0% encontró este documento útil (0 votos)
89 vistas60 páginas

Ibañez Meza, Nicolas - Teoria de La Ley y Personas

Grado

Cargado por

Francis Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
89 vistas60 páginas

Ibañez Meza, Nicolas - Teoria de La Ley y Personas

Grado

Cargado por

Francis Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 60

Apunte Teoría de la Ley y las Personas

Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

TEORÍA DE LA LEY Y LAS PERSONAS

CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN

El ordenamiento jurídico

Se constituye por el conjunto de imperativos jurídicos vigentes en una comunidad, pero


no es solo uno, sino que varios, ya sea externa o internamente en el Estado. Dentro de los
internos vemos ciertas características, como la bilateralidad (regulación de relaciones
entre los hombres); la estatalidad (que el Estado las crea y que también las garantiza); y,
finalmente, la obligatoriedad (que no queda a voluntad el someterse a las normas por los
particulares).

Dentro de ello reconocemos los derechos objetivos y subjetivos, ambos caras de la misma
moneda, ya que ambas constituyen una unidad indivisible. El aspecto objetivo es el
conjunto de reglas o normas establecidas para regular la vida humana en sociedad. El
aspecto subjetivo importa el poder o facultad de una persona, derivada de esas normas,
para exigir algo jurídicamente.

No obstante, como se dijo, al hablar de ordenamiento jurídico, hablamos de imperativos


jurídicos vigentes y no solo de normas. Se consideran entonces la costumbre, ciertos
principios generales entregados por la Constitución o por la ley, la equidad natural y el
espíritu general de la legislación (elementos de interpretación, que se llevan a cabo en la
integración de la ley), la jurisprudencia (en el último tiempo), etc.

Derecho público y derecho privado

Derecho público son las normas que regulan la organización del Estado, en general y de
los órganos que lo conforman; y sus relaciones con otros Estados y con sus nacionales.
Derecho privado es el derecho que se refiere a la persona, su relación familiar y su
actividad patrimonial. Algunos autores han discutido la distinción, atribuyéndosela a una
división en relación a los intereses o bien por la posibilidad de renuncia de los derechos.
Carece de relevancia.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Una teoría aceptada de la división de derecho público - privado, viene dada por la
naturaleza por la que actúe el hombre. Si lo hace en plano de igualdad, bien lo hace
mediante derecho privado, pero en su relación con la autoridad la situación es diferente
ello porque acá no es un par, sino un subordinado. Ello porque los fines de una relación y
otra son distintos.

El derecho público. De la multiplicidad de aspectos, hay cuatro esenciales que el derecho


público debe reglamentar, estas son las funciones constituyentes, legislativas,
administrativas (ejecutiva) y judiciales. Todas están limitadas por lo que la ley les permite
hacer, ya que el derecho público funciona bajo el principio de juridicidad.

El derecho privado y el derecho civil. En general al establecer normas de igual trato para
la regulación de los intereses particulares de las personas, sea en cuanto a su persona, a
sus relaciones familiares o a sus bienes, surge la noción de los actos jurídicos, como base,
todo ello bajo la máxima de que se puede hacer todo aquello que no esté prohibido por la
ley. Se entiende que, al referirse al derecho privado, principalmente nos referimos al
derecho civil, ello por:

a. El derecho civil es el derecho privado común y general, por ser la proyección del
derecho romano, por lo que su antigüedad y carencia de abstracción, lo proponen como el
derecho privado por excelencia.

b. Por el carácter de general del derecho civil, al dar su base dogmática a todo derecho
que no sea estrictamente político. Ya nuestro mensaje advierte que en el se contienen
disposiciones para la legislación toda.

c. Al ser común y general, constituye la base de la mayoría de los estudios jurídicos, en


forma que no es posible concebir el dominio de otra rama jurídica si no se tiene
conocimientos de derecho civil. De esta manera los derechos específicos que se han ido
creando con el tiempo, como el derecho comercial, vienen a complementar y a emanar
del derecho civil.

El Código Civil chileno


Historia del Código Civil

El declararse la independencia en Chile regía la ley española, bien las que se habían
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

dictado en especial para Chile o, supletoriamente, las leyes de indias. El derecho civil se
recibe entonces mediante las siete partidas. Ya con la República se consideró la necesidad
de una codificación civil. Estatalmente, se trabajaba para generar comisiones de estudio
que pudiera darse el CC, paralelo al trabajo de Andrés Bello, el cual culminó en 1852. El
proyecto se aprobó por el Congreso en 1855 y comenzó a regir desde 1857.

Fuentes del CC. Se señala que en materia de obligaciones nuestro Código es muy cercano
y casi idéntico al Napoleónico, pero en lo demás corresponde más a una obra original que
a una inspiración de obra anterior, incluyéndose principios de derecho romano (como en
el tratamiento de los bienes) y de jurisconsultos ingleses y franceses como Savigny,
Pothier y Domat; códigos extranjeros como el de Baviera, de Austria, por ejemplo; y,
también, algunas leyes españolas.

Estructura y contenido del CC. Similar al código de Napoleón, contiene un título


preliminar y cuatro libros.

- Título preliminar. Conceptos y definiciones. Reglas de derecho internacional privado,


reglas de interpretación de la ley, etc.
- Libro I. De las personas. Se incluyen a las personas jurídicas y se regulan en
específico las relaciones de familia, matrimonio, alimentos, filiación, tutores y curadores,
etc.
- Libro II. De los bienes. Siguiendo la doctrina romana se explica el dominio, sus modos
de adquirir, y los demás derechos reales. Se trata también la posesión.
- Libro III. De la sucesión por causa de muerte y de las donaciones entre vivos.
Regulando la sucesión testada y la intestada, las asignaciones forzosas, etc.
- Libro IV. De las obligaciones en general y de los contratos. Se tratan los requisitos de
los actos jurídicos, los efectos de este, las obligaciones y los modos de extinguirlas, la
responsabilidad contractual y extracontractual.
- El título final contiene un solo artículo que cuenta de la vigencia del CC desde el
01/01/1857.

De esta manera, el título preliminar determina lo orgánico, lo básico. Luego, con las
personas, se determina el quién, y con los bienes y obligaciones el qué, para pasar
finalmente a la parte dinámica del CC, el cómo, que es aquella en la que la autonomía de
la voluntad genera relaciones jurídicas.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Principios fundamentales

Hay ciertos principios fundamentales que emanan desde el Código Civil, no todos ellos
expresados literalmente, pero que se condicen del tratamiento de las normas. Por esta
razón un listado taxativo de ellos es bastante complejo. Reconoce el autor (Ducci)
principalmente cuatro.

La autonomía de la voluntad. Son múltiples las disposiciones del CC que contienen la


autonomía de la voluntad, desde la renuncia de los derechos del Art. 12, hasta las
consideraciones de los contratos, que lo dan como una ley entra las partes. Tal es la
importancia que se le da que incluso en materia de interpretación de los contratos, la
intención prima sobre la literalidad (1560), lo que se da no solo en materia de contratos,
sino que, en general, a todos los actos jurídicos o convenciones, unilaterales o bilaterales.

Muchos han hablado del retroceso o desaparición paulatina de la autonomía de la


voluntad, ello porque la regulación se ha vuelto demasiado estricta (no alcanzando aún el
carácter de derecho público). Lo cierto es que la autonomía de la voluntad siempre ha
tenido límites, interviniendo el legislador para establecer justicia entre los contratantes
que se suponen estar en condiciones iguales. Si están en desigualdad, el ordenamiento
jurídico se preocupará de proteger a la parte más débil, como el trabajador en el contrato
de trabajo, o el menor en algún contrato patrimonial, por lo que ni aún la existencia de
estas situaciones o la de los contratos tipo, llevan a una desacreditación de la autonomía
de la voluntad. La regulación, entonces, es una acción preventiva para la tutela eficaz de
los contratantes. Aclarado ello, debemos reconocer ciertos límites de la autonomía de la
voluntad.

1. La limitación legal. Ello dado en dos sentidos. Primero en cuanto a los hechos que no
pueden transgredir la ley, y, luego en los derechos irrenunciables, como el hecho objeto
de un acto jurídico que es moralmente imposible.

2. Prohibiciones hechas para resguardar el orden público y las buenas costumbres, que
protegen los usos y costumbres que nuestra sociedad considera en un momento
determinado como normas básicas de convivencia social.

3. Protección de los derechos legítimos de terceros, lo cual condice con que solo los
derechos que miran el interés particular son los que pueden renunciarse, ya que si afecta a
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

otro (tercero) se hace irrenunciable. En los demás casos –cuando afecta- se distingue si el
tercero estaba o no de buena fe para determinar las operaciones jurídicas, como la
condición resolutoria cumplida que, contra terceros poseedores de buena fe de bienes
muebles, no se le autoriza reivindicación en su contra (1490) o la misma definición de
dominio que contempla el derecho ajeno como limitante (582).

La buena fe o más bien, la protección a la buena fe y el castigo a la mala fe. No se


expresa en forma general, sino que se contiene a lo largo del CC en más de 40
disposiciones, siendo quizás las más cercana la definición de dolo del Art. 44, no
obstante, no siempre ser la mala fe una intención positiva, o aún de producir directamente
perjuicios a otro, ya que comúnmente está dada por la persecución del beneficio propio.

Del mismo modo la buena fe tampoco tiene un concepto claro. Como aproximación
podemos decir que se está de buena fe cuando se tiene la intención mental de obrar bien y
se ignora si se perjudica un interés ajeno; y, luego, se dice que se actúa de buena fe
cuando hay fidelidad en un acuerdo convenido, observando la conducta necesaria para
que se cumpla en la forma prometida la expectativa ajena, en ambos sentidos la ley se ha
pronunciado en la exigencia de buena fe, sea en el estado o en la actuación. De esta
manera y relativa a la buena fe como estado, el Art. 706 ha señalado que la buena fe es la
consciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos, exentos de
fraude y de todo otro vicio, la que podemos encontrar también en el matrimonio putativo,
que es válido cuando se estaba de buena fe; del pago a quien tenía el crédito en ese
momento es válido si estaba de buena fe (art. 1576 inc. 2°), etc.

Ya en el Art. 2468, relativo a la prelación de créditos, se estipula que están de mala fe


otorgante y adquirente cuando conocían ambos el mal estado de los negocios del primero
(dolo pauliano), en forma que, si la mala fe consiste en el conocimiento, estar de buena fe
consiste en la ignorancia.

Luego, actuar de buena fe es una regla que se encuentra contenida en el 1546 en cuanto a
que los contratos deben ejecutarse de buena fe. Acorde a esta disposición la ley protege a
la buena fe y no a la mala fe, sancionándola directamente, como el que dio algo por
objeto o causa ilícita a sabiendas, que no puede repetir (1468). Bajo esta consideración, la
buena fe se presume, excepto en los casos en que la ley establece la presunción contraria.
La mala fe deberá probarse (707), por lo que hay una presunción general de buena fe en
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

nuestro ordenamiento de derecho privado. Alguna presunción de mala fe es el error de


derecho del inciso final del 706.

Enriquecimiento sin causa. Toda obligación tiene una causa, entendiéndose por tal el
motivo que induce al acto o contrato (1467 Inc. 2º). Si producto de un negocio se
reportan utilidades y ella no es la causa, hay enriquecimiento sin causa, es decir, es aquel
que no tiene un motivo jurídico válido para haberse producido. Correlativamente el
enriquecimiento de uno determinará el empobrecimiento del otro, por lo que éste podrá
accionar solo en la medida de que se le de lo que perdió, como ocurre con la lesión
enorme, o con el pago de lo no debido. Se ha entendido en algunos casos que el castigo al
enriquecimiento sin causa es tan amplio, que la misma ley sirve como fuente de
obligaciones para su reparación.

La responsabilidad. Es un principio jurídico transversal. En materia de particulares nos


encontramos con la responsabilidad civil y penal. La responsabilidad es la consecuencia
de hacerse cargo de la realización de una conducta antijurídica, pudiendo determinarse
una pena (responsabilidad penal) o una indemnización de perjuicios (responsabilidad
civil).

Ya en terreno civil, hablamos de responsabilidad contractual a aquella que deriva de las


personas que no han cumplido el contrato; y la responsabilidad extracontractual, la
derivada de delitos y cuasidelitos civiles, es decir, hechos que dolosa o culposamente han
causado daño a un tercero. Para la reparación del daño, ambas son fuentes de las
obligaciones. Cabe precisar que la responsabilidad no se limita a estas situaciones, sino
que se contempla en todas las obligaciones posibles, incluso en los cuasicontratos y
también en la ley, como fuente de obligación.

Es por la protección, la búsqueda de las responsabilidades es que se entregan medios


jurídicos para perseguirles, que son acciones y ejecuciones.

Cualidades e influencia del Código Civil

Tras la presentación de sus principios, lo cierto es que el código innova en cuanto a la


exigencia objetiva de ellos, como ocurre en materia de mala fe. Innova también en cuanto
al establecer el sistema registral como medio de tradición de los bienes inmuebles y en
cuanto al establecer las asignaciones forzosas, que brindó protección a los herederos. Son
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

por todas estas razones que el Código chileno influencia a otros códigos latinoamericanos
e incluso europeos, como el colombiano, ecuatoriano, uruguayo, portugués (de 1867),
español (de 1889), venezolano y argentino, entre otros.

Principales leyes modificatorias

Desde el 28/12/1931 que se vienen incorporando reformas al CC en cuanto a los


requerimientos de la sociedad. A modo de ejemplo, se integran las mujeres como sujetos
de derecho y luego, ya en el siglo XIX como capaces.

CAPÍTULO II
LA NORMA JURÍDICA DE DERECHO PRIVADO

Las fuentes del derecho

Estudiaremos las fuentes formales del derecho, es decir, aquellos modos a través de los
cuales el derecho llega a constituir una norma positiva, vinculante y sancionada dentro de
la sociedad. Bajo este supuesto, debemos reconocer que la ley no es la fuente formal por
excelencia, porque ya en Roma las normas emanan de las resoluciones de los
jurisconsultos, es decir, de las sentencias, que reconocemos como la fuente original. La
ley entonces supone una racionalización, el resultado de un Estado organizado, de manera
que desde que aparece, comienza a primar por sobre todas las demás otras fuentes,
quedando relegadas las demás (costumbre, jurisprudencia, principios generales del
derecho, equidad natural, doctrina) a ella. De esta manera, como señala Ducci, al hablar
de derecho, hablamos principalmente de ley. Consecuencialmente, el concepto de ley es
bastante complejo de determinar, sobre todo cuando dentro de sí, encierra dos
características: una exterior, como creación del Estado que es reconocida y protegida; y
otra interior, que es finalmente la conducta sancionada o reconocida por su texto.

La Ley

Concepto. La ley es una fórmula precisa dictada por órganos soberanos especiales, un
mandato que proviene de la voluntad del legislador formulado en palabras determinadas a
través de un procedimiento establecido. Este procedimiento lo entrega nuestra
Constitución, desde el Art. 63 al 75, dentro del capítulo V del “congreso nacional”.
Reconoce dentro de ella, reconoce las materias que son objeto de ley (CPR: Art. 63 “solo
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

son materias de ley”+ Art. 65 “materias de iniciativa exclusiva del presidente de la


República”) y, en general, todos sus trámites para que surja como derecho escrito que es,
que se diferencia positivamente del derecho consuetudinario por la certidumbre, unidad y
precisión que entrega.

Planiol la define como una regla social obligatoria, establecida en forma permanente por
la autoridad pública y sancionada por la fuerza. De este concepto pueden hacerse
diversos comentarios:

1. Es una Regla Social, por lo que regula siempre conductas exteriorizadas.


2. Emana de la autoridad pública, del organismo al que la sociedad dotó de potestad para
dictarla.
3. Es Obligatoria, no siendo facultativo su cumplimiento.
4. Es sancionada por la fuerza.
5. Es general y abstracta, sirviendo para un número indeterminado de actos o de personas
en igual situación.
6. Es permanente (no perpetua), en cuanto dura indefinidamente desde su promulgación
hasta su derogación.
7. Es cierta, no necesita ser acreditada y que se presume conocida por todos.

El Código Civil la define, luego, en su artículo 1º. La ley es una declaración de la


voluntad soberana que, manifestada en la forma prescrita por la Constitución, manda,
prohíbe o permite. Se hacen críticas en cuanto a forma y fondo. En cuanto a la forma, se
critica su redacción porque pareciera que, si manda, prohíbe o permite, es por estar
manifestada en la forma prescrita por la Constitución y no por ser emanada por la
voluntad soberana. En el fondo, se critica porque no señala las características especiales
de la ley, básicamente los relacionados con los principios de justicia, al bien común o, en
general, al orden social.

