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Ponencia Del Magistrado Doctor JUAN RAFAEL PERDOMO ENFERMEDAD

El Magistrado Doctor Juan Rafael Perdomo presenta la ponencia sobre el caso de Julio César Ponceleón Volcán contra Construcciones y Servicios La Torre C.A., donde se discute la indemnización por accidente de trabajo y prestaciones sociales. La sentencia del Juzgado Segundo Superior del Trabajo fue apelada por la parte demandada, alegando vicios de inmotivación y falta de nexo causal en la condena. Finalmente, la Sala anula la sentencia recurrida y decide sobre el fondo de la controversia, considerando las pruebas presentadas y los argumentos de ambas partes.
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Ponencia Del Magistrado Doctor JUAN RAFAEL PERDOMO ENFERMEDAD

El Magistrado Doctor Juan Rafael Perdomo presenta la ponencia sobre el caso de Julio César Ponceleón Volcán contra Construcciones y Servicios La Torre C.A., donde se discute la indemnización por accidente de trabajo y prestaciones sociales. La sentencia del Juzgado Segundo Superior del Trabajo fue apelada por la parte demandada, alegando vicios de inmotivación y falta de nexo causal en la condena. Finalmente, la Sala anula la sentencia recurrida y decide sobre el fondo de la controversia, considerando las pruebas presentadas y los argumentos de ambas partes.
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Ponencia del Magistrado Doctor JUAN RAFAEL PERDOMO

En el juicio que por cobro de prestaciones sociales e indemnización por accidente de


