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INFORME FINAL

Guillermo Alfonso LlacheOrduz

PROYECTO:

La dinámica y estructura demográfica en el Estado Soberano de Santander, 1857 –


1886. Estudio de las series de sus nueve capitales departamentales.*

DOCUMENTO FINAL

La dinámica demográfica en el Estado Soberano de Santander, 1857 – 1886. Estudio


de las series de sus nueve capitales departamentales.

Presentado al:

INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA - ICANH


AREA DE HISTORIA COLONIAL

Promoción a la investigación en Historia Colonial

Bogotá, Octubre7 de 2013

* El presente trabajo contó con el apoyo académico y económico del Instituto Colombiano
de Antropología e Historia - ICANH y su programa de apoyo a la investigación en historia
Republicana- año 2013.

CONTRATO No. 020 de 2012


RESUMEN

TÍTULO: LA DINÁMICA DEMOGRÁFICA EN EL ESTADO SOBERANO DE


SANTANDER, 1857 – 1886. ESTUDIO DE LAS SERIES DE SUS NUEVE CAPITALES
DEPARTAMENTALES.

AUTOR: GUILLERMO ALFONSO LLACHE ORDUZ**.

DESCRIPCIÓN:

Este trabajo se centra en la descripción de la dinámica demográfica del Estado de


Santander. Basándose en variables recolectadas desde nacimientos, matrimonios y
defunciones que se hallaron en las partidas parroquiales y los registros civiles de las nueve
capitales que tuvo Santander. Esto en el marco de un Estado que buscaba disminuir la
influencia de la Iglesia Católica y que llevó a dificultades en la recolección de las
estadísticas vitales. El registro parroquial se vio afectado por la ausencia de sacerdotes entre
1863 y 1878, pero tal ausencia no fue compensada por el registro civil. A pesar de esto se
pudo constatar que la dinámica demográfica mostró aumento constante para el Estado en
general, pero características particulares para las parroquias, que mostraban cambios
demográficos.

**
Candidato a magíster en Historia por la Universidad Industrial de Santander.

2
INTRODUCCIÓN

El presenta artículo aborda la estructura y dinámica poblacional del Estado Soberano de


Santander durante la totalidad del periodo de su existencia (1857 – 1886), estudiando las
nueve poblaciones que fueron designadas como capitales departamentales: Bucaramanga,
Charalá, Concepción, Cúcuta, Pamplona, Ocaña, San Gil, Socorro y Vélez;con el objetivo
de conocer la dinámica poblacional de dicho Estado. La fuente principal fueron las
estadísticas vitales1 consistentes en los registros parroquiales y los registros civiles. Ellos
reposan en microfilmes en el Archivo Histórico Regional de la Universidad Industrial de
Santander (AHR-UIS), los de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
(IJSUD) y los que reposan en la Sala de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Luis
Ángel Arango. Los registros civiles se encontraron en los archivos o notarías de cada una
de las poblaciones.

El centro del análisis demográfico se encuentra el proceso de reproducción de la población,


el cual se determina por la aparición de nuevas personas (nacimientos), la desaparición de
otras (defunciones). Para esto se estudiaron las partidas parroquiales de bautizos,
matrimonios y defunciones, los registros civiles de nacimientos, matrimonios y
defunciones y los censos realizados en 1.864 y 1.870. Para lo anterior se tomaron las
partidas parroquiales, y registros civiles, de bautismo, matrimonio y defunción,
construyendo tablas y gráficos que mostraron el desarrollo de la dinámica poblacional. La
información básica a exponer será el movimiento anual, el estacional, la ilegitimidad,
mortalidad infantil y el aspecto migratorio.

Durante el siglo XIX los censos mostraron que Colombia aumentó el número absoluto de
pobladores2, ocurriendo dos movimientos contradictorios entre el centro oriente (Boyacá,
Cundinamarca y Santander) que redujo su valor porcentual3, mientras la zona sur y
occidental (Antioquia y Cauca) aumentó.Hasta el momento la historiografía no ha
desarrollado este problema pues se ha concentrado en explicar el aumento demográfico
antioqueño gracias a su aislamiento4, mientras que la disminución santandereana como
consecuencia de las guerras o del debilitamiento del artesanado5. Las afirmaciones sobre la
región santandereana son generales y se basan únicamente en los censos por lo que realizar
un análisis desde archivos parroquiales ofrece la oportunidad de confirmar o negar dichas

1
Las estadísticas vitales se refieren a los documentos que recolectan la información de los eventos demográficos básicos de una
población tales como son: los nacimientos, matrimonios y defunciones.
2
En el censo de 1.825 había 1.228.259 colombianos, para 1.835 se empadronaron 1.686.038 habitantes, 1.931.648 en 1843, 2.175.459
habitantes registrados en 1.851, once años más tarde (1.864) había aumentado a 2.662.812 personas y para 1.870 se había llegado a los
2.988.123 habitantes. En: Gaceta de la Nueva Granada. Nº 211. Bogotá. (11 de octubre de 1835) .Biblioteca Nacional de Colombia.
Fondo Vergara 160. Pieza 2. Biblioteca Luis Ángel Arango. Sala de Libros Raros y Manuscritos. Estadística General de la Nueva
Granada. Bogotá, Imprenta de J. A. Cualla, 1848. Biblioteca Nacional de Colombia. Fondo Quijano 570 y Estadística de Colombia.
Bogotá: Imprenta de Medardo Rivas, 1976. p. 10.
3
Entre los censos de 1851 y 1896, de hecho entre 1825 y 1851 el peso porcentual de Santander en el contexto nacional fue de 17,91 y
18,24 respectivamente, mientras que al finalizar el siglo XIX era del 15%. Cálculos propios desde los censos expuestos y MELO, Jorge
Orlando. Op. Cit.
4
Un buen elemento en donde se discute la apropiación, influencia e historiografía producida luego de la obra clásica de James Parsons, la
Colonización Antioqueña en el Occidente de Colombia, fue el realizado por Jaime Londoño en donde concluye que debe analizarse
nuevamente este proceso con delimitaciones teóricas diferentes.
5
MELO, Jorge Orlando. La evolución económica de Colombia, 1830 – 1900. p. 4. En: http://jorgeorlandomelo.com/bajar/Economia1830-
1900.pdf Consultado el 25 de enero de 2.013 p. 6.

1
aseveraciones.Este comportamiento demográfico es un hecho que la demografía histórica
debe estudiar, dado que en el país no existe una investigación que haya abordado de manera
sistemática la información de varias parroquias para un mismo territorio en un mismo
periodo.

En Colombia los trabajos históricos de población no son abundantes6. En 1970 Hermes


Tovar Pinzón daba cuenta del Estado actual de los estudios de demografía histórica en
Colombia7, concluyendo tajantemente que no existía “ningún estudio plenamente
satisfactorio total o parcial sobre los problemas de la demografía histórica”. Influenciados
por la Escuela de Berkeley se quisieron realizar trabajos que analizaron a la población de
Cartago8, la Provincia de Pamplona9 y la provincia de Vélez10. No dieron buenos frutos
porque buscaron una exactitud numérica que no podían otorgar las visitas puesto que hubo
que completar los datos mediante aproximaciones.

Finalizando el siglo aparecieron investigaciones cuyo propósito era conocer a profundidad


el movimiento de la población durante un largo periodo de tiempo en lugares puntuales. El
primero estudiaba tres localidades de la sabana de Bogotá entre 1650 y 1850 11,
sobresaliendo la explotación de los registros parroquiales. Posteriormente, se buscaba
analizar los problemas de la población de Tunja, en la segunda mitad del siglo XVIII12. Se
incluyeron fuentes complementarias (testamentos, demandas, hospitales, cementerios) para
lograr articular y comprender las relaciones entre la población y los fenómenos económicos
y sociales.

En Santander la primera obra fue la del profesor William Buendía Acevedo13, que era un
“apoyo numérico” para el Proyecto de subregionalización de los Santanderes14, siendo un
compendio de datos demográficos y algunos sociales y económicos. En la UIS se han
escrito nueve proyectos de grado15 cuyo tema central es la población; siendo la mayor
producción universitaria del país en demografía histórica. Se debe mencionar que hubo dos

6
Esta situación se muestran en balances historiográficos como La historia al final del milenio o De la nueva historia a la historia
fragmentada.
7
TOVAR PINZON, Hermes. Estado actual de los estudios de demografía histórica en Colombia. En: Anuario Colombiano de Historia
Social y de la Cultura. Nº 5 (1.970) p. 65 – 140.
8
FRIEDE, Juan. Los Quimbayas bajo la dominación española. Bogotá: Carlos Valencia, 1973. Segunda edición (1963).
9
COLMENARES, Germán. Encomienda y población en la Provincia de Pamplona (1549 – 1650) Bogotá: Universidad de los Andes,
1969.
10
FAJARDO M., Darío. El régimen de la encomienda en la Provincia de Vélez (población indígena y economía) Bogotá: Universidad de
los Andes, 1969.
11
VEJARANO, Fernán. Nacer, casarse y morir. Un estudio de demografía histórica. Bogotá: Centro de Investigaciones sobre dinámica
social, Universidad Externado de Colombia.Cuadernos del CIDS, serie I, 2, 1998. 85 pp.
12
AVENDAÑO P. María Rosa. Demografía Histórica de la Ciudad de Tunja a través de los Archivos Parroquiales, 1750 - 1819. Tunja:
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, 2005. 235 pp.
13
BUENDIA ACEVEDO, William. Compendio de estadísticas históricas de los santanderes. Bucaramanga: CDIHR-UIS/
COLCIENCIAS, 1994. 4 tomos.
14
MARTINEZ GARNICA, Armando et. al. Historia de la subregionalización de los Santanderes. Bucaramanga: UIS / COLCIENCIAS,
1994. 610 pp.
15
A nivel nacional la Universidad Industrial de Santander es la que más ha desarrollado proyectos de grado en historia de la población,
nueve entre 1993 y 2008. Este lugar es compartido por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja con nueve proyectos entre
1992 y 2006. En la Universidad de Antioquia se han realizado cuatro proyectos entre 1982 y 2010, dos en la Universidad Nacional de
Colombia sede Bogotá (2000 y 2003) al igual que en la sede Medellín (1993 y 2008) y uno solo en la universidad del Tolima (1992). En
las demás universidades con programas de historia o licenciatura en ciencias sociales no se encontraron referencias, lo que muestra la
posición marginal de este tipo de estudios entre los intereses de los jóvenes investigadores.

