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Ocultamiento de Ingresos Alimentante

La Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú revisó un recurso sobre la cuota alimentaria fijada en $5,000 para un menor, apelada por ambos progenitores. La madre argumentó que la suma era insuficiente para cubrir los gastos del niño, mientras que el padre consideró que era excesiva. La Sala decidió aumentar la cuota a $6,000 y establecer ajustes semestrales basados en el índice RIPTE, priorizando el interés superior del niño.

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Ocultamiento de Ingresos Alimentante

La Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú revisó un recurso sobre la cuota alimentaria fijada en $5,000 para un menor, apelada por ambos progenitores. La madre argumentó que la suma era insuficiente para cubrir los gastos del niño, mientras que el padre consideró que era excesiva. La Sala decidió aumentar la cuota a $6,000 y establecer ajustes semestrales basados en el índice RIPTE, priorizando el interés superior del niño.

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Cámara de Apelaciones- Sala Primera Civil y Comercial

AUTOS "A. M. B. EN NOMBRE Y REPRESENTACION DE SU HIJO MENOR C/ T. J. I. S/


ALIMENTOS"
Expt. Nº 5074/F
GUALEGUAY - JUZGADO DE FAMILIA
/ / / -CUERDO:-
En la ciudad de Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos, a los treinta días del mes de
noviembre de dos mil quince, se reúnen los Señores Miembros de la Excma. Sala
Primera en lo Civil y Comercial de la Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú, Dres.
Guillermo Oscar Delrieux, Ana Clara Pauletti y Gustavo A. Britos para conocer del
recurso interpuesto en los autos caratulados: "A. M. B. EN NOMBRE Y
REPRESENTACION DE SU HIJO MENOR C/ T. J. I. S/ ALIMENTOS " respecto de la
sentencia de fs. 271/274. De conformidad al sorteo oportunamente realizado, la
votación tendrá lugar en el siguiente orden: PAULETTI, BRITOS y DELRIEUX.
Estudiados los autos la Excma. Sala propuso las siguientes cuestiones a
resolver: ¿Es justa la sentencia apelada? y ¿qué pronunciamiento corresponde dictar?

A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA LA SRA. VOCAL DRA. ANA CLARA PAULETTI,


