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García Bacca y la nueva lógica - Pedro Lluberes D.

García Bacca y la nueva lógica - Pedro Lluberes D. Episteme NS 13, N° 1-3, 1993, pp. 99-118

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EPISTEME NS 13, Nº 1-3, 1993, pp.

99-118

Pedro Lluberes D.

GARCÍA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA

En el año de 1936 y con el No. 383 de la "Colección


Labor" apareció en España un opúsculo con el modesto
título de Introducción a la Lógica Moderna; su autor, un
joven filósofo español: Juan David García Bacca. Publicar
un libro de "lntroduq::ión" a la lógica no parece prima
facie un hecho particularmente notable especialmente a la
luz 'ºa la sombra si se prefiere, de esa especie de pequeña
industria que ha germinado dentro del universo de los
manuales de lógica simbólica durante estas últimas déca,
das. Creo no obstante que este pionero trabajo de G.B.,
inscrito dentro de los horizontes de la "Nueva Lógica"
merece distinción tanto por su contenido como por la
temprana fecha de sus publicación. Junto a ello puede ser
también fuente de reflexiones sobre el status de este campo
de conocimiento dentro del mundo de habla hispana.
Antes de entrar a considerar estos aspectos sin
embargo, y en beneficio de todos aquellos no
suficientemente informados sobre el tema, parece
conveniente el tratar de precisar ciertos rasgos que a
nuestro juicio permiten demarcar territorios entre lo
"nuevo" y lo "viejo", entendido esto último como la gran
tradición ,tradición milenaria, que en el campo de la lógica
se incardina en la obra de Aristóteles, sin duda el creador
de esta disciplina.
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 101

exhibiría las características básicas de una proposición bien


formada, cumpliría papel clave en esta revolución. Así, un
simplísimo enunciado como por ejemplo "Unamuno es un
filósofo" se concibe integrado por una parte funcional
incompleta: "( ) es un filósofo" y un argumento:
"Unamuno". Substituyéndose "Unamuno" por una variable
"x" se obtendría el esquema "x es un filósofo", de modo tal
substituyendo "x" por cualquier nombre se obtendría un
enunciado bien formado del sistema. Con ello se abre una
caja de Pandora que nos permite un análisis lógico diáfano
de infinidad de formas de enunciado y sus interconexiones
que la lógica aristotélica tradicional había sido
sencillamente incapaz de asimilar. Piénsese tan solo que la
silogística aristotélica resultaba incapaz de legitimar una
inferencia tan sencilla como "Si A es mayor que B" y "B es
mayor que C", luego "A es mayor que C". La explosiva
expansión de la lógica formal en nuestro siglo habla por sí
sola y de manera contundente sobre la potencia y fertilidad
de este giro fregeano.
En cuanto al punto (b) podemos señalar lo siguiente,
Dentro de la lógica aristotélica tradicional ,los términos o
ingredientes básicos de los enunciados canónicos se
conciben como unidades pre-existentes cuya conjunción o
agregación sería mediada por la cópula "es". Dicho en
términos tradicionales: los conceptos preceden y son
independientes del juicio. En la lógica fregeana sucede
exactamente lo contrario, es decir el juicio, precede al
concepto. En carta escrita tres años después de la
publicación de su "Conceptografía" tal posición se expresa
de manera explícita e inequívoca, es decir el rechazo a la
idea de que "la formación de conceptos pueda preceder a
100 PEDRO LLUBERES D.

Respecto a lo que identificamos como "Nueva Lógica"


hay común aceptación de fijar el año 1.879 como fecha
emblemática de su aparición, cronología ésta obviamente
pautada por la correspondiente apanc10n de la
"Conceptografía" ("Begriffschrift") de Gottlob Frege t.
Ahora bien, cualquier intento de esbozar claros perfiles
demarcatorios entre la "antigua" y la "nueva" lógica debe a
mi juicio incorporar al menos dos cuestiones conceptuales
fundamentales y un par correspondiente de aspectos
operacionales. En lo que concierne al nivel conceptual
esas dos cuestiones serían:

a) Substitución del modelo tradicional Sujeto-Predicado


por el modelo Función-Argumento.
b) Substitución del modelo agregativo tradicional por un
modelo que podríamos denominar contextual.

