UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
Asignatura
Penología y Derecho Penitenciario
Tema:
Tarea # V
Participante:
José Ángel Burdier Cortorreal
Matrícula
100059722
Facilitador:
Félix Manuel García Sierra
Santiago De Los Caballeros
República Dominicana
Marzo, 2025
INTRODUCCIÓN.
En derecho penal la existencia de una infracción penal depende de la
presencia de todas las características que componen el tipo penal, pero el
presupuesto generador de la pena no se agota en las características que
fundamentan la responsabilidad criminal, puesto que en el hecho delictivo o a
su alrededor, pueden aparecer otros factores que delimiten la gravedad de la
pena, siendo los atenuantes uno de estos factores modificativos.
Es por tal razón que las atenuantes son las circunstancias modificativas de la
responsabilidad criminal que moderan la pena señalada para un delito. Las
circunstancias que modifican la responsabilidad que se contrae al cometer un
delito, contribuyen a medir de forma adecuada la pena que extinguirá esta
responsabilidad.
Las leyes penales señalan algunas causas que disminuyen la responsabilidad
criminal, pero no la anulan totalmente: la embriaguez no habitual, la de ser el
culpable menor de dieciocho años, la de no haber tenido la delincuente
intención de causar un mal de tanta gravedad como el que produjo, la de obrar
por estímulos o motivos morales altruistas o patrióticos de notoria importancia,
etc.
Realice un análisis acerca de la unidad IV y V:
1- Las Circunstancias que Modifican la Pena:
Circunstancias agravantes.
Los agravantes son circunstancias accidentales del delito, que pueden
concurrir o no en el hecho delictivo, pero si lo hacen, se unen de forma
inseparable a los elementos esenciales del delito incrementando la
responsabilidad penal. De su concurrencia, no depende la existencia del delito,
sino sólo su gravedad.
Las circunstancias agravantes pueden ser:
La disposición moral del delincuente, a sus relaciones particulares con el
ofendido o a cualquier otra causa personal. De carácter objetivo, que consisten
en la ejecución material del hecho o en los medios empleados para realizarlo.
La valoración de la gravedad del delito para fijar la pena es variada según los
sistemas jurídicos; en algunos, como España, se fija en un catálogo de
circunstancias tasadas, que tratan de evitar la arbitrariedad judicial; en otros
sistemas por el contrario no existe un catálogo de circunstancias tasadas, o
existen de forma específica para grupos de delitos.
El delito presenta a veces tales caracteres que revela una mayor culpabilidad y
perversidad del delincuente y su gravedad excede de aquel término medio que
la ley considera como tipo. Estas circunstancias se llaman agravantes.
Circunstancias Agravantes, clasificación.
Las agravantes son las que aumentan la culpabilidad del autor, como por
ejemplo actuar mediando un precio o recompensa.
Teniendo en cuenta las circunstancias agravantes o atenuantes, la
responsabilidad variará, un caso de ejemplo típico, es el de un adicto a
sustancias tóxicas que lleva a cabo el delito bajo los efectos de éstas. En este
caso se tendrá en cuenta esa adicción del autor y esa circunstancia hará que la
responsabilidad disminuya, (teniendo en cuenta lo exigido por el código penal
para la aplicación de esa circunstancia).
Según el Código penal, se clasifican en atenuantes, agravantes y mixta. Las
agravantes son las que aumentan la culpabilidad del autor, como por ejemplo
actuar mediando un precio o recompensa.
También se pueden clasificar en circunstancias objetivas o subjetivas,
dependiendo de si modifican lo injusto o la culpabilidad.
Circunstancias Atenuantes. Las Circunstancias Atenuantes en
materia criminal y correccional.
