INDICE
Introducción ______________________________________________________1
Analisis__________________________________________________________2
Definición de la criminología__________________________________________3
La historia y la evolución de la criminología______________________________4
Enfoques teóricos de la criminología___________________________________5
Factores contribuyentes al delito______________________________________6
Metodología de la criminología_______________________________________7
Historia del pensamiento criminológico_________________________________8
Etapas de criminología. _____________________________________________9
Teorías de la criminologia___________________________________________10
La moderna criminología científica____________________________________11
Diversos modelos teóricos. __________________________________________12
El concepto de prevención del delito___________________________________13
Prevención del crimen en el estado social y democrático del derecho_________14
Prevención Terciaria_______________________________________________15
Análisis criminólogo________________________________________________16
Conclusiones_____________________________________________________17
Bibliografía_______________________________________________________18
Introducción
García-Pablos abre su obra contextualizando la criminología dentro del panorama
científico y social actual. Define la criminología como una disciplina que no solo se ocupa
del estudio del delito en sí, sino que también investiga a los delincuentes y las víctimas,
así como el entorno social que propicia el delito. Esta visión amplia es fundamental, ya
que permite entender que la criminalidad es un fenómeno complejo que no puede ser
reducido a meras estadísticas o definiciones legales.
El autor enfatiza que la criminología debe ser entendida como una ciencia aplicada, lo
que implica que sus hallazgos deben tener repercusiones en políticas públicas y prácticas
judiciales. Esto introduce el concepto de la criminología como una herramienta de
transformación social, sugiriendo que una mejor comprensión del fenómeno delictivo
puede llevar a estrategias más efectivas de prevención y control.
ANÁLISIS
García-Pablos establece las bases teóricas y conceptuales de la criminología. Se
destacan varios aspectos cruciales:
Definición de Criminología: El autor define la criminología como el estudio del
delito en sus múltiples dimensiones. Este enfoque incluye no solo el análisis del
acto delictivo, sino también el contexto social y cultural que lo rodea, así como la
conducta de los delincuentes y las víctimas. La criminología se presenta así como
una disciplina que busca comprender por qué ocurren los delitos y cómo pueden
ser prevenidos.
La naturaleza multidisciplinaria: García-Pablos enfatiza que la criminología no
es una disciplina aislada; integra conocimientos de diversas áreas como la
sociología, la psicología, el derecho y la antropología. Esta aproximación
multidisciplinaria permite una comprensión más rica y matizada del fenómeno
delictivo, considerando tanto los factores individuales como los sociales.
Contexto social y cultural: Uno de los puntos más relevantes en esta
introducción es la necesidad de contextualizar el delito. García-Pablos argumenta
que la criminalidad no puede ser comprendida sin tener en cuenta las condiciones
sociales, económicas y culturales que la influyen. Esto implica estudiar la influencia
de la clase social, el género, la etnicidad y otros factores que pueden afectar la
propensión al delito.
Objetivos de la criminología: García-Pablos establece que uno de los principales
objetivos de la criminología es contribuir a la prevención del delito. Esto implica no
solo el estudio del comportamiento delictivo, sino también la formulación de
políticas públicas y estrategias que puedan ayudar a reducir la criminalidad. La
criminología, por lo tanto, tiene un enfoque aplicado, buscando resultados
prácticos que beneficien a la sociedad.
Historia y Evolución de la Criminología
En esta sección, García-Pablos proporciona un recorrido histórico que ilustra la evolución
del pensamiento criminológico:
Antigüedad: En las sociedades antiguas, la noción de delito estaba
profundamente ligada a creencias religiosas y morales. Los delitos se entendían
como transgresiones contra las leyes divinas y se castigaban de manera severa.
Las penas eran a menudo brutales y no estaban orientadas a la rehabilitación, sino
a la retribución.
Renacimiento: Durante el Renacimiento, surge un nuevo enfoque que cuestiona
las prácticas punitivas de la Edad Media. Pensadores como Cesare Beccaria
comienzan a argumentar a favor de un sistema penal más humano. En su obra
"De los delitos y las penas", Beccaria propone principios fundamentales como la
proporcionalidad del castigo y la importancia de prevenir el delito en lugar de
castigar de manera desproporcionada. Esta obra marca un cambio paradigmático
en la criminología.
