UNIVERSIDAD ABIERTA INTERAMERICANA
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
& RELACIONES HUMANAS
TESIS DE GRADO
LA IMAGEN CORPORAL EN LA MUJER Y SU
RELACION CON EL BIENESTAR PSICOLOGICO
SUBJETIVO
PRESENTADA POR
AGOSTINA VISO
Legajo No. 3056
Tutora: Prof. María Folco
Título a obtener: Licenciatura en Psicología
Octubre 2020
1
ÍNDICE
Resumen / Abstract.........................................................................................3
Capítulo I. La Imagen Corporal.......................................................................5
1.1. Antecedentes.......................................................................................... 5
1.2 Apunte histórico-cultural sobre el papel social de la mujer...................... 8
1.3 Los medios de comunicación.................................................................. .9
1.4 Breve apunte cultural sobre roles y estereotipos ....................................10
1.5 Psicología de la Imagen Corporal........................................................... 11
1.6 Características personales e imagen corporal........................................ 12
1.7. Alteraciones de la imagen corporal....................................................... 13
1.8 El modelo de tres variables..................................................................... 14
1.9 Los errores cognitivos en relación al cuerpo...........................................16
1.10 Teoría de la discrepancia entre el yo real y el yo ideal.........................18
Capítulo II. El Bienestar Psicológico Subjetivo.............................................20
2.1 Psicología Positiva y Bienestar Subjetivo ..............................................20
2.2. Bienestar Subjetivo y calidad de vida ...................................................22
2.3. Bienestar Subjetivo: Diferencias de Género........................................ .23
2
Capítulo III. Relación entre Imagen Corporal y Bienestar Subjetivo................24
Método.............................................................................................................27
Planteamiento del Problema........................................................................... 27
Relevancia & Justificación.............................................................................. 28
Metodología.................................................................................................... 29
Objetivos......................................................................................................... 29
Participantes................................................................................................... 29
Hipótesis......................................................................................................... 29
Instrumentos................................................................................................... 30
Procedimiento................................................................................................. 32
Resultados.......................................................................................................33
Conclusiones...................................................................................................40
Referencias Bibliográficas...............................................................................42
Anexos............................................................................................................ 46
3
RESUMEN. El objetivo general de este estudio fue evaluar el grado de bienestar
psicológico en mujeres adultas y su relación con la imagen corporal. Se
administró el Cuestionario Multidimensional de Imagen Corporal y la Escala de
Bienestar Psicológico a una muestra de 105 mujeres de la población general
(Media = 33,10 años) en la ciudad de Buenos Aires. Se hipotetiza que aquellas
mujeres que muestren mayor aceptación de su imagen corporal tenderán a
experimentar un alto grado subjetivo de bienestar psicológico. En efecto, los
resultados indicaron que aquellas mujeres que muestran una imagen corporal
más positiva, caracterizada por conductas orientadas a mantener la forma física,
la preocupación por el peso y las dietas, y por la salud y la enfermedad tienden
a mostrar el desarrollo de capacidades y crecimiento personal, ambas
concebidas como el principal indicador del funcionamiento positivo. Además,
aquellas mujeres que practican regularmente ejercicios corporales, se
mantienen en forma, y aumentan su fuerza física, tienden a mostrar actitudes
más positivas hacia el yo asociado a la auto-estima y el conocimiento de sí,
tienen relaciones de confianza cálidas, son más empáticas y pueden establecer
vínculos de intimidad con otros.
Palabras Clave: Imagen Corporal; Bienestar Psicológico; Cuidado Aspecto
Físico; Autoaceptación; Crecimiento Personal.
RELATIONSHIP BETWEEN BODY IMAGE AND SUBJECTIVE WELL-BEING
Abstract. The general aim of this study was to assess the degree of
psychological well-being in adult women and its relationship with body image.
The Multidimensional Body Image Questionnaire and the Psychological
Well-being Scale were administered to a sample of 105 females from the general
population (Mean = 33.10 years old) in the city of Buenos Aires. It was
hypothesized that those women who show greater acceptance of their body
image will tend to experience a high subjective degree of psychological
well-being. Indeed, the results indicated that those women who show a more
positive body image, characterized by behaviors aimed at maintaining physical
shape, concern about weight and diets, and about health and illness tend to
show the development of capacities and personal growth, both conceived as the
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main indicator of positive functioning. In addition, those women who regularly
practice body exercises, stay in shape, and increase their physical strength, tend
to show more positive attitudes towards the self associated with self-esteem and
self-knowledge, have warm trusting relationships, are more empathic and can
establish intimate bonds with others.
Keywords: Body Image; Psychological well-being; Physical Appearance Care;
Self-acceptance; Personal growth.
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CAPÍTULO I
LA IMAGEN CORPORAL
1.1. Antecedentes
En los años 70 y 80 los estudios de evaluación se centraban en los aspectos
perceptivos de la imagen corporal, en los años 90, la evaluación se ha centrado
más en aspectos subjetivos y conductuales, ya que una correcta percepción del
cuerpo no supone la inexistencia de insatisfacción con el mismo.
Así la evaluación de la imagen corporal debe incluir las siguientes áreas:
Percepción y estimación del tamaño y la forma del cuerpo, aspectos cognitivos y
emocionales (creencias y preocupaciones, su intensidad, frecuencia y duración,
el malestar que originan y el grado de convicción sobre la existencia del defecto,
el esfuerzo que realiza el paciente para controlar el pensamiento), aspectos
conductuales (evitación, camuflaje, rituales, búsqueda de información
tranquilizadora, entre otras).
Así como otros problemas psicológicos: depresión, trastornos de alimentación,
disfunciones sexuales, ansiedad social, etc. (Rosen, 1997). También tiene
relevancia en las dimensiones de personalidad: autoestima, habilidades
sociales, niveles de adaptación global.
La definición más aceptada de “imagen corporal” es la ya clásica de Schilder
(1935): la imagen del cuerpo que nos formamos en nuestra mente, es decir la
apariencia que le atribuimos a nuestro cuerpo. La importancia de dicho
constructo ha sido puesta en evidencia en las últimas décadas en decenas de
estudios, véase una revisión en Cash & Pruzinsky (1990) y, en español, en
Botella, Grañó, Gámiz y Abey (2008).
Los resultados contrastados que destacan la importancia psicológica de la
Imagen Corporal, se encuentran resumidos en el artículospublicados por
Botella, Grañó, Gámiz y Abey, 2008 así como en Cash & Pruzinsky, 1990. Tal
como destacan Castrillón, Luna y Avendaño (2007) desde hace más 20 años se
han propuesto múltiples formas de abordar la cuestión de la evaluación de la
imagen corporal.
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Teniendo en cuenta la base teórica del anterior proyecto, el interés esta dirigido
especialmente una forma de evaluación que incluya la valoración de los
aspectos cognitivos de construcción del Self y su relación con el mundo , junto
con las variables más directamente relacionadas con el aspecto “objetivo” de la
Imagen Corporal (Cash & Deagle, 1997).
En general, los métodos de evaluación perceptiva van dirigidos a analizar las
diferencias que existen entre lo que el sujeto considera que mide su cuerpo o
una parte de su cuerpo y la medición objetiva de éste.
Es importante tener en cuenta que no es lo mismo preguntar ¿qué peso cree
que tiene?, a preguntar ¿qué peso siente que tiene?, las preguntas en términos
afectivos producen mayor sobreestimación que las preguntas en términos
racionales (Thompson, 1996).
Ciertamente lo referente a la corporalidad en general, y especialmente en su
dimensión de imagen corporal, ha sido tildado de banal, cosmético o secundario
respecto a todo lo que supuestamente era “psicológico”, “mental”, “intelectual” o
“racional” en exclusiva.
A pesar de las contribuciones pioneras de Freud y Piaget en cuanto a la
consideración de lo corporal como parte intrínseca del desarrollo humano
concebido como un todo, la cognitivización racionalista a la que nos referíamos
al principio llevó probablemente a esta secundarización de lo somático en
general y de lo corporal en particular. Sin embargo, la trascendencia de lo
corporal y la imposibilidad de fragmentarlo de “lo psicológico” concebido como
exclusivamente intelectual resulta cada vez más evidente.
Algunos ejemplos de esta relevancia son los siguientes: Entre las personas que
se consideran menos atractivas se encuentra mayor incidencia de fobia social,
ansiedad social y locus de control externo, la satisfacción personal con el propio
físico se correlaciona con el grado de ajuste social percibido, la falta de atractivo
comporta un factor de riesgo para el desarrollo de diferentes patologías
mentales, así como una complicación en el curso de su recuperación, el
atractivo del paciente es considerado como uno de los factores que contribuye
al buen pronóstico de la psicoterapia, los problemas y síntomas asociados a la
imagen corporal o a la corporalidad en general caracterizan a un buen número
de patologías psicológicas (incluyendo los tan abordados trastornos
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alimentarios): la hipocondría, los trastornos dismórficos corporales, las
alucinaciones somáticas propias de algunas formas de trastorno paranoide, los
trastornos de identidad de género y las automutilaciones y autolesiones (Cash &
Pruzinsky, 1990).
Además, en los últimos años se han descrito otras formas menos comunes de
patologías de la corporalidad tales como el síndrome de Munchausen, la
adicción quirúrgica, la adicción a las transformaciones corporales cosméticas
neo-tribales (tatuajes, piercing, escarificaciones, aros de extensión, etc.), la
adicción al ejercicio físico y la musculación (vigorexia) y la apotemnofilia (el
deseo obsesivo de que se ampute una parte del propio cuerpo, normalmente
una pierna, asociado a conductas parafílicas de excitación sexual con parejas
amputadas).
