0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas33 páginas

La Verdad Como Método-Concepción Heredada y La Ciencia Como Producto Unidad 1 Clase 3

Cargado por

marcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas33 páginas

La Verdad Como Método-Concepción Heredada y La Ciencia Como Producto Unidad 1 Clase 3

Cargado por

marcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 33

Unidad 1:

La verdad como método: la concepción heredada y la


ciencia como producto: inductivismo, deductivismo,
falsacionismo.
La ciencia como proceso: de la filosofía de las
ciencias a los estudios sobre la ciencia y la
tecnología.
Investigación básica, tecnología y sociedad: Kuhn y
Foucault.

Lic. Leandro Pusch


Textos de lectura

ΦPalma, H y Pardo, R (2012) Epistemología de las ciencias


sociales y problemas de las representaciones científicas de
lo social. Buenos Aires. Biblos, pp. 17-99 (Selecciones)
ΦDíaz, E. (2000) La posciencia: el conocimiento científico en
las postrimerías de la modernidad. 1ra edición. Buenos
Aires: Biblos, pp.66 - 82
La verdad como método: la concepción heredada y la ciencia como
producto. Rubén Pardo
En la filosofía de la ciencia, a lo largo del siglo xx, ha mantenido una posición dominante una
corriente de pensamiento de origen anglosajón, que suele denominarse "concepción heredada“ de
la ciencia.

Dentro de esta línea filosófica cabe distinguir dos momentos o subcorrientes:

el empirismo lógico, que metodológicamente derivará en lo que llamaremos "concepción


inducitivista", y el racionalismo crítico o falsacionismo, cuyo fundador y principal representante ha
sido Karl Popper.

Bajo el empirismo lógico ubicamos al Círculo de Viena (Rudolf Carnap y Moriiz Schlick, entre otros),
a la Escuela de Oxford, con el primer Ludwig Wittgenstein y Bertrand Russell como figuras más
destacadas, y a Hans Reichenbach, del círculo de Berlín.
Ambas posiciones comparten un núcleo duro de afirmaciones sobre la ciencia:

• La ciencia es la forma más legítima de conocimiento. Esto, en muchos casos, deriva en cientificismo y da
lugar a concepciones reduccionistas.
• Las teorías científicas son conjunto de enunciados de distinto nivel y testeables empíricamente. Este
rasgo atomista prioriza el análisis lógico de las teorías, de estimando su carácter estructural y contextual.
• La observación es, de un modo más ingenuo o sofisticado, la instancia última de fundamentación del
conocimiento científico. Aquí reside el empirismo, propio de la concepción heredada, que postula lo
empírico como la base objetiva del conocimiento científico.
• En mayor o en menor medida, la ciencia, centrada en el método, es un saber valorativamente neutral. La
teoría de la neutralidad supone que la responsabilidad por las posibles consecuencias negativas del
desarrollo científico quedan del lado de su aplicación tecnológica, producto de decisiones políticas, no
científicas.
• Existe "la verdad", en sentido fuerte, aun cuando nunca podamos estar seguros de haberla hallado y,
mucho menos, fundamentado. Si la ciencia es el único conocimiento legítimo, esta legitimidad se funda
en la "verdad" garantizada, de algún modo, por el método científico.
• Existe el progreso científico. La ciencia, si bien no puede nunca "verificar " sus afirmaciones, sin dudas
representa cada vez con mayor exactitud la realidad.
Frente a esta concepción "tradicional" del conocimiento científico, en la segunda mitad del
siglo xx han irrumpido una serie de voces que dieron lugar a la constitución de un nuevo
escenario epistemológico.

El hito fundamental en la aparición de este nuevo escenario fue la edición de La estructura


de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn en 1962.
El problema de la historicidad de las
ideas científicas

¿Es el conocimiento científico "esencialmente" histórico? Dicho de modo distinto: ¿las verdades
de la ciencia son verdades "objetivas", vale decir, independientes, en cuanto a su validez, de la
historia?, ¿o, por el contrario, todo conocimiento, incluso el científico, se ve afectado de modo
esencial (esto es, en lo que respecta a su valor de verdad) por lo histórico?