En lo que respecta al punto (a) se trata en el fondo de


trascender la asimilación de la lógica a las categorías de la
gramática ordinaria ("Sujetos" y "Predicados") para
aposentarse en una gramática de estructuras propias de una
ciencia formal como lo sería por ejemplo la matemática. En
el caso de la llamada lógica "Sujeto-Predicado" el esquema
canónico "S es P" se interpreta como la asignación de una
propiedad a un sujeto. Por contraste, en la "nueva" lógica
la noción de ''función" como una entidad abierta, no­
saturada que debidamente integrada a "argumentos"

to. FRE GE , 'Bcgriffschrift', Halle, L. Nebert (1.879). En nuestra


lengua se han vertido algunos de los trabajos ya clásicos del corpus
fregeano. En particular el volúmen G. Frege, Estudios sobre
semántica, tr. U. Moulines, Barcelona, Ariel (1971), contiene varios
artículos de plena relevancia para algunos de los puntos aludidos en el
presente ensayo.
102 PEDRO LLUBERES D.

los juicios"2. Kant , a pesar de su famosa declaración en el


prólogo a la Segunda Edición de la CRP en el sentido de
que la lógica no ha requerido dar ningún paso atrás desde
los tiempos de Aristóteles y que "según todas las
apariencias se halla, pues, definitivamente concluida"3, no
obstante coincidiría con Frege en cuanto a la primacía del
"juicio" respecto al "concepto". Ello subyace en su énfasis
sobre la unidad del juicio o cuando per contra señala por
ejemplo que los conceptos "no los puede utilizar el
entendimiento más que para formular juicios"4• De hecho
en un notable pasaje escrito una veintena de años antes de
la "Critica" se énfatiza lo que Kant considera como un
error fundamental de la lógica tradicional, esto es,
precisamente la creencia de que los conceptos puedan
preceder a los juicios5. Por contraste O. Boole, a quien se
suele reputar entre los arquitectos de la "nueva" lógica, sí
que estaría aquí plenamente inmerso en la tradición
aristotélica. De ello, por cierto, da cuenta el propio Frege
en un artículo crítico escrito en 1.880 (y rechazado por
cierto por dos connotadas revistas alemanas de la época,
te�inando por no publicarse) en el cual compara el
cálculo lógico de Boole y su "Conceptografía" reiterando su

2G. FREGE, Wissentschaftislicher Brie.fwechsel, ed.G. Garbriel et al.,


Hamburg, F. Meiner (1978}: p. 164.
31, Kant, Critica de la Raz6n Pura, tr.P.Ribas, Madrid, Alfaguara
(1978): p.15.
4Ib.B 93, p.105.
5Se trata del ensayo 'Die falsche Spitzfindigkeit der vier
Syllogistischen Figuren' (1762), cit.D. Bell. Frege's theory of
Judgement, Oxford, Clarendon (1979}: p.4.
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓOICA 103

propia posición de primada del juicio y remitiendo de paso


a Boole a la compañía del vetusto estagirita6.
Pasando seguidamente a lo que hemos denominado
"aspectos operacionales" de la "nueva,, lógica señalaré lo
siguiente:
a) Con Frege se produce un genuino giro copemicano
al otorgársele primada a la lógica proposicional; de hecho,
una lógica de mayor fundamentalidad que la creada por
Aristóteles, si tan sólo por la simple circunstancia de estar
presupuesta y ser condición necesaria para una elaboración
sistemática de la lógica de términos elaborada por éste y la
cual implícitamente debía apelar al nivel proposicional. Y
cabe aquí un pequeño inciso histórico referente al hecho de
que en tiempos muy cercanos al propio Aristóteles, los
"Estoicos,, -básicamente Crisipo, Cleantes y la escuela
megárica- desarrollaron esa área que hoy en día conocemos
,
como "lógica proposicional , .
Curiosamente, esa formidable contribución de los
estoicos reposó por siglos de una aureola de comparativa
marginalidad. Peor aún -y como lo señalase Lukasiewicz7-
influyentes estudiosos como Zeller, Brochard y sobre todo
Prantl, se encargaron de obscurecer aún más el significado
y alcance de tal contribución, llegándose al extremo de