Por otra parte, no hay prácticamente ningúno de la corporalidad, y en algunos
de ellos esos correlatos son especialmente nucleares: el desagrado por el
propio físico, la falta de apetitos sensuales y las preocupaciones excesivas por
el cuerpo de los pacientes depresivos; las disfunciones corporales evidentes en
los trastornos sexuales; las alteraciones de la imagen corporal en la psicosis.
Por lo que respecta a la influencia de lo físico en lo psicológico, son evidentes
los efectos traumáticos y en ocasiones emocionalmente devastadores de la
pérdida de funciones o de partes del cuerpo debida a accidentes, cirugías
invasivas o procesos patológicos, por ejemplo las desfiguraciones accidentales
por quemaduras, las amputaciones quirúrgicas o como resultado de accidentes,
las deformidades debidas a patologías genéticas o adquirida.
Todo lo anterior nos lleva a plantear la seriedad e importancia de lo corporal en
la construcción de la identidad, en su patología y en su reconstrucción
terapéutica. Como muy bien destacan Cash y Pruzinsky (1990) en la misma
línea que la frase de Miller con la que abríamos este trabajo, es evidente que el
sentido del Self se basa en nuestra experiencia corporal; al fin y al cabo no
nacemos con un sentido del Self, ¡pero sí inevitablemente con un cuerpo! Desde
una perspectiva constructivista relacional, consideramos que la identidad es
tanto el producto como el proceso de la construcción de las narrativas del Self
(Botella, 2006). Dichas narrativas tienen una base discursiva y un substrato
8
relacional y conversacional aunque sea en ocasiones en forma de conversación
internalizada en el proceso de construcción de la identidad.
1.2 Apunte histórico-cultural sobre el papel social de la mujer
Una persona no se convence de tener una Imagen Corporal negativa o positiva
de un día para el otro, es una cuestión de tiempo, los factores influyentes para
que esto suceda son históricos, culturales y algunos actuales. Entre las causas
históricas, es muy importante el concepto de belleza en la cultura en la que uno
se desarrolla, la misma nos enseña qué es bello y que es feo. A lo largo de la
historia, estos conceptos son diferentes e incluso contradictorios. En nuestra
cultura, actualmente la presión cultural hacia la delgadez, esbeltez y la
estigmatización de la obesidad (Raich & Escursell, 2013).
La relevancia del cuerpo femenino suele ser, a lo largo de toda la historia,
significativamente mayor a la del masculino, tanto como a los propios ojos de la
mujer como de quienes la rodean. La belleza física de la mujer recibe una
consideración mas explicita que la del hombre (Toro & Morgado Bernal, 2011).
Por parte del hombre, su atractivo suele depender mas de sus habilidades y
poderes de su complexion y aspecto físicos (Ford & Beach, 1951).
En lo que concierne con la mujer, sus funciones procreadoras y alimentadoras,
por un lado y sociosexuales por otra, constituyen los cimientos de tal relevancia
corporal. El mismo cuerpo femenino, destinado a engendrar, parir y amamantar,
debe contar con atractivo sexual e interpersonal suficiente para conseguir su
integración en el medio sociocultural en el que se desenvuelve (Toro & Morgado
Bernal, 2011).
A diferencia de la mayoria de los hombres, las mujeres tienden a cifrar su
autoestima en función de lo que ellas piensan de su propio cuerpo y en lo que
creen que los demas piensan acerca del mismo, el auto-concepto femenino,
suele fundarse de forma significativa en tanto su atractivo corporal, mientras en
hombres se acostumbra a basarse en la eficacia y en el estar en forma (Lerner
et al., 1973).
La moda del vestir, en cada época y en cada sociedad, es correspondido al
consenso establecido acerca de la presentación social de los cuerpos, en la
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historia de la modas, se pone en manifiesto como los aspectos prácticos del
vestir, han quedado permanentemente relegados en favor de lo estético-social.
El tipo de cuerpo aceptado y valorado positivamente en una determinada época
es el que ha determinado mayormente las características de la vestimenta,
particularmente la femenina (Toro & Morgado Bernal, 2011). La tiranía de la
línea recta, la dictadura de la delgadez que suponen sacrificios y mortificaciones
que junto a la determinación social de valores y costumbres que esto implica,
así también, existe otro hecho digno de mencionarse: el carácter de la
competición, vista de una manera positiva, entre las mujeres, la competencia
entre las formas de sus cuerpos, que haya ganadoras y perdedoras. El cuerpo
femenino se constituye oficial y públicamente en simple objeto, sujeto a la
evaluación de los actores de la sociedad (Toro & Morgado-Bernal, 2011).
Junto con los factores genéticos, las influencias culturales cobran gran
relevancia al momento de pensar la Imagen Corporal femenina. Existen
multiplicidad de agentes que en nuestra cultura occidental se combinan para
transmitir el mensaje de que la delgadez corporal es sinónimo de belleza,
control de sí mismo, libertad y éxito social (Toro, 2004). En este siglo XXI cabe
afirman que los padres y madres actuales que ya fueron niños, niñas y
adolescentes, pasaron por la experiencia de ser impregnados por el estereotipo
de la delgadez y lo transmitieron (Toro, 2004).
1.3 Los medios de comunicación
No es extraño que tantas mujeres estén insatisfechas con su cuerpo, ya que el
modelo que proponen los medios de comunicación es mucho mas delgado que
el normal (Raich & Escursell, 2013). Valores y conductas se inscriben
progresivamente en la homogeneización de los humanos, por lo menos en
comunidades desarrolladas o en vías de desarrollo, lo anteriormente
mencionado mas la difusión del modelo corporal delgado va unido a la
promoción de la insatisfacción corporal y por ende, la posibilidad de desarrollo
de trastornos vinculados a la misma.
En el instante actual, una gran parte de la humanidad recibe a diario mensajes
que provocan necesidades e inculcan valores y como nunca antes, estos
mensajes llegan con inmediatez, estos mensajes son mas visuales que
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auditivos (verbales). La televisión, el cine, revistas ilustradas, prensa, radios,
carteles, internet, etc., constituyen canales por los cuales llegan
intermitentemente a cada individuo multitud de consignas y presiones, entre
ellas, la del cuerpo delgado ideal y los procedimientos para conseguirlo (Toro,
2004).
Un metaanálisis de 25 estudios realizados en sujetos femeninos ha examinado
el efecto de exponerlos a imágenes del cuerpo delgado ideal aparecidas en
distintos medios de comunicación, como resultado, la imagen corporal de las
mujeres suele tomarse significativamente mas negativa tras a haber visto una
reproducción de cuerpos delgados que tras haber visto reproducciones de
cuerpos de volumen medio, cuerpos gruesos u objetos inanimados (Morris &
Katzman, 2003).
1.4 Breve apunte cultural sobre roles y estereotipos
Por medio de diferentes estudios y autores, a través del tiempo se han
analizado cómo los roles femeninos que han sido impuestos por la sociedad, se
crean estereotipos que se refuerzan por el uso de sanciones y
autorregulaciones sobre el colectivo femenino. A la vez, han estudiado las
consecuencias de las sanciones sobre las mujeres y la presencia de una
violencia simbólica que se ejerce sobre la mujer con el fin de controlar y
modificar su comportamiento dentro de la sociedad. (Nazira Álvarez Espinoza,
2016).
La creación de instituciones sociales contribuye con la existencia de la
colaboración en los objetivos compartidos y los roles sociales individuales
dentro del grupo. Los individuos asumen roles, estatus, obligaciones y poder
deóntico, de acuerdo con lo dictaminado por las instituciones de la sociedad:
Los seres humanos asignan un estatus y un valor especial a los roles sociales,
los cuales son reconocidos por la colectividad y a partir de aquí se crean
derechos y obligaciones (Tomasello & Amrisha, 2011).
De esta forma es posible establecer una serie de roles predeterminados para
los individuos, cuyas funciones e incumplimiento suponen una sanción social
que afecta moralmente al individuo. Al respecto, afirman que en la sociedad
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adulta las normas sociales, los acuerdos y los compromisos mutuos forman
parte de las expectativas del comportamiento adecuado, en las diferentes
situaciones de convivencia social (Tomasello & Amrisha, 2011).
Las expectativas fundamentadas en el compromiso y la aceptación mutua
fomentan en alguna medida la construcción de patrones de conducta en
relación con los roles, al establecer y tipificarlos, estos se fijan a través de una
categorización y clasificación de conductas y acciones que son reconocidas
como estereotipos.
La experiencia práctica del cuerpo, que se engendra al aplicar al propio cuerpo
los esquemas fundamentales derivadosde la asimilación de las estructuras
sociales y que se ve continuamente reforzado por las reacciones engendradas
de acuerdo con los mismos esquemas, que el propio cuerpo suscita en los
demás, es uno de los principios de la construcción en cada agente de una
relación duradera con su cuerpo (Bordieu, 2000, p. 85).
1.5 Psicología de la Imagen Corporal
La imagen corporal es la representación del cuerpo que cada persona construye
en su mente (Raich, 2000) y la vivencia que tiene del propio cuerpo (Guimón,
1999). Una cosa es la apariencia física y otra distinta la imagen corporal.
Personas con una apariencia física que se aleja de los cánones de belleza
pueden sentirse bien con su imagen corporal y de modo contrario, personas
socialmente evaluadas como bellas pueden no sentirse así.