Siglo XIX y Cesare Lombroso: Lombroso introduce el enfoque biológico en la
criminología con su teoría del "delincuente nato". Propone que ciertos individuos
tienen características físicas que los predisponen a la criminalidad. Aunque sus
ideas fueron controvertidas y posteriormente criticadas, su enfoque marcó un
cambio hacia el uso de métodos científicos en el estudio del delito. Lombroso
también es conocido por su investigación sobre la antropología criminal, que
buscaba entender el delito a través de la observación de características físicas y
comportamentales.
Desarrollo Sociológico en el Siglo XX: A lo largo del siglo XX, la criminología se
diversifica con la incorporación de teorías sociológicas. Edwin Sutherland, por
ejemplo, introduce la teoría de la asociación diferencial, que sostiene que el
comportamiento delictivo se aprende a través de la interacción social. Shaw y
McKay desarrollan la teoría de la desorganización social, que examina cómo el
contexto social influye en la criminalidad, sugiriendo que las comunidades con
altos niveles de pobreza y desintegración social son más propensas a la
delincuencia.
Enfoques contemporáneos: En la actualidad, la criminología ha evolucionado
hacia enfoques más críticos. Se examinan cómo las estructuras de poder, la
cultura y la desigualdad social influyen en la criminalidad. Las teorías críticas,
incluidas las feministas, aportan una nueva dimensión al análisis del delito,
subrayando la importancia de considerar las experiencias de las mujeres y cómo
el género afecta tanto a las víctimas como a los delincuentes.
Enfoques Teóricos en Criminología
García-Pablos examina los principales enfoques teóricos que han influido en la
criminología moderna, proporcionando un análisis exhaustivo de cada uno:
Teorías Biológicas: Este enfoque sostiene que ciertos factores biológicos pueden
predisponer a un individuo a la criminalidad. Aunque el determinismo biológico ha
sido criticado, García-Pablos señala que es importante considerar cómo la biología
interactúa con factores ambientales. La investigación reciente en neurociencia ha
comenzado a explorar esta relación, sugiriendo que la genética y la química
cerebral pueden influir en el comportamiento delictivo.
Teorías Psicológicas: García-Pablos discute cómo la psicología contribuye a la
comprensión de la criminalidad al centrarse en el individuo. Las teorías
psicológicas abordan trastornos de la personalidad, problemas emocionales y
experiencias traumáticas como factores que pueden contribuir al comportamiento
delictivo. Este enfoque sugiere que la intervención en salud mental puede ser clave
para prevenir el delito, destacando la importancia de la terapia y el apoyo
psicológico.
Teorías Sociológicas: La criminología contemporánea ha incorporado diversas
teorías sociológicas, entre ellas:
o Teoría de la Anomia: Propuesta por Émile Durkheim, sugiere que la
anomia, o falta de normas claras en la sociedad, puede aumentar la
propensión al delito. Esto ocurre especialmente en períodos de cambio
social rápido, donde las viejas normas pierden su relevancia.
o Teoría del Control Social: Esta teoría se centra en los mecanismos que la
sociedad utiliza para controlar la conducta de los individuos. Cuando los
lazos sociales son débiles, se incrementa la probabilidad de que se
cometan delitos. La cohesión social y la supervisión comunitaria son
factores que ayudan a prevenir la criminalidad.
o Teoría del Conflicto: Este enfoque argumenta que el delito es una
consecuencia de la lucha por el poder y los recursos en una sociedad
desigual. García-Pablos destaca que las leyes a menudo reflejan los
intereses de las clases dominantes, perpetuando desigualdades y
criminalizando a las clases trabajadoras.
o
Teorías Críticas y Feministas: Las teorías críticas desafían las narrativas
dominantes sobre el delito, destacando cómo las estructuras de poder influyen en
la criminalización. Las teorías feministas, en particular, subrayan la importancia de
considerar las dinámicas de género en el análisis del delito. García-Pablos destaca
que las mujeres a menudo son víctimas de delitos que no reciben la atención
adecuada en la investigación criminológica.
Factores Contribuyentes al Delito
En esta sección, García-Pablos examina en profundidad los factores que pueden
contribuir al comportamiento delictivo, desglosándolos en varios niveles:
Familia: La familia es un factor fundamental en el desarrollo del individuo. García-
Pablos discute cómo las estructuras familiares disfuncionales, la violencia
doméstica y la falta de apoyo emocional pueden llevar a conductas delictivas. Las
dinámicas familiares, la calidad de las relaciones interpersonales y el estilo de
crianza son elementos cruciales que pueden influir en la propensión al delito.
