El agua es esencial para la vida en el planeta, ya que es crucial para los procesos biológicos,
químicos y ecológicos. Constituye más del 70% del cuerpo humano, siendo vital para la
hidratación, la digestión, la regulación de la temperatura corporal y el transporte de
nutrientes. Además, es indispensable para la agricultura, la industria y la generación de
energía, y es fundamental para los ecosistemas, ya que mantiene la biodiversidad y los
ciclos naturales.
El acceso a agua limpia y segura es un derecho humano básico y una necesidad para el
desarrollo económico y social. Su escasez y contaminación pueden tener graves
consecuencias para la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar general de las
comunidades. Por ello, su conservación y gestión sostenible son cruciales para enfrentar
desafíos globales como el cambio climático y el crecimiento poblacional.
Visión general
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Visualización (por volumen) de la distribución
del agua en el planeta Tierra. Cada cubito (como el que representa el agua biológica)
corresponde a aproximadamente 1000 kilómetros cúbicos (240 milas cúbicas) de agua, con
una masa de aproximadamente 1 billones de toneladas (2000 veces la masa de la Pirámide
Grande de Giza, presumiblemente el objeto más pesado hecho por el hombre, o 5 veces el
peso del Lago Kariba). El gran cubo contiene un millón de esos cubitos. El 96,5 % de ellos
(965 000 partes por millón, ppm) corresponde al agua salada de los océanos.2
El agua es un recurso esencial para toda vida en el planeta. De los recursos
hídricos de la Tierra, solo el 3 % es agua dulce (en principio la salada no es
aprovechable, aunque esto se puede matizar) y 2 tercios de esta agua dulce se
encuentran aprisionados en los casquetes polares y los glaciares. Del restante
1 %, un quinto se encuentra en áreas remotas de difícil acceso, y gran parte de las
fuertes lluvias y las inundaciones monzónicas no se puede aprovechar fácilmente.
El agua se está volviendo cada vez más escasa, y el acceso a agua para beber
limpia y segura (agua potable) es limitado. Actualmente solo aproximadamente el
0,08 % del agua dulce del mundo es explotada por una humanidad en demanda
siempre creciente de agua potable, saneamiento, fabricación, riego de los cultivos
alimentarios y ocio.3 Debido al pequeño porcentaje de agua dulce que queda,
optimizarla ha sido una dificultad continua en varios lugares del mundo.
La desalación del agua marina con energía renovable está ayudando a paliar
alguna de estas dificultades.
La gestión del agua dedica muchos esfuerzos a optimizar el uso de agua y a
minimizar el impacto medioambiental (denominado huella hídrica). La gestión
integrada de recursos hídricos se basa en la interconexión natural entre todos los
cuerpos de agua (arroyos, ríos, lagos y el mar).4 En esta gestión, la cantidad
y calidad del agua en el ecosistema ayuda a determinar los recursos realmente
disponibles.5
Como el agua es un recurso limitado, suministrarla plantea un reto notable. Este
hecho es asumido por el proyecto DESAFIO (acrónimo para Democratización de
la Gobernanza del Agua y el Saneamiento mediante Innovaciones Técnicas y
Sociales), el cual ha sido desarrollado durante 30 meses y financiado por el
séptimo programa marco de la Unión Europea para investigación, desarrollo
tecnológico y demostración. Este proyecto afrontó una tarea difícil para áreas en
desarrollo: eliminar la injusticia social estructural en el indispensable acceso al
agua y a la asistencia sanitaria. Los ingenieros de DESAFIO trabajaron en un
sistema de tratamiento del agua basado en energía solar y filtros que proporciona
agua segura a una comunidad muy pobre en el estado de Minas Gerais (Brasil).6
Un aspecto importante de la gestión del agua es que se trata de un recurso en
cierta medida renovable: si de un yacimiento de petróleo (recurso no renovable) se
va extrayendo una cantidad fija anual, llega un momento en que el yacimiento se
agota, y no se puede sacar más. Pero en cambio es posible extraer
indefinidamente una cantidad fija de agua de una fuente de este elemento, por
ejemplo un lago, siempre que el agua extraída sea inferior a la cantidad que
aportan al lago los ríos y arroyos que desembocan en él. Por eso las sequías
causan tan grandes perturbaciones en el abastecimiento de agua (reducen
drásticamente la cantidad de agua que se aporta a las fuentes). Ahora bien, para
que se pueda llevar a cabo esta extracción indefinida, es necesario cuidar y
mantener el ecosistema donde se encuentra la fuente (si por ejemplo el lago está
rodeado de bosques, no debe permitirse que la explotación forestal los despueble,
porque eso reduciría7 la cantidad de lluvia que iría al lago).
