Desarrollo y Notas para Explicar:
1. Los movimientos sociales como reflejo de las preocupaciones de
la sociedad:
Contexto social y político en México:
En México, los movimientos sociales han sido una respuesta a las
problemáticas estructurales que han afectado históricamente al
país, como la pobreza, la discriminación, la violencia, la falta de
acceso a servicios básicos, la corrupción y las violaciones de
derechos humanos. Estas movilizaciones surgen cuando un sector
significativo de la población siente que sus necesidades y
derechos no están siendo atendidos por el gobierno o las
instituciones.
Ejemplo histórico:
Movimientos como el Movimiento Zapatista en Chiapas (1994),
que luchó por los derechos indígenas y la justicia social, o
el Movimiento de los 43 (2014), que exigió justicia por la
desaparición de 43 estudiantes en Iguala, son ejemplos claros de
cómo las preocupaciones locales pueden transformarse en
demandas de justicia, transparencia y respeto a los derechos
humanos.
Conexión con problemas globales:
Los movimientos sociales en México no se limitan a
preocupaciones locales, sino que están interrelacionados con
problemáticas globales. Por ejemplo, las protestas por el
cambio climático que han ocurrido en todo el mundo también
han tenido su eco en las ciudades mexicanas. El activismo por el
medio ambiente y las políticas sostenibles, como las marchas por
el derecho al agua en estados como Guerrero o Sonora,
resuenan con las demandas globales sobre la justicia ambiental y
la crisis climática.
2. La importancia de las movilizaciones sociales para transformar
las ciudades:
Las ciudades como epicentros de cambio:
Las ciudades mexicanas, como la Ciudad de México, Guadalajara,
Monterrey y otras, han sido epicentros de movilizaciones sociales,
donde se visibilizan las luchas urbanas por un ambiente más justo
y sostenible. La Ciudad de México (CDMX), por ejemplo, ha sido
el escenario de grandes marchas por la igualdad de género,
como la manifestación del 8 de marzo (Día Internacional de la
Mujer), que exige el fin de la violencia contra las mujeres y la
igualdad de oportunidades.
Movilizaciones ambientales en espacios urbanos:
En la CDMX, el espacio urbano se ha utilizado como una
plataforma para visibilizar las demandas sociales sobre temas
como la contaminación del aire, la gestión de residuos y
el derecho a la ciudad. Movimientos como Fridays for
Future han organizado protestas en lugares icónicos de la ciudad,
exigiendo acciones más concretas frente al cambio climático. Las
movilizaciones en el Bosque de Chapultepec o en las Avenidas
principales han marcado un cambio en la forma en que los
ciudadanos entienden y demandan políticas públicas en favor de
un medio ambiente más sano.
3. Vinculación con agendas globales:
Conexión con el cambio climático y la justicia social:
México es uno de los países más vulnerables al cambio climático,
enfrentando fenómenos como huracanes, sequías prolongadas y
pérdida de biodiversidad. Movimientos como #YoSoy17 (en
referencia al Objetivo 17 de los ODS de la ONU: "Alianzas para
lograr los Objetivos") buscan llamar la atención sobre
la cooperación internacional y las alianzas locales para
mitigar el impacto ambiental.
México en los foros internacionales:
México no solo ha sido un país receptor de movilizaciones sociales
locales, sino que también ha formado parte de iniciativas
internacionales. Por ejemplo, en Cumbres Climáticas y foros
como la Cumbre de París sobre Cambio Climático (COP21),
las demandas de justicia climática de los grupos sociales en
México se alinean con las agendas globales sobre sostenibilidad.
La movilización social en torno al Desarrollo Sostenible está
creando lazos entre luchas locales (como el derecho al agua y la
tierra) y soluciones globales en el marco de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS).
Justicia social y derechos humanos:
Movimientos por los derechos de las mujeres, los derechos
indígenas, y por los derechos laborales están también
profundamente conectados con la agenda global de derechos
humanos. En el contexto mexicano, la exigencia de justicia social
y de derechos básicos es un reflejo de una lucha global que busca
erradicar la pobreza, la desigualdad y la violencia en todo el
mundo.
