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No Quiero Envejecer - Pilar Sordo

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{\rtf1{\info{\title No quiero envejecer}{\author Pilar Sordo}}\ansi\ansicpg1252\

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{
Portadilla\par\pard\plain\hyphpar}{
Legales\par\pard\plain\hyphpar}{
Dedicatoria\par\pard\plain\hyphpar}{
Introducci\u243?n\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 1. \u191?Qu\u233? es la vejez?\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 2. Descanso y ocio\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 3. El cuerpo habla\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 4. Vejez y pareja (desaf\u237?os y privilegios)\par\pard\plain\
hyphpar}{
Cap\u237?tulo 5. La familia, fuente de c\u243?mo se vive en la vejez\par\pard\
plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 6. Vejez y soledad: a veces una opci\u243?n\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 7. El trabajo, \u191?fuente de identidad?\par\pard\plain\hyphpar}{
Cap\u237?tulo 8. La muerte como verdad ineludible\par\pard\plain\hyphpar}{
Conclusiones\par\pard\plain\hyphpar}{
Agradecimientos\par\pard\plain\hyphpar}
{\line }
\~ {
Sordo, Pilar\par\pard\plain\hyphpar}No quiero envejecer. - 1a ed. - Ciudad Aut\
u243?noma de Buenos Aires : Planeta, 2014.EBook.ISBN 978-950-49-3919-11. Autoayuda.
I. T\u237?tuloCDD 158.1\~{
\u169? 2014, Pilar Sordo\par\pard\plain\hyphpar}{
c/o Guillermo Schavelzon & Asoc., Agencia literaria\par\pard\plain\hyphpar}{
www.schavelzon.com\par\pard\plain\hyphpar}{
Todos los derechos reservados\par\pard\plain\hyphpar}{
\u169? 2011, Grupo Editorial Planeta S.A.I.C.\par\pard\plain\hyphpar}{
Publicado bajo el sello Planeta\u174?\par\pard\plain\hyphpar}{
Independencia 1682, (1100) C.A.B.A.\par\pard\plain\hyphpar}{
www.editorialplaneta.com.ar\par\pard\plain\hyphpar}{
Digitalizaci\u243?n: Proyecto451\par\pard\plain\hyphpar}{
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorizaci\u243?n escrita de los titulares
del \u8220?Copyright\u8221?, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la
reproducci\u243?n parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento,
incluidos la reprograf\u237?a y el tratamiento inform\u225?tico.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Inscripci\u243?n ley 11.723 en tr\u225?mite\par\pard\plain\hyphpar}{
ISBN edici\u243?n digital (ePub): 978-950-49-3919-1\par\pard\plain\hyphpar}{
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Pilar Sordo\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
No quiero envejecer\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
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Las claves para vivir plenamente y disfrutar del paso de los a\u241?os\par\pard\
plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{\qr
{\i
A mi abuelita Julieta, que a sus noventa y siete a\u241?os me ense\u241?a todos los
d\u237?as c\u243?mo envejecer dignamente, sin miedo, con alegr\u237?a y con una
hermosura sin igual.}}{
{\qc
{\b
INTODRUCCI\u211?N}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Siempre es dif\u237?cil terminar una investigaci\u243?n, porque me quedo con la
horrible sensaci\u243?n de que falta informaci\u243?n, de que podr\u237?a haber
afinado cualquiera de sus aristas y de que, al final, podr\u237?a haber seguido en
ella por un tiempo m\u225?s antes de lanzarme en la aventura de transmit\u237?
rselas a ustedes. Adem\u225?s, la vejez es un tema muy complejo al que me ha
costado imprimirle mi sello que es aterrizarlo a t\u233?rminos sencillos, tal como
he hecho en mis cinco libros anteriores; es un tema complejo quiz\u225? porque nos
enfrenta con lo esencial de la vida, porque tiene que ver con explicar su flujo y
su sentido, o bien porque se conecta con determinada concepci\u243?n del tiempo y
con tantas otras ideas que hoy determinan nuestra sociedad.\par\pard\plain\hyphpar}
{
Pero aqu\u237? estoy otra vez, intentando contarles el maravilloso recorrido que
hice y las\par\pard\plain\hyphpar}{
desafiantes conclusiones a las que llegu\u233? luego de finalizar la investigaci\
u243?n. Y el primer indicio de que escribir este libro era necesario, al menos para
m\u237?, es que es el primero que tuve que redactar con lentes \u243?pticos, porque
ya casi no veo de cerca. Es una de las evidencias que empiezan a decirnos que el
tiempo pasa y que hay que aceptar que los lentes se guardan en la cartera junto con
el celular y la billetera, y que debi\u233?ramos aprovisionarnos de varios y
dejarlos en lugares estrat\u233?gicos porque los vamos perdiendo todo el tiempo.
Nunca olvidar\u233? cuando una ma\u241?ana en un hotel me lav\u233? el pelo con
acondicionador porque no alcanc\u233? a reconocer las letras en el envase. Esta
imagen \u8211?pat\u233?tica, pero muy divertida\u8211? inaugur\u243? una nueva
etapa en mi vida; a esta imagen se le sumaban los cambios en el cuerpo, el c\u243?
mo cuesta desde cierta edad bajar de peso, la nueva conciencia de la necesidad
vital de hacer ejercicio y tantas otras variables que junto a los miles de
testimonios recogidos durante casi cuatro a\u241?os me hicieron pensar que aqu\
u237? hab\u237?a un tema que tratar.\par\pard\plain\hyphpar}{
En el curso de esta investigaci\u243?n, la frase que m\u225?s se escuch\u243?
fue: \u171?No quiero envejecer\u187?, y yo me preguntaba por qu\u233? se repite
tanto esta frase absurda, lo cual es, en parte, lo que motiv\u243? este estudio.
Resulta curioso que antes la gente envejec\u237?a y nadie hablaba mucho de aquello,
era un proceso que simplemente ocurr\u237?a y no se ve\u237?a mucha discusi\u243?n
social al respecto, ni mucho m\u233?dico dando vueltas; yo dir\u237?a que era una
etapa que se recib\u237?a con cierta dignidad, que era hermosa de observar. Son
curiosos estos temas o procesos que se viven pero de los que no se habla\u8230? Un
ejemplo que puede ser una buena analog\u237?a es lo que ocurre con los trastornos
de alimentaci\u243?n. Hay casas en las que se compra y consume comida, pero no se
habla de ella. En otras, en cambio, la alimentaci\u243?n es todo un tema que lleva
a discutir sobre calor\u237?as, kilos, gimnasios, productos light que han salido al
mercado, etc. Esto es algo que se da especialmente entre las mujeres y est\u225?
probado que en estas \u250?ltimas familias existir\u237?an ciertas caracter\u237?
sticas de personalidad que predispondr\u237?an la aparici\u243?n de trastornos
ansiosos y obsesivos como la bulimia y la anorexia, entre otros.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Si bien hoy la entrada en la etapa final de la vida se recibe con cierta
reticencia, es un tema del que se habla; a todas las edades se comenta qui\u233?n
es viejo o vieja y se escuchan constantemente apasionados comentarios en la l\u237?
nea de: \u171?Est\u225? s\u250?per bien para su edad\u187?; \u171?\u161?Qu\u233?
joven te ves!\u187?; \u171?No se le notan los a\u241?os\u187?; \u171?\u191?Qu\u233?
haces para mantenerte as\u237??\u187?, y cientos de frases que instalan el tema en
todos los espacios sociales, sobre todo despu\u233?s de los cuarenta a\u241?os. Las
razones de este cambio parecen ser muchas. Nos regalaron alrededor de treinta a\
u241?os m\u225?s de vida que a nuestros abuelos y antepasados, y no sabemos, ni
como personas ni como sociedad, qu\u233? hacer con ellos. Esto estar\u237?a
generando mucha ansiedad y preocupaci\u243?n a todo nivel y, por lo tanto, hablarlo
es una forma de aterrizar esa inquietud permanente.\par\pard\plain\hyphpar}{
Vivimos adem\u225?s una \u233?poca que sobrevalora la juventud como el mejor
momento de la vida, una etapa en donde existe la posibilidad de adquirir bienes
materiales y de consolidar ciertos valores asociados al \u233?xito, como el tener y
disfrutar de la belleza, llegar a ganar dinero y prestigio, y muchos otros que
iremos revisando a lo largo de este libro.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otro elemento que hoy pondr\u237?a este tema sobre la mesa es la conciencia de la
muerte y de tantos otros procesos sobre los que nos han educado en el miedo y la
desconfianza. La proliferaci\u243?n de todo tipo de seguros, ahorros, fondos mutuos
y otros miles de productos que nos hacen sentir \u171?protegidos\u187? frente a la
vida misma, es una forma de estar continuamente pensando que algo nos puede pasar.
Antes, el riesgo de la vida, de la enfermedad y de la muerte simplemente se viv\
u237?a; hoy necesitamos controlarlo para sentirnos m\u225?s seguros y confiados
ante las inestabilidades propias de la existencia. Esto mismo ocurrir\u237?a con el
proceso del envejecimiento.\par\pard\plain\hyphpar}{
Ahora bien, de todas formas existe una contradicci\u243?n muy marcada y consiste en
que, por un lado, hablamos mucho del tema y, por otro, utilizamos todos los
recursos posibles para evitar tomar contacto con \u233?l. Hay varios indicios que
nos reflejan esa contradicci\u243?n: abuelos que quieren ser llamados por sus
nombres, tortas sin velas para que no se sepa cu\u225?ntos a\u241?os se cumplen,
nunca querer decir la edad, sentirnos bien cuando nos dicen que nos vemos j\u243?
venes o estamos bien para la edad que tenemos, las cirug\u237?as est\u233?ticas,
hoy tan abundantes, son todas se\u241?ales que reflejan nuestra resistencia a
envejecer. En cualquier caso, el \u233?nfasis del asunto debiera centrarse en c\
u243?mo enfrentamos la vejez.\par\pard\plain\hyphpar}{
La vida en la cultura occidental \u8211?a mi modo de ver\u8211? se entiende como
una carrera que se corre en pos de que a uno \u171?le vaya bien\u187?, y esto
significa cumplir ciertas metas que nos hacen sentir que avanzamos. Pero esto no ha
sido as\u237? siempre; antes se trabajaba toda la vida en un solo lugar y eso era
garant\u237?a de una persona estable; hoy, los cambios son signo de liderazgo y
dinamismo. Antes, si es que se consegu\u237?a tener una casa propia, se hac\u237?a
bordeando los cincuenta, mientras que hoy, la gran se\u241?al de \u233?xito es
alcanzarla antes de los cuarenta.\par\pard\plain\hyphpar}{
El tema es que, finalmente, nos pasamos toda la vida corriendo detr\u225?s de algo,
por tener un oficio o profesi\u243?n, por tener pareja y un amor sano, dinero,
hijos; incluso para muchos sigue siendo una meta y un sue\u241?o la casa, el auto,
ojal\u225? poder viajar y tener un cuerpo saludable. Todo esto, por supuesto, en el
contexto de un trabajo que nos d\u233? la posibilidad de acceder a estos signos de
bienestar. A veces importa poco si ese trabajo nos llena el alma y mucho menos si
con \u233?l aportamos al desarrollo del pa\u237?s; lo importante es que nos
proporcione los recursos para financiar esta loca carrera que, aparentemente, no
tiene tope ni fin. Es como si vivi\u233?ramos sin tener la m\u225?s m\u237?nima
conciencia de que nos vamos a morir, pero, por otro lado, desarrollamos todo lo que
sea necesario para sentirnos seguros cuando llegue el momento de dejar de trabajar
y acercarnos al fin de la vida. Entonces las preguntas que surgen son: \u191?por
qu\u233? se corre despu\u233?s de los cincuenta?, \u191?cu\u225?les son las metas y
desaf\u237?os despu\u233?s de los sesenta y cinco?, \u191?hay sue\u241?os a los
ochenta? A lo mejor la clave est\u225? en aprender a no correr o a mantener de por
vida la carrera como se\u241?al de \u233?xito, sino a recorrerla con pasi\u243?n y
disfrute.\par\pard\plain\hyphpar}{
Este proceso se hace m\u225?s visible cuando el sistema social nos dice que tenemos
que dejar de trabajar, que es mejor que descansemos, y nadie nos pregunta si
queremos, si nos sentimos preparados, si podemos econ\u243?micamente hacerlo, entre
otras cosas. Muchos de los abuelos encuestados \u8211?incluidos los m\u237?os\
u8211? trabajaron toda su vida y dejaron de hacerlo cuando ya no pod\u237?an por
razones de salud. Eso los hace sentirse \u250?tiles e importantes hasta el final de
sus d\u237?as, lo cual nos hace revisar el valor que antes se le daba al trabajo y
la mala prensa que hoy tiene trabajar; nos quejamos si hay trabajo y si no lo hay,
si hay mucho o si hay poco, y las palabras \u171?responsabilidad\u187? y \u171?
cansancio\u187? son dos enemigas de las que hay que arrancar todo lo que se pueda.
En la vereda de enfrente, las palabras \u171?descanso\u187? y \u171?ocio\u187?
tampoco est\u225?n muy definidas ni incorporadas, y solo asumimos el \u171?hacer
algo\u187? cuando se trata de una actividad remunerada y sentimos que estamos
produciendo. El mejor ejemplo de ello son las due\u241?as de casa, a las que si se
les pregunta por su trabajo, responder\u225?n que \u171?no hacen nada\u187?, sin
valorar su tremendo aporte social y afectivo. No trabajar hace sentir mal a las
personas, y en alguna medida se sienten sacadas del sistema.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Todas estas consideraciones nos llevan inevitablemente a preguntarnos: \u191?qu\
u233? es la vejez hoy?, \u191?cu\u225?ndo se considera hoy que alguien es viejo?
o \u191?qu\u233? significado le damos a esa palabra? \u191?Es importante hacerse
estas preguntas o debi\u233?ramos simplemente aceptar el paso del tiempo sin tanto
an\u225?lisis y discusi\u243?n social? Esta \u250?ltima interrogante es una de las
preguntas que la investigaci\u243?n intent\u243? responder junto con analizar qu\
u233? pasa en la actualidad con la llamada tercera edad \u8211?o la cuarta y quiz\
u225? la quinta que seguramente pronto entrar\u225?n en nuestro l\u233?xico\u8211?.
Qu\u233? pasa con la pareja, los duelos, la sexualidad, la familia, los amigos, el
trabajo, la salud, la tecnolog\u237?a, son todos temas que aparecieron en las
reflexiones de muchas personas que participaron de este estudio que intento resumir
para ustedes en estas p\u225?ginas.\par\pard\plain\hyphpar}{
No todas estas preguntas encontraron sus respuestas \u8211?o por lo menos esa
respuesta precisa que mi deformaci\u243?n perfeccionista y obsesiva buscaba\u8211?,
pero al menos fueron puestas sobre la mesa para invitar a la reflexi\u243?n y la
discusi\u243?n sobre un tema que nos convoca a todos y que las generaciones m\u225?
s j\u243?venes tienen que revisar para vivir el paso de los a\u241?os con mayor
salud, plenitud e informaci\u243?n que nosotros. A mi generaci\u243?n, la que
bordea los cincuenta, nos pill\u243? de sorpresa\u8230? de repente nos avisaron que
vivir\u237?amos m\u225?s tiempo, que nos ver\u237?amos m\u225?s j\u243?venes y que
para eso hab\u237?a que tener algo de dinero guardado, afectos m\u225?s cuidados y
as\u237? recibir este regalo de buena forma.\par\pard\plain\hyphpar}{
M\u225?s all\u225? de las especulaciones hay un dato que es objetivo: en treinta a\
u241?os m\u225?s, una de cada cinco personas tendr\u225? m\u225?s de sesenta a\
u241?os. El n\u250?mero de viejos aumenta y el de ni\u241?os\par\pard\plain\
hyphpar}{
disminuye. En Chile, el quiebre est\u225? previsto para el 2025; Uruguay, al d\
u237?a de hoy, lleva la delantera y adem\u225?s es considerado el mejor pa\u237?s
para envejecer del mundo hispano. Estas estad\u237?sticas, unidas al aumento de la
expectativa de vida en los hombres a los setenta y nueve a\u241?os y en las mujeres
a m\u225?s de ochenta, hacen necesario, en mi humilde opini\u243?n, investigar
sobre este tema y poner este libro al servicio de ustedes.\par\pard\plain\hyphpar}{
La vejez en s\u237? misma es un tema que seduce y apasiona. Hablar sobre la vida y
la muerte, sobre los sue\u241?os, los ciclos y las etapas de la vida es algo que a
todos nos ata\u241?e, pero, m\u225?s all\u225? de esto, no debemos olvidar que hay
un grupo social en aumento del cual hay que hacerse cargo, al cual la sociedad
tiene que proteger y brindar las mejores condiciones para su bienestar. Es
fundamental contar con todas las herramientas necesarias para potenciar, disfrutar
y vivir en plenitud esta etapa que est\u225? muy lejos de ser solo la \u250?ltima
de la vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Este libro espera instalar \u8211?a trav\u233?s de la enorme cantidad de voces que
participaron en \u233?l\u8211? el tema en el coraz\u243?n de todos. Ojal\u225? as\
u237? lo sientan ustedes al leerlo.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}
{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 1}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
\u191?Qu\u233? es la vejez?}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Al apelar al inconsciente colectivo de los participantes del estudio y ver con qu\
u233? palabras asociaban el concepto de vejez y el proceso de envejecer, las
respuestas fueron muy clarificadoras con la traducci\u243?n social que tiene esta
etapa de la vida. Algunas de las palabras m\u225?s mencionadas o de m\u225?s alto
rating fueron las siguientes:\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Deterioro.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Enfermedad.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? P\u233?rdida de capacidades (aqu\u237? se refer\u237?an a la movilidad, a
la memoria y a la agilidad mental y f\u237?sica).\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Fin de la vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Muerte.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Sufrimiento.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Pobreza.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? P\u233?rdida de la juventud (esto planteado como la p\u233?rdida de un
tremendo valor asociado al \u233?xito, la belleza y la prosperidad econ\u243?mica,
afectiva y sexual).\par\pard\plain\hyphpar}{
Entre las menos mencionadas \u8211?pero no por eso poco significativas\u8211? nos
encontramos con ideas que alud\u237?an a una etapa en la que primaba un nuevo ritmo
vital, m\u225?s pausado pero mucho m\u225?s profundo:\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Descanso.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Disfrute.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Sabidur\u237?a.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Plenitud.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Nietos.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Empezar a estar con los quiero m\u225?s que con los que debo.\par\pard\
plain\hyphpar}{
\u8211? Etapa para recuperar los afectos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si analizamos todas estas palabras, es preocupante\u8230? Por de pronto habr\u237?a
que empezar por definir cu\u225?ndo es que comienza a hacerse presente esta
sensaci\u243?n de que la vida se acaba. Unos podr\u237?an decir que con la
jubilaci\u243?n, y otros, cuando se cumplen ciertos a\u241?os; setenta, ochenta,
y \u8211?seg\u250?n la mayor\u237?a de los participantes del estudio\u8211? por
sobre esa edad. Otro grupo relacionaba este cambio en el mundo interno con la
llegada de los nietos, pero la mayor\u237?a coincid\u237?a en que esto era relativo
y que ten\u237?a que ver con \u171?sentirse viejo\u187? y \u171?actuar como viejo\
u187?. Al preguntarle a este grupo de gente entre los diez y los noventa a\u241?os
qu\u233? significaba \u171?sentirse o actuar como viejo\u187?, todos hac\u237?an el
v\u237?nculo con la extrema preocupaci\u243?n por los problemas de salud, siendo
las enfermedades, los m\u233?dicos y los nuevos tratamientos un t\u243?pico
recurrente en las conversaciones cotidianas. Otra se\u241?al que casi todo el mundo
mencion\u243? es el h\u225?bito de leer los obituarios en los peri\u243?dicos para
corroborar si ha muerto alguien conocido, porque se supone que los pares comienzan
a partir. Mencionaron tambi\u233?n algunos miedos frecuentes que aparecen con la
llegada de los a\u241?os \u8211?los que se pueden transformar en delirios en
algunos casos de demencia senil\u8211? como el miedo a la pobreza, a los robos, a
la p\u233?rdida de la memoria o de cualquier otro sentido. Sin embargo, todos
coincidieron en que la m\u225?xima expresi\u243?n de la vejez era la p\u233?rdida
de independencia, tanto en t\u233?rminos f\u237?sicos como mentales. Pareciera que
el mayor indicador de que la vejez ha llegado para quedarse es la suma de los a\
u241?os m\u225?s la p\u233?rdida de autonom\u237?a. De cualquier manera, muchos
coincidieron en que si bien estos signos eran ineludibles, el elemento
diferenciador era la actitud de cada persona para asumirlos y que terminaba por
determinar si era evaluado como viejo o no. En el marco de la investigaci\u243?n,
por ejemplo, esto se notaba en que hab\u237?a muchas personas enfermas que ten\
u237?an una actitud de gozo y felicidad y daban lecciones a muchos otros que
estaban sanos, pero amargados y con una actitud poco agradecida.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es un hecho que con los a\u241?os, los rasgos de personalidad se acent\u250?an y,
por lo tanto, aparecer\u225? en nosotros lo mejor y lo peor de lo aprendido, pero
tambi\u233?n se debe tener claro que, la mayor\u237?a de las veces, depender\u225?
de nosotros mismos la actitud con la cual enfrentamos el paso del tiempo.\par\pard\
plain\hyphpar}{
En alg\u250?n momento hubo un acuerdo social para definir la vejez asociada a un n\
u250?mero de a\u241?os en particular, pero hoy nadie podr\u237?a\par\pard\plain\
hyphpar}{
hablar de esta etapa con ese criterio, ya que existe m\u225?s consenso en definirla
como una actitud. La vejez se entiende desde un criterio social que contempla un
sinn\u250?mero de elementos, entre ellos la salud, las condiciones econ\u243?micas
y la motivaci\u243?n para hacer cosas y mantener y generar nuevos v\u237?nculos. El
juego de la valoraci\u243?n del pasado, del presente y del futuro parece ser clave
en c\u243?mo se enfrenta esta etapa. La percepci\u243?n de que se terminan las
cosas buenas de la vida porque se acaba la juventud y el que no haya espacios
sociales para ir y/o crecer, tambi\u233?n parecen ser cruciales en la vivencia de
esta etapa.\par\pard\plain\hyphpar}{
A diferencia de Chile, hay muchos pa\u237?ses, entre ellos Jap\u243?n, Ecuador,
Colombia, Guatemala, Argentina, Uruguay y algunos pa\u237?ses centroamericanos,
donde los mayores son valorados como fuente de respeto y sabidur\u237?a. Todos
estos son pa\u237?ses que tienen respeto por sus edificios antiguos \u8211?los
cuidan y los conservan\u8211? y adem\u225?s valoran profundamente a sus pueblos
originarios, honrando y manteniendo sus tradiciones. De acuerdo a la investigaci\
u243?n, estos son pa\u237?ses que tienden a vivir de mejor forma el paso de los a\
u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
Cuando uno se pregunta qu\u233? es la vejez y cu\u225?ndo llega esta a nuestras
vidas, es inevitable revisar c\u243?mo experimentamos el paso del tiempo y la forma
lineal en que los occidentales lo entendemos. Les voy a pedir que hagan mentalmente
el siguiente ejercicio que me ense\u241?\u243? una incre\u237?ble mujer con
ancestros japoneses para graficar esta idea. Imag\u237?nense que est\u225?n de pie,
mirando hacia delante, y yo les pregunto d\u243?nde ubican el pasado y el futuro;
probablemente todos los occidentales responderemos lo mismo: el pasado esta atr\
u225?s y el futuro adelante, \u191?cierto? Bueno, esa linealidad del tiempo es lo
que hace ver la vejez al final del camino. Los orientales, por otra parte, lo
conciben absolutamente al rev\u233?s. Ellos ubican el pasado adelante porque es
lo \u250?nico que conocen y de lo cual pueden aprender todos los d\u237?as, y el
futuro atr\u225?s, por ser desconocido e incontrolable. Es por esto que ellos
valoran, reconocen y admiran a la gente mayor, porque la ven como un referente al
tenerla todo el tiempo delante de ellos. Y es tambi\u233?n por eso que no le temen
a la vejez, porque llegar a ese lugar es, sin duda, un privilegio. El futuro, en
cambio, es inmanejable y desconocido, y lo que hay que hacer es trabajar con
eficiencia en el presente para as\u237? honrar a nuestros antepasados que hicieron
que hoy ocupemos el lugar que tenemos.\par\pard\plain\hyphpar}{
En este punto es importante adem\u225?s mencionar que los orientales,
mayoritariamente, creen en la reencarnaci\u243?n, por lo que la vejez nunca es
percibida como el final del camino, sino que como parte de un ciclo en el que lo \
u250?nico que se requiere para avanzar es dar amor y lo mejor de uno. Si bien en
las sociedades occidentales, principalmente cat\u243?licas o cristianas, existe
tambi\u233?n la fe en una nueva vida despu\u233?s de la muerte, esta no se vive con
tanto convencimiento. Si nosotros de verdad crey\u233?ramos en la otra vida como
muchas de las culturas y religiones del mundo, debi\u233?ramos tener una actitud de
alegr\u237?a y orgullo al llegar a la vejez, porque esta ser\u237?a la culminaci\
u243?n de un camino de bien que nos debiera llevar a un estado de gozo permanente
al otro lado de la historia. La muerte misma, adem\u225?s, debiera ser vivida con
alegr\u237?a y no en el marco de los ritos funerarios que hoy est\u225?n
institucionalizados y que, entre otras cosas, muchas veces incluyen medicamentos
que nos distancian del dolor que produce \u171?perder\u187? a un ser querido.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Si de verdad crey\u233?ramos en la resurrecci\u243?n, la vejez y la muerte ser\
u237?an transitadas de otra manera, pero como tenemos serias contradicciones\par\
pard\plain\hyphpar}{
al respecto y no estamos absolutamente convencidos de que as\u237? sea, nos
llenamos de miedos y de sentimientos de negaci\u243?n frente a esta etapa de la
vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otra forma de entender esta inconsistencia es pensar que vamos a ser evaluados al
final de la vida. Si de verdad estuvi\u233?ramos tranquilos con lo hecho no tendr\
u237?amos miedo y nuestra postura frente a la vejez ser\u237?a distinta. Sentir\
u237?amos una paz y una tranquilidad enormes, porque sabr\u237?amos que al otro
lado nos esperan cosas buenas. Varias personas en la investigaci\u243?n me dec\
u237?an estar muy en paz frente a la muerte porque hab\u237?an logrado entregar lo
mejor de s\u237? durante sus vidas, mientras que otras \u8211?no pocas\u8211?
afirmaban que si tuvieran una enfermedad terminal, probablemente sus prioridades y
motivaciones en la vida cambiar\u237?an. Honestamente, creo que a muchos de
nosotros nos pasar\u237?a lo mismo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Seguramente algo nos pasa con el c\u243?mo estamos enfrentando la vida y cu\u225?
les son nuestras prioridades, ya que si en el fondo del alma estuvi\u233?ramos
tranquilos con lo vivido, entonces llegar a la vejez y enfrentar a la muerte ser\
u237?a muy distinto.\par\pard\plain\hyphpar}{
Entre los participantes de la investigaci\u243?n hab\u237?a muchos que no cre\u237?