trabajo sigue el ciudadano JULIO CÉSAR PONCELEÓN VOLCÁN, representado
judicialmente por los abogados Judith Orellana y José Maita, contra la sociedad
mercantil CONSTRUCCIONES Y SERVICIOS LA TORRE C.A., representada
judicialmente por los abogados Marelis Carrillo, Keila Busanello, Luis Ferrerira, David
Fernández, Carlos Malavé, Nancy Ferrer, Juan Govea, Omar Fernández, Alejandro
Ferreira, Andrés Ferreira, Luis Ortega, Carlos Fernández, Daniela Fernández, Carla García
y Joanders Hernández; el Juzgado Segundo Superior del Trabajo de la Circunscripción
Judicial del estado Miranda, conociendo por apelación de la parte demandada, en sentencia
publicada el 16 de septiembre de 2010, declaró sin lugar la apelación y parcialmente con
lugar la demanda, confirmando la decisión proferida por el Juzgado Cuarto de Primera de
Instancia de Juicio del Trabajo de la misma Circunscripción Judicial.
Contra esta decisión, la parte demandada anunció y formalizó recurso de casación.
Hubo contestación.
Cumplidas las formalidades legales con el nombramiento de ponente en la persona
del Magistrado quien con tal carácter suscribe, la celebración de la audiencia oral, pública y
contradictoria y la emisión de la decisión inmediata contemplada en el encabezamiento del
artículo 174 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, pasa en esta oportunidad la Sala a
reproducir y publicar la sentencia en los términos siguientes:
RECURSO DE CASACIÓN
Con fundamento en el ordinal 3° del artículo 168 de la Ley Orgánica Procesal del
Trabajo, denuncia el formalizante que la recurrida incurrió en el vicio de inmotivación por
contradicción en los motivos, violando el artículo 159 de la Ley Orgánica Procesal del
Trabajo.
Señala el formalizante, que en la sentencia recurrida se condenó a la empresa
demandada a cancelar la indemnización por accidente de trabajo de conformidad con el
artículo 130 ordinal 4° de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente
de Trabajo, daño moral y lucro cesante, al considerar que la enfermedad que padece el
trabajador fue contraída con ocasión del accidente de trabajo, de conformidad con las
pruebas analizadas, entre ellas, el certificado de discapacidad parcial y permanente
expedido por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales INPSASEL,
el acta de visita de inspección de fecha 22 de octubre de 2007 emitida por la unidad de
inspección de Guatire, adscrita a la Inspectoría del Trabajo de dicha localidad, la prueba
informativa del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales
(INPSASEL), que estableció que la sintomatología se presentó agravada como secuela del
accidente de trabajo y de la declaración del médico Omar La Rosa, médico adscrito a
INPSASEL.
Agrega, que al quedar demostrado en autos que el demandante presentaba una
discopatía degenerativa, signo de osteoscondrosis intervertebral la cual constituye un factor
de predisposición que facilita la adquisición de hernias discales, específicamente una
concausa preexistente, por lo tanto, mal podría condenar a pagar dicha indemnización del
artículo 130 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo
ordinal 4°, así como el daño moral y lucro cesante, sin estar demostrado respecto de esta
última pretensión, el nexo causal, la relación de causalidad, es decir, los hechos que
originaron el accidente ni la intención dolosa de la demandada en la ocurrencia del mismo,
incurriendo la recurrida en contradicción en los motivos del fallo.
De igual forma señala el formalizante que, la recurrida violentó la doctrina y los
criterios asumidos por esta Sala en lo que respecta al nexo causal, ya que no quedó
demostrado en autos los hechos que originaron el accidente ni la intención dolosa de la
demandada y que la Alzada sólo se basa en los informes médicos.
La Sala observa:
Existe contradicción en los motivos, cuando las razones del fallo se destruyen entre
sí. El vicio de motivación contradictoria sólo se configura cuando los motivos colisionan
por contradicciones graves o inconciliables, lo que genera, como ha sostenido esta Sala
reiteradamente, una situación equivalente a la falta absoluta de fundamentos.
Se observa que el vicio de inmotivación por contradicción en los motivos,
constituye un defecto de forma que vicia la sentencia de nulidad, en tanto y en cuanto las
razones expresadas por el juez para decidir sobre un mismo aspecto de la controversia, se
destruyen entre sí por existir una contradicción lógica entre ellas, que deja inmotivada la
sentencia sobre el punto en cuestión.
El formalizante aduce, que el fallo recurrido incurrió en el vicio de motivación
contradictoria, por cuanto condenó a la empresa demandada a cancelar la indemnización
por accidente de trabajo, daño moral y lucro cesante sin estar demostrado respecto de esta
última pretensión, el nexo causal, la relación de causalidad, es decir, los hechos que
originaron el accidente ni la intención dolosa de la demandada en la ocurrencia del mismo.
Respecto al lucro cesante, ha sido criterio establecido por esta Sala que el trabajador
que demande la indemnización de daños materiales superiores a los establecidos en las
leyes especiales, deberá probar de conformidad con el artículo 1.354 del Código Civil, los
extremos que conforman el hecho ilícito que le imputa al patrón, razón por la cual,
corresponde a la parte actora demostrar en la secuela del juicio si el accidente se produjo
por intención, negligencia o imprudencia de la empleadora, extremos que configuran el
hecho ilícito que da lugar a la acción por daños y perjuicios morales o materiales, a tenor de
los artículos 1.185 y 1.196 eiusdem.
En el presente caso, quedó establecido por la recurrida, con la certificación emitida
y la prueba de informe emitidos por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad
Laborales (INPSASEL), la naturaleza ocupacional del accidente padecido por el
demandante, así como el daño sufrido y la omisión culposa de la demandada en materia de
seguridad e higiene en el trabajo. También quedó demostrado que el actor se encuentra
afectado por una discapacidad total y permanente para el trabajo, quedando limitado para la
ejecución de aquellas actividades que quieran de posturas estáticas mantenidas,
bipedestación prolongada, deambulación frecuente, manejos de cargas pesadas, entre otras,
cuyo daño sufrido no impide al actor que pueda desempeñarse en otras labores en el
mercado de trabajo.
Sin embargo, la recurrida sin motivación alguna y sin pruebas que demuestren el
hecho ilícito de la demandada, condenó al lucro cesante, confundiendo los argumentos para
acordar las indemnizaciones previstas en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y
Medio Ambiente de Trabajo, y el daño moral, con los requisitos correspondientes al lucro
cesante de conformidad con el Código Civil.
Por las razones anteriores se declara procedente la denuncia.
La Sala en conformidad con lo previsto en el artículo 175 de la Ley Orgánica
Procesal del Trabajo, anula la sentencia recurrida y procede a decidir el fondo de la
controversia, con base en las siguientes consideraciones:
DECISIÓN SOBRE EL FONDO DE LA CONTROVERSIA
Alega la parte actora en su escrito libelar que comenzó a prestar servicios para la
demandada, en fecha 19 de junio de 2006, en el cargo de carpintero, devengando un último
salario mensual de Bs.1.158,00, hasta el 19 de diciembre de 2008, fecha en la que alega aún
se encontraba de reposo hasta la fecha de interposición de la demanda 19 de enero de 2009;
que le ocurrió un accidente de trabajo en fecha 23 de abril de 2007, a las 9 am del día lunes,
que se le asignó para que trabajara desencofrando una pared del primer piso, del edificio 3,
esta actividad consiste en desmontar grandes tablones de madera que sirven de soporte a un
encofrado de cabilla y cemento, ese día estaba acompañado de cuatro carpinteros, los
cuales conjuntamente con el actor se encontraban desencofrando dicha pared de concreto
armado con cabillas, con la supuesta ayuda de otros dos compañeros que estaban en el piso
superior, dichos tablones de encofrado eran llevados manualmente hasta la grúa para ser
bajados y colocados en el piso, pero la grúa no realizaba esta actividad satisfactoriamente,
por cuanto estaba mal colocada por no ser posible ubicarla debido a lo difícil del espacio
donde estaban trabajando, eran ellos quienes manualmente y con esfuerzo excesivo, lo
llevaban hasta la grúa, cuando de repente se le deslizo a un compañero unos tablones del
lado que este sostenía, esto obligó al actor a sostener todo el peso de los tablones, para
evitar que se desplomaran, ya que habían compañeros abajo y de caerles unos tablones de
estos sobre alguno podría matarlo de golpe; luego de soportar el peso inmediatamente sintió
un enorme dolor en la columna vertebral que le llegó hasta la pierna izquierda, ese día el
actor no tenía ni guantes ni cinturones de seguridad, ni fajas lumbares, por cuanto no se las
suministró nunca la empresa demandada.
Alega el actor que se trasladó al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales,
ubicado en Guarenas, donde fue atendido, que tras ser atendido en distintos centros
médicos de la zona, el 27 del mismo mes y año en que ocurrió el accidente fue trasladado a
realizar una resonancia magnética que arrojo que el actor padeció una Osteocondrosis
Intervertebrales en Segmentos L5-S1, Protrusiòn Centro lateral Izquierda del Disco L5-S1,
en fecha 19 de noviembre de 2007, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, realizó
un informe laboral en el cual sugieren a la accionada el cambio de actividad; asimismo
señaló en su libelo que para el momento en que introdujo la demanda el actor aún se
encontraba de reposo, y que a esa fecha la accionada no había querido responder por el
accidente de trabajo; que en fecha 16 de diciembre de 2008, el actor acudió a las oficinas de
la empresa demandada a cobrar sus utilidades, encontrándose con la sorpresa que la
accionada había cerrado sus puertas y hasta la fecha de la interposición de la presente
demanda esta no había abierto sus puertas, y que de acuerdo con la norma establecida en el
literal “I” del artículo 103 de la Ley Orgánica del Trabajo, el actor acogió tal situación para
dar por terminada la relación con la accionada; que la accionada no ha querido responder de
los gastos médicos, que le suspendió el pago del salario y debido a ello el actor instauró un
procedimiento ante la Inspectoría del Trabajo para solicitar el pago de cesta ticket y salarios
caídos y que la empresa sólo le canceló las semanas del 21 de julio hasta el 14 de
septiembre de 2008, adeudándole el cesta tickets.
Señala el actor en su libelo que a todo lo anterior, se le debe sumar el inmenso dolor
físico y moral, que la enfermedad le produjo, el no poder ejecutar ningún otro trabajo que le
produzca un beneficio económico para mantener a su familia para suministrarle todo lo
necesario para su subsistencia.
En cuanto a la conducta del patrono la representación judicial del actor señaló que la
empresa lo sometía a humillación al obligarle a ir una o varias veces para realizarle el pago
para la realización de algún examen, que su concubina es quien mantiene la familia
realizando tortas caseras, ya que el actor no tiene ningún grado de instrucción ya que sólo
cursó la primaria y que al momento de la presente demanda el actor tiene 35 años de edad,
que tiene una concubina y cuatro hijos.
Que solicita el pago de los siguientes conceptos: prestación de antigüedad,
