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Pensar_la_dictadura_terrorismo_de_estado_en_Argentina_fragmento

El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas de Argentina llevaron a cabo un golpe de Estado que derrocó a la presidenta María Estela Martínez de Perón, instaurando una dictadura militar que implementó un régimen de terror y represión. Este gobierno de facto buscó eliminar toda oposición y reestructurar la economía y la sociedad mediante medidas drásticas, incluyendo la censura y la violencia sistemática. La situación política previa al golpe estuvo marcada por una creciente movilización social y conflictos entre diversos sectores, lo que llevó a la deslegitimación de la democracia y al surgimiento de grupos guerrilleros.
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El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas de Argentina llevaron a cabo un golpe de Estado que derrocó a la presidenta María Estela Martínez de Perón, instaurando una dictadura militar que implementó un régimen de terror y represión. Este gobierno de facto buscó eliminar toda oposición y reestructurar la economía y la sociedad mediante medidas drásticas, incluyendo la censura y la violencia sistemática. La situación política previa al golpe estuvo marcada por una creciente movilización social y conflictos entre diversos sectores, lo que llevó a la deslegitimación de la democracia y al surgimiento de grupos guerrilleros.
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Pensar la dictadura: terrorismo de Estado en Argentina

Preguntas, respuestas y propuestas para su enseñanza


1
¿QUÉ PASÓ EL 24 DE MARZO DE 1976?

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas prota- medidas: instaló el Estado de sitio; consideró objetivos y unos pocos lo resistieron. Era una nueva interrupción
gonizaron en la Argentina un nuevo golpe de Estado. militares a todos los lugares de trabajo y producción; del marco constitucional –la sexta desde el derroca-
Interrumpieron el mandato constitucional de la enton- removió los poderes ejecutivos y legislativos, nacionales miento de Hipólito Yrigoyen en 1930– que, una vez
ces presidenta María Estela Martínez de Perón, quien y provinciales; cesó en sus funciones a todas las auto- más, prometía dejar atrás el «caos» imperante y retornar
había asumido en 1974 después del fallecimiento de ridades federales y provinciales como así también a las al siempre enunciado y anhelado «orden».
Juan Domingo Perón, con quien en 1973 había com- municipales y las Cortes de Justicia nacionales y pro- En esta oportunidad, la búsqueda de «orden» supu-
partido la fórmula en calidad de vicepresidenta. El go- vinciales; declaró en comisión a todos los jueces; sus- so comenzar a instrumentar un feroz disciplinamiento,
bierno de facto, constituido como Junta Militar, esta- pendió la actividad de los partidos políticos; intervino los en un contexto caracterizado por la creciente movili-
ba formado por los comandantes de las tres Armas: sindicatos y las confederaciones obreras y empresarias; zación social y política. La sociedad fue reorganizada
el General Jorge Rafael Videla (Ejército), el Almirante prohibió el derecho de huelga; anuló las convenciones en su conjunto, en el plano político, económico, social
Emilio Eduardo Massera (Marina) y el Brigadier Orlan- colectivas de trabajo; instaló la pena de muerte para y cultural. La dictadura se propuso eliminar cualquier
do Ramón Agosti (Aeronáutica). delitos de orden público e impuso una férrea censura oposición a su proyecto refundacional, aniquilar toda
La Junta Militar se erigió como la máxima autoridad de prensa, entre otras tantas medidas. acción que intentara disputar el poder. El método fue
del Estado atribuyéndose la capacidad de fijar las direc- Asimismo, para garantizar el ejercicio conjunto del hacer «desaparecer» las fuentes de los conflictos.
tivas generales del gobierno, y designar y reemplazar a poder, las tres Armas se repartieron para cada una el Desde el punto de vista de los jefes militares, de los
la Presidenta y a todos los otros funcionarios. 33% del control de las distintas jurisdicciones e insti- grupos económicos y de los civiles que los apoyaban,
La madrugada del 24, la Junta Militar en una procla- tuciones estatales (gobernaciones de provincias, inten- el origen de los conflictos sociales en Argentina y de
ma difundida a todo el país afirmó que asumía la con- dencias municipales, ministerios, canales de TV y ra- la inestabilidad política imperante luego de 1955, esta-
ducción del Estado como parte de «una decisión por dios). El país fue dividido en zonas, subzonas y áreas en ba relacionado con el desarrollo de la industrialización
la Patria», «en cumplimiento de una obligación irrenun- coincidencia con los comandos del Cuerpo del Ejército, y la modernización en sentido amplio. Estos sectores
ciable», buscando la «recuperación del ser nacional» y lo que implicó la organización y división de la responsa- afirmaban que se trataba de un modelo sostenido artifi-
convocando al conjunto de la ciudadanía a ser parte de bilidad en la tarea represiva sobre aquello que denomi- cialmente por la intervención del Estado. Entendían que
esta nueva etapa en la que había «un puesto de lucha naron «el accionar subversivo». esto motivaba un exagerado crecimiento del aparato
para cada ciudadano». Amplios sectores sociales recibieron el golpe militar estatal y el fortalecimiento de un movimiento obrero or-
El mismo Miércoles 24, la Junta tomó las siguientes en forma pasiva, otros lo apoyaron, otros lo impugnaron ganizado, dispuesto y capaz de defender sus derechos

19
e intereses por diversas vías. En la conferencia moneta-
ria internacional de México, realizada en mayo de 1977,
el Ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz,
dijo que el cambio de gobierno constituía «la transfor-
mación de la estructura política y económica-social que
el país tuvo durante casi 30 años».
Desde esa perspectiva, para sentar las bases del
nuevo modelo «era necesario modificar las estructu-
ras de la economía argentina. El cambio propuesto era
muy profundo; no bastaba con un simple proceso de
ordenamiento, sino que había que transformar normas
y marcos institucionales, administrativos y empresaria-
les; políticas, métodos, hábitos y hasta la misma men-
talidad», según escribió Martínez de Hoz en las «Bases
para una Argentina moderna: 1976-80».
Para alcanzar este objetivo la dictadura ejerció dos ti-
pos de violencia sistemática y generalizada: la violencia
del Estado (ver pregunta Nº 3) y la violencia del merca-
do (ver pregunta Nº 8).

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¿CUÁL ERA LA SITUACIÓN POLÍTICO-SOCIAL PREVIA AL GOLPE DE ESTADO?

Para comprender las coordenadas de la situación po- los grupos disidentes. «Hacer la revolución» era «tomar» talar un progresivo descrédito y una pérdida de legitimi-
lítico–social de los años setenta hay que situarla en el aparato del Estado para construir un proyecto que dad de la democracia, tanto para los grupos dominan-
relación con un contexto mundial. En el marco de la prometía ser radicalmente nuevo y que, según las dis- tes como para el movimiento peronista y la izquierda
denominada Guerra Fría, el conflicto Este-Oeste (ver tintas vertientes, podía ser nacionalista, antiimperialista, en general. Este hecho agudizó el enfrentamiento social
Pregunta Nº 14) implicaba la lucha entre dos modelos socialista, etc. Se trataba de proyectos que prometían y contribuyó a que los conflictos comenzaran a desa-
de hegemonía, el socialista y el capitalista, que se con- transformar las relaciones del espacio público y privado rrollarse por fuera de los canales institucionales de la
sideraban mutuamente como enemigos antagónicos y construir una subjetividad diferente. En palabras de la democracia, lo que algunos autores definieron como
más que como adversarios políticos. La expresión lati- época: se pretendía crear «un hombre nuevo», tomando «desinstitucionalización de los conflictos sociales».
noamericana de la Guerra Fría consistió en las llamadas como una referencia ineludible la figura del Che Guevara Distintos análisis del período sostienen que tras el
«guerras sucias». Es decir, la aplicación como parte de en el marco de la experiencia de la Revolución Cubana derrocamiento del segundo gobierno de Juan Domin-
una política de Estado de una metodología represiva iniciada en 1959. go Perón (1955), la sociedad argentina estuvo atrave-
(asesinato, tortura, cárcel y desaparición) contra aque- La situación de la sociedad argentina se asemejaba sada por «empates hegemónicos», diferentes alianzas
llas personas y organizaciones que estuvieran compro- nítidamente a procesos que afectaban a otros países de sociales intentaron imponer su proyecto pero no lo-
metidas en proyectos de transformación, que podían América Latina, signados por una intensa búsqueda de graron consolidarlo en el largo plazo. Existió un vaivén
o no implicar la lucha armada. En este marco se im- respuestas teóricas y prácticas para alcanzar una vida entre los grupos concentrados de la burguesía local y
plementó el Plan Cóndor y el resto de las experiencias en común más justa. Lo que constituía la singularidad trasnacional, que intentaban avanzar sobre el control
dictatoriales en América del Sur y Centroamérica (ver de la época era la percepción generalizada de estar vi- de la producción, y los sindicatos y los sectores po-
Pregunta Nº 15). viendo un cambio tajante e inminente en todos los ór- pulares, que tenían otro proyecto y lo manifestaban a
Como expresa la politóloga argentina Pilar Calveiro, si denes de la vida, que favorecería a los sectores sociales través de la movilización, la protesta y la ocupación del
la palabra clave del escenario internacional fue la «gue- históricamente postergados. En ese marco de cuestio- espacio público.
rra», la palabra clave de la política latinoamericana fue namientos y búsquedas transformadoras, durante las En 1966, un golpe de Estado encabezado por el Ge-
«revolución». La idea de la Revolución, así, con mayús- décadas del sesenta y setenta, se produjo en nuestro neral Juan Carlos Onganía, derrocó al presidente radical
cula, con el tiempo fue desapareciendo del imaginario país un progresivo crecimiento de la violencia política. Arturo Illia. La autodenominada «Revolución Argentina»
político. En los años setenta del siglo XX era un com- La pretensión de erradicar al peronismo desde 1955, buscó imponer el «orden» con el objetivo de normalizar
ponente nodal de la propuesta de la mayor parte de de desperonizar la sociedad y la economía implicó ins- el funcionamiento de la economía a partir de la exclusión

