INTRODUCCIÓN
Teoría que explica al delito en función de las leyes de la naturaleza, todo lo encuadra como
una relación de causa efecto, dicho de otra forma la acción es un fenómeno causal y/o natural
que trae como consecuencia un resultado que puede consistir en un delito. Se caracteriza por su
sencillez para ubicar la culpabilidad, ya que para atribuir la responsabilidad a la persona solo se
requiere la comprobación de la causa, tomándose al efecto como consecuencia que una persona
siempre será culpable cuando se acredite su acción como causa del resultado.
Esta doctrina ha recibido críticas en el sentido de imputarle que solo se fija en la
materialidad del acto realizado representada por el elemento objetivo del tipo sin importarle el
ánimo (dolo o culpa) ni la finalidad o destino de la acción, que pudiera haber motivado al sujeto
que realiza la acción. Estudia a la voluntad en la culpabilidad, a diferencia de la finalista que
estudia la voluntad en la acción.
De acuerdo con la teoría social, es acción "todo comportamiento humano socialmente
relevante", y poseen dicha relevancia tanto las conductas verdaderamente finales (dolosas) como
aquellas otras que se aparten de la finalidad socialmente esperada: en la imprudencia, porque el
hecho causado podría haberse evitado mediante la conducción final del proceso; en la omisión,
porque un comportamiento activo podría igualmente haber evitado el resultado. En definitiva, en
la acción dolosa se desvalora por lo que se ha hecho, mientras que en la acción imprudente y en
la omisión se desvalora por lo que se debería haber hecho.
LA CONSIDERACIÓN DE LA TEORÍA DEL DELITO
Definición Teoría del Delito
La teoría del delito “es un sistema de hipótesis que exponen, a partir de una determinada
tendencia dogmática, cuáles son los elementos que hacen posible o no la aplicación de una
consecuencia jurídico penal a una acción humana. Para el estudio de la teoría del delito
recurriremos a la dogmática, que no es otra cosa que el estudio del dogma, más específicamente
la interpretación del dogma”. En derecho penal, el dogma es la ley penal, pues es la única fuente
obligatoria del derecho penal. (Muñoz, et, al 2019, p.19). Bajo este concepto, podemos señalar
estas características propias de la teoría del delito:
Es un sistema porque representa un conjunto ordenado de conocimientos.
Son hipótesis, pues son enunciados que pueden probarse, atestiguarse o confirmarse
solo indirectamente, a través de sus consecuencias.
Posee tendencia dogmática al ser parte de una ciencia social. No existe unidad respecto
de la postura con que debe abordarse el fenómeno del delito, por lo que existe más de
un sistema que trata de explicarlo.
Consecuencia jurídica penal: el objeto de estudio de la teoría del delito es todo aquello que
da lugar a la aplicación de una pena o medida de seguridad. (Muñoz, et, al 2019, p.22).
Figura 1: Ubicación de la Teoría del Delito
Fuente: Muñoz, et, al 2019
Figura 2: Teoría del delito / El delito
Fuente: Muñoz, et, al 2019
Es por ello que la teoría del delito, llamada también teoría de la imputación penal, es un
instrumento conceptual que nos permite establecer cuáles son las características generales que
debe reunir una conducta para ser calificada como hecho punible.
Importancia en la práctica penal
La importancia de la teoría del delito “radica en su función garantista, ya que se erige como
una barrera frente a la intervención violenta del poder penal, pues permite ofrecer criterios
válidos a los jueces para los supuestos que se presenten, y permite, por tanto, garantizar
predictibilidad en las resoluciones que se emitan”. (Villavicencio 2016, p.30).
Es por ello, que la teoría del delito cobra especial relevancia en diferentes etapas del
proceso penal, como cuando la fiscalía debe decidir, al finalizar la investigación preliminar,
archivar o formalizar la investigación. En cualquier caso debe determinar si hay delito o no, y
para eso debe conocer la teoría del delito en la etapa intermedia, ya que el artículo 344. 2 del
Código Procesal Penal establece que el fiscal puede solicitar el sobreseimiento cuando el hecho
sea atípico, o concurra alguna causa de justificación o exculpación, para lo cual requiere aplicar
la teoría del delito. Esa misma exigencia se presenta a la judicatura cuando emita sentencia,
como lo dispone el artículo 394 del CPC. (Villavicencio 2016, p.36).
