García, La Patologización de La Subjetividad en El Biocapitalismo, 2023.
García, La Patologización de La Subjetividad en El Biocapitalismo, 2023.
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FFL
UNAM
' Se conoce como neokraepelianisrno a las concepciones psiquiátricas que consideran las
mentales como enfermedades cerebrales. El psiquiatra alemán Emil Kmepelin
primero en proponer una clasificación de las enfermedades mentales que sigue
sus tesis influyeron decisivamente en el manual de trastomos psiquiátricos conocido
DSM Cf Hannah S. Decker, "How kraepclinian was kiaepelin? How krapelinian are the
From Emil Kraepelin to DSM-Ill", en History offisychialry, vol. 18, núm. 3,
pp 337 360.
246 O Pedro Enrique García Ruiz La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 247
Son dos palabras diferentes que se refieren a la misma cosa/actividad, de comportamientos humanos que parecen no corresponder con unos
y ninguna existe sm la otra en los seres humanos vivos. Lo que parámetros de norma_li_d_a_d que, asimismo,¿1i__ ,wm-
llamamos mente es el producto de la actividad que ocurre en el inente estables en el tiempo. y en_l_a__que pos,ibleme_nte,,Sub3La9.€.J1H
cerebro a nivel molecular, celular y anatómico? cambio en la percepción social de la Smdiy,.he
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248 O Pedro Enrique Garcia Ruiz
P- La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo 249
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Olofl/,\>¿j',¿"f› Creu-`
ll
C_'/Í Stephan Kühl, Fort the Betterment ofthe Race. The Rise and Fall ofthe International
flmdas por lina vision nfe :tanceci de las neurociencias, se ha esta-
Movementfor Eugenics and Racial Hygiene. Nueva York, Palgrave Macmillan, 2013. Los pro-
gramas eugenésicos buscaron gestionar la vida humana desde criterios politicos con la finalidad
de establecer y legitimar la dicotomía entre lo sano y lo enfenno, lo superior y lo inferior (en _ , . .. . ¡_
sentido racial) para beneficio del “bien común" Cƒ André Pichot, La suciéré pure. De Darwin a` '° Sigmund Freuii "La moral sexual `cultuI8l Y la newmsldad moderna ' en Obmi comp e
-
tas, tomo ix. Buenos Aires,Amorr0m1, 1976- PP- l j 67-168. _ _ . mu'
Hitler, París, Flammarion, 2000.
" Quizá la diferencia mas importante es que el componente racial ha sido superado en favor H Em¡|¡(mep¢lir1_0ne Hundred Years oƒPsyr-hiatry, Montana, Literay Licensing Llc,
de una visión más "igualilarista" de la mejora. '*[La eugenesia transhumanista] es todo lo contra- p. l3 l _ _ _ - _- -
rio de la eugenesia nazi, considerando que no desea en absoluto eliminar a los débiles o a los '2 cf Bonifacio sandra, “DSM-S: ¿wmbw de Pflffflfign" °“¡'”l§'“Ífi°a;'(;';,f§ i';:“;;;°;i;-,S
_ . I ~ ' - ' ' . ¬ num. . , - ' -
supuestamente 'tar-ados', sino todo lo contrario, reparar. o incluso aumentar las cualidades huma- mentales?", en Revista depsicopatolograypsicoltrgiaf linicaå/o l ar de “enfermedad” (dì-
nas que la naturaleza distribuye de forma circunspecta y desigual". Luc Ferry, La revolución '3 Aunque se suele utilizar el ténnrno trastomo (dl-T0 Hfl 9" US
lranshumanista, Cómo la tecnociencia y la uberización del mundo van a transformar nuestras sease ) ' es c, laro que el modelo
. ., .
