Hageo capitulo 2
Autor y fecha
Poco se sabe de Hageo fuera de su corta profecía. Él es mencionado brevemente en Esdras 5:1 y 6:14, en
ambas ocasiones en conjunción con el profeta Zacarías. Las listas de refugiados en Esdras no mencionan nada
de Hageo, no hay indicaciones de su parentela o linaje tribal. Tampoco la historia proporciona registro alguno
de su ocupación. Él es la única persona en el AT con este nombre, aunque nombres similares aparecen, Hageo
2:3 puede sugerir que él también había visto la gloria del templo de Salomón antes que fuera destruido,
haciéndolo por lo menos de setenta años de edad cuando escribió la profecía.
No hay ambigüedad o controversia acerca de la fecha de la profecía. La ocasión de cada una de sus cuatro
profecías se especifica con claridad (1:1; 2:1; 2:10; 2:20), ocurriendo dentro de un lapso de tiempo de cuatro
meses en el segundo año (520 a.C.) del rey persa Darío Hystaspes (521-486 a.C.). Es muy probable que
Hageo haya regresado a Jerusalén de Babilonia con Zorobabel 18 años antes en el 538 a.C.
Hageo capitulo 2
1
En el mes séptimo, a los veintiún días del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta
Hageo, diciendo:
2
Habla ahora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo
sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo:
3
¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis
ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
Zorobabel, descendiente del rey David y según el Nuevo testamento es uno de los antepasados de Jesucristo. Fue quién
condujo el primer grupo de judíos (42 360 personas según la Biblia) que regresaron a Judá después del cautiverio babilónico
y durante el reinado de Ciro. Fue nombrado por Ciro como el primer gobernador de estos judíos y fue también quien puso los
cimientos del Segundo Templo en Jerusalén
Josué sumo sacerdote
¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera? Hageo habló unos 66
años después de que el templo fue destruido. Ciertamente habían algunos ancianos quienes habían visto el
templo de Salomón en su esplendor.
¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?:
Estos tipos de comparaciones entre “los buenos días de antaño” y el día presente –
o entre la obra de Dios en varios lugares y tiempos – son benéficos en raras ocasiones.
4
Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de
Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y
trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
5
Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará
en medio de vosotros, no temáis.
Esfuérzate…y trabajad…no temáis: Dios le da a los líderes y al pueblo de Israel tres mandamientos
sencillos. Cada uno de estos tres son esenciales para llevar a cabo la obra de Dios.
Yo estoy con vosotros…Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto: El mismo Dios
que hizo grandes cosas en el pasado estuvo con ellos en aquellos tiempos, así que ten ánimo.
Mi Espíritu estará en medio de vosotros: Bajo el Antiguo Pacto, el Espíritu Santo estaba entre el pueblo.
Bajo el Nuevo Pacto él esta en el pueblo de Dios.
6
Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el
mar y la tierra seca;
7
y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de
gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.
8
Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.
9
La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y
daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.
Y vendrá el Deseado de todas las naciones:
Mal 3:1 HE aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí: y luego
vendrá á su templo el Señor á quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, á quien deseáis
vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos
Isaías 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se
llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz"
Miqueas 5:2 anunció el lugar de nacimiento del Señor: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar
entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el
principio, desde los días de la eternidad" (Mi. 5:2)
Malaquías 3:1 profetizó a alguien que prepararía el camino del Hijo de Dios: “He aquí, yo envío
mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el
Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene,
ha dicho Jehová de los ejércitos“.
Zacarías 9:9 describió la entrada del Señor en Jerusalén: “Alégrate mucho, hija de Sión; da
voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y
cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna" (Zac. 9:9)
Isaías 53:3-7 “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en
quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por
azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por
nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Porque deseas a Jesús se desea por lo que el es no por lo que el da
Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos: Ellos no necesitaban estar desanimados
si no tenían dinero para el proyecto de construcción. Ellos debían de valientemente confiar en Dios, el
dueño de todo recurso, y luego dar generosamente.
