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Unidad 4 - Material de Lectura Marbury Vs Madison - Maria Angelica Gelli-1

Bolilla 4 TeoriabXat A

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(Glee an eee ora SERN patients Willer Opeth Bogus. Bie \QRE- - | Cartruco Primero CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD A) Ierropucci6n Hay muchas formas de estructurar un curso de derecho constitucional. ‘Como tna Constitucién es el conjunto de normas que gobiernan el sistema politico de la sociedad, muchos autores han preferido cursos que ponen én- fasis en la teorta politica y alientan el estudio de las constituciones y teorias politicas de otros paises y culturas para mostrar al alumno la variedad de sis- temas de organizacién posibles. Para otros profesores, el hecho de que la Constitucién tenga que funcionar como el conjunto de normas de fondo de Ja sociedad implica que un curso de derecho constitucional configure el es- tudio de la historia de las instituciones politicss en Argentina, como un curso de ciencia politica més que un curso de derecho. Los grandes tratadistas de derecho constitucional argentino combinan el punto de vista teérico con una | conciencia de la historia y Ia realidad institucional. No es una coincidencia que el catedratico Germén Bidart Campos, en su ‘Manual de derecho constitucional, comience su exposicién con una tipologia de constituciones que admite la realidad politica. Ademés de explicar que hay pafses con constituciones escritas y otros con constituciones no escritas © consuetudinarias, y paises que utilizan constituciones flexibles que admiten su enmienda y otfos con constituciones que se declaran irreformables, el doctor Bidart Campos reconoce la diferencia entre Ia constitucién formal, definida por Ia forma externa de la codificacién normativa, y la constitucion ‘material, que es la ConstituciOn vigente que estructura las operaciones del zobierno en forma real. Este libro espera continuar con la tradiciOn de Bidart Campos, imitando su énfasis en la fusi6n de lo jurfdico y lo politico, pero con otro enfoque Todos Jos autores argentinos de textos de derecho constitucional, la gran ma- ‘de los principales actores politicos actuales, y todos los que han inves- igado los origenes de la Constitucién argentina como fuera escrita y después reformada en 1853 y 1860, afirman que la Corte Suprema de la Nacidn, como la cabeza del Poder Judicial, es la titima autoridad sobre Ta interpretacién de Tart, 31 de la Const. Nacional, junto fu supremacfa cuando dice que: “Esta Consti- stucién, Jas leyes de la Nacion que en su consecuencia se dicten por el Con- greso_y los tratados con las potencias extranjeras, son la ley suprema de la Nacién”. El art. 4Qde la Constitucion dispone: “Corresponde a la Corte aales inferiores de la a CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO bre_puntos regidos por la Constitu- fa, 81 €§ resorte del Poder Judicial conocer fen sobre puntos regidos por la Constitucién y mn, entonces el Poder Judicial debe tener Ia “dec y actos del Poder Ejecutivo y de las Provincias cuando entienda que han excedido el ambito de poder. conferido_por la. Cons Esta funcin_de control de.constitucionalidad encabezada por la Corte ‘Suprema, pera qu pertenece a todos los tribunales, tanto los federales como | Jos provinciales, que integran_el Poder Judicial, ha constituido un papel im- portante del Poder Judicial en casi todas las crisis y)cuestiones constitucio- '\nales del pais durante los tltimos ciento veinte afios4/ A veces la participa- cién del Poder Judicial en su resolucién no ha sido detisiva en comparacién con otras fuerzas politicas, pero su autoridad también puede ser vista como bbarémetro del alcance dei estado del derecho vigente en Argentina en el curso de su historia) La justificacién tematica para basar un curso de dere- ‘cho