En este orden de ideas, todo sistema de derecho es un producto cultural, el cual esta
determinado, arriba, por las condiciones histórico – políticas que imperan en una realidad social
determinada y que se enriquece, abajo, de los intereses, aspiraciones y objetivos individuales del
conglomerado social. (Manzini, 2016, p. 11)
Para la consecución de los intereses, aspiraciones y objetivos nacionales, desde luego que
es necesario materializar la acción nacional lo cual se se logra con la creación de un derecho
constitucional, en este orden de ideas, el sistema de derecho penal, que tiene como génesis el
sistema de derecho constitucional, cumple una importantísima función en la orientación de la
realidad que da vida al derecho constitucional y al derecho penal mismo, este último como medio
de protección y de estabilización del propio sistema que creó la realidad del cual emanan tanto el
derecho constitucional como el derecho penal, este último compuesto de un derecho sustantiva o
material y de un derecho adjetivo. Así, el derecho penal material o sustantivo, es la energía
potencial que necesita para poder materializarce al derecho procesal penal que es el medio con
que esta energía puede concretamente ponerse en acción. (Manzini, 2016, p. 15)
No obstante, el sistema de derecho penal pues, contiene una parte sustantiva y una parte
adjetiva, la parte sustantiva es el espíritu, si se nos permite la expresión, el cual acciona y
también se manifiesta por medio de los intereses, aspiraciones y objetivos nacionales, y la parte
adjetiva es la materialización de ese espíritu penal en la realidad, que tiene como contenido y fin
la aplicación de la ley y la materialización de la justicia, lo que desde luego debe cumplir con los
intereses, aspiraciones y objetivos nacionales para la estabilización y protección del sistema de
estado nación. (Manzini, 2016, p. 18)
Principales Sistemas Penales:
El proceso penal común se divide en tres fases:
1. Investigación preparatoria: La conduce el Ministerio Público: El Ministerio
Público es el organismo constitucional autónomo del Estado Peruano que tiene como funciones
principales la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos y los intereses públicos. El
Ministerio Público es un organismo autónomo del Estado y tiene como funciones principales la
defensa de la legalidad, de los derechos ciudadanos y de los intereses públicos; la
representación de la sociedad en juicio, para los efectos de defender a la familia, a los menores
e incapaces y el interés social, así como para velar por la moral pública; la persecución del
delito y la reparación civil. También vela por la prevención del delito dentro de las limitaciones
que resultan de la ley y por la independencia de los órganos judiciales y la recta administración
de justicia y las demás que le señalan la Constitución Política del Perú y el ordenamiento
jurídico de la Nación.
El Ministerio Público es el titular de la acción penal pública, la que ejercita de oficio, a
instancia de la parte agraviada o por acción popular, si se trata de delito de comisión inmediata
o de aquéllos contra los cuales la ley la concede expresamente. Jerárquicamente, los fiscales se
organizan de la siguiente manera:
El Fiscal de la Nación.
Los Fiscales Supremos.
Los Fiscales Superiores.
Los Fiscales Provinciales
2. Etapa intermedia : De acuerdo a la Constitución Política del Perú, el Juez forma parte
del Poder Judicial y ejerce la función jurisdiccional, la misma que está sujeta a los siguientes
principios: Unidad: todos los jueces se rigen por un mismo conjunto de derechos y deberes, los
que están señalados en la Ley Orgánica del Poder Judicial.
3. Juzgamiento. La segunda y tercera le corresponde su dirección al Juez. Este proceso
penal llamado común es el proceso único que contempla el Código Procesal Penal. El tribunal de
justicia (juzgado o corte o simplemente tribunal) es un órgano público cuya finalidad principal es
ejercer la jurisdicción, es decir, resolver litigios con eficacia de cosa juzgada, de cumplir otros
actos que las leyes que los organizan les puedan atribuir, los cuales forman parte de la
jurisdicción.
Marco Táctico
La implementación del Código Procesal Penal aprobado por Decreto Legislativo N° 957
constituye un gran avance en el compromiso del Estado por racionalizar, garantizar y hacer
expeditiva la justicia penal en el Perú. Esta implementación conlleva no sólo la puesta en
funcionamiento de un nuevo cuerpo legal, sino una verdadera transformación de nuestra justicia
penal, implicando un cambio de orden cultural en cada una de las instituciones que forman parte
del sistema judicial.
