0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 6 vistas16 páginasUnidad 4 - Material de Lectura Marbury Vs Madison - Maria Angelica Gelli-1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
(Glee an eee ora
SERN patients Willer Opeth Bogus.
Bie \QRE- -
| Cartruco Primero
CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD
A) Ierropucci6n
Hay muchas formas de estructurar un curso de derecho constitucional.
‘Como tna Constitucién es el conjunto de normas que gobiernan el sistema
politico de la sociedad, muchos autores han preferido cursos que ponen én-
fasis en la teorta politica y alientan el estudio de las constituciones y teorias
politicas de otros paises y culturas para mostrar al alumno la variedad de sis-
temas de organizacién posibles. Para otros profesores, el hecho de que la
Constitucién tenga que funcionar como el conjunto de normas de fondo de
Ja sociedad implica que un curso de derecho constitucional configure el es-
tudio de la historia de las instituciones politicss en Argentina, como un curso
de ciencia politica més que un curso de derecho. Los grandes tratadistas de
derecho constitucional argentino combinan el punto de vista teérico con una |
conciencia de la historia y Ia realidad institucional.
No es una coincidencia que el catedratico Germén Bidart Campos, en su
‘Manual de derecho constitucional, comience su exposicién con una tipologia
de constituciones que admite la realidad politica. Ademés de explicar que
hay pafses con constituciones escritas y otros con constituciones no escritas
© consuetudinarias, y paises que utilizan constituciones flexibles que admiten
su enmienda y otfos con constituciones que se declaran irreformables, el
doctor Bidart Campos reconoce la diferencia entre Ia constitucién formal,
definida por Ia forma externa de la codificacién normativa, y la constitucion
‘material, que es la ConstituciOn vigente que estructura las operaciones del
zobierno en forma real.
Este libro espera continuar con la tradiciOn de Bidart Campos, imitando
su énfasis en la fusi6n de lo jurfdico y lo politico, pero con otro enfoque
Todos Jos autores argentinos de textos de derecho constitucional, la gran ma-
‘de los principales actores politicos actuales, y todos los que han inves-
igado los origenes de la Constitucién argentina como fuera escrita y después
reformada en 1853 y 1860, afirman que la Corte Suprema de la Nacidn, como
la cabeza del Poder Judicial, es la titima autoridad sobre Ta interpretacién de
Tart, 31 de la Const. Nacional, junto
fu supremacfa cuando dice que: “Esta Consti-
stucién, Jas leyes de la Nacion que en su consecuencia se dicten por el Con-
greso_y los tratados con las potencias extranjeras, son la ley suprema de la
Nacién”. El art. 4Qde la Constitucion dispone: “Corresponde a la Corte
aales inferiores de laa CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO
bre_puntos regidos por la Constitu-
fa, 81 €§ resorte del Poder Judicial conocer
fen sobre puntos regidos por la Constitucién y
mn, entonces el Poder Judicial debe tener Ia
“dec y actos del Poder
Ejecutivo y de las Provincias cuando entienda que han excedido el ambito de
poder. conferido_por la. Cons
Esta funcin_de control de.constitucionalidad encabezada por la Corte
‘Suprema, pera qu pertenece a todos los tribunales, tanto los federales como
| Jos provinciales, que integran_el Poder Judicial, ha constituido un papel im-
portante del Poder Judicial en casi todas las crisis y)cuestiones constitucio-
'\nales del pais durante los tltimos ciento veinte afios4/ A veces la participa-
cién del Poder Judicial en su resolucién no ha sido detisiva en comparacién
con otras fuerzas politicas, pero su autoridad también puede ser vista como
bbarémetro del alcance dei estado del derecho vigente en Argentina en el
curso de su historia) La justificacién tematica para basar un curso de dere-
‘cho constitucional principalmente en los fallos de la Corte Suprema es que
‘aunque haya temas no tratados por estos fallos, ellos si tratan todos los te-
mas relevantes para un ciudadano que siente que ha sufrido un agravio, y
por ende desarrollan los temas més relevantes para un abogado. Dado que,
como vamos a ver, la jurisprudencia de la Corte Suprema es casi obligatoria
para los tribunales inferiores cuando se encuentran ante casos similares, y
que generalmente la Corte respeta su.propia jurisprudencia y cuando la cam-
bia lo hace en forma consciente con prineipios elaborados, el cuerpo de ju-
risprudencia de la Corte Suprema conforma en gran parte lo que es el de-
echo constitucional, Del mismo modo que de la Constitucién, los
fallos la “prima” porque son éstos los que
‘Hubo momentos en la historia
titucional ha sido enorme, pero han sido las decisiones de la Corte Suprema
las que han elaborado los principios que configuran el derecho constitu-
ional. Charles Evans Hughes, un ex-presidente de la Corte Suprema de los
Estados Unidos, una vez dijo: "Vivimos bajo una constitucién, pero la Cons-
titucidn es Jo que los jueces dicen que es”. Sera tarea del lector, mEnTFas
examine este libro, decidir si Hughes estaba acertado 0 no; no obstante, de-
jamos en claro qué la citada frase ha sido el punto de partida con que em.
