Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Medicina
Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana
Tercer Semestre
Bioquímica II
Proyecto Final:
AMINOÁCIDOS DE CADENA
RAMIFICADA Y SU RELACIÓN CON LA
RESISTENCIA A LA INSULINA
Equipo 1:
Arámbula Celedonio Diego Gabriel
Cruz Astorga Dana Poulete
Herrera Amezcua Valentina
Ramírez Islas Paola Itzel
INTRODUCCIÓN:
Los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA, por sus siglas en inglés: Branched-Chain
Amino Acids) son un grupo específico de aminoácidos esenciales que tienen una estructura
química con una cadena ramificada. Estos son: Leucina, Isoleucina y Valina. Son
considerados "esenciales" porque el cuerpo no tiene la capacidad de sintetizarlos por sí
mismo, por lo que deben ser obtenidos a través de la dieta, principalmente de fuentes de
proteínas como carne, pescado, huevos, productos lácteos y algunas fuentes vegetales.
Estos son muy importantes porque desempeñan funciones clave en el metabolismo y el
rendimiento físico, especialmente en lo que respecta a la recuperación muscular, la síntesis
de proteínas y la prevención del catabolismo muscular. Sin embargo se han vinculado a la
resistencia a la insulina en estudios recientes. Los niveles elevados de BCAAs en plasma
están asociados con un mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina y diabetes tipo
2. Esto se debe en parte a que una acumulación de BCAAs puede afectar la señalización de
insulina y promover inflamación en los tejidos metabólicos, lo que contribuye al deterioro de
la sensibilidad a la insulina (1)
1. Enfermedad que aborda:
● Resistencia a la insulina:
El término “resistencia a la insulina” se introdiujo para reflejar la variabilidad significativa en
la dosis de insulina requerida para reducir los niveles elevados de glucosa en individuos con
Diabetes Mellitus Tipo 2, y posteriormente para describir el grado de cambio en el nivel de
glucosa en sangre después de la administración de una cantidad definida de insulina y
glucosa. La definición clínica de RI (Resistencia a la insulina) es la disminución de los
niveles de insulina ya sea endógena o exógena para aumentar la captación y utilización de
glucosa en un individuo en el mismo grado que en una población normal (2) Es decir; es una
alteración en la manera en que el cuerpo responde a la insulina. En condiciones normales,
la insulina facilita que las células del cuerpo absorban la glucosa de la sangre para ser
utilizada como fuente de energía o almacenada en forma de glucógeno. Sin embargo, en la
resistencia a la insulina, las células del cuerpo no responden de manera adecuada a la
insulina. Es decir, las células se vuelven menos sensibles a la acción de la insulina, lo que
obliga al páncreas a producir mayores cantidades de esta para conseguir el mismo efecto
de regulación de los niveles de glucosa en sangre. A largo plazo, esta compensación puede
no ser suficiente y dar lugar a hiperglucemia (altos niveles de glucosa en sangre).
Acción de la insulina en condiciones normales:
La insulina es una hormona peptídica producida y secretada por las células beta de los
islotes de Langerhans en el páncreas. Es una hormona fundamental para regular los niveles
de glucosa en la sangre y para facilitar el almacenamiento y uso adecuado de la energía
proveniente de los alimentos (3)
La principal función de la insulina es permitir que la glucosa entre en las células del cuerpo,
especialmente en los músculos, el hígado y el tejido adiposo. Esto es esencial porque la
glucosa es una fuente clave de energía para las células. Sin insulina, la glucosa no podría
ingresar eficazmente a las células, lo que resultaría en niveles elevados de glucosa en la
sangre y provocar una hiperglucemia que es un factor en el desarrollo de Diabetes Mellitus
Tipo 2.
El proceso de liberación de esta hormona comienza cuando los niveles de glucosa en
sangre aumentan después de una comida. El páncreas, específicamente las células beta de
los islotes de Langerhans, detecta este aumento de glucosa y libera insulina al torrente
sanguíneo. La insulina circula por el cuerpo y se une a los receptores de insulina que se
encuentran en la superficie de las células musculares, hepatocitos (células del hígado) y
adipocitos (células de grasa). Estos receptores son proteínas de membrana que están
asociadas con una serie de cascadas de señalización intracelular.
En las células musculares, la insulina activa un sistema llamado GLUT4 (transportador de
glucosa tipo 4), lo que facilita la entrada de glucosa en la célula desde el torrente
sanguíneo. Esto ocurre porque los transportadores de glucosa (GLUT4) se translocan
desde el interior de la célula hacia la membrana celular en respuesta a la señal de insulina.
También promueve la síntesis de proteínas, donde esta hormona tiene efectos anabólicos
en las células musculares, promoviendo la síntesis de proteínas y la recuperación muscular.
Esto ocurre mediante la activación de la vía mTOR (mammalian target of rapamycin), que
favorece la síntesis proteica y el crecimiento celular.
En el hígado promueve la producción de glucógeno; La insulina estimula la
glucógeno-sintasa, una enzima que convierte la glucosa en glucógeno, el cual se almacena
en los músculos para su uso posterior durante la actividad física o cuando los niveles de
glucosa en sangre descienden. También reduce la producción de glucosa al inhibir la
glucogenólisis y la gluconeogénesis. De este modo, la insulina evita que el hígado libere
glucosa al torrente sanguíneo cuando ya hay suficiente glucosa disponible.