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y la represión de los trabajadores. En aquel momento se
suspendió por tiempo indeterminado la actividad de los
partidos políticos y de las instituciones parlamentarias.
Para el general Onganía el «tiempo económico» tenía
prioridad sobre el «tiempo social y el tiempo político».
Con el peronismo aún proscrito y su líder, Juan Do-
mingo Perón, en el exilio, poco a poco se fueron gestan-
do movimientos de oposición en el ámbito sindical, es-
tudiantil, cultural y religioso. Todos ellos desembocaron
en grandes movilizaciones de protesta, insurreccionales
y violentas, siendo el Cordobazo (1969) su manifesta-
ción más contundente. Estas expresiones fueron de a
poco alimentando a los grupos armados en formación.
Como sostiene Pilar Calveiro, la lucha armada surgió
como respuesta a una estructura de poder ilegítima,
en un contexto de descrédito general de la democracia
como régimen de gobierno, donde la progresiva radi-
calización de la violencia formaba parte de la política.
En ese marco emergieron los grupos guerrilleros que
operaron principalmente en los años setenta: en 1968,
las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas); en 1970, los 29 de mayo de 1969. Agustin Tosco al frente de una de las movilizaciones del Cordobazo. AGN
Montoneros, las FAR (Fuerzas Armadas Revoluciona-
rias), el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) y las
FAL (Fuerzas Armadas de Liberación). Todos ellos bus- extirpar al movimiento, el peronismo volvió a ocupar el cambio profundo por parte de muchos militantes pero-
caron disputarle el monopolio de la violencia al Estado, gobierno no a través de la figura de su líder sino por nistas, sobre todo de aquellos que se enrolaban en la
lo que en ese momento era visualizado por buena parte medio de su delegado personal, Héctor Cámpora. La denominada Tendencia Revolucionaria.
de la población como una práctica política aceptable. campaña se realizó bajo una famosa frase: «Cámpora La estrategia de Perón para el período fue impulsar
La creciente movilización de los sectores populares al gobierno, Perón al poder». una política acuerdista y conciliadora a través del deno-
y el accionar de los grupos guerrilleros precipitaron la El 25 de mayo de 1973, Héctor Cámpora asumió la minado Pacto Social. Sin embargo, estos objetivos no
convocatoria a elecciones nacionales sin la proscripción presidencia en medio de un clima de gran movilización pudieron lograrse. El 20 de junio Perón regresó al país
del peronismo. Tras casi dos décadas de prohibición, social. Las consignas referidas a la «patria socialista» y y una multitud se congregó en Ezeiza para recibirlo,
signadas por el fracaso de los sucesivos intentos de «liberación o dependencia» expresaban el deseo de un pero el reencuentro no terminó bien debido al enfren-

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tamiento que se desató entre los diferentes grupos que El programa aplicado para intentar poner coto a la zo de 1976 no fue producto de ningún reclamo social
existían al interior del peronismo. El 21 de junio, un día grave situación provocó una fuerte redistribución del legitimador, sino la consecuencia de un plan sistemático
después del enfrentamiento en Ezeiza, Perón brindó un ingreso a favor de los sectores más poderosos de la –y de escala continental– de los grupos más concentra-
discurso a todos los argentinos donde tomó distancia economía. De esta forma culminaba un proceso que, dos del poder económico para sojuzgar al país y entre-
de los grupos de la izquierda peronista y dejó en claro no obstante la crisis desatada, había hecho crecer en- gar su economía.
que pretendía retomar el exitoso modelo económico de tre 1973 y 1975 la participación de los trabajadores en
sus dos primeras presidencias, es decir, un capitalismo la renta nacional, acercándola al 50% que se había lo-
con una importante presencia del Estado como garan- grado durante las primeras presidencias de Perón. El
tía de niveles crecientes de justicia social. plan de junio de 1975, conocido popularmente como
La situación de tensión en el peronismo forzó la re- «el Rodrigazo», debido al nombre del ministro de Eco-
nuncia de Cámpora y se volvió a llamar a elecciones. El nomía del momento (Celestino Rodrigo) fue duramente
12 de octubre de 1973 la fórmula Juan Domingo Perón- rechazado por el movimiento obrero con paros y movili-
María Estela Martínez de Perón asumió la conducción zaciones, por lo cual algunas de sus medidas debieron
del país con el 62% de los sufragios frente al 21% de revertirse, aunque sus efectos más serios golpearon
la fórmula radical Ricardo Balbín-Fernando De la Rúa. inevitablemente la economía de los más humildes.
Con el paso de los meses, los conflictos internos se Por otro lado, el gobierno le otorgó a las Fuerzas Ar-
fueron acentuando, situación que se agravó después madas un papel cada vez más importante en la lucha
de la muerte de Perón, el 1º de julio de 1974. Isabel contra los movimientos contestatarios y acentuó as-
asumió como la primera presidenta mujer de la historia pectos represivos en el accionar de otras fuerzas de
argentina pero su mandato fue interrumpido porque, seguridad en la búsqueda del «control social», ya que
además de los problemas del peronismo, sufrió fuertes el reclamo de orden era cada vez más fuerte entre al-
presiones de los sectores más poderosos de la econo- gunos sectores sociales, especialmente entre aquellos
mía que reclamaban ajuste y mayor control social. que habían sido favorecidos por la nueva redistribución
Isabel Perón lanzó un plan de fuerte ajuste en las regresiva del ingreso.
principales variables de la economía nacional (tarifas, Este clima social, instalado en capas cada vez más
cambio, salarios). Este ajuste fue producto, en una amplias de la población con la complicidad evidente de
proporción considerable, de la gran crisis mundial de los grandes medios periodísticos, hizo posible que final-
1973, disparada por el aumento internacional del pe- mente, el 24 de marzo, los militares asumieran el poder
tróleo, crisis a la que se agregaron factores locales, con una aparente imagen de aval implícito de la ciuda-
como una intensa y descontrolada puja entre los sala- danía. Esto último será un argumento que los militares,
rios y los precios manejados por las grandes corpora- durante años, sostendrán para legitimar su accionar. La
ciones económicas. historia, por su parte, ha demostrado que el 24 de mar-

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¿QUÉ FUE EL TERRORISMO DE ESTADO?