2
cambios en estos tres lustros. En una primera etapa se intentó conocer los inicios de los
momentos poblacionales de ciertas parroquias16, en la segunda las consecuencias de la
independencia sobre poblaciones específicas17 y en la tercera una relación con variables
sociales y migratorias18.

Si bien hasta el momento se ha producido una buena cantidad de proyectos de grado


centrado en el estudio de la historia de la dinámica demográfica de Santander, los trabajos
se centran en el periodo colonial y en la independencia, sobre el periodo Federal no hay
ninguno. Concentrándose en las zonas del Socorro y de Bucaramanga, mientras que no
existen estudios en el territorio que hoy es el departamento de Norte de Santander. Por lo
que este estudio será el primer esfuerzo por comprender la población de lo que fue el Gran
Santander.

1. LAS ESTADÍSTICAS VITALES EN EL ESTADO SOBERANO DE


SANTANDER

En esta sección se estudiará la conformación de la división política del Estado de


Santander, así como la conformación de los registros parroquiales y registros civiles y las
dificultades que se vivió durante la época para el registro de las estadísticas.

Santander fue el tercer Estado federal que vio la luz (1857), luego del de Panamá (1855) y
Antioquia (1856)19. La Constitución de 185720 en su artículo 34 delegaba a una posterior
ley la división territorial del naciente Estado21. En 1859 se formaron siete departamentos:

16
ACEVEDO TARAZONA, Álvaro y GONZALEZ MANOSALVA, Cesar Augusto. Historia de la erección de la parroquia de
Bucaramanga y del crecimiento de su población 1778-1923. Dirigido por Armando Martínez Garnica. Bucaramanga: UIS, 1993. 3 V.
CERON ORTIZ, María Cristina y GELVEZ PINZON, Elizabeth. Demografía histórica del Socorro en el periodo colonial 1684 – 1810.
Dirigido por Amado Antonio Guerrero Rincón. Bucaramanga: UIS., 1997. 132 pp. ALVAREZ, Rodrigo y RIAÑO DE ROJAS, María
Clemencia. Demografía histórica e historia social de Girón 1730-1800. Dirigido por William Buendía Acevedo. Bucaramanga: UIS,
2000. 191 pp.
17
SOTELO ZÁRATE, Mónica Johanna. La población de Girón en la coyuntura de la independencia 1801 – 1830. Director Jairo
Gutiérrez Ramos. Bucaramanga: UIS, 2004. 1 CD-ROM. TRIANA LOZADA, Alexander. Demografía histórica en el Socorro, Simacota
y Charalá 1800 - 1830. Director Jairo Gutiérrez Ramos. Bucaramanga: UIS, 2004. 2 CD-ROM. ESTEVAN CAMACHO, Claudia
Liliana. Demografía histórica en Málaga, Macaravita y Molagavita 1800 -1830 Director Jairo Gutiérrez Ramos. Bucaramanga: UIS,
2004. 2 CD-ROM.
18
LLACHE ORDUZ, Guillermo Alfonso. Bautismos, matrimonios y defunciones en el Socorro, San Gil y Barichara, 1778 - 1837
[recurso electrónico]; Director Jairo Gutiérrez Ramos, Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2006. BAEZ RANGEL, Diana
Carolina. Las prácticas sacramentales y las familias en la parroquia de Soatá 1885-1901 [recurso electrónico]; Director Juan Alberto
Rueda Cardozo, Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2006. RAMIREZ OCAMPO, Natalia. Bautizos, matrimonios y
defunciones en la Inmaculada Concepción de Rionegro (Santander) 1886-1912 [recurso electrónico]; Director William Buendía Acevedo,
Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2008.
19
MEJÍA ARANGO, Lázaro. Los Radicales. Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2007. p. 107.
20
Haciendo un análisis ideológico de la misma se afirmaría que eran liberales clásicos que aspiraban a la libertad de enseñanza, de
pensamiento, de propiedad, de industria y la laicización. La organización orgánica dividía el poder público en las tres ramas clásicas. La
supremacía fue ejercida por la Asamblea Legislativa, quien nombraba a los otros dos. En la parte material las libertades favorecían a los
pequeños propietarios, artesanos y comerciantes emergentes que eran la mayoría en el Estado. Socialmente dominaba una elite que
favorecía las libertades promulgadas, había gran cantidad de mano de obra libre e inmigración que favoreció una recomposición social
del Estado. El modelo de este Estado fue “asambleísta” ya que buscaba someter el ejecutivo al legislativo el cual garantizaría que la
acción de gobernar de ejerciera por parte del colectivo y no por iniciativa personal. En: GUERRERO RINCÓN, Amado Antonio (Ed.)
Las Constituciones Políticas del Gran Santander. 1853 – 1885. Universidad Industrial de Santander, 2004. p. 12 – 17. MARTÍNEZ
GARNICA, Armando y PARDO MARTÍNEZ, Orlando (Ed.) El sistema jurídico en el Estado de Santander, 1857 – 1886. Bucaramanga:
Universidad Industrial de Santander, 2008.
21
CONSTITUCIÓN DEL ESTADO DE SANTANDER, 1857. En: GUERRERO RINCÓN, Amado Antonio (Ed.) Op. Cit. p. 239.

3
Soto, Socorro, Vélez, García Rovira, Cúcuta, Pamplona y Ocaña22. Finalizando el año se
creó el departamento de Guanentá23 yen 1877de Charalá24;Definiéndose
constitucionalmente los nueve departamentos del Estado Soberano de Santander con sus
correspondientes capitales objeto de esta investigación: Bucaramanga, Charalá,
Concepción, Pamplona, Ocaña, San José de Cúcuta, San Gil25, Socorro y Vélez.

Los registros parroquiales quedaron establecidos en su forma y contenido en la XXIV


sesión del Concilio de Trento (1563) en donde se estableció que las parroquias debían
llevar cinco libros: bautismos, matrimonios, defunciones, confirmaciones y padrones26.

El rito bautismal como se conoce hoy en día data de la edad media27; el registro debía
encabezarse con la fecha de la ceremonia, la edad, fecha de nacimiento, el nombre del
bautizado, el de sus padres y abuelos con su lugar de residencia. Si era ilegítimo debían
escribirse el nombre de otros parientes, si era expósito el día de su hallazgo y se haría
como subcondicionado28. El matrimonio antes del siglo XVI no constituía más que las
promesas entre el hombre y la mujer que posteriormente era perfeccionado por la Iglesia29
y su rito era diferente30.Los datos a escribir fueron: “los nombres de los contrayentes y de
los testigos, el dia y el lugar en que se contrajo el Matrimonio”31. Posteriormente se agregó
el de sus padres, sus respectivos lugares de habitación y estado civil, en el caso de los
viudos debía anotarse el nombre de su cónyuge difunto32.Trento estableció la unción como
un complemento de la Penitencia33. En el ritual de Benedicto XIV y en el Catecismo
elaborado a partir de Trento, se especificó el rito como tal34 y los datos a asentar: nombre,
22
Ley de 25 de junio de 1859. Lei dividiendo el territorio del Estado en Departamentos. Bucaramanga, 1859. En: Gaceta de Santander
(26 de junio de 1859) p. 323.
23
Ley de 27 de diciembre de 1859. Lei dividiendo el territorio del Estado en Departamentos. Bucaramanga, 1859. En: Gaceta de
Santander (10 de febrero de 1860) p. 421.
24
Ley de 21 de septiembre de 1877. Lei 1ª politica i municipal. Socorro, 1877. En: Gaceta de Santander (27 de septiembre de 1877) p.
159.
25
La ley del 27 de diciembre de 1859 designaba a Barichara como capital del naciente departamento de Guanentá, sin embargo la ley 34
del 11 de noviembre de 1868 cambió la capital a San Gil, permaneciendo esta la mayor parte del periodo estudiado como capital, por esta
razón estudiamos a San Gil y no a Barichara.
26
https://familysearch.org/learn/wiki/es/M%C3%A9xico:_Registros_parroquiales
27
Una en el siglo IV cuando sustituyó la circuncisión y se tomó como la absolución del pecado original, otra en el siglo X cuando la
aspersión reemplazó a la inmersión. El rito tridentino indicaba que en la puerta de la Iglesia, ya que debían alejarse del diablo, en donde
se practicaban los ritos del exorcismo, óleo, crisma, vestidura y luz. Posteriormente se entraba en el templo para el rito del agua y se
finalizaba con la entrega del menor a los padrinos. Luego de la realización de cada uno de estos actos los sacerdotes debían asentar el
hecho. “Qui baptizándi sunt, ad ecclesiæfores consístunt, quod indígni sunt, qui domum Dei ingrediántur, priúsquam turpíssima diáboli
servitúte repudiáta, totos se Christi império subjíciant.” RITUALE ROMANUM. Editorium Pontificalium: S.L., 1884. Appendix ad
Rituale Romanum ex Manuali Toletano. p. 5 – 6. y MUIR, Edward. Fiesta y rito en la edad moderna. Madrid: Complutense, 2001. p. 14.
28
RITUALE ROMANUM. Editorium Pontificalium: S.L., 1884. p. 409 – 410.
29
RODRÍGUEZ, Pablo. Seducción, amancebamiento y abandono en la Colonia. Santa Fe de Bogotá: Fundación Simón y Lola Guberek,
1991. p. 29.
30
La celebración matrimonial solo llegó a ser sacramento después de 1439, con Trento se introdujo la presencia sacerdotal y la vigilancia
eclesial sobre el contrato. Este Concilio logró imprimir seis características esenciales a los ritos matrimoniales católicos: convertirlo en
sacramento indisoluble, presencia de testigos y entre ellos el sacerdote, la localización dentro del templo, el establecimiento de las
prohibiciones temporales de adviento y cuaresma, las proclamas y el registro en un libro específico. Este redimensionamiento influyó en
la organización de los matrimonios alrededor de la magistratura eclesial, siendo una labor esencial de estos el llevar sus registros, por esto
la insistencia constante de anotar las partidas y de hacerlo bien. RODRÍGUEZ, Pablo. Sentimientos y vida familiar en el Nuevo Reino de
Granada. Santa Fe de Bogotá: Ariel, 1997. p. 143-145. MUIR, Edgard. Op. Cit. p. 39.
31
EL SACROSANTO Y ECUMENICO CONCILIO DE TRENTO, TRADUCIDO AL IDIOMA CASTELLANO. Trad. D. Ignacio
Lopez de Ayala. Librería de A. Bouret y Morel: París, 1847. nueva edición. p. 308 – 309.
32
RITUALE ROMANUM. EditoriumPontificalium: S.L., 1884. p. 411.
33
EL SACROSANTO Y ECUMENICO CONCILIO DE TRENTO. Op. Cit. p. 168.
34
Difiere del rito que conocimos hoy día en la cantidad de zonas donde era aplicado el óleo: ojos, orejas, nariz, boca, manos, pies y en la
zona lumbar o en los riñones, hoy en día sólo se aplica en frente, manos y pecho; incluso hoy se hace en la parte interna de las manos, con

4
cuándo falleció, lugar de sepultura, padres, lugar de residencia, edad, día que se confesó,
que se recibió el viático y la unción35.

