0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas10 páginas

El Cuerpo de La Diferencia

El documento presenta reflexiones sobre la discapacidad y el concepto de 'cuerpo discapacitado', analizando cómo las barreras socioeconómicas en sociedades capitalistas convierten las deficiencias en problemas que oprimen a las personas con discapacidad. Se discuten las construcciones sociales del cuerpo y la subjetividad, así como la influencia del modelo social de la discapacidad en la percepción de la misma. Además, se plantea la necesidad de reconsiderar el papel del cuerpo en la discapacidad y cómo se relaciona con las experiencias individuales y sociales.

Cargado por

aamezquitac1514
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas10 páginas

El Cuerpo de La Diferencia

El documento presenta reflexiones sobre la discapacidad y el concepto de 'cuerpo discapacitado', analizando cómo las barreras socioeconómicas en sociedades capitalistas convierten las deficiencias en problemas que oprimen a las personas con discapacidad. Se discuten las construcciones sociales del cuerpo y la subjetividad, así como la influencia del modelo social de la discapacidad en la percepción de la misma. Además, se plantea la necesidad de reconsiderar el papel del cuerpo en la discapacidad y cómo se relaciona con las experiencias individuales y sociales.

Cargado por

aamezquitac1514
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 10

Ruffo, Mora; Acuña, Araí Itatí; Mirc, Andrea

El cuerpo de la diferencia:
reflexiones sobre la discapacidad

12º Congreso Argentino de Educación Física y Ciencias

13 al 17 de noviembre 2017

Ruffo, M.; Acuña, A.; Mirc, A. (2017). El cuerpo de la diferencia: reflexiones sobre la discapacidad. 12º
Congreso Argentino de Educación Física y Ciencias, 13 al 17 de noviembre 2017, Ensenada, Argentina.
Educación Física: construyendo nuevos espacios. EN: Actas (2017). Ensenada : Universidad Nacional de
La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Departamento de Educación Física. En
Memoria Académica. Disponible en:
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.10264/ev.10264.pdf

Información adicional en www.memoria.fahce.unlp.edu.ar

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons


Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
12º Congreso Argentino y 7º Latinoamericano de Educación Física y Ciencias

El cuerpo de la diferencia: reflexiones sobre la discapacidad

Mora Ruffo
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UNLP,
[email protected]
Araí Itatí Acuña
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UNLP, [email protected]
Andrea Mirc
Facultad de Psicología, UNLP,
[email protected]

Resumen
Ciertas discusiones actuales en la temática circulan alrededor de la noción de
“cuerpo discapacitado”. En términos generales se considera que el cuerpo de las
personas con discapacidad tiene un “déficit”, y ello implica dificultades y/o
imposibilidades para transitar su vida de la misma manera que otras personas.
Como toda noción, el concepto de “discapacidad” es el resultado de un proceso
histórico de desarrollo y definición, de construcción, que adquiere sentido en cada
sociedad y que va cambiando. Según el modelo social de la discapacidad (Oliver
1993), en las sociedades capitalistas son las barreras económico-sociales las que
“convierten” las deficiencias1 en un problema a través del cual se oprime a las
personas con discapacidad. A su vez podemos decir que los sistemas sociales
construyen cuerpos, y éstos, en razón de esos sistemas y sus trayectorias
biográficas construyen subjetividades marcadas por la interacción entre estas
variables (Mora 2014).
En este trabajo nos proponemos reflexionar a partir de distintas perspectivas
teóricas de los campos del cuerpo y de la discapacidad sobre las siguientes
preguntas ¿Qué estatuto tiene la deficiencia? ¿Cuál es el lugar que ocupa el cuerpo
en la discapacidad?

Palabras clave: discapacidad, cuerpo, deficiencia, modernidad, capitalismo.

1 término utilizado en la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON


DISCAPACIDAD (2006)

1
Ensenada, pcia. de Buenos Aires, 13 a 17 de noviembre de 2017
ISSN 1853-7316 - web: http://congresoeducacionfisica.fahce.unlp.edu.ar
INTRODUCCIÓN