La reforma de la justicia penal, uno de cuyos pilares es la aplicación del Código aprobado
por Decreto Legislativo N° 957, importa la sustitución de un sistema procesal de tipo inquisitivo,
caracterizado por la escritura y la reserva, así como por la delegación de funciones propias de
jueces y fiscales en otros funcionarios, por un nuevo sistema de tipo acusatorio garantista, de
carácter oral y público.
En el nuevo modelo se distingue claramente la función de investigar, reservada al
Ministerio Público con la participación de la Policía Nacional, de la función de decidir, reservada
exclusivamente a los órganos jurisdiccionales. Asimismo, el nuevo modelo fortalece la posición
de la defensa de oficio durante el proceso. Como es de conocimiento público, una justicia que
tarda, no es justicia, como reza el aforismo romano. El nuevo modelo permitirá reducir los
tiempos de duración de los procesos, ya que consagra procedimientos más ágiles y promueve una
gestión más eficiente de los despachos fiscal y judicial. Adicionalmente, con el esquema del
Código Procesal Penal se contribuirá a enfrentar problemas de excarcelación de procesados por
exceso de plazo de carcelería a través de una impartición de justicia más oportuna.
Marco teórico aplicable: Teorías que explican el delito
a. Teoría del causalismo naturalista (Franz von Liszt, Ernst von Beling)
Se caracteriza por concebir a la acción en términos físicos o naturalísticos, integrada por un
movimiento corporal y el resultado de una modificación en el mundo exterior, unidos por un
nexo causal. Distingue las fases interna (ideación, deliberación, resolución) y externa
(exteriorización, preparación, ejecución) del delito. Distingue entre elementos objetivos
(tipicidad y antijuridicidad) y subjetivos (culpabilidad) del delito. El tipo se limita a elementos de
carácter externo, negando la posibilidad de justificar alguna acción, cuya valoración jurídica solo
puede tener cabida dentro del análisis de la antijuridicidad, y siempre desde un punto de vista
objetivo. En la culpabilidad se analizan elementos subjetivos y psíquicos del agente, siendo la
imputabilidad el presupuesto de esta.
Se puede decir que esta teoría del causalismo naturalista se caracteriza por concebir a la
acción en términos físicos o naturalísticos, integrada por un movimiento corporal y el resultado
de una modificación en el mundo exterior, unidos por un nexo causal.
b. Presupuesto metodológico: Cuando el positivismo, como movimiento cultural de
ámbito general, invadió el espíritu de la segunda parte del siglo XIX, hacía ya tiempo que la
ciencia penal alemana utilizabael método dogmático. Durante todo el siglo pasado, desde
Feuerbach, el objeto de estudio de nuestra ciencia fue en Alemania el derecho positivo. No hubo
que esperar en ese país a que el positivismo se tradujese en positivismo jurídico, como ocurrió en
Italia, en donde hasta 1910, con la dirección técnico-jurídica de inspiración positivista, no giró la
ciencia a la elaboración de las leyes positivas. En este sentido, el positivismo jurídico no tuvo en
Alemanianta trascendencia como en Italia. Desde la aparición de su Revisión y su Lehrbuch
hasta la obra de Binding, la doctrina alcanzó ya un importante desarrollo “intensiva y
extensivamente”.
c. La teoría de Binding: Según Luis Jiménez de Asúa12, Binding comenzó el año 1872
(en que está fechado el prólogo del tomo primero de su ingente obra) la construcción laboriosa
que consumiría su vida plena de la “teoría de las normas”. Por lo que afecta al derecho penal,
Binding destacó que lo que viola el ladón no es ley, sino el principio que prohíbe robar Quien
sustrae a otro, de propósito, una cosa mueble ajena, para apropiársela injustamente, será
castigado con prisión por hurto” es que forma, con este precepto, la premisa mayor en el juicio
sobre el ladrón; con la acción raptora del delincuente, la premisa menor, y con la ejecutoria de la
pena. .
La pena, solo así y desde luego, puede ser pronunciada, porque está descrita en aquella ley.
Lejos de infringir el delincuente la ley penal, según la que será sentenciado, debe él más bien y
siempre, para que pueda ser castigado conforme a ese artículo de la ley en su primera parte,
haber obrado al unísono con ella La teoría de las normas de Binding no solo dio nacimiento a las
modernas definiciones dogmáticas del delito, comenzando por la de Beling, sino que se expande
hasta llegar a tener eco en autores que no siguen rigurosamente sus ideas y que incluso
desconocen lo esencial de sus tesis. Binding, desde su positivismo radical, reverenciaba la norma
como objeto indiscutible dado que era un producto de un legislador inequivocable.