an en otra vida y sent\u237?an que esta hab\u237?a que vivirla intensamente porque
despu\u233?s no hab\u237?a nada m\u225?s. Si bien al ser conscientes de aquello
disfrutaban y se anclaban en el presente, su vejez estaba condicionada a factores
vinculares, econ\u243?micos y de salud, predominantemente. Su preocupaci\u243?n
estaba centrada en c\u243?mo envejecer m\u225?s que en lo que pudiera pasar despu\
u233?s.\par\pard\plain\hyphpar}{
En esta misma l\u237?nea, otra inconsistencia de nuestras creencias, que alguna vez
espero seamos capaces de conversar con honestidad y generosidad, es lo relativo a
la donaci\u243?n de \u243?rganos; en el fondo nos cuesta ser donantes porque no
sabemos si al otro lado nos va a servir el h\u237?gado y por eso nos da miedo
donarlo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Volviendo a la idea de la linealidad del tiempo, en el esquema actual lo m\u225?s
importante es conseguir muchos objetivos y r\u225?pidamente alcanzar la mayor
cantidad de metas posibles; esta es la carrera de la cual hablaba en la introducci\
u243?n, y la que define nuestra forma de consumir y nos pone en un lugar donde todo
es mirado desde la carencia y no desde la abundancia. Es as\u237? como la vejez es
vista como la p\u233?rdida de la juventud y no como la consolidaci\u243?n de la
vida, la plenitud y la sabidur\u237?a, herencias de los a\u241?os vividos. De esta
forma, el flujo de la vida se configura desde lo que nos va faltando y no de lo que
vamos adquiriendo con el paso del tiempo. Esta visi\u243?n, en parte, tiene que ver
con el excesivo valor que se le da a lo que vemos y no a las cosas intangibles, que
resultan ser las m\u225?s importantes de la vida: \u171?Lo esencial es invisible a
los ojos\u187?.\par\pard\plain\hyphpar}{
En relaci\u243?n al consumo, hace un tiempo hablando con mis hijos les dec\u237?a
que me \u171?bajaba de la carrera de los televisores\u187?; ellos, como muchas
veces, me miraron extra\u241?ados dado lo desconcertantes que pueden ser mis
comentarios. Cuando les explicaba que quer\u237?a quedarme con el televisor que
ten\u237?a y no cambiarlo a no ser que este se rompiera en alg\u250?n terremoto \
u8211?que es la causa m\u225?s com\u250?n por la cual los chilenos renovamos los
televisores, adem\u225?s de un mundial de f\u250?tbol\u8211?, finalmente
entendieron el mensaje. Si nos sumamos a la carrera de los celulares, los
televisores, los computadores, las zapatillas, etc., siempre tendremos la sensaci\
u243?n de estar atrasados y en falta, por lo que muchas veces nos matamos
trabajando para llegar a una meta que resulta ser un espejismo, porque
constantemente aparecer\u225? otro producto mejor por el que seguir corriendo. Este
concepto hace crisis en la vejez, porque, llegados a este punto, ya no quedan ganas
de dar esta carrera \u8211?generalmente ya no contamos con los recursos para
lanzarnos en esa marat\u243?n y, muchas veces, tampoco con la salud\u8211?; los
valores han cambiado, las cosas que nos importaban a los treinta y a los cuarenta
ya no son las mismas y empiezan a aparecer en nuestro horizonte nuevas
preocupaciones. Por eso es tan importante evaluar \u8211?los que nos hemos pasado
toda la vida corriendo por esos objetivos\u8211? si la sociedad nos har\u225?
sentir que estamos en falta, que salimos del sistema y que la soledad y tristeza
ser\u225?n nuestras compa\u241?eras de viaje. Tambi\u233?n, si dejamos de correr o
cambiamos esos objetivos por otros, ser\u225? muy interesante comprobar que si
nuestra vida no ha estado enfocada en los objetivos econ\u243?micos ni en correr
esta carrera, cuando llegue la vejez no sentiremos que nos falta necesariamente
algo, sino que, como muchos entrevistados dec\u237?an, se sent\u237?an libres para
disfrutar de lo que siempre quisieron hacer y que ahora pod\u237?an.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Como vemos, definir la vejez no es f\u225?cil, hemos transitado desde una definici\
u243?n estad\u237?stica o num\u233?rica hacia una definici\u243?n de car\u225?cter
m\u225?s social que hoy se deja llevar por criterios individuales donde la forma de
enfrentar la vida parece ser clave. Ser viejo hoy es m\u225?s entendido como un
tema de actitud donde el mantenimiento de la independencia es fundamental para
sentirse vital y jovial. Dependiendo del entusiasmo con el que se enfrenta la vida,
nos encontraremos con viejos de treinta a\u241?os y con j\u243?venes de ochenta;
como dec\u237?an muchos adultos mayores en la investigaci\u243?n: solo se envejece
cuando se deja de so\u241?ar o cuando el cuerpo y la mente no permiten hacerlo m\
u225?s.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Es importante tambi\u233?n considerar el fen\u243?meno de la linealidad del tiempo
y c\u243?mo la vejez se ubica \u8211?err\u243?neamente, incluso de acuerdo a
nuestras creencias m\u225?s profundas\u8211? al final del camino, lo que nos llena
de miedos e inseguridades. Si tuvi\u233?ramos el presente y el pasado puestos en
nuestras cabezas adelante y no atr\u225?s, la experiencia de la vida estar\u237?a
enfocada en disfrutar de ella hoy y en ser permanentemente conscientes de nuestra
historia y de nuestros antepasados para aprender y agradecer lo vivido. En este
sentido, y con una situaci\u243?n econ\u243?mica m\u225?s o menos resuelta, la
vejez debiera ser una etapa de consolidaci\u243?n de las metas y de los afectos
conseguidos durante toda la vida anterior. Ser\u237?a un momento de agradecer y
apreciar los detalles, y de poner en valor lo espiritual por sobre lo material.\
par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 2}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
Descanso y ocio}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Desde que somos peque\u241?os nos ense\u241?an a producir, primero pidi\u233?ndonos
formaci\u243?n de h\u225?bitos, despu\u233?s buenas notas y buen comportamiento, y
luego que todo eso redunde en un buen trabajo que ojal\u225?, adem\u225?s, nos
guste. Esto estar\u237?a bien si paralelamente nos ense\u241?aran a disfrutar del
deber, pero nuestras culturas tienden a hacerle muy mala prensa y a entenderlo como
algo de lo cual hay que arrancar. Nos pasamos toda la vida anhelando descansar y
continuamente se oyen frases como \u171?gracias a Dios que es viernes\u187? o \
u171?con tu deber no m\u225?s cumples\u187?.\par\pard\plain\hyphpar}{
Mi generaci\u243?n es una generaci\u243?n hija del rigor, llena de culpas y que ha
aprendido muy de a poco a disfrutar sin preguntarse tantas cosas. Nosotros crecimos
sintiendo que despu\u233?s de lo bueno siempre ven\u237?a algo malo y, como les
contaba en {\i
Bienvenido dolor}, sintiendo que si nos re\u237?amos un martes, nos tocar\u237?a
llorar un viernes. Pasarlo bien era peligroso y, por lo tanto, de lo \u250?nico de
lo que no ten\u237?amos que sentirnos culpables era de producir y trabajar; con el
placer, claramente no pasaba lo mismo. Las consecuencias de nuestro mal testimonio
frente al deber han sido nefastas para las generaciones m\u225?s j\u243?venes que
siempre nos han visto cansados, quej\u225?ndonos y poco contentos con lo que
hacemos. De este modo se han ido casi al otro extremo, centrando su inter\u233?s
solo en lo que les produce beneficios y en el descanso, y no en el deber y en el
compromiso con lo que se hace.\par\pard\plain\hyphpar}{
De cualquier manera, en ambas generaciones se produce la contradicci\u243?n vital
entre planificar la vida pensando cu\u225?ndo se dejar\u225? de trabajar; pero al
mismo tiempo este mismo hecho genera inseguridad y miedo. Hay mucha gente que
incluso pudiendo retirarse para pasar algunos a\u241?os con cierta tranquilidad no
deja de trabajar por el vac\u237?o vital que eso le significa; no estar en plena
producci\u243?n, para muchos, es sin\u243?nimo literalmente de \u171?morirse en
vida\u187?.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es importante mencionar que la actividad humana, cualquiera que esta sea,
efectivamente rejuvenece el alma y da sentido a nuestra vida; lo clave parece ser
equilibrar el goce por lo que se hace y el disfrute de no hacer nada o de realizar
cosas que no sean necesariamente productivas.\par\pard\plain\hyphpar}{
En relaci\u243?n al miedo que nos produce salir de la din\u225?mica de la producci\
u243?n, he de decir que nuestro sistema econ\u243?mico se fundamenta precisamente
en el miedo a todo: miedo a tener miedo, a ser vulnerables, a que nos pase algo. De
esta manera, el mensaje que el sistema nos transmite es que si tenemos cosas nos
sentiremos m\u225?s seguros y confiados; hay que guardar y tener mucho apego a todo
lo material para as\u237? aplacar el miedo y estar mejor preparados para los
imprevistos que pudieran ocurrir. Entonces, aunque no nos guste, aunque queramos
arrancar, tenemos que trabajar y mucho, durante toda la vida, para adquirir esa
seguridad. El trabajo evidentemente es fundamental y le hace muy bien al alma, pero
debiera ser disfrutado y agradecido y no tan vilipendiado.\par\pard\plain\hyphpar}{
No les podr\u237?a contar la cantidad de personas \u8211?incluyendo a muchas muy
cercanas a m\u237?\u8211? que se han pasado toda la vida asegurando su vejez,
incluso en desmedro del desarrollo de sus afectos, y que llegan a la tercera y
cuarta edad medianamente asegurados, pero que ni con todo el oro del mundo podr\
u237?an solucionar algunos problemas. Tanto trabajo para asegurar la vejez y, al
final, la sabidur\u237?a de la vida golpea justo para lo que uno no est\u225?
preparado y no puede controlar. Esa parece ser la magia de la vida: su flujo es
incontrolable y, por ende, siempre nos va a hacer aprender aquellas cosas para las
que nunca nos preparamos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Como gran parte de nuestras inseguridades las cubre el trabajo y los apegos a las
cosas materiales, hay muchas personas que no toman vacaciones o que no se
desconectan cuando est\u225?n descansando. Reci\u233?n apareci\u243? un estudio que
evidenciaba que el 51% de los chilenos no puede evitar ver los mails durante
vacaciones y est\u225? conectado permanentemente durante su descanso. Estoy segura
de que el porcentaje es m\u225?s alto y que en los otros pa\u237?ses de Am\u233?
rica Latina este patr\u243?n se repite; pienso adem\u225?s que la raz\u243?n m\
u225?s profunda que nos lleva a esta conducta es el miedo que nos da pensar que
podemos ser mal evaluados por descansar. Suena horrible, pero en el fondo creo que
es as\u237?. Es cierto que otros pa\u237?ses del mundo hispano tienen la capacidad
de disfrutar m\u225?s y de hacerlo sin culpas; de acuerdo a la investigaci\u243?n
sobre la felicidad plasmada en {\i
Bienvenido dolor}, entre ellos se encuentran Argentina, Uruguay y Colombia, por
ejemplo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Entonces, en esta realidad en la que el trabajo, el tener y la actividad son sin\
u243?nimo de estar y sentirse vivos y donde el camino al \u233?xito se vive como
una carrera despiadada, \u191?c\u243?mo se vivencia el que nos digan a una
determinada edad que ya no podemos seguir trabajando, que lleg\u243? la hora de
jubilar y que el tiempo productivo ha cesado? Nadie nos pregunta si queremos, si
podemos, si estamos o no capacitados para entrar en un mundo desconocido,
subvalorado y atemorizante: el del descanso.\par\pard\plain\hyphpar}{
El descanso es una m\u225?s de las contradicciones de la vida\u8230? nos la pasamos
anhel\u225?ndolo y cuando puede aparecer o simplemente llega, no sabemos qu\u233?
hacer con \u233?l. Caemos en excesos para sentir que lo estamos disfrutando y nos
ponemos, por ejemplo, a comer o tomar m\u225?s de lo normal; en resumidas cuentas,
para poder gozar de ese tiempo libre sentimos que tiene que haber muchos est\u237?
mulos externos. El disfrutar desde la quietud y con pocos est\u237?mulos est\u225?
adquiriendo cada vez m\u225?s fuerza en una poblaci\u243?n que a todas luces
necesita entender el descanso y el ocio como una invitaci\u243?n al silencio y la
b\u250?squeda de paz interior. Esta es una idea que, afortunadamente, se ha ido
potenciando seg\u250?n van pasando los a\u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u191?Qu\u233? es descansar?, \u191?qu\u233? se hace cuando no hay nada que hacer?
Estas son preguntas clave en un mundo que muchas veces tiende a definir el descanso
como \u171?no hacer nada\u187?, y cuando se supone que son muchos los a\u241?os \
u171?sin hacer nada\u187?, la angustia nos inunda de inmediato. Pareciera que solo
se hace algo cuando eso es remunerado y, si no es as\u237?, la sanci\u243?n de no
hacer nada se siente por muchos y muy profundamente.\par\pard\plain\hyphpar}{
El descanso tiene que ver con repetir casi las mismas preguntas que uno se hizo en
el colegio antes de comenzar cualquier estudio de orden superior. El descanso en la
edad adulta significa explorar en lo m\u225?s profundo de nuestro ser, pero con un
criterio de madurez y con la clara conciencia de que en esta etapa muchas veces el
no hacer nada es la fuente del m\u225?ximo placer. Implica entonces preguntarse qu\
u233? quiero hacer, qu\u233? dej\u233? de hacer en mi vida que ahora puedo retomar.
Implica tambi\u233?n si tengo que reformular mi mundo laboral al descubrir que
tengo que seguir trabajando para poder mantenerme a m\u237? y a los m\u237?os, pero
ojal\u225? desde el placer por lo que se hace y no solo desde las obligaciones
econ\u243?micas. Este es un desaf\u237?o de primer orden en nuestros pa\u237?ses,
donde existe tanta desigualdad y pobreza.\par\pard\plain\hyphpar}{
Una de las conclusiones quiz\u225? m\u225?s importantes de la investigaci\u243?n y
que se repiti\u243? en varios pa\u237?ses es que nos cuesta descansar, que no
sabemos hacerlo y que hoy se hace incluso m\u225?s dif\u237?cil con la modernidad
que nos circunda. La tecnolog\u237?a \u8211?o el dios del siglo XXI, como la llam\
u233? en la investigaci\u243?n sobre la felicidad\u8211? en sus tres versiones
(como una sant\u237?sima trinidad): el televisor, el tel\u233?fono celular y el
computador, inund\u243? el espacio de descanso, convirti\u233?ndolo a su servicio y
haci\u233?ndonos asumir que, para la gran mayor\u237?a, descansar es sin\u243?nimo
de desplomarse en la cama y conectarse con un cuadrado que nos entretiene con
diversas im\u225?genes.\par\pard\plain\hyphpar}{
El descanso en ning\u250?n caso significa no hacer nada, sino, muy por el
contrario, hacer cosas distintas a las que se hacen com\u250?nmente. Cada persona
definir\u225? lo que para ella y en su mundo m\u225?s \u237?ntimo es descansar.
Sobre lo que parece haber consenso es que un buen relajo no es volverse loco
haciendo mil cosas ni tampoco no hacer nada y entregarse a la inmovilidad como un
mandato. Era divertido ver en la investigaci\u243?n a mucha gente plante\u225?ndose
frente a la instrucci\u243?n de \u171?tienes que descansar\u187? o \u171?descansa
ahora\u187?, ya que todos pensaban que luego de eso tendr\u237?an que volver a
producir. Al final la vivencia de esta carrera era que descansar se transformaba
parad\u243?jicamente en algo agotador.\par\pard\plain\hyphpar}{
El descanso es entonces una reformulaci\u243?n de las actividades y no la suspensi\
u243?n de las mismas, implica preguntarse, primero que nada, por los \u171?quiero\
u187? y, luego, hacerlos convivir arm\u243?nicamente con los \u171?debo\u187?. Si,
por otro lado, no se puede dejar de trabajar remuneradamente, creo que es
fundamental tener en la vida adulta espacios de descanso, hobbies y momentos de
esparcimiento que permitan renovar las energ\u237?as y ayudar al cuerpo y al alma a
recuperarse de esfuerzos acumulados por a\u241?os. Esto es a\u250?n m\u225?s
importante cuando el trabajo que realizamos no produce sentimientos de bienestar y
de placer.\par\pard\plain\hyphpar}{
As\u237? como hay que revalidar el descanso, tambi\u233?n es importante visualizar
el poder sanador que tiene en muchos espacios de la vida el no hacer nada. El estar
literalmente mirando el techo sin moverse, el observar contemplativamente la
naturaleza y nuestro mundo interno no solo es \u171?justo y necesario\u187?, sino
que es fundamental para el encuentro con nosotros mismos y para proyectar nuestras
vidas en funci\u243?n de alcanzar la mayor plenitud posible, entendiendo siempre
que ser feliz es una decisi\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
El ocio, por su parte, ese que tiene mala fama y que se asume como el padre de
todos los vicios, es, en un sentido positivo y bien llevado, una invitaci\u243?n a
un viaje hacia el mundo interior, al autoconocimiento y hacia un estado de armon\
u237?a muy parecido al resultado que se obtiene de la meditaci\u243?n. El ocio y el
descanso necesitan de un hermano, sin el cual no se podr\u225? llegar a la plenitud
de estos conceptos: el silencio. Este elemento del que hoy arrancamos con mucha
intensidad, porque nos hace conectarnos con nosotros mismos y hacernos preguntas
que, al responderlas, probablemente nos obligar\u237?a a hacer cambios, va
adquiriendo mayor presencia a medida que pasan los a\u241?os. Estoy segura de que
en no muy pocos a\u241?os habr\u225? que pagar por silencio, \u161?si ya uno
encuentra paquetes tur\u237?sticos que lo ofrecen casi en forma exclusiva!\par\
pard\plain\hyphpar}{
En la edad adulta no solo se tiende a buscar el silencio, sino que adem\u225?s este
pasa a ser parte fundamental de la salud mental y f\u237?sica de los adultos en la
modernidad. Por eso hay cada vez m\u225?s personas mayores que practican yoga, se
tratan con medicinas naturales y terapias alternativas y buscan todo tipo de
disciplinas espirituales que los conectan con el silencio, el ocio y el descanso
que, bien llevados, se han convertido en una eficiente f\u243?rmula de prolongar la
vida y de vivir esta \u250?ltima etapa en profundidad y en contacto con las cosas
importantes de la vida. Seg\u250?n los resultados arrojados por el estudio, estas
ser\u237?an los afectos primarios y secundarios (familia y amigos) y la b\u250?
squeda de la espiritualidad en cualquiera de sus formas.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es importante resignificar el descanso, el ocio y el silencio, as\u237? como es
importante entender que hay que volver a planificar la vida cuando la jubilaci\
u243?n nos saluda. Hay que saber definir nuevos sue\u241?os, nuevas metas y
objetivos en pos de los cuales movilizar toda nuestra energ\u237?a y nuestra
estructura ps\u237?quica a favor de este crecimiento. Al final descansar y aprender
a hacerlo es una se\u241?al fundamental de autocuidado y de sanaci\u243?n
interior.\par\pard\plain\hyphpar}{
Ser\u237?a incre\u237?ble que a partir de los treinta a\u241?os tuvi\u233?ramos
presente esta redefinici\u243?n del descanso y del ocio y pudi\u233?ramos
entenderla como una invitaci\u243?n que va m\u225?s all\u225? de la b\u250?squeda
de placer. La investigaci\u243?n mostr\u243? que la gente que a los treinta pens\
u243? y actu\u243? de acuerdo a esos planteamientos, pudo enfrentar la jubilaci\
u243?n o el continuar trabajando despu\u233?s de ella con mucho m\u225?s sentido,
alegr\u237?a y paz que los que no lo hicieron.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u191?Por qu\u233? no nos dedicamos por un minuto a pensar, independientemente de
la edad que tengamos, c\u243?mo definir\u237?amos descanso y ocio y cu\u225?nto lo
hemos podido disfrutar a lo largo de nuestras vidas? Resultar\u225? interesante
enfrentarnos a nuestros miedos y culpas en relaci\u243?n a estos temas. Sin duda, y
de acuerdo a lo observado en el estudio, la forma y el tipo de respuesta ante estas
interrogantes determina casi en forma radical c\u243?mo se enfrenta el cambio de la
vida productiva hacia la jubilaci\u243?n, sea esta el inicio del cese del trabajo
o, en la mayor\u237?a de los casos (un 77% seg\u250?n las estad\u237?sticas), un
punto de inflexi\u243?n para luego continuar trabajando.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es as\u237? entonces como el descanso y el ocio, en mi opini\u243?n y de acuerdo a
los testimonios recogidos, es necesario reeducarlos desde la ni\u241?ez. A los ni\
u241?os hay que ense\u241?arles a descansar de diversas maneras: proponi\u233?
ndoles hacer cosas diferentes a las cotidianas, inst\u225?ndolos a no hacer nada y
a disfrutar del ocio y del silencio para que aprendan a escucharse y a tomar
decisiones desde dentro de s\u237? y no buscando motores externos. Si esto se
potencia desde la ni\u241?ez, tendremos adolescentes y adultos capaces de valorar
el descanso como otra forma de productividad y una alternativa hermosa de
crecimiento personal. Desde este lugar no nos costar\u225? tanto cambiar de
actividad ni redefinir nuestros sue\u241?os cuando sea necesario hacerlo; es m\
u225?s, ser\u225? una ayuda para darle mejor uso al tiempo y reconectarnos con las
ganas de vivir fuera de la \u243?rbita de lo productivo.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Despu\u233?s de haber hecho esta revisi\u243?n y de haber planteado estas preguntas
que pueden no ser f\u225?ciles de responder, los invito a un momento de ocio y/o de
descanso bien vivido y disfrutado.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 3}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
El cuerpo habla}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 3}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
El cuerpo habla}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Los ciclos de la vida son curiosos\u8230? Si bien la vejez hoy est\u225? definida
por criterios sociales m\u225?s que por un n\u250?mero de a\u241?os, nadie podr\
u237?a negar que el cuerpo es un indicador de que la vida avanza; es m\u225?s,
incluso podr\u237?a decir que es el primero que nos ayuda a comentar socialmente
que algo nos est\u225? pasando.\par\pard\plain\hyphpar}{
Digo que los ciclos de la vida son curiosos porque en la adolescencia ocurre lo
mismo. Como bien sabemos, esta etapa se inicia con la pubertad y con los
consiguientes cambios sexuales secundarios en el cuerpo, siendo la menarqu\u237?a o
primera menstruaci\u243?n en las mujeres y la primera poluci\u243?n nocturna en los
hombres lo que dar\u237?a la se\u241?al de que un nuevo proceso o etapa psicol\
u243?gica se inicia. En el proceso del adulto mayor pasa algo parecido: se\u241?
ales como la menopausia, la andropausia, la aparici\u243?n de canas y arrugas, el
ir perdiendo gradualmente la vista, el dolor de rodillas o cualquier otra
articulaci\u243?n parecen indicar la llegada de una nueva etapa de la vida que, al
igual que la adolescencia, supone muchos desaf\u237?os y planteamientos nuevos
sobre las metas, sue\u241?os, vocaciones, etc. Me result\u243? maravilloso ver c\
u243?mo la gente que particip\u243? en la investigaci\u243?n relacionaba estas dos
etapas de manera tan directa y c\u243?mo desde el cuerpo ambas planteaban cada uno
de sus desaf\u237?os. Entre las muchas coincidencias, muchos mencionaban que en
ambas suceden cambios en el cuerpo que tienen amplia repercusi\u243?n social y que
son observados y evaluados por todo el mundo. En ambas hay un reto a partir de la
resignificaci\u243?n y el uso del tiempo, lo que requiere un replanteamiento de la
vocaci\u243?n y la importancia de preguntarse: \u191?qu\u233? quiero hacer
ahora?, \u191?para qu\u233? sirvo?, \u191?d\u243?nde est\u225?n mis sue\u241?os,
los cumplidos y los por realizar?\par\pard\plain\hyphpar}{
En el plano f\u237?sico y psicol\u243?gico, ambas etapas aluden a ciertos cambios
hormonales y de personalidad, y a la acentuaci\u243?n de ciertos rasgos de
personalidad; en ambas es muy relevante la aceptaci\u243?n corporal y est\u225?n
marcadas por una resignificaci\u243?n de la sexualidad que determina fuertemente
los ciclos y las vivencias. Otro punto mencionado es que ambas etapas se
caracterizan por una evaluaci\u243?n de la espiritualidad y una revisi\u243?n de
las creencias, unos en el inicio de la vida y otros en el proceso de finalizarla.
La muerte, por ejemplo, cobra gran relevancia en ambas fases.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es curioso c\u243?mo dos generaciones que parecen tan opuestas y que est\u225?n tan
llenas de prejuicios la una en relaci\u243?n a la otra, puedan tener tanto en com\
u250?n. De hecho, en la investigaci\u243?n era hermoso ver que cuando ambos grupos
se juntaban y compart\u237?an sus miedos e inquietudes, era cuando m\u225?s
conclusiones pod\u237?a extraer y m\u225?s agradecidos quedaban por la capacidad de
aprender del otro. Este puede ser un buen fundamento para potenciar las relaciones
entre los j\u243?venes y sus abuelos y para lograr una participaci\u243?n social
conjunta en la que los j\u243?venes aportan la pasi\u243?n y la intensidad,
rejuvenecen con sus nuevas experiencias y ense\u241?an a manejar la tecnolog\u237?
a, entre otras cosas, y los mayores transmiten paciencia, experiencia y sabidur\
u237?a que calman la ansiedad de la juventud y entregan disciplina, rigor y
esfuerzo para motivar a los chicos que reci\u233?n inician su camino.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Resulta maravilloso que todo esto surja desde los cambios corporales que nos van
ocurriendo a lo largo de la vida. Si bien se entiende que el cuerpo muchas veces no
est\u225? en directa sinton\u237?a con el alma \u8211?cosa que ocurre en ambas
etapas\u8211?, circula en el ambiente social, sin lugar a dudas, la premisa de que
el \u233?xito est\u225? asociado con la juventud y de que es en esta etapa cuando
ocurren las cosas buenas, no as\u237? durante la vejez, cuando los cambios
corporales se asocian solamente a la p\u233?rdida (de tonicidad, color, melanina,
col\u225?geno, movimiento, flexibilidad, etc.).\par\pard\plain\hyphpar}{
El cuerpo siempre es el primero en comunicar que algo est\u225? pasando y esto
definir\u237?a los desaf\u237?os mentales y emocionales que tenemos que enfrentar a
partir de estos signos. De esta manera, el qu\u233? hacemos con las canas y las
arrugas, para empezar, parece determinar en gran medida c\u243?mo se vivir\u225? el
proceso. La actitud frente a estas \u171?molestias\u187? \u8211?que no siempre son
dolores, pero que malamente las llamamos igual\u8211? tambi\u233?n determinar\u225?
la forma en que cada persona abordar\u225? los v\u237?nculos con sus seres m\u225?s
cercanos, particularmente con la pareja.\par\pard\plain\hyphpar}{
El cuerpo es un punto de partida y al mismo tiempo un punto de llegada, dependiendo
de c\u243?mo se vivan o asuman dichos cambios que incluso en nuestro inconsciente
son vistos como alteraciones; quiz\u225? si ley\u233?ramos estos cambios como
nuevos signos que nos invitan al crecimiento y no como una p\u233?rdida, el proceso
de la vejez nos resultar\u237?a bastante m\u225?s llevadero.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es importante considerar que se comienza a envejecer desde la gestaci\u243?n,
siendo este un proceso permanente que culmina en la etapa de la vejez, que es
cuando reci\u233?n se hace observable y medible. Este camino involucra todo el
ciclo vital y las personas lo van recorriendo de acuerdo a sus caracter\u237?sticas
y al medio en el cual les toca vivir y desarrollarse. Aun as\u237? \u8211?y debido
al aumento de la expectativa de vida\u8211?, la vejez se ha trasformado en la etapa
m\u225?s larga del ciclo vital y llegar\u225? \u8211?como hemos visto\u8211? a
concentrar la mayor parte de la poblaci\u243?n en muchos de nuestros pa\u237?ses en
pocos a\u241?os m\u225?s.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los cambios en el cuerpo de los que habl\u225?bamos, en general son interpretados a
partir de significados negativos, lo cual se debe a definiciones sociales muy r\
u237?gidas de lo que es un cuerpo bello y sano. Todos esos atributos virtuosos est\
u225?n asociados a la juventud, donde todav\u237?a no se le pone atenci\u243?n al
proceso de envejecimiento. Esta presi\u243?n, m\u225?s la mala asimilaci\u243?n
cognitiva y emocional de estos cambios, llevan a que vivamos la vejez en una
permanente contradicci\u243?n: por un lado, agradecemos esos sentimientos positivos
que implican la experiencia de permanecer activo y de dejar atr\u225?s las
obligaciones y los deberes, pero, por otro, nos inundan sentimientos negativos
centrados en los problemas de salud y el temor a depender de otros. Esto sin
considerar el enorme porcentaje de personas que tienen que meterse al bolsillo los
s\u237?ntomas corporales porque est\u225?n obligadas, de una u otra manera, a
continuar produciendo.\par\pard\plain\hyphpar}{
En geriatr\u237?a, para saber si una persona est\u225? envejeciendo bien, suelen
analizarse cuatro dimensiones: lo biom\u233?dico, que chequea las enfermedades y
antecedentes de riesgo; la parte mental, que rastrea problemas de \u225?nimo,
memoria y demencias posibles; la esfera social, que se fija d\u243?nde est\u225?
inserta la persona y los roles que juega en la sociedad, y, por \u250?ltimo, la m\
u225?s importante, la funcionalidad, que tiene relaci\u243?n con el grado de
autonom\u237?a e independencia que maneja esa persona. Es por esto que resulta
clave aumentar el tiempo en que se es independiente, ya que, como definimos
anteriormente, la vejez tend\u237?a a definirse como el momento en que esta, de una
u otra manera, se pierde.\par\pard\plain\hyphpar}{
Me parece necesario en este punto detenerme en la valoraci\u243?n que le damos al
cuerpo y en las contradicciones que todos los d\u237?as experimentamos con \u233?l.
