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Que Espera Dios de Un

estudio para jovenes Cristianos

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¿QUE ESPERA DIOS DE UN JOVEN?

Introducción: Sin lugar a dudas todo padre espera algo de sus hijos cuando éstos son jóvenes. La
sociedad también espera algo de los jóvenes. Pero permíteme decirte hoy que el Dios Todopoderoso
espera algo en tu juventud. Veamos a continuación entonces: ¿Qué espera Dios de todo joven?

I. Que lleves una vida limpia «¿Con qué limpiará el joven su camino?; Con guardar tu Palabra»
Sal. 119: 9).
Como podemos los creyentes y especialmente los jóvenes mantener nuestras vidas puras, y resistir las
influencias inmorales y perversas que caracterizan el ambiente impío que nos rodea y en el cual
vivimos.
La segunda parte de este versículo dice: Con guardar tu palabra. Y desde los versículos 9 al 16 el
Salmista nos muestra algunos ejemplos de cómo podemos hacer esto, de permanecer Limpios.
1.- Pablo aconsejó al joven Timoteo a huir (2Tim. 2: 22) «Huye de las pasiones juveniles…»
Ya sea que seamos jóvenes o no, tenemos un cuerpo corrupto de pasiones pecaminosas que son
incitadas por el mundo. El mundo, como el sistema satánico que es, solamente tiene un sólo objetivo:
alejarnos de Dios y dañarnos por medio de alimentarnos con las pasiones. Este sistema del mundo
maligno se define claramente en 1 Juan 2:16:
“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria
de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”.
Pablo no está exhortando a Timoteo a que huya cuando se siente tentado o atraído por alguien, lo está
animando a tomar una batalla contra la impureza; a rechazar conscientemente lo que no tiene una base
en la voluntad o la Palabra de Dios en su vida. Él está animando a Timoteo a buscar y vivir de acuerdo
con el estándar de pureza que Jesús establece en Mateo 5: 27-30. Pureza en cada pensamiento, palabra,
mirada e intención.
2.- El joven Daniel junto con sus amigos propusieron en su corazón: “no contaminarse” en espíritu,
alma, cuerpo (Dn. 1: 9-17)
3.- La Palabra de Dios es agua que purifica, limpia, lava nuestros pensamientos.

II. Que no IGNORES que un día serás juzgado «Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu
corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus
ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. 10Quita, pues, de tu corazón el enojo, y
aparta de tu carne el mal» (Ecl. 11: 9, 10a).
1.- Todo lo que haces esta apuntado en un libro, Dios no deja escapar ni el más insignificante detalle.
2.- El juicio de Dios parece tardarse, pero no tenga la menor duda que un día llegará. Para los cristianos
es el galardón por sus obras, en el Tribunal de Cristo; pero a los incrédulos es para probarles su
culpabilidad para luego ser echados al infierno eterno.
3.- Este conocimiento debe producir en ti el deseo de ser prudente en todo su obrar, pues sé té está
observando continuamente.
4.- A pesar de esto Dios te anima a alegrarte: Permite que esa alegría “se desborde por tus ojos” Esto
hará que otros descubran el secreto de tu felicidad. ILUSTRACIÓN: «Los buscadores de oro»
5.- Por otro lado, nos da dos consejos:
a) Quitar el enojo
b) Apartar la carne del mal
III. Que aprendas a someterte «Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud» (Lam. 3:
27).
1. Si no nos sometemos a las autoridades que vemos, mucho menos nos someteremos a la autoridad de
Dios al cual no vemos.
2. El sometimiento a la autoridad se aprende primero en casa y luego se traslada en donde nos
movemos, sea el colegio, en la calle, en la iglesia, etc.
3. Por lo que uno nota en la sociedad, en casa los padres no se están haciendo bien los deberes,
especialmente el papá, haciendo que sus hijos se sometan a su autoridad.
4. Nunca puedo llegar decir que me someto a Dios y a las autoridades que él ha puesto sobre mi vida,
no me quiero someter.

IV. Que sepas que puedes influenciar PODEROSAMENTE «Ninguno tenga en poco tu juventud,
sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 13Entre tanto que
voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza» (1Tim. 4: 12).
1. La carta de Pablo a Timoteo, del padre a su hijo espiritual. 3:15 «sepas como debes conducirte en la
casa de Dios”.