Cuando existe una resistencia, las células musculares, hepatocitos y adipocitos se vuelven
menos sensibles a la insulina. Es decir, necesitan una mayor cantidad de insulina para
facilitar la entrada de glucosa en su interior. Debido a esta desensibilización de los
receptores de insulina en las células, el páncreas produce más insulina para mantener los
niveles de glucosa dentro de un rango normal. Esta condición se conoce como
hiperinsulinemia. Con el tiempo, el páncreas puede no ser capaz de seguir el ritmo de esta
mayor demanda de insulina, lo que puede llevar a un aumento sostenido de los niveles de
glucosa en sangre y, eventualmente, al desarrollo de diabetes tipo 2.(2)
Síntomas:
La resistencia a la insulina usualmente no presenta síntomas. Algunas personas con RI
pueden tener la piel oscurecida en la axila o en la parte posterior y lados del cuello, una
afección llamada acantosis nigricans. Muchos crecimientos pequeños de la piel llamados
papilomas cutáneos a menudo aparecen en estas mismas áreas.
A pesar de que los niveles de glucosa en la sangre no son lo suficientemente altos como
para causar síntomas en la mayoría de las personas, algunos estudios de investigación han
mostrado que algunas personas con RI podrían tener cambios tempranos en los ojos que
pueden conducir a la retinopatía, aunque este problema ocurre con más frecuencia en
personas con diabetes.
Diagnóstico:
Los médicos usan pruebas de sangre para determinar si alguien tiene prediabetes, pero
usualmente no realizan pruebas para determinar si la persona tiene resistencia a la insulina.
La prueba más precisa para detectar la resistencia a la insulina es complicada y se usa
principalmente en las investigaciones. Sin embargo las pruebas más frecuentes son las
siguientes:
- HOMA: Se utiliza para cuantificar RI y función de células β (FC-β) para así detectar
la combinación de RI y FC-β y que ha dado lugar a la generación de ecuaciones de
aproximación para estimar la RI con una sola muestra en ayunas. Para el cálculo se
utilizan las concentraciones de glucosa e insulina en ayuno, el modelo se calibra con
una función celular β de 100% y una resistencia a insulina normal de 1 de acuerdo a
la siguiente formula: HOMA-IR=[insulina plasmática en ayuno (μU/ml)*glucosa
plasmática en ayunas (mmol/L)]/22.5; (valor normal de glucosa plasmática en
ayunas es <5.6 mmol/L)
- Índice de Matsuda: También llamado índice de Sensi- bilidad a la Insulina (ISI) el
cual se obtiene de las determina- ciones de glucosa e insulina derivadas del OGTT
(Test Oral de Tolerancia a la Glucosa) se considera como una aproxima- ción
razonable o como un indicador corporal de sensibilidad a la insulina ya que combina
la sensibilidad tisular periférica y hepática,12 utiliza los datos de la 2da y 3era hora
del OGTT en ayunas y reporta en micro unidades de insulina por ml (μU/ mL) y
glucosa en mg/dl; se calcula de la siguiente manera ISI=10,000/√[(Insulina
plasmática en ayunas μU/mL*glucosa plasmática en ayuno mg/dl)*(Promedio de la
concentración de glucosa plasmática*Promedio de concentración de la Insulina
plasmática)]
- QUICKI: Es producto de una transformación matemática o modelo logarítmico de la
concentración de glucosa e insulina plasmática en ayunas, considerándose una
variante de las ecuaciones para determinar el valor de HOMA con una leve variación
sobre la distribución de valores de insulina en ayunas con excelente correlación con
el Clamp (prueba estandar utilizada para medir la sensibilidad tisular a la insulina y la
secreción de insulina) para individuos con obesidad y diabetes. Para el cálculo se
utiliza la concentración de gluco- sa e insulina plasmática en ayuno mediante la
siguiente ecua- ción: QUICKI=1/[(logaritmo insulina plasmática en ayuno (μU/
ml)+logaritmo glucosa plasmática en ayuno (mg/dl)]
b) Epidemiología
● Importancia en salud pública:
La resistencia a la insulina es un problema de salud pública de gran relevancia a nivel
mundial, ya que está asociada con una serie de trastornos metabólicos y enfermedades
crónicas que tienen un gran impacto en la morbilidad y mortalidad de la población. Esta
alteración se ha convertido en una de las condiciones metabólicas más comunes en la
población global. Aunque inicialmente se asociaba solamente con la diabetes tipo 2, sin
embargo, investigaciones más recientes han demostrado que la resistencia a la insulina
puede estar presente en individuos sin diagnóstico de diabetes, y puede ser un factor de
riesgo para desarrollar muchas otras enfermedades crónicas como la obesidad.
La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más prevalentes a nivel mundial, y
la resistencia a la insulina juega un papel fundamental en su aparición. Si la RI no se
controla, el páncreas eventualmente no podrá producir suficiente insulina, lo que lleva a
niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia) y, eventualmente, a la DMT2. Esta
enfermedad está asociada con una serie de complicaciones graves, como enfermedades
cardiovasculares, insuficiencia renal, ceguera, amputaciones y mortalidad prematura. Por lo
tanto, la resistencia a la insulina es un factor de riesgo clave para una de las principales
causas de muerte y discapacidad en el mundo.
