Concurso Nacional de Poesia Joven Rafael Cadenas 2022
Concurso Nacional de Poesia Joven Rafael Cadenas 2022
rafael cadenas
premios
finalistas
alejandra banca
alexandra carrero
andrea jerez
antonio josé matos mavarez
césar torres
clara de lima castillo
daniel camacho francabandiera
daymar toussaint
e.r. pulgar
elías castro
emiro colina
felipe ezeiza
jesús amalio lugo
johan reyes
jorge morales corona
josé efraín contreras
josé javier malaguera
laura cárdenas
leonel botelho
luis alfonso zozaya bermúdez
luis gonzález mago
marlis fereira quero
mayi eloísa martínez
natasha martínez
nicole mottet
pamela rahn sánchez
pierre silva
ricardo alejandro sarco lira farías
sthefany marquina
william pernia
zorian ramírez espinoza
1
2
7º concurso nacional de poesía joven rafael cadenas 2022
Primera edición, septiembre 2022
500 ejemplares
coordinación editorial
Jacqueline Goldberg
corrección
diseño gráfico
impresión
depósito legal
MI2022000336
isbn
978-980-7886-17-8
concurso nacional de poesía joven 2022
rafael cadenas
VEREDICTO
Quienes aquí firmamos, Sara Uribe, Lázaro Álvarez y Jesús Montoya, jurado designado por
Autores Venezolanos, Banesco Banco Universal, Fundación La Poeteca y Team Poetero para
deliberar en el 7º concurso nacional de poesía joven rafael cadenas 2022 —en medio del
mal tiempo y de las amenazas de ciclones de verano que muchas veces se desvanecen en su
misma incertidumbre; sin embargo, serenos y entregados al entusiasmo de la poesía que se
seguirá escribiendo—, luego de haber leído y discutido detenidamente cada uno de los textos
recibidos en la convocatoria, de forma remota entre México, Venezuela y Brasil, y con apego a
las bases y los criterios de la misma, hemos decidido:
Otorgar, por unanimidad, el primer premio al poema «perdí la lengua de un susto», firmado
con el seudónimo Frances Halladay, por tratarse de un texto cuya coherencia y tono se
mantienen de principio a fin, forjando una reflexión sobre la lengua como espacio simbólico
de exploración de las potencias del decir, en tanto indagación de la propia posibilidad de
autoenunciarse. Todo ello por medio de metáforas de la deglución como incorporación y
trasmutación de la experiencia, por cuyo efecto las imágenes transponen, de manera hilada,
una sensación de orfandad. Este texto concilia recursos basados en las relaciones entre
literatura y enfermedad o poesía y cuerpo, logrando rastrear a través del poema en prosa parte
de las escrituras contemporáneas de América Latina. Abierta la plica, la autoría resultó ser de
maría isabel martin hidalgo [25 años; reside en Valencia, Venezuela].
Otorgar el segundo premio al poema «valía,», firmado con el seudónimo María Luisa Lovera,
por fundamentarse como un artefacto verbal que explora la reescritura, manifestándose en
contraposición a un presente histórico adverso. Las marcas de diálogo a modo de respuesta al
poema de César Vallejo «Los heraldos negros» trazan como marca de agua ciertas resonancias
de la poesía venezolana actual, de las que entra a formar parte. En él, la sucesión de versos
de largo aliento bajo el impulso de un «desvarío de la falta» arroja el dolor a una expresión
minúscula, en continuo decaimiento, tanto en su diagramación como en su alegoría tipográfica
e interna. Abierta la plica, la autoría resultó ser de daniel alejandro chacón aro [30 años; reside
en Caracas, Venezuela].
5
la autoría resultó ser de luis josé glod sánchez (27 años; reside en San Cristóbal, Venezuela).
«improvisación 12 (el duende)», firmado con el seudónimo Rafael Baquo, por construirse
desde una reflexión sobre la poesía y la teoría del duende de Federico García Lorca, en un
peregrinaje que grafica con imágenes el trópico, especialmente en lo referido al paisaje de
Caracas. Explora, asimismo, con estrofas pausadas, significativas resonancias fonéticas donde
las sílabas plasman una duración rítmica aguda y expresiva. El texto configura una reflexión
entre la cadencia que salva de la medianía desoladora y presenta la poesía como lucha
iniciática y como fiesta riesgosa que también redime. Abierta la plica, la autoría resultó ser de
juan diego fernández lebrun [25 años; reside en Caracas, Venezuela].
Acordar dos menciones honoríficas a los textos: «pecho para la niña y leche para las
moscas» y «poesía joven», en este orden:
«pecho para la niña y leche para las moscas», firmado con el seudónimo m0zka, por revisitar
con precisión y mínimos recursos una imagen otra de la maternidad y el cuerpo con una
semántica animal, desvinculada de cierto común denominativo. Abre así una cruda significación
social de esta experiencia, con un lenguaje directo y eficientemente despojado que, en su
retrato duro y minucioso, transparenta la escena de una madre lactante no precisamente
bañada o iluminada por la luz de la plenitud de los comienzos. Abierta la plica, la autoría resultó
ser de patricia martínez lugo [30 años; reside en Madrid, España].
