10. CALIDAD DEL AGUA POTABLE.
La calidad del agua potable es una cuestión de gran importancia y que preocupa a
todos los países, ya que tiene una enorme repercusión en la salud. De ahí la
necesidad de evaluar y regular unos parámetros de calidad para un uso en
condiciones por el ser humano, sobre todo en un contexto global de crecimiento
de las poblaciones y una mayor contaminación.
El agua salubre y de fácil acceso es importante para la salud pública, tanto si se
utiliza para beber, para uso doméstico, para producir alimentos o con fines
recreativos. La mejora del abastecimiento, el saneamiento y de la gestión de los
recursos hídricos puede impulsar el crecimiento económico de los países y
contribuir en gran medida a reducir la
pobreza.
En 2010, la Asamblea General de las
Naciones Unidas reconoció explícitamente el
derecho humano al abastecimiento de agua y
al saneamiento. Todas las personas tienen
derecho a disponer de forma continuada de
cantidades suficientes de agua salubre,
físicamente accesible, asequible y de una
calidad aceptable para el uso personal y doméstico. (4)
La calidad del agua es el término que describe las características químicas, físicas
y biológicas del agua dependiendo del uso que se le va a dar. Para determinarla,
se miden y analizan estos elementos, como, por ejemplo, la temperatura, el
contenido mineral disuelto en ella y la cantidad de bacterias que tiene.
A partir de esa información, los datos obtenidos se comparan con ciertos
estándares para decidir cuál es el uso apropiado para esa agua analizada. Es
decir, una determinada agua puede ser apta para lavar, pero no para beber. (1)
¿Cuál es el proceso del análisis?
Para analizar la calidad del agua, se debe tener en cuenta todo el proceso.
Primero su origen en embalses, ríos y pozos; después, durante su tratamiento en
las ETAP (Estaciones de tratamiento de agua potable); y, finalmente, en su
llegada al consumidor a través de las redes de distribución correspondientes. (3)
En cada momento se deben analizar muestras en el laboratorio para concretar si
el agua es o no adecuada para el consumo humano. Los principales parámetros
que se tienen en cuenta para ello son:
Características químicas: Características Características
biológicas: físicas:
Aluminio
Mercurio Algas Olor
Bacterias Sabor
Hongos Color
Mohos Temperatura
Plomo
Hierro
Fluoruro
Cobre
Cloruro
Sulfatos
Nitratos
Las autoridades sanitarias y ambientales establecen estándares y regulaciones
para garantizar que el agua potable cumpla con los requisitos de calidad
establecidos. Además, es importante realizar un monitoreo continuo de la calidad
del agua en todas las etapas, desde la fuente hasta el grifo del consumidor, para
asegurar su seguridad.
Deterioro de la calidad del agua
La demanda y la necesidad de más recursos hídricos pueden crear problemas en
la calidad del agua. La contaminación es la causa principal, dado que produce
cambios en la composición física, química o biológica del agua por la introducción
de sustancias o microorganismos no deseados que pueden llegar a convertirse en
un riesgo para la salud de las personas a corto o a largo plazo.
Las fuentes de contaminación del agua proceden de actividades industriales,
ganaderas, agrícolas, urbanas e incluso de fuentes naturales y pueden deteriorar
el agua desde su origen, en las captaciones, en las aguas subterráneas o en otros
puntos de la zona de abastecimiento. Y un mal tratamiento no solo produce una
reducción de la calidad, sino que también presenta riesgos sanitarios. (3)
TDS: ¿método fiable para medir la calidad del agua?
Una medida muy utilizada para medir la calidad del agua es el TDS (Total de
Sólidos Disueltos, por sus siglas en inglés). Se trata de un método barato y
sencillo de utilizar; pero, debido a su limitación para abordar todos los parámetros
establecidos para la calidad del agua, se puede considerar problemático. En
realidad, no es suficiente medir el TDS en el agua dado que deja de lado
características muy importantes para establecer su calidad.