Santander fue conocido por su complicada relación con la Iglesia,ejemplo fue el destierro
del Obispo Ignacio Antonio Parra o la supresión del culto Católico en la Diócesis de Nueva
Pamplona en 1.862 y en 1.87736.Estos señalaron los dos momentos de mayor crisis. El
primeroera la cuestión de la tuición de cultos37 y la desamortización de bienes de manos
muertas de 186338.En Santander la reacción consistió únicamente en el cierre de los
templos y el cese de los servicios religiosos39.Se sabe de los cierres de la Parroquia de
Nuestra Señora del Carmen de Pamplona40, de Charalá41 y los templos en Ocamonte,
Riachuelo, Coromoro, Encino, Villa del Rosario, San Cayetano, Chipatá, Güepsa y Flores.

Esta tensión disminuyó con el ascenso de Manuel Murillo Toro a la jefatura estatal en 1864
quien congeló las medidas de tuición42. Este periodo de tranquilidad cesó en 1877 cuando
el Congreso legisló, como consecuencia de la posición asumida por la Iglesia durante la
guerra civil de 187643, mediante la ley de inspección civil en materia de cultos44. Esta ley
fue más severa que las anteriores,pues tan solo tres días después de su aparición, a los
Obispos de Popayán, Pasto, Antioquia y Medellín se les prohibió ejercer sus funciones y
fueron desterrados por diez años45. Varios sacerdotes se resistieron cerrando los templos,el
gobierno del Estado ordenó la apertura de los templos cerrados 46 y empezó a realizar
juicios.Para julio de 1878, había 46 sacerdotes, incluyendo el Obispo de Nueva Pamplona,
a quienes el “pase” se les retiró; mientras que otros 37 con causas estudiadas47. Varias
causas derivaron en el destierro como el Obispo48.

Con el ascenso de Núñez se cerró un capítulo que enfrentó a los liberales con la Iglesia
Católica, siendo uno de los principales afectados el apunte de las estadísticas vitales, ya que
sin iglesias abiertas, ni sacerdotes que oficiaran, la anotación de los sacramentos fue
imposible. Sin embargo el Estado Liberal también tenía su versión de asentar los eventos
demográficos mediante el establecimiento del registro civil.

Trento se hacía en la parte externa. “... ad oculus... ad aures... ad nares... ad os, compresis labiis... ad manus… ad pedes… ad lumbus sive
renes” En: RITUALE ROMANUM. Editorium Pontificalium: S.L., 1884. p. 89 – 90. y CATECHISMUS AD ORDINANDOS JUXTA
DOCTRINAM CATECHISMI CONCILII TRIDENTINI Op. Cit. p. 240.
35
RITUALE ROMANUM. Op. Cit. p. 416.
36
GUEVARA COBOS, Eduardo y PARRA RAMÍREZ, Esther. Resistencia eclesiástica al proyecto liberal en el Estado Soberano de
Santander, 1860 – 1886.Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2004. p. 100.
37
REJISTRO OFICIAL. Ley 23 de abril de 1863, de policía nacional en materia de cultos. (13 de mayo de 1863) Número 100. p. 219.
38
REJISTRO OFICIAL. Ley 19 de mayo de 1863, sobre desamortización de bienes de manos muertas. (30 de junio de 1863) Número
122. p. 271.
39
GÓMEZ RODRÍGUEZ, Ramiro. Hechos y gentes del Estado Soberano de Santander. Revolución triunfante. Bogotá: Fondo Cultural
Cafetero, 1985. p. 181 – 210.
40
BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSSS 550. Rollo
41
AHR-UIS. Archivo Parroquial de Charalá. Rollo: 1699448. Folio 368 - 369.
42
GUEVARA COBOS, Eduardo y PARRA RAMÍREZ, Esther. Op. Cit. p. 19.
43
MEJÍA ARANGO, Lázaro. Op. Cit. p. 494.
44
GACETA DE SANTANDER. Ley 33 de 1877 (9 de mayo), sobre inspección civil en materia de cultos. (4 de junio de 1877) Número
1083. p. 67.
45
GACETA DE SANTANDER. Ley 37 de 1877 (12 de mayo), sobre Por la cual se declaran privados a perpetuidad del derecho de
ejercer funciones de Obispos a varios individuos. (4 de junio de 1877) Número 1083. p. 67.
46
GACETA DE SANTANDER. Decreto sobre clausura de templos. (25 de octubre de 1877) Número 1119. p. 211.
47
GACETA DE SANTANDER. Lista. (18 de julio de 1878) Número 1190. p. 209.
48
BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSSS 550. Rollo

5
El registro civil en Colombia comenzó con la ley del primero de mayo de 185649 que
establecía que los notarios debían ser los testigos públicos de cinco actos fundamentales:
nacimientos, matrimonios, defunciones, reconocimiento de hijos naturales y adopciones.
En donde no residiera un notario, el secretario de la primera autoridad política cumpliría la
función de llevar el registro o quien tuviera esta función50. Posteriormente en 1866 se
redujeron los libros a nacimientos, matrimonios, defunciones y legitimaciones51.

Luego de haber completado las series de registros civiles existentes en 7 notarías 52 y de los
parroquiales en las 9 poblaciones, se puede afirmar que la mejor y más completa
información demográfica se dio en las parroquias. Los registros civiles presentan
información fraccionaria ya que se conservan algunos libros. Los datos mostraron que el
número de registros civiles fue inferior al de los parroquiales53, siendo la única vez que se
invirtió la proporción cuando los templos estuvieron cerrados54. El registro civil de
nacimiento fue el menos empleado, mientras que de defunción fue el de mayor cantidad,la
obligatoriedad del registro para el entierro en el cementerio pudo contribuir a este
comportamiento.

Parece ser que los habitantes del Estado Soberano de Santander continuaron asistiendo de
manera preferencial, a realizar sus registros con el sacerdote y no con el notario. Sin
embargo, el hecho de no llevar registros nominales convierte lo anterior en un supuesto55,
La tarea de realizar un análisis nominal comparativo de las partidas parroquiales y los
registros civiles, queda pendiente por realizarse en una posterior investigación. Así se
podría afirmar que el registro fue continuo, pero afectado por las leyes de control eclesial,
de este modo se pasará al análisis de los bautismos, matrimonios y defunciones.

2. NACIMIENTOS

En todas las sociedades el inicio de la vida es marcado por algún ritual, para los católicos
este momento estaba marcado por el bautizo. La obligatoriedad de registrar hizo posible
que se escogieran como variables ciertos datos como el día, mes, año, edad, sexo y
legitimidad.

49
GACETA OFICIAL. Ley 1º de mayo de 1856 Sobre registro del estado civil de las personas. (7 de mayo de 1856) Número 1966. p.
361 – 362.
50
GACETA OFICIAL. Ley de 24 de abril de 1857, adicional a la de 1º de mayo de 1856, sobre rejistro del estado civil de las personas.
(29 de abril de 1857) Número 2122. p. 285.
51
GACETA DE SANTANDER. Ley 25 de 1866 (9 de noviembre) sobre notarías públicas. (22 de noviembre de 1866) Número 388. p.
892 – 893.
52
Bucaramanga, Cúcuta, Ocaña, Pamplona, San Gil, Socorro y Vélez.
53
En total se registraron 15565 actas de registro civil (9869 defunciones, 4537 nacimiento y 1159 matrimonios) siendo la de mayor
cantidad la registrada en la notaría de San José de Cúcuta (10472) y la menor afluencia la de San Gil con 114. Temporalmente la mayor
concentración fue entre 1872 y 1880. Esto es poco comparado con los 100.588 bautismos, los 11.074 matrimonios y las 31.437
defunciones registradas en los libros parroquiales.
54
Esta superioridad se dio únicamente en las defunciones y para las siguientes parroquias y años: Bucaramanga desde 1868 hasta 1873,
Pamplona en 1878 y 1879 y Cúcuta desde 1867 a 1870, desde 1872 a 1874, desde 1876 hasta 1882 y 1885.
55
cosa diferente de lo realizado por MiladaBazant para Almoloya de Juárez en donde se pasaron de realizar registros parroquiales a
registros civiles en medio siglo. BAZANT, Milada. Los habitantes de Almoloya de Juárez y el registro de sus hijos, 1857 – 1911. En:
Familias hipanoamericanas. Historia, identidad y conflictos. México: El Colegio de México, 2011. p. 277.