DIJO:
I.-Apelaron actora y demandado, la sentencia dictada a fs. 271/274 que fijó
una cuota alimentaria a favor del menor de edad G. T., por la suma mensual de $5.000
a cargo de su padre accionado, el Sr. J. I. T., determinó la forma de pago de la cuota
suplementaria, impuso las costas y reguló honorarios.
II.-La progenitora accionante, Sra. M. B. A. expresó agravios a fs. 287/288,
centrando su queja en el importe reconocido en cuanto consideró no satisfecho el
interés superior del niño ya que acreditó gastos por la suma de $13.450, ni contiene
fundamento alguno para arribar a la suma de $ 5.000, que no se valoró la situación
económica del niño desde su nacimiento, ni los ingresos con los que debe contar el
padre en función de un patrimonio integrado por cuatro departamentos y un galpón
que funciona como taller mecánico en alquiler, cuyos cánones locativos fueron
relevados en las constataciones realizadas, pero que además el demandado también
trabaja por cuenta propia, de modo que las ganancias que declaró en juicio no se
condicen con los bienes por él adquiridos durante los años 2008 y 2012, y la
construcción efectuada, más la compra de tres motovehículos, todo lo que autorizaba
al juez a presumir ingresos mayores a los denunciados, y con ello el importe de la
cuota alimentaria debió ser superior a la establecida.
III.-El progenitor accionado presentó su memorial a fs. 287/288,
denunciando que la cuota ordenada es por demás elevada a tenor de lo por él
percibido en concepto de alquiler de cada inmueble la suma de $2.000 (según
mandamiento de fs. 82/86), que es monotributista y trabaja como motoquero
haciendo trámites y mandados en la ciudad de Buenos Aires considerando adecuada la
cuota de $3.000 que venía abonando, por último se queja de las costas entendiendo
que los honorarios deben ser fijados siguiendo las pautas del art. 32 LA.
Replicó la madre accionante -fs. 290/291 vta.- que el recurso merece su
deserción, pues solo contiene generalidades, que el demandado no puede verse
agraviado por el quantum cuando se acreditó que su condición económica es más
elevada de la que admitió, mientras que en materia de costas, tratándose de un
proceso de alimentos, deben ser impuestas al demandado aún cuando la cuota fijada
sea menor que la requerida, cita jurisprudencia al respecto y por último explica que
fue la actitud del demandado la que obligó a iniciar el proceso.
IV.-Cuadra dejar establecido que si bien la sentencia de grado fue dictada
en fecha 26 de marzo de 2015, con posterioridad, el 1 de agosto del mismo año
comenzó a regir como es sabido el nuevo Código Civil y Comercial, de modo que es
preciso dejar establecido conforme a las reglas receptadas por el art.7 de dicho cuerpo
legal, que los efectos de la nueva ley son aplicables de modo inmediato a la situación
aquí planteada.
La Corte Suprema de la Nación en relación a la reforma de la ley 23.264
que equiparó los derechos sucesorios de todos los hijos y suprimió el reclamo
alimentario de los hijos extramatrimoniales contra los herederos del padre (previsto en
el art. 331 CCiv), dijo que era inmediatamente aplicable la modificación y que las
diferencias existentes entre las situaciones anteriores y posteriores a la sanción de un
nuevo régimen legal no importaban agravio a la garantía de igualdad ante la ley,
porque de lo contrario toda modificación legislativa implicaría desconocerla, ya que
nadie tiene derecho adquirido al mantenimiento de leyes o reglamentos, ni a su
inalterabilidad (CS, "Linares Clara María Isabel c. Descottes Carlos Alberto", del
28/04/1992, Fallos: 315:839).
Sobre los alimentos debidos a los hijos, el Código Unificado no restringe
derechos sino que los amplía considerablemente, pero esa doctrina de la Corte es útil
para aplicar el nuevo art. 7 del CC y C, en donde dispone la aplicación inmediata de la
nueva ley a las "consecuencias" de la situación jurídica en el caso referidas a las
derivaciones de hecho que reconocen su causa eficiente en la responsabilidad parental
ya existente al momento de su sanción (MOLINA DE JUAN, Mariel F.: "Alimentos a los
hijos en el Código Civil y Comercial", en: Sup. Esp. Nuevo Código Civil y Comercial de la
Nación. Familia: Filiación y Responsabilidad Parental 20/05/2015, 147).
En este sentido recientemente se estableció que "el nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación se aplica a las consecuencias producidas después de su entrada
en vigencia, y no caben dudas que, cualquiera sea la óptica desde la que se analice la
cuestión, la materia alimentaria constituye uno de los ejemplos más claros en los que
tales efectos continúan a lo largo del tiempo hasta configurarse alguna de las causales
de extinción de la obligación" (CNCiv, Sala J, Expte. 66.284/11 “S., J. y Otro c/S, A. G.
s/aumento de cuota alimentaria”, del 08/10/2015, en ElDial).
V.- La existencia de un mínimo de crítica idónea en el memorial del
alimentante, indican que deba desestimar la deserción mocionada por la parte actora.