● Estadísticas
Únicamente en México en 2021, 13 % de las defunciones fue por diabetes (140 729), de
acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas. A nivel nacional, la tasa de
mortalidad por diabetes mellitus fue de 11.0 por cada 10 mil habitantes.(4)
Gráfica 1.
DEFUNCIONES REGISTRADAS POR DIABETES MELLITUS EN 2021
*Nota: Se utilizó la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y
Problemas Relacionados con la Salud (CIE-10). Diabetes mellitus (Código
E10 a E14).
Se excluye a las personas que no especificaron la edad y/ o sexo.
Fuente: INEGI. Estadísticas de Defunciones Registradas, 2021
Se estima que entre 20% y 30% de la población mundial adulta presenta algún grado de
resistencia a la insulina. Sin embargo, la prevalencia exacta varía dependiendo de varios
factores, como los hábitos de vida, la genética y la región geográfica.(2)
Si bien las estadísticas indican una prevalencia de Diabetes, es importante tomarlas en
cuenta, pues como ya fue mencionado, la resistencia a la insulina es un factor central en
esta enfermedad.
● Factores de riesgo (población afectada, edad y factores asociados)
Las personas que tienen factores de riesgo que son genéticos o de estilo de vida tienen
más probabilidad de desarrollar resistencia a la insulina o prediabetes. Estos factores son:
- Sobrepeso u obesidad
- Edad de 45 años o mayor
- Padre/madre, hermano o hermana con diabetes
- Pertenecer a uno de los siguiente grupos étnicos: afroamericano, nativo de Alaska,
indio americano, asiático americano, hispano/latino, nativo de Hawaii o americano de
las islas del Pacífico
- Inactividad física
- Condiciones de salud tales como presión arterial alta y niveles anormales de
colesterol
- Un historial de diabetes gestacional
- Un historial de enfermedad cardíaca o accidentes cerebrovasculares
- Síndrome de ovario poliquístico, también llamado SOP
- Síndrome metabólico
Además de estos factores de riesgo, otras circunstancias que pueden contribuir al problema
de resistencia a la insulina incluyen:
- Ciertos medicamentos, como los glucocorticoides algunos antipsicóticos y algunos
medicamentos para el VIH
- Trastornos hormonales, como el síndrome de Cushing y la acromegalia
- Problemas de sueño, especialmente la apnea del sueño.(3)
c) Ruta(s) metabólica(s) afectada(s): etapas, enzimas, productos que se acumulan o
acaban en la enfermedad.
● El páncreas
El páncreas es un órgano vital de aproximadamente 15 a 20 cm, se encuentra en la cavidad
abdominal, detrás del peritoneo. Su función principal es la secreción de jugos pancreáticos
que contienen bicarbonato, enzimas digestivas, como amilasas, lipasas, proteasas y
hormonas como la insulina.
Este órgano está dividido por las secciones cabeza, cuerpo y cola; y a su vez por una
porción exocrina (por acinos) y endocrina (por islotes de Langerhans).
Así mismo, los islotes de Langerhans están compuestos por células α, β,δ y f, que
contienen hormonas y se encuentran en diferente proporción.
● Biosíntesis de la preproinsulina
La preproinsulina, como ya se había mencionado, es una hormona peptídica, lo que quiere
decir, que, como todo péptido y proteína endógena, su síntesis se da gracias a la
replicación, transcripción y traducción del código genético dado por el orden de los
nucleótidos encontrados en el ADN y a su vez en los cromosomas de cada individuo, por lo
tanto, el código mediante el cual los ribosomas traducen la preproinsulina se encuentra en
el cromosoma número 11.
La preproinsulina es la molécula formada por la cadena A de insulina, la cadena B de
insulina, el péptido C y la péptido señal de la hormona, esta pasará a formar proinsulina al
perder su péptido señal, y luego a formar la hormona insulina que será almacenada en las
células β-pancreáticas
● Exocitosis de la insulina
1. Presencia de estímulo principal para la secreción de insulina (hiperglucemia)
2. Células β-pancreáticas detectan altos niveles de glucosa e internalizan la glucosa a
través del transportador GLUT-2, la cuál pasará como sustrato a la ruta metabólica
Glucólisis, Ciclo de Krebs, Cadena de Transporte de Electrones y Fosforilación
Oxidativa, para finalmente obtener ATP.
3. Altas concentraciones de ATP bloquean al canal de potasio sensible al ATP que se
encuentra en la membrana de la célula β-pancreática.
4. Acumulación de altas concentraciones de potasio dentro de la célula, que provoca
una despolarización de la membrana.
5. Al aumentar las cargas positivas dentro de la célula se abren canales de calcio
dependientes de voltaje, para permitir la entrada de calcio al espacio intracelular.
6. Aumento de Calcio intracelular estimula la exocitosis de insulina de la célula
β-pancreática.
● Rutas metabólicas de la insulina en hígado, músculo esquelético y tejido adiposo
El receptor de insulina (INSR) por sus siglas en inglés, es un receptor perteneciente al
grupo de receptores RTK o receptores de tirosina-kinasa, que está conformado por 4
subunidades, 2 subunidades α que no están en contacto con dominio extracelular, y 2
subunidades β con dominio extracelular, transmembrana e intracelular, unidos por puentes
disulfuro.