La buena gestión de cualquier recurso requiere un conocimiento exacto del
recurso disponible, los usos que se le pueden dar, sus demandas competitivas, la
evaluación de la importancia y el valor de esas demandas, y los mecanismos para
traducir decisiones políticas en acciones sobre el terreno.8
Para el agua considerada como recurso, esto es particularmente difícil, porque las
fuentes de agua (por ejemplo los ríos) pueden cruzar varias fronteras nacionales.
Además los usos del agua incluyen muchos a los que es complicado asignar un
valor financiero, y que también pueden presentar dificultades para gestionarlos en
términos convencionales. Como ejemplos pueden citarse ecosistemas o especies
muy escasos, o el valor a muy largo plazo de reservas muy antiguas de agua
subterránea (acuíferos fósiles).9
Agricultura
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La agricultura es el mayor usuario de los recursos de agua dulce del mundo:
consume el 70 %.10 Según aumenta la población mundial, consume más alimentos
(se espera que la demanda crezca el 1,4 % anual durante el período 2015-2030),11
las industrias y los desarrollos urbanos se extienden, y los crecientes cultivos
de biocarburantes también demandan una participación en los recursos de agua
dulce. La escasez de agua se vuelve fundamental. El Instituto Internacional de
Gestión del Agua (Sri Lanka) valoró en 2007 si el mundo tenía o no agua
suficiente para proporcionar alimentos a su creciente población.12 Evaluó en ese
momento la disponibilidad de agua para agricultura a escala mundial y mapeó las
zonas que adolecían de escasez de agua. Halló que un quinto de los habitantes
del mundo, más de 1,2 millardos, vivían en áreas con escasez física de agua,
donde no hay bastante agua para satisfacer todas sus demandas. Otros 1,6
millardos vivían en áreas que experimentan escasez económica de agua, donde la
carencia de inversión en obras hidráulicas o la insuficiencia de técnicos
cualificados hacen que las autoridades no consigan satisfacer la demanda de
agua.13
El informe determinó que, con los cambios adecuados, sería posible producir los
alimentos requeridos en el futuro, pero que, si no se hacen esos cambios, la
continuación de las tendencias actuales de producción alimentaria y medio
ambiente llevarían a crisis en muchas partes del mundo. Con respecto a la
producción alimentaria, el Banco Mundial señala a la producción agrícola y a la
gestión del agua como problemas mundiales que están fomentando un importante
y creciente debate.14 Los autores del libro Sin agua: de la abundancia a la escasez
y cómo solucionar los problemas de agua del mundo, exponen un plan de 6
puntos para solucionar los problemas de agua en el mundo:
1) Mejorar los datos relacionados con el agua
2) Considerar el medio ambiente como un tesoro
3) Reformar la gobernanza del agua
4) Revitalizar el uso agrícola del agua
5) Gestionar la demanda urbana e industrial
6) Dar poder a los pobres y a las mujeres en la gestión del agua
Para evitar una crisis hídrica mundial, los agricultores tendrán que aumentar
la productividad para satisfacer las crecientes demandas de alimentos, mientras
que la industria y las ciudades deberán utilizar el agua más eficientemente.15
Gestión del agua en entornos urbanos
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A la vez que se incrementa grandemente la capacidad de la Tierra para sostener
población, la urbanización moderna se produce porque ofrece oportunidades
económicas a las personas que emigran del campo a las ciudades.16 Esta
urbanización rápida ocurre en todo el mundo, pero mayoritariamente en
las economías emergentes y en países en desarrollo. Las ciudades de África y
Asia son las que más rápido crecen: allí se encuentran 28 de las
39 megaciudades (una ciudad o casco urbano con más de 10 millones de
habitantes) que existen en el mundo.17 El número de megaciudades continuará
aumentando hasta aproximadamente 50 en 2025. En las economías en
desarrollo la escasez de agua es un problema muy común.18 Los recursos de agua
dulce están disminuyendo en todo el mundo, y la mayoría de los millones de
nuevos habitantes de las ciudades padece escasez de agua,19 por una o varias de
las siguientes causas:
los ríos y lagos junto a esas ciudades están contaminados o son insuficientes;
los recursos de agua subterránea están sobreexplotados;
la capacidad de recogida de agua (por ejemplo de lluvia) en las áreas rurales
circundantes es insuficiente;
los sistemas de suministro de agua están mal construidos o mantenidos, o se
han visto desbordados por el rápido incremento de usuarios;
las pérdidas de la red son muy elevadas;
muchas personas no pagan el agua que consumen, bien porque no
hay contadores de agua, porque se paga una cuota fija para cualquier cantidad
consumida, o porque se roba el agua directamente de la red de suministro;
escasean las personas con conocimientos técnicos adecuados; y
falta capacidad de gestión del agua.20
En las áreas que circundan los centros urbanos, la agricultura tiene que competir
con la industria y los usuarios municipales por suministros de agua seguros, a la
vez que las fuentes de agua tradicionales se contaminan con residuos urbanos.