La revisión pedida por ambas partes está referida al "quatum", de la cuota alimentaria
dispuesta, no así a su procedencia, como tampoco vino discutido que el beneficiario de
los alimentos en disputa, se encuentra bajo el cuidado personal de su progenitora, ni
que el mismo en la actualidad cuenta con seis años de edad a tenor del testimonio de
fs.1.
Dado el nudo de ambos planteos, uno por baja la determinación
económica de la obligación alimentaria reconocida, y otra por alta, atenderé
conjuntamente ambos cuestionamientos.
Se encuentra también aceptada la profesión de abogada de la accionante,
y su inscripción como monotributista Categoría E (fs.184, 186/193), pero subsiste la
disputa respecto de la real entidad de los ingresos del alimentante.
La nueva normativa de fondo establece en su art. 658 que la obligación
alimentaria parental está a cargo de ambos progenitores conforme a su condición y
fortuna, que se extiende hasta los 21 años de los hijos, excepto que el obligado
acredite que el hijo mayor de edad cuenta con recursos suficientes para proveérselos
por sí mismo, en tanto el art. 659 enuncia el contenido de esta prestación de modo
similar al que lo hacía el código derogado aunque incluyendo los gastos para adquirir
una profesión u oficio. Esta última norma también establece que los alimentos están
constituidos por prestaciones monetarias y en especie y que debe constituirse en
forma proporcional a las posibilidades económicas del obligado y las necesidades del
alimentado.
Con indudable importancia para el caso, en forma coincidente con la
jurisprudencia, el art. 660 CCyC reconoce un valor económico a las tareas realizadas
por quien asumió el cuidado personal del hijo, considerando por ende que constituyen
un aporte a su manutención.
Esta legislación que estrenamos recoge la idea de la "prestación asistencial
familiar integral", la cual proviene de la Convención de los Derechos del Niño, en cuyo
esquema la cuota alimentaria necesaria para el pleno goce de los derechos niño
debería ser de cumplimiento voluntario, con solidaridad y afectividad, y con el
presupuesto de que todos los integrantes de la familia se comprometan al efecto
(PITRAU, O.F.: "Alimentos para los Hijos: el camino desde la Convención de los
derechos del Niño hasta el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación", en
"Derecho de las Familias, Infancia y Adolescencia. Una mirada crítica contemporánea",
Infojus, 393/398), en donde las actitudes reticentes de quien debe procurar los
alimentos enraizadas en disputas entre los progenitores, actúan como factores
perturbadores para el pleno desarrollo de quienes son beneficiarios de la más amplia
tutela.
Bajo esa perspectiva, entablada la discusión sobre la cuantía de la
obligación alimentaria, el alimentante está exigido de brindar una explicación acabada
acerca de su capacidad económica, forma en que sustenta su ritmo de vida y cómo ha
logrado conformar un patrimonio como el aquí ventilado (un inmueble alquilado como
taller mecánico y cuatro departamentos, fs.82/86, 234/239, 242/245 y vta., 248/249, y
tres motocicletas fs. 89, 259/261 y 263/264).
En cambio esa exigencia no puede considerarse satisfecha con la denuncia
de ingresos como Monotributista categoría "D" (hasta $96.000 anuales) y rentas por la
locación de los inmuebles que, según denuncia a fs. 167 redondea en $16.000
mensuales (de los cuales dice abona $3.000 de cuota alimentaria mas sus gastos
personales además de viajar todas las semanas a Gualeguay), porque no parece un
ingreso con el que se habrían podido adquirir aquellos bienes, o por lo menos, por lo
llamativo, debió haber sido mencionado de qué maneras se los obtuvo.
En su defecto, el haber incumplido el deber de colaboración en la
explicitación y prueba sobre "su condición y fortuna" que le era exigible, se autoriza a
presumir en contra de la posición del renuente, en cuanto a que sus ingresos deben
ser claramente mayores a los reconocidos.
VI.-Sabido es que la cuota alimentaria es esencialmente provisional lo que
conlleva que pueda pedirse judicialmente la fijación de una cuota distinta cuando han
variado las necesidades del alimentado o las posibilidades del alimentante, o bien
porque así lo aconsejan las variables económicas si las mismas han actuado en
detrimento del poder adquisitivo del dinero en perjuicio del beneficiario. Existe
además una presunción “hominis” de que el avance de la edad de los menores
conlleva un mayor gasto para satisfacer sus necesidades en todos los aspectos de la
vida, tales como la educación, salud, vestimenta, calzado, requerimientos escolares,
alimenticios y hasta recreativos.
Por otra parte los alimentos destinados a los hijos por su naturaleza no
pueden estar mensurados sólo en términos de una obligación económica para gastos
mínimos y básicos de la crianza de los niños, sino que su contenido debe permitir el
pleno desarrollo de éstos, donde mayores posibilidades económicas (tanto como de
cuidado y afectivas), redundarán en el mejor curso de sus posibilidades. Hay allí un