1. Cuando la insulina se une a su receptor, desencadena una cascada de señales en el
dominio intracelular del mismo receptor, con una actividad kinasa, es decir, que va a
transferir grupo fosfato en residuos de tirosina (aminoácidos)
2. La proteína Sustrato de Receptor de Insulina (IRS-1) detectará la región fosforilada y
se anclará al receptor
3. IRS-1 activará a la molécula de Fosfatidil-Inositol-3 kinasa (PI3K)
4. Posteriormente, PI3K promoverá la activación de PDK-1
5. PDK-1 promoverá la activación de las moléculas Protein Kinasa B (o AKT) y Protein
Kinasa C
6. PKB o AKT promueve que las vesículas que contienen en sus membranas
transportadores GLUT-4, transloquen este transportador dependiente de insulina,
para que la glucosa finalmente sea internalizada al espacio intracelular y sea
utilizada como sustrato en vías metabólicas como la glucólisis.
A partir de esta serie de reacciones:
-En hígado: Aumenta la Lipogénesis, Glucólsis, Ciclo de Krebs, Cadena de transporte de
electrones, Fosforilación Oxidativa y Glucogenogénesis y disminuye la Gluconeogénesis
(síntesis de glucosa de novo).
-En el músculo esquelético: Aumenta la Síntesis de proteínas, Glucólisis, Ciclo de Krebs,
Cadena de transporte de electrones, Fosforilación Oxidativa y la absorción de aminoácidos
en células musculares. (El músculo esquelético no puede llevar a cabo la
glucogenogénesis, debido a la ausencia de la enzima glucosa-6-fosfatasa)
-En tejido adiposo: Aumenta la absorción de ácidos grasos en las células, por lo cual puede
dar lugar a la hiperplasia del tejido adiposo, la β-reducción y la Lipogénesis.
En la resistencia a la insulina el receptor pierde sensibilidad por lo que se encontrará una
deficiencia para poder translocar el GLUT4 e internalizar la glucosa a las células; esto
puede producirse gracias a un consumo constante de carbohidratos, lo cual provocará la
síntesis excesiva de insulina y provocará que el receptor empiece a perder la sensibilidad a
esta hormona.En la actualidad, solo una molécula de señalización descendente es
inequívocamente esencial para la translocación de GLUT4 estimulada por insulina, la PI
3-quinasa tipo 1A.
Algunas formas de resistencia a la insulina pueden afectar al propio receptor. Las
alteraciones en la expresión, unión, estado de fosforilación y/o actividad de la quinasa del
receptor de insulina podrían explicar muchos fenotipos de resistencia a la insulina.
Por lo tanto, las rutas metabólicas que se verán afectadas, específicamente, disminuidas,
en la resistencia a la insulina serán las rutas anteriormente mencionadas, que en presencia
de insulina, aumentan.(5)
2. Factor a describir (aminoácidos de cadena ramificada).
a) Características de la molécula o proceso inflamatorio asociado a la patología
abordada de acuerdo con el tema asignado.
● Metabolismo de proteínas
1. Proceso de ingestión, en donde son masticadas, trituradas y mezcladas con
enzimas digestivas y se degluten a través del esófago.
2. Posteriormente, las proteínas llegan al estómago, en donde se lleva a cabo la
digestión y entrarán en contacto con el ácido clorhídrico secretado por las células
parietales y al entrar a un pH ácido se estimulará la desnaturalización reversible de
las proteínas. Además, habrá hidrólisis irreversible en un 20% gracias a la enzima
pepsina secretada por las células principales.
3. Luego, en el proceso de absorción, los residuos y proteínas pasarán a la primera
parte del intestino delgado, en donde se mezclarán con las proteasas secretadas por
las células acinares pancreáticas y tendrán una hidrólisis del 80% restante.
Posteriormente, los aminoácidos libres y péptidos muy pequeños atravesarán las
vellosidades intestinales para poder ser transportados al torrente sanguíneo
mediante la secreción.
4. Después el resto de alimento será excretado como material de desecho o heces, a
través de la excreción, pasando por el recto y por el ano.
● Metabolismo de aminoácidos
Cuando se habla de catabolismo de aminoácidos, nos importan 2 procesos, el catabolismo
del grupo amino y el catabolismo del esqueleto carbonado
El esqueleto carbonado:
-Se puede convertir en glucosa por gluconeogénesis
-Se puede convertir en intermediarios del C.K. para la generación de ATP
-Se puede convertir en acetil COA para formación de ácidos grasos
-Se puede convertir en acetil COA para formación de cuerpos cetónicos, y estas
transformaciones dependerán de las condiciones y el estado fisiológicas en el que una
persona se encuentre.
El grupo amino:
Se remueve de los aminoácidos para la formación de urea, y poder excretar y evitar la
acumulación del amoniaco (NH4+), ya que es una sustancia altamente tóxica.
1. Transaminación:
-Por Alanina: La alanina (aminoácido dispensable) transfiere su grupo amino al
α-cetoglutarato, y el α-cetoglutarato le cede su oxígeno, formando así a la molécula de
piruvato; por otro lado, el α-cetoglutarato al adquirir el grupo amino y perder su oxígeno,
pasará a formar Glutamato.
Reacción que da lugar gracias a la enzima Alanina-Aminotransferasa, la cual es
dependiente de piridoxal fosfato, que es un derivado de vitamina B6 o piridoxina, además,
esta puede ser reversible.
