RESUMEN DE LAS 28 CREENCIAS DE LA IGLESIA ADVENTISTA
DEL SÉPTIMO DÍA
1. Las Sagradas Escrituras
La Biblia es la Palabra inspirada de Dios y su propósito principal es revelarnos el carácter
de Dios y su plan de salvación. Está compuesta por el Antiguo y el Nuevo Testamento y fue
escrita por autores humanos bajo la guía del Espíritu Santo. Al leer este capítulo comprendí
que la Biblia no es un libro cualquiera, sino una guía segura para la vida. A través de sus
historias, leyes, poesías y profecías, Dios nos muestra cómo vivir en comunión con Él. Lo
que más me impactó es que Dios mismo se comunica con nosotros mediante este libro, y
que cada enseñanza busca nuestro bienestar. Comprendí que la lectura diaria de la Biblia es
esencial para crecer espiritualmente.
Versículos clave: 2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21; Salmo 119:105; Juan 17:17.
2. La Trinidad
La doctrina de la Trinidad enseña que hay un solo Dios en tres personas: el Padre, el Hijo y
el Espíritu Santo. Aunque al principio me costó entender cómo pueden ser tres y al mismo
tiempo uno, aprendí que este misterio revela una unidad perfecta basada en el amor. Cada
uno tiene una función específica, pero todos comparten la misma naturaleza divina. Esta
creencia me ayudó a ver que Dios no es un ser solitario, sino una comunidad de amor
eterno. Me dio confianza saber que el Padre planea la salvación, el Hijo la ejecuta, y el
Espíritu Santo la aplica en nuestras vidas.
Versículos clave: Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14; Efesios 4:4-6; 1 Pedro 1:2.
3. Dios el Padre
Dios el Padre es el origen de todo. Es un ser personal, todopoderoso, amoroso y justo. Me
pareció muy conmovedor entender que Dios no es solo un juez, sino también un Padre que
se preocupa profundamente por cada uno de nosotros. Él envió a su Hijo para salvarnos, lo
cual demuestra su amor incondicional. A través de esta creencia aprendí que puedo hablarle
como a un padre cercano, no con miedo, sino con confianza. Su voluntad no es castigarnos,
sino rescatarnos del pecado.
Versículos clave: Juan 3:16; Mateo 6:9; 1 Corintios 8:6; Romanos 1:7.
4. Dios el Hijo
Jesucristo es el Hijo de Dios y es completamente divino y humano. Él vino al mundo, vivió
sin pecado, murió en la cruz y resucitó. Esta creencia fue muy impactante para mí porque
muestra el nivel de sacrificio que Jesús hizo por amor. Jesús es el ejemplo perfecto de cómo
debemos vivir. También comprendí que su vida, muerte y resurrección hacen posible la
salvación. Ahora veo a Jesús no solo como un personaje histórico, sino como mi Salvador
personal.
Versículos clave: Juan 1:1-3, 14; Hebreos 1:1-3; Filipenses 2:5-11; Isaías 53.
5. Dios el Espíritu Santo
El Espíritu Santo es Dios y actúa activamente en el mundo. Él convence del pecado,
transforma el corazón, guía a la verdad y da poder para vivir como cristianos. Este capítulo
me ayudó a entender que no estamos solos. El Espíritu Santo está con nosotros en todo
momento, ayudándonos a comprender la Biblia, orar y tomar decisiones. También
distribuye dones espirituales para edificar la Iglesia. Sentí que esta creencia es clave para
experimentar una vida cristiana real.
Versículos clave: Juan 14:16-17, 26; Hechos 1:8; Gálatas 5:22-23; 1 Corintios 2:10-14.
6. La creación
Aprendí que Dios creó el mundo en seis días literales y descansó el séptimo. Esta verdad
bíblica me mostró que no somos producto del azar, sino que fuimos diseñados con
propósito. Cada cosa que Dios creó fue "buena en gran manera". Además, el hecho de que
el sábado sea un recordatorio de la creación me ayuda a valorar el descanso y la adoración a
Dios. Esta creencia también me enseñó que el cuidado del medio ambiente y de nuestro
cuerpo es parte de honrar al Creador.
Versículos clave: Génesis 1; Génesis 2:1-3; Éxodo 20:8-11; Salmo 33:6-9; Hebreos 11:3.