6
Las ausencias en el número de registros fueron bajas, existió una sola ausencia profunda en
Bucaramanga entre octubre de 1877 y mayo de 1879, periodo en el que el templo estuvo
cerrado y por eso, para 1878, únicamente se registraron tres bautismos. En 1863 se dio otra
disminución en seis de las nueve poblaciones, disminuyendo cerca de 40% el número de
registros. Ambas reducciones parecieron ser consecuencia de las leyes Sobre Inspección de
Cultos. Sin embargo, estos dos inconvenientes no imposibilitaron la construcción de series
sobre las tendencias, la estacionalidad, el sexo y la legitimidad.

2.1 Tendencia

Las capitales departamentales del Estado Soberano de Santander registraron un total de


100.588 bautizos. La parroquia con menor número fue Concepción con 4.415 anotaciones,
mientras que Bucaramanga fue la de mayor con 14.997 anotaciones. Porcentualmente
podría decirse que las dos parroquias con poblaciones más representativas agruparon más
de un cuarto del registro (28,3%), estas fueron las que lideraron el crecimiento demográfico
de este territorio durante el siglo XX: Bucaramanga y Cúcuta (Tabla 1).

TABLA 1.Nacimientos en el estado soberano de Santander, 1857 – 1886.


POBLACIÓN Nº %
BUCARAMANGA 14997 14,9
CÚCUTA 13459 13,4
VÉLEZ 13259 13,2
SOCORRO 12774 12,7
PAMPLONA 11653 11,6
SAN GIL 10737 10,7
OCAÑA 10377 10,3
CHARALÁ 8917 8,86
CONCEPCIÓN 4415 4,39
TOTAL 100588 100
FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

Si ahora se miran estas cifras distribuidas anualmente, se obtiene una imagen que permite
observar el comportamiento en cada parroquia durante cada año. Se pueden encontrar
cuatro grupos de acuerdo a sus ciclos. El primero abarca a Charalá, Pamplona y Vélez. Su
directriz produjo, en primera instancia, un descenso y posteriormente un ascenso. La baja
de Pamplona y Vélez fue leve al igual que su ascenso, mientras que en Charalá ambos
tuvieron mayor amplitud. Estas tres poblaciones fueron las únicas que terminaron el
periodo en caída. Muy diferente fue el comportamiento de Bucaramanga, Concepción, San
Gil y Ocaña cuyo movimiento osciló entre descensos y ascensos, pero a diferencia de las
anteriores terminaron el periodo en franco progreso. Cabe resaltar el caso de Bucaramanga
el cual luego de 1879, experimentó un vertiginoso aumento de bautizos. La tercera serie fue
brindada por la capital del Estado que tuvo un descenso leve durante casi todo el periodo y
un registro que doblaba el promedio del periodo durante 1886. Finalmente, Cúcuta cuyo

7
comportamiento fue sui generis al ser la única que mantuvo un ascenso continúo a lo largo
del periodo

Cabe anotar que al analizar los datos de las tendencias lineales de los bautismos, éstos
también se movieron de manera diferente. En primer lugar nos encontramos dos parroquias
cuya tendencia fue negativa: Socorro y San Gil. Se trata de un indicio de la decadencia de
estos antiguos centros coloniales y una posible muestra de que las preferencias económicas
y demográficas estaban migrando a otros centros. La mengua fue mayor en la antigua Villa
de Santa Cruz. Las siete restantes poblaciones tuvieron tendencia positiva cuya intensidad
varió, siendo las de menor importancia las de Bucaramanga, Concepción y Charalá. Estas
pendientes positivas señalarían igualmente la concordancia de momentos de auges en
poblaciones como Ocaña, Vélez y Cúcuta las cuales, en los años investigados, gozaban de
un comercio intenso y de zonas de colonización próximas, como lo era el territorio de
Bolívar y la frontera con Venezuela. Posiblemente las fallas en el registro de Bucaramanga
alrededor del año de 1878 pudieron haber llevado a que la tendencia de esta población no
fuera más pronunciada(Gráfico 1).

GRÁFICO 1.Movimiento anual de bautismos, 1857 – 1886


800

700

600 BUCARAMANGA
CHARALÁ
500 CONCEPCIÓN
400 CÚCUTA
OCAÑA
300 PAMPLONA
200 SAN GIL
SOCORRO
100 VÉLEZ
0
1857 1859 1861 1863 1865 1867 1869 1871 1873 1875 1877 1879 1881 1883 1885

FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

De esta manera puede apreciarse que hubo comportamientos demográficos característicos


de cada parroquia, pero también existieron patrones comunes que permiten proponer una
imagen general del comportamiento de los bautismos de las capitales del Estado Soberano
de Santander durante el periodo federal. En primer lugar se muestra que la sumatoria de las
nueve parroquias unidas tuvo un aumento considerable en los nacimientos. Al observar la
curva marcada por el método que hemos escogido, se encuentran dos periodos en los cuales
los bautizos sufrieron dos mermas considerables, una para 1863 y la otra en 1878. La
primera fue la más general pues todas las poblaciones la presentan, con excepción del
Socorro y San Gil, mientras que en 1878 parece solo dada en Bucaramanga, Concepción y
Pamplona. Estas depresiones pudieron estar relacionadas directamente con la situación

8
política que vivía el país, especialmente en lo referente a las leyes de Tuición e Inspección
de Cultos.

La tendencia igualmente muestra que, aparentemente, no hubo grandes periodos de alzas


pues no se presenta un aumento notorio. Antes parece que, luego de las crisis mencionadas,
se habría retomado el caudal normal de bautizos. Los bautizos, pues con la reapertura de los
templos, las personas no acudieron en masa a registrar a sus criaturas. Ahora no se podría
afirmar si durante este tiempo estos registros se realizaron en el Registro Civil o si los
nacidos en este periodo quedaron sin algún documento sobre su nacimiento, puesto que los
registros civiles de nacimiento no mostraron un alza que pudiera haber suplido la partida de
bautizo (Gráfico 2).

GRÁFICO 2.Tendencia anual de bautismos, 1857 – 1886.

3900

3400

2900

2400

1900
1872

1875

1878
1857
1858
1859
1860
1861
1862
1863
1864
1865
1866
1867
1868
1869
1870
1871

1873
1874

1876
1877

1879
1880
1881
1882
1883
1884
1885
1886
FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

En general se puede decir que los nacimientos aumentaron constantemente con el tiempo,
con la singularidad de los dos declives mencionados, sin alejarse mucho de la tendencia
lineal que produciría este tipo de movimiento, lo cual mostraría una serie sin muchos
sobresaltos y que no hubo grandes cambios en la tendencia sino un aumento continuo.

2.2 Estacionalidad.

Los bautismos no brindan informes sobre comportamientos reproductivos como sí lo llegan


a hacer las concepciones. Por la anterior razón el periodo estacional a analizar se refiere a
estas últimas, para realizar un cálculo cercano a la gestación, al mes de bautismo se le
agregaron tres meses más. Siguiendo este modelo un bautismo de enero correspondía muy
posiblemente a un embarazo iniciado en abril, y un bautismo de febrero a uno de mayo, y
así consecutivamente.

La Iglesia Católica predicaba la abstinencia sexual durante los meses que precedían la
Navidad y la Semana Santa, que generalmente corresponden a los meses de marzo-abril y
noviembre-diciembre. Estos impedimentos pudieron ser o no acatados por los progenitores,

9
en este caso particular los porcentajes de las concepciones pueden señalar la distribución
anual del seguimiento a las prescripciones eclesiásticas.

El gráfico 3representa la tendencia de concepciones en la que se delinea un equilibrio


alrededor del 8.3%56, lo que señala una distribución más o menos contante, idea que se
refuerza con la diferencia entre el máximo (enero) y el mínimo (mayo) al ser inferior al
1.5%. Si se toma este último mes como el inicio del ciclo, le seguía un incremento
permanente que llegaba hasta agosto. Luego volvía a descender hasta octubre, donde
reiniciaba una elevación que se detenía en el máximo del ciclo, enero. A continuación
descendía hasta marzo y, tras un ligero repunte en abril, la línea descendía a mayo para
finalizar el ciclo.

GRÁFICO 3.Estacionalidad porcentual de concepciones, 1857 – 1886.


9
VÉLEZ
8
SOCORRO
7
6 SAN GIL

5 PAMPLONA

4 OCAÑA
3 CÚCUTA
2 CONCEPCIÓN
1 CHARALÁ
0 BUCARAMANGA
I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII

FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

En general hubo dos grandes periodos de concepciones, siendo el de mayor participación el


bimestre de diciembre y enero, seguido del mes de agosto. Esto riñe con el obedecimiento a
la abstinencia de adviento. Por el contrario, mayo y el bimestre febrero-marzo fueron los
meses en los que hubo menor cantidad de concepciones. En términos generales se podría
decir que las abstinencias sexuales pregonadas por la Iglesia Católica no se siguieron pues
no hay gran variación porcentual, especialmente en diciembre.

Lo anterior se aplica al Estado Soberano en general. Sin embargo, parece que dentro de las
parroquias existían diferencias frente a la observancia de los impedimentos. La prohibición
de la cuaresma fue seguida en Charalá, Ocaña y el Socorro, mientras que la del adviento
únicamente en el Socorro. Esto indicaría que, a la hora de tener relaciones sexuales, los
habitantes de las capitales departamentales hicieron caso omiso a las directrices
eclesiásticas, la anterior evidencia lleva a relacionar el ciclo de gestaciones con el agrícola.
En sociedades agrarias los patrones de concepciones pueden obedecer a aspectos como la
cosecha y siembra de los alimentos. En la zona de investigación Joseph Brown informó

56
8.3% sería el porcentaje equitativo si las concepciones se distribuyeran de la misma manera a lo largo del año.

10
sobre estos periodos: de mayo a julio era la cosecha, y entre febrero y abril, a siembra57. Al
observar las concepciones, pareciera ser que hay una posible explicación a la sima de mayo
pues, en siete de las nueve poblaciones, fue cuando se dio el menor número de embarazos.
Se podría afirmar que a los largo del periodo de cosecha, en el cual había movimiento de
población, las concepciones fueron en aumento mientras que, para el trimestre de siembra,
parece no haber un patrón de comportamiento.En este caso, parece existir un patrón entre el
calendario de concepciones y la periodización de la cosecha, mas no así con la siembra.