Como occidentales \u8211?preocupados siempre de lo que est\u225? afuera de nosotros
y desde ah\u237? actuar hacia el mundo interno\u8211? somos personas que, al
parecer, no hemos aprendido a escuchar lo que el cuerpo nos dice diariamente. No
solo no escuchamos, sino que, por el contrario, a la menor se\u241?al inc\u243?moda
que nos llega corremos a buscar un medicamento o alguna soluci\u243?n externa que
r\u225?pidamente alivie o elimine esa informaci\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si esto lo hacemos con el cuerpo, con las se\u241?ales del alma es mucho peor\
u8230? Ignoramos cualquier pista del mundo afectivo que nos pueda hacer sospechar
que algo nos est\u225? pasando. Las angustias, las penas, los cansancios y tantos
otros indicadores son, por muchos, no escuchados y, en muchos casos, tapados con
trabajo, actividades, remedios y cualquier otro distractor que nos ayude a no
hacernos cargo de lo que nos est\u225? pasando. Un sencillo ejemplo que grafica muy
bien esta situaci\u243?n es aquel que citaba en mi libro {\i
No quiero crecer}: un ni\u241?o no puede decir con toda libertad que no ha
estudiado para la prueba de matem\u225?ticas por la pena que tiene al o\u237?r a
sus padres que se separar\u237?an. La autorizaci\u243?n para posponer la prueba
quedar\u225? a criterio de la humanidad del profesor y a que este no fuera v\u237?
ctima del gran mal que aqueja a Latinoam\u233?rica, la desconfianza. Pero si ese
ni\u241?o, en cambio, presenta un certificado m\u233?dico por una bronquitis
obstructiva nadie pondr\u225? en duda la enfermedad y es altamente probable que le
den una nueva fecha para dar la prueba.\par\pard\plain\hyphpar}{
De este modo vemos entonces c\u243?mo desde muy peque\u241?os nos vamos educando en
no escuchar las se\u241?ales del alma y de los afectos y en validarlas como
significativas y profundas; s\u237? le prestamos, en cambio, gran atenci\u243?n a
las enfermedades del cuerpo, recurriendo de forma inmediata a la medicina para que
las haga desaparecer. Escuchar al cuerpo significa preguntarse cu\u225?l es el
mensaje que ese dolor, esa molestia, o esa dificultad corporal me est\u225?
queriendo transmitir, y para eso se requiere cierto tiempo en el que podamos
escuchar ese dolor desde el coraz\u243?n y tolerarlo, sin tratar de erradicarlo de
inmediato.\par\pard\plain\hyphpar}{
Cuando veo con enorme tristeza que mi pa\u237?s tiene m\u225?s farmacias por metro
cuadrado que otros pa\u237?ses del mundo hispano y compruebo que Per\u250? se
acerca peligrosamente a las mismas cifras, me pregunto cu\u225?nto estamos
escuchando al cuerpo, cu\u225?nto estamos escuchando al alma para que pensemos en
el medicamento como la primera y m\u225?s r\u225?pida soluci\u243?n; desde ni\u241?
os debi\u233?ramos desarrollar recursos de sanaci\u243?n interior para aprender a
convivir con ciertas molestias.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es sobrecogedor o preocupante \u8211?al menos\u8211? ver lo llenos que est\u225?n
todos los establecimientos de salud en nuestros pa\u237?ses; tanto los privados
como los p\u250?blicos est\u225?n siempre a tope. \u191?Qu\u233? nos est\u225?
pasando?, \u191?estamos todos tan enfermos?, \u191?qu\u233? es lo que de verdad
est\u225? enfermo, nuestro cuerpo o nuestra alma? Hay una frase de un hombre sabio
que dice que si el alma llora y el cuerpo no lo escucha, entonces el cuerpo grita,
lo que se traduce en enfermedades.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u191?Se dan cuenta entonces de lo fundamental que resulta estar atentos a los
mensajes del alma? \u191?Qu\u233? pasar\u237?a si les ense\u241?\u225?ramos a
nuestros ni\u241?os a escuchar sus penas y sus alegr\u237?as, a transmitir sus
miedos y sus rabias cotidianamente y de forma adecuada? Les aseguro que no pocas
empresas m\u233?dicas quebrar\u237?an y mucho de lo que sostiene hoy a los
criterios m\u233?dicos tendr\u237?a que ser revisado.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si a este escenario de farmacias en cada cuadra y establecimientos m\u233?dicos
colapsados le sumamos lo espec\u237?fica y comercial que con el tiempo se ha vuelto
la industria, el panorama es desolador. Ese m\u233?dico de cabecera que conoc\u237?
a a toda la familia y que con solo tocar la frente del ni\u241?o sab\u237?a qu\
u233? temperatura ten\u237?a, est\u225? en profunda extinci\u243?n y ha sido
reemplazado por un nivel de especificidad casi rid\u237?culo; hoy en d\u237?a para
pr\u225?cticamente todo se necesitan miles de ex\u225?menes que, si bien pueden ser
maravillosos y muy \u250?tiles, relevaron al criterio y el cl\u225?sico ojo m\u233?
dico, y nos condenaron a un peligroso nivel de dependencia. Esto adquiere especial
relevancia con el paso de los a\u241?os, ya que a los setenta, por ejemplo,
cualquier examen que uno se haga \u8211?sobre todo dada la tecnolog\u237?a actual\
u8211?, algo va a encontrar, y, por lo tanto, se requerir\u225? de determinado
tratamiento. En la investigaci\u243?n, muchos comentaban del terror que genera ir a
un control m\u233?dico porque es muy posible no salir nunca m\u225?s de ese lugar.\
par\pard\plain\hyphpar}{
En ning\u250?n caso con esto quiero decir que no habr\u237?a que ir m\u225?s al m\
u233?dico y que debi\u233?ramos prescindir de los tratamientos; muy por el
contrario, creo que si la expectativa y la calidad de vida han aumentado se debe en
gran parte a los avances en esta \u225?rea. El llamado que estoy haciendo de
acuerdo a los resultados de la investigaci\u243?n es a que es muy necesario revisar
nuestro mundo interno y escuchar nuestras emociones. No puede ser que exista tanta
gente a la que le guste ir a los centros de salud y que se sienta segura mientras
m\u225?s ex\u225?menes se hace. No puede ser que hospitales, cl\u237?nicas y
consultorios est\u233?n llenos y con filas de gente esperando para ser atendida (y
esto sin considerar la ineficiencia y falta de humanidad que se encuentra en muchos
de estos lugares).\par\pard\plain\hyphpar}{
Sin duda hay mucho que hacer en salud, pero, por sobre todo, hay mucho que hacer
con la educaci\u243?n de variables emocionales y corporales que nos hacen
interpretar y valorar la informaci\u243?n que entrega el cuerpo de manera diferente
a como lo hacemos hoy. Parece ser un hecho que si no hemos escuchado al cuerpo y el
alma durante nuestra juventud y edad adulta, nuestra vejez nos pasar\u225? la
cuenta. Es aqu\u237? donde, por ejemplo, conductas como el enorme sedentarismo de
la poblaci\u243?n adquieren gran relevancia, ya que si no nos cuidamos comiendo
sano y haciendo ejercicio durante la juventud, las consecuencias cardiovasculares y
artr\u237?ticas durante la vejez ser\u225?n inevitables. El viejo que seremos ma\
u241?ana o que somos hoy depender\u225? o depende del joven y del adulto que fuimos
ayer.\par\pard\plain\hyphpar}{
El tema del ejercicio parece ser la clave m\u225?s importante para transitar por
esos a\u241?os con buen estado f\u237?sico y salud, con dinamismo, vitalidad y
lejos de los m\u233?dicos. Por lo mismo resulta dram\u225?tico que nos cueste tanto
ejercitarnos, aunque hay que reconocer que, en el \u250?ltimo tiempo, en casi todos
los pa\u237?ses se ha ido desarrollando esa conciencia. Si sabemos que nos har\
u225? bien, que con ello prevenimos un sinn\u250?mero de problemas, que nos
mantendr\u225? sanos y que adem\u225?s nos reportar\u225? beneficios est\u233?
ticos, entonces \u191?por qu\u233? no lo hacemos? La respuesta tiene muchas aristas
y una de ellas tiene que ver con la poca conciencia que tenemos del paso del tiempo
y de lo r\u225?pido que pasamos por ellos. Claramente no nos preparamos para la
vejez, estamos demasiado preocupados por las exigencias de la carrera de la
juventud y de la adultez para pensar que en alg\u250?n momento nuestro cuerpo
tendr\u225? que sostenernos. La prevenci\u243?n est\u225? focalizada
mayoritariamente en la generaci\u243?n de recursos y en ahorrar, y como para eso
hay que trabajar mucho, no queda entonces tiempo para preocuparse de la m\u225?
quina que genera esa producci\u243?n. Solo se toma conciencia de ella cuando esta
prende sus alarmas e informa que algo pasa. Siempre se ha dicho que el cuerpo no se
siente hasta que se enferma; yo no siento que tengo cabeza o espalda en forma
permanente, solo cuando me duele una u otra es cuando asumo que tengo que
preocuparme. Si esa ha sido mi actitud durante toda la vida, es mucho m\u225?s
probable que, llegada la vejez, tenga m\u225?s dificultad para asumir esos
problemas en un sentido positivo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otra de las causas de la poca conciencia que tenemos de la importancia del
ejercicio es el gran problema del siglo XXI: el debilitamiento de la fuerza de
voluntad. Este concepto que desaparece angustiosamente de nuestra realidad nos
lleva a considerar mejor todo aquello que es instant\u225?neo: es m\u225?s f\u225?
cil operarse que incorporar el ejercicio a nuestra rutina diaria, es m\u225?s r\
u225?pido medicarme con un ansiol\u237?tico o un antidepresivo que preguntarme qu\
u233? me pasa, es m\u225?s efectivo tomar adelgazantes que implementar un cambio
radical en nuestra alimentaci\u243?n. En fin, son muchos los ejemplos que reflejan
que este concepto est\u225? en crisis, y si lo est\u225?, todo lo que tiene que ver
con el autocuidado tambi\u233?n lo estar\u225?.\par\pard\plain\hyphpar}{
En realidad, la l\u243?gica es muy simple: si he comido mal durante toda la vida,
si nunca he hecho ejercicio, si tengo vicios como el alcohol y el cigarro, si no he
escuchado los mensajes que me dio mi cuerpo mientras era ni\u241?o, joven y adulto,
ni mucho menos le prest\u233? atenci\u243?n a lo que dec\u237?an mi alma y mis
afectos, entonces cuando llegue a ser adulto mayor, sin duda, todo me resultar\
u225? m\u225?s dif\u237?cil y doloroso. Mientras la juventud y la adultez solo se
entiendan desde la l\u243?gica de la m\u225?quina que genera recursos para asegurar
la vejez, todo se complicar\u225? cuando nos demos cuenta de que nuestro envase, la
estructura que nos sostiene, entra a rebelarse por el maltrato recibido.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Otro punto que no puedo dejar de mencionar en este cap\u237?tulo es algo que cada
vez resulta m\u225?s com\u250?n y que dice relaci\u243?n con la no aceptaci\u243?n
de los cambios naturales que, con los a\u241?os, el cuerpo empieza a experimentar.
Esta no aceptaci\u243?n puede generar mucha hostilidad en el mundo interno e
incluso dar origen a fuertes depresiones; generalmente tiene que ver con ser muy
vulnerable frente a las presiones sociales y con comprar al contado los c\u225?
nones de belleza imperantes hoy en d\u237?a. Estas presiones parecen evidentemente
ser m\u225?s exigentes con las mujeres que con los hombres, a los que se les sigue
queriendo con canas, calvos y con cierta ponchera o panza. Sin embargo, en la
investigaci\u243?n pude comprobar que esto poco a poco ha ido cambiando y que son
cada vez m\u225?s los hombres que entran en la carrera del gimnasio, las cirug\
u237?as y otros tratamientos que los hagan sentir que el tiempo no ha pasado.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Como ya hemos visto, las causas del boom de las cirug\u237?as se relacionan
directamente con la no aceptaci\u243?n del paso de los a\u241?os y lo que el cuerpo
est\u225? informando, as\u237? como con la sensaci\u243?n de que existe una
discordancia entre el cuerpo y el mundo interno; nos encontramos aqu\u237? con
personas que se sienten m\u225?s j\u243?venes de lo que se ven y desde ah\u237?
comienzan una carrera por intentar anular aquella evidente contradicci\u243?n.\par\
pard\plain\hyphpar}{
En el marco de la investigaci\u243?n, todos los adultos mayores coincidieron en
reconocer que se ven y se sienten mejor que sus antepasados a sus mismas edades y
tambi\u233?n estimaron que esto seguramente aumentar\u225? con el tiempo. Muchos de
ellos dicen sentirse estupendamente a los sesenta a\u241?os y lo mismo afirman
muchos que sobrepasan ese rango etario. Esta evaluaci\u243?n positiva se debi\u243?
casi en el cien por cien de los casos al mantenimiento de la actividad f\u237?sica
y a la sensaci\u243?n de sentirse \u250?tiles.\par\pard\plain\hyphpar}{
Hasta aqu\u237? todo parece ser ideal y muy sano. Hacerse un retoque para vernos m\
u225?s lindos y parecer m\u225?s joviales y descansadores, contando con los
recursos para ello, me parece \u243?ptimo y revitalizador. El problema est\u225? en
definir cu\u225?ndo se termina con este proceso, cu\u225?ndo salimos de esta din\
u225?mica y somos capaces de decir \u171?llego hasta aqu\u237?, porque si sigo, los
cambios que vengan me har\u225?n da\u241?o, me har\u225?n parecer algo que no soy\
u187?. Es tremendo ver a esos hombres y mujeres que dejaron de ser quienes fueron
para transformarse en caricaturas del ayer y a quienes me cuesta imaginar c\u243?mo
se reconocen al mirarse al espejo. Caras estiradas, bocas hechas de nuevo, pieles
da\u241?adas en manos y cuello que no pueden ocultar el paso de los a\u241?os. Es
triste ver c\u243?mo miles de personas se niegan a aceptar el paso del tiempo,
perdiendo toda dignidad en una carrera que tiene mucho de adicci\u243?n y, por lo
tanto, de enfermedad. Hoy en d\u237?a se agradece ver a adultos mayores aceptando
sus canas y/o arrugas con orgullo, asumiendo que cada una de ellas refleja y
sintetiza los a\u241?os y experiencias vividas.\par\pard\plain\hyphpar}{
Vivimos una \u233?poca presa de una obsesi\u243?n por la juventud, por el cuerpo;
tenemos poca madurez social para aceptar el paso del tiempo y para enfocarnos en
embellecer lo que tenemos; nos cuesta entender c\u243?mo salir de esta fijaci\u243?
n absurda y desproporcionada con parecer joven todo el tiempo.\par\pard\plain\
hyphpar}{
En el otro extremo se aprecia el abandono por el autocuidado, lo que ocurre sobre
todo en los niveles de menos recursos. Las frases m\u225?s mencionadas en la
investigaci\u243?n eran \u171?si ya estoy viejo para qu\u233? cuidarse tanto si uno
ya est\u225? en otra etapa\u187?; algunos que estaban en pareja afirmaban \u171?
pero si llevamos tanto tiempo, ya da lo mismo c\u243?mo est\u233?\u187?, mientras
que muchas solteras declaraban \u171?pero si estoy sola, nadie me ve, da lo mismo
si estoy gorda o qu\u233? ropa interior me pongo\u187?. Al reproducir estas frases
me acuerdo de los tantos rostros que me las repet\u237?an como si fueran de lo m\
u225?s normales; no existe la conciencia de cuidarse por un tema de autoestima y
menos de salud y prevenci\u243?n de la vejez. El abandono es total y solo se
considera alg\u250?n tipo de preocupaci\u243?n cuando se presenta alg\u250?n evento
que requiera de cierta aprobaci\u243?n social (matrimonios, bautizos, graduaci\
u243?n de un hijo, etc.), ah\u237? reci\u233?n aparece la conciencia del cuerpo.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Tengo que reconocer que entre ambos extremos mencionados hay un grupo cada vez
mayor que ha desarrollado conciencia de su cuerpo y del cuidado que este requiere.
Cada vez es m\u225?s frecuente ver gente de todas las edades haciendo ejercicio en
plazas p\u250?blicas, yendo al gimnasio y comiendo sano. Espero que la raz\u243?n
m\u225?s profunda de esos cambios tenga que ver con la salud y la prevenci\u243?n y
no solo con la apariencia, lo est\u233?tico y con llegar a estar dentro de los par\
u225?metros de belleza imperantes en nuestras sociedades. La tercera edad de hoy es
una generaci\u243?n de transici\u243?n entre los que no se preocuparon de cuidarse
y los que se est\u225?n subiendo al carro de la prevenci\u243?n.\par\pard\plain\
hyphpar}{
{\ql
El cuerpo habla, qu\u233? duda cabe, lo importante es entender que se requiere de
una conciencia social de que este \u171?envase\u187? necesita de un cuidado
constante, desde que somos ni\u241?os, con dedicaci\u243?n, cari\u241?o, una buena
alimentaci\u243?n y ejercicio permanente. Si tenemos el h\u225?bito de cuidarlo
llegaremos a nuestra vejez m\u225?s sanos y plenos, incluso en cuanto a belleza se
refiere, sin tener que caer en esas carreras absurdas y patol\u243?gicas que niegan
el paso del tiempo ni resignarnos en un abandono que es tan complicado y da\u241?
ino como lo anterior. Dicen que uno es lo que come y lo que hace con su cuerpo
durante toda la vida. Esto determinar\u225? todo nuestro proceso de
envejecimiento.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 4}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
Vejez y pareja (desaf\u237?os y privilegios)}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\
plain\hyphpar}{
Quiz\u225?s uno de los miedos m\u225?s comunes en todo ser humano sea llegar a la
vejez solo. Desde alg\u250?n lugar, a todos nos gustar\u237?a entrar a esta etapa
de la mano de alguien con quien recorrer lo bueno de esos a\u241?os y con quien
compartir los miedos y desaf\u237?os que van apareciendo con el flujo natural de la
vida. Los que han llegado o llegar\u225?n a ese momento con una sola pareja, sin
duda tienen muchas cosas a favor y algunas en contra. Por un lado, es evidente que
el haber caminado toda la vida con la misma persona se traduce en un conocimiento
mutuo y una confianza que si se suma a una relaci\u243?n basada en el amor, redunda
en un v\u237?nculo fuerte y en un grado de amistad fortalecedor necesario para
enfrentar los momentos dif\u237?ciles de la vejez. Esto asegura cierta complicidad
que, acompa\u241?ada del buen humor, sin duda podr\u225? hacer de esta una edad
provechosa y ayudar\u225? a la pareja a resolver y adaptarse de manera eficiente a
las dificultades o desaf\u237?os a los que les toque hacer frente.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Por el otro lado, dicen que aquellas caracter\u237?sticas que hacen que nos fijemos
en otro en alg\u250?n momento, esas que que atraen y conquistan, son las mismas que
terminamos odiando con el tiempo. Si, por ejemplo, me atra\u237?a \u233?l por su
sentido del humor, probablemente con los a\u241?os lo ir\u233? encontrando
superficial y alguien con quien no se puede nunca hablar en serio. Si era muy
protector y decidido y me hac\u237?a sentir segura y contenida, con el paso de los
a\u241?os podr\u237?a parecerme prepotente, dominante y machista. En el caso de las
mujeres es lo mismo: si me encant\u243? una mujer porque era libre e independiente,
despu\u233?s me puede preocupar que no se ocupe de su casa o de sus afectos
primarios.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es que as\u237? somos, complejos y maravillosos. No debemos adem\u225?s olvidar que
el paso del tiempo acent\u250?a todos los rasgos de personalidad, incluyendo lo
bueno y lo malo que todos llevamos dentro; entonces, si alguien de joven era
rabioso, es muy posible que de mayor se convierta en un viejo cascarrabias, lo que
requerir\u225? de m\u225?s paciencia, tolerancia y mucho sentido del humor para
manejarse en este nuevo escenario.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es importante tambi\u233?n mencionar la importancia del respeto por los gustos, que
seguramente ir\u225?n cambiando, el respeto por los tiempos y la aceptaci\u243?n de
una forma distinta de relacionarse afectivamente: muchos v\u237?nculos parecer\
u225?n transitorios, la gente viene y se va, y la pareja se ver\u225? enfrentada a
s\u237? misma quiz\u225? de manera m\u225?s frecuente. Es importante entonces
compartir y calibrar las cercan\u237?as y los silencios con los tiempos colectivos
y los cuidados que la pareja necesita.\par\pard\plain\hyphpar}{
Quiz\u225? por esto es que resultan preocupantes los c\u243?digos de relaci\u243?n
de la juventud, porque el concepto de lo desechable, de la poca paciencia basada en
un mala definici\u243?n de la autoestima, donde lo \u250?nico que pareciera
importar es lo que quiero yo y c\u243?mo se las arreglar\u225? el resto para
hacerme feliz, parece ser un transporte que solo me llevar\u225? a la soledad. Las
frases \u171?yo no quiero tener problemas\u187? o \u171?prefiero solo que mal
acompa\u241?ado\u187?, desde alg\u250?n lugar invitan a pensar que es el otro quien
tendr\u237?a que cambiar y no yo, y a creer que si no me dan lo que pido o de la
forma en lo que lo necesito, lo m\u225?s f\u225?cil es decir adi\u243?s.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Aqu\u237? un tema importante parece ser en qu\u233? se invierte en la vida. Como
ve\u237?amos en cap\u237?tulos anteriores, estamos entrenados para invertir en
cosas materiales; la seguridad econ\u243?mica nos ayudar\u225?, sin lugar a dudas,
a enfrentar de buena forma el paso de los a\u241?os y as\u237? reducir los miedos
que este mismo proceso genera. De hecho, cada vez se escucha m\u225?s el discurso
de que si uno tiene dinero resolver\u225? de manera eficiente todos los problemas,
asumiendo impl\u237?citamente que lo afectivo es secundario.\par\pard\plain\
hyphpar}{
En la vereda del frente de los que llegaron al final de su vida con una pareja \
u250?nica, est\u225?n los valientes que decidieron romper una relaci\u243?n t\u243?
xica en beneficio de su salud mental y comenzar de nuevo. Aquellos que lograron
darse cuenta de que estaban en una relaci\u243?n deformada, sin amor y con vicios
irrecuperables, se pegaron literalmente el salto por la independencia, con la
esperanza de que esa soledad abriera sus puertas a un futuro amor que lograra
consolidar una vejez acompa\u241?ada, pero con alguien con quien la construcci\
u243?n de la pareja fuera lo suficientemente sana como para enfrentar esa etapa.
Esta nueva pareja a lo mejor no se conocer\u225? tanto ni tendr\u225? una
experiencia de vida en com\u250?n, pero dada la experiencia aprendida de la o las
anteriores relaciones pondr\u225?n todo de su parte para disfrutar de lo bueno y
aprender de lo malo. Adem\u225?s, las parejas consolidadas a mediana edad ya
debieran visualizar, incluso en la decisi\u243?n de estar juntos, la posibilidad y,
por qu\u233? no decirlo, el anhelo de compartir la vejez con todo lo que ella
traiga.\par\pard\plain\hyphpar}{
Existen situaciones cotidianas que llegada la jubilaci\u243?n es importante
conversar y revisar. El manejo de los tiempos, por ejemplo, parece ser clave en la
armonizaci\u243?n de la pareja. Cu\u225?nto se respetan los tiempos personales, el
hacer cosas solos y en qu\u233? medida son capaces de dise\u241?ar tiempos
compartidos en forma entretenida podr\u225? determinar el estado final de gozo
diario de cada uno de los integrantes de la pareja. Esto otra vez depender\u225? de
la historia de esa pareja y de c\u243?mo han ido resolviendo estos temas a lo largo
de la vida, porque si no lo han sabido hacer a los treinta o a los cuarenta, dif\
u237?cilmente se podr\u225? hacer a los cincuenta, sesenta y dem\u225?s. Otra vez
aparece el concepto de prepararse a lo largo de la vida para tener una buena
vejez.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es importante mencionar que esa pareja \u8211?sea esta la de toda la vida, una
reciclada o la que se haya formado despu\u233?s de algunas otras experiencias\
u8211? ya entrada en la vejez se ver\u225? enfrentada al desaf\u237?o de la
soledad, porque los hijos \u8211?ya sean de los dos o de uno de ellos\u8211? se
habr\u225?n ido de la casa para hacer su propia vida. Solo quiero resaltar c\u243?
mo puede esto afectar a la pareja, porque de la familia en general hablar\u233? en
otro cap\u237?tulo, y en este sentido, esta nueva situaci\u243?n obligar\u225? a
estos dos seres a ver el rostro del otro que hace tiempo probablemente no ve\u237?
an y les dar\u225? la oportunidad de volver a conocerse, volver a gustarse y, ojal\
u225?, volver a ser novios y esta vez para siempre. En cualquier caso, este puede
ser un momento duro\u8230? si nunca cuidaron los afectos, si estuvieron muy
preocupados del resto y no entendieron que lo principal y el motor de todo eran
ellos dos, el volver a encontrarse con la pareja frente a frente luego de tanto
tiempo puede generar m\u225?s de un roce o dificultad. Esto es muy frecuente de
encontrar entre aquellas personas educadas solo para cuidar los trabajos y no los
amores. A todos nos han ense\u241?ado a cuidar los trabajos porque es de p\u250?
blico conocimiento que los podemos perder si no lo hacemos, pero en ning\u250?n
momento se nos ha dicho que la empresa que se est\u225? yendo a quiebra en Am\u233?
rica Latina es la familia y, m\u225?s espec\u237?ficamente, la pareja.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Un d\u237?a conversando con el gerente general de una compa\u241?\u237?a muy
importante y exitosa en el mundo hispano, me contaba con angustia que ten\u237?a
serios problemas de pareja y pensaba que al final terminar\u237?a separ\u225?ndose.
