Sesión 6: LA VIRGEN MARÍA Y EL
SANTO ROSARIO
OBJETIVO: Que el monaguillo se enamore de María y así adquiera un espíritu filial de tal manera
que manifieste su amor hacia ella.
PARTIR DE LA REALIDAD
1. ¿Con que frecuencia le rezas a nuestra madre Maria?
2. ¿Cómo manifiesto mi cariño y admiración a la Santísima Virgen María?
3.¿En tu familia se acostumbre rezar el Santo Rosario?
DESARROLLO DEL TEMA
Maria, la primera de los cristianos, modelo del ideal de todo lo que la Iglesia quiere ser, nos
enseña a escuchar fielmente la palabra de Dios y a ponerla en práctica.
Los dogmas marianos de la Inmaculada Concepción y la Asunción:
La Inmaculada Concepción de María
La Virginidad Perpetua de María
La Asunción de la Virgen María
La Maternidad Divina de María
1. Inmaculada Concepción:
Este dogma sostiene que María, desde el momento de su concepción, fue preservada del
pecado original por la gracia de Dios.
La Iglesia Católica enseña que esto fue necesario para que María pudiera ser una digna
madre de Jesús, quien es el Salvador del mundo.
Aunque a veces se confunde con la concepción virginal de Jesús, la Inmaculada
Concepción se refiere específicamente a María siendo concebida sin pecado original.
El dogma fue proclamado oficialmente por el Papa Pío IX en 1854 en la bula papal
"Ineffabilis Deus".
1. Asunción de María:
Este dogma afirma que al final de su vida terrenal, María fue llevada al cielo en cuerpo y
alma por la gracia de Dios.
A diferencia de la resurrección de Jesús, que fue obra de su propia divinidad, la Asunción
de María fue un acto de la gracia divina.
Aunque no se menciona explícitamente en la Biblia, este dogma se basa en la tradición
apostólica y en la veneración que la Iglesia ha tenido hacia María desde los primeros
tiempos.
El Papa Pío XII proclamó este dogma en la Constitución Apostólica "Munificentissimus
Deus" el 1 de noviembre de 1950.
El primer "rosario" comprende los misterios gozosos (lunes y sábado), el segundo los luminosos
(jueves), el tercero los dolorosos (martes y viernes) y el cuarto los gloriosos (miércoles y domingo).
explicacion del DIOS TE SALVE
“Dios te salve María”
La oración del Ave María comienza con el saludo de Dios a la Virgen María,
por intermedio del Ángel Gabriel (Lucas 1:28).
“Llena eres de gracia, el Señor es contigo”
Si María está llena de gracia, es porque el Señor está con ella. La segunda
parte de la oración arroja luz sobre la primera. María también está llena de
gracia porque está libre de pecados, lo que es un obstáculo para la gracia.
“Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre,
Jesús.”
Después del saludo del Ángel, le toca a Isabel, la prima de María, saludarla
(Lucas 1:42). Jesús, el Cristo, es designado como el fruto del vientre de María:
esta oración nos recuerda que además de entregarse como alma a Dios,
María también le entrega su cuerpo. Es a través de ella y por intermedio suyo
que Dios se convierte en hombre. El fruto también tiene una consonancia
muy bíblica: recuerda muchos pasajes del Antiguo Testamento, del "¡Fruto!"
(Génesis 1:28) dirigido por Dios, al fruto del pecado.
“Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la
hora de nuestra muerte”
Sólo somos hombres y rogamos a la Virgen María que interceda por
nosotros ante Dios. Ponemos nuestra confianza en sus manos y le damos
todo lo que tenemos, todo lo que somos, para que ella nos entregue a la
voluntad del Señor. Le confiamos nuestra salvación, como pobres pecadores
que somos, nos reconocemos como inferiores.