prendimos nuestra obra
B) La PROBLEMATICA DEL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD
Cuando los constituyentes de 1a Convencién de 1853 se reunieron para
redactar la Constitucién Nacional y decidieron sobre la utilizacion de muchos
aspectos de la Constitucién de los Estados Unidos, tenfan como modelo un
pais donde la préctica de control de constitucionalidad por el Poder Judicial
ya contaba con cincuenta atios de experiencia. La cuestidn presentada en
su forma més simple ~si el Poder Judicial podia controlar los actos del Eje-
Oyhanarte, J, Poder Judicial, en
n° 61, p88‘egidos por la Const
“Poder Judicial conocer
3s por la Constitucion y
sr Judicial debe tener la
{gfe50 J actos del Poder
nexcedido ef Smbito de
cabezads por i
ato fos
onstiuide
stones constiuco.
[fares i parce:
iva en comparacion
‘puede ser vista como
ite en Argentina en'el
basarun curso de dere:
Corte Suprema es que
s sf ratan todos los te.
2 Sulrido un agravio,
Tabossdo. Dado gue
‘ema es casi obliga
ante easor similares.
lenciay cuando la ein
rados, el cuerpo de ju.
"parte fo que es el de.
de la Constitucion, Ios
Ue son ests Toe que
lomentos en la historia
fotcn en derecho cons.
ve dela Corte Supreme
nl derecho constitu,
2 Corte Suprema de los,
suc, pero la Cone
fat del leton, entra
© nono obstante,de-
€ parti con quem.
‘TTUCIONALIDAD.
(853 se reunieron para
\utilizacion de muchos
an como modelo un
4 por el Poder Judicial
‘uestién presentada en
‘olar los actos del Eje-
61, p. 8,
CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD 3
cutivo y Legislativo cuando éstos han violado la Constitucién- ya tenfa su
respuesta. No obstante, aungue Argentina implicitamente adopté Ia insti-
tucién de control de constitucionalidad al adoptar en los arts. 100 y 101 de
Ja Constitucién un texto idéntico al art. III de la Constitucién estadouniden-
se, el control de constitucionalidad no esté ext lesarrollado ni.en
‘su modelo estadounidense. En el momento
en.que John ident ‘Suprema de los Estados Uni
1an3. Masten a ia “Marbury v. Madison” la primera declaraciér
cr oe r fudicial 2 ae en Ta historia de
constitucionalismo,| él
fExto consttucional\larg) El control de consttucionalidad no fue debatido
ampliamente por la a fenciOn que redacté la Constitucién estadounidense
21789.” Sin embargo, Marshal no estaba totalmente desprovisto de apoyo
ist6rico. .", una serie de ensayos periodisticos escritos poco
eee teed fa Carsten ea ee cere cpa oe a Come.
titucién norteamericana, Alexander Hamilton, John Jay, y James Madison
para alentar la aprobacién de la Constitucign por los estados— elabora y de-
fiende el concepto de control de constitucionalidad por el Poder Judicial
Mas la resolucion definitiva del tema solamente surgi6 con Ia decision re-
cafda en “Marbury v. Madison”.
No obstante, la transeripcion de las partes més importantes del fa
est4 incluida aguf por su valor histérico. Este, aunque importante, sola-
mente mereceria una referencia. Lo estd porque presenta todos los proble~
‘mas que rodean al control de constitucionalidad ejercido por el Poder Judi-
ial, temias que van constantemente a repetirse en el curso de este libro.
