TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
FORMATIVA
ANGEL MATEO CAMARGO MERMA
“UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN DE AREQUIPA – UNSA”
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA MECÁNICA
“METODOLOGÍA DEL TRABAJO INTELECTUAL UNIVERSITARIO”
GERSON HARRY HUAMANI SULLA
24/07/2024
La Violencia contra la mujer en la Pareja
La violencia contra la mujer se define como todo acto de agresión al género femenino que conlleve a
un daño físico, sexual o psicológico a la mujer. El hecho de la agresión a la mujer es técnicamente un
problema que lleva años desde la antigüedad solo que recién en estos años se toma esta situación
como un problema y no como algo cotidiano.
“Muchos sitúan el origen de la violencia hacia el género femenino o del “machismo” en la antigua
Roma, donde el padre de familia tenía la autoridad sobre todas las personas con quienes convivía; la
mujer era inferior y, por tanto, podía venderla, castigarla o matarla según sus deseos”(Coomeva,
2016), el caso de la antigua Roma es un claro ejemplo de la violencia hacia la mujer mostrando como
en la antigüedad la mujer era mas tratada como un objeto que como pareja o siquiera como un ser
humano.
Pero la antigua roma no es el único hecho de la agresión a la mujer en las parejas hay muchos mas
ejemplos como “en la edad media donde los nobles golpeaban a sus esposas tanto como a sus
sirvientes, en la Inglaterra de la edad media donde se aplicaba la “regla del dedo pulgar” donde el
esposo podía agredir a su esposa con una vara no mas grande que su dedo pulgar para someterla a la
obediencia”(Coomeva, 2016).Es indignante ver como antes trataban a las mujeres en la pareja como
esclavas más que como su esposa, hasta el punto de normalizar estas acciones y crear costumbres
populares de violencia en la sociedad como la regla del dedo pulgar que no es mas que otra forma de
agredir a la mujer por su “desobediencia”.
En aquel entonces las mujeres no había ninguna ley que proteja a las mujeres, incluso esa violencia
era considerada algo “normal”. Sin embargo, en la actualidad a partir de 1996 la Organización Mundial
de la Salud declara la violencia hacia la mujer como un problema de salud pública, instaurando a todos
los estamos a tomar cartas en el asunto.
Aunque ya se haya declarado la violencia contra la mujer como un problema de salud pública aun en
la actualidad se siguen evidenciando casos de maltrato “calculándose que, en todo el mundo, 736
millones de mujeres –casi una de cada tres– han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de
su pareja”(Hechos y cifras, s. f.), haciéndonos pensar si en verdad con las leyes de protección a la mujer
logramos abarcar todo este problema. Si seguimos buscando aun mas datos nos percataremos que
con el pasar de los años el problema se ha seguido manteniendo, pareciera una constante impregnada
en la sociedad pues “según un análisis de los datos sobre la prevalencia de este problema en 161
países y zonas entre 2000 y 2018, realizado en 2018 por la OMS en nombre del Grupo de Trabajo
interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer, en todo el mundo, casi una
de cada tres mujeres (un 30%) ha sufrido violencia física y/o sexual por su pareja u otras
personas”(Violencia contra la mujer, s. f.)
Según la investigación de Ruiz-Pérez, Blanco-Prieto y Vives Cases sobre la violencia hacia las mujeres
en la pareja concluyen que “El abordaje eminentemente biologicista de la atención, la falta de tiempo
y la formación respecto a este grave problema social son obstáculos para la detección y el tratamiento
adecuados”(Ruiz-Pérez et al., 2004), el autor nos dice que el mundo actualidad uno de los grandes
obstáculos que tiene este problema es la desinformación y la falta de interés respecto a este, opino
que la afirmación esta en lo correcto pues muchas mujeres por la falta de información no saben a
dónde acudir ante estos problemas incluso no saben detectar si su pareja es una persona con
tendencias a la violencia hasta que ellas mismas la sufren por parte de su pareja. Los proyectos
dedicados a la violencia hacia la mujer deben hacer lo imposible para hacer llegar toda la información
del caso a todas las mujeres del mundo y que estas mismas mujeres informadas pasen la voz y la
enseñanza de generación en generación para no continuar con el ciclo.