Responder de modo negativo a este interrogante implicaría sostener que la verdad , en ciencia, es
transhistórica (está por encima de lo histórico, es aislable de su influencia). Por el contrario, toda
respuesta positiva conlleva Ja tesis de que cualquier verdad, incluso en ciencia, es verdad en el marco
de un contexto histórico determinado, esto es, dentro de una época o de un "paradigma·”
deterrninado
El paradigma científico moderno nació y creció a la sombra de la presunción de que sus verdades
son universales y objetivas; y por tanto transhistóricas, válidas para cualquier época, con
independencia de todo condicionamiento fáctico. Sin embargo, el quiebre que la revolución
científica del siglo xx puso en jaque tal presunción.

¿Cómo sostener el carácter "objetivo" del conocimiento científico sin negar la obvia influencia de
los contextos históricos en la constitución de todo saber? La concepción heredada planteó, para
ello, una distinción clave: una cosa es el contexto de descubrimiento de una idea científica y otra
su contexto de justificación.
Facticidad = historicidad
Validación = verdad
Importa el hallazgo, la producción, sea de una
Aquí se abordan las cuestiones atinentes a la hipótesis o de una teoría; corresponde por tanto
validación de la teoría, la estructura lógica de al ámbito de la génesis histórica. Aquí entran en
las teorías y su posterior puesta a prueba. Le juego todas las circunstancias sociales, políticas o
interesa lo que hace a la "verdad", a la económicas que influyen o determinan la
corrección de la hipótesis o idea de que se aparición o gestación de un descubrimiento.
trate.

Historia interna de la ciencia Historia externa de la ciencia


La cuestión del método, entre el descubrimiento y
la justificación

Las ciencias fácticas, tanto la naturales como las sociales, pretenden explicar y/o comprender
acontecimientos que tienen Jugar en la experiencia, en el mundo empírico, y sus enunciados, por
tanto, requieren algo más que coherencia lógica, si es que aspiran a ser aceptados por la comunidad
científica. La lógica formal no es suficiente para sostener una verdad fáctica.

Las ciencias fácticas sólo serán aceptables si, además de poseer coherencia lógica, están sustentadas
en una base empírica.

No hay ciencia, al menos en el sentido que le damos actualmente a este concepto, sin empiria, sin
dato primarios, sin experiencia. Pero tampoco la hay sólo con ella: una mera recolección de datos, sin
teoría, sin pretensión de universalidad, sin aspiración a ir más allá de los casos particulares, no es
"ciencia“

EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO POSEE DOS DIMENCIONES: LA EMPÍRICAY LA TEÓRICA


La cuestión del método, la problemática del método científico, puede reducirse a la
pregunta por cómo se relacionan esas dos dimensiones esenciales: lo empírico y lo
teórico.

Sin embargo debe distinguirse entre la cuestión del descubrimiento y la de la


justificación (validación) respecto a la metodología científica. Esta distinción , que fue
introducida por la concepción heredada, luego fue olvidada en alguno de sus aspecto,
porque privilegia la justificación por sobre el descubrimiento.

Lo que garantizaría la objetividad del saber científico es precisamente la justificación,


en tanto proceso que cualquier sujeto puede reproducir debiendo llegar al mismo
producto. La objetividad estaría del lado de la justificación y la subjetividad del lado
del descubrimiento, por preguntas tales: ¿Cómo surgen las hipótesis científicas?
El método inductivo

El inductivismo es una concepción metodológica construida sobre una base filosófica empirista: la
observación y los sentidos, como origen y fuente primera del conocimiento y la experiencia como
límite e instancia de fundamentación última del conocimiento científico. Esta filosofía, tuvo en el
siglo XVIII en David Hume a su moderno fundador y en el XX su combinación con los avances de la
lógica matemática dio lugar al empirismo lógico.

Los empiristas lógicos agregan a la filosofía empirista el análisis lógico de los enunciados básicos a
los que podría reducirse toda aserción científica acerca del mundo. Para que un enunciado sea
científico debería cumplir, en principio, con una regla básica: la significación. Y, a su vez, un
enunciado tiene significado si es, directa o indirectamente, verificable, es decir, si es posible
establecer por medio de los sentidos su verdad o falsedad. De este modo, queda fuera de la ciencia
toda teoría que no pueda ser reducida a un conjunto de enunciados básicos, denominados
"protocolares' que, en la medida en que conllevan la posibilidad de su contrastación empírica,
constituyen la condición de posibilidad de su significación.
Las principales características del empirismo lógico como filosofía de base de lo
que será el método inductivo:

• Empirismo. La experiencia y los sentidos como origen y fundamento del


conocimiento.
• La observación, en tanto instancia última de fundamentación, es el suelo en el
que-se asienta la objetividad. Toda teoría debe originarse en la experiencia y
debe estar fundada en la experiencia.
• El sujeto, como sujeto de la observación, puede observar de modo objetivo.
• La verificabilidad es el criterio de demarcación entre los enunciados con
significado y los seudoenunciados. Por lo tanto, todo enunciado científico
debe poder ser reducido a enunciados protocolares verificables en principio.
Desde el punto de vista del método inductivo, las hipótesis se infieran de datos recogidos
previamente, por medio de un razonamiento inductivo.

La inducción es un tipo de razonamiento que, a diferencia de la


deducción, nos lleva de premisas sobre casos particulares a una
conclusión de carácter general. Traducido esto a términos metodológicos, una
investigación científica debería comenzar por la observación y el registro de los hecho, de
los casos particulares, y llegar a la teoría, esto es, a la hipótesis, como resultado de una
generalización de los datos observacionales anteriormente analizados y clasificados.

El núcleo de la concepción induciivista acerca de la cuestión del descubrimiento en el


método científico está constituido por la afirmación de una prioridad de los datos
observacionales respecto de las hipótesis.
Los pasos de una investigación científica ideal serían:

• Observación y registro de todos los hechos referentes al problema de


investigación. Análisis y clasificación de los datos obtenidos de las
observaciones.
• Formulación de la hipótesis a partir de una generalización inductiva.
• Sucesivas contrastaciones de la hipótesis.

Desde un punto de vista inductivista, las investigaciones científicas serían


algo así como un enorme razonamiento inductivo, en el cual las premisas las
constituyen los datos y la conclusión, la hipótesis. Y en tanto conjunto de
enunciados de distinto nivel, una teoría científica deberá ser elaborada a
partir de enunciados de nivel 1, empíricos particulares, que describan los
hechos observados, y llegar a una ley empírica general, de nivel 2, mediante
inducción.
Algunos ejemplos sencillos de conocimiento científico bastarán para ilustrar este punto básico.
Consideremos algunas leyes científicas tales como "todos los metales se dilatan al ser calentados" .
El conocimiento científico contiene invariablemente enunciados generales de este tipo.

¿Qué tipo de razonamiento puede conducirnos desde estos hechos, como premisas, a las leyes
científicas que intentamos derivar como conclusiones? En el caso del ejemplo relativo a la dilatación
de los metales, se puede esquematizar el razonamiento de la manera siguiente:

Premisas
1. El metal x1 se dilató al calentarlo en la ocasión t1 Éste no es un razonamiento lógicamente
2. El metal x2 se dilató al calentarlo en la ocasión t2 válido. No es cierto que si los enunciados que
n. El metal xn se dilató al calentarlo en la ocasión tn constituyen las premisas son verdaderos la
conclusión deba ser también verdadera. Por
Conclusión muchas observaciones que tengamos de
metales dilatándose, esto es, por muy grande
Todos los metales se dilatan al ser calentados que sea n en nuestro ejemplo, no puede haber
garantía lógica de que alguna muestra de metal
Enunciados de nivel l, no se contraiga en alguna ocasión al ser
Enunciados de nivel 2, calentada.
afirmaciones empíricas afirmaciones empíricas
generales. particulares.
Veamos otro ejemplo…

Bertrand Russell, cuenta que un pavo descubrió


en su primera mañana en la granja que le daban
comida a las 9. Después de ver repetida la
experiencia diariamente durante semanas, el
pavo creyó que podía seguramente sacar la
conclusión "Siempre como a las 9 de la mañana".
Pero, ¡ay! se demostró de manera indudable que
esta conclusión era falsa cuando, la víspera de la
Navidad, en vez de darle la comida le cortaron el
cuello. El razonamiento del pavo le condujo desde
un número de observaciones verdaderas a una
conclusión falsa, lo que indica claramente la
invalidez del razonamiento desde el punto de
vista lógico.
Para poder operar el proceso inferencial inductivo que nos permita obtener el enunciado de
nivel 2 (la hipótesis o afirmaciones empíricas generales) es imprescindible que se cumplan
algunas condiciones básicas:

1. Se debe observar un número suficientemente amplio de casos.


2. La condiciones de la observación deben ser variadas.
3. Ningún enunciado observacional debe contradecir la conclusión.

