UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS
CARRERA DE ENFERMERÍA
PSICOLOGÍA CLÍNICA
Integrantes:
Mateo Rodríguez Docente: Dr. Jaime Balseca
Melanie Suquillo Semestre: 3 P2
Brandon Toaquiza Fecha: 14/02/2024
Grupo: E
TEMA: El Duelo
INTRODUCCIÓN
El duelo es una experiencia emocional y psicológica que se da como respuesta a la pérdida de
algo significativo en la vida de una persona. El proceso de duelo es único para cada individuo
y puede variar en duración e intensidad. No existe una forma "correcta" de enfrentar el duelo,
ya que cada persona lo experimenta de manera diferente, influenciada por su personalidad,
creencias, cultura y experiencias previas.
En este informe podremos analizar ciertos aspectos del duelo, tales como el proceso, fases,
reacciones, los tipos de duelos que existen, entre otros.
Es importante saber que el duelo es un proceso natural y necesario para una correcta sanación
emocional, por lo tanto, es necesario abrirse, sentir y expresores de las emociones del duelo.
OBJETIVOS
Objetivo General: Comprender y manejar de manera efectiva el proceso de duelo,
promoviendo la salud emocional y el bienestar psicológico de individuos que experimentan
pérdidas significativas en su vida.
Este objetivo general busca abordar el proceso de duelo en un sentido amplio, centrándose en
comprender sus diferentes etapas, emociones asociadas y cómo manejarlo de manera
constructiva para promover el bienestar emocional de quienes atraviesan este proceso.
Objetivos Específicos:
Identificar y comprender las etapas del duelo según el modelo de Kübler-Ross
(negación, ira, negociación, depresión y aceptación), con el fin de proporcionar
herramientas y estrategias específicas para afrontar cada una de estas etapas de
manera saludable y adaptativa.
Desarrollar programas de apoyo emocional y psicológico dirigidos a personas en
duelo, enfocados en facilitar la expresión emocional, promover la búsqueda de
significado en la pérdida y fomentar la construcción de un nuevo sentido de identidad
y propósito tras la experiencia de la pérdida.
DESAROLLO
El Proceso de duelo
La palabra duelo es de origen latín dolus y significa dolor. El duelo no es un sentimiento
único, es una experiencia de sufrimiento total con manifestaciones emocionales, cognitivas,
comportamentales, espirituales y sociales.
De acuerdo con la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) el duelo es un estado
de pensamiento, sentimiento y actividad que se produce como consecuencia de la pérdida de
una persona o cosa amada, presentándose así ciertos síntomas tanto físicos como
emocionales.
El duelo...
No es una enfermedad
No tiene un tiempo determinado
Está condicionado por el entorno social
Es íntimo
Es activo
Finalmente, cabe destacar que la mayoría de las personas son capaces de realizar su proceso
adecuadamente sin ayuda especializada --> Duelo normal.
Fases del proceso de duelo: Reacciones y Estrategias
1. Fase de shock: Tiene lugar en el momento de la muerte. Se caracteriza por un estado
de conmoción e incredulidad, embotamiento emocional y un sentimiento de
irrealidad. La persona puede expresar verbalmente: esto no puede ser cierto; no es
posible...
2. Fase de evitación-negación: Se caracteriza por un intenso anhelo del fallecido. Son
habituales los episodios de llanto intenso, gran ansiedad, tensión y sentimientos de
rabia y culpa. Puede aparecer conducta de búsqueda
3. Desorganización y desesperación: Se caracteriza por una gran desesperación y
tristeza, con largos periodos de apatía y desesperanza.
4. Reorganización y recuperación: Se caracteriza por una disminución de la intensidad
emocional, recuperación de la esperanza, emociones positivas. Cabe recalcar que
nunca se vuelve al estado anterior a la pérdida.
Reacciones del duelo normal:
Ilustración 1. Tabla de las reacciones del duelo normal
El duelo en los niños
Los niños expresan el dolor y la tristeza de forma diferente a los adultos.
Hasta 3-4 años: no suelen comprender el significado de la muerte, la viven como una
separación muy dolorosa. Se entristecen y siente miedo ante la ausencia.
Preescolar (4 años): entienden la muerte como algo desagradable pero temporal,
parecido a un sueño profundo, y que ocurre por causas externas como un castigo.
Etapa escolar (5-9) años: hasta los 7 años entienden la muerte como algo selectivo, y
posteriormente como universal, irreversible y permanente.
Preadolescencia y adolescencia: la comprensión de la muerte se asemeja a la del
adulto.
Las reacciones del duelo en los niños pueden manifestarse inmediatamente tras la pérdida o
un tiempo después. Las más frecuentes son:
Conmoción y confusión.
Ira
Irritabilidad y enfado con otros miembros de la familia.
Gran temor a perder a otros seres queridos.
Sentimientos de culpa.
Tristeza en forma de insomnio, pérdida de apetito, miedo a estar solo, falta de interés,
disminución en el rendimiento escolar, deseos de irse con el fallecido.