Entre 1930 y 1983 la Argentina sufrió seis golpes de que ninguno de los regímenes previos practicó: la desa- «pedagogía» que tenía a toda la sociedad como desti-
Estado. Sin embargo, la expresión «terrorismo de Es- parición sistemática de personas. Esto es: ciudadanos nataria de un único mensaje: el miedo, la parálisis y la
tado» sólo se utiliza para hacer referencia al último de que resultaron víctimas de secuestros, torturas y muer- ruptura del lazo social.
ellos. La violencia política ejercida desde el Estado con- tes en centros clandestinos de detención desplegados •• En segundo lugar, el terror se utilizó como ins-
tra todo actor que fuera considerado una amenaza o a lo largo de todo el país, cuyos cuerpos nunca fueron trumento de disciplinamiento social y político de ma-
desafiara al poder fue una característica recurrente en entregados a sus deudos (ver pregunta Nº 5). La dic- nera constante, no de manera aislada o excepcional.
la historia argentina. Hay muchos ejemplos de esto: la tadura pretendió borrar el nombre y la historia de sus La violencia, ejercida desde el Estado, se convirtió en
represión contra los obreros en huelga en la Semana víctimas, privando a sus familiares y también a toda la práctica recurrente, a tal punto que constituyó la «regla»
Trágica (1919) y en las huelgas de la Patagonia (1921); comunidad política, de la posibilidad de hacer un duelo de dominación política y social. Se trató, entonces, de
los fusilamientos de José León Suárez relatados por frente a la pérdida. una política de terror sistemático.
Rodolfo Walsh en su libro Operación Masacre (1956); ¿Cuáles fueron las notas distintivas del terrorismo de •• En tercer lugar, ese terror sistemático se ejerció con
la Noche de los Bastones Largos durante la dictadura Estado? ¿Por qué esta expresión da cuenta de lo específi- el agravante de ser efectuado por fuera de todo marco
de Juan Carlos Onganía (1966) y la Masacre de Trelew co de la última dictadura? ¿Qué fue lo que permitió afirmar legal –más allá de la ficción legal creada por la dictadura
(1972), entre tantos otros. que se trataba de un acontecimiento novedoso en la larga para justificar su accionar (ver pregunta Nº 4). Es decir, la
Estos episodios pueden ser evocados como antece- historia de violencias políticas de la Argentina? Vamos a violencia ejercida contra quienes eran identificados como
dentes de la violencia política ejercida desde el Estado detenernos en algunos de sus rasgos característicos. los enemigos del régimen operó de manera clandestina.
contra sus «enemigos» (aún cuando los primeros, la Se- •• En primer lugar, lo propio del terrorismo de Es- De modo que la dictadura no sólo puso en suspenso los
mana Trágica y las huelgas patagónicas, acontecieron tado fue el uso de la violencia puesta al servicio de la derechos y garantías constitucionales, y a la Constitución
en el marco de un Estado democrático). En ese senti- eliminación de los adversarios políticos y del amedren- misma, sino que decidió instrumentar un plan represivo
do están ligados a la última dictadura. Sin embargo, el tamiento de toda la población a través de diversos me- al margen de la ley, desatendiendo los principios legales
autodenominado Proceso de Reorganización Nacional canismos represivos. Miles de personas encarceladas que instituyen a los estados modernos para el uso de la
implicó un «salto cualitativo» con respecto a los casos y otras tantas forzadas al exilio, persecución, prohibi- fuerza. Se violaron así las normas para el uso legítimo
citados porque la dictadura de 1976 hizo uso de un par- ciones, censura, vigilancia. Y, fundamentalmente, la de la violencia y el Estado se transformó en el principal
ticular ejercicio de la violencia política: la diseminación puesta en marcha de los centros clandestinos de de- agresor de la sociedad civil, la cual es, en definitiva, la
del terror en todo el cuerpo social. tención (ver pregunta Nº 7). Según explica Pilar Calveiro que legitima el monopolio de la violencia como atributo
Lo que singularizó a la dictadura de 1976 fue algo en su libro Poder y desaparición se trató de una cruel de los estados modernos.

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•• En cuarto lugar, el terrorismo de Estado que se «sospechosas» frente al Estado. Si defender y compar-
implantó en la década del setenta en Argentina deshu- tir ideas junto a terceros con objetivos en común impli-
1. manizó al «enemigo político», le sustrajo su dignidad caba la desaparición, la pauta que comenzó a dominar
personal y lo identificó con alguna forma del mal. Una en las prácticas sociales más básicas fue la de un in-
de las características fundamentales de la dictadura dividualismo exacerbado que continuó manifestándo-
argentina consistió en criminalizar al enemigo a nive- se más allá del 10 de diciembre de 1983; y que a su
les hiperbólicos: la figura del desaparecido supuso vez permitió el avance en la destrucción de conquistas
borrar por completo toda huella que implicara alguna sociales fundamentales a lo largo de las décadas del
forma de transmisión de un legado que se caracteriza- ochenta y del noventa.
ra como peligroso. La sustracción de bebés también En estas seis características podemos resumir al-
puede ser pensada como una consecuencia de esta gunos rasgos definitorios del terrorismo de Estado, un
2. forma extrema de negarle dignidad humana al enemi- régimen que se inscribe en la compleja historia política
go político (ver pregunta Nº 6). de la Argentina y que, al mismo tiempo, parece no tener
Es decir que una característica distintiva del Estado antecedentes en esa misma historia.
terrorista fue la desaparición sistemática de personas. El
Estado terrorista no se limitó a eliminar físicamente a su
enemigo político sino que, a la vez, pretendió sustraer-
le todo rasgo de humanidad, adueñándose de la vida
de las víctimas y borrando todos los signos que dieran
cuenta de ella: su nombre, su historia y su propia muerte.
•• En quinto lugar, el uso del terror durante la última
dictadura tuvo otra característica definitoria: dispuso de
los complejos y altamente sofisticados recursos del Es-
tado moderno para ocasionar asesinatos masivos, de
mucho mayor alcance que aquellos que podían come-
ter los estados del siglo XIX.
•• Por último, el Estado terrorista, mediante la in-
1. Sobres secretos con fotografías. Archivo Dipba. Comisión Provincial por la Memoria.
ternalización del terror, resquebrajó los lazos sociales 2. Ficheros de referencia utilizados durante toda la dictadura y hasta fines de la década
y distintos grupos, sectores sociales, formas de per- del noventa por la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos
tenencia y prácticas culturales comunes, fueron des- Aires. Archivo Dipba. Comisión Provincial por la Memoria.
3. Dirigentes de la Juventud Peronista en una fotografía de los Servicios de Inteligencia
garradas: ser joven, obrero, estudiante, pertenecer a tomada en la Quinta de Olivos. 1974. Archivo Dipba. Comisión Provincial por la

3.
un gremio, representar a un grupo, fueron actividades Memoria.

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8
¿CUÁL FUE EL PROYECTO ECONÓMICO-SOCIAL DE LA DICTADURA?
¿CÓMO SE VINCULÓ CON LA ESTRATEGIA REPRESIVA?

