El experimento del diamante de
Lavoisier
El experimento del diamante de Lavoisier
Antoine-Laurent de Lavoisier (1743 -1794) Fue uno de
los más grandes científicos de todos los tiempos. Se le
considera el padre de la Química moderna, ya que fue el
primero en aplicar mediciones precisas en todos sus
experimentos.
Entre sus logros se encuentra los siguientes:
Descubrió del hidrógeno y del oxígeno
Predijo la existencia del silicio
Descubrió que el azufre es un elemento y no un
compuesto
El experimento del diamante de Lavoisier
Describió el papel que juega el oxígeno en la combustion
Ayudó a crear la primera lista exhaustiva de elementos
Ayudó en la creación del Sistema métrico decimal
Fue el primero en enunciar la Ley de conservación de la
materia:
“La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”
El experimento del diamante de Lavoisier
En el siglo XVIII, se pensaba que los diamantes no
se veían afectados por el fuego, pero el químico
francés Jean Darcet afirmaba que había hecho
desaparecer diamantes arrojándolos al fuego a
temperaturas muy elevadas.
Los diamantes, ¿Se habían evaporado? ¿Podían
arder? Si fuera así, ¿de qué estaban hechos
realmente?
La Academia de Ciencias de Francia formó un
comité de expertos para resolver el misterio, pero
sus resultados no fueron concluyentes.
El experimento del diamante de Lavoisier
Lavoisier decidió responder a estas cuestiones empleando un horno solar
que se encontraba abandonado en los sótanos de las Academia de
Ciencias.
El horno consistía en unas lentes gigantes, de más de 10 metros de
diámetro que concentran la luz del sol, alcanzando altísimas
temperaturas sin tener que emplear un combustible.
En 1772, organizó una colecta para comprar diamantes y llevó a cabo su
experimento ante la atónita mirada de multitud de curiosos.
El experimento del diamante de Lavoisier
Cuando se aplicaba calor a los diamantes en presencia de aire, éstos se
hacían cada vez más pequeños hasta desaparecer.
Sin embargo, al calentarlos en un recipiente cerrado sin aire, no les sucedía
nada.
El experimento se repitió de tal modo que se pudieran recoger los gases
que quedasen después de haber hecho “desaparecer” a los diamantes. Este
gas resultó ser dióxido de carbono ¡el mismo gas que se producía al quemar
carbón!
El experimento del diamante de Lavoisier
¿Podían los diamantes estar hechos de la misma sustancia
que el carbón?