TE LO RESUMO ASI NO MARX:
Como Charlie, Marx buscará esclarecer las leyes del
movimiento económico de la sociedad moderna las cuales,
como la producción del chocolate Wonka, se valen del
misterio para reproducirse.
=tras esta pretensión está la búsqueda de poner de
manifiesto científicamente por qué el capitalismo es un
modo de producción a superar, y al mismo tiempo, la fase
en la que se articulan las premisas para la emancipación
de la humanidad de la enajenación= hacerse cargo
conscientemente de las condiciones de producción y gozar
del mundo creado por el trabajo (praxis transformadora)
1) Es la forma en la que nos comportamos en el intercambio= asumiendo el valor como una
cualidad de la cosa; nuestro sentido común está fetichizado.
2) Es la explicación de cómo se dan las
relaciones sociales de producción en el
capitalismo= cómo se relacionan los trabajos de
unidades productivas autónomas, privadas,
recíprocamente independientes.
=este vínculo solo puede darse a posteriori, en
la mediación mercantil, en la homologación de
trabajo abstracto con el equivalente general
=el trabajo humano se vuelve trabajo abstracto
sólo a partir de estas coordenadas de la división
social del trabajo global en el
capitalismo(siempre hubo gasto de fuerza y
cerebro).
«EL TRABAJO ABSTRACTO CONSTITUYE TRABAJO SOCIAL PERO QUE POSEE UNA SOCIABILIDAD
INDIRECTA Y UNA HOMOLOGACIÓN A POSTERIORI MEDIADA POR EL INTERCAMBIO DE OBJETOS
MERCANTILES Y, A TRAVÉS DE SU ENCUENTRO CON EL EQUIVALENTE GENERAL EN LA COMPARACIÓN
CON EL RESTO DEL UNIVERSO MERCANTIL ( CON TODO EL RESTO DE LOS TRABAJOS PRIVADOS
CRISTALIZADOS COMO VALORES)»
3) Manifestación del poder que tienen los objetos mercantiles (más bien la acumulación
del valor) sobre las motivaciones y para adaptar las conductas a las tendencias
dominantes del mercado.
VALOR DE USO VALOR
TRABAJO PRIVADO TRABAJO SOCIAL
TRABAJO ÚTIL TRABAJO ABSTRACTO
Mercancía: VALOR DE USO-VALOR-PLUSVALOR
Producción: PROCESO DE TRABAJO ÚTIL/CONCRETO-PROCESO DE FORMACIÓN DE
VALOR- PROCESO DE VALORIZACIÓN
=TRABAJO ÚTIL Y TRABAJO ABSTRACTO SE CONSUMEN EN SIMÚLTANEO
En el mercado, el capitalista para la fuerza de trabajo a su valor ( salario=tiempo de trabajo socialmente necesario para
producir las mercancías de supervivencia para el obrero).
La producción del plusvalor ocurre en su trasbambalinas…
En estas primeras 4 horitas, el obrero, tranca, El obrero en estas 4 horapias, sigue
trabaja para sí mismo. Gasta su fuerza de trabajando, sigue gastando fuerza de trabajo,
trabajo objetivando en mercancías un valor sigue objetivando mercancías sigue generando
equivalente al que se ha pagado por ella. valor, pero por este no se le ha pagado un
centavo, el capitalista no entrega por él
Va sumando además el valor del resto de los
dinero ningún dinero que se le sea
medios de producción a esas mercancías.
equivalente.
Todo bien.
Acá está siendo explotado. Todo mal.
PLUSVALÍA EXTENSIÓN DE LA JORNADA LABORAL MÁS ALLÁ DEL TIEMPO
DE TRABAJO SOCIALMENTE NECESARIO EN EL CUAL SE
ABSOLUTA REPRODUCE EL VALOR DE LA FUERZA DE TRABAJO
INTENSIFICACIÓN DE LA JORNADA LABORAL
PLUSVALÍA INTRODUCIENDO INNOVACIONES TÉCNICO
RELATIVA INSTRUMENTALES
«Periódicamente, cotidianamente, el capital debe luchar y confrontar para reproducirse
y transformar el trabajo vivo en algo muerto y cristalizado, lo fluido, en el algo
sólido y petrificado, las relaciones interhumanas vivas y en relaciones cosificadas,
las necesidades humanas en demandas mercantiles (de valor y dinero). El capital
necesita cotidiana y periódicamente expropiar, desarticular, desconectar, desarmar y
cosificar a su polo antagónico para volver una y otra vez a disciplinarlo,
incorporarlo, subordinarlo y subsumirlo (tanto formal como realmente). El fetichismo
constituye entonces un proceso en funcionamiento permanente, por eso consiste en una
fetichización ininterrumpida ( que sólo se interrumpe a partir de la resistencia de las
clases oprimidas, explotadas y subalternas). No termina nunca, como supondría una
lectura mecánica de El Capital según la cual todos estos procesos se produjeron una vez
de forma «extraeconómica» y luego la «economía» habría pasado a funcionar de manera
automática, regular y aceitada, por lo tanto debería ser estudiada por las «leyes
objetivas económicas». En esa caso, todas las categorías y procesos que describe y
explica El Capital estarían clausurados y serían completamente independientes de las
contradicciones sociales, las resistencias populares, y la lucha de clases (ya que esta
última sólo se expresaría en la llamada «superestructura» política…que vendría, desde
afuera, a reforzar lo que ya se estableció o clausuró en el ámbito «económico» puro. En
ese caso, la economía marcharía por si misma al margen de la lucha de clases. Si ese
fuera el caso, se volvería comprensible que se considere a El Capital como un simple e
inofensivo «tratado rojo» de la economía».
