INFORME Nº 1
MALTRATO INFANTIL
INTEGRANTES: GIMÉNEZ
AGUSTIN, RUÍZ VALERIA,
PEREYRA MARTA, PALMAS
DAHIANA
PROFESORA: CLAUDIA
ESQUIVEL
ASUNTO: EL MALTRATO
INFANTIL
CARRERA: PROFESORADO DE
EDUCACIÓN PRIMARIA CON
ORIENTACIÓN RURAL
Temas:
-Introduccion-
-Desarrollo-
1: El Maltrato Infantil.
2: Tipos de Maltrato Infantil.
3: Señales de Maltrato Infantil.
4: Prevención.
5: Tratamiento.
6: El abandono, o negligencia física y cognitiva, y el
maltrato institucional.
7: El Maltrato Institucional.
8: Acoso Escolar
-Conclusión-
-Bibliografía
INTRODUCCIÓN
La pobreza, hambre, desesperación, soledad, abuso y
prostitución son algunos de los factores que rodean y caracteriza
a nuestra sociedad actual. Sin embargo, una de las peores y más
dolorosas que un menor puede vivir es el maltrato infantil, este
es un hecho que ha venido en aumento y que nuestra sociedad
lo percibe como un comportamiento erróneo y desaprobado en
toda instancia, pero a la vez se ve como algo tan común que hace
parte de la vida diaria.
El maltrato infantil no es solamente un problema de salud
pública. Es un problema social mucho más profundo, involucran
a todos los miembros de la comunidad y es una responsabilidad
del Estado. En primer lugar, se debe detectar prevenir y darle la
atención adecuada a las personas y familias que esté inmersa en
el problema.
DESARROLLO
El Maltrato Infantil
El maltrato infantil o abuso infantil es una tarea complicada, aunque existe un amplio acuerdo
sobre la definición, plasmada en la Convención de los Derechos del Niño, ya que en ella
coexisten diferentes perspectivas: psicológica, médica y sociológica. En el Nuevo diccionario
para el análisis e intervención social con infancia y adolescencia además de la definición citada
anteriormente son referidas otras dos definiciones que aparecen en la literatura técnica.
1. Toda violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o
explotación, mientras que el niño se encuentre bajo la custodia de sus padres, de un tutor o de
cualquiera otra persona que lo tenga a su cargo. (Convención de los derechos del niño de
Naciones Unidas, artículo 19. Ver anexo 1).
2. Cualquier acción u omisión no accidental en el trato hacia un menor de edad, por parte de
sus padres o cuidadores, que le ocasiona daño físico o psicológico y que amenaza su desarrollo
integral.
3. Abusos y/o trato negligente del que son objeto los menores de edad por parte de sus padres
o cuidadores, incluyendo todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual,
desatención, exposición a la violencia de género, negligencia y explotación comercial o de otro
tipo que causen o puedan causar daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño/a o poner en
peligro su supervivencia.
Solís de Ovando Segovia
El maltrato infantil ha sido un conflicto que ha persistido desde los pueblos y civilizaciones de
la antigüedad en que se utilizaba a los niños, niñas y adolescentes para
realizar sacrificios y rituales. Sin embargo, según este texto, no hace tanto tiempo que la
sociedad obtuvo control sobre el abuso en las personas menores de edad. En los Estados
Unidos se creó una organización la cual, se dedicó ayudar a niños desamparados y la misma
fue conocida como Child Welfare Movement (Movimiento Bienestar de la Infancia). Además
surgieron otras organizaciones contra el maltrato infantil tal como la Sociedad Neoyorquina
para la Reforma de los Delincuentes Juveniles en 1825, cuyo propósito fue ayudar a niños
maltratados y abandonados por padres o familiares. Años más tarde se fundó en el estado de
Nueva York la Society for Prevention of Cruelty of Children / Sociedad para la prevención de la
crueldad contra niños la cual, surgió como fuente de inspiración para desarrollar otras
organizaciones contra el abuso infantil en los Estados Unidos y Europa. Aunque, según el texto,
en 1874 fue la primera vez que se ganó un caso referido al abuso o maltrato de infantil cuando
una menor de nueve años nativa del estado de Nueva York fue sometida a abuso físico. Una
trabajadora de caridad ayudó a la criatura y la misma acudió a la Sociedad Americana para la
Prevención de crueldad de los animales donde la trabajadora, encargada del caso de la menor,
expresó lo siguiente: «La menor merecía tanta protección como un perro común» y con estos
testimonios pudieron ganar el caso.