Tipos de duelo
Duelo Normal: Este tipo de duelo es el más común y se caracteriza por las reacciones
emocionales típicas ante la pérdida de un ser querido. Estas manifestaciones
emocionales suelen estar alineadas con las expectativas culturales y sociales sobre el
duelo.
Duelo Anticipado: Ocurre cuando el individuo es consciente de una futura pérdida,
lo que le permite comenzar el proceso de duelo antes de que ocurra el deceso. Este
tipo de duelo puede facilitar la resolución de asuntos pendientes y promover una
comunicación y despedida significativa con el enfermo, aunque también puede
resultar en un alejamiento emocional antes del fallecimiento.
Duelo Crónico: Se caracteriza por una prolongada fase de desesperación en el
proceso de duelo. La persona afectada muestra síntomas ansiosos y depresivos
durante un período prolongado, así como una preocupación constante y obsesiva por
el fallecido que perdura durante años.
Duelo Congelado o Aplazado: En este tipo de duelo, el individuo no manifiesta
inicialmente ningún sentimiento relacionado con la pérdida. Sin embargo, con el
tiempo, puede experimentar un malestar significativo en respuesta a una pérdida
diferente o menos significativa.
Duelo Exagerado: Se presenta cuando la intensidad de la reacción de duelo supera lo
que se considera normal dentro de la cultura del doliente. Esto puede manifestarse en
una negación exagerada de la realidad de la muerte o en la creencia exagerada de que
la muerte traerá algún beneficio para el doliente.
Duelo Enmascarado: En este tipo de duelo, la persona afectada manifiesta síntomas
somáticos y conductuales que causan sufrimiento, pero no los relaciona con la
pérdida. Puede buscar ayuda médica frecuente sin mencionar la pérdida del ser
querido, lo que dificulta la conexión entre los síntomas y la pérdida.
Duelo Ambiguo: Este tipo de duelo puede ocurrir en dos situaciones diferentes. La
primera es cuando no es posible encontrar el cuerpo del ser querido, como en casos de
catástrofes o desapariciones.
Duelo complicado: Identificación, Factores de riesgo y Prevención
El duelo complicado se distingue del duelo normal por la intensidad y prolongación de las
manifestaciones emocionales del doliente. Para identificarlo, es útil prestar atención a las
siguientes señales:
El doliente experimenta un profundo dolor al hablar de la persona fallecida,
mostrando una reacción emocional intensa incluso en conversaciones breves sobre el
tema.
Pequeños acontecimientos desencadenan respuestas emocionales desproporcionadas,
indicando una sensibilidad extrema ante estímulos que normalmente no generarían
una reacción tan intensa.
El doliente se muestra reticente a realizar cambios en el entorno físico que pertenecía
al fallecido, como preservar la habitación o casa del difunto de manera casi sagrada,
negándose a modificar o deshacerse de sus pertenencias (fenómeno conocido como
momificación o casa santuario).
Experimenta síntomas físicos que guardan similitud con aquellos que padecía la
persona fallecida, como dolores corporales, malestares gastrointestinales u otros
síntomas físicos asociados a la enfermedad o circunstancias del difunto.
Evita cualquier situación, lugar o actividad que pueda recordarle al fallecido,
mostrando una clara tendencia a evitar todo lo relacionado con él.
Existen diversos factores de riesgo vinculados con la naturaleza de la muerte, características
del doliente y del fallecido y dinámicas interpersonales que pueden aumentar la probabilidad
de experimentar un duelo complicado. Estos factores incluyen:
Circunstancias de la enfermedad o la muerte: Se refiere a aspectos específicos
relacionados con la enfermedad o la muerte que pueden complicar el proceso de
duelo,
Características del doliente: Incluyen factores relacionados con la persona que está
experimentando el duelo, como la edad (tanto muy temprana como muy tardía),
antecedentes psiquiátricos, experiencias previas de pérdida y estilos de afrontamiento,
historia de duelos no resueltos
Características del fallecido: Estas características se refieren a aspectos específicos
relacionados con la persona fallecida, como su edad (particularmente en el caso de
niños o adolescentes), si eran progenitores jóvenes u otros aspectos relevantes de su
identidad.
La relación con la persona fallecida: Este factor se centra en la naturaleza de la
relación entre el doliente y la persona fallecida, incluyendo aspectos como la
dependencia económica o social del doliente respecto al fallecido, una relación
ambivalente o disfuncional,
La comprensión de estos factores de riesgo es crucial para identificar y abordar
adecuadamente el duelo complicado, y para proporcionar el apoyo necesario a
aquellos que están atravesando por este proceso.
Con la población no vulnerable es donde es importante seguir recomendaciones para prevenir
el duelo complicado. Estas recomendaciones deben implementarse tanto antes del
fallecimiento del paciente, ya sea en el hogar o en el entorno hospitalario:
Controlar especialmente los síntomas que puedan evocar recuerdos traumáticos, como
el dolor o la dificultad para respirar, para minimizar el impacto emocional en los
familiares.
Evitar conflictos con el equipo médico siempre que sea posible, manteniendo una
comunicación abierta y empática para reducir el estrés emocional de la familia.