imperativo sobre los padres de índole moral, y no solo jurídico.
En la especie el reclamo se cuantificó en la suma de $ 13.450 mensuales,
especificándose -fs.66/67- que respondían a: a) pago de la cuota del crédito
hipotecario por la vivienda que habitan el menor y su madre $3.200; b) vestimenta
$800; c) educación $80; d) salud $350 de obra social; e) cuidado $4.680; f) alimentos
$2.000; g) costos de vivienda (luz, gas, TV, alarma, etc.) $1.620; h) esparcimiento $720.
A fs. 194 vta. se aclaró que tales sumas abarcan la totalidad de los gastos mensuales
asumidos por la madre conviviente, y de lo cual judicialmente debería establecerse en
la forma que debía contribuir el progenitor.
La totalidad de los rubros indicados comprenden el concepto "alimentos"
expresamente incluidos en la norma del art. 659 del CCyC, y el Sr. T. no se ocupó de
impugnar los valores denunciados por la reclamante, ni mostrar su sin razón, más allá
de que en efecto, se muestran razonables.
Frente a ello, la cuota reconocida no alcanza si quiera el 50% de aquél
importe, con lo que resulta evidentemente baja, y debería elevarse a tenor de todas
las pautas que han sido expuestas, a la suma de $6.000, acogiendo con ese alcance el
recurso actoral. Resultan por lo tanto improcedentes todos los planteos traídos por el
alimentante, y abstracto en materia de costas.
VII.-Finalmente, en este ámbito del derecho de familia el principio de
congruencia debe ser flexibilizado para dar soluciones protectorias eficaces a quienes
son los destinatarios de una tutela especial, como lo es en este caso el niño
beneficiario. De allí que aunque no haya sido pedida una pauta de actualización de la
cuota alimentaria ella deba ser reconocida conforme a los argumentos de índole
convencional ya esgrimidos en numerosos antecedentes de este Tribunal (in re:Expt.Nº
750/F, "C.C. C/ L.M. S/ ALIMENTOS", del 24/10/2014; Expt. Nº 2167/F, "I., M. Y R., M.
E. S/ DIVORCIO POR MUTUO CONSENTIMIENTO (INC.DE REVOC.DE HOMOL. DE
RESIDENCIA Y ATRIB. DEL HOGAR CONY)", del 16/03/2015, entre otros), y en la
medida que de no establecerse, la progenitora se vería obligada a instar el aumento de
la cuota en función del costo de vida que es de preveer, pueda seguir creciendo en
nuestro país.
Ocurre que la fijación de una cuota alimentaria y su importe, supone que el
mismo mantenga su valor para cumplir su finalidad, esto es: satisfacer las necesidades
de los hijos enunciadas en el art. 659 CCyC, que es el propósito inherente al derecho
fundamental reconocido.
Con esa preocupación esta Sala por mayoría ha tomado como parámetro
de ajuste de la cuota alimentaria el denominado índice RIPTE, por resultar el más
razonable y beneficioso para los alimentados, seguro y de fácil aplicación (por resultar
accesible su cálculo con información disponible en internet), que es que considero
corresponde aplicar en la especie. Así, de compartir mis colegas mi propuesta, la cuota
vigente deberá ser automáticamente ajustada en forma semestral (el 30/06 y el
31/12), conforme al índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores
(RIPTE), y con esa actualización abonada en el mes y período semestral siguiente. Es
alternativa es la que mejor satisface el interés superior del niño (Expt.Nº 4843/F, "C.
C.M. C/ N.G.S. S/ INCIDENTE AUMENTO CUOTA ALIMENTARIA", del 08/05/2015).
El índice RIPTE es el consagrado por el art. 8º de la ley 26.773 para ajustar
los importes por incapacidad laboral permanente, y refleja la variación salarial del total
de los trabajadores afiliados al Sistema Integral de Jubilaciones y Pensiones. No
encuentro razones que justifiquen diferenciar ese tipo de acreencia que la alimentaria
aquí debatida, porque ello sería contrario a la manda de legislar y promover medidas
de acción positiva que garanticen la igualdad de oportunidades y de trato
(especialmente en relación a los niños) fijada por el art.75 inc.23 de la Constitución
Nacional, que la justicia de protección y acompañamiento también debe garantizar.
Por último, como se estableció en la sentencia de grado, por aplicación del
art. 669 CCyC, los alimentos impagos aquí se deben desde la audiencia de mediación
fracasada -fs.2 22/08/2014- momento desde el cual se actualizará la cuota fijada, y
luego semestralmente, al 31 de Diciembre y el 30 de Junio.
VIII.- Con lo dicho, me encuentro en condiciones de expedirme sobre la
primera cuestión propuesta, haciéndolo por la negativa. Auspicio en consecuencia,
hacer lugar al recurso de la actora, no así el del demandado, elevando la cuota
alimentaria destinada a G.T., a la suma de $6.000, que se actualizará semestralmente
en la forma expuesta, y devengará intereses tasa activa del BNA si no es abonada entre
el 1 y el 10 de cada mes -art. 552 CCyC-, manteniendo lo decidido en relación a la
cuota adicional.
Por mandato del art. 271 CPCC, corresponde dejar sin efecto la regulación
de honorarios efectuada en el p.IV) de la sentencia apelada, y regular nuevos por
ambas instancias atravesadas.
ESE ES MI VOTO.

