FA03 - Materia Orgánica y Análisis Del Suelo
FA03 - Materia Orgánica y Análisis Del Suelo
Los suelos cultivables están formados por materias minerales y orgánicas, y hasta que no aparece la materia orgánica se
puede decir que los suelos no presentan las características adecuadas para la práctica de las actividades agrarias. ¿Cómo
no dedicarle entonces atención a este parámetro siendo fundamental su presencia para la actividad agrícola?
En la Antigüedad el uso y utilización de la materia orgánica estaba muy extendido en agricultura, sin embargo
paulatinamente fue produciéndose un decrecimiento de su utilización, posiblemente achacables a la aparición de la
fertilización química. Cuando la fertilización química no se conocía, los agricultores eran muy conscientes de que la
nutrición de las plantas la conseguirían a través de la materia orgánica que pudieran aportar. Todo residuo orgánico era
aprovechado y los estiércoles animales eran incorporados a las tierras de cultivo.
¿Y qué es la materia orgánica? La materia orgánica es la porción del suelo que está formada por microorganismos,
restos de animales y plantas en distintos estadios de descomposición. Está incluida en la fase sólida del suelo y suele
variar entre un 0 y un 5 %.
• Restos de origen vegetal: raíces, restos de cosecha, hojas y ramas caídas, troncos de árboles muertos.
• Restos de origen animal y de otros organismos: insectos, lombrices, animales que se mueren, bacterias,
hongos, nematodos, etc.
Lo que debemos tener claro es que la materia orgánica está compuesta por distintos compuestos que contienen carbono.
El carbono se une en largas cadenas como si fueran eslabones a los que se adhieren distintos elementos como el
nitrógeno, azufre, hierro, oxígeno, necesarios para la vida. Cuando los carbonos se unen en cadenas sencillas se producen
azucares. Si se unen largas cadenas de azucares se forman hidratos de carbono.
La mayoría de los tejidos vegetales de las plantas son celulosa y almidón, que son largas cadenas de carbohidratos, que
suponen un gran alimento para los microorganismos del suelo. Otro componente importante en los tejidos de la planta es
la lignina; su función es dar rigidez a los tejidos vegetales, son sustancias más complejas y difíciles de descomponer.
Esta materia orgánica sufre una evolución debido a la actuación de distintos organismos y microorganismos del suelo, que
la descomponen y la transforman en otras sustancias. Ocurre en dos etapas que coexisten en el tiempo.
1ª Etapa: humidificación.
Los microorganismos del suelo digieren rápidamente la materia orgánica y liberan dióxido de carbono (CO2) y
carbohidratos. Posteriormente estas cadenas se dividen en otras más simples y se van liberando átomos adheridos.
Algunos de estos compuestos simples reaccionan entre sí para formar el humus, que es una sustancia química más
compleja resistente a la descomposición.
2ª Etapa: mineralización.
El humus se transforma en elementos minerales que la planta puede absorber de la solución del suelo. El humus es un
compuesto más estable y tardará más en descomponerse.
1.2.- Factores que afectan a la materia orgánica.
En los suelos con una actividad biológica adecuada los microorganismos están atacando a la materia orgánica
continuamente para obtener de ella energía y elementos plásticos, estos a su vez facilitan la formación del humus estable.
El humus es un conjunto de sustancias orgánicas de colores pardos y negruzcos que resultan de la descomposición de
materias de origen animal y vegetal, y de la que resultan compuestos muy polimerizados, de estructura amorfa y
propiedades coloidales e hidrófilas.
• El clima: la temperatura y la lluvia son los factores climáticos más determinantes sobre la cantidad de materia
orgánica que acumula un suelo. A mayor cantidad de lluvia mayor cantidad de vegetación podrá albergar un
suelo. Las altas temperaturas también facilitan el crecimiento de las plantas, aunque los microorganismos actúan
mucho más rápidamente por la presencia de altas temperaturas.
• Textura: suelos de texturas finas tienden a facilitar el desarrollo de las plantas como son los suelos limosos,
fáciles para el desarrollo vegetativo de las plantas y de los animales. Los suelos toscos son suelos muy aireados lo
que aumenta la velocidad de descomposición de la materia orgánica del suelo. La descomposición de la materia
orgánica por tanto es más rápida en suelos arenosos por la alta cantidad de oxígeno.