El hombre no entend\u237?a por qu\u233? pasaba esto si \u233?l quer\u237?a mucho a
su mujer. Le pregunt\u233? entonces cu\u225?nto tiempo le dedicaba diariamente a su
empresa para que pudiera estar dentro de esos tan altos lugares de reconocimiento y
\u233?l me responde sin movilizarse mucho y hasta con cierto orgullo que entre
nueve y diez horas diarias y que los fines de semana, por las noches, la vigilaba
por la computadora. Cuando le pregunt\u233? cu\u225?nto tiempo diario le estaba
dedicando a su mujer para llegar a la relaci\u243?n de pareja que hoy ten\u237?a,
con los ojos llenos de l\u225?grimas reconoci\u243? que con suerte una hora diaria
y alguna comida de repente los fines de semana. \u201?l lo entendi\u243? r\u225?
pido, entendi\u243? que no pod\u237?a tener los mismos resultados de su empresa en
su pareja si no le dedicaba tiempo concreto, y que si quer\u237?a mantener su
matrimonio ten\u237?a que generar un cambio desde ah\u237?.\par\pard\plain\hyphpar}
{
{\ql
Por eso insisto en que la gran decisi\u243?n de la vida es invertir no solo en la
productividad laboral, sino tambi\u233?n en los afectos. Lo que parece ser clave es
que hay que hacerlo conscientemente, entendiendo el amor como una decisi\u243?n.
Siempre me he preguntado por qu\u233? si la mayor\u237?a de las empresas analiza
por lo menos una vez al a\u241?o \u8211?y a veces m\u225?s\u8211? los resultados,
las necesidades y los costos, no puede hacer lo mismo una pareja y una familia para
ver cu\u225?les son los objetivos o sue\u241?os de sus integrantes y hacer planes
para la felicidad de todos. Creo que no se hace simplemente porque dar\u237?a verg\
u252?enza contarlo. En este contexto, el amor parece que solo se vive, no hay que
conversarlo ni mucho menos planificarlo, porque a la vista de todos perder\u237?a
la magia. Gran error si queremos disfrutar de la vida en plenitud y llegar a la
vejez acompa\u241?ados no solo de parejas sanas, sino tambi\u233?n de otros afectos
que hayamos sido capaces de cultivar a lo largo de la vida.\par\pard\plain\
hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Estos desaf\u237?os conjuntos de los que hemos venido hablando implican tambi\u233?
n desaf\u237?os individuales para lo femenino y masculino, para hombres y mujeres
tanto hetero como homosexuales. Vamos primero a detallar los retos que trae para
los hombres el paso del tiempo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Unos de los motores de la identidad masculina a lo largo de la vida son el trabajo
y la sexualidad; culturalmente hemos enfatizado en ambos aspectos para considerar a
determinado hombre un var\u243?n de tomo y lomo. Con el paso de los a\u241?os,
ambos aspectos necesitar\u225?n una reevaluaci\u243?n y un cambio de giro. Al
momento de jubilar, el sentido de lo que es el trabajo cambia radicalmente y si no
se reformula puede producir una crisis fuerte y dif\u237?cil de resolver. Aqu\u237?
adquiere sentido la redefinici\u243?n del descanso y c\u243?mo el realizar
actividades no remuneradas tambi\u233?n puede llenar el alma y el no hacer nada
incluso puede generar placer. Si ese hombre despu\u233?s de la jubilaci\u243?n
necesita seguir trabajando, tendr\u225? que armonizar dentro de s\u237? mismo la
contradicci\u243?n entre querer descansar \u8211?y necesitar seguramente hacerlo\
u8211? y no poder ponerlo en pr\u225?ctica por una obligaci\u243?n econ\u243?mica.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Respecto a la sexualidad, el mandato del rendimiento muchas veces sobrepasa al
placer y al cuidado del otro en el marco de un proceso que va m\u225?s all\u225? de
la penetraci\u243?n. Cuando lo masculino se basa en la penetraci\u243?n y el
rendimiento sexual, la carga puede ser muy pesada para los hombres con el paso del
tiempo. Las consecuencias de esto pueden ser la adicci\u243?n a la conquista
permanente para probarse a s\u237? mismos que pueden lograrlo \u8211?llegando a
arriesgar relaciones estables\u8211? o incluso una depresi\u243?n silenciosa que
conduce a un c\u237?rculo de aislamiento y soledad que, a su vez, llevar\u225? a su
mujer a sentirse igualmente sola, abandonada y, sobre todo, no necesitada por \
u233?l, que es lo peor que le puede pasar a una mujer.\par\pard\plain\hyphpar}{
Convengamos que para los hombres, el mandato sexual es muy fuerte y debe ser
agotador cuando se siente como un imperativo. Tener una erecci\u243?n y mantenerla
durante el mayor tiempo posible es una presi\u243?n social e interna muy dif\u237?
cil de manejar si es que no existe una buena comunicaci\u243?n con la pareja que
logre llevar la sexualidad a otras dimensiones. De hecho, esta era una de las
mayores preocupaciones de muchos de los hombres que participaron en la investigaci\
u243?n y aqu\u237? se concentraban casi todos sus miedos, independientemente de sus
edades. No por nada el mayor consumo de Viagra se da en j\u243?venes entre los
treinta y los cuarenta a\u241?os. La presi\u243?n por probar su potencia al primer
encuentro sexual es tan alta que para no fallar toman medicamentos sin confiar en
ellos o en la din\u225?mica de la relaci\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
Dice la gente sabia que cuando un hombre se logra liberar internamente de la presi\
u243?n y del mandato de ser un gran macho erector, es cuando mejor amante es. Esto
porque llega a valorar tanto el proceso que el uso del pene pasa a ser un detalle
dentro del contexto del disfrute de todo el cuerpo. De esta manera ser\u225?
posible recuperar y reconocer el valor de la palabra y las caricias como
instrumentos de seducci\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por eso es tan importante que un hombre no ubique el centro de su identidad
solamente en el trabajo y la sexualidad, sino que entienda que la admiraci\u243?n y
el reconocimiento, esos elementos externos que tanto necesita conseguir, los
obtendr\u225? por otros caminos que van m\u225?s por el cuidado de lo emocional;
solo de esta manera podr\u225? desapegarse de los mandatos y empezar a disfrutar
desde otro lugar.\par\pard\plain\hyphpar}{
La estructura masculina funciona en forma natural en base a objetivos y, por lo
tanto, los hombres suelen sentirse satisfechos con la llegada de las cosas, el
camino en general no les interesa mucho. La gran tarea que tendr\u225?n entonces en
la vida ser\u225? retener, cuidar lo que tienen, para que el paso de los a\u241?os
no se les haga muy dif\u237?cil. Un primer paso en esta direcci\u243?n ser\u225?
aprender a decir lo que sienten, sobre todo a sus seres m\u225?s queridos. Tendr\
u225?n tambi\u233?n que entrenarse en visualizar los detalles y los procesos
afectivos, y no \u250?nicamente las metas. No solo es importante haber llegado a
tener una casa, es indispensable para su mujer que ese hombre est\u233?
cotidianamente ah\u237?, asumiendo y disfrutando cada uno de sus derechos y
obligaciones. Un hombre que no haya aprendido estas cosas corre el alto riesgo de
quedarse solo en la vejez (quiz\u225?s es por esto que en las calles siempre hay m\
u225?s mendigos hombres que mujeres, estas casi no existen).\par\pard\plain\
hyphpar}{
En resumidas cuentas, es muy probable que el hombre que nunca aprendi\u243? a
retener, cuando se vea enfrentado a momentos de vulnerabilidad, es decir, cuando
est\u233? cesante, enfermo, pobre o viejo, no tenga a nadie a su alrededor, porque
no supo cuidar su entorno afectivo al estar solo preocupado de sus metas. Como
plante\u233? en mi libro {\i
Viva la diferencia}, los hombres son eminentemente \u171?soltadores\u187?, por lo
que tienen mala memoria emocional, hablan menos y pueden dar vuelta p\u225?ginas de
la vida con mucha rapidez. Bajo este mismo principio se pueden haber olvidado de su
mujer, de sus hijos, de pagar una pensi\u243?n de alimentos, etc. Mi consejo es que
tengan cuidado con esto, porque todas estas decisiones pasar\u225?n la cuenta
llegada la vejez, con todo el riesgo de ser sancionados, mal evaluados y de
quedarse muy solos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por otra parte, los hombres que hayan aprendido a retener y a cuidar los procesos
llegar\u225?n a la vejez llenos de afectos y rodeados de gente que los sabr\u225?
contener en las dificultades. Si este aprendizaje fue incorporado, ocurrir\u225?
tambi\u233?n que esa predisposici\u243?n natural de los hombres para enojarse \
u8211?aquella que reforzaba su masculinidad\u8211? se convertir\u225? en una nueva
facilidad para entristecerse. Es por esto que es muy frecuente ver a abuelos llorar
y emocionarse f\u225?cilmente a medida que pasan los a\u241?os, mientras que las
mujeres sufren el proceso inverso. Nosotras hemos sido educadas para entristecernos
y nos aprendemos a enojar con los a\u241?os. Es debido a esto que los abuelos
tengan cierto dejo de dulzura y algunas abuelas sean vistas como m\u225?s mal genio
o de mal car\u225?cter.\par\pard\plain\hyphpar}{
Uno de los aspectos m\u225?s positivos de la estructura masculina y del cual la
femenina debiera aprender, es la enorme capacidad que tiene de juego, de gozar con
lo simple y el anclaje en el presente, lo que les ayuda enormemente a complicarse
menos la vida y a aplicar sentido del humor y del disfrute frente a cualquier
circunstancia. Esto es un factor de salud mental que en los pa\u237?ses con mayor
dificultad de sonrisa \u8211?como el m\u237?o\u8211? puede ser interpretado como un
signo de inmadurez, y una herramienta que puede ayudar mucho a resolver situaciones
dif\u237?ciles.\par\pard\plain\hyphpar}{
Uno de los elementos que generan mayor infelicidad entre los hombres es no poder
encontrarle soluci\u243?n a las cosas, no poder controlarlas y no cumplir las metas
que se han propuesto. Es por esto que, en general, los hombres tienen tan mala
predisposici\u243?n y actitud frente a la enfermedades y a todo lo que se relacione
con ellas: hospitales, m\u233?dicos, remedios, inyecciones, etc., sean ellos los
que lo viven o sus m\u225?s cercanos. Este es un escenario que les da rabia y
frente al que se sienten impotentes; se enojan con una por estar enferma como si
fu\u233?ramos culpables de ello. Lo mismo les pasa cuando tenemos pena, frente a lo
cual tienden a plantearnos soluciones, sintiendo genuinamente que as\u237? ayudar\
u225?n a que la tristeza se pase, produciendo con esto el efecto contrario, porque
de esta manera nosotras no nos sentimos contenidas y acogidas.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Un cl\u225?sico ejemplo expuesto por una mujer durante la investigaci\u243?n es que
ella lleg\u243? muy triste a la casa y \u233?l, al verle la cara (por lo visuales
que son los hombres), le pregunt\u243? qu\u233? le hab\u237?a pasado. Ella le cont\
u243? a medias que hab\u237?a discutido con su mam\u225? y que eso la ten\u237?a
apenada. Para intentar ayudarla, \u233?l aplica la t\u233?cnica masculina de dar
soluciones y le dice: \u171?Gordita, t\u250? sabes c\u243?mo es tu mam\u225?, no
tienes que hacerle caso\u187?. Esta frase gatilla un nuevo sentimiento en ella: al
sentir que su mam\u225? est\u225? siendo criticada, instintivamente salta a
defenderla, y eso lleva a una tremenda discusi\u243?n que se centra en la madre y
no en la pena que era lo importante. Lo que esa mujer en el fondo necesitaba era un
abrazo, un vaso de jugo, comida en la cama, un ba\u241?o de inmersi\u243?n o
cualquier cosa que la hiciera sentir que el marido la entend\u237?a desde los
afectos y no solo desde lo racional. Lo mismo pasa con el llanto femenino: a los
hombres les cuesta simplemente mimarnos sin decir mucho y les tiende a dar rabia
vernos as\u237?. Se sienten impotentes e in\u250?tiles, y en vez de ir y
abrazarnos, que es lo que necesitamos, se alejan y nos dejan solas, como quiz\u225?
les gustar\u237?a a ellos que lo hici\u233?ramos nosotras con ellos. Pero, claro,
hay aqu\u237? una contradicci\u243?n porque cuando los hombres se sienten
vulnerables, suelen ponerse muy mimosos y con una actitud casi infantil marcada
muchas veces por la exageraci\u243?n, la baja tolerancia al dolor y el no muy buen
humor producto de la rabia y el miedo que les da sentirse as\u237?.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es muy importante entender algo que hemos ido descubriendo en mi Fundaci\u243?n C\
u225?ncerVida, y es que muchas veces en la vida cuando el cuerpo se enferma, el
alma sigue sana y no tiene ninguna alteraci\u243?n; esta est\u225? sana para re\
u237?r, para amar, para dar lo mejor de s\u237?, independiente de lo que le pase al
cuerpo. Esto apunta a entender que aun en un estado complicado, como puede ser
cualquier enfermedad, existe un espacio de libertad que est\u225? determinado
solamente por la actitud, y esto es algo que le cuesta mucho m\u225?s entender y
aplicar a los hombres que a las mujeres, por las razones que anteriormente di.\par\
pard\plain\hyphpar}{
En resumen, para que un hombre no se resista a envejecer tiene que haber trabajado
los paradigmas de su identidad: el trabajo y la sexualidad. Para haber hecho eso
tiene que entender el valor de la comunicaci\u243?n verbal y no verbal, tiene que
aprender a expresar sus sentimientos, sobre todo con los que m\u225?s ama. Tiene
que haber aprehendido el valor de los procesos y los detalles habiendo disfrutado
el logro de algunos de sus objetivos de vida, y, finalmente, tiene que salirse del
mandato de la potencia y el rendimiento sexual. Debe tambi\u233?n asumirse
vulnerable y dispuesto a pedir ayuda aceptando tanto su vulnerabilidad como la de
los dem\u225?s, especialmente de los m\u225?s cercanos. Debe tomar contacto con su
capacidad de jugar y estar anclado en el presente, e intentar transmit\u237?rsela
al resto. Debe hacer el esfuerzo de contener sin pensar que todo se trata de dar
soluciones.\par\pard\plain\hyphpar}{
El caso de las mujeres es distinto; nosotras estamos dise\u241?adas desde lo biol\
u243?gico para retener, y esto, a medida que pasan los a\u241?os, se va haciendo m\
u225?s pat\u233?tico y evidente. La retenci\u243?n de l\u237?quidos aumenta y todo
el metabolismo camina a paso de tortuga, indic\u225?ndonos que algo hay que hacer
para acelerarlo. Es en este punto cuando uno descubre que el ejercicio y mucha agua
son elementos que se incorporan a nuestra vida para no irse nunca m\u225?s y cuando
nos hacemos conscientes de que si los hubi\u233?ramos integrado siendo j\u243?
venes, la llegada a este momento hubiera sido muy distinta y mucho m\u225?s f\u225?
cil. La conducta retentiva \u8211?tal como aparece en la investigaci\u243?n
plasmada en el {\i
Viva la diferencia}\u8211? trasciende lo f\u237?sico y es por esto que retenemos
recuerdos y somos preguntonas, insistentes y reiterativas. Por lo tanto, es clave
aprender a soltar, ese es el gran aprendizaje que debemos incorporar las mujeres
durante la vida. Dejar de hacer lo que nos hace mal y quedarnos con lo que nos hace
bien parece ser clave para poder disfrutar el paso de los a\u241?os y que no nos
transformemos en se\u241?oras quejumbrosas y v\u237?ctimas de lo que nos ha tocado
vivir.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otro de los grandes aprendizajes que deben incorporar las mujeres durante la vida y
que es producto de aquello que anhelamos en nuestro mundo emocional, es entender
que a nosotras nos tienen que querer por lo que somos y no por lo que hacemos; en
otras palabras, debemos evitar necesitar sentirnos necesarias. Cuando una mujer
construye su identidad en base a lo que hace, va por muy mal camino, ya que no
podr\u225? dejar de hacer nada, incluso aquellas cosas que no le gustan, porque se
muere del terror de ser mal evaluada y, por ende, dejada de querer por esa
evaluaci\u243?n. Es com\u250?n ver a mujeres que prefieren hacer aquellas cosas que
odian, quejarse la vida entera y no dejar de hacerlas para no recibir esa evaluaci\
u243?n; muchas veces esta actitud se sustenta en el miedo a que los hombres se
acostumbren a hacer las cosas solos y ya no la necesiten para nada. Si la mujer
est\u225? centrada en lo que es, podr\u225? soltar sin culpa, hacer las cosas sin
quejarse \u8211?porque desde alg\u250?n lugar las eligi\u243?\u8211? y ver el paso
de los a\u241?os como una liberaci\u243?n para conectarse con lo que le gusta y lo
que siempre ha querido y antes no pod\u237?a debido a sus responsabilidades y a su
necesidad de sentirse necesaria.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es por esto que el nido vac\u237?o les afecta tanto a muchas mujeres, porque sin
los hijos en la casa se quedan con la sensaci\u243?n de estar cesantes; el trabajo
de cuidar a otros se les acab\u243? y no saben qu\u233? hacer con su tiempo extra.
De esta manera comprobamos que a aquellas mujeres que han desarrollado proyectos
personales a lo largo de su vida no les afecta por igual la partida de los hijos;
seguramente en el camino aprendieron a soltar y a disfrutar del presente.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Si bien las mujeres juegan menos y suelen enrabiarse m\u225?s con el paso de los a\
u241?os \u8211?es como si fueran perdiendo la dulzura\u8211?, tambi\u233?n es
cierto que eso lo pueden cambiar si han trabajado su mundo interior y valorado los
procesos y detalles, que es la gran fortaleza femenina. Es por eso que casi en el
cien por cien de los casos la vejez femenina es una vejez acompa\u241?ada, con
muchas o pocas personas, pero importantes para ella. Sus desaf\u237?os entonces
ser\u225?n aprender a pedir ayuda cuando la necesiten, decir que no cuando no
quieran o no puedan hacer algo y, sobre todo, dejar de echarle la culpa al mundo
entero de lo que les pasa, haci\u233?ndose cargo y siendo protagonistas de su vida
y no v\u237?ctimas de la misma.\par\pard\plain\hyphpar}{
En t\u233?rminos sociales y afectivos necesitan ser escuchadas y poder mostrarse
vulnerables; de este modo surge la importancia de los grupos que son un buen
lugar \u8211?sobre todo si no tienen pareja\u8211? para socializar y recuperar esa
capacidad de juego a la que alud\u237?amos, siempre y cuando esos grupos no se
conviertan en instancias para hablar de enfermedades, m\u233?dicos y de todos los
seres conocidos que han muerto o est\u225?n enfermos.\par\pard\plain\hyphpar}{
En relaci\u243?n a la sexualidad, si bien esta no constituye nuestra identidad como
en el caso de los hombres, no es menos cierto que debemos hacernos cargo de ella
desde el placer y no como una carga, que es como muchas mujeres lo viven. Como
afirm\u233? en mi libro {\i
Lecciones de seducci\u243?n}, las mujeres a lo largo de la vida necesitamos sacar a
\u171?la prostituta\u187? que llevamos dentro para amigarla con la mujer
responsable, trabajadora y productiva que sacamos a la calle todos los d\u237?as;
solo de esta manera podremos entender el paso de los a\u241?os sin maximizar el
tema del cuerpo como \u250?nica fuente de erotismo y entenderemos que la conducta
de juego basada en el encanto es mucho m\u225?s poderosa como arma de seducci\u243?
n que unos pechos parados y un cuerpo sin nada de grasa. Por lo dem\u225?s, no
debemos nunca olvidar que lo que las mujeres consideramos atractivo y que juramos
que lo es tambi\u233?n para los hombres, no siempre es as\u237?; ellos opinan muy
distinto. En la investigaci\u243?n surgieron muchos casos de hombres que contaban
que hab\u237?an salido de viaje y que, en el intertanto, sus mujeres se hab\u237?an
operado la cara. La sensaci\u243?n de rechazo que ellas percibieron en sus maridos
al volver fue muy dif\u237?cil de sanar; literalmente lo que ellos sent\u237?an era
que estas eran otras mujeres y que ellos amaban a las anteriores.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es importante mencionar que uno de los aspectos que las mujeres tenemos que
trabajar durante la vida, para asumir el paso de los a\u241?os con alegr\u237?a y
agradecimiento, es la disminuci\u243?n de la queja, no solo porque a nosotras
mismas nos hace mal mostrarnos siempre como insatisfechas, sino porque en el fondo
la queja es simplemente un mal h\u225?bito que, cuando no se supera, deja en los
dem\u225?s una sensaci\u243?n de amargura y de poca realizaci\u243?n. Es por esto
que es fundamental entender que la mayor causa de infelicidad femenina es el mal
manejo de los tiempos personales y el intentar parecer felices sin hacerse cargo de
nada. Ambas cosas generan mucha ansiedad, que es lo que tiende a explicar conductas
femeninas t\u237?picamente ansiosas, como los problemas con la alimentaci\u243?n,
al alcohol o comerse las u\u241?as, entre otras.\par\pard\plain\hyphpar}{
Una forma de reparar esto es dise\u241?ar tiempos personales para nosotras, hacer
cosas con las manos para reducir la ansiedad y hacernos cargo de nuestras historias
para disfrutar de la vida plenamente. Esto se refuerza cuando se valora lo que se
tiene por sobre lo que nos falta y se supera la costumbre de la queja. Quiz\u225?s
es por esto que de acuerdo a muchos estudios las mujeres dicen estar menos
satisfechas con sus vidas en un porcentaje cercano al 53% y los hombres, por el
contrario, en un porcentaje del 63% afirman que eval\u250?an positivamente sus
experiencias de vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Si bien en Chile el 57,5% de los adultos mayores vive en pareja o tiene una pareja
puertas afuera, es importante proyectar c\u243?mo ser\u225?n los viejos del futuro
dada la falta de estructura de pareja que impera hoy y que abre mucho la
posibilidad de enfrentar esta edad sin pareja ni hijos, lo cual configura un
escenario absolutamente distinto para sobrellevar la vulnerabilidad de esa etapa.
Ser\u225? interesante estar viva para poder investigarlo.\par\pard\plain\hyphpar}\
par\pard\plain\hyphpar}{
En el caso de los viudos (24,6%) y los que viven solos por opci\u243?n propia
(11,8%), la conducta parece ser distinta en hombres y mujeres. Los hombres parecen
tener mayor dificultad para aceptar la soledad y tienden a rehacer sus vidas
afectivas con mucha mayor rapidez que las mujeres, entre quienes es m\u225?s com\
u250?n quedarse solas y dedicar sus tiempos al trabajo si lo tienen, a su casa,
hijos y nietos.\par\pard\plain\hyphpar}{
El enfrentar esta etapa qued\u225?ndonos solos, ya sea voluntaria o
involuntariamente, invita a redefinir los tiempos, los amigos y la predisposici\
u243?n a realizar actividades que llenen la cotidianidad, pero que a la vez
respeten los tiempos de soledad que se empiezan a agradecer en algunos momentos.
Aqu\u237? es fundamental el tema de la sociabilidad, ya sea con amigos, vecinos o
familiares. Hacer ejercicio, manejar tecnolog\u237?a, redes y una buena alimentaci\
u243?n parecen ser claves importantes para vivir este proceso.\par\pard\plain\
hyphpar}{
El hecho de que las mujeres vivan mejor sus estados de soledad y asuman con cierta
nostalgia pero con comodidad el quedarse solas, se debe a un factor por el cual en
un momento de la vida reclamamos, y es la familia y el control que ejercemos en
nuestras casas, lo cual en situaciones de separaci\u243?n o duelo nos ayuda a
seguir con una cotidianidad que los hombres, en su mayor\u237?a \u8211?porque
siempre hay excepciones\u8211?, no conocen ni manejan, lo que lo convierte en una
prueba a la cl\u225?sica definici\u243?n de masculinidad. Eso que en alg\u250?n
momento las mujeres vemos como una carga, en otro se transforma en nuestro gran
aliado, porque los hombres, llegado el momento de enfrentar la soledad, quieren
mantener la acci\u243?n y el movimiento y desde ah\u237? salen a conquistar para
seguir acompa\u241?ados. Las mujeres buscan sentirse m\u225?s j\u243?venes para
responder al mandato social de belleza y estar cerca de sus v\u237?nculos
afectivos, aunque esto es solo una tendencia, no se puede generalizar, sobre todo
hoy cuando los hombres mayores tambi\u233?n est\u225?n preocupados por el f\u237?
sico y son mucho m\u225?s afectivos que muchas mujeres.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es un hecho que hay m\u225?s mujeres que hombres (alrededor de ocho hombres por
diez mujeres), proporci\u243?n que aumenta despu\u233?s de los ochenta a\u241?os,
pasando a ser seis por diez, por lo tanto es muy probable que las mujeres igual
terminemos nuestras vidas solas o sin pareja. Lo clave es que hombres y mujeres por
separado aprendamos a vivir la vida con mayor libertad, goce y cuidando
constantemente los afectos. Esto parece ser m\u225?s importante que tener muchos
recursos que de nada sirven si no hay con quien compartirlos y si no nos ayudan a
curar lo que nos pasa.\par\pard\plain\hyphpar}{
Son muchos los aprendizajes que debemos incorporar, mucha la tolerancia a
desarrollar, paciencia, aceptaci\u243?n y, por sobre todo, mucho sentido del humor
para caminar por los a\u241?os con una actitud de agradecimiento y alegr\u237?a,
independiente de los dolores emocionales y f\u237?sicos que nos toque enfrentar.