6Boole's logical Calculus and the Concept-script, en O.Frege,


Posthumus Writings, ed.H.Hermes et al. tr.P.Long & R.White,
Oxford, Blackwell (1979): p.15.
1J. Lukasiewicz, Estudio de Lógica y FUosofia, tr.A.Deaño, Madrid,
Revista de Occidente (1975}: págs. 85-6, y particularmente el artículo
'Para la historia de la lógica de proposiciones' (1934). Allí señala
Lukasiewicz por ejemplo: "quiero mostrar que la dialéctica estoica, en
contraste con la silogística aristotélica, es la forma antigua de la lógica
proposicional y, de acuerdo con ello, que se le deben devolver los
honores debidos a los hasta ahora totalmente malentendidos y
equívocamente juzgados logros de los estoicos" (p.88).
104 PEDRO LLUBERES D.

mistificaciones como la consumada por Prantl -reconocido


historiador de la lógica- quien metamorfosea de tal modo la
lógica proposicional de los estoicos que
termina
transformándola en una lógica aristotélica de términos ( ! ) 8.

8Ese insólito tour de force de Prnnt podría canonizarse como paradigma


de paradigmas para ilustrar el recalcitrante motto "tradutore
tradittore . Si se tratase de traspasar las vallas de alguna versión al
"

alemán de algún verso de Sófocles o el Arcipreste estaría uno en


posición de explicarse giros, ajustes adaptaciones. Pero traducir un
simple esquema de inferencia de la lógica estoica tal como lo recogen
Sexto Empírico o Teofrasto, por ejemplo

ei to pronton, to deuteron
to de ge proton

to ara deuteron

y el cual Prantl traduce {cit.B.Mates, T/1e Stoic Logic, Berkeley,


Caligomia Univ.Press (1961) p.88:

Wenn das Erste ist, so ist das Zweite


Das Erste aber ja ist

Also ist des Zewite

Es decir,

Si es lo primero, entonces es lo segundo


Pero es lo primero

Luego, es lo segundo

Cuando en rigor debería ser,

Si lo primero, entonces lo se segundo


Pero, lo primero

Luego, lo segundo
.:JARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 105

No ha exagerado por lo tanto Benson Mates, en su


excelente oplisculo sobre la lógica de los estoicos, cuando
conjetura que "el período de predominio aristotélico de la
lógica ha podido haber concluido mucho antes si algunos
textos antiguos hubiesen sido estudiados con mayor
cuidado"9•
b) En la lógica fregeana se produce igualmente otro
avance vertebral en cuanto a la homogeneización de los
dos dominios básicos de la lógica fundamental ,el
proposicional y la lógica de clases, que por primera vez en
la historia habrían de ser susceptibles de un tratamiento
unitario, coronado por la teoría de la cuantificación. De
este modo, la lógica proposicional, la lógica de clases, la
lógica de cuantificaciones múltiples, la lógica de relaciones,
etc. quedarían debidamente integradas, despejándose
debidamente el terreno para un tratamiento axiomático
cabal como el que se desarrolla por primera vez en la
"Conceptografía". Valga añadir que en los dos aspectos
aquí tratados, la lógica de Boole se presenta una vez más
atada al modelo tradicional. Tal como lo señalase
enfáticamente Frege, en el artículo mencionado, la lógica
proposicional no posee en el tratamiento de Boole un
carácter primario: esa primacía se reserva por el contrario a

El sortilegio lo consuma Prantl insertando de su propia cosecha el


vocable 'ist', el cual no aparece el correspondiente en el original,
contribuyendo así -como lo enfatiza Lukasiewicz- a viciar
subtancialmente el contenido de la lógica de los estoicos quienes "no
representaban las variables con letras sino con números ordinales"; es
decir, dichas variables no pueden ser substituidas con sentido "por otra
cosa que no sean proposiciones" (art.cit.p.89). El problema es que, por
el contrario, en la versión de Prantl "lo primero" y "lo segundo" pueden
ser substituídos con sentido "por términos y no por proposiciones"
(ib.p.90).
9B. Mates, op.cit.p.2.
106 PEDRO LLUBERES D.