• Humedad: cuanto mayor contenido de agua tenga un suelo menor cantidad de espacio quedara para albergar el
oxígeno por lo que no se podrán realizar las reacciones de descomposición. Los suelos muy húmedos (bosques
pantanosos) tienen una capa superficial de materia negra en superficie, con un horizonte A muy negro por debajo.
• El cultivo de la tierra: el contenido medio está situado entre el 1-3 %. En suelos sometidos a alto laboreo o
rotaciones de cultivo que dejan pocos residuos en el suelo disminuirá esta cantidad. En suelos donde se cultivan
especies de mayor desarrollo de la masa del sistema radicular respecto a la masa de la parte aérea de la planta,
como los pastos, dejan más materia orgánica en el suelo. La cantidad de materia orgánica de un suelo suele
descender con la profundidad. Bien es sabido que la fertilidad de una tierra virgen es mayor que la de las tierras
cultivadas; esto se debe a que cuando producimos cosechas producen más masa sobre el suelo que sobre las
raíces. Después, al recoger la cosecha eliminamos materia orgánica de la parcela. Normalmente la cosecha deja
menos materia orgánica al suelo que la que extraemos con la cosecha.
• Resto de vegetación: los materiales con altos contenidos en ligninas y largas cadenas de hidrocarburos se
descomponen más lentamente que los ricos en nitrógeno.
Hay que tener en cuenta que no solamente debemos tener presente el contenido de materia orgánica de un suelo, sino la
velocidad con que ésta evoluciona y los equilibrios que se establecen entre la humidificación y la mineralización.
En cuanto a las propiedades químicas cabe destacar que las sustancias humídicas tienen propiedades coloidales (retienen
agua, pueden hincharse y encogerse, adherir o liberar a la solución nutrientes) y esto afecta en gran medida a:
• Capacidad de cambio: la materia orgánica, fija cationes de la solución al suelo, a mayor contenido de materia
orgánica mayor capacidad de almacenaje de nutrientes de un suelo, que no se perderán por lixiviación.
• pH: la materia orgánica tiende a originar compuestos que acidifican el suelo. La acidificación del suelo puede
incluso ser un agente descomponedor de la roca madre al aumentar la mineralización.
• Aumento de la capacidad de retención del agua de un suelo.
• La materia orgánica una vez que pasa por los procesos de humidificación y mineralización incorpora a la solución
del suelo una ingente cantidad de elementos minerales disponibles para las plantas.
• Forma quelatos (Los quelatos son compuestos de mayor estabilidad y son utilizados en la agricultura como
fertilizantes de micronutrientes para suministrar las plantas con hierro, manganeso, zinc y cobre),
favoreciendo a las plantas en el proceso de absorción de hierro.
• Mantiene las reservas de Nitrógeno.
• Favorece la absorción del fósforo a las plantas. El fósforo reacciona con el humus, formando fosfohumatos,
que impiden al fósforo a adoptar formas no disponibles para la nutrición de las plantas.
Una tierra con más del 10 % de humus se conoce como terreno humífero. Un suelo con un contenido medio en materia
orgánica tiene entre un 2 y un 3 %, niveles que se pueden considerar buenos. Sin embargo en España muchos suelos
tienen un contenido inferior al 2 %. Esto se debe en parte al sistema agrícola de producción intensiva, que en muchas
ocasiones suprime la aportación de materia orgánica al suelo en forma de estiércol o mantillo, y basa la nutrición de los
cultivos en el aporte de fertilizantes químicos, que no añaden materia orgánica. El resultado es un empobrecimiento
paulatino del suelo, convirtiéndolo en un mero soporte de las raíces de las plantas.
• Estructura: aportan mayor estabilidad a la estructura de los suelos. En suelos arenosos incrementa su retención
de agua y nutrientes, en suelos arcillosos los suelta al producir estados de agregación que permiten mayor
aireación y permeabilidad al suelo.
• Color: Un suelo con un alto contenido en materia orgánica tiene un color más oscuro.
• Temperatura: Reducción de las oscilaciones térmicas. Aumento de la capacidad calorífica.
• Protección del suelo contra la contaminación, la materia orgánica adsorbe plaguicida y otros contaminantes y
evitan que estos percolen hacia los acuíferos.
• Protección del suelo contra la erosión. Los restos vegetales y animales depositados sobre la superficie lo
protegen de la erosión hídrica y eólica. La Estructura es más estable en el tiempo lo que lo hace más inalterable
frente a la erosión.
• Aumento de la capacidad de retención de agua de un suelo debido a la reducción de la evapotranspiración y
aumento del almacenaje de agua en las estaciones húmedas.