Mostrar disposición para acompañar y apoyar a la familia en todo momento,
brindándoles un espacio seguro para expresar sus preocupaciones y emociones.
Practicar la escucha activa con la familia, demostrando empatía y comprensión hacia
sus necesidades emocionales y prácticas.
Potenciar y reforzar el papel activo de los familiares en los cuidados del paciente,
reconociendo y valorando su dedicación y acompañamiento durante este difícil
proceso.
Las Tareas del duelo
Aceptar la realidad de la pérdida: Este paso implica reconocer plenamente que la
persona ha fallecido y aceptar tanto emocional como racionalmente que no estará
físicamente presente en el futuro. No se trata de olvidar, sino de aprender a vivir sin la
presencia física de la persona querida en nuestras vidas.
Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida: Es crucial permitirse sentir y
expresar las emociones asociadas con la pérdida, sin negar ni evitar el dolor. Este
proceso es esencial para no prolongar innecesariamente el duelo. La intensidad de las
emociones experimentadas variará según cada individuo y la naturaleza del vínculo
que tenían con el fallecido.
Adaptarse a un entorno en el que la persona está ausente: Quienes están en duelo
deben enfrentarse al desafío de adaptarse a un entorno en el que la persona fallecida
ya no está presente físicamente. Esto implica asumir los roles y responsabilidades que
la persona solía desempeñar y explorar nuevas actividades y rutinas que permitan
seguir en la vida sin la presencia física del ser querido.
Como puede facilitar el duelo el profesional de enfermería
Abrir las puertas a la comunicación. Si no se sabe qué decir, preguntar: ¿cómo estás
hoy?
“Estar ahí”, acompañando a la persona.
Escuchar un 80% del tiempo y hablar un 20%.
La actitud profesional dependerá de muchos factores como la edad y tipo de paciente,
Ofrecer ayudas concretas y tomar la iniciativa de llamar a la persona
Ser paciente con la historia de la persona que ha sufrido la pérdida
Que no se debe hacer
Decirle a la persona que ha sufrido la pérdida qué tiene que hacer
Decir llámame si necesitas algo
Sugerir que el tiempo cura todas las heridas
Decir: sé cómo te sientes
Utilizar frases típicas de consuelo, como: hay otros peces en el mar o los caminos del
Señor son insondables.
Obligar a la persona que ha sufrido la pérdida a asumir un papel, diciendo: lo estás
haciendo muy bien
Intervención en duelo: Cuidados Primarios
Objetivos generales
Prevención primaria, cuidar que la persona elabore su duelo de la manera más natural
y saludable posible
Prevención secundaria, detectar precozmente el duelo complicado, para poder
instaurar una terapia temprana y/o derivar a otro nivel asistencial
Prevención terciaria, hacer el seguimiento y/o soporte de personas con duelos
crónicos de años de evolución
Técnicas de intervención
Relación: establecer y cuidar una adecuada relación profesional con el doliente,
basada en la continuidad, el consenso
Facilitar: dar un espacio al doliente en el que se favorezca la comunicación y la
expresión emocional
Informar: explicar la evolución habitual del duelo e insistir en el carácter único de
sus vivencias.
Normalizar: asegurar al doliente que lo que piensa, hace y siente es normal y natural
en su situación.
Orientar: guiar mediante instrucciones concretas.
Espiritualidad y duelo
La experiencia que acompaña la pérdida de un ser querido afecta la realidad física,
psicológica, social y espiritual
Lo espiritual pertenece al dominio interior del hombre y a su percepción o conciencia
de uno mismo en el universo.
El aspecto espiritual de la vida humana puede ser visto como un componente
integrado junto con los elementos físicos, psicológicos y sociales.
La espiritualidad se asocia también al desarrollo de unas cualidades y valores que
fomenten el amor y la paz.
CONCLUSIÓN
El proceso de duelo debe vivirse dignamente, lo que implica enfrentar el dolor y el
sufrimiento, permitiéndonos asimilar cada una de nuestras emociones que van
apareciendo durante el proceso de duelo.
La muerte de un ser querido y su impacto, dependerá del grado de intimidad de la
relación, pero también de la capacidad de desprendimiento.
La capacidad que tiene una persona de recuperarse frente a la adversidad es diferente.
Cuando se han tenido lazos afectivos muy fuertes, la vida del deudo será duramente
“sacudida”, en cambio, si las relaciones fueron distantes, el grado de dolor será
mínimo.
Las emociones se ven afectadas durante el proceso, ya que pocas veces estamos
preparados para comprender la ausencia de los seres que amamos, y eso nos lleva a
disminuir nuestra vida social y experimentar sentimientos de coraje, impotencia,
culpa, en sí, un cóctel de sentimientos.
BIBLIOGRAFÍA
20% de quienes sufren una pérdida experimentan duelos patológicos, conoce los tipos de
duelo y cuándo pedir ayuda profesional [Internet]. Helpsi.mx. [citado el 20 de febrero de
2024]. Disponible en: https://helpsi.mx/tipos-de-duelo-y-cuando-buscar-ayuda-psicologica/