Se reconocen diversas clases de leyes. La ley fundamental es la Constitución, que


suprema frente a las demás, reconoce una serie de normas que se ordenan en una
jerarquía a partir de ella. De esta manera reconocemos:

1. La Ley orgánica Constitucional (LOC), que corresponden al tratamiento de materias


específicas que la Constitución señala. Para su aprobación, modificación o derogación se
requieren 4/7 de diputados y senadores en ejercicio y pasan por control de
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

constitucionalidad a priori.

2. La Ley interpretativa de la Constitución (LIC), que requieren para su aprobación,


modificación o derogación se requieren 3/5 de diputados y senadores en ejercicio.
También pasan por control de constitucionalidad a priori por el Tribunal Constitucional.

3. La Ley de Quórum Calificado (LQC), que requieren para su aprobación, modificación


o derogación la mayoría absoluta de los diputados y senadores en ejercicio. Las materias
también las determina la ley, como la aprobación de un delito que establezca la pena de
muerte (Art. 19 N.º 1)

4. La Ley corriente, común u ordinaria, que son aquellas no comprendidas en las clases
anteriores y que se tratan de las definidas como materias de ley por el constituyente, es
decir, las del Art. 63 y del 65 de la CPR. Ello no es taxativo, por lo que podemos incluir
a otras leyes, como son la que autoriza la expropiación, también contemplada en la
Constitución. También agregamos a “toda otra norma de carácter general y obligatoria
que estatuya las bases esenciales de un ordenamiento jurídico” contenida en el numeral
20 del Art. 63 CPR.

Potestad Reglamentaria. Es la facultad de ciertas autoridades administrativas para dictar


reglas obligatorias, más o menos generales, para el cumplimiento de la ley o el
establecimiento de normas administrativas, manifestada principalmente mediante
decretos. La tienen el Presidente de la República (cuyos decretos se llamarán “Decretos
Supremos”, Art. 32 Nº 6 CPR), los Intendentes y Gobernadores, los Alcaldes y ciertos
funcionarios. Los decretos supremos no podrán alcanzar materias del dominio legal, sin
perjuicio de la facultad de dictar lo reglamentos, decretos e instrucciones para la
ejecución de las leyes (pudiendo pronunciarse bajo ese supuesto sobre materias que son
de ley). Se dice entonces que las materias del dominio legal contenidas en el Art. 63 son
una norma de clausura sobre la potestad reglamentaria autónoma del Presidente de la
República. Cuando procedan, los DS llevarán la firma del Presidente de la República y
del Ministro de la materia sobre el cuál se pronuncie dicho decreto, sumado a pasar por el
control de legalidad de la Contraloría general de la República.

La voz decreto, entonces, se reserva para definirse a los decretos propiamente tales
(norma resultado del ejercicio de la potestad reglamentaria de otra autoridad que no sea el
Presidente de la República); a los reglamentos (colección ordenada y metódica de
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

disposiciones para asegurar el cumplimiento de una ley, si se trata de un reglamento de


ejecución; o bien para regular una materia, si se trata de un reglamento autónomo o de
regulación); a las ordenanzas (reglamentos de especial importancia autorizados por la ley,
que contienen disposiciones propias de ella, como sanciones o multas).

Decretos con Fuerza de Ley. Es ejercicio de la potestad legislativa al Presidente de la


República. En este caso, se trata de una autorización que el Congreso Nacional le da para
regular materias propias del dominio legal en plazo de un año, con excepción de algunas,
constituyendo una verdadera ley, ya que se somete en general a similares trámites que
ellas, exigiéndose su promulgación y publicación. Las materias que quedan excluidas de
ser objeto de un DFL son la nacionalidad, la ciudadanía, el plebiscito, las elecciones
periódicas, a materias comprendidas en las garantías constitucionales ni a materias
propias de una LQC o de una LOC, ni a atribuciones del Congreso, poder Judicial,
Contraloría general de la República o Tribunal Constitucional. La Contraloría deberá
tomar razón de estos decretos, en cuanto a que no excedan la autorización de materia y
plazo conferida por el Congreso.

Son distintos a los Decretos leyes que son una forma de legislación irregular emanada del
Presidente de la República en situaciones de interrupción de funcionamiento del
Congreso Nacional. Se discute su legitimidad, pero por ser contenedoras y reguladoras de
materias de vital importancia, es que muchos de ellos se han validado mediante reformas
legales. También tienen, por tanto, valor legal.

Inconstitucionalidad de las leyes. La ley, en general, siempre está subordinada a la


Constitución, no pudiendo apartarse de ella o contradecirla, ya sea en su forma (con
omisión de un requisito que la Carta Fundamental ha prescrito para su formación); o en el
fondo (si transgrede un derecho garantizado por la Constitución). Si se presenta el caso
de una Inconstitucionalidad, el Tribunal Constitucional es el llamado a conocer del
asunto, ya sea mediante la inaplicabilidad por inconstitucionalidad (recurso) o por la
declaración de inconstitucionalidad de un precepto anteriormente declarado inaplicable,
ello en cuanto a fondo, ya que la forma será prevista también por el TC, pero durante su
tramitación, por lo que no hablamos de “ley”, aún.

Clasificación de las leyes

A. A partir del concepto entregado por el Art. 1 del CC, las leyes pueden dividirse en tres
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

grupos: leyes imperativas, leyes permisivas y leyes prohibitivas. Se discute esta división
en cuanto a que:

- Toda ley imperativa es prohibitiva, porque prohíbe hacer las cosas de manera
distinta
- No existen las leyes permisivas, en cuanto a que todo lo que no se mande y no
esté prohibido, puede hacerse.

B. Otra clasificación de leyes las entrega como:

1. Imperativas o Prohibitivas: tendientes a mantener el orden público y la organización


social
2. Declarativas o supletivas. Las que determinan consecuencias de un acto jurídico no
previsto por las partes
3. Dispositivas. Las que regulan las relaciones de personas que no han contratado entre si

C. Leyes normativas, modificatorias e interpretativas. La normativa es la que incluye una


materia que antes no había sido objeto de implementación legal 1. La modificatoria es la
que cambia una situación legal preexistente, ya reglamentada por la ley. La interpretativa
es la que se limita a declarar el sentido y alcance de otras leyes, y se entienden
pertenecerle (Art. 9 Inc. 2°., por tanto, esencialmente retroactivas), determinándose como
tal por su contenido y no por su enunciado, ya que, si incorpora nuevos elementos, se
trata de una ley modificatoria y no de una interpretativa.

Autoridad de la ley

En general para el derecho público se permite hacer solo lo que la ley permite. La
actuación extra-ley acaece responsabilidades y nulidades, ya sea por o prevenido en el
Art. 7 de la CPR y en el 1462 del CC, en cuanto a objeto ilícito. No obstante, para el
derecho privado, la situación es inversa, ya que acá se permite hacer todo lo que no se
encuentre prohibido, por lo que la libertad para actuar es la regla común, es decir, la regla
de la autonomía de la voluntad.

En general, la autoridad de la ley emana de la presunción de conocimiento de la ley


dispuesta por el Art. 7 y 8 del CC, en cuanto a que.

1
No obstante, se hace la prevención de que toda ley es normativa.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Art. 7. “la publicación de la ley se hará mediante su inserción en el diario oficial, y


desde la fecha de éste se entenderá conocida por todos y será obligatoria”

Art. 8. “Nadie podrá alegar ignorancia de la ley después que ésta haya entrado en
vigencia”

Por la lógica, es imposible conocer la ley totalmente, ni aún por los estudiosos de la
materia. De esta manera, se ha discutido mucho la extensión del Art. 706 inciso final en
cuanto a que el error de derecho constituye una presunción de mala fe que no admite
prueba en contrario, por lo que se ha preferido, por algunos, limitarle solo a la aplicación
de la posesión, estableciendo como regla general solo el 707, es decir que la buena fe se
presume, excepto en los casos en que la ley establece la presunción contraria. En todos
los otros la mala fe deberá probarse. En sí, lo que la ley pretende señalar con la
presunción de conocimiento, es la autoridad de obligatoriedad que la ley tiene, es decir,
que la ignorancia de la ley no puede ser obstáculo para el cumplimiento de ella, aun
cuando es una máxima no absoluta2. De ahí que la ley no requiera probarse. Distinto es el
caso cuando la ley señala una obligatoriedad expresa de conocimiento (sabiendo o
debiendo saber), donde no basta un conocimiento presunto. De todas estas afirmaciones
podemos concluir que la presunción de conocimiento no es tan absoluta como parece.

Sanción de la ley

Cuando se señala que la ley es una regla obligatoria y sancionada por la fuerza, dicha
sanción se refiere a la negociación o menor protección o reconocimiento jurídico a los
actos disconformes a los preceptos de la ley, ello emanado de la autoridad de la ley en el
derecho privado. Para su estudio debemos dividir las leyes entre prohibitivas, imperativas
y permisivas.

Leyes Prohibitivas. Son las que contienen el mandato de no hacer una cosa y no lo
permiten bajo ninguna consideración, aún cuando no sea necesario que utilice la voz se
prohíbe, bastando que en su contenido no se permita realizar un acto. Si la ley permite
realizar una conducta bajo ciertas condiciones, la ley es imperativa. El CC entregará las
normas prohibitivas cada vez que señale está prohibida, no vale, no valdrá, es nulo, se
tendrá por no escrito, no dejarán de serlo, es indelegable, etc.
2
Según la Corte de Chillán, 1938.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

A partir del Art. 10, que señala que los actos que prohíbe la ley son nulos y de ningún
valor, salvo en cuanto designe expresamente otro efecto que el de la nulidad para el caso
de contravención, establece que la infracción a una prohibición es la nulidad, lo que se
reafirma con el 1466, que señala que hay objeto ilícito en los contratos prohibidos por las
leyes.

Leyes Imperativas. Son las que imponen la obligación de hacer algo o el cumplimiento de
algún requisito, como las obligaciones del vendedor o la exigencia de que el testamento
solemne sea escrito. En cuanto a su sanción no hay una regla general, sino que se tratará
del caso, de manera que si se afecta el interés público (orden público o buenas
costumbres), como el objeto ilícito o las actuaciones derivadas de las relaciones de
familia, como el matrimonio, que no miran solo el interés particular, para lo cual acaece
la nulidad absoluta como castigo primordial, apareciendo otros alternativos como la
nulidad relativa o la inoponibilidad. Por otra parte, para los actos que miran solo el
interés particular, la sanción es la responsabilidad, derivando hacia la indemnización de
perjuicios.

Leyes Permisivas. Son las que confieren un derecho que queda entregado al arbitrio del
titular, el que debe ser respetado por los demás, aún forzadamente. Es por ello que su
sanción consiste en darle al particular los medios para obtener el reconocimiento de su
derecho o una indemnización si hay desconocimiento. Estos derechos si son renunciables
según la regla general del Art. 12 CC, y solo no lo serán cuando miren al interés general
(no al particular) y que no esté prohibida su renuncia, como la renuncia de la acción de
nulidad del 1469. No obstante, la renuncia es distinta al no ejercicio de un derecho, ya
que ésta última no implica una pérdida, contrario a la renuncia, que es una manifestación
expresa de que el derecho no se ejercerá más.

Efectos de la ley

Son varios los factores a considerar: el tiempo, a quién se aplica, al territorio, etc. El
conjunto de esos tópicos es lo que se denomina teoría de los efectos de la ley.

Efectos de la ley en cuanto al tiempo

La ley comienza a aplicarse desde que comienza a regir y hasta el día en que cesa su
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

vigencia. La ley comienza a regir desde su promulgación y publicación, reglamentado


ello en los Arts. 6, 7 y 8 del CC y en otras normas específicas (CPR, DL Nº 991). La
promulgación tiene por objeto dar existencia a la ley y fijar su texto, y se hace mediante
el decreto promulgatorio emanado del Presidente de la República; la promulgación tiende
a dar a conocer la ley y se realiza mediante la inserción de esta en el Diario Oficial.

Art. 6. La ley no obliga sino una vez promulgada en conformidad a la Constitución


Política del Estado y publicada de acuerdo con los preceptos que siguen.

Art. 7. La publicación de la ley se hará mediante su inserción en el Diario Oficial, y


desde la fecha de éste se entenderá conocida por todos y será obligatoria.
Para todos los efectos legales, la fecha de la ley será la de su publicación en el
Diario Oficial.
Sin embargo, en cualquiera ley podrán establecerse reglas diferentes sobre su
publicación y sobre la fecha o fechas en que haya de entrar en vigencia.

Art. 8. Nadie podrá alegar ignorancia de la ley después de que ésta haya entrado en
vigencia.

De esta manera, publicada que sea la ley está vigente, a menos que, según el supuesto del
Art. 7 Inc. 3º la ley entregue un plazo o fecha en la que haya de entrar en vigencia, que es
el supuesto de la vacancia legal. De esta manera, la ley comienza a regir para el futuro y,
excepcionalmente, de manera retroactiva, como se verá más adelante.

Por otra parte, la vigencia dura hasta su derogación, ello es la supresión de la fuerza
obligatoria de una disposición legal, ya sea por su reemplazo por otra o por su simple
eliminación. Corresponde siempre al legislador (quien puede hacer, puede deshacer). La
no aplicación o no uso de la ley en largo tiempo no implica su derogación. La única
derogación que procede por sí es la de aquella ley que ha fijado en su texto un plazo, es
decir, una época de cesación de su eficacia, las que por ello se denominan como leyes
temporales.

Se trata la derogación en los Arts. 52 y 53 CC.

Art. 52. La derogación de las leyes podrá ser expresa o tácita.


Es expresa cuando la nueva ley dice expresamente que deroga la antigua.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Es tácita, cuando la nueva ley contiene disposiciones que no pueden conciliarse con
las de la ley anterior.
La derogación de una ley podrá ser total o parcial.

Art. 53. La derogación tácita deja vigente en las leyes anteriores, aunque versen sobre la
misma materia, todo aquello que no pugna con las disposiciones de la nueva ley.

Se consideran legalmente, entonces, a lo menos dos clases de derogaciones


(doctrinalmente, son 3). Inicialmente la expresa que cuenta de que una ley viene a
reemplazar a otra señalándose ello expresamente. La tácita, que es tendencia del
legislador, que no señala dicho reemplazo, pero que por el contenido de sus disposiciones
que resultan irreconciliables con la norma anterior, es que se entiende derogarle, aunque
deja subsistente todo aquello que no se aponga de la ley anterior en la ley nueva.
Doctrinalmente se agrega una tercera clase de derogación, que es la orgánica, la que
acaece cuando una nueva ley disciplina y ordena una materia regulada por varias leyes,
aún cuando no haya incompatibilidad entre la antigua y la nueva ley. La legislación
italiana la contempla expresamente, ya que una nueva ley regula toda una materia ya
regulada por una ley anterior, por lo que en Chile la CS también la ha aceptado. En
general, la norma derogada no vuelve a ser vigente por acto del legislador, derogada que
sea la ley, su precepto primitivo no revive.

Distinta es la situación que contienen reglas de vigencia en si mismas, que establecen


causas intrínsecas de cesación de su eficacia, como las leyes temporales o las que
cumplen el fin específico para el cual fueron realizadas, como las leyes que autorizan la
expropiación. También podrán estar sujetas a una condición, como es la ley que dicta el
estado de guerra, la que será vigente hasta el término de ella; y la situación del
desaparecimiento de la institución jurídica, como si se derogara la sociedad conyugal,
todos los preceptos que le reglamentan, también pierden eficacia.

Retroactividad de la ley.

Lo normal es que la ley surta efectos a partir de su publicación, es decir, hacia el futuro,
regulando las situaciones acaecidas luego de ello. Si la norma afecta situaciones
anteriores a la fecha de su publicación, se dice que tiene efecto retroactivo. El principio
general no solo para el derecho civil, sino para la legislación toda, se contiene en el Art. 9
CC que señala que la ley solo puede disponer para lo futuro y no tendrá jamás efecto
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

retroactivo. Ahora bien, como se trata de una prohibición solo legal y no constitucional,
si se admite la posibilidad de que haya leyes con efecto retroactivo de manera
excepcional, siendo siempre expreso dicho efecto, ya que jamás podrá inferirse. Así, la
retroactividad debe siempre ser expresa, limitándose o restringiéndose su interpretación.

La retroactividad la encontramos tanto en materia penal como civil. Penalmente, con el


precepto constitucional del in dubio pro reo, es decir, que se aplicará siempre la ley
vigente a la fecha de la perpetración de hecho, salvo que beneficie al afectado. Ya en
materia civil, la inspiración de la irretroactividad de la ley surge a partir del respeto a las
garantías constitucionales relativas a la propiedad privada, sea sobre bienes corporales e
incorporales, procediendo en casos que luego revisaremos, pero siempre cuando no afecte
ello.

Leyes interpretativas. Son aquellas que aclaran el sentido de otras leyes. No es una ley
derogatoria, sino que una ley complementaria o coexistente a otra relativa a un mismo
objeto, lo que se determina de su propio contenido. En consideración al inciso segundo
del Art. 9, estas leyes son siempre retroactivas, ello porque las leyes que se limiten a
declarar el sentido de otras leyes se entenderán incorporadas en éstas; pero no afectarán
en manera alguna los efectos de las sentencias judiciales ejecutoriadas en el tiempo
intermedio. Es decir, son válidas retroactivamente, con la limitación de las sentencias
judiciales ejecutoriadas en tiempo intermedio y de la protección al derecho de propiedad.