la lógica detérminos de inspiración aristotélica. Por otra


parte, uno y otro dominio desconectados, sin que, como
señalase Frege, se observe en el contexto booleano relación
"orgánica" alguna entre los mismosio.
Concluyo así esta breve demarcación entre la lógica
tradicional y la moderna lógica que se gesta en la obra de
Frege, dejando constancia expresa de que en el sustrato
filosófico de la posición fregeana subsisten planteamientos
y posiciones muy controvertidas y a mi modo de ver
bastante cuestionables y cuestionadas, comenzando por su
ontología piatonizante, su teoría del juicio y cuestiones
afines muy emparentadas con las obscuras redes del
idealismo alemán. Escapa, por supuesto, a los alcances del
presente ensayo, entrar en esas materias y paso por lo tanto
a discutir los dos temas aludidos al comienzo, reflexiones
motorizadas por una relectura del opúsculo de García
Bacca.
En un temprano ensayo escrito originalmente en
portugués, Willard Quine acotaba que "para justificar un
estudio profundo de la parte técnica de la lógica teórica es
indispensable comprender la significación filosófica y
práctica de la lógica moderna"11• Desde este punto de vista,
la "Introducción" de García Bacca -y en lo que a dimensión
filosófica concierne- se inscribe cabalmente dentro de lo
señalado por Quine, algo de lo que desafortunadamente,
en mi opinión, carece la secuela de textos introductorios a
la moderna lógica simbólica de todas estas décadas,
exclusivamente concentrados en "técnicas" y sustraídas por
completo de aristas o reflexiones filosóficas propiamente
dichas. Incluso textos como el de Richard Purtill, por

IOG. Frege, Boole's logical Calculus


..•.págs. 17 y 14.
1 IW.Quine, El sentido de la nueva lógica, rr.M.Bunge, B.Aires, Ed.

Nueva Visión (1958): p.XVI.


GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 107

ejemplo, promisoriamente titulado Logic for Philosophers


-libro por lo demás excelente en cuanto a tratamiento y
repertorio de temas "técnicos" tratados- apenas si roza tales
cuestiones, que de por sí interesarían al filósofo como tal12.
De hecho, se ha generado una especie de división de
trabajo entre la parte "técnica" y la parte "filosófica" de la
lógica moderna, quedando esta última absorbida en el
compartimiento denominado "lógica filosófica" o "filosofía
de la lógica". El temprano trabajo de G. B., subsiste así
como un pionero y casi solitario intento de introducir a la
lógica formal, reflexionando concomitantemente sobre el
entorno de la temática filosófica que la circunda; tanto así
que la obra es presentada en el capítulo introductorio como
"una meditaciónfenómenológica de la lógica entera"13.
Comienzo por señalar, en tal respecto, que el modo
mismo como estructuró G. B. este trabajo puede constituir,
a mi juicio, un modelo de ordenamiento temático. En
efecto, el libro parte de un análisis de la herramienta
básica, esto es, el simbolismo, distinguiéndose diversas
clases hasta llegarse al simbolismo propiamente lógico, el
cual se categoriza en varios órdenes. En seguida, el autor
procede a deslindar enunciados proposicionales en función
de la dimensión de "significado", distinguiéndose entre
sinsentidos, contrasentidos, falsedad y verdad. Dejando a
un lado los enigmáticos criterios sugeridos por García
Bacca, para identificar lo que en su opinión sería un
"sinsentido" o un "contrasentido", todo conduce a
seleccionar el dominio de proposiciones con sentido y por
ende susceptibles de valor verítativo -verdadero o falso­
conducentes a un tratamiento legaliforme, como sería el
caso de los esquemas wittgensteineanos del "Tractatus",

1 2R. Purtill, Logicfor Philosophers, N Yor k Harper (1971).


. ,

13J.D.García Bacca, op.cit.p.31


108 PEDRO LLUBERES D.

G.B. esboza, por cierto, l!na tabulación por demás


interesante que combina valores de sentido y sinsentido,
contrapartida de lo que llevó a cabo Wittgenstein en sus
famosas "tablas de verdad".
Una vez acondicionado el terreno en función de tales
tareas basamentales, el autor procede al análisis de las
formas canónicas, preámbulo al tratamiento axiomático,
riguroso, de la lógica proposicional según los modelos de
Hilber-Ackermann y Russell-Whitehead, así como el
subsecuente desarrollo de la lógica de clases, ampliando los
axiomas originales de la lógica proposicional, a través de la
incorporación de una par de axiomas correspondiente al
cuantificador universal y al cuantificador existencial.
Como puede apreciarse en este rápido esbozo, este
temprano texto de G.B. satisface el dúo de desiderata
"operacionales" que, según nuestro señalamiento, habrían
de caracterizar en este aspecto la "nueva" lógica, esto es,
primacía de la lógica proposicional y tratamiento unitario,
homogéneo de los dominios básicos de la moderna lógica
simbólica. El texto de G.B. va, sin embargo, en este aspecto
bastante más lejos ya que en elaboración ciertamente
pionera para textos de nivel introductorio desarrolla un
interesante capítulo sobre la lógica modal bi-valente, la
lógica plurivalente y la lógica probabilística, incorporando
los sistemas de Lewis, de Brouwer y de Reichenbach,
verdadera primicia en aquella época para quien hubiese
deseado una iniciación seria en estos predios de la lógica.
Más aún, y como fue reconocido por el propio Quine en su
recensión del libro de García Bacca14, la integración de