A LA MISMA CUESTIÓN PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. GUSTAVO A. BRITOS, DIJO:-

Coincidiendo con lo expresado por la vocal de primer orden en sus


conclusiones expuestas en los considerandos IV a VI, he de manifestar mi disidencia en
lo referente a lo propuesto en el considerando VII; o sea lo relacionado con el
establecimiento de un parámetro de mantenimiento del valor de la cuota alimentaria,
que no fue solicitado por la interesada ni al accionar ni al expresar agravios,
propiciando la vocal de primer orden una suerte de “flexibilización del principio de
congruencia”.
Para desentrañar la cuestión se debe atender a la congruencia exigida en
sus decisiones a los Magistrados por el art. 160 inc. 6º del C.P.CC., consiste en el
enlace entre lo peticionado y el juzgamiento que se formulan y encuentra fundamento
en la necesaria preservación de los derechos constitucionales del debido proceso, en
especial la aplicación del principio de bilateralización y contradicción reconocido en el
art. 18 de la CN, estableciendo el derecho a ser oído respecto del tema pretendido
antes del dictado de sentencia.
Al explicarlo Carlos A. Ayarragaray en su obra “Lecciones de Derecho
Procesal” al exponer: "...siguiendo a ARAGONESES ALONSO, podemos definir el
principio de congruencia como un "principio normativo que limita facultades
resolutorias del juez, por el cual debe existir identidad entre lo resuelto y controvertido,
oportunamente por los litigantes y en relación con los poderes atribuidos en cada caso
al órgano jurisdiccional por el ordenamiento jurídico..." (Editorial Perrot, 1962, pág.
83), destacando que la norma tiene por fin impedir excesos del Juez preservando su
imparcialidad para que sea "...por inadvertencia y en olvido o desprecio de su función:
extra petita (fuera de lo pedido y controvertido); ultra petita(por mas de lo pedido o
contradicho); infra petita(por menos de lo pedido y resistido) y citra petita(por omisión
de satisfacer lo pedido y controvertido). El proverbio de tiempo inmemorial, dice que
non valet setentia data de re non petita..." (autor y obra citada pág.84).
En palabras de Guasp, el principio supone "...que el fallo no contenga más
de lo pedido por las partes: .ne eat iudex ultra petitum partium pues si así lo hiciera
incurrirá en incongruencia positiva, la que existe cuando la sentencia concede o niega
lo que nadie ha pedido, dando o rechazando más, cuantitativa o cualitativamente, de
lo que se reclama” (Jaime Guasp, "Derecho Procesal Civil” 4ª ed. revisada por Pedro
Aragoneses, Civitas, Madrid, 1998, t. I, pág. 483).
Y en relación al límite de competencia de los Tribunales de Alzada para
precisamente dar cumplimiento al principio de bilateralización procesal supra referido,
en primer lugar queda establecido por las cuestiones que fueron sometidas al
Magistrado de la instancia de origen y que fueron decididas en la sentencia impugnada
o que al ser omitidas son objeto de nuevo planteamiento en el recurso de apelación y
en segundo término por los agravios que formule el recurrente, deviniendo firmes
aquellas conclusiones no atacadas -"tantum devolutum, quatum apellatum"-, (conf.
MORELLO, A.M. "La apelación y la casación", en LL- 1986, E, p.992), y en atención que
la prescindencia de tal limitación violenta el principio de congruencia derivado del
debido proceso, sustentado en el art. 18 , CN. (Conf. CSJN Fallos 252:323; 304:355;
317:1333; 319:305); así ha expuesto el citado Tribunal en el precedente Fallos 297:184,
que "los tribunales de alzada no pueden exceder la jurisdicción que les acuerdan los
recursos concedidos para ante ellos, pues si se prescinde de esa limitación, resolviendo
cuestiones que han quedado firmes, se causa agravio a las garantías constitucionales
de la defensa en juicio y de la propiedad" (reiterado en Fallos 235:171 ; 235:512 ;
237:328 ; 281:300 ; 301:925 ; 302:264 ; 304:355 ; 307:948 ; 313:912 y 313:983).
En el caso, la propuesta formulada por la vocal de primer orden carece de
la articulación por las partes en la instancia de origen, tampoco fue materia de
tratamiento por el Magistrado que emitió la sentencia y finalmente no ha sido
introducida en los memoriales de agravios obrantes a fs. 282/284 y 287/288, con lo
que su tratamiento excede la competencia del Tribunal (arts. 269 y 270 del C.P.CC.) y,
dejando aclarado que en las oportunidades en que la cuestión ha sido motivo de
revisión por el Tribunal o sea introducido de manera oportuna al proceso, he
compartido el método de mantenimiento del valor de la cuota alimentaria a través del
índice RIPTE por entenderlo objetivamente adecuado para preservar los intereses de
ambas partes (alimentado y alimentante), mas dadas las particularidades del
presente, solo he de acompañar el voto que me precede con la excepción de lo
propuesto en el Considerando VII-.
ASI VOTO.

