Tema 04 Las emociones y la prevención de la violencia
A. Emociones… ¿Qué son? ¿Cómo se manifiestan?
Las emociones son respuestas psicofisiológicas complejas que surgen como
“Emociones y
reacciones a estímulos internos o externos, como pensamientos, eventos, sentimientos
experiencias o situaciones. Son fundamentales en la vida humana ya que mantienen estrechas
influyen en nuestras percepciones, pensamientos, comportamientos y en relaciones. Las
nuestras interacciones con los demás. Las emociones pueden ser breves o emociones son
duraderas, intensas o sutiles, y pueden variar ampliamente en su biológicas, pulsionales.
naturaleza y tono, desde alegría y amor hasta tristeza y miedo. Los sentimientos son
Las emociones se manifiestan de diversas formas, tanto a nivel fisiológico elaboraciones llamadas
como a nivel comportamental y cognitivo. Algunas de las formas más secundarias porque se
comunes de manifestación incluyen: las somete a un
proceso de
Expresiones faciales: Los cambios en la musculatura facial pueden
mentalización”.
reflejar diferentes emociones, como una sonrisa para la alegría o el (Filliozat, 2007, p. 32)
ceño fruncido para la preocupación.
Cuerpo: Las emociones pueden provocar cambios físicos en el
cuerpo, como palpitaciones del corazón, sudoración, tensión
muscular o incluso temblores.
Voz: La entonación, el volumen y el ritmo de la voz pueden variar según la emoción experimentada,
como el tono más agudo en la excitación o más bajo en la tristeza.
Comportamiento: Las emociones pueden influir en cómo nos comportamos, desde reír en
respuesta a algo divertido hasta llorar en momentos de tristeza.
Pensamientos y cogniciones: Las emociones también afectan nuestros pensamientos y
percepciones, como la tendencia a ver el mundo de manera más positiva en estados emocionales
positivos o más negativa en estados emocionales negativos.
Estado de ánimo: Las emociones pueden influir en el estado de ánimo general de una persona,
afectando su disposición y perspectiva sobre la vida en general.
La ira, ¿cómo es y cómo reconocerla?
Muchas manifestaciones de violencia se activan a partir del malestar
producido por un conjunto de emociones que no hemos podido regular
importante indagar las causas de fondo para poder generar condiciones
que permitan expresar adecuadamente las emociones y evitar que se
repitan situaciones violentas. La habilidad para identificar las emociones
es la percepción emocional. De ellas, una de las más intensas que
podemos sentir es la ira: un estado emocional que varía en intensidad,
pues va de la irritación leve a la furia intensa. Nos permite enfrentar las
amenazas y defendernos, pero también impide que razonemos de manera
eficaz, ya que reaccionamos ante algo que percibimos como una amenaza,
activamos los mecanismos de autodefensa, y nuestra acción es producto
de la impulsividad. Por ello, la expresión descontrolada de la ira puede
derivar en comportamientos agresivos que pueden desatar más violencia.
Observan el siguiente video: La ira y sus efectos en el cuerpo.
https://www.youtube.com/watch?v=KP7h7Z3BuPk
Responden en su cuaderno ¿Reconoce los efectos que producen en
nuestro cuerpo?
B
Observamos el video: Inteligencia emocional-Daniel Goleman https://youtu.be/Vu6xM229q9I
MECANISMOS para controlar la ira
Controlar la ira puede ser un desafío, pero hay varias estrategias que pueden ayudar a manejarla de manera efectiva:
1. Reconocer los signos tempranos: Aprender a identificar las señales físicas y emocionales que indican que
estás empezando a sentir ira puede ayudarte a intervenir antes de que la situación empeore.
2. Respiración profunda: La respiración profunda y lenta puede ayudar a calmarte y reducir la intensidad de la
ira. Toma respiraciones profundas, inhala por la nariz y exhala por la boca varias veces.
3. Técnicas de relajación: Prueba técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la visualización guiada
para calmar tu mente y cuerpo.
4. Comunicación asertiva: Expresa tus sentimientos y necesidades de manera clara y respetuosa. La
comunicación asertiva puede ayudar a prevenir conflictos y resolver problemas de manera constructiva.
5. Distraerse: Distraerte temporalmente de la situación que te está haciendo enojar puede darte tiempo para
calmarte. Intenta hacer algo que te relaje, como escuchar música, dar un paseo o practicar un hobby.
6. Cambia tus pensamientos: Trata de cambiar tus pensamientos negativos por otros más positivos y realistas.
Pregúntate si estás exagerando la situación y busca una perspectiva más equilibrada.
