Desarrollo publicitario
Documento colaborativo -caso_240201526_AA6_EV01
Aprendices
Tatiana Alvarez
Katherine Arenas
Steffany Bautista
Instructora
Aleedi Travi
Servicio nacional de aprendizaje
Modalidad virtual
Agosto 2024
Introducción
La búsqueda de la paz en contextos de conflicto prolongado es un desafío complejo
que requiere estrategias multifacéticas y un enfoque integral. Tanto Colombia como
Sudáfrica han atravesado periodos de violencia y opresión que han marcado
profundamente sus sociedades. En el caso de Colombia, el conflicto armado interno
con guerrillas y grupos paramilitares ha sido un obstáculo significativo para el
desarrollo y la estabilidad. Sudáfrica, por su parte, enfrentó el sistema de apartheid,
una forma sistemática de segregación racial y opresión que también demandó una
transformación radical para lograr una reconciliación efectiva.
Analizar los procesos de paz en ambos países proporciona valiosas lecciones sobre
cómo abordar la reconciliación y la justicia en contextos de conflicto. Aunque cada
país tiene su propio contexto único, existen similitudes en los desafíos que
enfrentaron y en las estrategias que emplearon para avanzar hacia la paz. En este
análisis comparativo, exploraremos los actores involucrados, sus intenciones y el
impacto de sus acciones, así como los condicionantes políticos, económicos,
sociales y culturales que influyeron en la resolución de los conflictos en Colombia y
Sudáfrica. La experiencia sudafricana ofrece perspectivas sobre la construcción de
memoria y la reconciliación que podrían ser útiles para mejorar los esfuerzos de paz
en Colombia, mientras se reconocen y se abordan las diferencias contextuales que
influyen en cada proceso.
Análisis Comparativo: Sudáfrica y Colombia
Criterio Colombia Sudáfrica
Gobierno de Colombia, FARC- Gobierno de Sudáfrica, Congreso
EP, Ejército de Liberación Nacional Africano (ANC), Partido
Nacional (ELN) (en parte), Nacional (NP), Comité de
Intervinientes ONGs, Organización de las Liberación del Sur (SAC), Comisión
Naciones Unidas (ONU), de Verdad y Reconciliación (TRC),
países mediadores (ej. países mediadores (ej. Estados
Noruega). Unidos, Reino Unido).
Negociaciones multipartidistas;
Negociaciones directas entre el
Manera de combinación de presión
gobierno y las guerrillas; uso de
Actuar y internacional y diálogo interno;
Gestionar el
mediadores internacionales;
enfoque en la reconciliación y la
Conflicto implementación de acuerdos
construcción de una nueva
en fases.
Constitución.
Gobierno: poner fin a la Gobierno: terminar con el
violencia y lograr estabilidad; apartheid y mantener el poder;
FARC-EP: obtener ANC: lograr una democracia
Intenciones e reconocimiento político y inclusiva y el fin de la discriminación
Intereses participación en el poder; racial; TRC y mediadores:
ONGs y mediadores: facilitar promover la reconciliación y
un acuerdo duradero y proteger documentar violaciones de
los derechos humanos. derechos humanos.
Políticos: polarización interna
Políticos: presión internacional y
y resistencia de sectores
necesidad de una transición
Condiciones opuestos a los acuerdos. pacífica. Económicos: crisis
Políticos, Económicos: impacto de la
económica y necesidad de
Económicos, violencia en el desarrollo
Sociales y reformas. Sociales y Culturales:
económico. Sociales y
Culturales racismo institucionalizado y
Culturales: alta desigualdad y
resistencia al cambio por parte de
fuerte presencia de grupos
sectores pro-apartheid.
armados.
Acuerdos de Paz de La
Constitución de 1996:
Habana (2016):
establecimiento de un gobierno
desmovilización y reintegración
Resolución del democrático y representativo,
Conflicto de excombatientes, desarrollo
implementación de la TRC para
de programas de reparación a
documentar violaciones y promover
víctimas, reformas en áreas
el perdón y la reconciliación.
como justicia y tierras.
Reflexión y Respuesta a las Preguntas.
1. ¿De qué manera se fortalece la paz al ser reconocida como un derecho
humano?
Reconocer la paz como un derecho humano fortalece su valor y su protección, ya
que se convierte en una obligación legal y moral para los Estados y la sociedad. En
países como Colombia, donde el conflicto ha dejado cicatrices profundas, esta
perspectiva permite que la paz no sea vista solo como la ausencia de guerra, sino
como una condición necesaria para que las personas vivan dignamente. Al
establecer la paz como un derecho, se promueve un entorno donde se garantizan
otros derechos fundamentales, como la justicia, la libertad y la igualdad. Además,
se impulsa la responsabilidad de las instituciones y de la comunidad en general para
construir y mantener una paz duradera, reconociendo y respetando las experiencias
y necesidades de las víctimas del conflicto. Esto ayuda a crear una cultura de paz
que va más allá de los acuerdos y se refleja en la vida diaria de los ciudadanos.
2. ¿Cómo crees que puedas aplicar la sesión de hoy en tu vida cotidiana?
Aplicar lo aprendido en la sesión a la vida cotidiana implica reconocer que cada
acción cuenta para la construcción de la paz en un país como Colombia. Al
comprender la importancia de resolver los conflictos a través del diálogo y la
negociación, podemos aplicar estos principios en nuestras interacciones diarias, ya
sea en el trabajo, en la familia o en la comunidad. Promover la empatía, escuchar
activamente a los demás y buscar soluciones pacíficas a los desacuerdos son
formas concretas de contribuir a la paz. Además, ser conscientes de la historia de
violencia en Colombia nos ayuda a valorar la paz como un derecho humano
fundamental que requiere el esfuerzo de todos para ser sostenido. Como agentes
de cambio, tenemos la responsabilidad de ser ejemplos de paz y reconciliación,
promoviendo una cultura que rechace la violencia y abrace el respeto y la dignidad
para todos.