A LA MISMA CUESTIÓN PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. GUILLERMO OSCAR DELREUX,


DIJO:-
Ante la divergencia resultante de las soluciones propiciadas por quienes
me han precedido en la votación, adelanto mi adhesión al sufragio del Dr. Britos, quien
desestima resulte procedente en este caso la actualización del importe de la pensión
establecido por la vocal de primer voto en el Considerando VII.
En tal sentido, me permito reiterar, tal como en minoría lo he expresado
antes de ahora (in re:- (in re:- "C., M. del C. y A., O.S. -Divorcio por Mutuo
Consentimiento S/ Incidente de aumento cuota alimentaria", 5/12/2014; Nº 4769/F;
"I., M. y R., M.E. S/ Divorcio por mutuo consentimiento (Inc. de revoc. de homol. de
residencia y trib. hogar cony)", 16/3/2015, Nº 2167/F; "B., M.R. c/ M., R.E. S/
Alimentos", 3/6/2015, Nº 1296/F; "P.P., V.K. y R., M.R. S/ Divorcio Por Mutuo
Consentimiento (Incidente de aumento cuota alimentaria)", 7/7/2015, Nº 5018/F), que
cualquier dispositivo de actualización que pretenda aplicarse para la repotenciación de
la cuota alimentaria, resulta contrario a la expresa prohibición legal dispuesta por los
arts. 7 y 10 de la Ley 23.928, con las modificaciones introducidas por la Ley 25.445, y 4
de la Ley 25.561, que no han sido derogadas por el Código Civil y Comercial de la
Nación (Ley 26.994), vigente a partir del 1 de agosto de 2015 (art. 1 Ley 27.077). Lo
contrario importaría aceptar un reajuste expresamente vedado, que alcanza incluso a
la cuota alimentaria, ya que sin desconocer la naturaleza de dicha obligación,
destinada a satisfacer los requerimientos de los hijos delineados en el art. 659 del
CCyC (manutención, educación, esparcimiento, vestimen- ta, habitación, asistencia,
gastos por enfermedad y los necesarios para adquirir un profesión, etc.), lo cierto es
que una vez determinada en una cantidad, se convierte en una deuda de dinero
(ARAZI-ROJAS, "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación", Tomo IV, págs. 48/50,
tercera edición ampliada y actualizada, Rubinzal-Culzoni, 2014; C.S.J.N., "D.I.C. de S.,
A.M. c/ S., A.J.", 30/11/ 1993, LL 1995-A, 494; "Massolo Alberto José c/ Transporte del
Tejar S.A.", 20/4/2010, La Ley Online AR/JUR/7507/2010; Cámara de Familia de
Mendoza, "R., C.I. c/ O., O.O.", 16/12/2011, La Ley Online AR/JUR/82161/ 2011;
CNCiv., Sala J, "D., A. c/ D.C., F.N. S/ Aumen- to de cuota alimentaria", 22/9/2015,
publicada en www.nuevocodigocivil. com); debiendo procurarse en todo caso su
incremento a través del procedi- miento sencillo contemplado por el art. 633 del
ordenamiento ritual civil, sin que ello importe colisionar con el reconocimiento
expuesto tanto en el Preámbulo como en el art. 27 de la Convención sobre los
Derechos del Niño, ni con los arts. 25 y 11 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
respectivamente, tratados éstos que integran el bloque de constitucionalidad (art. 75
inc. 22º de la Constitución Nacional).
Efectuada dicha aclaración, advierto que en el caso bajo estudio se ha
ingresado a un capítulo que no fue postulado por las partes al juez a quo (art. 269
CPCyC). Ello, sumado al alcance dado al memorial de fundamentación -que limita el
ámbito de conocimiento del tribunal- (LOUTAYF RANEA, "El recurso ordinario de
apelación en el proceso civil", Tomo 1, pág. 125 y sigts., 2ª edición actualizada y
ampliada, Astrea, 2009; DE SANTO, "Tratado de los Recursos", Tomo I, pág. 307,
tercera edición actualizada, Universidad, 2004), veda toda posibilidad de fallar sobre
aspectos no planteados en los respectivos escritos introductorios ni que hayan sido
materia de impugnación, tal el caso de la propiciada actualización automática de la
pensión; pues en tal supuesto -más allá de los argumentos expuestos para darle
sustento- se convalidaría una clara violación del principio de congruencia y de las
garantías constitucionales del debido proceso y la defensa en juicio (arts. 160 incs. 6º y
31 inc. 4º del CPCyC, 17 y 18 de la Constitución Nacional).
En consonancia con lo expresado, adhiero a la solución efectuada en el
voto precedente en cuanto descarta la auspiciada actualización automática de la cuota
alimentaria.
ASI VOTO.