Las circunstancias atenuantes son hechos accidentales de la infracción, no
previstos taxativamente por la ley, que el juez aprecia soberanamente y cuyo
efecto es disminuir la pena normalmente aplicable a la infracción. Así como
existen, circunstancias agravantes legales y judiciales, en nuestro derecho
penal, existen circunstancias, que en vez de agravar, atenúan la pena o
impiden su aplicación. Estas instituciones jurídicas están consagradas en los
artículos 463 y 483 del Código Penal y expresan lo siguiente:
Art. 463 del C. P. "Cuando en favor del acusado existan circunstancias
atenuantes, los tribunales modificarán las penas, conforme a la siguiente
escala:
1ro.- (Modificado implícitamente por el artículo 8 de la Constitución de la
República) Cuando la ley pronuncie la pena de treinta años de reclusión mayor,
se impondrá el máximum de la pena de reclusión mayor. Sin embargo, si se
trata de crímenes contra la seguridad interior o exterior del Estado, el tribunal
criminal por su sentencia de condenación, pondrá los reos a disposición
del Gobierno, para que sean extrañados o expulsados del territorio;
2do.- Cuando la pena de la ley sea la del máximum de la reclusión mayor, se
impondrá de tres a diez años de dicha pena, y aún la de reclusión menor, si
hubiere en favor del reo más de dos circunstancias atenuantes;
3ro.- (Modificado Ley No. 5901 del 14 de Mayo de 1962) Cuando la Ley
imponga al delito la de reclusión mayor que no sea el máximum, los tribunales
podrán rebajar la pena a la de reclusión menor, o de prisión correccional cuya
duración no podrá ser menos de un año, salvo que la ley permita una reducción
de la prisión a menor tiempo;
4to.- (Modificado implícitamente por el artículo 8 de la Constitución de la
República) Cuando la pena sea la reclusión menor, detención, destierro o
degradación cívica, los tribunales impondrán la prisión correccional, sin que la
duración mínima de la pena pueda bajar de dos meses;
5to. Cuando el Código pronuncie el máximum de una pena aflictiva, y existan
en favor del reo circunstancias atenuantes, los tribunales aplicarán el mínimum
de la pena, y aún podrán imponer la inferior en el grado que estimen
conveniente;
6to.- Cuando el Código pronuncie simultáneamente las penas de prisión y
multa, los tribunales correccionales, en el caso de que existan circunstancias
atenuantes, están autorizados para reducir el tiempo de la prisión, a menos de
seis días, y la multa a menos de cinco pesos, aún en el caso de reincidencia.
También podrán imponerse una u otra de las penas de que trata este párrafo, y
aún sustituir la de prisión con la de multa, sin que en ningún caso puedan
imponerse penas inferiores a las de simple policía."
Las excusas y su clasificación. Procedencia. Sanción a aplicar
cuando se ha comprobado la excusa.
Excusas legales absolutorias o definitivas: Son las causas de exención de la
responsabilidad penal legalmente establecidas por estrictas
razones política criminal. La excusa es una circunstancia accidental que se une
a los elementos constitutivo general y especial de la infracción, y tiene como
efecto, ya sea atenuar la pena, ya impedir que esta sea impuesta al prevenido.
El Juez no tiene poder para crear las excusas, pues estos están determinadas
en la ley y debe, en su sentencia, comprobar la existencia de las condiciones
necesarias para la existencia constituir la excusa.
Las excusas absolutorias tienen por efecto, sino declarar que el hecho no ha
sido cometido, ni que su autor no es culpable, sino, que, a pesar de ello, no le
debe ser impuesta la pena determinada por la ley.
Excusas legales resolutorias o atenuantes:
Son aquellas excusas, que de probarse la circunstancia señalada, atenúan o
mitigan la pena a imponer al procesado. En materia de homicidios existe una
excusa legal atenuante, conocida como la excusa legal de la
provocación, contenida en el artículo 321 del C. P. El cual expresa que: "El
homicidio, las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido ha
precedido inmediatamente provocación, amenazas o violencias graves."
No existiendo en nuestra legislación una definición de legislación, quedando a
la apreciación de los jueces la valoración de este hecho, aún cuando al
acogerle, deberán en sus sentencias establecer cuáles han sido tales
provocaciones, amenazas o violencias graves.
El papel del Juez que constata un hecho de excusa es determinar primero la
pena que deberá ser aplicable al caso, haciendo abstracción de las excusas y
sobre esta pena determinar la pena aplicable por la excusa legal conforme a
la escala establecida en el artículo 326 del Código Penal.
Para la provocación: si se trata de un crimen que amerita pena de 3 años, la
pena será la prisión correccional de 6 meses a dos años. Si se trata de
cualquier otro crimen, la pena será la prisión de 3 meses a un año. El artículo
323 admite una excepción a la excusa de la provocación al declarar que
parricidio nunca es excusable.
