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El debate del Antropoceno sigue
abierto: un nuevo estudio fecha su
inicio en 1952
Por Juan F. Samaniego | 24/09/2024 | Ecología social
Fuentes: La marea climática [Imagen: obra creada por el artista parisino Tadashi Kawamata.
Foto: Martijn Baudoin.]
Aunque en marzo se rechazó establecerlo como una unidad de tiempo geológico, la idea del
Antropoceno se ha asentado en el imaginario colectivo y entre la comunidad científica
como sinónimo del impacto humano en el planeta Tierra.
En marzo de este año la Subcomisión de Estratigrafía del Cuaternario de la Unión
Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS, por sus siglas en inglés) votó en contra de
establecer el Antropoceno como una unidad de tiempo geológico. Las pruebas –argumentó
este organismo– no eran lo suficientemente concluyentes, así que no había debate: la
humanidad sigue viviendo en el Holoceno. Sin embargo, aunque la IUGS pudo haber dado
carpetazo al asunto para los burócratas de la geología, el debate a nivel científico sigue más
que abierto. Un nuevo estudio basado en registros geológicos de 137 lugares concluye que sí
estamos en el Antropoceno y que la nueva época empezó exactamente en 1952.
El estudio, recién publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of
Sciences (PNAS) y liderado desde la universidad japonesa de Ehime, vuelve a exponer una
larga lista de evidencias geológicas del aumento del impacto humano en los sistemas de la
Tierra durante los últimos 70 años. No es el primero en hacerlo –ni probablemente será el
último–, pero sus conclusiones tampoco son suficientes para reabrir el debate en la IUGS
por ahora. De hecho, ninguno de los expertos que votaron en contra de definir el
Antropoceno como época geológica niega el impacto del ser humano en el planeta,
solo tienen ciertas reservas a la hora de establecerlo como un marco temporal a nivel
geológico.
No hay dudas: los humanos estamos cambiando el planeta
Según los autores del estudio, definir el comienzo del Antropoceno (cuando la presión
acumulada de las actividades humanas comenzó a producir cambios importantes en los
sistemas de la Tierra) es difícil por la variabilidad espacial y temporal del impacto de los
humanos en el medioambiente. Esta variabilidad complica (en este y en otros estudios) los
esfuerzos para definir un límite estratigráfico para el Antropoceno. Esto es un punto clave
en el debate, ya que para definir las fronteras geológicas de la historia del planeta debe
percibirse un cambio claro en las capas de sedimentos del suelo, llamadas estratos.
Para intentar encontrar esta frontera, los científicos japoneses recopilaron cientos de
registros del impacto antropogénico en 137 puntos del globo que cubrían el rango temporal
de los últimos 7.700 años. Así, identificaron tres posibles límites para el inicio del
Antropoceno: la revolución industrial (entre 1855 y 1890) dejó marcas claras como el
incremento de las concentraciones de plomo; el periodo de 1909 a 1944, en el que se
registran cambios en las composiciones de polen y de hollín; y el período 1948-1953, en el
que aparecen aumentos de contaminantes orgánicos y microplásticos, así como de plutonio
y carbono-14 moderno derivados de las explosiones nucleares.
De todos ellos, consideran que el último es el más claro, y por eso concluyen que el
Antropoceno habría empezado alrededor de 1952. “El trabajo permite inferir la influencia
humana en el medio natural en los últimos 8.000 años. Se trata de un trabajo arduo,
detallado y muy completo, que aporta resultados sólidos y concluyentes”, señala Blanca
Martínez, investigadora del departamento de Geología de la Universidad del País Vasco
UPV/EHU, sin relación con el estudio, en declaraciones a Science Media Centre. “Sin
embargo, los datos no son suficientes para plantear el año 1952 como comienzo de una
nueva subdivisión de la escala de los tiempos geológicos”.
De acuerdo con la investigadora, el estudio aporta datos que evidencian que, desde la mitad
del siglo XX, durante lo que se conoce como la Gran Aceleración, la alteración de los ciclos
naturales por parte de la actividad humana alcanzó niveles muy significativos. Sin embargo,
para Martínez no es posible inferir la persistencia futura, a escala geológica, de estas
evidencias en el registro sedimentario. Este fue uno de los argumentos que se usaron para
desestimar el Antropoceno como época geológica en la votación de la IUGS. “Lo que sí es
una nueva llamada de atención de la importancia de disminuir el efecto humano en el
planeta para poder predecir los cambios climáticos y bióticos futuros y adaptarnos a ellos
de manera eficiente”, añade.
¿Ha llegado el Antropoceno para quedarse?
El estudio de los investigadores japoneses también concluye que el aumento global de
impactos humanos desde 1952 es tan elevado que sugiere que el ser humano se ha
convertido en una fuerza geológica y planetaria capaz de dejar su huella en la historia de la
Tierra. El cambio climático, la transformación del ciclo del nitrógeno y del fósforo o los
rápidos movimientos de especies invasoras entre continentes vendrían a confirmar esta
hipótesis.
“Los autores concluyen que, aunque la humanidad comenzó a modificar la superficie
terrestre de manera significativa y progresiva con el inicio de las sociedades agrícolas hace
miles de años en el Neolítico, la colonización europea de América en el siglo XV o la
revolución industrial en el siglo XVIII, el aumento sin precedentes de la huella humana a
nivel global comenzó a partir de 1952”, señala Alejandro Cearreta, catedrático de
Paleontología en la Universidad del País Vasco UPV/EHU, a través de Science Media Centre.
El investigador reconoce que la base científica del Antropoceno es sólida, tal como concluyó
en su día el Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno (el grupo de la IUGS al que se le encargó
la investigación previa a la votación). Además, al contrario de lo que sucede con la mayoría
de épocas, periodos y eras geológicas, el Antropoceno es un término que ha calado con
rapidez en el imaginario colectivo para agrupar todos los impactos humanos en el planeta,
desde el cambio climático hasta la pérdida de biodiversidad. Y es que, más allá de las
pruebas que queden registradas en las rocas y en los sedimentos, la huella humana en la
Tierra es cada vez más evidente.
Fuente: https://climatica.coop/debate-antropoceno-sigue-abierto-inicio-1952/