«poesía joven», firmado con el seudónimo Detritívora, por trasladarse a los orígenes de la
tradición poética venezolana, pasando por una «lengua nacional» y los lugares reiterados de
dicha tradición. De esta forma, el texto plantea una mixtura de poesía y ensayo que busca
declinarse —en el sentido lingüístico— dentro del presente para proponer otras miradas críticas
que intenten rever esos territorios, procedimientos y formas del lenguaje continuamente
nominados dentro del canon. Abierta la plica, la autoría resultó ser de rosbelis rodríguez [27
años; reside en Mérida, Venezuela].
Siendo nuestra responsabilidad destacar la gran calidad de los trabajos recibidos, decidimos
seleccionar los siguientes 31 finalistas para su publicación:
6
a ev(ángel)ina
seudónimo: dénisse
autoría: daymar alejandra toussaint ruiz [25 años; reside en Lyon, Francia]
atalaya
seudónimo: ant
autoría: antonio josé matos mavarez [21 años; reside en Coro, Venezuela]
barrer
autoría: johan alexander reyes reyes [23 años; reside en Caracas, Venezuela]
cavilación
autoría: luis daniel camacho francabandiera [23 años; reside en Caracas, Venezuela]
cotufa
autoría: ricardo alejandro sarco lira farías [30 años; reside en Caracas, Venezuela]
seudónimo: la mariposa
autoría: andrea jerez carreño [24 años; reside en Buenos Aires, Argentina]
es inefable
seudónimo: eurídice
autoría: marlis andrea fereira quero [20 años; reside en Maracaibo, Venezuela]
giros
autoría: césar ernesto torres barillas [28 años; reside en Mérida, Venezuela]
7
hormigueo
seudónimo: alexa c
autoría: laura cecilia cárdenas armas [30 años; reside en Ciudad de México, México]
la negación
autoría: sthefany alexandra marquina coa [26 años; reside en Buenos Aires, Argentina]
autoría: alejandra del carmen peña banca [28 años; reside en Barcelona, España]
autoría: eduardo andrés ríos pulgar [26 años; reside en Nueva York, Estados Unidos]
misión
seudónimo: dubtrent
autoría: elías alejandro castro rodríguez [24 años; reside en Valencia, Venezuela]
naturaleza
seudónimo: lifrés
autoría: felipe manuel ezeiza [23 años; reside en Los Teques, Venezuela]
no -poema
seudónimo: rompezaragüey
autoría: jesús amalio lugo garcía [29 años; reside en Valdivia, Chile]
pasaje
seudónimo: gatopardo
autoría: emiro alfonzo colina medina [29 años; reside en Coro, Venezuela]
raíz fragmentada
seudónimo: nimbus
autoría: leonel josé junior botelho de moura [25 años; reside en Ciudad Bolívar,
Venezuela]
rasgadura viva
autoría: zorian rafael ramírez espinoza [25 años; reside en Caracas, Venezuela]
regreso a ítaca
autoría: luis alfonso zozaya bermúdez [26 años; reside en Portuguesa, Venezuela]
rímel
rojo
autoría: clara isabel de lima castillo [26 años; reside en Caracas, Venezuela]
sumidero
autoría: luis césar salazar gonzález [25 años; reside en Maturín, Venezuela]
9
voluntad
seudónimo: benal
autoría: josé efraín contreras belandria [29 años; reside en Mérida, Venezuela]
sara uribe
lázaro álvarez
jesús montoya
10
perdí la lengua de un susto maría isabel martin hidalgo
Perdí la lengua de un susto. Abro la boca y ahora se asoma el corazón, porque de bocados ya
no me queda sino el anhelo. La medicina dice que la lengua es un músculo impar [igual a uno],
medio [que forma una mitad] y simétrico [de belleza inmutable] y yo pienso, ¿qué cosas tiene
la pérdida que la medicina aún no nos dice? El puente de mi boca ahora es desierto de aguas,
desierto de besos, desierto de ansias; baja por mi garganta una lluvia de arena.
Mi doctor me pide que abra, que abra lo más que pueda, pero yo ya no tengo lengua de niña
inocente que mostrarle. Dejar atrás la niñez es una mutilación fría, precisa, definitiva. No hay
paleta de madera, no hay susto entre los dientes inferiores, no hay mordida para escapar de mí.
12
valía, daniel chacón aro
a césar vallejo
13
polvo, una costra parecida a la derrota.
quién nos hubiera dicho, c.
que nos espantarían las contradicciones abstractas de nuestra condición,
que nuestra cólera serpentearía para derramarse ufana en nuestra muerta eternidad.
que no sabríamos comprendernos en nuestra falsedad.
que nos acostumbraríamos más a las consecuencias que a los actos.
que nos convertiríamos en lo aborrecido sin que nadie nos dijera de su mal presagio,
que si nos veíamos en ese espejo llegaríamos a ser lo que somos.
un disparate. ojalá pudiéramos alejar de nosotros el presente,
dejar de vivir únicamente en esta violencia de inocente arrojado a un mundo que no pidió
dejar esa fascinación de hacer la soga pendular,
apelar a la esperanza caediza que olvida sus motivos en el abismo, desvarío de la falta,
dejar de sostener el simulacro de la vida,
14
a t y a los otros luis josé glod
15
improvisación 12 (el duende) juan lebrun
Se necesita duende,
se necesita luchar, no invocar
para, en el día a día,
cantar, improvisar sin la memoria.
17
pecho para la niña y leche para las moscas patricia martínez lugo
19
poesía joven rosbelis rodríguez
I
De golpe un embalse tibio rompe como en llanto y
vaciándose lo vacía y lo despide a uno y
lo hace atravesar el primer Callejón Angostura
ahogado de tan pegadito a las paredes y
desde ahí empieza uno a
caer
una humareda le estrecha a uno la garganta
la imagen se va completamente a negro.