La imprudencia o negligencia como causas de atenuación:
La imprudencia consiste en la falta de prudencia, de cautela o precaución. Es
un delito culposo. Es cuando la acción u omisión del agente tiene como
resultado un hecho delictuoso o dañoso, el cual está desprovisto de intención,
pero como tal hecho, por sus resultados o gravedad causa un daño, el
legislador castiga a quien lo comete, por el hecho de existir una falta; como
consecuencia de negligencia, imprudencia, ligereza, violación de reglamentos o
torpeza. Pero si no existe la más ligera falta, esto es, la culpa, se trata de un
accidente, y el descargo se impone.
Inexcusabilidad del Parricidio y casos que lo justifican.
El parricidio
Es el homicidio cometido en la persona del padre o la madre legítimos,
naturales a adoptivos o a sus ascendientes legítimos, conforme lo establece el
artículo 299 del Codito Penal;
Historia
Históricamente el parricidio ha sido especialmente perseguido y considerado
uno de los más execrables crímenes, si bien en la Roma Antigua, la potestad
del padre sobre la familia alcanzaba tal grado que durante ciertos periodos de
tiempo el castigo que se infringía al padre parricida era menor que el de
otros delitos menos graves.
Sin embargo, a lo largo de la historia han sido frecuentes los casos de
príncipes que mataban a sus padres para heredar sus reinos.
La tradición judeo-cristiana se ha basado en la historia del sacrificio de Isaac (la
prueba de la fe de Abraham) para afirmar que Dios desaprueba expresamente
el parricidio.
Elementos constitutivos del parricidio:
1.- Un elemento material, que el hecho de causar la muerte
2.- La exigencia del vínculo de filiación tente el sujeto y la victima
3.- La intención criminal.
De otra forma:
a) Hecho material que cause la muerte a alguien.
b) Vínculo de filiación que enumera limitativamente el Código Penal
c) Un dolo especial. Un animus necandi
En el caso de la filiación en el parricidio la calidad del autor es una simple
circunstancia del crimen y no puede plantearse como una cuestión prejudicial,
siendo la declaración de la relación de filiación para los efectos del
crimen, competencia de los tribunales represivos. Al analizar el parricidio se
pueden asumir las mismas posiciones que en las discusiones sobre la
naturaleza jurídica del asesinato.
Los vínculos de parentesco y filiación que tienen que estar presentes para
caracterizar el parricidio son los mencionados por el art. 299 del CP.El criterio
de parricidio del legislador moderno es más restringido que el antiguo.
Si usted no sabía que era hijo de ella entonces la infracción no es parricidio?
Puede haber parricidio cuando hay filiación natural. El hijo natural es el hijo que
se tiene fuera de matrimonio. Puede ser filiación natural reconocida o simple.
Se exige en principio que haya la prueba de filiación. La discusión se plantea
cuando no ha mediado un acto de voluntad que haya implicado un
reconocimiento. Cuando se trata de una filiación natural simple. Cuando se
habla de una filiación natural simple adulterina. Si es la madre la que tuvo la
relación adulterina, según la ley 985 no es posible que el padre de sangre (real)
de ese fruto pueda reconocer a ese niño salvo que se produzcan dos
excepciones que establece la ley:
1ro: que el padre legal de ese fruto haya hecho un proceso de desconocimiento
de paternidad.
2do: que se haya podido demostrar que no se aplica la presunción pateris se?
del artículo 312. Si el esposo logra demostrar que él tenía 180 o 300 días
anteriores al nacimiento sin estar con su mujer, el puede sobreponerse a la
presunción del 312.
Ante esas eventualidades se pueden destruir la imposibilidad del padre real de
reconocer ese hijo.
En principio no es posible que se reconozca el padre en una relación una
relación incestuosa, con la excepción del caso en que el padre demuestre que
tuvo la relación con la madre de buena fe, sin saber la restricción legal que le
impide tener relaciones con un familiar.
Si no existe el reconocimiento de parte del padre y un hijo mata a su padre,
habría o no habría parricidio? El reconocimiento es la prueba por excelencia de
demostrar el vínculo de filiación. Pero no es la única. La filiación puede
demostrarse también por la posesión de estado.
Otra forma de retener el vínculo de parentesco es la relación de adopción.
El parricidio se concreta sin importar que la persona mate a su padre natural o
de sangre o a su padre adoptivo.
¿Es absoluta la retención del parricidio o soporta restricciones de acuerdo al
comportamiento de los vinculados filialmente?