constitucional principalmente en los fallos de la Corte Suprema es que ‘aunque haya temas no tratados por estos fallos, ellos si tratan todos los te- mas relevantes para un ciudadano que siente que ha sufrido un agravio, y por ende desarrollan los temas més relevantes para un abogado. Dado que, como vamos a ver, la jurisprudencia de la Corte Suprema es casi obligatoria para los tribunales inferiores cuando se encuentran ante casos similares, y que generalmente la Corte respeta su.propia jurisprudencia y cuando la cam- bia lo hace en forma consciente con prineipios elaborados, el cuerpo de ju- risprudencia de la Corte Suprema conforma en gran parte lo que es el de- echo constitucional, Del mismo modo que de la Constitucién, los fallos la “prima” porque son éstos los que ‘Hubo momentos en la historia titucional ha sido enorme, pero han sido las decisiones de la Corte Suprema las que han elaborado los principios que configuran el derecho constitu- ional. Charles Evans Hughes, un ex-presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos, una vez dijo: "Vivimos bajo una constitucién, pero la Cons- titucidn es Jo que los jueces dicen que es”. Sera tarea del lector, mEnTFas examine este libro, decidir si Hughes estaba acertado 0 no; no obstante, de- jamos en claro qué la citada frase ha sido el punto de partida con que em. prendimos nuestra obra B) La PROBLEMATICA DEL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Cuando los constituyentes de 1a Convencién de 1853 se reunieron para redactar la Constitucién Nacional y decidieron sobre la utilizacion de muchos aspectos de la Constitucién de los Estados Unidos, tenfan como modelo un pais donde la préctica de control de constitucionalidad por el Poder Judicial ya contaba con cincuenta atios de experiencia. La cuestidn presentada en su forma més simple ~si el Poder Judicial podia controlar los actos del Eje- Oyhanarte, J, Poder Judicial, en n° 61, p88 ‘egidos por la Const “Poder Judicial conocer 3s por la Constitucion y sr Judicial debe tener la {gfe50 J actos del Poder nexcedido ef Smbito de cabezads por i ato fos onstiuide stones constiuco. [fares i parce: iva en comparacion ‘puede ser vista como ite en Argentina en'el basarun curso de dere: Corte Suprema es que s sf ratan todos los te. 2 Sulrido un agravio, Tabossdo. Dado gue ‘ema es casi obliga ante easor similares. lenciay cuando la ein rados, el cuerpo de ju. "parte fo que es el de. de la Constitucion, Ios Ue son ests Toe que lomentos en la historia fotcn en derecho cons. ve dela Corte Supreme nl derecho constitu, 2 Corte Suprema de los, suc, pero la Cone fat del leton, entra © nono obstante,de- € parti con quem. ‘TTUCIONALIDAD. (853 se reunieron para \utilizacion de muchos an como modelo un 4 por el Poder Judicial ‘uestién presentada en ‘olar los actos del Eje- 61, p. 8, CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD 3 cutivo y Legislativo cuando éstos han violado la Constitucién- ya tenfa su respuesta. No obstante, aungue Argentina implicitamente adopté Ia insti- tucién de control de constitucionalidad al adoptar en los arts. 100 y 101 de Ja Constitucién un texto idéntico al art. III de la Constitucién estadouniden- se, el control de constitucionalidad no esté ext lesarrollado ni.en ‘su modelo estadounidense. En el momento en.que John ident ‘Suprema de los Estados Uni 1an3. Masten a ia “Marbury v. Madison” la primera declaraciér cr oe r fudicial 2 ae en Ta historia de constitucionalismo,| él fExto consttucional\larg) El control de consttucionalidad no fue debatido ampliamente por la a fenciOn que redacté la Constitucién estadounidense 21789.” Sin embargo, Marshal no estaba totalmente desprovisto de apoyo ist6rico. .", una serie de ensayos periodisticos escritos poco eee teed fa Carsten ea ee cere cpa oe a Come. titucién norteamericana, Alexander Hamilton, John Jay, y James Madison