• Favorece el drenaje de los suelos arcillosos al formar estructuras más permeables.
• Aporte de nutrientes y fuente de energía para los microorganismos del suelo. Los tejidos vegetales celulosa y
almidón son la fuente de carbohidratos de donde los microorganismos extraen la energía necesaria para su
multiplicación.
• Estimulación del desarrollo radicular, favorece la rizogénesis. Las raíces de los suelos con un alto contenido
húmico tienen mayor longitud.
• Favorece la mineralización: Como hemos visto, un aumento de materia orgánica en el suelo favorece la
población de microorganismos y estimula el desarrollo radicular. Tanto los microorganismos como las raíces
respiran y al hacerlo liberan CO2. Este gas favorece la acidificación del suelo, lo que incrementa la
mineralización de la roca madre.
• Reducción de los problemas de asfixia radicular de las plantas y germinación de semillas al evitar los
encharcamientos.
• Aumento de los poros que posibilitan un mayor intercambio gaseoso que favorece a la población de
microorganismos.
• Mejor estado sanitario de los órganos subterráneos de los vegetales al tener una mejor aireación.
• Durante la humidificación se producen distintos compuestos químicos que pueden contrarrestar las toxinas
excretadas por las plantas y alterar las actividades enzimáticas de ciertas plantas superiores.
1.6.- Mantenimiento de la materia orgánica de un suelo.
Viendo los beneficios que aporta la materia orgánica de un suelo, ¿cómo nos vamos a permitir el lujo de
desperdiciarla? Mantener un buen contenido en materia orgánica en un suelo debería ser un objetivo para todo
agricultor. Para ello existen varias prácticas agrícolas que nos permitirán mantener o incluso aumentar la cantidad de
materia orgánica de nuestro suelo.
• Cultivos de conservación: Bien es sabido la diferencia entre el arado de vertedera y el subsolador. Cuando a un
suelo se da de vertedera, suelta la tierra drásticamente enterrando los restos de cosecha y dejando la superficie del
suelo prácticamente desnuda, lo que aumentará las pérdidas de suelo por erosión. Al voltear la tierra se produce
una alteración repentina de las características del suelo que produce un desequilibrio muy drástico en el
ecosistema. Lo idóneo es dejar el suelo con los restos de cosecha dejándolos que se descompongan lentamente de
en la capa superficial del suelo.
• Residuos de cosecha: La forma más intuitiva que se nos ocurre de dejar materia orgánica en el suelo es dejar los
residuos de las cosechas en el suelo. Otra estrategia que siguen algunos agricultores es tener en cuenta los
residuos de cosecha para su posterior utilización como nutrientes del suelo. Aumentan los residuos de cosechas
inutilizando planes de fertilización que aumenten el contenido de materia vegetal que luego se incorporará al
suelo.
• Cosechas de cobertura: En la actualidad, excepto en sitios donde los problemas de erosión en invierno son muy
grandes, no se suele realizar esta técnica. Se planta en otoño después de la cosecha principal. Así el suelo está
protegido durante todo el año. Se ara con cultivador la siguiente primavera o se utiliza herbicida.
• Rotación de cosechas. La rotación de cosechas mejora el humus del suelo. La continua siembra por parte de la
misma especie año tras año esquilma mucho el suelo. Los maíces son muy esquilmantes, los cereales de invierno
menos y las leguminosas aportan más materia orgánica.
• Adiciones de materia orgánica. Las fuentes de materia orgánica que hasta ahora hemos descrito provienen de la
materia orgánica del mismo cultivo pero muchos agricultores y jardineros incorporan materia orgánica del
exterior. Por ejemplo en el olivar hojas de olivo procedentes de la limpia de las aceitunas en la almazara vuelven
a ser incorporadas entre las líneas de la calle. En los jardines de las casa particulares y en muchas ciudades los
restos de poda se trituran y reciclan para transformarlos en compost.
Cantidad de humus formado por los residuos de diversos cultivos, según Henin (1972)
Cultivo Toneladas de materia orgánica/ha Humus formado Kg/ha y año
Remolacha 3a6 450 a 900
Patata 0,5 Despreciable
Trigo (paja exportada) 2a4 300 a 600
Cebada (paja exportada) 1a2 150 a 300
Maíz (cañas enterradas) 5 750
Paja de trigo 4 400
Alfalfa (dos años) 5a8 500 a 800
Pradera temporal (tres años) 15 a 18 750 a 900
Mostaza blanca 3 Próximo a cero
Si las pérdidas de humus por mineralización son menores que las ganancias debidas a la humidificación de los restos de
cosechas y el humus aportada con la fertilización orgánica, el nivel de materia orgánica sube.