Existen distintos tipos de maltrato infantil fuera del maltrato infra-familiar, como jardines de
infantes, escuelas, o clubes deportivos. Es por eso que también existen distintos tipos de
maltrato, los cuales son:
Maltrato físico: representa la acción no accidental de algún adulto que provoca daño
físico o enfermedad en el niño, o que lo coloca en grave riesgo de padecerlo como
consecuencia de alguna negligencia intencionada.
Abandono físico: es aquella
situación en la que las necesidades
físicas básicas del menor no son atendidas adecuadamente por ningún adulto del
grupo que convive con él.
Abuso sexual: se trata de cualquier clase de
placer sexual con un niño por parte de un adulto desde una posición de poder o
autoridad, no siendo necesario que exista un contacto físico, utilizándose al niño como
objeto de estimulación sexual. Incluye el incesto, la vejación sexual, la violación y el
abuso sexual sin contacto físico.
Maltrato emocional: está constituido por conductas de los padres o cuidadores, como
insultos, rechazos, amenazas, humillaciones, desprecios, burlas, críticas, aislamiento,
atemorización, que causen o puedan causar deterioro en el desarrollo social,
emocional o intelectual del niño.
Abandono emocional: ocurre cuando el niño no recibe el afecto, la estimulación, el
apoyo y la protección necesarios en cada estadio de su evolución y, por lo tanto, se
inhibe su desarrollo óptimo. Existe una falta de respuesta por parte de los padres o
cuidadores a las expresiones emocionales del niño o a sus intentos de interacción o
aproximación.
Síndrome de Münchhausen: se presenta cuando los padres o cuidadores del niño lo
someten a continuas exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos
hospitalarios, alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por el adulto.
Maltrato institucional: se trata de cualquier legislación, procedimiento, actuación u
omisión procedente de los poderes públicos o de la actuación individual del
profesional que comporte el abuso, la negligencia, el detrimento de la salud, la
seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la correcta maduración, o que viole
los derechos básicos del niño o de la infancia.
Otras formas de maltrato: además de estas, puede haber otras formas de maltrato,
tales como obligar al menor a que realice actividades delictivas, a que lleve a cabo la
mendicidad e, incluso la sobreprotección por parte de sus familiares.
Señales del Maltrato Infantil:
Cambio repentino en el comportamiento o rendimiento en la escuela.
Estado de alerta, en espera de que algo malo suceda.
Mal comportamiento.
Salir de casa temprano, llegar a casa tarde y no querer ir a casa.
Temor cuando se le acerca un adulto y al contacto físico. Llanto fácil.
Apartamiento de las amistades y las actividades habituales.
Depresión, ansiedad o miedos inusuales, o pérdida repentina de la confianza en sí
mismo.
Ausencias frecuentes de la escuela o negativa a tomar el autobús escolar.
Intentos de huida o fuga de casa.
Comportamiento rebelde o desafiante. Irritabilidad
Intentos de suicidio.
Conocimiento, comportamiento, dibujos y lenguaje sexual que no corresponde con su
edad.
Alteraciones del sueño: terror nocturno, pesadillas.
Cambios en la higiene.
Trastornos alimentarios.
Regresiones del tipo de volver a mojar la cama
Estrés crónico.
Problemas de vinculación y apego.
Inadaptación.
Exceso de responsabilidades no adecuadas a la edad.
Prevención:
Principalmente se requiere de un planteamiento bien constituido que vaya dirigido a los
padres para que ellos reciban el conocimiento, apoyo e información adecuada y correcta
para la educación de sus hijos, así como las escuelas para padres en las cuales se les alienta
a adoptar buenas estrategias en las relaciones padres-hijos.
Dar programas dentro de las instituciones hospitalarias y educativas para informar a los
niños sobre los abusos sexuales en la infancia. Haciendo énfasis en la propiedad de su
cuerpo, las diferencias entre los contactos normales y los tocamientos impúdicos, cómo
reconocer las situaciones de abuso, cómo decir «no» y sobre todo cómo revelar los abusos
a un adulto en el que confíen. Difusión de información sobre la eficacia de las
intervenciones y expansión de la aplicación de las intervenciones de eficacia demostrada.