La apariencia física es la primera fuente de información en la interacción social,
es la realidad física, y sabemos que la fealdad, la desfiguración, la deformación
congénita, los traumatismos,etc, aumentan el riesgo de problemas
psicosociales de las personas que los padecen. La imagen corporal se
compone de varias variables (Cash y Pruzinsky, 1990; Thompson, 1990):
• Aspectos perceptivos: cómo se percibe el tamaño, el peso y la forma del
cuerpo, en su totalidad o sus partes. Las alteraciones en la percepción
pueden dar lugar a sobreestimaciones o subestimaciones.
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• Aspectos cognitivos-afectivos: actitudes, sentimientos, pensamientos,
valoraciones que despierta el cuerpo, su tamaño, su peso, su forma o
algunas partes de él.
Desde el punto de vista emocional la imagen corporal incorpora experiencias de
placer, displacer, satisfacción, disgusto, rabia, impotencia, etc. Puede ser su
exhibición, la evitación, la comprobación, los rituales, sucamuflaje, etc. La
percepción, la evaluación, la valoración, la vivencia del propio cuerpo está
relacionada con la imagen de uno mismo como un todo, con la personalidad y el
bienestar psicológico (Guimón, 1999).
Así Rosen (1995) señala que la imagen corporal es el modo en el que uno se
percibe, imagina, siente y actúa respecto a su propio cuerpo. La imagen
corporal va construyéndose evolutivamente. Así en diferentes etapas de la vida
vamos interiorizando la vivencia de nuestro cuerpo, que en el caso de las
mujeres sufre variaciones importantes debidas a los embarazos. Los bebes
hacia los 4-5 meses empiezan a distinguir entre ellos, los objetos externos y sus
cuidadores, hacia los 12 meses comienzan a andar y explorar el entorno. Los
niños entre el año y los 3 años experimentan la relación entre el cuerpo y el
ambiente, con el desarrollo de habilidades motoras y el control de esfínteres. A
partir de los 4-5 años, los niños comienzan a utilizar el cuerpo para describirse a
sí mismos y vivenciarlo en sus fantasías, se integran así los sentidos de la vista,
el tacto, el sistema motor y sensorial. En la adolescencia se vive el cuerpo como
fuente de identidad, de auto-concepto y autoestima. Es la etapa de la
introspección y el auto-escrutinio, de la comparación social y de la
autoconciencia de la propia imagen física y del desenvolvimiento social, que
podrá dar lugar a la mayor o menor insatisfacción con el cuerpo.
1.6 Características personales e imagen corporal
Todas las personas no se ven afectadas de la misma manera y en igual
magnitud en tanto a su imagen corporal. ¿Cuál es la diferencia entre las
personas?, por una parte, se sabe que las personas mas resistentes tienen una
sólida autoestima. La seguridad que ciertas personas tienen sobre sí mismas y
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se creen dignas de ser amadas, competentes y que se enfrentan a problemas
de la vida, poseedoras de esperanza en el futuro y la vida, no caen fácilmente
en las redes del “debería ser” o “tendría que ser”. En tanto a las personas que
no poseen una buena autoestima y por tanto no comparten las características
de afrontamiento antes mencionadas, existe la tendencia de sentirse
inadecuadas y pueden sucumbir fácilmente a las presiones sociales o personas
cercanas en tanto el “deber ser”.
La idea básica en tanto a características personales es que una imagen corporal
negativa esta asociada a una baja autoestima y a sentimientos negativos, en los
previos estudios siempre se ha encontrado una correlación de a mayor
insatisfacción corporal, menor autoestima.
Las personas que padecen trastorno de la imagen corporal tienden a desarrollar
creencias acerca de la apariencia física y de las implicaciones de la misma,
tales creencias influyen en sus pensamientos, emociones y conductas. Estas
creencias se forman durante la primera adolescencia, cuando la auto-identidad
y el desarrollo físico se encuentran en constante cambio.
Sin embargo, todo esto no quiere decir que exista una predeterminación, es
decir, que hay personas seguras y otras que no lo serán jamás. Aprender a
apreciarse más es posible y por tanto es posible aprender a mejorar la propia
autoestima y a prevenir riesgos de trastornos (Raich, 2000)
1.7. Alteraciones de la imagen corporal
Las alteraciones de la imagen corporal pueden concretarse en dos aspectos
(Cash y Brown, 1987):
Alteración cognitiva y afectiva: Insatisfacción con el cuerpo, sentimientos
negativos que nuestro cuerpo suscita.
Alteraciones perceptivas: conducen a la distorsión de la imagen corporal.
Inexactitud con que el que se estima el cuerpo, su tamaño y su forma. No está
clara la relación entre estas variables, algunos autores señalan que las
personas insatisfechas con su cuerpo tienen distorsiones perceptivas, y otros
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autores señalan que no. La correlación entre medidas de evaluación
perceptivas y subjetivas no siempre es alta (Cash & Pruzinsky, 1990).
Es difícil saber si se distorsiona la imagen corporal porque se está insatisfecho
con el cuerpo, o porque existe una insatisfacción con la imagen corporal se
distorsiona la misma. En general cuando la preocupación por el cuerpo y la
insatisfacción con el mismo no se adecúan a la realidad, ocupan la mente con
intensidad y frecuencia, y generan malestar interfiriendo negativamente en la
vida cotidiana hablamos de trastornos de la imagen corporal.
En la sociedad occidental un tercio de las mujeres y un cuarto de los hombres
presentan insatisfacción corporal (Grant & Cash, 1995). Pero esta insatisfacción
y preocupación por el cuerpo se convierte en un trastorno, es decir en un
malestar significativo, en un 4% de las mujeres y en menos del 1% de los
hombres (Rosen, Reiter & Orosan, 1995). De acuerdo a la asociación
psiquiátrica americana (APA, 2013) (DSM-V) el trastorno dismórfico se define
como una preocupación excesiva por un “defecto corporal” inexistente o de
escasa entidad. Esta preocupación es exagerada, produce malestar e interfiere
gravemente en la vida cotidiana del sujeto dificultando las relaciones personales
y su funcionamiento en diversas áreas. Existen modelos explicativos sobre las
alteraciones de la imagen corporal, brevemente explicare tres de ellos:
1.8 El modelo de tres variables
Distorsión perceptual del tamaño: parámetro que se obtiene al dividir la
estimacion que el sujeto hace de su tamaño corporal por el tamaño real.
Preferencia por la delgadez: se conceptualiza por el tamaño corporal ideal,
utilizando este como estándar para juzgar al propio cuerpo y al de los demás
(Williamson, 1990).
Insatisfacción corporal: se empleo como índice de la instisfacción corporal, la
discrepancia entre el tamaño corporal estimado y el tamaño corporal ideal. Una
gran divergencia entre el tamaño estimado e ideal es síntoma de gran
insatisfacción.
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El modelo causal (Richards, Thompson & Coovert 1990) que incorpora variables
hipotéticamente de una imagen corporal negativa y la conexión de éstas con
ciertas disfunciones alimentarias. Del modelo propuesto las variables que
resultaron causalmente relevantes en la gestación de una imagen corporal
negativa resultaron ser: el peso objetivo en el momento actual, historia de burlas
por la apariencia física y peso percibido.
El modelo predice que el sobrepeso provocaría un incremento en las burlas
emitidas por familiares, amigos y conocidos, derivando así, en una imagen
corporal mas pobre. Aun así, existiría un efecto directo del estatus de peso
sobre una imagen corporal negativa.
Este modelo se centra en las alteraciones actitudinales de la imagen corporal y
su propósito principal no es dar una explicación exhaustiva de los factores
causales de las alteraciones de la imagen corporal, sino de la conexion de estas
con los trastornos alimentarios.
Por ultimo, el modelo que ha estudiado la relación de diferentes variables con la
imagen corporal (Raich, Torras y Mora1997) , así como la relación de la
insatisfacción corporal con los trastornos alimentarios. Existe una relación
directa entre la autoestima, el indice de masa corporal y la psicopatología
general con la insatisfacción corporal.
A continuación, un cuadro explicativo de este modelo:
16
Cuadro 1: Autoestima, el indice de masa corporal y la psicopatología
general con la insatisfacción corporal
1.9 Los errores cognitivos en relación al cuerpo
Las cogniciones sobre la apariencia forman parte de los errores o distorciones
cognitivas, tal como plantea Beck, creencias irracionales, expectativas
desafortunadas, atribuciones, etc. Todas estas son maneras de interpretar la
realidad y los acontecimientos y de preveer como sera el futuro a partir de una
distorcion en la observacion de la realidad. Observemos el siguiente cuadro:
Cuadro 2: Papel de los errores cognitivos en la imagen corporal
Las distorciones cognitivas en relación al cuerpo se contemplan de la siguiente
manera:
Error de tipo dicotomico: “si no soy la mejor, soy la peor”. Esta es una
exageración donde no caben tintes medios y donde la mujer puede quedar en el
pensamiento binario de que es la mas horrible o es la más estrictamente bella
(dos contrarios absolutos).
El ideal irreal: aquí la apariencia se evalua a partir de un estándar irreal (mujer
alta, delgada, escultural, etc.), produciendo un desajuste entre la propia
apariencia y la idealizada teniendo como resultado la concrentracion en los
supuesto defectos de la persona (demasiado baja, demasiado gorda, etc.)
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Comparación injusta: consiste en comparar la propia apariencia con la gente
que nos rodea y consideramos que son más atractivas que nosotros.
La lupa: es la creencia de que un solo aspecto del cuerpo representa a su
totalidad, en apariencia, se hace foco en algun aspecto que no es de agrado y
se exagera su importancia. Esto es llamado atencion selectiva.
La mente ciega: parecido a la distorción anterior, aquí se trata de ignorar o
minimizar los aspectos favorables de la apariencia física. Como nos sentimos
bien con ellos, no pensamos en ellos, por ejemplo, una mujer muy atractiva que
solo se concentra y obsesiona por una cicatriz en la barbilla.