clínico que asume la psicofarrnacologia. es el, de la' Cflfflïflfldfld~ Para_
- f M P Alvarez, La inven
vidas. Madrid. Alianza, 20l 7, p. Sl. tratar los síndromes psiquiatricos. C_/Í l-íecttï-r Gonz;1åe]z7Pardšã/-Wanna erez
ción de los trastornos mentales, Madnd. A lanza. 1 PP~ '
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250 O Pedro Enrique García Ruiz La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 251
y psiquiatriza estos padecimientos.” Uno de los aspectos más preocu- entre la economía política y lo psicosomático que se refleja en la cre-
PHHICS de esta tendencia es que laímsdicalización de ,la conducta ciente demanda de atención médica y terapias especializadas para
conlleva a que las personas se'perciban como extremadamente vulne- atender trastomos mentales. El DSM-5 los define como “un sindrome
rables e incapaces de ejercer su autodetenninación dewforrria plena, caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado
pues, al fin y al cabo, están enfermas.: cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento del individuo
4 f . , ..[
es `~ ,tj-e_(LÍ-tul.) ,_
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que refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del
desarrollo que subyacen a su función mental. Habitualmente los trastor-
nos mentales van asociados a un estrés significativo o discapacidad ya
l sea social, laboral o de otras actividades importantes”.'7 '
r La›patologiza_ción.delas.a.fecciones humanas. constituye un aspecto ¿Cómo afecta a las personas vivir en el capitalismo “neoliberal”?
fllfldamfiflïfil d¢'11-`°l1ÍI2¢21PitaliSmo'~'.Zlìste concepto ha sido utilizado prin- El aumento de lostrastomosmentales, concretamente de los afectivos,
cipalmente por una línea de pensamiento italiano inspirado en la biopo- en las últimas décadas se asocia con la.car:encia;devsentido,el fracaso
lítica de Foucault. Se refiere a los desarrollos de la ciencia enfocados en amQrDSO.y1o iprof¢§_i9na1,,las escasas expectativas para salir de la.po-
la intervención de las funciones biológicas del ser humano con la fina- breza ó mejorar las condiciones de vida, la exclusión social, la violen-
lidad de optirnizarlas, buscando promover la eficacia y valorización del cia, la soledad, etcétera. Se tratan de desigualdades económicas y
sistema capitalista.” El biocapitalismo es la forma dominante que ha sociales que se agudizan cada vez más en todo el mundo bajo la cons-
adquirido la biopolítica a inicios del siglo xxi; opera desde el supuesto tante presión de las tecnologias de comunicación e información que
de que toda actividad humana debe estar guiada por la mejora de las idealizan una forma de vida ostentosa y consumista dominada por es-
aptitudes de los individuos con la finalidad de producir mayores bienes tereotipos fisicos y de éxito económico e influencia social.”
y potenciar beneficios. Así, la vida de las personas, en tanto productivas
y eficientes, valoriza el capital. “En el capitalismo cognitivo alienación Hoy la enfennedad mental se muestra cada vez con mayor claridad
existencial y explotación tienden a ser dos caras de la misma moneda. como una epidemia social o, más precisamente, sociocomunicativa.
Subjetividad del trabajo y acto laboral se conjugan en el tiempo de la Si quieres sobrevivir debes ser competitivo, y si quieres ser com-
vida puesta a trabajar”.'° En la sociedad capitalista (desarrollada o no) petitivo tienes que estar conectado, tienes que recibir y elaborar
l esto se traduce, como ya lo había vislumbrado Freud, en Lma constante continuamente una inmensa y creciente masa de datos. Esto pro-
presión emocional sobre las personas, dándose una compleja interacción voca un estrés de atención constante y una reducción del tiempo
disponible para la afectividad. Estas dos tendencias inseparables
devastan el psiquismo individual. Depresión, pánico, angustia, sen-
“ Cf Davi Johnson Thomton, Brain Culture. Neuruscience and Popular Media, Nueva sación de soledad, miseria existencial. Pero estos síntomas indivi-
Jersey, Rutgers l¿ln¿§;=¿§¿ty_l:¡ess, 2011. duales no pueden aislarse indefinidamente, como ha hecho hasta
_ '5 Q§a@flQ§f pimlismo y constitución politica del presente", en Mauro Cer-
blno e @ comps. Biocapitahlsmo, procesos de gobierno _v movimientos sociales,
'7 Manual diagnóstico _v estadístico de los trastomos mentales. DSM-5, Madrid. Editorial
Quito. Flacso. Università della Calabria, 2013, pp. l9-41. Quien utiliza por primera vez el térmi-
Médica Panamericana. 2018, p. 20.