Educación: El acceso y la calidad de la educación son determinantes
significativos en la vida de un individuo. García-Pablos enfatiza que una educación
deficiente, junto con la falta de oportunidades educativas, puede limitar el
desarrollo personal y llevar a la desesperanza, lo que se traduce en conductas
delictivas. La educación se presenta como un mecanismo preventivo clave, y se
argumenta que invertir en programas educativos puede reducir las tasas de
criminalidad a largo plazo.
Entorno Socioeconómico: El contexto socioeconómico es un factor crítico en la
criminalidad. García-Pablos sostiene que las comunidades con altos niveles de
pobreza, desempleo y falta de recursos son más propensas a experimentar tasas
elevadas de delitos. Se discute el ciclo de la pobreza, donde la falta de
oportunidades perpetúa la criminalidad. El autor aboga por políticas públicas que
aborden estas desigualdades para reducir la criminalidad.
Cultura y Normas Sociales: Las normas culturales y las actitudes hacia el delito
son también factores clave. García-Pablos observa que en algunas comunidades,
ciertos comportamientos delictivos pueden ser normalizados o incluso glorificados.
La aceptación social de la delincuencia puede influir en la decisión de un individuo
de participar en actividades criminales. Este análisis incluye una reflexión sobre
cómo los medios de comunicación y la cultura popular pueden afectar la
percepción y la normalización del delito.
Influencia de la Comunidad: La cohesión social y el sentido de comunidad son
factores que pueden prevenir o promover el delito. García-Pablos destaca que las
comunidades con altos niveles de cohesión social tienden a tener menores tasas
de criminalidad. Los lazos sociales fuertes fomentan la vigilancia mutua y el apoyo
entre vecinos, lo que puede disuadir comportamientos delictivos.
Metodología en Criminología
García-Pablos pone un énfasis considerable en la metodología en la criminología,
argumentando que el estudio del delito debe basarse en evidencia empírica:
Métodos Cuantitativos: Se destaca la recolección de datos estadísticos como
una herramienta esencial para identificar tendencias y patrones en la criminalidad.
Esto incluye el uso de encuestas, análisis de datos delictivos y estadísticas de
victimización. El autor resalta la importancia de utilizar estos datos para desarrollar
políticas y estrategias de prevención basadas en evidencia.
Métodos Cualitativos: Además de los métodos cuantitativos, García-Pablos
también señala la relevancia de los enfoques cualitativos. Entrevistas en
profundidad, estudios de caso y análisis etnográficos son herramientas que
permiten comprender las experiencias y motivaciones de los delincuentes y las
víctimas. Estos métodos cualitativos enriquecen la comprensión del contexto
social y cultural en el que se produce el delito.
Enfoque interdisciplinario: La metodología en criminología debe ser
interdisciplinaria, combinando enfoques y técnicas de diferentes campos. Esto
permite una comprensión más completa del fenómeno delictivo y facilita el
desarrollo de estrategias más efectivas para su prevención y control.
Historia del pensamiento Criminológico
La criminología es una ciencia social interdisciplinaria y de carácter autónomo, que tiene
cuatro objetos de estudio, a saber: el crimen, el criminal, la víctima y el control social de
la criminalidad. En cuanto a su etimología, el término de criminología deriva del latín:
crimen-criminis, y del griego logos, considerando el concepto de crimen como conducta
antisocial y no como delito. Se centra en el estudio del fenómeno criminal, así como en
el proceso de definición y sanción de la conducta desviada. Además, también se centra
en la prevención y el tratamiento de estas conductas. Basa sus fundamentos en
conocimientos diversos de disciplinas y ciencias tales como lo son la sociología,
psicología, trabajo social, medicina, antropología, matemática, física y química,
apoyándose de manera indirecta del derecho penal y de otras ciencias de carácter
forense. La lucha contra el delito y el estudio de los delincuentes y del castigo data de la
antigüedad.
Etapas de la criminología
Una vez están todas las pruebas reunidas, los detectives e investigadores trabajan para
llegar hasta los sospechosos. Es en esta fase cuando se pueden realizar arrestos u
obtener citaciones para aquellas personas que puedan tener información relevante y
relacionada con el caso.