La fealdad radiante: la insatisfacción con un aspecto de la apariencia se
generaliza a otras características físicas, el descontento por un aspecto lleva a
encontrar defectos en otros, llegando a concluir de que se ve “horrible”.
El juego de la culpa: se trata de atribuir decepciones, rechazos u otros
acontecimientos negativos a un aspecto de la apariencia con el que la persona
se encuentra insatisfecha, por ejemplo, pensar que alguien ha sido rechazado
en una fiesta solo por su apariencia.
La mala interpretación de la mente: la suposición o creencia de que se es poco
atractivo por tanto las demás personas tambiénadoptaran esa creencia o
suposición, por ejemplo, “los demás me ven como yo me veo”.
Prediciendo desgracias: esperar que el mal aspecto físico tenga aspectos
negativos en el futuro, sobre todo en experiencias sociales, implica la distorsión
anterior (mala interpretación de la mente) pero no sobre lo que un otro piensa,
sino sobre un grupo de personas en general pensará.
La belleza limitadora: restringir o limitar el comportamiento por las
preocupaciones de la apariencia. Se mantienen creencias de que no podemos
hacer ciertas cosas por culpa de nuestra apariencia, esta distorsión puede
deberse a las predicciones catastróficas. Esta prohibición esta motivada por las
reacciones negativas que la persona espera de otra gente.
Sentirse feo: “como me siento feo, soy feo”, aquí la interpretación se convierte
en certeza, la persona justifica su “fealdad”, mirándose y pensándose de esa
manera.
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El reflejo del malhumor: el malhumor por razones no relacionadas con la
apariencia física se desborda sobre la apariencia de la persona. El malhumor,
en búsqueda de una víctima, convierte al cuerpo en objeto de críticas negativas.
Estas distorsiones cognitivas son las mas frecuentes. A veces adoptan formas
de obsesiones y la preocupación por la imagen corporal no sólo es exagerada,
sino que ocupa una gran cantidad de tiempo e interfieren en las actividades de
la vida diaria (Raich Escursell, 2013).
1.10 Teoría de la discrepancia entre el yo real y el yo ideal
Un objetivo principal de la teoría de la autodiscrepancia es ayudar a predecir
qué tipos de ideas incongruentes harán que estos individuos sientan diferentes
tipos de emociones negativas.
Desarrollada por Edward Tory Higgins en 1987, la teoría proporciona un modelo
para comprender cómo los diferentes tipos de discrepancias entre las
representaciones del yo se relacionan con diferentes tipos de vulnerabilidades
emocionales.
Mantiene estrechos vínculos con una larga tradición de investigación sobre la
incongruencia de creencias. Higgins trató de ilustrar que los desacuerdos
internos causan confusión emocional y psicológica.
Antes, muchas teorías como la teoría de la auto-inconsistencia, la teoría de la
disonancia cognitiva y la teoría del desequilibrio (por ejemplo, Heider, 1958)
habían hecho precisamente eso, sin embargo, Higgins aspiraba a predecir y
definir en qué emociones distintas resultarían los desequilibrios cognitivos. Las
teorías previas del auto-desequilibrio habían reconocido solo emociones
positivas o negativas, en un sentido general, asociadas con la inconsistencia de
creencias.
La teoría de la auto-discrepancia fue la primera en mejorar estas
generalizaciones y asignar emociones y afectos específicos a la disparidad.
Afirma dos dimensiones cognitivas a partir de las cuales se miden varios
estados del yo: dominios del yo (yo real) y puntos de vista del yo (yo ideal)
La discrepancia entre un modelo que una persona ha elegido (o se ha abocado
por presión cultural) genera una gran insatisfacción que no se reduce al aspecto
19
personal, sino que también generaliza varias cuestiones relacionadas con la
autoestima, produciendo que la persona deje de valorar o subestime cualquier
área de sus capacidades o incluso de su aspecto corporal. Por ejemplo, una
mujer, al pesarse y ver que ha engordado dos kilos, cree que ha perdido todo su
atractivo, no le importaran las otras cualidades físicas que pueda tener o si
quiera contara para ella, lo buena profesional que pueda ser u otros valores en
tanto no corporales (Raich, 2000).
20
CAPÍTULO II
BIENESTAR PSICOLOGICO SUBJETIVO
2.1 Psicología Positiva y Bienestar Subjetivo
Tradicionalmente la psicología se ha orientado hacia el estudio y comprensión
de las patologías y las enfermedades mentales, obteniendo así un conjunto de
conocimientos que ha permitido generar teorías acerca del funcionamiento
mental humano y a contribuido a desarrollar nuevas teorías para la enfermedad
mental, logrando así importantes avances en materia de recuperación de las
personas.
El gran énfasis de la psicología clásica en las patologías la ha hecho descuidar
los aspectos positivos, dichos sean: el bienestar, el contento, la satisfacción, la
esperanza, el optimismo y la felicidad, ignorándose los beneficios que estos
presentan para las personas (Seligman & Csikszentmihalyi, 2000). En este
contexto surge la Psicología Positiva, con el objetivo de investigaracerca de las
fortalezas y virtudes humanas y los efectos que estas tienen en las vidas delas
personas y en las sociedades en que viven.
El auge actual de la exploración del Bienestar Subjetivo, refleja una tendencia
social enfocada a una nueva dimensión que valora aspectos hasta ahora
considerados cultural e intelectualmente poco interesantes: se ha partido de la
base que el bienestar es una condición dada para el ser humano. Por esta
misma razón, fue necesario definirlo como un concepto científicamente válido
(Cuadra & Florenzano, 2003).
En 1967, Warner Wilson llevo a cabo una amplia revisión del bienestar
subjetivo, concluyendo que la persona feliz es “joven, saludable, bien educada,
bien pagada, extrovertida, optimista, libre, religiosa, casada, con alta
autoestima, moral de trabajo, aspiraciones modestas, de cualquier sexo y de
una amplia gama de niveles de inteligencia” (Diener, Suh, Lucas & Smith, 1999).
Desde esa fecha hasta ahora, las investigaciones sobre el bienestar subjetivo
han ido evolucionando. En una primera etapa, las investigaciones se centraron
en correlacionar el bienestar y características demográficas tales como edad,
21
sexo, ingreso, salud, etc. Actualmente las investigaciones se enfocan en
entenderlos procesos que subyacen al bienestar.
En un comienzo las investigaciones utilizaron los mismos métodos con los que
se investigaron las patologías. Actualmente se requieren metodologías más
sofisticadas que permitan definir, medir, comprender y explicar los rasgos
positivos de los humanos. La búsqueda de qué es la psicología positiva llevó a
explorar los rasgos personales tales como el bienestar subjetivo, el optimismo,
la felicidad y la libre determinación. Dentro del espectro de la psicología positiva
y sus componentes se estudian diferentes dimensiones. La de del bienestar
subjetivo (Diener, 2000), el optimismo (Peterson, 2000), el optimismo inteligente
(Avia &Vazquez1999), la felicidad (Csikszentmihalyi, 1999).
Calidad de vida, bienestar subjetivo, satisfacción vital, bienestar social, son
todos parte deuna terminología que se relaciona con la felicidad y que
pretenden adquirir un status ontológico a través de la clarificación del concepto
y de su capacidad para ser medido. Actualmente existen dos consensos sobre
el bienestar según la psicología positiva:
1. El bienestar tendría una dimensión básica y general que es subjetiva.
2. El bienestar estaría compuesto por dos partes básicas: una centrada en los
aspectos afectivos-emocionales (referido a los estados de ánimo de la persona)
y otra centrada en los aspectos cognitivos-valorativos (referido a la evaluación
de satis-facción que hace la persona de su propia vida). Ambas partes se
relacionarían con la dimensión subjetiva. Otros autores agregan una tercera
dimensión: la vincular (Casullo, 2002).
Considerando lo anterior, el bienestar subjetivo es “un área general de interés
científico y no una estructura específica que incluye las respuestas emocionales
de las personas, satisfacciones de dominio y los juicios globales de satisfacción
de vida” (Diener, Suh, Lucas & Smith, 1999, p. 18).
El bienestar subjetivo, se refiere a lo que las personas piensan y sienten acerca
de sus vidas y a las conclusiones cognoscitivas y afectivas que ellos alcanzan
cuando evalúan su existencia. Comúnmente se denomina “felicidad” al
bienestar experimentado cuando se sienten más emociones agradables y pocas
desagradables, cuando están comprometidos enactividades interesantes y
22
cuando están satisfechos con sus vidas. Lo central es entonces, la propia
evaluación que la persona hace de su vida (Diener, 2000).
2.2. Bienestar Subjetivo y calidad de vida
Según la OMS, la calidad de vida es la percepción que un individuo tiene de su
lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los
que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus
inquietudes.
La “calidad de vida” se ha convertido en un término frecuentemente utilizado en
muy variados contextos. Es habitual su empleo por políticos, economistas,
médicos, educadores y psicólogos, ya que se trata de un terreno que puede ser
tratado por diferentes disciplinas.
Particular atención ha recibido en el campo de la Psicología, en especial al
hablar de las limitaciones que las enfermedades crónicas imponen a las
personas. Muy relacionada con la calidad de vida se encuentra la categoría
bienestar psicológico, de hecho, esta última está fuertemente ligada a todas las
categorías que se han estudiado en relación con la vida humana.