La importante contribución de Beling al desarrollo de la teoría del delito, es sin lugar a
dudas su planteamiento sobre la “teoría del tipo”, dejando las bases en las cuales se irá
reconstruyendo la tipicidad hasta nuestros días.
d. Teoría del causalismo valorativo (Edmund Mezger)
Se aparta del formalismo del causalismo clásico tomando como base una perspectiva
axiológica. Al concepto naturalístico de la acción introduce el elemento humano de la voluntad.
Postula la existencia de los elementos normativos y subjetivos del tipo, con lo que se separa de la
concepción netamente objetiva estableciendo la necesidad de analizar en el tipo un contenido de
valor o de intencionalidad. Se concibe a la antijuridicidad ya no sólo como una oposición formal
a la norma jurídica sino además de forma material según el daño que causara a la sociedad, de
donde se abre la posibilidad de graduar el injusto de acuerdo con la gravedad del daño causado y
de establecer nuevas causas de justificación. Por lo que respecta a la culpabilidad se considera
como un juicio de reproche al autor del delito y no solamente desde el punto de vista psicológico.
La teoría del causalismo valorativo se aparta del formalismo del causalismo clásico
tomando como base una perspectiva axiológica. El concepto de Beling consiste en que la acción
debe afirmarse siempre que concurra una conducta humana llevada por la voluntad, con
independencia de en qué consista esa voluntad (es decir, no considera dentro de su concepto el
contenido de la voluntad).
e. Teoría del finalismo (Hans Welzel)
La doctrina finalista nace con Welzel (1904-1977) y fue desarrollada por este autor a partir
de principios de los años treinta, aunque la utilización de la palabra “finalidad” para caracterizar
la acción se produce a partir de 1935. La inicial concepción fue dando paso a diversas
modificaciones a medida que se sometía a revisión toda la teoría del delito imperante hasta el
momento. La acción es considerada siempre como una finalidad determinada de actuar
conscientemente en función de un resultado propuesto voluntariamente. (Fernández, J 2010,
p,15).
La acción es considerada siempre como una finalidad determinada de actuar
conscientemente en función de un resultado propuesto voluntariamente. Según el finalismo, el
error de tipo tiene que ver con los elementos del tipo penal, incluyéndose el dolo (ejemplo, matar
a otro). En una obra de teatro, un actor piensa que está disparando con un arma de fogueo, pero
le pusieron una de verdad y termina matando.
f. Teoría del funcionalismo (Claus Roxin: funcionalismo moderado / Günther Jakobs:
funcionalismo sociológico o radical)
El funcionalismo moderado reconoce los elementos del delito propuestos por el finalismo
(tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad), pero con una orientación político-criminal, puesto que
los presupuestos de la punibilidad deben estar orientados por los fines del Derecho penal, por lo
que estas categorías jurídicas no son sino instrumentos de una valoración político-criminal.
Sustituye la categoría lógica de la causalidad por un conjunto de reglas orientado a valoraciones
jurídicas; pues la imputación de un resultado depende de la realización de un peligro dentro del
fin de protección de la norma. La culpabilidad se limita con la necesidad de prevención y juntas
originan el nuevo concepto de responsabilidad, que es la base de la imposición de la pena.
El funcionalismo moderado reconoce los elementos del delito pro- puestos por el finalismo
(tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad), pero con una orientación político-criminal, puesto que
los presupuestos de la punibilidad deben estar orientados por los fines del Derecho penal. (Roxin,
2017, p.15)
Desde esta nueva perspectiva los conceptos se funcionalizan, es decir, se les exige que
logren resultados justos y adecuados en el marco del desempeño de un adecuado papel en el
sistema. En este sentido, la concepción roxiniana parte de que el dogmático debe, en primer
lugar, averiguar qué valoración político criminal subyace en cada uno de los conceptos o
categorías de la teoría del delito, y una vez determinada la misma funcionalizar dicho concepto o
categoría, es decir, construir y desenvolver el mismo de manera que responda a la función que le
es propia de un modo idóneo. Muñoz, 2018, p. 52).
