Psicología Social y Comunitaria → Clase 7 – 2do Parcial
Subjetividades de época y prácticas en salud mental
Las problemáticas que llevan los usuarios, las vicisitudes institucionales del sector y las
variaciones en los principios y formas organizativas del sistema de salud constituyen un
escenario donde los genérico, lo particular y lo singular se articulan en cada discurso y
acción.
Es un análisis tan complejo, que se requiere necesariamente de una multireferencialidad
teórica y vuelve ineludible el enfoque interdisciplinario.
Se intenta articular dimensiones macro, meso y micro sociales de análisis, tratando
metódicamente de rastrear las transformaciones en lo económico, lo institucional y la vida
cotidiana como vía de comprensión de la producción subjetiva.
Sujeto: ser común y potente que se forma en el proceso histórico.
• Común: porque está compuesto de las necesidades comunes de la producción de la
vida.
• Potente: rompe continuamente las necesidades para determinar innovación, para
producir lo nuevo y el excedente de vida.
El sujeto es un proceso de composición y recomposición continua de deseos y actos
cognoscitivos que constituyen la potencia de la reapropiación de la vida.
Supuestos, representaciones y sujetos
La producción y transformación de representaciones y prácticas reconoce una dimensión
micro social → en cada acto de salud, en cada contacto institucional se reafirma, se
construye o deconstruye una concepción sobre sus actores.
1. Vieja sociedad: el modelo de vida implicaba la ubicación de los sujetos en redes de
seguridad → concurrencia al mercado de trabajo, apoyo del Estado como proveedor de
consumos colectivos y acciones comunitarias informales | Sociedad de integración.
Incluso aquellos que no podrían integrarse de manera “normal” y efectiva (locos) tenían un
espacio asignado, definido institucionalmente y tranquilizador al conjunto social.
La representación de progreso social y la de ascenso individual organizaba las estrategias
familiares y las transmisiones y vínculos intergeneracionales. Constituía un marco de razón
para la postergación de satisfacciones inmediatas en un pro de logros futuros, propios o
colectivos.
2. Nueva sociedad → individuo postmoderno.
Dado que el mercado excluye grupos completos, resurgen en contraste con el “individuo
postmoderno”, fuertes identidades de tradición, religiosas o étnicas e inclusive estéticas.
Destruye rigurosamente los supuestos o representaciones de progreso y de seguridad,
fragmenta las identidades al tornar inestables y transitorias las inserciones en el mundo del
trabajo y pulveriza cualquier fantasía de previsión de futuro.
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La oferta de prolongación de la vida, la eliminación de la vejez y de la enfermedad se
transforman en “mercancías” limitadas para aquellos que tienen acceso y no un logro para
la especie. Para el resto, queda la búsqueda de otros referentes y el retorno a la fe religiosa.
Hay resistencia…
• En la capacidad de rescatar la felicidad en los vínculos humanos aún en situaciones
de carencia.
• En todas las nuevas formas de solidaridad que se desplieguen a contrapelo de las
tendencias hegemónicas.
No se puede hablar de “una” subjetividad actual ya que no es posible reducir las formas de
padecimientos subjetivo al registro conceptual psicopatológico.
La tendencia a la objetivación se manifiesta en múltiples maneras en el campo de las
prácticas en salud mental:
• Resurgimiento del biologismo → avance de las neurociencias, psicofarmacología y
genética. Reduce los padecimientos a disfunciones orgánicas individuales.
• Prácticas que objetivan al descontextuar y negar la historicidad de las narrativas
singulares, reduciendo los sujetos a estructuras abstractas intemporales.
• Las reformas sectoriales en los sistemas de salud tendieron a su mercantilización →
los agentes se rigen por normas tendientes a objetivos de eficiencia.
El cuerpo en Marx, Bourdieu y Foucault
Karl Marx
En el siglo XIX originó la discusión en torno al cuerpo como producto social, fruto de sus
condiciones materiales de existencia y de as relaciones sociales de producción.
Está influido por Hegel.
• Suponía que mediante un desarrollo global del sistema político social se llegaría al
máximo de las capacidades del hombre.
• La dialéctica (movimiento de la realidad misma) no podía interrumpirse sin que la
realidad misma desapareciera → la dialéctica debía ser substancialmente abierta y
revolucionaria.
Realidad: es el contexto histórico y social y el mundo del hombre que, teniendo una
estructura dialéctica, se orienta hacia una inigualable realidad consciente.