Sobre el efecto retroactivo de las leyes. Toda legislación que cambie un estatuto
lógicamente viene a regular una situación de hecho preexistente, no siendo por ello
retroactiva, ya que las situaciones no mueren ni nacen con las nuevas leyes. Parte de la
forma de apalear ello es con las disposiciones transitorias de las leyes. Si no existen tales
disposiciones, debe recurrirse a la ley sobe el efecto retroactivo de las leyes, de 1861, la
que regula los conflictos que puedan suscitarse en una situación regulada por una antigua
ley, ante un cambio de estatuto, basándose esta ley en la teoría de los derechos
adquiridos, en virtud de la cual no pueden vulnerarse los derechos adquiridos en virtud de
una ley anterior y, por tanto, esta nueva ley solo puede afectar las meras facultades
legales o las simples expectativas. Un derecho adquirido es aquel que ha sido incorporado
al patrimonio del titular, por hecho o acto del hombre o por el ministerio de la ley, o bien,
una facultad legalmente ejercida. A contrario censo, una mera expectativa es un derecho
no incorporado al patrimonio o una facultad no ejercida legalmente.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Se señala en la ley de efecto retroactivo (LER, en adelante), que su fin es decidir los
conflictos que resultaren de la aplicación de las leyes dictadas en diversas épocas.
Entiende además esta ley, según su Art. 7 que las meras expectativas no forman derecho.
De esta manera:

1. Estado Civil. Es la calidad permanente que ocupa un individuo en la sociedad y que


depende principalmente de sus relaciones de familia. El estado civil adquirido conforme a
la ley vigente a la fecha de su Constitución, subsiste, aunque pierda después su fuerza.
Las normas que establezcan nuevos requerimientos para la adquisición del estado civil o
nuevos derechos u obligaciones emanados del estado civil comienzan a regir para el
futuro solamente. A estas reglas se sujetan también los derechos de las personas jurídicas,
aunque estas no posean estado civil.

2. Capacidad. La capacidad es la aptitud legal de una persona para la adquisición de los


derechos civiles y/o para el ejercicio de estos. La capacidad de goce es una mera
expectativa, por tanto, se rige por la ley posterior, vigente, pero la capacidad de ejercicio
no se pierde, aún si la nueva ley tiene nuevas exigencias para su obtención.

3. Derecho Reales. Todo derecho real adquirido bajo una ley y en conformidad a ella,
subsiste bajo el imperio de otra. Pero en cuanto a goce y cargas y también en lo tocante a
su extinción, prevalecerán las disposiciones de la nueva ley.

4. Posesión. La retención y la pérdida o recuperación de la posesión se rige por la nueva


ley. Como no constituye derecho, en general se rige por la nueva ley.

5. Derechos Condicionales. El plazo para considerar fallida una condición es el de la


antigua ley, a menos que exceda el tiempo señalado por la ley posterior, contado desde
que empiece a regir ésta-

6. Sucesiones. Las solemnidades y requisitos externos se observan a la época de su


otorgamiento. Las disposiciones, incapacidades e indignidades de herederos, etc., se rigen
por la nueva ley. Nada se señala respecto al contenido mismo, pero se sostiene que deben
ajustarse las normas a lo previsto en la época del otorgamiento. Las sucesiones intestadas
se rigen por la ley vigente a la apertura de la sucesión.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

7. Contratos. Se entiende en todo contrato incorporadas las leyes vigentes al tiempo de su


celebración. La ley antigua rige tanto los requisitos como los efectos, pero no sobrevive
la ley antigua en cuanto a la reclamación en juicio y en cuanto a las penas por infracción
de lo estipulado, aplicándose la ley nueva en esta parte. La forma de prueba será la
contenida en la ley anterior. Estos principios entonces están acorde a la máxima de la ley
del contrato. Se aplica tanto a los actos jurídicos unilaterales y bilaterales, nominados e
innominados.

8. Procedimientos judiciales. Las leyes procesales rigen in actum, pero las actuaciones ya
iniciadas y los términos que hayan comenzado a correr se rigen por la ley vigente al
tiempo de su iniciación.

9. Prescripción. Tanto para la prescripción extintiva, como para la adquisitiva, la ley


entrega al prescribiente la posibilidad de escoger entre el plazo de la ley nueva y de la
antigua, pero si elige la nueva, el plazo comienza a contarse desde la entrada en vigencia
de esta. Si una ley declara un bien imprescriptible, no podrá adquirirse sin importar el
tiempo de posesión que lleve el prescribiente.

Efectos de la ley en cuanto a las personas.

El Art. 14 CC dispone que la ley es obligatoria para todos los habitantes de la República,
incluso los extranjeros. Esto se relaciona con la noción de domicilio político que entrega
el Art. 60, el que define como el que es relativo al territorio del Estado en general. El
que lo tiene o adquiere es o se hace miembro de la sociedad chilena, aunque conserve la
calidad de extranjero. De esta manera, todo el que habite el país tiene domicilio político
en Chile, y, por tanto, se rige por las leyes chilenas, ello en cuanto a que se encuentren en
las situaciones previstas por el derecho chileno. Aclaramos que, según los Art. 56 y 57,
son chilenos los que la Constitución del Estado declara tales. Los demás son extranjeros.
Luego, la ley no reconoce diferencias entre el chileno y el extranjero en cuanto a la
adquisición y goce de los derechos civiles que regla este código, lo que es un principio o
regla general de igualdad que guarda ciertas limitaciones, como son la imposibilidad de
ser testigos en el testamento solemne, ser tutores, curadores o albaceas, los extranjeros
transeúntes no pueden pescar en mar territorial, etc.

Las excepciones están dadas en esta materia y reguladas por el derecho internacional, en
cuanto a los Agentes Diplomáticos, el Soberano Extranjero y las naves y tropas de guerra
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

extranjeras en tránsito, lo que fue tratado en una sentencia de la CA de Santiago en 1926.

Efectos de la ley en cuanto al territorio

Se entiende por Territorio del Estado, al espacio físico delimitado por fronteras, que se
extiende no solo al espacio terrestre, sino también al espacio marítimo y el aéreo que se
eleve por sobre ellos. El territorio marítimo reconoce, según el Art. 593, distintas zonas.
Primeramente, el mar adyacente, hasta la distancia de doce millas marinas medidas
desde las respectivas líneas de base, es mar territorial y de dominio nacional. Pero, para
objetos concernientes a la prevención y sanción de las infracciones de sus leyes y
reglamentos aduaneros, fiscales, de inmigración o sanitarios, el Estado ejerce
jurisdicción sobre un espacio marítimo denominado zona contigua, que se extiende hasta
la distancia de las veinticuatro millas marinas, medidas de la misma manera. Las aguas
situadas en el interior de las líneas de base del mar territorial forman parte de las aguas
interiores del Estado. Asimismo, el espacio aéreo se determina por el Art. 22 del DFL
221 de 1931, que declara que el Estado ejercerá plena y exclusiva soberanía sobre el
espacio atmosférico existente sobre su territorio y sus aguas jurisdiccionales.

En general, a la aplicación de la ley dentro de los límites de su territorio se le denomina


territorialidad de la ley. Si es fuera de ellos, se denomina extraterritorialidad, siendo esta
última una excepción a la regla general, que es la territorialidad. Encontramos regulación
a ello en cuanto al Art. 14, cuando se señala que la ley es obligatoria para todos los
habitantes de la República y, también, en el Art. 16, relativo a los bienes, señalándose que
los bienes situados en Chile están sujetos a las leyes chilenas, aunque sus dueños sean
extranjeros y no residan en Chile. En el Art. 17, determina que la forma de los
instrumentos públicos se regirá por la ley del país en que hayan sido otorgados.

La extraterritorialidad señala dos posibilidades. La aplicación de la ley chilena en el


extranjero o bien, lo inverso, la aplicación de la ley extranjera en Chile. Inicialmente, La
aplicación de la ley extranjera en Chile, la podemos encontrar en el Inc. 2º del Art. 16, en
cuanto a que las estipulaciones contenidas en los contratos otorgados válidamente en
país extranjero, lo que está de acuerdo con el principio universal de “la ley del contrato”,
que incorpora a las leyes vigentes el contrato legalmente celebrado 3. Cabe precisar que,
aunque se reconozca válido, los efectos de dicho contrato para cumplirse en Chile se
arreglarán a las leyes chilenas. Asimismo, para las sucesiones, la ley extranjera puede ser
3
Se previene que el contrato legalmente celebrado es una ley, pero solo para las partes contratantes.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

válida ya que la sucesión se abre en el último domicilio del causante en el entendido de


que la sucesión se rige por la ley del lugar en que se abre. De esta manera, la ley
extranjera puede aplicarse, salvas las excepciones legales relativas a los bienes situados
en Chile (Art. 16) y a los herederos chilenos del extranjero fallecido, dentro y fuera del
territorio, al que le corresponderán la porción conyugal o los alimentos iguales a que si el
fallecido hubiera sido un chileno (Art. 998).

Luego, la aplicación de la ley chilena en el extranjero se trata inicialmente en el Art. 15,


ya que se señala que a las leyes patrias que reglan las obligaciones y los derechos civiles,
permanecerán sujetos los chilenos, no obstante, su residencia o domicilio en país
extranjero. Es una norma excepcional, en cuanto a que se aplica solo a los chilenos y en
solo las dos causales que ahí contempla.

1º. En lo relativo al estado de las personas y a su capacidad para ejecutar ciertos actos,
que hayan de tener efecto en Chile. (Por lo que, si el acto no surte efectos en Chile, la
capacidad se rige por las normas extranjeras).
2º. En las obligaciones y derechos que nacen de las relaciones de familia, pero solo
respecto de sus cónyuges y parientes chilenos.

En general, se preocupa del acto que se celebra en un país y tiene efectos en otro, de
manera que la ley chilena se preocupa del acto celebrado en el extranjero que surte
efectos en Chile. Para ello se distinguen los requisitos externos y los internos del acto y
también sus efectos.

- Requisitos Externos. Se rigen en general por la ley del lugar en que se ha realizado
(locus regit actum), por lo que es lógico el Art. 16 Inc. 2º, el Art. 17 de los instrumentos
públicos, el 1027 que da valor al testamento escrito otorgado en el extranjero en
cumplimiento a las solemnidades de dicho país, lo que se extiende también al matrimonio
válidamente celebrado en el extranjero, siempre que se trate de un matrimonio entre un
hombre y una mujer (Art. 80 LMC). La excepción la contiene el Art. 18, en cuanto a que
en los casos en que las leyes chilenas exigieren instrumentos públicos para pruebas que
han de rendirse y producir efectos en Chile, no valdrán las escrituras privadas
cualquiera sea la fuerza de éstas en el país en que hubieran sido otorgadas y en el 1027,
ya que el testamento verbal otorgado en el extranjero no es válido.

- Requisitos Internos. En general se rige por el lugar de otorgamiento, con la excepción


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

ya advertida del Art. 15.

- Efectos. Los derechos y obligaciones que emanan de los actos quedan sujetos a la ley
chilena, como dispone el Art. 16 Inc. final.

Interpretación de la ley

La interpretación consiste en determinar el real sentido y alcance de la ley, pero también


incluye el conjunto de actividades indispensables para aplicar el derecho. Tiene dos
elementos, uno abstracto, que es propiamente interpretar, fijando el sentido de la ley; y
otro, que es la aplicación, adaptando la ley al hecho en concreto. La interpretación
reglada en una legislación se denomina reglada, sino es no reglada, como el Código de
Napoleón. Asimismo, según de quien emane la interpretación, se divide en interpretación
por vía de doctrina o privada y por vía de autoridad.

Interpretación por vía doctrinal o privada. Es la realizada por los jurisconsultos,


tratadistas, abogados, etc., que no tiene fuerza obligatoria, por lo que constituye una
opinión que se abona en relación al prestigio que tenga la persona de la cual emane.

En general, a partir de la interpretación el Código Napoleónico, surge la escuela exegética


de interpretación, la cual estudia la ley como una creación inequívoca del legislador, lo
que no contribuye a la adaptación de las normas a las realidades sociales. Así, ya en 1899,
surge la escuela de la interpretación de la teoría de la libre investigación, que lleva al
estudio de la ley en cuanto a su historia o intención, más que al texto mismo, en el afán
de adaptarle a nuevas realidades. Otras escuelas son la Histórica de Savigny, la
Teleológica de Ihering, o la Teoría pura del Derecho de Hans Kelsen.

Interpretación por vía de autoridad. Es la emanada del legislador o del juez, aunque hay
otros organismos autorizados a interpretar la ley también, como la Contraloría Gral. De la
República o el SII, claro está que ciertas leyes solamente, según sus atribuciones.

1. Interpretación por el legislador. Según el Art. 3 solo toca al legislador explicas o


interpretar la ley de un modo generalmente obligatorio. Las sentencias judiciales no
tienen fuerza obligatoria sino respecto de las causas en las que actualmente se
pronunciaren. Esta diferenciación de fuerzas interpretativas es clara, una obligatoria
general y otra obligatoria específica. Sumado a ello, la interpretación judicial solamente
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

está reglada en el CC y no la legislativa. A la interpretación emanada por el legislador se


le denomina, por provenir del mismo órgano creador, como auténtica, aunque algunos
consideran que esta denominación alcanza para también la interpretación judicial. La
interpretación legislativa se hace mediante una ley interpretativa, que viene a aclarar lo
escura o confusa que pudiera estar la ley, por lo cual se entienden pertenecerle y se
reputan retroactivamente vigentes desde la fecha de en que la ley que interpretan lo está,
sin perjuicio de las sentencias ejecutoriadas en el tiempo intermedio y de las garantías
constitucionales (derechos adquiridos), que siguen siendo vigentes, según el Art. 9 Inc.
2º. Son distintas a las leyes modificatorias.

2. Interpretación judicial. Es la que realiza el juez en las causas sometidas a su


conocimiento, las que seguirán las leyes entregadas por el código, no solo para la
interpretación de este, sino de cualquier otra ley.

La integración de la ley. Para un caso específico, el juez bien podría encontrarse con la
situación de que no existan normas precisas en el ordenamiento positivo relativa a la
materia que conoce. Como en el COT y en la CPR se contempla que los tribunales no
podrán excusarse de ejercer sus funciones aún a falta de ley que resuelva el conflicto, el
asunto deja de ser un problema de interpretación para transformarse en uno de
integración de la ley. Luego, como señala el CPC en los requisitos de la sentencia, bien
deberán llevar la enunciación de leyes y, en su defecto de los principios de equidad, con
arreglo de los cuales de pronuncia el fallo. Integrar la ley entonces significa, en caso de
carencia de ellas, conocer y resolver el asunto conforme a la equidad natural y a los
principios del espíritu general de la legislación, ello en el entendido que la equidad es el
fundamento de la justicia. Se contemplan en el CC en el Art. 24.

Reglas de interpretación entregadas por el CC. Art. 19 al 24.

Art. 19. Cuando el sentido de la ley es claro, no se desatenderá su tenor literal, a


pretexto de consultar su espíritu.
Pero bien se pueden, para interpretar una expresión obscura de la ley, recurrir a su
intención o espíritu, claramente manifestados en ella misma, o en la historia fidedigna de
su establecimiento.

Este precepto es claramente emanado de la escuela de la exégesis. En todo caso la


claridad debe darse en el sentido de la ley, más que en su literalidad. Es el punto de
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

partida de la interpretación, es decir, la literalidad es el primer elemento por considerar.

Art. 20. Las palabras de la ley se entenderán en su sentido natural y obvio, según el uso
general de las mismas palabras, pero cuando el legislador les haya definido
expresamente para ciertas materias, se les dará en éstas su significado legal.

Art. 21. Las palabras técnicas de toda ciencia o arte se tomarán en el sentido que le den
los que profesan la misma ciencia o arte; a menos que aparezca claramente que se han
tomado en sentido diverso.

Art. 22. En contexto de la ley servirá para ilustrar el sentido de cada una de sus partes,
de manera que haya entre todas ellas la debida correspondencia y armonía. Los
pasajes obscuros de una ley pueden ser ilustrados por medio de otras leyes,
particularmente si versan sobre el mismo asunto.

Art. 24. En los casos en que no pudieren aplicarse las reglas de interpretación
precedentes, se interpretarán los pasajes obscuros o contradictorios del modo más
conforme al espíritu general de la legislación y a la equidad natural.

Finalidad de la interpretación. Las reglas entregadas por el CC para la interpretación


tienen como tarea única el encontrarle el sentido a la ley. Este sentido es la
correspondencia entre la generalidad de la ley y los antecedentes específicos del caso
particular, que permitan dar a éste una solución de justicia.