Tal es el caso no sólo de la calidad de vida, sino de otras categorías
socio-psicológicas como las condiciones de vida, el modo de vida, el nivel de
vida (García Viniegras, 2005). Sin duda, el modo de vida, las condiciones de
vida y el nivel de vida son categorías de corte sociológico que se relacionan
estrechamente con el bienestar (Victoria, 2003).
El bienestar subjetivo surge del balance entre las expectativas (proyección de
futuro) y los logros (valoración del presente), lo que muchos autores llaman
satisfacción, en las áreas de mayor interés para el ser humano y que, de
manera genérica, han sido identificadas con el trabajo, la familia, la salud, las
condiciones materiales de vida, las relaciones interpersonales, y las relaciones
sexuales y afectivas con la pareja.
Esa satisfacción con la vida surge a punto de partida de una transacción entre
el individuo y su entorno micro y macrosocial, donde se incluyen las condiciones
objetivas materiales y sociales, que brindan al hombre determinadas
oportunidades para la realización personal.
23
La calidad de vida está estrechamente vinculada al funcionamiento de la
sociedad, a las normas y valores sociales que el individuo debe asumir, pero
sobre todo con las aspiraciones y el nivel de satisfacción con respecto a los
dominios más importantes en el que se desarrolla su vida, es decir, con la
construcción que él propio individuo hace de su bienestar psicológico (García
Viniegras, 2005).
2.3. Bienestar Subjetivo: Diferencias de Género
Uno de los hallazgos empíricos más consistentes en los estudios previos sobre
diferencias entre hombres y mujeres, tiene que ver con que la expresividad
emocional haya sido evaluado por medio de auto-reportes, estudios
observacionales o relativos a creencias y estereotipos.
De hecho, en las culturas occidentales se cree que las mujeres son más
expresivas emocionalmente que los hombres, específicamente, se espera que
sonrían más y que muestren más tristeza, miedo y culpa (Hess, Senécal,
Kirouac, Herrera, Philippot & Kleck, 2000). En contraste, se cree que los
hombres exhiben más emoción sólo cuando están enojados y físicamente
agresivos (Fischer, 1993). En congruencia, se han revelado resultados que
muestran que, efectivamente, las mujeres experimentan, tanto los afectos
positivos (por ejemplo: felicidad) como negativos (por ejemplo: depresión) con
mayor intensidad que los hombres (Argyle, 2001).
Además, algunos estudios sobre los niveles de felicidad han reportado pocas o
ninguna diferencia entre hombres y mujeres (Fujita, Diener y Sandvik, 1991). En
el caso, encontraron que los hombres piensan que deben expresar emociones
de poder, como el enojo, el desprecio y el disgusto, más que las mujeres, y
estas creen que deben expresar más felicidad, tristeza y miedo que los
hombres, lo cual han encontrado congruente con los estereotipos que se tienen
sobre cada uno de los sexos (Safdar et al.2009).
24
CAPÍTULO III
RELACIÓN ENTRE IMAGEN CORPORAL Y BIENESTAR SUBJETIVO
El componente afectivo del bienestar subjetivo hace referencia a la frecuencia e
intensidad de emociones positivas y negativas, y el componente cognitivo hace
referencia a la satisfacción que tiene la persona con su vida por áreas
específicas o en general (Díaz, 2001). Se considera altos niveles de bienestar
subjetivo, cuando las personas experimentan con mayor frecuencia e intensidad
emociones positivas respecto a su vida.
Es importante mencionar que el bienestar subjetivo cuenta con la existencia de
una dimensión básica que es la subjetividad (Cuadra y Florenzano, 2003).
Asimismo, en otro estudio se compararon los niveles de bienestar subjetivo en
poblaciones latinas, europeas del este, rusas y japonesas, y se halló que el
bienestar subjetivo está sujeto a factores socioculturales. Se observó que el
bienestar está directamente relacionado a las exigencias culturales y sociales
de cada sociedad (Diener, 2000). De esta manera este estudio encontró datos
importantes, como que el bienestar subjetivo está altamente influenciado por
factores socioculturales, el temperamento y personalidad de los sujetos.
En un estudio de Carrillo, Sánchez y Jiménez (2011), las mujeres tienden a
compararse con modelos estéticos propuestos por la sociedad, lo que evidencia
mayores niveles de insatisfacción con su imagen corporal. De igual manera,
confirman la relación que existe entre los medios de comunicación y el bienestar
personal, considerado este un aspecto del bienestar subjetivo. Dicha relación
presenta diferencias significativas en la valoración corporal entre hombres y
mujeres.
En otro estudio de Casillas, Montaño, Reyes, Bacardi y Jiménez (2006) en
México se encontró una alta relación entre el bienestar subjetivo, el peso
percibido y el peso real, respectivamente, y se concluyó que a mejor percepción
corporal mejor bienestar subjetivo. Compte concluyó en el año 2012 que la
distorsión en la percepción de la imagen corporal está precedida por los
pensamientos y evaluaciones negativas que tenga la persona frente a su
cuerpo. Por otro lado, existe una relación entre los pensamientos que uno tiene
25
y el bienestar subjetivo (Díaz, 2001), lo cual genera una relación directa entre la
distorsión en la percepción de la imagen corporal y el bienestar subjetivo
(Casillas et al., 2006).
Asimismo, se descubrió que la distorsión y la insatisfacción corporal están
altamente relacionadas al género, concluyendo que existe mayor relación con el
sexo femenino. Se observa también que la relación entre distorsión y género es
más alta que entre insatisfacción y género. Se comprueba que la distorsión de
la imagen corporal está influenciada preferentemente por el género (Maganto y
Cruz, 2000; Meza & Pompa, 2013).
López, Solé y Cortés en el año 2008 demostraron que el 21 % de las mujeres
presentan extrema preocupación por su imagen corporal, el 73 % de ellas
evidencian preocupación moderada y el 0 % de las mujeres no les preocupa en
lo absoluto su imagen corporal.
Por otro lado, se afirma que las mujeres presentan niveles bajos de bienestar
subjetivo debido a su constante preocupación sobre su imagen corporal
(Rodríguez, 2005). De igual forma, en España concluyeron que la insatisfacción
es causada por la distorsión en la percepción que las mujeres tienen de su
cuerpo, lo que las lleva a sentirse insatisfechas con el mismo (Ramos, Rivera de
los Santos y Moreno, 2010).
La satisfacción o insatisfacción con la imagen corporal se origina a partir del
disgusto o gusto que las mujeres experimenten respecto a su cuerpo (Flores,
2009; Lúcar, 2012). El bienestar subjetivo en las mujeres está relacionado a la
preocupación y a la manera en cómo perciben su cuerpo, así como cuán
satisfechas se sienten con el mismo, de manera que a menor peso mayor
satisfacción y mejor percepción de su imagen corporal (García & Garita, 2007;
Trejo, Castro, Facio, Mollinedo & Valdez, 2010).
La insatisfacción corporal, en cuanto al género, se encuentra entre los factores
que pueden predecir el bienestar y la satisfacción con la vida. La evaluación de
la satisfacción o satisfacción y felicidad o malestar de las personas, ha tenido
como objetivo analizar y encontrar una relación entre dichos constructos, ya que
la felicidad o bienestar tiene muchas variables así como las variables que
componen a la imagen corporal y la insatisfacción con la misma. Estudios han
comprobado que la no satisfacción con el cuerpo esta relacionada de forma
26
negativa con el bienestar psicológico, así como la satisfacción con la vida
(Rabito-Alcón, Rodríguez-Molina, & Baile Ayensa, 2008)
En Argentina, se realizó un estudio con el fin de evaluar aspectos negativos de
la imagen corporal en mujeres jóvenes. Afirmaron que la brecha entre los
géneros en imagen corporal (autoconcepto también) es mayor en la jóvenes
argentinas que en las mujeres de Estados Unidos y otros países. Utilizaron una
muestra aleatoria de 286 mujeres jóvenes entre 17 y 18 años. Aunque las
mujeres puntuaban por debajo de los hombres en Autoestima Global,
Apariencia Física, Atractivo Amoroso, Habilidad Intelectual, Creatividad y
Competencia Deportiva, su imagen corporal y autoconcepto era mas favorable
que el de las adolescentes. Los puntajes promedio de los varones en cambio,
no diferían de una u otra etapa de vida (Faccio, Resset, Mistrorigo, Micocci &
Yoris, 2007).
27
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
A lo largo de estos años se ha enfatizado la cultura de la delgadez y la influencia
de los estereotipos propuestos por los medios de comunicación, en paralelo y
por consecuencia de lo anteriormente mencionado, las industrias y negocios
lucran con la venta de productos, tratamientos, cirugías e indumentaria (entre
otros) fomentando así este modelo de belleza impuesto. El alcance de dicho
modelo resulta dificultoso para la mayoría de las mujeres argentinas ya que
somos un país con alta diversidad de etnicidades y el modelo de belleza
enfatizado es el de la mujer europea, la cual posee genes específicos de la etnia
que determinan su apariencia física.
Los criterios tomados para esta investigación tienen relevancia porque nuestra
sociedad occidental ha convertido al cuerpo y a sus cuidados en un negocio, así
la preocupación por el cuerpo y la apariencia física se ha convertido en una
fuente de consumo y en una industria. La consecuencia es que la atención de
mucha gente está centrada en el aspecto físico. Esta preocupación con el cuerpo
y la insatisfacción con el mismo pueden ir desde una preocupación normal hasta
llegar a ser patológica.
Dado que la preocupación por la apariencia física en general es más acentuada
en mujeres que en hombres, el objetivo del presente es determinar si la imagen
corporal de una mujer condiciona, afecta o modifica o no su bienestar
psicológico.