El diagnóstico realizado por las FF.AA. y por los grupos día el Ministro de Economía Martínez de Hoz, apuntó a obrera todo el peso de la represión política, apuntando
y sectores económicos que apoyaron el golpe de Esta- sustituir el sistema de valores, normas y orientaciones a sus integrantes más activos y a las organizaciones
do consideraba que la inestabilidad política y el origen internalizadas durante la vigencia del Estado interven- sindicales, sobre todo las más contestatarias.
de los conflictos sociales en la Argentina obedecían al cionista; obtener conformidad por parte de la población La profunda transformación de la estructura eco-
intervencionismo estatal producido por el proceso de en relación a la nueva estructura normativa; y conformar nómica implicó la desarticulación y liquidación de la
sustitución de importaciones, realizado desde la década un sujeto a la medida del orden socioeconómico que se pequeña y mediana industria en favor de los sectores
del treinta en adelante, y al consiguiente protagonismo deseaba instaurar, poniendo el acento en el individuo exportadores agropecuarios e industriales nucleados
y fortalecimiento de un movimiento obrero organizado. como responsable final y único de su destino: el «hom- en torno a los grandes grupos económicos y, especial-
Desde esa perspectiva, lo que se requería era una bre del mercado», el homo mercatus. mente, a los sectores financiero-especulativos.
transformación profunda de la estructura política y Como afirma el historiador argentino Luis Alberto Ro- Distintas medidas determinaron la primacía de la va-
económica-social que el país tuvo durante casi 40 mero «el ministro (Martínez de Hoz) obtuvo una impor- lorización financiera del capital sobre la valorización pro-
años. La intervención del Estado en la economía –que tante victoria argumentativa cuando logró ensamblar la ductiva. Entre las de mayor impacto estuvieron la aper-
era descalificada como «paternalista», «populista», prédica de la lucha antisubversiva con el discurso con- tura de la economía a través de la eliminación de los
«proteccionista»– la fuerte sindicalización y una políti- tra el Estado, e incluso contra el industrialismo. Un Es- mecanismos de protección a la producción local, lo que
ca de equidad distributiva (experiencia histórica encar- tado fuerte y regido democráticamente resultaba un pe- terminó afectando directamente a la industria nacional
nada por el peronismo) debían ser reemplazados por ligroso instrumento si estaba, aunque sea parcialmente, frente a la competencia de los productos importados; y
el «mercado». Este, a partir de la libre competencia y en manos de los sectores populares, como lo mostraba la creación de un mercado de capitales a través de la
de acuerdo con la eficiencia de cada uno en el «libre la experiencia peronista».6 reforma financiera de 1977 que liberó la tasa de interés
juego de la oferta y la demanda», era considerado el El objetivo de las FF.AA. de disciplinar social y política- y dio impulso a la especulación.
instrumento más eficaz para la asignación de recursos mente a la sociedad en general, y a la clase trabajadora En diciembre de 1978, como parte de dicha reforma
y la satisfacción de necesidades. en particular, se concretó, por un lado, suprimiendo las el ministro de Economía decidió instrumentar su expe-
Es decir, en consonancia con la política impulsada condiciones económicas que convertían a ésta en un rimento más «famoso»: la llamada «pauta cambiaria»,
para los países del Tercer Mundo por los Estados Uni- actor social clave. Y, por el otro, volcando sobre la clase conocida como «la tablita». La misma fijaba una deva-
dos, se promovía menos Estado y más mercado. Esa luación mensual decreciente del peso, que lo llevaría
6 Luis Alberto Romero , Breve historia contemporánea de la Argentina, Buenos Aires,
resocialización, ese «cambio de mentalidad» al que alu- en algún momento a cero: se fijaba un valor del dólar
FCE. 1994.

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inferior a la inflación. De esta manera se aseguraba la Como expresó Adolfo Canitrot «es muy parecido a lo En suma, el país pasó de un esquema centrado en
apreciación/revaluación del peso. que pasó en 1991. Cuando usted abre una economía la industrialización destinada, principalmente, al merca-
En esta época se produjo una gran afluencia de dinero cerrada, el consumidor podrá criticar al Gobierno pero do interno hacia otro que, en un contexto de creciente
del exterior (afluencia que sería uno de los orígenes del está fascinado. Puede viajar a Miami, comprar un auto endeudamiento, privilegió la valorización financiera del
gran aumento de la deuda externa). Los dólares fueron importado, chiches. Eso da un apoyo ligado a las cla- capital y la transferencia de recursos al exterior. La deuda
colocados sin riesgos, aprovechando las altas tasas de ses medias».9 externa durante la dictadura aumentó de 8.000 millones
interés y las garantías que ofrecía el Estado respondien- La sobrevaluación del peso favoreció la realización a 43.000 millones de dólares. Como corolario del enorme
do por los depósitos bancarios de los particulares. de viajes de compras al exterior. El dólar barato alentó traspaso de riqueza de los sectores populares a los sec-
«Estos capitales obtenían grandes beneficios: se co- los viajes a Europa y Estados Unidos donde los argen- tores concentrados de la burguesía local y trasnacional,
locaban a corto plazo, los intereses que recibían eran tinos ganaron fama de fanáticos compradores. La ob- en 1982, el entonces Presidente del Banco Central, Do-
altos y podían salir del país sin trabas. La rapidez y la sesión por el dólar y esa compra compulsiva de televi- mingo Cavallo, estatizó la deuda externa privada.
especulación se impusieron entonces sobre la inversión sores, videocaseteras, equipos de música por partida
productiva y el riesgo empresario. Muchas empresas doble, produjo que se nos conociera en el mundo por
compensaban sus pérdidas y hasta sus quiebras invir- la frase «deme dos».
tiendo en la actividad financiera o tomando créditos en En 1981 se estrenó la película Plata dulce dirigida
dólares que colocaban en el circuito financiero: ninguna por Fernando Ayala, la cual reflejaba los efectos que la
actividad podía competir con la especulación. La época política económica de Martínez de Hoz había tenido so-
de la “plata dulce” se había instalado».7 bre la economía de nuestro país. «Mostraba aspectos
Se duplicó el número de bancos –de 119 en mayo de de la vida cotidiana de muchas familias de los secto-
1977 a 219 en mayo de 1980– que pasaron a competir res medios de entonces, obsesionados por aumentar
sobre la base de un respaldo ficticio por quién ofrecía la y demostrar frente a los demás sus niveles de consu-
mayor tasa de interés. Las calles se colmaron de miles mo, sobre todo de artículos importados. (…) Mostraba
de ahorristas recorriendo el centro bancario cotejando también los mecanismos de algunos de los delitos eco-
las tasas de cada banco para decidir dónde colocar el nómicos muy frecuentes durante esos años –como el
dinero. Esta estrategia le permitió al ministro de Eco- vaciamiento de empresas– y concluía planteando que
nomía «obtener una fugaz y pintoresca popularidad»8 los principales responsables –los especuladores en
generando en esos primeros años una valoración «po- gran escala que integraban la llamada Patria financiera–
sitiva» de la dictadura cívico-militar por parte de ciertos quedaban libres y sin ser juzgados».10
sectores de clase media.
9 Adolfo Canitrot, en «Matamos y después abrimos la economía». Entrevista en
Página/12. 20.03.96.
7 Inés Dussel, Silvia Finocchio y Silvia Gojman, Haciendo memoria en el país de Nunca
Más. Buenos Aires, Eudeba, 1997. 10 María Alonso; Roberto Elizalde y Enrique Vázquez, Historia: La Argentina del Siglo XX.
Buenos Aires, Aique, 1997.
8 Vicente Palermo, «El poder financiero», en Historia visual de la Argentina contem-
poránea, Buenos Aires, Clarín, Fascículo 43.

33
9
LA ÚLTIMA DICTADURA, ¿TUVO APOYO SOCIAL?

Las dictaduras en la Argentina contaron con el aval de ámbito privado aceptaron el hecho como una «solución» Si bien la Junta contaba con estos apoyos tácitos y
diversos sectores de la sociedad. En todos los golpes a la crisis de gobernabilidad que se había creado en los explícitos, en la madrugada misma del día del golpe se
militares –el de 1930 contra el gobierno de Hipólito Yrigo- últimos meses del gobierno de Isabel Perón, segura- dispuso una serie de operativos, implementados al mar-
yen, el de 1943 que dio cierre a la denominada "Década mente bajo la idea –recurrente en el siglo XX argentino– gen de toda legalidad, destinados a detener a un gran
infame", el de 1955 contra el gobierno de Juan Domingo de que la única opción frente al fracaso del gobierno número de militantes, estudiantes, obreros e intelectua-
Perón, el de 1962 contra el gobierno de Arturo Frondizi, constitucional consistía en confiar a los militares la tarea les, entre otros, cuyo destino fue la cárcel o la desapa-
el de 1966 contra el gobierno de Arturo Illia– existieron de recomposición de la autoridad y el orden. rición. Esta modalidad represiva –el signo distintivo del
sectores que dieron su apoyo, más o menos explícita- Este consenso tácito se complementó con otros terror instalado por la dictadura de 1976– es un indicador
mente. Un episodio tan grave como deponer a un go- consensos explícitos. Sectores de alto poder económi- de que no toda la sociedad estaba dispuesta a avalar el
bierno elegido de manera constitucional difícilmente pue- co apoyaron el golpe, como lo prueba la fuerte suba de Plan de Reorganización Nacional de la Junta Militar.
da concretarse por la acción de un único sector social las acciones en la Bolsa de Comercio el día después ¿Cómo evaluar el comportamiento de los distintos
–por ejemplo, las Fuerzas Armadas–, sino que requiere del derrocamiento de Isabel Perón. La Sociedad Rural sectores sociales frente al terrorismo de Estado? ¿Des-
de un conjunto de avales y alianzas sociales sólidas y Argentina también manifestó su apoyo. Entre los parti- conocían aquellos que avalaron el régimen militar el
ampliadas. No hay golpe de Estado sin algún tipo de dos políticos tradicionales, la respuesta osciló entre el dispositivo de terror? ¿Cómo fue posible que a lo largo
apoyo civil y el golpe de 1976 no fue la excepción. silencio, la aceptación de la situación como si fuera la de todo el país hayan existido centros clandestinos de
En el caso de la última dictadura existió, por un lado, única opción posible y el apoyo directo. Los sectores detención, la mayoría de ellos instalados en los grandes
un consenso tácito extendido y, por otro, uno explíci- de mayor jerarquía de la Iglesia dieron su aval la noche centros urbanos o en el centro de los pueblos? ¿Qué de-
to más acotado. A diferencia, por ejemplo, del golpe previa al golpe en una reunión secreta con la cúpula cir sobre el comportamiento social ante el mundial 78 y la
de 1955, cuando multitudes antiperonistas salieron a militar. Y los medios masivos de comunicación propor- guerra de Malvinas? (ver preguntas Nº 16 y Nº 17). Estas
manifestar su apoyo a la autodenominada Revolución cionaron una interpretación auspiciosa de la situación son quizás las preguntas más difíciles de responder al
Libertadora, en la noche del golpe militar de 1976 en (ver pregunta Nº 12). Incluso, ciertos sectores de las momento de explicar lo sucedido durante la dictadura
Buenos Aires, la Plaza de Mayo estuvo completamente organizaciones insurgentes interpretaron que el golpe porque así como la vida cotidiana siguió «naturalmen-
desolada (ver galería de imágenes). No hubo moviliza- favorecía las expectativas revolucionarias porque de te» –las personas se casaron, tuvieron hijos, estudiaron,
ciones y mucho menos señales multitudinarias de adhe- ese modo se tornaría más visible para el pueblo quién trabajaron–, los responsables de la dictadura no eran
sión al golpe. Sin embargo, muchísimos argentinos en el era el verdadero enemigo. «monstruos» ni «demonios» ajenos a la sociedad sino

59
más bien productos de ésta. Así lo explica Pilar Calveiro El politólogo argentino Guillermo O’Donnell desarro- habían pensado ni dicho nada semejante y que siempre
en su libro Poder y desaparición: «Los desaparecedores lló durante la propia dictadura una investigación sobre habían rechazado al régimen de facto.
eran hombres como nosotros, ni más ni menos; hom- la vida cotidiana que arrojó resultados originales para Recuperar esta investigación no implica denunciar a
bres medios de esta sociedad a la que pertenecemos. pensar la problemática analizada en esta pregunta. La la sociedad ni culpabilizarla sino empezar a abrir pre-
He aquí el drama. Toda la sociedad ha sido víctima y vic- investigación se realizó en dos etapas: una primera serie guntas que permitan comprender el funcionamiento so-
timaria; toda la sociedad padeció, y a su vez tiene, por lo de entrevistas, realizadas entre 1978 y 1979, en la que se cial, sustrayéndolo de la victimización y analizando las
menos, alguna responsabilidad. Así es el poder concen- pidió a los participantes que opinaran sobre su presente condiciones de posibilidad del terror.
tracionario. El campo y la sociedad están estrechamente y lo compararan con otros momentos de sus vidas; y En su libro Pasado y Presente, el ensayista Hugo
unidos; mirar uno es mirar la otra».1 una segunda serie de entrevistas, realizadas después de Vezzetti reflexiona sobre la investigación de O’Donnell:
La sociedad argentina padeció el terror dictatorial la guerra de Malvinas, donde se solicitó a los mismos «Frente a la representación simple del régimen como
pero, a su vez, de su propio seno surgieron las condicio- entrevistados, después de decirles que las grabaciones un poder que se descargaba verticalmente sobre la
nes que hicieron posible la instalación de los campos de anteriores se habían perdido, que repitieran lo más fiel- sociedad desde una cúpula despótica, los análisis de
concentración. Aducir que la sociedad no contaba con mente que pudieran lo dicho en la entrevista anterior. O’Donnell muestran otra cosa. (…) Parece claro que
indicios de la existencia de dichos centros resulta, por En las respuestas de las primeras entrevistas, aun- para la consolidación de la dictadura no bastó con el
lo menos, llamativo: los secuestros se realizaban frente que muchos cuestionaban aspectos de la dictadura, el despotismo de las cabezas visibles del nuevo esque-
a testigos; los operativos eran continuos y se llevaban a hincapié estaba puesto en remarcar el contraste entre ma de poder. La dictadura en verdad “soltaba los lobos
cabo en la vía pública; los centros clandestinos estaban lo que estaban viviendo en el presente y el período pre- en la sociedad” y estimulaba rasgos de autoritarismo e
instalados en sitios de gran visibilidad; los exiliados po- vio al golpe, al que caracterizaban como una época de intolerancia presentes en las condiciones de la vida co-
líticos se contaban en buen número; las denuncias de «caos, violencia e incertidumbre». La mayoría no pare- rriente, los que en las nuevas condiciones se aplicaron
distintos organismos de Derechos Humanos tuvieron cía añorar la posibilidad de participación política y resal- hacia abajo, desde diversas posiciones microsociales
cierta publicidad, tanto las que provenían del exterior taba la importancia de poder desarrollar los valores del de mando, en las escuelas, oficinas, fábricas, pero tam-
como las que se realizaban aquí y, hacia 1977, las Ma- trabajo, la familia y la escuela en un ambiente de esta- bién en la familia y los medios de comunicación. Fueron
dres de Plaza de Mayo ya pedían por la aparición con bilidad. Esas mismas personas, entrevistadas en 1982 muchos los que se plegaron a reafirmar las formas de
vida de sus hijos en la histórica Plaza. Asimismo y, final- después de la derrota de Malvinas, ante la demanda de una autoridad que se imponía a subordinados cada vez
mente, mucha gente pudo recordar, una vez terminada recordar lo que habían dicho en 1978/9, decían cosas más despojados de derechos o posibilidades de control
la dictadura, cómo alguna persona, más lejana o más completamente diferentes sobre sus vidas: hablaban de sobre su situación. Una idea fructífera de esos análi-
próxima, había sido secuestrada. En última instancia, la la derrota militar en la guerra y mencionaban las viola- sis viene a constatar que no alcanzaba con el personal
existencia misma del miedo generalizado indicaba que ciones a los Derechos Humanos. militar y las fuerzas de seguridad: fue necesaria “una
había razones para temer. Se trataba, ni más ni menos, En esta segunda vuelta, las opiniones se adaptaban sociedad que se patrulló a sí misma.”»2
de la existencia del poder desaparecedor. al nuevo humor político y no sólo no repetían, como En este punto también hay que señalar que el im-
lo habían hecho antes, el discurso de justificación de
1 Pilar Calveiro, Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina, la dictadura sino que estaban seguros de que nunca 2 Hugo Vezzetti, Pasado y presente. Guerra, dictadura y sociedad en la Argentina,
Buenos Aires, Colihue, 2001. Buenos Aires, Siglo XXI, 2002.

60
pacto de la dictadura fue muy desigual en las distintas
regiones del territorio nacional. Si bien el terror se ex-
pandió por todo el cuerpo social, no impactó del mis-
mo modo en las grandes ciudades, las medianas y los
pueblos pequeños. En algunos lugares de la Argentina,
alejados de los grandes centros urbanos, era más fácil
sostener que ahí «no pasaba nada». Del mismo modo
que en aquellas localidades donde las Fuerzas Arma-
das estaban integradas a la vida cotidiana era más
complejo desentrañar el funcionamiento de la represión.
Finalmente, como veremos en las próximas pregun-
tas, algunos sectores sociales protagonizaron formas
de resistencia, más o menos arriesgadas, ante el des-
pliegue sistemático del terror. Nos detendremos, sobre
todo, en el rol de los trabajadores y las organizaciones
de Derechos Humanos.

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10
¿CUÁL FUE EL ROL DE LOS TRABAJADORES DURANTE LA ÚLTIMA DICTADURA?