El contexto de los debates

El trabajo que presentamos forma parte de los debates actuales del Proyecto
“Prácticas y Discursos sobre Discapacidad, Cuerpo y Sociedad”, que son el
resultado de 4 años de trabajo en el proyecto de investigación “Prácticas y
Discursos en Discapacidad, Cuerpo y Educación” dirigido por Mg. Laura M. Sosa
realizado entre los años 2013-2016, ambos asentados en el CICES (centro de
investigación sobre Cuerpo Educación y Sociedad), dependiente del IdIHCS
(Instituto de Investigación en Humanidades y Cs. Sociales de la Universidad
Nacional de La Plata, Argentina).
En sus orígenes el proyecto se propuso conocer posibles articulaciones de poder
que se constituyeron sobre el/los cuerpo/s, como resultado de una producción de
saber del “déficit”, que derivó en la “objetivación” de los sujetos considerándolos
como “anormales”, “locos/as”, “discapacitados”, entre otros apelativos. Se introdujo
en las lógicas discursivas escolares, en tanto dispositivos específicos en la
constitución de “sujetos en discapacitados”, encontrando sentido a ciertas prácticas
instaladas para un supuesto “otro” considerado “anormal” “deficiente”. Así también
se encontraron ciertas rupturas, tensiones en los discursos sobre Inclusión e
Integración educativa, que paradójicamente no se reflejaban en las lógicas de las
prácticas actuales. Se relevó y reflexionó las prácticas sociales, discursivas y
corporales de instituciones que se ocupan de la discapacidad, desde diferentes
concepciones históricas en los paradigmas y modelos surgidos de políticas
educativas general y de la modalidad especial.
En el 2016 producto de los resultados parciales se propone reformular los objetivos
y presentar la continuación del proyecto con nuevos interrogantes relacionados a la
cuestión del "cuerpo" en la discapacidad, que tendrá vigencia 2017-2020.
Desde distintos enfoques disciplinarios, particularmente desde la sociología,
antropología y psicología, el cuerpo es un elemento central en la identificación de
los actores sociales reconocidos o calificados como "discapacitados". El cuerpo

2
pensado como cuerpo déficit natural-orgánico, es poco debatido y diferenciado en
sus concepciones desde las distintas epistemes.
Esto llevó a que los integrantes del proyecto a nos realizáramos diferentes
interrogantes que intentaremos contestar en los próximos años, ¿que nos aporta
para la investigación pensar al cuerpo?, ¿cómo pensarlo? ¿Cómo construcción
social? ¿Desde qué perspectiva?
Para este trabajo elegimos presentar los actuales debates que estamos llevando a
lo interno del grupo relacionado con las perspectivas de “cuerpo” y relacionado a
nuestra temática particular la discapacidad: ¿Que estatuto tiene la deficiencia? y
¿Cuál es el lugar del cuerpo en la discapacidad?

DESARROLLO

Introducción a la conceptualización del cuerpo

Cuando nos planteamos una aproximación a la discapacidad a través del cuerpo es


necesario que nos preguntemos, ¿de qué cuerpo estamos hablando? “A menudo
olvidamos lo absurdo que es nombrar el cuerpo como si fuera un fetiche, es decir,
omitiendo el hombre al que este encarna.” (Le Breton, 1992: 25). En nuestra
sociedad la noción de cuerpo como diferente, o subsidiaria, de la noción de persona
se desarrolló en simultáneo con otros procesos sociales. La pérdida de la vida
comunitaria con el subsecuente desarrollo del individualismo, el racionalismo
creciente acompañado del mecanicismo y, en particular el proceso de
medicalización tuvo papeles decisivos en la “invención” del cuerpo en la sociedad
moderna. Le Breton (1995) sintetiza esto como una triple sustracción del hombre,
respecto de sí mismo, de los demás hombres y del cosmos.
Centrándonos en dos de los aspectos de este proceso podemos destacar alos
anatomistas del siglo XVI, entre los cuales resalta Vesalio, que mediante el estudio
de la “fábrica humana” desmitificaron al cuerpo reduciéndolo a su expresión física,
resto distinguible y esencialmente diferente de la “persona” que había sido; y al
racionalismo de Descartes, que de la misma manera devino en el dualismo mente-
cuerpo a partir del cual observamos nuestro cuerpo como un objeto pasible de ser
poseído, distinto de uno mismo.

