0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas16 páginas

Competencia Federal Jiménez

El capítulo aborda la jurisdicción y competencia de los tribunales federales en Argentina, destacando la estructura del Poder Judicial y la distinción entre justicia federal y provincial. Se detalla la competencia federal en relación a la materia, las personas y el lugar, así como las causas que pueden ser tratadas por la Corte Suprema. Además, se discute la ampliación del concepto de 'causa' tras la reforma constitucional de 1994, permitiendo acciones de clase y populares en defensa de derechos humanos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas16 páginas

Competencia Federal Jiménez

El capítulo aborda la jurisdicción y competencia de los tribunales federales en Argentina, destacando la estructura del Poder Judicial y la distinción entre justicia federal y provincial. Se detalla la competencia federal en relación a la materia, las personas y el lugar, así como las causas que pueden ser tratadas por la Corte Suprema. Además, se discute la ampliación del concepto de 'causa' tras la reforma constitucional de 1994, permitiendo acciones de clase y populares en defensa de derechos humanos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 16

1

CAPÌTULO XXXV

LA JURISDICCIÒN Y COMPETENCIA
DE LOS TRIBUNALES FEDERALES

“Desde la perspectiva de nuestra Constitución formal, la


excepcionalidad tipifica al gobierno federal; de allí que los
caracteres de la justicia federal tengan aquí su origen
común y fundamento, como una muestra cabal de respeto que
se debe a las autonomías provinciales en el marco de la
indestructibilidad territorial e institucional que prescriben las
normas de nuestra Carta Magna”

Ricardo Haro

“Con el establecimiento de tribunales inferiores federales en


las provincias, se quería evitar el perjuicio que tendrían que
sufrir los interesados si tuviesen que recurrir a la Capital
para hacerse oír en juicio en los asuntos de competencia
exclusiva de los tribunales nacionales”

Convencional Zapata, 1853

35.1.- El Poder Judicial de la Nación: concepto. La jurisdicción federal


y la jurisdicción provincial: caracteres.-

Es sabido que en razón de la organización territorial de nuestro


Estado, los convencionales de 1853 han estructurado la forma federal, lo
que hace derivar la necesaria conformación de dos órdenes de gobierno, que
presuponen sus respectivos sistemas judiciales: el federal y el provincial.
El deslinde de los cauces de competencia de ambos órdenes está
indicado por el artículo 116 de la C.N. que nosotros sistematizamos aquí de
la siguiente manera:

ATRIBUCIONES COMPETENCIALES DE LA JUSTICIA FEDERAL

En razón de la materia En razón de las personas En razón del lugar


• Causas que versen sobre puntos • Causas en que la Nación sea • Causas relativas al
regidos por la Constitución, leyes parte establecimientos de utilidad
de la Nación (con la reserva del • Causas concernientes a nacional que el Gobierno Federal
art. 75 inc.12 C.N.) y tratados embajadores, ministros pùblicos hubiese emplazado en algún lugar
con potencias extranjeras y cónsules extranjeros del territorio de la Nación
• Causas de Almirantazgo y • Causas que se susciten entre dos • Causas que se impetren en el
Jurisdicción Marítima o más provincias, entre una ámbito de la Capital Federal, con
provincia y los vecinos de otra, expresa reserva de los derechos
entre los vecinos de diferentes de la ciudad autónoma de Buenos
provincias, entre una provincia o Aires, en los términos del art.
sus vecinos contra un estado o 129 C.N.
ciudadano extranjero.
2

MODALIDADES DEL CONOCIMIENTO DE LA JUSTICIA FEDERAL EN LAS CAUSAS


DE SU COMPETENCIA

COMPETENCIA ORIGINARIA Y COMPETENCIA APELADA


EXCLUSIVA DE LA CORTE SUPREMA DE LA CORTE SUPREMA
• Asuntos concernientes a embajadores, cónsules y • Casos en que la CSJN actúa como instancia de
ministros extranjeros apelación ordinaria (Art. 24 inc. 4ª del Dec.
• Asuntos en los que alguna provincia fuese parte 1285/58)
• Restantes casos enunciados en el art.116 de la C.N.
con exclusión de aquellos en que la competencia de
la Corte es originaria y exclusiva.