-Por Aspartato: El aspartato (aminoácido dispensable) transfiere su grupo amino al
α-cetoglutarato, y é le cede su oxígeno, formando así a la molécula de oxalacetato; por otro
lado, el α-cetoglutarato al adquirir el grupo amino y perder su Oxigeno, pasará a formar la
molécula de Glutamato.
Reacción que da lugar gracias a la enzima Aspartato-Aminotransferasa, la cual es
dependiente del fosfato piridoxal, que de igual manera es un derivado de vitamina B6, esta
reacción puede ser reversible.
(Ambos procesos ocurren en el hígado)
2. Transporte de glutamato mediante glutamina:
El glutamato formado en tejidos extrahepáticos, no puede transportarse en el torrente
sanguíneo por lo que debe formar Glutamina a partir de la adición de otro grupo amino.
Esta reacción es dependiente de Amoniaco, libera H2O y utiliza una molécula de ATP,
además, la enzima glutamina sintetasa es dependiente de Magnesio (Mg2+).
Posteriormente, la glutamina podrá viajar mediante el torrente sanguíneo, hasta llegar al
hígado, sin embargo, en el hígado deberá formarse nuevamente la molécula de glutamato.
3. Desaminación y ciclo de la urea:
El glutamato obtenido de las reacciones anteriormente vistas, pasa a formar a la molécula
α-cetoglutarato, mediante la glutamato deshidrogenasa la cual es una enzima mitocondrial,
además, es una enzima altamente regulada (positivamente por la molécula de ADP el
aminoácido ramificado leucina; y negativamente por las moléculas GTP, ATP Y NAD).
Finalmente, el α-cetoglutarato puede pasar a ser un intermediario del Ciclo de Krebs y el
amoniaco será desechado en la orina, en forma de urea, a través del ciclo de la urea.
Aminoácidos de cadena ramificada (BCAAs):
Estos 3 aminoácidos (valina, leucina e isoleucina) no son catabolizados en el hígado, se
oxidan en el músculo, tejido adiposo, riñón y tejido cerebral, debido a que necesitan de una
enzima específica, diferente de ALT Y AST, llamada "aminoácido-ramificado-amino
transferasa. Esta enzima tiene el mismo mecanismo que las enzimas ALT y AST
anteriormente explicadas.
Los BCAAs transfieren su grupo amino al α-cetoglutarato, y este, le cede su oxígeno,
formando así un α-cetoácido de cadena ramificada el α-cetoglutarato al adquirir su grupo
amino y perder su oxígeno, pasará a formar glutamato.
Los BCAAs son aminoácidos indispensables, es decir, que provienen exclusivamente de la
dieta o en algunos casos de suplementación, se han visto incrementados en pacientes con
obesidad y se han utilizado como marcadores de pacientes con resistencia a la insulina.
c) Mecanismo de acción de la molécula a abordar en el tema asignado sobre las rutas
afectadas en la enfermedad descrita.
Por lo general, los BCAA cumplen múltiples roles metabólicos y fisiológicos relevantes,
además de ser vistos como intermediarios en la creación de proteínas. Los estudios indican
que los BCAA funcionan como moléculas señalizadoras que controlan el metabolismo de la
glucosa, los lípidos y las proteínas. Además, los niveles de BCAA tienen un rol crucial en la
diafonía metabólica interorgánica y, por ende, la alteración del catabolismo de BCAA puede
tener un rol significativo en diversas patologías metabólicas.Diversas investigaciones
revelaron que los niveles de BCAA en el plasma de personas con sobrepeso y obesidad con
resistencia a la insulina y pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DT2) eran altos en
comparación con personas saludables. Recientemente, en una investigación observacional,
corroboramos este descubrimiento y evidenciamos que los estudios observacionales son
efectivos (7).
En los seres humanos con resistencia a la insulina, el efecto de la insulina en la reducción
de la descomposición de las proteínas musculares disminuye, lo que provoca un aumento
del desgaste muscular, esto se ha podido confirmar en varios estudios en roedores. Se ha
informado que los BCAA activan la vía mTOR, este complejo actúa como un
semáforo,regula todas las vías metabólicas, apaga esta ruta, prende esta ruta, cuando
MTOR falla deja de ser un semáforo, a su vez también estimulan la síntesis de proteínas en
el músculo de los seres humanos. Sin embargo, el efecto inhibidor de la insulina sobre la
descomposición de proteínas ocurre independientemente de los niveles de BCAA
plasmáticos circulantes. Normalmente, la acción inhibidora de la insulina sobre la
descomposición de proteínas en el tejido muscular da como resultado concentraciones más
bajas de aminoácidos en plasma, con la disminución más marcada observada para BCAA.
El efecto de la insulina sobre los niveles plasmáticos de BCAA se ha investigado por
primera vez en pacientes con diabetes tipo 1 y los resultados mostraron que la retirada del
tratamiento con insulina se asoció con un aumento significativo en las concentraciones
circulantes de BCAA, como lo confirmaron otros. En otros estudios se confirmó el fuerte
efecto supresor de la insulina sobre los niveles de BCAA en plasma durante un pinzamiento
hiperinsulinémico euglucémico (prueba de diagnóstico de resistencia a la insulina) en
personas sanas y sensibles a la insulina con obesidad, sin embargo, este efecto supresor
de la insulina se atenuó en personas con obesidad, diagnosticadas con hígado graso no
alcohólico (NAFL) y/o DT2 . Además, otros encontraron una reducción menos eficiente de
BCAA tras la infusión de insulina en humanos obesos con resistencia a la insulina. La
sugerencia de que el aumento de los niveles de BCAA podría ser simplemente una
consecuencia de una alteración de la acción de la insulina está de acuerdo con los
resultados de un reciente estudio de aleatorización mendeliana, que muestra que la
resistencia a la insulina conduce a niveles más altos de BCAA en plasma (7) .