3
El primero de estos desarrollos resultó determinante para inaugurar la preeminencia
que tiene al día de hoy la medicina como vía de conocimiento del cuerpo. “Este
devenir configuró el lento modelaje de un acercamiento empírico al cuerpo,
empirismo que centró la enfermedad y la muerte en: a) el espacio individual-es
muerte de alguien en particular- y b) el espacio profano -ocurre en un cuerpo
material, de existencia real-.” (Porzecanski, 2008: 265).
No es posible dejar de lado los saberes de la biomedicina al hablar del cuerpo en la
sociedad actual y, aunque en el último tiempo se ha flexibilizado, la visión anatomo-
fisiológica permanece como legítima. De la misma manera, podemos decir que es la
medicina la que, desde su prerrogativa como disciplina científica, ha definido
tradicionalmente a la discapacidad.
En cuanto al segundo desarrollo, al día de hoy el dualismo persiste. La
medicalización que mencionamos, a partir de la cual los individuos se transforman
en cuerpos a ser tratados y curados, favorece la visión de un cuerpo que se “tiene”,
en oposición al cuerpo que se “es”. El cuerpo se convirtió, con la versión más
narcisista del individualismo contemporáneo, en el “templo” del individuo.
En este sentido, Le Breton (1995) nos habla de la “liberación del cuerpo” que
comienza a fines de los sesenta en Europa. Este movimiento modificó la percepción
que se tenía del cuerpo, valorándolo en igual medida que al sujeto que vive, pero
aún disociado de éste. El autor conceptualiza al cuerpo como un “alter ego” de la
persona, un espejo de ésta a través del cual se mide su valor. La búsqueda de un
cuerpo perpetuamente sano y joven es una de las muchas facetas de este
movimiento que se ve favorecida por la invasión de los conceptos médicos en la
vida cotidiana y su versión de cuerpo “ideal”.

Construcción social del cuerpo discapacitado

En el mismo período, hacia finales de los sesenta, principios de los setenta en


Estados Unidos, y de la mano de otras luchas sociales (por los derechos de las
mujeres y por los derechos de las personas de color) las personas con discapacidad
comienzan a luchar por una vida independiente, por los derechos civiles y empiezan
a relacionarse con el ámbito académico. En este contexto surge La Sociedad de
Estudios sobre la Discapacidad, que pretende romper con la visión de un cuerpo
ideal, normalizado, propio de la medicina.

4
“En el centro de la pretensión de constituir una perspectiva nueva se
encuentra la idea de que la discapacidad está producida: lo cual es
distinto de la idea de que se trata sencillamente de una anormalidad
médica o fisiológica; distinto de una desviación construida socialmente;
distinto de los argumentos de los discapacitados de que son un grupo
minoritario” (Oliver, 1993: 39-40)
Desde el año 1966 comienzan a proliferar una serie de trabajos escritos por
personas con discapacidad, que se juntaban a debatir y compartir sus experiencias,
entre ellos podemos mencionar a Hunt (1966), Hevey (1992), Shakespeare (1993),
Darke (1994). Su principal aporte fue la conclusión de que “la discapacidad es una
forma de opresión social” (Oliver, 1993: 41)
Estos debates influenciaron a Oliver, uno de los mayores representantes del
movimiento y lo llevaron a identificar lo que denominó “el modelo social de la
discapacidad” en el año 1993, “que se convirtió en un concepto básico sobre el que
los discapacitados empezaron a interpretar sus propias experiencias y a organiza su
propio movimiento político (...) El mismo da una explicación materialista de la
producción de la discapacidad como condición medicalizada e individualizada dentro
de las relaciones de la producción capitalista.” (1993: 42).
Como en este tipo de sociedades el sistema de producción desempeña un papel
fundamental y lo que se necesita es mano de obra, las personas con deficiencias
(así habla el autor para referirse a la discapacidad) son expulsadas, se les pone
etiqueta de “enfermas” y se las interna en la mayoría de los casos. De esta manera
la discapacidad adquiere una forma determinada, como producto individual que
requiere tratamiento médico. Al recaer en el ámbito de la medicina el “problema” de
la discapacidad es asignado y limitado al cuerpo biomédico.
En este sentido lo que el modelo social intenta es mostrar que los cuerpos son
producidos socialmente, históricamente, lingüísticamente y que no hay nada en un
cuerpo biológico que justifique su deshumanización, segregación o aislamiento.
En esta distinción es que se basan algunas de las actuales críticas sobre el modelo
social, cuando se lo acusa de perpetuar la dualidad del cuerpo, relegando el “déficit”
al ámbito médico y cuestionando desde lo social sólo las construcciones sociales en
torno a los problemas que este acarrea (Williams 2000).