Los supuestos de competencia federal están taxativamente


enumerados en el texto de la Constitución Nacional, y sobre la base de tal
disposición normativa, y la interpretación que de ella ha efectuado la propia
Corte Suprema, surge la siguiente caracterización de la competencia
federal:

• Es excepcional y limitada: ello significa litigio ante tribunales provinciales, o


que la intervención de las cortes no excepciona oportunamente cuando
federales sólo procede en aquellos ha sido demandado en aquella sede.
casos en que la Constitución y las leyes Estima Bidart Campos que en las
así lo disponen. Ella deriva de la causas que la Constitución califica
delegación competencial que como “las demás causas”, sería posible
expresamente las provincias han hecho la prórroga hacia la jurisdicción
en el Gobierno Federal al momento del provincial
dictado de la Constitución, • Se limita a causas judiciales: o sea, a
manteniendo para sí las atribuciones cuestiones contenciosas suscitadas
no delegadas. entre partes contrarias. Por tal razón
• Es privativa y excluyente: Ello quiere se excluyen de la órbita de
decir que respecto de las cuestiones competencia federal, los procesos que
enunciadas en el art. 116 de la no reúnen esas características, como
Constitución Nacional, no es posible la por ejemplo, los denominados
intervención de los tribunales “Universales” (Sucesiones, Quiebras y
provinciales. Tal regla no es absoluta, Concursos, etc).
ya que nuestra jurisprudencia ha • Es inalterable: a partir de allí se
admitido la prórroga de jurisdicción deduce que un litigio radicado en el
hacia los tribunales provinciales en ámbito de la justicia federal, y
ciertas cuestiones de competencia en admitida su competencia por el
relación de las personas, como el caso Magistrado de ese fuero, la causa
de un extranjero que decide promover deberá finiquitarse allí.

Asì, la competencia federal puede ser conceptualizada como la


facultad conferida por la Constitución y las leyes al Poder Judicial de la
Nación a fin de que pueda administrar justicia en los casos, sobre las
3

personas y en los lugares que las normas indicadas determinan


Su cabeza es la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero éste
orden judicial se integra además con los juzgados federales de primera
instancia, las cámaras de apelaciones y recientemente el tribunal intermedio
en materia penal denominado Cámara Nacional de Casación Penal. El asiento
del Poder Judicial Federal se encuentra en todo el territorio del país, ya
que además de los tribunales federales de la ciudad de Buenos Aires, los
hay en el territorio de cada una de las provincias a fin de ejercer su
jurisdicción en los casos que son materia de su competencia.
Si bien como indicamos la competencia judicial históricamente se
dividió en federal y provincial, hoy podemos sumar a esa clasificación, un
tercer orden, que es el correspondiente a la administración de justicia en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en consecuencia tenemos al orden
judicial federal, que se contrapone al orden judicial local. Este último puede
subdividirse a su vez en provincial y de la ciudad autónoma de Buenos Aires
Gráficamente, Bidart Campos estrucura ésta división competencial en
la siguiente forma:

Federal

Poder Judicial Provincial

Local

De Ciudad Autónoma
de Buenos Aires

35.2.- Las causas de jurisdicción federal. Concepto federal de “causa”.


Discusión acerca de su ampliación luego de operada la reforma
constitucional de 1994.-

Respecto a las causas que son de competencia o materia federal, ellas


han sido indicadas por el artículo 116 de la Constitución Nacional aunque allí
no se hace distinción respecto de cuales han de ser evaluadas en
determinada instancia, ni se atribuye conocimiento específico de ninguna de
ellas en primera instancia, o alzada.
Del texto constitucional se sigue que la justicia federal entiende en
4

“todas las causas” que versen sobre:

• Puntos regidos por la art. 75 inc. 12 C.N.)