vacaciones, bono vacacional y utilidades de acuerdo a la Cláusula 42 del contrato colectivo
de la construcción vigente Resolución 5017 del 05-01-2007 Gaceta Oficial 38.599,
indemnización de antigüedad prevista en el artículo 125 de la Ley Orgánica del Trabajo, 50
días; indemnización sustitutiva de preaviso; indemnización por accidente de trabajo
contemplada en el artículo 130 ordinal 4 de la Ley Orgánica de Prevención Condiciones y
Medio Ambiente de Trabajo, daño moral, bono del programa de alimentación del
trabajador, salarios retenidos y lucro cesante, el pago de salarios que se causaren durante el
procedimiento, establecido en la cláusula 46 del Contrato Colectivo de Trabajo, antes
mencionado y útiles escolares correspondiente al año 2008 cláusula 16 Contrato Colectivo
de Trabajo, interés sobre prestaciones, intereses de mora e indexación, que asciende a la
cantidad de Bs. 477.938,67.
Por su parte la demandada al momento de contestar la demanda, la apoderada
judicial de la empresa accionada admitió la prestación del servicio, la fecha del inicio de la
relación el 16 de junio de 2006 y que finalizó el 18 de diciembre de 2008; que ocupó el
cargo de obrero; que devengó la cantidad de Bs. 24.55,00 diarios para el momento del
accidente de trabajo; y admitió que el actor sufrió un lamentable accidente de trabajo el 23
de abril de 2007.
Negó que: su representada le adeude cantidad alguna al actor por los conceptos de
antigüedad, vacaciones, bono vacacional y utilidades desde el día 12-2005 hasta el 16-12-
2008 por cuanto el actor nunca se hizo acreedor a dichas cantidades por cuanto su relación
se encontraba suspendida desde el 23 de abril de 2007 hasta el 16 de diciembre de 2008,
motivado al accidente; que se le adeude indemnización por accidente de trabajo establecida
en el artículo 130 ordinal 4 de la Ley Orgánica de Previsión Condiciones y Medio
Ambiente de Trabajo por cuanto en caso de accidente o enfermedad de Trabajo son
concurrentes con las indemnizaciones establecidas en la Ley Orgánica del Trabajo, siempre
y cuando quede demostrado el acto doloso del patrono, que el actor debió haber demandado
la acción penal; niega que le adeude algún concepto de daño moral por cuanto a su decir la
accionada nunca le causó al actor algún hecho ilícito; que el actor sea acreedor de la
cantidad señalada en el libelo por concepto de cesta tickets calculados a 210 días, ya que
admite adeudarle sólo 120 días multiplicados por 0.25% del valor de la unidad tributaria
que corresponde a Bs. 1.380,00; que le adeude cantidad alguna por concepto de lucro
cesante, por cuanto su representada nunca le causó al demandante algún hecho ilícito, que
le imponga reparar el daño causado; que el actor se haya hecho acreedor a los salarios
causados durante el procedimiento por aplicación de la cláusula 46 de la Convención
Colectiva de Trabajo, de la construcción; que el actor sea o haya sido acreedor a los
beneficios de útiles escolares correspondientes al año 2008, por cuanto el actor se
encontraba suspendido; niega rechaza y contradice que le adeude al actor la cantidad de Bs.
477.938,77; finalmente niega rechaza y contradice en forma pormenorizada todos y cada
uno de los hechos alegados por el actor en su escrito libelar.
Una vez establecidos los alegatos de las partes se procede a establecer cuáles fueron
los hechos que se encuentran controvertidos en la presente causa.
En el caso concreto, del análisis del libelo y de la contestación ha quedado
establecida la existencia de la relación de trabajo para la empresa demandada, la fecha de
ingreso, fecha de finalización de la relación y el cargo de obrero, y que tuvo un accidente
de trabajo por lo que la controversia radica en determinar el motivo de la terminación de la
relación de trabajo; la procedencia o no de todos y cada uno de los conceptos demandados,
así como la procedencia o no de la indemnización por accidente de trabajo contemplada en
el artículo 130 ordinal 4 de la Ley Orgánica de Prevención Condiciones y Medio Ambiente
de Trabajo, la procedencia del daño moral, la procedencia o no, del bono del programa de
alimentación del trabajador, la procedencia o no, de los salarios retenidos y lucro cesante, la
procedencia o no del pago de salarios que se causaren durante el procedimiento, establecido
en la cláusula 46 de Convención Colectiva de Trabajo, y la procedencia o no del pago por
útiles escolares correspondientes al año 2008.
Así las cosas, a la parte demandada le corresponde probar el motivo de la
terminación de la relación de trabajo y el pago efectivo de conceptos reclamados,
correspondiéndole al actor probar el accidente de trabajo.
A continuación se valorarán las pruebas que constan en el expediente a los fines de
establecer si el hecho controvertido en el proceso ha sido demostrado.
PRUEBAS DE LA PARTE ACTORA:
Informes:
Al “Instituto Venezolano de los Seguros Sociales”, se desprenden que el actor se
encontraba inscrito en dicho ente, desde el 19 de junio de 2006. Esta Sala le otorga valor, lo
aprecia y le otorga valor probatorio.
En cuanto a la solicitud de informes al Hospital “Dr. Domingo Luciani” en Consulta
Médica Física y de Rehabilitación, y a la “Clínica Dr. Gregorio Rojas” la parte promovente
desistió de dichas pruebas. Por tal razón esta Sala, no tiene elementos de pruebas sobre los
cuales emitir pronunciamiento.
A la “Policlínica Metropolitana”, la cual fue impugnada por cuanto el mismo emana
de un tercero que no es parte en el proceso y no fue ratificado a través de la prueba
testimonial. Esta Sala, las desecha.
Al “Instituto Diagnostico”, ubicado en la Urb. San Bernardino, de la misma se
desprende que al actor, le fue practicado examen denominado electromiografía con
resultado anormal. Este Sala la aprecia y le otorga valor probatorio.
Al “Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales”, de la misma se
desprende el informe de investigación del accidente de Trabajo, que en esa área no accedía
la grúa móvil ubicada en la obra, que se están realizando trabajos a 1,5 metros de altura,
que no poseen protecciones colectivas tales como barandas o mallas, que existen 25
trabajadores expuestos y no poseen ningún documento relativo a cartas de notificaciones de
riesgos, procedimiento seguros de trabajo, constancia de impartir a los trabajadores
formación teórica y práctica de forma suficiente a los trabajadores, incumpliendo lo
establecido en los artículos 53 numerales 01 y 02, y artículo 56 numerales 3° y 4° de la ley
Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; que dentro de las
causas inmediatas del accidente se encuentran: el esfuerzo físico y excesivo al levantar
carga, la falta de equipos de alzamiento de carga para ejecutar la tarea, fallas en la
identificación de los riesgos o factores disergonómicos; que dentro de las causas básicas del
accidente se encuentran: ausencia de notificación de riesgo por escrito a los trabajadores,
ausencia de procedimiento seguro de trabajo. Falta de formación y capacitación al
trabajador sobre la forma segura de levantar carga en forma manual y peso máximo
permitido a levantar.
Certificación del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales
(INPSASEL), de fecha 25 de septiembre de 2008, mediante la cual dicho Instituto certifica
que el actor posee una “Discapacidad Parcial y Permanente”, para el momento en que fue
realizado el examen posterior al accidente de trabajo, motivado a “signos de
Osteoscondrosis intervertebral en segmento L5-S1”; protrusión centro lateral izquierda del
disco L5-S1, que produce estenosis de canal y de la foramina ipsilateral en segmento”. Y
que luego dicha institución en fecha 25 de enero de 2010, certifica que posteriormente a la
intervención quirúrgica en fecha 24 de agosto de 2009 que “…el trabajador cursa con post
quirúrgico de hernia discal L5–S1, cuya sintomatología se presentó agravada como secuela
de accidente de trabajo que le ocasiona una discapacidad total y permanente, quedando
limitado para la ejecución de aquellas actividades que quieran de posturas estáticas
mantenidas, bipedestación prolongada, deambulación frecuente, manejo de cargas
pesadas…” Esta Sala las aprecia y les otorga valor probatorio.
Documentales:
Marcada”A”, copia simple de cuenta individual datos del asegurado, de la cual se
desprende que el actor se encontraba inscrito en dicho ente, desde el 19 de junio de 2006.
Esta Sala la aprecia y le otorga valor probatorio.
Marcadas “C1” y “C2”, planillas de referencia para consulta externa, las cuales
fueron desconocidas e impugnadas por su contraparte en la audiencia de juicio, Esta Sala
las desecha.
Marcadas “D1”, “D2”, “D3” y “D4”, copia simple de certificados de incapacidad de
fechas 10 de marzo de 2009, 22 de abril de 2009, 23 de abril de 2009 y 23 de mayo de
2009, las cuales fueron impugnadas por ser copia simple por su contraparte en la audiencia
de juicio, en consecuencia esta Sala las desecha.
Marcada “E1”, Constancia Médica, expedida por la Policlínica Metropolitana, la
cual fue impugnada por su contraparte en la audiencia de juicio, por ser copia simple, esta
Sala las desecha.
Macadas “E2” y “E3”, copias simples de constancias médicas, expedidas por
servicios de laboratorio Clínico Virgen de Altagracia, Centro Clínico Profesional Caracas,
Servicio de Medicina Física y Rehabilitación, Departamento de Fisioterapia. La parte
accionada no realizó ningún tipo de observación, ya que señala que la accionada no ha
dejado de reconocer que el actor padece dicha enfermedad. Esta Sala las aprecia y les
otorga valor probatorio.
Marcada “E4”, en cuanto al original de certificación suscrita por el Instituto
Venezolano de los Seguros Sociales, la parte accionada la desconoció porque la misma
carece de sello y de identificación de quien la emite. Esta Sala la desecha
Marcadas “F1”, “F2”, “F3”, original de constancia de consulta por ante Instituto de
Columna Caracas; 1.- copia simple de constancia medica expedida por la Sala de
Rehabilitación Integral l Rodeo; 2.- original de informe de eco; la parte accionada realizó
desconocimiento sobre las mismas por cuanto los mismos emanan de un tercero que no son
parte en el proceso y no fueron ratificado a través de la prueba testimonial. En razón de ello
esta Sala las desecha.
Marcadas “F4”, “F5”, “F6” y “F7, copias simples de planillas identificadas como
Radiodiagnóstico, hoja de consulta, expedidas por el Instituto Venezolano de los Seguros
Sociales, esta Sala las aprueba y le otorga valor probatorio
Marcadas “G1”, “G2”, “G3” y “G4”, original de exámenes médicos expedidos por
Laboratorio Clínico Santa Cruz, la parte demandada los reconoce por cuanto considera que
no han dejado de aceptar que el actor padece tal enfermedad. Esta Sala observa que emanan
de un tercero que no es parte en el proceso y no fueron ratificados a través de la prueba
testimonial. En razón de ello esta Sala las desecha.
Marcadas “H1”, “H2”, “H3”, “H4”, “H6”, “H7”, copias simples de facturas de
exámenes médicos, la parte demandada realizó desconocimiento sobre las mismas por
cuanto son copias fotostáticas, otras las desconoce por cuanto los mismos emanan de un
tercero que no es parte en el proceso y no fueron ratificados a través de la prueba
testimonial, otras no cumplen con lo establecido por el SENIAT. En razón de ello esta Sala
las desecha.
Marcadas, “I1”, “I2”, original de los récipes médicos e indicaciones médicas,
desconoció las documentales por ser copias simples en razón de ello esta Sala, las desecha.