Si lo que el padre ha hecho es una provocación que no implique un peligro
inminente entonces no se le puede agredir al padre, porque será parricidio.
Ahora, si lo que el padre me está haciendo es dándome golpes de tal manera
que estoy en peligro de perder la vida, es decir, en presencia de una legítima
defensa, entonces es diferente, porque en legítima defensa se puede borrar la
infracción, y por ende borra el parricidio.
Naturaleza jurídica de la infracción excusable.
Los tribunales penales, con frecuencia se invoca la excusa legal de la
provocación, a los fines de que los jueces reduzcan las penas de las
infracciones y que el imputado pueda disfrutar de su libertad, dado que siempre
las sentencias son suspendidas y el condenado es sometido a un régimen de
vigilancia. El Código Penal vigente, en su artículo 321, prescribe que el
homicidio, las heridas y los golpes son excusables si de parte del ofendido han
precedido inmediatamente provocación.
La excusa lega de la provocación tiene un gran ámbito de aplicación de
circunstancias atenuantes en provecho de los imputados, de tal magnitud que
un crimen, cuya pena amerite 30 años de reclusión mayor, se reducirá de 6
meses a 2 años. Si se trata de cualquier otro crimen, el castigo será de 3
meses a 1 año, en tales casos, los culpables quedaran por la misma sentencia
de condenación, sujetos a la vigilancia de las autoridades del Ministerio Público
durante un tiempo igual al de la condena.
la Suprema Corte de Justicia que establecen que para la excusa legal de la
provocación pueda admitirse es preciso que existan vías de hechos de parte de
la víctima. En un veredicto del año 2012 el alto tribunal, en una de sus
motivaciones, indicó: ¨considerando que al tenor del artículo 321 del código
penal, el homicidio es excusable, si la acción del victimario ha sido
inmediatamente precedida de provocación, amenazas o violencias graves; que
del examen del falló impugnado no resultan establecidas.
El homicidio, las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido
ha precedido inmediatamente provocación, amenazas o violencias graves." No
existiendo en nuestra legislación una definición de legislación, quedando a la
apreciación de los jueces la valoración de este hecho, aun cuando al acogerle,
deberán en sus sentencias establecer cuáles han sido tales provocaciones,
amenazas o violencias graves.
La excusa absolutoria de la Legítima Defensa. Su fundamento.
Son las causas de exención de la responsabilidad penal legalmente
establecidas por estrictas razones política criminal. La excusa es una
circunstancia accidental que se une a los elementos constitutivo general y
especial de la infracción, y tiene como efecto, ya sea atenuar la pena, ya
impedir que esta sea impuesta al prevenido. El Juez no tiene poder para crear
las excusas, pues estos están determinadas en la ley y debe, en su sentencia,
comprobar la existencia de las condiciones necesarias para la existencia
constituir la excusa.
Las excusas absolutorias tienen por efecto, sino declarar que el hecho no ha
sido cometido, ni que su autor no es culpable, sino, que, a pesar de ello, no le
debe ser impuesta la pena determinada por la ley.
2- Circunstancias que Modifican la Pena (Continuación):
Legítima Defensa y complicidad.
La legítima defensa como sigue: "Es la repulsa de la agresión antijurídica,
actual o inminente, por el atacado o tercera persona, contra el agresor. Sin
traspasar la necesidad de la defensa y dentro de la racionalidad proporcional
de los medios". El artículo 328 del Código Penal expresa que: "No hay crimen
ni delito, cuando el homicidio, las heridas y los golpes se infieran por la
necesidad actual de la legítima defensa de sí mismo o de otro." Opina Garraud,
que quien se defiende concurre a la conservación de un Derecho, realizando
así los mismos fines que se persiguen con la norma que prohíbe las agresiones
contra el derecho; que quien actúa con tal fin, no realiza un acto ilícito, sino
jurídico, el cual, por no ser contraído al derecho, no es ni puede ser punible.
Por su parte, el artículo 329 del Código Penal Dominicano, expresa que se
reputa necesidad actual de legítima defensa, los siguientes casos:
1ro.) Cuando se comete homicidio o se infieren heridas, o se den golpes
rechazando de noche el escalamiento o rompimiento de casas, paredes o
cercas, o la fractura de puertas o entradas de lugares habitados, sus viviendas
o dependencias;
2do.) Cuando el hecho se ejecuta en defensa de la agresión de los autores del
robo o pillaje cometidos con violencia.