La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera: La gloria de este templo era de
echo mayor. Primero, Herodes remodeló este segundo templo en algo mayor que el templo de
Salomón. Segundo, el Señor de Gloria – Jesús – personalmente la visitó y adoró allí.
i. “Debido a que Cristo aparecería y predicaría allí, quien es el resplandor de la gloria de su Padre.”
(Trapp)
Que te ofrece el deseado de las naciones
Salvación
La salvación se trata de ser rescatado de lo que puede lastimar o destruir. Cuando alguien está en peligro
y es rescatado, o está sufriendo y recibe alivio, se dice que ha sido salvado. Pero la salvación cristiana se
refiere a mucho más. Es la victoria en Jesús, salud espiritual, y el regalo de la vida eterna. El guardia
Filipense quien fue a Pablo queriendo saber cómo recibir la salvación estaba preguntando de su destino
eterno (Hechos 16:30-31). Pablo instruyó al hombre de la salvación eterna.
Uno se podría preguntar de qué somos salvados? Ante todo, somos salvados de la ira de Dios contra el
pecado que seguramente caerá sobre pecadores si no son salvados de ella. Somos pecadores por
naturaleza y por nuestra elección – por el pecado que heredamos de Adán y pecados que cometimos a
causa de nuestra naturaleza caída, la consecuencia es una muerte espiritual (Romanos 6:23).
Específicamente, la salvación es ser salvado de la ira de Dios contra el pecado (Romanos 5:9; 1
Tesalonicenses 5:9).
Pero nosotros no podemos salvarnos. Solo Dios quien creó la humanidad puede salvar a la humanidad
rebelde y pecaminosa y ha proporcionado para nosotros un camino de salvación. Somos salvados
solamente mediante la fe en Jesús por la gracia y poder increíble de Dios (Efesios 2:8; 2 Timoteo 1:9; Tito
3:5). Dios nos salva al darnos la única manera de salvación, la muerte de su único Hijo, Jesús, sobre la
cruz y Su resurrección de entre los muertos (Romanos 5:10). Porque murió por nosotros y vuelve a vivir,
así podemos morir físicamente y posteriormente vivir eternamente con Él. No merecemos la salvación. La
salvación es un regalo de Dios (Efesios 2:5,8) que viene a nosotros solamente mediante nuestro Señor
Jesucristo (Hechos 4:12).
Bautismo en el
¿Qué es el bautismo en el Espíritu Santo? ESPIRITU SANTO
El bautismo en el Espíritu Santo es un llenado radical del Espíritu Santo. Es un encuentro poderoso con el Espíritu Santo
que te cambiará para siempre.
Se le llama “bautismo” porque es una gran inmersión permanente en el Espíritu Santo. Al igual que lo que sucedería si te
sumergieran en un gran balde de tinta roja. Entras de una manera, pero sales totalmente diferente. Cuando Jesús te
sumerge en el Espíritu Santo, todo cambia.
¿Quién da el bautismo en el Espíritu Santo?
Jesús lo da. En Lucas 3:16, Juan el Bautista predijo esto:
“Juan respondió, diciendo a todos: “De hecho, yo os bautizo con agua; Pero viene uno más
poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Él te bautizará con Espíritu Santo y
fuego.”
Puede suceder al mismo tiempo que la salvación, pero a menudo sucede algún tiempo después.
¡Se siente como la alegría! Se siente como una inmersión maravillosa, poderosa y total en el amor de nuestro papá Abba-
Dios Padre.
Recuerda que el Espíritu Santo es el Espíritu de adopción. Él es el que grita en tu corazón “Abba! ¡Padre! ” (“Abba” que
en hebreo significa “¡Papiiii!”). Entonces, cuando Jesús te bautiza en el Espíritu Santo, el Espíritu se manifiesta con
poder… ¿cómo? Adivinaste: con el amor de mi Padre! ¡Te acerca a nuestro papá! Su corazón se une al tuyo y juntos le
gritas:
Sanidad
Pregunta: "¿Qué dice la Biblia acerca de la sanidad? ¿Hay sanidad en la expiación de Cristo?"