1. Acusación
Es el turno de los fiscales, quienes revisan el caso y deciden si se presentan cargos o no
en contra del sospechoso o sospechosos. En caso de ser así, se le informa de los cargos
y se establece una fecha para realizar la audiencia preliminar.
2. Juicio
Si el caso es suficientemente relevante como para llevarlo a juicio, se presentan las
pruebas, los testimonios y el acusado ante un juez para determinar la culpabilidad o la
inocencia de este. Durante el juicio, los fiscales presentan pruebas para probar el caso,
mientras que la defensa lo hace para refutar las pruebas ya presentadas por la fiscalía.
3. Sentencia
Finalmente, si el acusado es declarado culpable, se establece una sentencia para
castigar el delito cometido. Esta puede incluir prisión, multas, libertad condicional, etc.
Teorías de la criminología
1.Teoría clásica
La teoría clásica es una de las principales y se basa en la idea de que los individuos son
seres racionales que toman decisiones conscientes basadas en una evaluación de costos
y beneficios. Según esta teoría, las personas cometen delitos cuando perciben que los
beneficios superan los costes.
2. Teoría del etiquetamiento
Esta teoría se desarrolló entre los años 60 y 70 y manifiesta que la razón de cometer un
delito es la carga que representa para una persona ser etiquetada negativamente en la
sociedad. Cuando una persona es etiquetada, tiende a internalizar esa etiqueta y ajustar
su comportamiento y percepción de sí misma en función de ella.
3. Teoría de las ventanas rotas
La siguiente teoría criminológica surgió con el objetivo de luchar contra la alta tasa de
criminalidad que tenía lugar durante los años 80 y 90. El principio de esta teoría dicta que
es necesario arreglar el problema cuando todavía es pequeño y lo relaciona con que, si
el entorno urbano tiene una percepción positiva, ayudará a reducir el vandalismo y la
criminalidad. Si el entorno se mantiene en buen estado, los delitos seguramente serán
menores.
4. Teoría de las actividades cotidianas o rutinarias
Esta teoría afirma que un delito se produce cuando tienen lugar tres elementos. En primer
lugar, el delincuente tiene un motivo para realizar el delito; a la vez, la víctima o el objetivo
previsto es algo de fácil alcance; por último, el control social o el escudo de la víctima en
cuestión ausenta. Por lo tanto, cuando coinciden estas tres situaciones, se podría
cometer un delito con más facilidad.
5. Teoría de la elección racional
En 1986 surgió esta teoría criminológica partiendo de la idea de que las personas cometen
delitos basándose en un juicio. Se tratan de delitos meditados y planeados con anterioridad,
es decir, el comportamiento delictivo tiene un propósito y es racional. Para prevenir estas
acciones se suelen realizar procesos de toma de decisiones con los que se pretende
acercar, psicológicamente, al delincuente hacia las personas que no cometen hechos
ilícitos.
La moderna criminología científica
modelos teóricos explicativos del comportamiento criminal. biología criminal,
psicología criminal y sociología criminal. con la lucha de escuelas se perfilaron en el
panorama criminológico tres orientaciones relativamente definidas: las biológicas, las
psicológicas y las sociológicas. las primeras, las biológicas, miran de nuevo hacia el
hombre delincuente, tratando de localizar e identificar en alguna parte de su cuerpo, en
el funcionamiento de éste, el factor diferencial que explica la conducta delictiva. esta se
supone consecuencia de alguna patología, disfunción o trastorno orgánico. las hipótesis
son tan variadas como disciplinas y especialidades existen en el ámbito de
las ciencias, antropológicas, biotipológicas, endocrinológicas, genéticas,
neurofisiológicas, bioquímicas, etc. las orientaciones psicológicas, entendido este
término, en su acepción más lata, buscan la explicación del comportamiento delictivo
en el mundo anímico del hombre, en procesos psíquicos
anormales(psicopatología) o en vivencias subconscientes que tienen su origen en el
pasado remoto del individuo y solo pueden ser captadas a través de la
introspección (psicoanálisis); o incluso, estiman que el comportamiento criminal,
en su génesis (aprendizaje), estructura y dinámica, tiene idénticas características se rige
por las mismas pautas que el comportamiento no criminal (teorías psicológicas del
aprendizaje). por último, las orientaciones sociológicas contemplan el hecho
delictivo como “fenómeno social”, aplicando al análisis del mismo diversos marcos
teóricos precisos: ecológico, estructural funcionalista, subcultural, conflictual,
interaccionista, etc. en todo caso la actual polémica discurre por el cauce pacífico del
método empírico, del método científico.