Críticas al método inductivo en el descubrimiento.


¿Por qué una investigación científica no puede comenzar por la observación, sin ningún tipo de
hipótesis previa? ¿Por qué no es posible inferir inductivamente todas las hipótesis científicas?

1) Porque no hay observaciones puras, entendiendo por "pura" a una observación que no esté
mediada por algún condicionamiento teórico. Toda percepción está condicionada por factores
teóricos, por sentidos previos. La observación, el dato, nnnca es puro, es siempre una
construcción.
2) La respuesta inductivista a la cuestión de descubrimiento es absurda porque una recolección
de datos sin una hipótesis previa sería lisa y llanamente impracticable. Es a partir de las
hipótesis como los datos adquieren sentido. Así, la máxima inductivista según la cual la
obtención de datos observacionales debe realizarse sin la intervención de hipótesis alguna no
se aviene con la práctica científica concreta.

3) Desde el punto de vista metodológico del inductivismo, no podríamos explicar la presencia


de enunciados de nivel 3, de leyes teóricas, en la ciencia. Por la sencilla razón de que es un
término teórico, es decir, el postulado de una cierta entidad que no "sale" de observación
alguna, sino que es "puesto" para explicar lo que se observa. Y, como es obvio, no se puede
obtener, inferir, lo que no se observa a partir de la observación.

El método inductivo no sólo no logra explicar el punto de


Criterio de demarcación
partida de una investigación científica sino tampoco cómo
surgen las hipótesis. Gran parte ele las disciplinas científicas,
incluso aquellas que son consideradas las más' duras" - la física
teórica, por ejemplo-, poseen enunciados de nivel 3 y, por lo
tanto, no tendrían garantizada su cientificidad.
El método inductivo en la justificación

Implica las siguientes tres afirmaciones:


1) Las hipótesis científicas deben validarse contrastándolas empinadamente mediante
predicciones verificables implicadas en ellas; se deben poner a prueba a través de
consecuencias observacionales que predigan qué deberíamos observar si la hipótesis en
cuestión fuese verdadera.

Si para el inductivismo la ciencia comienza por el nivel


1 y de ahí, por inducción, se llega a la formulación de
hipótesis generales, del nivel 2, a la hora de la
justificación hay que volver al nivel 1, mediante la
deducción del enunciados empíricos particulares que
puedan ser contrastados empíricamente:
2) La validación de hipótesis consiste en suponer que las sucesivas contrastaciones exitosas de una
hipótesis (esto es, la verificación reiterada de las predicciones deducidas de ella) aumentan la
probabilidad de que ·sea verdadera.

3) Cree que la ciencia progresa, se acerca a la verdad, a través del perfeccionamiento de sus leyes,
acumulando nuevo conocimiento resultante de las sucesivas contrastaciones positivas. Éste es un
proceso continuo, inacabado y siempre perfectible.

Críticas al inductivismo en la justificación.


1. Las sucesivas contrastaciones exitosas de una hipótesis no aumentan su probabilidad de
verdad.
2. La inducción supone un círculo vicioso. La inducción se basa en la continuidad de la
experiencia y ésta, a su vez, en inducción. Esto es lo que se denomina "círculo vicioso de la
inducción".
3. El progreso científico no es por acumulación de conocimiento corroborado, sino por descarte
de hipótesis falsadas.
El método hipotético-deductivo en el
descubrimiento
Karl Popper ha sido el defensor más vigoroso de una
alternativa al inductivismo, a la cual me referiré como
“falsacionismo”. Popper recibió su educación en Viena en los
años veinte de este siglo, en un tiempo en que el positivismo
lógico estaba siendo articulado por un grupo de filósofos que
llegaron a ser conocidos como el Círculo de Viena.

Popperr recelaba de la manera en que veía a freudianos y


marxistas fundar sus teorías interpretando un amplio rango
de ejemplos de la conducta humana o del cambio histórico,
respectivamente, en términos de sus teorías, suponiendo que
de este modo las soportaban. Al parecer de Popper, estas
teorías no podían nunca equivocarse porque eran lo
suficientemente flexibles como para acomodar y hacer
compatible con ellas cualquier ejemplo de conducta humana
o de cambio histórico.
Los hipotético-deductivistas erigen su interpretación del método científico sobre las bases de
suponer que las hipótesis deben surgir de observaciones puras y que ésta es realmente pura,
objetiva.

