Comentario
La lectura nos dió a entender que la discapacidad no es solo una
condición individual, sino también es una forma de ver reflejado el cómo
la sociedad organiza sus espacios, normas y expectativas. Durante mucho
tiempo se tenía la idea de que las personas con una discapacidad eran
una "carga" o un "peligro para la sociedad", lo que "justificaba" su
aislamiento en instituciones o escuelas especiales. Aunque en esos
tiempos se consideraba una forma de compasión.
Aunque esto ofreció ventajas como lo son los materiales adaptados y
el personal especializado, pero también generaron segregación;
además de generar problemas para la integración social a quienes
parecían alguna discapacidad.
La corriente normalizadora supone un cambio profundo: no se trata
únicamente de adaptar al individuo, sino de transformar el entorno para
que pueda participar plenamente en el. Esto implica repensar la educación
como un derecho inclusivo y no como un privilegio condicionado a
“encajar” en la norma. Creo que la integración educativa no es
únicamente una estrategia pedagógica, sino que es un compromiso social
que exige voluntad política, formación docente, colaboración familiar y,
sobre todo, un cambio cultural hacia la aceptación y valoración de la
diversidad.