7. La naturaleza del hombre
Dios creó al ser humano a su imagen, con capacidad de pensar, elegir y amar. Sin embargo,
el pecado entró y afectó esa imagen. Lo que más me impactó es que, a pesar del pecado,
seguimos teniendo valor para Dios. Esta creencia me hizo reflexionar sobre lo importante
que es reconocer nuestra necesidad de redención. No somos autosuficientes ni inmortales
por naturaleza. Dependemos de Dios para tener vida plena y eterna.
Versículos clave: Génesis 1:26-28; Génesis 3; Salmo 8:3-8; Romanos 3:23; Romanos 6:23.
8. El gran conflicto
Esta creencia me enseñó que el mal no vino de Dios, sino de una rebelión iniciada por
Lucifer, un ángel perfecto. Desde entonces, hay una batalla entre el bien y el mal. El
conflicto se refleja en nuestra vida diaria. Pero lo más esperanzador es que Jesús ya venció
en la cruz. Nosotros elegimos de qué lado estar, y cada decisión que tomamos importa.
Dios respeta nuestra libertad, pero también nos equipa para resistir al mal.
Versículos clave: Apocalipsis 12:7-12; Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:12-19; 1 Pedro 5:8;
Romanos 8:37-39.
9. La vida, muerte y resurrección de Cristo
Jesús murió por nuestros pecados y resucitó, venciendo así al pecado y a la muerte. Esta
verdad es el centro de la fe cristiana. Sentí una gran gratitud al comprender que, gracias a
este sacrificio, tengo esperanza de salvación. Jesús no solo murió, sino que vive y actúa
como nuestro intercesor. Esta creencia me hizo valorar más la cruz y todo lo que Jesús hizo
por mí.
Versículos clave: Juan 3:16; Romanos 5:6-10; 1 Corintios 15:3-4; Hebreos 7:25.
10. La experiencia de la salvación
Ser salvo no es solo aceptar a Jesús, sino también permitir que transforme mi vida. Esta
creencia me ayudó a entender que la salvación es un proceso que comienza con la fe, pero
continúa con una vida de obediencia y crecimiento espiritual. Dios me invita a
arrepentirme, a confiar en Él y a vivir como su hijo. La salvación es un regalo, pero
requiere una respuesta de mi parte.
Versículos clave: Efesios 2:8-10; Juan 1:12-13; 1 Juan 1:9; Romanos 10:9-10.
11. Crecer en Cristo
Después de aceptar a Jesús, debemos crecer en Él. Aprendí que esto significa dejar hábitos
dañinos y adoptar una vida conforme a los principios bíblicos. El Espíritu Santo es quien
me ayuda a tener una vida nueva, a resistir las tentaciones y a reflejar el carácter de Cristo.
Esta creencia me mostró que la vida cristiana no es estática, sino una jornada diaria de
renovación.
Versículos clave: Colosenses 2:6-7; 2 Corintios 5:17; Gálatas 2:20; Filipenses 3:12-14.
12. La Iglesia
La Iglesia es la comunidad de creyentes que confiesan a Jesús como Señor. Es el cuerpo de
Cristo, donde cada miembro tiene un papel. Me gustó ver que no se trata solo de un
edificio, sino de personas unidas en la fe. También entendí que pertenecer a la Iglesia
significa participar en su misión y apoyar a los demás. La Iglesia es un lugar para crecer,
servir y prepararse para el regreso de Cristo.
Versículos clave: Efesios 1:22-23; 1 Corintios 12:12-27; Hechos 2:42-47; Mateo 28:19-20.
13. El remanente y su misión
Dios siempre ha tenido un pueblo fiel que guarda sus mandamientos. En los últimos
tiempos, este pueblo tiene la misión especial de proclamar el evangelio y advertir sobre el
juicio venidero. Me impactó que la Iglesia Adventista se ve a sí misma como ese
remanente. Eso me hizo sentir parte de una misión global con un mensaje urgente: anunciar
la segunda venida de Cristo.
Versículos clave: Apocalipsis 12:17; Apocalipsis 14:6-12; Isaías 43:10-12; Mateo 24:14.