7. Ejercicio físico: El ejercicio regular puede ayudar a reducir el estrés y la tensión, lo que a su vez puede ayudar
a controlar la ira. Encuentra una actividad física que disfrutes y hazlo regularmente.
8. Buscar ayuda profesional: Si sientes que la ira está afectando seriamente tu vida o tus relaciones, considera
buscar la ayuda de un terapeuta o consejero. Un profesional de la salud mental puede ayudarte a identificar
las causas subyacentes de tu ira y desarrollar estrategias efectivas para manejarla.
C. ¿Por qué la violencia nos puede parecer
tolerable?
¿Qué es la violencia?
La violencia es el tipo de relación en la que, de forma deliberada, aprendida o imitada, se usa
la fuerza para dominar a alguien e imponer algo, haciendo daño o amenazando con hacerlo.
La Organización Mundial de la Salud define la violencia como el uso intencional de la fuerza
física o del poder, de manera efectiva o como amenaza, contra otra persona, contra un grupo
o comunidad, o incluso contra sí mismo; y que podría causar lesiones, un traumatismo, daños psicológicos,
privaciones, problemas de desarrollo o la muerte (http://www.who.int/topics/violence/es/).
La violencia puede también ser simbólica: la sociedad puede ejercerla al
brindar mensajes que invitan a creer que, por ejemplo, no tenemos cualidades
para acceder a ciertos privilegios o que nos merecemos determinado trato por
ser hombre o mujer. Como vemos, los mecanismos de la violencia pueden ser
muy sutiles.
¿Cómo se vuelve normal la violencia? Muchas veces, la
violencia se asume como una forma “normal” de relacionarse con la familia, las
amistades o la pareja. Esto expresa que consideramos normal que ciertas
personas puedan establecer relaciones de subordinación. Quizá cuando
analizamos la historia de Susana, pudimos haber reconocido fácilmente que su
reacción con su hermano menor fue violenta… ¡Y de hecho lo fue; pero también
la del papá! Esta expresa una relación de poder vertical e intransigente, ya que
ni siquiera le da a su hija Susana la posibilidad de pensar en alternativas de
solución: ¿ir con su hermano?, ¿dejar al hermano con la abuela? En todo caso,
¿por qué no dejarle las indicaciones a Gustavo, su hermano mayor, para que lo
cuide? ¿No sería lo mejor?
Lamentablemente, por los estilos de crianza, el respeto o el cariño que sentimos
hacia ciertas personas, muchas veces podemos ser capaces de tolerar situaciones
de maltrato físico o psicológico. Y estas mismas razones impiden que
reconozcamos nuestras emociones adecuadamente; peor aún, nos llevan a que carguemos con sentimientos
negativos y que pensemos que no son tan malos o que creamos que nos merecemos dicho trato. Profundizar
en nuestras emociones y en el origen de nuestros sentimientos es de gran ayuda para evitar que consideremos
“normal” aquello que no lo es. Por ello, es importante cuestionar este tipo de relaciones y tomar la iniciativa
para proponer alternativas de solución. Mientras haya mayor diálogo, habrá mayores alternativas de solución
y menos violencia.
Tolerar la violencia psicológica y física
genera consecuencias nocivas para la
salud, tales como estrés crónico,
problemas de autoestima y crisis de
ansiedad. Estos pueden propiciar serias afecciones cardíacas, entre otros
problemas de salud. Además de ello, como vimos, la violencia puede propiciar
relaciones muy desiguales, al consolidar prejuicios y estereotipos que limitan el
desarrollo integral de las personas. Quienes son vulnerados en su autoestima
pueden sentir limitaciones para estudiar, trabajar o pensar en cualquier
ocupación que pueda implicar exposición social. Esto produce grandes
desigualdades que permiten que la pobreza persista.
D
A continuación, te presentamos
instancias a las que puedes acudir:
METACOGNICIÓN:
A. ¿Qué cosas que no sabía o no tenía claras sobre la ira y la violencia?
B. ¿Cuáles son las situaciones en las que tiendo a actuar con violencia
sobre otras personas? ¿Qué puedo hacer para mejorar eso?
C. ¿Qué recursos puedo usar para controlar mi enojo?
AUTOEVALUACIÓN DURANTE LA CLASE
AUTOEVALUACIÓN DURANTE LA CLASE SI NO
1. ¿Atendí las explicaciones de la profesora?
2. ¿Pedí ayuda cuando no entendí un concepto?
3. ¿Participé en las actividades individuales de manera voluntaria?
4. ¿Apoyé a mis compañeras de equipo cuando tuvieron dificultades?
5. ¿Opiné de forma respetuosa sobre el trabajo de mis compañeras
«La inteligencia emocional aumenta la capacidad de la mente para tomar decisiones positivas
y brillantes». Dr. T.P.Chia.