Desarrollo:
1. Presentación de un recurso visual impactante:
Comienza la clase mostrando un video corto o una infografía que
ilustre una movilización social reciente.
Ejemplos recomendados:
Protestas juveniles por el cambio climático (como las
marchas de Fridays for Future). Estas marchas son un buen
ejemplo de cómo los jóvenes se han organizado globalmente para
exigir acción frente a la crisis climática.
Marchas por los derechos de la mujer (como las
manifestaciones del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer,
que se realizan en México y muchos otros países). Estas protestas
exigen el fin de la violencia de género y la igualdad de
oportunidades para las mujeres.
El objetivo de mostrar estos ejemplos es que los estudiantes puedan visualizar
la magnitud de los movimientos sociales y entender que son una forma
poderosa de expresión colectiva.
2. Preguntas para guiar la reflexión:
Después de mostrar el video o infografía, plantea las siguientes
preguntas a los estudiantes. Esto les permitirá reflexionar sobre las
movilizaciones sociales y conectar los temas a sus propias experiencias:
¿Qué movilizaciones han visto en las noticias o han
participado personalmente?
Objetivo: Invitar a los estudiantes a compartir ejemplos que ellos
mismos hayan observado o con los que se sientan identificados.
Esto puede incluir protestas locales, marchas estudiantiles, o
eventos relacionados con causas que les interesen (como la lucha
por el medio ambiente o los derechos laborales).
¿Qué problemas se abordan en estas movilizaciones?
Objetivo: Ayudar a los estudiantes a identificar los problemas
específicos que impulsan estas protestas. Algunos ejemplos
pueden ser:
Cambio climático: la exigencia de políticas ambientales
más estrictas.
Violencia de género: la lucha contra el feminicidio y la
desigualdad.
Desigualdad social: demandas de acceso a la educación,
vivienda, y salud de calidad.
Derechos laborales: la mejora de las condiciones
laborales y salarios justos.
Invita a los estudiantes a pensar en cómo esos problemas afectan a la sociedad
a nivel local y global.
¿Cómo estas luchas locales se relacionan con temas
globales?
Objetivo: Ayudar a los estudiantes a hacer la conexión entre lo
local y lo global. Explica que los movimientos sociales no solo
responden a problemas locales, sino que tienen un impacto global.
Ejemplo: Las protestas contra el cambio climático en México
se alinean con un movimiento global encabezado por jóvenes de
todo el mundo que exigen la reducción de las emisiones de CO2 y
un futuro más sostenible.
Ejemplo: Las marchas feministas en México forman parte de
un movimiento global por los derechos de las mujeres, que
también está luchando contra la violencia de género, la brecha
salarial y la discriminación en muchas otras partes del mundo.
3. Explicación de los problemas locales con efectos globales:
Después de la reflexión y la discusión, explica a los estudiantes que
muchas problemáticas locales, como la contaminación,
la desigualdad social y la violencia, no son solo problemas de un país
o comunidad, sino que tienen efectos amplificados a nivel global.
Ejemplos de cómo lo local afecta lo global:
Contaminación y cambio climático:
La contaminación en México (por ejemplo, en la Ciudad de
México) tiene efectos que no se limitan solo a la ciudad.
Contribuye al calentamiento global y afecta el clima global. Las
emisiones de gases contaminantes no conocen fronteras y pueden
impactar a otros países, exacerbando el cambio climático en todo
el mundo.
Desigualdad y migración:
Los problemas de desigualdad económica y falta de
oportunidades en México también tienen implicaciones globales.
Las migraciones forzadas por la pobreza, violencia o la falta de
acceso a servicios básicos se han convertido en un problema
global. Los migrantes mexicanos se trasladan a otros países,
generando una crisis de refugiados que afecta a nivel
internacional.
Derechos humanos:
La lucha por los derechos humanos en México (como la lucha
contra la violencia de género o los derechos de los pueblos
indígenas) también se conecta con movimientos globales. Por
ejemplo, las protestas por los feminicidios en México han sido
apoyadas por organizaciones internacionales como la ONU y otros
países que luchan por los derechos de las mujeres.