no biocapitalismo" es el sociólogo italiano Vanni Coleduppi: II biocapilalismo. Verso lo rfrultu-
“ El 56.8 % de la población a nivel mundial hace uso de las redes sociales y 75 % vive en
menla imegrale di corpi, cervelli ed emozioni, Turín. Bollati Boringhieri. 2008.
“pobreza moderada". En Asia, África y Latinoamérica hay más personas con acceso a teléfonos
1° Andffa Fl-lmflgällì. Bioeconomia y capitalismo cognitivo. Hacia un nuevo paradigma de inteligentes, intemet o televisión que a servicios de agua potable, drenaje. educación, o atención
acumulación, Madrid, Traficantes de Sueños, 2010, p. 242.
médica adecuada. . .
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252 O Pedro Enrique García Ruiz La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 253
ahora la psicopatologia y quiere el poder económico. No se puede mentales (psicopatologia). En el siglo xix la base biológica de algunas
decir: estás agotado, cógete unas vacaciones en el Club Méditeirranée, enfermedades mentales estaba muy lejos del conocimiento que se tiene
tómate una pastilla, cúrate, deja de incordiar, recupérate en el hospi- actualmente de ellas. Se consideraron trastomos mentales padecimien-
tal psiquiátnco, mátate. No se puede, por la sencilla razón de que no tos que no tenían una causa neurológica. Es el caso de enfermedades
se trata de una pequeña minoría de locos ni de un número marginal
infecciosas como la neurosifilis denominada en ese entonces como
de deprimidos. Se trata de una masa creciente de miseria existencial
“tabes dorsalis” o “parálisis progresiva” que afecta el movimiento, la
que tiende a estallar cada vez más en el centro del sistema social.'°
sensibilidad corporal y las capacidades cognitivas por lo que se con-
fundía con la “demencia” o “locura”.23
Que el capitalismo neoliberal sea una de las causas determinantes de
El contexto cultural y social, la historia biográfica, las relaciones in-
los trastomos mentales parece ser, hasta ahora, una tesis que ha encon-
terpersonales, de género, laborales, etcétera, no son relevantes para un
trado acogida principalmente en posiciones que consideran que su
enfoque centrado en el “sí mismo cerebral” y explica la creciente psi-
etiología no es exclusivamente biológica.” No obstante, con el crecien-
quiatrización y medicalización de los problemas mentales y el papel
te impacto cultural que desde hace ya varios lustros ejercen las neuro-
fimdamental que juega en ello la psicofannacología. -
ciencias, se ha consolidado una visión biologizante de los trastomos
donde el cerebro es la principal causa de los problemas mentales. Esta @®m°S9012;@,@_ltsrasiQn<a,dslaqniwi¢v-fifirflbrflh
concepción está estrechamente vinculada con los descubrimientos delamedicación. La psico-
fannacologia constituye uno de los aspectos emblemáticos del bioca-
sobre los efectos de sustancias para tratar algunas patologías. Entre
pitalismo al evidenciar la forma en que la biotecnología interviene en
1884 y 1887 Freud sostuvo que la cocaína podía tener un uso terapéu-
l la vida humana.” La psiquiatría biológica se ha consolidado a partir
tico para tratar la depresión y algmnas adicciones (morfina y alcohol)."