3. ¿Cómo construimos paz, desde dónde, qué valores implica?
Construimos paz empezando desde nosotros mismos, desde nuestras acciones
cotidianas y nuestras relaciones con los demás. La paz se edifica desde la familia,
la comunidad, y los espacios donde interactuamos, promoviendo el respeto, la
empatía y el diálogo como valores fundamentales. Estos valores nos permiten
entender y valorar las diferencias, resolver conflictos de manera pacífica y construir
un ambiente donde todos se sientan seguros y respetados.
Además, construir paz implica un compromiso con la justicia y la equidad. No se
trata solo de evitar la violencia, sino de crear condiciones donde las personas
puedan vivir dignamente, sin temor a la discriminación o la opresión. La paz también
requiere de la solidaridad, entendiendo que los problemas de los demás también
nos afectan, y que trabajar juntos por un bien común es esencial. En un país como
Colombia, esto significa un esfuerzo consciente por superar el pasado violento,
reconociendo el dolor de las víctimas y trabajando activamente por la reconciliación
y la no repetición.
4. ¿Cuál es nuestra responsabilidad frente a esto? y ¿Nos corresponde a
nosotros hacerlo?
Nuestra responsabilidad frente a la construcción de la paz es inmensa y
multifacética. En primer lugar, debemos ser conscientes de que la paz no es solo
una meta del Estado o de las instituciones, sino un compromiso de cada individuo.
Esto implica actuar de manera coherente con los valores de respeto, justicia y
empatía en nuestras decisiones diarias, y rechazar cualquier forma de violencia, ya
sea física, verbal o estructural.
Además, es fundamental educar y sensibilizar a las futuras generaciones sobre la
importancia de la paz, inculcando en ellas los valores necesarios para evitar que los
errores del pasado se repitan.
Finalmente, debemos participar activamente en los procesos comunitarios y
sociales que buscan resolver los conflictos de manera pacífica, ya sea en nuestros
barrios, trabajos o grupos sociales. La paz es un proceso colectivo, y nuestra
responsabilidad es contribuir a ella desde cada uno de nuestros roles en la
sociedad.
5. ¿Quiénes son los agentes involucrados para hacerlo? Explique su respuesta.
Los agentes involucrados en la búsqueda de la paz son diversos y trabajan desde
distintas esferas. Entre ellos, los gobiernos juegan un papel crucial al implementar
políticas y negociar acuerdos. Las organizaciones internacionales, como la ONU,
ofrecen mediación y apoyo técnico. Las organizaciones no gubernamentales (ONG)
contribuyen con iniciativas locales y ayuda humanitaria. Las comunidades locales y
los líderes comunitarios son fundamentales para promover el entendimiento y la
reconciliación en sus contextos específicos. Los actores sociales, incluidos los
medios de comunicación y las instituciones educativas, ayudan a sensibilizar y
educar sobre la importancia de la paz. Finalmente, los actores individuales, como
los activistas y defensores de derechos humanos, impulsan el cambio mediante el
activismo y la presión pública. Cada uno de estos agentes tiene un rol único pero
complementario en la construcción de un entorno pacífico.
Conclusiones
La comparación entre los procesos de paz en Colombia y Sudáfrica revela tanto
desafíos comunes como diferencias significativas en la manera en que cada país
ha abordado sus conflictos. En Sudáfrica, el proceso de paz estuvo marcado por
una transición política cuidadosamente negociada, centrada en la reconciliación
nacional y en la creación de una nueva Constitución que buscaba integrar a todos
los sectores de la sociedad en un nuevo marco democrático. La Comisión de Verdad
y Reconciliación (TRC) jugó un papel crucial en documentar las violaciones de
derechos humanos y en promover un proceso de perdón y reconciliación, a pesar
de no haber resuelto todos los problemas de desigualdad y resentimiento.
En contraste, Colombia ha enfrentado un conflicto armado interno prolongado con
múltiples actores y una complejidad adicional debido al narcotráfico y las dinámicas
regionales. Los acuerdos de paz, como el de La Habana con las FARC, han buscado
no solo la desmovilización y reintegración de excombatientes, sino también abordar
las causas profundas del conflicto mediante reformas en justicia, tierras y reparación
a víctimas. Sin embargo, la implementación de estos acuerdos y la preservación de
la memoria histórica siguen siendo desafíos cruciales.
Ambos procesos de paz subrayan la importancia de un enfoque integral que
combine justicia, reparación, reconciliación y participación de todos los sectores de
la sociedad. La experiencia sudafricana ofrece valiosas lecciones sobre la
construcción de memoria y el perdón, que pueden informar y enriquecer el proceso
de paz en Colombia. Sin embargo, es esencial adaptar las lecciones aprendidas a
las circunstancias particulares de cada contexto para abordar de manera efectiva
las complejidades y desafíos específicos que enfrenta cada país. La búsqueda de
una paz duradera requiere un compromiso continuo y una voluntad de enfrentar las
verdades incómodas mientras se trabaja hacia un futuro más inclusivo y justo.
Bibliografía
Seidman Judy, (2013, 23 de agosto). Lecciones del proceso de paz sudafricano.
Rebelión. https://rebelion.org/lecciones-del-proceso-de-paz-sudafricano/