0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas7 páginas

El Átomo y Su Estructura (ECyT)

El documento aborda la estructura atómica, comenzando con la definición del átomo y su historia, desde las teorías de Demócrito y Dalton hasta los modelos de Thompson, Rutherford y Bohr. Se explica la importancia del número atómico (Z) y el número másico (A) para identificar elementos y sus isótopos, así como las características de las partículas subatómicas: protones, neutrones y electrones. Finalmente, se presentan ejemplos y ejercicios para aplicar estos conceptos en la identificación de átomos y sus propiedades.

Cargado por

laria
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas7 páginas

El Átomo y Su Estructura (ECyT)

El documento aborda la estructura atómica, comenzando con la definición del átomo y su historia, desde las teorías de Demócrito y Dalton hasta los modelos de Thompson, Rutherford y Bohr. Se explica la importancia del número atómico (Z) y el número másico (A) para identificar elementos y sus isótopos, así como las características de las partículas subatómicas: protones, neutrones y electrones. Finalmente, se presentan ejemplos y ejercicios para aplicar estos conceptos en la identificación de átomos y sus propiedades.

Cargado por

laria
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 7

Introducción a las Ciencias y las Tecnologías

Unidad Temática I: ¿Qué estudia la ciencia y la tecnología?

El átomo y su estructura
El átomo es la partícula más pequeña de un elemento que mantiene su identidad química
aún después de transformaciones químicas y físicas.

Antecedentes históricos

El concepto de que la materia está compuesta por partículas pequeñas, ordenadas e


indivisibles es muy antiguo. Se lo atribuye a Demócrito, que vivió por el 450 antes de Cristo.
El usó la palabra átomo (del griego atomón, “indivisible”) para llamar a dichas partículas.

Figura 1. Demócrito, responsable de la palabra átomo

Cientos de años después, quien recoge esta idea es Dalton. Allá por el 1800, teoriza que los
átomos son esferas rígidas, indivisibles, con ciertas características propias del elemento
que forma (notable diferencia frente a la teoría de los 4 elementos agua-aire-fuego-tierra
que seguía vigente desde la Antigua Grecia).
Algunos años después del modelo de Dalton, se realizan experimentos con los elementos y
se comprueba que el átomo no es del todo indivisible. En 1897 J. J. Thompson comprobó que
en los átomos hay partículas aún más pequeñas de carga negativa que llamó electrones,
pero que el átomo no tenía carga formal. Entonces, pensó en un modelo que se asemeja a un
“budín con pasas”. Propuso que un átomo podía imaginarse como una esfera uniforme
cargada positivamente, dentro del cual se encontraban los electrones como si fueran pasas
de uva.

Figura 2. Modelo atómico de Thompson


En la ciencia (como en cualquier área del conocimiento) todo modelo debe estar validado
por los experimentos, en caso contrario se refuta y se propone alguno nuevo.
Alguien que refutó el modelo de Thompson, fue justamente su discípulo, Ernest
Rutherford. Este físico inglés tomó un material radiactivo que emite un haz de partículas
positivas (partículas α), y las hizo impactar en una placa delgada de oro. Estudió las
trayectorias de las partículas y observó que la gran mayoría de las partículas α atravesaban
la lámina del metal sin modificar su trayectoria. Pero unas pocas se desviaban de su
trayectoria con un gran ángulo, e incluso algunas regresaban por la misma trayectoria a la
fuente radiactiva (como si chocaran contra algo o fueran repelidas por algo de su mismo
signo).
Estas observaciones no eran coherentes con el modelo de Thompson; éste postulaba que la
carga positiva del átomo era tan difusa que se esperaría que las partículas α atravesaran las
láminas sin desviarse o con una desviación mínima. Para explicarlas, Rutherford supuso
que gran parte del átomo es espacio vacío y que debía existir una pequeña región de carga
positiva que denominó núcleo, formado por partículas de carga positiva que llamó
protones.

Figura 3. Explicación de los resultados experimentales de Rutherford

Tiempo después, cuando se descubrió la existencia de los isótopos, se determinó que en el


núcleo también debía haber otra partícula, en este caso neutra (sin carga), que se llamó
neutrón.
El modelo de Rutherford pareció funcionar por algún tiempo, hasta que nuevos
experimentos con radiactividad no pudieron ser explicados claramente. Una de las
científicas responsables de estos experimentos fue Marie Sklodowska-Curie (única persona
en recibir el Premio Nobel de Física y Química, en 1903 y 1911 respectivamente). Los
resultados de estos experimentos condujeron al modelo propuesto por Niels Bohr.
Su modelo atómico (basado en el átomo de hidrógeno), consideraba al átomo una unidad
donde los electrones giraban alrededor del núcleo en órbitas circulares a gran velocidad.
Este modelo puede ser imaginado, de manera muy sencilla, como el sistema planetario.
Rápidamente se descubrió que estas “órbitas” (localizadas a distancias fijas del núcleo),
estaban relacionadas con la energía (los niveles más cercanos al núcleo son de menor
energía, es decir más estables), y también con la fuerza de atracción de los electrones por el
núcleo (a mayor distancia, menor atracción).
Los electrones tendrían una energía determinada de acuerdo con la órbita (distancia al
núcleo) en el que se encuentren. Entonces: más cerca del núcleo = menor energía.