Parece que al igual que con el cuerpo, depende de c\u243?mo vivamos nuestros
afectos y de d\u243?nde estemos haciendo nuestras inversiones, tanto emocionales
como materiales, el c\u243?mo recibiremos el paso de los a\u241?os.\par\pard\plain\
hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 5}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
La familia, fuente de c\u243?mo se vive la vejez}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\
plain\hyphpar}{
Escribir sobre la vejez y la familia es meterse en lo que los participantes del
estudio llamaron el centro de la investigaci\u243?n. Seg\u250?n casi el 90% de
ellos, el c\u243?mo se enfrenta este proceso depende casi totalmente de c\u243?mo
la familia defina esta etapa y en c\u243?mo ayude a vivirla o boicotee su
desarrollo. En cualquier caso, esta concepci\u243?n trasciende al hecho de que en
la familia haya alguien de edad o no; en el fondo, tiene que ver con el c\u243?mo
dentro de ella se entiende y se concibe el paso de los a\u241?os, lo que parecer\
u237?a determinar c\u243?mo se enfrenta, c\u243?mo se procesa y se mira de cerca y
de lejos la experiencia del envejecimiento.\par\pard\plain\hyphpar}{
Sin duda, la familia \u8211?o la definici\u243?n de ella\u8211? ha ido
evolucionando con el tiempo. Una familia puede ser definida de muchas formas,
siendo algunas definiciones de car\u225?cter demogr\u225?fico, otras vinculares y
afectivas, y no pocas econ\u243?micas y pol\u237?ticas, seg\u250?n el espacio que
ocupen dentro de una sociedad. De este modo, podr\u237?amos aventurarnos a definir
la familia como una unidad estable en la cual las relaciones entre generaciones se
rigen por la costumbre y principalmente por los afectos, y donde los ni\u241?os y
los adultos mayores debieran tener garantizada la seguridad econ\u243?mica y
afectiva a lo largo del tiempo. En esta unidad, los mayores independientes de la
estructura mantienen el estatus importante de educadores, jefes de hogar y
orientadores de las pautas familiares.\par\pard\plain\hyphpar}{
Ahora bien, en la evoluci\u243?n de esta unidad ocurren dos procesos opuestos
cuando el adulto configura pareja y desde ah\u237? forma hijos. Uno de ellos es el
llamado \u171?nido vac\u237?o\u187?, que alude a aquella situaci\u243?n en la que
se encuentran los padres una vez que han criado a sus hijos y estos se han ido de
la casa. Dado este escenario, si no hay proyectos personales o de pareja, la
sensaci\u243?n de \u171?cesant\u237?a\u187? afectiva es enorme. Este sentimiento
afecta en su mayor\u237?a a las mujeres que son las que han configurado su
identidad a partir del sentirse necesarias por el cuidado que dan a otros.\par\
pard\plain\hyphpar}{
El otro fen\u243?meno se da cuando los adultos tienen hijos mayores viviendo en
casa y no saben c\u243?mo hacer para que estos inicien sus propios procesos de vida
independiente. Esto lo vemos con m\u225?s frecuencia hoy, en una generaci\u243?n a
la que le acomoda una situaci\u243?n de este tipo en la que experimenta los
beneficios de los casados y los privilegios de los solteros, con padres
absolutamente incapaces de poner l\u237?mites y ejercer su derecho a vivir su
adultez como mejor les parezca. Dicha circunstancia puede hacerse m\u225?s aguda
cuando la familia es uniparental y existe ese \u171?contrato\u187? impl\u237?cito
de no dejarse solos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Para completar este mapa de la configuraci\u243?n familiar en nuestros pa\u237?ses
habr\u225? que decir que antes la familia se defin\u237?a por lo extensa,
incluyendo siempre a los abuelos; hoy, en cambio, la familia nuclear \u8211?que
habita espacios m\u225?s peque\u241?os\u8211? separ\u243? a los adultos mayores del
resto del grupo familiar, dej\u225?ndolos vivir el paso de los a\u241?os con m\
u225?s soledad y oblig\u225?ndolos a una mayor autonom\u237?a.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Un aspecto nuevo y cada vez m\u225?s frecuente en estos tiempos en que la
expectativa de vida ha aumentado notoriamente, es la presencia de bisabuelos en las
familias. Desafortunadamente, esta nueva generaci\u243?n ha ido, por lo general,
tambi\u233?n quedando un poco relegada entre pocos afectos cercanos y a cargo del
cuidado de personas ajenas al n\u250?cleo familiar. Esta presencia de bisabuelos
ir\u225?, sin duda, aumentando, lo cual obliga a las familias y a toda la sociedad
a hacerse cargo de este grupo que merece se le devuelva todo lo que entreg\u243?
para que nosotros estemos donde estamos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por otra parte, el aumento de las separaciones o divorcios y el tener hijos fuera
del marco de una pareja estable, han ido cambiando el esquema, empezando a aumentar
las llamadas familias extensas modificadas, que incluyen a su haber a abuelos con
nietos, a abuelos con hijos y nietos y, en menor cantidad, a abuelos con t\u237?os
y nietos. La configuraci\u243?n de familias nucleares incompletas ha comenzado a
requerir la presencia de los mayores como fuente de ayuda en el cuidado y educaci\
u243?n de los menores, mientras los adultos del grupo se dedican a generar recursos
para mantener la estructura. Esto, desde alg\u250?n lugar, determina que los
adultos mayores se incorporen como colaboradores en la formaci\u243?n de los ni\
u241?os, resurgiendo as\u237? un nuevo rol familiar: el del padre-abuelo o la
madre-abuela. Este nuevo rol, que si bien es gratificante porque les hace sentir a
esos adultos mayores que son necesarios \u8211?lo cual es un gran predictor de
longevidad\u8211?, tambi\u233?n requiere de grandes energ\u237?as y de mucha
voluntad para entrar, literalmente, en el universo de los ni\u241?os y j\u243?
venes, un mundo dominado por la tecnolog\u237?a y que les har\u225? incorporar
pautas val\u243?ricas y culturales muy lejanas y distintas a las que ellos
conocieron. Este panorama nos evidencia que cada vez es m\u225?s importante en las
familias el rol que cumplen los abuelos, tanto desde lo econ\u243?mico y funcional
como desde lo afectivo. El que estos vivan y disfruten de ese rol parece ser clave
en c\u243?mo se enfrenta el envejecimiento.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es importante rescatar algo que surgi\u243? en el estudio, y es que los abuelos y
abuelas no pasan mayoritariamente por el juicio de los ni\u241?os y de los
adolescentes como s\u237? lo hacen los padres. Esto permite que ellos sean fuente
de permanente informaci\u243?n y sabidur\u237?a y que a trav\u233?s de ellos se
conozcan las ra\u237?ces familiares y se comparta la historia desde otro ritmo y
profundidad emocional que los que operan en los padres, centrados en la rapidez y
eficacia de la educaci\u243?n. El hablar desde la experiencia, el revisar las
etapas de la vida y el expresar errores y aciertos, sumado a la narraci\u243?n de
determinadas an\u233?cdotas, puede llegar a formar parte de la mayor riqueza que
los ni\u241?os pueden adquirir.\par\pard\plain\hyphpar}{
Sin lugar a dudas, los abuelos y las abuelas ya no son los de antes. En la
investigaci\u243?n, los participantes lograron diferenciar dos tipos de abuelos en
relaci\u243?n a ambas \u233?pocas aludidas: unos son los llamados abuelos \u171?de
cuento\u187? y los otros los abuelos \u171?de mall\u187?. Es indudable que entre
estos dos habr\u225? miles de abuelos que mezclar\u225?n ambos estereotipos, pero
es un buen dibujo para entender.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los abuelos de cuento son los cl\u225?sicos, los que cuentan historias, participan
de las actividades escolares de los nietos, ayudan en la confecci\u243?n de
disfraces, por ejemplo, y, en el caso de las abuelas, hacen gala de sus mejores
recetas, instalando en las familias la experiencia de la comida como un
acontecimiento hist\u243?rico. En este cuadro es fundamental el aporte que hacen
ambos, hombres y mujeres, en el compartir sus or\u237?genes y contarle a las
generaciones m\u225?s j\u243?venes sobre los antepasados y de c\u243?mo se
fundamenta la historia presente en la de ellos, para as\u237? entender la propia
vida con un sentido de continuidad, paz y perd\u243?n que no deja de ser importante
en muchas vivencias personales. A este tipo de abuelos, por lo general, no le
preocupa mucho el tema de la belleza; disfrutan de sus arrugas y de su cuerpo, y
gozan trayendo al presente recuerdos y fotos; las abuelas suelen tener el h\u225?
bito de tejer o de bordar, d\u225?ndole valor a aquello que se hace con las manos y
erradicando la tendencia de comprar si no es necesario. La experiencia de vida de
este tipo de abuelos se ve, por supuesto, modificada si estos est\u225?n o no en
pareja; las mujeres tienen mayor capacidad que los hombres para disfrutar de este
rol en soledad, vi\u233?ndose su necesidad de sentirse necesarias cumplida con este
tipo de funciones. A los hombres, por su parte, les cuesta m\u225?s la soledad y,
si no se han vuelto a casar luego de un divorcio o muerte de la pareja, ser\u225?
frecuente verlos aterrizar en casa de alguno de sus hijos.\par\pard\plain\hyphpar}{
El mundo social de este tipo de abuelo est\u225? restringido a sus afectos m\u225?s
cercanos y no es de muchos amigos. En este esquema suelen ser importantes los
vecinos y los eventos en los que participa son m\u225?s bien familiares que
sociales e impersonales. Adem\u225?s, si bien le gusta verse lindo, no es de gastar
mucho, tenga o no los recursos para hacerlo. Si es que vive solo, da la sensaci\
u243?n de que constantemente estuviera esperando ser visitado y suele ir acostumbr\
u225?ndose a esas visitas transitorias en las que siempre termina por despedirse
con cierta actitud pasiva.\par\pard\plain\hyphpar}{
El abuelo de mall, por otra parte, es eminentemente vital y activo. Habitualmente
participa en juntas de vecinos o corporaciones que le permitan estar acompa\u241?
ado, pero, por sobre todo, entretenido. Suele tener m\u225?s recursos econ\u243?
micos que el abuelo de cuento y muchos o casi todos hacen deporte, invierten en
verse bien y afirman tener siempre poco tiempo, lo que hace que sus relaciones
familiares no sean tan profundas ni \u171?rom\u225?nticas\u187? como las de los
anteriores. Sus funciones, por ejemplo, son ir a buscar o dejar nietos en horarios
dentro de la jornada laboral de los padres, jugar activamente con ellos, llevarlos
de compras o a pasear e ir a cuidarlos cuando sus padres quieren salir solos o por
razones laborales no pueden estar con ellos. Una caracter\u237?stica propia de
estos abuelos es que no quieren ser llamados abuelos,\par\pard\plain\hyphpar}{
reclamando ser llamados por sus nombres para as\u237? no sentirse viejos o
anticuados.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si bien igual cumplen su funci\u243?n de traer a colaci\u243?n ciertos recuerdos y
an\u233?cdotas, los tiempos y el ritmo en los que esto se hace son m\u225?s
acelerados y, de alguna manera, menos profundos, porque las relaciones son vistas
de una manera m\u225?s ejecutiva y pr\u225?ctica. Tienen m\u225?s vida social fuera
del \u225?mbito familiar y si tienen recursos, por ejemplo, van a conducir veh\
u237?culos hasta muy avanzada edad, haciendo gala de su autonom\u237?a y goce por
la vida. Si estos abuelos est\u225?n en pareja tienden a viajar, ya sea por su
cuenta o en grupo, y a participar de las actividades que gubernamental o
privadamente se preocupan de generar actividades para ellos. Por lo general, dejan
de hacer cosas dentro de la casa y, a diferencia de aquellas abuelas que cocinaban,
solucionan aquella instancia fuera del contexto emocional con un guiso comprado \
u8211?perfecto en muchos casos\u8211?, pero con el gran problema de no generar
recuerdos emocionales en los dem\u225?s. Lo que se recuerda es lo imperfecto, lo
hecho desde el cari\u241?o y no aquellas cosas inmaculadas. Un cl\u225?sico ejemplo
de esto es lo que ocurre con las tortas de cumplea\u241?os. Estas antes se hac\
u237?an siempre en casa y quedaban chuecas y medio desarmadas. La preparaci\u243?n
involucraba a toda la familia y se echaba a andar varios d\u237?as antes del
evento. Si se hac\u237?a un pastel de bizcocho, el manjar o dulce de leche se
colocaba caliente para que el bizcocho no se rompiera, lo cual hac\u237?a que las
pelotitas de colores que se usaban para decorar las tortas se derritieran al
segundo o tercer d\u237?a. \u161?C\u243?mo olvidar esas bolitas plateadas que
originalmente se destinaban a decorar las tortas de novios y que uno las chupaba un
ratito hasta sacarles el az\u250?car y que luego las escup\u237?a por lo malas y
duras que eran! C\u243?mo olvidar tambi\u233?n la pelea por el \u250?ltimo raspado
que quedaba de la preparaci\u243?n de la torta de merengue italiano en la que
participaba toda la familia y con bastante buen humor. Sin duda, a muchos de los
que est\u225?n leyendo este libro \u8211?a los de mi generaci\u243?n o la anterior\
u8211? les he hecho recordar im\u225?genes de su infancia, im\u225?genes que los
ni\u241?os de hoy no tienen porque todo se soluciona desde fuera de los v\u237?
nculos familiares.\par\pard\plain\hyphpar}{
No existen elementos de juicio al presentar estos dos modelos de abuelos; no hay
uno mejor que otro, lo importante es resaltar que hoy ambos coexisten en nuestra
sociedad y que ambos deben tener su espacio y reconocimiento sin que ninguno
descalifique al otro, porque lo que est\u225? pasando es que \u171?los del mall\
u187? se asumen mejores que \u171?los de cuento\u187?, dado que van m\u225?s al
ritmo de la modernidad sin agradecer y considerar el aporte que estos \u250?ltimos
hacen quiz\u225?s m\u225?s en silencio y sin tanta visibilidad.\par\pard\plain\
hyphpar}{
No obstante, un tema importante que une a estas dos categor\u237?as de adultos
mayores es la preocupaci\u243?n por aprender a usar la tecnolog\u237?a. Si bien a
los abuelos \u171?de cuento\u187? les preocupa menos y les asusta m\u225?s, cada
vez es m\u225?s frecuente que quieran tener un computador en su casa y estar
conectados, ya que as\u237? vivir\u225?n con mayor intensidad la sensaci\u243?n de
estar acompa\u241?ados y, adem\u225?s, actualizados. Para los \u171?de mall\u187?
esto es un imperativo, quieren y necesitan estar siempre conectados para sentirse
vigentes. A esto se le suma la presencia de los celulares, los que sin duda
modificaron las comunicaciones y que, para ellos, son una forma de sentirse seguros
frente a cualquier riesgo o imprevisto que trae la fragilidad de los a\u241?os.\
par\pard\plain\hyphpar}{
El manejo de la tecnolog\u237?a no es f\u225?cil de aprender y a los adultos
mayores les genera, si bien mucha curiosidad y entusiasmo, tambi\u233?n mucho estr\
u233?s, ya que su forma y lenguaje difieren considerablemente de la forma de
comunicaci\u243?n en la que ellos se educaron, desafi\u225?ndolos todo el tiempo a
mantenerse al d\u237?a, lo cual a muchos les cansa y a otros cuantos los hace
renunciar en el camino. Recuerdo la historia de una abuela que viv\u237?a sola y
que hab\u237?a aprendido a chatear en su computadora; un d\u237?a logra conectarse
con su nieta adolescente, quien autom\u225?ticamente comienza a escribirle en el
lenguaje chat, donde las palabras se abrevian y existen s\u237?mbolos que las
enuncian. De este modo, frente a la inc\u243?gnita que le produc\u237?a un \u171?
bn\u187? o un \u171?pq\u187?, esta maravillosa mujer decidi\u243? darle una lecci\
u243?n a su nieta; en vez de hacerlo expl\u237?citamente comenz\u243? a escribirle
en franc\u233?s, que era su lengua materna. Desconcertada con este idioma y con la
cl\u225?sica poca tolerancia de los adolescentes, la chica la increp\u243? y le
reclam\u243? diciendo que no le entend\u237?a nada, a lo que la abuela respondi\
u243? humildemente que ella tampoco. La adolescente capt\u243? de inmediato que
ten\u237?an que buscar un lenguaje que comprendieran ambas y que ese era el espa\
u241?ol correctamente escrito. De esta manera, no solo generaron un acuerdo, sino
que con este acto la abuela le ense\u241?\u243? mucho sobre la generosidad y la
empat\u237?a, valores tan escasos hoy entre los j\u243?venes.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Evidentemente que resulta todo un esfuerzo para los adultos desde mi generaci\u243?
n hacia arriba entender y participar de los avances que la modernidad ha tra\u237?
do, lo cual, como dijimos, si bien genera mucho estr\u233?s tambi\u233?n es un
desaf\u237?o seductor que nos permite sentirnos vigentes y al d\u237?a con los
tiempos. La tecnolog\u237?a se ha convertido en muchos casos en una gran compa\
u241?era de la vejez y en una forma de facilitar y promover el envejecimiento
activo. En cualquier caso, todos estos esfuerzos no siempre son reconocidos por el
resto de la familia, de la cual depende muchas veces el que te hagan o no sentir
viejo, en el mal sentido de la palabra. Esto se manifiesta en aquellos cuidados
extremos dedicados a la persona mayor que pueden llegar a invalidar su creatividad,
su capacidad de autonom\u237?a y su necesaria conducta de juego y libertad propios
de cualquier etapa de la vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Tanto desde la forma en que los n\u250?cleos familiares acogen a sus abuelos como
la manera en que una sociedad incorpora a los adultos mayores en las fuentes
laborales y afectivas, es desde donde se puede empezar a descifrar c\u243?mo dicha
sociedad concibe la vejez. El cu\u225?ndo a alguien se lo cataloga de viejo en una
familia es el reflejo en microscopio de c\u243?mo la sociedad en general se
enfrenta al tema. Llama mucho la atenci\u243?n, por ejemplo, c\u243?mo es la
familia de muchos adultos que se han quedado solos \u8211?ya sea por viudez o
separaci\u243?n\u8211? la que define si estas personas est\u225?n o no en edad de
volver a amar y formar pareja. Durante la investigaci\u243?n era fuerte escuchar
frases como: \u171?A esta edad, pap\u225?, \u161?c\u243?mo vas a salir con
alguien!\u187?, o: \u171?Esa persona es una interesada\u187?, en cuyo fondo siempre
lat\u237?a la idea de que es poco cre\u237?ble que alguien se vaya a sentir atra\
u237?do por una persona mayor y que las \u250?nicas razones ocultas para tal
atracci\u243?n son la b\u250?squeda de alg\u250?n beneficio. Pareciera que el amor
es un privilegio de los j\u243?venes y del \u233?xito asociado a ellos y en muchos
grupos sociales tendr\u237?a fecha de vencimiento y un tope para ser expresado. \
u161?Qu\u233? lamentable!\par\pard\plain\hyphpar}{
Otro tema que me llam\u243? la atenci\u243?n en el contexto de la investigaci\u243?
n es que hay una sensaci\u243?n en el inconsciente colectivo que alerta sobre
cualquier cosa poco com\u250?n que un adulto mayor quiera hacer, como por ejemplo
correr una marat\u243?n, enamorarse, partir con una empresa a los setenta a\u241?os
y tantas otras cosas que despiertan el terror de una demencia senil que lleva a
frenar estos proyectos a la brevedad. Hay un sinn\u250?mero de miedos asociados a
las iniciativas tomadas a partir de cierta edad, sobre todo cuando se dan en el
contexto de la soledad y no en pareja. Esta tensi\u243?n suele aumentar mucho m\
u225?s cuando el adulto cuenta con determinados recursos econ\u243?micos y la
familia piensa que con esas iniciativas pudiera ponerse en riesgo el patrimonio
de \u171?todos\u187?. Ahora bien, estos miedos tambi\u233?n salen a la luz con
iniciativas menores, tales como meterse a un grupo para aprender a usar la
tecnolog\u237?a, viajar en ch\u225?rter con otros mayores, tomar clases de baile,
etc.; todo puede resultar una amenaza para esa familia que literalmente encuentra
desubicado el asumir semejantes riesgos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por otro lado, se aprecian familias que, muy por el contrario, estimulan y motivan
todo tipo de situaciones en las que los abuelos se encuentren entretenidos y
exploren nuevos talentos. De m\u225?s est\u225? decir que son estos grupos sociales
los protagonistas de un proceso de envejecimiento\par\pard\plain\hyphpar}{
positivo \u8211?hoy llamado envejecimiento activo\u8211? que consiste en tener y/o
desarrollar la capacidad de envejecer sin enfermedades asociadas, con una salud f\
u237?sica y mental adecuada y productiva y con una autonom\u237?a que les permita
desenvolverse de manera independiente en sus tareas cotidianas. Fundamental resulta
en este tipo de envejecimiento el desarrollo de una actitud positiva frente a cada
hecho vivido.\par\pard\plain\hyphpar}{
Este envejecimiento activo viene a combatir a una sociedad centrada en la producci\
u243?n y que, por lo mismo, tiende a eliminar a los mayores de sus circuitos. Aqu\
u237? quiero resaltar que esta manera de entender nuestra sociedad solo desde
criterios econ\u243?micos deja de lado un entendimiento de producci\u243?n
emocional o hist\u243?rica que a la larga es tan o m\u225?s importante que la
generaci\u243?n de recursos y en la cual los adultos son fundamentales.\par\pard\
plain\hyphpar}{
En muchos pa\u237?ses, sobre todo en los m\u225?s productivos, no existe la
conciencia de tener que cuidar a los mayores y mucho menos de hacerse cargo de
ellos dentro de las mismas familias. Esto implica, en muchos casos, su traslado a
hogares \u8211?de mayor o menor confort dependiendo de la situaci\u243?n econ\u243?
mica\u8211? y su paulatina segregaci\u243?n a espacios generalmente\par\pard\plain\
hyphpar}{
privados de estimulaci\u243?n y alegr\u237?a. Est\u225? probado que esta segregaci\
u243?n muchas veces viene acompa\u241?ada de diversos tipos de abuso que van desde
lo f\u237?sico hasta lo material y econ\u243?mico, pasando por lo psicol\u243?gico.
Esta segregaci\u243?n produce muchas veces trastornos de personalidad por el
aislamiento de la familia y de la sociedad y determina sentimientos de soledad que
tienen consecuencias afectivas y emocionales con repercusiones f\u237?sicas en muy
corto tiempo. Lamentablemente, en los pa\u237?ses donde la desigualdad es enorme y
el ego\u237?smo y la pobreza gobiernan muchos v\u237?nculos, es muy frecuente ver a
muchos mayores literalmente abandonados en hogares o al cuidado de organizaciones
religiosas y/o de beneficencia donde ellos pasan gran parte del tiempo \u8211?como
pude comprobarlo en el estudio\u8211? en la angustiosa espera de ser visitados por
sus seres queridos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Claramente no estoy hablando aqu\u237? de aquellos hogares para adultos mayores con
buenos est\u225?ndares de cuidado y entretenci\u243?n que forman parte de un nuevo
sistema para envejecer acompa\u241?ado, cuando todav\u237?a hay vitalidad y una
salud plena o cuando no se quiere o no se puede contratar personal que cuide a los
mayores\par\pard\plain\hyphpar}{
que se han quedado viviendo solos. Esta decisi\u243?n de instalarlos ah\u237?,
muchas veces se toma desde la imposibilidad de llevarlos a vivir a las casas de los
hijos o de la expresi\u243?n libre y soberana de no querer ser una \u171?carga\
u187? para nadie, circunstancia en la que son los mismos adultos mayores los que
prefieren partir a estos lugares donde se sienten seguros en los cuidados m\u233?
dicos, est\u225?n acompa\u241?ados cuando as\u237? lo desean y participan de muchas
actividades que les entretienen, como por ejemplo el cine, que existe dentro de
muchos de estos lugares. Llamados generalmente {\i
senior suites}, son de alto costo y muy cotizados, aunque igual implica un
desarraigo de la rutina y de muchas de las pertenencias y v\u237?nculos cercanos.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Independiente de c\u243?mo la familia vea o defina la vejez y decida qu\u233? hacer
con sus adultos mayores, tambi\u233?n es cierto que aquella frase de que uno
envejece de acuerdo a c\u243?mo uno mismo ha vivido adquiere mucha potencia a la
hora de entender el c\u237?rculo de la vida. Al final parece ser un paradigma
cierto el que uno termina\par\pard\plain\hyphpar}{
recibiendo lo que ha entregado en la vida y, por lo tanto, el proceso de
envejecimiento en realidad se empieza a preparar desde la plena juventud, idea que
se ha venido repitiendo casi majaderamente en todo el libro. Si a lo largo de la
vida uno ha invertido en el cuidado de los v\u237?nculos familiares y logra tener
una estructura sana que agradece lo bueno y aprende de lo malo, tendr\u237?a altas
probabilidades de concebir el paso de los a\u241?os de manera m\u225?s positiva,
incentivando el emprendimiento de nuevos proyectos, el valor positivo del riesgo y,
sobre todo, un entendimiento profundo del paso de los a\u241?os que valore la
sabidur\u237?a y el respeto por todos aquellos que han alcanzado el privilegio de
cumplir a\u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
Un aspecto que pareci\u243? ser importante para la gente que particip\u243? en la
investigaci\u243?n y en relaci\u243?n a las familias, era la capacidad que estas
ten\u237?an para hablar de la vejez con seriedad y profundidad, y no como pasa con
muchos temas de gran importancia social \u8211?como podr\u237?an ser la muerte y la
homosexualidad, entre otros\u8211? que solo se traen a colaci\u243?n en el marco de
la risa y/o la iron\u237?a. De este modo surg\u237?an ejemplos como la burla por el
uso de lentes o de una tarjeta de descuento en las farmacias o en el cine, o el
chiste que generaba el uso de determinada ropa que ya no es adecuada para cierta
edad. Esto no quiere decir que no haya que tomarse la vida, y particularmente el
paso de los a\u241?os, con humor; el primero en re\u237?rse de s\u237? mismo debe
ser el propio adulto para que as\u237? todos se puedan re\u237?r con \u233?l y no
de \u233?l. El humor fue un indicador muy nombrado a la hora de establecer los par\
u225?metros m\u225?s relevantes en la forma en que se percibe la vejez dentro de la
familia.\par\pard\plain\hyphpar}{
En este sentido adquiere gran importancia el c\u243?mo la familia celebra los
cumplea\u241?os y, sobre todo, si en ellas la edad es algo que deba ocultarse y a
partir de cu\u225?ndo. El que se dejen de celebrar los cumplea\u241?os, que no se
pongan velas en las tortas y que no se diga la edad que se tiene \u8211?o se sienta
como una falta de respeto preguntarle la edad a las mujeres, costumbre est\u250?
pida de la cual se han contagiado \u250?ltimamente los hombres\u8211? es un
predictor, de acuerdo al estudio, de c\u243?mo se enfrentar\u225?n dentro del n\
u250?cleo familiar otros temas vinculados al paso de los a\u241?os.\par\pard\plain\
hyphpar}{
La visi\u243?n que tenga la familia para enfrentar la vejez no es distinta a la
perspectiva con la que enfrentar\u225? otros temas propios de su desarrollo.\par\
pard\plain\hyphpar}{
As\u237?, ser\u225? necesario evaluar c\u243?mo hace frente al tema de la
alimentaci\u243?n, la muerte, la sexualidad, los riesgos y los sue\u241?os, entre
otros, y a partir de esto ser\u225? f\u225?cil deducir c\u243?mo resuelven todos
los temas relacionados con el envejecimiento. La relaci\u243?n entre los hermanos,
del adulto mayor con los yernos o nueras, con los amigos, vecinos y el mundo social
en general son un indicador importante de c\u243?mo y desde d\u243?nde se
establecer\u225?n los v\u237?nculos durante todo el ciclo vital de una familia,
independiente de si hay o no mayores en ella.\par\pard\plain\hyphpar}{
Con todos los cambios sociales que ha experimentado la familia, m\u225?s los
cambios que sufre cada persona con el paso de los a\u241?os, hay muchos eventos en
los que los adultos mayores se han vuelto fundamentales. Uno de ellos es en lo
relativo a lo que hoy se denomina \u171?familia en transici\u243?n\u187? y que
alude a aquella familia que producto de la muerte o de la separaci\u243?n queda en
calidad de uniparental y, por lo mismo, necesita de la ayuda de terceros para
compartir las funciones y responsabilidades familiares. Como se dijo anteriormente,
este rol suelen asumirlo los abuelos, quienes adem\u225?s cumplen la funci\u243?n
de cuidadores y formadores de los nietos. Esta situaci\u243?n tiende a complicarse
cuando esa familia en transici\u243?n supera dicha etapa y se consolida una nueva
pareja, instal\u225?ndose la duda sobre qu\u233? hacer con ese adulto que fue de
tanta utilidad en una \u233?poca, pero que aparentemente ya deja de cumplir esa
funci\u243?n. Muchas veces la respuesta a esta pregunta no toma en cuenta el fuerte
v\u237?nculo que se ha generado entre esos adultos y los ni\u241?os ni considera
que estos, muchas veces, se sienten m\u225?s cercanos a sus abuelos que a los
propios padres.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otro fen\u243?meno que fue mencionado en relaci\u243?n a los v\u237?nculos
familiares es el adulto que decide vivir solo. La gran ventaja de esta opci\u243?n
es la autonom\u237?a y la libertad que esa persona experimentar\u225? en su madurez
junto con la maravillosa sensaci\u243?n de pertenencia a sus cosas y a su hogar, el
cual, generalmente, es el mismo por muchos a\u241?os. Muchos de ellos tienen, eso
s\u237?, un gran problema, y es que a veces caen en la din\u225?mica de estar
esperando una llamada o una visita; si ese adulto no tiene actividades o sue\u241?