Diversos modelos teóricos
1. La biológica: estudia si alguna parte del cuerpo del criminal que funcione de
manera incorrecta explica su conducta.
2. La sociológica: evalúa los delitos como ‘fenómeno social’.
3. La psicológica: analiza si el comportamiento delictivo se debe a una perturbación
en el mundo anímico de la persona.
En el libro de Antonio García-Pablos de Molina, Criminología, la prevención del crimen
ocupa un lugar central en su enfoque sobre la política criminal dentro del marco del
Estado social y democrático de derecho. A continuación, realizo un análisis de los
principales aspectos relacionados con la prevención del delito desde esta perspectiva.
El concepto de prevención del delito
García-Pablos subraya que la prevención del delito en el Estado social y democrático de
derecho no se limita únicamente al castigo, sino que se orienta hacia la prevención
estructural y la prevención situacional. La prevención estructural abarca intervenciones a
largo plazo sobre las causas sociales, económicas y culturales que generan la
criminalidad, como la pobreza, la desigualdad y la exclusión social. Por otro lado, la
prevención situacional está relacionada con medidas concretas para reducir las
oportunidades delictivas, como la vigilancia, el diseño urbano seguro y el control de
acceso a ciertos espacios.
Prevención social en el marco del Estado social de derecho
En un Estado social y democrático de derecho, la prevención del delito se concibe desde
una visión humanista, basada en la justicia social y la igualdad de oportunidades. Para
García-Pablos, es esencial que la prevención del crimen esté alineada con la promoción
del bienestar general y la reducción de las desigualdades sociales. Este enfoque se
diferencia de las políticas de control social punitivo, centradas exclusivamente en el
castigo y la represión.
El autor enfatiza que un enfoque preventivo debe abordar las causas estructurales de la
criminalidad, como la falta de acceso a la educación, el desempleo y la marginalización
de ciertos sectores de la población. Las políticas públicas orientadas a mejorar las
condiciones de vida de los ciudadanos y garantizar los derechos fundamentales
(educación, empleo, salud, vivienda) son, en última instancia, estrategias de prevención
del delito en sí mismas.
Política criminal en un Estado democrático de derecho
La política criminal en un Estado democrático de derecho, según García-Pablos, debe
respetar los principios fundamentales de legalidad, proporcionalidad, y el respeto a los
derechos humanos. Desde esta perspectiva, la prevención del delito no debe dar lugar a
medidas autoritarias ni vulnerar las libertades individuales.
El autor insiste en que la política criminal en un sistema democrático debe ser racional y
basada en la evidencia científica, y no en la simple percepción pública del crimen o en
respuestas populistas que apelan al miedo. En este contexto, García-Pablos es crítico
con las políticas de “mano dura” que, aunque populares, no abordan las causas
subyacentes del delito ni son eficaces a largo plazo.
Prevención del delito y el principio de mínima intervención penal
Un aspecto esencial en el análisis de García-Pablos es el principio de mínima
intervención penal, que establece que el sistema penal debe ser el último recurso (última
ratio) en la política criminal de un Estado democrático. La idea es que el Estado debe
evitar recurrir al castigo penal cuando existan otras medidas menos intrusivas y más
efectivas para prevenir el crimen.
Esto implica que la prevención social y otras estrategias no punitivas, como la educación,
la promoción de valores ciudadanos y las políticas de inclusión social, deben jugar un
papel central en la lucha contra el crimen. La intervención penal solo debe aplicarse
cuando sea estrictamente necesaria y en casos de delitos graves que no puedan ser
abordados por otros medios.
Prevención terciaria: Rehabilitación y reintegración
Otro aspecto fundamental de la prevención del delito que García-Pablos subraya es la
prevención terciaria, que se refiere a la rehabilitación y reintegración social de los
delincuentes. Un Estado social y democrático de derecho debe tener como objetivo no
solo castigar el delito, sino también lograr que los infractores se rehabiliten y puedan
reinsertarse en la sociedad de manera constructiva.
El autor es crítico con los sistemas penales que se centran exclusivamente en el castigo
y no ofrecen programas de reinserción efectivos. Según su enfoque, la prevención a largo
plazo del delito solo será posible si los infractores, tras cumplir sus penas, tienen
oportunidades reales de reintegrarse en la sociedad, lo que implica acceso a programas
educativos, laborales y de apoyo psicológico.