Figura 4: Modelo atómico de Bohr.

Tiempo después se demostró que los electrones no se encontraban en órbitas fijas, sino que
la cuestión era un poco más compleja. Muchos experimentos con espectros de elementos
libres no podían ser explicados completamente con el modelo de Bohr. Esto hizo pensar
que no todos los electrones se encuentran en un mismo nivel energético, sino que dentro de
un mismo nivel podían existir subniveles de energía.

Volvamos a cómo está conformado el átomo…

Los p, n y e son las tres partículas subatómicas fundamentales, veremos más adelante que
se relacionan con el comportamiento químico de los elementos:
● Los protones (p) tienen carga positiva (+1).
● Los neutrones (n) son partículas neutras, es decir, que no tienen carga.
● Los electrones (e) tienen carga negativa (-1)
Las características principales de cada una de ellas se resumen en la siguiente tabla:

Masa Carga

gramos uma coulombs e

Electrón 9,109382 x10 -28


5,485799 x10 -4
-1,60218x10-19 -1

Protón 1,672622 x10 -24


1,007276 1,60218x10-19 +1

Neutrón 1,672622 x10 -24


1,008665 0 0
Si se observa, las masas de los protones y neutrones son muy similares (1,67x10-24 g
aproximadamente), mientras que la masa del electrón es mucho menor (9,11x10-28 g
aproximadamente). Haciendo un cálculo sencillo: la masa del protón es aproximadamente
1835 veces mayor que la del electrón, por lo que se dice que la masa del electrón es
despreciable frente a la masa del protón y a la del neutrón.

Número atómico (Z)

Caja de preguntas
¿Qué identifica a un átomo? Es decir, ¿por qué podemos saber que es un átomo de un
elemento en particular? ¿Qué nos permite decir que un átomo es del elemento oxígeno y
no es un átomo de hidrógeno o argón? ¿Qué partícula (p, n o e) nos ayuda a identificar los
distintos elementos?

⇨ Los elementos difieren entre sí por el número de protones que hay en el núcleo de sus
átomos.
⇨ Átomos del mismo elemento contienen en su núcleo la misma cantidad de protones.
⇨ Átomos de diferentes elementos tienen en su núcleo distinto número de protones.

Por lo tanto, si conozco el número de protones de un átomo puedo decir a qué elemento
pertenece. Por ejemplo: si un átomo tiene 8 p en su núcleo entonces ese átomo es del
elemento oxígeno, en cambio si tiene 18 p es del elemento argón.
⇨ El número de protones que contiene un átomo se define como el número atómico, y se
simboliza con la letra mayúscula Z. Si conocemos Z podemos identificar a un elemento.
Ejemplo: Si un átomo tiene 9 protones en su núcleo, su Z = 9 y ese átomo será del elemento
flúor. Todos los átomos que encontremos en el universo con 9 p los llamaremos átomos de
flúor.

Si un átomo es neutro, quiere decir que su carga positiva es igual que su carga negativa. Los
elementos neutros entonces, tendrán la misma cantidad de protones que de electrones.
Si un átomo es neutro, entonces nº de p+= nº de e-.
Si conozco Z, entonces: Z = nº de p+= nº de e-.

Número másico (A)

Si recordamos la relación entre las masas de los p, n y e, dijimos que la masa del e es
despreciable frente a la masa del p y del n. Eso quiere decir que cuando pensemos en la
masa de un átomo, las partículas que nos van a interesar serán los p y los n, ya que sus
masas son las que contribuirán a la masa del átomo.
Dicho de otra forma, si tenemos una bolsa de sandías y canicas de vidrio, al pesarla la
cantidad de sandías serán las que aporten su masa a la bolsa, mientras que la cantidad de
canicas, cuyo peso es mucho menor, serán despreciables.
⇨ Se denomina número másico al número de protones más el número de neutrones que hay
en el núcleo de un átomo, y se lo simboliza con la letra mayúscula A.