GBs el control de constitucionalidad un resultado inevitable de la funci6n del
Poder Judicial al aplicar la ley para resolver controversias? {Es el control
de constitucionalidad una misiOn especial encomendada al Poder Judicial
‘que no la tienen ni el Ejecutivo ni el Legislativo? {Es el control de consti-
‘tucionalidad ejercido por el Poder Judicial una necesidad en cualquier siste-
ma con una constitucin eserita? {Cual es el limite del control de const
cionalidad?—gHay situaciones en que el Poder Judicial no puede intervenir?
{Hay cuestiones constitucionales que son encomendadas solamente a otros
Srganos de gobierno? {Qué tipo de cuestiones?
El otro aspecto sobresaliente de este fallo es que muestra en forma clé-
sica Ja relacion_entre Io juridico y lo politico. No es una coincidencia que
el primer ejercicio de control de constitucionalidad ocurriera en una atmés-
fera politizada. Para entender este fallo es esencial referirnos a las circuns-
tancias histéricas
(a os partidos polos las primeras décadas de la historia de
los Estados Unidos. jente: el Eederalista y el Republicano
(predecesor este timo del partido Demécrate-tctual en los Estados Unidos)
1s fedetalsias lpartide ofiialsia en 1800 durante a presidencia de John
s, después de una campaiia electoral vehemente, per
el poder a Thomas Jeiferson como el
de 1801 y participar como minoria en el fu-
‘ture Congreso. EL13 de febrero.de IBM. y como reacciOn ante In necesidad
de_transferir el poder, el viejo Congreso, aprobs el “Circuit Court Act of4 CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO
1801”, legislaci6n que establecis diecisis jueces federales de segunda instan-
“Gia, La legislacion fue un intento de crear répidamente nuevos cargos en el
Poder Tudicial que pudieran ser ocupados por federalisias. El presidente
‘Adams nombré y mandé sus comisiones a estos dieciséis jueces durante sus
ultimas dos semanas en esa funci6n, pero la Jey que autoriz6 los cargos fue
derogada por el nuevo Congreso_el 31 de marzo_de 1802 cuar el caso
“Marbury v. Madison” qued6 pendiente ante la Corte Suprema
Pero esto era solamente una parte pequefia de la “bronca” que existia
entre el Poder Judicial, cuyos miembros eran federalistas, y el nuevo Con-
{reso y presidente. En 1802 el Congreso, después de un juicio politico muy
Giscutido, separé a John Pickering, un jucz federal de distrito, de su cargo.
Este juez, aunque tenfa reputacion de ebrio, claramente no era culpable de
traicidn, soborno u otros erfmenes, los Unicos cargos suficientes para remo-
ver a.un juez a través de un juicio poltico en la Constitucion estadounidense
(@ diferencia del art. 45, Constitucién argentina, el art. 2", sece. 4, Consti-
tucién de los Estados Unidos no permite un juicio politico basado en mal de-
Sempeito). Después del éxito del juicio politico contra Pickering, los re-
publicanos comenzaron uno contra el ministro federalista mas partidario de
Ia Corte Suprema, Samuel Chase, y se esperaba que John Marshall habria
de seguirle, pero los republicanos y Jefferson no tenfan suficiente fuerza po-
Iitica para ganar en estos casos?
continu én este cargo-en forma tempor
{gobierno federalista aunque va habla sido nombra
Corte Suprema en enero de 1801. Bl estaba directam
con las nominaciones.de_Jos.dieciséis nuevos jueces de segunda instancia
como.con la historia del.casc_de Marbury. Cuando faltaba menos de una
Semana para que terminara el mandato de Adams, el Congreso Jegislé la
creacién de cuarenta y dos cargos de jueces de paz para Ia Capital Federal,
Washington, DC. Pero después, aunque el presidenie Adams nombré,
gente para lienar esos cargos, y sus nominaciones fueron confirmadas por el
Congreso y selladas sus designaciones, en algunos casos no hubo tiempo para
Marshall -en su cargo como secretario de Estado- de mandar las designacio-
nes a sus titulares. La administracién entrante de Thomas Jefferson opto
por no reconocer las designaciones no enviadas por la administracion previa
William Marbury fue uno de los jueces de paz nombrado para la Capital
Federal que en el apuro del momento, en marzo de 1801, no recibi6 su de
signaciép. Al.no recibir dicha designacién del nuevo gobierno, Marbury,
junto con otros colegas, decidieron por lo tanto acudir directamente a la
Corte Suprema, en el periodo correspondiente diciembre de 1801, para
-exigir que el secretario de Estado del presidente Jefferson, James Madison,
expidiera los nombramientos correspondientes. La Corte recién tom6 una
decision en febrero de 1803.