Por otro lado, el funcionalismo sociológico o radical, considera al Derecho como garante
de la identidad normativa, la constitución y la sociedad, cuyo objeto es resolver los problemas
del sistema social. Al igual que el funcionalismo moderado reconoce como punto de partida al
finalismo, sin embargo, en este ya no están presentes las tendencias de política criminal, pues las
categorías que integran al delito tienen como fin sólo estabilizar al sistema. El funcionalismo
sociológico o radical considera al derecho como garante de la identidad normativa, la
Constitución y la sociedad, cuyo objeto es resolver los problemas del sistema social. (Muñoz,
2018, p. 56).
Derecho Penal : “Es la rama del saber jurídico que, mediante la interpretación de leyes
penales, propone a los jueces un sistema orientador de decisiones que contiene y reduce el poder
punitivo para impulsar el progreso del Estado Constitucional de Derecho”. “Rama del Derecho
que regula la potestad jurídica de castigar y aplicar medidas de seguridad a los autores de
infracciones punibles. (Zaffaroni, at al 2017, p. 4)
Delito: “Es una conducta humana individualizada mediante un dispositivo legal (tipo) que
revela su prohibición (típica), que por no estar permitida por ningún precepto jurídico (causas de
justificación), es contraria al orden jurídico (antijurídica) y que, por serle exigible al autor que
actuase de otra manera en esa circunstancia, le es reprochable (culpable)” (Zaffaroni . at al 2017,
p. 8).
Teoría Del Delito: Es la teoría de aplicación de la ley penal. Establece un orden para
plantear y resolver problemas de aplicación de la ley penal. Mediante un método analítico va a
separar los distintos problemas en niveles o categorías. Realiza la mediación entre la ley y los
hechos material al que se aplica la ley.
Fuente: Muñoz, et, al 2019
Sustento legal
Constitución Política Perú
Consideraciones generales
El Derecho Penal Peruano no puede realizarse libremente, sino que su establecimiento y su
aplicación están limitados por ciertas garantías o instituciones creadas en favor del individuo
para que haga efectivo cualquiera de los derechos individuales que constituyen en conjunto la
libertad civil y política, que por tener carácter constitucional no pueden ser desconocidas por los
Poderes del Estado (Núñez 1959, p. 90).
Art. 2, inc. 20, letra d) de la Constitución, que dice: "Nadie será procesado ni condenado
por acto u omisión que al tiempo de someterse no está previamente calificado en la ley, de
manera expresa e inequívoca, como infracción punible, ni sancionado con pena no prevista en la
ley".
La ley penal, como toda regla jurídica, delimita las dos zonas de lo lícito y de lo ilícito,
como dice Aníbal Bruno (1967, p. 191-192): una, en que el hombre es libre de actuar según su
voluntad y sus intereses, y otra, en la que tiene que detenerse si no quiere ofender aquello que el
Derecho presenta como intocable en interés de la convivencia común, y provocar contra si la
sanción estatal. Sin esa limitación de actividades de cada uno frente a las condiciones que
determinado pueblo, en cierto momento de su evolución, considera, por los órganos de la
autoridad colectiva, fundamentales para la vida en común, la sociedad no podría subsistir. Esa
limitación, por tanto, corresponde, no solamente a un principio de justicia, que se resuelve en el
armonioso equilibrio entre bienes o intereses jurídicamente protegidos, sino a un objetivo
realista, que es asegurar la posibilidad de la consecución de los fines perseguidos por el
individuo y por la sociedad. (Núñez 1959, p. 90).
CONCLUSIONES
La teoría del delito clasifica los elementos comunes a todos los delitos. Desde la óptica
causal del delito, la acción es un hecho voluntario, bien sea de carácter físico o mecánico, que
produce un resultado regulado por la norma penal sin tener en cuenta la finalidad de la acción
cometida. La doctrina causalista fija su atención en los elementos del desvalor del resultado
(lesión del bien jurídico) mientras que la corriente finalista del delito entiende que cualquier tipo
de conducta de la persona se mueve por una voluntad exterior que no se puede omitir en el
momento de valorar el hecho delictivo.
