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Hombre, comunidad y humanismo - Ernesto Mayz Vallenilla

La conferencia de Ernesto Mayz Vallenilla explora la relación entre el hombre, la comunidad y el humanismo, enfatizando que el hombre es un ser consciente de su propia existencia y dignidad, lo que lo distingue de otros entes. A lo largo de la historia, diversas definiciones han tratado de encapsular la esencia del ser humano, pero todas apuntan a la idea de que el hombre es un constructo de su propia racionalidad y de su interacción con otros. En un mundo globalizado, la comunidad se redefine constantemente, y la verdadera condición humana enfrenta desafíos ante un sistema que tiende a despersonalizar al individuo.

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Hombre, comunidad y humanismo - Ernesto Mayz Vallenilla

La conferencia de Ernesto Mayz Vallenilla explora la relación entre el hombre, la comunidad y el humanismo, enfatizando que el hombre es un ser consciente de su propia existencia y dignidad, lo que lo distingue de otros entes. A lo largo de la historia, diversas definiciones han tratado de encapsular la esencia del ser humano, pero todas apuntan a la idea de que el hombre es un constructo de su propia racionalidad y de su interacción con otros. En un mundo globalizado, la comunidad se redefine constantemente, y la verdadera condición humana enfrenta desafíos ante un sistema que tiende a despersonalizar al individuo.

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COMUNICACIONES Hombre, comunidad y humanismo’ es fr Eresfo Mayz Vallenilla Es muy probable que quien observe la secuencia de los tres conceptos que exhibe el titulo de esta conferencia... de inmediato infiera que esa trilogia forma un grupo, conjunio o totalidad. Ello es perfectamente comprensible, Pero antes de llegar a discernir cul es o puede ser el nexo o conexién que posibilita aquello... quisiéramos comenzar por definir. aunque sea muy brevemenie, el sentido en que tomamos el término Aambre — colocado en primer lugar, sin duda alguna, por su condicién de primordial o basico—a fin que se vea. desde el propio comienzo, el por qué o raz6n de la mencionada conjuncion. Digamos ante todo -si se quiere en tono apotegmatico- que el hombre es el anico, entre todos los entes del universo, que tiene la extrafia y excepcional condicion de ser capaz de preguntarse por si mismo. Esa condicidén se trasunta y revela en la inevitable pregunta —que puede surgir en cualquier momento de su vida— resumida en tres palabras: “équién soy yo?" a ) Nota: Conferencia leida, en Ja jornada inagural del V Congreso de Sociologia y Antropologia, Caracas, diciembre 1997. ? Dr. en Filosofia, Rector fundador de la Universidad Sim6n Bolivar: —LOGOr Tal pregunta puede tener muy distintos sveles: elementales, reflexivos, trascendentales. Muy diferentes ortentaciones: cientificas, filos6ficas, religiosas, juridicas, sociologicas, Y, por ultimo, muy diversos propdsifos. introspectivos, dubtitativos, desiderativos, etc. Todos ellos, en conjunto, configuran el Ambito de una interrogacion.., en la que se pone de manifiesto (como segunda y complementaria caracteristica de la ya anotada en primer término)} que aquello que impulsa y dinamiza al preguntar del hombre por si mismo es el facturn de que este hombre es el iimico ser del untverso que tiene conciencia de no saber con certeza, plena y absoluta, quién es él.,, asumiendo, eo ipso, la finitud y menesterosidad de su propiosaber y preguntar, Distintas, diversas, multiples y heterogéneas -al igual que en el caso del preguntar- son las respuestas que, en el curso de la historia, se ha dado el hombre a si mismo para responderse lo que su propio interrogar le exige a su cuestionante € inquisitiva canciencia. Testimonio de ello lo encontramos, incluso, en las palabras del Antiguo Testamento -y, mas precisamente dicho, en el Libro del Génesis—donde queda expresado que el hombre fue creado “a imagen y semejanza de Dios’, aludiéndose con esto a su origen divino y, en consecuencia, a su naturaleza en cierta forma conectada con la de su fuente originante a través de su alma. A partir de semejante nexo -privilegiada el Anima o alma como asiento de sus energias racionales- el hombre se define ya entre los griegos, con palabras de Aristoteles, como “e/ tinico animal que posee razon” (caéov Adyoy exov), valga decir, como “animal racional” (¢aiov Aoyix6v), ala vez que, en tanto la Poliso Estadoes ¢l ambito donde, mediante el ejercicio de las virtudes ractonales, puede y