LAS 5 HERIDAS DE
INFANCIA
DRA. PAMELA BOLAÑOS BOGANTES
Psicóloga Clínica
• Esas heridas se producen en las relaciones con la madre, el padre y el
entorno familiar y social. Cada ser humano puede poseer y manifestar
dentro de su energía vital esas cinco heridas, en muchas ocasiones varias
de ellas muy presentes y las otras más sutilmente visibles.
• Aunque tiene una impacto más profundo en su generación en
determinadas etapas del desarrollo infantil (hasta los 4 años), no por ello
pueden implantarse como conflictos programantes iniciales en los años
infantiles y preadolescentes.
LAS 5 HERIDAS
• El rechazo y la máscara de retirada. -
• El abandono y la máscara de dependencia. -
• La humillación y la herida masoquista. -
• La traición y la máscara del controlador. -
• La injusticia y la máscara del rígido
EL RECHAZO Y LA MÁSCARA DE
RETIRADA
• Rechazar alguien es repelerlo, echarlo. La persona que nos rechaza nos
dice “No te quiero a mi lado”. La persona que nos abandona dice “No
puedo tenerte conmigo”, y nos deja para ir en busca de algo o de alguien.
Hay que tener clara la diferencia entre rechazo y abandono.
• La herida del rechazo es muy profunda, pues le hace sentir a uno que su
“derecho a existir” está siendo rechazado. Un ejemplo claro son los bebés
que no son bienvenidos cuando su concepción no es buscada por los
padres. Se activa incluso en el vientre materno
• La herida se activa sobretodo en la relación con el padre del mismo sexo.
Es del todo habitual en estos casos, que no aceptes o odies al padre que
tiene el mismo sexo que tu.
• Este sensación de rechazo no significa necesariamente que tu padre te
rechazara, pudiera significar que tu interpretaste una o varias
experiencias como si fueran un rechazo de tu persona.
• Entiende que cuando un padre no se acepta sí mismo/a (se rechaza) y
tiene un hijo del mismo sexo, es normal y humano que
inconscientemente rechace a ese hijo, pues constantemente le recuerda
su propio auto-rechazo. Si sufres de la herida del rechazo , la no
aceptación del padre del mismo sexo explica las dificultades que tienes
en aceptarte y amarte a ti mismo/a.
• El padre del mismo sexo nos enseña a amar, a dar amor.
• El padre del sexo contrario nos enseña a ser amados, a recibir amor”. La
persona con esta herida tiene ganas de desaparecer. No quiere ocupar su
espacio en la vida por miedo a ser rechazado.
Los niños que construyen la máscara de retirada para no sentir el
rechazo, son niños
que viven en un mundo imaginario, son niños calmados que no
hacen demasiado
ruido y pasan desapercibidos.
Son personas retraídas.
• La máscara tras la cual se
esconde esta herida se llama
“retraimiento”, “retirada” o
withdrawal en inglés.
• Sus cuerpos casi no tienen
carne en los huesos, indicando
que quieren desaparecer. Son
personas que se cuestionan
su derecho a existir, y parecen
que no están totalmente
encarnadas o enraizadas en
sus cuerpos.
• Si reconoces que sufres de la herida del rechazo, es muy probable que el
padre de igual sexo que tu también la sufra, y no sólo se haya sentido
rechazado por su padre del mismo sexo, sino que se sienta rechazado por
ti.
• Una vez la herida está sanada, detrás de esa máscara de retraimiento se
encuentran personas:
• Con muchos recursos, dotados para lo creativo y la imaginación.
• Capaces de trabajar solos
• Eficientes y con capacidad para tratar el mínimo detalle.
• Capaces de actuar en casos de emergencia.
• Pueden ser felices en su soledad
EL ABANDONO Y LA MÁSCARA
DE DEPENDENCIA
• Situaciones que pueden despertar la herida del abandono son:
• La madre debe ocuparse de su recién nacido bebé . El otro hijo puede
sentirse abandonado.
• Si los padres trabajan todo el día y no tienen tiempo para los niños
(Padres ausentes), pueden sentirse abandonados.
• Si el niño tiene que estar en cama en el hospital sin entender qué le
ocurre y no está acompañado, puede sentirse abandonado.
• Si el niño tiene que quedarse en casa de un familiar durante un tiempo
alejado de sus padres, puede sentirse abandonado.
• Normalmente la herida del abandono se
reaviva con el padre de sexo opuesto. En
ocasiones quien sufre de abandono
también sufre de rechazo (con el padre del
mismo sexo).
• Mientras sigamos estando resentidos con
alguno de nuestros padres, tendremos
dificultades con las personas del mismo
sexo del padre o madre a quien no hemos
perdonado. Para perdonar, no hay nada
mejor que comprender que él/ella son
también víctimas de sus padres, y que les
acusamos de algo que nosotros mismos
hacemos a ellos. Comprender que lo hacen
lo mejor que saben o pudieron.
• Quien sufre de abandono siente que no tiene suficiente alimento afectivo.
