LA MUJER Y EL HOMBRE
BOLIVIANO EN EL
SIGLO XXI
INTEGRANTES: BRENDA AGUILAR ZENTENO
ADRIANA MAYTE FELIPEZ APAZA
RAFAEL FERNANDO OCAÑA QUISPE
KEVIN JOEL ACHUMIRI ESCARZA
La mujer y el hombre del siglo XXI están construyéndose
Ambos géneros están en un escenario de
transformaciones económicas, políticas, sociales,
culturales y tecnológicas .Por un lado la mujer reconoce
su valor , la lucha de ellas a permitido la valoración en las
normativas en favor de los derechos .Por otro, el hombre
y la mujer se desarrollan en complementaridad, ambos
asumen su compromiso en la educación y formación para
sus hijos
CHACHA-WARMI
Hoy en día continúa siendo un
Las relaciones entre mujeres y desafío avanzar hacia la igualdad y
hombres en el área rural andina equidad de género en el área rural.
se basan en el (chacha-warmi ) Históricamente la dualidad y
un concepto utilizado en la complementariedad del hombre y
cosmovisión andina en general la mujer bajo la lógica aymara
y especialmente en las culturas funciona muy bien mostrando una
aymara, quechua y uru. El simbología social y cultural muy
chacha-warmi se refiere al fundamentada y enraizada en las
código de conducta basado en normas y procedimientos propios
los principios de dualidad y de las organizaciones campesinas y
complementariedad como originarias de tierras altas. Sin
pilares fundamentales del embargo persisten las brechas de
desarrollo de la familia y de las género que se vislumbran en la
comunidades andinas. vida cotidiana.
EL HOMBRE BOLIVIANO
• ¿Qué es ser un hombre en el siglo
XXI?
• Durante los últimos 30 años se ha
abierto paso un intenso debate sobre
lo que significa ser hombres en la
actualidad. Tal y como el feminismo
ha tenido un desarrollo propio, el
tema de la masculinidad comienza a
verse como algo que debe encontrar
sus propios cauces.
EL MALESTAR DE LOS
HOMBRES EN EL SIGLO XXI
• Lo más problemático para los
hombres del siglo XXI es que se
encuentran inmersos en una
especie de collage cultural de
géneros. El machismo no ha sido
erradicado y sigue presente en el
modelo de muchas familias y
sociedades. Sin embargo, al
mismo tiempo, cada vez hay
mayores resistencias frente a ese
modelo.
PROBLEMÁTICA DEL SER HUMANO
EN LA EPOCA COLONIAL
• ¿Quiénes somos?, desde una mirada
antropológica está claro: somos seres
humanos, pero si añadimos el contexto
• histórico-cultural, esta visión está unida
inseparablemente a nuestras raíces, sin
embargo, en la época colonial, se buscó
• de alguna manera, exponer que los
“indios” no tenían alma, con lo que
podían fácilmente justifi car las
atrocidades que
• se cometieron durante el proceso de
colonización.
CONCEPCION ERRONEA
• Esta concepción errónea era necesaria
para acallar la conciencia y los valores
cristi anos que pregonaban los
españoles,
• Ya que, al considerarse creyentes
fervorosos del cristi anismo, tenían que
cumplir ciertos principios como el amor
a sus
• Semejantes, las enseñanzas de Jesús que
eran totalmente contrarias a todo lo que
en realidad se vivía en ese contexto.
LA MUJER BOLIVIANA EN EL SIGLO XXI
En Latinoamérica, en los últimos años se han articulado
diferentes movimientos sociales que involucran a
mujeres o que son directamente ellas protagonistas, es
así que el rol de la mujer dedicada a labores
domésticas ha cambiado por el activismo político
participativo en el que está inmersa, estas luchas
donde se involucran las mujeres se manifiestan en
diferentes formas como “la clase social, el origen
étnico, la historia personal y nacional, la educación, la
pertenencia laboral, la orientación sexual, la herencia
religiosa”.Y sus reivindicaciones son distintas como la
igualdad laboral, derecho a la tierra, empoderamiento,
y comunes, es decir, derecho a servicios básicos, al
agua, a los recursos del Estado. Esto hace que la
participación de las mujeres sea masiva.
LA MUJER BOLIVIANA EN EL SIGLO XXI
En sí los movimientos feministas en este caso específico
“son foros pluralistas que ejercen el diálogo entre razas,
entre culturas, entre clases sociales y demandas de muy
diferentes tipos” En este sentido, las mujeres han
adquirido un nuevo rol en los movimientos sociales:
rol completamente protagónico y responsable,
apareciendo “hombro con hombro” con los hombres en
la mayoría de las grandes tareas, movilizaciones y
micromiviliazaciones, lo que da a lugar un sello
particular al movimiento social, puesto que la diferencia
de sexos, tanto a nivel de estructura interna como la
división del trabajo y el peso relativo de las demandas,
son tomadas en cuenta con criterios de equidad que
perfilan un avance importante como organización social
y, ahora, como sector empoderado dentro del
movimiento y socialmente
GRACIAS POR
SU ATENCION