Límites de la defensa: Existe una gran diferencia entre el derecho de defender
los bienes jurídicos amenazados y los límites de ese derecho. Una persona,
aunque tenga el derecho de defenderse, aunque se encuentren reunidas todas
las condiciones de la defensa ilícita, debe limitarse a emplear, sin exceso los
medios necesarios para ello.
Condiciones necesarias para que exista defensa legítima:
1- Una agresión.
2- Una agresión actual o inminente.
3- Que se ejecute una acción delictuosa defendiéndose a si mismo o a otro.
4- Que la defensa no traspase los límites de la necesidad, es decir, que se la
mantenga dentro de lo racional la proporcionalidad de los medios.
La demencia como excusa absolutoria de la pena.
Demencia o enajenación mental: La palabra demencia significa, ausencia de
razón, inconsciencia, incapacidad de parte de una persona de dirigir sus actos
y de prever las consecuencias de los mismos. El artículo 64 del Código Penal,
establece que: "Cuando al momento de cometer la acción el inculpado
estuviese en estado de demencia, ó cuando se hubiese visto violentado a ello
por una fuerza a la cual no hubiese podido resistir, no hay crimen ni delito".
La demencia anterior al delito: dicha situación no tiene influencia jurídica
alguna, pues solo la enajenación mental existente en el momento de cometerse
la acción es válida. Sin embargo cuando existe una sentencia que pronuncia la
interdicción de hecho acerca de la insanidad mental, muy apreciable sobre
todo, cuando el representante del ministerio público debe probar que el
inculpado en el momento de la acción gozaba de una completa salud mental.
El constreñimiento o fuerza irresistible como causa de excusa.
Si examinamos de nuevo el Art. 64 del Código Penal veremos que, además de
lo referente a la demencia, expresa que cuando en el momento de cometer la
acción, el inculpado se hubiese visto violentado a ello por una fuerza a la cual
no hubiese podido resistir, no hay crimen ni delito.
La violencia física y el constreñimiento moral.
A Ley que comentamos exige, para que la violencia sea una causa de no
culpabilidad, que el inculpado no la haya podido resistir. Estas expresiones han
sido interpretadas en el sentido de que la fuerza mayor debe ser absolutamente
irresistible, una imposibilidad absoluta de no hacer lo que se hizo, y no meras
dificultades contra las cuales el agente puede o ha podido luchar, y triunfar.
(Ver casos en Garcón, Cod. P. anotado).
Física: Incluye coacción directa (ej. lesiones físicas para forzar un acto).
Moral: Ejercer presión psicológica extrema que anule el libre albedrío.
El estado de necesidad.
Actuar en un contexto donde un mal mayor es inminente y solo puede evitarse
infringiendo la ley (ejemplo: robar comida para evitar morir de hambre) puede
ser justificable, dependiendo del sistema legal.
CONCLUSIÓN.
Finalmente podemos decir que la responsabilidad penal es esencial aunque la
pena se agrave por eso en ocasiones, una infracción a la ley penal, al mismo
tiempo turba el orden social, causa un daño que puede ser de naturaleza física
y de índole moral y que puede afectar no solo a la víctima sino también a otras
personas. La acción que tiende a reparar el daño causado a los particulares por
la infracción se denomina acción civil.
De lo anterior se desprende, que la responsabilidad civil derivada de una
infracción penal, tiene lugar cuando la comisión de una infracción penal,
ocasiona un daño a la víctima, comprometiendo la responsabilidad del autor.
Es por tal razón que debemos enfocar la responsabilidad civil derivada de una
infracción penal, constituye un caso de responsabilidad delictual, esto es
cuando la acción en responsabilidad civil nace a consecuencia de un delito o
cuasidelito civil.
BIBLIOGRAFÍA.
Hernández Ramos, Pedro Pablo. Curso Práctico de Penología y Derecho
Penitenciario. Santo Domingo: Ediciones UAPA, Santiago de los Caballeros,
2011.
Ley No. 224 sobre Régimen Penitenciario, del 26 de junio de 1984.
Camacho Hidalgo, Ignacio P., Introducción al Derecho Penitenciario, Editora
Manatí, 2da., ed., 2005.