“En definitiva, los planes y acciones orientados a eliminar la violencia contra la mujer en la pareja
deben ser abordados siempre desde la pluralidad, por tratarse de un problema social, legal y
sanitario”(Ruiz-Pérez et al., 2004), siguiendo con otra conclusión del mismo autor es que coincido con
su afirmación pues cada caso de violencia hacia la mujer es diferente y los profesionales encargados
de tratar estos casos deben de estar capacitados para saber con pluralidad ante cualquier tipo de
violencia generada a la mujer por parte de su pareja, pues están encargados de dar solución no
agravarlos.
Siguiendo con el mismo autor “la violencia hacia la mujer no es un fin en sí misma sino un instrumento
de dominación y control social”(Ruiz-Pérez et al., 2004), suponiendo que el autor se refiere a que los
hombres maltratadores usan esta “carta” para mantener a raya a las mujeres me pone a pensar que
en verdad la lógica del autor esta en lo correcto pues muchas veces utilizan esta jugada algunos
hombres para mostrar superioridad en la pareja. Sin embargo, esta practica debe venir desde la familia
pues si todo el sistema del gobierno esta enfocado en la enseñanza del valor que tienen ambos sexos
(femenino y masculino), entonces el problema seguro viene de un mal ambiente familiar lleno de
violencia donde la figura paterna agrede constantemente a la figura materna. Por ende, se debería
crear un sistema para identificar niños con problemas familiares para intervenir en la situación y llevar
al niño a un ambiente mas confortable, cortando el problema desde la raíz para evitar crear un futuro
agresor.
Según el estudio de Sanz Barbero, Lourdes Rey y Laura Otero García sobre el estado de salud y
violencia contra la mujer en la pareja a partir de una macroencuesta de violencia de genero 2011
hecha en España, llegan a la conclusión que “las mujeres expuestas a violencia en la pareja tienen una
peor salud física y psíquica, una peor salud auto percibida y más problemas de salud para realizar sus
actividades cotidianas”(Sanz-Barbero et al., 2014). Coincidiendo con la opinión del autor la mujer una
vez haya sufrido un ambiente de violencia ejercido por su pareja ya no llega a hacer la misma que
antes pues la violencia física y en especial la psicológica ejercida por su pareja llega a marcar tanto a
la mujer que genera traumas psicológicos en ella, pensando que no vale nada, que no es nada sin su
esposo o incluso pueden desear la muerte pensando que son un estorbo para su pareja o la desean
simplemente para salir de ese ambiente. Lo más lógico para que las mujeres no sigan con sus traumas
es que los psicólogos estén correctamente preparados para dar solución al trauma psicológico de la
mujer para tratar en lo posible que vuelva a ser la misma que era antes.
Siguiendo con la investigación de la autora ella afirma que una de las causas de esta violencia puede
que sea que “haya una infradeclaración en este grupo de mujeres que pueda relacionarse con una
percepción distinta de la violencia contra la mujer en la pareja o con un sesgo de recuerdo”(Sanz-
Barbero et al., 2014). La afirmación de la autora abre un abanico de cuestiones pues si lo dicho por la
autora es cierta imagínense la cantidad de casos de violencia hacia la mujer no reportados porque
simplemente la mujer agredida toma esa agresión como algo “normal” en la pareja. A partir de esto
las corporaciones protectoras hacia la mujer deben tomar el factor “perspectiva” como un punto para
identificar casos de violencia hacia la mujer así mismo se mantener informadas a todas las mujeres
sobre los tipos de violencia hacia ellas y lo perjudicial que es para ellas mismas.
Según una investigación de Juncal Plazaola Castaño, Isabel Ruiz-Pérez y María Isabel Montero-Piñar,
establece que “dada la naturaleza transversal del trabajo, no podemos afirmar si la falta de apoyo
aumenta la vulnerabilidad de las mujeres para sufrir maltrato, o si el maltrato deriva en el aislamiento
social. No obstante, una estrategia de intervención esencial con las mujeres maltratadas debería ser
restablecer sus redes sociales”(Plazaola-Castaño et al., s. f.). Concuerdo con la autora pues, aunque
según su investigación no tiene claro si la falta de apoyo social aumenta la vulnerabilidad de la mujer
si quiera el que la mujer mantenga sus redes sociales la mantiene por decirlo de un modo abierta y no
estando cerrada en su mundo.
Siguiendo con la anterior autora “las mujeres maltratadas en el pasado y que refieren tener apoyo
social tienen una probabilidad menor de volver a ser maltratadas por una pareja diferente que las
mujeres que refieren no tener apoyo”(Plazaola-Castaño et al., s. f.). Llego a no coincidir
completamente con la autora pues el apoyo social es bastante bueno a la hora de que la mujer tenga
otros puntos de vista y pueda evitar futuras situaciones de violencia con la pareja. Pero que pasa si la
chica no sabe escoger correctamente a sus amigos de confianza o si incluso su familia no es la mejor
aconsejando que digamos.