2. Al hablar del joven en la iglesia, es necesario considerar lo que Pablo enseñaba a Timoteo. “ninguno
tenga en poco tu juventud”. Todo creyente tiene su lugar en la obra de Dios. Pablo decía de
Timoteo: 1 Cor. 16:10,11.

3. En el texto de 1 Cor. 16 Pablo aconseja a los hermanos para que ellos no tengan en poco a Timoteo,
pero en el texto de 1 Ti. Pablo se lo dice al mismo Timoteo. ¿Qué podría hacer Timoteo al respecto?
Tener una conducta tal que nadie pudiese reprocharla nada. ¿Cómo? Siendo ejemplo de los
creyentes.

a) En palabra: Ef. 4:29 no sólo no decir lo prohibido por Dios (palabras corrompidas) sino también
evitando lo que no sea para la «edificación de los oyentes».
Pensemos en lo que hemos dicho en esta semana. ¿Fueron todas palabras irreprochables, que
pudieran ser de ejemplo a otros creyentes?
b) En conducta: La conducta del creyente debe ser un ejemplo para otros creyentes. Esto posee una
especial relación con ser ejemplo en palabra. Ro 2:21,22 Si hablamos, hagamos lo que decimos.
Fil 1:27 ¿Tenemos idea de lo que resulta digno del evangelio de Cristo? ¿Nos comportamos de
esa manera?
c) En amor: También tiene una relación íntima con lo anterior, porque el amor debe ser: el motivo
(por qué) y el objetivo (para que) de nuestra palabra y conducta. El amor verdadero se traduce en
acción, de lo cual debemos ser ejemplo
d) En espíritu: Podría interpretarse espíritu como «entusiasmo». Timoteo debía ser ejemplo de los
creyentes en el entusiasmo que ponía al hacer la obra de Dios. ¿Es igual el entusiasmo que
tenemos al hacer algún servicio al que ponemos en nuestras actividades particulares? Neh. 3:20:
el ejemplo de Baruc. Ro. 12:11 «fervientes en espíritu «. En fe: o fidelidad, firmeza, fiabilidad.
Tiene que ver con la confianza que los hermanos pueden poner en nosotros sabiendo que no los
defraudaremos. ¿Se puede confiar en nosotros? ¿Cuándo decimos que haremos algo, los demás
pueden estar seguros de que así será? Da. 6:4
e) En pureza: La pureza tiene que ver tanto con la acción como con los motivos que se tienen al
hacerla. 1 Ti. 1:5 Un corazón puro es el que no tiene manchas, cosas mezcladas. ¿Cómo un
creyente puede ser ejemplo de pureza? No «mezclando» cosas del mundo en la iglesia. La
hipocresía y la doble intención no tienen lugar en el corazón puro.
4. Juan 13:15; 1 Pe. 2:21. Tenemos el modelo para saber cómo actuar. Sabemos lo que debemos hacer,
y aunque a veces pensemos que alcanzar una conducta irreprochable como la que Pablo pide a
Timoteo es un ideal no alcanzable, no es así. Es cierto, no es fácil, pero tampoco imposible. Dios no
pide cosas que no podamos cumplir, y promete bendecir nuestra obediencia. También nos pedirá
cuenta de nuestra conducta, por lo que debiera ser este el momento que «propongamos en nuestro
corazón», como Daniel, el cumplir estas palabras de la Biblia.
V. Que vayas en pos de la madurez «Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean
prudentes; 7presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando
integridad, seriedad, 8palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no
tenga nada malo que decir de vosotros» (Tito 2: 6-8) .
1.- Noten estas palabras: «Prudentes» es decir sabios o reflexivos; Buenas obras: Lo importante no es
tanto lo que sabemos, sino lo que hacemos; Integridad en la enseñanza: ser de una sola pieza;
Seriedad formal buen comportamiento; Palabras sanas; Irreprochable o integro o bien para este
tiempo ser insobornables; De esta forma avergonzamos a nuestro adversario; pues no habrá nada
malo que decir de nosotros.
2.- Alcanzar la madurez nos da ciertos privilegios que otros no han logrado todavía obtener, esto
hablando en todas las áreas de la vida. Pero también nos pone de frente a una gran verdad: “Todo
privilegio demanda una responsabilidad”
3.- Por lo tanto, un joven maduro lo ha demostrar en su responsabilidad en cuanto:
a) Al sexo: Dios lo creo solo para el matrimonio. Fuera de esto es pecado con sus consecuencias
terribles.
b) Al dinero: Cuidado con el mal uso de las Tarjetas. Cuando no pagas, porque no puedes, pasa a
manos de un abogado.
c) Al teléfono: Celular. Qué haces cuándo llega la boleta a fin de mes.
d) Al auto: ¿Qué marca de auto tenés? ¿Es tuyo? Después de usarlo llenas el tanque o quien paga las
consecuencias. Conducís con prudencia.
e) Al independizarse: No hay nada malo en eso. ¿Pero qué estás haciendo para ello? Estas
estudiando para tener una carrera.
f) El Trabajo: que te permita estabilidad y cubrir tus gastos personales. Es decir, descartemos las
changas.
4 ¿Quieres saber cuál es otra evidencia de que estás madurando? Es tu capacidad de escuchar
consejos y aceptar las reprensiones con humildad. De lo contrario, en vez de actuar como adulto, lo
que estarás demostrando es que sigues siendo un niño malcriado y no podrás disfrutar de los
privilegios de la madurez por tu falta de responsabilidad.
VI. Que conozcas tu poderío en Dios «…Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al
maligno. 14…Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios
permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno» (1Juan 2: 13b, 14b).
1.- “Sois fuertes y habéis vencido”: Hablando de fuerza, de fortaleza, de valor: La sociedad de hoy,
especialmente los jóvenes ponen mucha atención en la fortaleza física, nosotros como cristianos
prestamos más atención en la fuerza espiritual que es de más provecho.
2.- De que fuerza se trata:
a) Valor de ser inflexible ante la prueba y todavía persistir en seguir fiel a lo correcto: Ejemplo
José.
b) Un joven fuerte es uno que vive por los principios, normas del Maestro, más bien que por las
opiniones de los hombres. Al joven que vive sin propósito puede que se abusen de él, pues no sabe
lo que quiere, no sabe a dónde quiere llegar en la vida (Col. 3:22; Jn. 12: 43)
3.- La fuerza espiritual es una virtud necesaria hoy en este tiempo de vacilación, irresolución,
titubeo, fluctuación, compromiso, y flaqueza, véase 1 Cor. 16:13, 14. “pórtense varonilmente”
4.- Tal fortaleza nos da valor para determinar lo que es importante y lo que no lo es en la vida
cristiana de tal manera que no nos dejamos influenciar sino influenciamos a los demás.
5.- Nos enseña que debemos estar atentos a las artimañas del diablo, a velar y discernir por donde
nos quiere atacar. Es decir, deberíamos servir al Señor con nuestras fuerzas y doblar la guardia en
nuestras flaquezas para no darle lugar al diablo.
VII. Que te acuerdes que pronto has de envejecer «Acuérdate de tu Creador en los días de tu
juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en
ellos contentamiento» (Ecl. 12: 1).
1. La vida pasa muy rápido. La Biblia la compara como una neblina o como una flor que una vez
que el sol sale se marchita.
2. Que mejor que aprovechar la fuerza de tu juventud para servir al Señor con «todas tus fuerzas»
sin escatimar esfuerzo alguno, con responsabilidad, con inteligencia.
3. Que bueno sería llegar a la edad de las canas y poder decir con mucha alegría en el Señor que
toda tu vida la quemaste sobre el altar del sacrifico como para agradarle a él, quien se dio también
todo por nosotros. Los días malos vendrán y los años donde no tendrás contentamiento, quizás por
muchas razones; pero que bueno sería que la dicha venga del recuerdo de haber INVERTIDO
BIEN tus años en la viña del Señor, el cual te recogerá cuando él lo vea prudente.
Conclusión: Uno invierte en lo que cree. Lo mismo hizo el Señor. Él vio algo en ti, que quizás nadie
valoraba, ni siquiera tú te valorabas como él lo hizo. Pagó un precio muy elevado para que le
pertenezcas, el precio la sangre de su único Hijo Jesucristo, pero si te compró, si invirtió en ti,
seguramente «algo espera de ti»

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