• Para no sentir esa carencia afectiva, se construyen la máscara de la
dependencia. Los dependientes piensan que nunca serán capaces de
valerse por sí mismos, y que necesitan a alguien en quien apoyarse.
Algunas partes de su cuerpo se muestran flácidas o sin tono muscular,
como si no pudieran aguantarse solas.
• Los dependientes tienden a adoptar el
papel de víctima. Atraen problemas para
atraer la atención de los demás.
• A los que adoptan el papel de víctima
suelen tender tarde o temprano a adoptar
el papel de salvador. Jugarán el papel de
“padre o madre” con sus hermanos o
tratarán de salvar alguien a quien aman y
que está en dificultades. Hacen para los
demás para sentirse importantes, y
esperan afecto a cambio. Asumen
responsabilidades que no les
corresponden, y sufren por los demás,
dependiendo su felicidad de la felicidad
del otro.
• La emoción más intensa que siente un dependiente es la tristeza. Buscan
la compañía de los demás para no sentir esa tristeza. Pueden usar el sexo
para sentirse próximas a la otra persona.
• La Huella de abandono es una herida importante cuando sentimos que
hemos sido abandonados, no sólo en el plano físico, sino en el emocional
y psicológico. El temor a la soledad es su tónica y por tanto, demandan
una exagerada atención y presencia.
• Su equilibrio vendría de encontrar la confianza en sí mismos y recuperar
su autoestima.
LA HUMILLACIÓN Y LA HERIDA
DEL MASOQUISTA
• La herida de la humillación se despierta en el niño cuando este siente que
alguno de sus padres (indistinto el sexo) se siente avergonzado de él, o
tiene miedo que se pueda sentir avergonzado porque se ha ensuciado,
porque no guarda las formas sociales, o porque va mal vestido, etc. El
niño se siente degradado, comparado, mortificado o avergonzado a nivel
físico de “hacer” o “tener”. Uno puede sentirse culpable sin sentirse
avergonzado, pero quien se siente avergonzado también se siente
culpable.
• La humillación se despierta por ejemplo,
cuando el niño escucha a su progenitor
contándole a otra personalo que ha hecho el
niño. Ejemplos: Cuando la madre descubre al
niño tocándose los genitales y le grita: “¡No
te da vergüenza¡”. O cuando el niño ve a su
padre desnudo y éste rápidamente se tapa,
el niño aprenderá a tener vergüenza de su
propio cuerpo. El niño se siente humillado y
acosado si siente que sus padres controlan
sus movimientos, dejándole poca libertad.
• Para no sentir la herida, el niño desarrolla la
máscara masoquista. Con esa protección, el
niño aprenderá a castigarse a sí mismo
(humillarse) antes de que lo hagan otros
• A menudo lo encontramos ocupándose de los problemas de los demás, y
olvidándose de sí mismos.
• A menudo son mediadores entre dos personas. Los masoquistas no se
dan cuenta que haciendo todo por los demás, acaban humillando a los
demás, pues les hacen sentir que solos no podrían hacerlo, quitándoles
su propia responsabilidad y poder. Deben aprender a no tomar tanto
espacio en la vida de las personas a quienes aman. Deben aprender a
dejar los demás tomar decisiones por sí mismos.
• Para ser conscientes de la herida de la
humillación, se sugiere que aprendas a
reconocer las veces en que te sientes
avergonzado de ti mismo/a o de otros, y las
veces en que te humillas a ti mismo sintiéndote
sin ningún valor, o te comparas o te criticas
duramente.
• Date cuenta las veces que humillas y le quitas
su fuerza al otro haciendo demasiado por él. Es
importante que te des cuenta que tu madre o
padre también sufren la misma herida. Aprende
a tomarte tiempo para sentir tus necesidades
antes de decir “SI”.
• Asume tu responsabilidad y liberate de la carga y la culpa de los demás. Una vez
la herida está sanada, detrás de esa máscara masoquista se encuentran personas:
• Que conocen y respetan sus necesidades.
• Sensibles a las necesidades de los demás, y capaces de respetar la libertad del
otro.
• Buenos conciliadores o mediadores.
• Joviales. -Altruistas, generosos.
• Organizadores con talento.
• Sensuales, saben cómo gozar del amor.
• Con mucha dignidad; están orgullosos de ser quienes son.
LA TRAICIÓN Y LA MÁSCARA DEL
CONTROLADOR
• Suele darse esta herida con un padre (del sexo opuesto al suyo) con
quien hay una fuerte atracción o lazo de amor, generando un fuerte
complejo de Edipo o Electra que no se ha resuelto. Eso significa que la
dependencia con el padre del sexo opuesto es muy fuerte, y en sus
relaciones futuras esperarán mucho de su pareja esperando recibir lo que
no recibieron de su padre/madre. En sus relaciones les costará
comprometerse por miedo ser decepcionadas (traicionadas).
De niño/a se sintió traicionada por el padre de sexo opuesto cada vez que
ese padre no mantenía su palabra o promesa, o cada vez que no cumplía sus
expectativas de “padre ideal”.
