UNIVERSIDAD PRIVADA SAN JUAN
BAUTISTA SAC
FACULTAD : CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA : TECNOLOGÍA MÉDICA EN LABORATORIO
CLINICO Y ANATOMIA PATOLOGICA
CURSO : LECTURA Y REDACCION CIENTIFICA
TEMA : CARTA AL EDITOR
DOCENTE : ROSARIO DEL PILAR RUIZ DE TARQUE
ALUMNOS : BRYAN AMIR QUISPE VARGAS
HORARIO : TARDE
GRUPO : 1
SEMESTRE : 2024-I
SEDE : ICA
2024
CARTA AL EDITOR
Crítica al artículo “Impacto de la COVID-19 sobre la salud mental de
las personas”.
Bryan amir Quispe Vargas
Alumno de la universidad privada san juan bautista, de la carrera profesional de tecnología medica
de laboratorio clínico y anatomía patológica Ica Peru.
Ica, abril de 2024
Dr. Abel Packer
Director Académico de Scielo
Distinguido Dr. Packer: Nos dirijimos a usted, nos hemos tomado la molestia de leer
concienzudamente el artículo de título “Impacto de la COVID-19 sobre la salud mental de las
personas” de la autoría de uno de los Alumno de la universidad privada san juan bautista, de la
carrera profesional de tecnología medica de laboratorio clínico y anatomía patológica Ica, Bryan
amir Quispe vargas, el cual hace referencia a la influencia que tiene el COVID – 19 en la salud
mental de las personas, especialmente en aquellas que atraviesan por una enfermedad mental y/o
emocional, ya sea depresión, ansiedad, etc., lo cual despertó nuestro interés, de forma cabal e
íntegra. Sin embargo, nos llamó mucho la atención el punto particular en donde usted manifiesta
que el exceso de información y los rumores infundados pueden hacer que las personas se sientan
sin control y que no tengan claro qué hacer, explicando también, que es por esta causa, que los
individuos sienten sensación de estrés, ansiedad, miedo, tristeza, y soledad, por lo que aumenta
la posibilidad de que empeoren los trastornos de salud mentales previos. Así también, se explica
que las razones antes expuestas agudizan el interés de profundizar en el conocimiento de cómo se
comporta la salud mental, no solo de la población general, sino también de ciertos grupos
poblacionales que son más susceptibles a desarrollar sintomatología psicológica relacionada con
el estrés producido por la COVID-19.
Es por ello, que nosotros como estudiantes, nos planteamos las siguientes preguntas: ¿Cómo es
que, puede el aislamiento social ser 100% óptimo para el caso de suprimir o reducir los contagios?
Y al mismo tiempo, no identifico en que se explique de manera detallada la forma de: ¿Cómo se
podría contrarrestar esto con apoyo de los profesionales? Puesto que, como explica Sarabia
(2020): “Estos son momentos en que, como profesionales de la salud, debemos cuidar a otros,
pero es también nuestra obligación cuidar nuestra salud mental tanto como la física”. Asimismo,
hay un párrafo en donde el autor explica a detalle:” A medida que la pandemia del coronavirus
se extiende rápidamente por todo el mundo, provoca un grado considerable de miedo y
preocupación en la población en general y en ciertos grupos en particular: adultos mayores,
proveedores de atención y personas con afecciones de salud subyacentes. La pandemia de la
COVID-19 ha cambiado la vida de muchas personas y en particular, sus costumbres diarias. Ha
traído: incertidumbre, rutinas diarias alteradas, presiones económicas, aislamiento social y
temor a enfermarse. Esta situación se agrava ante el desconocimiento de cuánto tiempo durará
la pandemia, y qué puede traer el futuro”. Ante esta aseveración, nosotros le planteamos las
siguientes preguntas al autor: ¿Hay alguna organización social que se haya pronunciado y esté
procediendo ante este problema? Y si en caso lo hay, ¿De qué forma lo está haciendo? Al hablar
de una organización, se puede tallar por ejemplo a la OSC, la cual es conceptualizada por Conde,
Del Valle, Valdés y Zavaleta (2021) como: “Aquellas asociaciones cuyo objetivo común está
enfocado principalmente en ayudar a la comunidad en los problemas que no son atendidos por
el Estado y el mercado, así como en utilizar su poder de acción para influir en actores y
estructuras”. Por otro lado, cabe recalcar que estamos de acuerdo en lo que cita al autor,
mencionando que: “El brote de la COVID-19 resulta estresante para muchas personas”, esto
debido a que la demanda de pacientes que requieren de atención psicológica a aumentado
considerablemente, puesto que, según lo que manifiesta Huarcaya (2020): “Las enfermedades
mentales podrían incrementar el riesgo de infecciones debido a un deterioro cognitivo, poca
conciencia del riesgo y pocos esfuerzos de protección personal de los pacientes, pues si una
persona con una enfermedad mental da positivo en la prueba de detección de COVID19, tendría
más barreras para acceder adecuadamente a los servicios de salud, esto asociado con la
discriminación relacionada con la enfermedad mental”.
En conclusión, estamos de acuerdo en que todo lo que concierne a la pandemia afecta
directamente a la salud mental de la población, pero, al mismo tiempo, es preciso también
indicar cuáles son las pautas que se están tomando para poder actuar ante tal problema, ya sea
en trabajar con alguna organización social internacional, como la OSC, puesto que no solo basta
con que el gobierno dictamine sus protocolos y restricciones, ya que, en el campo de la salud,
eso no es indispensable.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Conde, C.; Del Valle, B.; Valdés, O. y Zavaleta, L. (2021). Las organizaciones de la sociedad
civil y su papel en la adaptación al cambio climático en México. Revista Mexicana de
Investigación, 25 (87), p. 1149 – 1182. Disponible en:
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-
66662020000401149
2. Huarcaya, J. (2020). Consideraciones sobre la salud mental en la pandemia de COVID-
19. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica, 37 (2), p. 327 – 334.
Disponible en:
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1726-
46342020000200327&script=sci_arttext