Siguiendo la idea anterior la mujer debe aprender a tener un buen criterio a la hora de sus amistades,
es ahí donde se puede solucionar o agravar el problema, pues una mala amistad puede mal
aconsejarte llevándote nuevamente a la situación de violencia que tu ya pasaste, o incluso en pocas
ocasiones la propia familia no llega a hacer la mejor aconsejándote ya sea porque la familia aun siga
con pensamientos arcaicos o porque la misma familia no le importe la seguridad de la chica. Por ende,
las organizaciones protectoras o incluso los colegios de diversos niveles deben enseñar a las mujeres
a identificar las personas de bien y las buenas amistades. Porque una buena compañía buscara
elevarte, mientras que una mala compañía buscara hundirte por intereses propias o por simple
actitud.
Una vez visto las diversas conclusiones o afirmaciones de diversos autores sobre la violencia contra la
mujer en la pareja, yo puedo opinar respecto a este tema que la violencia contra la mujer en la pareja
es un problema que llevamos cargando desde la antigüedad y a pesar que a partir de 1996 la
Organización Mundial de la Salud declarada a la violencia contra la mujer como un problema de salud
pública, aún sigue habiendo una cifra significativa de mujeres que sufren de violencia en la pareja al
punto que “las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada
tres (30%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por
terceros en algún momento de su vida”(Violencia contra la mujer, s. f.).
Además, para erradicar este problema para siempre se deben tomar en cuenta 3 aspectos: la familia,
las amistades y la educación. La familia por el tema de los valores y el ambiente familiar pues
investigaciones anteriormente vistas muchas veces las costumbres “machistas” de algunos hombres
las aprenden de la familia ya sea por una mala enseñanza o por un mal ambiente familiar. Y en el caso
de las mujeres algunas familias llegan a enseñar a las mujeres a que la agresión es algo “normal” en la
pareja.
Las amistades por el tema de los puntos de vista, pues muchas veces las mujeres acuden más a la
amistad antes que a los profesionales o a su familia, para contar sus problemas y ver si los ayudan.
Muchas veces es útil como medida de precaución para evitar estos problemas, pero si la chica tiene
una mala amistad solo agravara mas el conflicto en vez de solucionarlo.
La educación por el tema de como ser un buen ciudadano, porque en la familia se enseñan los valores
y en el colegio se forjan para ser un buen ciudadano. A su vez que llega a hacer una buena forma de
enseñar a los niños, niñas y adolescentes sobre cómo se deben comportar ante la una sociedad
pacífica.
En conclusión, las investigaciones sobre la violencia hacia la mujer en la pareja nos traen diversos
puntos de vista de este conflicto de nivel mundial ayudándonos a entender cada vez mas sus causas y
saber desde que punto atacar la situación, dándonos razones mas que obvias para darle fin a este
pesar de la sociedad. Sin embargo, a pesar de que nos den posibles soluciones lo que necesitamos en
verdad para darle un fin a esta violencia es actuar todos en conjunto para terminar este ciclo, desde
la familia, las amistades y el sistema educativo, hasta los proyectos de las organizaciones protectoras
de la mujer.
Coomeva. (2016, noviembre 28). Violencia contra la mujer: Una infamia desde la prehistoria hasta
hoy. Coomeva. https://www.coomeva.com.co/en_equidad/publicaciones/51474/violencia-contra-la-
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Hechos y cifras: Poner fin a la violencia contra las mujeres. (s. f.). ONU Mujeres. Recuperado 11 de
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Plazaola-Castaño, J., Ruiz-Pérez, I., & Montero-Piñar, M. I. (s. f.). Apoyo social como factor protector
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Ruiz-Pérez, I., Blanco-Prieto, P., & Vives-Cases, C. (2004). Violencia contra la mujer en la pareja:
Determinantes y respuestas sociosanitarias. Gaceta Sanitaria, 18(Supl.2), 4-12.
https://doi.org/10.1157/13061990
Sanz-Barbero, B., Rey, L., & Otero-García, L. (2014). Estado de salud y violencia contra la mujer en la
pareja. Gaceta Sanitaria, 28(2), 102-108. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2013.08.004
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room/fact-sheets/detail/violence-against-women