os propios por cumplir, probablemente quedar\u225? a expensas de sus v\u237?nculos
y de cu\u225?nta conciencia tengan ellos de visitarlo, acompa\u241?arlo e invitarlo
a vivir lo que le queda de vida con alegr\u237?a y buena salud. Evidentemente que
esto entra en crisis mientras m\u225?s mayor sea esa persona y menos posibilidades
tenga de funcionar de forma independiente, ya sea por razones f\u237?sicas o
mentales; en estas ocasiones habr\u225? que entrar a decidir \u8211?muchas veces en
contra de su voluntad\u8211? cu\u225?les son las mejores condiciones de vida para
que esta persona.\par\pard\plain\hyphpar}{
Continuando con los modelos de adulto mayor que hoy encontramos en nuestra
sociedad, no podemos dejar fuera al abuelo \u171?maleta\u187? o el abuelo \u171?
golondrina\u187?. Seg\u250?n un art\u237?culo colombiano, es aquel abuelo que sin
importar si tiene o no su hogar, anda circulando por diferentes casas, lo cual
tiene la ventaja de la compa\u241?\u237?a permanente y la variedad de experiencias
vividas, junto con el ejercicio de libertad que supone poder retirarse de cualquier
situaci\u243?n inc\u243?moda o de la que no se quiera participar. Entre las m\u225?
s grandes desventajas de esta figura se cuentan la falta de pertenencia y un v\
u237?nculo m\u225?s fr\u225?gil con el entorno que, a medida que aumentan los a\
u241?os, puede ser perjudicial para el sustrato emocional de esa persona. Es com\
u250?n que muchos de ellos tengan la sensaci\u243?n de que cada vez que llegan a
alguna de las casas por las que circulan, irrumpen, molestan e intervienen en la
rutina de esa familia, a veces, por ejemplo, haciendo que los ni\u241?os cambien de
habitaci\u243?n, lo que les genera cierta culpa e incomodidad.\par\pard\plain\
hyphpar}{
{\ql
Para ir cerrando quiero rescatar algo que me dijo un ecuatoriano muy sabio en el
contexto de la investigaci\u243?n; \u233?l me dec\u237?a que la edad madura es
aquella en la que todav\u237?a se es joven pero con mucho m\u225?s esfuerzo,
concepto en el cual la familia parece tener un rol clave. No importa cu\u225?l sea
el dibujo y la forma que esta familia tenga, lo importante es c\u243?mo defina y
viva cada etapa de la vida y su capacidad de desarrollar las habilidades necesarias
para enfrentar adecuadamente el paso del tiempo. El universo de cada familia y c\
u243?mo dentro de ella se viva la entrega afectiva, se sanen las heridas y se
hablen y enfrenten los temas complicados es un t\u243?pico inagotable y que, adem\
u225?s, determinar\u225? la calidad de vida de un adulto mayor. La capacidad para
amar, para agradecer y para valorar lo entregado depender\u225? de los otros, pero
ser\u225? responsabilidad del adulto el haber sembrado estas semillas en su entorno
afectivo a lo largo de su vida para ser merecedor de recibir el fruto cuando se
llega a la edad madura.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 6}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
Vejez y soledad: a veces una opci\u243?n\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\
hyphpar}{
Los adultos mayores que no ten\u237?an hijos ni hab\u237?an formado familias
constituyeron un grupo menor en la presente investigaci\u243?n, pero de igual modo
los quiero incluir en este libro. Una de las razones es que este es un grupo que
puede ser mayor\u237?a en el futuro, ya sea por razones econ\u243?micas o por los
horrendos testimonios que los adultos de hoy les estamos dando a los j\u243?venes,
que nos ven siempre de mal humor, quej\u225?ndonos y poco contentos con lo que
hacemos y como vivimos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Sea cual sea el motivo, el tema es que cada vez habr\u225? m\u225?s adultos solos \
u8211?quiz\u225?s acompa\u241?ados de mascotas que servir\u225?n de reemplazantes
de muchos afectos\u8211?, y creo que como familia de estas personas y como sociedad
debemos estar preparados para dar respuesta a las necesidades que ellas tendr\u225?
n en poco tiempo.\par\pard\plain\hyphpar}{
La otra raz\u243?n para mencionarlos es que dentro de este grupo hay quienes no
supieron, no quisieron o no pudieron cuidar sus afectos a lo largo de su vida y
que, por ende, enfrentan el paso de los a\u241?os sin familiares o v\u237?nculos
cercanos que les permitan ser contenidos en momentos de fragilidad. Algunos de
ellos est\u225?n abandonados en hogares, otros viven como ermita\u241?os, alejados
de los grupos sociales, y otros transitan por la vida esperando la oportunidad para
poder reparar aquellos v\u237?nculos que en su momento no supieron cuidar.\par\
pard\plain\hyphpar}{
No importa cu\u225?l sea la raz\u243?n para llegar a la vejez en soledad, lo
realmente importante es que esto es algo que hay que pensar y planificar mientras
se es joven. Es en este momento cuando se deben evaluar los pros y los contras, y
durante la ni\u241?ez cuando se debe inculcar el valor del tiempo y de los v\u237?
nculos para que si envejecemos solos sea realmente por una opci\u243?n propia y
consciente. Lo que no debiera ocurrir es que la vejez nos pille desprevenidos y sin
haber valorado el presente; que de repente nos encontremos solos sin darnos cuenta
y sin haberlo querido.\par\pard\plain\hyphpar}
{\line }
{
Elegir la soledad como compa\u241?era de viaje es inevitable, nacimos solos y nos
vamos a morir solos, pero transitar con ella en la vida no es algo deseable para
nadie. Se puede haber decidido libremente no casarse o no formar pareja, como
tambi\u233?n se puede haber decidido no tener hijos, lo cual es muy sano si son
decisiones tomadas en conciencia. De cualquier manera, aun habiendo tomado estas
decisiones, no se puede decidir vivir sin afectos, y esto es algo que me impresion\
u243? en algunas personas participantes en la investigaci\u243?n, quienes a lo
largo de su vida solo establecieron relaciones instrumentales sin cuidar ninguno de
sus afectos primarios ni secundarios y que al momento de enfrentar la soledad se
les hizo insoportable. En cualquier caso, el hecho de vivir solo claramente no
condiciona la posibilidad de generar v\u237?nculos con otros; hay muchas
actividades sociales en las que pueden participar los adultos mayores, como son los
grupos deportivos o de recreaci\u243?n, que les permiten mantenerse en contacto con
otra gente y desarrollar lazos de amistad, afecto y compa\u241?\u237?a.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Como comentamos en cap\u237?tulos anteriores, vivimos en una sociedad que nos ense\
u241?a desde muy peque\u241?os a cuidar nuestros trabajos, gener\u225?ndonos gran
temor la amenaza de perderlos, suponiendo que si los perdemos se nos va en ello
toda nuestra vida y nuestra estabilidad. Nadie niega que el trabajo sea fundamental
en la estabilidad de cualquier persona; pero creo que as\u237? como se nos educa en
cuidar nuestros trabajos, tambi\u233?n se nos debiera educar en el cuidado de
nuestras emociones y afectos. Ah\u237? est\u225? la gran herida de nuestras
sociedades, no solo en la cesant\u237?a, sino en esa soledad no elegida producto de
no haber cuidado los amores que pasan por nuestra vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
En muchas de las historias que me motivaron a escribir este cap\u237?tulo, los
protagonistas jam\u225?s pensaron en la posibilidad de llegar a viejos. Vivieron
sin cuidar sus afectos, centrando sus prioridades en el trabajo, pensando en s\
u237? mismos y, en el caso de algunas personalidades con alteraciones, consumiendo
alcohol o alguna droga, o perdi\u233?ndose en la gratificaci\u243?n que genera el
dinero f\u225?cil y en su consecuente p\u233?rdida de libertad, afecto y admiraci\
u243?n del resto.\par\pard\plain\hyphpar}{
La distribuci\u243?n de espacios de las propiedades en la actualidad tambi\u233?n
facilita enormemente el vivir solos, lo cual no siempre significa vivir en soledad.
Viviendo solos podemos desarrollar un sinf\u237?n de actividades que apuntan a
conectarse con la gente desde distintos \u225?ngulos y profundidades. Existen, por
ejemplo, los sobrinos o ahijados, quienes muchas veces reemplazan a los hijos en t\
u233?rminos afectivos y a trav\u233?s de los cuales se puede tambi\u233?n realizar
la vocaci\u243?n de maternidad o paternidad no elegida o no dada a lo largo de la
vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Lo que sin duda ayuda y provoca la sensaci\u243?n de estar acompa\u241?ado por
estos d\u237?as es el uso de la tecnolog\u237?a. Digo \u171?provoca la sensaci\
u243?n\u187? porque en realidad y a fin de cuentas es solo eso, una sensaci\u243?n,
pero que tiene la gran ventaja de hacer que el tiempo pase r\u225?pido y de generar
la impresi\u243?n de que no estamos solos. El chat, por ejemplo, les permite a los
adultos mayores comunicarse, preguntar y conversar, e internet les ayuda a
mantenerse informados y solucionar problemas a muy bajo costo, factor importante en
esta etapa donde los ingresos y recursos suelen disminuir. A pesar de que esta
herramienta ha servido para conectar, entretener y aliviar la\par\pard\plain\
hyphpar}{
sensaci\u243?n de soledad en muchos adultos mayores, es importante entender que si
bien la tecnolog\u237?a ayuda a acercar a quienes est\u225?n lejos, tiene el gran
problema de alejar a quienes est\u225?n cerca, detalle que hay que considerar para
poder regularla y dar prioridad a los v\u237?nculos m\u225?s importantes.\par\pard\
plain\hyphpar}{
No es el objetivo de este libro describir patolog\u237?as asociadas a la vejez \
u8211?para eso hay infinidad de lecturas interesantes que abordan este tema\u8211?,
pero s\u237? es importante mencionar que muchas de las personas que participaron en
el estudio y que hab\u237?an llegado a la edad madura en soledad sin haberlo
elegido presentaban ciertas caracter\u237?sticas de personalidad a evaluar y
posibles de prevenir en la juventud. Todos, ni\u241?os, j\u243?venes y adultos,
debemos aprender a vivir en soledad, pero en un contexto de madurez y criterio que
nos permita entender y aceptar sus consecuencias, sus ventajas y desventajas.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Creo que como sociedad nos tenemos que preguntar c\u243?mo estamos educando a las
nuevas generaciones, por qu\u233? los j\u243?venes hoy en d\u237?a solo piensan en
producir, tienen serios problemas con el compromiso y viven en un mundo centrado en
la b\u250?squeda de la belleza y el placer y donde lo econ\u243?mico y lo material
resultan tan importantes, todo esto bajo el hip\u243?crita disfraz de que esta es
la manera de prepararse \u243?ptimamente para la vejez. Debi\u233?ramos
preguntarnos qu\u233? pasa con esta generaci\u243?n de la cual muchos prefieren
entrar a un reality que estudiar, porque esto es m\u225?s largo y menos rentable;
quiz\u225?s es en estas ideas donde luego se origina la obsesi\u243?n por no querer
envejecer y tratar de parecer m\u225?s j\u243?venes, aunque esto no sea m\u225?s
que una gran mentira que terminamos por creer. De alguna manera debi\u233?ramos
transmitirles a nuestros j\u243?venes el mensaje de que el paso del tiempo es
inexorable, que la sensaci\u243?n de que este cada vez pasa m\u225?s r\u225?pido
aumenta y que si no se preparan afectivamente para la llegada de la madurez, esta
los va a sorprender en la m\u225?s absoluta soledad aunque est\u233?n acompa\u241?
ados. Personalmente, creo que no hay claves sociales que eduquen en este sentido,
lo cual es un riesgo muy peligroso.\par\pard\plain\hyphpar}{
No puedo terminar este peque\u241?o cap\u237?tulo sin mencionar que, en mi opini\
u243?n y despu\u233?s de haber escuchado a muchas personas, en algunos a\u241?os la
vejez y la soledad ser\u225?n un problema social a resolver. Siempre va a ser mejor
cultivar afectos durante todo el ciclo vital y prepararse desde lo emocional para
los tiempos de fragilidad. Al escuchar a la gente que se encontraba sola se sent\
u237?a un dejo enorme de tristeza y mucho de arrepentimiento al recapitular la vida
y sentir que las cosas no se hab\u237?an hecho bien en lo emocional. Muchos de
ellos repet\u237?an frases como: \u171?Si yo hubiera pensado en que alguna vez iba
a llegar a viejo\u8230?\u187?, o: \u171?Si hubiera pedido perd\u243?n y hubiera
sido menos soberbio o menos ego\u237?sta, ahora no estar\u237?a tan solo\u187?.
Distinto era para los que libremente no formaron pareja o no tuvieron hijos pero
que depositaron sus afectos en su familia extensa y en v\u237?nculos secundarios de
manera profunda y alegre, sin la antigua amargura de los llamados \u171?solterones\
u187? que, gracias a Dios, hoy est\u225?n en extinci\u243?n, porque el significado
de esa palabra implicaba ausencia total de disfrute, lo que hoy, afortunadamente,
es visto de otra manera.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
No importa la forma, pero es acompa\u241?ados y no solos como debi\u233?ramos
terminar nuestros d\u237?as. Da lo mismo si se vive solo, con la familia o en un
hogar, mientras esto sea una elecci\u243?n y no el efecto de una segregaci\u243?n.
Aprender a vivir solos y a ser aut\u243?nomos no es sin\u243?nimo de vivir en
soledad. Vivir solos puede implicar compartir, entregar y recibir amor, ser
generosos y recibir lo mismo de vuelta. Vivir solos implica valorar y disfrutar los
espacios de independencia que en alg\u250?n momento de la vida fueron elegidos de
manera libre y consciente. Vivir en soledad, en cambio, significa pagar el costo de
no haber cuidado los afectos y recibir los dividendos de esa mala inversi\u243?n.\
par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 7}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
El trabajo, \u191?fuente de identidad?}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\
hyphpar}{
Quiero que me permitan so\u241?ar con un mundo evolucionado y ut\u243?pico. Un
mundo donde desde peque\u241?os nos educaran a autoevaluarnos y donde todo fuera
regido por motores internos, donde nadie se aprovechara de nada y tom\u225?ramos
decisiones regidas por el absoluto autoconocimiento y la sabidur\u237?a interior.
En este mundo los ni\u241?os ser\u237?an capaces de autoevaluarse antes de ser
diagnosticados con una nota y hablar\u237?an con la verdad a la hora de decir si
estudiaron o no, sin intentar sacar provecho. En este mundo habr\u237?a una moral
aut\u243?noma que har\u237?a evaluar las conductas a partir de las intenciones y no
de las consecuencias de los actos, din\u225?mica que funciona bajo la l\u243?gica
de actuar correctamente por temor a la sanci\u243?n. En este mundo la gente estar\
u237?a educada desde muy peque\u241?a para escuchar el cuerpo y el alma de manera
permanente, podr\u237?a decir lo que siente y, adem\u225?s, actuar en consecuencia;
ser\u237?a capaz, por ejemplo, de reconocer cuando est\u225? cansada y descansar de
forma eficiente y gratificante. Los habitantes de este mundo podr\u237?an tambi\
u233?n reconocer en s\u237? mismos la pena, la rabia, el miedo y la alegr\u237?a;
la angustia ser\u237?a escasa y, en caso de aparecer, tambi\u233?n la reconocer\
u237?an y podr\u237?an hablar sobre ella y desde ah\u237? actuar en consecuencia.\
par\pard\plain\hyphpar}{
En este mundo primar\u237?a la confianza y el criterio sociol\u243?gico de que el
hombre es bueno en s\u237? mismo; el valor de la palabra recuperar\u237?a su sitial
y su poder, y solo bastar\u237?a con darla para ser cre\u237?ble y confiable; el
objetivo de la gente ser\u237?a ser congruente y noble, desplazando a la astucia
como forma \u171?inteligente\u187? de relacionarse.\par\pard\plain\hyphpar}{
El motor no ser\u237?a el dinero ni lo material, sino que el hacer bien las cosas
disfrutando de los afectos y lo simple de la vida. Los logros obtenidos ser\u237?an
bien mirados y objeto de felicitaci\u243?n, ya que como ser\u237?a un mundo basado
en la confianza, se desprender\u237?a que aquello fue conseguido por un buen
trabajo o por la constancia y el esfuerzo de los a\u241?os. Un mundo donde la
bondad no fuera est\u250?pida y donde el entregar lo mejor de uno no fuera
considerado \u171?nerd\u187?.\par\pard\plain\hyphpar}{
En este mundo la gente reir\u237?a de buena gana, ser\u237?a capaz de agradecer por
lo que le ocurre y tendr\u237?a todo el permiso para cansarse, estar triste y poder
llorar con ganas, sin tener que recurrir a medicamentos que duermen las emociones.
Podr\u237?a adem\u225?s expresar cu\u225?ndo tiene miedo y pedir ayuda para ser
contenido. La rabia no ser\u237?a la expresi\u243?n predominante y ser\u237?a
exteriorizada sin descalificar a nadie.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los que tienen m\u225?s tendr\u237?an la obligaci\u243?n de montar por lo menos una
empresa que rompiera con la desigualdad, repartiendo los ingresos en forma generosa
para evitar la rabia social que genera esa falta de solidaridad. La educaci\u243?n
y la salud estar\u237?an centradas en la gente y se invertir\u237?a en ellas, m\
u225?s que recursos, humanidad y empat\u237?a por el que sufre. En este contexto,
todos sentir\u237?amos que estamos dando lo mejor de nosotros y, por ende, todos,
absolutamente todos, estar\u237?amos mejor.\par\pard\plain\hyphpar}{
El Estado debiera cuidarnos y protegernos pero, por sobre todo, escucharnos cuando
las necesidades cambien, respetando la libertad y las diferencias individuales. Los
juegos de poder no existir\u237?an y ser\u237?an reemplazados por la vocaci\u243?n
de servicio. Los derechos ser\u237?an equivalentes a los deberes.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Un mundo donde uno agradezca despertar y no reclame por ello, donde nos salud\u225?
ramos y nos reconoci\u233?ramos por el nombre y no solo por lo que hacemos. Un
mundo donde todos sin excepci\u243?n y desde el lugar en el que estamos nos sinti\
u233?ramos importantes y reconocidos. Un mundo donde nunca m\u225?s se pensara que
el que trabaja remuneradamente es \u250?til a la sociedad porque es productivo y
los que hacen cosas por otros sin obtener nada a cambio fueran vistos como tontos o
con cierto dejo de desconfianza.\par\pard\plain\hyphpar}{
Un mundo donde fuera muy agradable trabajar y los trabajos fueran dignos,
reconfortantes y con mucha movilidad; un mundo donde desde el m\u233?rito se
pudiera llegar donde cada uno quisiera y la palabra responsabilidad no tuviera tan
mala prensa; un mundo donde todos am\u225?ramos lo que hacemos, y si no es as\
u237?, que al menos agradeci\u233?ramos el hecho de contar con un trabajo; un mundo
donde hici\u233?ramos esfuerzos para llegar a querer lo que hacemos o trabaj\u225?
ramos la vida entera para llegar a hacer\par\pard\plain\hyphpar}{
algo que nos apasione. Un mundo donde las vocaciones fueran el reflejo de los
talentos y donde pens\u225?ramos en dejar huellas m\u225?s que en los recursos
necesarios para poder comprar m\u225?s cosas y alcanzar un mejor estatus social. En
fin, d\u233?jenme pensar en un mundo donde el trabajo y el hacer todo lo posible
por mantenerlo no sea el \u250?nico motor para decir que a uno le ha ido bien en la
vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Un mundo donde no haya discriminaci\u243?n, donde la libertad est\u233? basada en
el respeto por el otro y donde todos tengamos un lugar. Un mundo que reconozca a
los ind\u237?genas y a todas las mal llamadas minor\u237?as (siempre he pensado que
ese t\u233?rmino esconde desigualdad, discriminaci\u243?n, mucho ego\u237?smo y
omnipotencia), y donde cada uno tenga espacio para crear, comunicar y hacer lo que
quiera, contribuyendo al cuidado y respeto por el medio ambiente y pensando en un
planeta donde sea grato y sano vivir.\par\pard\plain\hyphpar}{
Un mundo donde los adultos mayores sean aplaudidos y reconocidos y, por lo tanto,
contenidos cuando quieran dejar de producir para dedicar su vida al descanso y a
cosechar lo sembrado a lo largo de ella. Un mundo donde los ni\u241?os fueran
educados en el amor y en la educaci\u243?n de la responsabilidad para que la
libertad sea bien ejercida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Este delirio maravilloso no hay que mirarlo solo como un signo de extrema
ingenuidad, ya que hay mucha gente que trabaja todos los d\u237?as para que muchas
de esas utop\u237?as sean reales; lo terrible es que esos granos de arena se hacen
invisibles frente a la tremenda soberan\u237?a que tienen el exitismo y la
desconfianza como grandes ejes visibles de movimientos sociales. Hay una enorme
cantidad de personas \u8211?muchas de las cuales tuve la fortuna de conocer en el
marco de mi investigaci\u243?n\u8211? que dan su vida por estos ideales, y son
ellas las que me hicieron pensar que si este mundo so\u241?ado fuera real, el
concepto de jubilaci\u243?n no tendr\u237?a sentido.\par\pard\plain\hyphpar}{
Evidentemente no vivimos en un mundo as\u237?, y aunque muchos trabajen por ello,
lo que se percibe y se concluye es que nos gana la suspicacia y la desconfianza,
que estamos educados para pensar con criterios externos y donde desde fuera se
conciben y se deciden las realidades. El mundo real es aquel donde en muchos casos
la astucia le gana al ser correcto y donde no hemos aprendido a escuchar claves
internas ni afectivas, medic\u225?ndonos en exceso para dormirlas y trabajando
mucho para comprar cosas que seg\u250?n la ilusi\u243?n vendida nos brindar\u225?n
prosperidad y protecci\u243?n en los a\u241?os dif\u237?ciles.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Bajo esta perspectiva es congruente que el Estado venga un d\u237?a y, sin ni
siquiera preguntarme c\u243?mo me llamo, me exija salir del mundo laboral y me diga
que mi edad productiva ya pas\u243?, que no tengo nada m\u225?s que aportar y que
ser\u237?a \u171?muy bueno\u187? que me fuera a descansar. Adem\u225?s de disfrazar
este imperativo de un halo de premio por los muchos a\u241?os de esfuerzo, se asume
que estamos econ\u243?micamente preparados para ese momento. De este modo, frases
como \u171?el que guarda siempre tiene\u187? o \u171?el tiempo pasa muy r\u225?
pido\u187? comienzan a ser cada vez m\u225?s frecuentes e invasivas, y son un
reflejo de la cultura del miedo en la que vivimos. Este miedo que nos paraliza
surge de la inseguridad que nos produce el poco control que ejercemos frente a las
naturales sorpresas de la vida, y, erradamente, nuestra estrategia para
contrarrestarlo ha sido cubrirlo con cosas externas. Aqu\u237? estoy hablando de
las empresas de seguros, las cuentas de ahorro, las acciones, el tener propiedades,
un seguro m\u233?dico y ojal\u225? un espacio comprado en alg\u250?n cementerio
para poder transitar por la vida con cierta tranquilidad. No estoy diciendo que
todo esto no sea bueno tenerlo, efectivamente creo que la vida es m\u225?s segura
cuando las necesidades econ\u243?micas est\u225?n cubiertas, sin embargo creo que
es importante detenerse a reflexionar sobre d\u243?nde est\u225?n puestas las
seguridades.\par\pard\plain\hyphpar}{
En una conversaci\u243?n de hace algunos a\u241?os con unos sabios medio chamanes,
habl\u225?bamos sobre c\u243?mo con las crisis econ\u243?micas, en nuestros pa\
u237?ses las primeras empresas afectadas eran las de seguros y todas las que ten\
u237?an que ver con los ahorros de la gente. Ellos no parec\u237?an muy
sorprendidos por semejante situaci\u243?n que ten\u237?a muy angustiadas a varias
empresas y a millones de personas y me planteaban que esto era obvio y que no solo
se iba a mantener, sino que adem\u225?s ir\u237?a en aumento. La raz\u243?n para
explicar su postura ten\u237?a que ver justamente con preguntarse d\u243?nde est\
u225?n puestas nuestras seguridades, y ellos me explicaban que mientras estas est\
u233?n puestas afuera y en lo material, los sistemas financieros entrar\u225?n en
crisis. La misma lecci\u243?n nos entrega la naturaleza: los incendios, sismos y
huracanes vienen a ense\u241?arnos que la vida es inestable, que la mayor causa de
infelicidad son los apegos a las cosas, que al morir no nos llevamos nada y que
trabajar tanto para tener cosas no tiene mayor sentido.\par\pard\plain\hyphpar}{
Lo que se desprende del mensaje de estos hombres es que nuestra \u250?nica fuente
de seguridad real y segura son los v\u237?nculos, tanto primarios como secundarios,
y particularmente los afectos. Aqu\u237? es donde hay que trabajar, porque son esas
otras personas a las que queremos las que nos salvar\u225?n de cualquier crisis y
no las cosas en s\u237? mismas.\par\pard\plain\hyphpar}{
En el contexto de esta conversaci\u243?n, yo no pod\u237?a evitar recordar tantas
experiencias de dolor en nuestros pa\u237?ses, particularmente en el m\u237?o,
donde en el 2010, despu\u233?s de un terremoto y maremoto, lo \u250?nico que
realmente nos ayud\u243? en los primeros momentos fueron las redes afectivas que
nos impulsaron a salir adelante y cuando un abrazo para poder llorar y expresar el
miedo era lo que la gente buscaba. Siempre recuerdo c\u243?mo con cierta iron\u237?
a de la vida, esa madrugada se cort\u243? la luz en casi todo Chile y la \u250?nica
visibilidad posible era gracias a una luna casi llena; en esos momentos la
tecnolog\u237?a nos prob\u243? que no era infalible y que era importante volver al
bol\u237?grafo y a la conversaci\u243?n directa; es ah\u237? cuando aparecieron los
vecinos, los conserjes y tantas otras personas a las que probablemente perdemos de
vista en el agitado ritmo de nuestra vida cotidiana y que aparecen m\u225?gicamente
cuando las seguridades que hemos puesto afuera entran en crisis. Solo en
situaciones como esta surge la necesidad imperiosa de conectarnos con el otro, que
es lo \u250?nico que de verdad nos puede ayudar.\par\pard\plain\hyphpar}{
Es interesante mencionar que para muchos de la investigaci\u243?n \u8211?incluida
yo misma\u8211? esta no es una visi\u243?n excluyente; vale decir, es posible
cultivar una filosof\u237?a de vida que refuerce los v\u237?nculos y que, al mismo
tiempo y dado el sistema que hemos construido, motive a preocuparnos por tener lo
suficiente para enfrentar el paso de los a\u241?os con cierta tranquilidad. En esta
l\u237?nea podr\u237?a parecer muy abrupto que de un d\u237?a para otro nos digan
que si bien hemos pasado a\u241?os basando nuestra identidad y nuestro estatus
social y econ\u243?mico en el trabajo, ahora es hora de centrarla en los afectos,
sin ninguna preparaci\u243?n para afrontar ese proceso.\par\pard\plain\hyphpar}{
Y \u191?saben qu\u233??, as\u237? fue para muchos durante muchos a\u241?os y no
parec\u237?an muy amargados\u8230? Estas personas agradec\u237?an el sentirse \
u250?tiles y les generaba gran satisfacci\u243?n darse peque\u241?os o grandes
gustos de acuerdo a los esfuerzos realizados. Por eso, para muy pocos la palabra
jubilaci\u243?n se aparec\u237?a en el horizonte como algo deseable; eran pocos los
que planteaban que quer\u237?an dejar de trabajar y dedicarse literalmente a hacer
nada.\par\pard\plain\hyphpar}{
Cuando preguntaba a los participantes de la investigaci\u243?n con qu\u233?
palabras y emociones asociaban el t\u233?rmino jubilaci\u243?n, los mencionados
fueron los siguientes:\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Depresi\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Sentimiento de deterioro.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Visi\u243?n pesimista del futuro.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Problemas cada vez mayores de comunicaci\u243?n con la gente m\u225?s
joven, familia y amigos.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Dificultad para dar afectos por la sensaci\u243?n de no sentirse \u250?
til.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Tendencia a la hipocondr\u237?a y predilecci\u243?n por el consumo de f\
u225?rmacos.\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211? Insomnio y pereza.\par\pard\plain\hyphpar}{
Estos signos llevaban a la conclusi\u243?n de que esta decisi\u243?n que toman por
m\u237? no tiene asociaciones positivas; muy por el contrario, eran pocos en
realidad \u8211?y m\u225?s mujeres que hombres\u8211? los que verbalizaban placer
frente a este cambio y lo tomaban como un regalo merecido por tantos a\u241?os de
esfuerzo. Los hombres, en su mayor\u237?a, percib\u237?an la jubilaci\u243?n como
una p\u233?rdida de identidad en su rol masculino y les preocupaba mucho el
deterioro econ\u243?mico que pod\u237?an tener desde el d\u237?a en que dejaban de
trabajar. Las mujeres, en cambio, sobre todo las que no ocupaban importantes
posiciones de poder en el mundo laboral, la percib\u237?an como la posibilidad de
un trabajo menos en la vida y muchas de ellas sent\u237?an cierto alivio al ver que
ten\u237?an m\u225?s tiempo para dedicarse a los afectos, que para nosotras siempre
han sido un motor emocional important\u237?simo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Adem\u225?s ocurre algo curioso, y es que cuando se habla de la jubilaci\u243?n ya
se asume una serie de miedos que se comienzan a sentir en este momento y que pocas
veces son comentados privada o \u8211?menos a\u250?n\u8211? p\u250?blicamente.