Marcadas “I5”, “I6”, “I7”, “I8”, “I9”, “I10” e “I11”, originales y copias simples de
los récipes médicos e indicaciones médicas, insertas del folio 38 al 44 (cp), los desconoce
por cuanto los mismos son copias fotostáticas y por cuanto emanan de terceros que no son
parte en el proceso y no fueron ratificados a través de la prueba testimonial, esta Sala las
desecha.
Marcadas “J1”, “J2”, “J3” y “J4”, copia simple de constancia de inscripción,
Colegio E.B.E. Antonio Guzmán Blanco, de las cuales se desprende que los menores Wilky
y Georgenis Ponceleón, fueron inscritos en fecha 07 de octubre de 2008 en dicho plantel
escolar, desconoció las documentales cursante a los folios 45 al 49 y, por ser copias
simples, de igual manera se le concedió oportunidad a la parte actora quien insistió en su
valor probatorio no obstante, esta Sala las aprecia y les otorga valor probatorio por ser
documentos que emanan de un ente administrativo nacional.
Marcadas “K1”, “K2”, “K3” y “K4”, copia simple de constancia de concubinato y
originales de partidas de nacimiento de sus menores hijos, copia simple de partidas de
nacimiento de los niños, esta Sala las aprecia y les otorga valor probatorio.
Marcada “L1”, original de recibo de pago por concepto de vacaciones, el cual fue
desconocido por cuanto no posee firma de su representada, en razón de ello esta Sala los
desecha.
Marcadas “L2”, “L3”, “L4”, original de recibo de pago por concepto de vacaciones
y bono vacacional, de las cuales se desprenden los pagos por concepto de vacaciones del
Bs. 479.49 que tiene un pago por disfrute del período 26 de diciembre de 2006 al 07 de
enero de 2007 por la cantidad de Bs. 196.412,64; 09 de junio de 2008 al 19 de junio de
2008 por la cantidad de Bs. 398,61 y 44 días de bono vacacional por Bs. 1.948,76; 24 de
diciembre de 2007 al 07 de enero de 2008 por 14 días de vacaciones Bs. 482.584, 88; la
accionada los reconoce por emanar por su representada. Esta Sala las aprecia y le otorga
valor probatorio.
Marcadas “L5” y “L6” copia simples de constancias de trabajo, las cuales fueron
reconocidas por la representación judicial de la accionada como emitidos por la empresa, de
las cuales se desprende que la fecha de ingreso fue el 19 de junio de 2006 y que el cargo era
de obrero y que el salario para diciembre de 2008 era de Bs. 41,36. La representación
judicial de la accionada, los reconoce, esta Sala las aprecia y le otorga valor probatorio.
Marcada “M1”, original de recibo de pago de semanas caídas desde el 21 de julio
hasta el 14 de septiembre de 2008, la representación judicial de la accionada, los reconoce,
esta Sala las aprecia y les otorga valor probatorio.
“M2” copia simple de cheque girado contra Construcciones y Servicios La Torre, el
cual fue desconocido por ser copias simples, en consecuencia esta Sala las desecha.
Marcadas “N”, copia certificada del expediente administrativo Nro. 030-2008-03-
01090, del cual se desprende que el actor y otro grupo de trabajadores instauraron un
procedimiento contra la accionada a fin de solicitar la citación de la accionada en virtud al
“…incumplimiento en reivindicaciones laborales” de fecha 16 de septiembre de 2008. de
dicho procedimiento se observa que las partes llegaron a un acuerdo de un primer pago,
asimismo la empresa ha manifestado en este acto la posibilidad de cancelar el 100% de lo
adeudado a los trabajadores, si el INAVI, realiza el pago adeudado a la empresa en su
totalidad, para así poder honrar el compromiso de los trabajadores. Así mismo (sic) la
empresa se compromete en este acto a cancelar para el 30 de septiembre de 2008, siete (07)
semanas de salario a los 03 trabajadores por enfermedad ocupacional; así mismo se ha
comprometido a cancelar para esta misma fecha los tickets de alimentación (omissis)…”.
Esta Sala las aprecia y les otorga valor probatorio.
Marcadas “O1”, “O2”, “O3”, copia simple de informes médicos, emitidas por
Unidad de Diagnósticos por Imágenes, Dr. Javier Briceño y Policlínica Metropolitana, la
representación judicial de la parte demandada lo desconoce por ser copia simple y por
cuanto emanan de un tercero que no es parte en el proceso y no fue ratificado a través de la
prueba testimonial. En consecuencia esta Sala las desecha.
Marcada “O4”, copia simple de constancia emitida por la Misión Medica Cubana, la
representación judicial de la parte accionada lo desconoce por ser copia simple. En
consecuencia esta Sala las desecha.
Marcadas “O5”, original de informe médico expedido por el Dr. Agostino
Spadorcia, ultrasonido abdominopélvico diagnóstico por imagenes, la parte accionada lo
desconoce por cuanto emanan de un tercero que no es parte en el proceso y no fue
ratificado a través de la prueba testimonial. En razón de ello esta Sala los desecha.
Marcadas “P1” copia simple de comunicación suscrita por la Abg. Mariela A.
Cabrera, Unidad de Asesoría Laboral, del Instituto Nacional de Prevención, Salud y
Seguridad Laborales, del cual se desprende que en la comunicación enviada por ese ente
dirigida a la accionada, mediante la cual dicho Instituto insta a la accionada a sufragar los
gastos del accidente al actor. Esta Sala la aprecia y le otorga valor probatorio.
Marcada “P2”, copia simple de referencia para evaluación por Traumatología
emitida por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL),
esta Sala la aprecia y le otorga valor probatorio.
Marcada “P3”, copia simple del informe de traumatología emitida por el Instituto
Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), , esta Sala la aprecia y
le otorga valor probatorio.
Marcadas “P4”, original de suscrita por el Inspector de Seguridad y Salud en el
Trabajo, de la cual se desprende, que es una solicitud de inspección, del accidente ocurrido
al actor, esta Sala la aprecia y le otorga valor probatorio.
Marcadas “P5”, Copia certificada del acta de visita de inspección de fecha 22 de
octubre de 2007, emitida por la Unidad de Inspección de Guatire adscrita a la Inspectoría
del Trabajo, de la cual se desprende que el patrono: 1.- no tiene organizado el programa de
prevención de accidentes; 2.- no instruye a los trabajadores respecto a la prevención de
accidentes y enfermedades profesionales; 3.- la empresa no hace entrega de advertencias de
riesgo por escrito a los trabajadores; 4.- no cumple con el suministro de ropa y equipos de
protección a los trabajadores; 5.- la empresa no notifica a la Inspectoría ni a Instituto
Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), de los accidentes de
trabajo; 6.- la empresa no cuenta con un Comité de Seguridad y Salud Laboral; 7.- no tiene
previsto un conjunto de medidas para hacer frente a situaciones de urgencia y accidentes,
además no cuenta con un personal capacitado para hacer rente a las posibles emergencias
incumpliendo el Art. 18 del Convenio N° 155 de la O.I.T., norma Covenin 2226-90; 8.-Se
constató que una de las escaleras es de madera y referente a su diseño no es segura y es
improvisada; 9.-se constató que las herramientas de mano de los trabajadores no eran de
buena calidad; que en consecuencia se observa que la accionada no cumplió las normas
establecidas en Reglamento de las Condiciones de Higiene y Seguridad Industrial. Esta
Sala la parecía y le otorga valor probatorio.
Marcada “P6” y “P7” copia certificada del informe del accidente realizado en fecha
24 de enero de 2008, del informe psicológico emitido por Instituto Nacional de Prevención,
Salud y Seguridad Laborales, del mismo se desprende que: 1.- en esa área no accede la grúa
móvil ubicada en la obra, que se están realizando trabajos a 1,5 metros de altura, que no
poseen protecciones colectivas tales como barandas o mallas, que existen 25 trabajadores
expuestos y no poseen ningún documento relativo a cartas de notificaciones de riesgos,
procedimientos seguros de trabajo, constancia de impartir a los trabajadores formación
teórica y práctica de forma suficiente a los trabajadores, por lo que incumplió lo establecido
en los artículos 53 numerales 1° y 2°, 56 numerales 3° y °4 de la Ley Orgánica de
Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; y, 2.- Certificación del Instituto
Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), de fecha 25 de
septiembre de 2008, mediante la cual dicho Instituto certifica que el actor pose una
discapacidad parcial y permanente, esta Sala las aprecia y le otorga valor probatorio por
cuanto las mismas fueron traídas a juicio a través de la prueba de informes.
Marcada “P9”, Informe emitido por el Hospital General “Dr. Domingo Luciani”, del
cual se desprende que el actor ameritaba un cambio de actividad laboral a un área donde el
actor no realizara traslados de peso ni mantuviera posturas fijas o forzadas de forma
prolongada, esta Sala lo aprecia y le otorga valor probatorio.
Copia simple de recibos de pago, copia simple de recibo de pago por concepto de:
bono único contratación colectiva 2007-2009, utilidades, pago de tres (3) días de júbilo,
pago de utilidades 2006 y 2007, esta Sala los aprecia y le otorga valor probatorio.
Prueba testimonial:
Víctor Loroño, quien no compareció, en consecuencia, no hay prueba que apreciar.
Nelson Avariano, de la evacuación de dicho testigo se desprende que el actor se
encontraba realizando labores de trabajo en donde construían una viviendas, que al
momento del accidente el actor se trasladó a la oficina a participar lo ocurrido, que fue
trasladado a un lugar de asistencia médica a los fines de ser atendido. Esta Sala aprecia la
declaración del testigo y le otorga valor probatorio.
PRUEBAS DE LA PARTE DEMANDADA:
Prueba de Experticia:
Referente al capítulo segundo, del escrito de promocion de pruebas mediante el cual
solicita que el Tribunal designe un experto médico para que éste a través de sus
conocimientos periciales y tomando en consideración las patologías que alega el
demandante en su escrito de demanda determine: Si la conclusión de la resonancia
magnética que indica signo de osteoscondrosis intevertebrales en segmentos L5-S-1,
protrusión central lateral izquierda del disco l5-s1- que produce estenosis de canal y de la
foramida ipsilateral en este segmento, es de origen o de naturaleza ocupacional o con
ocasión al trabajo y si esta patología tiene un tiempo estimado en presentar algún tipo de
síntoma o clínica desde que se genera. Compareció en la oportunidad al ciudadano Omar
La Rosa, en su carácter de médico general adscrito a Instituto Nacional de Prevención,
Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), quien realizó la exposición respectiva al
informe médico anteriormente indicado, determinando que en la actualidad el actor posee
una incapacidad total y permanente, con ocasión al accidente de trabajo ocurrido el 23 de
abril de 2007, esta Sala lo aprecia y le otorga valor probatorio.
Del examen concatenado de las pruebas quedó establecido que el actor se retiró
voluntariamente, no existen elementos suficientes que indiquen que el actor se haya
retirado por justa causa tipificada en el literal f del artículo 103 de la Ley Orgánica del
Trabajo, por cuanto a su decir fue que el patrono incumplió con las obligaciones que le
impone la relación de trabajo al haber cerrado sus puertas desde el 16 de diciembre de 2008
hasta la interposición de la demanda el 19 de enero de 2009, aunado al hecho de que habían
transcurrido más de 30 días continuos desde el supuesto hecho causal (16-12-2008) y la
fecha del retiro (19-01-2009).
También quedó demostrado que el actor sufrió un accidente laboral en fecha 23 de