Sostienen que la ciencia no parte de observaciones sino de problemas, ante los cuales los
científicos proponen hipótesis como intentos de solución. Y estas hipótesis e serán resultado de
la formación y de la capacidad creativa del investigador.

Los pasos en que se desarrolla una investigación científica para el método hipotético-
deductivo son:
1) Planteamiento del problema. Un problema científico surge cuando los conocimientos que
poseemos no alcanzan para explicar un determinado hecho, vale decir, cuando tiene lugar
una dificultad que desafía a nuestra razón a encontrar nuevas soluciones. Y es justamente
esta dificultad o problema, en tanto objeto de estudio, lo que determinará en principio las
características de la investigación.
2) Formulación de la/ s hipótesis principales. Frente a un problema la solución tentativa es la
HIPÓTESIS. Es un enunciado que se propone como base para explicar por qué o cómo se
produce un fenómeno. Por lo tanto, si el problema es la pregunta, el interrogante o dificultad
que abre la investigación, la hipótesis es la respuesta conjetural a partir de la cual podemos
comenzar a investigar.
3) Deducción de las leyes empíricas y de las consecuencias observacionales. Una vez formuladas las
hipótesis principales habrá que contrastarlas empíricamente, para poner a prueba su valor. Sin
embargo, si partimos de leyes teóricas hay dos elementos que hacen que sea imposible
contrastarlas directamente: los enunciados de nivel 3 son teóricos y universales. Ante ello, hay que
intentar deducir de esta ley otro enunciado que tenga todos sus términos empíricos, es decir: hay
que deducir un enunciado de nivel 2, empírico y universal.

Pero como es universal, de la ley empírica hay que volver a deducir un enunciado de nivel 1,
observacional y particular, que prediga algún hecho implicado en la ley y que pueda ser
"verificado", esto es, que sea posible establecer su verdad o falsedad. Este enunciado de nivel 1, lo
denominaremos "consecuencia observacional".

4) Contrastación empírica. Una vez obtenidas las consecuencias observacionales se procede a


contrastarlas empíricamente, es decir, compararlas con los hechos para ver si se verifican o no. Si la
consecuencia observacional no se cumpliera, la hipótesis habrá quedado refutada y deberemos,
entonces, corregir nuestras conjeturas y proponer nuevas hipótesis.

El método hipotético-deductivo, en la problemática de la validación de hipótesis, deriva en el planteo


popperiano: el falsacionismo.
La contrastación de una hipótesis se
realiza a través de enunciados
predictivos verificables implicados
lógicamente en ella, denominados
"consecuencias observacionales".
Luego, si las consecuencias
observacionales resultan falsas, la
hipótesis quedará refutada, mientras
que si aquélla resultara verdadera,
ésta estaría corroborada.
Análisis de la forma lógica del caso de la refutación

Cuando refutamos una hipótesis, dado que sus consecuencias observacionales no se cumplen,
empleamos el siguiente razonamiento:

En el caso de la refutación, estamos ante una forma lógica válida de razonamiento, es decir, la
inferencia de la conclusión a partir de las premisas es necesaria. No puede darse el caso de que las
premisas sean verdaderas y la conclusión, falsa. La forma lógica aquí en cuestión se conoce como
modus tollens y, al ser válida, implica que la verdad de la conclusión se sigue necesariamente de la
verdad de las premisas. Por lo tanto, en el caso que nos ocupa, si la hipótesis (p) permite deducir ciertas
consecuencias observacionales (q) y éstas no se constatan en la experiencia (no q), es lícito concluir que
la hipótesis es falsa (no p). Cuando no se cumple una consecuencia observacional y se debe rechazar la
hipótesis siempre existe la posibilidad de corregir el error mediante la introducción de una hipótesis que
dé cuenta de la falsación sin cambiar totalmente la hipótesis principal. A tales hipótesis correctivas las
denominaremos "ad hoc“.
¿Qué sucede si a partir de la verificación de las implicancias observacionales pretendemos
inferir la verdad de la hipótesis?