Criterios de interpretación. Hay dos criterios, uno subjetivo o histórico que trata de
reconstruir el pensamiento o voluntad del legislador; y uno objetivo o normativo, que
tiende a buscar la significación propia de la ley, siendo esta última la preponderante,
sobre todo cuando el Art. 19 se refiere al sentido “de la ley” y no al que le dio el
legislador. Solo atiende a la historia en el Inc. 2º del Art. 19 y solo para efectos de
recurrir a la intención o espíritu de la ley.

Elementos de interpretación. Hay 5: el gramatical o literal, el histórico, el lógico, el


sistemático y el supletorio de la integración de la equidad natural y del espíritu general de
la legislación.

1. Elemento Gramatical. Contenido en el Art. 19, busca la semántica y la sintaxis de la


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

norma en ella misma, en su literalidad. Asimismo, el Art. 20 y 21 establecen que las


palabras se tomarán en su sentido natural y obvio, ello no es precisamente la definición
de la RAE, sino más bien al significado que se le atribuye a dicha palabra en el medio
que se emplea. Primarán eso sí, las definiciones legales, pero a falta de ellas, se tomarán
en el sentido general y popular, como señala el Art. 51. Ya cuando se trata de palabras
específicas o técnicas de una ciencia o arte, se tomarán en dicho sentido especial, a
menos que aparezca que se han tomado en un sentido diverso.

2. Elemento Histórico. Contemplado en el Inc. 2º del Art. 19, se refiere a la historia


fidedigna del establecimiento de la ley, la cual sirve para fijar su intención o espíritu, es
decir, los objetivos de la ley, lo que se aplicará supletoriamente cuando si sentido literal
no sea claro. Es buscar los objetivos de la ley y no la intención del legislador.

3. Elemento Lógico. Consiste en interpretar buscando la concordancia que debe existir


entre diversas normas o partes de esta. Es lo que entiende como la intención en el Inc. 2º
del Art. 19, o como el contexto de la ley, en el Art. 22, el cual deberá ser armónico, según
mandato de la misma disposición.

4. Elemento Sistemático. Acá se busca más allá de la propia ley interpretada, analizando
otras leyes, particularmente si versan sobre el mismo asunto, como ordena el Art. 22 Inc.
2º.

5. Elemento del espíritu general de la legislación y de la equidad natural. Contenido en el


Art. 24 y con un significado claramente supletorio, en cuanto a que se recurrirá a él solo
en los casos a que no pudieren aplicarse las reglas de interpretación precedentes, lo
cierto es que la equidad está finalmente en todos los otros elementos, como fundamento
de la justicia.

Otras normas para considerar son: Art. 4, en cuanto a que los códigos especiales primarán
por sobre la ley general, del mismo modo que el Art. 13, en cuanto a que las
disposiciones relativas a una cosa o negocio en particular prevalecen por sobre las
disposiciones generales de la misma ley. Luego, el Art. 23, relativo a las disposiciones
que siendo favorables u odiosas no serán por ello restringidas o ampliadas en su
interpretación. De todo ello es que obtenemos que en general, hay dos procedimientos de
interpretación: uno de la ley general y uno de la ley específica
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Razonamiento jurídico en la interpretación. Antes se aplicaba la lógica pura, es decir,


hacer contrarrestar la norma con el hecho, pero ello por carecer de matices no siempre
entrega una interpretación correcta. Se agregan entonces otro tipo de razonamientos,
como el dialéctico (que supone premisas de ley-hechos, pero no dadas por ciertas, como
las que invoca el abogado al juez); o los retórico-argumentativos (que explican lo que
parece ser más justo o más de acuerdo a situaciones similares). Aun sigue prefiriéndose el
sistema de interpretación objetivo, que acomoda a la norma (y no a la intención del
legislador), a la realidad necesaria.

La costumbre

Es también una fuente formal del derecho, ya que su origen es previo a la ley y de hecho
constituye su origen, en forma de que la norma jurídica recoge el uso consuetudinario
social que resuelve ciertas situaciones, fijándole, dándole claridad y fuerza obligatoria.
En general, como fuente de derecho, nos referimos a la costumbre jurídica, es decir el uso
o práctica habitual que ha adquirido fuerza de ley, cumpliendo según la doctrina alemana
con los siguientes requisitos:

1. Que sea un uso social de carácter general, dentro de un ámbito determinado.


2. Que sea uniforme.
3. Que sea constante.
4. Que tenga duración o permanencia en el tiempo.
5. Que tenga un sustrato jurídico, esto es que se obre con la intención de crear,
mediante dicho comportamiento, una norma jurídica o el cumplimiento de un
deber jurídico.

Son en general elementos objetivos y subjetivos, por lo que es costumbre jurídica la


realización durante un espacio de tiempo de actos uniformes y constantes en un territorio
determinado (objetivos) con la convicción de obrar jurídicamente, comportamiento que
es aceptado por la comunidad (subjetivos). Una definición legal de costumbre la
encontramos no el CC sino en el C.Com., el que en su Art. 4 señala que las costumbres
mercantiles son tales cuando los hechos que las constituyen son uniformes, públicas,
generalmente ejecutados en la República o en una determinada localidad, y reiterados
por un largo espacio de tiempo, que se apreciará prudencialmente por los juzgados de
comercio.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Es distinta la costumbre a la ley en cuanto a que esta última representa un acto emanado
del legislador, mientras que la costumbre se origina en los usos del cuerpo social.
También difieren en cuanto al cese de sus efectos, ya que le ley exige la derogación,
mientras que la costumbre desaparece cuando se acaban cualquiera de los elementos que
la constituyen. Del mismo modo, la ley rige en el acto, mientras que la costumbre exige
la reiteración de la conducta en un largo espacio de tiempo

Suele dividirse la costumbre en tres clases: Según o conforme a ley; fuera de la ley y
contra de la ley (secundum legem; extra legem; contra legem). Primeramente, la
costumbre según ley consiste en maneras uniformes de interpretar y aplicar la ley, la que,
si emana de los tribunales de justicia, se denomina costumbre jurisprudencial. Luego, la
costumbre fuera de la ley viene a complementar el derecho escrito, por lo que se aplica
cuando la ley se remite a ella o cuando pasa a formar parte del contenido de los contratos
(de la ley del contrato). Finalmente, la costumbre contra ley es aquella que deja sin
aplicación o infringe un precepto legal, la que no es en ningún caso válida porque, como
sabemos, para dejar sin efecto una ley solo procede la derogación como medio y su
desuso no se considera derogación; y, porque el infringir un precepto legal trae consigo
consecuencias jurídicas que les sancionan.

Valor de la Costumbre. El Art. 2 CC señala que la costumbre no constituye derecho sino


en los casos en que la ley se remite a ella. La ley en muy pocas ocasiones se remite a la
costumbre, lo que lleva a que la aplicación de ella en materias civiles sea casi nula.
Algunas de las disposiciones que se refieren a la costumbre son:

1. De la ocupación, Art. 608 Inc. 2º. Relativo a los animales domésticos que mientras
conservan la costumbre de volver al amparo o dependencia del hombre, siguen la regla
de los animales domésticos, y perdiendo esta costumbre vuelven a la clase de los
animales bravíos.

2. De las asignaciones forzosas. Art. 1198 Inc. Final. De las imputaciones de donaciones
y legales a la legítima, salvo los gastos educacionales y los presentes hechos a un
descendiente con ocasión de su matrimonio, ni a otros regalos de costumbre.

3. Relativas al arrendamiento (Arts. 1938, 1940, 1944, 1951, 1958). Ello en cuanto a que
el arrendatario es obligado a usar de la cosa según los términos o espíritu del contrato;
y no podrá en consecuencia hacerla servir a otros objetos que los convenidos, o, a falta
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

de convención expresa, aquellos a que la cosa es naturalmente destinada, o que deban


presumirse de las circunstancias del contrato o de la costumbre del país (1938). Luego,
el pago del precio o renta se hará en los periodos estipulados, o a falta de estipulación,
conforme a la costumbre del país y no habiendo estipulación ni costumbre fija, según las
reglas que se siguen… (1944). Si no se ha fijado tiempo para la duración del arriendo, o
si el tiempo no es determinado por el servicio especial a que se destina la cosa
arrendada por la costumbre, ninguna de las dos partes podrá hacerlo cesar sino
desahuciando a la otra, esto es, notificándoselo anticipadamente. (1951). Si nada se ha
estipulado sobre el tiempo del pago, se observará la costumbre del departamento (1986).

4. Del mandato. Art. 2117, de las remuneraciones del mandatario. El mandató podrá ser
gratuito o remunerado. La remuneración (llamada honorario) es determinada por
convención de las partes, antes o después del contrato, por la ley la costumbre o el juez.

5. De los contratos. Art. 1546, de la ejecución de los contratos. Los contratos deben
ejecutarse de buena fe, y por consiguiente obligan no solo a los que en ellos se expresa,
sino a todas las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación o que
por la ley o la costumbre pertenecen a ella. Por lo cual, la costumbre pasa a formar parte
del contenido de los contratos, constituyendo un elemento de lo que se denomina la ley
del contrato, aunque no sea necesaria la mención de los contratantes para que las
costumbres vigentes pasen a formar parte de él, ni siquiera la consciencia de que ellas
existen, ya que se incorporan al contrato por el solo ministerio de la ley, lo que condice
en que las cláusulas de uso común se presumen, aunque no se expresen (1563 Inc. 2º). De
esta manera la costumbre si es considerada dentro del ordenamiento jurídico.

Luego, en el C. Com se señala expresamente en su Art. 4 que las costumbres mercantiles


suplen el silencio de la ley. Sumado a ello y distinto al CC que no fija normas de prueba
para la costumbre, el C.Com si las da en su Art. 5, señalando que no constando a los
juzgados de comercio que conocen de una cuestión entre partes la autenticidad de la
costumbre que se invoque, sólo podrá ser probada por alguno de estos medios: 1º. Por
testimonio fehaciente de dos sentencias que, aseverando la existencia de la costumbre,
hayan sido pronunciadas conforme a ella; 2º. Por tres escrituras públicas anteriores a
los hechos que motivan el juicio en que debe obrar la prueba. Destacamos que la
costumbre solo deberá ser probada cuando no le conste ella a los juzgados, por lo que, si
es pública y notoria, no requerirá de prueba. Luego, en su art. 6 se señala que las
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

costumbres mercantiles servirán de regla para determinar el sentido de las palabras o


frases técnicas del comercio y para interpretar los actos o convenciones mercantiles. En
materia penal la costumbre no tiene cabida bajo ningún supuesto por la exigencia o
principio de legalidad en su aplicación.

La Costumbre Jurisprudencial. El Art. 3 CC señala que las sentencias judiciales no


tienen fuerza obligatoria sino respecto de las causas en las que actualmente se
pronunciaren, ello no obstante la posibilidad de generar una jurisprudencia uniforme
sobre una materia, que, si bien no es obligatoria, constituye un antecedente de gran
importancia, sobre todo en la aplicación e interpretación de la ley, más aún si esta emanó
de la CS. No obstante, bien cabe la posibilidad que, aún emanando del más alto tribunal
ordinario del país, no sean sus sentencias concordantes o uniformes, aunque sus cambios
se deban principalmente a la consideración de nuevas realidades del medio social. Se han
referido a todos los temas posibles y muchas veces han contribuido, mediante la
aplicación e interpretación de ciertas normas a la solución de conflictos que la ley no ha
previsto, lo que lleva a los autores a cuestionarse si la jurisprudencia, en general, es o no
una fuente formal del derecho, es decir, si crea o no derecho. Cabe señalar que, para el
sistema anglosajón, basado en el common law y la equalty los precedentes
jurisprudenciales son obligatorios; distinto a lo que ocurre en los sistemas codificados
como el nuestro, donde la fuerza de la jurisprudencia varía, según sea la nación, ya que
en México y en Francia las sentencias si son obligatorias para ciertos casos y cuando
emanan de los tribunales superiores de justicia. Para el caso chileno, la disposición del
Art. 3 es lapidador, por lo cual se puede decir que no constituye una fuente formal de
derecho la jurisprudencia, por no ser obligatoria ni general. Ahora bien, si podemos
entender que se crea derecho en cuanto a que la aplicación de la norma, que ha sido
creada en abstracto, cobra vida mediante el pronunciamiento que hace el juez, por lo que,
para los particulares afectos a dicha resolución, si crea efectivamente derecho y es una
fuente formal del mismo.

En general de las sentencias que emanan jurisprudencia, son de las que el CPC ha
definido como las definitivas, diciendo en su Art. 158 que son aquellas que ponen fin a la
instancia y resolviendo la cuestión o asunto que ha sido objeto del juicio, la cual,
transcurridos los plazos legales o si en improcedencia, desecho o fallo de los recursos,
producirá el efecto de cosa juzgada (174 CPC), que podrá alegarse como acción y como
excepción, siendo la acción la que corresponde a aquel cuyo favor se ha declarado un
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

derecho en el juicio, para el cumplimiento de lo resuelto o para la ejecución del fallo; y,


la excepción la que puede alegarse por el litigante que haya obtenido en el juicio y por
todos aquellos a quienes según la ley aprovecha el fallo, siempre que entre la nueva
demanda y la anteriormente resuelta haya: 1º. Identidad legal de personas. 2º identidad
de la cosa pedida. 3º identidad de la causa de pedir4.

CAPÍTULO III
LOS SUJETOS DEL DERECHO

Persona y relación jurídica

El primer elemento de la relación jurídica son los sujetos de derecho, ello entendido que
relación supone a dos sujetos jurídicamente unidos, por lo que son indispensables en ella.
Los sujetos de derecho son las personas, lo que significa la posibilidad de ser sujeto en
una relación jurídica. Cuando un sujeto llega a ser sujeto de una relación, de un derecho,
se dice que es titular de este. Se dividen en sujetos activos y pasivos, es decir, acreedores
y deudores. Para el CC, según el Art. 54, las personas son naturales o jurídicas.

Las personas naturales

Concepto y existencia. Las personas naturales son los hombres, el ser humano. Ya el Art.
55 determina que son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera
que sea su edad, sexo o condición. Divídanse en chilenos y extranjeros¸ lo que es reflejo
de un principio de igualdad contenido en el código, ello sumado a otras reformas como la
derogación de la muerte civil contenida en los Art. 95 a 97.
Las personas naturales, los hombres, principian al nacer, por lo que el nacimiento
constituye el inicio de la personalidad natural. Como dispone el Art. 74 con una triple
exigencia, la existencia legal de toda persona principia al nacer, esto es al separarse
completamente de su madre. La criatura que muere en el vientre materno, o que perece
antes de estar completamente separada de su madre, o que no haya sobrevivido a la
separación un momento siquiera, se reputará no haber existido jamás. No se exige la
viabilidad de la criatura, como en otras legislaciones, sino solo los tres requisitos que ahí
se expresan:

4
La cosa pedida es el beneficio jurídico perseguido en el juicio. La causa de pedir es el fundamento
inmediato del derecho deducido en juicio.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

1. Que se haya separado de su madre


2. Que su separación haya sido completa, esto es cortándose el cordón umbilical
3. Que sobreviva un momento siquiera. Algunos autores señalan que debe respirar.

Aunque se dice que la criatura que no llena uno de los requisitos se reputa no haber
existido jamás, lo cierto es que la legislación no ha sido indiferente, por lo que acorde a la
normativa constitucional y penal, el Art. 75 establece que la ley protege la vida del que
está por nacer, sumado a que por disposición del Art. 77 los derechos que se deferirían a
la criatura que está en el vientre materno, si hubiese nacido y viviese, estarán en
suspenso hasta que el nacimiento se efectúe. Y si el nacimiento constituye un principio de
existencia, entra el recién nacido en el goce de dichos derechos, como si hubiese existido
al tiempo en que se defirieron, lo que está acorde a la validez de las cláusulas
testamentarias hechas a personas que no existen al momento de abrirse la sucesión, por
ejemplo.

La muerte. Implica el fin de la existencia jurídica de la persona natural. Reconocemos dos


clases para efectos de las personas naturales: la muerte natural y la muerte presunta

1. La muerte natural. Como señala el Art. 78, la persona termina en la muerte natural. La
muerte es la terminación de las funciones vitales del individuo. Hoy se contempla el
concepto de muerte clínica, que apunta aquel sujeto que es mantenido vivo por medios
artificiales, pero ha perdido toda consciencia o proceso intelectual, por lo cual se
denomina también muerte cerebral. Es relevante ello para la ley de donaciones de
órganos, en cuando a que exige el certificado de defunción que compruebe, relativo al
donante, que haya una abolición total e irreversible de todas las funciones encefálicas, lo
que se acreditará mediante la certeza diagnóstica de la causa del mal y, a lo menos, dos
evidencias electroencefalográficas.