Como las ciudades ofrecen las mejores oportunidades para vender las cosechas,
los agricultores a menudo no tienen otra alternativa que regar sus cultivos con
agua previamente utilizada por la ciudad. Según la calidad del sistema
de tratamiento de aguas residuales, este riego puede presentar riesgos
significativos para la salud. Las aguas residuales de las ciudades pueden contener
una mezcla de contaminantes. Hay normalmente aguas grises y negras de
cocinas, duchas e inodoros junto con aguas pluviales (de la lluvia, más limpias).
Esto significa que el agua normalmente contiene niveles excesivos de nutrientes y
sales, así como una amplia gama de patógenos. Los metales pesados también
pueden estar presentes, junto con rastros de antibióticos y disruptores endocrinos,
como los policloruros de bifenilo.21 Una buena depuración puede eliminar todos los
contaminantes, pero resulta cara.
Los países en desarrollo tienden a tener los menores niveles de tratamiento de
aguas residuales. A menudo el agua que emplean los agricultores para regar los
cultivos está contaminada con patógenos de aguas residuales. Los patógenos
más preocupantes son bacterias, virus y gusanos parásitos, los cuales afectan
directamente a la salud de los labradores e indirectamente, a los consumidores
que comen los productos contaminados. Entre las enfermedades que pueden
contagiarse así está la diarrea, que mata a 1,1 millones de personas anualmente y
es la segunda causa más común de mortalidad infantil. Muchos brotes
de cólera también se relacionan con la reutilización de aguas residuales mal
depuradas. Por tanto las acciones que reduzcan o eliminen la contaminación
tienen el potencial de salvar un gran número de vidas y mejorar la salud de
muchas personas.
Los científicos han estado trabajando en maneras de reducir la contaminación de
los alimentos utilizando un método llamado "de barreras múltiples" o "sistemas
multibarrera".22 Esto implica analizar el proceso de producción y consumo de
alimentos desde que las plantas son cultivadas o los animales son criados hasta
que el alimento es ingerido. Se piensa entonces dónde se podría crear una barrera
contra la contaminación. Las barreras incluyen: introducir prácticas de riego más
seguras; promover el tratamiento del agua en la propia explotación agrícola; tomar
medidas para matar a los organismos patógenos; y lavar eficazmente los
alimentos en mercados y restaurantes.23
Sistema de apoyo a las decisiones urbanas
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Un sistema de apoyo a las decisiones urbanas (UDSS por sus siglas en inglés) es
un dispositivo inalámbrico con una aplicación móvil que utiliza sensores de uso de
agua por los electrodomésticos en viviendas urbanas para recoger datos
aproximados de uso de agua. Es un ejemplo de gestión de agua urbana basada
en datos en tiempo real.24 El sistema fue desarrollado gracias una inversión de
la Comisión Europea de 2,46 millones de euros (€) para mejorar el
comportamiento del consumo del agua residencial.25 La información sobre cada
dispositivo –lavavajillas, duchas, lavadora, grifos– es grabada y enviada
inalámbricamente a la aplicación UDSS en el dispositivo móvil del usuario. Esta
aplicación puede entonces mostrar al dueño de la vivienda cuáles de sus
electrodomésticos están utilizando más agua, y qué comportamientos se
recomiendan para reducir su consumo, en vez de simplemente dar una cifra total
de consumo. Así las personas pueden gestionar su consumo más
económicamente. El UDSS está basado en investigación universitaria en el campo
de Ciencias de administración y gestión, en la Facultad de Economía y Ciencias
Empresariales de la Universidad de Loughborough, particularmente en el sistema
comparativo de apoyo a las decisiones sobre el uso del agua doméstica, dirigido
por la doctora Lili Yang.26
Véase también
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Asociación Mundial para el Agua
Caudal ecológico
Gestión de los recursos naturales
Gestión del agua en España
Gestión del agua en México
Gestión integrada del agua urbana
Jerarquía de gestión del agua
Manejo del agua de riego
Optimización hidrológica
Políticas sobre el agua
Recarga artificial de acuíferos
Sobreexplotación de acuíferos
Water Resources Research (revista científica)
Referencias
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1. ↑ Walmsly, N., & Pearce, G. (2010). Towards Sustainable Water Resources
Management: Bringing the Strategic Approach up-to-date. Irrigation & Drainage
Systems, 24(3/4), 191–203.