abril de 2007, y que el mismo fue debido al incumplimiento de la empresa de las normas de
higiene y seguridad industrial al no instruir a los trabajadores respecto a la prevención de
accidentes y enfermedades profesionales; que la empresa no hacía entrega de advertencias
de riesgo por escrito a los trabajadores; no cumplía con el suministro de ropa y equipos de
protección a los trabajadores; la empresa no contaba con un Comité de Seguridad y Salud
Laboral, aunado a ello la empresa no tenía previsto un conjunto de medidas para hacer
frente a situaciones de urgencia y accidentes, además no cuenta con un personal capacitado
para hacer frente a las posibles emergencias incumpliendo artículo el 18 del Convenio, 155
de la O.I.T., norma Covenin 2226-90, ocasionándole al trabajador una discapacidad total y
permanente.
Ahora bien en cuanto a la procedencia de los conceptos reclamados esta Sala
determina lo siguiente:
En cuanto a la antigüedad del trabajador, establece esta Sala que desde la fecha de
ingreso, el 19 de junio de 2006, hasta la fecha de egreso, 19 de enero de 2009, incluyéndose
el tiempo que estuvo el trabajador de reposo con ocasión al infortunio laboral, todo
conforme a lo dispuesto en el artículo 101 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones
y Medio Ambiente de Trabajo y el artículo 97 de la Ley Orgánica del Trabajo, el actor tuvo
una antigüedad de 2 años y siete meses.
Respecto al salario, quedó demostrado mediante los recibos de pago, que en el
transcurso de la relación de trabajo existieron variaciones en los montos que semanalmente
devengaba el trabajador, conformado por un salario básico de conformidad con el tabulador
de oficios y salarios de la Convención Colectiva de Trabajo.
Con respecto a la prestación de antigüedad se cuantificará con base en el salario
integral diario devengado en el mes correspondiente, de conformidad con el tabulador de
oficios y salarios de la Convención Colectiva de Trabajo discutida bajo Reunión Normativa
Laboral para la Industria de la Construcción, Similares y Conexos, y éste será calculado
integrando al salario normal las alícuotas correspondiente por concepto de bono vacacional
y utilidades, conforme con el Parágrafo Quinto del artículo 108 de la Ley Orgánica del
Trabajo.
En cuanto al salario base para el cálculo de las vacaciones, se tomará el último
salario básico diario devengado por el trabajador al momento de la finalización de la
relación de trabajo, de conformidad con el tabulador de oficios y salarios de la Convención
Colectiva de Trabajo discutida bajo Reunión Normativa Laboral para la Industria de la
Construcción, Similares y Conexos y las utilidades, será el salario diario normal devengado
por el trabajador en el mes inmediatamente anterior a la fecha en que le nace el derecho, de
conformidad con el tabulador de oficios y salarios de la Convención Colectiva de Trabajo
discutida bajo Reunión Normativa Laboral para la Industria de la Construcción, Similares y
Conexos.
En tal sentido la base salarial del actor será la siguiente:
Determinación del Salario: Se evidencia de las pruebas aportadas al proceso, que el
salario básico diario percibido por el actor era el siguiente: desde el inicio de la relación de
trabajo hasta febrero de 2007 la cantidad de Bs. 24,55
De marzo de 2007 hasta julio de 2007 la cantidad de Bs. 28,72
De julio de 2007 hasta abril de 2008 la cantidad de Bs. 341,47
De mayo 2008 hasta diciembre de 2008 la cantidad de Bs. 41,36
Por lo antes expuesto, procede está Sala a cuantificar los conceptos laborales
reclamados, en los siguientes términos:
1.- Prestación de antigüedad (Art 108 LOT): De conformidad con el artículo 108 de
la Ley Orgánica del Trabajo, el trabajador tendrá derecho a cinco (5) días de salario integral
por cada mes trabajado, después del tercer mes ininterrumpido de servicio hasta la fecha de
terminación de la relación de trabajo. Así como lo previsto en literal c) del Parágrafo
Primero del referido artículo, y la aplicación de la cláusula 46 de la Convención Colectiva
de Trabajo de la Construcción 2007-2009, que establece, 60 días por el primer año. En tal
sentido, al trabajador accionante le correspondía por éste concepto, la cantidad de Bs.
7.906.85
Ahora bien, por cuanto no se evidencia de autos que la accionada haya cancelado
monto alguno por este concepto se ordena su pago.
2.- Vacaciones y bono vacacional fraccionado: Debido a que el artículo 101 de la
Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT).
establece que el cálculo de antigüedad en caso de accidente de trabajo o enfermedad
ocupacional, comprende el tiempo que dure la “Discapacidad Temporal” período este que
debe computarse como tiempo efectivo para el computo de las prestaciones sociales y los
otros conceptos laborales, en razón de ello y por cuanto no consta en el expediente pago por
este concepto se ordena su pago de acuerdo con lo siguiente: 65 días/12 meses x 07 meses x
salario normal diario (17 días equivalente a la aplicación de la Cláusula 42 de la
Convención Colectiva de Trabajo de la Construcción 2007-2009).
Por lo que se condena al accionado a pagar al actor la cantidad de Bs. 1.568,23;
3.- Utilidades 2008: Se ordena el pago por este concepto conforme a lo dispuesto en
la Cláusula 43 de la Convención Colectiva de Trabajo de la Construcción 2007-2009, a 88
días x salario normal diario, por lo que se condena al accionado a pagar al actor la cantidad
de Bs. 3.639,68;
Utilidades fraccionadas: de conformidad con lo dispuesto en la Cláusula 43 de la
Convención Colectiva de Trabajo de la Construcción 2007-2009, se acuerda el pago de
dicho concepto a razón de 90 días/12 meses x 1 mes x salario normal diario, por lo que se
condena al accionado a pagar al actor la cantidad de Bs. 310,20;
4.- Beneficio previsto en la Ley Programa de Alimentación para Trabajadores: En
cuanto a la reclamación de 6 meses de cesta tickets, quedó admitido por la accionada tanto
en la contestación como en la audiencia oral, que le adeudaba dicho beneficio, en los meses
antes indicados, pero rechazando que los mismos fueran cuantificados a 0,50 de la unidad
tributaria (U.T.), por cuanto a su decir sería 0,25 U.T.; por lo tanto esta Sala establece que
para el cálculo por este concepto se tomarán las jornadas laboradas durante los seis meses
alegados por la representación judicial del actor, los cuales fueron acodados en acta ante la
Inspectoría del Trabajo José Rafael Núñez Tenorio, con sede en Guatire, el cual ascendió a
la cantidad de una jornada diaria, lo que sería un total de 21 jornadas por mes; lo que
resultaría un total de 126 jornadas por todo el tiempo de prestación de servicio a razón del
0,25% del valor de la Unidad Tributaria vigente (Gaceta Oficial N° 39.361, de fecha 14 de
febrero de 2010, fue publicada la Providencia N° 007, emanada del Seniat en fecha 04-02-
2010), es decir, en la cantidad de Bs. 65,00 lo que hace el valor unitario del ticket en la
cantidad de Bs. 16,25. Se condena al accionado al pago de la cantidad de Bs. 2.047,50.
5.- Salarios retenidos: En cuanto al reclamo del actor por concepto de las semanas
adeudas desde el 20 de octubre de 2008 al 18 de enero de 2009, esta Sala observa que el
actor durante ese período se encontraba de reposo, siendo ello una causal de suspensión de
la relación de acuerdo con el artículo 97 de la Ley Orgánica del Trabajo, por lo que el
patrono no está obligado a cancelar el salario, en todo caso es el Instituto Venezolano de los
Seguros Sociales el obligado a pagar las prestaciones establecidas en la ley, por tales
razones se declara improcedente este concepto.
6.- Útiles escolares correspondiente al año 2008 cláusula 16 Convención Colectiva
de Trabajo de la Construcción 2007-2009. Por cuanto quedó demostrado que el actor tiene
dos hijos menores en edad escolar, y los mismos cursaban el año escolar 2008-2009, lo cual
se evidencia de las actas procesales, tanto las partidas de nacimiento como la constancia de
inscripción escolar, y no se evidencia de autos que el patrono haya cumplido con el pago de
lo previsto en dicha cláusula, para el momento en que se rompió la relación laboral, se
ordena el pago de este concepto, tomando en cuenta que la convención colectiva establece
20 días de salario, por lo que se condena al accionado al pago de la cantidad de Bs. 827,20.
7.- Indemnización por despido injustificado e indemnización sustitutiva de preaviso
establecida en el artículo 125 de la Ley Orgánica del Trabajo. En cuanto a esta reclamación,
la Sala estableció que el actor se retiró en forma voluntaria el 19 de enero de 2009, por lo
que se declaran improcedentes tales conceptos.
8.-El pago de salarios que se causaren durante el procedimiento: Establecido en la
cláusula 46 de Contrato Colectivo de la Construcción vigente Resolución 5017 del 05-01-
2007 Gaceta Oficial 38.599, por cuanto quedó admitido por la representación judicial de la
accionada tanto en la audiencia como en la contestación que efectivamente no canceló al
actor lo correspondiente a los conceptos por antigüedad y otros conceptos laborales, en
consecuencia se ordena el pago de este concepto desde la fecha de terminación de la
relación de trabajo el 19 de enero de 2009 hasta la fecha en que quede firme la presente
sentencia, a razón de un salario básico diario (Bs. 41,36) por cada día transcurrido en el
período antes indicado, cuyo pago se calculará mediante experticia complementaria del
fallo que se ordena practicar. El experto que resulte designado deberá tomar los parámetros
aquí establecidos.
Respecto a la indemnización por accidente de trabajo contemplada en el artículo
130 ordinal 4° de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de
Trabajo.
Establece dicho artículo lo siguiente:
En caso de ocurrencia de un accidente de trabajo o enfermedad ocupacional
como consecuencia de la violación de la normativa legal en materia de
seguridad y salud en el trabajo por parte del empleador o de la empleadora,
éste estará obligado al pago de una indemnización al trabajador, trabajadora
o derechohabientes, de acuerdo a la gravedad de la falta y de la lesión,
equivalentes a:
1.- El salario correspondiente a no menos de cinco (5) años ni más de ocho
(8) años, contados por días continuos, en caso de muerte del trabajador o de
la trabajadora. (omissis) En caso de gran discapacidad asociada a la
discapacidad absoluta permanente la indemnización será equiparable a la
muerte del trabajador o trabajadora.
En consecuencia esta Sala observa de las pruebas aportadas al proceso, que
efectivamente ocurrió un accidente de trabajo producto del incumplimiento de las
normativas de seguridad e higiene industrial por parte de la empresa demandada,
ocasionándole al actor una discapacidad total y permanente, en consecuencia se ordena el
pago de la indemnización de acuerdo con lo establecido en el ordinal 1° del artículo 130 de
la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, a razón de
cinco (5) años de salario, contados por días continuos, por lo que se condena al accionado
al pago de la cantidad de Bs. 75.482,00.
Indemnización de daño moral: Con respecto al reclamo de la indemnización de daño
moral en virtud de haber sufrido el actor un accidente laboral en fecha 23 de abril de 2007,
observa esta Sala que de las pruebas aportadas al proceso se desprende que el actor padece
de una discapacidad total y permanente como secuela del accidente laboral ocurrido el 23
de abril de 2007. En tal sentido, esta Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de