Por lo que en la asociación entre los BCAA y la resistencia a la insulina, nos enfrentamos a
dos posibilidades no mutuamente excluyentes (8):
1.-La disminución de la sensibilidad a la insulina afecta al metabolismo de los BCAA e
induce un aumento precoz de sus concentraciones plasmáticas. Este fenómeno es bien
conocido por otros aspectos de la resistencia a la insulina, por ejemplo en el campo
cardiovascular donde las alteraciones de la función vascular pueden existir muchos años
antes de la aparición de las manifestaciones clínicas
2.-Los BCAAs o algunos de sus derivados podrían a ciertas dosis o en ciertas situaciones
de desequilibrio energético promover la resistencia a la insulina (por ejemplo, a través del
aumento de la fosforilación de serina del IRS-1.
Cómo sucede la segunda posibilidad, bueno los BCAA contribuyen significativamente al
metabolismo energético en situaciones en las que la disponibilidad de glucosa/glucógeno es
limitada, son reguladores significativos de la homeostasis de las proteínas. Por lo tanto, el
bloqueo de su degradación debe compensarse con una adaptación metabólica (9).
La resistencia a la insulina inducida por HF (Dieta alta en grasas) + BCAA se acompaña de
la activación crónica del complejo diana mTOR , la quinasa S6K-1 , la quinasa N-terminal
c-Jun (JNK) y la fosforilación del sustrato del receptor de insulina-1 (IRS1) y es revertida por
el inhibidor de mTOR. En este tipo de dieta hay una acumulación de acilcarnitina en el
músculo, esto se ha descrito como un índice de oxidación incompleta de ácidos grasos en
las mitocondrias. A su vez se sugiere que cuando los BCAA se acumulan en plasma como
consecuencia de esta dieta, el flujo de estos aminoácidos en el músculo esquelético, a
través de la vía catabólica de BCAA aumenta, o sea una sobreactivación del complejo
BCKDH el cual se encarga de convertir los alfa cetoacidos a acil coA, como también implica
el aumento de acilcarnitinas C3 y C5 en la sangre de sujetos obesos y resistentes a la
insulina. El metabolismo de los BCAA y/o sus afines α-cetoácidos también pueden aumentar
en el hígado a su vez el aumento del catabolismo de BCAA en el músculo y el hígado daría
lugar a una mayor producción de propionil CoA y succinil CoA (9).
En el contexto de una dieta alta en grasas, estos sustratos actúan para "llenar" el ciclo de
krebs (un proceso conocido como anaplerosis), contribuyendo a la acumulación de
intermedios incompletamente oxidados de ácido graso y oxidación de BCAA. En estas
condiciones, la glucosa se vuelve superflua como sustrato energético, lo que resulta en una
disminución de la utilización de la glucosa e intolerancia a la glucosa, las personas con
resistencia a la insulina presentan Inflexibilidad metabólica, que podemos definir como la
incapacidad de cambiar de sustrato energético dependiendo del estado metabólico.
Además, en el hígado, el exceso de carbono del catabolismo de BCAA puede contribuir a
tasas elevadas de lipogénesis y gluconeogénesis y a "obstruir" de cierta forma la
maquinaria β-oxidativa de una manera análoga al efecto del exceso de grasa. Es importante
destacar que este efecto parece requerir la presencia de alto contenido de grasa en la dieta,
ya que la suplementación de la dieta estándar con BCAA no induce resistencia a la insulina
ni causa acumulación de acilcarnitina en el músculo esquelético (9).
En resumen, el catabolismo mitocondrial disfuncional de BCAA en varios tejidos puede
causar estrés anaplerótico, desregulando así la oxidación de la glucosa y las grasas (Fig.
12). La acumulación de intermediarios tóxicos de BCAA puede exacerbar la disfunción
mitocondrial, relacionada con la alteración de la homeostasis de la glucosa y la resistencia a
la insulina.
Figura 12: Modelo de trabajo esquemático de la posible diafonía entre lípidos y BCAA en el
desarrollo de la resistencia a la insulina
d) Principio de la terapia (nutricional, fármacos, suplementos) propuesta para
la enfermedad descrita.
Los BCAA (aminoácidos de cadena ramificada) y sus productos relacionados son ahora
reconocidos como biomarcadores importantes para varias enfermedades cardiometabólicas,
como la obesidad, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y la enfermedad coronaria.
Se ha demostrado que los cambios en la masa corporal y la función, especialmente al inicio
de la diabetes tipo 2 y otras afecciones, aumentan los niveles de BCAA y sus metabolitos.