2.3 Sexo

El sexo de un nuevo ser se determinaba por aspectos que están fuera de la conciencia de los
padres58, su distribución es debida al azar. Sin embargo, es constante que nazcanmás niños
que niñas. En promedio, durante la totalidad del periodo Federal, el 51,3% de los nacidos
fueron niños, mientras que 48,7% restante niñas. Esta situación fue constante en cada uno
de los lugares estudiados, con diferencias que iban desde el 1% en Concepción y San Gil
hasta los 5,3% del Socorro.

En general, en las sociedades humanas la diferencia sexual de los nacimientos es constante,


siendo conocido como el índice de masculinidad59. Al analizarse durante grandes periodos
de tiempo nos permite descubrir si se realizó inscripción “preferencial” de los niños o las
niñas, la cual no debe desviarse sensiblemente de 10560. Para conocer si el estado de
inscripción de los sexos es creíble, se diseñó una tabla en la que se establecen los límites
para considerar el registro de los infantes como próximo al de los nacidos. Al comparar los
datos obtenidos en la tabla 2 con la proporcionada por Louis Henry61, se encontró que las
cifras se hallan mayoritariamente dentro de los límites, asegurando una regularidad en el
registro cercana al número de nacimientos. Tal vez la única excepción sería el índice
obtenido en el Socorro, lo cual podría mostrar un indicio de subregistro de las niñas, pero
no hay forma de confirmar este indicio62.
57
BROWN, Joseph. “Diario de una excursión de Bogotá a Girón por la Provincia del Socorro”. En: Tipos y costumbres de la Nueva
Granada: La colección de pinturas formada en Colombia por Joseph Brown entre 1825 Y 1841 y el diario de su excursión a Girón, 1834
/ MalcomDeas, Efraín Sánchez, Aída Martínez. Bogotá: Fondo Cultural Cafetero, 1989. p. 177.
58
De los 46 cromosomas que llevan consigo todo el patrón de información genética, el sexo de un bebé está determinado sólo por 2,
conocidos como X e Y.
Los óvulos de una mujer contienen un cromosoma X, mientras que el espermatozoide de un hombre puede contar con un cromosoma X o
un cromosoma Y. Si un óvulo resulta fertilizado por un cromosoma X, el bebé será una niña (XX); si, en cambio, el espermatozoide
conlleva un cromosoma Y, será varón (XY).
En consecuencia, la fórmula cromosómica del espermatozoide que fecunda es la que determina el nacimiento de una nena o de un varón.
En ese sentido, puede afirmarse que el padre se convierte en el “responsable” del sexo del niño. Aunque esto no significa que sea él quien
decida qué tener, sino que es el azar el que hace que la fecundación se asegure por uno u otro espermatozoide. En:
http://www.materna.com.ar/Embarazo/Tu-Embarazo-por-semana/Articulos-Embarazo-por-Semana/Como-se-determina-el-sexo-del-
bebe/Articulo/ItemID/11629/View/Details.aspx Consultado el 22 de septiembre de 2013.
59
El índice de masculinidad expresa el número de varones por cada 100 mujeres. Dentro de la naturaleza reproductiva del ser humano, el
índice de masculinidad al nacimiento es de 105 a 106 varones aproximadamente por cada 100 mujeres. Después del nacimiento, los
índices de masculinidad varían debido a los distintos patrones de mortalidad y migración. En:
http://www.inei.gob.pe/biblioineipub/bancopub/Est/Lib0001/capit107.htm Consultado el 29 de agosto de 2013.
60
HENRY, Louis. Manual de demografía histórica. Barcelona: Crítica, 1980. p 787.
61
Louis Henry propuso una tabla para el análisis del índice de masculinidad en relación con la población de los lugares estudiados, su
objetivo básico es descubrir si se daba subregistro, dada la distancia entre el nacimiento y el bautismo. Por esto los valores que propone
son un intervalo y no un número único. Para la presente investigación la relación sería: 4.900 nacimientos el índice debería estar entre
102 y 108; para 6.400 y 8.100 entre 102.5 y 107.5 y para 10.000 entre 103 y 107. En: HENRY, Louis. Op. Cit. Tabla 31. p. 78.
62
El índice de 111,3 en el Socorro es muy alto para lo propuesto por Henry y lo establecido en la demografía. Por esta razón la
inclinación a considerar que se debe a un subregistro femenino.

11
TABLA 2.Nacimientos porcentuales por sexos e índices de masculinidad, 1857 – 1886.
Niños Niñas IM
SOCORRO 52,7 47,3 111,3
CHARALÁ 51,9 48,1 107,7
PAMPLONA 51,5 48,5 106,2
CÚCUTA 51,3 48,7 105,4
OCAÑA 51,1 48,9 104,6
BUCARAMANGA 50,9 49,1 103,8
VÉLEZ 50,8 49,2 103,3
SAN GIL 50,5 49,5 102,1
CONCEPCIÓN 50,5 49,5 102
TOTAL 51,3 48,7 105,3
FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

2.4 Legitimidad.

La legitimidad podría mostrar desbalances demográficos tales como la insuficiencia de


parejas solteras, especialmente de hombres, de modo que aquellas que no pudieron
establecer una pareja permanente, debieron recurrir a relaciones informales que pudieron
derivar en frutos ilegítimos. Igualmente puede manifestar problemas socio-económicos que
se reflejaron en las dificultades para sostener uno o varios hijos que podrían terminar en el
abandono. Pero las posibles causas no se encontraron escritas en las partidas y se necesita
de estudios más profundos y con otras fuentes.

Las partidas nos en todos los casos63 el tipo de legitimidad del recién nacido, lo cual
permitió construir varios tipos de legitimidad e ilegitimidad. Dentro del grupo de los
ilegítimos se consideraron nominaciones como los hijos de madre soltera64, los hijos
naturales65, los expósitos o botados66, los hijos de padres no conocidos67 y algunos casos
particulares de adulterinos o bastardos68.

En términos generales en las capitales se dio 58,1% de legitimidad y un 41,9% de


ilegitimidad, lo cual mostraría un índice bastante alto de ilegitimidad ya que 4 de 10 niños
eran producto de una relación no formal. Sin embargo, este porcentaje alto se matiza si se
observa el comportamiento dentro de cada población. En todas las parroquias hubo mayor
número de legítimos: solamente en Cúcuta hubo más cantidad de ilegítimos, siendo la

63
En total hubo 31 bautizos que no se supo dicha variable por varias circunstancias. 16 de Cúcuta cuyas partidas estaban rotas, 11 en las
que no se anotó y 4 registros que estaban ilegibles.
64
Eran hijos de mujeres que no se habían casado al momento de dar a luz y que no fueron reconocidos por sus papás.
65
Eran aquellos cuyos padres eran solteros y eran mencionados en las partidas: infortunadamente no se mencionó si estos convivían o no,
o si tenían promesa de matrimonio o fueron el fruto de una relación prematrimonial.
66
Se refirieron a aquellos que fueron dejados abandonados en la puerta de la iglesia o de algunas casas.
67
Figuraron sin alguna información sobre sus progenitores
68
Correspondieron a quienes fueron señalados como producto de una relación entre un casado y un soltero y que contaron únicamente con
el nombre de su madre

12
diferencia del 32%. Por el contrario hubo cinco poblaciones (Bucaramanga, Charalá,
Concepción, Pamplona y San Gil) en las que la legitimidad fue dominadora. En el anterior
caso cabe resaltar que en Pamplona y San Gil la diferencia fue de 54 y 51 puntos
porcentuales, Mientras que en las parroquias restantes (Ocaña, Socorro y Vélez) la
diferencia no fue tan marcada, siendo particular el caso de Vélez cuyo contraste fue del
1,3%. (Gráfico 5)

GRÁFICO 5.Legitimidad e ilegitimidad, 1857 – 1886.


80
70
60
50
40
30
20
10
0

Legítimos Ilegítimos
FUENTES: familysearch.org y BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 25.

Esto mostraría que en Cúcuta las relaciones informales se podrían dar en mayor medida, ya
que solamente 3 de 10 nacidos era legítimos. El hecho de ser un lugar fronterizo y bastante
comercial por donde circulaba muchas personas, pudo haber influido en este
comportamiento. Por el otro lado se encontraban las poblaciones con una acentuada
concepción legítima. Se puede pensar que el caso de Pamplona y San Gil confirmaban la
tendencia de ser poblaciones prestantes desde la época del domino monárquico español. En
aquellas en que hubo un equilibrio, podría pensarse en la influencias de procesos de
expansión y colonización como en Vélez, y de comercio intensivo como en Ocaña.

Los anteriores datos indicarían que se dio un comportamiento sexual diferenciado a lo largo
del Estado Soberano de Santander, en donde había lugares en los cuales había mayor
acceso o mayor cantidad de mujeres que en otros. Este comportamiento acaso respondió a
actividades comerciales o de expansión agrícola, sin que, por el momento, se pueda afirmar
a que se debía dicho comportamiento69.

Así los nacimientos aumentaron constantemente, su registro fue afectado por las leyes
civiles de 1863 y 1878 y no pudo ser suplido por el registro civil. Sin embargo, se aprecia
una primacía en las poblaciones de Bucaramanga y Cúcuta. El periodo de gestación no se

69
En todas las poblaciones, durante los censos de 1864 y 1870, se observó un mayor número de mujeres. Pero las fuentes observadas no
indican nada sobre los gustos y preferencias por el matrimonio, simplemente informan la unión.

13
afectó por la religión, pero sí por las cosechas. El registro parece que se vio sesgado
únicamente en el Socorro, según lo mostrado por la distribución sexual. Mientras que se
observó una ilegitimidad favorecida por aspectos comerciales y de movilidad de población,
que en términos generales fue alta, especialmente en Cúcuta. Con este panorama se pasará a
estudiar las nupcias.

3. MATRIMONIOS

Teológicamente el matrimonio tiene como fin primordial engendrar y educar los hijos70. El
mayor problema presentado fue la ausencia de registros durante ciertos periodos. El más
grave fue el de Cúcuta ya que se cuenta con datos a partir de 1875,se podría pensar que el
terremoto de ese año destruyó el archivo existente. Igual situación presentó Vélez entre
1878 y 1880. En general se observa que en todas las parroquias se dieron descensos
abruptos en los años de 1863 y 1878, al igual que los bautismos.