Respuesta: Isaías 53:5, que es citado nuevamente en 1 Pedro 2:24, es el versículo clave sobre la sanidad que
con frecuencia es mal entendido y mal aplicado. “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por
nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. La palabra
traducida como “curados” puede referirse tanto a la sanidad espiritual o física. Sin embargo, en el contexto
de Isaías 53 y 1 Pedro 2, hace ver claramente que se refiere a la sanidad espiritual. 1 Pedro 2:24 dice, “quien
llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los
pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”. Claramente este versículo está hablando
sobre el pecado y la justicia, no sobre enfermedades y dolencias. Por lo tanto, el ser “sanados” en ambos
versículos se refiere a ser perdonados y salvos, no sanados físicamente.
La biblia no vincula específicamente la sanidad física con la espiritual. Algunas veces, la gente es sanada
físicamente cuando pone su fe en Cristo—pero no siempre es así. En algunas oportunidades es la voluntad de
Dios el sanar, y otras veces no lo es. El apóstol Juan nos da una perspectiva apropiada: “Y esta es la confianza
que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye
en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho” (1 Juan 5:14-15).
Dios aún realiza milagros. Dios aún sana a la gente. La enfermedad, el dolor y muerte son aún realidades en
este mundo. A menos que el Señor, casi todos los que vivimos hoy moriremos, y esto le sucederá a la mayoría
de nosotros (incluyendo los cristianos) - moriremos como resultado de un problema físico (afecciones,
enfermedades, heridas). No siempre es la voluntad de Dios el sanarnos físicamente.
Finalmente, en el cielo nos espera una absoluta salud física. Allá ya no habrá más dolor, padecimientos,
enfermedades, sufrimientos o muerte (Apocalipsis capítulo 21). Todos necesitamos estar menos preocupados
por nuestra condición física en este mundo y estarlo un poquito más con nuestra condición espiritual
(Romanos 12:1-2). Entonces, podremos enfocar nuestros corazones en el cielo donde ya no tendremos que
batallar mas con problemas físicos. Apocalipsis 21:4 describe la verdadera sanidad que todos debemos
anhelar: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni
clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”.
Arrebatamiento o Rapto Segunda venida de Cristo
1 tesalonicense 4:17, Jesús permanece en el aire y nos Zacarias capitulo 14 y mateo desde el 25:31 en adelante
recibe Jehová establece su reino, en un lugar físico
1 tesalonicense 4:17 , la iglesia recibe a Jesús La iglesia regresa con Jesús, apocalipsis 19:14
Ocurrirá antes de la gran tribulación, 1 tesalonicenses 5:9 Ocurrirá al final de la gran tribulación, apocalipsis desde el
y apocalipsis 3:10 capitulo 6 al capitulo 19
Vendrá como ladrón en la noche, solo a los suyos 1
Todo ojo le vera lucas 21:27
tesalonicenses 5:2 y 1 corintio 15:52
Rapto y segunda venida de cristo
Asuero Asuero es el nombre de cuatro reyes de Media y
Persia en la Biblia y en los Apócrifos. En Tobías
Darío el medo (14:15) de los Apócrifos se menciona a Asuero (o
Astiages) junto con Nabucodonosor
relacionándolo con la destrucción de Nínive (612
A.C.). En Daniel (9:1), se da el nombre de Asuero
(o Ciaxares) al padre de Darío el medo (o
Astiages, alrededor de 594 A.C.). En Esdras (4:6),
Asuero (o Cambises, hijo de Ciro) se identifica
como rey de Persia (529‑521 A.C.). Darío
Histaspes reinó en 521‑485 A.C. Su hijo Jerjes,
también llamado Asuero, reinó aproximadamente
en 485‑465 A.C. El libro de Ester habla mucho de
este ilustre rey que casó con Ester (Ester 1:1
siguientes.). Su hijo Artajerjes I (464‑424 A.C.), se
menciona en los libros de Esdras y Nehemías.