Justicia ha venido delineando, a través de una ardua y constante valoración hermenéutica,
el alcance de la teoría del riesgo profesional, una visión que tuvo su génesis jurisprudencial
en decisión N° 116 de fecha 17 de mayo de 2000, la cual se reproduce parcialmente:
(…) Ahora bien, el legislador previó expresamente en virtud del riesgo
profesional que asume el patrono, una responsabilidad objetiva por daños
provenientes de accidente o enfermedad profesional del trabajador,
estipulada en la Ley Orgánica del Trabajo, por lo que corresponde a esta
Sala, establecer el alcance de dicha responsabilidad objetiva sobre la
indemnización, tanto de los daños materiales como de los daños morales,
sufridos por un trabajador accidentado. (…Omissis ).
De lo anteriormente expuesto, se evidencia que la teoría de la
responsabilidad objetiva nace del supuesto de que el daño causado por un
objeto debe ser reparado por su propietario, no porque el dueño haya
incurrido en culpa, sino porque su cosa, su maquinaria ha creado un riesgo,
sobre el cual debe responder, indemnizando al trabajador tanto por el daño
material como por daño moral.
(…Omissis…)
De todo lo hasta aquí expuesto, se desprende que la teoría del riesgo
profesional, tuvo su origen en la conocida responsabilidad objetiva por la
guarda de la cosa, y por lo tanto, como bien lo ha señalado la doctrina y la
jurisprudencia, en virtud de dicha responsabilidad objetiva se debe reparar
tanto el daño material como el daño moral.
Es por ello que la teoría del riesgo profesional, aplicable al patrón por los
accidentes o enfermedades profesionales que sufran sus empleados, lo hace
responder objetivamente, es decir, independientemente de la culpa, tanto por
el daño material como por el daño moral, siempre que “el hecho generador
(accidente o enfermedad profesional) de daños materiales pueda ocasionar,
además, repercusiones psíquicas o de índole afectiva al ente moral de la
víctima” (S.C.C. 23-03-92). Así se declara. (…Omissis…)
Nuestra ley especial en la materia como se señaló supra, acogió esta teoría
del riesgo profesional aplicable en materia de accidentes o enfermedades
profesionales, la cual encontramos en la vigente Ley Orgánica del Trabajo,
Título VIII, en el capítulo “De los Infortunios Laborales”, Artículos 560 y
siguientes, con la particularidad de tarifar la indemnización pagadera al
trabajador por daño material en la medida de la incapacidad producida por el
accidente o enfermedad profesional. (…)
Del criterio jurisprudencial antes trascrito se desprende que para que prospere una
reclamación del trabajador bastará que se demuestre el acaecimiento del accidente de
trabajo, o el padecimiento de la enfermedad profesional, y la demostración del grado de
incapacidad sobrevenida será relevante a los fines de determinar el monto de la
indemnización.
Ahora bien, comprobados los extremos que tanto la legislación especial laboral
como el derecho común, prevén en los casos de accidente de trabajo, bien se trate de un
caso de responsabilidad objetiva o subjetiva, conforme a lo señalado en la presente
decisión, podrá prosperar la indemnización por daño moral, para lo cual el juzgador deberá
inexorablemente considerar a los fines de su estimación, los parámetros fijados por esta
Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en los términos siguientes:
(...) el sentenciador que conoce de una acción por daño moral debe hacer un
examen del caso en concreto, analizando los siguientes aspectos: a) la
entidad (importancia) del daño, tanto físico como psíquico (la llamada escala
de los sufrimientos morales); b) el grado de culpabilidad del accionado o su
participación en el accidente o acto ilícito que causó el daño (según sea
responsabilidad objetiva o subjetiva); c) la conducta de la víctima; d) el
grado de educación y cultura del reclamante; e) la posición social y
económica del reclamante, f) la capacidad económica de la parte accionada;
g) las posibles atenuantes a favor del responsable; h) el tipo de retribución
satisfactoria que necesitaría la víctima para ocupar una situación similar a la
anterior al accidente o enfermedad; y, por último, i) referencias pecuniarias
estimadas por el Juez para tasar la indemnización que considera equitativa y
justa para el caso concreto.
En consecuencia, el Juez debe expresamente señalar en su decisión el
análisis que realizó de los aspectos objetivos señalados en el precedente
párrafo, exponiendo las razones que justifican su estimación, las cuales lo
llevaron a una indemnización razonable, que permita, controlar la legalidad
del quantum del daño moral fijado por el Juez”. (Sentencia de la Sala de
Casación Social Nº 144 de fecha 7 de marzo de 2002)
En este sentido, conforme los elementos señalados se procederá a determinar el
daño moral:
- Entidad del daño: quedó demostrado que el actor tiene una discapacidad total y
permanente como secuela del accidente, es considerada un daño físico que lo limita a
ciertas actividades que requieran de esfuerzo físico de importancia, levantamiento y
traslado de cargas (halar, empujar), posturas estéticas e inadecuadas mantenidas,
bipedestación, sedentación, deambulación, subir y bajar escaleras, por consiguiente, el daño
psíquico es notorio, por sentirse el accionante, incapacitado, tanto laboralmente como en
algunas desenvoltura personal.
- Grado de culpabilidad del accionado: quedó demostrada la culpa de la accionada,
por motivo de su omisión en cuanto al cumplimiento de las normas en materia de seguridad
y salud laboral por que del informe del accidente emanado de Instituto Nacional de
Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL) , se constató que “…no poseen
protecciones colectivas tales como barandas o mallas (omissis) No poseen ningún
documento relativo, a cartas de notificación de riesgos, procedimientos seguros de trabajos,
constancias de impartir a los trabajadores formación teórica y práctica de forma suficiente a
los trabajadores (omissis)…”
- Conducta de la víctima: de las pruebas aportadas al proceso, no se evidencia que la
víctima haya desplegado una conducta negligente o imperita que haya contribuido a causar
el daño.
- Grado de educación y cultura del accionante: el accionante es un obrero-ayudante
de carpintero, por lo cual su nivel de instrucción es básico, al igual que es precaria su
condición social y económica.
- Capacidad económica de la accionada: se evidencia en autos que la empresa para
el momento de su constitución conforme a la copia del Acta Constitutiva y Estatutaria su
capital ascendía a la cantidad de cuarenta millones de bolívares (Bs. 6.165.000,00 ó Bs.F.
6.165.000).
- Atenuantes a favor de la accionada: debemos señalar que el propio actor en su
libelo señaló que al ocurrir el accidente la empresa respondió por una serie de gastos
médicos, canceló los salarios mes a mes desde el o 23 de abril de 2007 hasta al octubre de
2008 que el actor se encontraba de reposo.
-Retribución satisfactoria que necesitaría el accionado para ocupar una situación
similar: en criterio de este Sala resulta equitativo indemnizarlo con una cantidad que le
permita pagar ciertos servicios que lo ayuden a procurarse sus necesidades básicas, con la
finalidad que dichas actividades y servicios le permitan sobrellevar la carga moral que
significa su incapacidad.
Las referencias pecuniarias estimadas por el Juez para tasar la indemnización que
considera equitativa y justa para el caso concreto: esta Sala puede establecer, en
concordancia con lo previsto en la legislación social, que la vida útil para el trabajo, en el
caso del hombre, se extiende a los 60 años de edad. En el caso de autos, el trabajador
lesionado para el momento del accidente en el año 2007, tenía 35 años de edad, por lo que
podría considerarse que tenía para entonces una esperanza de vida útil de veinticinco (25)
años, la cual resultó truncada por el accidente sufrido, no así las posibilidades para rehacer
su vida en el futuro y poder cumplir una actividad que implique menos esfuerzo físico.
Por estas razones considera esta Sala de Casación Social, una suma equitativa y
justa como indemnización del daño moral, la cantidad de BsF. 100.000,00.
En cuanto al lucro cesante: se declara improcedente este concepto por no llenar los
extremos exigidos en el artículo 1.185 del Código Civil.
Habiendo quedado establecido que se adeuda una diferencia en la prestación de
antigüedad sobre la cual no se han pagado los intereses previstos en el artículo 108 de la
Ley Orgánica del Trabajo, se condena a la parte demandada a su pago a la parte actora,
cuyo monto se determinará mediante experticia complementaria del fallo, la cual se debe
practicar considerando: 1º) Será realizada por un único perito designado por el Tribunal si
las partes no lo pudieran acordar; 2º) El perito, para calcular los intereses de la antigüedad
de conformidad con el artículo 108 de la Ley Orgánica del Trabajo, considerará el
promedio entre la tasa de interés activa y pasiva determinada por el Banco Central de
Venezuela, con referencia a los seis (6) principales bancos comerciales y universales del
país, tomando en cuenta que la relación de trabajo de inicio el 19 de junio de 2006 hasta 19
de enero de 2009, fecha en que terminó la relación laboral.
De conformidad con el artículo 92 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, y en aplicación del criterio fijado por esta Sala en sentencia Nº 1841 de fecha
11 de noviembre del año 2008 (caso: José Surita, contra la sociedad mercantil Maldifassi &
Cia C.A.), se ordena: el pago del interés de mora de la cantidad condenada a pagar por
concepto de prestación de antigüedad, contada desde la fecha de terminación del vínculo
laboral (19 de enero de 2009) hasta la oportunidad del pago efectivo; cuyo cálculo se
efectuará de conformidad con lo previsto en el artículo 108 literal c) de la Ley Orgánica del
Trabajo; calculado desde la fecha en la cual terminó la relación de trabajo hasta la
oportunidad del pago efectivo, aplicándose las tasas fijadas por el Banco Central de
Venezuela para el cálculo de los intereses de mora. Dichos intereses no serán objeto de
capitalización, ni indexación.
Siendo la corrección monetaria para preservar el valor de lo debido un concepto de
orden público social, de conformidad con la sentencia N° 1.841 de 2008, se condena a la
parte demandada a su pago a la parte actora, cuyo monto se determinará mediante
experticia complementaria del fallo, mediante un único experto que será designado por el
Tribunal de Ejecución, si las partes no pudieren acordarlo, tomando en cuenta el índice
nacional de precios conforme a los respectivos boletines emitidos por el Banco Central de
Venezuela, desde la fecha de terminación de la relación laboral 19 de enero de 2009, para la
antigüedad; y, desde la notificación de la demanda, para el resto de los conceptos laborales
acordados, excluyendo únicamente el lapso en que el proceso haya estado suspendido por
acuerdo de las partes, o haya estado paralizado por motivos no imputables a ellas, es decir,
caso fortuito o fuerza mayor, como vacaciones judiciales o implementación de la Ley
Orgánica Procesal del Trabajo.
En caso de incumplimiento voluntario, se ordena el pago de los intereses de mora y
la corrección monetaria del monto que resulte total a pagar, contado a partir de la fecha del
decreto de ejecución hasta la oportunidad del pago efectivo, de conformidad con lo
establecido en el artículo 185 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.
DECISIÓN