(6)
Existen variantes genéticas que predisponen a la resistencia a la insulina y se asocian con
niveles elevados de BCAA, lo que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. La
obesidad, por su parte, reduce la capacidad del cuerpo para procesar los BCAA en el tejido
adiposo y el hígado, lo que agrava aún más la situación. Además, el microbioma de las
personas obesas también parece contribuir a la elevación de los BCAA.(7)
La fuente de proteínas es crucial en el manejo de la resistencia a la insulina como aquellos
con obesidad y diabetes tipo 2. Las dietas ricas en proteínas animales tienden a elevar los
niveles de BCAA. Los estudios han mostrado que aquellos que consumen más proteínas de
origen animal, especialmente en el contexto de una dieta baja en calidad y alta en azúcares
simples y grasas saturadas, presentan niveles más altos de BCAA. Este patrón alimenticio
puede contribuir al empeoramiento de la resistencia a la insulina. Por ello, es importante no
excederse en el consumo de proteínas, ya que un exceso puede tener efectos negativos.
Mantener un consumo adecuado y balanceado es clave,ajustando la ingesta a las
necesidades individuales.(7)
Las personas con resistencia a la insulina tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes
tipo 2, ya que el cuerpo no puede usar la insulina de manera eficaz. La intervención en el
estilo de vida, que incluye cambios en la dieta y el ejercicio, es una estrategia efectiva y
económica para prevenir la diabetes en personas con alto riesgo. Las intervenciones
recomendadas para la prevención de la diabetes tipo 2 en personas con resistencia a la
insulina incluyen varias estrategias clave: alimentación saludable, ejercicio regular, pérdida
de peso, medicamentos para la diabetes o tratamiento con insulina.Estas medidas
aumentan las probabilidades de que la glucosa en la sangre se mantenga en un rango
saludable y pueden ayudar a retrasar o prevenir complicaciones. (11)
Medicamentos
1. Metformina
2. Agonistas del receptor del péptido similar al glucagón (GLP-1)
3. Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2)
4. Tiazolidinedionas
5. Inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4)
6. Cirugía bariátrica
Los resultados de una resistencia a la insulina bien controlada son buenos para quienes
siguen cumpliendo con el tratamiento. Desafortunadamente, muchos pacientes tienen
dificultades para cumplir con el tratamiento, con la consiguiente progresión a diabetes tipo 2
y el riesgo posterior de eventos cardíacos o del sistema nervioso central adversos. La
identificación temprana y la intervención con un enfoque de equipo interprofesional son
esenciales para el manejo de estos pacientes. (11) (12)
e) Ventajas y desventajas de la terapia propuesta.
Alimentación saludable.
● Reducción de sodio: Disminuir el sodio mejora la salud cardiovascular y renal,
reduciendo la retención de líquidos y la presión arterial, factores que empeoran la
resistencia a la insulina.
● Reducción de grasas: Limitar las grasas saturadas y trans disminuye la inflamación y
mejora la sensibilidad a la insulina, ayudando a que el cuerpo procese mejor la
glucosa y reduciendo el riesgo de resistencia a la insulina.
● Restricción calórica: Reducir las calorías facilita la pérdida de peso, especialmente
de la grasa abdominal, mejorando la sensibilidad a la insulina y ayudando a controlar
los niveles de glucosa.
● Atención al índice glucémico: Priorizar alimentos con bajo índice glucémico evita los
picos rápidos de glucosa en sangre, lo que facilita que la insulina trabaje de manera
más eficiente y mejora la regulación de la glucosa.
Peso.
● La pérdida de peso del 7% reduce la aparición de diabetes tipo 2 en un 58%
● Mejora la sensibilidad a la insulina: Al reducir la grasa corporal, especialmente la
abdominal, mejora la capacidad del cuerpo para usar la insulina, lo que disminuye la
resistencia a la insulina.
● Disminuye la grasa abdominal: Esta grasa está estrechamente relacionada con la
resistencia a la insulina. Al reducirla, el cuerpo responde mejor a la insulina.
● Reduce la inflamación: La pérdida de peso disminuye la inflamación crónica, que
está asociada con la resistencia a la insulina.
● Prevención de la diabetes: Al mejorar la respuesta a la insulina, se reduce
significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Ejercicio.
● Mejora la sensibilidad a la insulina: El ejercicio aumenta la captación de glucosa en
los músculos sin necesidad de insulina, lo que mejora la eficiencia de este proceso y
reduce la cantidad de insulina requerida.
● Reducción de grasa corporal: El ejercicio, especialmente el aeróbico y de fuerza,
ayuda a reducir la grasa corporal, particularmente la grasa visceral, que es un factor
clave en la resistencia a la insulina.
● Regulación del azúcar en sangre: La actividad física regular ayuda a mantener los
niveles de glucosa en sangre más estables, previniendo los picos de glucosa
postprandiales que son comunes en la resistencia a la insulina.
● Aumento de la masa muscular: El aumento de la masa muscular mejora la
capacidad del cuerpo para usar la glucosa y reduce la grasa corporal, favoreciendo
el control de la insulina. (11)
Metformina: Terapia de primera línea para la diabetes tipo 2. Combina bien con cambios en
el estilo de vida y es rentable. Los efectos secundarios comunes incluyen molestias
gastrointestinales como diarrea, náuseas y malestar abdominal. En raros casos, puede
causar acidosis láctica. Además, su uso prolongado puede afectar la absorción de vitamina
B12, lo que puede generar deficiencias.
