0% encontró este documento útil (0 votos)
71 vistas2 páginas

Apunte - El Lugar de La Economía en El Conjunto de Las Cs. (Gianella)

La economía es considerada una ciencia social, aunque su clasificación es problemática debido a la heterogeneidad de las disciplinas y sus metodologías. Existen debates sobre su relación con las ciencias formales y naturales, así como la influencia de otras disciplinas como la psicología y la sociología. Se propone un enfoque reticular que reconoce la complejidad de las conexiones entre la economía y otras ciencias, sugiriendo una metodología interdisciplinaria para abordar problemas contemporáneos.

Cargado por

brujaloca810
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
71 vistas2 páginas

Apunte - El Lugar de La Economía en El Conjunto de Las Cs. (Gianella)

La economía es considerada una ciencia social, aunque su clasificación es problemática debido a la heterogeneidad de las disciplinas y sus metodologías. Existen debates sobre su relación con las ciencias formales y naturales, así como la influencia de otras disciplinas como la psicología y la sociología. Se propone un enfoque reticular que reconoce la complejidad de las conexiones entre la economía y otras ciencias, sugiriendo una metodología interdisciplinaria para abordar problemas contemporáneos.

Cargado por

brujaloca810
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 2

El lugar de la economía en el conjunto de las ciencias.

Alicia E. Gianella. UBA. UNLP

Dentro de la clasificación más aceptada de las ciencias, que establece la división entre
Ciencias Formales y Fácticas, y de estas últimas en Naturales y Sociales, la Economía ha sido
considerada una ciencia social.

Criticas: Por un lado, la categoría misma de Ciencia Social se ha vuelto problemática y borrosa. Se
han señalado diferencias entre las disciplinas que la integran: su heterogeneidad en cuanto a sus
objetos de estudio, sus explicaciones y sus metodologías (D. Little, 1991). En muchos casos se aduce
la existencia de vínculos más robustos y significativos entre disciplinas consideradas “Sociales” con
disciplinas de la clase de las Naturales, que entre las que integran el colectivo de las Ciencias
Sociales. Por otro lado, también se ha señalado la existencia de casos fronterizos, de ciencias que
podrían ser consideradas tanto Sociales como Naturales, como en el caso de la Etología, la Psicología
y la Geografía, o que habría que considerarlas disciplinas híbridas.

Algunos consideran que ni siquiera es una ciencia fáctica. Se trataría para algunos de una
ciencia formal, cercana a las Matemáticas, o para otros, de una ciencia normativa, o ciencia moral,
cercana a la Ética y a la Política. Algunos otros aceptan considerarla una ciencia fáctica, pero han
privilegiado su vinculación con la Psicología y con la Biología, ya sea a través de la teoría de la
evolución, o también a través de las Neurociencias.

Aquellos autores que consideran, como A. Rosenberg (1992), que la Economía es


matemática aplicada, han privilegiado automáticamente el vínculo de la Economía con las ciencias
formales. También privilegian a las ciencias formales aquellos que consideran que el método de la
Economía es el método deductivo: la Lógica y las Matemáticas son para ellos las herramientas
requeridas.

También ha sido muy estudiada la influencia de los conceptos y teorías físicas sobre la
Economía, sobre todo a partir de la mecánica clásica newtoniana, y la influencia que ha ejercido la
adopción de metáforas, y las analogías en general (P. Mirowski, 1991). Asimismo, la Historia y la
Sociología han sido consideradas las vecinas más cercanas de la economía, y para muchos autores, la
desconexión que se operó durante el siglo XX de esas disciplinas ha sido pensada como la fuente de
los fracasos de las teorías economicistas actuales. Siguiendo a M. Weber, R. Swedberg (1998)
reivindica la idea de una economía integrada con la Sociología.

Otros epistemólogos de la economía han privilegiado los nexos de la economía con las
teorías del lenguaje, principalmente con la retórica y al análisis del discurso, como D. McCloskey
(1990) y W. Milberg (1996). Muchos de estos enfoques suponen que los nexos de la Economía con
otras disciplinas son de alguna forma de dependencia, y llevarían a alguna forma de reducción. En
términos más generales, subyacen a estas polémicas dos tradiciones epistemológicas clásicamente
enfrentadas. Una de ellas sostiene la unidad de la ciencia empírica, bajo cánones metodológicos
comunes, en contraposición con la otra tradición, que sostiene la especificidad de las ciencias
sociales y su diversidad metodológica. Estos presupuestos se ponen de manifiesto, por ejemplo, en
la discusión acerca del éxito predictivo que sostienen Mäki (1997) y Rosenberg (1992). Este último
se ubica en la primera de las tradiciones al denunciar la falta de cientificidad de la Economía
basándose en el criterio de la falta de progreso predictivo. Por otro lado, los que enfatizan el
carácter retórico, hermenéutico y normativo de la Economía se ubican en la segunda de las dos
tradiciones. Pero frente a las posiciones que se esfuerzan por establecer vínculos privilegiados de
la Economía con distintas ciencias, hay una corriente en dirección contraria que sostiene que esta
disciplina debe ser una ciencia separada, autónoma y prescindente de conceptos y presupuestos
provenientes de otras áreas (Hausman, 1992).

Distintas estructuras que subyacen a las clasificaciones de la ciencia, que he agrupado en los
siguientes tipos:

a) Las clasificaciones lineales (Comte y parcialmente Stuart Mill), que son jerárquicas.

b) Las escalonadas o Piramidales. (emergentistas o de superviniencia).

c) Las ramificadas que producen categorías disyuntas (Círculo de Viena, Popper) y que se centran en
similitudes y diferencias.

d) Las circulares (Piaget) que sostienen la existencia de vínculos diversos y de reciprocidad.

e) Las reticulares, que comparte con las circulares la creencia en la existencia de una amplia
diversidad de relaciones, y de reciprocidades, en una estructura compleja de múltiples conexiones.

Ante esta clasificación se elige: la adecuación epistemológica de la consideración reticular,


porque admite una multiplicidad de conexiones, acordes a la complejidad de vínculos de la ciencia
contemporánea, que permite tratar, en particular, las relaciones de la Economía con otras ciencias.

Modelos emparentados con el modelo reticular: el de los sistemas complejos, propuesto


por Rolando García, y el estructuralista (Sneed, Moulines, Balzer, Stegmüller), que junto con el
reticular pueden ser considerados como enfoques holistas.

Rolando García sostiene una teoría de los sistemas complejos y una metodología de los sistemas
complejos. Los sistemas complejos son concebidos en primer lugar como una entidad epistémica,
como siendo “una representación de un recorte de esa realidad, conceptualizado como una
totalidad organizada en la cual los elementos no son “separables” y, por tanto, no pudiendo ser
estudiados aisladamente”. La metodología de los sistemas complejos hace necesaria la investigación
articulada interdisciplinarmente, y a partir de problemas (como el cambio climático, la pobreza, la
educación). Por otro lado, la posición estructuralista logra integrar la consideración de los modelos y
las teorías (que es una consideración muy propia de esta corriente, y distinta de la concepción
clásica), con la noción de disciplina, y de conocimiento fáctico en general.

La función de los elementos teóricos es la de constituir redes, a partir del papel que desempeñas
modelos de distinto tipo. Esas redes se articular en primer lugar en el interior de cada teoría; en
segundo lugar, atravesando distintas teorías, configura redes en el seno de cada disciplina; y en
tercer lugar, atravesando distintas disciplinas, configurando redes interdisciplinares, que desde las
ciencias naturales pasan a las sociales, y recíprocamente.

También podría gustarte