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Apuntes Del Tema 2 - Sócrates y Los Sofistas

El documento aborda el contexto histórico y filosófico del 'Siglo de Oro ateniense', destacando la figura de Sócrates y los sofistas. Se explica cómo los sofistas, maestros de retórica, eran criticados por su enfoque en la persuasión en lugar de la verdad, mientras que Sócrates buscaba la ética y el conocimiento verdadero. El legado de este período ha influido en la filosofía occidental y sentó las bases para las obras de Platón y Aristóteles.

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Apuntes Del Tema 2 - Sócrates y Los Sofistas

El documento aborda el contexto histórico y filosófico del 'Siglo de Oro ateniense', destacando la figura de Sócrates y los sofistas. Se explica cómo los sofistas, maestros de retórica, eran criticados por su enfoque en la persuasión en lugar de la verdad, mientras que Sócrates buscaba la ética y el conocimiento verdadero. El legado de este período ha influido en la filosofía occidental y sentó las bases para las obras de Platón y Aristóteles.

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Dpto.

de Filosofía, Historia de la Filosofía, 2º Bach

Apuntes del tema 2: “Sócrates y los Sofistas”:


0. Texto introductorio (del libro ¿Hay filosofía en tu nevera?, de F. Gel, Enric,
versión Kindle):

Démosle la vuelta. “Filosofía”, en griego clásico, viene de dos palabras ,”filía”, que
significa “amor o amistad” y “Sofía”, que significa “sabiduría” (esto es un tópico que
todo el mundo repite, y yo no voy a ser menos) (…). El origen de la palabra nos dice
mucho acerca de cómo los primeros filósofos se entendieron a sí mismos. No se
entendieron, fíjate, como “sabios” (como “sofós”), sino como “amantes de la sabiduría”
(filó-sofos).

De hecho, de “sofós” terminaría derivándose “sofista”, la némesis (“enemigo”) del


filósofo. El sofista es aquel que, por decirlo así, “va de sabio”, pero en realidad
es un ignorante. Solo que, como tiene un gran dominio de la palabra, es capaz de
aparentar sabiduría y ganar cualquier discusión. Así, el sofista antepone su propio
éxito, su propia opinión preconcebida, a la verdad, y echa mano de cualquier método,
lícito o ilícito, para engatusar a los demás. El filósofo, en cambio, no quiere quedar
bien, no quiere ganar ninguna discusión, no busca el aplauso. Lo único que busca
es la verdad. Ama la verdad, la sabiduría, y la persigue sin descanso hasta donde
sea que le conduzca, consciente de que nunca podrá agotarla ni poseerla por entero”.

1. Contexto histórico, cultural y filosófico: el "Siglo de Oro ateniense"

El “Siglo de Oro” ateniense, también conocido


como el
“Siglo de Pericles”, se desarrolló en el siglo V
a.C.

Durante este período, Atenas alcanzó su apogeo


cultural
y político, convirtiéndose en la cuna de la
democracia, la
filosofía y las artes. Este fue un tiempo de gran
expansión
y desarrollo en todos los ámbitos de la sociedad
ateniense, dejando un legado duradero en la historia de la
civilización occidental. Apoyándose en la confederación
de la Liga de Delos, Atenas llegó a fundar un verdadero
imperio comercial, con moneda propia, que se hizo con
el control del Mar Egeo. Se llamaba “siglo de Pericles” porque este personaje (495-429
a. C.) fue el político, orador y el militar más importante de la época (habiendo tenido la
enseñanza de Anaxágoras y Zenón de Elea, ambos filósofos).

La democracia ateniense se caracterizó por la participación directa de los


ciudadanos (hombres libres, pero no así mujeres ni esclavos o extranjeros –
“metecos”) en la toma de decisiones políticas. Sus principios básicos eran la
isegoría (igualdad en la participación pública en el Ágora), isonomía (igualdad ante la
aplicación de la ley) y la parresía (valentía o coraje de decir la verdad en las
asambleas públicas).

Después de la victoria ante los persas, los “orgullosos


griegos” (dice Ortega en un artículo para el periódico
argentino “La Nación”, a principios del s. XX) se dan
cuenta de que las decisiones públicas y los avances
no
dependen tanto del favor de los dioses, cuanto de su
propia fuerza e ingenio. Para la derrota de los persas
Dpto. de Filosofía, Historia de la Filosofía, 2º Bach

(Guerras Médicas) había hecho falta la participación de los atenienses no aristócratas


como remeros en los barcos (trirremes), por lo que esto hizo que, después, tras haber
salvado a la ciudad (y a toda la Hélade), estas mismas personas reivindicasen el poder
político. El remo, concluye Ortega, se convertirá en el arma política más importante y
el modo de reivindicar esa participación en la vida de la ciudad (polis).