de la clasificacion diagnostica desarrollada en el DSM donde se agregan
Y_ aunque posteriormente abandona esta vía y se decanta por una apro-
en cada edición nuevos trastomos. Se ha sostenido que este crecimien-
ximación neurológica de los problemas mentales (en 1895 redacta el
to de trastomos mentales responde no sólo a intereses médicos sino
Proyecto para una psicología científica que será publicado póstuma-
también a factores económicos (las empresas farmacéuticas) y políticos
mente), el psicoanálisis freudiano se opone a una interpretación biolo-
gicista de éstos. Durante la- f*-ora de la localización cortical” (finalesdel (ideológicos). Para Thomas Szasz se trata de “inventos” más que de
hechos clínicamente comprobados. Desde la década de 1960 sostuvo
siglosxixylas. enfermedades psiquiátricas se transformaronienienfer-
que el concepto de “enfermedad mental” no tiene ninguna base cientí-
medadcs-neurológicas--debido aíla conviccióntdmque 1a,ment&,,n9, es
ficamente comprobable; es un “mito” cuya finalidad es justificar rm
más que una-actividad químicas-del~eerebro.2Z Por ello, el psicoanálisis
implicó un cambio de paradigma pues gracias a él se transitó de un mo- conjunto de prácticas médicas cuestionables. Para Szasz las ifimicas en-
delo neuropatológico a uno propiamente psicológico de los trastomos fennedades “reales” son las cerebrales mientras que las “enfermedades”
mentales son más bien conductas que se apartan de un orden ético,
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fábrica de la infelieidad. Nuevas formas de trabajo y movimiento
globa , 'h/ladnd, Traficantes de Sueños, 2003, p. 25.
1" Cfi N. Rose, Nuestrofiuuro psiqriiánico. Las políticas de la salud mental, Madrid, Mo-
rata, 2020. pp. 69-98. 23 Cfi Edward Shorter. A History of Psychiatry. From ¡he Era ofrhe Asylum to the Age of
2' Cf S. Freud. Escritos sobre la cocaina. Barcelona, Anagrama, 1980, Prozac, Nueva York, John Wiley & Sons. Inc., I997. p. S5.
72 Cf Stanley Finger, Originr ofNeuroscience. A History oƒExploralr`oris info Brain Function, 2* Cƒ Melinda Cooper, Life as Surplus. Biotechnology and Capiralism in the Neoliberal Era,
Nueva York, Oxford University Press. 1994, pp. 32-50. Seattle, University of Washington Press, 2008.
254 O Pedro Enrique García Ruiz La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 255
F
l psicosocial y jurídico vigente.” Si se acepta el argumento de Szasz, es resistencia a aceptar que el “malestar en la cultura” se puede enfrentar
comprensible que se considere como trastomo mental únicamente el únicamente con fármacos?
comportamiento que puede ser corregido por medios farmacológicos
ya que se trataría de una patología biológica.
El predominio de la psiquiatría biológica ha llevado a la exclusión IV
de otras opciones terapéuticas para el tratamiento de los trastomos. Y no
sólo eso: se les ha ridiculizado por no poder ostentar un carácter cien- El predominio del enfoque neurobiológico sobre los trastomos mentales
tífico.2° Pese a que en tiempos recientes se ha demostrado la efectivi- está estrechamente relacionado con el surgimiento y consolidación de
dad del psicoanálisis para el tratamiento de algunos de ellos (ansiedad, las biociencias y su impacto en las disciplinas que tradicionalmente se
depresión, drogadicción, etcétera), se ha cuestionado sus logros par- habían ocupado del estudio del comportamiento y la mente humanas
tiendo de un criterio cuantitativo: el psicoanálisis se ha convertido en (filosofia, psicologia y psiquiatría). A partir de las tres ideas en tomo a