para alentar la aprobacién de la Constitucign por los estados— elabora y de- fiende el concepto de control de constitucionalidad por el Poder Judicial Mas la resolucion definitiva del tema solamente surgi6 con Ia decision re- cafda en “Marbury v. Madison”. No obstante, la transeripcion de las partes més importantes del fa est4 incluida aguf por su valor histérico. Este, aunque importante, sola- mente mereceria una referencia. Lo estd porque presenta todos los proble~ ‘mas que rodean al control de constitucionalidad ejercido por el Poder Judi- ial, temias que van constantemente a repetirse en el curso de este libro. GBs el control de constitucionalidad un resultado inevitable de la funci6n del Poder Judicial al aplicar la ley para resolver controversias? {Es el control de constitucionalidad una misiOn especial encomendada al Poder Judicial ‘que no la tienen ni el Ejecutivo ni el Legislativo? {Es el control de consti- ‘tucionalidad ejercido por el Poder Judicial una necesidad en cualquier siste- ma con una constitucin eserita? {Cual es el limite del control de const cionalidad?—gHay situaciones en que el Poder Judicial no puede intervenir? {Hay cuestiones constitucionales que son encomendadas solamente a otros Srganos de gobierno? {Qué tipo de cuestiones? El otro aspecto sobresaliente de este fallo es que muestra en forma clé- sica Ja relacion_entre Io juridico y lo politico. No es una coincidencia que el primer ejercicio de control de constitucionalidad ocurriera en una atmés- fera politizada. Para entender este fallo es esencial referirnos a las circuns- tancias histéricas (a os partidos polos las primeras décadas de la historia de los Estados Unidos. jente: el Eederalista y el Republicano (predecesor este timo del partido Demécrate-tctual en los Estados Unidos) 1s fedetalsias lpartide ofiialsia en 1800 durante a presidencia de John s, después de una campaiia electoral vehemente, per el poder a Thomas Jeiferson como el de 1801 y participar como minoria en el fu- ‘ture Congreso. EL13 de febrero.de IBM. y como reacciOn ante In necesidad de_transferir el poder, el viejo Congreso, aprobs el “Circuit Court Act of 4 CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO 1801”, legislaci6n que establecis diecisis jueces federales de segunda instan- “Gia, La legislacion fue un intento de crear répidamente nuevos cargos en el Poder Tudicial que pudieran ser ocupados por federalisias. El presidente ‘Adams nombré y mandé sus comisiones a estos dieciséis jueces durante sus ultimas dos semanas en esa funci6n, pero la Jey que autoriz6 los cargos fue derogada por el nuevo Congreso_el 31 de marzo_de 1802 cuar el caso “Marbury v. Madison” qued6 pendiente ante la Corte Suprema Pero esto era solamente una parte pequefia de la “bronca” que existia entre el Poder Judicial, cuyos miembros eran federalistas, y el nuevo Con- {reso y presidente. En 1802 el Congreso, después de un juicio politico muy Giscutido, separé a John Pickering, un jucz federal de distrito, de su cargo. Este juez, aunque tenfa reputacion de ebrio, claramente no era culpable de traicidn, soborno u otros erfmenes, los Unicos cargos suficientes para remo- ver a.un juez a través de un juicio poltico en la Constitucion estadounidense (@ diferencia del art. 45, Constitucién argentina, el art. 2", sece. 4, Consti- tucién de los Estados Unidos no permite un juicio politico basado en mal de- Sempeito). Después del éxito del juicio politico contra Pickering, los re- publicanos comenzaron uno contra el ministro federalista mas partidario de Ia Corte Suprema, Samuel Chase, y se esperaba que John Marshall habria de seguirle, pero los republicanos y Jefferson no tenfan suficiente fuerza po- Iitica para ganar en estos casos? continu én este cargo-en forma tempor {gobierno federalista aunque va habla sido nombra Corte Suprema en enero de 1801. Bl estaba directam con