Tratamiento:
El niño podría necesitar tratamiento médico y asesoramiento. Existen grupos de
asesoramiento y apoyo que están disponibles para los niños y para los padres que quieren
recibir ayuda. Hay departamentos o agencias estatales y gubernamentales que son
responsables de la protección de los niños menores de 18 años. Las agencias de protección
infantil usualmente toman una decisión de si el niño debe ir a un hogar de cuidado
temporal o puede regresar a casa. Las agencias de protección infantil generalmente hacen
un esfuerzo por reunir a las familias cuando es posible. El sistema varía de un estado a
otro, pero usualmente incluye un tribunal de familia o un tribunal que maneja casos de
abuso infantil.
El abandono, o negligencia física y cognitiva, y el maltrato
institucional
La negligencia se identifica como la falta de proveer las necesidades básicas de un niño por
parte de sus padres o personas encargadas.
Se define como aquella situación donde las necesidades físicas (alimentación, vestido,
higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y/o
cuidados médicos) y cognitivas básicas del menor no son atendidas temporal o
permanentemente por ningún miembro del grupo que convive con el niño.
La negligencia puede ser:
Física (ej., falta de proporcionar comida o resguardo necesario, o ausencia de
supervisión adecuada);
Médica (ej., falta de proporcionar tratamiento médico o para la salud mental);
Educativa (ej., falta de atención a las necesidades emocionales de un niño, falta de
proporcionar cuidado psicológico o permitiendo que el niño use alcohol o
drogas), acoso escolar...
Estas situaciones no siempre quieren decir que un niño es descuidado. Algunas veces los
valores culturales, los estándares de cuidado en la comunidad, y la pobreza pueden ser
factores que contribuyen, indicando que la familia necesita información o asistencia.
Cuando una familia falla en el uso de información y recursos, y la salud o seguridad del
niño está en riesgo, desde entonces la intervención de la institución de protección y
bienestar del niño podría ser requerida.17
El maltrato de menores en el seno de las familias es una de las causas contribuyentes a la
problemática social que hoy en día se vive, cuyo producto último es el aumento en la
incidencia criminal por parte de la juventud. El maltrato destruye el núcleo familiar, al
romper los lazos de confianza y amor que son fundamento mismo de ella. El uso de la
violencia por parte de sus padres o cuidadores la pone en tela de juicio la realidad de amor
de los padres hacia los hijos.
El maltrato institucional:
Se entiende por maltrato institucional a cualquier legislación, procedimiento, actuación u
omisión procedente de los poderes públicos o bien derivada de la actuación individual de
los profesionales que comparte abuso, negligencia, detrimento de la salud, la seguridad, el
estado emocional, el bienestar físico, la correcta maduración o que viole los derechos
básicos del niño y/o la infancia. (Martínez Roig, 1989) Al hablar del maltrato institucional,
nos referimos a las inadecuadas o insuficientes prácticas llevadas a cabo por los siguientes
sectores: ámbito sanitario, justicia, educación, servicios sociales, asociaciones para la
prevención del maltrato infantil y ONG. Incluye tanto las formas más conocidas de malos
tratos llevadas a cabo extra-familiarmente -físico, negligencia, emocional, sexual- como de
los programas -educación, salud, nutrición- y de los sistemas políticos, públicos o sociales
inadecuados.19
El abuso infantil se puede detectar de diversas formas especialmente cuando los
encargados legales del menor dejan de tomar responsabilidades sobre el mismo. Según
este artículo, ha habido casos severos donde menores de 10 años tienden a cocinar ellos
mismos porque los padres no han podido traer comida a la casa e incluso han ocurrido
situaciones donde el menor permanecen más de 24 horas sin comer. Según esta revista,
existen varios tipos de maltrato infantiles tales como, el abuso sexual (donde hay un
contacto directo entre el agresor y la víctima), maltrato físico (donde ocurren lesiones y
agresiones físicas en contra la víctima, no necesariamente hay abuso sexual), negligencia
infantil (donde los padres o encargados legales descartan responsabilidades sobre el niño y
al mismo lo abandonan) y el maltrato emocional (donde el agresor cosecha el miedo y la
angustia sobre la víctima).
Un ejemplo de discriminación contra personas con discapacidad fue Cighid, un centro
asemejado a un campo de concentración donde niños con discapacidad considerados
como «irrecuperables», murieron por el abandono al que eran sometidos.
Acoso Escolar:
El acoso escolar o bullying es un tipo de disfunción adaptativa social que tiene su
particular victimología. Según Terry y Cole (1992), se pueden identificar tres perfiles de
niños y niñas impopulares que podemos identificar como dianas para este tipo de
maltrato:
Niños rechazados: aquellos que tienen una conducta agresiva constante (los pegones),
o los que por el contrario tienen una actitud retraída, tímida o ansiosa.