algo marginal fuera de Francia y Argentina. Se ha confinado a las fa- la subjetividad humana que he mencionado al inicio de este capitulo se
cultades de humanidades, son pocas las personas que se analizan en ha fortalecido el supuesto de que un déficit en la quimica cerebral es lo
el mundo y su eficacia como terapia se ha desacreditado.” ¿La embes- que constituye propiamente una enfemiedad menml. imm
tida contra el psicoanálisis (y otras opciones de terapias psicológicas defánnacosxomo y-la imiprarnina y su relación con
como la psicoterapia existencial, logoterapia, terapia gestáltica, psico- mm la teoría-del ffdesequilibiio
terapia humanista, terapia cognitivo-conductual, etcétera) se debe a su la causa de-los-›-aastomosemontalesrë' El aumento de
diagnósticos por ansiedad, depresión y estrés en los últimos lustros tiene
como correlato la creación de fármacos diseñados para combatir estos
2-* Cfi Thomas Szasz, Ideología y enfermedad mental. Buenos Aires, Amorrortu, 1976. trastomos. El mercado de la psicofarmacología se ha diversificado des-
pp. 24-27. de la época del Prozac (Fluoxetina) y el Ritalin (Metilfenidato) y prácti-
2" “El psicoanálisis de Freud ofreció a los psiquiatras una salida del manicomio. La práctica camente cada año aparecen nuevos fármacos enfocados a tratar trastomos
de la psicología profunda, basada en los puntos de vista de Freud, permitió a los psiquiatras por
primera vez en la historia establecerse en la práctica privada y arrebatar la psicoterapia de manos
afectivos (Amitriptilina, Bupropión, Doxepina, Nortriptilina, Trazodona,
de los neurólogos [...] Finalmente, los psiquiatras psicoanalistas fueron incapaces de preservar etcétera). Los avances de la neurociencia y la psicofannacologia han
su monopolio [. . .] No podía ser simultáneamente verdad que los problemas psicológicos fuesen llevado a la convicción de que estos problemas no son de orden psicoló-
causados por una relación anonrial con el pecho matemo y por una deficiencia de la serotonina.
Según comenzaba a acumularse evidencia acerca de la base biológica de las enfermedades psi-
gico, sino que tienen una prevalencia de carácter biológico.
quiátricas, la psiquiatría comenzó a recuperar el tìindamento cientlfico que había perdido en el El mayor conocimiento de la bioquímica del cerebro ha mostrado
comienzo de la locura analítica: el cerebro era en efecto el sustrato de la mente. Para los años que estos trastomos tienen como causa un desajuste en el equilibrio
noventa [del siglo xx] la mayoria de los psiquiatras consideraban al psicoanálisis científicamen- químico de los neurotransmisores que controlan la activación de las
te en bancarrota. Así, el modelo freudiano del inconsciente y sus elaboradas técnicas fracasó ante
la prueba del tiempo. El psicoanálisis desapareció de la psiquiatría, desacreditado como aproxi- sinapsis y la trasmisión de señales por medio de las neuronas. De los
mación médica a los problemas de la mente y el cerebro, aunque el psicoanálisis no médico neurotransmisores (dopamina, noradrenalina, serotonina, etcétera)
continuaba floreciendo. Todo el asunto resultó ser un artefacto de una época. El psicoanálisis dependen estados subjetivos como el bienestar, el miedo, y la seguridad.
fracasó porque fire sobrepasado por la ciencia, y porque las necesidades que inicialmente encon-
tró desaparecieron en nuestro tiempo". E. Shorter, op. cit., pp. l45-146.
i 27 Cf Catherine Meyer, ed. Le livre noir de Iapsychanalvse, París, Laurence Corona, Éditions 1" Cf Richard P. Bentall, Medicalizar la mente. ¿Sirveri de algo los tratamientos psiquiátri-
des Arenas, 2005, p. 8, cos?, Barcelona, Herder, pp. 160- l 65.
256 Ó Pedro Enrique Garcia Ruiz La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 257
El descubrimiento de los antidepresivos [SRS (Inhibidores Selectivos ejercen las neurociencias, la psicología y psiquiatría biológicas sobre
de la Recaptación de Serotonina) e ISRN (Inhibidores Selectivos de la la forma de enfrentar las patologías mentales. De ello es testimonio la
Recaptación de Noradrelina) vino a ratificar las tesis reduccionistas de creciente literatura sobre “autoayuda cerebral” que ha generado una
la neurociencia y la psiquiatría biológica: la subjetividad puede ser subcultura de la “mejora” personal a través de la dudosa apropiación
moldeada o redefinida neuroquímicamente. Este es el objetivo de la de los descubrimientos de la neurociencia. Algunos de los títulos más
biopolítica enfocada a la contención y gestión de los trastomos menta- emblemáticos son: Cerebro de pan (2012), Cómo entrenar tu cerebro
les en su amplisimo espectro. La depresión mayor, la depresión reac- (2012), Gimnasia cerebral en acción (2012), El cerebro feliz (2015),
tiva, la distimia, el trastomo de ansiedad generalizada, la crisis de Súper cerebro. Libere el poder explosivo de su mente para potenciar
angustia, el trastomo disfórico premenstrual, la fobia social, el tras- su salud, sufelicidady su bienestar emocional (2015), Libera tu cere-
torno de pánico, el trastomo de ansiedad generalizada, el trastorno bro (2018), El cerebro convulso (2019), etcétera. No se trata solamen-
obsesivo-compulsivo, el trastomo de dismórfico corporal, la tricotilo- te de una literatura dirigida a un público no especializado y urgido de
manía, el trastomo de estrés. etcétera, se presentan como padecimien- obtener respuestas “cientificas” para sus problemas existenciales. jj
tos que pueden encontrar alivio o control a través de la administración trasfondo Q §§¿a_ì11t1ación se encuentra vinculado con la difusión y
del fármaco adecuado. La psíšìnfarmacología y.larneurociencia.están conceptos de laneurociencia, y la psiq,uiatn'a en
así fïêllfiføimando el .concepto derpersonalidad e identidad personal. salud pública ypersonaL Estar “sano” se consi-
“Mucho antes de que la ingeniería genética se convierta en una posi- dera un valor social en tanto que una persona funcional, optimista,
bilidad, los conocimientos sobre la quimica del cerebro y la capacidad propositiva, segura de sí misma, etcétera, es más productiva. Pero, como
para manipularla llegarán a constituir una fuente importante de control he venido argumentando, el centro de esta visión de la subjetividad
de la conducta que tendrá significativas implicaciones politicas”.3° consiste en su reducción a lo cerebral; el bienestar de las personas ra-
Actualmente se designa como"“sociedad de control*':g_la_1`or_ma en dica en la optimización cerebral.
qu_ç_el,sisterna capitalista influye enel comportamiento de las personas El “entrenamiento” cerebral, asi como su modificación por medio
por medio de-dispositivos que regulan su subjetividad desdeel f°inte- de fármacos, se plantea desde dos ejes conceptuales que fonnan par-
rior”. El lugar que se interviene ya no es solamente el “exterior” (el te del mismo paradigma reduccionista: la “plasticidad neuronal” y la
cuerpo “disciplinado” y “nomializado” que analizó Foucault),3° sino intervención química. Las personas son de este modo las únicas res-
el cerebro. Seha Llegado _a la convicción de que el bien_eSta1'.,o.malestar ponsables de mejorar sus vidas; de ellas depende entrenar adecuada-
-de las personas no radica en la transformación de las estructuras eco- mente su cerebro o tomar los fármacos que permitan superar sus
nómicas y políticas en las que viven; sino de- que cambien su percepción problemas y enfrentar las vicisitudes de la vida diaria. Esta concepción
subjetiva de la realidad por la via del tratamiento psicofarmacológico convierte al cerebro el principal protagonista. Es-al-oerebro›y-~no»la
pertinente. Si somos infelices el remedio está “dentro” de nosotros. personaquieaseaenamora, se depiáme, o sesicnte contento. Como ha
Podemos modelar nuestro cerebro, transformarlo y optimizarlo. La señalado ¿lain Ehrenberg, el c_e_rebro,s,e_l1a,c_Q11vertido en un actorso-__
“persona cerebral” es la ideologia que subyace al predominio que gjall' Ejemplos de este protagonismo cerebral pueden hallarse en la
prolífica literatura sobre autoayuda que hace depender de este órgano
todo el posible éxito o fracaso en nuestras vidas. El entrenamiento
1° Francis Fukuyama, Elfin del hombre. Consecuencias de la revolución biorecnoiógica.
Barcelona, Ediciones B, 2003. p. 77.
3° Cf. Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio, Barcelona, 2002, pp. 37-53. 3' Cfl Alain Eltrenberg. “Le sujet cérébral". en Esprii, núm. 309. 2004, pp. 130-155.
258 O Pedro Enrique Garcia Ruiz La patologización de la subjetividad en el bíocapitalismo O 259
cerebral es una de las muchas creencias falaces que se han promovido Pe a que la
a partir de la vulgarización de las investigaciones neurocientíficas.” etiología de estos padecimientos no es clara, ha predominado la in-
El incremento espectacular del llamado brain fitness es un aspecto, terpretación biológica.” ¿Qué consecuencias ha tenido esto? Biome-
quizá el mediáticamente más visible, de la “cultura cerebral” que ha dicalizar (ya no sólo medicalizar) la vida humana.
generado el biocapitalismo.
Las prácticas de medicalización típicamente enfatizan el ejercicio
del control sobre los fenómenos médicos: enfermedades, dolencias,
V lesiones, disfunciones corporales. En contraste, las prácticas de
biomedicalización enfatizan las ttansfonnaciones de tales fenómenos
i É La patologización de la subjetividad se encuentra vinculado con otro médicos y de los cuerpos, en gran medida a través de intervenciones
tecnocientíficas más tempranas que posteriores, no sólo para el
fenomeno fundamental del biocapitalismo: las la tratamiento sino también cada vez más para la mejora. La panoplia
ifll¢fi9!idad humana, decias 1f¢¢¢í0Hfi&~yJ0s4¿ast0¿nos¬ de instituciones biomédicas se está transformando organizacional-
mente a través de la tecnociencia, junto con las prácticas biomédicas
La mercantilización de la enfennedad es el refinado arte de vender (diagnósticos, tratamientos, intervenciones). las ciencias de la vida
enfermedades psiquiátricas como la fomia más eficaz de traficar con y las tecnologias que las infom1an.35
píldoras muy rentables [...] la mercantilización de la enfermedad
no puede ocurrir en el vacío, requiere que las empresas farmacéuti-
La intervención en la psique humana por medio de la tecnociencia es
cas cuenten con la colaboración activa de los médicos que extienden
lo que confomia la dinámica del biocapital enfocado en la mercantili-
las recetas, los pacientes que las solicitan, los investigadores que
inventan nuevos trastomos mentales, los grupos de consumidores zacíón de los trastomos. Para ello se ha requerido, como he argumen-
que abogan por más tratamientos y los medios de comunicación e tado hasta ahora, patologizar la mayoría de los problemas afectivos y
intemet que hacen correr la voz.” mentales que sufren las personas en su vida diaria y sostener, con el
apoyo de un sistema asistencial de salud totalmente afin con la concep-
-e-§_L.a.med.icalización de las afecciones parte ,de la convicción de que sc ción biologicista de las enfermedades, que es por medio de la interven-
tratan de afecciones propias de la condición humana .Esta es la visión ción psicofannacológica que se pueden no sólo aliviar dichos males,
U que subyace a la tesis del desequilibro químico como causar-de los sino también optimizar la vida en su totalidad. Ya no se trata únicamen-
to te de sanar una enfermedad; el objetivo es transformar la interioridad
ll
"Con unos padres ansiosos porque sus hijos tengan más oportunidades en la vida, y una de la subjetividad: las aflicciones de las personas no se encuentran en
población cada vez mayor tratando de conjurar el espectro de la demencia senil, no tiene nada dc sus problemas económicos, familiares o sociales, sino en la manera en
extraño que esta fonna dc entrenamiento cerebral por ordenador se haya convertido en un buen
negocio. En enero de 2013. Lumosity [compañia que desarrolla aplicaciones para la mcjorn
cognitiva. P.E.G.R.] hizo público que había llegado alos 35 millones de suscriptores en todo el 3°* Cfi Joseph Dtunit, "When explanations rest: 'good-enough' brain science and the new
mundo, y que sus ingresos anuales estaban creciendo al ritmo de un cien por ciento cada año, socio-medical disorders". cn Margareth Lock. Alan Young y Alberto Cambrosio_ cds. Living and
habiendo alcanzado los 24 millones de dólares en 2014. Se prevé que a lo largo del 2015 esta Working with the New Medical Technologies, Nueva York. Cambridge University Press. 2000.