Esta corriente atiende, principalmente, a los elementos referidos al desvalor del resultado,
es decir, a la lesión o puesta en peligro de un bien jurídico; en cambio, la teoría finalista del
delito considera que cualquier conducta humana se rige por una voluntad. En los últimos años no
obstante, se está abriendo paso a la teoría denominada funcionalista, relegándose el concepto del
injusto personal de la corriente finalista, por la teoría de la imputación objetiva del delito, que
traslada la causalidad natural a una causalidad jurídico penal relevante. Así, se introduce el
concepto de riesgo en la tipicidad del delito, consiguiendo atemperar el amplio elenco de
conductas que pueden ser concebidas a priori como causas, con la regulación normativa de
supuestos en los que no se puede fundamentar la causalidad (como por ejemplo en el caso de
delitos omisivos, o delitos de riesgo.
BIBLIOGRAFÍA
Comisión Especial de Implementación del Código Procesal Penal (2007). Plan de
implementación del nuevo código procesal penal. Aprobado Por 0.5. 013-200s-Jus.
Fernández, J. (2010), Derecho penal fundamental, 2ª ed., Temis, Bogotá, 1995, Vol. I
Manzini, V. (2016) Derecho Procesal Penal, Teoría de la Culpabilidad en la Maestría en
Ciencias Penales, Universidad Anáhuac.
Muñoz Conde, Francisco y Mercedes García Arán, (2019) Derecho penal. Parte general,
Tirant lo blanch, Valencia. España.
Nuñez, R. (1959) Derecho penal argentino, t. 1, Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos
Aires.
Roxin, C.(2017) Derecho penal. Parte general. Fundamentos. La estructura de la teoría del delito,
Remesal, 2ª ed., Civitas, Madrid.
Muñoz C. (2018) Derecho penal. Nuevas tendencias en el tercer milenio, Fondo Editorial
de la Universidad de Lima, Colección Encuentros, Lima.
Villavicencio T. (2016) Derecho penal. Parte general. Lima: Grijley.
Zaffaroni, Eugenio; (2017) Derecho Penal. Parte General”, Editorial Ediar.
CASOS / PRÁCTICA 1:
1. Juan disparó contra José con intención de matarlo, alcanzándole en la cabeza y
produciéndole la muerte en el acto. Practicada la autopsia se comprobó que José hubiera muerto
de todos modos unos minutos después como consecuencia de un infarto agudo de miocardio que
ya sufría en el momento del disparo.
Análisis
2. Jacinto mantuvo relaciones sexuales con su esposa Elvira para que quedara embarazada
y con la esperanza y el deseo de que muriera en el parto como consecuencia de alguna
complicación. Efectivamente, Elvira quedó embarazada, falleciendo durante el parto como
consecuencia de un derrame cerebral ya que, aunque ello lo ignorasen tanto Jacinto como Elvira,
ésta sufría una enfermedad que produce fragilidad en los vasos sanguíneos y hace sumamente
peligroso el parto.
3. Guillermo, policía nacional que realizar su ronda habitual por el centro de la ciudad, oye
de pronto los gritos de una mujer que ha sido despojada de su bolso y señala insistentemente
hacia un callejón cercano. Siguiendo esa indicación, el policía se dirige rápidamente al lugar con
la idea de detener al ladrón, momento en el cual encuentra a Ricardo, un recluso de la prisión del
Pinar, que disfruta de un permiso de fin de semana. Este, atemorizado al ver al policía dirigirse
hacia él con el arma en la mano, sale corriendo del lugar. Guillermo lo detiene metros más
adelante.
4. Mientras la Sra. Montalvo pasea tranquilamente por su barrio con “Sophi”, una valiosa
caniche de pedigree, varios jóvenes compiten con sus motos, circulando alocadamente por la
calzada. Inesperadamente Sophi, atraída por otro perro que se encontraba en la acera de enfrente,
se lanza a la calle escapando al control de su dueña. Ésta, al ver aproximarse la moto de Luis,
temerosa de que atropelle a su perrita, lo empuja violentamente haciéndole perder el equilibrio.
Luis cae al suelo, muriendo en el acto como consecuencia del golpe recibido en la cabeza. 5.
Para vengarse por haber testificado contra él en un procedimiento penal. Luis perseguía a Juan
con una navaja por una vía pública poco transitada con intención de matarlo. En un determinado
momento de la persecución, Juan, que portaba un arma de fuego, se volvió rápidamente y,
aunque pudo cerciorarse de la identidad de la persona sobre la que disparaba sin riesgo alguno
para su vida, en la creencia de que lo hacía contra Luis, disparó sobre quien resultó ser Andrés,
que pasaba por la calle en aquél momento y que resultó muerto. DESARROLLO: