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La Via Del Fuego Segun La Cabala - Raphael (Grupo Ciencias Ocultas)

El documento explora la Cábala y su simbolismo, destacando el Árbol sefirótico como un mapa de la manifestación universal y la conexión entre lo divino y lo humano. Se enfatiza la importancia de comprender las Sephiroth no solo como entidades individuales, sino como aspectos de una realidad unificada. Además, se menciona la necesidad de una interpretación esotérica que trascienda la magia y busque la realización iniciática.
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La Via Del Fuego Segun La Cabala - Raphael (Grupo Ciencias Ocultas)

El documento explora la Cábala y su simbolismo, destacando el Árbol sefirótico como un mapa de la manifestación universal y la conexión entre lo divino y lo humano. Se enfatiza la importancia de comprender las Sephiroth no solo como entidades individuales, sino como aspectos de una realidad unificada. Además, se menciona la necesidad de una interpretación esotérica que trascienda la magia y busque la realización iniciática.
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RAPHAEL

(Orden ASram Vidya)

La Vía del Fuego


según la Cábala
«Yo soy el que soy))

LA TABLA DE ESMERALDA
•... Comprende y sabrás ... los diez Sephiroth,
salvo el Inefable, cuyo fin es unidad al princi-
pio como la llama al tizón; sólo el Señor está
sobre ellos y no hay segundo.•

Sepher Yezirah
ÍNDICE

Páginas

Presentación .......... .... ............ ... ........ .. .............. ...... ......... 11


El Árbol sefirótico ...... .. .............................. ..................... 13
Sexo y Cábala .. ... .. ... .. .. ... ... .. .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. ... ... ... .. .. ... .. . 21
Estados de vida .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. ... .. .. ... ... ... . .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. .. 22
Columnas y tría das sefiróticas .... .. .. ... .. .. .. .. ...... .. .... .. .. .. .. . 27
Vía del Fuego .. ... ... ... .. .. .. .. .. .... ... ... ... .. .. .. .. ... .. .... .... .. ... ... .. . 33
Yesod ............................................................................... 34
Hod .................................................................................. 37
Nezach ............................................................................. 39
Idea-Número-Nombre .................................................... 41
Vía del Retorno .. ... .. .. ... .. .. .. ... ... .. .. .. .. ... .. .. . .... .. ... .. .. ... .. .. .. . 49
Chesed-Geburah-Tiphereth ............................................ 53
Kether-Chokmah-Binah .................................................. 57
Polaridad .................... ..... ..... ...... ........... ............. .... ......... 60
Sendero metafísico ................................... ....................... 62
El Alma según la Cábala .. .. .. ... ... .. ... ... ... .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. ... 80
PRESENTACIÓN

La palabra hebrea Cábala significa "recepción .. , «transmi-


sión.. , equivalente a la palabra Masorah, y representa la parte
esotérica del Antiguo Testamento. Lo que significa que éste,
además de tener una función exterior-exotérica, tiene una más
profunda y significativa que es interior-esotérica.
En Pirque Aboth, I, 1 del Talmud se lee:

«Moisés recibió la Ley ( Torah) en el monte Sinaí y la


transmitió a Joshua, Joshua a los Ancianos, los Ancia-
nos a los Profetas y los Profetas a los miembros de la
Gran Congregación ...

Así, Moisés es el primero de la cadena de la Tradición caba-


lística que ha "recibido.. la Masorah de la Voz-sonido divina.
En su composición integral, la Cábala se puede dividir en
dos partes que responden a dos precisos puntos de vista: una
comprende la explicación de la manifestación universal, y bajo
esta perspectiva puede ser asimilada al darsana Samkhya
(este término, como aquel de Sephirah, significa "numera-
ción•); la otra comprende el punto de vista metafísico de Ain
Soph, desde el que cada cosa es vista como vacío o simple
fenómeno evanescente.
r-
1

12 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

El Ain Soph puede ser asimilado al Turiya vedántico, por


lo que la Cábala puede, en líneas generales, sintetizar el
Samkhya y el Vedanta advaita, en cuanto que en ella la visión
de esto último queda velada.
'Ehjeh 'Aser 'Ehjeh significa ·Yo soy el que soy•, ·El Ser es el
Ser·, «Yo soy Aquél que soy•, y es la respuesta del Divino a la
petición hecha por Moisés en el monte Sinaí para saber Su
nombre.
Esta frase puede ser igualmente asimilada al mantra upani-
sádico: ·Yo soy Aquél·, o ·Yo soy Brahman (Aham brah-
masmi)·.
Los aforismos de Raphael quieren ser una simple contribu-
ción que sirve de estímulo a la realización cabalística, y, sobre
todo, están destinados a aquellos que quieren salir de la con-
cepción puramente mágica (en sus distintos aspectos) a la que
1

ha sido generalmente relegada la Cábala, y se adelanta hacia


la realización iniciática, fin último de la Tradición cabalística.

Ásram Vid:ft
EL ÁRBOL SEFIRÓTICO

1..

l. El Árbol sefirótico representa un manda/a, un símbo-


lo en el que se resume las posibilidades expresivas indefinidas
del micro-macrocosmos.
Su justa interpretación desvela por consiguiente el significado
del mundo de los nombres y de las formas, desde la comprensión
de las energías sutiles y toscas y la posibilidad de captarlas.
Todo ello puede ser ·meditado· al nivel metafísico, ontoló-
gico, teúrgico y psicológico.
Siendo un manda completo, contiene la Realidad total.

2. Un símbolo representa lo real que vive detrás de las


representaciones; en otros términos, detrás de cada fenómeno,
apariencia (maya) o forma, se encuentra un principio universal
creador, aunque invisible e intangible sensorialmente. Así, la
realidad trascendente puede manifestarse de modo inmanente
mediante un símbolo. Bajo esta perspectiva, el universo formal
mismo es el símbolo de la realidad metafísica. El símbolo no se
identifica con el principio que expresa; por consiguiente, para
comprender el principio, se necesita hacer uso de la intuición.

3. El error que normalmente comete la mente empírica


(manas) es el de detenerse exclusivamente en el símbolo y,
14 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

además, darle una conceptualización y una connotación repre-


sentativa.
La mente busca interpretar conceptualmente las cáscaras
vacías porque hace abstracción de los principios que los sím-
bolos manifiestan.
La mente empírica imaginativa no sólo nos aleja de la reali-
dad que el símbolo propone, sino que llega a degradar y a
materializar el símbolo mismo hasta relegar la vida al mundo 1
de las sombras y de las semejanzas.

4. El Árbol, que representa el fundamento de la Cábala,


es una Vía de realización. Meditándolo y contemplándolo se
puede realizar el mundo de los Principios, su expresión vital,
la vía del descenso (solidificación) y la del ascenso (solución).
Reducir el Árbol a un simple formulismo mágico y de pres-
tidigitadores significa desnaturalizado y vaciarlo de su conteni-
do real, además de ofrecer a los detractores de la Tradición un
motivo de alegría.
Por otra parte, hay que reconocer que muchos discípulos y
estudiosos del Árbol no van más allá de lo material y de lo psí-
quico, y que toda su atención se dirige más bien exclusiva-
mente a la sephirah Yesod, o sea, a la esfera de la polaridad
sexual vacía de la realidad intrínseca que, como símbolo, quie-
re demostrar.

5. Hay que considerar el Árbol bajo un doble aspecto:


involutivo y evolutivo; pero, quizá sería mejor eliminar estos
términos del contexto iniciático, por lo que diremos: de caída
y de subida, de sueño y despertar, de descenso y ascenso, de
exteriorización e interiorización.
Si se concibe el Árbol bajo el aspecto de realización, es
necesario proponerlo en función de ascenso o de despertar
porque, precisamente, la Iniciación representa una expansión
RAPHAEL 15

de conciencia de hechos primarios y universales, que obvia-


mente se encuentran en su propia esfera.
Así, si se quiere hablar de Iniciación -y no de simple
magia sexual o psíquica-, hay que convenir que es tarea del
discípulo, que se acerca sin ambigüedad al Árbol, "despertar.. a
la conciencia Tiphereth y finalmente a la de Kether.
No hay que olvidar que Adán es un ... Dios caído y dormi-
do, y que su tarea es la de recoger la condición primigenia. De
aquí la concepción del ·Despertar...

6. ·Diez (excluido el Inefable Ain) y no nueve, diez y no


once; comprende y sabrás·, dice el Sepher Yezirah*; "ejercita tu
intuición sobre ellos, busca, separa, anota y restablece las
cosas en su lugar, y pon al Creador en su trono ...
"Diez Sephiroth, salvo el Inefable; su aspecto es parecido al
de las llamas centelleantes, su complemento se encuentra en
el infinito. Mediante ellos se descubre el Verbo de Dios: exte-
riorizándose e interiorizándose incesantemente, como remoli-
nos de fuego, cumplen la Palabra divina inclinándose al trono
del Eterno.
Diez Sephiroth, salvo el Inefable; cuyo fin es unida al prin-
cipio como la llama al tizón; sólo el Señor está sobre ellos y no
hay segundo.
¿Qué otro número puedes tú pronunciar frente al número
uno? ..

7. "Parece -escribe Fabre d'Olivet (La langue hébraique


restituée)-, según los más famosos rabinos, que el mismo
Moisés, previniendo la suerte que podía sufrir su libro y las fal-
sas interpretaciones que los tiempos le reservarían, recurrió a
una ley oral que él transmitió a unos discípulos fieles y que

• Sefer Yetzirah, versión de Isidor Kalisch. Editorial Edaf. Madrid, 1993.


16 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

encargó transmitir en el secreto del santuario a otros hombres


que, a su vez, transmitiéndola de época en época, la hicieron
llegar así a la más lejana posteridad. Esta ley oral... se llama
Cábala, de la palabra hebrea que significa lo que es recibido,
que ha pasado de mano en mano...
Son dos las obras escritas que pueden ser consideradas la
base de la Cábala: el Zohar (Esplendor) y el Sepher Yezirah
(Numeración); éstas contienen la enseñanza esotérica del Anti-
guo Testamento.
1
..•

8. Si el Árbol considera también un aspecto teúrgico,


este término va comprendido en su acepción de teós = Dios,
ergon = obra, actividad. La Teúrgia no está dirigida a fines
prácticos, materiales, inmediatos, utilitarios y cosas de este
tipo, sino a la unión con la Divinidad, a la divinización y a la
inmortalidad del hombre.
En el tiempo-espacio la conciencia del individuo se ha
metalizado siempre más, constriñéndose a los límites de lo
material y de lo psíquico.
La Tradición esotérica occidental ha perdido gradualmente
su peso y terreno (aunque no haya nunca muerto; una Tradi-
ción no puede morir, puede sólo velarse, oscurecerse, retraer-
se) porque los hombres a los que estaba destinada han olvida-
do el Principio,. o sea, lo metafísico, en lo que cada cosa debe
sacar su origen y sustento.
Una cultura y una ciencia que pierden el puntG de vista o,
mejor, que se alejan del Principio metafísico no pueden sino
morir porque están privadas de fundamento.
Todas las ciencias tradicionales están degeneradas porque
todos sus seguidores han hecho abstracción del Principio tras-
cendente o metafísico. Cuando el conocimiento no está some-
tido al Principio, se vuelve tecnicismo (científico o mágico) y
una suma de hechos, conceptos y palabras.
RAPHAEL 17

9. Aunque las Expresiones (Inteligencias) divinas sean


definid~1.s, el Árbol las reagrupa en diez, representando este
número la perfección. Toman el nombre de sephiroth en el
plural y de sephirah en el singular, que significan número o
numeración.
Los sephiroth son, pues, las llaves que abren las puertas
del Conocimiento divino y de la utilización práctica de tal
Conocimiento. Son Potencias jerárquicas que obran en la esfe-
ra de lo individual y de lo universal. Es necesario por ello con-
siderar el Número, la Idea-Inteligencia y el Nombre: sobre esto
volveremos más adelante.

10. En Jsaías (11, 2), leemos: ..sobre Él reposará el espíri-


tu del Señor, espíritu de sabiduría (Chokmah), de inteligencia
(Binah), espíritu de consejo (Chesed) y de fortaleza (Gebu-
rah), espíritu de ciencia y de piedad (Tiphereth) ..... Y en Cróni-
cas o Paralipómenos (1, 29, 11): «Tuya, oh Señor, es la magnifi-
cencia (Chesed), la potencia (Geburah), la belleza (Tiphereth),
la victoria (Nezach), la gloria (Hod); porque todas las cosas
que están en el cielo y en la tierra son tuyas (Yesod = funda-
mento de todo); tuyo, oh Señor, es el reino (Malkuth) y tú
estás sobre todos los reyes (Kether) .•
«Dios, con la Sabiduría (Chokmah), creó la tierra, con la
Inteligencia (Binah) creó los cielos. Por su Ciencia (Da'ath)
brotan las fuentes y las nubes vierten rocío,. (Proverbios, III,
19, 20).

11. Los sephiroth son los arquetipos, las determinacio-


nes esenciales, las causas primeras, los principios de todas las
cosas manifiestas. Así, ellos no son Entes distintos, contrapues-
tos e individuales, sino que representan aspectos distintos de
la Realidad Una (Kether).
18 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Son simples "modificaciones .. de la Mente divina, son cifras


de la única Potencia que es el Uno (Kether). El Árbol represen-
ta la Unidad de la vida manifiesta y no manifiesta.
Separar una sephirah de las otras, dándole un valor absolu-
to, significa desfigurar, alterar y falsear el manda/a sefirótico y
por consiguiente la realidad sintética que contiene.

12. Una sephirah es una Idea, una Potencia-Sustancia,


una Energía, una Fuerza, según el punto de vista desde el cual
se quiera considerar.
En el campo científico se habla de ..fuerza gravitacional .. , de
"energía electrónica .. , de potencia luminosa, de leyes de iner-
cia, etc. En otros términos, el universo está gobernado por
Fuerzas, Leyes y Principios; así el manda/a sefirótico repre-
senta las Fuerzas-potencias o Inteligencias, las Leyes y los
Principios.
Una ley es el comportamiento de una Fuerza potencia, de
una Inteligencia. Con la comprensión de las potencias-sephi-
roth se comprenden también las Leyes sutiles que operan detrás
del mundo tosco de los nombres y de las formas que, a su vez,
representa el complejo de los elementos de la naturaleza.

13. Estas Potencias-Inteligencias son llamadas: Ain


Soph Aur (lo Infinito, el Uno metafísico, el No-Ser en cuanto
puro Ser y sin calificaciones, lo Absoluto, el Uno-sin-segun-
do), Kether, Chokmah, Binah, Chesed o Gedulah; Geburah,
Din (justicia) o Pachad (miedo); Tiphereth, Nezach, Hod,
Yesod, Malkuth. Hay también una sephirah velada llamada
Da'ath.
Las formas o imágenes simbólicas normalmente atribuidas
a los sephiroth son:
RAPHAEL 19

Ain Soph lo que está más allá del nombre y de la


forma. Ain = nada. Lo Absoluto puede
ser entendido en términos de "no esto,
no esto...
Kether un rostro de Rey visto de perfil.
Chokmah un rostro de hombre barbudo.
Binah una bella y corpulenta mujer.
Chesed un Rey con corona sentado en su trono.
Geburah un Rey guerrero en carro de batalla.
Tiphereth una bellísima figura real. Un inocente
niño o bien un glorioso hombre en cruz.
Nezach una bellísima venus desnuda.
Hod un hermafrodita.
Yesod un corpulento hombre denudo.
Malkuth una mujer en el trono.

14. Como se ha indicado antes, los sephiroth pueden ser


considerados bajo distintos aspectos.
Desde un punto de vista filosófico, los sephiroth son
Ideas, Arquetipos, Principios universales que están más allá de
la forma y del mismo nombre. Desde un punto de vista teoló-
gico, representan las distintas divinidades o las Jerarquías
angélicas de Kether, el Dios creador, correspondiendo de esta
manera:

1) Kether Chajoth o Serafines.


2) Chokmah Ophanim o Querubines.
3) Binah Aralim o Tronos.
4) Chesed Haschemalim o Dominaciones.
5) Geburah Seraphim o Virtudes.
6) Tiphereth Malachim o Potencias.
7) Nezach Elohim o Principados.
8) Hod Ben Elohim o Arcángeles.
20 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

9) Yesod Cherubim o Ángeles.


10) Malkuth Ischim o Almas.

Desde un punto de vista psicológico universal, representan


cualidades energéticas, expresiones vitales psíquicas.
Desde el punto de vista de la física formal, representan "sus-
tancias• interagentes; así, Binah es la sustancia elemental pri-
mordial con que están hechos todos los cuerpos toscos, sutiles
superfísicos y nouménicos. Malkuth es, en cambio, la sustancia
más tosca con que están hechos los distintos elementos --cuer-
pos físico-materiales. Los sephiroth constituyen, de esta mane-
ra, sustancias a distintos niveles de condensación, de vibracio-
nes, de movimiento.
Como puede notarse, el Árbol puede ser estudiado desde
el punto de vista de la física, de la psicología, de la teúrgia, de ,
la filosofía y, si consideramos el Ain Soph, también desde el 1
punto de vista metafísico.
Con referencia a las Vías o Senderos, pueden tener corres-
pondencia con el sendero metafísico, filosófico, teúrgico,
mágico-ocultista, etcétera.

Sexo y Cábala

15. Cuando algunos particulares Sephiroth -como


Nezach, Hod o Yesod- se apartan del Principio al que están
sometidos y en el que tienen su razón de ser, su propio movi-
1
miento expresivo viene degenerado, desnaturalizado y altera-
do llevando obviamente errores, conflictos y profundas abe- J
rraciones. Cuando, por ejemplo, la misma sephirah Yesod no
está sometida al Principio, se llega a aquella degeneración
sexo-maníaca patológica típica del que interpreta la vida en
sentido unilateral, neurótico y obsesivo.
RAPHAEL 21

Hay algunas obras de "magia sexual» que muestran la


adquisición de Poderes, o sin más, de unión con el Absoluto,
proponiendo exclusivamente la actividad del sexo, más bien
de las orgías; cuando más esté la orgía libre de contenidos
subconscientes, vinculados y represivos, mejor se descubre
Kether, el Uno, el Dios universal, principial. Lo cual nos lleva-
ría a creer que Kether -el Dios-Persona, señor del mundo y
de todos los mundos- y sus Inteligencias prefieren sobre
todo los lupanares que, entre otras cosas, pertenecen a un par-
ticular orden individuado. Para que se entienda: no es que con
esto se quieran reducir ciertas actividades existenciales norma-
les ni ignorarlas ni "moralmente» denigradas. Ni se quiere
negar, tampoco, la función polar en el ámbito de lo manifiesto
y en particular en nuestra expresión de vida. Lo que queremos
decir para no caer en equívocos es lo siguiente: por una parte,
una verdadera visión metafísica no excluye sino que incluye
cada cosa, sin embargo, hace depender el todo del Principio.

16. De cualquier forma, es necesario saber también que


para la Tradición la polaridad es connatural al propio indivi-
duo; de esta manera Adán lleva en sí a Eva (para Oriente el
individuo es la expresión polar de Purusa y Sakti, los cuales
están situados espacialmente en el Centro de la cabeza y en la
base de la columna vertebral) y la ruptura ha venido propia-
mente con la "caída".
Lo que está "disperso, (dualidad) es necesario reunificado
(unidad), y la unidad se realiza, precisamente, cuando Eva se
resuelve en Adán o cuando la Sakti, despertándose, se junta
con el Purusa.
La doctrina del tantrismo, aquella sometida al Principio,
enseña que un hombre y una mujer pueden también trabajar
en la esfera de Yesod, de modo que se determine una fuerte
concentración de prana en sus auras y, con posiciones opor-
22 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

tunas, técnicas y visualizaciones, despertar la Sakti uniéndola


al Purusa o Siva. Pero este tipo de unión (se puede hablar
más de unión que de acoplamiento para buscar el placer)
excluye todo elemento gratificante. Sólo quien se pone en
posición solar y no lunar vence a la gran diosa Kundali.

17. De cualquier modo, el sexo, como se concibe nor-


malmente, es el símbolo de una verdad más profunda y más
universal. Pero cuando se ha perdido el alma de un símbolo o
el contenido que le es connatural, permanece su sombra, su
cáscara privada de vitalidad expresiva.
La Tradición se expresa mediante símbolos, manda/a e ideas
en estado puro, y, cuando se pierde la llave de tales símbolos, sólo
se sirve de esqueletos amorfos, de representaciones inventadas
por la mente inquieta e incompleta de la individualidad unilateral.
El Árbol sefirótico es un símbolo-manda/a y, si no se tiene
la llave o las llaves para su justa comprensión, se hace de los
sephiroth un juego al uso y consumo de la vanidad y de la
debilidad individuales. Y ya se sabe que poniendo el acento,
exclusivamente, sobre ·ciertas cosas .. (sexo, adquisiciones de
poderes psíquicos de distinta naturaleza, etc.), hay ciertamente
muchos devotos y muchos seguidores. La línea de menor
resistencia es de la mayoría, y se recuerda que muchos son los
llamados y pocos los elegidos. La ·Puerta estrecha· no es
todos, no porque haya privilegiados o predestinados, sino por-
de] -y
que no todos quieren •morir aún sjendo vivos•, no todos quie- /'
ren ..dejar de ser.. para Ser.

Estados de vida

18. Así pues, los sephiroth son expresiones particulariza-


das, aunque impersonales, de la Unidad-Kether y, por más
RAPHAEL 23

que cada atributo sefirótico tenga su connotación arquetípica


o su particular número ontológico, su grado jerárquico o su
peculiar "influjo•, su esencia o su vida nouménica se identifica
con la Unidad indivisible e incalificada.
Los sephiroth no son más que gradaciones del único Color
principia!. Una sephirah en sí misma y por sí misma no puede
tener existencia ni influjo; quien realiza Kether sintetiza la
totalidad sefirótica, y quien realiza la conciencia Tiphereth
sintetiza en sí el cuaternario inferior (Nezach, Hod, Yesod,
Malkuth).
El conjunto sefirótico no es un "compuesto• de distintos
sephiroth; no es la cantidad lo que forma la Unidad. La totali-
dad sefirótica es la Unidad misma en su expresión determinan-
te. Las •Numeraciones· no son otra cosa que "puntos· espacia-
les, y los puntos, a su vez, son polarizaciones del Punto sin
dimensión.
Si se olvida todo esto, se cae en el particularismo absolutis-
ta (con todas sus consecuencias, según el caso), lo cual es una
aberración de la mente empírica que no alcanza a comprender
la totalidad-unidad-síntesis.

19. Según la Cábala, la manifestación se divide en cua-


tro estados o mundos existenciales que confrontamos con la
doctrina vedanta:

Cábala Vedanta

Aziluth Turiya, Brahman nirguna


Briah lsvara
• Yezirah Hiranyagarbha
Assiah Virat
24 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Aziluth es la esfera y la "raíz· del Todo, es lo Absoluto y el


sustrato de la manifestación formal y no formal. Una determi-
nada manifestación representa una de las infinitas posibilida-
des expresivas de Aziluth. Ello se equipara al Ain Soph (raíz
del Árbol).
Briah es la esfera creativa principal, es la causa de la manifes-
tación, es la primera determinación de Aziluth a nivel no formal.
Yezirah es la esfera formativa, que anima la manifestación
sutil, arquetípica; representa el anima mundi, el mediador
plástico universal.
Assiah es la esfera corpórea, de la concretización, del pro-
totipo, de la objetivación.
Todos los sephiroth operan en estas esferas, es más, son
potencias creadoras, animadoras y plasmadoras. Un plano de
vida es la concretización de la energía sefirótica. Hay sephiroth
que animan determinados planos o esferas particulares y sephi-
roth que dan vida a otros planos. Así, la unidad sefirótica se
resuelve en la década armónica que determina efectos vitales
indefinidos; cada efecto o prototipo está enlazado con su prin-
cipio-arquetipo sefirótico y, por mediación del mismo arqueti-
po, con el Uno principal o 'Ehjeh (Yo soy).
Desde el punto de vista de la ciencia física los sephiroth
que operan en los tres mundos representan: los elementos vita-
les de la naturaleza tosca, las energías que mueven tales ele-
mentos, las leyes que gobiernan las energías, el Principio
único en el que el todo se fundamenta.

20. Briah está animado por la tríada Kether-Chokmah-


Binah; Yezirah, por la tríada Chesed-Geburah-Tiphereth;
Assiah, por la tríada Nezach-Hod-Yesod. Se considera a Mal-
kuth como la sephirah de la simple "precipitación... Ella es el
mundo de los efectos, de los "precipitados .. , del automatismo,
no el mundo de las causas o de los principios.
RAPHAEL 25

Se pone después a Aziluth como causa de las causas, o sea,


fuera de la misma determinación principal y causal.

21. Pasando al microcosmos, la Cábala considera al


hombre como una unidad trina, esto es: Neshamah = espíritu,
Ruah = alma, Nephesh = cuerpo. Haciendo las debidas corre-
laciones se tiene:

AZILUTH

MACROCOSMO SEPHIROTH MICROCOSMO

Briah 1a Tríada sefirótica Neshamah


Yezirah za Tríada sefirótica Ruah
Assiah 3" Tríada sefirótica Nephesh

Para querer sintonizarse con el mundo sefirótico Assiah


(Nezach-Hod-Yesod-Malkuth), basta tomar como soporte el
físico sensorial. Si se desea efectuar la sintonización con el
mundo Yezirah (Chesed-Cheburah-Tiphereth), se necesita
tomar como soporte Ruah, es decir, la propia Alma o el cuerpo
de la gloria en nosotros; si, en fin, se quiere sintonizar con el
mundo Briah (Kether-Chokmah-Binah), hay que tomar como
soporte Neshamah, la propia Esencia espiritual.

22. Si se quiere ·pasear, con Chokmah o Chesed, es


necesario dejar los propios •Zapatos, en casa. En presencia de
Él es necesario desnudarse de todo.
Quien piensa andar en la esfera del Fuego nouménico lle-
vándose el cuerpo celular -junto con sus achaques y particu-
lares deseos- se equivoca. Quien quiera realizar la mente
26 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

universal permaneciendo con la propia mente individual y


particular, incurre en una contradicción irreductible. Quien
crea resolverse en la Unidad, permaneciendo ligado a la multi-
plicidad, se ilusiona.
Si se tiene bien presente lo que se ha dicho, se puede
entender por qué muchos seguidores de la Cábala operan en
la esfera de Nezach-Hod y, sobre todo, de Yesod, disociados
de sus principios superiores.

23. Las triadas sefiróticas se pueden referir a cuatro aspec-


tos especulativos: metafísico, ontológico, psicológico, fisiológico.

<:'1
Esfera ontológica principal
Kether
{
'"O
<:'1 Conocimiento de identidad
'C:: Chokmah
¡..... Mens informalis
,.....
"'' Binah
(Principio unitario)

<:'1
Chesed Esfera universal arquetípica
'"O
<:'1
'C::
¡.....
""
N
Geburah
Tiphereth
{ Conocimiento intuitivo
(Arquetipos)

<:'1
Nezach Esfera psicológica y psíquica
'"O
<:'1
'C::
¡.....
""r(")
Hod
Yesod
{ Cognición empírico-sensorial
(Mediador plástico)

Malkuth { Esfera físico-corpórea


Los cinco órganos de percepción

La esfera de Ain Soph contempla la metafísica pura. Así, el


Árbol, en su integridad, abarca la totalidad del Conocimiento.
Cada esfera superior comprende aquella inferior; así, la visión
metafísica comprende la totalidad de los puntos de vista cog-
noscitivos. Cada esfera desvela determinados Poderes y Facul-
tades que son características de los sephiroth en cuestión.
RAPHAEL 27

Columnas y triadas sefiróticas

24. El Árbol se presenta con una configuración simbólica


(ver pág. 28.)

25. Antes de todo se puede resaltar un hecho: el Árbol se


compone de tres columnas, de tres pilares, que representan el
«esqueleto• y que, por comodidad, llamaremos A, B, C.

B
Kether
e A
Binah ehokmah

Hod Nezach
Malkuth

Bajo el aspecto de la física, A representa la Energía y la


Fuerza; e representa el Elemento de la naturaleza, y B, la Ley.
Bajo el aspecto psicológico, la columna A representa la conser-
vación, la clemencia, la misericordia, la bondad; e representa el
rigor, la actividad creativa; B se refiere a la síntesis, a la con-
ciencia, al equilibrio. A y e son funciones, facultades, poderes
que ejercen actividad; B, en cambio, es el "tomar conciencia•, la
asimilación de la acción polar. Es la vía más subjetiva, el horno
en el que se amalgaman, se funden y se reconcilian las direc-
LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA
28

'· Chokmah
1
i
Binah

¡,
l

Che sed
Geburah

,, Nezach
Hod
¡;

,,
1

1
RAPHAEL 29

ciones polares. Se habla de polaridad porque A y C no re-


presentan una dualidad absoluta, sino una simple polaridad
(A = positivo; C = negativo) surgida de B-Kether. En Kether
-Dios Persona- se resuelven todas las polaridades sefiróticas,
y la conciencia que se encuentra a lo largo de la línea media
trabaja precisamente en términos de síntesis. Se puede decir
que la polaridad opera de modo equilibrado cuando está bajo
la acción de la columna central, o sea, de la justa ley.
En términos yoga se tiene:

A pinga/, masculino, sol, positivo.


e ida, femenino, luna, negativo.
B susumna (en el que se resuelven las dos corrientes
o nadi pinga/a e ida).

Otras correlaciones son:

A energía, rajas, aire.


e forma, tamas, agua.
B vida-conciencia, sattva, fuego.

Los tres pilares tienen una correspondencia precisa con el


Caduceo de Hermes. Lo que se ha dicho del Árbol se puede
decir también del Caduceo.

26. El pilar de la izquierda representa el aspecto movi-


miento-acción; el de la derecha, el aspecto de incentivación y
propulsión. Binah es la noche en movimiento hacia el alba,
Geburah es el alba y Hod es el día. Binah, Geburah, Hod dan
«forma• a la energía propulsiva e indiferenciada de Chokmah,
Chesed y Nezach.
Del pilar de la izquierda se puede hacer también este
cuadro:
r
30 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Binah~ Geburah~ Hod

Punto Línea Plano


Vida Cualidad Forma
Sustancia Intelecto Mente
Raíz del movimiento Movimiento Apariencia
Sujeto Objeto

Bajo el aspecto cualitativo, el pilar de la derecha queda así:

Chokmah Voluntad
Chesed Amor
Nezach Actividad

La voluntad se determina como estímulo para ·formar·,


como potencia-sonido que pone en movimiento las •aguas pri-
mordiales• (Binah).
El Amor se determina como justa relación polar, en unión
con la vida y la justicia. Amor es una justa concordancia tonal
(Geburah).
La actividad se determina como creatividad inteligente
(Hod).
El pilar del centro representa la síntesis del aspecto polar,
el •tomar conciencia· de las facultades cualitativas-formales, el
Eje del mundo, el centro universal, el Árbol de la Vida, mien-
tras que el de la izquierda y el de la derecha representan el
Árbol de la Ciencia del •mal· y del ·bien·, la vía del rigor y de la
clemencia, la vía de los •poderes•.
Cuando, en el hombre, estos poderes, como ya se ha
dicho, no están bajo la dirección del Principio, se tiene •magia
egoica•, poder al servicio del yo empírico.

27. El completo sefirótico se divide aún en tres tríadas:

l
RAPHAEL 31

Kether - Chokmah - Binah = Aspecto vida.


Chesed - Geburah - Tiphereth = Aspecto cualidad.
Nezach - Hod - Yesod = Aspecto apariencia, forma.

Malkuth, la décima sephirah, representa el plano de las


precipitaciones, de la objetividad, de la apariencia; es, ya se ha
visto, un simple efecto.
Así, en el lado opuesto, está Ain Soph que es el principio
puramente metafísico incalificado, no-manifiesto. De un lado
la más densa objetividad y materialidad, del otro la más rara
subjetividad y senda. El Alfa y el Omega.
El primer triángulo es no-formal y no-manifiesto, aunque
principal-causal. El segundo es animador sutil universal; el ter-
cero es de orden psíquico individualizado. Es decir, son: el
punto, la línea y el plano.
Una tríada es una unidad operativa sobre un particular
plano existencia.

28. Cada tríada está formada por un aspecto polar y


desde un punto de síntesis, de armonía y de expresión objeti-
va, por lo que, por ejemplo, se puede hacer este triángulo:

Gehurah • ~ / • Chesed


Tiphereth

Cuando hay un intercambio energético entre Chesed y


Geburah, Tiphereth se ilumina descubriendo las potencialida-
des del aspecto positivo y negativo de los dos sephiroth. En
nuestro caso, pues, Tipheret es el vehículo de expresión de la
combinación polar Chesed-Geburah.
32 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

29. Se ha dicho que las tríadas sefiróticas operan a cier-


tos niveles existenciales, por lo que es necesario prestar
mucha atención para no perderse a lo largo del sendero,
siguiendo la Vía del despertar total. Hay que comprender lo
que es grosero-material, lo que es sutil-energético, lo que es
esencialmente Principal y, por fin, lo que es de orden exclusi-
vamente metafísico. 1
Para tener una idea precisa de la Vía del Retorno, es nece-
sario volver a proponer el cuadro explicativo de las tríadas, j
procediendo desde abajo hacia arriba y omitiendo Malkuth.
f
Yesod

Tríada { Hod
Nezach
J,
Esfera de la Naturaleza
Tiphereth

Tríada { Geburah
Chesed
o
de Maya

J, Movimiento

Binah

Tríada { Chokmah
Kether
J,
Ain Soph - Esfera de lo sobrenatural.
Constante metafísico.

La esfera metafísica es exactamente la de Ain Soph, y el


discípulo que siga la ·Vía del Fuego" debe tender a ella.
RAPHAEL 33

Aunque algunas tríadas puedan expresar cualidades


excepcionales y universales, de todos modos, ellas se encuen-
tran y operan en el dominio de lo •natural·, de lo objetivo, de
lo dual (sujeto-objeto), del devenir, y, por consiguiente, del
tiempo-espacio-causalidad.
La vía media es la •Vía del Fuego· que de Malkuth lleva a
Tiphereth, a Da'ath, a Kether y, por fin, al No-ser en cuanto
Absoluto-constante.

Vía del Fuego

30. Se ha hablado de .Vía del Fuego• refiriéndose a la


Cábala, al Advaita Vedanta y al Asparsa Yoga y, aunque
nuestros lectores hayan ya entendido su significado, sin
embargo, es mejor aclararlo.
La ·Vía del Fuego• no tiene, obviamente, relación alguna
con el elemento fuego propiamente dicho; quiere ser sólo la
..Vía• a recorrer (sadhana) para realizar la propia Esencia.
También se puede decir en términos yoga que el fuego Kun-
dalini, que reside en la base de la espina dorsal, debe unirse
con el de Siva en el extremo de la cabeza. Es, pues, vía experi-
mental, operativa, realizativa.
Podremos usar también el término •Vía del Sonido· (sabda
marga) porque también el Sonido se somete a la manifestación
y el discípulo se realiza como sonido, y finalmente como Esen-
cia no-sonora. Aum es el sonido primordial, es la flecha vibran-
te; también la Luz es el Fuego primordial. De esta manera se
puede hablar de Sonido luminoso y de Luz o Fuego sonoro. En
sánscrito, ·sonido· se dice suara, y ·luz•, svar; sonido y luz están
unidos por su esencial afinidad fonética. En relación con esta
identidad de luz y sonido, en el Rig Veda el Cantor se define
svabhanavah, esto es, •aquél que es autoluminoso•.
.........

34 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Según la Cábala, la Luz-verbo emergió de las profundidades


de las tinieblas. Así pues, la ..vía del Fuego" es el sendero que
cada discípulo recorre en cada rama de la Tradición; es la Vía
del "Retorno". Como consecuencia, no es ni una enseñanza par-
ticular e individual, ni siquiera una vía colateral a la única y sola
Vía maestra. En verdad, tal expresión ha nacido de manera
casual, pero oportuna. A quien escribe, habiendo recibido la
enseñanza asparsa y advaita-vedanta, en un cierto punto de la
sadhana, se le pidió encender el Fuego, quemarse con el Fuego
y de resolverse en el Fuego. Esta «Vía" tiene también relación
con el Dios Agni, considerado en los Vedas como el Señor del
triple mundo. Pero Agni representa además la llama de la aspi-
ración hacia lo Alto, que al fin colma el corazón del Fuego
devorador del Puro conocimiento. (Es obvio que ciertas suge-
rencias pueden tener valor sólo para quien las recibe). Estudian-
do luego algunas ramas de la Tradición, el que escribe se da
cuenta que, en definitiva, cada discípulo, cualquiera que sea la
rama a la que pertenezca, sigue su propia «Vía del Fuego".

Yesod

31. Hay ahora que examinar de modo particular cada


sephirah, comenzando desde abajo.
Yesod ( = fundamento) es el fundamento y la sustancia con
que se hacen todas las cosas a nivel objetivo. Expresa las
"Aguas inferiores", símbolo de las superiores representadas
por Binah. De esta manera, entre Yesod y Binah existen
correspondencias precisas; por una parte, Binah (sustancia
primordial, equivalente a la Prakriti del Vedanta, Madre-natu-
raleza universal), estimulada por Chokmah-Kether, es causa
material de la manifestación; por otra parte, Yesod (sustancia-
naturaleza lunar inferior, más "material" y tosca) lleva en maní-
RAPHAEL 35

testación objetiva (Malkuth) las impresiones imaginativas reci-


bidas de Hod-Nezach. En el microcosmos-hombre su corres-
pondencia se halla en los órganos reproductores. Este hecho
ilumina la función de Yesod, como a nivel superior ilumina la
condición de Binah, si se la considera Madre universal. En tér-
minos yoga, la correspondencia se halla en el prana (elemen-
to superfísico), y en la funda-cuerpo pranamaya, donde exis-
te también el chakra svadhisthana, centro creador del semen
generador.
Yesod es la quintaesencia de la materia después de lo sóli-
do, líquido, gaseoso, aeriforme, o después del elemento tierra,
agua, aire y fuego. Así pues, es una sustancia que va más allá
de lo sensible-material porque es un elemento superfísico.
Cada cosa-evento de lo físico denso se origina en Yesod; cada
corrección, transformación o transmutación que se piense
hacer a nivel físico debe ser preparada en Yesod. Así, cada
transformación que se quiera hacer en la constitución celular
de un ser humano debe suceder primero en el gen que es el
arquetipo-códice de la célula física. Por eso, Yesod es la sus-
tancia pre-material física en donde convergen y se concretizan
los arquetipos producidos por Hod, y que luego se precipitan
como prototipos en Malkuth. Las verdaderas "operaciones .. se
deben preparar en Yesod, no en Malkuth. Esta sustancia Yesod
es plástica, móvil, fluida, sensible a cada estímulo. Como se
sabe, el electrón es hasta tal punto sensible a la simple presen-
cia de un observador que ha llevado a Heisenberg a formular
su teoría de la indeterminación. Pero Yesod es sensible, sobre
todo, a Hod, que representa la mente, otra sustancia más dúctil
todavía, más sutil, más potente y penetrante.
En lo referente a la polaridad sexual hay que decir que
Yesod, siendo por naturaleza la esfera de la causa de cada
objetividad, representa el impulso a la unión polar para gene-
rar y procrear. Todos los movimientos e impulsos sexuales
36 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

suceden en este nivel y se sirven de los correspondientes órga-


nos físicos para el cumplimiento y la precipitación. La hiperes-
timulación de esta esfera puede crear muchos conflictos y
degeneraciones y, como consecuencia, pueden resolverse sólo
encaminando la atención sobre tal esfera, y no sobre lo físico.
No es en el plano denso donde hay que actuar para resol-
ver ciertas desarmonías orgánicas, en el caso específico de las
sexuales, sino en el plano de Yesod, como causa segunda de
la desarmonía-degeneración, y todavía más sobre el de Hod-
Nezach como causa primera.
En conformidad con la potencia propulsora de Hod, la sus-
tancia Yesod puede cristalizar un evento-cosa por largo tiempo
para volverlo inerte. De aquí nace lo que generalmente se
define como "contenido subconsciente" de orden instintivo-
orgánico, material.
Siendo el hombre una copia perfecta del macrocosmos y
sintetizando en sí mismo la totalidad vital, posee unos centros-
ventanas que se abren sobre los distintos planos existenciales.
Generalmente, estos centros-ventanas están cerrados (está
abierto sólo el del plano físico-denso), por lo que a través de
ellos no se llega ni a ver ni a operar en los distintos niveles de
vida, pero a menudo se alcanza a percibirlos, si se tiene una
cierta "sensibilidad".
Hay dos formas de entrar en relación con el mundo de las
Potencias en general:

1) Abriendo estos centros-ventanas, y así ser y operar


sobre los distintos planos con perfecto conocimiento.
2) Con el rito, y entonces se hace Teúrgia. Es preferible
abandonar lo que hoy comúnmente se llama «magia".
RAPHAEL 37

Hod

32. Anteriormente se ha dicho que Yesod es sensible al


influjo de Hod, que su actividad es propiamente determinada
por Hod. Hod es el agente positivo-activo y Yesod es el negati-
vo-pasivo; cuando se conjugan, se verifica la precipitación en
Malkuth. En otros términos, cuando la idea encuentra la sus-
tancia plástica formativa tiene lugar la expresión sobre· el
plano objetivo; o sea, cuando el pensamiento encuentra las
cuerdas vocales -que son fibras nerviosas-, se da la palabra
o sonido que expresa ese pensamiento. Una idea que no se
vuelve "carne" representa un fenómeno de vana esterilidad y
de puro onanismo que puede dañar esencialmente a su mismo
creador.
Hod es sustancia mercurial todavía más vibrante y rara
que Yesod, como si dijéramos la idea es su hijo. Una forma
arquetípica sobre Yesod, no alimentada por Hod, constituye
un cuerpo sin alma; se puede decir que representa un abor-
to. Las imágenes arquetípicas de Hod son unos vectores
energéticos que plasman la sustancia pránica-etérica de
Yesod. Hod no produce efecto alguno sobre Malkuth directa-
mente, sino sobre Yesod. Hod es, pues, ideación creativa; en
Hod se contempla la idea, en Yesod se crea el soporte y la
urdimbre idónea, en Malkuth esa idea se expresa y se hace
patente.
Se tiene así una triplicidad expresiva que representa la
modalidad creativa de los Dioses y de los hombres. Esta tripli-
cidad resume el espíritu, el alma y el cuerpo. El espíritu es la
esencia-núcleo o el noúmeno: es el Ente cualquiera que sea la
naturaleza, dimensión o grado a que pertenezca; el alma es el
agua formativa, el mediador plástico, la placenta que nutre el
núcleo haciéndolo madurar; el cuerpo es el vehículo de expre-
sión objetiva del núcleo-ente.
.......
38 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

El verdadero demiurgo opera, sobre todo, en la esfera de


Hod, a raíz de su "potencia contemplativa ... Yesod se plasma
automáticamente haciendo precipitar en Malkuth el semen de
la contemplación. Un demiurgo no se interesa mucho en el
material bruto, lo hace de modo que el mediador plástico se
modele convenientemente dentro del empuje del solo acto
contemplativo.

33. Hod es sustancia nouménica esencial o principal (con


referencia a la tríada psíquica individualizada), pero recibe el
impulso de vida de la esfera de Nezach. En lo que atañe a
Nezach, Hod se vuelve pasivo y negativo, mientras que, como
ya se ha visto, es activo y positivo en lo que se refiere a Yesod.
Nezach representa el impulso originario para manifestar el
amor a la vida y a vivir (su octava inferior está representada
por el deseo). Es la fuerza primigenia de descenso, de exterio-
rización, de precipitación. Sin este impulso vital, Hod no ten-
dría la oportunidad de organizarse como núcleo, ni Yesod
como mediador plástico, ni serían, como consecuencia, formas
sobre el plano físico-objetivo. Nezach es la fuerza de la natura-
leza que empuja a formular (Hod). Su octava superior media
es Chesed y la suprema universal es Chokmah. Así como a
nivel puramente objetivo sin deseo no se tiene efecto formati-
vo, sin la potencia volitiva de Nezach no se tiene. tampoco el
impulso para pensar; se quiere decir "pensar.. , no ser pensa-
dos; la mayoría son objetivos pasivos del desorden pensante,
por eso no crean.
En Nezach el impulso amor-vida se dirige hacia la exterio-
rización, en Hod este impulso se concretiza en noúmeno, en
Yesod encuentra su alimento animador y en Malkuth se mani-
fiesta y aparece.
Bajo esta perspectiva se tiene una tríada completa más el
plano de la precipitación.
RAPHAEL 39

Nezach vida generadora - Venus.


Hod núcleo - cualidad emergente - Mercurio.
Yesod arquetipo plasmado - Luna.

Nezach

34. Nezach significa "victoria .. , .. firmeza .. , porque es el


impulso victorioso y firme que genera y determina sobre el
plano de Hod. Se pueden dar aún estas correlaciones: Nezach
es el inspirador, Hod el que elabora las ideas, el compositor, y
Yesod el plasmador; Nezach intuye y quiere, Hod geometriza,
Yesod anima y precipita.
Sin la potencia impulsora de Nezach, Hod queda estéril, y,
a su vez, sin el impulso ideal de Hod, Yesod permanece en
descanso, en latencia. La mente por sí misma no confiere
poder alguno, pero si se electrifica con la potencia incisiva y
direccional de Nezach, entonces se vuelve un "campo rígido .. ,
preparado para solidificar un núcleo-ente.
Nezach, Hod, Yesod y Malkuth forman el cuaternario infe-
rior porque se refieren, en lo que respecta al ser humano, a la
individualidad. La individualidad se compone precisamente de
estos sephiroth, los cuales, mal dirigidos, conducen al egotis-
mo, a la separación, a la diferenciación. Por eso, el impulso de
vida de Nezach puede ser dirigido hacia la individualización.
Lo que se Barna mundo psíquico se compone de estos tres
sephiroth (representando Malkuth el elemento físico): compo-
nen el mundo de la sombra. Si después se tiene presente que
con el poder de Hod, en el tiempo-espacio, la mayoría ha
creado formas-imágenes que moran en la esfera sutil, entonce
se puede comprender la dificultad para percibir lo Verdadero,
lo Justo y lo Bello.
40 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁHALA 1
Con su poder mental mercurial, el hombre ha creado
muchos monstruos psíquicos, los cuales, cada vez más alimen-
tados, se superponen a los verdaderos arquetipos del plano
Briah. Uno de estos monstruos es el yo empírico, que es un
complejo psíquico con el que la conciencia se identifica. La
magia, las evocaciones, las seudointuiciones, las mediumnida-
des, las percepciones sonoras, luminosas, etc., por el noventa
por ciento provienen de estas formas-imágenes de orden psí-
quico. Éstas son vivas, pulsantes y concretas hasta engañar a
un experto conocedor. Las apariciones de Entes como Cristo,
Buda y otros pertenecen a este mundo psíquico intermedio.
Muchos escritos espirituales, ocultistas, etc., están hechos por
fantasmas del mundo Hod-manásico (manas= mente) super-
puesto al mundo principal. A veces son "inspiraciones .. in-
ocuas, otras veces son inspiraciones que crean confusión y
distorsiones de la verdad, y otras veces son inspiraciones
nefastas que acarreran muchos conflictos, dispersiones y falsas
verdades en cada campo de la actividad humana, que llevan a
un callejón sin salida. Las fuerzas antitradicionales operan en
esta esfera fantasma creada por la irresponsabilidad y la igno-
rancia del individuo. La esfera de la individualidad, cuando no
se somete a la potencia Tiphereth, trabaja entonces por lo indi-
vidual, por lo particular, por la autoafirmación, por la sed de
adquisiciones y de goces; su acción busca compensar la falta
de la propia plenitud que se encuentra más bien en su estado
trascendente.
El hombre es universal, y si busca circunscribirse y limitar-
se a lo particular e individual no puede más que degenerar y
perecer. Él no es sólo Nezach, Hod, Yesod y Malkuth, es tam-
bién Tiphereth, Chesed y Geburah: es algo más. Si su direc-
ción no es hacia lo alto, hacia el complemento de sí mismo,
hacia el despertar de su naturaleza integral, va a recorrer la vía
del samsara, del devenir conflictivo y de la compensación. La
RAPHAEL 41

individualidad crea, en este mundo de fantasmas, cada cosa


para compensar su impotencia y su inquietud. Los que operan,
mágica y exclusivamente en tal esfera, contribuyen a crear
mayor desorden y mayor sufrimiento.
La magia sexual (Yesod), la ritual e imaginativa (Hod),
separadas del principio directivo Tiphereth, llevan a un calle-
jón sin salida y al mundo de los Qelippoth, al mundo, pues, de
las tinieblas, de la desarmonía y del desequilibrio. La unilatera-
lidad, el fanatismo, el egotismo, etc., son efectos desequilibra-
dos de la Realidad armónica universal.

Idea-Número-Nombre

36. Sephirah significa ·número» -porque representa un


grado específico o una armónica de la nota Kether; contiene
también lo que la Cábala llama Idea y Nombre.
La manifestación universal y su reabsorción están reprodu-
cidos en un esquema numérico que refleja, en sus combina-
ciones, la trama y la arquitectura del edificio cósmico y fija los
distintos estados.
El Nombre es la Palabra de Poder, el Verbo que el Primor-
dial Kether, el Uno nouménico, el Sonido fundamental, asume
sobre un determinado plano de existencia. Pronunciar el
Nombre de una particular esfera sefirótica significa hacerla
vibrar; es como hacer vibrar una tecla en un piano, es poner
en acción la Inteligencia que preside la esfera. La totalidad
existencial de un ente se encierra en un Nombre, y esto equi-
vale al Sonido luminoso.
La Idea es una Inteligencia, una Potencia, un Principio, una
Ley activa de la Vida, un Centro universal de acción •personali-
dado». Es el Nombre que se ha individualizado, que ha tomado
una configuración precisa.
42 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CABALA

Se tienen, así, diez Nombres, que son subsonidos del único


Nombre-sonido divino, y diez Inteligencias-Poderes que presi-
den la actividad legislativa.
Si el Nombre es causa del movimiento de un plano, la
Idea-inteligencia es la dirección, el desarrollo, el principio que
gobierna aquel plano.
Con referencia a la tríada sefirótica de la que se ha tratado
anteriormente, el Nombre de la numeración Yesod es Shaddai
(omnipotente), la Idea-inteligencia es el Arcángel Gabriel
(hombre de Dios), que es el jefe de la columna angélica de los
Cherubim (los Fuertes); cada vez que se invocan estas colum-
nas angélicas -que son vibraciones particulares que produ-
cen ciertos efectos-, éstas responden.
La numeración-sephirah Hod tiene el Nombre Elohim Sha-
baoth (Dios de las columnas armadas), mientras la Idea-inteli-
gencia es Michael (semejante a Dios), que es el Jefe de los
ángeles Ben Elohim (hijos de Dios).
La numeración-sephirah Nezach tiene el Nombre de Tetra-
grammaton Shabaoth o Adonaí Shabaoth (Dios de los Ejérci-
tos), mientras la Idea-inteligencia es Haniel (gracia de Dios),
que es el jefe de los ángeles Elohim (Dioses).
Hay que considerar que en el Hamsa Upanisad, que forma
parte del yoga upanisad, la vía del Brahman consiste en el
gradual reconocimiento de los diez sonidos. En cierto momen-
to el Upanisad propone: ·Es necesario trascender las primeras
nueve sonoridades y concentrar la propia atención sobre la
décima que es la del trueno ... él deviene Brahman en la déci-
ma, realizando la unidad del alma con el Brahman." Este Upa-
nisad, como se puede notar, es de orden metafísico porque
trasciende los nueve sonidos que representan el mundo de
maya o de la ·naturaleza". En términos cabalísticos se puede
decir: es necesario trascender los nueve sephiroth y resolverse
1
en Kether. Ésta es la Vía del Fuego central, la Vía metafísica, la

l
RAPHAEL 43

iniciática, la que compete al hombre que despierta a la con-


ciencia de su ser trascendente.

36. El nombre y la forma tomados en sí mismos no tie-


nen valor alguno. El nombre no es otro que la denominación
de una Fuerza, de una Energía, de una realidad que está
detrás. Por ejemplo, se atribuye a una cierta energía-realidad el
nombre de "electrón... El nombre separado de la realidad nom-
brada es una pura nada. Así, la forma (imagen, figura, sem-
blanza, efigie) designa la configuración, la conformación, el
aspecto de aquella realidad. Si, en el fondo, el nombre y la
forma son simples representaciones mentales, lo que ellas
designan son, por el contrario, reales.
Llamar con su Nombre justo a cierta cosa significa estimu-
larla, volverla activa, respondiente. Así, llamar a un individuo
por su nombre significa ponerlo en condición de responder.
Bajo esta perspectiva podemos hablar de INVOCACIÓN que, a
su vez, suscita una EVOCACIÓN. Hay que entender estos dos
términos en un sentido especial, no en el que comúnmente
tienen. Quien comprende la ·ley.. de la Invocación y de la Evo-
cación puede "dialogar.. con la Vida.
Es obvio que si se trata de un individuo humano, para evo-
car en él una respuesta es necesario sólo invocarlo con su
nombre pronunciado verbalmente, con la voz, con el sonido
vocal, porque es con esta modalidad que él capta la invoca-
ción. Lo que implica que cada nivel, esfera de vida o plano
existencial, se expresa con su lenguaje (sonido) y con su
forma (color).
Quien quisiese invocar, por ejemplo, a Kether asomándose
a una ventana, gritando este nombre simplemente, podría
esperar años y ciclos cósmicos sin recibir una respuesta. Lo
que se quiere decir es que hay algo que precede genéticamen-
te a cualquier nombre pronunciado y a cada expresión con-
44 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

ceptual lógicamente fundada. Es algo primordial y supracon-


ceptual, y por ello no hace referencia a la comprensión inte-
lectiva. Los egipcios llamaban a este aspecto indefinible del
sonido-nombre un "grito" del Dios Thot. El Hamsa Upanisad
habla del «trueno...
Cuando evocamos en nosotros un nombre o una palabra,
se puede notar -si somos sensibles a tal palabra- que, con
el eco de una trompeta o de una campana, nuestro ser
comienza a vibrar, a responder hasta quedar totalmente pren-
dido, exaltado y a veces extasiado (samadhi).
Más que de Palabra se podría hablar de ..sílaba resonante";
o, también, de "Monosílaba vibrante .. porque evoca aquel
"grito" o sonido primordial supraconceptual que dio principio
a la manifestación.
El Aitareya Upanisad (I, 4) incluye el Sonido primordial en
el Huevo cósmico: "Lo incubó (Purusa). Y, habiéndolo incuba-
do, su boca se quebró como un huevo. De la boca llegó la
palabra, de la palabra el fuego." Así pues, sonido y luz o,
como se ha dicho antes, sonido luminoso y luz-fuego sonoro.
El sonido es vehículo de creación o de destrucción, y el
nombre, o sea, la particular combinación sonora, representa el
símbolo y el sello. Pronunciar, así, aquel nombre significa
hacer vibrar todo lo vital que hay en él.
Recuerden los tres datos: Nombre, Idea, Número, o bien
Sonido, Cualidad, Número.
La combinación sonora depende del número gradual, y el
mismo sonido produce tonos (ideas); Nombre, Idea, Número
(Sonido-vibración, cualidad, número) son una unidad trina.
Consecuentemente, se tiene el Sonido que produce número y
cualidad, esto es, se tiene el Número que produce sonido y
cualidad, etcétera.
La cualidad o valor tonal constituye el aspecto subjetivo,
mientras el número tonal representa el dato objetivo.
RAPHAEL 45

.. La riqueza del samanes el tono musical (svara).•


(Brihadaranyaka Up.: 1, III, 25)

"El Tao llena el universo entero ... Esta esencia no se


puede evocar con el rumor, sino con los sonidos.•
( Chuang-tsé: XVI, 1)

Una sephirah-Número constituye el elemento objetivo de


la Idea-Inteligencia que preside en un determinado plano exis-
tencial, el Nombre es la Armónica de la Nota primordial (Ke-
ther). Para captar la cualidad-idea es necesario reeducar la
propia cuerda de la conciencia, la sensibilidad interior (condi-
ción que va más allá de lo sensible psíquico, siendo esto una
simple reacción animal), para poder sintonizarse así con la
cualidad-sonido-fuego de una sephirah.
Si se efectúa a lo largo de la cuerda central del Árbol (Vía
del Fuego), se tiene la posibilidad de percibir y comprender la
cualidad sonora luminosa en sí misma (ser idea, vivir la Armo-
nía sefirótica), mientras que si se opera sobre cuerdas laterales
se tiene sobre todo el número-sonido (rito), pero entonces hay
que prestar mucha atención porque la cuerda de la conciencia
del operador, si no se refiere a la potencia cualitativa del ente
evocado, puede romperse. El hombre opera siempre fuera de
sí, es siempre un ejecutor de acciones rituales, ya sea científi-
co, mago, filósofo o músico, pero la Realidad está en nosotros
mismos, y para poderla comprender y valorar es necesario
vivirla, es decir, vibrar/a; es necesario ser. La Cualidad expresi-
va de la vida puede ser vibrada y vivida por una cuerda de
conciencia adiestrada adecuadamente.
Es necesario reflejar que la Cábala no es un fomulario para
jugar a las cartas, ni un libro de evocación de "difuntos•, ni un
46 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA 1
i

recetario de magia para prestidigitadores, ni siquiera una místi-


. ca religiosa como comúnmente se entiende este término.
La Cábala es una Ciencia y una Metafísica tradicionales, y
opera en los pequeños y en los grandes Misterios, es apara y
para vidya.
La ciencia de la Invocación-evocación, siendo de orden
vibratorio, de justa posición de conciencia, de justo ritmo, no
puede ser enseñada a todos. Implica una calificación adecua-
da porque es también fruto de la intuición.
Así, es necesario no ponerse "en frente., a la Fuerza-ley,
sino ser esa Fuerza-ley, encarnar, incorporar, anexionar esa
Fuerza, sobre todo si se toca el mundo de los Principios sin-
forma.
El hombre es un centro de resonancia: puede c'aptar y
transmitir el Verbo; es un vaso que puede acoger y trasvasar;
no tiene necesidad del Templo material para operar y atraer
las Inteligencias porque él mismo es el templo-símbolo vivien-
te mediante el cual se revela la Idea.

37. Así pues, es necesario distinguir entre Realizar una


potencia, hasta ser unidad con ella, y ponerse en el plano de
un dualismo mágico y objetivado.
Ciertamente, el primer método implica la transfiguración
de sí mismo, el armonirzarse con sí mismo, la comprensión de
sí mismo; significa revolucionar la propia falta de plenitud y la
propia limitación, significa trascender lo formal; el segundo
implica sólo práctica y adiestramiento empírico.
La mayoría están por la magia ceremonial de orden formal,
porque no quieren transformarse o trabajar sobre sí mismos,
sino simplemente satisfacer migajas de curiosidad, obtener
noticias insignificantes, informaciones de esto o aquello, ener-
gías para poder dominar a los débiles y a los ignorantes, jue-
gos para atolondrar a los ingenuos.
RAPHAEL 47

El Árbol sefirótico no representa una modalidad operativa


para atraerse la simpatía de cualquier sephirah, sino un Sende-
ro de Fuego para ser dioses más que hombres, un Sendero
para desvelar a Kether, y, para aquellos que están preparados,
integrarse en Ain Soph Aur.

38. Siendo el hombre, bueno es repetirlo una vez más,


un ser a imagen de Kether, tiene en sí la totalidad vibratoria
existente en el cosmos. Su intención debe ser aquella que hace
resonar dentro de sí mismo ciertas cuerdas que puedan poner-
lo en condiciones de sintonizarse con las Inteligencias univer-
sales. De este modo él se universaliza y deviene copartícipe
del Todo existente.
Cuando vibra el Amor, por ejemplo, llega a sintonizarse con
Tiphereth-Chesed. Se quiere decir vibrar, no simplemente pro-
nunciar con las cuerdas vocales el nombre de la sephirah o de
la Inteligencia -sobre este punto nos parece haber sido claros.
Si el universo está regido por Entes vibratorios que mani-
fiestan cualidades, y por ello influjos, evocando en sí la cuali-
dad, se puede relacionar con el Ente particular. Al querer evo-
car la tríada media Chesed-Geburah-Tiphereth, vibrando en sí
odio y separatividad, se corre el riesgo de atraer los influjos de
los Qelippoth en lugar de la tríada deseada.
El universo cabalístico está formado por diez cuerdas
sonoras que resuenan cualidades particulares que emanan
influjos específicos. El individuo, en su totalidad, posee estas
cuerdas-ventanas y si sabe resonadas entra en relación con la
sinfonía universal.

El discípulo que sigue la «Vía del Fuego", y por consiguiente


la Vía operativa o de realización, debe saber encontrar en sí
las notas justas que lo pongan en situación de pertenecer a la
confraternidad universal de la Armonía de las esferas.
48 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Normalmente el hombre expresa cualidades que lo sintoni-


zan con los aspectos desequilibrados de los sephiroth. Es tarea
del Árbol estimular la Conciencia y expresar la Concordancia, la
Armonía y la Unidad de la vida, y, para quien está preparado,
trascender completamente el mundo mismo de las cualidades
vitales (Sendero Metafísico puro). Para realizar todo esto hay
que considerar que la tríada inferior recibe su razón de ser de la
tríada media, y quererla separar de ella significa hacer de la
individualidad un ente absoluto, privado de alma y de espíritu.
Así, si se quiere que Nezach, Hod y Yesod estén en armonía
con la Vida universal, que el microcosmos esté en armonía con el
macrocosmos, hay que poner la atención sobre la nota Tiphereth.
Lo que implica realizar no una vía de descenso, sino de subida;
significa elevar los tonos; comporta la trascendencia de la indivi-
dualidad simple y de la parte específica, sometiéndose al Princi-
pio; Principio que es el Centro efectivo del ser como persona.
Para hacer esto hay que examinar la siguiente triangu-
lación:

UNIVERSAL

Tiph~/
.
----------------------------- -----------------------------

/~
Hod ·~./· Nei::~DUAL
Yesod
RAPHAEL 49

De este cuadro se puede deducir cuanto sigue:

a) La tríada inferior representa el símbolo de la superior.

b) Yesod es el centro creativo de la tríada inferior y Ti-


phereth de la superior.

e) Hod, Nezach y Yesod constituyen los canales por


medio de los cuales la conciencia individual puede
expresarse. Tiphereth, con Geburah y Chesed, repre-
senta el canal de la conciencia universal.

d) El paso de lo individual a lo universal se hace con la


ruptura del nivel dei yo o del egotismo. Lo que implica
tomar la verdadera Iniciación, porque todas las que
normalmente se dan objetivamente son sólo simbólicas.

e) Lo individual opera a través del instinto (Yesod), el


sentimiento (Nezach) y la mente imaginativa (Hod); lo
universal, a través de la intuición-luz (Tiphereth), el
amor-armonía (Chesed) y la voluntad (Geburah).

Vía del Retorno

39. El sendero o vía que va desde Yesod a Tiphereth es


el 25. 0 , llamado "Inteligencia de la Tentación .. o .. sendero de las
pruebas ...
Las ..Vías de la Sabiduría• son las calles luminosas a través
de las cuales los hombres pueden llegar a los Centros ocultos.
Éstos son 32.

40. Los chakras correspondientes a los sephiroth en


cuestión son:
50 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

CHAKRA SEPHIRAH ÓRGANO FÍSICO

Svadhisthana Yesod Generación


Visuddha Hod Laringe
Manipura Nezach Plexo solar
Anahata Tiphereth Timo-corazón

41. Para operar el proceso de reorientación y de solu-


ción de las energías se pueden seguir tres tipos de subidas que
se apoyan -según los casos- en la Voluntad, Armonía-Belle-
za y Conocimiento (tríada media).
Es obvio que tal proceso de muerte-nacimiento debe ser
seguido por un cabalista experto que se haya iniciado en Ti-
phereth y que, encontrándose con la conciencia en lo suprain-
dividual, pueda consecuentemente conducir a otros hacia lo
universal.
Hay personas que saben querer, comprender o sentir el
ritmo y la belleza por doquier.
Mediante la Voluntad se pueden captar la comprensión y la
Armonía-Belleza, o mediante la Armonía-Belleza se pueden
descubrir la comprensión y la Voluntad-justicia-equilibrio; o,
también, a través de la comprensión se pueden descubrir la
Armonía-Belleza y la Voluntad universal.
La comprensión privada de Armonía-Belleza y de equili-
brio o justicia universal queda desequilibrada. En efecto, se
puede decir que Tiphereth no ha sido tocado; o, lo que es lo
mismo, ésta, evocando a Chesed, en vez de pasar por Tiphe-
reth pasa por Nezach y después por Hod, determinando así
una pasión desequilibrada (Quelippoth). El fanatismo religio-
so, a veces también delictivo, nace de este desequilibrio de la
.. individualidad hiperestimulada por una potencia superior. Lo
mismo sucede con la voluntad (Geburah) que pasa directa-
mente a través de Hod y no de Tiphereth.
RAPHAEL 51

Si no se está atento y bien guiado al evocar la Potencia-


Inteligencia, se pueden crear hiperestímulos con las consi-
guientes rupturas de la individualidad.
La voluntad-dharma universal se explica convenientemen-
te en el Bhagavad-Gita. Ésta no es, obviamente, aquella indi-
vidual, sectaria; ni tampoco la voluntad que se refiere a un
particular reino de la naturaleza. Todos los reinos de la natura-
leza expresan los arquetipos cualitativos universales y, por
consiguiente, el Arquetipo primordial. '
El cuaternario inferior separado de la tríada media univer-
sal puede desarrollar y eventualmente sensibilizar los distintos
sentidos; así, el manas-Hod aumenta la inteligencia utilitaria,
ciertas facultades inherentes a la defensa (no sólo física) y tam-
bién a la ofensiva (hasta inventar medios sofisticados), pero no
desarrolla el sentido de universalidad, de omnicomprensión,
de espiritualidad vertical para que se produzca la síntesis y la
unidad de la conciencia.
Lo que normalmente se llama "progreso" es una especie de
habilidad monstruosa y de inteligencia desequilibrada que
operan para la "conservación" del yo, como cuerpo y como
psique. Este supuesto progreso ofusca más bien la .. sensibili-
dad" hacia la síntesis, hacia la unidad, hacia la espiritualidad
trascendente. La inteligencia que busca la adquisición y con-
servadora que trabaja exclusivamente en el orden de lo indivi-
dual no hace progresar mínimamente la conciencia del hom-
bre ..caído". El así llamado progreso no es otra cosa que un
fenómeno de metalización, solidificación o terrenización, es
decir, una limitación del conocimiento. El progreso de un indi-
viduo se determina en la medida en que él es capaz de inser-
tarse en el contexto de la armonía universal, de reconocerse
elemento activo o anillo de la cadena cósmica de la vida, de
descubrirse hermano entre hermanos, y no sólo en el ámbito
de la esfera vital humana.
52 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

42. Es necesario considerar una cosa: muchos piensan


que son ya individualidades integradas, pero no es así, por...
fortuna. Son pocos los que quieren, piensan, sienten y actúan.
En la mayor parte de los individuos se manifiestan ciertas
"energías.. con las cuales el centro-conciencia automática e impo-
tentemente se identifica. Así pues, según la energía del momento
-pensamiento, emoción, instinto, etc.-, ellos son necesitados y
determinados. Sus facultades energéticas están escindidas, sepa-
radas y" no coordinadas por el centro-conciencia. Hay personas
que están impulsadas y condicionadas por una línea de pensa-
miento, otras por una particular dirección emocional-sentimental,
etcétera, sin que se den cuenta. Además, este querer, pensar, sen-
tir, así disociado, entra en relación "simpática.. con el inconsciente
colectivo, por el cual se tiene un posterior condicionamiento recí-
proco, se dan interacciones que conducen cada vez más hacia
automatismos. Cuando después se evocan Energías sefiróticas
particulares, entonces la cuestión se complica porque, como
antes se indicaba, las corrientes energéticas individuales están
hiperestimuladas y potenciadas y, al mismo tiempo, no integra-
das por el yo-conciencia. Se originan, pues, tendencias y com-
portamientos maníaco-obsesivos con interpretaciones de la reali-
dad en sentido unilateral; se puede llegar a acentuar aún más el
sentido conceptual, sentimental o instintivo-sexual de la realidad.
Se puede estar también, y es lo más normal, obsesionados por la
voluntad de la potencia, o mejor dicho, por el de:-,--eo de potencia
caracterizado por una suerte de compensación del centro-yo.
Existen los "espiritualistas.. y también los "iniciados.. que han des-
arrollado y potenciado el sephiroth Hod-mente, y son arrastrados
-a pesar suycr- al plano de la crítica, de la contraposición, del
individualismo dogmático, del ..ensayista .. que quiere juzgar o
demostrar un punto de vista a cualquier precio; pueden transfor-
marse también en justicieros, en fustigadores, en verdugos que
argumentan, no con el cetro de la imperturbabilidad, sino con el
RAPHAEL 53

hacha vengadora; usan los conceptos mágicamente para golpear


más que para desvelar inocentemente la verdad; y todo ello
mientras emplean palabras como: universalidad, comprensión,
unidad vital, razón, identidad, realidad metafísica. O bien hay
..adeptos" que hablan en nombre del amor, de la fraternidad, etc.,
pero con una ceguera tal que son capaces de enconadas vengan-
zas si alguien osa oponerse. Los primeros son los más peligrosos
porque la potencia mágica de Hod no tiene límites, el manas-
Hod puede ser capaz de todo, crea formidables coartadas a las
cuales pocos pueden resistirse; en el plano de las palabras todos
tienen razón y todos encuentran válidas justificaciones y defen-
sas. Se justifican ultrajes, absolutismos, envidias, acritudes, sepa-
raciones, venganzas, delitos y mil otras cosas, sólo porque la
potencia mágica de la imaginación conceptual se pone al servicio
del monstmo ególatra.
Se está, ciertamente, en la dimensión de los Qelippoth, de
las obsesiones y de las alteraciones del justo Acuerdo. Cuando,
más tarde, la potenciación tiene lugar, no sobre cada facultad
o sobre el particular poder psíquico, sino sobre el mismo yo,
como síntesis direccional de tales facultades, entonces el peli-
gro es mayor, y es tan grande que es de desear que la historia
humana, teniendo en cuenta que ha habido muchas, pueda
registrar cada vez un menor número de tales casos.

Chesed-Gehurah-Tiphereth

43. Chesed, Geburah y Tiphereth, como ya se ha visto,


representan la tríada media, el Alma universal, el intermediario
entre Jo objetivo y lo integralmente subjetivo. Si la noche pro-
funda se puede comparar con la tríada primordial o principal y
el día con la tríada material, la aurora se puede comparar con
la tríada media.
54 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

La tríada inferior individualizada porque es de orden selec-


tivo, la tríada media universaliza porque es de orden sintético;
la primera opera sobre todo en el plano de la ·dispersión•, la
segunda en el plano de la •cohesión• y de la unión.
Estos términos son siempre símbolos que expresan energías
peculiares o Inteligencias. En el mundo físico se tienen ener-
gías que expresan cohesión, fusión o fijación y energías que
expresan dispersión, disgregación o escisión; estas fuerzas son
efectos de causas que tienen su origen en la tríada media.
Mientras qu~ tales fuerzas están en equilibrio, existe vida y
armonía; cuando, por determinados factores, están desequili-
bradas, hay muerte y desarmonía.
Con respecto a sus planetas, el sol pone en acción una
fuerza bipolar de atracción y rechazo al mismo tiempo. Si ésta
pudiese desequilibrarse o desarmonizarse, la muerte de los
planetas sería inevitable porque éstos, o serían atraídos e
·ingeridos• completamente por el sol, o bien serían alejados,
rechazados hasta perderse en los espacios interestelares. Así se
comporta el átomo físico: si su fuerza cohesiva-repulsiva no
operase armónicamente, traería la muerte.
Chesed-Geburah es una Inteligencia-energía bipolar cohesi-
va-repulsiva y encuentra su punto de manifestación armónico
en Tiphereth; ahora, si la conciencia individualizada de la tría-
da inferior no responde al ritmo armónico de Tiphereth, suce-
de que ésta se disgrega y se separa cada vez más hasta disper-
sarse caóticamente. Es la torre de Babel, por usar una compara-
ción. (Hoy en el planeta Tierra, y en el plano humano, tenemos
dos fuerzas político-sociales: una individual y selectiva y otra
cohesiva, comunitaria y colectivista, pero son fuerzas que se
contraponen, que luchan y se enfrentan unas a otras, siendo
además exclusivistas y rígidas. Si se logra encontrar el punto de
unión, obviamente trascendente, la concepción materialista de
una fuerza y de otra, la humanidad podría encaminarse hacia
RAPHAEL 55

un periodo fecundo de interrelaciones armónicas y estables.


Meditando a fondo el Árbol sefirótico, se pueden explicar tam-
bién los acontecimientos peculiarmente humanos).
Si la tríada inferior quiere operar armónicamente, debe
alzar los ojos al cielo y seguir la ·vía del Tao .. , la vía de la
Armonía celeste, la vía de la Belleza-orden, la vía del Fuego
universal. La Jerusalén terrestre debe amoldarse a la Jerusalén
celeste.
El Iniciado-Tiphereth vive esta Jerusalén celeste, o la Belle-
za-orden, porque se ha sometido a ella, habiendo vuelto a dar
a su Fuerza cohesiva-selectiva el justo ritmo arquetípico.
La Conciencia-Tiphereth desvelada por los más grandes
Avataras ha llevado sobre el plano físico la energía bipolar
cohesiva-selectiva. Jesús dijo que, además del Amor universal,
había llevado también la espada. Samkara ha llevado el Cono-
cimiento cohesivo y unitario, pero también una revolución, y
lo ha hecho también Buda; pero sus acciones han estado en
armonía con el Orden universal, mientras que en muchos de
sus seguidores hay más energía selectiva, disgregante, indivi-
dualizada, y a veces opresiva. ( Geburah desequilibrado.)

44. Es bueno recordar que evocar los sephiroth Chesed


o Geburah sin antes armonizar las propias energías individua-
les significa hiperestimular ciertas corrientes energéticas que
operan en nuestro espacio psicofísico; significa caminar sin
advertir hacia el dominio de los Qelippoh; es así que se está
constreñido a la unilateralidad expresiva maníaco-sexual, sen-
timental-pasional o conceptual-representativa.
Hay que insistir qué meta inmediada del discípulo cabalís-
tico es la evocación de la sephirah Tiphereth y de la Inteligen-
cia Raphael que preside tal sephirah.
Tiphereth expresa Belleza, que es orden, euritmia y sacrifi-
cio porque se da, se ofrece y se concede para que las -tinieblas
56 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

puedan resplandecer". Tiphereth está dominado por el sol y


representa la primera Iniciación mayor; con el ojo de Tiphe-
reth se ve el universo-vida en términos de Armonía, de Acuer-
do, de Orden y de Comprensión. Representa, además, el Cris-
to-amor cósmico, el Maestro de vida, el Corazón central, el Sol
reflejado desde su Polo superior Kether. Tiphereth es hijo de
Kether, en un particular plano existencia, como el Cristo terre-
no es hijo del Padre celeste.

45. Como se ha dicho antes, hay muchos que en vez de


alcanzar Tiphereth, aman entretenerse manipulando energías
puramente individuales con fines profanos, utilitarios y opresi-
vos; pero también hay que decir que son muchos los que,
alcanzada la madurez, y osando desafiar las "potencias• de
ciertas esferas inferiores materiales, saben tomar el vuelo hacia
cimas majestuosas de Realización y Plenitud.

46. Kether es el Uno en el que todo Está, del que todo


emana y al cual cada cosa retorna. Da'ath es el Primogénito
que opera en niveles no-formales, es la Mente Universal
(Mahat); Tiphereth es el segundogénito que opera en niveles
formales. "Quien Me ve, ve al Padre»: tal es el conocimiento de
Tiphereth. Esta sephirah es un rayo de luz de Kether ofrecido
a los seres formales-objetivos que viven en las tinieblas de la
individualidad para que puedan encontrar la Vía del Bello, del
Justo y del Bien. Tiphereth es el Cristo universal dado a los
hijos de los hombres para que puedan llegar a ser hijos de
Dios.
La salvación de los seres conflictivos, unilaterales y pasiona-
les reside, pues, en Tiphereth, porque ésa es la sephirah cen-
tral, mediadora, unificadora; es el verdadero corazón de
Kether, corazón que une y funde en sí el superior y el inferior,
el lado derecho y el izquierdo del Árbol. Tiphereth se conside-
RAPHAEL 57

ra la Pequeña Faz porque sintetiza los seis sephiroth del Edifi-


cio universal.

Kether-Chokmah-Binah

47. La primera sephirah se llama Corona porque domina a


todas las otras, se llama también el Viejo, el Primordial o la punta
pulida ( ..Cuando el Setima de-kol setimim, misterio de los miste-
rios, decidió desvelarse, estableció primero una Sola Punta; en
principio lo Infinito era completamente desconocido y no difun-
dió luz alguna antes de la manifestación de este Punto del
Fuego..), la Cabeza blanca o la Faz larga; aquélla contiene a todos
los otros sephiroth y los desveló en el orden siguiente: la sephi-
rah masculina, activa o positiva llamada Chokmah y su polaridad
opuesta negativa, pasiva, femenina, llamada Binah. Estas dos
polaridades, llamadas también 'Abba (padre) e 'Imma (madre),
produjeron la potencia unificadora Da'ath (omnisciencia), la cual
permanece oculta, velada o esotérica porque se encuentra sobre
el plano de lo no-formal, de los principios. La tríada (Chokmah-
Binah-Da'ath) determinó la polaridad Chesed, masculina, positi-
va, activa, y Geburah o Din, femenina, negativa, pasiva; a su vez,
tal polaridad produjo la potencia unificadora Tiphereth.
De esta Inteligencia unificadora se originó Nezach, mascu-
lino, positivo, activo, con su polo opuesto Hod, femenino,
negativo, pasivo. Tal polaridad originó la potencia unificadora
Yesod que, a su vez, precipitó a Malkuth, llamado también
Shekinah, sobre el plano de la objetividad.

48. La tríada inicial o de los principios -Kether, Chok-


mah y Binah- expresa el aspecto difusor primordial, repre-
senta el semen de Vida universal en estado todavía no mani-
fiesto.
58 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Ésa es la Causa primera (mientras la tríada media es la


causa segunda de la vida objetiva), es el noúmeno de todo lo
manifiesto y lo no-manifiesto.
«En Él (Kether) todo es lado derecho·, porque el izquierdo
se vuelve hacia Ain Soph, lo Infinito.
Kether es considerado también como la suprema Corona, el
Punto dentro del círculo, el Antiguo de los días, el Amen, la
Alteza inescrutable y el Aun. Su nombre es 'Ehjeh (=Yo soy);
su Idea-Inteligencia se llama Metatron. Es el Dios-persona ado-
rado por todos los místicos y por los religiosos en general. Ver-
daderamente no es una persona como nosotros entendemos
este término; el hombre antropomorfiza los mismos Principios.
Kether es la esencia existencial, Ser puro del que todo proma-
na, es la certeza de la unidad de la vida, es la superación de
cada posible dualidad y fragmentariedad. Con el ojo de Kether,
lo que para nosotros es multiplicidad se ve como unidad indivi-
sa. La multiplicidad no es más que apariencia, distorsión visual
que no alcanza a abrazar la síntesis-unidad micro-macrocósmi-
ca, individual y universal, formal y no-formal.
Kether, visto desde la perspectiva individualizada, es inma-
nente y trascendente, dentro y fuera, pero desde su misma
perspectiva no es ni lo uno ni lo otro, porque trasciende cada
dualismo inventado por Hod-Nezach; Él es la Corona que
domina la cabeza porque incluye todo lo existente, está por
encima del Hombre Universal o Adam Kadmon, por encima
de las mismas Inteligencias manifiestas: Voluntad, Amor,
Conocimiento.
Quien se aproxima a Kether se aproxima a la muerte de
cada condición formal y cualitativa, aunque su Esencia sea
"sustanciada· de forma y cualidad.
Kether está sobre el pilar medio de la Flecha, de la Dulzura
o del Equilibrio, y su experiencia, si de experiencia se puede
hablar, es la de la Unión; mejor dicho, de la Identidad.
RAPHAEL 59

El verdadero Mago Blanco es aquel que, antes de cada


operación, se armoniza con la Potencia Kether-Metatron
(obviamente, no sólo de palabra). El verdadero Mago cabalísti-
co es aquel que se ha despojado de todas las cargas y de todos
los disfraces para hacer fluir, mediante su ·instrumento de con-
tacto•, la Vida-armonía divina.
Se ha indicado que la experiencia Kether es de Identidad
con la Esencia, lo que implica que se está más allá de cada
evocación, más allá de la Energía, del mundo de la Inteligen-
cia, de la Teúrgia y de todo lo que implica dualismo y forma
tosca o sutil. La realización de Kether se hace por vía negatio-
nis o, lo que es lo mismo, por la solución de ambas tríadas, la
media y la inferior.

49. Kether, el Uno, punto primordial, se polariza en


Chokmah y Binah, constituyendo una Unidad trina. Los dos
puntos básicos del triángulo son, pues, polarizaciones del
punto superior.
La sephirah Chokmah representa la suprema Sabiduría, el
Rayo fecundador de Luz primordial (Padre) que es causa de la
fertilidad de Binah (Madre).
Su nombre esjeHoVaH. Su Idea-inteligencia es Raziel.

·Yo [Sabiduría-Chokmah] amo a los que me aman


y quien me busca me encontrará ...
Dios me creó fin desde el inicio de sus actos,
primera de todas sus obras ...
El abismo no existía todavía: yo fui concebida
cuando aún no manaban las fuentes ...
Cuando creaba los cielos, yo estaba presente,
cuando trazaba un límite
sobre la faz del abismo ...
...quien me encuentra, encuentra la vida
60 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

y obtiene el favor del Señor;


quien me pierde, en cambio, se castiga a sí mismo;
quien me odia, ha elegido la muerte.»

(Proverbios; VIII, 17, 22, 24, 27, 35)

La sephirah Binah representa la primigenia Inteligencia for-


madora y creadora. Su Nombre es jehovah Elohim, su Idea-
Inteligencia es Tzaphkiel.

Polaridad

50. Se ha dicho que Chokmah representa al Padre supre-


mo ( 'Abba), el estimulador universal, y Binah la Madre ( 'Imma
Marah =el Gran Mar); se puede expresar en otros términos y
considerar a Chokmah como Esencia y a Binah como Sustan-
cia, o bien a Chokmah como el Rayo de luz blanca primordial
y a Binah como el instrumento a través del cual aparece el
prisma de los colores. Binah es el Gran Mar, las Aguas primor-
diales, las tinieblas receptivas y procreadoras del Abismo.
Éstas pueden ser relacionadas con Purusa y Prakriti del
Samkhya, o con Visnú y Brahmii del Vedanta.
Bajo la perspectiva fisiológica humana representan el
espermatozoide masculino y el óvulo femenino; su encuentro
determina un tercer factor que es el Hijo de la Unión polar. El
Hijo es el producto de la Beatitud unitaria (ananda =amor).
Las Inteligencias, las formas universales de cada orden y
grado son hijas de 'Ahba-'Imma.
1

Binah, como causa material creadora del mundo de los


nombres y de las formas, es también destructora; en Binah las
formas nacen y en Binah crecen y mueren; bajo este aspecto,
su imagen es la Severidad (Kali); en efecto, constituye el princi-
RAPHAEL 61

pio del Pilar lateral izquierdo, llamado precisamente de la Seve-


ridad, mientras Chokmah inicia el de la Clemencia-Bondad.
Pero, atención, no debe considerarse estos dos términos
(Severidad-Bondad) en la acepción psicológica, moral e indi-
vidual.
Las ..formas" no son otra cosa que instrumentos, aparatos,
complejos celulares mediante los cuales la Vida circula y las
cualidades se desvelan. Según las Cualidades y la Vida, las for-
mas cambian, sufren variaciones y asumen nuevas expresio-
nes. Para Chokmah-Binah, las formas son un "juego" de presti-
gio, "apariencias", "movimiento conformado", son, pues, maya,
por decirlo con el Vedanta.
Lo que aparece no puede más que desaparecer, lo que nace
no puede más que morir; así, el Dador de vida formal no puede
ser más que el Dador de muerte; pero apariciones y desapari-
ciones son un juego ilusorio, un fenómeno simple y evanescen-
te, que puede ser considerado un evento dramático sólo para
aquella conciencia que lo concibe como real absoluto.
Como se puede notar, la progresión de las distintas subpo-
laridades tiene lugar según el orden expresado en el símbolo
de la página 63.
El estudio y la comprensión de las polaridades (y de su
punto de síntesis) en las distintas configuraciones -de las
cuales la sexual propiamente dicha no es más que una y la
más baja- dan la llave para abrir las muchas puertas (cin-
cuenta, según la Cábala) que acceden a los Senderos de sabi-
duría, o sea, a la Liberación.
No viene al caso decir que los dos términos: óvulo y esper-
matozoide primordiales, representan· una simple analogía y
una ejemplificación de una realidad ontológica.
62 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Sendero metafísico

51. «La Cábala describe también el proceso cosmogóni-


co de otros modos, por ejemplo, recurriendo a la imagen del
Pargod o "cortina" cósmica. El Zohar dice que el "Viejo de los
viejos" arrojó delante de sí una cortina sobre la cual se formó
la imagen de Su reino ... Se puede decir, por tanto, que en la
medida en que Dios pone delante de Sí Su "cortina", se "retira"
sobre sí mismo. La cortina se alza delante de Él como una
oscuridad, que esencialmente se identifica con su receptividad
cósmica, en la cual Su luz infinita se interrumpe o se apaga
como por un velo, donde aparece sólo como un lejano y
lamentable reflejo de Él mismo, como la "vana" existencia de
todo lo que es finito.
Dios está oculto en todo lo que crea, casi como la luz en los
innumerables reflejos de un engañoso espejismo. El desierto en
el que se forma el espejismo simboliza el vacío cósmico, o "el
lugar del mundo" en el seno de Dios, creado por el Zimzum
-contracción de la plenitud luminosa divina-, mientras la
pantalla inalcanzable sobre la que aparecen las formas ilusorias
que engañan al transeúnte es el símbolo de la "cortina" o
"espejo" de Dios, de su auto-receptividad creadora, la Shechi-
nah. En las confrontaciones del "Uno sin segundo" la creación
entera con sus arquetipos -en cuanto no son absorbidos por
el único Real, sino que emanan las cosas creadas- asume la
apariencia ilusoria de un "segundo". Por eso la Cábala, para
definir la naturaleza de lo creado, acompaña a las ideas de
Zimzum y de Pargod también a las de "vanidad" -ilusiones-
o Habel, derivada del Eccles. 1,2: "¡Vanidad de vanidades
(Habel habalim)! ... ¡Todo es vanidad (babel)!" ... Y el Zohar
comenta: «En este libro el rey Salomón ha hablado de las siete
vanidades (habalim) sobre las que se apoya el mundo; ésas
son las siete columnas (sefiróticas del Edificio Cósmico) que
RAPHAEL 63

AIN- SOPH

Polaridad • • Polaridad
negativa ~ ~ positiva
(Óvulo primordial) (Espermatozoide primordial)
Da'ath (Hijo)

---~~::~:-7·~--:~~~:~-----
¡-¡,¡ ·~ 4" .,. .
-----------:::~-:7·~~~~:--------
1"'9•"'1 ~ / .,.,.,

• Yesod l Hijo

• Malkuth
__..

64 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

sostienen el cosmos en sus siete cielos (que derivan de ellas),


Vilon, Rakija, Shechakim, Sehul, Ma'on, Machan, Araboth
(además, con sus siete efectos terrestres o "siete tierras", y, por
fin, también con sus tinieblas inferiores o "siete infiernos"). Es
precisamente en las confrontaciones de éstos que Salomón ha
exclamado: "¡Vanidad de vanidades!. .. ¡Todo es vanidad!" Exis-
ten siete cielos o firmamentos y otros (planos existenciales más
profundos) que (también ellos con una división septenaria)
derivan de aquellos y con ellos permanecen unidos, de manera
que se dan siete vanidades (fundamentales) y otras que derivan
de ellas (y todas juntas forman la "gran ilusión" del "segundo";
en realidad, del "Uno sin segundo"). En su sabiduría, Salomón
ha hablado de todas estas ilusiones (además de sus arquetipos
y causas, o sea, de los siete sephiroth del Edificio Cósmico)•*.
Según el Advaita Vedanta:
·Ciertamente maya tiene dos poderes: el proyectante (vik-
sepa-saktt) y el velante (avriti-sakti). Desde el cuerpo sutil al
tosco, todo es creado por la potencia proyectante• (Drigdrisya-
viveka: 13. Ed. Asram Vidya).
Pargod (cortina o velo cósmico) equivale a avriti-sakti, y
zimzum Oimitación, contracción, concentración proyectante),
a viksepa sakti.
El Árbol o el Edificio Cósmico, en sus distintas dimensio-
nes y en sus distintos grados, visto desde Ain Soph no es más
que una simple proyección o un débil reflejo de la Realidad
sin segundo.
Los diez sephiroth representan «modificaciones .. ideales de
Kether, y el mismo Kether no es más que un reflejo de Ain
Soph.
Si a la palabra Realidad se le quiere dar la acepción del
Infinito, Indeterminado, Constante, Absoluto, fuera del tiem-

• (De El hombre y lo Absoluto según la Cábala, de Leo Schaya. Rusconi.)


RAPHAEL 65

po-espacio-causa, entonces ella puede ser atribuida sólo a la


Ain Soph.
Kether es una simple "armónica» espacio-temporal de la
infinita posibilidad de Ain Soph. Kether es lo Inmóvil no-mani-
fiesto principal, y los diez sephiroth son el movimiento; más
allá del movimiento y no-movimiento existe Ain Soph, lo
Absoluto sin segundo, el sustrato indiferenciado del cual par-
ten y se propagan los reflejos objetivados.
Si nos encontramos en la tríada inferior Nezach-Hod-
Yesod, estamos en la sombra y en el fenómeno esencialmente
evanescente; si nos encontramos en la tríada media Chesed-
Geburah-Tiphereth, estamos en el mundo de las Ideas o de los
Arquetipos; si nos encontramos en la tríada superior Kether-
Chokmah-Binah, estamos en el mundo de los principios, cau-
sal, generador; si, por fin, nos encontramos en la Ain Soph,
estamos más allá de la Sombra, de la Idea y del Principio, esta-
mos en lo Infinito y en la sola y única Realidad; así pues, esta-
mos en la más profunda Pax profunda, en la Felicidad sin
objeto, en la Calma de lo Incondicionado y de lo Ilimitado.
La ..vía del Fuego, se desarrolla a lo largo de la línea o del
pilar central, toca Malkuth, Yesod, Tiphereth, Da'ath, Kether y,
por fin, Ain Soph. Son cinco centros que hay que quemar den-
tro del propio espacio psíquico, cinco esqueletos que es nece-
sario incinerar.

52. Se ha dicho anteriormente que el Sendero que va de


Yesod a Tiphereth es el 25º, el de las tentaciones o de las prue-·
bas. Lo que implica que, descendiendo, el mundo individuali-
zado representa una fuerte tentación y una prueba para el
alma que se aventura.
Sobre la línea de ascenso para hallar a sí mismo en Tiphe-
reth se necesita:
(1(1 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

a) Resolver las cristalizaciones efectuadas por Hod; son


formas-imágenes vivientes que residen en el espacio
individual psíquico, y que vuelven la vida inerte.

b) Parar el movimiento descendiente de las energías. Lo


que implica constituirse como centro neutro en el flujo
y reflujo energético.

e) Reorientar hacia lo alto el movimiento psíquico, resol-


viendo, de esta manera, la vía horizontal de la indivi-
dualidad. En otros términos, es necesario operar
haciendo una curva en U. Lo que quiere pasar de un
~1 estado exteriorizado a uno interiorizado.
ti
'
1
Este ascenso de solución, de fijación y de reorientación
1 ~ no puede ser descrito porque concierte sólo al sujeto particu-
lar que opera el ascenso. Cada discípulo tiene su propio esta-
do de conciencia, su karma, su bagaje energético, etc., y el
ascenso se hace con referencia a estos datos.
De todos modos se pueden dar algunas notas sintéticas
para aquellos que están preparados.

53. No hay forma o cualidad que no tienda a su extin-


ción, a su muerte, a su anulación.
Se intenta perpetuar el mundo de la forma, y de las cualida-
des que él expresa, con un gran gasto de energía; sin embargo, su
conclusión -a pesar de cada esfuerzo contrario-- es la transfor-
mación (más allá de la forma) y la transcualidad (incalificación).
En términos físicos, el ser es forma (cuerpo-volumen); en
términos psicológicos, es cualidad (psique); en términos teo-
lógicos y filosóficos, es Conciencia-Vida (Principio); en térmi-
nos metafísicos, es Uno-sin-segundo, Constante absoluto, Infi-
nito incalificado e indeterminado.
RAPHAEL 67

Así, tenemos:

Infinito - Ain Soph Constante


+
Conciencia - Kether Principio inmóvil
+
Cualidad
Movimiento
+ (Los 9 sephiroth)
Forma

Se pueden sentir las reacciones de la forma, se pueden


sentir las cualidades haciendo abstracción desde la forma, y
uno se puede sentir Vida en quietud, entretejida de Silencio;
Vida que reposa en sí misma y por sí misma.
Cuando se ha alcanzado el gran Silencio, entonces la Con-
ciencia, habiendo resuelto el movimiento, es atraída por Ain
Soph.

54. El Uno es la Conciencia, el dos la cualidad, el tres la


forma; estos tres no están separados, pero representan diver-
sas modalidades de expresión vital de la Unidad indivisa.
El Uno es el Silencio (Kether), el dos el movimiento (Che-
sed-Geburah-Tiphereth), el tres la prisión (Nezach-Hod-
Yesod).
La .Yía del Fuego .. consiste en romper la prisión, resolver el
movimiento y trascender el mismo Silencio primordial.
Si se está atraído por la Acción o por las Cualidades (que
impulsan a la acción), o por el Silencio principal que envuelve
y compenetra todo, no se está preparado para seguir la «Vía
del Fuego ...
.......
68 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Si se está identificado con la Acción, se es esclavo de los


acontecimientos; si se está impulsado por las Cualidades, se es
esclavo de los goces; si se está atraído por el Silencio, se es
prisionero del Nirvana, de la Felicidad o del Paraíso.

55. La vía hacia Ain Soph es una vía de negación (de las
apariencias) y de afirmación (del Ain Soph), es una vía de
muerte y despertar, es una vía de soledad, de valor y de com-
prensión.
Muchos aman entretenerse con las Potencias, pocos aman
dominar las Potencias, poquísimos aman trascender las Potencias.

56. La tríada inferior es la flor, la tríada media es el tallo y


la tríada superior es el Semen: la ·Vía del Fuego• es la extinción
o la solución del Semen.
Un Semen-principio es uno de los infinitos Sémenes que
Ain Soph puede proyectar sobre su misma pantalla sin límites.
Un Semen-principio, visto desde Ain Soph, es ya determina-
ción, prisión, condicionamiento. La Realidad absoluta es más
que un simple Semen-principio, por cuanto pueda ser indefi-
nido en sus expresiones vitales.
Quien se pone en el Semen-principio se pone sobre el
plano de la Necesidad; quien se pone, o, mejor dicho, se
resuelve en Ain Soph ha realizado la Libertad total y absoluta.
La verdadera Libertad no es aquella de ·hacer·, sino aquella
de ser libres de "hacer• y de "no hacer• --es esa Libertad que
pertenece sólo al aspecto metafísico.
En la tríada inferior, el "hacer· obliga al individuo; en la
tríada media se dirige al obrar (mas no se puede más que
obrar); en la tríada superior se está en el "no obrar•; sólo en el
plano de Ain Soph se está totalmente Liberado de la necesidad
de hacer y no-hacer.
RAPHAEL 69

57. En la tríada inferior se está bajo la Ley, en la media se


es la Ley, en la superior se es causa de Ley, en Ain Soph se
está más allá o por encima de toda Ley; se trasciende, pues, las
Leyes del Ser.
Quien está de cualquier modo contra la Ley, quien está
fuera de toda Ley, quien viola la Ley, no está en Ain Soph.

58. La mente, en su extensión total,, puede llegar hasta la


Causa primera, pero si quiere caminar más allá debe pararse,
porque Aquél (Ain Soph) no puede ser objeto perceptivo men-
tal sino fruto de realización.
Lo Infinito no procede de un centro, de un punto, porque
es sin centro y sin punto, pero proyecta un centro-punto que
se llama Kether.
La mente, si se resuelve en el centro-punto, no produce
más "pensamiento representativo.. , ya que en el centro-punto
el sujeto y el objeto desaparecen.
Si uno se "piensa• centro-unidad, cae en un gran equívoco,
típico de la mente que no comprende su mismo funciona-
miento. La mente empírica puede sólo representarse el centro-
unidad o Punto principal; para ser Punto, es necesario abando-
nar el volumen, el plano y la línea, es necesario resolverse en
la Esencia, es necesario no pensarse centro. Muchos piensan o
se representan el Silencio, pero no son Silencio. El Silencio es
la más alta realización sobre el plano de lo manifiesto.
Es necesario distinguir entre repres_entarse y ser.
Toda representación se refiere siempre a alguna cosa, pero
el Ser no se refiere a nada sino a sí mismo en cuanto puro Ser,
precisamente.
Detrás de la representación está Aquel que representa, y
cuando Aquel que representa no representa más queda el
Silencio, queda el Ser o Conciencia sin superposiciones o ima-
ginaciones.
70 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

59. Lo imperfecto y lo perfecto, lo relativo y lo absoluto,


el mal y el bien, lo inferior y lo superior, etc., son representa-
ciones de Hod, el cual opera a través del •imaginario polar...
Ain Soph no se deja imaginar, sino simplemente realizar.
Imaginar es más fácil que realizar, por lo que muchos imagi-
nan Kether, Chokmah y hasta Ain Soph.
Quien sigue la ·Vía del Fuego• debe abandonar las imagi-
naciones, las representaciones y las conceptualizaciones;
debe morir con valor a todo tipo de objetivaciones mentales.
La única ley que debe seguir es aquella que conduce a la
Libertad.
En la Vía del Retorno es necesario extinguirse para Ser ver-
daderamente.
Para apagar el triple Fuego (triple tríada) se necesita tener
Madurez, Dignidad, Osadía y Conocimiento intuitivo.
Quien ha apagado el triple Fuego -teniendo todavía un
cuerpo- es un •cadáver viviente• (jivan-mukta = liberado
viviente).
Un •cadáver viviente .. no deja huella o impronta; no tiene
mira que alcanzar, ni deber que cumplir.
Lo Cumplido vive sólo del Cumplimiento, y de la Plenitud,
y esta Plenitud prescinde de toda determinación, de toda
acción, de toda finalidad.

60. Tiphereth es Comprensión universal, es armonía vital,


es también Conocimiento, es por eso que reviste _la figura del
Instructor, pero debe saber encontrar el atrevimiento y la deter-
minación para atravesar el Abismo y de no entretenerse más,
aunque no a fines individuales, en el mundo de las •sombras...
Su vuelo hacia Kether debe ser de golondrina, sin agitación
o estrépito, debe dejarse •atraer•, debe planear sin esfuerzo
alguno, sin resistencia alguna hacia el Uno sin movimiento.
En este vuelo que lleva siempre más alto, hacia el confín
RAPHAEL 71

de lo no formal, no se ven •otros"; las palabras faltan, los pen-


samientos callan, los propósitos no tienen sentido; no hay res-
puesta para ninguna pregunta; en tal vuelo, las circunferencias
comienzan a difuminarse, porque gradualmente se descubre
que no existe nada excepto el ·Ser...
Al fulgor de los rayos del Sol polar las ·sombras.. se disipan,
se vuelven límpidas y se resuelven en puntos sin dimensión.
¿Con quién hablar si los "otros.. no son?
¿Con qué pensar si no hay una mente proyectante y, ni
siquiera, problemas que resolver?
¿A quién .. aferrarse.. si no hay un segundo como apoyo?
La .Vía del Fuego .. es la Vía del que no tiene apoyo, del que
no tiene referencia, porque la Verdad última, o la Realidad, se
apoya sólo sobre sí misma. La .Vía del Fuego• es la Vía de los
Fuertes, de aquellos que osan zambullirse en el Océano sin
nombre, dejándose morir felizmente, descomponer, despolari-
zar, como un fragmento de sal que se disuelve en el agua.

61. Un instante de descuido y uno se vuelve a encontrar


mirando abajo: las •sombras .. , así, reaparecen, se recortan
sobre el horizonte-pantalla, y el movimiento de relación nos
vuelve a tomar.
Algunos estarían preparados, pero faltos de decisión; deci-
sión que no es deseo, ni aspiración, y tampoco voluntad, es
algo que nace del conocimiento de saber que el Todo existen-
te no es ... existente.
No hay técnicas a ciertos niveles, ni filosofías, ni Dioses
para adorar, ni cualidades energéticas para expresar. Para
.. resolverse• se necesita la Dignidad y el Conocimiento que son
consustanciales con el Ser que ha comprendido.
La Vía del Abismo es una Vía de reencuentro, de reintq~r.1
ción y de descubrimiento de la verdadera, suprema l' i11n 111
mensurable Libertad.
72 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

62. Para quien ama la Libertad (no ciertamente la del


yo-sombra) no hay más camino que el del Ain Soph; quien
ama la Libertad, que es paz y calma de plenitud, el Abismo le
espera. Abismo que sabe romper las cadenas que durante
largo tiempo le han constreñido en la identificación y el
extravío.
Para quien ama la Libertad hay un Sendero de Fuego que
sabe extinguir el deseo de potencia y de existencia (individual
y universal); deseo que, como sucedáneo, intenta desespera-
damente suplir aquella Libertad que no es fruto de proyeccio-
nes humanas ni divinas.
Quien entrevé la verdadera Libertad no puede aceptarse
más en la necesidad, aunque ésta pertenezca a la tríada media
y superior.
Quien quiere ser libre de todo engañoso dualismo, no
puede permitirse debilidades, titubeos, aplazamientos, coarta-
das, aunque sean nobles e intachables.
Quien ama la Libertad deja que el mundo triple de la nece-
sidad se extinga irremisiblemente, sin añoranzas, sin lamentos,
sin estupor: cuando la clarificante luz del sol brilla en el hori-
zonte, ¿quién osaría agarrarse al débil reflejo de la luna?
Lo que se llama vida es muerte, necesidad y tinieblas; lo
que se define como muerte es Libertad y plenitud de Ser.
Binah es creadora de necesidad, pero también de Libertad;
si se sabe ser osado, el Fuego destructor de Binah puede que-
mar la vida-muerte a la que se aferra infantilmente, por igno-
rancia metafísica.
Si es de los débiles el vivir formal, es de los débiles acoger-
se a los múltiples apoyos corporales, es de los débiles el pre-
servar; es, por el contrario, de los fuertes el morir consciente-
mente, es de los fuertes extinguir el Fuego suministrador de
cualidad y de corporeidad.
Thiphereth, Kether, Ain Soph: ésta es la Vída del Fuego.
RAPHAEL 73

Thiphereth, como humilde reflejo, debe reintegrarse en Ke-


ther; Kether, como simple determinación o Punto de Ain Soph,
debe morir a sí mismo y reencontrarse como Libertad absoluta.

63. Hay almas que descienden, almas que conservan lo


que tienen y almas que dejan caer el lastre, de cada orden y
grado y, en silencio animoso, toman la Vía metafísica del Infi-
nito incalificado.
Si Ain Soph es la Realidad absoluta y la Libertad sin cons-
tricción, entonces, ¿qué hay que temer? ¿Qué puede retener en
el mundo de la necesidad?
Hay almas que defienden el propio egoísmo, hay almas
que defienden la propia ·misión .. , la propia acción desinteresa-
da y la propia instancia ksatriya (orden de los legisladores y
gobernantes), y más aún hay almas que se resuelven en el
Silencio metafísico habiendo trascendido toda clase de hacer y
no-hacer, de obrar y no-obrar, de ser y no-ser.
La Vía del Abismo es la Vía del Silencio; pero, atención, el
rumor podría volver a seducir; aquellos que fueran nuestras
sombras-compañeras de caída podrían ofrecernos sofismas
estimulantes y hacernos recaer en el rumor aprisionante. Es
necesario vigilar; lo que para algunos es manjar, para otros
puede ser veneno.

64. Estamos exponiendo la vía por Ain Soph, no por


Yesod o Malkuth; estamos proponiendo la vía de la ..despolari-
zación·, no la de la "polarización.. ; estamos indicando la vía de
la Reintegración, no la de la extraversión y generación.
Si el compuesto hierro (masa) quiere resolverse en energía,
debe llegar al silencio y morir en sí mismo (en cuanto elemen-
to hierro).
La Vía del Retorno es Vía de solución, de dispersi(m, de·
desimantación. La Vía del Retorno es vía de madurez, t le· e·c 111
7·1 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

versión, de desapego. Pero no es vía de abandono, de fuga, de


contraposición. Es bueno reflexionar sobre ello.

65. El conocimiento es sed de Verdad, el amor es sed de


Unión-identidad, la voluntad es sed de Ser, el Ain Soph está
más allá del conocer, del amar y del querer.

66. Volvemos a proponer cuanto hemos dicho en A\par-


sa yoga •, el yoga metafísico puro, porque lo creemos perti-
nente al sendero que lleva a Ain Soph.
"El hombre -según Meyerson- hace metafísica así como
respira, sin pensar."
Es connatural a la naturaleza humana la exigencia espontá-
nea de trascender y de poner metas que van siempre más allá
de su misma dimensión caduca. La metafísica ha nacido con el
cosmos mismo, puesto que cada partícula del universo se
extiende hacia su total reintegración existencial.
El hombre es un ser con inquietudes, y se ha sentido siem-
pre impulsado a superarse, o sea, a saltar sobre su misma con-
dición natural, a conquistar un más allá a menudo difícil de
definir, pero que representa, en efecto, negación o rechazo de
toda limitación y, por ello, negación del mundo compuesto
finito de las apariencias.
"El secreto del método --dice Descartes- consiste en bus-
car, con atención, en todo aquello que es absoluto."
La exigencia de lo Absoluto es una exigencia primaria e
implica que en todos los órdenes de realidad debe haber un
Primer término (adhi) que sea condición de todo el resto
-como tal, independiente, al menos en su orden- que en el

' Véase Mandukya upanísad con los versos-karika de Gaudapada,


pág. 18 y siguientes. Ed. ÁSram Vidya.
RAPHAEL 75

sentido más propio del término pueda considerarse absoluto y


el único absoluto, sin ningún segundo.
Se puede notar que la filosofía (sobre todo moderna y
occidental) que niega al hombre la capacidad de descubrir lo
Absoluto, no hace más que transferir al mundo de la experien-
cia sensible el carácter de absolutismo.
El metafísico va por el camino directo del conocimiento
integral y de la reintegración cognoscitiva en el Ser absoluto
del que todo promana. Más que interesarse en el mundo feno-
ménico y estructural, más que mirar como está hecho ..el obje-
to-universo .. , sus leyes y sus fenómenos mágicos y deforman-
tes, más que conquistar una potencial formal, él se jdirige al
Ser absoluto sin principio, o No-Ser, al Indiferenciado, al Inefa-
ble, al Desconocido (por los sentidos).
La metafísica se interesa por lo que está "más allá de la físi-
ca", de la naturaleza, de las formas toscas, sutiles y causales,
de lo sustancial, del Uno-principio mismo, del Dios-persona;
más allá de lo objetivo y de lo subjetivo, más allá de cada posi-
ble polaridad. Lo que implica que la metafísica trata de lo
Absoluto, de lo Constante, de lo Infinito, del No-Ser en cuanto
puro y único Ser, de lo Incondicionado, del Uno-sin-segundo
(advaita). La metafísica va, de esta manera, más allá de lo físi-
co, de lo psíquico y de lo espiritual. Todo lo que tiene relación
con lo individual, y por ello con lo general, se refiere a la cien-
cia; todo lo que tiene relación con lo universal, con la unidad
trascendente, con la totalidad, se refiere a la metafísica.
Si la metafísica es búsqueda de lo Absoluto o de la Reali-
dad sin segundo, entonces no puede ser esquematizada, con-
ceptualizada, o hacerla penetrar en ciertos cuadros mentales
individuales. Lo Absoluto, o Realidad suprema, no puede ser
circunscrito, representado o llevado sobre el plano de un rela-
tivismo empírico, ni puede constituir propiedad exclusiva de
un individuo o de un pueblo.
76 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Para la Realización metafísica, sin duda, se necesitan cier-


tas cualificaciones -la primera de todas, una mente capaz de
síntesis y de comprender lo atemporal. Gran parte de los indi-
viduos están sometidos al tiempo-espacio-causalidad, y así,
verdaderamente, es difícil salir de esto, pero si se quiere reali-
zar el conocimiento metafísico hay que volar, es necesario ·
trasladarse más allá del tiempo y del espacio, más allá de lo
contingente, de lo individual y de lo general; es necesario, en
otros términos, saber permanecer sin apoyos. De ahí el nom-
bre a!>parsa que significa no-contacto, privado de relaciones,
de conexión y de apoyo. De ahí, además, la justa atención que
hay que concederle, teniendo de frente un tipo particular y
especial de conocimiento que no opera de manera conforme
al conocer discursivo o empírico comúnmente usado. Ella
constituye la verdadera "Vía del Fuego", porque con su con-
tacto arde cada posibilidad objetiva de maya, y porque el ente
se desvela y se muestra en su autorresplandor. Recoger en la
inmediatez la atemporalidad significa no apoyar sobre ningu-
na práctica empírica yóguica ni ejercicio psicofísico, significa
hundirse repentinamente en el Presente omnicomprensivo y
omniabarcante. La Realidad metafísica puede ser ejercida a tra-
vés de ese particular tipo de mente que se puede llamar mens
infomalis ...
La dificultad de comprender lo absoluto es grande porque
no es con la mente, que siempre opera en el dominio del suje-
to-objeto, cómo se puede comprender la no-dualidad. Son
vanos los esfuerzos de aquellos que tienden a poner lo Abso-
luto como simple objeto de representación mental. Se puede
decir que el asparsa, para ser verdaderamente comprendido,
impone necesariamente y sin equívocos, un "acercamiento" de
Identidad. En otros términos, siendo un yoga sin relación, es,
obviamente y sobre todo, un yoga sin apoyos. Así se exige un
ponerse inmediato en el "Ser", sin apoyarse ni en objetos
RAPHAEL 77

externos ni en calificaciones de la misma individualidad como


el sentir, el querer o el conocer empírico. Los otros tipos de
yoga requieren una aspiración, un empuje vertical, un impul-
so, que surjan siempre de la individualidad en cuanto efecto, y
se dirijan hacia su trascendencia; necesitan, pues, del deseo.
En el sendero metafísico puro no es el deseo el que determina,
sino el conocimiento mismo de "encontrarse", de Ser. El discí-
pulo no es impulsado, es retenido; se puede decir, necesitado
no a la adquisición de algo inferior o superior, sino a la resolu-
ción de cada instancia mayáhica, incluso la de la Unión
comúnmente entendida.
El discípulo del asparsa yoga se interioriza y comprende lo
Absoluto, que se despliega en toda su majestad, en el hueco
secreto de su corazón. Más allá de toda idea, concepto, ideal,
ídolo, fenómeno, está Aquél, que es la Totalidad, no sujeto o
dependiente de ningún concepto o cambio. El "Reintegrado
metafísico" tiene la virtud y el privilegio de ver todos los fenó-
menos de la vida a la luz del Cero metafísico.
El asparsa yoga lleva a la liberación o, mejor dicho, a la
reintegración activa (efectivamente, no se puede hablar ni
siquiera de liberación en este tipo de yoga) y realiza la Esencia
única, indiferenciada e increada, o aquel estado no causal, no
manifiesto e impersonal del que cada universo-objeto emerge
como cadena de percepciones de luces mayáhica. El Ser es, y
no se le puede añadir otro, porque decir que el Ser es "esto o
aquello" significa que ese Ser no es. Sostener aún que pueda
ser distinto de lo que es, significa afirmar que un dato es y al
mismo tiempo no es. Además, si el Ser se "vuelve" esto o aque-
llo, debe también venir de un Ser o de un no-ser. Si viene de
un no-ser, se afirma lo absurdo porque de la nada, nada se
crea; si viene del Ser, entonces se debe convenir que el Ser
nace del Ser, lo que significa que permanece siempre idéntico
a sí mismo en su indivisibilidad, y, en tal caso, no se puede
r 78 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

hablar de "devenir" o "nacer" o encontrarse en otra condición,


porque el Ser que permanece idéntico a sí mismo no sufre
movimiento, nacimiento o cambio alguno.
Se necesita cierta forma de entender, no de orden senso-
rial, y considerar que lo que es universal, absoluto, no formal,
no puede ser traspasado a una perspectiva dialéctica particu-
lar, ni a una conceptualidad racional dogmática. El sendero
metafísico se pone sobre el plano de la inteligencia informal,
por lo que la esfera emocional queda completamente exclui-
da. Este tipo de yoga, el del puro intuir las cosas o las aparien-
cias, va más allá de toda fenomenología, de toda razón
común, de todo tipo de religión, de moral social cambiante, y
de experiencias sensoriales, siendo todas estas cosas fruto de
lo conocible mediato. La verdad metafísica no puede encon-
trar esquemas, conceptos o construcciones mentales analíticas
ya que trasciende toda experiencia física. Por otra parte, medi-
tar sobre lo que no responde a un dato sensorial-formal no es
fácil; la mente sensorial tiene necesidad de concebir toda reali-
dad en relación a una forma, a una imagen, y la mayoría de las
veces la misma imagen aprisiona al pensador que, por el con-
trario, debería ser siempre independiente. El sendero metafísi-
co presenta dificultades ya que se debe abandonar el proceso
normal de pensar y replegarse a condiciones de comprensión
no dimensional, no formal, inusitadas. Requiere, obviamente,
un abandono del inconsciente personal y colectivo.
Un prematuro acercamiento a este sendero podría paralizar
el proceso normal de la percepción y del pensamiento sensoria-
les, sin conseguir el acceso o la posibilidad comprensiva supe-
rior. Resultaría una inercia mental y una confusión sin límites con
estados de conciencia aberrantes que desembocarían en el ani-
quilamiento de la dinámica mental representativa. Este peligro
puede volverse agudo aquí en Occidente, ya que se tiende más a
un tipo de mente sensorial-formal, reconociéndole, entre otros,
RAPHAEL 79

un valor único e insustituible. El metafísico es ciertamente un


camino que comprende lo Infinito con sus posibilidades virtua-
les manifestantes y manifestadas; pero esta comprensión es Rea-
lización integral en cuanto que el adepto logra una Identidad
efectiva, consciente, no teorética (puesto que en este caso el
conocimiento sería sólo de orden sensorial o racional-formal, o
sea, eruditiva), ni virtual, porque tal condición ha existido siem-
pre y nunca ha faltado. Al asparsa yoga no se llega por disciplina
autoimpuesta ni por fe ni por devoción ni por ninguna acción
impulsada por la expresión individual-sensorial, sino por un
autoconocimiento interior profundo, por el que todo movimien-
to energético extravertido tiende a agotarse, quedando el espíritu
completamente liberado. Una vez que se alcanza el Punto indivi-
so, la noción de movimiento de traslación deja de existir; el e~pí­
ritu, eliminando la forma o apagándose su reflejo, vuelve a
entrar en su esencia, privada de causa, tiempo y espacio.
El asparsa yoga representa el último grado y la meta de toda
experiencia y posibilidad realizadora humana. Más allá de toda
experiencia está el "momento" de la comprensión total de nues-
tra misma esencia; es la madurez del equilibrio perfecto y de la
no condición preexistente. El individuo común está ligado a los
conceptos de tiempo y espacio, o sea, a lo manifiesto, al objeto
envolvente; son pocos los que pueden desvelar aquel eterno
presente, alfa y omega de lo que comúnmente se llama muta-
ción. El metafísico, no satisfecho de haber conocido y trascendi-
do el sujeto-objeto limitado, osa trepar hasta el último grado
informal de la escala vibratorias universal para ... descubrirse.
El asparsa yoga puede considerarse la más alta expresión del
conocer espiritual, aquel conocer, más bien, aquel "comprender"
por identificación autoexistencial que íntegramente va de lo irreal
a lo Real, de la muerte a la Vida, de lo finito a lo Infinito, de lo
relativo (humano-divino) a lo Absoluto incalificado sin segundo,
de la diferenciación ilusoria a la Identidad suprema ... •
80 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

El Alma según la Cábala•

67. De entre todos los problemas que se ocupa la filoso-


fía, el de nuestra esencia y de su inmortalidad no ha cesado
nunca de preocupar a la humanidad. Por doquier, y en todos
los tiempos, los sistemas y las doctrinas sobre este tema se
alternan, con variedad e incluso contradictoriamente, y la
palabra ·Alma· se utiliza para designar los más distintos con-
ceptos de existencia y los más diversos matices del ser. De
todas estas doctrinas, a veces antagónicas, la más antigua y la
más cercana a la verdad es, de modo incontestable, la de la
Cábala. Transmitida oralmente --como revela su nombre-
se remonta al origen de la especie humana y, por eso, quizá,
es también, en parte, el producto de aquella inteligencia toda-
vía no ofuscada, de aquel espíritu que penetra hacia la ver-
dad, el cual, según la antigua Tradición, el hombre poseía en
su estado primordial.
Aunque la naturaleza sea un conjunto complejo, según la
Cábala, encontramos tres aspectos aparentemente distintos: el
cuerpo, el alma y el espíritu [la masa, la energía y el noúmeno-
principio]. Éstos se diferencian entre sí como lo concreto, lo
particular y lo universal, de modo que el uno es el reflejo del
otro y cada uno, también en sí mismo, ofrece esta triple dis-
tinción.
El primer aspecto, el cuerpo, con su triple modalidad, toma
en la Cábala el nombre de Nephesh; el segundo, el alma, sede
de la Voluntad-intelecto, que constituye propiamente la perso-
nalidad humana, con su tl'iple expresión, se llama Ruah; el ter-
cero, el espíritu, con sus tres poderes, toma en la Cábala el
nombre de Neshamah.

• Extracto de la comunicación hecha a la Sociedad Psicológica de Mónaco en


la sesión del 5 de marzo de 1887 de C. De Leiningen.
RAPHAEL 81

Como indicábamos antes, estos tres aspectos del hombre


no son completamente distintos y separados, pero están el
uno dentro del otro como los colores del espectro, los cuales,
si bien se suceden uno a otro, no pueden ser completamente
distintos porque se funden el uno en el otro. A partir del cuer-
po, desde el poder más bajo de Nephesb y a través del alma
(Ruab) remontando hasta el más alto grado del espíritu (Nes-
bamab), se encuentran todas las gradaciones, como cuando se
pasa de la sombra a la luz a través de la penumbra. Inversa-
mente, desde las partes más elevadas del espíritu hasta las físi-
cas toscas, se recorren todos los matices de radiación, como de
la luz se pasa a la oscuridad a través del crepúsculo. Y sobre
todo, gracias a esta unión interior, a esta fusión de los aspec-
tos, el número Nueve [la triple modalidad de cada aspecto] se
pierde en la Unidad para crear al hombre, espíritu vital que
reúne en sí los dos mundos.
Ahora, si intentamos representar esta doctrina con un
esquema, obtenemos la siguiente figura.

\
82 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

El círculo a indica Nephesh, y los círculos internos 1, 2, 3,


son sus modalidades subdivididas: 1 corresponde al cuerpo, la
parte más baja y material del hombre; bes Ruah (el alma), y
los círculos internos 4, 5, 6 son sus cualidades. Y finalmente,
e es Neshamah (es Espíritu) con los grados de su esencia, 7, 8, 9.
En cuanto al contorno externo 10, representa la «totalidad" del
ser viviente.
Consideremos más de cerca estas distintas partes funda-
mentales, comenzando por la del grado inferior, Nephesh. Éste
es el principio de la vida, o forma de la existencia concreta, y
constituye la parte exterior del hombre; en él domina la sensi-
bilidad pasiva por el mundo externo, mientras encontramos
una actividad ideal menor. Nephesh está en relación directa
con los seres concretos. Sólo a causa de la influencia de éstos,
produce una manifestación vital, pero es igualmente activo en
el mundo exterior porque hace emerger de su existencia mate-
rial nueve fuerzas vitales gracias a su potencia creadora, así da
y devuelve lo que recibe. Este grado concreto constituye un
todo armónico y en eso el ser humano encuentra su exacta
representación exterior. Visto como un todo único, este aspec-
to vital comprende, a su vez, tres grados que son entre ellos
como lo concreto, lo particular y lo universal, o como la mate-
ria plasmada, la energía-fuerza que plasma, y el principio, los
cuales, al mismo tiempo, constituyen los órganos en los que y
por los que el aspecto interior, el espíritu, opera y se manifies-
ta exteriormente. Estos tres grados, pues, son siempre más ele-
vados e internos, y cada uno de ellos posee diversos matices.
Las tres modalidades, en cuestión, de Nephesh están dispuestas
y actúan del modo que expondremos dentro de poco, al
hablar de las tres divisiones de Ruah.
Este segundo elemento del ser humano, Ruah (el alma),
no es tan sensible como Nephesh a las influencias del mundo
exterior; la pasividad y la actividad se encuentran en propor-
RAPHAEL 83

dones iguales; eso consiste más bien en un ser interno, ideal,


en el que todo lo que la vida corpórea y concreta manifiesta
exteriormente como cuantitativo y material, se encuentra inte-
riormente en estado virtual. Este segundo elemento humano
fluctúa, pues, entre la actividad y la pasividad o, mejor dicho,
entre la introversión y la extraversión; en sus funciones no
aparece claramente ni como algo pasivo y exterior ni como
algo activo e interior, sino como algo mutable, que sea activo
o pasivo, se manifiesta desde lo interno a lo externo, y que, si
bien de naturaleza receptiva, ofrece. De ahí el por qué la intui-
ción y el concepto no coinciden exactamente en el alma, aun-
que no estén claramente separados no se confunden fácilmen-
te la una con el otro.
La modalidad existencial de cada ser depende exclusiva-
mente del grado más o menos elevado de su cohesión con la
naturaleza y de la mayor o menor actividad o pasividad que es
la consecuencia; la percepción-comprensión del individuo
está en proporción a su actividad. Cuanto más activo es inte-
riormente, más elevado está y más le es posible indagar en la
íntima profundidad del ser.
Este Ruah, compuesto de fuerzas que están en la base del
ser material objetivo, goza también de la propiedad de distin-
guirse de todas las otras partes como un individuo especial, de
disponer de sí mismo y manifestarse por fuera con una acción
libre y voluntaria. Esta .. alma .. que representa igualmente el
trono y el órgano del espíritu es también, como ya hemos
dicho, la imagen del hombre íntegro; como Nephesh, ésta se
compone de tres grados dinámicos que están, el uno en rela-
ción al otro, como lo concreto, lo particular y lo universal, o
como la materia accionada, la fuerza-energía agente y el prin-
cipio: de modo que existe una afinidad no sólo entre lo con-
creto (el círculo 4 del esquema), y lo universal en Nephesh,
que forma su esfera más alta (círculo 3), pero también entre lo
..

84 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

universal en Ruab (círculo 6) y lo concreto en el espíritu


(círculo 7).
Del mismo modo que en Ruab y en Nepbesb están com-
prendidos tres grados dinámicos, éstos tienen también sus tres
correspondientes en el mundo exterior, como se verá más claro
con la comparación entre Macrocosmos y Microcosmos. Cada
forma particular de existencia en el hombre tiene una vida pro-
pia en la esfera del mundo que le corresponde, con la cual ella
está en relación de cambios continuos, dando y recibiendo, por
medio de sus sentidos y de sus órganos especiales.
Además, este Ruab, a causa de su parte concreta, tiene
necesidad de comunicar con lo concreto que está bajo él; del
mismo modo las partes universales le confieren una tendencia
hacia las partes universales que le son superiores. Nepbesb no
podría unirse a Ruab si no hubiese alguna afinidad entre ellos,
ni Ruab se uniría a Nepbesb y a Nesbamab si entre ellos no
hubiese alguna afinidad.
Así, de una parte, el alma alcanza, en lo concreto que la
precede, la plenitud de su realidad objetiva, y de otra, en lo
universal que la domina, alcanza la interioridad pura, lo Ideal
que se organiza sólo en su actividad independiente. Así pues,
Ruab es el vínculo entre lo Universal o Espiritual y lo Concreto
o Material, los cuales unen en el hombre el mundo interno
inteligible con el mundo tosco externo, esto es, el soporte y la
sede de la personalidad humana, al mismo tiempo.
El alma, de este modo, se encuentra en una doble relación
con sus tres objetos, esto es:

1) con lo concreto que está por debajo de ella;


2) con lo particular que responde a su naturaleza y que
está por fuera de ella;
3) con lo universal que está por encima de ella.
RAPHAEL 85

En ella tiene lugar, en dos sentidos contrarios, una circula-


ción de tres corrientes entremezcladas, porque:

1) es excitada por Nephesh que está por debajo de ella y


a su vez ella opera sobre él inspirándolo;
2) se comporta también activa y pasivamente con lo
externo correspondiente a su naturaleza, esto es, con
lo particular;
3) tal influencia que cambia en su seno, después de
haberla recibido de lo bajo o de lo externo, le da a ella
el poder de elevarse suficientemente para estimular a
Neshamah en las regiones superiores. A través de esta
operación activa, las facultades superiores excitadas
producen una influencia vital más elevada, más espiri-
tual, que el alma, llegando a ser de nuevo pasiva, reci-
be para transmitirla a lo exterior y a lo que está por
debajo de ella.

Por esto, aunque Ruah tenga una forma de existencia par-


ticular, aunque tenga una existencia propia, no es totalmente
verdad que el primer impulso de su actividad vital le venga de
la excitación del cuerpo concreto que le es inferior. Y así tam-
bién el cuerpo, por un cambio de acciones y de reacciones
con el alma, gracias a su impresionabilidad, es penetrado por
ella, mientras ésta misma llega a formar parte del cuerpo. De
igual manera, el alma, a través de su unión con el Espíritu, se
llena de él y es inspirada.
La tercera parte fundamental del ser humano, Neshamah,
puede ser designada con la palabra Espíritu en el sentido que
se emplea en el Nuevo Testamento. En ella la sensibilidad
pasiva hacia el mundo externo no se vuelve a encontrar más;
la actividad domina a la receptividad. El Espíritu vive de su
86 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

vida propia, y sólo por lo universal, o por el mundo espiritual


con el que se encuentra en relación constante. Sin embargo,
como Ruah, Neshamah no sólo tiene necesidad, por razón de
su naturaleza ideal, de lo Universal absoluto o Infinito divino,
sino también, a causa de su expresión real y concreta, de cual-
quier relación con lo particular y lo concreto que están por
debajo de él y por los que se siente atraído.
También el Espíritu está en doble relación con su triple
objeto: hacia lo bajo, hacia lo externo y hacia lo alto; en él se
da, pues, y en dos sentidos contrarios, una triple corriente
enlazada, totalmente similar a la descrita más arriba para
Ruah. Neshamah es un ser puramente interior, pero también
pasivo y activo al mismo tiempo; Nephesh, con su principio
vital y su cuerpo, y Ruah, con sus fuerzas, representan sus
imágenes exteriores. Lo que hay de cuantitativo en Nephesh y
de cualitativo en Ruah viene del Espíritu -Neshamah-- pura-
mente interior e ideal.
Ahora, dado que Nephesh y Ruah encierran tres grados dis-
tintos de existencia, o potencialidad de espiritualización, de
modo que cada uno es una imagen más pequeña del ser
humano íntegro (ver el esquema), así la Cábala distingue
todavía tres grados en Neshamah.
Lo que se ha dicho al principio se aplica particularmente a
este elemento superior: que las distintas formas de existencia
de la constitución humana no son seres distintos, aislados,
separados, sino, al contrario, están entremezclados los unos
con los otros porque aquí todo se espiritualiza cada vez más,
cada vez más tiende a la unidad.
De las tres formas superiores de existencia del hombre que
se reúnen en la más extensa acepción de la palabra Nesha-
mah, la inferior puede ser llamada como el Neshamah propia-
mente dicho. Ella tiene todavía alguna afinidad con los ele-
mentos superiores de Ruah; consiste en un conocimiento inte-
RAPHAEL 87

rior y activo de lo cualitativo y cuantitativo que están por


debajo de ella. El segundo poder de Neshamah, que es el
octavo elemento en el hombre, se llama en la Cábala: Cha-
joth. Su esencia consiste en el conocimiento de la fuerza inter-
na superior, inteligible, que sirve de base al ser objetivo mani-
festado y que, en consecuencia, no puede ser percibido ni por
1'
Rua~ ni por Nephesh y no podría ser reconocido por Nesha-
mah propiamente dicho. El tercer poder de Neshamah, el
noveno y el más elevado elemento en el hombre, es jechidad
(o sea, la unidad en sí misma), su propia esencia consiste en la
Unidad fundamental absoluta de todas las variedades, del Uno
absoluto originario.
Ahora esta relación, considerada fin desde el principio, de
lo Concreto, lo Particular y lo Universal que enlaza Nephesh,
Ruah y Neshamah de manera que cada uno ofrezca la imagen
del todo, se encuentra en este cuadro: primer grado de Nep-
hesh, el cuerpo, lo concreto en lo concreto; segundo grado, lo
particular en lo concreto; tercero, lo universal en lo concreto.
Igualmente en Ruah: primer poder, lo concreto en lo par-
ticular; segundo, lo particular en lo particular; tercero, lo uni-
versal en lo particular.
Por fin, en Neshamah: primer grado, lo concreto en lo uni-
versal; segundo grado (Chajoth), lo particular en lo universal;
tercero (!echidad), lo universal en la Unidad.
Es así cómo se manifiestan las distintas actividades y las
virtudes de cada uno de estos elementos del ser.
El alma (Ruah) tiene sin duda su propia existencia, pero,
sin embargo, es incapaz de un desarrollo independiente sin la
participación de la vida corporal (Nephesh), y así se llega a la
identificación con Neshamah. Además, Ruah está en doble
relación con Nephesh: influenciado por esto, se dirige al
mismo tiempo a lo exterior para ejercitar una reacción libre, de
manera que la vida corporal concreta pueda participar en el
88 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

desarrollo del alma. Lo mismo sucede con el Espíritu en rela-


ción con el alma, o bien con Neshamah en relación con Ruah;
a través de Ruah él está también en doble relación con Nep-
hesh. Sin embargo, Neshamah tiene, además, en la propia
constitución el •origen• de sus acciones, mientras las acciones
de Ruah y de Nephesh no son más que las emanaciones libres
y vivientes de Neshamah.
\
Neshamah se encuentra igualmente, en cierta medida, en "1
la misma relación doble con la Divinidad porque la actividad
vital de Neshamah es ya en sí una incitación a la Divinidad i
para conservar esta relación, para procurarle el poder necesa-
rio para su subsistencia. Así, el Espíritu o Neshamah, como
intermediario, y Ruah con Nephesh van a alcanzar involunta-
riamente la eterna fuente divina, irradiando continuamente la
obra de su vida hacia lo alto, mientras la Divinidad penetra
constantemente en Neshamah y en su esfera para darles la
vida a él, a Ruah y a Nephesh.
Ahora, según la doctrina de la Cábala, el hombre, en
lugar de vivir en la Divinidad y de recibir constantemente de :; 1

ella el influjo del que tiene necesidad, está cada vez más hun- J
dido en el amor a sí mismo y en el mundo del error, desde el
momento de su ..caída·, y acto seguido deja su centro eterno
por la periferia. Este descenso y alejamiento cada vez mayor
r
'4
..
'
1

''
1

de la Divinidad han tenido como consecuencia un debilita-


miento de los poderes en la naturaleza humana y, por consi-
guiente, en la humanidad entera. La chispa divina se oscurece
cada vez más en el hombre, y Neshamah ha perdido su unión
íntima con Dios. De la misma manera Ruah se ha alejado de
Neshamah y Nephesh ha perdido su unión íntima en Ruah.
A causa de este debilitamiento general y de la relajación par-
cial de los vínculos entre los elementos, la parte inferior de
Nephesh, que en el hombre originariamente era un cuerpo
luminoso, se ha vuelto nuestro cuerpo material; por ello el
RAPHAEL 89

hombre está sometido a la disolución en las tres partes princi-


pales de su constitución.
Según la Cábala, la muerte del hombre no es más que el
paso a una nueva forma de existencia. Está llamado a retornar
finalmente al seno de Dios, pero esta reunión no le es posible
en el estado actual a causa de la materialidad de su cuerpo.
Este estado, como los otros que componen el ser humano,
debe sufrir una purificación necesaria para alcanzar el grado
de espiritualidad requerido para la nueva vida.
La Cábala distingue dos causas que pueden traer la muer-
te: la primera consiste en la disminución gradual o repentina
de la «influencia" ejercida continuamente por la Divinidad su
Neshamah y su Ruah, de modo que Nephesh, disminuyendo la
fuerza con la que vitaliza el cuerpo tosco, provoca su muerte.
En el lenguaje del Zohar, ésta podría ser definida "la muerte de
lo alto o de lo interno a lo externo".
Por el contraro, la segunda causa de la muerte podría ser
denominada "la muerte de lo bajo, o de lo externo a lo inter-
no". Ésta tiene lugar cuando el cuerpo, forma de existencia
inferior y exterior, desorganizándose bajo la influencia de
alguna turbación o alguna lesión, pierde la doble propiedad
de recibir de lo alto y de ejercitar la influencia necesaria para
estimular a Nephesh, Ruah y Neshamah a descender hasta él.
Ya que cada uno de los tres grados de existencia del hom-
bre en el cuerpo tiene su sede particular y su esfera de acción
correspondientes al grado de su espiritualidad, y habiéndose
encontrado los tres ligados a este cuerpo en periodos distintos
de la vida, éstos abandonan el cadáver en diferentes momentos
y según un orden inverso. De ahí se deriva que el proceso de la
muerte se extienda por un periodo de tiempo mucho más largo
de lo que es posible pensar comúnmente.
Neshamah, que tiene su sede en el cerebro y que, en su
cualidad de principio de vida espiritual superior, se une por
90 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

último al cuerpo material --esta unión comienza a la edad de


la pubertad-, es el primero en dejar el cuerpo; normalmente,
antes del momento que nosotros designamos con el nombre
de «muerte". Ello no deja en su Merkabah más que una ilumi-
nación, ya que la individualidad humana, como se dice en el
Esarah Maimoroth, puede subsistir también sin la presencia
efectiva de Neshamah.
Antes del momento que nos parece el de la muerte, la con-
ciencia sube al grado más elevado de Ruah, desde donde el
individuo observa lo que en la vida se escondía a sus ojos; a
menudo su vista penetra el espacio y puede distinguir a los
amigos y parientes difuntos. Apenas llega el instante crítico,
Ruah se expande por todos los miembros del cuerpo y se
separa de ellos. Después toda la esencia espiritual del hombre
se retira al corazón y allí se pone al resguardo de los Masikim
(entidad subconsciente) que se precipitan sobre el cadáver,
como una paloma perseguida se refugia en su nido.
La separación de Ruah del cuerpo se siente y Ruah o el
alma viviente fluctúa, como dice el Ez-ha-Chaiim, entre las
regiones espirituales, infinitas (Neshamah) y las inferiores cor-
porales, concretas (Nephesh), inclinándose ora hacia la una,
ora hacia la otra, esa que, en cuanto órgano de la voluntad,
constituye la individualidad humana. Su sede está en el cora-
zón, y éste es como la raíz de la vida, es el Melekh, Rey, el
punto central, la línea que une el cerebro con el hígado, y
como es en tal órgano donde la actividad vital se manifiesta en
su origen, es también donde termina. Así, en el momento de la
muerte Ruah se escapa y, según la enseñanza del Talmud,
sale del corazón, a través de la boca, con el último suspiro.
El Talmud distingue novecientas clases de muertes distin-
tas. La más dulce se denomina el «beso", la más penosa es
aquella en la que el moribundo siente la sensación de una
apretada cuerda de cabellos que desgarra la garganta.

~ 1
RAPHAEL 91

Apenas Ruah se ha separado, el hombre parece muerto;


sin embargo, Nephesh habita todavía en él. Nephesh es el alma
de la vida elemental en el hombre y tiene su sede en el híga-
do. En cuanto potencia espiritual inferior, posee mucha atrac-
ción por el cuerpo, separándose de él por último, así como ha
sido lo primero al cual se ha unido. Sin embargo, después de
la separación de Ruah, los Masikim toman posesión del cadá-
ver. Esta invasión, unida a la descomposición del cuerpo, obli-
ga a Nephesh a retirarse rápidamente; sin embargo, todavía se
queda un tiempo junto a sus despojos para llorar la pérdida.
Normalmente, sólo cuando sobreviene la putrefacción com-
pleta él se eleva por encima de la esfera terrestre.
La desintegración del hombre, que sigue a la muerte, no es
una separación completa, porque lo que una vez ha sido un
todo no puede desunirse completamente; siempre queda algu-
na relación entre las partes constitutivas, de modo que subsiste
un cierto vínculo entre Nephesh y su mismo cuerpo ya putre-
facto. Después que este receptáculo material exterior ha desa-
parecido con sus fuerzas vitales físicas, queda todavía algo del
principio espiritual de Nephesh, algo imperecedero que des-
ciende hasta la tumba, en los huesos, como dice el Zohar; es
lo que la Cábala llama el respiro de los huesos o el espíritu de
los huesos. Este principio, imperecedero, del cuerpo material
que conserva completamente su forma y sus pliegues (porte),
forma el Haba! di Garmin, que podríamos traducir como "el
cuerpo de la resurrección" (cuerpo sutil luminoso).
Después que las distintas partes que constituyen el hombre
han sido separadas por la muerte, cada una se traslada a su
esfera atraída por la propia naturaleza y constitución; éstas son
acompañadas por los seres semejantes que ya merodeaban el
lecho de muerte. Dado que en el Universo entero todo está en
el todo, lo que nace, vive y muere está gobernado por una
única e idéntica ley; así, el más pequeño elemento es la repro-
.,..
.