Con lo que se dio por terminado el acto, quedando acordada la Sentencia

siguiente:

ANA CLARA PAULETTI

GUSTAVO A. BRITOS GUILLERMO O. DELRIEUX

ante mi:

DANIELA A. BADARACCO
Secretaria

SENTENCIA:

GUALEGUAYCHU, 30 de noviembre de 2015.

Y VISTO:

Por los fundamentos del Acuerdo que antecede, por mayoría;

SE RESUELVE:-
I.-HACER LUGAR al recurso de la actora M. B. A., elevando la cuota

alimentaria por la que fue condenado el Sr. J. I. T. a favor del niño G. T., hasta la suma

de PESOS SEIS MIL ($6.000).


II.-RECHAZAR íntegramente el recurso del accionado.
III.-MANTENER la imposición de costas de la primera instancia y cargar las
de la presente al alimentante.
IV.- DEJAR sin efecto la regulación del p.IV.- de la sentencia apelada, y
regular los honorarios profesionales de las Dras. Camila GRAF y Sergio YACUCCI en las
respectivas sumas de PESOS CATORCE MIL TRESCIENTOS TRES CON VEINTE
($14.303,20=75.28J) y PESOS DIEZ MIL DOCE CON VEINTICINCO CENTAVOS
($10.012,25=52.69J) y los de la mediadora Diana BERECIARTU en la suma de PESOS
SEIS MIL ($6.000), art. 20º inc. 2 del RMPO para el fuero Civil y Comercial de la Pcia. de
Entre Ríos, debiendo librarse el correspondiente oficio al CMARC del STJ a fin de
comunicar la presente regulación. REGULAR los honorarios correspondientes a esta
segunda instancia a la Dra. Camila GRAF en la suma de PESOS NUEVE MIL
TRESCIENTOS SESENTA Y SEIS CON VEINTE CENTAVOS ($9.366,20=49.29J) y al Dr.
Sergio YACUCCI, en la suma de PESOS SEIS MIL OCHOCIENTOS OCHO CON TREINTA
CENTAVOS ($6.808,30=35.83J), arts. 3, 5, 7, 29, 30, 50, 64 y conc. Ley 7046.
REGISTRESE, notifíquese y, oportunamente, bajen.

GUILLERMO O. DELRIEUX
ANA CLARA PAULETTI GUSTAVO A. BRITOS

ante mi:

DANIELA A. BADARACCO
Secretaria

En .../.../... se registró en soporte informático (Acuerdo S.T.J Nº 20/09 del 23/06/09


Punto 7). Conste.

DANIELA A. BADARACCO
Secretaria

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