II
Como al naciente atorado y
purpurescente en el pequeño istmo
a la poesía venezolana habría que declinarla en participio presente:
saliente, reciente, doliente
como el pan, los jóvenes y los emigrados y
sin embargo siempre como cogida del cogote
como cuando Hofmannsthal no consigue palabras para decir
el mundo bellamente porque como que le falta aire.
20
sin embargo tanto llano ensangrentado
tanto pienso envenenado
tanto lloro desterrado.
III
Y sin embargo, cuando uno viene a ella
como el infante tan naciente en el lenguaje
como el adolescente tan sin voz propia ni ajena
como la solícita vestal inclinada ante el hogar, ante el negro dinosaurio de mi lengua nacional
también yo he de encorvarme, quiero decir, declinarme en el participio presente de mi tradición,
sí, también yo, que no me he podido sacudir la brea materna, he de sacudir al menos la cabeza
desde aquí, quiero decir, las ideas, sí, serles franca: acabé de encabalgar porque en el fango
no corren caballos, y lo que se me da bien es el ensayo, quiero decir, las tentativas, sí, tentar la
lengua como una mano me tentaba arriba del Tamarindo. También yo me atasqué saliendo del
Callejón Angostura; en mi pobre clase con mis malandros ratones y vecinas cucarachas; bajo la
noche de acerolit de mi casa acribillada por las balas, con la perra acribillada por la sarna y el
padre por el raquitismo; ahogada de tan pegadita a estas paredes, en el moho que las fortalece
me atasqué; ay, cómo quisiera que una muerte las echara abajo, pero la vida coloniza cada
grieta y todos mis acribillados se cunden y en esta llaga, en esta llaga abisal materna séptica de
tan viva también yo, sí, también yo, también yo, que aventuro la cabeza, quiero decir, las ideas
en el borde, también yo me pudro en el umbral, purpurezco, sí, me desbarranco hacia adentro
y purpurezco, purpurezco cada vez más negro, ¡ay!
21
a ev(ángel)ina daymar toussaint
B
a
j
M-a-m-á
de esas alturas
Cúbreme con tu voz
de tanta pesadez
La noche abrazada al duelo rompe la línea que nos corta pues no entiende de otras formas de
ser y estar.
La noche y el viento y el árbol arrastran cenizas, pintan un rostro con sus hojas y yo solo tengo
estas manos que se alzan a tu pecho;
el rito espectral del que me apropio cada noche.
HOY TE INVOCO
para que vengas a ungirme con tu santa mano
a hacerme un espacio allí donde la infancia no sea un cofre saqueado
y las muñecas no sean cambiadas por cepillos cuchillos y palas.
Cúbreme con tu mano Madre de miradas lascivas
Vuélveme (tu) arrullo
Hazme un vestido.
HOY TE INVOCO
con la misma fuerza de aquel último parto que se llevó todo
como quien invoca el pasado; aunque tú no seas pasado.
23
En la altura no se oye el grito
Solo la noche puede tocarte
Solo el silencio puede tocarnos
dar paso a esa
Tu sombra magna
al llanto
mi llanto, mi llamado.
Madre
la crueldad del mundo reside en tu ausencia.
24
atalaya antonio josé matos mavarez
En el primer paso
me saqué el vendaje
al que pinté unos ojos.
El vértigo fulminó peor que antes,
y no me quejo, esta vez
mantuve la quietud
ante el sermón del viento.
El segundo detuvo
el barullo íntimo
a cambio de aceptar
un beso del sol en la frente.
Imposible dominar esa lágrima
después de ver lo descuidado
que fui con mi jardín.
Tragué grueso.
Es lo menos indigno
que podía hacer por mí.
Conserva el salto.
Cualquier día es hábil
para librarse de lo que no es.
25
barrer johan reyes
A fuerza de quebrantos
la pared muda su piel.
Migajas de más de cinco segundos.
Mi casa es un recuerdo.
Aquí ya se ha hecho de noche.
El sol vino a la ventana y se fue pronto
porque yo estoy
solamente cuando soy.
26
cavilación daniel camacho francabandiera
a Felipe Ezeiza
un perro negro
que va
y viene
prendido de hambre
tambaleándose
de lado
a lado
que cruza la calle
negro azabache
27
cotufa ricardo alejandro sarco lira farías
«Poporopo»
le dicen en Guatemala
a las «cotufas»
maíz reventado
crecí
conocí las calles
su violencia onomatopéyica
Po
Po
Ro
Po
y mi mente conjura:
28
sangre cayendo
engotasrápidas
e s p e s a s
por
las
escaleras
del
metro
y pienso
que siempre que he dicho
«cotufas»
quise decir
«disparos»
29
el frío movimiento de las agujas pamela rahn sánchez
Repiquetea repiquetea
Tu cuerpo anterior
es una coyuntura
un lento sinónimo
Fuiste tan liviana que un aliento muy fuerte podía hacerte caer
Aún tus pies se elevan a unos centímetros del suelo
Eye - the sad eye - the crazy eye - the evil eye - the supreme eye
30
Rienda suelta al espíritu
Rienda suelta a la ciudad
Rienda suelta a lo que simplemente no puedes escribir
TikTok TikTok TikTok tik
La he deseado tanto
que los animales se consuelan
al verme correr
31
el plátano más bonito que he cosechado andrea jerez
32
es inefable marlis fereira quero
a mis padres,
quienes eligieron dejar a los valores pasar primero
i mente
ii endeblez
iii intemperancia
iv apoteosis
33
No es otra que el cúmulo de la belleza idealizada.