En el caso de un resultado positivo de la puesta a prueba, tal forma es la siguiente:


Cuando las consecuencias observacionales se
constatan efectivamente, da lugar a una forma
lógica ligeramente diferente del caso anterior
(el de la refutación). Ahora ya no se está ante
una forma válida de razonamiento sino frente a
una falacia conocida como "falacia de
afirmación del consecuente". Como se trata de
un caso de razonamiento inválido, en él la
verdad de las premisas no garantiza la verdad
de la conclusión. Significa que puede darse el
caso de que, teniendo premisas verdaderas, la
conclusión sea falsa. Ninguna cantidad de casos particulares verificados puede garantizar la verdad del universal,
que contiene infinitos casos posibles. Y, entonces, nunca es posible verificar una hipótesis
general, sea de nivel 2 o de nivel 3. Ésa es la razón por la cual es necesario diferenciar
claramente entre "corroboración" y "verificación". Una hipótesis universal sólo puede ser
corroborada si es que se cumplen sus consecuencias observacionales. La verificación de un
enunciado solamente es posible si se trata ele un enunciado de nivel l.
Esta diferencia entre la seguridad (basada en necesidad lógica) de la refutación y la
provisoriedad o contingencia de la verificación es lo que se denomina "asimetría de la
contrastación"; y a partir de la observancia de las consecuencias de tal desfase Karl
Popper formulará la corrección falsacionista del método hipotético-deductivo.
El método hipotético-deductivo en
lajustificación: Karl Popper y el falsacionismo

Ante lo trabajado, si además de la inducción, tampoco la deducción nos permite


garantizar la verdad de una hipótesis, dado que el caso de la verificación conlleva
una forma lógica falaz , ¿cuál sería el criterio para determinar la aceptación de
una hipótesis?
Popper dirá que a partir de las consecuencias metodológicas de la asimetría de la
contrastación y constituyen lo que se conoce como falsacionismo.

La asimetría de la contrastación establece que es imposible verificar una hipótesis


universal, aun cuando la cantidad de consecuencias observacionales cumplidas
sea grande. Sin embargo, observa Popper, si bien nunca podemos estar
lógicamente seguros de la verdad de una hipótesis (falacia ele afirmación del
consecuente), la asimetría nos muestra que sí podemos estarlo de su falsedad,
cuando resultan falsadas sus consecuencias obsevacionales (modus tollens). Por
lo tanto, las teorías científicas serán aceptadas mientras no se consiga refutarlas,
aunque tal aceptación siempre será provisoria, pues nunca puede descartarse la
posibilidad lógica de que en algún momento sean refutadas.
El criterio del progreso científico, entonces, no estará dado, desde la óptica falsacionista, por la
acumulación de conocimientos corroborados, sino por el descarte de teorías refutadas, lo que
posibilitará la formulación de otras mejores.

Tenemos hasta aquí las siguientes tesis falsacionistas:


1) En concordancia con el hipotético-deductivismo, las investigaciones científicas parten de
problemas y son guiadas por hipótesis, generalmente creadas y no inferidas inductivamente a
partir de datos.
2) En una contrastación el único caso que garantiza necesidad lógica es la refutación.
3) El método científico debe estar orientado, entonces, no a la corroboración, sino a la
refutación de las hipótesis.
4) La ciencia progresa por refutaciones, a partir del error, no por la acumulación de
conocimientos corroborados.
5) Las hipótesis que hayan resultado falsadas deberán ser abandonadas y las corroboradas se
aceptarán provisoriamente.

El falsacionismo popperiano, extraerá de estas tesis un criterio para distinguir entre aquellas
teorías que realmente son científicas y aquellas que pretenden serlo pero, en realidad, forman
parte de un pensamiento seudocientífico como la astrología.
¿Pero en qué consiste el criterio de demarcación falsacionista?

Una teoría para ser científica debe tener todas sus hipótesis "falsables". ¿Y qué quiere decir
"falsable"? Que de dicha hipótesis pueda deducirse al menos una consecuencia observacional a
partir de la cual refutarla. ¿Qué debería suceder, qué deberíamos observar, si la hipótesis fuese
falsa? ¿En qué caso se reconocería que se está equivocado?

Cuando se falsa una hipótesis, esto es, cuando a partir de una consecuencia observacional no
verificada se muestra su falsedad, debe ser abandonada o corregida. La falsabilidad implica
posibilidad de falsación, es decir, que sea refutable bajo alguna condición. Luego, si se trata de
una hipótesis bien falsable, con gran contenido empírico, que prohíbe mucho, y no se la puede
refutar, entonces estamos ante una hipótesis con temple. Ante dos hipótesis falsables, con
temple, que han resistido ·ucesivos intentos de falsación, debe preferirse aquella que sea más
falsable.
¿Qué sería una hipótesis infalsable o irrefutable? ¿Por qué, según Popper, la
astrología no es una ciencia, ya que sus hipótesis no son falsables?