92 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

ducción del más grande, y los mismos principios reglamentan


igualmente a todas las criaturas, desde la más baja a la más
espiritual con poderes más elevados. El Universo entero, que
la Cábala llama Aziluth, y que comprende todos los grados,
desde la materia más tosca hasta la pura espiritualidad -el
Uno-, se divide en tres mundos: Assiah, Yezirah y Briah,
correspondientes a las tres divisiones fundamentales del hom-
bre: Nephesh, Ruah y Neshamah.
Assiah es el mundo en el que nosotros nos movemos, sin
embargo, lo que percibimos con nuestros sentidos de este
mundo es sólo la esfera inferior, la más material, por el hecho
de que con los órganos sensoriales no percibimos más que los
principios inferiores, los más materiales del hombre, o sea, su
cuerpo. El esquema propuesto anteriormente, pues, es un
esquema del Unvierso y también del hombre, porque según la
Cábala, el Microcosmos es del todo análogo al Macrocosmos;
el hombre es la imagen de Dios que se manifiesta en el Uni-
verso.
Así, el círculo a representa al mundo Assiah, y las esferas
1, 2, 3 corresponden a las de Nephesh; b representa el mundo
Yezirah análogo a Ruah, y 4, 5, 6 son los poderes de éste.
Por último, el círculo e representa el mundo Briah, y sus
esferas 7, 8, 9 alcanzan, como las de Neshamah, el más alto
poder de la vida espiritual.
El contorno 10 es la imagen del Todo-Aziluth, y representa
también el conjunto de la naturaleza humana.
Los tres mundos que corresponden, según su naturaleza y
el grado de su espiritualidad, a los tres principios constitutivos
del hombre, representan también las distintas estancias de
estos principios. El cuerpo, envoltorio más material, permane-
ce en la esfera inferior del mundo Assiah, en la tumba; el espí-
ritu de los huesos queda sólo sepultado en ella, formando,
como hemos dicho, el Haba! de Carmín. En la tumba perma-
RAPHAEL 93

nece en un estado de oscuro letargo que es, para el justo un


dulce sueño; muchos pasajes de Daniel y de los Salmos de lsaías
hacen alusión de ello. Ya que el Haba/ di Garmin conserva en
la tumba una sensación oscura, el reposo de aquellos que
duermen el último sueño puede ser turbado de todas las
maneras. He ahí por qué entre los hebreos estaba prohibido
enterrar unas personas al lado de otras que, en vida, habían
sido enemigas, o colocar un santo al lado de un criminal. Al
contrario, se ponía cuidado en sepultar juntas dos personas
que se habían amado, porque en la muerte este afecto podría
continuar todavía.
La turbación más grande para aquellos que duermen en la
tumba es la evocación, pues cuando Nephesh deja la sepultura,
«el espíritu de los huesos, queda todavía unido al cadáver y
puede ser evocado; pero esta evocación alcanza también a
Nephesh, Ruah y Neshamah. Sin duda se encuentran ya en
estancias distintas, pero permanecen también, bajo ciertas
relaciones, unidos los unos a los otros, de modo que uno
refleja lo que sienten los otros. He ahí por qué las Sagradas
Escrituras prohibían evocar a los muertos.
Puesto que nuestros sentidos no pueden percibir más que
el contorno más bajo, la esfera inferior del mundo de Assiah,
sólo el cuerpo tosco del hombre es visible a los ojos físicos,
cuerpo que -también después de la muerte- queda en el
dominio de la esfera sensible; las esferas superiores de Assiah
no son más perceptibles para nosotros, y de la misma manera
el Haba/ de Garmin escapa ya a nuestra percepción; también
el Zohar dice: «Si estuviese permitido a nuestros ojos, cuando
llega el Shabbath, podríamos ver en la noche, con luna nueva
o en los días de fiesta, a los Diuknim (los espectros) erguirse
en las tumbas para loar y glorificar al Señor...
Las esferas superiores del mundo Assiah sirven de estancia
a Nephesh. El Ez-ha-Chaiim describe esta estancia como el
94 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

Gan-Eden inferior, .. que en el mundo Assiah se extiende al sur


del país Santo por encima del Ecuador...
El segundo principio del hombre, Ruah, encuentra en el
mundo Yezirah una estancia apropiada a su grado de espiri-
tualidad. Y puesto que Ruah, que constituye la individualidad,
es el soporte y la sede de la Voluntad, es en él donde reside la
fuerza productiva y creadora, así el mundo Yezirah es, como
lo designa su nombre, el mundus formationis, el mundo de la
formación.
Finalmente, Neshamah responde al mundo Briah que el
Zohar llama "el mundo del trono divino .. , y que comprende el
más alto grado de espiritualidad.
Como Nephesh, Ruah y Neshamah no son formas de exis-
tencia completamente distintas, sino que, al contrario, proce-
den la una de la otra elevándose en espiritualidad, así las esfe-
ras de los distintos mundos se encadenan la una a la otra, y se
elevan desde el contorno más bajo, más material, del mundo
Assiah, que es perceptible a nuestros sentidos, hasta los pode-
res más elevados, más inmateriales del mundo Briah. De ahí
se desprende que, aunque Nephesh, Ruah y Neshamah se
detengan cada uno en el mundo que les conviene, ellos per-
manecen unidos en un todo único. Especialmente a causa de
los Zelem, estas relaciones íntimas entre las partes se hacen
posibles.
Con el nombre de Zelem la Cábala entiende la figura, el
hábito bajo el que subsisten los distintos principios del hom~
bre y a través del cual éstos operan. Nephesh, Ruah y Nesha-
mah, después que la muerte ha destmido su envoltura corpo-
ral exterior, conservan también una cierta forma que corres-
ponde a la apariencia del hombre originario. Esta forma, por
medio de la que cada parte persiste y opera en su mundo, sólo
es posible gracias al Zelem; así se dice en el Salmo 39, 7: "Ellos
son, pues, como en el Zelem (el fantasma) ...
RAPHAEL 95

Según Luria, el Zelem, por analogía con toda la naturaleza


humana, se subdivide en tres partes: una luz interior espiritual
y dos Makifim o luces envolventes. Cada Zelem y sus Makifim
corresponden, en su naturaleza, al carácter o al grado de espi-
ritualidad de cada uno de los principios a los que éstos perte-
necen. Es sólo a través de sus Zelem que es posible a Nephesh,
Ruah y Neshamah manifestarse por fuera. Es por ellos que
reposa toda la existencia corporal sobre la tierra, puesto que
todo el influjo de lo alto sobre los sentimientos y sobre los
sentidos internos del hombre suceden por mediación de estos
Zelem, susceptibles, por otra parte, de ser debilitados o refor-
zados.
El proceso de la muerte se produce únicamente en los
diversos Zelem, ya que Nephesh, Ruah y Neshamah no son
modificados por ella. Así, la Cábala dice que treinta días antes
de la muerte, los Makifim se retiran primero de Neshamah,
para después desaparecer, sucesivamente, de Ruah y de Nep-
hesh; en este sentido hay que comprender que ellos cesan
entonces de ejercitar su fuerza. Sin embargo, en el mismo ins-
tante en que Ruah se va, ellos se agarran, como dice la Mish-
nath Chasidim, al proceso de la vida "para sentir el gusto de la
muerte». Sin embargo, es necesario mirar a los Zelem como
seres puramente mágicos; he ahí por qué el Zelem del mismo
Nephesh no puede operar directamente en el mundo de nues-
tra percepción sensible externa.
Lo que percibimos cuando personas muertas nos aparecen
en su Haba! de Carmín y la materia sutil aérea o etérea del
mundo Assiah de la cual se cubre el Zelem de Nephesh para
poder ser percibido por los sentidos.
Esto se aplica a cualquier clase de apariciones, se trate de
un ángel, de un difunto o de un espíritu inferior. Entonces no
es el Zelem mismo lo que podemos ver y percibir con nuestros
ojos, sino sólo su imagen que, construida con el "vapor,, sutil
96 LA VÍA DEL FUEGO SEGÚN LA CÁBALA

del mundo exterior, toma una forma capaz de disolverse inme-


diatamente.
Por cuentas más variedades la vida ofrezca a los hombres
sobre la tierra, asimismo es variada la suerte de ellos en los
otros mundos; en efecto, cuantas más infracciones a la ley
divina se cometen aquí abajo, más purificaciones hay que
sufrir en el otro mundo.
El Zohar dice a este propósito: ·La belleza del Zelem del
hombre piadoso depende de las buenas obras que haya reali-
zado aquí abajo.. , y más adelante: ·El pecado mancha el Zelem
de Nephesb ... Luria dice también: ccEn el hombre bueno estos
Zelem son puros y claros, en el pecador son turbios y oscuros ...
He aquí por qué cada mundo, por cada uno de los principios
del hombre, tiene su Gan-Eden (Paraíso), su Nahar-Dinur (río
de fuego para la purificación del alma) y su Gei-Hinam, lugar
de tormento; de ahí también la doctrina cristiana del paraíso,
del purgatorio y del infierno.
COLECCIÓN LA TABLA DE ESMERALDA

EL ESOTERISMO EN EL SIGLO XVIII, por A. Faivre.


2 ZOROASTRO, por }ean Varenne.
3 ELIPHAS LEVI Y EL CONOCIMIENTO MÁGICO, por A. Mercier.
4 ANTOLOGÍA DEL OCULTISMO, por R. Amadou y R. Kanters.
5 LA REENCARNACIÓN, por Papus.
6 PARACELSO, O EL TORMENTO DE SABER, por Pierre Mariel.
7 TRATADO METÓDICO DE MAGNETISMO PERSONAL, por Pau/-C. }agot.
8 FORMULARIO DE ALTA MAGIA, por P.-V. Piobb.
9 EL KYBALIÓN DE HERMES TRISMEGISTO, por tres iniciados.
1 O LAS CLAVES DE LA ASTROLOGÍA, por}. Halbronn.
11 EL OCULTISMO, por Papus.
12 EL LIBRO DE LOS PRINCIPIOS CABALÍSTICOS, por A.-0. Grad.
13 EL LIBRO TIBETANO DE LOS MUERTOS. BARDO-THÓDOL.
14 SENDA DIVINA (DE AHIMSA A LA MUERTE), por Sri Suami Sivananda.
15 LA GUERRA SECRETA DE LO OCULTO, por }acques Bergier.
16 1 CHING (El LIBRO DEL CAMBIO), por}. 8/ofe/d.
17 LEVITACIÓN, por Steve Richards.
18 EL LIBRO EGIPCIO DE LOS MUERTOS, por Albert Champdor.
19 TODA LA NUMEROLOGÍA, por jean-Pol de Kersaint.
20 LA APERTURA DEL TERCER OJO, por Ooug/as Baker.
21 TALISMANES REVELADOS, por Yves Cae/.
22 METALES MÁGICOS, por Mel/ie Uyldert.
23 EL MISTERIO DE LOS SUEÑOS, por Thylbus.
24 ESOTERISMO DE LAS PLANTAS, por Mellie Uyldert.
25 MAGIA EXPERIMENTAL, por}. H. Brennan.
26 CARTAS ASTRALES, por john Filbey.
27 LA RADIESTESIA, por jean-Po/ de Kersaint.
29 EL TAROT DE MARSELLA, por Pau/ Marteau.
31 YIN Y YANG, por}. C. Cooper.
32 PIEDRAS QUE CURAN, por Julia Lorusso y joe/ Glick.
33 MEDITACIÓN TRASCENDENTAL, por Robert Hollings.
34 LOS PRIMEROS PASOS EN EL RITUAL, por Dolores Ashcroft-Nowicki.
35 LAS CIENCIAS SECRETAS DE HITLER, por Nigel Pennick.
37 EVIDENCIAS SOBRE LAS APARICIONES DE LA VIRGEN, por Kevin McCiure.
38 EL SUEÑO DE ESCIPIÓN.
39 LEYES DEL KARMA, por Douglas Baker.
40 MAGIA EGIPCIA PRÁCTICA, por Murry Hope.
41 DEMONOLOGÍA, por Claudia Marchiaro.
42 VIDA Y DESTINO HUMANO, por Thorwald Dethlefsen.
43 EL HORÓSCOPO AZTECA, por Christa María y Richard Kerler.
44 EL ARCANO DE LAS PLANTAS, por Paracelso.
45 ESPIRITISMO, por O. Airaudi y U. Montefameglio.
46 NUEVO TRATADO DE CARTOMANCIA, por Nerys Dee.
47 EL LIBRO DE LOS HECHIZOS, por Fjona C. Calvert.
48 MANUAL PRÁCTICO DEL MEDITADOR, por Simon Court.
49 MANUAL PRÁCTICO DEL TAROT, por Emily Peach.
50 DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS OCULTAS, por }ulien Tondriau.
51 CÓMO PRACTICAR LA PARAPSICOLOGÍA, por Raymond Réant.
52 EL LIBRO DE LOS ESPLENDORES, por Eliphas Lévi.
53 MANUAL PRÁCTICO DE QUIROMANCIA, por Nathaniel Altman.
54 EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS, por Allan Kardec.
55 LA CURACIÓN ESOTÉRICA, por Kenneth MeA/l.
56 MANUAL PRÁCTICO DE ASTROLOGÍA, por Cordelia Mansa/l.
57 ¿QUÉ ES EL ESPIRITISMO?, por Allan Kardec.
58 MANUAL PRÁCTICO DE NUMEROLOGÍA, por Julia Line.
59 El PROFETA DE LA ERA DE ACUARIO, por Emmanuel C. Vigneau.
60 ARTE Y PRÁCTICA DE LA CLARIVIDENCIA, por Ophiel.
61 ARTE Y PRÁCTICA DE LA PROYECCIÓN ASTRAL, por Ophiel.
62 CÓMO INTERPRETAR UNA CARTA NATAL, por Martín Freeman.
63 CURSO ADELANTADO SOBRE FILOSOFÍA YOGUI Y OCULTISMO
ORIENTAl, por Yogui Ramacharaka.
64 LOS CHAKRAS, por C. W. Leadbeater.
65 LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE, por Yogui Ramacharaka.
66 ASTROPSICOLOGÍA, por Karen Hamaker-Zondag.
67 LAS PROFECÍAS DE SAN MALAQUÍAS, por Emmanuel C. Vigneau.
68 MANUAL PRÁCTICO DE MAGIA RITUAL, por Dolores Aschcroft-Nowicki.
69 CÓMO DESARROLLAR SU PERCEPCIÓN EXTRASENSORIAL,
por Zak Martín.
70 ANTROPOSOFÍA, por Rudo/{ Steiner.
71 El LIBRO DE SAN CIPRIANO Y OTROS RITUALES DE POTENCIA.
72 AUTODEFENSA PSÍQUICA, por Dion Fortune.
73 A TRAVÉS DE LAS PUERTAS DE LA MUERTE, por O ion Fortune.
74 MACIA GRIEGA PRÁCTICA, por Murry Hope.
75 MANUAL PRÁCTICO DE GRAFOLOGÍA, por Margaret Gullan-Whur.
76 ASTROLOGÍA Y VIDA ESPIRITUAL, por Dane Rudhyar.
77 LA INICIACIÓN, por Rudolf Steiner.
78 ARTE Y PRÁCTICA DEL OCULTISMO, por Ophiel.
79 MACIA SEXUAL, por Pascal Bewerly Randolph.
80 ARTE Y PRÁCTICA DE LOGRAR COSAS MATERIALES
CON LA VISUALIZACIÓN CREATIVA, por Ophiel.
81 LOS CRIMORIOS DE EVOCACIÓN DIABÓLICA.
82 LOS SENDEROS BRILLANTES, por Dolores Ashcroft-Nowicki.
83 SINASTRÍA, por Penny Thornton.
84 TÚ Y TU AURA, por }oseph Ostrom.
85 EL PODER DEL PÉNDULO, por Greg Nielsen y }oseph Polansky.
86 LOS ROSACRUCES, por Christopher Mclntosh.
87 DIMENSIÓN GALÁCTICA DE LA ASTROLOGÍA, por Dane Rudhyar.
88 REFLEXIONES SOBRE EL CAMINO, BASADAS EN LAS PREDICACIONES DE
EDCAR CAYCE, El PROFETA DURMIENTE, por Herbert B. Puryear.
89 CÓMO RECTIFICAR LA CARTA NATAL, por Laurie Efrein.
90 EL PODER DE LAS PIRÁMIDES, por Annie Hasch.
91 LOS TEXTOS SAGRADOS DE THELEMA, por Aleister Crowley.
92 ESCUELA DE BRUJAS, por Antares Giovanna Moia.
93 EL TAROT MÍTICO, por }uliet Sharman-Burke y Liz Greene.
94 LA PREDICCIÓN POR LA ASTROLOGÍA, por Martín Freeman.
95 OCULTISMO POSITIVO, por O ion Fortune.
98 TAROT Y ASTROLOGÍA, por Muriel Bruce Hasbrouck.
99 ARTE Y PRÁCTICA DE LA CÁBALA MÁGICA, por Ophiel.
100 CEOMANCIA, por Phi/ippe Dubois.
101 MACIA CELTA PRÁCTICA, por Murry Hope.
102 TAROTS, por Maree/ Picard.
103 GEMAS MÁGICAS, por Camelia M. Parkinson.
104 MANUAL PRÁCTICO DEL 1 CHINC, por R. L. Wing.
105 MANUAL DE MODERNOS HECHIZOS, por Draja Mickaharic.
106 1 CHING VISUAL, por 0/iver Perrottet.
108 LA BOLA DE CRISTAL, por Sibil/a.
109 MISTERIOS EGIPCIOS, anónimo.
11 O LA SANGRE, LA MUERTE Y EL DIABLO, por }ean-Paul Bourre.
111 EL LIBRO DE AZRAEL, por Leí/ah Wende/1.
112 ARTE Y PRÁCTICA DE LA MAGIA TALISMÁNICA, por Ophiel.
113 EL GRAN LIBRO DE LA SUERTE Y LA FORTUNA, por Fou/sham.
114 MANUAL PRÁCTICO DEL ZAHORÍ, por Tom Graves.
115 PROTECCIÓN ESPIRITUAL, por Draja Mickaharic.
116 MANUAL PRÁCTICO DE LA REENCARNACIÓN, por}. H. Brennan.
117 LOS FARAONES PERVIVEN EN NOSOTROS, por Georges Romey.
118 LOS SECRETOS DE LA ANTIGUA BRUJERÍA,
por Arnold y Patricia Crowther.
119 ÉXTASIS RITUAL, por Brandy Williams.
120 EL MUNDO MÁGICO DEL ANTIGUO EGIPTO, por Christian }acq.
121 ARTE Y PRÁCTICA DE CONTACTAR CON EL DEMIURGO, por Ophiel.
122 LOS HECHIZOS DEL TAROT, por }anina Renee.
123 EL TAROT NÓRDICO, por Clive Barrett.
124 RECETARIO DE LA BRUJA MODERNA, por Sarah Lyddon Morrison.
125 LEA EL FUTURO CON LOS POSOS DEL CAFÉ,
por Antares Giovanna Moia.
126 MANUAL DE SUEÑOS DE LA BRUJA MODERNA,
por Sarah Lyddon Morrison.
127 LAS CLAVÍCULAS DE SALOMÓN, por Eliphas Levi.
128 iES USTED MÉDIUM?, por Marc Aurive.
129 EL NECRONOMICÓN, recopilado por Simon.
130 MÁS ALLÁ DEL PODER DEL PÉNDULO, por Greg Nielsen.
131 CURSO DE HIPNOSIS EN 13 LECCIONES, por Oberto Airaudi.
132 LA MAGIA DEL TAROT, por Esperanza Gracia.
133 LA MAGIA DEL ZODIACO, por Esperanza Gracia.
134 MAGIA GITANA AMOROSA, por Raymond Buck/and.
135 AROMATERAPIA MÁGICA, por Scott Cunningham.
136 SENDA DIVINA (2~ PARTE. DE OM A YOGASANAS),
por Sri Suami Sivananda.
137 SU NÚMERO DE LA SUERTE, por S.}. Culbert.

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138 APRENDA A CONSULTAR EL TAROT, por Ha jo Banzhaf


139 A LOS QUE BUSCAN LA VERDAD, por Ala in Guillo.
140 EL LIBRO OCCIDENTAL DE LOS MUERTOS, por jean Prieur.
141 PARAPSICOLOGÍA Y REENCARNACIÓN, por Raymond Réant.
144 ENCHIRIDIÓN DEL PAPA LEÓN 111, por el papa León Magno.
145 CONOCIMIENTO DE LA OTRA VIDA, por Michel Coquet.
146 TU HORÓSCOPO PERSONAL PARA 1994, por Luisa Conde.
147 CONOCIENDO EL TAROT, por Octavio Aceves.
148 GUÍA PRÁCTICA DE MAGNETISMO CURATIVO, por Michel Nicole.
149 EL SUEÑO SAGRADO, por Scott Cunningham.
150 EL USO MÁGICO Y ESPIRITUAL DE LAS VELAS, por Marianne y Patrick Caland.
151 EL AURA HUMANA, por Ruth Berger.
152 LA REVOLUCIÓN DE LA QUIROMANCIA, por Yasuto Nishitani.
153 RECETARIO DE LA BRUJA MODERNA (Libro 11), por Sarah Lyddon Morrison.
154 TU HORÓSCOPO PERSONAL PARA 1995, por Luisa Conde.
155 TUS ÁNGELES GUARDIANES, por Linda Ceorgian.
156 LAS PROFECÍAS DE NOSTRADAMUS.
157 EL HORÓSCOPO CHINO, por Chang-Shiru.

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