5
En esta línea también podemos mencionar los trabajos actuales de Speziale (2016)
en los cuales expone cómo el modelo social ha excluido el tema “del cuerpo” de la
reflexión sobre la discapacidad
“Dicho desplazamiento supuso, un corrimiento a nivel teórico de las
subjetividades mismas de las personas con discapacidad (...), en tanto es
en y a través del cuerpo como se experimentan toda una serie de
significados y sensibilidades excluyentes, ya que es el cuerpo mismo el
que se relaciona con las barreras sociales tan enfáticamente señaladas
por el modelo mencionado.” (2001:1-2)

La experiencia del cuerpo discapacitado

Partimos del hecho de que la representación que el sujeto se hace del cuerpo está
mediada y codificada por el contexto social y cultural de su propia trayectoria.
“Existe consenso en la idea de que las culturas y los sistemas sociales
construyen cuerpos, y construyen subjetividades marcadas por la relación
de los sujetos con sus cuerpos, en una concatenación arraigada entre el
cuerpo, el individuo y la sociedad. Inclusive las prácticas relacionadas
directamente con la dimensión física o material del cuerpo se realizan y se
interpretan dentro del marco sociocultural, y están en constante
interrelación con el medio natural y social.” (Mora 2014:8)
En este sentido, Le Bretón (1995) menciona cuatro ejes que hacen a la imagen del
cuerpo: la forma, sus límites su aprehensión como un todo; el contenido, dónde se
inscriben sensaciones previsibles y reconocibles; los saberes, el conocimiento que
el sujeto tiene de la noción socialmente construida del “espesor invisible del cuerpo”,
centrándonos en el caso de las sociedades occidentales en el saber médico y; el
valor, la interiorización del juicio social a sus atributos físicos. Cada uno de ellos
participa de la caracterización y experiencia del cuerpo discapacitado.
Al hablar de la forma, resulta interesante un pasaje del autor que menciona como el
cuerpo evidentemente discapacitado interpela el borramiento ritualizado del cuerpo
que se vive en las interacciones sociales con los otros, obliga al mismo tiempo a
reconocer e ignorar las diferencias. “El espejo del otro ya no sirve para iluminar el
propio” (Le Bretón, 1992: 79)

6
Los otros aspectos (valor, saber y contenido), los vemos reflejados en el trabajo de
Ferreira y Toboso (2017),
“la experiencia subjetiva de la discapacidad se configura a partir de un
cuerpo emocionalmente movilizado en busca permanente de
reconocimiento. En esto las personas con discapacidad no se diferencia en
lo más mínimo de las personas sin discapacidad; lo que define a la
diferencia, y por lo tanto, la especificidad de la discapacidad como
experiencia subjetiva es la particular catalogación que a partir de los
dictámenes de la ciencia médica, se hace de dicho cuerpo como cuerpo
defectuoso y las concretas operaciones de “rectificación” del mismo que
conforman un marco de las específicas operaciones emocionales a través
de las que se constituye el habitus de la discapacidad” (2017: 1-2)
Vemos cómo el eje de los saberes determina en el cuerpo discapacitado la
diferencia que impacta en el valor que esos cuerpos tienen para la sociedad. El
marco social donde se generan las expectativas de las personas, con y sin
discapacidad, es el del capitalismo neoliberal actual. Este sistema funciona como un
mecanismo de producción de ciertas categorías: frustración, fracaso, exclusión,
tragedia, etc. En él se imponen ciertas expectativas sociales para los individuos
fuertemente normativos, que de no poder lograrse llevan a las personas a frustrarse,
enojarse, y hacerlo un problema propio. Pero, “la cuestión de la experiencia parece
poner en suspenso, incluso negar, la que parece razón evidente de la falta de
oportunidades laborales: la discapacidad.” (2017: 29-30)
Los autores exponen con esta cita que las personas con discapacidad son situadas,
habitualmente, fuera de los marcos generales de expectativas sociales,
enfrentándose a una disociación entre expectativas y oportunidades objetivas.
Porque, como concluyen, hay un condicionante estructural, un campo social,
delimitando la experiencia concreta de estas personas, regulado por criterios
médicos, inculcando una lógica de normalización que atraviesa el cuerpo todo el
tiempo. Y mientras el éxito social venga dado por directrices neoliberales, por una
economía globalizada, la experiencia de las personas con discapacidad no conocerá
mejoras significativas.
Sobre el mismo punto reflexiona Le Bretón (1992) al hablar de la ambivalencia con
la que vive el sujeto con discapacidad en las sociedades occidentales. Desde el
discurso social se pretende que las personas con discapacidad sean miembros

7
plenos de la sociedad, mientras que en la práctica resultan marginadas, quedando
por fuera del mundo del trabajo. Es así que al tratar de “discapacitados” a las
personas con discapacidad se le da entidad al diagnóstico médico, desde una visión
esencialista, reconociéndolo como característica determinante de su persona, que
necesariamente va a influir en su trayecto de vida.

DISCUSION Y CONCLUSIONES

Lo que hemos desarrollado hasta aquí apunta, como otros trabajos, a “devolverle” el
cuerpo a la discapacidad. En este sentido intentamos conectar el campo de estudios
sociales sobre el cuerpo con los estudios sociales de la discapacidad. Retomamos
las preguntas iniciales: ¿Que estatuto cobra la deficiencia en el cuerpo
“discapacitado”? ¿Cuál es el lugar que ocupa el cuerpo en la discapacidad?
Podríamos decir que el déficit como tal existe. Esta reflexión no apunta a negar la
existencia de un cuerpo diferente, sino a resaltar que la misma definición del déficit
implica el desarrollo y definición de un paradigma médico que lo circunscribe.
Volver al cuerpo no implica devolverle al modelo médico su hegemonía, sino permitir
a las ciencias sociales un nuevo acceso el cuerpo discapacitado.
El diagnóstico va a tener un impacto en las relaciones sociales y en la experiencia
personal que no puede ignorarse. En el contexto actual de la sociedad capitalista, la
discapacidad se define en base a “un cuerpo diferente” que a su vez va a posibilitar
una experiencia de vida determinada por esa diferencia.“Nuestras sociedades
occidentales hacen de “la discapacidad” un estigma, es decir, un motivo sutil de
evaluación negativa de la persona. Por otra parte, se habla de “discapacitado”,
como si en su esencia de hombre estuviera el ser un “discapacitado” más que en
“tener” una discapacidad” (Le Breton 1992:77)
Es en este marco que las ciencias sociales pueden enriquecer la discusión en la
temática. Abordarla desde la interacción entre el cuerpo y las construcciones
sociales sobre éste, sin excluir ni uno ni el otro implica “un esfuerzo atento y
metódico por no reducir la cuestión ni a una causa patológica, ni a una barrera
simplemente social” (Speziale 2016:8).
En el cuerpo discapacitado se inscribe la historia de estas categorías.

8
BIBLIOGRAFÍA

Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (2006)


Recuperado en: http://www.un.org/esa/socdev/enable/documents/tccconvs.pdf
Darke, P (1994) The Elephant Man (David Lynch, EMI Films, 1980): An Analysis
from a Disabled Perspective. Disability and Society, 9(3), 327-342.
Ferreira, M.A.V y Toboso Martín, M. (2017) Conquistar los cuerpos/emociones: de
luchas y estructuraciones. Revista Latinoamericana de Estudios sobre Cuerpos,
Emociones y Sociedad, 14, 22-33.
Hevey, D. (1992) The Creatures Time Forgot: Photography and Disability Imagery.
Londres, Routledge
Hunt. P. (ed.) (1966) Stigma: The Experience of Disability.Londres: Geoffrey
Chapman
Le Bretón, D. (1992) La Sociología del cuerpo. Buenos Aires: Nueva Visión.
Le Bretón, D. (1995) Antropología del Cuerpo y modernidad. Buenos Aires: Nueva
Visión.
Mora, A. S. (2014) Prácticas, representaciones y experiencias: propuestas teórico-
metodológicas en investigaciones socio-antropológicas sobre el cuerpo. Revista
Cuerpo del Drama. Revista Electrónica de Teoría y Crítica Teatral, 2. Facultad de
Arte, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
Oliver, M. (1998) ¿Una sociología de la discapacidad o una sociología
discapacitada? En L. Barton (Ed.). Discapacidad y sociedad (pp. 34-58). Madrid:
Ediciones Morata.
Porzecanski, T. (2008) Medicalización y mitologías: cuerpo físico y cuerpo social.
En: Porzecanski, T (comp.) El cuerpo y sus espejos (pp. 261-275). Montevideo:
Editorial Planeta S.A.
Shakespeare, T (1993) Disabled people's self-organisation: a new social movement?
Disability, Handicap & Society, 8(3), 249-264.
Speziale, T. (2016). Cuerpo y discapacidad: el problema del par
deficiencia/discapacidad como dicotomía excluyente en el modelo social de la
discapacidad. Hacia una recuperación del cuerpo vivido. En Memoria Académica.
Recuperado de:
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.9262/ev.9262.pdf

También podría gustarte