Ejercicio resuelto
Queremos establecer el balance de materia orgánica de un suelo de secano. El análisis de suelo se realizó en la parcela antes de
sembrarla de cebada, y nos indicó que es de textura arcillosa (densidad de 1.400 Kg/m3 y velocidad de mineralización del 0,5 %
anual,) y que tenía un contenido de materia orgánica del 1,5 %. La producción de cebada ha sido de 2 t/ha. La paja ha sido
empacada.
Vamos a calcular el volumen que ocuparía una ha de 20 cm de profundidad, estos 20 cm corresponden a la zona explorada por las
raíces.
v = 0,2 m x 10.000 m2 = 2.000 m3.
Como conocemos la densidad: Volumen es igual a cero coma dos metros por diez mil metros cuadrados igual a dos mil metros
cúbicos., despejando la masa, Densidad por volumen es igual a masa.
Masa=Densidad * volumen
1.400 kg/ m3 x 2.000 m3= 2.800.000 Kg. ó 2.800 tn. masa del suelo
Pérdidas Este suelo tiene un contenido del 1,5 % de materia orgánica, que pesará:
2.800 t x 1,5 % = 42 toneladas de materia orgánica.
CONCLUSION: Se han perdido por mineralización 210 Kg de humus, y se han ganado 300 Kg por los residuos de la cosecha; por
tanto ha aumentado el contenido de la materia orgánica.
¿Y todos los suelos que nos encontramos van a ser útiles para un aprovechamiento agrícola?
Bueno pues no, fácilmente podemos hacer una división muy simple, ciñéndonos al módulo que estamos cursando,
podríamos decir que hay dos grandes tipos de suelo: unos que pueden tener un aprovechamiento agroforestal y otros que
no.
1.Suelos para uso agroforestal.
• Tierras de cultivo: suelo donde se ha labrado y se ha producido un cultivo, se ha cuidado y cosechado. La mayor
parte de las tierras de cultivo se dedican a cultivos anuales. Hay que realizar las labores preparatorias del suelo
cada año lo que incide al agricultor a tomar decisiones anuales que pueden repercutir en su estado.
• Tierras de pastos: dedicadas al pasto de ganado vacuno y ovino. Se da sobre todo en nuestro país en la cornisa
Cantábrica, se forman muchas veces por plantas autóctonas.
• Bosques. Los aprovechamientos silvícolas pueden ser considerados los que menos perturben la dinámica del
suelo pues es un ciclo productivo más largo. Aun así hay que tener en cuenta que cuando se produce la
recolección se produce un cambio muy drástico en el ecosistema. Además de la alteración que se produce por la
entrada de maquinaria pesada.
• Parques y jardines. Los usos de la superficie del suelo para ocio cobran una vital importancia como elemento
distintivo de calidad en las grandes superficies urbanas.
2.Otros usos.
• Vertederos: en el tratamiento de los residuos urbanos cada vez es mayor la normativa vigente y las plantas
receptoras de dichos residuos, aunque hasta hace bien poco el lugar común para almacenar estos vertederos son
grandes huecos que una vez llenos son sellados.
• Canteras o minas: por su gran valor en elementos minerales que contienen en el subsuelo.
2.1.- Distintas clasificaciones de suelos.
Las dos más utilizadas internacionalmente son la de la FAO y el sistema de clasificación del USDA; ambas se basan en el
contenido orgánico y mineralógico de los suelos. La clasificación del USDA establece once órdenes. En España
encontramos diez de ellos.
Clasificación del USDA
Orden suelo Descripción Zonas y vocación
Son los más abundantes en nuestro país. Constituyen las mesetas de gran parte del
Conservan cierta semejanza con los este peninsular, así como de las
materiales originarios. Se desarrollan pizarras de la mitad oeste.
Inceptisoles sobre las margas y calizas de las cuencas Son buenos para pastos y agricultura
de los grandes ríos aunque su
aprovechamiento idóneo es el bosque.
Suelos con una gran cantidad de materia Son característicos de lugares con una
orgánica, debido a la saturación por cierta depresión como el Delta del
agua que imposibilita su mineralización. Ebro, las rías gallegas, etc. También son
características de zonas kársticas
Histosoles (Tablas de Daimiel) o glaciares (Sistema
Central).