Algunos ejemplos de hipótesis infalsables:

1) Las hipótesis metafísicas. aquellas que no pueden ser "empirizadas“ ¿Qué debería suceder
en el mundo para refutar el enunciado "Dios existe" o la hipótesis "Dios no existe"?
2) Las hipótesis enunciadas en términos vagos y/ o ambiguos. Este tipo de hipótesis se puede
ejemplificar con las profecías o con aquellas afirmaciones corno las del I Ching, que al ser
esencialmente herméticas y críptica , podrían ser interpretadas de múltiples modos y
permitirían acomodar siempre sus predicciones a los hechos.
3) Las hipótesis tautológicas. Sólo tienen valor en las ciencias formales. De poco serviría que un
meteorólogo pronosticara que "hoy llueve o no llueve".
4) Las hipótesis que son blindadas por auxiliares ad hoc. Ya dijimos que siempre es posible
salvar una hipótesis de una refutación introduciendo una corrección ad hoc
Conclusión Un lugar para la historia

En el siglo XX, se constituyó una visión hegemónica, que denominamos "concepción heredada" y
que centró su comprensión respecto del conocimiento científico, sobre todo, en el método,
depositando en él la dimensión objetiva de la ciencia. Asimismo, dentro de aquélla diferenciamos
inductivismo o empirismo lógico, como su núcleo duro y falsacionismo popperiano, como una
primera crítica.
La concepción heredada, piensa la ciencia desde el siguiente marco conceptual:
1) La ciencia es la forma más legítima de conocimiento.
2) La teorías científicas son conjuntos de enunciados de distinto nivel y testeables empíricamente.
3) La observación es, de un modo más ingenuo o sofisticado, la instancia última de
fundamentación del conocimiento científico.
4) En mayor o en menor medida, la ciencia, centrada en el método, es un saber valorativamente
neutral.
5) Existe 'la verdad", en sentido fuerte, aun cuando nunca podamos estar seguros de haberla
hallado y, mucho menos, fundamentado .
6) Existe el progreso científico, en la forma de algún tipo de acercamiento a la verdad.
Estos supuestos, empiezan a ser repensados y, en algunos casos, cuestionados, a partir de mediados del siglo
xx. En ese momento comienza a construirse un escenario epistemológico posempirista que, a pesar de la
diversidad de su formación, estará animado por LU1 gesto filosófico de base: el redescubrimiento de la
historicidad; o dicho en términos de Kuhn: señalar la necesidad de encontrar "un lugar para la historia". Se trata
de diversas corrientes de pensamiento, hermenéuticas, neomarxistas, fenomenológicas, incluso
estructuralistas y neofalsacionistas, que confluirán en el intento de repensar los conceptos de "verdad",
“teoría", ‘lenguaje" y "progreso“.

Ejes principales:
1) Que "lo histórico" juega un papel fundamental en la aceptación o en el rechazo de las teorías
científicas y que, por lo tanto, no sólo debe atenderse a lo estrictamente metodológico para
comprender la lógica de la ciencia.
2) Que existe una estructura de anticipación que es inherente a la racionalidad y que le confiere a
todo conocimiento una dimensión de finitud ineludible: cuando conocemos, aun en ciencia,
proyectamos siempre un sentido previo que no viene de nuestra pertenencia a una tradición, a
un mundo, a una cultura, a un paradigma. Conocemos siempre 'desde".
3) Que, de acuerdo con las consecuencias del punto anterior, la "verdad" es, en parte, un
producto, una construcción.
4) Que no puede concebirse a las teorías científicas como conjunto de enunciados autónomos,
sino como una estructura o red enunciativa.
5) Que el progreso científico, si existe, no hay que comprenderlo como acercamiento a la verdad
sino más bien como resolución de problemas.
Palma, H y Pardo, R (2012) Epistemología
de las ciencias sociales y problemas de
las representaciones científicas de lo
social. Buenos Aires. Biblos, pp. 43-76
(Selecciones)
Bibliografía

También podría gustarte