El niño también se sentía traicionado cada vez que su padre del mismo sexo se
sentía traicionado por el padre del sexo opuesto.
Una niña podría sentir traicionada por su padre si sentía que este le daba
menos atención cuando nació otro hermanito.
Para no sentir la herida de traición, la personalidad construye la máscara del
control. Quieren mostraral mundo que son gente de confianza, responsables,
con palabra, fuertes, importantes.
• La traición es tan inaceptable para ellos que son incapaces de reconocer
que ellos mismos podrían ser capaces de traicionar a otros (o a sí
mismos). Y eso es justamente lo que ocurre, aunque les costará mucho
reconocerlo. Si por ejemplo ellos traicionan a alguien no cumpliendo su
palabra, encontrarán todo tipo de excusas para justificarse, incluso
pueden mentir (algo inaceptable que hagan los demás). Son muy hábiles
en decir a los demás lo que quieren oír, peroa menudo son
inconsecuentes consigo mismos.
• Los controladores tienen fuertes personalidades, son líderes en potencia.
Piensan que tienen la razón, intentar convencerte, y probablemente lo
conseguirán. Son de pensamiento y acción rápida, tienen talento pero les
falta paciencia y tolerancia hacia los que son más lentos. Cuando las
cosas no salen a su manera, pueden volverse agresivos con facilidad, que
es una forma de mostrar su “fuerza” y su “control”. En realidad son las
personas que tienen más desequilibrios emocionales, y no se dan cuenta
que con su actitud volátil hacen que los que les rodean se sientan
desorientados y además traicionados.
• Normalmente quien tiene la traición como herida, tiene la herida del
abandono. Por no querer aceptar dependencia afectiva (con el padre de
sexo opuesto) desarrollan la coraza y la máscara de control que les
impida ver su herida de abandono.
LA INJUSTICIA Y LA MÁSCARA
DEL RÍGIDO
• Sufrimos de la herida de injusticia cuano sentimos que no somos
apreciados por nuestro verdadero valor, cuando no nos sentimos
respetados o cuando creemos que no recibimos lo que merecemos.
También sufre esta herida quien cree que recibe más de lo que se
merece. La herida se suele activar con el padre del mismo sexo. Si
sentíamos que ese padre no expresaba sus sentimientos con nosotros,
sufrimos una relación “fría” y superficial con el/ella, lo cual nos limita a
podernos expresar y ser nosotros mismos. Si el padre del mismo sexo era
además autoritario, crítico y es ricto , la herida es mayor . De pequeño
quien tiene esa herida siente que es más apreciado por lo que hace que
por lo que es.
• La reacción de la persona que sufre la herida es disociarse de sus
sentimientos, como forma de sentirse protegidos y no vulnerables. Para
ese fin construyen la máscara de la rigidez. Físicamente van todo rectos,
como si su cuerpo fuera “perfecto”. En el fondo se niegan a sí mismos,
pues no se permiten expresar sus verdaderos sentimientos
• Los rígidos buscan la justicia por encima de todo. Son perfeccionistas y
creen que hacer o decir las cosas a la perfección es justo. Hacen bien las
cosas, y de forma rápida. Quieren hacerlo todo para evitar problemas, y si
alguna vez tienen algún problema prefieren decir que “Todo va bien” para
no sentir el sufrimiento.
• Son extremadamente perfeccionistas. Les gusta que todo esté en su sitio,
ordenado. Su sistema nervioso está sobreexcitado porque esta
autoexigencia, aunque parezcan personas tranquilas (debido a su auto-
control). La emoción más común es el enfado, sobre todo hacia ellos
mismos, por no alcanzar sus ideales de perfeccionismo; aunque no son
muy conscientes del mismo y no saben gestionarlo adecuadamente.
• El niño/a que se siente rechazado, quiere llegar a ser perfecto, y piensa
que tal y como es ahora, no es digno de existir. Deciden entonces auto-
controlarse, exigirse más para así no serrechazados. Así crean la máscara
de rigidez. Se apartan de sus sentimientos para no sentir el dolor del
rechazo.
• Una vez la herida está sanada, detrás de esa máscara de retraimiento se
encuentran personas:
• Dotados para lo creativo, muy dinámicos y entusiastas.
• Capaces de simplificar, explicar claramente y enseñar.
• Sensibles y conocedores de lo que los otros sienten.
• Saben encontrar la persona adecuada para hacer trabajos específicos
• Pueden manejar situaciones difíciles.
• La herida se produces sobre los cuatro y seis años
SANACIÓN DE LAS HERIDAS DEL ALMA
ACEPTAR Y RECONOCER QUE TENEMOS UNA HERIDA
DAR LUGAR A LAS EMOCIONES (NO ESTÁ MAL SENTIR DOLOR)
RECONOCER LAS CONCECUENCIAS
TRANSFORMAR LA HERIDA ( NOS VIENEN A ENSEÑAR ALGO)
LIBERATE DEL PESO DEL PASADO!!
MUCHAS GRACIAS!!