industria dclƒiiness cerebral supere la marca de los mil millones de dólares". Christian Janet, pp. 209-232.
Grumlcs mitos tlel cerebro, Barcelona, Biblioteca Buridán, 2015, pp. 233-241. 35 {çdelè_É. K. Shim, Laura Mamo, Jennifer Ruth Foskct, y Jennifer R. Fishman,
Frances, ¿,S`onu›.\' todos enfermas menlaies? Manifiesto contra los abusos dr' lo "Bionicdicaliiálion. A theoretical and substantive introduction"_ en id., eds. Biomedicalizarion.
,›.tr¢,wwff¢T.ltá¿tf¢¢10na_Ariel. 2014, p. so. Technoscience. Health, and Illness in the U.S., Durham, Duke University Press. 2010. p. 2.
260 O Pedro Enrique Garcia Ruiz
La patologización de la subjetividad en el biocapitalismo O 261
más utilizados en el mLmdo.'“ Esto pone en evidencia la consolidación de neuromoduladores como la serotonina y la oxitocina han alimentado
la psiquiatrización de la vida común por parte de la cultura cerebral. la idea de que a través de ellos se puede mejorar la moralidad humana,
Considerar, como se hace ahora, que un déficit en la producción de sero- aunque no hay a la fecha evidencia clínica contundente, sino que, por
tonina es lo que causa los trastomos depresivos, es exacerbar el papel que el contrario, todo parece indicar que sus efectos en el comportamiento
juega este neurotransmisor en la etiopatogenia de los cuadros depresivos. y la toma de decisiones están lejos de la ansiada optimización.” Por
Lo,-másxelevantç pam nuestro tema es que-la psiquiatrización_de_1as otra parte, también se ha cuestionado las efectos pemiciosos que pueden
afliccion_es humanas. conforme a 1a..teon'a deldesequilibnoquimico ha provocar en lo que respecta a la modificación del carácter y la identidad
llevadoa extender el uso de psicofármacos a personas que no presentan de las personas. Pese a esto, la narrativa de la cultura cerebral se sigue
un que-lojustifique. La reducción de la persona a su “yo consolidando. La desocializacìón de los trastomos afectivos y su natu-
neuroquímico” hace de los psicofármacos la solución a problemas que ralización como patologías bioquímicas expresa la reconversión que
no se pueden o no se quieren enfrentar. Se trata de una biopolítica orien- sufre la subjetividad humana en el biocapitalismo. La explicación
tada a la intervención química de la interioridad humana como forma de biológica disimula las causas económicas y sociales de las aflicciones;
optimización psicosocial. Si con el uso de los psicofármacos las personas para esta visión de lo humano rrgsettratauie-cambiaxal-mundo sino
se hacen más cooperativas, eficientes, productivas, seguras de sí mismas. Si la infelicidad fuera un déficit
con mayor capacidad de superar circunstancias adversas (resiliencia). bioquímico, algo equiparable a una enfermedad que sufre la subjetivi-
Todo esto y más es posible porque si optimizamos nuestro cerebro tam- dad, el soma de Huxley sería sin duda el fármaco ideal para una cultu-
bién lo haremos con toda nuestra vida, o al menos es lo que prometen ra global centrada en el cerebro.'“
los defensores de la “persona cerebral".