Además, la elección de las edades de las mujeres en el presente estudio, no han
sido elegidas al azar, la propuesta de tomar como rango etario una población de
mujeres adultas, pone luz sobre la conveniencia del presente, ya que en su
mayoría, los estudios relacionados a este tema están enfocados en mujeres
adolescentes. Por lo anteriormente expuesto y para explicitar la estructura de
este planteo, se desprenden la siguiente pregunta:
¿En qué medida el ideal de imagen corporal afecta con el bienestar psicológico
en la mujer?
28
RELEVANCIA & JUSTIFICACION
Relevancia Teórica
Los resultados de esta investigación aportarán nuevos datos e interrogantes
destinados a la comunidad científica, ya que, el material predominante sobre
este tema y sus variables están n relación con el rango de edad perteneciente a
la adolescencia, produciendo escases en conocimientos sobre la temática en
relación a mujeres adultas. Se podrá comparar con otras investigaciones que se
diferencien en sexo y/o rango etario, así pudiendo ampliar y enriquecer el
conocimiento existente en la problemática.
Relevancia Clínica
Los resultados de esta investigación contribuirán a la psicología clínica en el
tratamiento de los siguientes trastornos: conductuales alimentarios, del estado
del ánimo, perceptivos y de distorsión de la imagen corporal. También el
material contribuirá a cuestionar los modelos culturales de belleza establecidos
e interiorizados en esta época con los que las mujeres se dirigen a la clínica. En
cierta medida, ayudará a determinar la etiología de los trastornos anteriormente
dichos, en cada paciente en particular y la información otorgada podría servir
como punto de partida para la exploración de las cogniciones específicas de
cada mujer que lleve a consulta cuestiones en estrecha relación con los
constructos a estudiar.
29
METODO
Se trata de un estudio transversal de tipo correlacional y comparativo. El estudio
es comparativo porque pretende determinar si existen diferencias o similitudes
entre las variables demográficas y si hay covariación entre Imagen Corporal y
Bienestar Psicológico. Se utilizó el programa SPSS (v.22.0) para el tratamiento
cuantitativo de datos.
Objetivos
General
Evaluar el grado de bienestar psicológico en mujeres adultas y su relación con la
imagen corporal.
Específicos
• Relacionar el grado de bienestar psicológico con la imagen corporal.
• Comparar mujeres con y sin hijos en imagen corporal y bienestar
psicológico.
• Comparar mujeres en actividad laboral para imagen corporal y bienestar
psicológico.
• Relacionar la imagen corporal y el bienestar psicológico con la edad y la
educación.
Hipótesis
Se encontrará una correlación positiva y significativa entre la imagen corporal y
el bienestar psicológico, es decir, aquellas mujeres que muestren mayor
aceptación de su imagen corporal tenderán a experimentar un alto grado
subjetivo de bienestar psicológico.
Participantes
La muestra estuvo integrada por 105 mujeres de la población general cuyo
rango etario era de 25 a 45 años (Media = 33,10 años; DT = 6,56) reclutadas en
la ciudad de Buenos Aires (n = 61; 77%) y Gran Buenos Aires (n = 24; 23%). El
30
55% de ellas sin hijos, el 71% se desempeña en un ámbito laboral, y el 30% tiene
educación universitaria (ver Tabla 1 para más detalles).
Instrumentos
Datos sociodemográficos. Se incluyeron preguntas para edad, educación, hijos,
y actividad laboral.
Cuestionario Multidimensional de Imagen Corporal (MBSRQ; Cash, 1990;
Botella García del Cid, Ribas Rabert & Ruiz, 2009). Inventario autoadministrado
de 69 ítems con una escala Likert de respuesta de 1 (Totalmente en
desacuerdo) a 5 (Totalmente de acuerdo), que evalúa los aspectos actitudinales
respecto al constructo “imagen corporal”. Estos aspectos incluyen componentes
evaluativos, cognitivos y conductuales. En cuanto a las propiedades
psicométricas de la versión española del MBSRQ, ésta tiene una fiabilidad
global (consistencia interna) Alfa de Cronbach de 0,88. La escala se compone
de cuatro factores:
1. Corporalidad. Combina la preocupación por el aspecto físico, las
conductas orientadas a mantener la forma física, la preocupación por el peso
y las dietas, la preocupación por la salud y la enfermedad, y el atractivo
autoevaluado de diferentes áreas corporales (excepto la cara, el pelo y la
altura).
2. Forma física. Caracteriza al factor que hace a la mejor descripción de
“conductas orientadas a mantener la forma física”, por ejemplo, hacer
ejercicio regularmente, mantenerse en forma, y el aumento de la fuerza
física.
3. Atractivo Físico Autoevaluado. Indica la evaluación del atractivo físico de si
mismo, por ejemplo, el placer por la estética corporal de uno mismo, el
aspecto del cuerpo sin ropa, el atractivo sexual del cuerpo.
4. Cuidado Aspecto Físico. El aspecto físico del cuerpo, por ejemplo,
comprobar el aspecto en un espejo, cambios en el peso, buen aspecto,
atención al cuidado del pelo, movimiento corporales armónicos y
coordinados.
31
Escala de Bienestar Psicológico (Ryff, 1989; 1995). Desarrollado por Carol D.
Ryff, cuenta con un total de 39 ítems con un formato de respuesta Lickert entre
1 (Totalmente en desacuerdo) y 6 (Totalmente de acuerdo). La escala ajusta
significativamente con el modelo de seis factores propuesto y presenta una
consistencia interna aceptable en el total (valores de α por encima de .90) y en
cada una de sus subescalas (con valores de α entre 0,78 y 0,81).
1. Autoaceptación. Es la actitud positiva hacia el yo asociado a la
auto-estima y conocimiento de sí (por ej. “Me siento satisfecho conmigo
mismo”).
2. Relaciones positivas. Creencia que se tiene relaciones de confianza,
cálidas, de empatía y de intimidad con otros (por ej. “La gente puede
describirme como una persona dispuesta a compartir su tiempo con
otras”).
3. Autonomía. Capacidad de ser independiente, de regular la conducta por
normas internas y ser capaz de resistir a la presión social (por ej. “Tengo
confianza en mis opiniones inclusive si son contrarias al consenso
general”).
4. Dominio del entorno. Controlasociado al locus de control interno y a la
alta auto-eficacia (por ej. “Creo que soy bueno manejando las
responsabilidades cotidianas”)
5. Crecimiento Personal. El funcionamiento positivo óptimo necesita el
desarrollo de sus potencialidades, para seguir creciendo como persona y
llevar al máximo sus capacidades, asociado a la idea de evolución y
aprendizaje positivo de la persona.
6. Propósito en la vida. Tener metas y sensación de una dirección en la
vida, asociado a la motivación para actuar y desarrollarse (por ej. “Tengo
clara la dirección y el objetivo de mi vida”).
32
Procedimiento
A causa de que período de cuarenta y aislamiento social coincidió con el
período de reclutamiento de casos, se diseñó una plataforma on line donde se
publicaron ambos instrumentos y el demográfico. Los datos fueron tratados con
confidencialidad y anonimato de sus respuestas. Los participantes firmaron un
formulario de consentimiento y se les informó que podían negarse a participar.
La participación fue voluntaria y sin pago alguno.
33
RESULTADOS
Se llevó a cabo un contraste de hipótesis sobre la normalidad de las variables
mediante un análisis de Shapiro-Wilks (aprox. 100 casos). A partir de los valores
obtenidos, se asumió una distribución asimétrica de las puntuaciones de los
ambos instrumentos (MBSRQ y EPB). En consecuencia, se decidió emplear
para los análisis estadísticos, la Rho de Spearman para correlacionar las
puntuaciones de las escalas y el valor de z convertido a U de Mann-Whittney
para comparar (ver Tabla 1).
TABLA 1: PRUEBA DE NORMALIDAD
Variables Shapiro. Wilk Sig.
Imagen Corporal 0,80 < .001
Bienestar Psicológico 0,95 .001
El 55% de las mujeres indicaron no tener hijos, el 30% tiene formación
universitaria, y el 71% se encuentra actualmente con empleo (ver Tabla 2).
TABLA 2: CARACTERISTICAS DEMOGRAFICAS
Hijos N %
Sin hijos 58 55,2
Con hijos 47 44,8
Educación
Secundario incompleto 3 2,9
Secundario completo 20 19,0
Terciario incompleto 3 2,9
Terciario completo 18 17,1
Universitario incompleto 29 27,6
Universitario completo 32 30,5
Actividad Laboral
Desempleada 30 28,6
Empleada 75 71,4
34
La H1 predice que se encontrará una correlación positiva y significativa entre el
grado de bienestar psicológico y la imagen corporal positiva, lo cual se confirmó
(rs = .30; Sig. = .001). Además los subfactores Corporalidad (rs = .35; Sig. <
.001) y Atractivo Físico Autoevaluado (rs = .29; Sig. = .001) de la Imagen
Corporal, así como Autoaceptación (rs = .23; Sig. = .008), Dominio del Entorno
(rs = .35; Sig. < .001), Crecimiento Personal (rs = .21; Sig. = .01), y Propósito en
la Vida (rs = .35; Sig. < .001) del Bienestar Psicológico (ver Tabla 3).
TABLA 3: CORRELACION ENTRE BIENESTAR PSICOLÓGICO E IMAGEN
CORPORAL
Atractivo Cuidado
Forma Físico Aspecto Imagen
Corporalidad Física Autoevaluado Físico Corporal
1.Autoaceptación Rho de Spearman ,335** ,028 ,156 -,082 ,236**
Sig. < ,001 n.s. ,05 n.s. ,008
2.Relaciones Rho de Spearman ,263** ,135 ,278** -,310** ,170*
Positivas Sig. ,003 n.s. ,002 ,001 ,04
3.Autonomía Rho de Spearman ,095 ,064 ,294** ,025 ,142
Sig. n.s. n.s. ,001 n.s. n.s.