Niños abandonados: aquellos que son completamente ignorados por sus compañeros.
Niños polémicos: aquellos que reciben gran cantidad de menciones, negativas o
positivas.
Dentro del primer grupo pueden distinguirse en realidad dos: los rechazados-retraídos y
los muy distintos rechazados-agresivos.
El acoso social puede ser suscitado por problemas somáticos y por el entorno familiar y
social. Entre los primeros podemos citar defectos sensoriales, déficit de atención, retrasos
o adelantos del desarrollo intelectual, trastornos del lenguaje como la tartamudez, o
los síndromes preautistas. También hay características físicas como poseer
un fenotipo peculiar poco común, ser poco agraciado, obeso, excesivamente alto / bajo o
desarrollado / raquítico para su grupo, tener algún defecto físico que pueda atribuirse,
erróneamente o no, a descuido o poca higiene, como el acné, el olor o sudoración
excesiva, o incluso la ambigüedad sexual.
La etiología no somática, que puede ser confluyente, se localiza en el entorno familiar y
social: pertenencia a minorías étnicas o confesiones religiosas con otras concepciones de
las relaciones sociales que contribuyen a singularidades que alejan al niño del común, etc.
La crueldad es propia de la inmadurez de los niños y se ensaña incontrolada con
el rarito hasta que es contenida por la educación y el conocimiento. Basta para el rechazo
que se haya incorporado al curso más tarde, vista de forma poco convencional para el
medio o tenga costumbres relacionales más o menos insólitas por su origen social, étnico o
nacional (xenofobia).
CONCLUSIÓN
A pesar de los avances en la protección de los derechos del niño,
el maltrato infantil sigue siendo una realidad alarmante. La
presente investigación ha evidenciado la complejidad del
problema y la necesidad de abordarlo desde una perspectiva
multidisciplinaria. Es fundamental invertir en programas de
prevención, detección temprana y atención integral a las
víctimas así como en la formación de profesionales y la
sensibilización de la comunidad.
OPINION PERSONAL SOBRE EL TEMA:
Agustín: El Maltrato Infantil es una lacra social que roba la infancia y marca de por vida. Es un
acto de violencia inaceptable que destruye la confianza, la seguridad y el desarrollo sano de los
niños. Las consecuencias del maltrato son devastadoras y pueden persistir en la edad adulta,
afectando las relaciones, la salud mental y la capacidad de construir una vida plena.
Gabriela: Creo firmemente que el maltrato infantil es una violación de los derechos
fundamentales de los niños, que merecen crecer en un ambiente de amor, seguridad y
protección.
Me preocupa especialmente la falta de conciencia sobre la gravedad del problema. Es
fundamental que la sociedad esté informada sobre estas realidades para poder actuar con
mayor eficacia.
En definitiva, creo que la lucha contra el maltrato infantil es una responsabilidad de todos.
Debemos trabajar juntos para construir una sociedad donde los niños puedan crecer libres de
violencia y con la posibilidad de desarrollar todo su potencial.
Valeria: En mi opinión, el maltrato infantil es una problemática que va más allá de las lesiones
físicas. Es una violación de los derechos fundamentales de un niño y deja cicatrices
emocionales profundas que pueden perdurar toda la vida.
El maltrato infantil es un problema complejo que requiere una respuesta multifacética. Es
fundamental que la sociedad en su conjunto se comprometa a prevenir y combatir esta
problemática, creando entornos seguros y protectores para todos los niños.
Marta: El maltrato infantiles una práctica inaceptable que viola los derechos humanos de los
niños y pueden tener consecuencias devastadoras para su salud, bienestar y desarrollo.
Los niños que sufren maltrato pueden crecer y reproducir patrones de comportamiento
abusivo en sus propias relaciones y familias.
ANEXO
Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Maltrato_infantil#Impacto
https://es.slideshare.net/slideshow/maltrato-infantil-105823372/105823372
https://elcomercio.pe/hogar-familia/familia/como-prevenir-el-bullying-en-el-colegio-
especialistas-nos-recomiendan-como-guiar-a-nuestros-hijos-acoso-escolar-educacion-
habilidades-blandas-denuncias-noticia/
https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/maltrato/como-prevenir-el-maltrato-
infantil/