El TDS es el porcentaje de residuo seco que engloba sales inorgánicas y
pequeñas cantidades de materia orgánica disueltas en el agua. Sus principales
constituyentes son los cationes de calcio, magnesio, sodio y potasio y los aniones
de carbonato, bicarbonato, cloro, sulfato y nitrato. El TDS se expresa en mg por
unidad de volumen de agua (mg/L) o como partes por millón (ppm).
El agua mineral natural y el agua de grifo tienen un valor promedio de TDS de
entre 100 y 200 mg/l, si bien en áreas con una alta concentración de minerales el
agua de grifo puede tener valores bastante más altos. Pero gran parte del agua
mineral tiene niveles mayores.
Según la OMS, el nivel de TDS ideal en agua (mg/l):
Menos de 300: Excelente
300 – 600: Bueno
600 – 900: Regular
900 – 1,200: Pobre
Más de 1,200: Inaceptable
La calidad del agua es un tema de gran relevancia en la actualidad, entre otros
asuntos, por el gran crecimiento de la población mundial en los últimos años y la
previsión de un aumento futuro todavía mayor. También por la expansión y
desarrollo de los entornos urbanos, donde se necesita un mayor suministro de
agua y un mejor control de la calidad del agua. En cuanto a las áreas rurales, es
un tema central porque en determinadas zonas se presentan problemas debido al
uso de fertilizantes para la agricultura que llegan a las aguas superficiales y
subterráneas, creando un excedente químico que altera la calidad del agua. (3)
11. REMOCIÓN DE CONTAMINANTES
La remoción de contaminantes es el proceso de tratamiento por el que pasa el
agua para eliminar cualquier tipo de contaminante. Para poder lograr esto el
recurso hídrico debe pasar por varias etapas para que pueda volver a ser
utilizado.
Los contaminantes orgánicos y, especialmente, los
llamados contaminantes de preocupación emergente
(CECs) tienen un enorme impacto en el medio
ambiente. Por ejemplo, se encuentra los productos
farmacéuticos, cuya presencia es baja en las aguas
residuales, pero pueden provocar grandes daños a la
flora y a la fauna y, por extensión, a la salud del ser
humano. Por tanto, es necesario encontrar
tratamientos que puedan degradar de manera
eficiente su presencia de las aguas. A continuación abordamos la problemática de
la contaminación en las aguas residuales y nos centramos en los principales
procesos para el tratamiento de este tipo de aguas. (3)
Procesos para el tratamiento de aguas residuales
El tratamiento de aguas residuales se trata básicamente de un conjunto muy
variado de procesos físicos, químicos y biológicos con los cuales se consigue
eliminar todos aquellos contaminantes presentes en el agua, para que el ser
humano pueda hacer uso de ella. Existen tres tipos de procesos:
Procesos físicos: en ellos se realiza la aplicación de fenómenos físicos para
la eliminación de contaminantes sólidos que están flotando en el agua.
Algunos ejemplos de estos procesos son la fuerza gravitatoria, la de
cohesión, la de retención o la centrífuga. El desarenado, la floración, la
evaporación son solo algunos de los ejemplos de procesos físicos que
sirven para depurar el agua.
Procesos químicos: por medio de estos procesos se añaden sustancias
químicas que provocan reacciones químicas que favorecen la eliminación
de la contaminación del agua. Algunos de estos ejemplos son la absorción,
la floculación, la coagulación la oxidación o la reducción.
Procesos biológicos: se trata del proceso de depuración más fundamental,
aunque también es el más complejo. Se basa en el uso de ciertas bacterias
y microorganismos que se alimentan de sustancias orgánicas
biodegradables y que limpian las aguas de actividad biológica. Los fangos
activos o los lechos de turba serían alguno de los ejemplos. (3)
La remoción de contaminantes en aguas puede llevarse a cabo mediante una
variedad de procesos físicos, químicos y biológicos, dependiendo de la naturaleza
de los contaminantes presentes. Aquí hay algunos métodos comunes de remoción
de contaminantes en aguas:
1. Filtración: La filtración es un método efectivo para eliminar partículas sólidas,
sedimentos y materia orgánica suspendida en el agua. Los filtros pueden estar
compuestos de arena, carbón activado, membranas u otros medios porosos.