Algunos de ellos son el miedo a la soledad, a la pobreza, a las enfermedades, a no
saber c\u243?mo enfrentar un cambio de estatus social o a que les pregunten: \
u171?\u191?Qu\u233? haces t\u250??\u187?, y tener que contestar: \u171?Bueno, nada,
yo soy jubilado\u187?. Los abuelos se preocupan por no poder comprarles a los
nietos las cosas que antes les regalaban por la reorganizaci\u243?n del presupuesto
y temen quedar desconectados de su mundo social al romperse las redes laborales
(esto se deriva de que somos conocidos mayoritariamente por lo que hacemos y no por
quienes somos), lo que de alguna manera es posible de enmendar desde la tecnolog\
u237?a que nos da la sensaci\u243?n de estar acompa\u241?ados, aunque much\u237?
simas veces esto sea una ilusi\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Los que enfrentan la jubilaci\u243?n con buena energ\u237?a y como un desaf\u237?o
interesante, ser\u225?n capaces de caminar con estos miedos y vivir esta etapa como
una oportunidad que apunta a la plenitud y a la sabidur\u237?a, donde las
seguridades est\u225?n instaladas en lo interno y en los afectos, y no en lo
externo. La manera sana de vivir la jubilaci\u243?n ser\u225? dejando de pensar en
tener cosas y comenzando a valorar que lo que le dejar\u225?n a los otros son las
experiencias compartidas y las historias contadas.\par\pard\plain\hyphpar}\par\
pard\plain\hyphpar}{
De cualquier manera, la forma de vivir este proceso \u8211?obligado para muchos\
u8211? depende en gran medida del nivel educacional de la poblaci\u243?n. Mientras
m\u225?s alto este sea, disminuyen los miedos y las inseguridades, aumenta el valor
positivo del trabajo y hay una buena disposici\u243?n para valorar el tiempo libre.
Este dato es relevante a la hora de analizar a la actual generaci\u243?n de adultos
mayores, que es una generaci\u243?n que no tuvo mucha educaci\u243?n, que se
desarroll\u243? en trabajos no siempre satisfactorios y que cuando los pill\u243?
la jubilaci\u243?n, no siempre estaban preparados desde lo econ\u243?mico. Esta
generaci\u243?n, sin embargo, tiene a su favor el que en su vida el tema de los
afectos fue para muchos muy importante, por lo que aunque algunos de ellos no
tengan los recursos suficientes, muchos s\u237? cuentan con redes familiares para
cuidarlos y acompa\u241?arlos. El gran problema de aquellas personas que no cuentan
con suficientes recursos es que quedan a expensas de un Estado al que le encanta
hablar de ellos \u8211?porque son los que religiosamente van a votar cuando hay
elecciones\u8211?, pero que despu\u233?s no trabaja de igual forma por contenerlos
en la salud y el esparcimiento, claves para mejorar su calidad de vida. Los que m\
u225?s all\u225? de su nivel educacional lograron a lo largo de su vida generar
recursos que les permitieron ahorrar son los que pueden decidir si seguir
trabajando, ya sea por placer o por querer mantener el nivel de vida que siempre
han tenido, o dejar de hacerlo formalmente, pero por sus habilidades y aprendizajes
adquiridos siguen activos y generando recursos.\par\pard\plain\hyphpar}{
La pr\u243?xima generaci\u243?n de adultos mayores ser\u225? muy distinta. Como
mencion\u233? anteriormente, tendr\u225? un mayor nivel educacional, m\u225?s vital
y gozadora del tiempo libre. Ser\u225? una generaci\u243?n con menos miedo a la
falta de recursos en la vejez (porque se han preparado para ello), pero con much\
u237?simo m\u225?s miedo al proceso de envejecimiento en s\u237?, ese que ni con
todo el oro del mundo van a ser capaces de detener. Transitar\u225?n por \u233?l
desde la negaci\u243?n, haciendo todo lo posible para que no se note en ellos el
paso del tiempo, por lo que resulta v\u225?lido preguntarse para qu\u233? tanta
educaci\u243?n formal y sistem\u225?tica, si no somos capaces de vivir en paz el
flujo de la vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Quiz\u225?s esta generaci\u243?n sea un grupo de transici\u243?n entre los dos
modelos reci\u233?n descritos, lo que me parece \u8211?de acuerdo a los testimonios
recogidos\u8211? que nos tiene que hacer pensar que si queremos evolucionar hacia
sociedades m\u225?s sanas, el concepto de jubilaci\u243?n debe ser replanteado.
Creo que debi\u233?ramos ser capaces de decidir de manera individual cu\u225?ndo
queremos y podemos dejar de trabajar formalmente. Creo, adem\u225?s, que las
organizaciones debieran estar obligadas a integrar la experiencia de los a\u241?os
con la energ\u237?a de la juventud y que la sociedad necesita desarrollar la
tolerancia y la paciencia para que las personas de distintas edades se escuchen y
dialoguen, de lo contrario seguiremos fomentando una sociedad fragmentada que ha
empoderado a la juventud \u8211?aumentando su soberbia y haci\u233?ndole sentir que
tiene el mundo en sus manos\u8211? y despreciado el valor y la sabidur\u237?a
ganados con los a\u241?os. De este modo, asociando a la vejez nada m\u225?s que
situaciones lamentables, solo lograremos seguir alimentando el temor al paso de los
a\u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
Nadie est\u225? preparado para nada en la vida, sin embargo la polarizaci\u243?n
entre trabajo y descanso o entre trabajo y disfrute tiene obligatoriamente que
cambiar si queremos vivir sanamente el proceso de jubilar. Para dejar de trabajar
solo est\u225? bien preparado quien durante su vida privilegi\u243? los afectos por
sobre la generaci\u243?n de recursos.\par\pard\plain\hyphpar}{
A d\u237?a de hoy, las sociedades est\u225?n cambiando a pasos agigantados y nos
estamos permitiendo hablar y discutir temas tan importantes como la droga, el
matrimonio igualitario y tantos otros que espero tengan soluci\u243?n; en este
contexto es que creo que debi\u233?ramos empezar a preguntarnos por el valor del
trabajo y atrevernos a hablar de flexibilidad laboral. Debi\u233?ramos tambi\u233?n
estar pensando en generar un proceso paulatino de desconexi\u243?n con el trabajo
formal, porque resulta a lo menos contradictorio que durante toda la vida se nos
diga que el trabajo es la fuente de todo y que, de un d\u237?a para otro, el
discurso cambie y se nos arengue con la importancia de descansar, pasarlo bien y
estar en familia; justo adem\u225?s cuando se nos alerta con la inminencia de un
deterioro f\u237?sico y tal vez mental. Sin duda, este es un caos dif\u237?cil de
organizar en la cabeza de cualquiera. Es como si de pronto nos dijeran: \u171?Ahora
s\u237?, riegue el pasto, cuente cuentos y preoc\u250?pese de sus nietos, porque
como con sus hijos no pudo hacerlo\u8230?\u187?. Es un horror c\u243?mo diariamente
nos fragmentamos y dividimos nuestra esencia.\par\pard\plain\hyphpar}{
Tenemos la obligaci\u243?n de entender que si bien mi mundo perfecto descrito al
comienzo de este cap\u237?tulo est\u225? lejos de ser realidad, hay que trabajar
por ello. En la vida se debe trabajar y disfrutar lo m\u225?s posible y ojal\u225?
nos muri\u233?ramos teniendo alguna actividad que nos llene el alma y nos haga
sentir \u250?tiles. El trabajo hay que agradecerlo siempre, nos permite crecer,
desarrollar nuestros talentos, aspirar a una buena calidad de vida y la constancia
y el buen oficio siempre tienden a producir buenos resultados. El trabajo, adem\
u225?s, nos permite relacionarnos con muchas personas con criterios diferentes, lo
que es una fuente de constante crecimiento.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los seres humanos somos integrales y necesitamos sistemas sociales que lo entiendan
y funcionen de acuerdo a ello. No necesitamos que nos digan \u171?ahora eres pap\
u225?\u187?, \u171?ahora eres mam\u225?\u187?, \u171?ahora trabajas y los problemas
se quedan fuera\u187? o \u171?ahora est\u225?s en casa y del trabajo no se habla\
u187?. Esto nos est\u225? enfermando y segregando, pero, se los digo en serio, por
muy polarizados que estemos, igual podemos empatizar con las sensaciones de muchas
personas que est\u225?n viviendo el proceso o que tarde o temprano lo vivir\u225?n,
y desarrollar todo lo necesario para modificar estas ideas y actitudes, procurando
valorar la vida en todas las etapas y no hacer sentir a los jubilados ciudadanos de
segunda categor\u237?a. Finalmente, debi\u233?ramos ser lo suficientemente
sensibles como para abrir nuestros corazones y escuchar todo lo que estas personas
nos tienen que transmitir.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Si bien en casi todos los pa\u237?ses se ha ido cambiando la edad de jubilaci\u243?
n \u8211?en muchos se acorta, en otros se extiende\u8211?, creo que la reflexi\
u243?n que debi\u233?ramos hacer trasciende este n\u250?mero y se centra en algo un
poco m\u225?s profundo y que tiene que ver con replantear el concepto de jubilaci\
u243?n y poder preguntarse: \u191?por qu\u233? tendr\u237?a que ser el Estado quien
me diga cu\u225?ndo me tengo para ir para la casa y dejar de ser productivo?, \
u191?por qu\u233? esa decisi\u243?n no me permiten tomarla a m\u237? cuando
considere desde lo m\u225?s profundo de mi coraz\u243?n que estoy preparado, tanto
econ\u243?mica como emocionalmente, para hacerlo? Esa es una pregunta clave en el
ejercicio de nuestra libertad, y cuya respuesta sin duda nos encaminar\u237?a al
mundo so\u241?ado al comienzo de este cap\u237?tulo.\par\pard\plain\hyphpar}\par\
pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
CAP\u205?TULO 8}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
La muerte como verdad ineludible}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Si alguien tuvo la oportunidad de leer {\i
Bienvenido dolor}, cuando hablo de las p\u233?rdidas cito una frase del cantautor
argentino y gran amigo m\u237?o Facundo Cabral, que me parece que hoy, en el
contexto de esta investigaci\u243?n, no puedo dejar de mencionar. \u201?l dec\u237?
a que el ser humano es un ser especial: \u171?Nacer no pide, vivir no sabe y morir
no quiere\u187?. Esta frase, a la luz de lo que hemos venido desarrollando en este
libro, tiene tanto sentido: llegados a esa etapa en donde todo parece estar m\u225?
s fuera de nuestro control, reci\u233?n aparece una expresi\u243?n de deseo en el
ser humano. No queremos morirnos y de verdad no me queda tan claro por qu\u233?\
u8230? Algunos dir\u225?n que por sentimiento de sobrevivencia; otros, porque
piensan que la vida es hermosa y un desaf\u237?o interesante \u8211?que, espero,
sea la mayor\u237?a\u8211?, y otros, m\u225?s honestos y menos valientes,
simplemente dir\u225?n que le temen a la muerte. El tema es que no queremos
morirnos y tampoco queremos ver partir a los que amamos, y esto, independiente de
las creencias religiosas, porque si la muerte fuera asumida como un proceso natural
y la entendi\u233?ramos como parte del flujo de la vida y como una etapa m\u225?s
del proceso por el cual tenemos que transitar, no tendr\u237?a por qu\u233? tener
tanta connotaci\u243?n negativa.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los occidentales particularmente estamos entrenados desde muy peque\u241?os a
funcionar en base a los apegos. Las frases \u171?eso es m\u237?o\u187? o \u171?t\
u250? eres m\u237?a\u187?, dicha tan rom\u225?nticamente, no hacen otra cosa que
reflejar que trabajamos econ\u243?mica y emocionalmente toda la vida para tener
cosas propias: una casa, un auto y tantas otras que, como en este libro hemos
concluido, ponen nuestras seguridades afuera y no dentro de nosotros. Al funcionar
con tal sentido de propiedad caemos en la ilusi\u243?n del control, de que todo
depende de nosotros y est\u225? determinado por la voluntad o, en el mejor de los
casos, por la buena suerte. A esto se le suma una serie de miedos a que la vida nos
quite eso que juramos nos pertenece y nos da seguridad.\par\pard\plain\hyphpar}{
Pero aunque estemos firmemente entrenados en apegarnos \u8211?en sufrir tanto
cuando se nos pierde algo, alguien se nos muere o se nos va, nos roban o cuando
algo m\u237?o me fue arrebatado\u8211?, hay algo que no depende de nosotros, que
trasciende a todo: el paso del tiempo y la muerte que son procesos ineludibles e
inminentes en nuestra vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
La \u250?nica absoluta certeza que tenemos al nacer es que empezamos a envejecer en
ese mismo momento y que alg\u250?n d\u237?a moriremos. No hay nada m\u225?s certero
y absoluto y, por lo tanto, la forma en que se asuma esa realidad parece ser clave
en c\u243?mo una sociedad no solo enfrenta la muerte, sino que, por complemento,
enfrenta a partir de ello la misma vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otra verdad que tiene que ver con la linealidad desde la que nosotros concebimos la
vida es que asumimos que los viejos se mueren primero que los j\u243?venes o los
ni\u241?os y, por lo tanto, a medida que van pasando los a\u241?os se hace cada vez
m\u225?s presente y consciente el fen\u243?meno de la muerte y de todo lo que
tratamos de hacer para evitar que nos venga a buscar. Esto resulta contradictorio
porque todos tenemos experiencias \u8211?m\u225?s o menos cercanas\u8211? que nos
evidencian que la vida es de una fragilidad tremenda y que en cualquier momento
podemos dejar de vivir, por lo que debi\u233?ramos estar preparados para ello. Esta
preparaci\u243?n tiene dos sentidos, independiente de nuestras creencias: por un
lado, sabemos que para alejar la muerte tenemos que cuidarnos tanto f\u237?sica
como emocionalmente, y, por otro, aun sabi\u233?ndolo, hacemos todo lo contrario.
Habitamos un mundo donde la mitad se muere de hambre y la otra mitad est\u225?
obesa, donde el sedentarismo, el exceso de trabajo, el alcohol y el tabaco nos
acercan todos los d\u237?as a la muerte, sin que tengamos ninguna conciencia de que
estos son actos suicidas que nos conducen ineludiblemente a ella. Es curioso c\
u243?mo actuamos, conducimos veh\u237?culos y corremos riesgos siempre coqueteando
con la muerte, sin tener muy claro que somos seres con fecha de vencimiento y que,
al menor descuido, esta tocar\u225? nuestra puerta. Pareciera que muchos hacen todo
lo posible para morirse, aun cuando el discurso sea exactamente el opuesto. Quiz\
u225?s esto se debe en algunos casos a una conciencia de la muerte mal entendida:
como saben que van a morir, se endeudan, comen y toman hasta reventarse, sin, a mi
juicio, asumir que est\u225?n jugando con fuego. Si no, basta ver a muchas personas
a las que la vida las ha puesto en un punto de quiebre y c\u243?mo esas conductas
tan intensas cambian dr\u225?sticamente.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por otro lado, si creemos que nos vamos a morir y que ah\u237? se acaba todo,
entonces debi\u233?ramos dar lo mejor de nosotros para dejar un buen recuerdo en
los que queremos. Intentar\u237?amos decir todos los d\u237?as que lo sentimos,
har\u237?amos felices a nuestro entorno, nos cuidar\u237?amos para no dejar solos a
los que amamos, disfrutar\u237?amos de lo que la vida nos da, pero sin caer en
ning\u250?n exceso. Bajo esta concepci\u243?n no existir\u237?an los maltratos, las
faltas de amor y tantas otras actitudes que hoy lamentablemente son pan de cada d\
u237?a en nuestra sociedad.\par\pard\plain\hyphpar}{
Seg\u250?n el discurso social se desprende que vivimos negando la muerte y creyendo
que somos eternos, por lo que dar\u237?a lo mismo c\u243?mo vivamos porque
siempre \u8211?aunque sea en el \u250?ltimo segundo\u8211? habr\u225? tiempo para
reparar. Esta negaci\u243?n absoluta de la muerte funciona casi como un mecanismo
de defensa que se rompe cuando llega a nuestras vidas una enfermedad o alguna
situaci\u243?n que nos enfrenta cara a cara a nuestra mortalidad. Para los que han
pasado por ah\u237?, la vida cambia completamente: se alteran sus prioridades, son
m\u225?s conscientes de sus afectos, los expresan y viven m\u225?s intensamente, y
tienen la necesidad de dormir siempre ligeros de equipaje, sin rencores ni cuentas
pendientes.\par\pard\plain\hyphpar}{
Se dice que los pa\u237?ses hispanos son casi totalmente creyentes y la gran mayor\
u237?a de su poblaci\u243?n cree que despu\u233?s de la muerte hay algo m\u225?s.
En la investigaci\u243?n, el 95% de los participantes correspond\u237?a a ese
grupo. Ese \u171?algo m\u225?s\u187? pod\u237?a ser un estado diferente, otra vida
paralela pero diferente a esta, una vida sin cuerpo, un esp\u237?ritu o simplemente
una forma en un continuo aprendizaje.\par\pard\plain\hyphpar}{
Al consultarle a esas personas sobre la solidez de sus creencias y sobre c\u243?mo
viv\u237?an a partir de ellas el paso de los a\u241?os y la realidad de la muerte,
era impresionante registrar la cantidad de miedos, inconsistencias y mentiras que
se dec\u237?an todos los d\u237?as, y que no son m\u225?s que un fiel reflejo de c\
u243?mo la vejez se concibe: como la entrada a la \u250?ltima etapa de la vida
cargada de muchas emociones asociadas a la tristeza, la melancol\u237?a y, en no
pocos casos, la desesperaci\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si realmente, como dec\u237?a en el cap\u237?tulo donde intentaba definir la vejez,
crey\u233?ramos en la resurrecci\u243?n, en otra vida o en el dormirse para siempre
hasta que vuelva Jes\u250?s, \u191?no les parece que la muerte debiera ser vivida
con alegr\u237?a o por lo menos con tranquilidad y paz, sobre todo mucha paz? \
u191?No les parece que si vivi\u233?ramos con conciencia de muerte, sabiendo que
esta va a llegar, disfrutar\u237?amos nuestro presente siendo agradecidos y dando
lo mejor de nosotros para ser recordados por las cosas buenas que dejamos aqu\
u237??\par\pard\plain\hyphpar}{
Evidentemente no vivimos as\u237? o, por lo menos, no todos. Lo que se ve alrededor
es a gente que trabaja para vivir dignamente, o lo mejor que pueda, y poder comprar
cosas que le den seguridad y confianza para as\u237? demostrar amor a sus seres
queridos. Nadie piensa y mucho menos siente la fragilidad de la vida, y si bien las
estad\u237?sticas nos dicen que la gente que mayoritariamente muere es la de m\
u225?s edad, esto no garantiza nada, porque cada vez es m\u225?s fuerte la sensaci\
u243?n de que con la inseguridad, con los fen\u243?menos naturales y tantas otras
cosas que la gente percibe como incontrolables, cualquiera puede ser llamado y
debemos prepararnos para ello. Unos para un juicio, otros para una transformaci\
u243?n, algunos para ser recordados por lo que hicieron. Todos deben prepararse
para otra vida que desconocen totalmente y tener la tranquilidad de haber hecho las
cosas lo mejor posible.\par\pard\plain\hyphpar}{
Dicen que llegados a esa otra vida, a nadie le van a preguntar cu\u225?nto dinero
gan\u243? y si fue o no capaz de llegar a tener casa o un auto. Dicen los que saben
\u8211?entre los que no me cuento\u8211? que lo m\u225?s probable es que nos
pregunten qu\u233? hicimos con lo que nos dieron y cu\u225?nto fuimos capaces de
amar con ello. Bajo esta perspectiva, llegar a la vejez se convierte no solo en un
placer, sino que en todo un privilegio; significar\u237?a, como lo entienden los
orientales, que tuvimos mucho tiempo para amar, aprender, dejar huellas y para
haber disfrutado de la posibilidad de decidir ser felices, porque serlo es una
actitud, m\u225?s que un estado ligado a la alegr\u237?a o al tener cosas.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Ahora bien, esto est\u225? lejos de ser una realidad social f\u225?cilmente
observable; por un lado, decimos emocionados: \u171?\u161?Qu\u233? maravilla
cumplir a\u241?os!\u187?, cuando vemos a alguien que celebra sus ochenta o noventa,
pero cuando celebramos los nuestros hay un dejo de rabia y nos negamos a celebrar
la vida como una fuente de sabidur\u237?a y enriquecimiento espiritual. Es como si
no nos di\u233?ramos cuenta de que cumplir a\u241?os renegando, no poniendo velas
ni celebrando, es estar absolutamente muertos.\par\pard\plain\hyphpar}{
Le tememos tanto a la muerte que se ha empezado a producir una aberraci\u243?n, a
mi juicio, consolidada por la gran industria m\u233?dica, que es la enorme cantidad
de personas que mueren en los hospitales y las cl\u237?nicas y no en sus casas.