Los trabajadores y sus organizaciones fueron, desde manifestado adhesión a posiciones radicalizadas, no fabriles: la colaboración de las distintas empresas con
el inicio del terrorismo de Estado, blanco del accionar siempre relacionados con organizaciones armadas».3 las fuerzas represivas mediante la provisión de vehículos,
represivo. La dictadura se propuso instrumentar allí una Todos los lugares de trabajo y producción pasaron infraestructura, dinero y/o personal, el otorgamiento de
profunda transformación. El mismo 24 de marzo, la a ser considerados objetivos militares. En la fábrica libre acceso a las plantas y la remoción de cualquier obs-
Junta Militar y sus aliados civiles tomaron medidas ta- Ford, ubicada en General Pacheco en la provincia de táculo al accionar de las Fuerzas Armadas, además de
les como intervenir los sindicatos y las confederaciones Buenos Aires, por ejemplo, «el Ejército entraba en las la aceptación de la contratación de personal encubierto,
obreras y empresarias; prohibir el derecho de huelga; plantas fabriles y se instalaba en el mismo lugar de con el objetivo de vigilar a los trabajadores y recibir infor-
anular las convenciones colectivas de trabajo y conge- trabajo. Los obreros tenían que trabajar con los fusiles mes de inteligencia sobre sus acciones.»5
lar los salarios. apuntándoles. A los ritmos infernales, contra los que Es decir, más que «eliminar» a los grupos armados
El objetivo de las Fuerzas Armadas de fragmentar y no podían protestar, y el aplastamiento de viejas con- –justificación recurrente del discurso de la dictadura– lo
desmovilizar a la clase trabajadora se concretó a través quistas relativas a derechos individuales, se sumaba la que se pretendía era exterminar a la oposición obrera y
de un doble mecanismo disciplinador. Por un lado, se intimidación del Ejército».4 popular que estaba encuadrada fundamentalmente en
aplicó sobre ella todo el peso de la represión política; En este punto cabe remarcar un aspecto fundamen- organizaciones sociales tales como sindicatos, centros
por el otro, se realizaron profundas modificaciones en el tal del accionar represivo sobre los trabajadores: la es- barriales y nuevas formas de organización de base que
plano legislativo y laboral (ver pregunta Nº 8). trecha colaboración y apoyo del sector patronal en la surgieron en aquella época.
Desde la faz represiva se pretendió alcanzar un doble tarea de represión y eliminación sistemática de un sec- Desde el plano «legal», la nueva legislación laboral
objetivo: «a) Inmovilizar al conjunto de la clase trabaja- tor del movimiento obrero. apuntó a «complementar» la estrategia de atomización
dora, dictando duras normas represivas de las huelgas, En los casos de Acindar, Astarsa, Dálmine-Siderca, y debilitamiento de los trabajadores organizados instru-
interviniendo las principales organizaciones sindicales, Ford, Ledesma y Mercedes Benz «existió un patrón co- mentando diferentes normativas.6 Entre ellas:
apresando dirigentes “moderados” y prohibiendo la ac- mún de funcionamiento que se repitió con características
tividad gremial. Y b) Exterminar a la minoría combativa muy similares en todos estos grandes establecimientos
clasista o contestataria, cuya influencia era local y radi- 5 Victoria Basualdo, Complicidad patronal-militar en la última dictadura argentina.
3 Sabrina Rios, El movimiento obrero durante la última dictadura militar, 1976-1983, Los casos de Acindar, Astarsa, Dálmine Siderca, Ford, Ledesma y Mercedes Benz, en
caba en las comisiones internas de un cierto número Universidad Nacional de Gral. Sarmiento, S/F, en RIEHR (Red Interdisciplinaria de Estudios revista Engranajes de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FETIA),
de empresas. En este caso se secuestraron dirigentes, sobre Historia Reciente). Número 5 (edición especial), marzo 2006.

militantes de base o simples trabajadores que habían 4 Alvaro Abos, Las organizaciones sindicales y el poder militar (1976-1983), CEAL, 6 Tomado de Arturo Fernández, Las prácticas sociales del sindicalismo (1976-1983),
1984. Buenos Aires, CEAL, 1985.

62
a) Las leyes que regularon las relaciones laborales. nar cualquier tipo de movilización o protesta obrera. La ner los niveles salariales y las condiciones de trabajo y el
Suspensión por tiempo indeterminado de las negocia- consecuencia de esa invocación era, en la mayor parte cuidado frente a las represalias empresariales en contra
ciones de las comisiones paritarias; suspensión del de- de los casos, la ocupación de los lugares de trabajo por de los dirigentes y las organizaciones gremiales.
recho de huelga y de toda medida o acción directa; se efectivos armados (ver pregunta Nº 4).
decretó la prescindibilidad de los empleados públicos, La mayor parte de los conflictos obreros a partir de
se suspendió la vigencia del estatuto docente y se mo- 1976 se registraron en el sector industrial, entre los me-
dificó la ley de contrato de trabajo. talúrgicos, los trabajadores de Luz y Fuerza y los obre-
b) Las normas referentes a la organización y a la ac- ros textiles. Ese mismo año, además, los trabajadores
tividad sindical. Se intervinieron la CGT y las principales de la mayoría de las empresas automotrices (Ford, Ge-
organizaciones sindicales de segundo grado y se nom- neral Motors, Fiat, Renault) y del ámbito portuario pro-
braron oficiales de las tres Armas como interventores. tagonizaron varias huelgas.
Se prohibieron las elecciones sindicales, las asambleas La disolución de la CGT provocó que el movimiento
y en general toda actividad de tipo gremial. obrero quedara organizado en dos: la Comisión Na-
c) Las normas referentes a las obras sociales. Su ob- cional del Trabajo (CNT) que aglutinaba a los sindica-
jetivo fue distorsionar este importante instrumento de la tos más dialoguistas y la Comisión Nacional de los 25
política social, logrando, entre otros puntos, el desfinan- donde se convocaban los sect ores más críticos (y que
ciamiento por la reducción en el número de afiliados, el luego derivaría en la CGT Brasil). Este segundo grupo,
desmantelamiento debido a la privatización de algunos de donde salió Saúl Ubaldini, llamó a un primer paro
servicios o la falta de personal médico. general en 1979 y sus organizadores fueron encarcela-
Las intervenciones militares en los conflictos obreros, dos. En 1981 repitieron la medida y otro tanto hicieron
la detención de trabajadores y dirigentes gremiales y el 30 de marzo de 1982, cuando intentaron llegar a
sindicales y el despido de cientos de miles de obreros, Plaza de Mayo pero no lo lograron porque fueron dura-
entre otras prácticas represivas «estuvieron amparadas mente reprimidos. La guerra de Malvinas desatada en
bajo un aparato que llamaremos, entre comillas, legal, ese momento modificó el rumbo de los acontecimien-
elaborado desde el primer día del golpe de 1976. A pe- tos (ver pregunta Nº 8).
sar de la inconstitucionalidad de los decretos ley ema- Sin embargo, en este contexto de brutal ofensiva
nados del gobierno militar, estos fueron amparados por militar y empresarial, las acciones de resistencia de los
la Corte Suprema de Justicia de la Nación».7 trabajadores se instrumentaron a través de otros méto-
Este aparato «legal» fue la justificación que encon- dos. Muchas de las comisiones internas de las fábricas
traron empresarios y empleadores de fábricas para fre- y muchos de los delegados gremiales asumieron una
posición que algunos autores definen como de «resis-
tencia defensiva», lo que implicaba la lucha por mante-
7 Sabrina Rios, Op.Cit.

63
12
¿QUÉ POSTURA ADOPTARON LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN
FRENTE AL GOLPE Y AL PROYECTO DE LA DICTADURA?