Para su cultivo hay que
utilizar técnicas que permitan un buen
drenaje.
Provienen generalmente de rocas Son suelos característicos de las campiñas
sedimentarias calizas de granulometría andaluzas, de la tierra de barros en
fina, y poco consolidadas con un Extremadura. Son suelos fértiles y
Vertisoles contenido de arcillas superior al 35 % y adecuados para cultivos que necesitan
desecación estacional. Debido a las suelos con alta capacidad de retención de
contracciones de las arcillas en la estación humedad
seca pueden surgir grietas de hasta 50 cm
de profundidad
Característicos de suelos áridos. Suelen Este tipo de suelos abunda en la cuenca
ser suelos alcalinos. Donde el del Ebro, en el Sudeste peninsular, y
Aridisoles crecimiento de la vegetación está en algunas zonas del archipiélago canario.
limitado por la falta de lluvia. Dehesas o cultivos con regadío.
Contienen un horizonte superficial oscuro Están asociados a otros suelos en la
y blando, debido a su contenido en cornisa Cantábrica. Son suelos muy
Mollisoles materia orgánica fresca. fértiles destinados normalmente a tierras
de cultivo.
Suelos normalmente ácidos con alto Se dan en zonas altas y frías de Orense, el
contenido en arenas, presentan trasvase Norte de A Coruña y Lugo, el
Espodosoles de materia orgánica, hierro y aluminio Oeste de Burgos y Cantabria.
desde el horizonte superior al inferior. Bosques a menudo de coníferas.
Se trata de suelos jóvenes con grandes Sur de Badajoz.
cantidades de materiales primarios y no Dehesas y tierras de cultivo.
Alfisoles han sufrido procesos erosivos en el
último milenio.
Presentan un horizonte rico en arcillas, Poco fértiles en España, se suelen
Ultisoles con coloración amarillo-rojiza destinar para cultivo de alcornoques o
característica. Son suelos ácidos. centeno.
Son suelos muy jóvenes cuya evolución Huerta valenciana y vega de Segura.
Entisoles está marcada por el aporte de los ríos o
arenas litorales.
Son suelos derivados de materiales Son suelos fértiles aptos para tierras de
Andisoles volcánicos. cultivo y bosques.
2.2.- Estudio del suelo.
Normalmente se parte de un mapa base, en que se van recogiendo datos de los suelos que se visitan en el campo; de este
modo se realiza un primer mapa de campo. Los datos que se suelen tomar son:
• Análisis de suelo.
• Perfil del suelo.
• Pendiente.
• Erosión.
• Cubiertas vegetales predominantes.
• Otras características.
Estos datos se trasladan a fotografías aéreas que servirán como mapa base. Dependiendo del tamaño de suelo a definir, así
será el grado de precisión que daremos, porque aunque en la sección anterior hemos dado la clasificación de únicamente
once tipos de suelos, la realidad es que esta clasificación es mucho más amplia pues luego se subdivide varias veces hasta
llegar a la clasificación más precisa que se denomina serie del suelo.
La Agrupación mayor de una clasificación del suelo es el orden; luego nos encontraríamos los subórdenes, grupo,
subgrupo, familia y serie. La agrupación menor, la serie (hay más de 10.500) es con la que realmente puede trabajar el
agricultor.
En un mapa de suelo nos encontraremos también asociada toda una simbología de accidentes geológicos o elementos
característicos como pueden ser: hondonadas, afloramientos de rocas, zonas de arena, zonas de grava, etc.
Cuanto mayor es la escala, mayor es la zona cubierta, pero menor es el detalle.
Un buen estudio de suelo debe incluir una descripción del suelo, las propiedades del suelo en sus distintos horizontes,
tasación para su conveniencia de uso cultivo, carreteras, proyectos de ingeniería, vertederos incluso.
Resumiendo, los estudios de suelo son el corazón de una buena planificación y estos estudios son normalmente abordados
por los estados o comunidades autónomas cuando quieren realizar una gran reconversión o reparcelación agraria.
CLASE I: suelos apropiados para un uso agrícola intensivo o con capacidad de uso muy elevada. Los suelos de esta clase
no tienen limitaciones que restringen su uso. Apropiados para cultivar sin métodos especiales. Son suelos llanos y sin
problemas de erosión o muy pequeños. Son suelos profundos, generalmente bien drenados y fáciles de trabajar, con buena
capacidad de retención de agua. Suelos muy fértiles. Aptos para cultivos agrícolas.