En este período histórico (s. V a. C.), por tanto, la ciudad de Atenas se convirtió en un
importante centro cultural, artístico y filosófico, con figuras tan destacadas como Fidias
(escultor de las cariátides y bajorrelieves del Partenón); Sófocles y Eurípides (máximas
figuras del teatro griego); y los filósofos Protágoras, Sócrates, y, más adelante, Platón
y Aristóteles. La filósofa Aspasia de Mileto también fue una intelectual y oradora
importante en la época, que llegó a influir en Sócrates (es considerada su “maestra”).

2. Los sofistas:

Los sofistas, como antes aparecía en el texto, viene de la palabra “sofistés” (derivado
de “sofos”), que significa “experto en algo”. Por tanto, un “sofista” es, en principio,
alguien conocedor de una determinada materia que es capaz de enseñarla a otros.

Los sofistas, por tanto, eran maestros de retórica y filosofía que viajaban por toda la
Grecia clásica y enseñaban a cambio de dinero. Provenían principalmente de la
región de Jonia, en Asia Menor, y se destacaban por su habilidad para enseñar el arte
de la persuasión y la argumentación. Son los primeros, por tanto, que comienzan a
organizar los estudios de manera sistemática y crean, como es el caso de Hipias, los
primeros libros de texto, por lo que pueden ser considerados como los primeros
“educadores profesionales”.

Los sofistas son un conjunto de pensadores, por lo que es difícil delimitar una serie de
elementos comunes. Otro problema historiográfico que tenemos con su figura es que
conocemos su pensamiento, fundamentalmente, a través de las obras de sus
enemigos intelectuales (en este caso, los diálogos platónicos). Esto dificulta que
podamos saber cuáles eran exactamente sus planteamientos y que, además, nos
haya llegado una cierta “visión distorsionada” de los mismos.

Sí que es posible delimitar una serie de características comunes a todos ellos:


eran relativistas y escépticos respecto al conocimiento y a la Verdad (consideran
que esta no existe o que no puede ser conocida, o tal vez, que si depende de cada
sujeto particular); y distinguen – por primera vez – entre “physis” (el mundo de lo
natural, delimitado por una serie de leyes inmutables) y el “nomos” (lo cultural, las
costumbres y normas de una determinada ciudad, que para ellos, es algo totalmente
convencional, dependiente de los “acuerdos” – más o menos explícitos – que existan
en una determinada sociedad). Podríamos decir, con K. Popper, que son los primeros
“indagadores” de las Ciencias Humanas.

Aunque eran respetados por su conocimiento, también eran criticados por algunos,
como Sócrates, por su enfoque en la retórica más allá de la verdad y la ética.
Buscaban enseñar para conseguir tener el “poder político” (a través de la palabra), sin
importar tanto si se está diciendo la verdad o no. Esto implicará una fuerte crítica por
parte de Sócrates y Platón. Para Platón, por ejemplo, los sofistas fallan en sus
planteamientos desde el punto de vista ontológico (no distinguen entre el “ser” y el “no
ser”), epistemológico (no saben cómo
Dpto. de Filosofía, Historia de la Filosofía, 2º Bach

adquirir el verdadero conocimiento) y ético-político (prefieren la persuasión a la


verdad). Creen saber pero en realidad trasmiten “humo”, un saber vacío y engañoso.
Además, les critican por “cobrar” por sus conocimientos, dado que Sócrates
“enseñaba” a sus ciudadanos gratuitamente. Sin embargo, la figura de los sofistas se
ha revalorizado a lo largo del tiempo, considerándolos, en tiempos modernos, como
autores “ilustrados” y extrañamente contemporáneos (por ejemplo, en el caso de F.
Savater).

Destacan dos grupos de pensadores dentro de los sofistas: los “sofistas mayores”
(anteriores a las Guerras del Peloponeso – 431-404 a. C.) y los “sofistas menores”
(posteriores a las mismas). Los primeros son los que tienen más entidad intelectual,
destacando, sobre todo, Protágoras de Abdera (“el hombre es la medida de todas las
cosas”) y Gorgias de Leontinos (“si el ser existe, no puede ser conocido; si puede ser
conocido, no puede ser expresado”).

3. El pensamiento de Sócrates:

Sócrates (470-399 a. C.) fue un filósofo ateniense


conocido por su
método de enseñanza basado en el diálogo y la pregunta
constante (mayéutica). Su objetivo era llevar a las
personas a
cuestionar sus creencias y llegar a una comprensión más
profunda
de sí mismos y del mundo que les rodea. Sócrates
enfatizaba la
importancia de la ética y la búsqueda de la verdad, y su
legado ha
influido profundamente en la filosofía occidental.

Indagando sobre las cuestiones humanas y políticas más


importantes, buscaba elaborar “definiciones” de las cosas
(la
“Verdad”, Justicia, Belleza, “lo pío”…). Es un autor universalista, en
tanto en cuanto piensa que es posible acceder, con la razón y el
diálogo, a conceptos válidos para todas las personas en todos los
lugares. Él no cobraba por sus lecciones en el Ágora (de hecho,
decía que “no sabía nada”), y se enfrentará dialécticamente con
los sofistas.

No escribió nada, lo cual dificulta el acercamiento histórico a su figura. Conocemos su


pensamiento, sobre todo, por los diálogos de Platón, que lo muestran como un autor
perspicaz y capaz de contradecir en todo a sus “enemigos intelectuales”.

El “intelectualismo moral” es otro de sus elementos característicos. Considerará que el


ser humano, cuando tiene el conocimiento adecuado, se hace “virtuoso” (alcanza lo
que más importaba a la sociedad de la época, la “areté”, la virtud; la excelencia
personal). Así, el conocer te hace obrar bien y, por tanto, alcanzar la virtud. Esto
quiere decir que el que obra mal no lo hace por malicia sino por ignorancia: si
conociese realmente el bien, no haría el mal en ningún caso. Por tanto, existe un
optimismo antropológico y ético por parte de Sócrates.

Algunas de sus máximas fueron: “conócete a ti mismo” (cogida del Oráculo de Delfos),
“solo sé que no sé nada” o “es mejor sufrir una injusticia que cometerla”.

Sócrates será condenado a muerte por un tribunal de 500 jueces en Atenas por dos
cargos importantes: no creer en los dioses oficiales de la ciudad y “corromper a los
jóvenes”. Se le ofreció el exilio de la ciudad a cambio de no perder la vida. Aunque
sus discípulos le
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animaron a salir de Atenas, él, por no contravenir la ley, se suicidó con la cicuta, en un
acto donde quiso mostrar que la Filosofía era algo por lo que merecía dar la vida
(Ferrater Mora).

4. Conclusiones

En conclusión, el Siglo de Oro ateniense fue un período de gran esplendor cultural y


filosófico que dejó un legado duradero en la historia de la civilización occidental.

Los sofistas, aunque criticados por algunos filósofos como Sócrates, jugaron un papel
importante en la enseñanza de la retórica y la argumentación. El pensamiento de
Sócrates, con su enfoque en la ética y la búsqueda de la verdad, sigue siendo una
influencia fundamental en la filosofía contemporánea.

Hablamos de “giro antropológico” en esta época puesto que los problemas


ontológicos (de la “physis”) propios de los presocráticos serán abandonados por otros
más importantes (para Sócrates y los sofistas), como son los antropológicos, éticos y
políticos.

El pensamiento de Sócrates y los sofistas será el “caldo de cultivo”para las grandes


síntesis filosóficas de Platón (y posteriormente, de Aristóteles).

5. Bibliografía

• Historia Universal. "La Edad de Oro: Atenas llega a su apogeo político y cultural."
[En línea]. Disponible en:
https://historiauniversal.org/la-edad-de-oro-atenas-llega-a
su-apogeo-politico-y-cultural/

• Cultura Brillante. "Filósofos de la época de oro en Grecia: una visión reveladora."


[En línea]. Disponible en: https://cultura-brillante.com/filosofos-de-la-epoca-de
oro-en-grecia-una-vision-reveladora/

• Unojo en el Cielo. "El Siglo de Oro de Pericles: Un Resumen y sus


Características." [En línea]. Disponible en:
https://unojoenelcielo.com.ar/el-siglo-de-oro-de
pericles-que-fue-resumen-y-caracteristicas/

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