La que vive y se deleita de ideas, la que se nutre de expectativas.
Una intriga imaginaria, pero tangible. Oculta a nuestros ojos, cuanto más cerca.
Que ambiciona las oportunidades y desea vivir entre las pretensiones.
Está hambrienta de honores y ansía la más noble de las coronas.
Entusiástico, deslumbrante, triunfal; pese a sus sollozos se mantiene de pie.
Pues no existen las victorias sin verdaderos obstáculos.
Pues no existe la esperanza sin un poco de frustración.
34
giros william pernia
Me levanto
Caigo
Giro
Me levanto una vez más
Me asombra la rapidez con la que beso el suelo nuevamente
Giro de nuevo, pero esta vez puedo sentir un trozo de cielo reposar sobre mis labios
Me levanto
Caigo
Giro repetidamente una vez tras otra
Cada vez que caigo y me levanto, giro más rápido que antes
Cada giro me hiere, me duele, pero respiro
Caer no me humilla
Levantarme no me hace más digno
Ahora me levanto, caigo y giro a voluntad
Me hiere, me duele, pero cada giro me libera del temor a caer
y del vértigo de estar en lo más alto
En cada giro descubro que existen nuevas formas de levantarse y caer
Ahora giro no solo hacia arriba o abajo, también puedo girar hacia los lados
Cada lado engendra una nueva verdad y encierra un misterio
Ya no sé si estoy de pie o tumbado de espaldas
No sé si estoy arriba o abajo, nada puede afirmarlo
No puedo predecir mi próxima caída, ni cuándo será la próxima vez que me levante
Disfruto cada giro, el primero o el último no tiene importancia
Muero con cada uno y puedo renacer al siguiente
Me hiere, me duele, pero siento que respiro
35
glosa a la quinta elegía de duino césar torres
a A.J.
1.
Despiertas como un fruto maduro, sí, Rilke
cayendo diariamente del baobab de los sueños,
del árbol del movimiento; edificando la mordida,
parto de lo cerrado, bocado del alba
como canto pronunciado y perdido entregas tu sabor.
2.
Despiertas como el primer anfibio asomado a la bruma espesa
hoja blanca y pálida de la tierra, flotando en lo no dicho
en un dormir lácteo, niebla húmeda que se fecunda, casi sólida,
nebulosa ciega en la blancura que anula el escondite
de la sombra que cree estar aquí
en el gran drapeado del sueño puro
y todo se interpreta en nueva obra
con tu preludio:
—Hoy estoy como ida de mí— dice tu voz
como si mi vida fuera de otro,
como si estuviese enterándome de que las cosas son
como son.
3.
¿Quién te llama tras el durmiente marfil de la carne?
Nuestra galaxia aún flota en lo no dicho.
En el aleteo del primer día,
tus ojos abren el telón de la noche,
el teatro recordándote
que estás viva, acá te encuentras
en átomos que te sostienen
en lo que sucede y no sucede
estás aquí
donde aún no se transcribe
(pues esperamos por tus ojos)
cómo se ha transfigurado el color del mundo.
36
4.
Las palabras se acomodan para ocupar su lugar
de nacer y renacer en ti,
que cuando sonríes haces pensar en el comienzo del mundo.
37
hormigueo nicole mottet
Es que pica
y no alcanzo a rascarme,
no llego
al punto cero.
38
la casa toma tiempo alexandra carrero
a mis padres
a mi hermano
39
*
Hay que tomar nota de las siguientes recomendaciones antes de irse de casa:
1 es preciso cuidar las esquinas y preservar el olor a alcanfor
2 memorizar la manera de colocar los cuadros
3 ponerle nombres a los tuqueques
4 olvidar la comida casera
5 refugiarse en los pensamientos
6 heredar las mañas
7 conservar la costrica de la rodilla
8 no pasar por alto los detalles
y al cerrar los ojos
lejos, muy lejos de casa
sonreír con nostalgia
40
la lengua de los gallos laura cárdenas
Se quema la duda,
se queda muda,
ha pasado de todo.
Así crucé
con la violencia salvadora con que recibe el mar a las tortugas.
Con fuegos de azar
intenté romper tus confines solares.
Arrasar con tu regalo doloroso,
marejada partida de espejos.
Entonces
súbitamente
aprendiste todos los dialectos,
hablaste la jerga de los animales,
cada lengua en remotos orígenes de las razas.
41
Tanta fricción,
tanto alarido
para que al final tu heno en ceremonia de huracanes
acabara por recordarme
que en cualquier latitud
todos los gallos cantan en el mismo idioma.
42
la negación sthefany marquina
QUÉ PIERDES
SI YA ME
FUI YA NO
ESTOY
SOLO
MUÉSTRAME
no se detuvo
yo
la entendí
tan poco
43
di vuelta cavé profundo me escondí en el hoyo
nunca con mayor ausencia de pertenencia
lo repetí
quién soy para decir que ahora yuyo puedo crecer al lado de la flor
ni siquiera ahora
que lo confieso aquí
44
la savia entre los dedos alejandra banca
el otro
Por qué
por qué escribir un poema para sugerir el instante
si el hecho no puede
definirse no puedo
engendrar con mis labios el sonido del deseo del hambre de la idea
convertida en proyectil
te aplasta, te contiene: cuerpo suave y lejano que pretende
saberse vivo por un tiempo
saberse vivo por más tiempo
saberse vivo tras la página
donde mis dedos solo tejen palabras que crean
un cuerpo
tu cuerpo
45
espeso, gaseoso, divino y blando
eso, evocar el ahora:
la carne se halla con la piel
tú allá y yo aquí
a través de las grietas de la memoria
herida siempre abierta herida siempre infectada
palpan el gozo
gimen el gozo
lamen el gozo
y en ese segundo variante vibrante
suscitado a medias por el conjuro apalabrado
habita nuestro universo entero estalla
se expande en todas direcciones
la sábana donde descansan
nuestros cuerpos-acontecimientos-accidentes
no puedo más, dices
no puedo más, digo
como espectros invocados y conducidos por estos hilos
renunciamos al poema porque abandonamos
la escena porque negamos la trama virtual
cerramos la ventana por la que tú, lector
nos observas
e imaginas lo que todavía no está
la fantasmagoría trémula crepita
en la página-cuerpo-vida:
los encuentros y siluetas
la cordura y los desgarros
el descuido de los aciertos
la úlcera supurante
herida siempre infectada herida siempre abierta
solo es un hechizo de palabras
solo es tinta y sangre engendrando
el mundo ignoto que burbujea
abajo adentro arriba y afuera
de la remota vida-cuerpo-página
pero vida de quién
pero quién vive
dime quién se aleja cuando los límites son intrazables
y es preciso saberse en radical carencia.
46
mar de aral y lago de maracaibo / desertificación e.r. pulgar
47
mi vida en una maleta elías castro
48
misión mayi eloísa martínez
49
Papá me mira, pero no me está mirando, porque así también piensa, me dice
los soldados buscan otro camino
un camuflaje.
Nos arrastramos por la alfombra
vemos el tragaluz y esperamos un bombardeo
debí traer mis metras.
Los soldados llegan a la biblioteca y encuentran al enemigo
sin miedo, que para eso se entrenaron, les susurro.
Pero yo soy más valiente
mi mano es mi arma
un movimiento veloz.
50
naturaleza felipe ezeiza
cada pluma
cada fibra de su presencia
resiente el aire denso en sus pulmones
el cansancio el peso del desamparo presionándola
atraviesa la ciudad
con la fiebre de un cauce antiguo
las tiras de plástico revolviéndose en el estómago
los alambres incrustados en los dominios del alba
el mundo afuera el mundo adentro indistinguibles
al posarse en el universo de una ceiba
garza
pétalo de asfixia
la niebla las hojas enrojecidas advierten:
el musgo supurando es lenguaje
en estado de inquietud
el firmamento convulsiona
como un valle pronunciando su incendio
el poema
es el río de Dios que desemboca en la extinción
51
allá donde los pobladores degollaron
a las bestias rumiantes
raíces expuestas
estuarios que presienten la aridez
golpes de maquinaria en el lecho tornasolado y aceitoso
inmemorial
cicatriz del rapto
vuela
hacia el espejo de agua con sus vértebras luminosas
ella
regresa al reino de su especie
es una sobreviviente.
52
no-poema josé javier malaguera
Augé dice:
las autopistas
los centros comerciales
y los aeropuertos
son no-lugares.
Sitios de paso
son mares de Caronte
para ponerse los audífonos
y anatemizar la realidad.
Espacios anodinos
repetidos una y otra vez
en cada ciudad de cada país.
53
Las pantallas anuncian tres o cuatro vuelos
uno de ellos es el tuyo.
Partirás, sí
con una pequeña baldosa en el bolsillo
un souvenir que cuenta una historia:
la destrucción de nuestro segundo templo.
Nos despedimos
tratando de evitar el sentimentalismo
pero es inevitable no caer en él.
Este zaguán del infierno
es un lugar, una gran excepción.
54
nueva zelanda o nueva zelandia jesús amalio lugo
55
sentado en la playa pensando difuntos inubicables
soy la esquela
yo mismo
el vívido obituario de mi padre
56
pasaje emiro colina
Sopeso
cual digno vástago solar
el musgo clarividente
Al fin susurran
Todo lejano cuerpo
drena verdor puro
Entonces
flamea el Cielo
y una voz oblicua
se planta universal
sobre el crustáceo
de otro pueblo
de otro ser
adicto a la fisura
«Señor Mío
abraza tiernamente
mi lengua
porque sigue virgen y esquiva…
No sostiene tu mandato
Hazte Sitial
en mi carne
Vierte
ceremonioso
tus jugos
57
Como
larva
en ranura
inadvertida»
58
quemar la (segunda) casa natasha martínez
59
La puerta que encontré
cuando la casa primera se lanzó por la ventana
la puerta de la segunda bajaba a un reino
de silencio y prodigio
tan cálido como una voz
que dice te amo por primera vez
y todo es tan grave
leve, importante, frágil
se puede perder en cualquier momento
pero es ahí donde duele
en la segunda casa
ahí está la herida
latiendo
descarnada
ven, te pido
una herida abierta
a la vista de todos
comprendida, al fin, por todos
aquí está, este es mi cuerpo
lleno de pérdida y mierda
mírame bien
ábreme completa
la herida
la casa
la costra palpitando en el piso viejo
ábreme completa
para quemarlo todo
por última vez.
60
raíz fragmentada leonel botelho
I
Con fe, de saber,
a plena luz, se vio el tallo,
la raíz también.
Pudo oír al escozor cantar,
pudo más esta vez
que todas las anteriores.
No sabía, nunca había visto,
sacudido, aturdido,
ni un paso fue dado,
volvió a caer, a sentir
cómo se quebraba en pedazos esa fe.
No había columnas seguras,
el palacio crujía,
esplendor desvanecido,
se rompió cual papel humedecido.
II
Habíase un halo de estupidez,
en ese trastabillar
que no podía sino
mofarse de su propia fe.
Antes de contar las manzanas podridas,
lijar, la carne y los colores,
lijar, el viento sin orejas,
lijar, la sangre sin sabores.
Ahí hubo linchamientos,
el silencio fue su cómplice,
derramaban los dos juntos,
gritos, como locos de atar,
al ras de vagabundos.
61
III
Embriagado por la sed,
pidió un coctel de limón,
lo escupió, no era el limón,
era la sed.
Bebió la lluvia, la sangre,
la sombra, la marca, la villa,
la tosca, la vasta, la vid,
bebió pirita para saber
que tragaba moscas sin querer.
IV
Érase a veces
como un pinchazo minúsculo.
Podía caber, perfectamente,
un martillazo mayúsculo.
Donde cabía una réplica
a contracorriente,
lloraba la vertiente, discordia.
V
Ahora, ya sabía,
cupo,
durante tanto tiempo,
lo que no cabía.
y si cabía la daga en la funda,
la espada en las uñas,
la espina en los dedos,
la zarza en la pluma,
¿dónde cabrá el ceño fruncido, en la infinita bruma?
62
rasgadura viva zorian ramírez espinoza
Rasgadura viva
palpitante desborde
contenida entre las piedras
envejece la mirada
el río se ha hecho hombre
como al árbol
le nacen musgos
que guardan lágrimas para el día de mañana
El rayo canta
divide en dos al árbol
su alma
es una fuente
abrasadora y efímera
63
regreso a ítaca luis alfonso zozaya bermúdez
64
rímel pierre silva
Para. e d.f.
65
rojo clara de lima castillo
66
podrían ser de todos los colores, menos ese.
Pero las manos llegaron allá
donde solo hay rojo sangre.
67
soy de otras (lenguas) el padecer jorge morales corona
I
¿Por qué me sigo sosteniendo en esta voz de agravantes? Cansada de responder a lo mismo,
me niego tantas veces, deshago los triunfos, me como hasta saciarme las buenas intenciones.
Que una sea isla es una cosa, que una no requiera tocar tierra para sentirse viva es otra muy
distinta.
Tengo la voz engrosada por tantos golpes a la mesa. Por estas cuatro patas con las que me
equilibro, recurro a una oración silente para que no me tumben. Soy una perra, según la lengua
de quien mira. Tengo un contubernio con la deshonra, la mitad de mi carne ahora se aísla de mí
y solo me queda la voz.
II
Abrir una hucha que esconda cuanta cicatriz me he quitado. Arremolinar(me) con la lengua
de todos los amantes que han conocido la tersura de mi piel. Adoptar un perro que no ladre
tan duro pero que envejezca conmigo y que juntos nos digamos barbaridades en idiomas
particulares. Aprender a nadar porque ya estoy cansada de estar ahogada. Verter en mi vientre
estéril todo el semen que me ha dejado la despedida anónima, el dolor cruel de los astros
que ya no caminan conmigo. Garantizarle al perro la comida que le pude dar a mis hijos, total,
bocas con hambre es lo que sobra acá. Comprar varias cajas de bombillos para que la luz nunca
explote su sombra en mí. Sacar cien copias de mis fotos para que nunca se me olvide el reflejo
de la duda. Apagar el cigarrillo después de la primera calada para que deje de doler tanto el
aire. Avisar a mis padres que he aceptado la religión porque ya me crucificaron y clavaron en
mi costado una lanza.
Hacer en lo posible todas estas cosas. Obligarme a cumplir los rituales hasta llegar al
centenario. Digo hasta el centenario porque después de él vuelve a iniciar la vida, ¿para qué
llevar, entonces, la vieja carga?
III
Escribir porque estoy desnuda.
Dejar impresa la palabra porque estoy dispuesta a tragarme una granada en esta batalla. Una
granada entre los dientes, que sea fruta y arma a la vez, que el dulce preceda la explosión,
que el jugo manche el cuero antes de abrasarse. La poesía es una granada entre los dientes,
lo reitero.
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A quien me diga que soy arrabalera por escribir, por sentarme desnuda a imaginar mundos,
pues he de llenarle la boca con mi miseria milenaria para que comprenda la pesadez en mi
pecho y arranque de mi cuero las esquirlas y me vea sangrar la demora. Para que cada pieza
que quede de mí ya no sienta la soledad que aguarda en mis versos. Para que yo sea habitáculo
de lo desconocido y no trinchera de certezas muertas.
Escribir porque me siento desnuda. Escribir porque no hay otro camino hacia la redención.
IV
Raíz desatendida: arde en mi vulva desierta tu última ramificación. Tal vez es raíz in(ad)vertida,
una hoguera necia que decidió no terminar de consumirse. Hay un desfile de flores naciéndome
de la vulva. Todas desde la misma raíz, la no escrita, la evitada.
Víctima de mis propios resquemores, me sostengo en el exilio. Abro puertas para que la
hediondez de lo que callo no contamine lo que escribo. Cuando se es poeta no importa el ruido,
me dicen, sino el silencio que fermenta el cadáver de las palabras.
Yo creo que la palabra es mi raíz desatendida. Lo presiento en el pesado ambiente que mora
entre mis piernas, altar desecho, paraíso incinerado, terreno infértil.
V
Aquel que me creó debió quebrarse los dedos para no moldear otro ser de mi línea germinal.
Soy barro que edifica una mujer llevada al patíbulo todos los días, mi mortaja huele a la violenta
forma con la que se me ha querido. Soy una mujer rota, sí, pero en mi voz solo existe una: que
soy yo, la misma que es muro y flor nacida de la grieta.
Ahora que nadie me crea —solo yo, así, imperfecta—, ¿a quién debo culpar por todo ese
cuerpodolor, hecho flor a las patadas, que ahora tengo?
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VI
Soy de otras (lenguas) el padecer.
Cada suspiro arrancado a la vieja guitarra de noches de taguaras y amores anónimos hoy se
manifiesta como vestigios de una mujer que ya no soy.
Ya no puedo moldear mis ídolos a la usanza de mi familia. En mí reposa la fisura, sí, pero a partir
de ella habla mi verdad. En las palabras encuentro la sinonimia de los cielos confluyendo en
mi nombre.
Hay hogares que extrañan mi fuego. Ya no calientan las horas en que duerme el sueño de una
que ya se fue, que perdió la constancia de decir lo mismo apoyada en su condición de mujer
(in)olvidable.
Soy de otras (lágrimas) el padecer. Me guardo el hogar donde la palabra respira, el poema se
vence a sus designios y yo, lo que soy yo, habito el vuelo de las aves de paso.
VII
Lo que pronuncie con mis labios es solo una cicatriz que aún respira.
Hay amores de cuerpo mutilado, de exilio constante, de poesía patética. Sí, los hay. Yo soy uno
de esos poemas. Por eso mis labios pronuncian la cicatriz y nunca la salvación.
He creado varias suturas para callarme, que la cicatriz sea cicatriz y la palabra solo sea un
remedio que cure la marca que dejó la centella entre los labios.
VIII
Hice un rito para despojarme de mis cadáveres inútiles. A final de cuentas sigo con la maldición
a mis espaldas, un tatuaje de carne que habla sobre mis horizontes negados.
Le digo a las despedidas lo que dije antes de lanzarme al olvido: ya no celebro fiestas en mi
casa porque no hay cuerpo para la memoria. Todos los recuerdos están arrinconados cual
armamento en mi campo minado.
Responder a estas despedidas es un castigo que llevo sobre los hombros, porque nunca he
terminado de irme (aunque lo quiera), nunca he terminado de venirme (porque el orgasmo es
para mí otra despedida). Me quedé atascada entre el adiós de mañana y el saludo del ayer.
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A partir del tiempo construyo mejores palabras para que las despedidas no me dejen sin
espíritu.
IX
Este… es un poema de despedida (porque ya no quiero ser esta mujer que rompe el espejo).
Este… es un poema que no calla lo que le duele (porque antes estuvo desnudo y entendió a
qué sabe el látigo).
Este poema… ramifica sus voces (al punto de establecer un diálogo con lo apócrifo de nuestra
existencia).
Es solo Delirio.
Y soy yo.
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sumidero luis gonzález mago
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enfrentado a mi rostro hecho una firme porquería
¿debería correr en reversa arrastrarme hacerme matar
hurgarme dentro de la piel algún gajo maldecido?
¿qué es esta sensación permanente de cargar removida una uña?
soy esto que burlo y compadezco
escribí para otros el signo que no pude arrancar de mi ombligo
ni llevar orgullosamente en la frente
y por la asíntota fatal de mi camisa
y por la pendiente que sostiene el párpado
no hay más edad que la desesperación
no hay mar del que hablar
salvo el que ahoga el verbo
no hay verbo
dije amor déjame volver para saber que he marchado
pedí madre alcánzame la opacidad sin figuraciones
ni espejismos
rogué padre hermana vuélvanme el rostro
para no leerme la nariz por las pupilas
construí la cloaca desde la que me miro y hago guiños
de incredulidad trepidante como la sonoridad del reverbero
sumiendo el muñón de alma que ofrezco a los perros finales
hondos ladrantes encubiertos
en mi lengua por su eterno titubeo
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voluntad josé efraín contreras
Uno
que tantas veces contornea
su grito
en el medio
de la ola y del puente
y expande la femoral
desde la aguja del rascacielos
hasta el rail del tren
Uno
que es casi siempre ventana rota
y en la excepción
espejo para paisaje
Uno
que habla por
uno
si es que uno tiene voz propia
Que es por igual
valiente y cobarde
como todo buen ratero
cuando audaz habla
por otros
Uno
se pregunta
rodeándose de versos
para escapar
de la responsabilidad
de decir sin rodeos
si la voluntad
será la suma de los brazos
guardados en una caja que flota
en un río anónimo
o
en cambio
una ampolla
74
infarto
hoyo y silencio
en el ojo ajeno
75
índice
pág. 5 veredicto
sara uribe, lázaro álvarez, jesús montoya
premios
pág. 12 1º perdí la lengua de un susto maría isabel martin hidalgo
pág. 13 2º valía, daniel chacón aro
pág. 15 3º a t y a los otros luis josé glod
pág. 16 3º improvisación 12 (el duende) juan lebrun
menciones honoríficas
pág. 19 pecho para la niña y leche para las moscas patricia martínez lugo
pág. 20 poesía joven rosbelis rodríguez
finalistas
pág. 23 a ev(ángel)ina daymar toussaint
pág. 25 atalaya antonio josé matos mavarez
pág. 26 barrer johan reyes
pág. 27 cavilación daniel camacho francabandiera
pág. 28 cotufa ricardo alejandro sarco lira farías
pág. 30 el frío movimiento de las agujas pamela rahn sánchez
pág. 32 el plátano más bonito que he cosechado andrea jerez
pág. 33 es inefable marlis fereira quero
pág. 35 giros william pernia
pág. 36 glosa a la quinta elegía de duino césar torres
pág. 38 hormigueo nicole mottet
pág. 39 la casa toma tiempo alexandra carrero
pág. 41 la lengua de los gallos laura cárdenas
pág. 43 la negación sthefany marquina
pág. 45 la savia entre los dedos alejandra banca
pág. 47 mar de aral y lago de maracaibo / desertificación e.r. pulgar
pág. 48 mi vida en una maleta elías castro
pág. 49 misión mayi eloísa martínez
pág. 51 naturaleza felipe ezeiza
pág. 53 no-poema josé javier malaguera
pág. 55 nueva zelanda o nueva zelandia jesús amalio lugo
pág. 57 pasaje emiro colina
pág. 59 quemar la (segunda) casa natasha martínez
76
pág. 61 raíz fragmentada leonel botelho
pág. 63 rasgadura viva zorian ramírez espinoza
pág. 64 regreso a ítaca luis alfonso zozaya bermúdez
pág. 65 rímel pierre silva
pág. 66 rojo clara de lima castillo
pág. 68 soy de otras (lenguas) el padecer jorge morales corona
pág. 72 sumidero luis gonzález mago
pág. 74 voluntad josé efraín contreras
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autores venezolanos es un banesco banco universal es una
emprendimiento de gestión cultural organización de servicios financieros
independiente creado por Tibisay Guerra. integrales, con más de treinta años de
Desde 2012 ha promovido la labor de operaciones en Venezuela, enfocada en
escritores, músicos y artistas visuales satisfacer las necesidades del cliente y
venezolanos a través de la difusión de ofrecer una experiencia de confianza mutua,
fragmentos de sus obras en prendas de acceso seguro y excelencia, a través de
vestir y accesorios seleccionados. También sus productos y servicios. La Política de
ha creado iniciativas como Yoga y poesía, Sé Responsabilidad Social y Sostenibilidad
tú el poema o Sonorámica, y ha organizado de Banesco orienta la inversión social
eventos literarios para todo público. a través de tres pilares fundamentales:
salud, educación e inclusión financiera.
@autoresvzlanos En el marco de esta política se inscribe el
www.autoresvzlanos.com.ve Fondo Editorial Banesco, cuyo propósito ha
sido apoyar la actividad editorial en el país,
patrocinar libros de autores venezolanos y
editar libros cuyos contenidos contribuyan
a la formación integral de las personas y la
construcción de ciudadanía.
@Banesco
@banescobancouniversal
Banesco Banco Universal
www.banesco.com
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fundación la poeteca tiene como fin team poetero es una iniciativa privada
promover la lectura y escritura de poesía. sin fines de lucro, fundada en 2011,
Ofrece dos diplomados: uno de Apreciación cuya misión ha sido fomentar la lectura,
y Estudios Poéticos y otro de Reflexión el reconocimiento y la publicación de la
y Creación Poética. Cuenta con una sala poesía a través de redes sociales y medios
privada de lectura, abierta al público, con tradicionales. Hoy forma parte de la
miles de títulos, y espacios destinados a Fundación La Poeteca.
talleres, conferencias, lecciones magistrales
y recitales de poesía. Tiene su propio sello @TeamPoetero
editorial con libros que pueden descargarse Team Poetero
libremente de su portal.
@Poeteca1
@lapoeteca
La Poeteca de Caracas
https://lapoeteca.com/
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Impreso
y encuadernado
en Caracas,
Venezuela,
en
el
mes
de
septiembre
de
en
los
talleres
de
Gráficas
Lauki.
Se
utilizó
papel
Saima
Antique
gramos
y
cartulina
Bristol
para
la
portada;
en
la
composición
tipográfica
se
usó
IBM Plex Sans Condensed.
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EL CONCURSO
NACIONAL DE POESÍA
JOVEN RAFAEL
CADENAS nació en 2016
de la mano de Autores
Venezolanos y Team
Poetero. Desde su creación
en 2018 Fundación La
Poeteca forma parte de los
entes convocantes, a los
que se ha unido en 2019
Banesco Banco Universal.
El concurso, de carácter
anual, rinde homenaje al
maestro Rafael Cadenas.
Busca incentivar la creación
poética como forma de
expresión artística y canal
de comunicación de los
jóvenes con su entorno,
apoyando el talento
emergente y fomentando
la lectura de poesía de
autores venezolanos.
Participan escritores de
hasta treinta años de edad,
nacidos en Venezuela,
sin importar su lugar de
residencia. A lo largo de
sus siete ediciones, el
concurso ha recibido más
de 2.540 textos y premiado
y publicado 217 de ellos
en antologías que son ya
un referente de la más
contemporánea poesía
del país.
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