debe el hombre alcanzar una convivencia justa y racional 148 Ernesto Mayz Vallenilla con otros hombres, la primera definici6n se complementa denominandolo ‘animal politico”(cwéav noktxev) Desde aqui se derivaria luego -siglos mas tarde~la célebre yo menos famosa definicion cartesiana, En ella, acentuandose desproporcionadamente el paralelismo del hombre con las casas (res, rei), aunque sin dejar de destacar siempre la preeminencia de su racionalidad, Wego Descartes a identificar aquél con una “cosa pensanie™ (res cogitans),.. cuya actividad, como tal, le era atribuida a un enfendimientao espiritu... en tanto que asiento y hontanar de la ya mencionada racionalidad” A partir de las definiciones de Aristételes y Descartes — siguiendo el mismo itinerario— Kant designa al hombre como un “ser racional”(“Vernunftwesen’).... y, desde tal genealogia, como especies que parecieran brotar de un comin género, se espigan las respectivas definiciones de Bergson, Cassirer y Huizinga al caracterizarlo como “homo faber", “animal simbdélico"u “homo dudens”, aludiendo en todo caso a su inteligencia practica-racional para fabricar objetos artificiales, utilizar el lenguaje para sustituir Jarealidad, o recurrir al juego para ordenar transfiguradamente el mundo. En cualquier caso, semejante condicién y estatura demiurgica del hombre habia sido ya entrevista por los priegos, desde los primeros tiempos, y no en balde el viejo Protagoras decia que aquél encarnaba ‘Ya medida de todas Jas cosas” (navtov ‘on|Watov)... sentencia vertida y transformada por Scoto Erigena, en el medioevo, al calificarlo coma fibrica de todas las criaturas” éPero qué de comim hay en todas estas sabias y sugerentes. sentencias... que pretenden revelar y esclarecer Jo que el hombre es, puede o debe ser?. Lo que en ellas hay de afin es que todas, sin * Cf, Politica, 1, 2, 1253 a 9. fot. Med. Metafisicas, 1. De divis nat.”, It, 37 149 —LOGOI ‘excepcién, son definiciones... lo cual -si se piensa a fondo- nos conduce a una abismal conclusién. En efecto: eso que lamamos 4rombre-sea cual fuere el contenido de lo que acerca del mismo se exprese- es sélo una definicidn... y, como tal, un productoo resultado humano, O dicho de otra forma: el hombre es una creacién del hombre, una #echuray obrasuya, un constructode ‘su propia racionalidad. Cuando el hombre se pregunta “éguién soy yo?"... la que responde esta pregunta es su razén... y es tal razén (correspondiente a su inferrogar) la que le otorga el ambito donde el hombre objetiva (a través de una definicién) su propio e histérica ser. El ser del hombre es, por esto mismo, un ser-histérico, en constante e inexorable devenir... que se va haciendo y construyendo, a cada instante, por obra del propio hombre, como producto y resultado de sus suefios, de sus proyectos y concretas acciones.... gracias al arbitrio y uso de su indestructible ¢ irreprimible Jibertad. éPero no hay, entonces, nada que emparente, conecte o unifique los diversos suefios, las distintas perspectivas, los heterogéneos proyectos que pueden surgir y derivarse de las miltiples respuestas que el hombre logre darse acerca de su ser?. He aqui que nos aproximamos a un punto crucial de esta canferencia... cuyo problematico fondo deseamos exponer sin titubeos. En efecto: si el hombre (como al comienzo lo expresamos) se pregunta a si mismo ‘dqui/én soy yo?"... ya semejante pregunta (incluso si se entiende bien la cartesiana) se halla tmplicita una respuesta... pues, sea cual fuere el contenido o sentido de ésta, tal sentido o contenido se referira siempre al hombre como Ernesto Mayz Vallenilla: un guien-—valga decir, a una persona, no a una cosa~.... que, como tal persana, representa un fin en sidotado de dignidad'y merecedor de respeto.,..lo cual impone, como una consecuencia, que el mismo no pueda ser utilizado 0 usado como un simple medio o dastrumento para el logro de intereses mediatos 0 inmediatos, sin que ello signifique, sencillamente, el irrespefo de su propia dignidad, oPero qgu/én es ese quién, que no es cosa ni dustrumento (ni puede o debe ser utilizado como un medio) para lograr fines que contrarien la dignidady el respeto que al mismo se deben? éAcaso una instancia solipsista y vacia, un sujeto aislaco y solitario, autarquico y autosuficiente como una ménada, cerrada sobre si misma? dAcaso una “cosa pensante’ que sola yensimismada es capaz de crear su propio mundo... pues en si tiene todo lo que le hace falta para existir y cumplir los cometidos de su vida?. Tal seria una absurda y falsa construccién