Estos vacíos no interfirieron en la apreciación de las tendencias de los diferentes


movimientos demográficos, dado que el periodo permite obviarlos con cierta facilidady
permite que se realice el estudio de las tendencias anuales y su distribución mensual y las
migraciones realizadas para acceder al esponsal.

3.1 Tendencia.

En treinta años hubo un total de 11.074 matrimonios en las capitales departamentales del
Estado Soberano de Santander. El orden por mayor número de esponsales fue encabezado
por Pamplona (1767), seguido de San Gil (1704) y consecutivamente Socorro (1677),
Bucaramanga (1596), Vélez (1249), Ocaña (936), Charalá (823), Concepción (678) y
finalmente Cúcuta (644). Estos datos parecen confirmar la dificultad para conseguir pareja
en la fronteriza Villa de San José y por tanto el número elevado de ilegitimidad. También
parece haber consistencia entre los datos de Pamplona y San Gil, en donde coincide la
mayor cantidad de matrimonios y el mayor número de hijos legítimos.

Si se analizan los movimientos anuales de cada una de las parroquias, se podría decir que
existieron tres tipos de movimientos. El mayoritario agrupó a Concepción, Pamplona,
Ocaña y Socorro, los cuales tuvieron un movimiento doble de ascenso y descenso
sucesivos. De éstos el menos amplio fue el dado en la parroquia de Santa Ana, mientras que
la de la Concepción tuvo los mayores altibajos. El siguiente grupo fue conformado por
Bucaramanga, Charalá y San Gil, cuyo ciclo común consistió en una mengua y crecida,
mientras que las dos restantes (Cúcuta y Vélez) fueron las únicas cuyos movimientos
consistieron en un aumento de matrimonios y un posterior declive (Gráfico 6).

70
ROYO MARIN, Fr. Antonio. O.P. Teología moral para seglares. Madrid: Editorial Católica, 1958. Biblioteca de autores Cristianos. T.
II, p. 525. Igualmente en la página 550 se indica que la etimología proviene de la contracción latina de dos palabras: matris ymunium
que se significa el oficio de la madre. En contraposición el oficio del padre, el patrimonio, se circunscribía a los bienes externos,
principalmente la obtención de alimento, vivienda y vestuario. Además el catecismo señalaba que teológicamente el matrimonio existe
para la multiplicación de la especie y la educación de los vástagos para Dios. En: “… gratia confertur ad generandam & educandam
prolem propter regnum Cælorum” CATECHISMUS AD ORDINANDOS JUXTA DOCTRINAM CATECHISMI CONCILII
TRIDENTINI. Parisiis: Apud Lottin Juniorem, 1765. p. 247.

14
GRÁFICO 6.Matrimonios, 1857 – 1886.
200
180
BUCARAMANGA
160
CHARALÁ
140
CONCEPCIÓN
120
CÚCUTA
100
80 OCAÑA

60 PAMPLONA

40 SAN GIL

20 SOCORRO

0 VÉLEZ

185718591861186318651867186918711873187518771879188118831885

También se pudo apreciar que la tendencia de las parroquias fue la de aumentar el número
de esponsales, encabezado por Bucaramanga,la excepción fue Ocaña que presentó una
mengua. Esto indicaría que los matrimonios del Estado Soberano de Santander aumentaron
levemente durante el periodo de estudio. Parece que los matrimonios civiles, por ser pocos
(1159), no influyeron en la tendencia71, pero el hecho de no hacer un análisis nominal
impide llegar a tal conclusión.

Para lograr describir el movimiento que se dio en términos generales para las poblaciones
como un todo, se agregaron anualmente y se analizaron,la tendencia que se forma es
bastante sinuosa con varios picos y depresiones. Los valles más profundos se dieron en los
años de 1863 y 1878, lo cual concuerda de manera exacta con las depresiones de los
bautismos, lo que llevaría a pensar que efectivamente los factores políticos afectaron el
ejercicio de los sacerdotes en la recolección de la información (Gráfico 7).

GRÁFICO 7. Tendencia anual de matrimonios, 1857 – 1886.

600
500
400
300
200
100
1860

1879
1857
1858
1859

1861
1862
1863
1864
1865
1866
1867
1868
1869
1870
1871
1872
1873
1874
1875
1876
1877
1878

1880
1881
1882
1883
1884
1885
1886

71
A esta misma conclusión llegó Rocío Serrano, si bien sus cifras son diferentes para los matrimonios católicos (10351) y civiles (1805)
pues fueron tomadas de la Gaceta de Santander, concluye que en el Estado Soberano de Santander hubo “poca aceptación y poco
cumplimiento” la ley sobre el matrimonio civil. En:SERRANO GÓMEZ, Rocío. Mujer, matrimonio civil y divorcio en Santander, 1853 –
1885. Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2004. 143 p.

15
Cabe anotar que las dos caídas anteriores tienen una duración de aproximadamente tres
años, mientras que la otra baja, para 1874, no fue tan profunda ni duradera como las
precedentes. También podría encontrarse como respuesta a estos descensos la influencia de
las guerras civiles ya que, durante las administraciones de Ospina Rodríguez, Parra y la
segunda de Núñez, se observaron declives en el absoluto, lo que podría indicar una falta de
hombres con los cuales contraer esponsales luego del conflicto. Para inclinarse por
cualquiera de las dos respuestas se precisa de un análisis comparativo con los demás
registros y las noticias aparecidas en los periódicos regionales o en las memorias escritos
por viajeros y políticos. Los puntos más altos se encontraron en igual cantidad (1871, 1876
y 1884) con la característica que fueron posteriores a las grandes depresiones.

3.2 Estacionalidad

Existieron restricciones en los periodos de Adviento (marzo-abril) y Navidad


(diciembre)72en las cuales debía guardarse abstinencia sexual.La Iglesia Católica ordenó la
excomunión al que afirmara que tal prohibición no era más que una “superstición tiránica,
dimanada de la superstición de los gentiles”73.

Tal regla parece que fue obedecida. Al apreciar la tendencia dentro del año se observa que
el movimiento fue prácticamente el mismo para las nueve poblaciones, (Gráfico 8), e indica
que el ciclo estaba claramente marcado por la voluntad sacerdotal. Los meses más bajos
fueron diciembre y marzo. Los máximos conyugales se presentaban en los meses anteriores
a las abstinencias: febrero y noviembre. Si no se realizaban en esta época debían esperar
más de un mes para poderlos realizar en enero, cuando igualmente se presentaba un alto
volumen de nupcias, o incluso hasta el mes de mayo. Esto permite concluir que el
movimiento estacional matrimonial estuvo regido por las directrices eclesiásticas, dadas las
fases de este ciclo.

GRAFICO 8.Estacionalidad matrimonial, 1857 – 1886.


VÉLEZ
1600
SOCORRO
1400
1200 SAN GIL

1000 PAMPLONA
800 OCAÑA
600
CÚCUTA
400
CONCEPCIÓN
200
CHARALÁ
0
I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII BUCARAMANGA

72
“… desde el adviento de nuestro Señor Jesucristo hasta el dia de la Epifanía, y desde el dia de la Ceniza hasta la octava de Pascua
inclusive” EL SACROSANTO Y ECUMENICO CONCILIO DE TRENTO. Op. Cit. p. 316.
73
EL SACROSANTO Y ECUMENICO CONCILIO DE TRENTO. Op. Cit p. 305.

16
Si se toma el mes de marzo como el de inicio de este ciclo matrimonial (1,9%), apreciamos
que se elevaba continuamente hasta un máximo que se daba en junio (10,3%), para caer
levemente hasta septiembre (8,1%) y volverse a encumbrar con rapidez hasta noviembre, en
donde se presentaba un gran pico (14,7%) que antecedía a la gran depresión decembrina
(1,4%). Posteriormente el nivel cobraba una gran acentuación en febrero (12,6%) para
volver a caer en marzo.

El índice 8.3%, que sería el valor porcentual de cada mes si se distribuyera por igual los
matrimonios a lo largo del año, puede ayudar a encontrar los matices. Las parroquias
obedecieron a la restricción de tal modo que, en conjunto, la sumatoria porcentual de dichos
meses se encontraba por debajo del porcentaje establecido como referencia. El mayor
obedecimiento fue dado en Concepción (5%), mientras que el menor en Ocaña (17.9%). Si
se mira con mayor cuidado, se puede apreciar que en Concepción durante los meses de
marzo y diciembre,los matrimonios fueron inferiores al 0,6% cada uno, siendo la parroquia
que daba un obedecimiento casi estricto a la norma. Situación similar experimentaron
Bucaramanga durante la Cuaresma y Pamplona, San Gil y Vélez durante el Adviento,
confirmando la obediencia a las prohibiciones eclesiales.

Para los meses de mayor concentración se siguió una tendencia muy parecida al de los
meses restrictivos ya que Vélez alcanzó los máximos niveles de concentración con un
43.7% de matrimonios en enero, febrero y noviembre. En el otro extremo se hallaba Ocaña
con un 29,3%. Esto último fue el resultado de la distribución anual de la Parroquia de Santa
Ana74 la cual fue la más cercana al promedio de 8,3%.

Conociendo estas cifras se puede afirmar que el calendario nupcial eclesial fue obedecido
principalmente en Concepción y Vélez, seguidas por Pamplona y San Gil, mientras que en
un punto intermedio podemos ubicar al Socorro y Bucaramanga. Cúcuta y Charalá fueron
las parroquias de menor obediencia, mientras que en Ocaña la restricción casi no se dio.

3.3 Migraciones

Esta variable es muy atractiva por las posibilidades de respuestas que puede ofrecer, pero es
difícil de ser captada en vista de los rudimentarios registros de movilidad que se llevaron75.
La existencia de gran movilidad en los territorios americanos durante la época colonial
ocasiona problemas metodológicos como los señalados por Herbert Klein76. Los novios y
novias llegadas de otras poblaciones, su concentración y preferencia frente a otras opciones
y las distancias recorridas contenidas en las partidas de matrimonios ayudan a esbozar esta
variable.

74
Se indica la parroquia de Santa Ana porque era la que más registros aportaba de las tres que habían en Ocaña para la época estudiada.
75
Los únicos documentos que registraron la migración fueron los registros de matrimonios y defunciones, ya que los esposos debían
indicar su lugar de nacimiento y vecindad ¡; mientras que en los de defunción el denunciante debía indicar si el occiso era o no vecino, y
en caso negativo indicar el lugar de procedencia.
76
En un estudio sobre Amatenango, Chiapas, afirma que uno de los principales problemas para el estudio demográfico, especialmente
para la reconstrucción de familias, en América es la intensidad del movimiento de la población. En: KLEIN, Herbert. Family and fertility
in Amatenango (Chiapas), 1786 – 1816. En: La ciudad y el campo en la historia de México. Memoria de la VII Reunión de Historiadores
Mexicanos y norteamericanos. Universidad Autónoma de México: México, 1992. T. I. p. 127.

17
El Concilio de Trento prevenía a los sacerdotes sobre la realización de matrimonios “sin
licencia del párroco de los consortes”77 ya que le acarreaba una suspensión inmediata del
cargo. Esta advertencia del Concilio ayudó a que los sacerdotes controlaran la movilidad de
los novios, dejando constancia en las partidas del origen y/o vecindad del novio o novia que
había emigrado78. De ahí se derivó la oportunidad de observar los principales lugares de
donde emigraban los consortes.

Los matrimonios también cumplían la función socialmente importante de consolidar


fortunas y honores familiares79. Era de esperarse que hubiera factores que hicieran más
atractiva una población que otra como el hecho de ser la capital del Estado, una ciudad con
sede episcopal o una sobre cruces de caminos, cerca una frontera internacional o a un
puerto, dado que allí era donde habitaban las personas con mayor riqueza económica o de
mayor prestigio social.

En general predomina el matrimonio con personas de la misma población ya que la


población inmigrada para esponsales es cercana al 5%. Este es un índice bajo que no ayuda
a modificar la estructura poblacional de un lugar: sin embargo, se cuenta con dos casos en
los que la influencia parece ser importante y uno en el que definitivamente los inmigrados
forman parte del sistema matrimonial (Tabla 3). En el primer caso se encuentra la capital
del Estado, el Socorro, con una proporción de inmigrados del 9.3%, la sede episcopal,
Pamplona, con un 10.9%. El peso de los inmigrados fue realmente significativo si tomamos
en cuenta lo analizado por Jordi Nadal para Cataluña80y por Vejarano en las poblaciones
indígenas cercanas a Bogotá81. El puerto seco de Cúcuta fue la sorpresa de la investigación
ya que los venidos de fuera eran el 39.6% de los casados, lo cual indica que había un
intercambio de todo orden, incluso genético, con la vecina República de Venezuela, más
exactamente con el Estado del Táchira. Tal vez las condiciones económicas o sociales que
brindaban estas tres poblaciones hicieron que se convirtieran en los blancos preferidos de
foráneos.

TABLA 3. Porcentajes de emigrados, 1857 – 1886.


Novio Novia
Cúcuta 39,6 31,4
Pamplona 10,9 6
Socorro 9,3 6,8

77
EL SACROSANTO Y ECUMENICO CONCILIO DE TRENTO. Op. Cit. p. 308
78
Claude Mazet nos dice como estas referencias pueden ayudar a la formulación de mapas, zonas de desplazamiento, tablas evolutivas de
la migración e índices de integración, sobre todo para los hombres. En: MAZET, Claude. Les registres Paroissiaux. Sources pour
l’histoire sociale et l’histoire des mentalités. En: Revista Internacional de Sociología. Madrid. Segunda época, Núm. 39, VII-IX, T.
XXXIX. P. 361 – 362.
79
LOPEZ BELTRAN, Clara. Alianzas familiares. Elite, género y negocios en la Paz, siglo XVII. Lima: IEP, 1998. p.167.
80
Jordi Nadal encontró que el antiguo Rosellón español la inmigración de novios franceses superaba el 9%, lo cual llevó a cambios en la
zona por él estudiada; incluso afirma que primero se dio una conquista genética francesa que la militar. NADAL, Jordi. Bautismos,
desposorios y entierros. Estudios de historia demográfica. Barcelona: Ariel, 1992. p. 53.
81
VEJARANO, Fernán. Nacer, casarse y morir. Un estudio de demografía histórica. Centro de Investigaciones sobre dinámica social,
Universidad Externado de Colombia. Bogotá.Cuadernos del CIDS, serie I, 2. p. 64. Cuadro 28. Para Guasca 6%, Sopó con el 6.2% y
9.2% en Gachancipá.

18
Ocaña 6,9 1,5
Vélez 6,6 1
Charalá 5,1 3,3
Bucaramanga 3,7 1,4
Concepción 3,7 1,3
San Gil 3,5 0,7

Si se aprecia el porcentaje de mujeres inmigradas se puede afirmar que la cantidad de éstas


fue muy inferior frente al de los novios. Las mismas tres poblaciones presentaron los
índices más elevados, siendo Cúcuta una excepción en donde un tercio de las mujeres no
era nacida en alguna de sus dos parroquias.También se pueden mirar los sitios de donde
provenían estos consortes para saber el área que cubría la influencia matrimonial de una
población. Se aprecia que son parroquias cercanas a cada una de las estudiadas, lo que lleva
a creer que el circuito matrimonial era bastante corto en cuanto a la distancia recorrida.
Podría ser que el movimiento se diera entre parientes o para fortalecer relaciones
comerciales. Sin embargo, no se tiene ninguna evidencia que pueda ayudar a confirmar o a
desmentir dicha propuesta82, pero el poco número de inmigrantes ayuda a plantear esta
situación y a plantear el movimiento por alguna situación particular.

En cuanto al número de individuos provenientes de otros Estados de la Unión son escasos,


solamente sobresalen unos casos de personas provenientes del Estado de Boyacá y
Cundinamarca, que se ubicaron principalmente en las capitales del sur del Estado de
Santander. Por el contrario, no se presentaron casos de matrimonios con personas
provenientes de los Estados de Antioquia y Panamá, tal vez porque la comunicación era
más difícil con estos estados, pero esto queda en el plano de la especulación.

Así los matrimonios mostraron un ascenso leve, pero continuo que se vio afectado por las
leyes anticlericales. Estacionalmente, se obedeció a la Iglesia, mientras que la inmigración
fue poca con excepción de Cúcuta, el Socorro y Pamplona y proveniente de lugares
cercanos. A continuación se expondrá el último paso de la vida: las defunciones.

4. DEFUNCIONES

La muerte es el momento en el cual el alma se pude salvar o condenar. Por esto la Iglesia
predicó todo hombre debía estar preparado para enfrentar el juicio. Para llegar con buen
tenor a éste, debían llevarse ciertas ayudas que la Iglesia proporcionaba, como lo eran el
viático y la extremaunción. La principal dificultad con la que se contó para establecer
generalizaciones sobre la mortalidad estriba en la ausencia de series completas. Se
encontraron años en los cuales no hay partidas eclesiásticas, en Bucaramanga, Concepción,
Cúcuta, Ocaña, Pamplona y Socorro. Igualmente hay periodos de tiempo en los que se
presentan registros anuales inferiores a una decena. Dado esto, la única alternativa que se
82
Puesto que el análisis no se desarrolla de manera nominal, no es posible conocer los nombres de los contrayentes, por lo tanto no se
puede saber si se daba una alianza entre ciertas familias. Esta situación puede ser comprobada mediante el estudio de las informaciones
matrimoniales, las dispensas, o las testamentarias, las cuales no se estudiaron en esta investigación.

19
tuvo para completar el cuadro de la mortalidad fueron los registros civiles. Con ambos
registros se pudo establecer la tendencia, estacionalidad y la mortalidad infantil.

4.1 Tendencia

Con las dificultades mencionadas anteriormente se pudo reunir las partidas de defunciones
existentes en los archivos parroquiales, las cuales ascendieron a 31437 (Tabla 4). De ellas
casi la mitad (47,12%) correspondieron al Socorro y San Gil, mientras que un 13,59% se
dio conjuntamente en las poblaciones de Concepción, Ocaña y Pamplona, lo cual indicaría
una mejor recopilación de datos en el corazón del Estado. Del análisis individual de los
movimientos de cada una de las parroquias se puede afirmar que hubo tres tendencias.
Cúcuta fue la parroquia atípica al darse al aumento durante la primera mitad del periodo y
un descenso durante el segundo. Por su parte, las tendencias de Bucaramanga, Charalá y
Vélez fueron inversas a la anterior, con descenso en la primera mitad y ascenso durante la
segunda. En un tercer grupo, cinco restantes poblaciones presentan dos periodos dobles de
descenso y ascenso (Gráfico 8).

TABLA 4.Defunciones en el Estado Soberano de Santander,1857 – 1886.


Casos
Socorro 8203
San gil 6611
Bucaramanga 3575
Charalá 3019
Cúcuta 2979
Vélez 2777
Pamplona 2284
Ocaña 1061
Concepción 928
Total 31437
FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 26.

GRÁFICO 8.Movimiento anual de defunciones, 1857 – 1886.


800 BUCARAMANGA
CHARALÁ
600
CONCEPCIÓN
400 CÚCUTA
OCAÑA
200 PAMPLONA
SAN GIL
0
SOCORRO
1866

1879
1857
1858
1859
1860
1861
1862
1863
1864
1865

1867
1868
1869
1870
1871
1872
1873
1874
1875
1876
1877
1878

1880
1881
1882
1883
1884
1885
1886

VÉLEZ

FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 26.

20
A pesar de estos movimientos particulares, la idea de este estudio es llegar a
generalizaciones, la tendencia producida por los registros de defunciones está formada por
cuatro periodos definidos, dos descensos y ascensos consecutivos. El primerio consistió en
un descenso finalizado hacia 1864, seguido de un ascenso terminado en 1872, cuando se
dio la mayor cantidad de defunciones. Posteriormente se apreció una pequeña meseta de
tres años, luego de la cual la curva comenzó una caída que se prolongó hasta 1880, en
donde se dio un ascenso hasta que finalizó el periodo de estudio (Gráfico 9).

Luego de haber observado esta curva puede concluirse que las leyes federales influyeron de
manera definitiva en la dinámica demográfica del Estado Soberano de Santander, pues los
tres fenómenos analizados tuvieron sus depresiones alrededor del año de 1863 – 1864 y
1878, cuando vieron la luz legislaciones que buscaron controlar las actividades de la Iglesia
Católica.

GRÁFICO 9.Tendencia anual Estado Soberano de Santander, 1857 – 1886.


1850
1750
1650
1550
1450
1350
1250
1150
1050
950
850
750
650
550
450
1861

1874
1857
1858
1859
1860

1862
1863
1864
1865
1866
1867
1868
1869
1870
1871
1872
1873

1875
1876
1877
1878
1879
1880
1881
1882
1883
1884
1885
1886
FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 26.

4.2 Estacionalidad

Los elementos externos tales como el clima o las enfermedades pudieron influir sobre el
comportamiento anual de las defunciones. De la época nos quedan varios relatos o citas
sobre los periodos de frío y calor en el Estado, que ayudaron a determinar el
comportamiento de las expiraciones estatales.

El primero fue dado por Agustín Codazzi, quien afirmaba que entre los meses de marzo y
junio llovía suavemente, mientras que entre julio y agosto era la temporada suave seca;
posteriormente, hasta noviembre, llovía copiosamente y finalmente llegaba la temporada
más calurosa que podía extenderse hasta marzo83. Con la muerte del Director de la
Comisión Corográfica, Felipe Pérez escribió una nueva geografía en 1.863, concordaba con
Codazzi en casi todos los datos e indicaba únicamente dos particularidades84. La primera,

83
CODAZZI, Agustín. Jeografíafisica i politica de la Provincias de la Nueva Granada. Bogotá: Banco de la República, 1957. (1856) p.
41.
84
PÉREZ, Felipe. Jeografiafisica i política del Estado de Santander, escrita de orden del Gobierno Jeneral. Bogotá: Imprenta de la
Nacion, 1863. p. 61.

21
que en algunas partes la primera temporada de lluvias podía comenzar y terminar un mes
después: la segunda, que en San José y el Rosario las temporadas se alternaban
regularmente cada tres meses. Parece que las geografías posteriores tomaron este último
ciclo, agregando que la temporada más calurosa era la que finalizaba en marzo85. Si
relacionamos este ciclo con los datos estacionales de la mortalidad, se podría ofrecer una
relación entre mortalidad y clima.

No parece haber un periodo “mortífero” y otro “salubre” ya que proporcionalmente las


defunciones se distribuyen uniformemente a lo largo del año. Los tres meses con mayor
participación representan el 28,3%, mientras que los de menor el 21%. Ambos ciclos se
ubicaban en cambios de temporadas, siendo el de menor mortalidad la transición de la
temporada más calurosa a la de lluvia suave (febrero-abril) y el de mayor mortalidad el
denominado veranillo de San Juan (junio-agosto). Esto parece indicar que las temporadas
lluviosas eran transiciones suaves entre el máximo y mínimo estacional de defunciones.

La descripción de este movimiento anual iniciaría en el mes de febrero, el mes menos


mortífero, que llegaría hasta abril, agrupando el trimestre de menor mortalidad. Con la
llegada de las lluvias los óbitos también aumentarían, siendo la cima del movimiento el mes
de junio, inicio de la segunda temporada de calor y del descenso de las defunciones que
llegaría hasta octubre. Con las lluvias de noviembre se presentaría un leve aumento que se
repetiría en enero, para finalizar en la caída de la serie en febrero (Gráfico 10).

GRÁFICO 10.Mortalidad estacional Estado Soberano de Santander, 1857 – 1886.


3200
2800
2400
2000
1600
1200
800
400
0
I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII
FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 26.

4.3 Edad

La edad de muerte es un dato clave para poder determinar la mortalidad infantil,


fundamental para conocer y describir el movimiento demográfico de una población. Este
ítem se encuentra en el 80,3% de todas las partidas, pero su distribución varió enormemente
según la población. Mientras que en San Gil se conoció la edad de muerte del 92,9% de los

85
MORENO, Antonio María. Geografia especial del Estado de Santander. Obra destinada a las escuelas primarias del Estado. Socorro:
Imprenta del Estado, 1873. p. 11 y MANTILLA, Eladio. p. 25. Geografia Especial del Estado de Santander. Socorro: [s. n.], 1880. p. 25.

22
difuntos, solo se encontró un 39,7% en Ocaña. Esto hace posible que se pueda realizar un
estimativo porcentual sobre la mortalidad infantil.En este estudio se tomó como mortalidad
infantil los difuntos menores de 10 años, y de adultos, aquellos que superaron esta edad. Si
se compara el comportamiento de estos dos grupos en las parroquias estudiadas se obtienen
tres agrupaciones.

En el primer grupo hubo tres poblaciones (Concepción, Cúcuta y Vélez) con el número de
difuntos infantes siempre inferioral de los adultos. En general la mortalidad infantil no
superó el 40% y, a lo largo del periodo, la distancia entre las dos mortalidades aumentó al
punto que, para 1886, la mortalidad infantil rondaba el 20%.Un segundo conjunto de
parroquias conformado por Bucaramanga, Charalá, Pamplona y Ocaña, en el que al inicio
del periodo los infantes enterrados superaron a los adultos, pero en algún momento del
periodo el porcentaje se invirtió y, al finalizar el estudio, el número de los restos adultos
superaba al de los niños. El último reúne a San Gil y el Socorro cuyo comportamiento fue
contrario a las anteriores, ya que las expiraciones infantiles fueron desde el comienzo
inferiores, pero en algún punto superaron la de los adultos.

La generalización del movimiento mostraba que las mortalidades infantiles y de adultos


fueron porcentualmente iguales durante los dos primeros quinquenios; posteriormente la
infantil disminuye y permaneció alrededor del 40%, hasta que terminó el periodo federal
(Gráfico 11).

GRÁFICO 11.Mortalidad proporcional infantil y adulta, 1857 – 1866.


65

60

55

50 Infantil
45 Adulta

40

35
1857 - 1861 1862 - 1866 1867 - 1871 1872 - 1876 1877 - 1881 1882 - 1886

FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollo 26.

Así la mortalidad se vio afectada por las leyes de tuición y desamortización, mostrando una
tendencia descendente. Igualmente la estacionalidad se vio afectado por el tránsito de la
temporada lluviosa a la seca y registrando un 40% de mortalidad infantil.

CONCLUSIONES. SALDO POBLACIONAL DEL ESTADO SOBERANO DE


SANTANDER

23
Lo visto hasta aquí indica un crecimiento de los nacimientos y los matrimonios, pero un
descenso de la mortalidad, para comprender mejor su relación se hace necesario hallar el
saldo poblacional el cual es la diferencia entre los nacimientos en un mismo año y las
defunciones: esto indica si la localidad está aumentando o disminuyendo sus pobladores.
En la gran mayoría de los casos éste fue positivo: solo se presentaron casos negativos en el
Socorro (1857, 1862, 1870 – 1874) y Charalá (1858), y un caso de nivel cero
(Bucaramanga en 1878). San Gil apenas superó el saldo, pues fue inferior a 10, en (1861,
1872, 1875 y 1882). Por ello se podría afirmar que, en términos generales, los pobladores
de cada una de las parroquias aumentaron.

Si se analiza el conjunto de dichos incrementos, se podría afirmar que el Estado Soberano


de Santander aumentó de manera constante su población: casi que duplicó el número de
pobladores a favor en las capitales durante los treinta años de estudio, pues el saldo de éstas
en 1857 fue de 1637 pobladores mientras que, para 1886, ascendió a los 2824. Durante todo
este periodo los datos indicarían que las personas debieron haber aumentado en 70.212
individuos. Este incremento, al igual que las tendencias ya analizadas, fue cíclico y parece
que también fue afectado por los problemas entre la Iglesia y el Estado. En esta oportunidad
se presentaron varios periodos de alternancia entre aumento y declive, pero con un aumento
que hacía engrosar cada año el número de santandereanos (gráfico 12)

GRÁFICO 12.Saldo poblacional en el Estado Soberano de Santander, 1857 – 1886.


3500

3000

2500

2000

1500

1000
1880
1857
1858
1859
1860
1861
1862
1863
1864
1865
1866
1867
1868
1869
1870
1871
1872
1873
1874
1875
1876
1877
1878
1879

1881
1882
1883
1884
1885
1886

FUENTE:www.familysearch.orgy BLAA. Sala de libros raros y manuscritos. MSS 550. Rollos 25 y 26.

Con lo estudiado hasta el momento se puede apreciar que el Estado en términos generales
aumentaba la población, pero hubo casos particulares en los cuales la dinámica poblacional
mostró un descenso. No se sabe si fue debido a las migraciones o si se debió subregistro de
las defunciones, en ambos casos se necesitan de estudios nominativos que puedan comparar
las partidas parroquiales con los registros civiles para poder dar cuenta de dicho fenómeno.
Se mostró que si bien hay tendencias generales, cada parroquia tiene su dinámica propia, lo
cual se encuentra a favor de realizar más estudios parroquiales que se fundamenten en los
registros parroquiales y se pueda llegar a comparaciones, ya que la ausencia de estudios a
nivel nacional hace que no se tengan referentes para poder tipificar los diversos
movimientos, especialmente para el siglo XIX. De la misma manera tampoco se sabe el

24
papel que ejerció la migración en la dinámica, a pesar que es una pieza fundamental en la
conformación de la población. Igualmente se hace necesario seguir construyendo series
parroquiales para contrastar con los censos y de esta manera elaborar tasas e índices de los
cuales aun se adolece.

BIBLIOGRAFÍA

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Rejistro Oficial
Diario Oficial
Gaceta de Santander
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