4.Dominio Rho de Spearman ,427** ,022 ,214* ,071 ,359**
del Entorno Sig. < ,001 n.s. ,01 n.s. < ,001
5.Crecimiento Rho de Spearman ,179* ,092 ,140 -,049 ,218*
Personal Sig. ,033 n.s. n.s. n.s. ,01
6.Propósito Rho de Spearman ,313** ,127 ,251** ,076 ,350**
en la Vida Sig. ,001 n.s. ,005 n.s. < ,001
Bienestar Rho de Spearman ,352** ,091 ,296** -,070 ,308**
Psicológico Sig. < ,001 n.s. ,001 n.s. ,001
Se llevó a cabo una comparación entre mujeres con y sin hijos, pero no se
encontraron diferencias significativas (ver Tabla 4).
TABLA 4: DIFERENCIAS ENTRE HIJOS (SI/NO) EN IMAGEN CORPORAL Y
BIENESTAR PSICOLOGICO
Variables Hijos Media DT z* Sig.
35
Corporalidad Con hijos 72,00 6,72 0,46 n.s.
Sin hijos 71,97 9,04
Forma Física Con hijos 21,13 3,51 1,36 n.s.
Sin hijos 21,62 3,61
Atractivo Físico Autoevaluado Con hijos 12,91 2,28 1,32 n.s.
Sin hijos 12,38 2,33
Cuidado Aspecto Físico Con hijos 13,77 2,98 0,56 n.s.
Sin hijos 14,24 3,10
Imagen Corporal Con hijos 119,81 10,63 0,49 n.s.
Sin hijos 120,21 13,62
1.Autoaceptación Con hijos 21,87 5,65 0,31 n.s.
Sin hijos 21,81 4,75
2.Relaciones Positivas Con hijos 23,04 5,61 0,27 n.s.
Sin hijos 23,48 4,99
3.Autonomía Con hijos 29,19 4,58 1,26 n.s.
Sin hijos 28,02 4,62
4.Dominio del Entorno Con hijos 22,32 3,92 0,44 n.s.
Sin hijos 22,41 2,89
5.Crecimiento Personal Con hijos 27,57 4,43 0,97 n.s.
Sin hijos 27,53 3,01
6.Propósito en la Vida Con hijos 23,15 6,01 0,70 n.s.
Sin hijos 23,33 3,72
Bienestar Psicológico Con hijos 147,15 24,45 0,74 n.s.
Sin hijos 146,59 16,80
* Se empleó la U de Mann-Whittney.
Se llevó a cabo una comparación entre mujeres con y sin empleo, y se encontró
que las mujeres empleadas puntuaron más alto en Imagen Corporal en
comparación con las mujeres desempleadas (z = 2,02, Sig. = .03). También se
encontró que las mujeres empleadas puntuaron más alto en Bienestar
Psicológico en comparación con las mujeres desempleadas (z = 3,01, Sig. =
36
.02). Además, los factores Autoaceptación (z = 2,52, Sig. = .01), Dominio del
Entorno (z = 1,92, Sig. = .03), y Propósito en la Vida (z = 2,01, Sig. = .04) fueron
favorables hacia las mujeres empleadas (ver Tabla 5).
TABLA 5: DIFERENCIAS EN ACTIVIDAD LABORAL PARA IMAGEN
CORPORAL Y BIENESTAR PSICOLOGICO
Actividad
Variables Laboral Media DT z* Sig.
Corporalidad Empleada 72,55 8,74 2,05 ,04
Desempleada 70,57 5,86
Forma Física Empleada 21,41 3,74 0,47 n.s.
Desempleada 21,37 3,11
Atractivo Físico Autoevaluado Empleada 12,77 2,17 1,03 n.s.
Desempleada 12,23 2,62
Cuidado Aspecto Físico Empleada 14,20 3,15 0,61 n.s.
Desempleada 13,60 2,84
Imagen Corporal Empleada 120,93 13,31 2,02 .03
Desempleada 117,77 8,92
1.Autoaceptación Empleada 22,63 4,96 2,52 ,01
Desempleada 19,87 5,15
2.Relaciones Positivas Empleada 23,35 5,58 0,59 n.s.
Desempleada 23,13 4,44
3.Autonomía Empleada 28,44 4,56 0,53 n.s.
Desempleada 28,80 4,82
4.Dominio del Entorno Empleada 22,85 2,90 1,92 .03
Desempleada 21,17 4,15
5.Crecimiento Personal Empleada 27,49 3,74 0,26 n.s.
Desempleada 27,70 3,63
6.Propósito en la Vida Empleada 23,72 4,92 2,01 .04
Desempleada 22,07 4,56
Bienestar Psicológico Empleada 148,48 20,97 3,01 .02
37
Actividad
Variables Laboral Media DT z* Sig.
Corporalidad Empleada 72,55 8,74 2,05 ,04
Desempleada 70,57 5,86
Forma Física Empleada 21,41 3,74 0,47 n.s.
Desempleada 21,37 3,11
Atractivo Físico Autoevaluado Empleada 12,77 2,17 1,03 n.s.
Desempleada 12,23 2,62
Cuidado Aspecto Físico Empleada 14,20 3,15 0,61 n.s.
Desempleada 13,60 2,84
Imagen Corporal Empleada 120,93 13,31 2,02 .03
Desempleada 117,77 8,92
1.Autoaceptación Empleada 22,63 4,96 2,52 ,01
Desempleada 19,87 5,15
2.Relaciones Positivas Empleada 23,35 5,58 0,59 n.s.
Desempleada 23,13 4,44
3.Autonomía Empleada 28,44 4,56 0,53 n.s.
Desempleada 28,80 4,82
4.Dominio del Entorno Empleada 22,85 2,90 1,92 .03
Desempleada 21,17 4,15
5.Crecimiento Personal Empleada 27,49 3,74 0,26 n.s.
Desempleada 27,70 3,63
6.Propósito en la Vida Empleada 23,72 4,92 2,01 .04
Desempleada 22,07 4,56
Bienestar Psicológico Empleada 148,48 20,97 3,01 .02
Desempleada 142,73 18,97
Se llevó a cabo una correlación entre Imagen Corporal y Bienestar Psicológico
con la Edad y la Educación. Se encontró una correlación positiva y significativa
entre Imagen Corporal y Educación (rs = 22, Sig. = .01), en particular el factor
Forma física (rs = 22, Sig. = .01) y Corporalidad (rs = 18, Sig. = .03). También se
38
encontró una correlación positiva y significativa entre Bienestar Psicológico y
Educación (rs = 25, Sig. = .004), en particular los factores Propósito en la Vida
(rs = 26, Sig. = .003) y Relaciones Positivas (rs = 31, Sig. = .001). No se
encontraron correlaciones significativas para Edad con Bienestar Psicológico e
Imagen Corporal (ver Tabla 5).
TABLA 5: CORRELACION ENTRE IMAGEN CORPORAL Y BIENESTAR
PSICOLOGICO CON LA EDAD EDAD Y EDUCACION
Variables Educación Edad
1. Corporalidad Rho de Spearman ,181* -,005
Sig. ,03 n.s.
2. Forma Física Rho de Spearman ,225* ,101
Sig. ,01 n.s.
3. Atractivo Físico Autoevaluado Rho de Spearman ,099 ,038
Sig. n.s. n.s.
4. Cuidado Aspecto Físico Rho de Spearman ,042 -,084
Sig. n.s. n.s.
Imagen Corporal Rho de Spearman ,225* -,015
Sig. ,01 n.s.
1.Autoaceptación Rho de Spearman ,238** ,092
Sig. ,007 n.s.
2.Relaciones Positivas Rho de Spearman ,312** ,074
Sig. ,001 n.s.
3.Autonomía Rho de Spearman ,144 ,172*
Sig. n.s. ,04
4.Dominio del Entorno Rho de Spearman ,168* ,100
Sig. ,04 n.s.
5.Crecimiento Personal Rho de Spearman ,096 -,067
Sig. n.s. n.s.
6.Propósito en la Vida Rho de Spearman ,268** ,045
39
Sig. ,003 n.s.
Bienestar Psicológico Rho de Spearman ,257** ,091
Sig. ,004 n.s.
40
CONCLUSIONES
El objetivo general de este estudio fue evaluar el grado de bienestar psicológico
en mujeres adultas y su relación con la imagen corporal, más específicamente
comparar mujeres con/sin hijos y su actividad laboral en imagen corporal y
bienestar psicológico, y relacionar la imagen corporal y el bienestar psicológico
con la edad y la educación.
Los resultados indican que aquellas mujeres que muestran una imagen corporal
más positiva, caracterizada por conductas orientadas a mantener la forma física,
la preocupación por el peso y las dietas, y por la salud y la enfermedad tienden
a mostrar el desarrollo de capacidades y crecimiento personal, ambas
concebidas como el principal indicador del funcionamiento positivo. Además,
aquellas mujeres que practican regularmente ejercicios corporales, se
mantienen en forma, y aumentan su fuerza física, tienden a mostrar actitudes
más positivas hacia el yo asociado a la auto-estima y el conocimiento de sí,
tienen relaciones de confianza cálidas, son más empáticas y pueden establecer
vínculos de intimidad con otros.