La ley reconoce la posibilidad de las personas que pueden morir en el mismo acto, que
define como comurientes. La ley en su Art. 79 señala que si por haber perecido dos o
más personas en un mismo acontecimiento, como un naufragio, incendio, ruina o batalla,
o por otra causa cualquiera, no pudiere saberse el orden en que han ocurrido sus
fallecimientos, se procederá en todos casos como si dichas personas hubiesen perecido
en un mismo momento, y ninguna de ella hubiese sobrevivió a las otras.

La muerte, en general, es un hecho jurídico natural o propiamente tal, es decir,


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

involuntario, que acarrea una serie de consecuencias jurídicas desde la fecha en que
acaece, tomándose para ello la partida de defunción que entrega el Registro Civil.
Algunos de los efectos jurídicos que acarrea la muerte son:

a. La apertura de la sucesión.
b. La extinción de los derechos intransferibles.
c. El término de los contratos intuito personae, como el mandato o la sociedad.
d. La disolución del matrimonio.
e. Se extingue la oferta en la formación del consentimiento.
f. Determina la emancipación de los hijos, si no existe madre que pueda ejercer la patria
potestad del padre fallecido, o si ella la ejercía y fallece.
g. Término de algunas instituciones como las guardas o albaceazgo.
h. Extinción de algunas acciones civiles, como la acción de nulidad o divorcio en materia
de matrimonio.

2. La muerte presunta. En general, se presume la muerte de una persona que ha


desaparecido y de quien no se tienen noticias en un lapso de tiempo, ignorándose si vive,
cumpliendo con los demás requisitos que establece la ley, debiendo declarar el juez,
mediante sentencia judicial, la presunción de muerte de una persona, a petición de
cualquier persona interesada. Se trata en los Art. 80 al 94 CC.

Se distinguen tres periodos: el de mera ausencia; el de posesión provisoria de bienes del


desparecido (que no siempre está) y el de posesión definitiva de los mismos.
Inicialmente, el de mera ausencia comienza desde que dejaron de tenerse noticias del
desaparecido, por lo que importa proteger sus intereses, de manera que la administración
de sus bienes pasa a quien él hubiera dejado para ello o por algún representante legal, y,
en caso de no existir, determinando un curador de bienes del ausente. Este periodo dura 5
año o solo 1 si la desaparición es durante un sismo o catástrofe.; o solo 6 meses si
provino de la pérdida de una nave o aeronave.

El segundo periodo, de la posesión provisoria de los bienes del desparecido, procede en


la generalidad de quien desaparece, pero en los casos en que la desaparición sea por un
sismo o catástrofe, por la pérdida de una nave o aeronave o por haber recibido una herida
grave en guerra u otro peligro semejante, es que se pasa de inmediato a la posesión
definitiva de los bienes del desaparecido. Ambos estados son consecuencia de la
declaración de la muerte presunta, lo que requiere acreditar:
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

i. La ausencia, no bastando solo que no esté físicamente, sino que no se tenga noticia
alguna habiéndose realizado todas las gestiones posibles para encontrarle.
ii. La citación del desaparecido, mediante tres publicaciones en el DO, corriendo más de
dos meses entre cada citación
iii. Que se oiga al defensor de ausentes
iv. Que hayan transcurrido los plazos que la ley señala, pudiendo pedirse a lo menos tres
meses luego de la última citación.
v. Que la sentencia se publique en el DO, fijándose el motivo presuntivo de la muerte y la
fecha presuntiva de la misma. Acá la norma general es fijar el primer bienio contado
desde la fecha de las últimas noticias, como fecha; aunque excepcionalmente, si se
produjo la muerte a causa de haber sido gravemente herido en guerra u otro riesgo
semejante, o asimismo, cuando se trate de la pérdida de una nave o aeronave, se fijará
como día presuntivo aquel en que haya existido la acción de guerra y si no es claro, fijar
un día medio entre el principio y fin de la época en que pudo ocurrir el suceso. Si se trata
de un sismo o catástrofe el día de este será la fecha que se fijará como de muerte
presunta, siendo la segunda excepción a la regla general del bienio.

Las consecuencias de esa declaración, como se dijo, son la posesión definitiva o


provisoria de los bienes del desaparecido. Si se emite el decreto de posesión provisoria,
ello trae diversas consecuencias, como poner término a la sociedad conyugal o de
participación en los gananciales, producir la emancipación de los hijos, la publicación y
apertura del testamento (Art. 84) y la autorización de vender bienes muebles en pública
subasta (Art. 88). Puede terminar este decreto por reaparición del desaparecido o por
decretarse la posesión definitiva de los bienes del desparecido. Este último es dictado
siempre a 10 años de las últimas noticias del desaparecido, o solo a 5 si se prueba que el
desaparecido tenía 70 años a la fecha de la desaparición o si murió a causa de una herida
grave en guerra u otro peligro semejante, por un sismo o catástrofe o por la pérdida de
una nave o aeronave. En general, produce la disolución del matrimonio, la apertura de la
sucesión, la exigibilidad de los derechos sujetos a la muerte del desaparecido permite la
partición de bienes, se cancelan las cauciones. Etc. Podrá rescindirse este decreto si
reaparece el desaparecido o bien si aparece un pariente o legitimario habido durante el
desaparecimiento, pudiendo pedirla el reaparecido o cualquiera interesado, dentro de los
plazos de prescripción para estos últimos (Art. 94 Nº2). De esta manera, si es rescindido
el decreto de posesión definitiva, los herederos deben devolver las cosas en el estado en
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

que estaban, permaneciendo los derechos reales constituidos en ellas (Art. 94 Nº4) o bien
devolver lo que recibieron por ellas, si estaban de buena fe. El haber sabido y ocultado la
verdadera muerte del desaparecido o su existencia, constituye mala fe. El reaparecido no
tiene derecho contra terceros.

Atributos de la personalidad

Son los elementos inherentes al concepto mismo de personalidad, que imponen no solo
derechos, sino también deberes y cargas. Se adquieren desde el momento en que se tiene
la personalidad jurídica, no pudiendo ser negados o despojados, ya que están por sobre la
voluntad del sujeto. Son, patrimonialmente, bienes extrapatrimoniales, aunque ello no
obsta a la posibilidad de recibir perjuicios si son lesionados. En general son 6 (aunque el
autor Ducci reconoce 7): nombre, capacidad, nacionalidad, domicilio, estado civil,
patrimonio y derechos de la personalidad.

1. El nombre

Es la designación que sirve para individualizar a una persona en la vida social y jurídica.
Se constituye por dos partes, el nombre propiamente tal o pronombre, que la identifica
dentro de un grupo familiar; y el nombre patronímico o de la familia, que señala que
pertenecen a un grupo familiar, los que en conjunto conforman la individualización de
una persona en el cuerpo social. No se reglamenta en el CC, aunque muchas
disposiciones hablen de ella, civiles y penales, en general cualquiera que señale la
necesidad de expresar un nombre, como las relativas a las partidas de nacimiento regidas
en la ley 4.808 del Registro Civil, en las que se exige que la inscripción contendrá los
nombres y apellidos del recién nacido, el nombre de quien requiera la inscripción o la
prohibición de imponer nombres extravagantes, ridículos, impropios o equívocos. Como
bien extra-patrimonial que es indivisible, irrenunciable, incomerciable, intransferible e
intransmisible, inembargable y, por regla general, inmutable, ya que existe la posibilidad
de cambiarlo fundados en que éstos sean ridículos y menoscaben moral o materialmente a
una persona, cuando una persona sea conocida a lo menos por cinco años en su nombre
civil por un nombre distinto, para que la inscripción no haga manifiesta una filiación
ilegítima, cuando se determine una filiación para una persona que tiene el mismo apellido
dos veces, y, actualmente, para aquellas personas que tienen apellidos en otros idiomas
que deseen traducirlos o cambiarlos.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Comúnmente se adquiere por la filiación, sobre todo el patronímico, pero ello es solo una
mera tradición o costumbre jurídica, ya que los apellidos no crean filiación o, al revés, la
filiación no se representa por el acto de obtener el patronímico o apellido, sino por el acto
del reconocimiento. La inscripción es la que determinará el nombre del sujeto. En este
orden de ideas, en Chile no se exige que la mujer casada adquiera el apellido del marido
como propio, pudiendo conservar el suyo.

También se destaca en esta parte al seudónimo, que es un nombre imaginario que


voluntariamente adopta una persona para esconder o caracterizar su verdadera
personalidad en una actividad determinada, usado comúnmente en obras literarias,
llegando muchas veces a ser conocidas como tal (Gabriela Mistral), por lo que también
sirve para un proceso de identificación de una persona, ya que, si bien no es reconocido
por la ley de Registro civil, si lo es por la de propiedad intelectual, ya que señala la obra
seudónima o el autor seudónimo en varias disposiciones, de manera que corresponderán a
esas personas el derecho de autor, esto es, los derechos patrimoniales y morales que
protegen el aprovechamiento, la paternidad e integridad de la obra. Bajo este supuesto, el
seudónimo es intransferible, pero si transmisible.

2. La capacidad

Al adquirir personalidad, el ser humano puede ser sujeto de relaciones jurídicas y titular
de derechos. La capacidad de goce es precisamente la posibilidad de ser titular de
derechos, lo que no obsta a que tenga la capacidad de ejercerlos personalmente, ya que
ello es la capacidad de ejercicio. La regla general según el 1446 es que todas las personas
son legalmente capaces, excepto los que la ley declara como incapaces, que se tratan en
el artículo siguiente, consideradas en base a la carencia de discernimiento para actuar en
la vida jurídica de manera válida o correcta. Se reconocen dos tipos de incapacidad: la
absoluta y la relativa, lo que trae aparejado las condiciones mediante las que existe
posibilidad de actuar en la vida del derecho.

Los incapaces absolutos son los dementes, los impúberes y los sordos y sordomudos que
no pueden darse a entender claramente. Estos solo pueden actuar en la vida del derecho
mediante solamente representados. Los incapaces relativos son los menores adultos
(Art.26) y los disipadores (Art. 445). Pueden actuar representados o mediante
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

autorización. Cuando se habla de representación, hablamos de representación legal y no


de la representación del 1448 que es voluntaria. Nos remitimos a los representantes
legales del Art. 43 CC. Se reconocen otras incapacidades que se denominan especiales o
específicas que apuntan a la imposibilidad de una persona capaz legalmente de celebrar
ciertos actos, por lo que más que incapacidades son prohibiciones.

3. La nacionalidad

La nacionalidad es el vínculo jurídico que une a una persona con un Estado determinado,
el cual crea derechos y deberes recíprocos, estando estos últimos contenidos
principalmente en la Constitución, como son respetar a Chile y sus emblemas, honrar a la
patria, realizar el servicio militar y en respetar el ordenamiento jurídico. Asimismo, los
derechos entregados por la nacionalidad están también en la Constitución y que se
refieren a todas las garantías constitucionales que se disponen.

Determinado que es el vínculo jurídico que une al Estado con una persona, podemos
hablar de que estos son los nacionales y, por tanto, los chilenos. Para el CC son chilenos
los que la Constitución declara como tales. Los demás son extranjeros (Art. 56), por lo
que debemos remitirnos a la Constitución en esta parte, señalando en su Art. 10 que son
chilenos: los nacidos en el territorio chileno, los nacidos en el extranjero de padre o
madre chileno, los que hubieren obtenido la nacionalidad por gracia o por carta de
nacionalización. Asimismo, también puede perderse e incluso renunciarse, pero ello
cuando se tenga otra nacionalidad, extranjera.

Si bien el Art. 54 señala que las personas se dividirán en chilenas y extranjeras, lo cierto
es que el Art. 57 determina que la ley no reconoce diferencias entre el chileno y el
extranjero en cuanto a la adquisición y goce de los derechos civiles que regla este
código, lo que condice con lo dicho en el Art. 14 en cuanto la ley es obligatoria para
todos los habitantes de la República, incluso extranjeros. Existen muy pocas excepciones
en las que se hacen diferencias entre chilenos y extranjeros para efectos de aplicación de
la ley, como el Art. 15 que solo se extiende a favor de los chilenos o el 611 que permite
solo a chilenos y extranjeros domiciliados el pescar en el mar territorial, etc.

4. El domicilio

Es el asiento jurídico de una persona para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

de sus obligaciones. Según el Art. 59 el domicilio consiste en la residencia acompañada,


real o presuntamente, del ánimo de permanecer en ella. Divídase en político y civil. El
domicilio político es el relativo al territorio del Estado en general. El que lo tiene o
adquiere es o se hace miembro de la sociedad chilena, aunque conserve la calidad de
extranjero. La constitución y efectos del domicilio político pertenece al derecho
internacional, ello según el Art. 60, lo que significa que la persona se encuentra
vinculada al país entero y no a una parte de él, sino a la sociedad chilena, lo que condice
con el Art. 14 y el 57, como principios de igualdad. Por otra parte, el domicilio civil,
según el Art. 61 y 62, es el relativo a una parte determinada del territorio del Estado. El
lugar donde un individuo está de asiento, o donde ejerce habitualmente su profesión u
oficio, determina su domicilio civil o vecindad, por tanto, corresponde solo a una parte
del territorio determinada, siendo una determinación del domicilio político.

Como puede verse, a partir el Art. 59, hay dos elementos en el concepto de domicilio: la
residencia y el ánimo de permanecer en ella, comprendiendo un factor objetivo y uno
subjetivo, siendo este último, es decir, el ánimo de permanencia el más importante para
determinar el domicilio, pudiendo ser real o presunto. De estos elementos puede
distinguirse tres conceptos distintos.

- La habitación o morada es la relación de hecho de una persona con un lugar


donde permanece y generalmente pernocta, de manera accidental, ocasional o
transitoria, como el habitante de un hotel.
- La Residencia es una noción concreta, porque implica la idea de algo establecido,
es decir, la permanencia física de una persona en un lugar determinado de manera
habitual, aunque no todo el tiempo deba estar allí. Según el 68 la mera residencia
hará las veces de domicilio civil respecto de las personas que no tuvieren
domicilio civil en otra parte.
- El Domicilio es la intención de una persona de temer el lugar de su residencia
como asiento de vida social y jurídica

Presunciones de domicilio. Hay presunciones positivas y negativas. El 62, ya visto que


determina el domicilio civil, es una presunción positiva, así también la del Art. 64, que
establece que se presume desde luego el ánimo de permanecer y avecindarse en un lugar,
por el hecho de abrir en él tienda, botica, fábrica, taller, posada, escuela u otro
establecimiento durable, para administrarlo en persona; por el hecho de aceptar en
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

dicho lugar un cargo concejil, o un empleo fijo de los que regularmente se confieren por
largo tiempo; y por otras circunstancias análogas. Presunciones negativas son las del 63,
en cuanto a que no se presume el ánimo de permanecer ni se adquiere,
consiguientemente, domicilio civil en un lugar, por el solo hecho de habitar un individuo
por algún tiempo casa propia o ajena en él, si tiene en otra parte su hogar doméstico o
por otras circunstancias aparece que la residencia es accidental, como la del viajero, o
la del que ejerce una comisión temporal, o la del que se ocupa en algún tráfico
ambulante. Luego, el 65 establece otra negativa en cuanto a que el domicilio civil no se
muda por el hecho de residir el individuo largo tiempo en otra parte, voluntaria o
forzadamente, conservando su familia y el asiento principal de sus negocios en el
domicilio anterior, aun siendo confinado o desterrado.

Clasificación del domicilio.

1. Domicilio político y civil, ya visto

2. Domicilio general y especial, según sea el domicilio par todas sus relaciones o solo
para algunas determinadas, aunque generalmente el domicilio especial tiene un origen
convencional, como el del contrato de fianza del Art. 2350.

3. De diferencian, en todo caso, las personas, en domiciliadas y transeúntes, según el Art.


58.

4. Domicilio legal, convencional y real, según su origen. Legal es el impuesto por la ley a
determinadas personas, sea por la dependencia que tienen respecto de otras o por el cargo
que desempeñan, como los menores que viven bajo patria potestad, que según el Art. 72,
sigue el domicilio paterno o materno¸ según el caso, y el que se halla bajo tutela o
curaduría, el de su tutor o curador, y también en el caso del Art 73 que establece que el
domicilio de una persona será también el de sus criados y dependientes que residan en la
misma casa que ella. Un caso de domicilio legal es el que tienen los obispos, curas y
otros eclesiásticos obligados a una residencia determinada, que tendrán su domicilio en
ella (Art. 66), o la obligación de los jueces de residir constantemente en la ciudad o
población donde tenga asiento el tribunal en el que deban prestar sus servicios (311
COT).

Luego, el de origen convencional es el caso del Art. 69, en cuanto se podrá en un


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

contrato establecer de común acuerdo un domicilio civil especial para los actos
judiciales o extrajudiciales a que diere lugar el mismo contrato, el cual es inmutable
unilateralmente por pasar a formar parte del contrato y, por tanto, parte de la ley emanada
por el mismo (1545). Se estipula en el Art. 1589 que, si hubiere mudado de domicilio el
acreedor o el deudor entre la celebración del contrato y el pago, se hará siempre éste en
el lugar en que sin esa mudanza correspondería, salvo que las partes dispongan de
común acuerdo otra cosa, permaneciendo el domicilio convencional o, en caso contrario,
subsiste la regla general del pago que es el domicilio del deudor. En ese sentido, este
origen de domicilio es limitado en cuanto a materia, que es solo la del contrato en la que
se estipula, y también en cuanto a tiempo, ya que solo dura mientras tenga efecto el
contrato.

Finalmente, el domicilio real, voluntario o de hecho es la regla general y concuerda con


el concepto del Art. 59, es decir, es la idea de la residencia con el ánimo de permanecer
en ella. Como es un hecho material, admite todo tipo de pruebas.

Pluralidad de domicilios. Contenido en el Art. 67, cuando concurran en varias secciones


territoriales, con respecto a un mismo individuo, circunstancias constitutivas de
domicilio civil, se entenderá que en todas ellas lo tiene; pero si se trata de cosas que
dicen relación especial a una de dichas secciones exclusivamente, ella sola será para
tales casos el domicilio civil del individuo, lo que cobra especial importancia a propósito
de las personas jurídicas.
Importancia del domicilio. Radica en fijar para las personas el lugar en que habitualmente
deben ejercer sus derechos y cumplir sus obligaciones, como las disposiciones relativas al
pago que en los Art. 1587 a 1589.

Art. 1587. El pago debe hacerse en el lugar designado por la convención


Art. 1588. Si no se ha estipulado lugar para el pago y si se trata de un cuerpo cierto, se
hará el pago en el lugar en que dicho cuerpo existía al tiempo de constituirse la
obligación.
Pero si se trata de otra cosa se hará el pago en el domicilio del deudor.
Art. 1589. Si hubiere mudado de domicilio el acreedor o el deudor entre la celebración
del contrato y el pago, se hará siempre éste en el lugar en que sin esa mudanza
correspondería, salvo que las partes dispongan de común acurdo otra cosa.

También cobra importancia en materia sucesoria en cuanto a que la sucesión se abre en el


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

último domicilio del causante, reglándose por la ley del lugar en que se abrió.
Procesalmente, es importante para determinar la competencia de los tribunales, siendo la
regla general el domicilio del demandado o interesado, según el Art. 134 del CPC. En
materia registral, tanto para el CBR y el Registro civil, se exige para las inscripciones la
determinación del domicilio.

5. El Estado Civil

Contemplado en el 304 y siguientes del CC (de la prueba del estado civil), se define
como la calidad de un individuo, en cuanto le habilita para ejercer ciertos derechos o
contraer ciertas obligaciones civiles, concepto confuso al hacer alusión a una especie de
capacidad. Es por ello por lo que se define doctrinalmente como “la calidad permanente
que un sujeto ocupa en la sociedad, derivada de sus relaciones de familia”, previendo que
lo permanente no es del todo cierto, ya que puede cambiar (soltero a casado, casado a
divorciado, casado a viudo, etc.). Del matrimonio y de la filiación se determinan las
calidades del estado civil, lo que constituye el parentesco, por tanto, del estado civil se
emanan una serie de derechos y obligaciones entre los sujetos, como los que hay entre los
cónyuges o los que hay entre padres e hijos. Es por esta razón que las normas que le
regulan son de orden público y que sea personalísimo, aunque si se permita la
representación voluntaria en algunos casos, como el matrimonio por mandato especial,
según el 103 CC. También es intransmisible, intransmisible, intransables, ya que dispone
el 2450 que no se puede transigir sobre el estado civil de las personas. Este carácter
personalísimo también alcanza a los bienes de las personas, por lo cual algunos derechos
patrimoniales asociados al estado civil de las personas, como el usufructo del marido
sobre los bienes de la mujer, o del padre o madre sobre los de los hijos, son
inembargables (Art. 2466). También es imprescriptible, porque las cosas que están en el
comercio solamente pueden adquirirse por prescripción, además de que no puede alegarse
ésta ante la persona que se presente como verdadero padre o madre (Art. 320).

Fuentes del Estado civil. Son tres: hechos jurídicos, actos jurídicos o sentencias
judiciales. Los hechos jurídicos son el nacimiento y la muerte (con consecuencias
previstas en la ley que no consideran opinión ni voluntad de los involucrados); los actos
jurídicos, el matrimonio y el reconocimiento; y sentencias judiciales, la sentencia de
divorcio, la que declara una filiación, etc., cualquiera emanada de un juicio que haya
tenido al Estado civil como asunto principal. Deben cumplir asimismo con los requisitos
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

del Art. 316, ello es 1º que se hayan pasado en autoridad de cosa juzgada; 2º que se
hayan pronunciado contra legítimo contradictor (que son los señalados en el 317); y 3º
que no haya habido colusión en el juicio.

Familia y parentesco. De las relaciones de filiación y matrimonio se da origen al


parentesco, de manera que familia es el conjunto de personas unidas por un lazo de
parentesco o de matrimonio, por lo que el parentesco se determina por consanguinidad y
por afinidad, pudiendo ser en línea recta o colateral, dividido en grados. La sucesión rige
hasta el sexto grado colateral, por lo que podría decirse que hasta ese punto son
jurídicamente consideradas las familias.

Respecto a los hijos son todos iguales, y según el Art. 33 tienen el estado civil de hijos
respecto de una persona aquellos cuya filiación se encuentra determinada, de
conformidad a las reglas previstas por el título VII del libro I de este código (de la
filiación). La ley considera iguales a todos los hijos, aun los adoptivos, que son hijos sin
distinción según el Art. 1 Inc. 2º de la ley 19.620, de la adopción de menores.

La importancia del parentesco radica en varios puntos como los derechos y obligaciones
entre padres e hijos y con el cónyuge, en materia sucesoria, etc.

Prueba del Estado Civil. Distinto a lo preceptuado para probar las obligaciones, el estado
civil se prueba mediante los mecanismos enunciados en el Art. 305 y siguientes y que
entrega que esta se hará mediante las partidas de nacimiento (o bautismo), matrimonio y
muerte. La edad se probará por las partidas de nacimiento o bautismo y de muerte. Estas
partidas tienen la validez de instrumento público, es decir, el autorizado con las
solemnidades legales por el competente funcionario (art. 1699). De ellos se presumirá su
autenticidad (Art. 306). Todos ellos emanan del Registro Civil, regulado por la ley 4.808
de 1930, que son los que llevan los libros de nacimiento, matrimonios, defunciones y,
actualmente, los registros de vehículos motorizados y otras funciones relativas a
posesiones efectivas.

Cuando no exista partida, podrán usarse otros medios, pero jamás en contra de una o en
reemplazo de una partida que existe, sino solo cuando no exista tal. Podrá primeramente
suplirse por documentos auténticos, es decir, por instrumentos públicos y también a los
privados cuya autenticidad esté establecida, como el testamento solemne otorgado ante 5
testigos.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Otro medio por el que puede suplirse es por medio de los testigos que hayan presenciado
el hecho constitutivo de estado civil, es decir, presenciales y no de oídas. Finalmente, el
último medio supletorio es la posesión notoria del estado civil. Es una posesión distinta a
la referida a los bienes del Art. 700, ya que esta es una posesión social y no sirve para
adquirir un estado, sino para probarlo. A partir del Art. 310 y 312, se dice que la posesión
notoria del estado de matrimonio consiste principalmente en haber tratado los supuestos
cónyuges como marido y mujer en sus relaciones domésticas y sociales; y en haber sido
la mujer recibida en ese carácter por los deudos y amigos de su marido, y por el
vecindario de su domicilio en general. Luego, para que la posesión notoria de estado de
matrimonio se reciba como prueba de estado civil, deberá haber durado diez años
continuos, por lo menos. Determina por el 313, que se probará por un conjunto de
testimonios fidedignos, que lo establezcan de un modo irrefragable; particularmente en el
caso de no explicarse y probarse satisfactoriamente la falta de la respectiva partida, o la
pérdida i extravío del libro de registro, en que debiera encontrarse. Sirve solo para probar
el estado civil emanado del matrimonio y no para efectos de la filiación.

6. El Patrimonio

Es el conjunto de derechos y obligaciones de una persona susceptibles de estimación


pecuniaria. Es un atributo distinto a la capacidad, lo que determina que sea único,
inalienable, imprescriptible, inembargable e intransmisible. Sumado a ello, es universal
(universalidad jurídica compuesta por la totalidad de bienes y obligaciones de que una
persona es titular, distinto a los derechos y obligaciones mismos que la componen),
reconoce un activo y un pasivo, por lo cual no requiere precisamente de un saldo positivo
para existir, ya que tiene patrimonio aún cuando no tenga bienes. Tiene siempre origen en
la ley. Nuestro CC no lo reglamenta, pero si en muchas disposiciones lo reconoce y se
refiere a él, como en la muerte presunta cuando habla del patrimonio del desaparecido; o
del patrimonio del difunto en el 110 y 1172, ente otros. El mayor acercamiento a un
concepto está dado por el Art. 549, relativo a las personas jurídicas y, en específico, a las
corporaciones, señala que lo que pertenece a una corporación, no pertenece ni en todo ni
en parte a ninguno de los individuos que la componen, y recíprocamente, las deudas de
una corporación no dan a nadie derecho para demandarlas, en todo o parte a ninguno
de los individuos que componen la corporación, ni dan acción sobre los benes propios de
ellos, sino sobre los bienes de la corporación, lo que entrega los conceptos esenciales de
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

la idea del patrimonio, en cuanto a que la persona, en este caso jurídica, tiene un
patrimonio por si, distinto a quienes la componen.

En general, es el concepto de patrimonio el que regula y hace posible la responsabilidad


del deudor por sus obligaciones civiles, lo que está de acuerdo con la definición de
prenda general que entrega el 2465, en cuanto a que se autoriza a perseguir todos los
bienes, muebles e inmuebles, presentes o futuros, salvo inembargables, por lo que el
deudor se hace cargo de la obligación con el patrimonio que tenga a la fecha de la
exigibilidad y no de contraer la obligación. Debe aclararse que el patrimonio en si no
responde, ya que este es inembargable e inalienable, sino los bienes que contiene, o que
contendrá y de todos, no de uno en particular, salvo la constitución de algún derecho real
como la hipoteca que si autoriza la persecución de un bien en específico del patrimonio.
Del mismo modo, la regla general es que se persigan solo los bienes que están en el
patrimonio del deudor, salvo el caso de la acción pauliana. Del mismo modo si un
patrimonio es obligado, las deudas de ese no pueden hacerse valer en patrimonio distinto,
por lo que se protege al patrimonio reservado de la mujer casada, el patrimonio del
heredero al aceptar la herencia con beneficio de inventario, para las personas jurídicas y
para proteger la responsabilidad de quienes las componen, en la representación que se
compromete el patrimonio del representado y no del representante (lo que se extiende al
mandato), etc.

Cabe señalar que el patrimonio si es transmisible en cuanto a que se puede suceder a una
persona difunta a título singular o a título universal, siendo esta última cuando se sucede
al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones transmisibles, o en una cuota de
ellos, como la mitad, tercio y quinto, lo que trae aparejada la idea de heredero,
continuador de la persona del causante. De esta manera, en nuestra legislación el
patrimonio es claramente transmisible.

Características del Patrimonio. Son:

1. Se trata de una universalidad jurídica.


2. Es intransferible, aunque ello no se diga de forma expresa, pero se concluye de
disposiciones como las que prohíben las donaciones a título universal.
3. Es transmisible, por causa de muerte
4. Es Inembargable, ya que su ejercicio es enteramente personal su uso (Art. 1618).
5. Es imprescriptible, en cuanto a que está fuera de comercio humano, aunque ello no
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

obsta a que si pueda ganarse o perderse la herencia por prescripción.


6. Es unitario, por ser la persona titular de un patrimonio único e indivisible. No obstante,
bien pueden separarse o fraccionarse los patrimonios, como el del peculio profesional, o
los bienes reservados de la mujer casada, aunque la ley es cuidadosa al no citar la voz
patrimonio, en estos especiales casos, ello por la excepcionalidad de la situación y porque
más bien se trata de bienes destinados a una situación particular.

7. Los derechos de la personalidad

Son los derechos que tiene la persona en su calidad de tal. Son derechos que no siempre
tienen una apreciación pecuniaria, son extrapatrimoniales aunque su infracción acarrea
responsabilidad extracontractual. Nos referimos a los derechos garantizados en la
Constitución. Pueden ordenarse según si protegen la individualidad, la personalidad civil
o bien, la personalidad moral.

Inicialmente, los derechos a la individualidad, comprende el derecho a la vida e


integridad física y psíquica de la persona. Su perturbación acarrea sanciones penales, por
los delitos de homicidio y lesiones; civiles, por la responsabilidad extracontractual; y
constitucionales, incluso, por el recurso de protección. Sumado a ello se protegen otros
derechos, como la libertad en sus distintos aspectos, como libertad personal y seguridad
individual, la libertad de reunirse, la de asociarse, la de sindicarse, la de emitir opinión e
información, de las libertades laborales, etc. Están también aquellos derechos que cuidan
la intimidad y la honra de la persona.

Luego, los derechos de la personalidad civil son los que determinan los derechos al
nombre, al estado civil y a la propia imagen. En este punto si bien no se recoge
directamente en la Constitución, lo cierto es que la normativa penal es la que se ha
encargado de regular la usurpación del nombre como delito, así como también los que
protegen al estado civil, también de relevancia penal, que se suman a las disposiciones
civiles que le protegen, como las reclamaciones de estado (filiación).

Finalmente, los derechos de la personalidad moral implican la protección de su honor, su


reputación e incluso de sus sentimientos, para lo cual surgen las disposiciones
constitucionales relativas al honor y la honra, así como también las penales relativas a la
injuria y la calumnia; y, también, las civiles, de reparación de daño moral mediante
indemnización de perjuicio. Es daño moral, según la jurisprudencia, toda acción u
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

omisión que pueda estimarse lesiva a las facultades espirituales, a los efectos o a las
condiciones sociales o morales inherentes a la personalidad humana.

Las personas jurídicas

Son los otros sujetos de derecho, e trata de entidades colectivas que tienen una
personalidad propia, independiente de la personalidad individual de los seres que la
componen. Para el CC, se llama persona jurídica una persona ficticia, capaz de ejercer
derechos y de contraer obligaciones y de ser representada judicial y extrajudicialmente
(Art. 545). Para comprender la posibilidad de la actuación de una entidad de este tipo, es
que se han elaborado teorías.

1. Teoría de la ficción de Savigny. Para el, las personas jurídicas son seres creados
artificialmente capaces de tener un patrimonio que la ley ficticiamente les entrega una
personalidad, por lo cual pueden tener voluntad. Como pudo verse del concepto del Art.
545, este es el tomado por nuestro Código.

2. Teoría del patrimonio de afectación. Señala que la lógica de las personas jurídicas está
dada por un patrimonio que no pertenece a uno, sino a varias personas, pero que están
destinados a un fin específico, que puede verse afecto. Por lo cual se denomina
patrimonio de afectación y que es distinto al patrimonio de quienes lo conformaron. La
persona jurídica no es de alguien, sino de algo, que es el patrimonio de afectación.

3. Teoría de la persona jurídica como una realidad. Se miran como organismos sociales,
como una realidad objetiva y abstracta reconocida por el ordenamiento jurídico por ser
instituciones formadas para la consecución de un fin.

Clasificación.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Corporación: Persona jurídica forma por un cierto número de asociados para la


realización de un fin común que no tenga carácter lucrativo. Se constituyen por la ley o
por aprobación del presidente de la República al aprobar sus estatutos, los que son
solemnes ya que se redactan mediante escritura pública, la que podrá ser reformada, pero
no sustancialmente, que tiene fuerza obligatoria y regulará la forma en la que se
manifestará la voluntad de la corporación, ello mediante la constitución de una sala en la
que se darán votos, siendo la mayoría la voluntad de ella, según el 550. Asimismo, son
representadas por personas designadas al efecto, no pudiendo excederse de las
atribuciones dadas.

Puede disolverse mediante propia voluntad, aunque requiera la aprobación de la autoridad


que legitimó su existencia. Otras formas de disolución son la disposición de la ley o de la
autoridad, si es que llegan a comprometer la seguridad o los intereses del Estado o
cuando no corresponden al objeto de su institución (Art. 559). Otra causal es que por
muerte u otros accidentes se reduzca el número de miembros, lo cual atenderá primero a
los estatutos para ver forma de integración, o, si nada se dice, la autoridad deberá decidir,
pudiendo terminar la corporación por ausencia de personas naturales integrantes
necesarias para el funcionamiento de esta. Disuelta que sea, el destino de los bienes se
rige por el estatuto, el que, si nada dice, pasan a pertenecer al Estado con la obligación de
emplearlos para similares funciones, que señalará el Presidente de la República.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Fundación: Conjunto de bienes destinados a un fin de interés general. Todo lo dispuesto a


propósito de las corporaciones y de los miembros que las componen, se aplicará a las
fundaciones de beneficencia y a los individuos que las administren. (Art. 563), pero hay
diferencias, ya que estas se fundan por la sola voluntad del fundador y el presidente solo
aprueba su existencia; los estatutos los determina el fundador y en su defecto, el
presidente de la República (562). De esto se colige que la existencia de un fundador es
imprescindible.

Puede crearse la fundación mediante testamento, sea para su constitución o mediante una
asignación modal. Si es por acto entre vivos, surge del acto voluntario del fundador, acto
solemne en el que debe acompañar los estatutos. En cuanto a su disolución observa
similares reglas, aunque se agrega la causa del 564 en cuando a que las fundaciones
perecen por la destrucción de los bienes destinados a su manutención.

Atributos de las personas jurídicas

1. Nombre y domicilio. Son establecidos ambos desde el principio, en sus estatutos, ello
como requisito para obtener la personalidad jurídica. Para las sociedades el nombre se
denomina razón o firma social, lo que se exige tanto para las sociedades civiles como
para las comerciales. En cuanto al domicilio, puede aplicarse el Art. 67 si tienen varias
sucursales.

2. Nacionalidad. Cobra importancia para efectos de empresas que actúan en otros países.
Se siguen dos criterios, el primero que determina la nacionalidad según donde esté su
sede social; o bien, la del lugar en que se autorizó a funcionar como tal. Por un tema de
abusos, surge una tercera teoría, denominada del control, que rige como nacionalidad y
legislación aplicable la de aquellas personas que toman las decisiones, donde se
encuentren ellas, lo que cobró gran relevancia en Chile en cuanto a la constitución de
empresas de seguros y de Bancos comerciales. Jurídicamente, se prefiere la segunda
teoría, es decir, la nacionalidad se adquiere por el lugar en que se autorizó a funcionar.

3. Patrimonio. Como ya se revisó, es mediante el patrimonio que existen, ello a partir del
Art. 549, como distinto a los de la persona que lo componen. Al contrario de la persona
natural, donde no es indispensable, acá si lo es que su patrimonio sea de activos o de
números positivos, ya que el llegar a números negativos puede implicar la disolución
(2100, la sociedad que se disuelve por insolvencia) o la pérdida de la personalidad
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

jurídica.

4. Capacidad. Bajo el concepto de persona jurídica se dice que son capaces de ejercer
derechos y de contraer obligaciones civiles, y de ser representada judicial y
extrajudicialmente, aunque por su naturaleza dicha capacidad solo tenga un corte
patrimonial y no familiar (lo que explica por qué no poseen estado civil), aunque aún con
ciertas excepciones, como los derechos patrimoniales personalísimos, ciertos cargos que
solo pueden desempeñar personas naturales, etc. Por lo tanto, la capacidad se observa
según su objeto y finalidad.

Responsabilidad de las personas jurídicas. La responsabilidad penal, sobre todo la


denominada responsabilidad penal administrativa, ha sido discutida para su aplicación,
aunque lo cierto es que la responsabilidad penal es exclusivamente aplicable a las
personas naturales. Ahora bien, en materia civil, es claro que la persona jurídica es
responsable por responsabilidad contractual, pero, si bien discutido, también tiene cabida
la responsabilidad extracontractual (aunque algunas sentencias no han tomado esta idea,
en aplicación a que como se habla de delitos y cuasidelitos, deben aplicarse las normas
relativas a la responsabilidad penal), debiendo en ambos casos responder con la debida
indemnización de perjuicios, aun cuando se incurra en el hecho por la actuación de una
persona natural, ya que por representarla, se entiende que es la persona jurídica la que
actúa, tanto contractual como extracontractualmente.

CAPÍTULO IV
OBJETOS DE DERECHO

Cosas – bienes y objeto

Es el segundo elemento de la relación jurídica, en cuanto a que en todas ellas hay una
acción de los sujetos. De esta manera, suele atenderse a la idea de objeto de derecho con
la de bien jurídico, que se puede aplicar en todas las áreas del derecho. De esta manera y
del concepto de bien, se asocia la idea de cosas y también de prestaciones, aunque es
necesario dilucidar su significado jurídico. Inicialmente, una cosa es todo lo que sea
perceptible por los sentidos, pero una cosa-bien, es solo aquella que es susceptible de
apropiación, sumado a que no es exige que tenga materialidad, ya que las cosas
incorporales también son bienes, en la medida que sean susceptibles de apropiarse, claro.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

De la doctrina austriaca se emana que cosa es “todo aquello que no es persona y que sirve
para el uso del hombre, en sentido jurídico”. De esta manera se complementa nuestro
concepto de cosa, ya que deberá ser extraña al sujeto, tener relevancia jurídica haciéndose
digna de protección por el ordenamiento jurídico, ser susceptible de apropiación y que
proporcione una utilidad para el hombre, moral o patrimonial, actual o futura (por lo cual
no es necesario que exista, pero que, si se espere ello, 1813, 1461 y 1113). De ahí pueden
extraerse en lógica las disposiciones de requerimiento de objeto de los actos jurídicos
contenido en el 1445 y 1460, emanando de este último que el objeto puede ser una cosa
que se trata de dar, hacer o no hacer, por lo que cosa y prestación son bienes, o más bien,
cosas en un sentido jurídico. Nuestro código confunde la voz bien y cosa en muchas
ocasiones, sobre todo a propósito de los derechos que entiende como cosas incorporales.
Si bien esto será materia de estudio de la unidad De Los Bienes, lo cierto es que responde
a un fenómeno denominado la cosificación de los derechos. Ducci sostiene que es una
distinción objetiva, que es la cosa, de una subjetiva, que son los derechos que se
pretenden sobre la misma, pudiendo una misma cosa ser bien para dos o más personas,
como para el dueño y el usufructuario a la vez.

Cosas Corporales.

Las cosas se dividen en corporales e incorporales, tal como lo dispone el 565 CC “los
bienes consisten en cosas corporales o incorporales. Corporales son las que tienen un
ser real y pueden ser percibidas por los sentidos, como una casa, un libro. Incorporales
las que consisten en meros derechos, como los créditos, y las servidumbres activas”.
Estas se clasifican según el 566 en muebles e inmuebles. Inmuebles, fincas o bienes
raíces son las que no pueden transportarse de un lugar a otro sin detrimento, como las
tierras, las que están adheridas permanentemente a ellas y las que se destinan
permanentemente también a ellas por su dueño para su uso, cultivo o beneficio,
determinándose los inmuebles por naturaleza, por adherencia y por destinación.
Luego, muebles son los que, si pueden moverse o transportarse de un lugar a otro sin
detrimento, sea que se muevan por sí mismo, como los animales que por ello se llaman
semovientes, o por fuerza externa, que se denominan inanimados. También son muebles
las cosas o productos de los inmuebles que son accesorias a ellos, para efectos de
constituir derechos de terceros sobre ellos. Nacen los muebles por naturaleza y los
muebles por anticipación.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Además de las diferencias conceptuales, por la importancia económica que tienen los
inmuebles, es que podemos distinguir otras:

1. En cuanto a los modos de adquirir el dominio, ya que la ocupación solo procede en los
muebles y porque la accesión, la tradición, la prescripción y la sucesión por causa de
muerte son distintas en uno y otro caso, en cuanto a condiciones, plazos y formas.
2. En cuanto a ciertos derechos reales, como el uso y habitación que solo procede en
inmuebles
3. En cuanto a los derechos reales de garantía, ya que el censo y la hipoteca proceden
solo en inmuebles y la prenda sobre muebles
4. En la compraventa, consensual si es de bienes muebles, solemne si es de inmuebles
(1801)
5. Protección de los inmuebles de los incapaces, ya sea por el guardador o por el padre,
bajo autorizaciones.
6. En la sociedad conyugal, no ingresan los inmuebles a título gratuito y los que se
integren, para su venta requieren autorización de ambos cónyuges.
7. La posesión de los inmuebles se prueba por la inscripción en el CBR y se protege por
acciones posesorias, distinto a los muebles
8. Varía la competencia en materia procesal, en cuanto a prohibiciones de enajenar o por
el lugar de los bienes que serán embargados en juicio ejecutivo.
9. Solo constituye acto de comercio lo relativo a bienes muebles
10. Penalmente, existe la figura de hurto y robo para los muebles y de usurpación para los
inmuebles.

Bienes Inmuebles. Sea que se denominen como predios, fincas o bienes raíces, son
inmuebles, en general, los que pueden ser rústicos (fundos) o urbanos. Como ya se vio,
reconocemos tres clases de bienes inmuebles, por naturaleza, adherencia y destinación
(ver Art. 568, 569, 570, 572, 573).

Bienes muebles. Son los que pueden transportarse de un lugar a otro, por si mismos o
por fuerza externa. Hay muebles por naturaleza y por anticipación (ver Art. 567, 569,
571, 573, 574, 575). Constituyen la regla general en materia de bienes, lo que se
desprende por el listado de cosas que menciona la ley al referirse a los inmuebles (por lo
que todo lo demás, es mueble). Aunque el CC no lo menciona en esta parte es necesario
distinguirles en cuanto a género y especie a los muebles cuando sean objeto de una
relación jurídica, como se ve en materia sucesoria de las asignaciones a título singular del
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Art. 951 (…una o más especies o cuerpos ciertos, como tal caballo, tal casa, o en una o
más especies indeterminadas de cierto género, como un caballo, tres vacas…), o en las
obligaciones de dar, que distinguen las de especie y género. De esta manera si el objeto es
una especie o cuerpo cierto, debe estar determinado individualmente; si es en género, no
es necesaria dicha individualización, pero si lo es señalar su cantidad. En los inmuebles
siempre debe existir individualización, y si son varios hay pluralidad de objetos, pero no
una obligación de género.

Del mismo modo y según el 575 los muebles se dividen en fungibles y no fungibles,
determinación errada en cuanto a que se confunde la definición con las cosas
consumibles y no consumibles. Para el CC fungibles son aquellas que no puede hacerse
el uso conveniente a su naturaleza sin que se destruyan. Las especies monetarias en
cuanto perecen para el que las emplea como tales, son cosas fungibles, pero
doctrinalmente una cosa fungible es una cosa que tiene un mismo poder liberatorio, es
decir, que pueden reemplazarse unas a otras mutua y recíprocamente en el cumplimiento
de una obligación sin perjuicio ni reclamo del acreedor, como el dinero. Pero la
consumibilidad va hacia otro lado en cuanto se refiere a la destrucción de la cosa cuando
se hace uso de ella, pudiendo ser una consumibilidad material (comerse una manzana) o
una civil (gastar el dinero). De esta manera, las cosas inconsumibles son las que no se
agotan ni perecen con su uso, como una mesa. Cabe señalar que hay contratos que solo se
respectan de bienes fungibles, como el mutuo; y otros, solo a los bienes no consumibles,
como el comodato.

Cosas incorporales.

Son las que consisten en meros derechos, como los créditos o las servidumbres activas,
según dispone el 565 Inc. 3º. Luego, ya en el 576, se dice que las cosas incorporales son
reales o personales, lo que aleja de la noción de bien a otros derechos, como los
personalísimos o los intangibles., lo que puede traer consecuencias en cuanto a un posible
desconocimiento de su realidad jurídica y de la protección que entrega el Art. 19 Nº24 de
la Constitución a propósito de las cosas incorporales. De esta manera, Ducci considera
que los derechos intangibles, los potestativos y los personalísimos son cosas
incorporales5.

5
La solución es más simple y pasa solo porque si bien son cosas incorporales y están reconocidas y
protegidas, ellas no son objeto de relaciones jurídicas por no ser comerciables ni susceptibles de
apropiación, por ello se excluyen de la idea de cosa-bien que entrega el Art. 576.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Derechos Reales. Es el que tenemos sobre una cosa sin respecto a determinada persona.
Son derechos reales el de dominio, el de herencia, los de usufructo, uso o habitación, los
de servidumbres activas, el de prenda y los de hipoteca. De estos nacen las acciones
reales, ello según el 577, de lo que se desprende que hay una relación directa entre el
titular y la cosa, sin intermediario ni necesidad alguna de comportamiento de un tercero,
cobrando solo importancia ello cuando ha perturbado el derecho del titular. Esta relación
de cosa-titular admite distintos grados, naciendo así la gama taxativa que entrega el CC
de derechos reales en el 577 ya visto, sumados al censo (en cuanto se persiga la finca
acensuada), según el 579, a los que podemos agregar el derecho real de exploración y
explotación mineras contenida en la LOC sobre concesiones mineras; y el derecho de
aprovechamiento de aguas, contenido en el código de dicha materia.

El dominio es el más grande derecho real, también se llama propiedad y se define como
el que recae en una cosa corporal, para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no
siendo contra ley o contra derecho ajeno (Art. 582). Asimismo, según el 583, sobre las
cosas incorporales hay también una especie de propiedad, así el usufructuario tiene la
propiedad de su derecho de usufructo, lo que está acorde a la normativa constitucional de
la propiedad. El dominio entrega las facultades esenciales, que son el uso, goce y
disposición. El usufructo el uso y goce de la cosa; el uso y habitación permiten solo el
uso, etc.6. Todos los derechos reales se adquieren mediante los denominados modos de
adquirir el dominio, que también entrega y regla el Código, que por su naturaleza no se
aplican a todos los derechos reales ni a todos los bienes. Son la ocupación, la accesión, la
tradición, la sucesión por causa de muerte y la prescripción adquisitiva.

Derechos Personales. Definidos en el 578, los derechos personales o créditos son los que
sólo pueden reclamarse de ciertas personas, que, por un hecho suyo o por la sola
disposición de la ley, han contraído obligaciones correlativas, como el que tiene el
prestamista contra su deudor por el dinero prestado, o el hijo contra el padre por
alimentos. De estos derechos nacen las acciones reales, por lo que son derechos para
exigir un cumplimiento, sean de contratos, extracontractuales o legales, garantizado por
los bienes del deudor y mediante sanciones. Implica siempre la prestación de un tercero,
desde una postura pasiva, es decir, de la obligación, de la fuente de estas, del modo de
extinguirse. Así como los derechos reales son limitados y taxativos, los derechos

6
Serán vistos todos los derechos reales y los modos de adquirir el dominio en detalle en el capítulo de la
unidad de los bienes y de la sucesión por causa de muerte.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

personales son incontables, ya que no emanan de los modos de adquirir, sino de las
fuentes de las obligaciones. El Art. 1437 señala que las obligaciones nacen, ya del
concurso real de las voluntades de dos o más personas, como en los contratos o
convenciones; ya de un hecho voluntario de la persona que se obliga, como en la
aceptación de una herencia o legado y en todos los cuasicontratos; ya a consecuencia de
un hecho que ha inferido injuria o daño a otra persona, como en los delitos y
cuasidelitos, ya por disposición de la ley, como entre los padres y los hijos de familia, por
tanto nacen de la convención o contrato, de los delitos y cuasidelitos civiles y de la ley.

Pueden clasificarse los derechos en muebles e inmuebles, ello según sea la cosa en que
han de ejercerse o que se debe (Art. 580), por lo que el derecho de usufructo sobre un
inmueble es un derecho inmueble. Son esencialmente muebles la servidumbre y la
hipoteca, mientras que la prenda es mueble. Para las obligaciones de dar, se entienden
también comprendidas bajo la voz que se debe, pudiendo ser muebles o inmuebles.
Luego, el 581 señala que los hechos que se deben se reputan muebles, por lo que la
obligación de hacer y de no hacer es siempre mueble.

Universalidades

Se distinguen las cosas individuales de las universales. La universalidad es un


conglomerado respecto del cual se puede actuar jurídicamente en conjunto, como un todo
unitario, sin especificar cada uno de sus elementos. Existen universalidades de hecho, que
contienen solo elementos corporales y que el código señala por ejemplo al referirse a los
muebles de una casa; y, también existen las universalidades jurídicas, que comprenden
cosas corporales e incorporales, muebles e inmuebles, pasivos y activos. Ambas
universalidades comparten la característica de unidad y de permanencia. La ley se refiere
a las universalidades jurídicas sin definirla cuando señala en el 1317 a los coasignatarios
de una cosa universal y en el 2304, del cuasicontrato de comunidad, aunque el ejemplo
más claro es la herencia, ya que en el 2306 señala “…si la cosa es universal, como una
herencia”. Obviamente la parte que más importa de una universalidad es el patrimonio.

Los establecimientos de comercio son otro caso de universalidad y que no trata la ley
civil, es decir, los almacenes, tiendas, fábricas y otros, que no especifican su contenido.
Se reafirma la idea de que es una universalidad cuando la ley de impuestos a ventas y
servicios señala que se grava la venta de establecimientos de comercio y, en general, de
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

cualquier otra universalidad que comprenda bienes corporales muebles de su giro. La


empresa también es un ejemplo de universalidad jurídica. Si no fuera por esta
consideración a la hora de la venta debieran especificarse cada uno de los bienes que la
componen, lo que además de tedioso, pondría en riesgo ciertos contratos por carecer de
objeto o por falta de determinación de este. La cosa es la universalidad y su precio es uno
solo.
Luego, los bienes intangibles, son los bienes inmateriales, como la clientela o el prestigio
de una marca o las patentes de invención, que no son reales ni personales, pero si son
cosas incorporales, concepto que ha recogido la legislación, señalando que cobran valor
cuando se enajenan, ya sea todo o parte, de las empresas a las cuales pertenecen.

Los Derechos potestativos son aquellos que reconocen al sujeto la posibilidad de


modificar una situación jurídica preexistente mediante un acto de voluntad, relevante
incluso para terceros interesados, que no pueden oponerse a dicha modificación. Son
distintos a los derechos reales y personales, o derechos de imperio, como se han
determinado en doctrina. Estos derechos son, por ejemplo, la aceptación en la
estipulación a favor de otro del 1449, en la ratificación de la tradición el 673 o en la
promesa de dar, hacer o no hacer algo de otro del 1450, la opción de completar el justo
precio en la lesión, etc., que son constitutivos. Reconocemos luego, los derechos
potestativos modificatorios, como la renuncia del plazo del 1497, o la elección de las
obligaciones alternativas del 1500 entre pagar o ejecutar. Finalmente, los derechos
potestativos extintivos, son la repudiación de una herencia, la renuncia del mandatario, la
revocación de una donación, la remisión total de la deuda, etc.

El cuerpo humano y el cadáver como objeto de derecho.

Como se vio, el hombre tiene derecho a la vida y a su integridad física por garantía
constitucional, lo que se protege no solo por figuras penales, sino también por acciones
civiles que persiguen la indemnización del daño. Es por todo esto que el cuerpo humano
en su totalidad jamás podrá ser objeto de una relación jurídica, por adolecer de objeto
ilícito en cuanto está prohibido por la ley según el 1466, y si se trata de una relación que
importe atentar a la vida, es un objeto ilícito por tratarse de un hecho moralmente
imposible. Pero, si se ha comenzado a aceptar lo relativo a la integridad física, ello en
cuanto a que tienen un fin útil, como la donación de sangre, de placenta, de médula y, en
general, de órganos, sea que se trate idealmente de una persona fallecida, o de una viva,
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

pero en cuanto no afecte su vida, como un injerto de piel o pelo (ya que el trasplante
importa mutilación) o aún de otro órgano, siempre y cuando el donante sea plenamente
capaz y deje acta ante el médico de su voluntad de efectuar la donación.

Los cadáveres pueden ser objeto de relaciones jurídicas, pero solo en cuanto sean para el
aprovechamiento académico, la elaboración de productos y en general, la investigación,
en cuanto las personas que pueden disponer lo acepten o se trate de las personas
fallecidas en hospitales públicos y que no hayan sido reclamadas dentro del plazo legal,
que son, según el código sanitario, 24 horas desde el fallecimiento. Para efectos de la
donación de órganos se oirá a los parientes en el orden entregado en el Art. 42 CC. En
ningún caso podrá realizarse un contrato que prometa o que contenga la obligación de
entregar un órgano para donación o trasplante, ya que no se aplican las reglas que regulan
las donaciones revocables.

CAPÍTULO V
LA RELACIÓN JURÍDICA DE DERECHO PRIVADO

Se define derecho por Guasp como el conjunto de relaciones entre los hombres que una
sociedad establece como necesarias, de lo que se desprende un elemento material y uno
formal. Así, el solo aspecto material, las relaciones de los hombres, por sí solas no
constituyen derecho, y, por otra parte, lo establecido por sociedad sin contenido, tampoco
lo es. De esta manera, surge la idea de “relación”, es decir, algo que una ambos
elementos, generándose así las distintas relaciones entre los hombres y que están
previstas por la sociedad, sea que estén en igual condición, o distintas, activos y pasivos,
acreedores y deudores. El hombre solitario en su isla le es indiferente el derecho, solo
cobra importancia en cuanto se relaciona con otros hombres (el contacto espiritual con
Dios, por ejemplo, no constituye derecho). Surgen así los sujetos de derecho 7. Luego,
estas relaciones son establecidas como necesarias por una determinada sociedad, es decir
una colectividad unida por un factor común. Si ella las establece como necesarias,
importa entonces una sanción su omisión o incumplimiento y solo ellas serán derecho, ya
que los usos morales, éticos, religiosos o estrictamente sociales, por no tener aparejadas
una sanción jurídica, no lo son. De esta manera, puede concluirse que la conducta que
realiza el hombre es jurídica, porque ni aun su ignorancia importa excusa de su
cumplimiento (Art. 8), ya que es obligatoria (Art. 14).

7
Se aclara que, aunque la noción de personas jurídicas pudiera ser contradictoria con lo dicho, lo cierto es
que detrás de ellas, que son solo una abstracción técnica, hay siempre personas naturales.
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Se distinguen las normas jurídicas de las normas físicas o de la naturaleza cuyo


cumplimiento o incumplimiento es potestativo. Surgen así las normas del ser y las del
deber ser, encajándose el derecho es esta última, es decir, la conducta debe ajustarse a
derecho voluntaria o forzadamente.

Contenido de la relación jurídica. En si es una relación de vida ordenada por el derecho,


porque es una conexión humana socialmente necesaria. Encontramos dos posiciones, una
de poder y una de deber, posición activa y pasiva, respectivamente. La relación entre
ambas es el vínculo jurídico, el que de no cumplirse o no tomarse la iniciativa de cumplir,
origina la responsabilidad.

Estructuralmente, reconocemos tres elementos en la relación o vínculo jurídico: los


sujetos, el objeto y la prestación, lo que se aprecia claramente en las relaciones que
originan derechos personales; ya que en los reales no se requiere prestación por ejercerse
sin respecto a determinada persona.

Clasificaciones de la relación jurídica. Depende del punto de vista en que se vean.


Podemos reconocer las relaciones declarativas y creativas (modificatorias o extintivas).
Otro criterio, reconoce las relaciones originarias, evolutivas y las de terminación, ello
según las consecuencias que se emanen de la misma. Ducci señala que ellas no son claras
y a la hora de determinar la clasificación de las relaciones jurídicas, solo debe atenderse
al contenido de origen de estas, encontrándose las relaciones de contenidos reales y de
contenidos personales. En las de contenido real, nos referimos a un problema de tener, es
decir, relacionado directamente con los bienes; mientras que en las de contenido personal
se resuelve un problema de operación o reparación basado en un antecedente de derecho
personal, es decir, el que solo puede recamarse de ciertas personas y que se cumple,
precisamente, con la prestación de dichas personas. De esta manera, la relación con
contenido de derecho real no se persigue un comportamiento, sino solo el imperio del
derecho que ya se tiene; en las de contenido personal, en cambio, lo que se persigue es
precisamente el comportamiento de quien tiene la deuda ante la acreencia reclamada, que
es siempre ajena. De esta manera, es lógico que cuando hablamos de derechos reales nos
refiramos a derechos, mientras que, para los derechos personales, les señalemos como
obligaciones; como también la comprensión de lo determinado a indeterminado de su
número, en uno y otro caso. Cabe señalar que todo lo dicho vale solo respecto a los
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

aspectos patrimoniales, ya que hay otras relaciones jurídicas, como las de familia que
también importan una serie de derechos y obligaciones, pero que estas están entregadas
completamente por la ley y no nacen de una convención de las partes.
Orígenes de la relación jurídica. Los de contenido real se constituyen por los modos de
adquirir. Los personales, mediante las fuentes de las obligaciones (1437). No obstante, y
en ambos casos, podemos encontrar origen en un hecho de la naturaleza o bien en un
hecho del hombre, distinción que sirve para determinar si procede o no la ilicitud.
Entiéndase por ilícito no solo el acto contrario a la ley, sino también el que se opone al
orden público y a las buenas costumbres, conceptos amplios y no definidos que traen
aparejada la necesidad de interpretación privada y jurisprudencial. También puede ser
ilícito el actuar de mala fe. Solo será relevante la ilicitud cuando a propósito de ella surja
una relación jurídica, lo que excluye a los hechos de la naturaleza de la posibilidad de ser
ilícitos. Surgen entonces, en derecho positivo, los delitos y cuasidelitos civiles como
fuentes de obligaciones, que constituyen la responsabilidad extracontractual.

Los derechos subjetivos

Derecho objetivo y derecho subjetivo. Derecho objetivo es la norma jurídica, es decir, la


regulación que la sociedad hace sancionando determinada conducta o valorizando una
relación jurídica. Derecho subjetivo es la facultad para actuar o potestad que un particular
tiene, sancionada por una norma jurídica. Ambas se relacionan y forman parte de un todo,
en forma que apreciadas una apartada de la otra, no cobran valor. Así, las normas son
reguladoras de derechos esencialmente subjetivos. No obstante, la noción de derecho
subjetivo se ha discutido en el tiempo, no teniéndose claro si los romanistas o en general,
los filósofos del derecho conocían esta dualidad. Kant señala que lo que se llama derecho
subjetivo no es más que la aplicación en los hombres de la norma objetiva. Otros la
aceptan, señalando que es un poder o señorío de voluntad, reconocido por el orden
jurídico.

Clasificación de los derechos subjetivos.

1. En cuanto a su contenido u objeto: En públicos y privados, según sea la norma objetiva


en la que se fundan.

2. En cuanto a su eficacia y naturaleza:


Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

a) Absolutos o relativos, según si deben ser respetados por todos (la sociedad entera como
sujeto pasivo), o si solo pueden hacerse valer contra personas determinadas.
b) Originarios o derivados, según si emanan de su titular, como un derecho que no existía
antes; o si pertenecía antes a otro.
c) Puros y simples o sujetos a modalidades, según si pueden cumplirse sin el
cumplimiento de algún requisito o no, como el que espera un plazo o acaecimiento de una
condición.
d) Patrimoniales y extrapatrimoniales, según si pueden avaluarse en dinero. Los
patrimoniales, que constituyen el contenido del patrimonio, casi todos esencialmente
transferibles y que son avaluados en dinero, clasificándose en derechos personales y
reales, en general. Los extrapatrimoniales, carecen de valor pecuniario, aunque no obsta a
que puedan pedirse perjuicios ante su vulneración. Son, por ejemplo, los derechos o
privilegios que no pueden transferirse a otras personas, los de uso enteramente personal.
Para que sean extrapatrimoniales deben no ser avaluables en dinero, ser de uso
completamente personal, que no puedan enajenarse por acaecer objeto ilícito y que sean
considerados inembargables.

En materia de familia, encontramos dos órdenes de derechos. Unos de imperio, como los
del padre sobre el hijo y otros de carácter pecuniario, como los regímenes del matrimonio
o los usufructos legales. En materia de derechos de personalidad, es decir, los emanados
de los atributos de las personas, todos son esencialmente extrapatrimoniales, no
enajenables, inalienables, irrenunciables, aunque sean susceptibles de apreciación
económica, lo que les autoriza que ante vulneración puedan solicitarse perjuicios, ello por
la responsabilidad extracontractual y también buscar responsabilidad mediante figuras
penales.

Nacimiento, transferencia, transmisión y extinción de los derechos subjetivos.

Nacimiento. Atendiendo a la división de originarios y derivados, en los primeros el


derecho nace en manos de su titular, en los segundos el derecho ya nació antes, pero es
nuevo en manos de un titular distinto. La mayoría de los derechos personales nacen
originariamente, pero también pueden ser derivados en cuanto a que sean adquiridos por
tradición (Art. 699). Luego, los derechos reales, en su mayoría nacen derivativamente,
ello porque para su constitución se requiere la existencia de título y modo. Algunos
modos son originarios por esencia, porque confunden el título con el modo, como la
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

ocupación, la accesión y la prescripción, que además de modos, son títulos constitutivos


de dominio según el Art. 703.

Transferencia y transmisión. Es el cambio de titular de un derecho. Cuando se produce


por acto entre vivos se habla de transferencia, cuando es por causa de muerte, es
transmisión. Ambos pueden ser a título singular, pero solo la transmisión a título
universal., lo que se produce en las herencias. En ninguno de los dos casos se altera eso si
ni el contenido ni la extensión del derecho, ya que nadie puede transmitir (transferir) más
derechos de los que tiene, ni adquirir más de los que tenía el causante o titular anterior, lo
que se recoge en varias disposiciones del Código, como el 682 o el 717.

Se reconocen ciertos derechos intransferibles o intransmisibles, que son los derechos


personalísimos, como los derechos de familia, los relativos a la sucesión. Hay derechos
eso sí, que son transferibles, pero no transmisibles, como el usufructo o el derecho que
nace del pacto de retroventa. En caso de transmisión de estos últimos, la sanción es la
nulidad absoluta que llega por objeto ilícito.

Modificación. Es alterar el derecho. Puede consistir en el cambio de sujetos pasivos o


activos (modificación subjetiva), o bien, en el objeto del derecho (modificación objetiva).
Los derechos reales solo pueden cambiar subjetivamente, mediante el cambio de titular.
En los derechos personales, la modificación subjetiva puede darse por cambio de titular
por transferencia o transmisión; o bien, en cambio de deudor, lo que procede en la
novación por cambio de deudor, por ejemplo. La modificación objetiva, se presenta por
ejemplo en el caso de la subrogación real del 1727 Nº1.

Extinción. Se distinguen si se extinguen para el titular que lo detentaba o el derecho en si


mismo. En el primer caso, el ejemplo es la transferencia o la transmisión, que extingue el
derecho en manos de su antiguo titular, pero la extinción definitiva se da, por ejemplo,
con los derechos reales que se extinguen con su titular, como el usufructo o el uso y
habitación, o porque siendo accesorios, se extinguen con la obligación que garantizan al
extinguirse esta, como la hipoteca. En los derechos personales, la obligación puede
extinguirse por cualquiera de los medios que la ley señala en el 1567: pago o solución,
novación, transacción, remisión, compensación, confusión, la pérdida de la cosa que se
debe, la nulidad o rescisión, la condición resolutoria cumplida y la prescripción
(extintiva).
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

Fuentes de los derechos subjetivos. Son los hechos de los que emanan, los modos de
adquirir (Art. 538) para los derechos reales y las fuentes de las obligaciones del 1437 para
los personales.

El ejercicio de los derechos subjetivos.


Abuso del Derecho

Es discutir la limitación de que el que es titular de un derecho, puede ejercerlo sin límites,
arbitrariamente o de forma caprichosa, sin reproche. El derecho de propiedad o dominio,
que es el más amplio, no es visto como limitado por la ley, sino en cuanto su ejercicio
pueda afectar o dañar a terceros. Es decir, si actúa dentro de su derecho, no perjudica a
nadie, pero si se sale de su órbita, afectando o dañando a terceros, si se hace responsable.
Surge entonces la teoría del abuso del derecho, que es aquella que señala que el ejercicio
de un derecho en forma abusiva no está autorizado por la ley, la cual ha tomado fuerza en
la legislación y jurisprudencia, sobre todo extranjera, determinándose que el abuso
constituye un ilícito, generador de responsabilidad, bastando la culpa para ello por
alejarse de la buena fe en su actuar (no requiriendo expresamente dolo).

Límites al ejercicio de los derechos. Ya de la definición del dominio, se establece que ese
derecho puede ejercerse arbitrariamente sin que sea contra derecho ajeno o contra ley,
limitaciones que se aplican a todos los demás derechos, reales y personales. La voz
arbitrariamente jamás autoriza el daño a tercero, sino solo garantiza la libertad en el
ejercicio de las facultades que el derecho confiere y que se relaciona directamente con el
principio de la autonomía de la voluntad. Las limitaciones entregadas se dividen en
limitaciones intrínsecas, que tiene el derecho en sí, como la buena fe y que se determina
caso a caso según sea el derecho en cuestión, entendiéndose que son los límites emanados
de su naturaleza y de su contenido propio, estando siempre acorde su función social para
no degenerar en un posible caso de abuso de derecho o de fraude a la ley; y, por otra
parte, existen también las limitantes extrínsecas, que son las que se generan cuando el
derecho entra en movimiento., como las deprendidas de la función social del derecho,
como la buena fe contra terceros sea en el cumplimiento o en la titularidad y también
cuando hay concurrencia de derechos sobre una misma cosa o por la colusión de estos,
que sucede cuando hay derechos independientes, que pueden o no recaer sobre una
misma cosa, al entrar en contacto chocan, siendo incompatibles y no pudiendo
Apunte Teoría de la Ley y las Personas
Prof. Mg. Nicolás Ibáñez Meza

satisfacerse en su totalidad, como los que habrían entre derechos reales y personales en el
arrendamiento, o de dos derechos reales de dominio e hipoteca, por ejemplo, pudiendo
ser de igual jerarquía o no, situaciones para las cuales el código ha entregado soluciones
caso a caso.

También podría gustarte