Entiendo que hay casos en los cuales no queda otra alternativa, pero hay muchos en
los que si bien es un hecho que no hay nada m\u225?s que hacer, la familia insiste
en que se intente algo m\u225?s o el establecimiento opina que todav\u237?a se
podr\u237?a probar una nueva intervenci\u243?n. Creo que parte de asumir este
proceso como natural tambi\u233?n nos obliga a \u171?un buen morir\u187?, y eso
evidentemente siempre va ser en casa, en nuestra cama, con nuestros olores y en los
brazos de las personas que amamos y que nos aman. Me parece indigno que uno se
entere de la muerte de alguien que uno ama por la llamada telef\u243?nica de un
establecimiento de salud; me parece inhumano que alguien parta sin tener entre sus
manos la mano de un ser querido y sin ver su rostro. No habla bien de c\u243?mo
enfrentamos la muerte que esto est\u233? pasando tan masivamente.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Es com\u250?n escuchar que la gente buena se va r\u225?pido, que se muere primero,
y los que quedamos \u191?qu\u233? somos?, \u191?seres malos y oscuros que tenemos
que pagar con el castigo de estar vivos? No tengo la respuesta al porqu\u233? se
muere gente que no debiera haberse ido porque era noble y aportaba a que este mundo
fuera mejor, pero s\u237? estoy segura de que hay mucha gente viva muy noble que
afortunadamente envejece y nos acompa\u241?a largo tiempo. No somos todos malos los
que estamos aqu\u237?, ni tampoco eran tan \u225?ngeles todos los que se fueron;
hay de todo en todos lados y el cumplir a\u241?os siempre debiera ser una fiesta y
un homenaje a la vida. Distinto es pensar, como creen muchos, incluida yo, que
todos vinimos a este mundo para algo, que tenemos una misi\u243?n y que ella se
puede cumplir dentro del vientre de la madre, a los dos a\u241?os de vida, a los
quince o a los noventa, y esto es lo que determina la partida de este lugar llamado
Tierra.\par\pard\plain\hyphpar}{
Pero si de todo esto no se habla, de la muerte y de la vejez mucho menos. En la
investigaci\u243?n, solo el 45% hab\u237?a hablado con su familia de c\u243?mo y d\
u243?nde quer\u237?a envejecer y qu\u233? necesitaba para que este proceso fuera \
u243?ptimo. Muchos en el estudio me dec\u237?an que cuando a los cuarenta y cinco o
cincuenta hab\u237?an conversado el tema con los hijos, amigos o en el trabajo, la
reacci\u243?n de los dem\u225?s era siempre la misma: \u171?\u191?Para qu\u233?
tocas esos temas?\u187?. \u171?\u191?Est\u225?s con depresi\u243?n?\u187?. \u171?\
u191?Fuiste al m\u233?dico y te encontr\u243? algo?\u187?. \u171?Si eres joven a\
u250?n, no pienses en eso\u187?. \u171?Te ves incre\u237?ble, nadie pensar\u237?a
la edad que tienes\u187?, etc. Todas estas frases que decimos y escuchamos a diario
reflejan la profunda evasi\u243?n frente a un tema que es inevitable y que todos
debi\u233?ramos conversar para prepararnos a enfrentarlo de la mejor forma.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Si as\u237? enfrentamos la vejez, con la muerte es mucho peor, porque incluso
existe la creencia popular de que hablar de ella es como \u171?llamarla\u187?, y
por lo tanto es mejor ni siquiera mencionarla. He escuchado a tanta gente sabia
hablar de la muerte contando c\u243?mo quieren morir y a tantos reproch\u225?ndoles
que de esas cosas no se habla y que no les gusta escuchar de temas como ese.\par\
pard\plain\hyphpar}{
Qu\u233? bien nos har\u237?a hablar de la vejez, de la jubilaci\u243?n y de la
muerte, y poder planificar cada etapa de la vida al alero de nuestros afectos y as\
u237?, si tenemos el privilegio de llegar a cumplir muchos a\u241?os, lo podamos
hacer con alegr\u237?a y no en esa negaci\u243?n que nos lleva a sorprendernos de
los cambios con cierta rabia e impotencia por no poder hacer nada al respecto; en
estos casos, el \u250?nico ejercicio de libertad que podemos permitirnos es nuestra
actitud que siempre es soberana, pero que con la educaci\u243?n centrada en lo
externo con la que nos hemos formado, est\u225? muy debilitada en la mayor\u237?a
de las personas. Vivimos con la sensaci\u243?n de que tenemos la vida que nos toc\
u243? y no somos capaces de percibir que esta la hemos construido con acciones y
con omisiones, independiente de las condiciones en las que nacimos. Hay millones de
historias en las que la voluntad y las ganas fueron capaces de romper todos los
predictores de pobreza, enfermedad y malos diagn\u243?sticos.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Nos vamos a morir, qu\u233? duda puede caber, \u191?no ser\u225? mejor hablar de
ello privada y p\u250?blicamente y modificar el c\u243?mo estamos viviendo para
prepararnos para ese evento, estando tranquilos, dando lo mejor de nosotros, siendo
consecuentes con nuestras creencias, pero por sobre todo celebrando la vida
mientras la tengamos para que no nos encuentre al final distra\u237?dos, como dice
Facundo Cabral, y siendo incapaces de modificar tantos a\u241?os de negaci\u243?n
en los actos y en las palabras?\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
La vejez es la \u250?ltima etapa de la vida y la muerte el \u250?ltimo paso de la
vejez. Si a los treinta a\u241?os ley\u233?ramos este libro y escuch\u225?ramos con
el coraz\u243?n a todas esas voces que alimentaron esta investigaci\u243?n, tendr\
u237?amos que cambiar muchas elecciones y redefinir muchas de nuestras prioridades,
para as\u237? estar preparados para estos momentos tanto econ\u243?mica como
afectivamente; si fueran muchos, sin duda, la sociedad tendr\u237?a que dar
respuesta a un movimiento que exige ser escuchado en sus afectos, en sus
motivaciones y en sus miedos frente a todos los misterios de la vida, siendo el m\
u225?s importante, sin lugar a dudas, la muerte.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\
plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
Conclusiones}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Como dije en la introducci\u243?n, terminar una investigaci\u243?n y decidir
escribir un libro no es para nada f\u225?cil. Aparece un sinn\u250?mero de miedos,
inseguridades y mis rasgos perfeccionistas que me hacen preguntarme una y mil veces
si he logrado ser fiel al testimonio de tantos y tantas que generosamente
colaboraron en el estudio. Luego viene la duda de si he podido simplificar los
complejos conceptos de cada investigaci\u243?n y, por \u250?ltimo, la eterna
revisi\u243?n de los datos para que cada cap\u237?tulo incluya todo lo que el
estudio revel\u243?.\par\pard\plain\hyphpar}{
Si empezar todo esto es complicado, terminarlo es much\u237?simo peor. Siempre he
dicho que los libros no se terminan, se abandonan, porque, de lo contrario, ser\
u237?a imposible encontrar todo absolutamente perfecto para decir que est\u225?
en \u243?ptimas condiciones para ser le\u237?do y publicado. Siempre, y gracias a
Dios es as\u237?, los libros son una historia imperfecta que quiz\u225?s otro la
tome para seguir desarroll\u225?ndola en un camino que, espero, no tenga fin.\par\
pard\plain\hyphpar}{
El punto de partida de esta investigaci\u243?n que fue esa frase repetida por
muchos en la investigaci\u243?n, \u171?no quiero envejecer\u187?, despu\u233?s de
todo lo desarrollado se convierte en una sentencia sin sentido, contradictoria y
adem\u225?s falsa. Cualquiera que est\u233? diciendo que no quiere envejecer se
enga\u241?a a s\u237? mismo brutalmente. A partir del cap\u237?tulo sobre el cuerpo
incorporamos la idea de que uno envejece desde que nace y que, por lo tanto,
renegar de ese proceso inevitable resulta una p\u233?rdida de tiempo. Adem\u225?s,
concluimos que renegar de la vejez es renegar de la propia memoria y, sobre todo,
de los aprendizajes acumulados en la vida. Las personas que sostienen esta frase
creer\u225?n entonces que hay cremas que impiden el envejecimiento y que con el
solo hecho de esparcirlas sobre su rostro se ver\u225?n diez a\u241?os m\u225?s j\
u243?venes. \u191?Para qu\u233? vernos m\u225?s j\u243?venes?, \u191?para qu\u233?
mentirnos tan burdamente?\par\pard\plain\hyphpar}{
En cualquier caso, el tema central aqu\u237? es por qu\u233? cada vez se escucha m\
u225?s esa frase, sabiendo lo contradictoria y falsa que es; es aqu\u237? donde
siento que el libro entrega \u8211?a partir de los testimonios de la gente\u8211?
varias respuestas que al momento de cerrar tenemos que evaluar. Una de ellas es la
sobrevaloraci\u243?n de la juventud como \u250?nico momento de plenitud y \u233?
xito en la vida. De acuerdo a los c\u243?digos de hoy, es solo en esta etapa cuando
lograr\u237?amos las cosas importantes de la existencia, como son la belleza, la
posici\u243?n social y el estatus que da el tener cosas que se compran. Es la mejor
etapa en t\u233?rminos de producci\u243?n laboral y de reconocimiento en ese \u225?
mbito; siendo j\u243?venes es cuando asumimos los roles m\u225?s importantes de la
vida como son el ser padre, madre y trabajador activo. Desde este punto de vista,
el envejecimiento es visto como una amenaza, como la p\u233?rdida de esas
posiciones, lo que genera conflictos con el valor del cuerpo, con el cambio de
posici\u243?n en lo laboral y con el nuevo lugar que se asume dentro de la familia
y de la sociedad en general.\par\pard\plain\hyphpar}{
Aqu\u237? todo el tema de la linealidad del tiempo y de ubicar en nuestras cabezas
el futuro \u171?adelante\u187? y el pasado \u171?atr\u225?s\u187? es fundamental
para no avanzar en el paso de los a\u241?os. Inevitablemente, al concebir el tiempo
de esta forma, el pasado y los mayores no son reconocidos y admirados, y el futuro
nos aterroriza porque nos acerca al final y a un concepto que, como vimos, no nos
gusta ni siquiera mencionar: la muerte. En este punto, nuestras inconsistencias
religiosas y dobles discursos son dignos de revisar porque si fu\u233?ramos
realmente consistentes, cumplir a\u241?os ser\u237?a interpretado como un regalo y
un verdadero privilegio. Con la muerte pasar\u237?a algo parecido: al ser la
antesala de otra cosa tendr\u237?amos que recibirla con curiosidad y alegr\u237?a,
no con miedo y tristeza.\par\pard\plain\hyphpar}{
Otro de los motivos de por qu\u233? no queremos envejecer es que, en el fondo de
nuestros corazones, sabemos que no estamos viviendo bien la vida en un sentido
profundo y afectivo. Podemos estar viviendo muy intensamente, pero sabemos que esta
carrera loca por el trabajo, por subsistir y por tener \u233?xito, en muchos casos
nos lleva a olvidar los afectos primarios y secundarios pensando que ya habr\u225?
tiempo para ellos en otro momento. Entonces nos da miedo que el tiempo pase y nos
pille la vejez sin haberlos cuidado como debemos. Este miedo tambi\u233?n se asocia
con la posibilidad de enfrentar la vejez en soledad o con el temor a la muerte y a
la supuesta evaluaci\u243?n a la que luego de ella seremos sometidos.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Quiz\u225?s la raz\u243?n m\u225?s com\u250?n de por qu\u233? no queremos que los
a\u241?os pasen es por la angustia que nos produce un posible deterioro f\u237?
sico, mental y econ\u243?mico asociados a la edad. Para calmar este miedo y
hacernos creer que la muerte no llegar\u225? jam\u225?s es que cada vez surgen m\
u225?s planes y pautas que nos ayudan a cuidarnos f\u237?sicamente y nos ense\u241?
an a ahorrar en todo sentido para que as\u237?, llegados los llamados a\u241?os
dorados, podamos disfrutar de ellos o estar preparados en caso de imprevistos. En
el primer cap\u237?tulo de este libro definimos que esta llegaba en plenitud cuando
perd\u237?amos la autonom\u237?a; el gran temor de perder esta independencia nos
hace negar o, mejor dicho, querer negar que el paso del tiempo es inevitable y que
depender\u225? de nosotros c\u243?mo lo vayamos a enfrentar, aun cuando este
siempre pueda traer sorpresas.\par\pard\plain\hyphpar}{
El miedo a la soledad, al cambio de rol dentro de la pareja y de la familia, como
fue explicado anteriormente, son motores importantes para desear que el tiempo no
pase y poder mantener el statu quo de las cosas. En este sentido, el cambio de
posici\u243?n m\u225?s evidente socialmente\par\pard\plain\hyphpar}{
\u8211?que de cualquier forma tiene repercusiones p\u250?blicas y privadas\u8211?
es la jubilaci\u243?n, momento que, sin duda, nos pone frente a algo muy anhelado
durante toda la vida: el descanso. Y justamente cuando llega no sabemos qu\u233?
hacer, y el hecho de no sentirnos productivos y aparentemente inactivos nos genera
much\u237?sima angustia.\par\pard\plain\hyphpar}{
La experiencia de vida del adulto mayor en el mundo hispano est\u225? determinada
principalmente por su situaci\u243?n econ\u243?mica, de salud y afectiva, y visto
desde la perspectiva de una persona joven hoy, este panorama parece aterrador. Aqu\
u237? me quiero detener en algo que est\u225? impl\u237?cito en este miedo que es
tremendamente importante. Cuando los j\u243?venes nos miran o miran a muchos
adultos mayores, lo que mayoritariamente ven es a un grupo de personas que no
cantan, que no r\u237?en a carcajadas, que dejaron de bailar y que hablan todo el
tiempo de sus enfermedades, achaques y dolencias. Otros, en cambio, se muestran
obsesionados por verse j\u243?venes, no celebran los cumplea\u241?os, no quieren
ser llamados abuelos, hacen ejercicio de manera excesiva y se someten a un sinf\
u237?n de cirug\u237?as para ocultar la edad que tienen. En este grupo \u8211?que
adem\u225?s generalmente tiene mucha visibilidad social\u8211? el tema gravitante
no es c\u243?mo envejecer linda y sanamente, sino, literalmente, hacer todo lo
posible para evitar el envejecimiento. Esta disposici\u243?n se desata
aproximadamente a los sesenta a\u241?os y un factor importante en su aparici\u243?n
es una generaci\u243?n m\u225?s joven que en ning\u250?n sentido le parece
atractivo cumplir a\u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
Nadie quiere envejecer, eso parece ser un patr\u243?n com\u250?n, pero tambi\u233?n
es cierto que hay muchas personas que agradecen hacerlo, personas que logran
equilibrar el privilegio de cumplir a\u241?os y que celebran la vida, porque son
conscientes de que, de lo contrario, estar\u237?an literalmente muertos. Personas
que no se quieren morir y se cuidan para que este momento se demore en llegar;
personas que quieren ver a sus nietos crecer, acompa\u241?ar a sus parejas el mayor
tiempo posible, crear hasta el \u250?ltimo segundo y no dejar de pensar en
proyectos para su vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Quiero contarles de una conversaci\u243?n de la que fui testigo entre un adulto
mayor y una mujer extraordinaria que me ayud\u243? mucho en esta investigaci\u243?
n, llamada Nora Biderman, quien se desarrolla como coach en Argentina. En esta
conversaci\u243?n, Nora le dijo al hombre que se ve\u237?a muy bien para su edad,
ese cl\u225?sico comentario que viene a reforzar la juventud como \u250?nico valor
est\u233?tico, pero que ella lo expuso con el fin de destacar lo apasionante y
enriquecedora que debi\u243? haber sido su historia como para haber llegado as\
u237? a tan avanzada edad. \u201?l le respondi\u243? con una sonrisa lo
siguiente: \u171?No, mijita, lo que me mantiene joven no es mi historia, son los
proyectos del futuro. Procuro trabajar con gente joven que puede hacer lo que yo ya
no puedo y que saben lo que yo no s\u233?, lo cual me permite seguir aprendiendo.
Esos j\u243?venes, a su vez, quieren trabajar conmigo porque yo s\u233? algunas
cosas que ellos no saben y aprend\u237? de todos mis errores, por lo que puedo
ayudarlos a no cometerlos. As\u237? como ellos me escuchan mucho, yo los escucho a
ellos tambi\u233?n. Paso la mayor parte de mi tiempo con la gente joven de \u225?
nimo, de esp\u237?ritu, no importa cu\u225?ntos a\u241?os tenga, lo importante es
la buena actitud. Esa es mi f\u243?rmula para no envejecer o, mejor dicho, para
envejecer estando orgulloso de ello y sinti\u233?ndome joven\u187?.\par\pard\plain\
hyphpar}{
Este es un ejemplo maravilloso de c\u243?mo envejecer sinti\u233?ndose joven, sin
que eso sea enfocado desde la pretensi\u243?n; la juventud aqu\u237? se entiende
como una actitud con la cual enfrentar el paso de los a\u241?os, y el resultado es
delicioso y un verdadero ejemplo.\par\pard\plain\hyphpar}{
Por otra parte, nos encontramos con otras personas que, en cambio, corren, corren
desesperadas tras una arruga, tras un kilo de m\u225?s o tras el prestigio, la
conquista y la vanidad. Personas que dicen que no se quieren morir pero que se ven
envueltas todos los d\u237?as en conductas suicidas de las cuales lo \u250?nico que
se desprende es que quisieran desaparecer. Comen en exceso, fuman, toman alcohol y
no hacen ejercicio; adem\u225?s, son trabaj\u243?licas y no le dedican tiempo a sus
amores; no son conscientes del devenir de la vida. Pero, lamentablemente, el tiempo
pasa para todos, para los musculosos, para los operados y para todos los seres
humanos; la clave parece ser prepararse desde muy joven para el paso de los a\u241?
os.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
En el curso de este libro se han repetido hasta el cansancio tres palabras que
debi\u233?ramos aplicar para poder envejecer en plenitud: conciencia, preparaci\
u243?n e inversi\u243?n, a lo que debi\u233?ramos sumar una cuarta que viene a
reforzar las anteriores y que es la voluntad.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\
plain\hyphpar}{
Conciencia para entender el valor del presente y el inexorable paso del tiempo, y
para estar profundamente conectados con los afectos y con la sencillez de la vida.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Preparaci\u243?n porque tenemos que organizar nuestra vida pensando en que el
tiempo pasa m\u225?s r\u225?pido de lo que somos capaces de percibir, y que hay que
tomar decisiones para vivir la vida en plenitud en todas las etapas, tanto afectiva
como econ\u243?micamente. En el fondo, gracias a los avances de la medicina nos
regalaron alrededor de veinte o treinta a\u241?os m\u225?s de vida y tenemos, tanto
personal como p\u250?blicamente, que prepararnos para poder vivirlos plenamente.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Inversi\u243?n porque es necesario preguntarse a qu\u233? se le va a dedicar m\
u225?s energ\u237?as, si a las seguridades externas, lo material que nos ayuda a
disminuir nuestros miedos y sentirnos protegidos, o a nuestros v\u237?nculos
emocionales con el objeto de llegar a la vejez contenidos y acompa\u241?ados. Es
claro que se pueden integrar ambas posturas, pero les aseguro que no pocas veces en
la vida vamos a tener que optar dram\u225?ticamente por una o por otra, a pesar de
que nos pasemos toda nuestra historia creyendo tenerlas medianamente equilibradas.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Voluntad porque es el gran concepto del siglo XXI, en educaci\u243?n y salud, al
menos. Porque es la fuerza que mueve la conciencia para producir la preparaci\u243?
n y la orientaci\u243?n en los que debemos invertir. As\u237? y solo as\u237? se
puede envejecer plenamente.\par\pard\plain\hyphpar}{
Para poder aplicar estas cuatro palabras hay que hacer un ejercicio diario y que
tiene que ver con retomar la capacidad de hacernos preguntas, muchas preguntas. Hoy
no nos preguntamos nada, actuamos como en autom\u225?tico porque seguramente es m\
u225?s c\u243?modo y menos riesgoso. Preguntarse significa, obviamente, buscar
respuestas, lo que lleva a tomar decisiones y de ellas depender\u225? el rumbo de
nuestras vidas.\par\pard\plain\hyphpar}{
Los invito a hacer el ejercicio de preguntarse si est\u225?n bien, si son felices,
si se preocupan de hacer felices a los que tienen a su lado, si viven como quieren
vivir; todas preguntas determinantes en todas las etapas de la vida. Preg\u250?
ntense si necesitan realmente cambiar el televisor, si quieren o pueden hacer
regalos de Navidad; les aseguro que haci\u233?ndose estas preguntas\par\pard\plain\
hyphpar}{
recuperar\u225?n la libertad interna y permitir\u225?n el desarrollo de la actitud
como \u250?nica fuente de autonom\u237?a que tenemos los seres humanos.\par\pard\
plain\hyphpar}{
Creo que cada etapa de la vida es un homenaje a la existencia y todas son una
oportunidad para ser felices, entregar amor y dejar huella en los otros. La vejez
es una etapa en la que nos tiene que preocupar trascender y desarrollar al m\u225?
ximo todos nuestros talentos, pero necesita tener contacto con la juventud como
fuente de energ\u237?a, de optimismo, de cierto grado de irresponsabilidad y de una
gran cuota de alegr\u237?a y juego para plantearnos proyectos hasta el \u250?ltimo
aliento que nos permita la vida. Quiz\u225?s habr\u237?a que acu\u241?ar la palabra
VEJENTUD para que se puedan integrar ambas instancias de la vida en una actitud que
mezcle la sabidur\u237?a de los a\u241?os con la alegr\u237?a y la iniciativa de
los j\u243?venes; ah\u237? probablemente dejar\u237?amos de decir que no queremos
envejecer.\par\pard\plain\hyphpar}{
Seg\u250?n Nora Biderman, si el envejecer tiene que ver en nuestro inconsciente
colectivo con rigidez, achaques, falta de proyectos, melancol\u237?a por el pasado,
temor al futuro, frustraci\u243?n por lo que no se hizo y falta de esperanza por lo
que todav\u237?a se puede hacer, creo yo que la \u171?vejentud\u187? ser\u237?a una
f\u243?rmula para desarrollar justamente lo contrario, vale decir: \u171?Ser
flexible, tener proyectos, aprender de lo que\par\pard\plain\hyphpar}{
vivimos y transmitir lo que aprendimos, trascender en mensajes \u250?tiles, pensar
m\u225?s en la vida y menos en la muerte, porque si igual nos llega a su debido
momento, para qu\u233? pensarla antes de tiempo. Y, por sobre todo, agradecer lo
que tenemos y dar un buen ejemplo de amor, serenidad, fe y alegr\u237?a, para vivir
un buen presente y dejar un mejor futuro\u187? (Nora Biderman).\par\pard\plain\
hyphpar}{
Todo lo anterior es muy hermoso y debi\u233?ramos tener la obligaci\u243?n de
aplicarlo, pero se hace m\u225?s complicado cuando el Estado no nos facilita las
condiciones para vivir la vejez de esa manera. Se necesitan pol\u237?ticas p\u250?
blicas que nos hagan valorar y respetar a los mayores, que sientan la seguridad
para salir de sus casas; iniciativas que fomenten fuentes laborales para ellos,
porque el Estado no se va a poder hacer cargo de un sector pasivo que aumenta dram\
u225?ticamente en todos los pa\u237?ses; una sociedad que los integre, que los haga
aparecer en la televisi\u243?n y que incentive el di\u225?logo entre generaciones.\
par\pard\plain\hyphpar}{
Necesitamos que aumenten los geriatras \u8211?en Chile hasta el 2013 solo hab\u237?
a alrededor de setenta\u8211? y que se redise\u241?en los espacios comunes; una
salud humana m\u225?s que solamente t\u233?cnica, pisos no resbaladizos, puertas
por las que pasen sillas de ruedas, tel\u233?fonos con n\u250?meros grandes, muchas
viviendas acogedoras y oportunidades para participar.\par\pard\plain\hyphpar}{
Para querer envejecer, la vejez tiene que estar conceptualizada como algo
estimulante, independiente de las condiciones f\u237?sicas y econ\u243?micas en que
se viva. Me es imposible transmitirles la cantidad de adultos mayores pobres y
enfermos que fueron ejemplo de \u171?vejentud\u187? y c\u243?mo muchos millonarios
daban pena, quej\u225?ndose por los a\u241?os que ten\u237?an encima del cuerpo.
Para que la vejez sea estimulante tiene que tener sue\u241?os y proyectos asociados
y, por sobre todo, incluir cada una de las reflexiones que he venido desarrollando
en estas p\u225?ginas.\par\pard\plain\hyphpar}{
Como siempre he afirmado en todas las entrevistas que me han hecho, la primera
alumna de las investigaciones es quien escribe, y frente a esta experiencia tengo
que decir que han cambiado muchas cosas en m\u237?. Hoy tengo cuarenta y ocho a\
u241?os y entend\u237? que para tener una buena salud a los sesenta o a los
setenta, me tengo que cuidar ahora; es por eso que ya llevo casi tres a\u241?os de
ejercicio suave pero ininterrumpido, lo cual tiene valor para m\u237? porque
siempre he sido floja y sal\u237? del colegio odiando el deporte. Adem\u225?s, en
el curso de la investigaci\u243?n aprend\u237? a cuidar mi salud con la alimentaci\
u243?n y a buscar con frecuencia el silencio como fuente de quietud y
autoconocimiento. He llegado a necesitarlo\u8230?\par\pard\plain\hyphpar}{
Pero el aprendizaje m\u225?s profundo que puedo transmitirles despu\u233?s de
escuchar a much\u237?sima gente es que quiero envejecer, que quiero tener arrugas,
que quiero vivir lo que haya que vivir ri\u233?ndome mucho y que ojal\u225? pueda
besar y apretar a mis nietos como lo hace mi abuela conmigo. Hoy puedo decirles que
no me asusta la muerte y tampoco la enfermedad f\u237?sica, s\u237? un poco la
mental porque no me gustar\u237?a estar viva de cuerpo pero perdi\u233?ndome cosas
que pudiera agradecer y de las cuales podr\u237?a aprender.\par\pard\plain\hyphpar}
{
No les niego que he mirado mi cara y me he preguntado qu\u233? pasar\u237?a si me
hago algo aqu\u237? o all\u225?, pero este estudio me ense\u241?\u243? que el
secreto est\u225? en asumir que la vejez es un proceso inevitable y que hay que
saber vivirlo con sabidur\u237?a y dignidad, dando un lindo testimonio del paso de
los a\u241?os.\par\pard\plain\hyphpar}{
Espero que los mayores que lean este libro, independiente de sus condiciones,
agradezcan el haber llegado a tener los a\u241?os que tienen y los disfruten
plenamente. A los j\u243?venes que lo tengan en sus manos, que dejen de decir \
u171?no quiero envejecer\u187? y se pongan a trabajar para preparar su vejez desde
el coraz\u243?n y no solo desde el bolsillo; que escuchen, busquen y admiren a los
mayores que tienen cerca, y al Estado que entienda que una sociedad es mucho mejor
cuando incorpora, valora y le da un espacio a un grupo que crece y que va a tener
que generar condiciones para los bisabuelos que ya est\u225?n tocando nuestra
puerta.\par\pard\plain\hyphpar}{
{\ql
Los adultos mayores aumentan y cada vez nacen menos ni\u241?os, lo que hace que los
pa\u237?ses envejezcan, por lo tanto decir \u171?no quiero envejecer\u187? cada vez
tiene menos sentido, el tema que debiera preocuparnos es m\u225?s bien el \u171?c\
u243?mo envejecer\u187?. Espero que con este libro encuentren algunas de esas
respuestas.\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
{\qc
{\b
Agradecimientos}\par\pard\plain\hyphpar}\par\pard\plain\hyphpar}{
Siempre son tantas las personas a las que hay que agradecer despu\u233?s de un
trabajo de m\u225?s de cuatro a\u241?os que me hizo viajar y recorrer todo el mundo
hispano\u8230?\par\pard\plain\hyphpar}{
Gracias a Dios, primero, por permitirme otra vez tener algo que contar y poder ser
la voz de miles en estas p\u225?ginas. Gracias por la vida, por el misterio de los
talentos y por todos los corazones que se abrieron para contar sus historias.\par\
pard\plain\hyphpar}{
A mi abuelita y a mis padres, que son fuente de ejemplo permanente y que en muchas
partes del libro resultaron ser algo as\u237? como los \u171?ni\u241?os s\u237?
mbolo\u187? de muchos contenidos.\par\pard\plain\hyphpar}{
A mi marido, Juan, por su amor, su paciencia y sus permanentes cuidados que me
permitieron estar sentada casi diez horas diarias sin desfallecer. Sin \u233?l no
hubiera sido posible escribir este libro de forma tan expedita y tranquila. Nunca
hab\u237?a escrito un libro en estas condiciones y esto, sin duda, es gracias a su
presencia.\par\pard\plain\hyphpar}{
A mis hijos, Cristi\u225?n y Nicole, y a las hijas de Juan, particularmente a
Shantal, por su paciencia conmigo por haber estado encerrada tanto tiempo. Su
generosidad me ha conmovido siempre. No es f\u225?cil ser hijos de esta madre.\par\
pard\plain\hyphpar}{
A mi socio y compa\u241?eros de trabajo argentinos, con quienes peregrino
diariamente y a trav\u233?s de quienes obtuve mucha de la informaci\u243?n vertida
en estas p\u225?ginas. Lo mismo para Adriana, por su preocupaci\u243?n, rezos y
compa\u241?\u237?a en esta nueva etapa de la vida.\par\pard\plain\hyphpar}{
Al Senama y a los institutos de estad\u237?sticas, que me entregaron informaci\
u243?n con la cual contrastar las conversaciones que tuve con la gente en los
distintos pa\u237?ses. A Nora Biderman, preciosa mujer que me acompa\u241?\u243? en
este camino.\par\pard\plain\hyphpar}{
A Editorial Planeta en su conjunto, que me permiti\u243? postergar un poco la
entrega de este libro, debido a cambios en mi vida. Gracias especialmente a Willie
Schavelzon, mi agente literario, sin el cual este proyecto no hubiera sido posible
en tiempo y forma. A Josefina, mi editora, por su apoyo desde el primer d\u237?a de
esta investigaci\u243?n.\par\pard\plain\hyphpar}{
A todos y cada uno de los que colaboraron, contando historias, llorando y riendo
conmigo durante todo este tiempo. A todos aquellos viejos orgullosos de serlo que
me entusiasmaron con la vejez. A los otros, gracias igual por orientarme en lo que
podr\u237?a transformarme y que no quiero ser; aprend\u237? mucho de ellos.\par\
pard\plain\hyphpar}{
A la vida, como misterio, como maravilla que me permite una vez m\u225?s entrar
desde mi peque\u241?ez en sus corazones para hacerles evocar lo que ustedes
quieran. Gracias por creer y confiar en m\u237?.\par\pard\plain\hyphpar}{
Gracias a todos los que se me olvidan, y espero que la vida y Dios, como mi jefe,
permitan que nos volvamos a encontrar.\par\pard\plain\hyphpar}{
Bendiciones para todos.\par\pard\plain\hyphpar} {\page } }

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