las nominaciones.de_Jos.dieciséis nuevos jueces de segunda instancia como.con la historia del.casc_de Marbury. Cuando faltaba menos de una Semana para que terminara el mandato de Adams, el Congreso Jegislé la creacién de cuarenta y dos cargos de jueces de paz para Ia Capital Federal, Washington, DC. Pero después, aunque el presidenie Adams nombré, gente para lienar esos cargos, y sus nominaciones fueron confirmadas por el Congreso y selladas sus designaciones, en algunos casos no hubo tiempo para Marshall -en su cargo como secretario de Estado- de mandar las designacio- nes a sus titulares. La administracién entrante de Thomas Jefferson opto por no reconocer las designaciones no enviadas por la administracion previa William Marbury fue uno de los jueces de paz nombrado para la Capital Federal que en el apuro del momento, en marzo de 1801, no recibi6 su de signaciép. Al.no recibir dicha designacién del nuevo gobierno, Marbury, junto con otros colegas, decidieron por lo tanto acudir directamente a la Corte Suprema, en el periodo correspondiente diciembre de 1801, para -exigir que el secretario de Estado del presidente Jefferson, James Madison, expidiera los nombramientos correspondientes. La Corte recién tom6 una decision en febrero de 1803. 2 Gunther, G., Consucional Law: Cares and Materials, p. 12-18 (10* ed, 1980); ver ademés, Baker, J., John Marshal: a'ife inlaw (1974), 5 de segunda instan- ‘nuevos cargos en el tas. El presidente i jueces durante sus ‘oriz6 los cargos fue 802. cuando el. caso juprema. bronca” que existia 3s, y el nuevo Con- juicio politico muy istrito, de su cargo, no era culpable de ‘icientes para remo- mn estadounidense 2, sece. 4, Consti- 9 basado en mal de- a Pickering, los re- a més partidario de ‘hn Marshall hat uficiente fuerza po- gate John Adams y taba menos de una Congreso legisié la la Capital Federal, onfirmadas por el 6 hubo tiempo pare nidar las designaci mas Jefferson opts ainisiracion previa cado para la Capi 1) no recibié su de- zbierno, Marbury, * ditectamente a Ia nbre de 1801, para vn, James Madison, 4c vecien tomé una 15 (10*ed., 1980); ver CONTROL DE CONSTFTUCIONALIDAD 5 MARBURY v. MADISON 1 Cranch 137, 2 L.Ed. 60 (1803) ‘Antes de transcribir la opinién de la Corte, el relator sintetiz6 breve- mente los antecedentes del caso, del siguiente modo: “x el stim perio, esto es, diciembre de.1801, Willtm. Marbury Dennis Ramsay, Robert Townsend Hooe, y William Hatper, a través de su Mode Choi Leecex aluiave de feside de lee EEUU elisa ‘Tribunal que ordenara a James Madison manifestar las eausas por, las cuales ort debe igitle Ia entrega de Jos nombramientos a los, mandates donde_se los designaba jueces de paz del Distrito de Colum- bia. Esta peticién fue apovada en testimonios (incluyendo uno del hermano de John Marshall -James-).de ios siguientes hechos: que el seiior Madison estaba enterado de esta peticion y que el senior Ada, ex presidente de los -EE-L., ena Senado as nominaciones de-lossandidas para ser desir ‘nados en tales cargos; que el Senado aconsejé y consintié estas designacio- ‘esque las correspondientes. designaciones {0 jombrindolos jueces fueron fiimadas por el presidente y,finalmente, que e ello de los EE UU ‘estaba puesto en debida jones por el enfonces secre- tario de Estado (John Marshall, que los solcitantes abfan pedido al sefor Madison les entregara tales. nombramientos con resultado negativo y que di- ‘chas designaciones les fueran_retenidas. Sobre estas bases, ida_una orden para qus tado diera cuenta de.las causas que motivaron su conducts Posteriormente, el 24 de febrero de 1803, la Corte emitié Ia siguiente F el voto del presidente Johi all: ultimo perfodo le Corte expidié. una orden para que el se- ros cuales se le denegaba desu. n como juez de paz del Condado ‘de Washington, Distrito de Columbia. No se han dado razones de tal pro- ceder_y, ahora, Ja peticiOn se dirige a obtener de la Corte un mandamiento que haga efectiva ls entrega de dichos nombramientos. Lo particularmente delicado de este caso, la novedad de algunas de sus circiinstancias, y la verdadera dificultad que encierran los puntos contenidos fen el mismo, Fequieren una exposicién completa de fos fundamentos que s0s- tienen la opinion que dara esta Corte.) _Sepin-c.orden seguido ens. aniss. del cas, 1 Carte ha considerado y-decidido las siguientes cuestione T) cTiene el soliciants derecioval nombramiento que demands? 