Agonistas del receptor del péptido similar al glucagón (GLP-1): son medicamentos
inyectables que retardan la digestión, estimulan la liberación de insulina e inhiben la
secreción de glucagón, ayudando a la pérdida de peso y mejorando la sensibilidad a la
insulina. Ejemplos:
● Liraglutida
● Semaglutida
● Tirzepitida (agonista dual de GLP-1 y GIP)
Algunos de los efectos secundarios más comunes incluyen los siguientes: Náuseas,
Vómitos, Diarrea y Riesgo de pancreatitis
Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2): Aumentan la
excreción de glucosa a través de la orina, mejorando la regulación de la glucosa y
reduciendo la necesidad de insulina exógena. También están relacionados con la pérdida de
peso y mejoran la sensibilidad a la insulina. En sus desventajas incluyen deshidratación,
problemas renales, hipoglucemia cuando este tipo de medicamentos se combina con otros
medicamentos recetados para tratar la diabetes, aumento del colesterol en la sangre e
infecciones por hongo
Tiazolidinedionas: Mejoran la sensibilidad a la insulina y pueden mejorar el metabolismo
de los BCAA ya que la insulina incrementa la actividad de sus transportadores, mejorando la
disponibilidad de BCAA en células musculares., ayudan a eliminar glucosa en músculos y
tejido adiposo, y reducen la producción de glucosa en el hígado. Sin embargo, pueden
causar efectos secundarios como aumento de peso y retención de líquidos, riesgo de
insuficiencia cardíaca congestiva, riesgo de cáncer de vejiga (pioglitazona), riesgo de
fracturas de huesos, aumento de peso.
Inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4):Al frenar la degradación de las hormonas
incretinas, como el péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) y el péptido inhibidor gástrico
(GIP) Estimulando la secreción de insulina Suprimiendo la liberación de glucagón. Algunos
ejemplos incluyen la sitagliptina (Januvia), la saxagliptina (Onglyza) y la linagliptina
(Tradjenta). Los posibles efectos secundarios incluyen dolor articular intenso y riesgo de
pancreatitis
Las sulfonilureas ayudan al cuerpo a producir más insulina. Entre los ejemplos se incluyen
la gliburida (DiaBeta y Glynase), la glipizida (Glucotrol XL) y la glimepirida (Amaryl). Los
posibles efectos secundarios incluyen: niveles bajos de glucosa en la sangre, aumento de
peso.
Las glinidas estimulan al páncreas para que produzca más insulina. Su acción es más
rápida que la de las sulfonilureas, pero la duración del efecto en el cuerpo es más breve.
Algunos ejemplos incluyen la repaglinida y la nateglinida. Los posibles efectos secundarios
incluyen: niveles bajos de glucosa en la sangre, aumento de peso.
Terapia de insulina
Algunas personas con diabetes tipo 2 necesitan recibir tratamiento con insulina.
Anteriormente, el tratamiento con insulina se utilizaba como último recurso, pero
actualmente se puede recetar mucho antes si los objetivos de glucosa sanguínea no se
alcanzan con los cambios en el estilo de vida y otros medicamentos.
Los diferentes tipos de insulina varían dependiendo de la rapidez con que comienzan a
funcionar y la duración de su efecto. La insulina de larga duración, por ejemplo, está
diseñada para funcionar durante la noche o durante el día para mantener estable el nivel de
glucosa sanguínea. La insulina de corta duración, en general, se usa a la hora de la comida.
La mayoría de los tipos de insulina se administran con inyecciones.
Los efectos secundarios de la insulina incluyen el riesgo de una afección llamada
hipoglucemia, que es un nivel de glucosa sanguínea baja; cetoacidosis diabética y
triglicéridos altos.
Cirugía bariátrica: Procedimientos como la manga gástrica, banda gástrica y bypass
gástrico para reducir el exceso de grasa, mejorando la sensibilidad a la insulina,
especialmente útil en personas obesas con diabetes tipo 2.
Entre los riesgos de la cirugía bariátrica, se incluyen los siguientes:
● Sangrado excesivo
● Infección
● Reacciones a la anestesia
● Coágulos sanguíneos
● Problemas pulmonares o respiratorios
● Fugas en tu sistema gastrointestinal
● En raras ocasiones, la muerte
Los riesgos y complicaciones a largo plazo pueden incluir lo siguiente:
● Obstrucción intestinal
● Síndrome de evacuación rápida gástrica, una afección que deriva en diarrea,
enrojecimiento, aturdimiento, náuseas o vómitos
● Cálculos biliares
● Hernias
● Nivel bajo de glucosa en la sangre, llamado hipoglucemia.
● Desnutrición
● Úlceras
● Vómitos
● Reflujo gastroesofágico
● La necesidad de someterse a una segunda cirugía o procedimiento, que se
denomina revisión)
● En raras ocasiones, la muerte (11)
La resistencia a la insulina empeora cuando las personas llevan un estilo de vida
sedentario, tienen una dieta desequilibrada. El consumo excesivo de energía y la falta de
actividad física reducen la capacidad del cuerpo para utilizar los BCAA, lo que afecta su
oxidación en el tejido adiposo y muscular. Después de comer, la resistencia a la insulina y la
menor respuesta del cuerpo a los alimentos reducen el uso de los BCAA, lo que se
compensa con un aumento de su descomposición en el cuerpo. Esto provoca un aumento
de ciertos compuestos en la sangre, pero aún no se sabe con certeza si estos están
directamente relacionados con la resistencia a la insulina.(13)
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