Por las razones anteriormente expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia en Sala
de Casación Social, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la
ley, declara: 1). CON LUGAR el recurso de casación interpuesto por la parte demandada
contra la sentencia dictada por el Juzgado Segundo Superior del Trabajo de la
Circunscripción Judicial del estado Miranda, en fecha 16 de septiembre de 2010; y,
2). PARCIALMENTE CON LUGAR la demanda.

No se condena en costas, de conformidad con el artículo 59 de la Ley Orgánica


Procesal del Trabajo.

El Magistrado Omar Alfredo Mora Díaz no firma la presente decisión por cuanto no
estuvo presente en la audiencia pública y contradictoria.

Publíquese, regístrese y remítase el expediente a la Unidad de Recepción y


Distribución de Documentos (URDD) del Trabajo de la Circunscripción Judicial del estado
Miranda. Particípese dicha remisión al Tribunal Superior de origen antes referido, todo de
conformidad con lo establecido en el artículo 176 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Social


del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los diecisiete (17) días del mes de diciembre de
dos mil doce. Años: 202º de la Independencia y 153º de la Federación.
El Vicepresidente de la Sala,

___________________________
LUIS E. FRANCESCHI GUTIÈRREZ

Magistrado Ponente, Magistrado,

________________________________ _____________________________
JUAN RAFAEL PERDOMO ALFONSO VALBUENA CORDERO

Magistrado, Magistrada,

_______________________________ _________________________________
ALFONSO VALBUENA CORDERO CARMEN ELVIGIA PORRAS DE ROA

El Secretario,

___________________________
MARCOS ENRIQUE PAREDES

R.C N° AA60-S-2010-001250.
Nota: Publicada en su fecha a las
El Secretario,
¿QUÉ HACER CON UN ACCIDENTE
OCUPACIONAL?

Medicina Laboral de Venezuela puede realizar la investigación


del accidente ocupacional luego de haber sido declarado por la
empresa interesada. Para ello puede contactarnos
Accidente ocupacional

Paso previo (obligatorio para todos los centros de trabajo)


Registrarse en el portal web del INPSASEL luego de conformado el Comité de
Seguridad y Salud en el Trabajo. De no hacer este paso, al momento del accidente
no se podrá realizar ningún paso.

Paso 1: Notificación en la primera hora de conocido el


accidente (Instructivo de Información Inmediata de Accidentes) a través
del formato web del INPSASEL
Si la empresa cuenta con un Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo Propio,
debe informarse de inmediato a sus responsables para que lleven a cabo esta
notificación. Si es un Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo
Mancomunado (por ejemplo, el caso de la mayoría de las PYME) nuestra
experiencia ha demostrado que es más recomendable que la notificación se lleve a
cabo por el Departamento de Recursos Humanos o quien haga sus veces.
En los servicios propios, por lo general sus integrantes están capacitados para
llevar a cabo este trámite de manera rutinaria. En las PYME que son usuarias de
servicios mancomunados, es imposible que el personal del Servicio de Seguridad y
Salud en el Trabajo conozca lo sucedido en el centro de trabajo o pueda
trasladarse en la primera hora de acontecido el accidente. Por ende, es necesario
que el Departamento de Recursos Humanos (o un miembro de la empresa) se
capacite en el uso de los formatos del INPSASEL.

Paso 2: Realizar un memorando informando lo acontecido al Comité de


Seguridad y Salud en el Trabajo
En este memorando debe informar de manera clara lo que ocurrió durante el
accidente. Puede ser realizado en una a dos hojas, escritas a computadora, dirigida
al Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo. Entregar una original y solicitar que
se firme como recibida una copia. Nosotros sugerimos que previamente el comité
cuente con un sello que diga "Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo" de la
empresa o compañía o centro de trabajo correspondiente. De esta manera, al
entregar una carta u oficio pueden firmar los integrantes del comité y colocar el
sello. También sugerimos que de inmediato se convoque por parte de los
representante del patrono a una reunión extraordinaria del comité por escrito en
tres días hábiles como indica el artículo 76 del Reglamento Parcial de la
LOPCYMAT, de manera de dejar en acta que el memorando fue recibido y si se
procedió o no a realizar la declaración formal de lo ocurrido a las 24 horas (paso 3).
El patrono es responsable de realizar el proceso de información al comité en las 12
horas de haber ocurrido el accidente.

Paso 3: Realizar la declaración del accidente en las 24 horas de haber


ocurrido a través del formato web del INPSASEL (Instructivo de
Información Inmediata de Accidentes)
El llenado del formato puede ser realizado por los integrantes del Servicio de
Seguridad y Salud en el Trabajo. En el caso de los centros que cuenten con
servicios propios, será una actividad de rutina, en los casos de las PYME y
empresas con servicios mancomunados podrá hacerlo un integrante del
Departamento de Recursos Humanos.
En ocasiones es imposible realizar la declaración con todos los datos exigidos en el
formato del INPSASEL, pues es en esas 24 horas que el trabajador accidentado
pasa al centro médico de emergencia (o quizá no llega a este nivel) y es atendido,
intervenido quirúrgicamente o sencillamente el trabajador no desea comunicarse y
se desconocen los detalles médicos. Siempre es recomendable que un
representante acompañe al trabajador y recoja la información precisa de la parte
médica para llenar el formato.
El patrono tiene la responsabilidad de llevar a cabo este proceso antes de haber
transcurrido 24 horas del accidente.