CLASE II: suelos apropiados para un uso agrícola intensivo o con capacidad de uso elevada. Los suelos de esta clase
tienen algunas limitaciones, ligera pendiente y suelos de profundidad media, que reducen los cultivos posibles de
implantar o requieren algunas prácticas de conservación. Son suelos buenos, que pueden cultivarse mediante labores
adecuadas, de fácil aplicación. Pueden ser usados para cultivos agrícolas, forestales o pastos.
CLASE III: en esta clase se incluyen los suelos susceptibles de utilización agrícola moderadamente intensiva. Los suelos
de esta clase tienen importantes limitaciones en su cultivo, se encuentran en pendientes moderadas. Son medianamente
buenos. Pueden utilizarse de manera regular, siempre que se les aplique práctica conservacionista de suelo, elección de
cultivo y calendarios de siembras. Su fertilidad es más baja. Requieren sistemas de cultivo que proporcionen una
adecuada protección para defender al suelo de la erosión.
CLASE IV: suelos con posibilidades de uso agrícola restringido. Son suelos apropiados para cultivos ocasionales o muy
limitados con métodos intensivos. Estos presentan limitaciones muy severas que restringen la elección del tipo de cultivo
o requieren un manejo muy cuidadoso y costoso. Pueden ser usados para cultivos agrícolas, pastos y producción vegetal.
En algunos casos, tiene limitaciones debido a la presencia de pendientes muy pronunciadas y, por tanto, susceptibles de
que sobre ellos se produzca una erosión severa. Son suelos de pequeño espesor, con excesiva humedad o encharcamiento,
baja retención de agua, con factores climáticos severos, elevada pedregosidad y/o rocosidad, baja fertilidad y elevada
salinidad.
CLASE V: suelos que son adecuados para soportar vegetación permanente, no son apropiados para cultivo y las
limitaciones que poseen restringen su uso a pastos, masas forestales y mantenimiento de la fauna silvestre. No permiten el
cultivo por su carácter encharcado, pedregoso o por otras causas. La pendiente es casi horizontal, no son susceptibles de
erosión. El pastoreo debe ser regulado para evitar la destrucción de la cubierta vegetal.
CLASE VI: los suelos de esta clase deben emplearse para el pastoreo o la silvicultura y su uso entraña riesgos
moderados. Se hallan sujetos a limitaciones permanentes, pero moderadas, y son inadecuados para el cultivo. Su
pendiente es fuerte o son muy someros.
CLASE VII: estos suelos se hallan sujetos a limitaciones permanentes y severas cuando se emplean para pastos o
silvicultura. Son suelos pendientes, erosionados, accidentados, someros, áridos o inundados.
CLASE VIII: los suelos de esta clase no son aptos ni para silvicultura ni pastos. Deben emplearse para uso de la fauna
silvestre, para esparcimiento o para usos hidrológicos.
La cantidad de información que nos van a aportar va a depender en gran medida de lo que se encargue al laboratorio. En
los análisis más sencillos tienen que aparecer como mínimo el contenido de materia orgánica, textura, pH, conductividad
eléctrica, contenido de carbonatos y bicarbonatos, contenido en nitrógeno, potasio y fósforo. Aunque también se pueden
hacer mucho más complejos, en algunas explotaciones agropecuarias en que el uso de herbicidas es una práctica habitual,
realizan análisis de suelo para determinar restos de herbicidas que se han utilizado con anterioridad en la parcela y que
ahora podría ser perjudiciales para el cultivo que se quiere instaurar. Lo que hay que tener en cuenta es que cuanto más
parámetros hagamos determinar al laboratorio normalmente se produce un incremento en el precio final.
Por tanto creo que a la hora de realizar un análisis de suelo se debe conocer la historia del suelo para poder buscar
desequilibrios nutricionales y tener en cuenta las exigencias más críticas del cultivo que queramos instaurar. Ejemplo si
queremos cultivar apio que es muy exigente en el micronutriente boro, deberíamos pedir un análisis que incluya dicho
elemento.
• Antes de la implantación de un nuevo cultivo, para conocer el estado de nutrientes del suelo y poder realizar
una fertilización que ajuste las necesidades de nutrición que se van a producir.