La dictadura dispuso de una estrategia sistemática la restitución de los valores fundamentales que hacen a nada «lucha antisubversiva», la dictadura persiguió a
para utilizar los medios masivos de comunicación. Por la integridad de la sociedad, como por ejemplo: orden, algunos medios. Intervino, expropió y clausuró algunos
un lado, los pensó como herramientas de construc- laboriosidad, jerarquía, responsabilidad, idoneidad, ho- diarios y revistas. Según los datos de la UTPBA (Unión
ción y circulación del discurso oficial y, por otro lado, nestidad, dentro del contexto de la moral cristiana». Y de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires) ochenta
como dispositivos de silenciamiento de cualquier men- desde el Comfer (Comité Federal de Radiodifusión) se trabajadores de prensa fueron desaparecidos. Muchos
saje o voz opositora. calificó a los programas como NHM («no en horario de más sufrieron la cárcel y el exilio. La dictadura, a su vez,
La intención de controlar y suprimir la libertad de ex- menores») o NAT («no apto para la televisión»); y se ela- potenció la autocensura a través de la implementación
presión quedó plasmada en el Comunicado Nº 19 del boraban «orientaciones», «disposiciones» y «recomen- del miedo y el terror.
24 de marzo de 1976, que operó como marco general daciones» respecto a los temas, los valores nacionales Distintas investigaciones sobre el desempeño de la
de la estrategia respecto a los medios de comunicación: y los principios morales que debían promoverse desde prensa gráfica durante la dictadura permiten identificar
«Se comunica a la población que la Junta de Coman- la programación. A su vez, la información del exterior tres tendencias oscilantes: una primera, muy minori-
dantes Generales ha resuelto que sea reprimido con quedó totalmente prohibida. taria, representada por aquellos medios que intenta-
la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que Como parte del ejercicio conjunto del poder, las tres ron a través de prácticas y estrategias diversas, restar
por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare armas se repartieron el control de los distintos cana- consenso mediante operaciones críticas o denuncias
comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a les de TV, en ese entonces públicos: Canal 7 (desde abiertas; una segunda, basada en la omisión informati-
asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamen- 1978 denominado ATC –Argentina Televisora Color–) va y la autocensura sistemática; y una última tendencia
te dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. tenía una dirección compartida; Canal 9 lo controlaba caracterizada por la colaboración y el apoyo explícito
Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que el Ejército; Canal 13, la Armada y Canal 11, la Aero- a la dictadura.
por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare náutica. Otro tanto sucedió con las radios estatales: Para pensar estos matices no hay más que obser-
noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de Belgrano, Radio Argentina y Radio del Pueblo, queda- var el accionar de los medios en dos acontecimientos
perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de ron bajo la órbita del Ejército; radio El Mundo, Mitre y que con el tiempo se convirtieron en paradigmáticos: la
la Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales». Antártida las manejó la Marina; y Splendid y Excelsior cobertura del mundial 78 y la guerra de Malvinas (ver
Desde la Secretaría de Prensa y Difusión se envió estuvieron a cargo de la Aeronáutica. La agencia esta- preguntas Nº 16 y Nº 17).
a los medios una serie de consejos sobre qué decir y tal Télam tuvo una gestión rotativa. El 15 de septiembre de 1980, el presidente de facto
cómo decirlo. Uno de ellos fue «la obligación a inducir En función de alcanzar sus objetivos en la denomi- Jorge Rafael Videla promulgó la Ley 22.285 de Radiodi-

66
fusión para fijar «los objetivos, las políticas y las bases»
que tenían que «observar los servicios de radiodifu-
sión». En ese momento también fue creado el Comité
Federal de Radiodifusión (Comfer), destinado a contro-
lar que los medios cumplieran con las normativas vigen-
tes. Esta ley, que tenía entre sus principales limitaciones
definir que sólo podrían acceder a licencias de radio y
televisión aquellas personas que tuvieran fines de lucro,
recién pudo ser derogada y reemplazada por otra en el
año 2009, cuando el Congreso de la Nación aprobó la
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

67
13
¿QUÉ OCURRIÓ CON LA CULTURA Y LA EDUCACIÓN DURANTE LA ÚLTIMA
DICTADURA?

El proyecto de disciplinamiento y reorganización de la gados, intelectuales y académicos, planes editoriales, se ocupaba de hacer inteligencia en la red escolar».10
sociedad durante la dictadura no se limitó a la persecu- decretos, dictámenes, presupuestos, oficina. Dos in- Algunos ejemplos tal vez permitan dimensionar el ac-
ción, la represión y la desaparición de los cuerpos sino fraestructuras complementarias e inseparables desde cionar represivo en el campo de la cultura:
que, como necesaria contracara del Estado terrorista, su misma concepción».9 •• La quema de libros en el Regimiento de Infantería
se produjo la censura y la persecución de escritores, ar- La censura y el control cultural estaban claramente Aerotransportada 14 del Comando del Tercer Cuerpo
tistas, poetas, educadores, periodistas, intelectuales. Es centralizados en el Ministerio del Interior, que fue el gran de Ejército. Se trataba de bibliografía que había sido ro-
decir, el accionar represivo abarcó también la desapari- controlador de este tema en la Argentina. Allí funciona- bada de librerías, bibliotecas y colecciones particulares
ción de bienes culturales y simbólicos. ba la Dirección General de Publicaciones (DGP), orga- en abril de 1976;
La cultura era considerada por los militares como nismo que disponía del poder de Policía, para controlar •• Los 80 mil libros de la Biblioteca Constancio Vigil
un campo de batalla. Así lo expresó el represor Ramón el cumplimiento a través de la Policía Federal pudiendo que en febrero de 1977 fueron incinerados por la policía
Camps en la revista La Semana: «La lucha que se llevó en caso de ser necesario, solicitar la colaboración de las de la provincia de Santa Fe;
a cabo contra la subversión en la Argentina, no termina Fuerzas Armadas en todo el territorio nacional. Con ese •• Las veinticuatro toneladas del CEAL (Centro Editor
solamente en el campo militar. Esta lucha tiene varios organismo también interactuaban la SIDE (Servicio de de América Latina) que en junio de 1980 fueron pren-
campos y tiene por finalidad conquistar al hombre. Es Inteligencia del Estado), los Estados Mayores de las tres didas fuego en un baldío en Sarandí, en la provincia de
decir, todos los sectores de la población deben apoyar Fuerzas Armadas, el Ministerio de Relaciones Exteriores Buenos Aires. Entre otros, había libros de León Trotsky,
esa conquista del hombre, su mente, su corazón». y las dependencias propias del Ministerio del Interior, Ernesto «Che» Guevara, Carlos Marx, Fidel Castro,
Diversas investigaciones han dado cuenta que la además de mantener un contacto permanente con el Juan Domingo Perón, Mao Tsé Tung, Enrique Medina,
dictadura tuvo una política cultural de alcance na- Ministerio de Educación. «Ese intercambio con Educa- Blas Matamorro, Griselda Gambaro.
cional: una verdadera estrategia de control, censura, ción se producía directamente con una dependencia •• La desaparición de libros, cuyo caso emblemático
represión y producción cultural, educativa y comuni- llamada “Asesor de gabinete” o “Recursos Humanos”, es el de la editorial EUDEBA. Los militares, convocados
cacional, cuidadosamente planificada. «De un lado a cargo de un oficial superior del Ejército. Era, en reali- por las autoridades civiles de la empresa, se llevaron
estaban los campos de concentración, las prisiones y dad, el espacio institucional dentro del cual funcionaba alrededor de 90 mil volúmenes que jamás aparecieron.
los grupos de tareas. Del otro, una compleja infraes- la delegación del servicio de inteligencia del Ejército que
tructura de control cultural y educativo, lo cual implica- 10 Hernán Invernizzi y Judith Gociol, Op.Cit. Esta dependencia elaboraba informes perió-
ba equipos de censura, análisis de inteligencia, abo- 9 Hernán Invernizzi y Judith Gociol, Un golpe a los libros. Represión a la cultura durante la dicos acerca de la situación educativa y de las escuelas (privadas y públicas), así como
última dictadura militar, Buenos Aires, EUDEBA, 2002. de los profesores y maestros.