Néstor Kohan, Nuestro Marx
¿Cómo ha tenido tanta suerte el capitalista de
encontrarse en el mercado una mercancía cuyo valor de
uso es la producción de valor?
1)Proceso por el cual, a partir de medios extra-económicos, como la violencia, la conquista y el despojo y con
colaboración de los Estados en vías de centralización se acumula el capital necesario para poner en marcha el
capitalismo.
2)Proceso de separación de los trabajadores directos de sus tierras y medios de subsistencia = transformación en
sujetos «doblemente libres»
3)Proceso por de fundación de la relación antagónica del capitalismo
4) Proceso de acumulación de diferencias y jerarquías entre los explotados de diferentes formas por el capital
5)CANCELACIÓN DE TODA UNA SERIE DE FORMAS DE VIDA, PRÁCTICAS, CREENCIAS, VÍNCULOS COMUNALES Y CON LA NATURALEZA
Y SUJETOS QUE NO ERAN COMPATIBLES CON LA NUEVA DISCIPLINA CAPITALISTA.
6)CRÍTICA AL RELATO DE LA ECONOMÍA POLÍTICA BURGUESA SOBRE EL DESARROLLO DEL CAPITALISMO:
«Hemos visto cómo se convierte el dinero en capital, cómo sale de éste la plusvalía y de la plusvalía más
capital. Sin embargo, la acumulación de capital presupone la plusvalía; la plusvalía, la producción capitalista,
y ésta, la existencia en manos de los productores de mercancías de grandes masas de capital y fuerza de trabajo.
Todo este proceso parece moverse dentro de un círculo vicioso, del que sólo podemos salir dando por supuesto una
acumulación «originaria» anterior a la acumulación capitalista («previous accumulation», la denomina Adam
Smith), una acumulación que no es fruto del régimen capitalista de producción, sino punto de partida de él.
Esta acumulación originaria viene a desempeñar en la Economía política más o menos el mismo papel que desempeña
en la teología el pecado original. Adán mordió la manzana y con ello el pecado se extendió a toda la humanidad.
Los orígenes de la primitiva acumulación pretenden explicarse relatándolos como una anécdota del pasado. En
tiempos muy remotos —se nos dice—, había, de una parte, una élite trabajadora, inteligente y sobre todo
ahorrativa, y de la otra, un tropel de descamisados, haraganes, que derrochaban cuanto tenían y aún más. Es
cierto que la leyenda del pecado original teológico nos dice cómo el hombre fue condenado a ganar el pan con el
sudor de su rostro; pero la historia del pecado original económico nos revela por qué hay gente que no necesita
sudar para comer. No importa. Así se explica que mientras los primeros acumulaban riqueza, los segundos acabaron
por no tener ya nada que vender más que su pelleja…
De este pecado original arranca la pobreza de la gran masa que todavía hoy, a pesar de lo mucho que trabaja, no
tiene nada que vender más que a sí misma y la riqueza de los pocos, riqueza que no cesa de crecer, aunque ya
haga muchísimo tiempo que sus propietarios han dejado de trabajar (…) sabido es que en la historia real
desempeñan un gran papel la conquista, el esclavizamiento, el robo y el asesinato, la violencia, en una palabra.
Pero en la dulce Economía política ha reinado siempre el idilio. Las únicas fuentes de riqueza han sido desde el
primer momento el derecho y el «trabajo», exceptuando siempre, naturalmente, «el año en curso». En la realidad,
los métodos de la acumulación originaria fueron cualquier cosa menos idílicos. Ni el dinero ni la mercancía son
de por sí capital, como no lo son tampoco los medios de producción ni los artículos de consumo. Hay que
convertirlos en capital. Y para ello han de concurrir una serie de circunstancias concretas, que pueden
resumirse así: han de enfrentarse y entrar en contacto dos clases muy diversas de poseedores de mercancías; de
una parte, los propietarios de dinero, medios de producción y artículos de consumo deseosos de explotar la suma
de valor de su propiedad mediante la compra de fuerza ajena de trabajo; de otra parte, los obreros libres,
vendedores de su propia fuerza de trabajo y, por tanto, de su trabajo. Obreros libres en el doble sentido de que
no figuran directamente entre los medios de producción, como los esclavos, los siervos, etc., ni cuentan tampoco
con medios de producción de su propiedad como el labrador que trabaja su propia tierra, etc.; libres y
desheredados. Con esta polarización del mercado de mercancías se dan las condiciones fundamentales de la
producción capitalista. Las relaciones capitalistas presuponen el divorcio entre los obreros y la propiedad de
las condiciones de realización del trabajo. Cuando ya se mueve por sus propios pies, la producción capitalista
no sólo mantiene este divorcio, sino que lo reproduce en una escala cada vez mayor. Por tanto, el proceso que
engendra el capitalismo sólo puede ser uno: el proceso de disociación entre el obrero y la propiedad de las
condiciones de su trabajo, proceso que, de una parte, convierte en capital los medios sociales de vida y de
producción, mientras que, de otra parte, convierte a los productores directos en obreros asalariados. La llamada
acumulación originaria no es, pues, más que el proceso histórico de disociación entre el productor y los medios
de producción. Se la llama «originaria» porque forma la prehistoria del capital y del modo capitalista de
producción»
«El descubrimiento de las comarcas auríferas y argentíferas en América, el exterminio, esclavización y soterramiento en las
minas de población aborigen, la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la transformación de África en un coto reservado
para la caza comercial de pieles-negras, caracterizan los albores de la era de la producción capitalista. Estos procesos idílicos
constituyen factores fundamentales de la acumulación originaria. Pisándoles los talones, hace su aparición la guerra
comercial entre las naciones europeas, con la redondez de la tierra como escenario»