2 Gunther, G., Consucional Law: Cares and Materials, p. 12-18 (10* ed, 1980); ver
ademés, Baker, J., John Marshal: a'ife inlaw (1974),5 de segunda instan-
‘nuevos cargos en el
tas. El presidente
i jueces durante sus
‘oriz6 los cargos fue
802. cuando el. caso
juprema.
bronca” que existia
3s, y el nuevo Con-
juicio politico muy
istrito, de su cargo,
no era culpable de
‘icientes para remo-
mn estadounidense
2, sece. 4, Consti-
9 basado en mal de-
a Pickering, los re-
a més partidario de
‘hn Marshall hat
uficiente fuerza po-
gate John Adams y
taba menos de una
Congreso legisié la
la Capital Federal,
onfirmadas por el
6 hubo tiempo pare
nidar las designaci
mas Jefferson opts
ainisiracion previa
cado para la Capi
1) no recibié su de-
zbierno, Marbury,
* ditectamente a Ia
nbre de 1801, para
vn, James Madison,
4c vecien tomé una
15 (10*ed., 1980); ver
CONTROL DE CONSTFTUCIONALIDAD 5
MARBURY v. MADISON
1 Cranch 137, 2 L.Ed. 60 (1803)
‘Antes de transcribir la opinién de la Corte, el relator sintetiz6 breve-
mente los antecedentes del caso, del siguiente modo:
“x el stim perio, esto es, diciembre de.1801, Willtm. Marbury
Dennis Ramsay, Robert Townsend Hooe, y William Hatper, a través de su
Mode Choi Leecex aluiave de feside de lee EEUU elisa
‘Tribunal que ordenara a James Madison manifestar las eausas por, las cuales
ort debe igitle Ia entrega de Jos nombramientos a los,
mandates donde_se los designaba jueces de paz del Distrito de Colum-
bia. Esta peticién fue apovada en testimonios (incluyendo uno del hermano
de John Marshall -James-).de ios siguientes hechos: que el seiior Madison
estaba enterado de esta peticion y que el senior Ada, ex presidente de los
-EE-L., ena Senado as nominaciones de-lossandidas para ser desir
‘nados en tales cargos; que el Senado aconsejé y consintié estas designacio-
‘esque las correspondientes. designaciones {0 jombrindolos jueces
fueron fiimadas por el presidente y,finalmente, que e ello de los EE UU
‘estaba puesto en debida
jones por el enfonces secre-
tario de Estado (John Marshall, que los solcitantes abfan pedido al sefor
Madison les entregara tales. nombramientos con resultado negativo y que di-
‘chas designaciones les fueran_retenidas.
Sobre estas bases, ida_una orden para qus
tado diera cuenta de.las causas que motivaron su conducts
Posteriormente, el 24 de febrero de 1803, la Corte emitié Ia siguiente
F el voto del presidente Johi all:
ultimo perfodo le Corte expidié. una orden para que el se-
ros cuales se le denegaba
desu. n como juez de paz del Condado
‘de Washington, Distrito de Columbia. No se han dado razones de tal pro-
ceder_y, ahora, Ja peticiOn se dirige a obtener de la Corte un mandamiento
que haga efectiva ls entrega de dichos nombramientos.
Lo particularmente delicado de este caso, la novedad de algunas de sus
circiinstancias, y la verdadera dificultad que encierran los puntos contenidos
fen el mismo, Fequieren una exposicién completa de fos fundamentos que s0s-
tienen la opinion que dara esta Corte.)
_Sepin-c.orden seguido ens. aniss. del cas, 1 Carte ha considerado
y-decidido las siguientes cuestione
T) cTiene el soliciants derecioval nombramiento que demands?