intelectual -por no decir una falsa hipérbole racionalista- erigida sobre la abstraccién y falsificacion de los auténticos y raigales datos que proporciona la genuina existencia del hombre... si ella se contempla yregistra desprejuiciadamente, Existires, efectivamente, co-exishr, con-viviry compartir con otros la peripecia vital, los desafios, los riesgos y tareas que nos pone por delante el hecho de nacer de un mundo que ya, de entrada, no es sélo nuestro... sino hechura de otros, porque es producto de una historia que esos ofros han creado y que ya encontramos hecha.... cuyo curso, por lo demas, no podemos. aspirar a dirigir exclusivamente solos, sino con la ayuda de otros que en el mundo hallemos y con quienes debemos forzosamente compartir él curso de nuestra propia peripecia vital. O.expresado en forma taxativa: ese guién que somos... no es un sujeto aislado y solitario, sino que forma parte de nosotros y depende de una tostredad, hist6rica y facticamente determinada, 151 — LOGOT en la cual se inscriben nuestros ideales, aspiraciones y proyectos, nuestros posibles actos, nuestros designios y destinos. Esa nostredad es la que posibilita y ala vez encarna lo que hemos llamado una comunidad. Esa comunidad es como una morada, anénima y comin, donde la co-presencia de los otros nos acompafia, consciente o inconscientemente, voluntaria o inyoluntariamente, tacita o expresamente, a lo largo de la cotidianidad, desde el momento en que al mundoingresamos. Ahora bien: esos ofros que coexisten conmigo en el masotros constituyente de la comunidad, son semejantes a mi, lejanos 0 préximas, aunque no extratios, Por el contrario, perteneciendo a un nasofros del cual también mi quién forma parte. a esos otros los comprendo y trato como jguales, parecidos y semejantes a mi, valga decir, dotados de los mismos rasgos y caracteristicas que hacen demi youn gu/én... yno una simple cosao instrumento. La semejanza emerge, en tal forma, de aquella nostredad. La conctencia genérica del hombre- gracias a la cual el otro es Para él un semejante(no un extrario) que comparte su condicién humana- tiene asi su fundamento en aquella comin nostredad como estructura fundamental de la subjetividad, Desde ella y por ella el hombre se nota y experimenta como miembro de una comunidad de hombres, en la cual conyive y coexiste con los otros, en cuanto semejantes, Esa comunidad (xoivwvic) -cuyas raices ontogenéticas vernos ahora brotar de la aostredad-gesta y urde sus modos de ser (tales como son el participar, el tomar parte, el tener algo en commun con otros, cuyas riquisimas variedades recogia el verbo Briego kowovéw) a partir del communicar, dar a conocer y hacer saber a Jos otros (xo1vow — a) mensajes, noticias, hechos gestas © acontecimientos, que ocurren y forman parte del mundo en connin donde se vive y habita. "sz Ernesto Mayz Valientila El comunicar, por eso, es el eje y sustentaculo del mundo... y el hombre, como tal, es primordial y raigalmente un ser- comunicante y comunicado \ homo communicans), que vive en comunidry comunidadcon sus semejantes.... aunque tal conmumdr y comunidad no siempre sean estables o permanentes.... ni menos fraternales o amorosas. Pero incluso en casos de hostilidad y conflicto... el orrosigue siendo para el hombre un semejante.... y la conciencia genérica que sostiene sus deteriorados vinculos comunitarios -como habitante de un mundo en comian-no se extingue ni desaparece por completo. Al contrario, a través de la hostilidad y el enfrentamiento con los otros, suscitado por el odio, el hombre llega a veces a experimentar la atematica ¢ imborrable proximidad de sus propios enemigos... como agentes amenazantes del comin mundo en disputa, Pero tampoco el mundo es una instancia estatica, fija o invariable. Como hechura que es -producida y canstrulda por las estas y proyectos del hombre- su perfil y finalidades, sus moradas © instituciones, sus fronteras y topografia existencial son constructos que el hombre disefia de acuerdo con sus necesidades y las posibilidades que le confieren los instrumentos de su racionalidad en un determinado momento de la historia. Vivimos hoy, en tal sentido, en un mundo globalizado, disefiado y construido primordialmente por los medios ¢ instrumentos tecnocomunicacionales, gracias a cuyo omnipotente imperio el espacio y el tiempo han sido funcionalizados o evaporados como sustentaculos de todas las Instituciones humanas, sea cual fuere su indole peculiar o su ubicacién geografica. 