14. Unidad en el cuerpo de Cristo
La Iglesia está formada por personas de diferentes culturas, razas y trasfondos, pero todas
unidas por el amor de Cristo. Esta creencia me enseñó que debemos respetarnos y
apoyarnos mutuamente, sin divisiones ni discriminación. La verdadera unidad se basa en la
verdad bíblica y en el amor. Me hizo pensar en cómo puedo contribuir a esa unidad con mis
palabras y acciones.
Versículos clave: Juan 17:20-23; Efesios 4:1-6; Gálatas 3:27-29; 1 Corintios 12:13.
15. El bautismo
El bautismo es una expresión pública de fe en Jesús. Se realiza por inmersión, simbolizando
la muerte al pecado y el nacimiento a una nueva vida. Me pareció una decisión muy
importante, porque representa un compromiso con Dios. También entendí que no es el
final, sino el comienzo de una vida cristiana activa. Es una manera de unirme oficialmente
a la Iglesia.
Versículos clave: Mateo 28:19-20; Hechos 2:38; Romanos 6:3-6; Colosenses 2:12.
16. La Cena del Señor
La Cena del Señor, también conocida como Santa Cena, es una conmemoración del
sacrificio de Jesús. Participar de este rito me pareció una experiencia muy especial porque
recordamos la muerte de Cristo y renovamos nuestro compromiso con Él. Me llamó la
atención que también incluye el lavamiento de los pies, que representa humildad y servicio.
Entendí que no se trata solo de un rito, sino de una oportunidad para examinar el corazón y
fortalecer la comunión con Dios y con los demás.
Versículos clave: 1 Corintios 10:16-17; 1 Corintios 11:23-30; Juan 13:1-17; Mateo 26:26-
29.
17. Dones y ministerios espirituales
Dios concede dones espirituales a todos los creyentes para fortalecer la Iglesia y cumplir su
misión. Cada persona tiene un papel importante que desempeñar. Esta creencia me ayudó a
reconocer que no hay miembros "más importantes" que otros; todos somos necesarios. Me
motivó a descubrir mis dones y usarlos para servir. También aprendí que los verdaderos
dones provienen del Espíritu Santo y deben usarse con humildad y amor.
Versículos clave: Romanos 12:4-8; 1 Corintios 12; Efesios 4:11-16; 1 Pedro 4:10-11.
18. Don de profecía
Uno de los dones del Espíritu es el de profecía. En la Iglesia Adventista, creemos que este
don se manifestó en el ministerio de Elena G. de White. Esta creencia me sorprendió
porque muestra que Dios sigue comunicándose con su pueblo de forma especial. Aprendí
que las profecías siempre deben estar en armonía con la Biblia y tienen como fin guiar,
consolar y advertir. El don profético no reemplaza a la Biblia, sino que la eleva.
Versículos clave: Joel 2:28-29; Apocalipsis 12:17; Apocalipsis 19:10; Números 12:6.
19. La Ley de Dios
Los Diez Mandamientos son una expresión del carácter de Dios y una guía para nuestra
vida. Esta creencia me hizo ver que la obediencia no es legalismo, sino una respuesta de
amor. Dios nos da su ley para protegernos y enseñarnos a vivir correctamente. Aprendí que
la ley sigue vigente y que el sábado es parte de ella. Obedecer no me salva, pero sí
demuestra que amo a Dios.
Versículos clave: Éxodo 20:1-17; Mateo 5:17-19; Juan 14:15; Romanos 3:31.
20. El sábado
El sábado, el séptimo día, es un regalo de Dios para la humanidad. Fue establecido en la
creación y reafirmado en los mandamientos. Me gustó aprender que el sábado no es solo un
día para no trabajar, sino un tiempo especial para descansar, adorar y compartir con Dios.
Esta creencia me ayudó a ver el sábado como una bendición, no una carga. Me invita a
apartar un día a la semana para fortalecer mi relación con Dios.
Versículos clave: Génesis 2:2-3; Éxodo 20:8-11; Marcos 2:27-28; Isaías 58:13-14.
21. La mayordomía
Dios nos ha confiado recursos como el tiempo, el dinero, la salud y los talentos. La
mayordomía es nuestra manera de administrar estos recursos con fidelidad. Aprendí que
todo lo que tengo le pertenece a Dios, y soy responsable de usarlo para su gloria. Dar
diezmos y ofrendas es una forma práctica de mostrar gratitud. También me hizo pensar en
cómo uso mi tiempo y energía para servir a los demás.