2) Silo-tiene,-y-si.ese derecho ha sido violado, proven las leyes de! pafs_un semedio a esa violacion? 3) Silo proven, jes dicho a esta Corte emitir? La primera cuestisn es: ;Tiene el solicitante derecho al nombramiento — cretario de Es- 1n mandamiento que corresponda 6 ‘CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO -decdidamente In opingn_de-ete Corts_aue cuando un. nombre sels acne cae eer i oe ave tacaeeen ie eoeniet casos lene et asio deine Ee ULE puesto por el.sedtetario de Exado. Boparao, teniendo en euena que su nombramieto fue fmado or cl presidente y sellado por el secretario de Estado)elsefior William Marbury esti designado; y como la pe crea el cargo dio al funcionario (Marbu- ry) el derecho de ejercerlgpor cinco afios, en forma independiente del Ej cotvn, el nombramienio oF irevocable por confer al funcionariodesignado Las miento, es por Jo tanto, un acto que la Corte ‘no respaldado por la ley y por ello violatorio de legitimos derechos adquiridos. Esto nos conduce 21s gun cstiin: Si cl derecho existe y ha sido ile nae mr Fe erage AoC ertad civil consiste, ciertamente, en el derecho conde BUUEDED RFRA I pecs Ue elec hala oss de _un dafo. ‘Uno de los principales deberes de un gobierno es proveer esta pro- tecsi6n. EI gobierno de los EE.UU. ha sido enféticamente Hamado un gobierno de leyes y no de hombres. Tal gobierno, ciertamente, dejaria de merecer ese alto calificativo si las leyes no brindaran modos de reparar la violacion de un derecho legitimamente adquirido. Si tal cosa fuera a suceder en la jurisprudencia de nuestro pais, ello s6lo podria deberse a las especiales caracteristicas del caso. esponde, por lo tanto, preguntarnos si existe en este caso algiin ingrediente que lo exima de investigaciones o que prive a la parte perju- dicada de reparacién legal. Esta dicho elemento presente en el caso? {Constituye ~el acto de entregar o retener una designacién escrita~ un Seto politico reservado al Departamento Ejecutivo para cuyo cumplimi nuestra Constitucién ha depositado la total confianza en el Ejecutivo supre- mo, de m: ier conducta desajustada a su respecto no tenga pre- vista la consecuente reparaciGn para el.caso que dafe a un individuo? les casos pueden existir. Pero que cada deber asigna ‘grandes departamentos del Poder Ejecutivo constituya uno de ‘estos casos es, sin duda, inadmisible. De ello se sigue, por lo tanto, que el examen de la legalidad de los actos de/los titulares de las reparticiones dependientes del Ejecutivo, depende —en cada caso- de la ai —— Por la Constitucin de los EE. UU. , el presidente esté investida de algu- ‘nos importantes poderes politicos cuyo.ejercicio esté Jibrado, a su exch atbittio, y_por el. eval es solo responsable ante Vista politico, y ante su propia conciencia. Para colaborar con é1 en el cumplimiento de sus funciones, puede desig- nar funcionarios que actien bajo su autoridad y de conformidad con sus or- derechos. funcionatio deja: nario de laleyig con La conclusié eparamentog no. Tasos ene 6 conferidos-, ned rminada de cuv0. Seti, ncumplimien yes de su.paish (A Resta cons ‘pende de: a) 18 Cons. i la medid rio'del gobiernc de Blackstone, aque ata 2 0 @ al menos, sup palabras de Lot Ejecutar un ear echo’. Estas Pero para deseados, debe

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