153 —LOGOI Pero asi como aquella evaporacién funcional y @lobalizadora ha creado éptimas condiciones para lograr la cercania y aproximacién del hombre con el hombre —propiciando Ja patencia de su semejanza y lo genérico de su condici6n-al propio tiempo efjerce un paraddjico efecto al exaltar el quantum y la dimensién de los poderes que intentan el dominio del hombre por el hombre... a través de un sistema supersimbdlico de la economia y las finanzas mundiales,,. respaldado por un coetaneo y paralelo poder militar. Todo ello trae como consecuencia que la auténtica condicién humana del hombre pierda inexorablemente sus genuinos contenidos y rasgos.., viéndose sustituida por la de un impersonal yabstracto wii/o instrumento, carente de identidad y autonomia, que funciona de acuerdo a las normas y fines que le impone el sistema tecnoeconémica donde se halle inserto... dependiente, a su vez, de los concomitantes contenidos axialégicos y etholégicos que trasmiten y difunden, sin pausa, los paralelos medios tecnocomunicacionales al servicio de los poderes dominantes. éQué raices, significado y sentido, puede tener la comunidad (Kowavic) en semejante contexto? éCémo interpretar, dentro de ella, lo que hemos denominado la nastredad? éQuiénes son los otros que la intepran y conforman? éEn qué radica yse manifiesta su verdadera condicién Humana como miembros de ella? éSigue en la misma prevaleciendo el hombre como un verdadero prdjimo y semejante... 0 aquella condicién queda transformada, paralelamente, en una simple abstraccién también supersimbélica? JEs el hombre un simple signoo una cifra? éQué destino y porvenir puede tener el Aumamismo, como tal, en funcién de estos parametros?. 14 Ernesta Maya Villenilta Disimiles y contradictorias son y han sido, a lo largo de la historia, las diversas y multiples significaciones que se le han dado al término Aumanismo. Seria interminable e infructuosa tarea pretender siquiera esbozar las variadas y contrapuestas posiciones doctrinarias que inficionan el término a fin de exponer lo positivo o negativo que, en relaci6n al tempo en que vivimos, ofrecen aquéllas para una labor hermenéutica de aproximactén o sintesis.., guiada realmente por la sindéresis y la amplitud tnterpretativas. Pero no sera esa nuestra intencion, Lo que si pretendemos -sin ignorar los riesgos que implica- es condensar, a partir de lo ya brevemente esbozado, el sentido 0 significado de un auténtica Aumanismo comunitario y politico, que afincandose en las bases suministradas par las tesis sostenidas, perfile yresuma una utopia facuble... consciente de sus propios limites. Nuestras afirmaciones fueron las siguientes: 1°) Que el hombre es el tinico, entre todos los seres del universo, que tiene la extrafia y excepcional condiciénde ser capaz de preguntarse por si mismo; 2°) Que, al propio tempo, es también el vinico que tiene conciencia de no saber con certeza, plena y absoluta, quien es él. Io cual, dialécticamente, le proporciona la certeza de la finitud y menesterosidad de su propio preguntar y saber; y 3°) Por tiltimo: queal preguntarse ‘“¢quién sayyo?" esa pregunta le revela, de antemano, que semejante quién es parte integrante de una nostredad convivenctal - valga decir, de una comunidad- cuyo significado y sentidose halla hoy gravemente cuestionado.. aunque no destruido ni exento de posibilidades futuras. De aqui -sin que ignoremos la dificil situacién planteada~los calificatives de comunitarioy polfticoque le hemos dado, por razones 155 —LOGOor de principio, a semejante Aumanismo.., el cual (por estas mismas Trazones) debemos taxativamente diferenciar tanto de cualquier humanismo de corte y direccién indfvidualista... como de todo colectivismo 0 Aumanismo colectivista donde se pretenda disolver, obnubilar 0 ignorar la insobornable y singular dignidad que merece la quiendad de todo hombre... como indiscutible e indestructible testimonio de su ser personaly de su raigal vocacién y condicién comunitaria. En efecto: stendo la comunidad, en tanto que morada convivencial de la nostredad, el centro y eje rector desde el que se fraguan los proyectos presididos por un Aumamismo comunitario La politico... ha de ser también la dimensién de lo estrictamente social — impuesta por aquel Aumanismo sobre el quehacer y conducta del hombre- desde donde debe disefiarse e interpretarse la proyecci6n. realizacién y desarrollo de tales acciones y tareas, en tanto que expresiones concretas de su ser politico-comumitario y de la nostredad que lo acompana indisolublemente. Entre aquellas acciones, quehaceres 0 tareas (sélo a modo de simples