14Este recensión, de la mano de Quine, publicado en una de las


revistas especializadas más prestigiosas del mundo -el Journal of
Symbolic Logic (vol.I, No.3, págs.112-13)- es un serio indicador del
posible valor de este temprano opúsculo de G.B.
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 109

todos estos desarrollos dentro del ámbito de la lógica modal


constituía una línea por demás original y fructífera dentro
de unos de los dominios más interesantes y controvertidos
de la lógica moderna. Mirando retrospectivamente, debería
de lamentar que G.B., por lo que sepamos, no hubiese
proseguido sus investigaciones en esta área de la lógica
modal.
Subsiste, por supuesto, la otra dimensión que
acotábamos al comienzo entre los criterios demarcatorios
de la "nueva lógica", esto es, el sustrato conceptual,
dimensión sin duda de perfiles filosóficos, que subyace a
esta disciplina. Y aquí nos encontraremos ciertamente con
grandes sorpresas. Confesándose explícitamente afín "a las
orientaciones de Husserl" en su "Lógica Formal y
Transcendental"15, el García Bacca de 1.936 permanece
aun aferrado a ciertas aristas conceptuales, fundamentales
de la lógica tradicional. Ello se evidencia de manera
explícita e inequívoca desde los mismos párrafos
introductorios en lo que afirma que "toda la lógica antigua
y moderna... si se pretende construirla proposicionalmente
no dispone de otra forma básica que la de la apófansis
aristotélica: "S es P" (el sujeto posee la propiedad P)"16. Lo
cual obviamente quedaría desvirtuado por el simple hecho
de que la lógica proposicional fregeana ha sido constituida
precisamente en términos de otra forma básica: Función­
Argumento, algo tofo cae/o diferente de la forma
Sujeto-Predicado.
lCómo es posible tamaña divergencia conceptual?
lCómo podía G.B. desconocer la realidad de la alternativa
fregeana? Creo que puede esgrimirse una explicación
relativamente sencilla y tiene que ver con la fecha misma

15J. O .Garda Bacca, op. cit.p. 31


16lb.p.II.
110 PEDRO LLUBERES D.

de elaboración y apancmn del opúsculo de G.B. Por


insólito que hoy por hoy nos parezca, aspectos
fundamentales de la concepción fregeana de la lógica
permanecían, por aquellos tiempos (1936), aún en las
sombras. De ello nos da irrecusable evidencia, por ejemplo,
un testigo de primer orden como Jean Lukasiewicz, cuando
señalaba (1934) que "me parece importante establecer algo
que no parece ser de conocimiento general ni siquiera en
Alemania: a saber, que el fundador de la lógica
proposicional moderna es Gottlob Frege"17. Obviamente, si
en la propia Alemania todavía para el año 1.934 la obra de
Frege permanecía en tal penumbra, no habría que
sorprenderse si en un texto de la época como el de G.B., el
autor no pareciese percatarse de que la lógica fregeana se
desplegaba en función de un modelo definitivamente
alterno al de Sujeto-Predicado.
Ahora bien, y aun concedida esta explicación
histórica, cabe por supuesto una interrogante inmediata:
les posible desligar el desarrollo técnico u operacional de
esta lógica, de sus raíces conceptuales? La respuesta,
pienso, por confusa que parezca, sería: "sí y no". No cabe
duda que puede recogerse el acopio de resultados técnico -
formales de la moderna lógica simbólica y escribir textos
-como de hecho proliferan- sin prestarse mayor atención a
dimensiones filosóficas, conceptuales vinculadas a esa
disciplina. Hemos visto como el propio texto de G.B.
satisface lo que hemos denominado la dimensión
"operacional" de la "nueva" lógica.
No obstante... pienso que en este caso específico de
G.B., donde semejantes coordenadas conceptuales se han
hecho explícitas y las cuales resultan a mi modo de ver en
muchos sentidos perfectamente incompatibles con la

17J.Lukasiewicz, op.cit.p.88
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 111

posición de Frege -creador de esta "nueva" lógica-, hay un


límite en el que tal incompatibilidad hace crisis. No se
olvide que estamos aquí hablando de un punto ciertamente
vital que confrontaría la oposición de dos modelos:
Sujeto-Predicado, por una parte, y Función-Argumento por
la otra. La canonización del primer modelo se hace tan
consistente en el enfoque de G.B. que eventualmente
incardina el esquema básico "S es P" en una especie de
cielo platónico, esto es, la de "un ser supratemporal y
supraespacial" 1 8.
Enfocado entonces desde esta perspectiva podría
considerarse que G. B. realiza esfuerzos procústeos por
incardinar la moderna lógica desarrollada en su texto
precisamente dentro del modelo Sujeto-Predicado.
Digamos que a nivel - del dominio de la lógica

proposicional, eq donde se opera con enunciados
completos y sus conexiones fundamentales sin analizar su
estructura interna, sería posible seguir asumiendo que los
"p" y los "q" y los "r", simbolizados en esa lógica,
representan el patrón de predicación de una propiedad a
un sujeto.
Cuando pasamos a la lógica de clases la cuestión ya
toma otro cariz. Consistente con su sujeción al patrón
Sujeto-Predicado, G.B. reitera en uno de los primeros
párrafos de su tratamiento de la lógica de clases que: "toda
proposición dice algo de alguien, habla de un cierto sujeto
atribuyéndole un cierto predicado"19. No obstante, el autor
no puede evitar aquí la inserción de la noción de ''.función"
proposicional lo cual de hecho implícitamente lo ubica en
territorios ajenos al de la lógica de Sujeto-Predicado, aún si
fuese posible asimilar el esquema Sujeto-Predicado dentro

1 8j.D.García Bacca, op.cit.p.43.


19Ib.p. l 41.
1 12 PEDRO LLUBERES D.

del esquema fregeano de funciones monádicas. De hecho,


resulta perfectamente factible reinterpretar la lógica
aristotélica dentro de los patrones de la "nueva" lógica,
algo que llevó a cabo por cierto con característica maestría
el propio Lukasiewicz en su clásico opúsculo sobre la
silogística de Aristóteles20. Pero ello dista mucho de borrar
las profundas líneas demarcatorias entre uno y otro
modelo. Y menos aún puede interpretarse como
reivindicatorio una putativa primacía del modelo
Sujeto-Predicado, modelo éste que, en el mejor de los
casos, podría ser aceptable como instrumento de análisis
lógico para un número comparativamente modestísimo de
tipos de inferencias. En todo caso, la interpretación cabal
que dentro de la lógica moderna se da a los
cuantificadores, fractura la interpretación tradicional que a
través de una maroma conceptual identificaba a "Todos S"
como el putativo sujeto de la forma "Todo S es P". En la
lógica fregeana esta forma se interpreta como una forma
compleja: " (para todo X) (si x es S, entonces, x es P) es
decir, en ella, desaparece el presunto sujeto "S", el cual
pasaría a una posición predicativa. Si, por otra parte, se
considera al caso de cuantificaciones múltiples es decir, del
tipo "Todo Municipio tiene algunos miembros entre todas
las Asociaciones que representan algunas organizaciones de
la Sociedad Civil" la aplicabilidad del esquema
Sujeto-Predicado sencillamente se esfuma. No se olvide
que las cuantificaciones múltiples aparecen por doquier en
el dominio matemático de modo tal que hasta diversos
teoremas y razonamientos de la propia geometría euclídea
escapaban al análisis tradicional.