Entenderá al hombre como un ser que se produce a sí mismo y este hecho autogenerador
del hombre es el trabajo.
Entiende la esencia humana es el producto de las relaciones sociales ya que el hombre se
define en base a su trabajo y su rol en la sociedad.
El trabajo es el medio a partir del cual se desarrollan las posibilidades y se alcanza la
satisfacción y felicidad.
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La transformación que el hombre enclava en la naturaleza, modifica las condiciones de la
vida humana.
El hombre está alienado porque ignora su propia esencia → la alienación es social, política,
religiosa, filosófica.
El cuerpo y el trabajo
• En el proceso de trabajo se aúnan el esfuerzo mental y el esfuerzo manual.
• El producto común de un obrero colectivo.
• El modo de producción capitalista como resultado transfirió una reorientación en las
relaciones del sujeto y su cuerpo.
• Se instituyen unas reglas para el cuerpo y los nuevos espacios donde se despliega,
ya que se privilegian la rapidez, la eficacia y su capacidad productiva y se comienza
a instaurar una identidad funcional para la motricidad del cuerpo humano.
• La fuerza de trabajo (el cuerpo) pasa a ser un modo de subsistencia para unos y
posibilidad de acumulación para otros.
• El trabajador pasa a ser objeto de explotación capitalista → el cuerpo se apostó como
un cuerpo objetivo, manipulable, dominable, una herramienta para la expansión del
capital.
• Ubica al cuerpo del trabajador como el material de explotación, dominación y sujeción
por parte de la burguesía y del capital.
Pierre Bourdieu
Siglo XX, se actualizaron estas nociones a través de los discernimientos esgrimidos por
Pierre Bourdieu y la implicación dialéctica de las características en el campo y el habitus en
las que el cuerpo juega, se significa, siente, vive y en las cuales entran en juego sus
capitales.
Doble existencia de lo social; se manifiesta en:
• Las estructuras independientes de la conciencia y de la voluntad de los agentes
individuales, grupales, clases o sectores (estructuras objetivas).
• Los compendios de percepción, de pensamiento, de acción que componen
socialmente nuestra subjetividad (estructuras subjetivas).
Campo: lo social hecho cosa (objetivo). Lugar en el cual se juegan las posiciones relativas
que ocupan los distintos grupos o clases y las relaciones que entre los mismos se
establecen. Está conformado por una estructura de relaciones; es una construcción histórica
y social.
Hábitus: lo social inscripto en el cuerpo (subjetivo).
• Es comprender las formas de conformación de la subjetividad. Se define como un
conjunto de disposiciones duraderas que determinan nuestra forma de actuar, sentir
o pensar.
• Experiencias aprendidas y preadaptadas socialmente.
• Esquema de percepciones con que tomamos la realidad.
• Se interrelaciona con el campo.
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El cuerpo humano es considerado o leído como un producto social, por lo tanto, irrumpido
por la cultura, por relaciones de poder, relaciones de dominación y de clase.
Michael Foucault
Entreteje al cuerpo en una telaraña microfísica de relaciones de poder, a través de los
mecanismos, dispositivos y tecnologías modernas para el gobierno del cuerpo y su
docilización, normalización y dirección.
El trabajo no es la esencia concreta del hombre → si el hombre trabaja, si el cuerpo humano
es una fuerza productiva, es porque está obligado a trabajar.
Cuerpo productivo: hace alusión al papel político que va obteniendo el cuerpo en las
relaciones económicas del mundo en el proceso de modernización.
Sociedades disciplinares → formas políticas se encarnan en el cuerpo a través de juegos
estratégicos de biopoder que son sustentados y dirigidos por dispositivos de intervención y
objetivación de lo motricidad, que se hacen eficaces en las organizaciones productivas.
El cuerpo dócil es la consecuencia de una operación de anatomía política, concebida como
las marcas que la aplicación de las disciplinas produce en los cuerpos. Es la posibilidad de
estas técnicas para formar una anatomía conveniente con determinados fines (de sujeción
y de producción).
La innovación de las técnicas disciplinarias es fabricar un cuerpo a la vez útil y sometido →
un cuerpo dócil. Los mecanismos disciplinarios de dirección y orientación proveerán un modo
de sujeción particular, un vínculo manifestado a través del gobierno de la fuerza:
• Acrecentada en utilidad
• Reducida en desobediencia
• Funcional a nivel económico y político