Paso 4. Entregar personalmente la constancia de haber declarado en


línea a la DIRESAT correspondiente
El patrono o su representante debe llevar personalmente la constancia emitida por
el sistema en línea del INPSASEL a la respectiva DIRESAT, donde deberá exigir
firma o sello como constancia de haber sido entregada.
Paso 5: Investigar el accidente ocupacional
Es una investigación completa de lo acontecido a través de métodos como el árbol
de causas, con la finalidad de evitar que se repita el accidente. Quizá este sea el
paso más importante y es fundamental informar al Comité de Seguridad y Salud en
el Trabajo que se está llevando a cabo. Esta investigación la realiza el Servicio de
Seguridad y Salud en el Trabajo a través de su propio personal o contratando un
tercero como Medicina Laboral de Venezuela, por ejemplo, a través del método del
árbol de causa.

Bases y fundamentos legales


Cumplir con el artículo 83 del Reglamento Parcial de la LOPCYMAT:
"Artículo 83. Del deber de informar inmediatamente de los accidentes de trabajo.
El patrono, patrona, cooperativa u otras formas asociativas comunitarias de
carácter productivo o de servicios, debe informar y notificar la ocurrencia de los
accidentes de trabajo de forma inmediata ante el Instituto Nacional de Prevención,
Salud y Seguridad Laborales, el comité de seguridad y salud laboral y el sindicato.
La notificación al Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales
deberá realizarse dentro de los sesenta (60) minutos siguientes a la ocurrencia del
accidente y, la del comité de seguridad y salud laboral y el sindicato deberá
realizarse dentro de las doce (12) horas siguientes. La notificación al Instituto
podrá ser escrita o, realizarse a través de su portal Web, vía telefónica o fax."...
Eso quiere decir que todas las empresas, independientemente del número de
empleados, privadas o públicas, cooperativas y cualquier otro tipo de asociación
contemplada por la LOPCYMAT (incluso las firmas personales) deben cumplir con
informar inmediatamente el accidente al INPSASEL, en los primeros 60 minutos
luego de transcurrido el mismo. Esto lo puede hacer el empleado, el Comité de
Seguridad y Salud en el Trabajo, cualquier miembro del Servicio de Seguridad y
Salud en el Trabajo.
Para ello el INPSASEL publicó un Instructivo de Información Inmediata de
Accidente el cual describe paso a paso cómo debe hacerse esta declaración
inmediata en los primeros 60 minutos de transcurrido el accidente. El enlace del
portal web es el siguiente:

El enlace del botón que dice "Regístrese como usuario" le permite abrir una cuenta
con clave y contraseña como la de un correo, junto con unos datos adicionales. No
debe perder esa contraseña pues es importante para notificar y declarar los
accidentes y enfermedades ocupacionales en el enlace "Ingrese como usuario".
"Artículo 73. De la Declaración. El empleador o empleadora debe informar de la
ocurrencia del accidente de trabajo de forma inmediata ante el Instituto Nacional
de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, el Comité de Seguridad y Salud
Laboral y el Sindicato. La declaración formal de los accidentes de trabajo y de las
enfermedades ocupacionales deberá realizarse dentro de las veinticuatro (24)
horas siguientes a la ocurrencia del accidente o del diagnóstico de la
enfermedad.debe realizarse en las primeras 24 horas de ocurrido el mismo"...
Eso quiere decir que primero se notifica brevemente en los primeros 60 minutos
al INPSASEL, idealmente por la página web y en las siguientes 24 horas, el Servicio
de Seguridad y Salud en el Trabajo deberá levantar una evaluación de lo ocurrido.

Campo de aplicación según la misma norma técnica


"Aplicable a todos los trabajos efectuados bajo relación de dependencia, por
cuenta de una empleadora o empleador, cualesquiera sea su naturaleza, el lugar
donde se ejecute, persiga o no fines de lucro, sean públicas o privadas y en
general toda prestación de servicios personales, donde haya empleadora o
empleador, trabajadoras o trabajadores, sea cual fuere la forma que adopte,
dentro del territorio de la República Bolivariana de Venezuela."
"También quienes desempeñen sus labores en cooperativas u otras formas
asociativas, comunitarias, de carácter productivo y de servicio, cualesquiera sea su
naturaleza, el lugar donde se ejecute, persiga o no fines de lucro, estarán
amparados por las disposiciones de la presente Norma Técnica."

Accidentes Laborales: Teoría De La Responsabilidad Objetiva

Accidentes Laborales

Tabla de Contenido

Doctrinas en materia de Accidentes Laborales

Teoría de la responsabilidad objetiva o riesgo profesional en los accidentes laborales según el TSJ

Teoría de la responsabilidad objetiva o riesgo profesional en los accidentes laborales según el TSJ

Doctrinas en materia de Accidentes Laborales

Se aplica la Doctrina de la Responsabilidad Objetiva o de riesgo profesional:

Los patronos, cuando no estén en los casos exceptuados por el artículo 563, estarán obligados a
pagar a los trabajadores y aprendices ocupados por ellos, las indemnizaciones previstas en este
Título por los accidentes laborales y por las enfermedades profesionales, ya provengan del servicio
mismo o con ocasión directa de él, exista o no culpa o negligencia por parte de la empresa o por
parte de los trabajadores o aprendices.

Teoría de la responsabilidad objetiva o riesgo profesional en los accidentes laborales según el TSJ

Como puede apreciarse en esta norma, los patronos están obligados a pagar a los trabajadores
que tengan accidentes laborales, las indemnizaciones respectivas virtud de los accidentes
laborales, independientemente de la culpa o negligencia del propio trabajador, lo cual se ha
denominado “la doctrina de la responsabilidad objetiva o de riesgo profesional” desarrollada por
el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en los siguientes términos:

(…) consiste en que el patrono de una empresa está obligado a pagar una indemnización, a
cualquier obrero víctima de un accidente de trabajo o a sus representantes, sin que haya que
investigar, en principio, si este accidente proviene, ya de culpa del patrono, ya de caso fortuito, ya
inclusive de un hecho culpable del obrero.

Recibe así aplicación en el campo de los accidentes laborales la teoría de la responsabilidad


objetiva. Conforme a ésta, el patrono es responsable exista o no culpa de su parte en el accidente
de que resulta víctima su trabajador, (…).

Se trata, simplemente del riesgo profesional que la legislación laboral pone a cargo del patrono y a
favor del trabajador’. (Sentencia de la Sala de Casación Civil, de fecha 22 de mayo de 1974, en el
juicio Justina Vargas contra Industrias Química Charallave C.A.).

Nuestra ley especial en la materia como se señaló supra, acogió esta teoría del riesgo profesional
aplicable en materia de accidentes laborales o enfermedades profesionales, la cual encontramos
en la vigente Ley Orgánica del Trabajo, Título VIII, en el capítulo ‘De los Infortunios Laborales’,
artículos 560 y siguientes, con la particularidad de tarifar la indemnización pagadera al trabajador
por daño material en la medida de la incapacidad producida por el accidente o enfermedad
profesional.

Teoría de la responsabilidad objetiva o riesgo profesional en los accidentes laborales según el TSJ

En relación a este tema es necesario destacar que la sentencia N° 116 de fecha 17 de mayo de
2000 de la Sala de Casación Social del tribunal de Justicia (caso: José Francisco Tesorero Yánez
contra Hilados Flexilón, S.A.), en materia de accidentes laborales que dispone que:

…demostrado el accidente o enfermedad profesional, se aplica la teoría de la responsabilidad


objetiva, también denominada del riesgo profesional, según la cual el pago del resarcimiento por
daño moral procede con independencia de la culpa o negligencia del patrono, pues como la
responsabilidad patronal de reparar dicho daño es objetiva, éste debe ser reparado por el patrono
aunque no haya habido culpa en la ocurrencia del infortunio de trabajo.

La Sala de Casación Social en dicha sentencia en en resumen remarcó:

…el trabajador que sufra un accidente o enfermedad profesional, podrá demandar las
indemnizaciones que le correspondan por ante los Tribunales del Trabajo, ya sea tanto por la
responsabilidad objetiva prevista en la Ley Orgánica del Trabajo, por daños materiales tarifados y
daño moral, como la indemnización establecida en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y
Medio Ambiente del Trabajo, así como también, si logra demostrar los extremos que conforman el
hecho ilícito, la indemnización material que supera las indemnizaciones antes mencionadas.

Es decir, de probar el trabajador el hecho ilícito del patrono, cuya indemnización repara
integralmente el daño material producido, el Juez deberá condenar solamente “la diferencia entre
la indemnización que procede por daño material tarifado por las leyes especiales y lo demandado
por daño emergente y lucro cesante”.

Lo anterior supone que no podrá repetirse la indemnización por daño moral que se encontraría
cubierta conforme a la teoría del riesgo profesional, esto es, ante la mera ocurrencia del infortunio
laboral, restando resarcir el daño emergente y lucro cesante según las reglas del Derecho común,
en caso de comprobarse algunos de los componentes que dan origen al hecho ilícito.icono-
transparencia-3

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