Por ejemplo, una mujer que considera que sus senos son anormalmente
pequeños puede desarrollar toda una serie de conductas de evitación a
situaciones tales como mostrarse en ropa de playa, vestir ropa escotada o
ajustada, salir a la calle si no es con un tipo de ropa que disimule su supuesto
“defecto”, en cualquier situación que implique desnudez total o parcial. Las
personas que intentan sentirse bien consigo mismas, incluso siendo
conscientes de sus propias limitaciones, y tienen actitudes positivas hacia uno
mismo logran un funcionamiento psicológico positivo asociado con un
mejoramiento de la imagen corporal. Por otra parte, las mujeres que muestran
mayor independencia, regulan sus conductas por normas internas y son
capaces de resistir a la presión social, también demostraron poseer un
funcionamiento positivo óptimo, empeño por desarrollar sus potencialidades,
por seguir creciendo como persona, y llevar al máximo sus capacidades
asociado a la idea de evolución y aprendizaje positivo como mujer.
Otros resultados demostraron que las mujeres que se desempeñan en su
actividad laboral tienden a mostrar mayor atractivo físico, por ejemplo, el placer
por la estética corporal, el aspecto del cuerpo sin ropa y el atractivo sexual del
41
cuerpo, lo cual podría representar –además de una buena imagen corporal–
una buena imagen de si mismas y del lugar que ocupan en su actividad laboral.
Esto también afecta el bienestar psicológico y la capacidad de ser
independientes, de regular la conducta por normas internas, y ser capaz de
resistir a la presión laboral.
Finalmente, se encontró que a mayor nivel educativo – y por ende, profesional
(el 30% era universitario) – mostraba no sólo buena imagen corporal (forma
física y corporalidad), sino también mayor bienestar psicológico, lo cual indica
que el status cultural adiciona un plus de bienestar subjetivo a las mujeres
profesionales, las cuales, en combinación con una buena imagen de si misma,
producen un potencial que contribuye a mejorar las relaciones positivas.
42
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46
ANEXOS
ANEXO 1: CONSENTIMIENTO INFORMADO Y CUESTIONARIOS
Como alumna de la Universidad Abierta Interamericana solicito su apoyo para la
realización de mi tesis de grado con la finalidad de obtener el título de
Licenciatura en Psicología. La información brindada por usted es anónima y sus
datos no serán difundidos. Los resultados de la misma serán utilizados sólo
para fines académicos-científicos. El propósito del presente es investigar la
relación entre la Imagen Corporal y el Bienestar Subjetivo en mujeres.
He leído y comprendido el presente formulario
Fecha: __/__/2020
Firma y aclaración del participante:
a) Edad: _____ años.
b) Estado civil:
1. Soltera
2. Convive/Pareja de hecho
3. Casada
4. Separada
5. Divorciada
6. Viuda
7. En pareja
c) Zona de residencia actual: (Indique con una cruz la opción que corresponda):
1. Ciudad de Buenos Aires
2. Gran Buenos Aires (Conurbano)
d) ¿Tiene hijos? (Indique con una cruz)
1. Sí 2. No
47
e) ¿Cuál es su Máximo Nivel de Educación Alcanzado? (Indique con una cruz)
1. No asistió
2. Primario incompleto
3. Primario completo
4. Secundario Incompleto
5. Secundario Completo
6. Terciario Incompleto
7. Terciario Completo
8. Universitario Incompleto
9. Universitario Completo
f) ¿Cual es su situación laboral? (indique con una cruz)
1. Empleada 2. Desempleada
48
CUESTIONARIO DE LA IMAGEN CORPORAL
A continuación encontrará una serie de preguntas acerca de cómo la gente
piensa, siente o se comporta. Indique por favor su grado de acuerdo con cada
afirmación con respecto a usted.
No hay respuestas verdaderas o falsas. Dé la respuesta que más se ajuste a
usted mismo.
Por favor sea lo más sincera posible.
Gracias.
Use estas opciones para puntuar las afirmaciones:
1 Totalmente en desacuerdo
2 Bastante en desacuerdo
3 Indiferente
4 Bastante de acuerdo
5 Totalmente de acuerdo
Bastante en desacuerdo
Totalmente de acuerdo
Bastante de acuerdo
Totalmente en
desacuerdo
Indiferente
Antes de estar en público siempre compruebo mi aspecto
Podría superar la mayoría de pruebas de estar en buena
forma física
Para mi es importante tener mucha fuerza
Mi cuerpo es sexualmente atractivo
No hago ejercicio regularmente
Sé mucho sobre las cosas que afectan a mi
salud física
Me preocupo constantemente de poder llegar a
estar gordo/a
Me gusta mi aspecto tal y como es
Compruebo mi aspecto en un espejo siempre
que puedo
49
Antes de salir invierto mucho tiempo en
arreglarme
Tengo una buena capacidad de resistencia física
Participar en deportes no es importante para mi
No hago cosas que me mantengan en forma
Tener buena salud es una de las cosas más
importantes para mi
Soy muy consciente de cambios en mi peso
aunque sean pequeños
Casi todo el mundo me considera guapo/a
Es importante para mi que mi aspecto sea
siempre bueno
Adquiero fácilmente nuevas habilidades físicas
Estar en forma no es una prioridad en mi vida
Hago cosas que aumenten mi fuerza física
Raramente estoy enfermo
A menudo leo libros y revistas de salud
Me gusta el aspecto de mi cuerpo sin ropa
No soy bueno en deportes o juegos
Raramente pienso en mis aptitudes deportivas
Me esfuerzo en mejorar mi resistencia física
No me preocupo de llevar una dieta equilibrada
Me gusta como me sienta la ropa
Presto especial atención al cuidado de mi pelo
No le doy importancia a mejorar mis habilidades
en actividades físicas
Trato de estar físicamente activo
Presto atención a cualquier signo que indique
que puedo estar enfermo
Nunca pienso en mi aspecto
Siempre trato de mejorar mi aspecto físico
50
Me muevo de forma armónica y coordinada
Sé mucho sobre cómo estar bien físicamente
Hago deporte regularmente a lo largo del año
Soy muy consciente de pequeños cambios en mi
salud
Al primer signo de enfermedad voy al médico
51
52
ESCALA DE BIENESTAR PSICOLÓGICO
A continuación se le presentaran 39 ítems, por favor conteste con la mayor
sinceridad que pueda según la opción con la que usted se sienta mas
identificada.
Gracias.
Use estas opciones para puntuar las afirmaciones:
1 Totalmente en desacuerdo
2 Bastante en desacuerdo
3 Indiferente
4 Bastante de acuerdo
5 Totalmente de acuerdo
Totalmente en desacuerdo
Bastante en desacuerdo
Totalmente de acuerdo
Bastante de acuerdo
Indiferente
Cuando repaso la historia de mi vida estoy contento con
cómo han resultado las cosas
A menudo me siento solo porque tengo pocos amigos
íntimos con quienes compartir mis preocupaciones
No tengo miedo de expresar mis opiniones, incluso cuando
son opuestas a las opiniones de la mayoría de la gente
Me preocupa cómo otra gente evalúa las elecciones que
he hecho en mi vida
Me resulta difícil dirigir mi vida hacia un camino que me
satisfaga
Disfruto haciendo planes para el futuro y trabajar para
hacerlos realidad
En general, me siento seguro y positivo conmigo mismo
No tengo muchas personas que quieran escucharme
cuando necesito hablar
Tiendo a preocuparme sobre lo que otra gente piensa de
mí
53
Me juzgo por lo que yo creo que es importante, no por los
valores que otros piensan que son importantes
He sido capaz de construir un hogar y un modo de vida a
mi gusto
Soy una persona activa al realizar los proyectos que
propuse para mí mismo
Si tuviera la oportunidad, hay muchas cosas de mí mismo
que cambiaría
Siento que mis amistades me aportan muchas cosas
Tiendo a estar influenciado por la gente con fuertes
convicciones
En general, siento que soy responsable de la situación en
la que vivo
Me siento bien cuando pienso en lo que he hecho en el
pasado y lo que espero hacer en el futuro
Mis objetivos en la vida han sido más una fuente de
satisfacción que de frustración para mí
Me gusta la mayor parte de los aspectos de mi
personalidad
Me parece que la mayor parte de las personas tienen más
amigos que yo
Tengo confianza en mis opiniones incluso si son contrarias
al consenso general
Las demandas de la vida diaria a menudo me deprimen
Tengo clara la dirección y el objetivo de mi vida
En general, con el tiempo siento que sigo aprendiendo
más sobre mí mismo
En muchos aspectos, me siento decepcionado de mis
logros en la vida
No he experimentado muchas relaciones cercanas y de
confianza
Es difícil para mí expresar mis propias opiniones en
asuntos polémicos
Soy bastante bueno manejando muchas de mis
responsabilidades en la vida diaria
No tengo claro qué es lo que intento conseguir en la vida
Hace mucho tiempo que dejé de intentar hacer grandes
mejoras o cambios en mi vida
En su mayor parte, me siento orgulloso de quien soy y la
vida que llevo
Sé que puedo confiar en mis amigos, y ellos saben que
pueden confiar en mí
54
A menudo cambio mis decisiones si mis amigos o mi
familia están en desacuerdo
No quiero intentar nuevas formas de hacer las cosas; mi
vida está bien como está
Pienso que es importante tener nuevas experiencias que
desafíen lo que uno piensa sobre sí mismo y sobre el
mundo
Cuando pienso en ello, realmente con los años no he
mejorado mucho como persona
Tengo la sensación de que con el tiempo me he
desarrollado mucho como persona
Para mí, la vida ha sido un proceso continuo de estudio,
cambio y crecimiento
Si me sintiera infeliz con mi situación de vida daría los
pasos más eficaces para cambiarla
55
ANEXO 2: GRAFICOS
56
57