Constitución • Puntos regidos por tratados con
• Puntos regidos por las leyes de las naciones extranjeras
la Nación (con la reserva del

O sea que cada una de ellas, tiene aptitud para ser evaluada en ése
ámbito judicial. La construcción política de la exención de juzgamiento para
el caso de las cuestiones políticas, si bien es realizada por la Corte Suprema
en su carácter de Poder de Estado, no tiene asidero en la estructura de la
Constitución, que de esta manera propugna la judiciabilidad plena de las
contiendas en el sistema constitucional. Y en particular, las que versan
sobre puntos regidos por la Constitución, las leyes y los tratados, ya que
existe un mandato expreso de juzgamiento a su respecto.
pero, ¿qué es causa, en el lenguaje de la Constitución Nacional?
Si bien el léxico de la Ley Fundamental es en este punto indistinto y
algo ambiguo, hablar de “causa” implica que el Poder Judicial no es un centro
de investigaciones de derecho, por lo que cada cuestión en la que interviene
debe merituar un conflicto previo que deba ser dirimido, entre partes
diferentes, para asegurar el ejercicio de los derechos o la efectiva
concreción de las garantías expresadas en la Constitución.

Estima por ello la doctrina y la jurisprudencia en forma


conteste que los jueces no actúan fuera de un proceso, ni ejercen
jurisdicción si la misma no es provocada por una parte interesada,
ni dicta la pertinente sentencia si esos recaudos no se encuentran
reunidos al momento de fallar el caso.

Aún cuando la restrictiva Ley 27 indica que la justicia federal


entiende en causas contenciosas, restringiendo el alcance real de la norma
constitucional, es bueno advertir que como lo hemos visto al estudiar el
Capítulo XXIV, este perfil fue elastizado por la propia Corte al admitir la
procedencia de la acción declarativa de certeza (de notoria jurisdicción
voluntaria) y aun en instancia originaria.
Luego de operada la reforma constitucional de 1994, nosotros
creemos que el concepto de “causa” ha de ser ampliado para admitir la
modalidad de reclamo requerida para activar en juicio la defensa de los
derechos humanos de la tercera generación, como largamente lo hemos
explicado en los Capítulos XXI y XXIV, a los que remitimos.
Sólo agregaremos aquí que ha de admitirse en esta materia, la
5

promoción de “acciones de clase” y “acciones populares, con apoyo en lo


dispuesto en el art. 43 de la Constitución y sus concordancias, ya que en
estos peculiares casos, la promoción de demanda no se desprende del
concepto de “perjuicio” pues aquí el mismo es “social” y trasciende al sujeto
impetrante, cuya legitimación es habilitada en juicio por ser quien activa en
estos casos la protección del interés social.

35.3.- Las causas regidas por el Derecho Federal, enunciadas en el


texto constitucional: su análisis. Causas suprimidas en 1860.-

Como ya hemos esbozado en el cuadro que hemos efectuado al


respecto, las causas en que interviene la justicia federal pueden ser
agrupadas en las siguientes tres categorías: las federales en razón de la
materia, persona y lugar.

• Causas federales en razòn de la materia: Son aquellas que versan


sobre puntos regidos por la Constitución, las leyes federales y los tratados
internacionales, almirantazgo y jurisdicción marítima.
Respecto de las causas que versan sobre derecho común, ellas están
excluidas de la competencia federal y son resguardadas por la reserva que a
tal fin efectúa el inciso 12 del artículo 75 en favor de los tribunales
provinciales. Aún así, si en una causa de derecho común está involucrado
algún aspecto de derecho federal, la jurisdicción federal debe quedar
expedita para entender en el asunto.
Respecto de las causas que versan sobre tratados internacionales,
ello involucra también las contiendas reguladas por el derecho de gentes. En
estos supuestos cualquiera sea la materia del tratado, el mismo tendrá
siempre la naturaleza y carácter de derecho federal .
Aún así, ello no significa que cualquier cuestión que involucre un
tratado internacional - que las hay muchas - motivará la competencia de la
justicia federal, ya que como bien ha dicho nuestra jurisprudencia, la
jurisdicción federal sólo se abrirá inicialmente si la causa está directa y
especialmente regida por un tratado. Caso contrario, la vía originaria será
provincial, aunque será admisible - eventualmente - la jurisdicción federal
en apelación.
¿Qué materia comprende a las causas de almirantazgo y jurisdicción
marítima?
La expresión almirantazgo, tomada literalmente de la Constitución
estadounidense, proviene en realidad del derecho inglés. Se refiere a
6

aquellos hechos acaecidos en alta mar, allende las líneas de alta y baja
marea. Respecto del concepto “jurisdicción marítima” involucra al tráfico de
cualquier clase en alta mar
Nuestra Corte Suprema ha comprendido en éste concepto - entre
otros - a los siguientes rubros:

• Apresamientos y embargos marítimos de su buque y la tripulación


• Colisiones y cuestiones de averías • Supuestos en que se afecte la
entre buques, y discusiones acerca de seguridad de la navegación, , la libre
su propiedad circulación, el comercio marítimo y la
• Hipotecas navales, seguros marítimos aeronavegación
• Cuestiones suscitadas entre el capitán

Diremos asimismo, que para que se active la jurisdicción federal en


las materias de almirantazgo y jurisdicción marítima y delimitar
adecuadamente el ámbito competencial pertinente, interesa - además de
circunscribir los elementos que integran el concepto - que las aguas o vías
navegables en que se produce la navegación sean interjurisdiccionales.
También atraen la competencia federal en razón de la materia, las
causas contencioso administrativas federales (con exclusión del ámbito
contencioso administrativo provincial)

• Causas federales en razón de las personas: Ella deviene en los


asuntos en que la Nación sea parte, así sea demandando o siendo
demandada. Tal atribución competencial encuentra su fundamento en la
circunstancia de que se halla aquí en juego la responsabilidad del Estado
nacional, lo que justifica sobremanera la intervención de la justicia federal
que - como vimos - es considerada de excepción .
Hemos de acotar aquí que la jurisprudencia ha extendido el
concepto de la Nación “lato sensu” hacia algunas de sus entidades
descentralizadas, en tanto y en cuanto posean aptitud para comprometer la
responsabilidad del Estado.
Asimismo, ha dicho la jurisprudencia que el Estado Nacional no puede
ser llevado a juicio por las controversias suscitadas entre sus reparticiones,
las que deben ser resueltas por el Procurador del Tesoro. Rescatamos en
este contexto, una decisión reciente de la Cámara Federal de Mar del Plata,
que ha excluido de esa instancia, las controversias entre el Banco de la
Nación y la Universidad Nacional de Mar del Plata, atento revestir ésta
última el grado de autonomía, garantizado por la propia Constitución
Nacional1
Finalmente, hemos de coincidir con Bidart Campos en cuanto

1 CFAMDP “UNMDP c/Banco. Nación Argentina” del 27/8/1998; L.L. del 24/2/99. Con nota de nuestra autoría
7

cuestiona la constitucionalidad de la disposición legal (avalada por nuestra


jurisprudencia) que indica que las sentencias de condena en contra del
Estado son meramente declarativas (art. 7ª de la Ley 3952), por colisionar
con los siguientes principios constitucionales:

• Lesiona el derecho de propiedad (remitimos al Capítulo XXIII)


de quien ha ganado el pleito, al • Ofende el derecho de la
dejar el cobro de la acreencia igualdad ante la ley y la
librado al arbitrio del Estado. jurisdicción, generando
• Diluye el derecho a la privilegios vedados por la
jurisdicción de quien ha Constitución en favor del
resultado ganancioso en la Estado, ya de por sí
contienda, al no darle a esa fuertemente privilegiado en el
prerrogativa el efecto pleno y contexto de nuestro sistema
efectivo que nosotros le constitucional.
acordamos en esta obra

Existen además otras “partes” que pueden motivar la jurisdicción


federal, fuera del Estado Nacional, y ellas son las siguientes: provincias,
vecinos de diferentes provincias, ciudadanos extranjeros, o Estados
extranjeros, lo que nos arroja las siguientes posibles combinaciones:

• una o más provincias, con una o más Estados extranjero


provincias • vecinos de una provincia con uno o más
• una provincia (o varias) con vecinos de ciudadanos extranjeros
otra provincia • Estado Nacional y vecinos de una
• una provincia (o varias) con uno o más provincia.
Estados extranjero • Estado Nacional y un ciudadano
• una provincia con un ciudadano extranjero
extranjero • Estado Nacional y un Estado
• vecinos de una provincia, con vecinos extranjero
de otra provincia • Estado Nacional y una provincia
• vecinos de una provincia con uno o más

Rescatamos aquí que el alcance de la enunciación constitucional no


debe implicar que la jurisdicción federal se limita a las causas contenciosas,
ya que la norma sólo exige bilateralidad entre esas partes, y no
necesariamente conflicto contencioso
Gráficamente, tenemos que:

CAUSAS DE COMPETENCIA FEDERAL EN RAZON DE LAS PERSONAS


(La Nación, las provincias o los ”vecinos” son parte)
8

Es parte el Estado Federal Son parte las provincias Son parte los “vecinos”
• Estado y vecinos de una • Una provincia con otra ú otras • Causas suscitadas entre vecinos
provincia • Una provincia y vecinos de otra de diferentes provincias
• Estado y un ciudadano • Una provincia y un Estado • Causas suscitadas entre vecinos
extranjero extranjero de una provincia y un Estado
• Estado y un ciudadano • Una provincia y un ciudadano extranjero
extranjero extranjero. • Causas suscitadas entre vecinos
de una provincia y un ciudadano
extranjero
• Causas suscitadas entre una
provincia y vecinos de otra.

¿Es posible demandar a un Estado extranjero?


En realidad parece poco probable suponer que nuestros jueces, en
tanto y en cuanto circunscriben su actuación a los confines territoriales del
Estado Argentino, puedan poseer el poder para obligar unilateralmente a un
estado extranjero a concurrir a los estrados federales argentinos para
responder en justicia. Bien dice Bidart Campos que con esta disposición - y
más allá de la actitud que asuman los estados extranjeros ante una
convocatoria judicial de un Magistrado federal argentino - lo dispuesto en el
art. 116 implica asumir que la Constitución permite que el Estado Argentino
sea justiciable ante requerimiento de tribunales extranjeros.
Creemos nosotros que ambas situaciones sólo serán posible (en el
contexto de juzgamiento de Estados Nacionales por Estados Nacionales) en
el caso de existir consentimiento voluntario de la Nación convocada a estar
a derecho. Aún así, Bidart Campos insiste en que las cuestiones que integran
la trilogía - causas regidas por la Constitución, leyes y tratados - la
prórroga de jurisdicción del Estado Nacional en favor de los tribunales de
terceros estados , aún voluntaria, es inviable por razones de soberanía.
Respecto de las prórrogas de jurisdicción ante tribunales
supranacionales, este caso no involucra controversia con el artículo 116 C.N.
pues supuesta la conformidad con el procedimiento previsto en el art. 75
inc.24 C.N. tales tribunales no serían extranjeros
También concitan la competencia federal las causas que involucran a
ministros pùblicos y cónsules extranjeros, lo que comprende la totalidad de
pleitos que los involucren

• Causas federales en razón del lugar: Si bien el art. 116 de la


Constitución se refiere en forma expresa a la jurisdicción federal en razón
del lugar, no hay duda de la existencia de este ámbito de jurisdicción
federal.
Ella involucra perímetros territoriales que pueden exceder a los
límites provinciales, y deviene en los siguientes supuestos: el caso de los
establecimientos de utilidad Nacional que el gobierno federal tiene en algún
9

lugar del territorio de las provincias (art. 75 inc. 30). La finalidad en la


utilización de esos lugares es la que determina la competencia federal
aunque con las limitaciones ya indicadas por nosotros al abordar el Capítulo
IX, al que remitimos.
También existe en el ámbito de la Capital Federal y con las
limitaciones y contornos expresados por el art. 129 de la C.N. Bidart
Campos agrega también ciertos matices de territorialidad vinculados con las
causas criminales, y las temáticas referidas a cuestiones de almirantazgo,
jurisdicción marítima y derecho aeronáutico

En el final, recordaremos que ciertas causas originariamente


contenidas en el hoy artículo 116 de la C.N. (que entonces llevaba el numeral
100), fueron suprimidas por la reforma constitucional de 1860. agregándose
las que hoy obran en la parte final del artículo. Aquellas suprimidas fueron
las siguientes:

1. En los “recursos de fuerza” poderes pùblicos de una misma


(apelaciones contra resoluciones de provincia
tribunales eclesiásticos) 3. Las causas suscitadas entre una
2. En los conflictos entre diferentes provincia y sus propios vecinos

Respecto de la supresión de la cláusula que atribuía a la alta corte el


conocimiento de los conflictos entre los poderes pùblicos de una misma
provincia, se basó en la convicción sostenida por los reformadores, de que
ella violentaba las reglas del federalismo y las garantías a las autonomías
provinciales.
De todos modos, Bidart Campos sostiene que un conflicto de este tipo
involucrará la competencia federal si como derivación del mismo, se
distorsiona el sistema republicano o se agreden derechos personales
garantizados en su ejercicio por la Constitución.

35.4.- La jurisdicción y competencia de la Corte Suprema de Justicia


de la Nación (la división constitucional en instancia “originaria” o
“apelada”)

Si bien el tema fue analizado en puntos anteriores del presente


capítulo en referencia a la justicia federal, en general, cabe ahora
explicitarlo a tenor del siguiente cuadro:
10

Competencia originaria y exclusiva

JURISDICCIÒN
DE LA CSJN

Por vía ordinaria

Competencia apelada

Por vía extraordinaria

Conforme la interpretación del artículo 117, en aquellas causas en que


la competencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación se ejerce por
la vía de la apelación, ella será determinada conforme las reglas y
excepciones que en tal punto establezca el Congreso de la Nación. Sin
perjuicio de ello, el Dec. Ley 1285/58, en su artículo 24 inc. 4ª indica cuáles
son los casos de actuación de la Corte como tribunal de apelación ordinaria
En suma, los casos en que procede esta competencia apelada de la
Corte Suprema, son según lo expone Bidart Campos los siguientes:

• Causas en que el Estado es parte(en resolver.


función de determinado monto) • Casos en que es necesario decidir acerca
• Causas sobre extradición de criminales de la competencia de un juez (cuando la
• Causas de jurisdicción marítima intervención de la Corte fuese
• Supuestos de revisión, aclaratoria y queja indispensable para evitar una efectiva
(por retardo de justicia) privación de justicia)
• Supuestos de apelación denegada. • La vía extraordinaria de apelación (Recurso
• Cuestiones de competencia y conflictos Extraordinario)
que se planteen entre jueces y tribunales • En el caso de conflicto de Poderes la Corte
del país que no tengan un órgano superior ha asumido intervención apelada por vía de
jerárquico común entre ellos que los deba “per saltum”

¿Cuáles son los casos de competencia originaria y exclusiva de la


Corte Suprema?
El artículo 117 de la Constitución Federal los indica expresamente y
son los concernientes a embajadores, cónsules y ministros extranjeros, y
aquellos en que alguna provincia fuese parte. Allí la competencia es
originaria porque en esas cuestiones la Corte Suprema entiende desde un
principio, y hasta el fenecimiento de la contienda. Es también exclusiva
porque inhibe la posibilidad de que tales cuestiones sean evaluadas por algún
otro tribunal de la Nación o provincias, que no sea la propia Corte Suprema.
11

Señala en el punto Ricardo Haro, que en realidad este último carácter


de la competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación,
fue una incorporación propia de nuestros constituyentes (1853) ya que tal
calificación no existe en el modelo norteamericano, fuente de la norma. Esta
referencia se extrajo de los proyectos constitucionales de 1816 y 1826.
Coincidimos con el jurista cordobés en cuanto resalta que el término
“exclusiva” debe ser utilizado por el cuerpo como instrumento de gobierno,
y no para trabar connotaciones interpretativas rígidas y terminantes. Aún
así, es claro que al ser la propia Constitución la que indica cuales son los
casos de actuación originaria y exclusiva de la Corte, el ámbito de
elasticidad interpretativa culminará en el supuesto de pretender introducir
un nuevo caso de competencia de este estilo, por vía pretoriana Creemos de
igual modo que tampoco cabe modificar el elenco de supuestos
constitucionales de competencia originaria y exclusiva de la Corte por vía
legislativa.
Es nuestro criterio que la ampliación o disminución de la competencia
originaria de nuestro máximo tribunal de garantías, ha de producirse en
nuestro sistema únicamente por vía de una reforma de la Constitución.
Respecto del estudio de la jurisdicción extraordinaria apelada de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación, remitimos a lo ya desarrollado en
el Capítulo XXIV respecto del Recurso Extraordinario Federal, al que hemos
concebido y desarrollado como un proceso constitucional.

35.5.- Eventuales conflictos entre la jurisdicción supraestatal de la


Corte Interamericana de Derechos Humanos y las sentencias definitivas
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.-

Como ha sido largamente explicado en el contexto de todos los


tratamientos temáticos que hemos abordado, nos resulta grato asumir la
buena nueva constitucional de haber otorgado el constituyente de 1994,
jerarquía constitucional a una serie de instrumentos internacionales en
materia de derechos humanos, entre los que se encuentra la Convención
Americana de Derechos Humanos, denominada coloquialmente Pacto de San
José de Costa Rica.
Este importante instrumento internacional que ya había sido
ratificado por el Congreso de la Nación en 1983, contiene en su articulado,
no solamente una declaración de derechos, deberes y garantías, sinó que
además se integra con un sofisticado y eficiente sistema tutelar que
acompaña las consagraciones normativas. El mismo se integra con la
modalidad de denuncias de violaciones de derechos humanos por ante la
12

Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que pueden ser realizadas


por cualquier ciudadano de un Estado parte en el sistema de la CADH si
estima que ese Estado o sus autoridades violan sus derechos fundamentales
consagrados en la Convención.
Este órgano no tiene carácter jurisdiccional, y su misión es
recepcionar las denuncias (que también pueden ser efectuadas por otro
Estado Parte en la CADH), evaluarlas y constatar es violación por parte del
Estado denunciado, haciéndola pública en su caso. Por tal razón es que
nosotros concebimos el derecho de los argentinos a presentar denuncias por
ante la Comisión Interamericana, como una modalidad de derecho de
petición calificado, que merece la posibilidad de respuesta (si reúne los
requisitos básicos para su admisibilidad). Como vemos, hsta ahora en modo
alguno la presentación de este tipó de denuncias posee aptitud para
modificar una sentencia final de nuestra Corte Suprema de Justicia
Pero sucede que la Comisión Interamericana, además, si así lo estima,
puede – con los elementos recolectados – elevar el caso por ante la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, jugando entonces como una
modalidad de Ministerio Público del sistema de la CADH. En esas
condiciones, se promueve un proceso contencioso y jurisdiccional en contra
del Estado que presuntamente violó los derechos humanos de una persona
contenidos en la CADH (y no en la Constitución del Estado en cuestión,
aunque ellos sean básicamente similares).
De hallarse Argentina en ese supuesto; o sea en caso de que un
habitante del país denuncie a su gobierno por ante la Comisión de Derechos
Humanos, y ella finalmente presente el caso ante la Corte Interamericana
de Derechos Humanos ¿Podría este órgano transnacional compeler al
máximo tribunal de nuestro país a modificar su sentencia, si con ella se
hubiese generado la violación a partir de la cual el Estado es condenado?
Nosotros respondemos que no, y lo fundamos en las siguientes
razones:

• El proceso por ante la Corte Interamericana, y no en la


Interamericana de Derechos sede interna del Estado
Humanos es la resultante de denunciado.
una Denuncia contra un • El “imperium” de la Corte
Estado y no un recurso Interamericana finaliza en la
respecto de sus sentencias condena al Estado
finales. (pecuniaria), pero no tiene
• El proceso por ante la Corte potencia suficiente para
Interamericana requiere la compelerlo a que obligue a sus
finalización de la actuación en tribunales de justicia a
la sede local. Inicia con la modificar sus decisiones
denuncia por ante la Corte finales (ni siquiera pueden
13

llegar a hacerlo en el orden insalvablemente el equilibrio


interno, porque violarían de los poderes de Estado)

No es que nosotros nos ufanemos de la aseveración efectuada, ya que


veríamos con agrado la existencia de un tribunal transnacional que pudiese
(dentro de un sistema democráticamente constituido) disciplinar a aquellos
Estados y también a sus tribunales que rehuyan someterse al imperio del
derecho. Pero ello implica un mayor grado de compenetración de estas
nuevas vinculaciones que hemos presentado en nuestro Capítulo VII, y que
hoy encuentran su desarrollo más acabado en la estructura jurisdiccional de
la Unión Europea
De todas maneras hemos expresado el gran avance que implica el
hecho de que nuestra propia Corte Suprema de Justicia de la Nación haya
reconocido en sus sentencias que tanto las decisiones de la Comisión
Interamericana de derechos Humanos, como los fallos (tanto los
contenciosos como los consultivos) de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, en tanto órganos de aplicación de la CADH, de jerarquía
constitucional, constituyen para ella pautas de interpretación obligatoria2.
Entonces, es bien distinto que nuestro superior tribunal haya asumido
en forma autónoma, disciplinarse a la jerarquía de los precedentes emitidos
por los órganos de aplicación de la CADH (lo que tampoco implica que
necesariamente le obliguen a modificar sus pronunciamientos, si estima en el
futuro no seguir la línea interpretativa que despliegan), a que un
pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos tenga la
fuerza jurígena suficiente para revocar una sentencia del alto cuerpo
judicial argentino.

O sea, es nuestro criterio que hasta la fecha, por imperio


de lo dispuesto en los artículos 31, 27 116,117 y ss. Los fallos de
la Corte Suprema de Justicia de la Nación son finales e
inapelables

35.5. Preguntas, notas y concordancias.-

Las preguntas que se formulan a continuación, son para motivar el


espíritu crítico e investigativo del alumno, que podrá consultar con su
profesor las respuestas a las mismas. Ellas – por supuesto – no serán
unívocas; y en ello radica la riqueza conceptual de este apartado, cuyo

2 Remitimos aquí al lector al desarrollo jurisprudencial que al respecto efectuamos en el Capítulo V.


14

objetivo es el de generar un marco de debate abierto y democrático entre


alumnos y profesores.

1. ¿Considera la cátedra que actualmente tiene razón de ser la vigencia


de la competencia federal en materia de almirantazgo y jurisdicción
marítima?
2. ¿Cree Ud. adecuado que la justicia federal se caracterice como
excepcional y limitada? Fundamente su postura:
3. Coincide Ud. con la modificación en materia de competencia federal
efectuada por la Convención Constituyente de 1860?
4. ¿Considera Ud. que luego de operada la reforma constitucional de
1994 y debido a la existencia del proceso transnacional por ante la
Corte Interamericana de Derechos Humanos (CADH), los fallos de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación han dejado de ser supremos
y finales? Fundamente su respuesta:

Anotaremos a continuación, cierta bibliografía específica que


consideramos de importancia a fin de profundizar en los contenidos del
capítulo

1. Haro, Ricardo: La competencia federal. Edit. Depalma, Buenos Aires,.


1989.
2. Jiménez, Eduardo Pablo: El ejercicio de la autonomía no exime a las
Universidades Nacionales del rol de contralor del poder Judicial. En
Revista Jurídica “La Ley” del 24/2/1999.
3. Loewenstein, Karl: Teoría de la constitución. Edit. Ariel, Barcelona, 1983.
4. Washington Rodríguez, Agustín: Competencia federal en materia laboral
y jurisdicci{on marítima. Edit Platense, La Plata, 1983.
5. Zaffaroni, Eugenio: Estructuras judiciales. Edit. EDIAR, Buenos Aires,
1994.
15

35.7. Autoevaluación.-

1. Desarrolle el modo de coordinación constitucional entre la jurisdicción


federal y la jurisdicción provincial:
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
................................................................................

2. Enuncie y desarrolle brevemente las atribuciones competenciales de


la justicia federal:
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
16

..................................................................................................
................................................................................

3. ¿Cuál es el significado constitucional del concepto “causa”, a los


fines de atribución de competencia a la justicia federal?
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
................................................................................

4. Desarrolle brevemente los supuestos de competencia originaria y


derivada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación:
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
................................................................................

5. ¿Puede una sentencia de condena dictada por la Corte


Interamericana de Derechos Humanos modificar un pronunciamiento
final de la Corte Suprema de Justicia de la Nación? Fundamente su
respuesta:
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
..................................................................................................
................................................................................

También podría gustarte