Prevención situacional: Medidas de control de oportunidades
Además de la prevención social, García-Pablos también aborda la prevención situacional,
que se enfoca en reducir las oportunidades para cometer delitos a través de medidas
como el diseño ambiental seguro (CPTED, por sus siglas en inglés) y la mejora en los
sistemas de vigilancia y control. En este sentido, la idea es minimizar las condiciones que
facilitan el delito mediante el control del entorno físico y el aumento de los riesgos
percibidos por los delincuentes.
Sin embargo, el autor advierte que las medidas situacionales, aunque útiles, no deben
convertirse en el eje central de la política de prevención. Si bien son eficaces para la
reducción inmediata de ciertos delitos, no atacan las causas estructurales y sociales de
la criminalidad. Por ello, deben integrarse en una estrategia más amplia de prevención
que contemple aspectos sociales y educativos.
El papel de la comunidad en la prevención del delito
García-Pablos también destaca la importancia de la participación activa de la comunidad
en la prevención del delito. Un enfoque democrático implica involucrar a los ciudadanos
en la promoción de la seguridad y en la creación de un entorno social donde las normas
y valores democráticos se refuercen. Este enfoque fomenta la justicia restaurativa y la
resolución de conflictos comunitarios como una alternativa a la intervención penal
tradicional.
El análisis de la prevención del delito en el Estado social y democrático de derecho, según
García-Pablos de Molina, se caracteriza por un enfoque integral, que combina medidas
sociales, políticas de rehabilitación y reintegración, así como estrategias de control
situacional. El autor insiste en que la prevención efectiva del delito no puede centrarse
exclusivamente en el castigo, sino que debe orientarse a reducir las causas estructurales
del crimen y a garantizar los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Este
enfoque pone en el centro la justicia social y la mínima intervención penal, lo que distingue
al modelo de prevención de un Estado democrático de las políticas más punitivas y
represivas que, en ocasiones, son adoptadas en contextos de crisis o inseguridad.
CONCLUSIONES
En conclusión, "Criminología" de Antonio García Pablos de Molina se presenta como una
obra indispensable para quienes desean profundizar en el estudio del crimen y su
contexto. A través de un enfoque multidisciplinario, el autor logra integrar diversas teorías
y perspectivas, ofreciendo una comprensión amplia y matizada de los factores que
influyen en la conducta delictiva. Su análisis crítico de las políticas criminales y su énfasis
en la prevención y rehabilitación subrayan la necesidad de un enfoque más humano y
comprensivo en la justicia penal.
La obra no solo es valiosa para académicos y profesionales, sino que también invita a
una reflexión más profunda sobre el papel de la sociedad en la configuración del
comportamiento delictivo. En un mundo donde la delincuencia sigue siendo un problema
complejo y persistente, las ideas y propuestas de García Pablos de Molina se vuelven
más relevantes que nunca, planteando un camino hacia una criminología más ética y
efectiva.
Una conclusión esencial del tratado es la prioridad que se le da a la prevención del delito
sobre la represión. García-Pablos argumenta que es más eficaz y justo atacar las causas
subyacentes de la criminalidad, como la pobreza, la exclusión social y la falta de
oportunidades, que enfocarse exclusivamente en castigar el comportamiento delictivo
una vez que ha ocurrido. En un Estado social y democrático de derecho, la prevención
debe ser un pilar fundamental de las políticas de seguridad.
.: En resumen, el Tratado de Criminología de Antonio García-Pablos de Molina es una
obra fundamental que invita a repensar la criminología como una disciplina
profundamente conectada con la política criminal, la justicia social y el respeto por los
derechos humanos. El enfoque integral del autor, que aboga por una mínima intervención
penal, la prevención del delito y la reintegración de los delincuentes, presenta una
alternativa más humana y eficaz a las políticas punitivas y de mano dura que suelen
dominar el debate público.
En un contexto de creciente preocupación por la seguridad, García-Pablos ofrece una
visión equilibrada y basada en el conocimiento científico, subrayando que la lucha contra
el crimen debe orientarse hacia la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y
respetuosa de la dignidad humana.
BIBLIOGRAFÍA
Libro de criminología de Antonio Gracia-Pablo Molina