20J .Lukasiewicz, La silogística tle Aristóteles tlesde el punto de vista de


lll lógica formal moderna, tr.J.Femandez R. rev. M.Garrido, Madrid,
Tccnos ( 1977).
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 1 13

El quiebre definitivo del modelo tradicional se hace,


en todo caso, ostensible en la lógica de relaciones. De
hecho el tratamiento que da G. B. a la lógica relacional
desvirtúa su propio predicamento conceptual. En efecto,
allí habla de .funciones proposicionales de dos o más
variables (diádicas o poliádicas) y cuyos referentes serían
objetos, es decir lo que correspondería en la lógica de Frege
a la noción de "argumento". Evidentemente ello se
contrapone a la propia afirmación de G.B. en el sentido de
que en "toda" proposición se predica algo de un sujeto.
Más aun, al tratar como lo hace G.B. -en perfecto acorde
con la "nuc!va" lógica- los sustitutos de variables como
objetos, la variable que correspondería a la posición
gramatical de predicado, se estaría sustituyendo por
entidades objetales y no predicativas es decir, lo que
Aristóteles identifica en el tratado de las "categorías" como
"substancia primaria", precisamente el tipo de entidad
que según el "Organon" aristotélico
no puede predicarse de
otra cosa.
En el análisis precedente me he concentrado, por
supuesto, en un punto de crítica que considero vital por
cuanto señaliza a mi modo de ver una notoria
incompatibilidad entre el desarrollo "operacional" que con
virtuosismo desarrolla G. B. en este temprano opúsculo, y el
modelo conceptual que el mismo autor mantiene sin
reserva. He señalado también que, para el momento en que
se escribía ese trabajo, las raíces y alcances de la revolución
fregeana en el campo de la lógica formal permanecían
bastante en la penumbra. Obviamente, habiendo
transcurrido más de medio siglo nos encontramos hoy por
hoy con todas las ventajas que ofrece la visión en
retrospecto luego de que la obra de Frege ha sido
prolijamente estudiada y analizada en años posteriores.
114 PEDRO LLUBERES D.

Consideraciones similares podrían elevarse respecto a


diversas cuestiones de aliento y peso filosófico vigentes en
temas aludidos por García Bacca como por ejemplo ciertas
tesis que hoy consideraríamos arcaicas sobre lenguaje y
significado y las cuales, una vez más, para aquel momento
no podían beneficiarse del explosivo desarrollo de la
semántica filosófica en estas últimas décadas. La abierta
adhesión a tesis husserlianas constituye sin lugar a dudas
una fuente de problemas dentro de la posición filosófica en
torno a la lógica formal sustentada por G.B. No obstante,
con todas sus virtudes, defectos y limitaciones, este
temprano trabajo de García Bacca constituye un esfuerzo
definitivamente pionero en el mundo de habla hispana
-incluídas posiciones novedosas ya señaladas en el ámbito
de la lógica modal- esfuerzo que desafortunadamente y por
décadas parec10 no encontrar seguidores. A esto
precisamente aludiremos en la parte final del presente
ensayo.
Escribiendo hace una veintena de años en su muy
conocida "Introducción a la lógica formal", el
prematuramente fallecido Alfredo Deaño anotaba lo
siguiente:

" ... dos son en España en 1.973, los enemigos fundamentales de


la lógica formal: los que para abreviar, llamaremos «dialécticos» y
aquellos otros a los que ... vamos a denominar «medievales» "21 .

Respecto a los primeros -los "dialécticos" han -

constituido por igual un espécimen bien esparcido a lo


largo y a lo ancho de este lado del Océano. Su filiación

21A. Deaño, Introducción a la lógica formal, Madrid, Alianza (1974):


vol.I, p.ll.
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LÓGICA 115

marxófila ha sido ciertamente harto reiterativa. Deaño los


escorza en tono semi-irónico por lo que considera una
asimilación de la lógica formal a una especie de "Derecho
Mercantil" del intelecto, algo así como una suerte de
malformación pergeñada por el sistema capitalista y la cual
-al igual que el mencionado "Derecho" - habría de
desaparecer cuando el capitalismo fuese superado.
La extravagancia de semejante visión de las cosas
queda develada por Deaño en términos de una disyunción:
o bien tendríamos que aceptar que hay dos tipos de cere­
bro humano: por una parte los burgueses alienados por el
sistema y cuyas conexiones neuronales generarían la
detestable lógica "formal" y por la otra los "cerebros libres
(fase superior de la evolución), en suma "dialécticos" entre
comillas, o bien tendríamos que admitir que la putativa
revolucion intelectual que porta la moderna lógica
simbólica "no constituye en muchos casos más que el
retorno a formas primitivas de pensamiento"22.
Lo triste del caso es que desde la ciudadela misma
desde donde se tejían dos mensajes alimentadores del
vasallaje intelectual que como regla privaba a lo largo y a lo
ancho del otrora "Tercer Mundo", y lo cual a su vez se
metarmofoseaba en la ola de terrorismo intelectual que
contaminó tantos centros de estudio de nuestro mundo
cultural, decimos que, en la ciudadela imperial -La otrora
"Unión Soviética" - sí que estaban muy alertas, muy al día y
trabajando muy seriamente en ese campo, "oficialmente"
repudiado por la nomenclatura. De hecho textos soviéticos
traducidos al inglés dan buena cuenta de un nivel de exce­
lencia, que poco tendría que envidiar de sus contrapartes
occidentales. Sin duda el desarrollo alcanzado por
científicos y tecnólogos soviéticos en áreas como la