• Cambio en técnicas de cultivo de suelo. Es recomendable realizar un análisis de suelo con el sistema de cultivo
anterior y el nuevo, para poder apreciar la evolución del suelo y si está siendo favorable o no el cambio de
estrategia. Cuando se cambia el sistema de laborea de suelo es muy conveniente tener esto en cuenta. Por
ejemplo, cuando se cambia de sistema tradicionales de mantenimiento de suelo como eliminación de malas
hierbas en plantaciones frutales a través de pases de arados a eliminación de malas hierbas por uso de herbicidas.
Es necesario conocer el antes y después del cambio de técnica, pues estamos introduciendo cambios que nos van
a afectar tanto a la estructura como a la incorporación de materia orgánica en distintas profundidades y esto va a
condicionar el nuevo equilibrio que se produce en el ecosistema del suelo.
• Para cultivos extensivos cada 3-4 años.
• Para cultivos intensivos cada año.
• Para cultivo frutales cada 1-3 años.
Estas recomendaciones son muy generales y sobre todo lo que hay que pensar es que si vamos a sistemas productivos de
alta intensidad, donde al suelo se le exige mucho las variaciones que vamos a producir en el suelo son mayores, así que
tendremos que estar más atentos para no producir perturbaciones que puedan incidir en el cultivo. Sobre todo hay que
tener presente que el suelo es un recurso a largo plazo, nuestro gran fin de inversión, y hay que cuidarlo. Un buen recurso
para saber cómo estamos haciendo las cosas son los análisis de suelo.
El momento idóneo para realizar el muestreo va a depender fundamentalmente de nuestro plan de cultivo. Buscar el
momento en que pueda realizar los análisis, hablar con los laboratorios para que me indiquen el tiempo aproximado en el
que me darán los resultados y ya teniendo estos datos ser conscientes de que tengo que pedir el fertilizante y aplicarlo. Se
recomienda tomar la muestra cuando el suelo tiene la humedad óptima para ser arado.
Por lo general, aunque la parcela fuera muy homogénea, cada muestra de suelo no debería representar una superficie
mayor de 2 Ha. (incluso menos, en producciones muy intensivas). Hay que tener en cuenta que el coste de los ensayos
puede resultar insignificante con los beneficios que se pueden obtener utilizando un correcto plan de fertilización.
Las submuestras se toman al azar se recorre toda la finca en zigzag y se marcan los puntos de muestreo, evitando siempre
las zonas que no son representativas.
Como ya se ha indicado el número de muestras va a depender de la heterogeneidad de la parcela. Cada muestra de suelo
está formada por varias submuestras, se aconseja un mínimo 10-20 submuestras para parcelas homogéneas de 1 Ha.
(tantas más submuestras como extensión tenga la parcela a estudiar).
Si la toma de muestras es mala, los análisis de suelos serán malos.
La primera teoría, se basa en tomar muestras hasta la profundidad que explora el sistema radicular de las plantas a
cultivar. Así, para los tepes de césped o cultivos de cereales de secano, valdría entre 8-15 cm de profundidad. Para
plantaciones arbóreas nos iríamos a profundidades mayores 75 - 100 cm.
En la segunda teoría, la profundidad a estudiar queda determinada por el nutriente o propiedad del suelo que queramos
conocer. Es decir, el contenido de materia orgánica y el pH del suelo lo estudiaremos en la capa superficial, en los
primeros 20 cm del suelo. En esta franja es donde se suele encontrar las mayores cantidades de materia orgánica y de
fósforo.
En general lo más aconsejable es tomar la muestra de la capa arable como mínimo una muestra de 20 cm. de suelo, y en
cultivos arbóreos y plantas con raíces profundas como la alfalfa se puede considerar tomar dos muestras de suelo, una que
represente la capa arable (0-20 cm.) y la otra que represente el subsuelo (20-60 cm).
Repetimos, aunque resulte pesado, que la mayoría de los errores que se producen en los resultados de los análisis de los
suelos es debido a la falta de representatividad de la muestra o a la realización de un procedimiento inadecuado a la hora
de tomar las muestras.
Las herramientas que vamos a necesitar son: rastrillo, palas, o tubo de suelo o barrena del suelo, cubo, bolsas, pegatinas
identificativas. Es muy importante que estas herramientas estén limpias y desinfectadas.
Es muy importante hacer constar que para que los análisis de nuestros suelos tengan validez los espectrofotómetros han
tenido que ser calibrados con tipos de suelo parecidos a los que nosotros mandamos a analizar. Por eso se recomienda
hacer ensayos en laboratorios de referencia cerca de nuestra explotación y no está de más enviar dos muestras del mismo
tipo a distinto laboratorio para ver si coincide.