2) Silo-tiene,-y-si.ese derecho ha sido violado, proven las leyes de!
pafs_un semedio a esa violacion?
3) Silo proven, jes dicho
a esta Corte emitir?
La primera cuestisn es: ;Tiene el solicitante derecho al nombramiento
—
cretario de Es-
1n mandamiento que corresponda6 ‘CONSTITUCION ¥ PODER POLITICO
-decdidamente In opingn_de-ete Corts_aue cuando un. nombre
sels acne cae eer i
oe ave tacaeeen ie eoeniet casos lene et asio deine Ee ULE
puesto por el.sedtetario de Exado.
Boparao, teniendo en euena que su nombramieto fue fmado or
cl presidente y sellado por el secretario de Estado)elsefior William Marbury
esti designado; y como la pe crea el cargo dio al funcionario (Marbu-
ry) el derecho de ejercerlgpor cinco afios, en forma independiente del Ej
cotvn, el nombramienio oF irevocable por confer al funcionariodesignado
Las miento, es por Jo tanto, un acto que la Corte
‘no respaldado por la ley y por ello violatorio de legitimos derechos
adquiridos.
Esto nos conduce 21s gun cstiin: Si cl derecho existe y ha sido
ile nae mr Fe erage AoC
ertad civil consiste, ciertamente, en el derecho
conde BUUEDED RFRA I pecs Ue elec hala oss
de _un dafo.
‘Uno de los principales deberes de un gobierno es proveer esta pro-
tecsi6n.
EI gobierno de los EE.UU. ha sido enféticamente Hamado un gobierno
de leyes y no de hombres. Tal gobierno, ciertamente, dejaria de merecer
ese alto calificativo si las leyes no brindaran modos de reparar la violacion
de un derecho legitimamente adquirido.
Si tal cosa fuera a suceder en la jurisprudencia de nuestro pais, ello s6lo
podria deberse a las especiales caracteristicas del caso.
esponde, por lo tanto, preguntarnos si existe en este caso algiin
ingrediente que lo exima de investigaciones o que prive a la parte perju-
dicada de reparacién legal. Esta dicho elemento presente en el caso?
{Constituye ~el acto de entregar o retener una designacién escrita~ un
Seto politico reservado al Departamento Ejecutivo para cuyo cumplimi
nuestra Constitucién ha depositado la total confianza en el Ejecutivo supre-
mo, de m: ier conducta desajustada a su respecto no tenga pre-
vista la consecuente reparaciGn para el.caso que dafe a un individuo?
les casos pueden existir. Pero que cada deber asigna
‘grandes departamentos del Poder Ejecutivo constituya uno de
‘estos casos es, sin duda, inadmisible.
De ello se sigue, por lo tanto, que el examen de la legalidad de los actos
de/los titulares de las reparticiones dependientes del Ejecutivo, depende —en
cada caso- de la ai ——
Por la Constitucin de los EE. UU. , el presidente esté investida de algu-
‘nos importantes poderes politicos cuyo.ejercicio esté Jibrado, a su exch
atbittio, y_por el. eval es solo responsable ante
Vista politico, y ante su propia conciencia.
Para colaborar con é1 en el cumplimiento de sus funciones, puede desig-
nar funcionarios que actien bajo su autoridad y de conformidad con sus or-
derechos.
funcionatio deja:
nario de laleyig
con
La conclusié
eparamentog
no.
Tasos ene 6
conferidos-, ned
rminada de cuv0.
Seti,
ncumplimien
yes de su.paish
(A Resta cons
‘pende de: a) 18
Cons.
i la medid
rio'del gobiernc
de Blackstone,
aque ata 2 0
@ al menos, sup
palabras de Lot
Ejecutar un ear
echo’. Estas
Pero para
deseados, debe
También podría gustarte
Marbury
Aún no hay calificaciones
Marbury
16 páginas
MARBURY
Aún no hay calificaciones
MARBURY
15 páginas
Ciudadanía 3
Aún no hay calificaciones
Ciudadanía 3
4 páginas
2013
Aún no hay calificaciones
2013
248 páginas
Alderete
Aún no hay calificaciones
Alderete
15 páginas
Sociología B
Aún no hay calificaciones
Sociología B
2 páginas