo los avances
brasileños en el Rio Tahuamanu.
El Presidente ante la gravedad de los acontecimientos, resolvió salir en campaña, dejando el mando
al Dr. Aníbal Capriles, por cuanto el 1º Vicepresidente Lucio Pérez Velasco fue considerado como
peligro interno, motivo por el que fue exiliado. Llegó el Presidente a Riberalta y luego a Puerto Rico,
donde obtuvo un triunfo sobre las fuerzas revolucionarias del Acre, dándose el enemigo a la fuga,
hecho que alarmó al gobierno del Brasil.
4. CONCLUSIÓN DE LA ACCIÓN
Cuando el Gral. Pando equipaba nuevamente su ejército para el segundo ataque a los revolucionarios, se
recibió la noticia de la movilización del ejercito brasileño en franca agresión sobre las fronteras bolivianas,
hecho que obligó al gobierno de Bolivia a buscar un acuerdo que evitara la iniciación de hostilidades,
firmándose el Modus Vivendi (desmovilización de las tropas bolivianas y la suscripción de un nuevo tratado),
ominoso para Bolivia; y luego el Tratado de Petropolis el 17 de noviembre de 1903, por el cual Bolivia cedía
el Acre con su inmensa riqueza gomífera.
5. TRATADOS, CONVENIOS Y PROTOCOLOS SUSCRITOS
El 21 de marzo de 1903; se firmó el Modus Vivendi, suscrito por los Cancilleres Villazon-Lisboa, en
virtud del cual las tropas Bolivianas no debían pasar el Rio Orthon y sus afluentes, sin poder avanzar
sobre el Abuná, por su parte los brasileños no debían pasar el Acre. Cediendo Bolivia una extensión
de 188.704 km2.
El 17 de noviembre de 1903 se firmó el famoso Tratado de Petropolis, por el cual Bolivia cedía el
rico territorio del Acre, desde la Boca del Río Abuná hasta el Río Madera con una extensión de
251.000 km2 y el Matto Grosso con 50.733 km2; a cambio de mínimas compensaciones territoriales
y pecuniarias de 2.000.000 de Libras Esterlinas y la construcción del ferrocarril Madera-Mamoré,
pagando Bolivia un cuarto de millón de dólares por indemnizaciones a particulares. Perdimos en
total 490.437 km2.