Entonces: A = N° p + N° n

Si Z = N° p, entonces: A = Z + N° n

De acuerdo con la ecuación anterior, si conocemos Z y A, podemos calcular el número de


neutrones de un átomo:

N° n = A - Z
Tanto A como Z son números enteros positivos, como también son el número de p, n y e de
un átomo.
Si decimos que el número Z identifica a un elemento, el número A lo caracteriza.
Conociendo ambos, podemos saber exactamente cuántos p, n y e hay en un átomo de un
cierto elemento. Representaremos un elemento de esta forma:

Aclaración: no todas los libros o Tablas Periódicas, utilizan esta forma de escribir a un
elemento con sus números característicos. Esta forma es una convención de esta materia y
es la manera en que se dará la información en los ejercicios y como se espera que lo
escriban en el parcial.

Ejemplo:
Para el átomo de berilio (Be), el número atómico es 4, y el número de masa es 9. Como Z=4,
entonces podemos decir que un átomo de berilio tendrá 4 protones en su núcleo.
Si el átomo es neutro, el número de protones es igual al número de electrones. Entonces, un
átomo de berilio neutro tendrá 4 e- en su zona extranuclear. Como A= 9, podemos calcular
el n° de neutrones como: A-Z =9-4= 5. Es decir, un átomo de berilio tiene 5 neutrones en su
núcleo.
Con todo esto, el átomo de berilio se simboliza de la siguiente forma:
Isótopos

Volvamos al ejemplo de las sandías. Supongamos que nos dedicamos a la cosecha de


sandías, y tenemos sembrado un campo de 5 hectáreas. Cuando las sandías estén listas
para recoger, ¿todas serán del mismo tamaño? ¿Todas tendrán el mismo peso? La respuesta
es no. Si todas son sandías, ¿pueden tener diferente peso? Claro que sí.
Algo similar pasa con los átomos. Dijimos que si conocemos el número de protones que
tiene un átomo podemos identificar a qué elemento pertenece, pero ¿todos los átomos de
ese elemento deben tener igual masa?

Ejemplo:
Tenemos un trozo de un mineral y lo analizamos. Si encontramos que todos los átomos
tienen 6 protones en el núcleo (Z = 6), podemos decir que todos los átomos son del
elemento carbono (C).
Sin embargo, encontramos que en la muestra la mayoría de los átomos tienen 6 neutrones
en su núcleo pero hay otros con 7 neutrones y 8 neutrones en su núcleo, por lo que algunos
átomos tendrán un A = 12, otros A = 13 y otros A = 14.

12
C 13
C 14
C

98,89 % 1,10 % 0,01 %

A pesar de que el número másico cambia, el número de protones es el mismo, por lo que no
hay dudas de que todos son átomos del mismo elemento, en este caso el carbono.
⇨ A los átomos de un mismo elemento, es decir con igual número de protones (mismo Z),
pero diferente número de neutrones (diferente A), se los denomina isótopos.

ISÓTOPOS : = Z y ≠ A

La mayoría de los elementos tienen 2 o más isótopos (átomos con igual Z, distinto A). En la
naturaleza, los elementos se presentan como una mezcla en distintas proporciones de sus
isótopos.
Las propiedades químicas de un elemento están determinadas, principalmente, por los
protones y electrones de sus átomos; los neutrones no participan en los cambios químicos
que veremos en este curso, por lo que los isótopos del mismo elemento tienen un
comportamiento químico semejante y formarán el mismo tipo de compuestos.
Ejercicio:
Completar la siguiente tabla usando lo aprendido hasta ahora, asumiendo siempre que
hablamos de átomos neutros:

Símbolo
Z (n°atómico) A (n°másico)
p n e-

p+n (n°protones) (n°neutrones) (n°electrones)

Al 27

9 10

Ti 26

46 22

- Primera fila: Si sabemos el elemento, podemos buscar Z en la tabla periódica => Z = 13.
Esto a su vez coincide con p (por definición) y con e (por ser un átomo neutro). Finalmente,
si sabemos A = p + n => 27 = 13 + n => n = 14
- Segunda fila: El número de protones es 9: sabemos que entonces e (por ser un átomo
neutro) y Z (por definición) también valen 9. Y con Z buscamos el símbolo químico en la
tabla periódica: se trata del Flúor (F). El número másico se calcula como:
A = p + n = 9 + 10 = 19.
- Tercera fila: Al igual que en la primera fila, obtenemos de la tabla periódica que Z = 22 y por
ende determinamos rápidamente p = e = 22. El número másico se calcula como
A = p + n = 22 + 26 = 48.
- Cuarta fila: A través de e, sabemos que p también vale 22 (átomo neutro) y Z = 22 (por el
valor de p). Finalmente, si sabemos A = p + n ⇒ 46 = 22 + n ⇒ n = 24
- Vale notar que las últimas dos filas son dos de los isótopos estables del Titanio: como
corresponde, tienen el mismo Z, p y e, pero difieren en el valor de A y de n.

También podría gustarte