68
•• La persecución a escritores: algunos fueron desa- consideraban sospechosas o peligrosas: burguesía, y docentes que aún hoy están desaparecidos.13
parecidos (Héctor G. Oesterheld, Rodolfo Walsh, Fran- proletariado, explotación, capitalismo, América Latina, En cuanto al sistema educativo en particular, la dicta-
cisco «Paco» Urondo, Haroldo Conti, Roberto Santoro, liberación y dependencia, entre otras. dura lo consideraba un terreno fértil donde la «subver-
Susana «Pirí» Lugones, entre otros); otros encarcelados Asimismo se consideraba sospechoso y potencial- sión» había logrado «infiltrar sus ideas disolventes». De
y otros empujados al exilio, interno o externo (Antonio Di mente «subversivo» a los «trabajos en grupo». En Cór- allí la necesidad de librar una batalla cultural decisiva
Benedetto, Ismael y David Viñas, Osvaldo Bayer, Pedro doba en 1978 se llegó a prohibir la enseñanza de la e instrumentar la «depuración ideológica» en todos los
Orgambide, Juan Gelman, Humberto Costantini, Nico- matemática moderna, tanto en los colegios como en niveles del campo educativo.
lás Casullo, Mempo Giardinelli; Leónidas Lamborghini, la Universidad. El argumento era que en la medida Desde la perspectiva de la Doctrina de Seguridad Na-
entre otros). en que todo estuviera sujeto a cambio y revisión, se cional (ver pregunta Nº 14) se sostenía que el «enemigo
•• La prohibición y/o censura de algunos libros infan- tornaba potencialmente peligrosa, ya que promovía el interno» anidaba en los hogares, las aulas y las fábricas.
tiles con el objeto de resguardar los valores «sagrados» cuestionamiento. «Otra fuente de peligro era su base En todos esos ámbitos debía ser detectado y comba-
como la familia, la religión o la patria. Algunas prohibi- en la teoría de conjuntos, que enseña que los números tido pero, según decían, «es en la educación donde
ciones destacadas fueron: La torre de cubos de Laura deben trabajarse colectivamente, lo que va en contra de hay que actuar con claridad y energía para arrancar la
Devetach, entre otras razones por «ilimitada fantasía»11; la formación del individuo».12 raíz de la subversión demostrando a los estudiantes la
Dulce de leche, libro de lectura de 4º grado, de Noemí El accionar en el campo de la cultura y la educación falsedad de las concepciones y doctrinas que durante
Tornadú y Carlos J. Durán, objetado por su postura lai- se evidenció también en la denominada Operación tantos años les fueron inculcando». Este textual está
cista, por incluir palabras como «vientre» o «camarada» Claridad. En 1979, bajo ese nombre, se realizaron extractado de un documento titulado Subversión en
y que sufrió varias modificaciones; y el caso famoso del acciones de espionaje, investigación y persecución el ámbito educativo (Conozcamos a nuestro enemigo),
libro Un elefante ocupa mucho espacio, de la escritora sobre personas vinculadas a la cultura y la educación. que fue editado por el Ministerio de Cultura y Educación
Elsa Bornemann, que relataba una huelga de animales. Mercedes Sosa, María Elena Walsh, Sergio Renán, de la Nación en el año 1977, durante la gestión de Juan
•• Las editoriales fueron clasificadas en nacionales y Pacho O’Donnell, Horacio Guaraní, Nacha Guevara, José Catalán, y distribuido en los niveles preescolar, pri-
extranjeras según la proporción de marxismo que hu- Aida Bortnik, Roberto «Tito» Cossa, Agustín Cuzzani, mario, secundario y terciario no universitario.
biera en su fondo editorial. Eduardo Pavlovsky, Horacio Sanguinetti, César Isella, Es decir, la dictadura sostenía que se evidenciaban
•• Muchas personas, por miedo, realizaron quemas Roque Narvaja y Litto Nebbia, entre otros, fueron algunas síntomas de «una grave enfermedad moral que afecta
domésticas y destruyeron en forma íntima y privada li- de las víctimas de esta Operación que consideraba que a toda la estructura cultural-educativa» y que la misma
bros, películas, discos y revistas. reunían «antecedentes ideológicos desfavorables». era producto de los excesos de saberes, opiniones, ac-
La dictadura también buscó controlar el lenguaje e Cabe destacar que en las listas de la denominada titudes y prácticas que habían orientado la política edu-
intentó hacer desaparecer algunas palabras que se Operación Claridad aparecen treinta y nueve estudiantes cativa de las décadas previas.

11 La resolución que establece la prohibición afirma: «que de su análisis se desprenden 12 Inés Dussel; Silvia Finocchio y Sergio Gojman, Haciendo memoria en el país de Nunca 13 Tomado de Oscar Cardoso; Sergio Ciancaglini y María Seoane, Los archivos de la repre-
graves falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, Más, Buenos Aires, Eudeba, 1997. sión cultural, Buenos Aires, Clarín, Segunda Sección. 24 de marzo de 1996.
objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos es-
pirituales y trascendentes». Primero se prohibió en Santa Fe, luego a nivel nacional. En
Hernán Invernizzi y Judith Gociol, Op.Cit.

69
Para reorganizar esas políticas y reeducar a los ar- deraba amenazado por el «virus marxista» se insistía en ratura contemporánea y el evolucionismo.
gentinos se recurrió a diferentes ministros de educa- remarcar que los educadores tenían la responsabilidad Como señaló el investigador argentino Pablo Pineau,
ción, quienes –salvo Albano Harguindeguy en un breve de ser los «custodios de la soberanía ideológica» ya que las estrategias instrumentadas por la dictadura en el
interinato en 1978– fueron todos civiles: Ricardo Bruera «la incesante búsqueda del ser nacional y la lucha sin campo educativo implicaron «el principio del fin» de la
(1976-1977), Juan José Catalán (1977-1978), Juan Ra- tregua por consolidar su conciencia, no reconoce final».14 educación pública heredada de las décadas previas.
fael Llerena Amadeo (1978-1981), Carlos Burundarena Como afirmó el represor Acdel Vilas «hasta el mo- Las estrategias represivas sentaron las bases para la
(1981) y Cayetano Licciardo (1981-1983). mento presente sólo hemos tocado la punta del iceberg consolidación de los proyectos educativos neoliberales
El proyecto educativo implicó un doble objetivo. Por un en nuestra guerra contra la subversión. Es necesario de las décadas siguientes.16
lado, la expulsión de docentes; el control de los conteni- destruir las fuentes que alimentan, forman y adoctrinan
dos, de las actividades de los alumnos y de sus padres; y al delincuente subversivo, y esas fuentes están en las
el intento de convertir a las escuelas en cuarteles a través universidades y en las escuelas secundarias».15
de la regulación de comportamientos visibles (prohibición En función de alcanzar esos objetivos se diseñó la
del uso de barba y pelo largo, prohibición de vestir jeans, estructura represiva de alcance nacional ya mencionada,
normas de presentación y aseo). entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Cultura y
Y, por otro lado, la internalización de patrones de con- Educación, y se instrumentaron una serie de medidas y
ducta que aseguraran la permanencia de los valores pro- estrategias represivas como la desaparición, el encarce-
movidos y enunciados obsesivamente por la dictadura, lamiento, el exilio y el silenciamiento con la idea de ate-
todos ellos vinculados a «la moral cristiana, la tradición na- morizar a los docentes, los estudiantes, los directivos,
cional y la dignidad del ser argentino (…) y la conformación los investigadores, los editores. Además se suspendió el
de un sistema educativo acorde con las necesidades del Estatuto del Docente y todas las gestiones gremiales co-
país, que sirva efectivamente a los intereses de la Nación y lectivas, hubo inhabilitaciones y cesantías de educado-
consolide los valores y aspiraciones del ser argentino», se- res, control de programas, bibliografías y exámenes. Se
gún decía el acta que fijaba los Propósitos y los Objetivos realizaron acciones de espionaje, por ejemplo se incluye-
Básicos del Proceso de Reorganización Nacional. ron servicios de inteligencia trabajando de celadores y se
Estos objetivos intentaron materializarse, por ejem- crearon áreas de inteligencia encubiertas. Se brindaron
plo, en el reemplazo de la materia ERSA (Estudio de la instrucciones para detectar el lenguaje subversivo en las
Realidad Social Argentina) por Formación Cívica (luego aulas. Se incentivó a que los padres controlaran, vigila-
Formación Moral y Cívica), en considerar a la familia y ran y denunciaran a sus hijos si observaban «conductas
sus «valores permanentes que la caracterizan» como el sospechosas». Se cuestionó la educación sexual, la lite- Acto escolar durante el período de la última dictadura. 1977. Archivo Licha Antelo.

agente principal de la educación, y en construir un mo-


14 Tomado del documento Subversión en el ámbito educativo, conozcamos a nuestro
delo de docente «aséptico». enemigo.
En el marco de un sistema educativo que se consi- 15 Richard Gillespie, Soldados de Perón. Los Montoneros, Buenos Aires, Grijalbo, 1988.
16 Tomado de Pablo Pineau y Marcelo Mariño, El principio del fin. Políticas y memorias
de la educación en la última dictadura militar (1976-1983), Buenos Aires, Colihue, 2006.

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