22Ib. págs. 11- 12


116 PEDRO LLUBERES D.

informática, la computación y en fin de cuentas los


espectaculares logros en la industria espacial sí que estaban
bien aposentados en resultados alcanzados dentro de la
"oprobiosa" lógica burguesa, occidental. Por contraste, en
la órbita tercer- mundista parecía seguramente más sano
perpetuar el ostracismo operante frente a la "nueva" lógica,
asegurándose así el culto a la sacrosanta lógica "dialéctica".
Si tal ha sido el caso no habría que sorprenderse si casi
cuarenta años después de la aparición del opúsculo de
García Bacca imperase en la península Ibérica la situación
descrita por Deaño, estado de cosas seguramente
intensificado por el trauma de la Guerra Civil y la
concomitante diáspora de intelectuales hispanos que
cruzaron el Océano, García Bacca uno de ellos; situación
ésta por lo demás expandible a Escuelas de Filosofía por
allá o por acá y en donde de jure o de facto se ha
marginado el estudio de esta disciplina en los pensa de
estudios.
Por fortuna, sin embargo, los tiempos parecen
cambiar; los trabajos del propio Deaño, de los Garrido y los
Mostcrín en la península Ibérica ponen en evidencia que
-para decirlo con palabras de Javier Muguerza, prologando
un libro del Victoria Camps- "algo está cambiando en la
filosofía de este país"23. Y si de este lado del Atlántico se
trata las contribuciones por demás originales de grupos
brasileiros en el dominio de lógicas no convencionales, así
como los Congresos Latinoamericanos de Lógica
Matemática, o en fin, la creación de cursos de estudio de
Lógica y Filosofía de la ciencia como los que a nivel de
post-grado se han estructurado en el Instituto de Filosofía
de la Universidad Central de Venezuela señalizan sin duda

23Prólogo a V.Camps, Pragmática del le11guaje y filosofía analltica,


Barcelona, Pe nínsu la (1978); p.21
GARCIA BACCA Y LA NUEVA LóGICA 117

nuevos horizontes, o si se prefiere reiterar con la cita


precedente, indican que por aquí también "algo está
cambiando".
Despejada de exageraciones, tecnicismo, o la aureola
que irradiaba la visión prometéica de un Bertrand Russell
subyugado en las primeras décadas de este siglo por los
revolucionarios progresos alcanzados en el campo de la
"nueva" lógica -el propio Russell uno de sus arquitectos
consumados- y plenamente conscientes de las limitaciones
inímicas a todo formalismo -como ha si<lo demostrado
desde dentro (y no como resultado de espantapájaros
ideológicos) a partir de los trabajos de Kurt Godel al
comienzo de los años treinta- la moderna lógica simbólica
constituye, entre otras cosas un precioso instrumento
intelectual para explorar la estructura formal de modos por
excelencia de argumentar y sus conexas sistematizaciones,
con proyecciones múltiples hacia campos diversos como
por ej. la semántica filosófica o la lingüística. Utilizando la
trajinada imagen de la "siembra", bien podríamos albergar
la esperanza de que la semilla contenida en el temprano
opúsculo de Juan David García Bacca pudiese generar
frutos perennes por estos confines del planeta24.

Pedro Lluberes D.

24 Como participante en el VI Simposio latinoamericano de lógica


matemática celebrado en Caracas en agosto de 1983 tuve la
oportunidad por aquel entonces de un contacto de primera mano con
estudiosos e investigadores en ese campo en nuestro continente,
óptima ocasión para pnlpar el impulso del trabajo en el área, siendo tan
solo de lamentar la falta de una mayor difusión e interación, perenne
limitación que ha entrabado recurrentemene las labores intelectuales
en nuestros países.

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