Versículos clave: Malaquías 3:8-12; Mateo 25:14-30; 1 Corintios 4:1-2; 2 Corintios 9:6-8.
22. Conducta cristiana
Como cristiano, mi estilo de vida debe reflejar los principios de la Biblia. Esta creencia me
desafió a pensar en cómo vivo cada día: lo que veo, lo que escucho, lo que como y cómo
trato a los demás. Dios me llama a vivir con pureza, moderación y respeto por mi cuerpo
como templo del Espíritu Santo. No se trata solo de reglas, sino de vivir de forma coherente
con mi fe.
Versículos clave: 1 Corintios 10:31; Filipenses 4:8; 1 Pedro 1:13-16; 1 Corintios 6:19-20.
23. Matrimonio y la familia
El matrimonio fue instituido por Dios entre un hombre y una mujer como una unión para
toda la vida. Aprendí que la familia es la base de la sociedad y de la Iglesia. Dios desea que
las relaciones familiares reflejen su amor. Esta creencia me hizo valorar más el
compromiso, la fidelidad y el respeto mutuo en el hogar. También entendí que los padres
tienen una gran responsabilidad en la educación espiritual de sus hijos.
Versículos clave: Génesis 2:18-24; Mateo 19:3-9; Efesios 5:21-33; Deuteronomio 6:6-7.
24. El ministerio de Cristo en el santuario celestial
Jesús no solo murió y resucitó, sino que ahora está intercediendo por nosotros en el cielo.
Esta creencia me pareció profunda porque muestra que la salvación no terminó en la cruz.
Jesús es nuestro Sumo Sacerdote, y su ministerio en el santuario celestial es clave para
entender el juicio. Me dio esperanza saber que Él está de mi parte y que su obra aún
continúa.
Versículos clave: Hebreos 8:1-6; Hebreos 9:11-28; Daniel 7:9-14; Levítico 16.
25. La segunda venida de Cristo
Jesús prometió regresar y lo hará de manera visible, personal y gloriosa. Esta creencia me
llena de esperanza. Me enseñó que, aunque el mundo está lleno de problemas, un día todo
será restaurado. También entendí que debemos estar preparados, viviendo una vida de fe y
obediencia. La segunda venida no es un evento lejano, sino una motivación diaria para vivir
con propósito.
Versículos clave: Juan 14:1-3; Hechos 1:9-11; Mateo 24; 1 Tesalonicenses 4:13-18.
26. Muerte y resurrección
Cuando una persona muere, está inconsciente, esperando la resurrección. Esta creencia me
aclaró muchas dudas sobre lo que pasa después de la muerte. No vamos al cielo ni al
infierno inmediatamente. La resurrección será en la segunda venida de Cristo. Me dio paz
saber que la muerte no es el final y que Dios tiene el poder de devolvernos la vida.
Versículos clave: Eclesiastés 9:5-6; Juan 11:11-14; 1 Corintios 15:51-54; 1 Tesalonicenses
4:13-18.
27. El milenio y el fin del pecado
Después del regreso de Cristo, habrá un periodo de mil años donde los redimidos estarán
con Él en el cielo. Durante este tiempo, se revisarán los juicios y luego vendrá la
destrucción final del pecado y de Satanás. Esta creencia me mostró que Dios es justo y
transparente. El mal no durará para siempre. Me dio seguridad saber que el universo será
restaurado completamente.
Versículos clave: Apocalipsis 20; 1 Corintios 6:2-3; Jeremías 4:23-26; Malaquías 4:1-3.
28. La tierra nueva
Dios creará un nuevo cielo y una nueva tierra donde no habrá más dolor, muerte ni pecado.
Esta última creencia me llenó de esperanza. Me hizo imaginar un futuro perfecto junto a
Dios y a todos los redimidos. Me motiva a ser fiel, sabiendo que lo mejor está por venir. La
tierra nueva será el cumplimiento final del plan de salvación.
Versículos clave: Apocalipsis 21:1-5; Isaías 65:17-25; 2 Pedro 3:13; Apocalipsis 22:1-5.