TRABAJO DE LA UNIDAD EDUCATIVA FROILAN SEGUNDO MENDEZ
EL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA
ESMELIN VILLA
CURSO 2024/2025
EMBARAZO EN LA ADOLECENCIA
El embarazo adolescente se caracteriza por ser un período de transición y de gran
inestabilidad que involucra distintos ámbitos de la vida adolescente. En las edades más
tardías de la adolescencia hay más frecuencia de embarazo, así como en niveles
socioeconómicos bajos y ambientes sociales, familiares y personales inestables, y, en
general, en países en desarrollo. Es un período que repercute significativamente a nivel
económico, académico, laboral, social y emocional, aunque hay que tener en cuenta que
el contexto cultural y el grupo social al que cada adolescente pertenece ejerce gran
influencia en el carácter y la magnitud de tales consecuencias. La manera en que las
adolescentes viven este período puede verse marcada por la depresión, un autoconcepto
deteriorado y unas estrategias de afrontamiento poco productivas, pero, generalmente,
con una autoeficacia positiva. Con todo ello, tiene sentido que la interrupción voluntaria
del embarazo se vea en progresivo aumento en todo el mundo, a pesar de las secuelas
que pueda provocar, configurándose así el dato de que el 35% de los embarazos
adolescentes terminan en interrupción voluntaria. Con todo lo que el embarazo supone
en la vida de un/una adolescente, es necesario revisar y optimizar la prevención llevada
a cabo hasta el momento, con el fin de lograr comportamientos más saludables
derivados de actitudes adecuadas y consolidadas.
Esto guarda estrecha relación con que, cada vez con más frecuencia, se produce un
inicio precoz de la actividad sexual y existe una mayor proporción de adolescentes
sexualmente activas. La incidencia del embarazo adolescente varía en función de la
parte del mundo. Aproximadamente, en América del Norte, el 5% de mujeres entre las
edades de 15-19 dan a luz cada año, en contraste con 2% en Europa, 4% en Asia, 8% en
América Latina y 12% en África según (Greydanus, Huff, Omar). Más concretamente,
en España la proporción de embarazos en adolescentes ha disminuido en los últimos
años, según los datos del Movimiento Natural de la Población del INE, pasando de un
3,55% en 1994 a un 2,91% en 2008. (Rodríguez González). Esta tasa fue disminuyendo
ligeramente hasta llegar, en el año 2010, a cifras de 2,5/1000 a los 15 años y 20,7/1000
a los 19 años (INE). Dada la amplitud del tema y las distintas áreas de interés que
engloba, se quieren contemplar aquellos más importantes para ofrecer una visión lo más
completa posible. En primer lugar, se quiere indagar sobre cuáles son las principales
características que posee la población que pasa por un embarazo adolescente, definiendo
las variables sociodemográficas más representativas de estas madres. Considerando que
la adolescencia es una etapa prematura para enfrentar un embarazo y hacerse madre, ya
que la joven sigue mayoritariamente inmersa en el entorno familiar, es muy importante
conocer como suele reaccionar la familia y cuán importante es su papel y el apoyo que
ofrece, pues la adolescente no dispone por sí misma de los recursos que la maternidad
requiere (Dallas, 2004; Álvarez et al., 2012). Además, como se verá más adelante, la
sociedad, la cultura y las actitudes en cada caso de embarazo adolescente van a ser
determinantes en las dificultades y experiencias que cada joven tenga que atravesar y en
el modo de hacerlo. Son aspectos altamente condicionantes de cómo se viva y se
desarrolle el embarazo en los distintos ámbitos de la vida de las adolescentes (Vélez,
2012), por eso se considera muy pertinente contemplar los aspectos socioculturales.
Según el estudio de Díaz AL, cuando la dinámica familiar se percibe de regular a mala,
hay malestar psicológico durante el embarazo, al contrario de lo que sucede cuando ésta
es percibida de buena a excelente. Es en la familia donde la adolescente, cuando es niña,
adquiere los recursos psicológicos con los que enfrentará la etapa de la adolescencia,
por lo que habrá una gran diferencia a la hora de atravesar las dificultades de un
embarazo precoz en función de si cuenta o no con tales recursos, puesto que el apoyo y
la confianza proporcionan la seguridad para hacer frente a esas posibles dificultades.
Anexos
Bibliografía
I. De Pablo, J.L. Martínez, C. Parilla, J.J., 2024).
II. (Greydanus, Huff, Omar, et al. 2024).
III. Rodríguez, Fernández, Santos, González, Cid, 2010.
IV. Según el estudio de Díaz et al., (2006].
V. (Tsunechiro Bonadío, 1999; Bigras y Paquette, 2007; Diniz et al., 2012;
Silva y Tonete, 2006).