ejemplos ilustrativos) destacaremos tres de las mas importantes y primordiales en relaci6n al propio existir o consistir del hombre, a saber: las del éraba/o; las relativas a la propiedad (en cuanto a posesién y dominio de los bienes producidos por ese trabajo}, y. por ultimo, las de la /iber‘ad, como manifestaciones del comportamiento comunitario del hombre al actuar como miembro de un nosotros. VI Frentea la concepcidn individualista y capitalista del trabajo -en la cual ese trabajo se concibe como una simple actividad productora de riquezas, donde todos los hombres deben explotarse mutuamente, strviéndose unos de otros como si fuesen simples nstrumentos 0 “tiles que se emplean ymanejan 156 Ernesta Mayz Vallentila caleuladamente sélo para la obtencién de un lucro- es preciso destacar que la actividad productiva y comunitarista del trabajo puede y debe concebirse como un quehacer o tarea capaz de generar una genuina sol/daridad entre sus copartictpantes, plena de trascendencia y gratificacién humana, st es que tal actividad se proyecta y realiza bajo la égida de una conciencta comunitaria— valga decir, dentro del espectro de un ciimulo de necesidades compartidas que broten desde una auténtica nastredad-... siendo por ello orientada a satisfacer verdaderas necesidades sociales lya sean econémicas, Politicas o humanas) de la comunidad en cuanto tal, El crabajo, de esta manera, tiene y adquiere una verdadera dimensién social, cooperativa y participativa, cuya finalidad debe ser la realizacién de una obra comun y solidaria, donde el sentido de la colaboracion, cooperaci6n, y participacién testimanien la coexistencia de los hombres como semejantes y prdéjimos, empefiados en alcanzar el fruto de bienes comunes y/o comunitarios . La propiedad, asimismo, en lugar de ser el fruto impersonal y anénimo producido por un capj/tal abstracto -cuyo actor Productivo es un paralelo y también anénimo y despersonalizado trabayjo- debe ser el resultado de un esfuerzo mancomunado, hecho por una comunidad de personas que, inspiradas por metas trasindividuales, reanan sus fuerzas de trabajo para producir y lograr bfenes comunes que les copertenezcan, alos cuales puedan asignar igualmente una funcion soctal/y comuntiaria que se refleje en el compartido bienestar de todos los miembros de la comunidad. La propiedad se transforma entonces en un condominioy Ja condicién de sus cohabitanfes es la de ser copropietarios de dienes comunesy compartidos, tales como los que se originan en las cooperativas, asociaclones comunitarias y otros grupos “Para mas detalles, eft., 6) sueto del futuro, “Técnica y Humanismo", pag. 116 y ss. 187 —LOGOI organizados, con la expresa intencién o finalidad de alcanzar un beneficio no sélo individual, sino transpersonal y compartible. Esto quiere decir que los verdaderos posesoreso duefiosde tales bienes no son simplemente los individuos, autarquicos y aislados, sino ja comunidad de todos los cohabitantes 0 copropietarios... en tanto que actores o agentes de un proyecto de vida y coexistencia regido por la solidaridad” Para la realizacién del trabajo comunitario-y, por ende, para regular la distribucién y disfrute de los bienes comunes producidos- debe existir, asimismo, un orden normativo que el testimonio y la expresién de aquella solidaridad.... como suelo o fundamento de la justicia social y comunitaria. Este sistema normativo debe garantizar un d4mbito de libertad que permita el normal desarrollo de la convivencia y el acrecentamiento del espiritu comunitario mediante una progresiva humanizacién del hombre presidida por la solidaridad’y la equidad en tanto que valores arraigados en la nostredad. Ahora bien: en contra de semejante concepcién de la Jibertad se enfrentan dos connotaciones 0 conceptos de ella que, por igual, niegan su posibilidad de realizacién y, ala par, potencian las formas de alienacion que hemos rechazado en el régimen de la propiedad del trabajo capitalista. En efecto: la primera de estas connotaciones ¢s aquella que concibe la Jibertad cual una espontaneidad absoluta... tal como si el sndividuo pudiera hacer todo lo que desee y pretenda gracias aun ilimitado poder que reposa sélo en é] mismo; mientras la segunda connotaci6n, por el contrario, lo condena a hacer tnicamente lo que el impersonal régimen y poder del Estadole indique como una necesidad absoluta... despojandolo ecolpsode toda iniciativa personal al condenario a realizar, incluso, trabajos no deseados y de forzoso cumplimiento.

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