2. ↑ USGS - Earth's water distribution
3. ↑ Fry, Carolyn The Impact of Climate Change: The World's Greatest Challenge in
the Twenty-first Century 2008, New Holland Publishers Ltd
4. ↑ «Integrated Water Resources Management».
5. ↑ «International Water Convention and Treaties».
6. ↑ «Extend access to water with the help of technology. [Social Impact]. DESAFIO.
Democratization of Water and Sanitation Governance by Means of Socio-
Technical Innovation (2013–2015). Framework Programme 7 (FP7).». SIOR,
Social Impact Open Repository. Archivado desde el original el 10 de septiembre
de 2018. Consultado el 17 de marzo de 2020.
7. ↑ «Crónica África.- La deforestación juega un papel fundamental en el incremento
de sequías e inundaciones, según expertos». Europa Press (Madrid, España). 11
de noviembre de 2006. Consultado el 1 de abril de 2020.
8. ↑ «Valoración económica de los recursos hídricos». Unesco.
9. ↑ Fluence News Team (8 de enero de 2019). «Las Reservas de Agua Subterránea
de EE. UU. se encuentran más limitadas de lo que se supone». Fluence.
10. ↑ Grafton, Q. R., & Hussey, K. (2011). Water Resources . New York: Cambridge
University Press.
11. ↑ «Perspectivas a largo plazo. El panorama de la agricultura.». Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
12. ↑ Molden, D. (Ed). Water for food, Water for life is A Comprehensive Assessment
of Water Management in Agriculture. Earthscan/IWMI, 2007.
13. ↑ Fluence News Team (6 de octubre de 2017). «¿Qué es la Escasez de
Agua?». Fluence.
14. ↑ The World Bank, 2006 «Reengaging in Agricultural Water Management:
Challenges and Options». pp. 4-5. Consultado el 30 de octubre de 2011.
15. ↑ Chartres, C. and Varma, S. Out of water. From Abundance to Scarcity and How
to Solve the World’s Water Problems FT Press (USA), 2010
16. ↑ Capel, Horacio (1 de mayo de 1997). «LOS INMIGRANTES EN LA CIUDAD.
CRECIMIENTO ECONÓMICO, INNOVACIÓN Y CONFLICTO SOCIAL». Scripta
Nova. ISSN 1138-9788. Consultado el 1 de abril de 2020.
17. ↑ «GES knowledgebase». Global Economic Symposium. Consultado el 16 de
febrero de 2016.
18. ↑ Escolero, O., Kralisch, S., Martínez, S.E., Perevochtchikova, M. (2016).
«Diagnóstico y análisis de los factores que influyen en la vulnerabilidad de las
fuentes de abastecimiento de agua potable a la Ciudad de México,
México». Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana 68 (3): 409-
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19. ↑ Howard, K.W.F (2003). Intensive Use of Groundwater:: Challenges and
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20. ↑ Mund, Jan-Peter. «Capacities for Megacities coping with water scarcity». UN-
Water Decade Programme on Capacity Development. Consultado el 17 de febrero
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21. ↑ Tejada, Candelaria & Quiñones-Bolaños, Edgar & Peña, Margaret
(2014). «Contaminantes Emergentes en Aguas: Metabolitos de Fármacos. Una
Revisión.». Revista Facultad de Ciencias Básicas. doi:10.18359/rfcb.341. Consultado el
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22. ↑ «Sistemas multibarrera para el tratamiento y regeneración de aguas
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23. ↑ Ilic, S., Drechsel, P., Amoah, P. and LeJeune, J. Chapter 12, Applying the
Multiple-Barrier Approach for Microbial Risk Reduction in the Post-Harvest Sector
of Wastewater-Irrigated Vegetables
24. ↑ Eggimann, Sven; Mutzner, Lena; Wani, Omar; Mariane Yvonne, Schneider;
Spuhler, Dorothee; Beutler, Philipp; Maurer, Max (2017). «The potential of
knowing more – a review of data-driven urban water
management». Environmental Science & Technology 51 (5): 2538-
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25. ↑ «Integrated Support System for Efficient Water Usage and Resources
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Consultado el 10 de enero de 2017.
26. ↑ Chen, Xiaomin; Yang, Shuang-Hua; Yang, Lili; Chen, Xi (1 de enero de
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Water Industry (CCWI2015) Sharing the best practice in water management 119:
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