Los análisis de suelo más frecuentes suelen determinar los siguientes parámetros: textura, pH, conductividad eléctrica
(salinidad), materia orgánica, nitrógeno total y relación C/N, carbonatos y caliza activa. Los micronutrientes también
pueden determinarse pero en la actualidad se suelen analizar mediante análisis foliares.
La textura se puede determinar mediante el método de la pipeta de Robinson o el método del higrómetro.
El pH. Se miden los H+ con un peachimetro en la solución del suelo.
Conductividad eléctrica. Se determina con un conductímetro, en el extracto de saturación del suelo.
Materia orgánica. Se cuantifica por ignición a 450 ºC durante 12 horas en una mufla. Se toma el dato del peso de la
muestra antes y después.
El fósforo se determina después de lavar la muestra con una solución ácida, después utilizaremos un espectrofotómetro.
Con este método medimos únicamente el fósforo soluble.
El potasio se determina lavando la muestra con una solución de potasa que va a sustituir el potasio que esta adsorbido en
el suelo, después se cuantifica. Es el Método Olsen.
El contenido de nitrógeno lo vamos a referenciar sobre la cantidad que queda retenido en la materia orgánica del suelo.
Las formas minerales del Nitrógeno en suelo provienen generalmente de la descomposición de los residuos orgánicos,
materiales frescos orgánicos, abonos orgánicos, humus, etc. La determinación de Nitrógeno total en el suelo se realiza
mediante el método Kjeldhal.
El informe, nos indicará los niveles de cada sustancia analizada del suelo. Generalmente los resultados obtenidos se
contrastan con unas tablas de referencia (de acuerdo con el método de análisis que han utilizado), que nos muestran si los
niveles de la sustancia analizada tienen un intervalo aceptable o no. Además el laboratorio puede incluir una serie de
recomendaciones a seguir.
En los siguientes ejemplos se pueden apreciar los niveles de las sustancias analizadas y diferentes recomendaciones que
se dieron para dos análisis de tierra distintos, con dos cultivos a desarrollar distintos. Estos ejemplos bien podrían
corresponder a las parcelas que están analizando los hijos del señor Campos.
La prevención de riesgos laborales está regulada por la Ley 31/95 de 8 de noviembre. Al igual que el señor Campos ha
dado un consejo de prevención vamos a seguir su ejemplo y vamos a intentar aplicar los principios de acción preventiva
(artículo 15 de la Ley), a nuestro caso práctico.
Art. 15. Punto 1. Principio de acción preventiva Ejemplo de prevención muestreo de suelo
Evitar los riesgos Ropa de trabajo adecuado. Botas, guantes.
Evaluar los riesgos que no se pueden evitar Suelo no uniforme. Posibles tropezones.
Combatir los riesgos en su origen Buscar el momento de humedad adecuado del suelo
para realizar el muestreo.
Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que En este caso, como los tres hijos aspiran a tener la
respecta a la concepción de los puestos de trabajo, y de misma cualificación, los tres deberían realizar todos
producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo los pasos del muestreo Todos tienen que rotar por
monótono y repetitivo y a reducir los efectos de este en la todos los pasos. Es decir no debe uno únicamente
salud rastrillar, mientras el otro cava y el tercero prepara
las muestras.
Tener en cuenta la evolución de la técnica Adquirir una barrena de suelo.
Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún Evitar hacer muestreos en puntos peligrosos de la
peligro parcela, ejemplo: cerca de un talud.
Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente ¿Quedar el sábado aún a sabiendas que a lo mejor
que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, no se ha dormido lo suficiente? Los trabajos físicos
las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la y además peligrosos los debemos realizar cuando se
influencia de los factores ambientales del trabajo está descansado.
Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a Todos con los mismos equipos de protección para
la individual el mismo trabajo.
Dar las debidas instrucciones a los trabajadores El señor Campos debe explicar a sus hijos la
manera correcta de tomar las muestras.
En cuanto a las normativas ambientales que más nos afectan en el análisis de suelos están más directamente relacionadas con los
métodos analíticos desarrollados en el laboratorio, los distintos reactivos y elementos químicos deben seguir las normativas
ambientales de cada comunidad autónoma, con respecto al manejo de sus productos químicos y residuos generados por el
tratamiento de las muestras.