2. Desinfección: La desinfección es crucial para eliminar microorganismos
patógenos, como bacterias, virus y protozoos, que pueden causar enfermedades
transmitidas por el agua. Los métodos comunes de desinfección incluyen
cloración, ozonización, irradiación ultravioleta y desinfección química.
3. Coagulación y floculación: Estos procesos implican la adición de productos
químicos, como sulfato de aluminio o cloruro férrico, que forman agregados
(floculantes) con partículas suspendidas en el
agua. Posteriormente, los floculantes se
eliminan mediante procesos de
sedimentación o filtración.
4. Adsorción: La adsorción implica la
atracción y retención de contaminantes en
superficies sólidas, como carbón activado o
resinas de intercambio iónico. Este método es efectivo para eliminar
contaminantes orgánicos, compuestos químicos y metales pesados.
5. Ósmosis inversa: Este proceso utiliza membranas semipermeables para
eliminar una amplia gama de contaminantes, incluidos sólidos disueltos, sales,
compuestos orgánicos y microorganismos. Es especialmente útil para la
desalinización del agua de mar.
6. Destilación: La destilación consiste en calentar el agua para vaporizarla y luego
condensar el vapor para obtener agua purificada. Este método es eficaz para
eliminar una amplia variedad de contaminantes, incluidos sólidos disueltos,
metales pesados y microorganismos.
La selección del método de remoción de contaminantes depende de factores
como la composición química del agua, la concentración y el tipo de
contaminantes presentes, así como las condiciones operativas y económicas. En
muchos casos, se emplea una combinación de varios procesos para lograr una
eliminación efectiva de los contaminantes y cumplir con los estándares de calidad
del agua potable.
Tratamiento primario.
En esta etapa se separan todo el material flotante y sólidos sedimentables del
agua por medio de sistemas de rejillas de desbaste, las cuales consisten en
eliminar componentes sólidos del agua por medio de rejas que están formadas
por barrotes paralelos.
Tipo de contaminantes que remueve: sólidos, arena, gravilla, metales, espumas,
detergentes, aceites, etc.
Tratamiento secundario.
Para el tratamiento secundario se utilizan microorganismos para que asimilen la
materia orgánica y los nutrientes que lo convierte en materia biodegradable.
Esto se logra a través de un tratamiento aeróbico o uno anaeróbico.
Tipo de contaminantes que remueve: materia orgánica como hongos, bacterias,
microorganismos; aceites, disolventes, pesticidas, detergentes.
Tratamiento terciario.
Aquí entran los procesos para eliminar un contaminante en particular y
dependerá del tipo de agua con la que se esté tratando. Esta etapa es para
mejorar la calidad del agua y asegurar que cumpla con los estándares.
Entre los principales tratamientos de este tipo están: nitrificación biológica,
remoción de fósforo, intercambio iónico, ósmosis inversa, electrodiálisis,
adsorción con carbón, oxidación química, precipitación química y volatilización.
Tipo de contaminantes que remueve: fósforo, nitrógeno, minerales, metales
pesados, etc. (2)
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
1. Calidad del agua para consumo humano [Internet]. Gov.co. [citado el 28 de
abril de 2024]. Disponible en:
https://www.minvivienda.gov.co/viceministerio-de-agua-y-saneamiento-
basico/gestion-institucional/calidad-del-agua-para-consumo-humano
2. de CBR Ingeniería EE. Proceso de remoción de contaminantes [Internet].
Com.mx. [citado el 28 de abril de 2024]. Disponible en: https://blog.cbr-
ingenieria.com.mx/proceso-de-remocion-de-contaminantes
3. ¿Cuál es la calidad perfecta del agua? [Internet]. Fundación Aquae. 2020
[citado el 28 de abril de 2024]. Disponible en:
https://www.fundacionaquae.org/wiki/calidad-agua/
4. Agua para consumo humano [Internet]. Who.int. [citado el 28 de abril de
2024]. Disponible en:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/drinking-water